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LIETUVIŲ KALBOS LEKSIKOS RAIDA LIETUVOS TSR MOKSLŲ AKADEMIJA

LIET. vāsara = ESL. vesnā

(Sobre los nombres de «primavera» en las lenguas bálticas y eslavas)

R. EKERTAS

El lituano vāsara, el letón vasara «Sommer» y el eslavo vesnā «Frühling» se relacionan con toda razón, a pesar de algunas diferencias de forma y significado entre estas palabras del báltico oriental y del eslavo. Ya H. Pedersen (K Z, XXXII, 246) y K. Brugmann (Grdr., II, I, 160) reconocieron en estas palabras la alternancia de los antiguos temas en r- y n-; estudios posteriores, especialmente los de E. Benveniste (Origines de la formation des noms en indoeuropéen, Paris, 1935) y F. Specht (Der Ursprung der indogermanischen Deklination, Göttingen, 1944), confirmaron que esta alternancia es característica de muchas palabras pertenecientes al estrato léxico indoeuropeo más antiguo, por ejemplo, los nombres de órganos internos, estaciones del año y otros semejantes.

En este caso nos encontramos ante un tema heteroclítico protoindoeuropeo, que los investigadores reconstruyen mediante las formas protolingüísticas *ueser- / *uesn- (cf. Brugmann, op. cit.; además IF, III, 329, 351; Boisacq, 210; Vondrak, Vgl. Gr. I², 527), o bien *ųes-r-t / *ųes-n-es (Petersson, Stud., 3; además, la presencia de -t- después de -r- o bien de -es- después de -n- no es necesaria en todas las formas heteroclíticas, por lo que, como antiguo nombre indoeuropeo de «primavera», la reconstrucción de Petersson resulta más fiable), y *uesr- / *ues-n-es (Machek, Et. sl., 562).

E. Benveniste, en la obra citada1, explica de manera bastante convincente las diversas formas que contienen -r-, reconociendo en ellas distintos grados de ablaut: además, el grado alargado de la vocal radical suele corresponder al grado cero de la extensión (Erweiterung) (lat. vēr < *ųes-r-), y viceversa2. Según E. Benveniste, que la extensión -er- presente a menudo el grado cero *r̥ en lugar del esperado -r- (gr. ἔαρ < *ųēs-r-) se debe a la naturaleza de la consonante sonante (líquida).

El tema en -r- se generalizó ya en las lenguas clásicas mencionadas, cf. lat. vēr, vēris «Frühling», gr. dórico Fᾶρ, jónico ἔαρ, ἦρος, ἦρι «Frühling», así como sánscr. vasar-, vāsara- «Morgen», vasar «früh»; avést. vaŋri (= vahri) «im Frühling»; persa antiguo vāhara-, persa bahar «Frühling»; armenio garun (*ųesr- según E. Benveniste,

1 Origines... (aquí y en adelante se cita según la traducción rusa Э. Бенвенист, Индоевропейское именное словообразование, М., 1955, p. 49–50; abreviado: И.-е. им. сло-вообр.).

2 En las notas a la traducción del libro de E. Benveniste (И.-е. им. словообр., p. 244, nota 13), V. Gornung dice creer que *ųs-er- puede considerarse un grado cero, aparentemente conservado en lat. serēnus «claro (del cielo)» < *ųs-er-es-no-s y, quizá, en gr. ξηρός (ático ξηρός) < *σερός < *Fσερ-ος «seco».

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op. cit., 40); irlandés antiguo s. air. fär «Este», irlandés air. errach, irlandés medio n. air. earrach (*wesr-āk con pérdida de w- por razones de sandhi, cf. H. Pedersen, Vgl. Gr., I, 82, 435) y, finalmente, lituano liet. vāsara, vāsarā, letón lat. vasara «verano».

En cambio, el tema en -n- aparece en sánscrito antiguo s. ind. vasantas «primavera» (con extensión -n-t), galés antiguo s. kimr. guianmuin «en primavera» < *vesanteino, galés medio n. kimr. qwanwyn, córnico korn. guaintoin «primavera» y, probablemente, irlandés antiguo s. air. fáinne (an lae) «ocuparse (del día)» (cf. H. Pedersen, Vgl. Gr., II, 106, § 461), así como el protoslavo praforama *vesnā, atestiguada por el eslavo antiguo s. sl. весна, el ruso rus. весна́ y el polaco lenk. wiosna «primavera». En un artículo señalamos³ que en las lenguas eslavas no es habitual generalizar el tema en -r- de las formas heteroclíticas, mientras que las lenguas bálticas orientales difieren en este aspecto de las eslavas.

Aunque se clasifiquen muy acertadamente el lituano liet. vāsara, vāsarā, el letón lat. vasara y el eslavo sl. vesná entre las palabras consideradas continuadoras de los heteroclíticos indoeuropeos, ello no elimina en absoluto las incertidumbres fonéticas ni semánticas que presentan las palabras mencionadas en estas dos ramas lingüísticas.

A este respecto se plantean, en nuestra opinión, las siguientes preguntas: 1) ¿cómo se explica la extensión radical -ar- del báltico oriental?; 2) ¿qué relación guardan las vocales radicales -a- del báltico oriental y -e- del eslavo?; 3) ¿cómo se explica el significado «verano» en las lenguas bálticas orientales, si en las demás lenguas indoeuropeas, incluidas las eslavas, estas palabras significan «primavera»?

En este artículo intentaremos responder a las preguntas mencionadas, relacionándolas también con algunos problemas de la difusión de la prafor­ma eslava.

I

I. Como ya se ha mencionado, la extensión (Erweiterung) de la raíz de las praformas heteroclíticas podía presentar diversos grados de ablaut vocálico que, como demostró E. Benveniste, en la protolengua dependían del ablaut vocálico de la raíz. Cf., por ejemplo, *-ēr- / *-r- resp. *-r- en formas como sánscrito antiguo s. ind. vasar- / griego gr. ἔαρ (< *u̯esr), latín lot. vēr (< *u̯esr-), o *-ōr- / *-r-, *-r- / *-n- en formas como griego gr. ὕδωρ «agua» / ὑδρία (< *udr-) «cántaro de agua» / genitivo singular gen. sing. ὕδατος (< *udn̥-) «agua».

Sin embargo, parece que el nombre indoeuropeo para «primavera» solo tenía una extensión en grado e; cf. el latín lot. serēnus citado por V. Gornung (< *u̯es-er-es-no-s⁴. ¿Cuál es entonces la relación entre el -ar- lituano y letón y el *-er- indoeuropeo? Consideramos que *-er- es primario y que el -ar- lituano y letón procede de *-er-. Esto puede demostrarse de varias maneras.

1. En lituano, muchos vocablos presentan alternancia entre -e- y -a, no solo al comienzo de palabra (cf. lituano estándar liet. lk. aš «yo» y lituano dialectal liet. dial. eš «yo»; lituano estándar liet. lk. ašutai «crines de caballo» y lituano dialectal liet. dial. ešutai «íd.» etc.), sino también en el interior de la palabra: junto a lituano ašara «lágrima» existe también la forma ašerā⁵, recogida por J. Otrembski (Gramatyka języka litewskiego, t. I, Warszawa

3 Cf. R. Eckert, Reste indoeuropäischer heteroklitischer Nominalstämme im Slawischen und Baltischen, «Zeitschrift für Slavistik», Berlín, 1963, H. 6, p. 878, 883 ir 890—891.

4 También P. Skardžius (LKŽD, 50, 562) considera el lituano liet. vāsara (sobre otras variantes, véase más abajo), derivado de *veser-ā, un antiguo tema heteroclítico. Cf. además J. Endzelynas, Baltų kalbų garsai ir formos, Vilnius, 1957, p. 17, 83.

5 Esta palabra también es un relicto de un tema heteroclítico indoeuropeo; cf. Eckert, op. cit., p. 888. Junto al lituano liet. vėdaras «vísceras, estómago para embutidos» y el letón lat. vēdars (Būga, KS, 239), existe una variante con -er- (lituano liet. vėderas «íd.»), a la que corresponden el letón lat. vēders «vientre», el prusiano pr. weders «vientre» (Voc. 122), «estómago» (Voc. 132) (véase Fraenkel, LEW, 553). Aquí volvemos a encontrarnos con continuadores de la heteroclisia indoeuropea: las formas lituanas liet. vėdaras, vėderas alternan con liet. paūdrė «bajo vientre humano, redaño de los cerdos», paūdrōni «desarrollar una ubre cada vez mayor (dicho de cerdas y perras)» y liet. ūdrōti «estar preñada». Todo este grupo de palabras pertenece a la denominación indoeuropea de la «ubre», con temas en -r-, -n- y -men-

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wa, 1958, p. 215-216), kuri yra tos pat rūšies, kaip ir minėti pavyzdžiai. Svarbi yra J. Otremskio pastaba, kad dabartinės lietuvių literatūrinės kalbos žodžius su -a- atitinka senųjų raštų ir tarmių formos su -e-.

2. En «Formación de palabras en la lengua lituana» (LKŽD, 303), P. Skardžius describe con mayor precisión las condiciones en que tuvo lugar el proceso que nos interesa. Dice creer que la -a- ante -r- (énfasis nuestro. – R.E.) en algunas formaciones probablemente procede de una -e- más antigua. Apoya su opinión con ejemplos como el lituano laidaras «corral, cobertizo para el ganado, patio de ganado»⁶; laideris «estercolero junto a la granja», stągaras «tallo seco, marchito, reseco»: stegerýš «tallo; cañón (de una pluma)», etc. En el mismo lugar cita el lituano vãsara y las formas samogitias vasẽris, pavãsėris. Estos dos últimos ejemplos son muy importantes para resolver la cuestión planteada más arriba. Así pues, ya puede constatarse que junto al lituano estándar vãsara o vasarà (¡con -ar-!) existen formas dialectales con -er-: las samogitias vasẽris y pavãsėris (Kvedarna, Salantai; véase Skardžius, APh, VII, Kaunas, 1938, p. 41). E. Hofmanas también recoge la forma samogitia vaseris, con el significado de «febrero», basándose en Valančius, Baranauskas y también Vieversis («Auszra», I, 137) (K Z, 60, p. 71).

3. También pueden aducirse formas con -er- tomadas de textos antiguos. En la traducción de la Biblia de S. Chylinskis, en los evangelios de Lucas y Marcos aparece wafera, mientras que en el evangelio de Mateo, en el mismo pasaje, aparece wafara⁷. He aquí las citas de «Biblia litewska Chylińskiego. Nowy Testament», tomo II, Poznań, 1958, edición de Č. Kudzinowskis y J. Otremskis:

a) p. 139(75): Evangelio de Lucas, XXI, 30:

Cuando ya [brota, y (lo) veis, vosotros mismos sabéis por ello que [ya está cerca el verano⁸.

b) p. 89 (46): Evangelio de Marcos, XIII, 28:

Aprended de la higuera esta parábola: cuando sus ramas se renuevan y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca.<>

c) p. 51(27): Evangelio de Mateo, XXIV, 32:

Y [aprended esta parábola¹ de la higuera: cuando [su rama empieza a [brotar y las hojas se despliegan, sabed que el verano está [cerca¹.

Fonéticamente, el lituano antiguo vasera «verano» se relaciona con el lituano vãsara, vasarà «verano» del mismo modo que las formas samogitias vasẽris, pavãsėris se relacionan con las formas del lituano estándar vasãris «febrero» y pavãsa-ris «primavera». El antiguo monumento escrito y el dialecto samogitio han conservado la variante con -er-. Además, hay que señalar que Chylinskis tenía vínculos con los samogitios (su madrastra procedía de la familia noble samogitia de los Minvydas¹⁰).

de los cambios. Cf. ruso бы́мя < prasl. *y̆mę < *ūdh-men-; sobre esto, véase Eckert, op. cit., 885–886, 888. Desde el punto de vista semántico, el checo zvýmnati < *z-vymenati, que se usa con el significado de «Schiffllen, Anschwellen des Euters (bei der Kuh) nach dem Kalben» (véase Machek, Et. sl., 578), es muy parecido al lituano aprovechar. Así pues, además del lituano vãsara, que, como se explicará más adelante, ha de derivarse de *veser-a, tenemos también formas como el lituano ãšara: ašera y vėdaras: vėderas, respectivamente el letón vēdars: vēders, procedentes de un tema heteroclítico de la protolengua indoeuropea.

⁶ Véase Fraenkel, LEW, 330, donde se dan únicamente formas con -aras.

⁷ El pasaje correspondiente no aparece en el Evangelio de Juan.

⁸ Las palabras entre paréntesis () fueron restablecidas por los editores (p. 429) en su orden original: wafera jau ira arti.

⁹ Compárese Biblia litewska, p. 427, con el orden original de las palabras: wafara ira arti.

¹⁰ Compárese St. Kot, Chylinski’s lithuanian Bible; origin and historical background, «Biblia litewska», II, p. XLV.

10. Užsak. Nr. 174

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Cabe señalar que en el monumento escrito aukštaitiano, la «Postilė» de M. Daukša, publicada medio siglo antes, el pasaje bíblico citado contiene waſara; compárese: «Mirad la higuera y todos los árboles; cuando ya brotan, sabéis que el verano está cerca» (Lukopiup 21, kâpit: 25; «Postilė» de Daukša, pp. 12-13).

Tanto los textos antiguos lituanos como los dialectos muestran que las formas con -er- deben considerarse más antiguas, primarias, mientras que -ar- en las palabras lituanas vasara, vasarà y, de manera análoga, letona vaſara – secundario, surgido porque -e- ante -r- pasa a -a-11.

II. En cuanto al origen de la -a- radical de las formas lituanas vâsara, vasarà, también nos adherimos a la opinión de P. Skardžius (véase «Dėl balsių asimiliacijos», APh, VII, 1938, p. 41): de la forma primaria *vesera se formaron *veseris y *paveseris, y después, por asimilación progresiva, *paveseris pasó a pavaseris, lo que propició también que la forma *veseris pasara a vaseris. Finalmente, la forma primaria *vesera pasó del mismo modo a vasara. P. Skardžius también toma en cuenta que vasara pudo surgir de *vesera a través de la etapa intermedia *vesara, y que el derivado vasaris pudo transformarse en el dialecto žemaitiano en vaseris, por influencia de las palabras con el sufijo -eris. En nuestra opinión, P. Skardžius considera con razón menos probable esta última posibilidad, pues es difícil explicar mediante asimilación vocálica regresiva el origen de la -a- radical de la forma vasera de los textos antiguos. También puede aceptarse la opinión de P. Skardžius de que este fenómeno de asimilación no es antiguo (op. cit., p. 40). Por consiguiente, el lituano vâsara o vasarà y su equivalente letón vasara reflejan solo en parte la estructura sonora primitiva y han sufrido muchos más cambios fonéticos que el eslavo vesná.

III. Hay que constatar el hecho de que las palabras de las lenguas bálticas orientales también han experimentado cambios semánticos, mientras que el eslavo vesná, por el contrario, conservó el significado primitivo. Compárese el lituano antiguo wásaru «aestas» (Pirm. liet. k. gr., p. 96); el lituano vâsara «la época más cálida del año (junio, julio y agosto)» (DLKŽ, p. 921); «Sommer» (Senn, Handb. II, 273) y la variante aukštaitiana vasarà (Явнис, Грамматика, 95)¹², waſara,-ôs «der Sommer» (Mielcke, 318); también el letón vasara «Sommer» (Bielenstein, Die lett. Spr., 263; Mühlenb.-Endz., IV, 484) y el prot eslavo *vesná (eslavo antiguo весна «Frühling», polaco wiosna, ruso весна «Frühling»). En la mayoría de las lenguas indoeuropeas que conservaron esta palabra, tiene el antiguo significado de «primavera» (véase más arriba).

En las lenguas bálticas orientales, esta palabra, que en otras lenguas se usa con el significado de «Frühling», significa «Sommer», mientras que su derivado ocupa el lugar del nombre de la primavera: lituano pavâsaris m. «Frühling», letón pavasaris m. «lo mismo», pàusaris (<pavasaris, véase Endzelynas, Baltų kalbų garsai ir formos, p. 20), pavasara f. «Frühling» (véase BSlW, 356). Estos derivados lituanos y letones con el prefijo pa- tienen aproximadamente el mismo significado que las expresiones rusas под лето «hacia el verano», es decir, «aún antes del verano», под вечер «hacia la tarde». En las lenguas bálticas hay también otras formaciones en las que pa- tiene un significado espacial, no temporal; compárese, por ejemplo, pasaulis «Welt», es decir, «lugar bajo el sol» = en ruso «место под солнцем» (compárese J. Otrębski, Gr. jęz. lit. III, 335; Endzelynas, Baltų kalbų garsai ir formos, 219). Por tanto, el lituano pavâsaris y los letones pavasaris, pàusaris, pavasara significan «(Zeit) hacia el verano (que viene)»¹³. Por su estructura semántica, estas palabras corresponden exactamente al checo podletí «doba před letem (duben, květen)» (Machek, Et. sl.,

11 Además, no hay que olvidar que aquí también pudo intervenir en parte la asimilación vocálica (véase más abajo).

12 K. Jaunius (Явнис, Грамматика, 95) observa que en los žemaitianos se dice vasara en lugar del vasarà de los aukštaitianos orientales; sin embargo, K. Būga señala en una nota al pie de la traducción rusa de la gramática de K. Jaunius (loc. cit.) que también en Dusetos se dice vâsara. La forma normativa es vâsara; compárese DLKŽ, 921 y A. Laigonaitė, Literatūrinės lietuvių kalbos kirčiavimas, Vilnius, 1959, p. 34.

13 En cuanto al significado, compárese también pavâsaris «Ansommer», O. Schrader, Reallex, 258.

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265, 585); además, cf. el checo podzimek, podzim «otoño», literalmente «(época) hacia el invierno» (Bs1W, 356; Machek, loc. cit.)14.

¿Cómo ocurrió que el nombre del «primavera» heredado de la protolengua indoeuropea adquiriera el significado de «verano» en las lenguas bálticas orientales?

1. Aquí hay que señalar que, además de en las lenguas bálticas, también en las lenguas romances y eslavas el antiguo nombre de la primavera se transfiere para designar la estación cálida posterior (el verano)15, mientras que para expresar «primavera» se crea un término nuevo, con el sentido de «principios del verano, antesala del verano, primer verano», a partir del nombre «verano» ya en uso. Cf. rum. vară «verano» y primăvară «primavera»; esp. verano «verano» (junto a estío) y primavera «primavera» (Buck, Dict., 1013).

También tienen el significado de «verano» los continuadores del lat. vēr, o, más precisamente, del latín coloquial vērānum (tempus) «estación primaveral»: napolitano antiguo vera, valenciano ver «verano», corso veramu, logudorés b(e)ranu, portugués v(e)rão «verano»; el logudorés beranile «tierra acondicionada en primavera» conserva el significado más antiguo (véase Meyer-Lübke, Romanisches etymologisches Wörterbuch, Heidelberg, 1935, p. 768).

En latín tenemos vēr, con el significado de «primavera», y aestās, con el de «verano»; en italiano, ya primavera «primavera» y estate «verano»; en español, primavera «primavera» y verano, estío «verano»; y, finalmente, en rumano, primăvară «primavera» y vară «verano». Aquí se distinguen claramente las distintas etapas en que el antiguo nombre del verano fue desplazado y sustituido por una palabra que significaba «primavera», mientras que para designar la «primavera» se formó un término nuevo a partir del antiguo nombre de la «primavera»16.

Véanse más abajo las formas eslavas.

2. Por otra parte, cabe pensar perfectamente que las lenguas bálticas orientales, por razones determinadas que hoy resulta difícil comprender, perdieron el antiguo nombre del «verano» y empezaron a usar en su lugar el nombre de la «primavera». El prusiano dagis «verano» (Voc., 13 según FEW, 85; cf. más adelante BS1W, 49) quizá conserve el antiguo nombre báltico del «verano». A la palabra prusiana corresponde el lituano dãgas «la quema, el incendio; ardor, calor estival»,

14 No compartimos la opinión de A. Buck (Dict., 1014) de que el lituano pavãsaris deba entenderse como «una especie de verano, casi verano», y de que el primer componente de esta formación pueda compararse con un pa- como el del lituano pãmotė «madrastra». En efecto, pa- puede tener el significado de «una especie de», cf. FEW, 520: pàbro-lis «amigo que acompaña al novio en la boda como muestra de honor, padrino», literalmente «una especie de hermano». Sin embargo, atribuir a pavãsario el significado de «una especie de verano» carece de sentido. Además, E. Frenkel (FEW, 538) señala que pa- en las palabras lituanas patėvis «padrastro» y pãmotė «madrastra» tiene un valor diminutivo y peyorativo.

15 Véase Buck, Dict., 1014.

16 Cabe señalar que quizá el nombre indoeuropeo de «invierno» sea el más antiguo y estable en los distintos grupos y lenguas indoeuropeos, mientras que difícilmente podrá determinarse el nombre indoeuropeo común de «verano» para todo el ámbito lingüístico indoeuropeo (salvo quizá para alguna zona dialectal). En cambio, no existe en absoluto un término indoeuropeo común para designar el «otoño». Como ya mencionamos al principio, el nombre primario de la «primavera» (*ḱueser-, *ḱuese(r)-/*uesn-) está ciertamente documentado; cf. Schrader, Reallex, 258, 366–367, 390, 394–396, 782, 958.

Los estudios de las palabras de lenguas indoeuropeas particulares que designan las estaciones muestran que hay relativamente pocos nombres para «invierno» y, en parte, «verano», y que además son muy inestables, mientras que abundan los nombres para «primavera» y «otoño», y son variados; cf., por ejemplo, los tres nombres de «primavera» en el alto alemán: Frühling, Frühjahr, Lenz. Se intenta explicar este fenómeno, en parte, por el hecho de que el verano y el invierno, debido a su carácter contrastivo, constituyen conceptos más generales en la conciencia humana que la primavera y el otoño, los cuales, por ser estaciones de transición, tienen un carácter más específico (cf. Merlo, Nomi romanzi delle stagioni e dei mesi, 1904, según Quadri, Aufgaben, 57–60).

10*

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«Cosecha» y dagà f. «cosecha»¹⁷, así como gót. dags m. «día», s. ind. nidághá- m. «calor, verano» y dáha- m. «incendio, calor». En prusiano también se conoce la palabra compuesta dagoaugis (Voc. 638 según FEW, 85), «somirlatte», es decir, «brote tal como crece en un verano». Su estructura semántica corresponde exactamente a la del lituano vásaraugis «un retoño anual», letón vasaraudzis 1. «un brote de verano», 2. «un potro que tiene solo un verano o que nació en primavera», 3. «una persona débil», 4. f. vasaraudze y vasaraug’e «una muchacha joven, una adolescente» (Mühlenb.-Endz., IV, 484). Esta palabra báltica común con el significado «brote de verano» (báltica común en el sentido de una estructura semántica unitaria) respalda nuestra opinión de que el báltico oriental vasara corresponde al dagis del báltico occidental y de que la palabra prusiana es, con toda probabilidad, la antigua denominación báltica común del «verano».

Otros dos argumentos respaldan esto:

a) El lituano atúodogiai, atúoda(u)giai «centeno de verano» pertenece al mismo grupo que el prusiano dagis, el lituano dágas, dègti «arder»¹⁸. Dentro del amplio grupo de términos lituanos para los «cereales de verano», atúodagiai ocupa un lugar singular; compárese el lituano waſarojas,-jo «cereal de verano», waſarini kweczei «trigo de verano» (Mielcke, 318); vasariena = vasarojiena = vasarojas = vasarojus = vasarojis «cereal de primavera, cosecha de primavera», vasariniai rugiai = vasarūčiai «cereal de primavera, centeno de primavera», «cereal de verano», vasariniai kviečiai «trigo de verano», vasaris = vasarojemis = vasarojimis «de primavera», vasarojputė «cosecha, siega», vasarójus «cereales de primavera, campo de cultivo de primavera», vasarolaukis «campo de cultivo de primavera» (Sereiskis, 1047; DLKŽ, 921). Por tanto, es totalmente posible que el segundo componente *dog- de la palabra lituana atúodagiai (que alterna con dá gas y dègti) haya conservado el significado primitivo de «verano».

b) También pertenece aquí el lituano degėsis «mes de agosto» (esta forma aparece en Frenkelis EW, 85; Mielcke, 47: Dégėſis, fio). Se empleaba para denominar uno de los meses de verano y, en mi opinión, refleja el antiguo significado de «verano». Sobre los nombres de meses derivados de los nombres de las estaciones, véase más abajo.

3. Al estudiar los numerosos derivados lituanos y letones en vasar- (compárese DLKŽ, 921; Sereiskis, 1047; Mühlenb.-Endz., IV, 484), llaman inmediatamente la atención dos nombres de meses: en primer lugar, el letón wossoros menesis «junio» (Słownik polskolacińsko-łotewski ułożony przez xiędza Jana Kurmina, Wilno, 1858, p. 20 según E. Hofmann, KZ, 60, p. 72, nota 1 y p. 74, nota 1) y, en segundo lugar, el lituano vasãris «febrero». Por razones semánticas, el nombre letón del mes debe considerarse una formación tardía derivada del letón vasara «verano», mientras que la palabra lituana parece tener un origen mucho más antiguo. Así, el antiguo lituano vasãris «febrero» ya aparece en la gramática de D. Klein (Pirm. liet. kalb. gr., 156); más tarde, Milkaus (318) lo explica así: Waſſaris Menū «enero». En el lituano actual

17 Sobre la relación entre los significados «verano» y «cosecha», compárese el antiguo ruso ЖАТВА junto al griego θερος en el Evangelio de Ostromir: НАKO БЛИЗЪ ГОСТЬ ЖАТВА отъ єгѡ єсть ѿ θερος (Остромирово евангелие 1056—57 года с приложением греческого текста евангелий и с грамматическими объяснениями, изданное А. Востоковым, Санктпетербург, 1843, p. 146, Math. XXIV, 32—33).

18 Véase A. Sabaliauskas, Dėl lietuvių atúoriečiai „vasariniai rugiai“ kilmės, «Lietuvos TSR Mokslų akademijos Darbai», serija A, 1 (10), 1961, p. 101—103, donde, comparando el lituano atúoriečiai «centeno de verano», cuya explicación sigue siendo insuficiente, con el etimológicamente transparente atúodagiai (< *ato-resp. atuo- + raíz dog-, que aparece con otro grado vocálico en el lituano dègti, degùtas, nudegùlys, dága y el prusiano dagis), lo deriva de *at(u)oriečiai (< *ato-, atuo- + raíz jor-, conservada en palabras como el lituano joras, jas, jorė, el eslavo *jarъ, *jara, *jaro). La identidad de la estructura semántica de ambos términos, que, como sostiene A. Sabaliauskas, pueden ser reliquias del léxico antiguo, hace convincente la etimología.

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vasāris significa «el segundo mes del año» (DLKŽ, 921); «febrero; viento del sur, viento del mediodía»; vasario mėnuo «mes de febrero» (Sereiskis, 1047). En el artículo «Kultur und Sprachgeist in den Monatsnamen» (KZ, 60, p. 71), E. Hofman también ofrece otras variantes de esta palabra lituana: 1. con el significado de «enero»: vasaris, vasarius (Nesselmann, 55; Kurschat, I, 670; II, 491), vasarinis (antiguamente un adjetivo, al igual que el adjetivo sustantivado compuesto vasaris, compárese Skardžius, LKŽD, 313) y 2. con el significado de «febrero»: vasaris, vasario mėnuo, vasaris. No hay nada que objetar a la opinión de E. Hofman de que el significado más antiguo de la palabra vasaris era «enero». Sin embargo, no se puede aceptar la opinión de E. Hofman de que el nombre lituano del mes vasāris no tiene nada que ver con la palabra vāsara (resp. vasarā) «verano», porque sus significados serían demasiado distintos. Su asociación de vasario con vēšūs parece mucho más dudosa. ¿Por qué no pudo haberse empleado el nombre de una estación para denominar un mes? Así lo muestran ejemplos como el ya mencionado lituano degėsis y el antiguo nombre báltico del «verano» (prusiano dagis), así como el alemán Lenzmond, entre otros. Además, el lituano vāsara (resp. vasarā) es el antiguo término indoeuropeo para designar la «primavera», y su significado de «verano» debe considerarse secundario. Por esta razón, el lituano vasāris, al ser un término aislado (nombre de mes), pudo haber conservado en cierta medida el antiguo significado primario. Que en los casos de vasāris y vāsara (resp. vasarā) tenemos palabras emparentadas de la misma raíz también lo demuestran el bajo alemán vaseris y el antiguo lituano (de Chylinskio) wasera.

II

En las lenguas eslavas, como ya se ha mencionado, se generalizó el tema en -n del antiguo nombre indoeuropeo de la «primavera». Además, al igual que en las lenguas bálticas, este sustantivo se tematizó mediante la vocal temática *-ā y, por ello, pasó al género femenino¹⁹.

El praslavo *vesna está atestiguado en las siguientes formas: esl. ant. весна, ἔαρ, ver. (Psalterium Sinaiticum — maced.; Psalterium Pogodinianum — búlgaro; Psalterium e codice Lobkowicziano — Pragensi — serbocroata; БECBЛА Psalterium Bononiense — búlgaro; Psalterium e codice Parisiensi — serbocroata; весна Parvemi arion Zacharianum (lectiones Veteris Test.) — ruso; Lobk. (véase arriba); БECNBИ «Frühlings-»: ВРЪМА БECNBHOFE — búlgaro; ПРЕЖЕ БECNBНЪХЪ РЕВЕННН «πρὸ τῆς ἐαρινῆς ἰσημερίας» Novocanon s. Methodii — ruso; esl. eclesiástico antiguo, Lieferung 4, 182); esl. eclesiástico весна y БЕСЬНА, ruso antiguo БЕСЬНА «Frühling» (Mikl., Lex., 61; Срезн, I, 247)²⁰; ruso весна, -ы, acc. sing. весну o весну, nom. pl. вёсны, gen. pl. вёсен «Frühling» (слов. русск. яз., II отд. 1, 382), ucraniano весна, -ні (Ізюм., 55; Грінч. 1, 142), bielorruso вясна (Ластоўскі, 61)²¹; polaco wiosna, y también wiesna en el habla popular «Früh-

19 Aquí quisiéramos señalar que, desde el punto de vista de la historia de la palabra, es injustificable separar el sufijo -na en la forma rusa весна, como hacen los autores del «Краткий этимологический словарь русского языка», N. Šanskis, V. Ivanov y T. Šanskaja (p. 57). Además, es más que dudosa su relación con la raíz conservada en la palabra весёлый.

20 Compárese además el ruso medieval весна (= весной) y веснованье (= весна), que R. Džeimsas (Richard James) consigna así: весно «spring», Весно Баня «the spring» (Б. А. Ларин, Русско-английский словарь-дневник Ричарда Джемса 1618—1619, изд. Академии наук Литовской ССР и Ленинградского университета им. А. А. Жданова, Ленинград, 1959, p. 61, 195, 270).

21 Al parecer, la palabra es exclusivamente bielorrusa, como muestran sus derivados; compárese bielorruso вясняк «warmer Südwind», вяснянка «Lied, das bei Frühlingsbräuchen gesungen wird», веснавіца «Sommer-

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ling» (Brückner, Sl. et., 623); checo dialectal (del norte de Moravia, Moravia oriental, lequítico y Silesia) vesno n. «Frühling» (Kott, IV, 640, H.-K., Et. sl., 413; Machek, Et. sl., 562). Machek considera que aquí el género neutro surgió por analogía con léto «Sommer». A partir de esta palabra dialectal checa se formaron los verbos vesnati se, vesniti se und vyvesnati se, vyvesniti se «Frühling werden», conocidos, según señala Kott (Kott, IV, 640, 1171), en los alrededores de Ostrava. Véase también Machek, loc. cit. El checo literario (poético) vesna fue tomado del ruso en la época de su renacimiento (compárese Machek y H.-K., Et. sl., loc. cit.). En esloveno, vęsna, según indica Pleteršnik en su diccionario (II, 763), añadiendo que aparece sobre todo en la literatura más reciente, también es un préstamo de otras lenguas eslavas (probablemente del ruso). Lo primero que llama la atención es que el esloveno no tiene derivados de esta palabra. El hecho de que Fasmer incluya en REW, I, 192 el serbocroata vęsna22 no demuestra por sí solo que la palabra exista realmente en serbocroata, tanto más cuanto que no figura en los diccionarios más conocidos (por ejemplo, el de Kara-džius). Isačenko (Sl. sl., II, 565) también marca como poética la palabra vesna atestiguada en eslovaco, lo cual probablemente indica que se usa en las mismas circunstancias que el checo vesna. La palabra es desconocida en las demás lenguas eslavas. Al parecer, estamos ante una palabra heredada de la antigüedad, sin duda muy antigua, pero de difusión muy limitada en las lenguas eslavas. Esta palabra, viva en el habla popular, la conservan los eslavos orientales (sobre sus derivados parcialmente antiguos en ucraniano, véase más adelante), los polacos y también los moravos. Difícilmente puede decirse cuánto más puede ampliarse su área de distribución a partir de los datos de los monumentos eslavos antiguos y eclesiásticos, cuya localización resulta sumamente difícil y, en algunos casos, del todo imposible. De los hechos expuestos arriba se desprende que весна está atestiguado en los monumentos del área macedonia, búlgara, serbocroata y rusa. Naturalmente, la palabra en cuestión pudo pasar de un manuscrito a otro. Este ejemplo concreto confirma una vez más la necesidad de distinguir con precisión entre praslavo (Urslavisch) y eslavo común (Gemeinslavisch). La palabra *vesna es realmente praslava, pero no es común a todas las lenguas eslavas.

A la luz de lo dicho, surge la pregunta: ¿cómo se llamaba la «primavera» en las lenguas eslavas que no conservaron el nombre heredado de la protolengua indoeuropea?

1. En una parte de las lenguas eslavas, el término praslavo y eslavo común para «primavera», «siembra» y «cereal de verano» *jaro, *jarъ, *jara, *jaro pudo empezar a usarse en lugar del *vesna que faltaba; compárese, por ejemplo, el checo jaro, el checo antiguo jěri «Frühling», el eslovaco jar «Frühling», el búlgaro dialectal jară «Frühling». En parte, también se encuentra en aquellas lenguas eslavas que tienen *vesna; compárese el ruso y el ruso antiguo яра «Frühling», el ucraniano яро f. «Lenz», el polaco y el polaco antiguo jarz «wiosna», así como el polaco jar m. con el mismo significado. Al comparar tipológicamente estas estructuras semánticas, es importante el hecho de que los nombres de la «siembra primaveral» y de los «cereales de verano» se forman a partir de los nombres de la «primavera». El mismo fenómeno se observa también en lituano, teniendo en cuenta el significado originario antiguo de verano. Además, aparentemente no es casual que el anglosajón gēar, cuyo equivalente es el alto alemán antiguo jār «Jahr» y el praslavo *jarъ, *jarb, *jara, *jaro, pueda tener el significado «Frühling»; por su parte, el griego ὥρα, ὥρη significa tanto «Jahreszeit, rechte, passende Zeit, Blütezeit» como «Frühling»; compárese Ilíada 2, 468: μυρίοι, ὅσσα τε φύλλα καὶ ἄνθεα γίγνεται ὥρη

weizen, Sommergetreide» y весень «antiguo nombre bielorruso del mes de abril (April)» (Дастоўскі, loc. cit.). Con este último puede compararse el ruso dialectal (de la región de Arcángel) весень «первые цветы в поле, первоцвет, краса однолетних растений» (Даль, 1, 187).

22 Aquí también se menciona el checo vesna, sin señalar que es secundario.

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(citado según Leo Meyer, Handbuch der griechischen Etymologie, 1 Bd., Leip- zig, 1901, p. 653). Me parece que Meyer considera erróneamente fallida la vinculación etimológica de la palabra griega con el esl. *jarъ.

2. Mucho más significativo que el uso de *jarъ, *jarь, *jara, *jaro fue la «sustitución» del nombre ausente «primavera» por derivados con los prefijos *pro-, *pod-, *na-, *za-, *perd-, *prei-, *sъn-, formados a partir del prasl. *lěto «verano» y semánticamente semejantes a los derivados de este tipo descritos en la primera parte del artículo, como el lituano pavasaris «primavera como pre-, ante-, primer verano». Tales derivados pudieron surgir también en las lenguas que tenían los términos *jarъ y *vesna. Fueron desplazados por palabras de uso más frecuente y, finalmente, también cambió su significado léxico.

El material que se presenta a continuación se clasifica, ante todo, según su estructura derivativa. Además, se señalan los casos en que derivados posteriores han sustituido a *vesna.

a) *pro-lětьje;

búlgaro пролет «primavera», пролетнина «cereal de verano», пролетница «siembra de verano, grano de verano» (Дювернуа, 1941; Бълг. тълк. р., p. 690); búlgaro dialectal (de los dialectos búlgaros en territorio de la URSS) пролет = пролим «primavera» (Я. К. Бунина, Словарь говора ольшанских болгар, „Статьи и материалы по болгарской диалектологии СССР“, вып. 5, Москва, 1954, p. 42); serbocroata пролеће, диалектологии СССР“, вып. 5, Москва, 1954, p. 42); serbocroata пролеће, prolitje «primavera», пролетница «cereal de verano» (Karadžić, 626; Rječn., XII, 347; Толстой, 760); serbocroata dialectal пролеће «primavera» (Елезовић, II, 142)23; antiguo ruso meridional, antiguo eslavo meridional ПРОЛѢТЬНЕ n «ver», ПРОЛѢБЬ f. «ver», ПРОЛѢТЬНЪ «vernus» (Mikl., Lex., 699; Срезн., II, 1543); ruso пролетье n. «período del primer verano, primavera, comienzo del verano, junio, período hasta el día de San Pedro» (Даль, II, 280; III, 494); compárese además «despedida de la primavera, bienvenida al verano» (Даль, I, 187); ucraniano пролімок «comienzo del verano, inicio del verano» (Ukr.-dtsch. Wb., 915)24. Las palabras del tipo *prolětьje forman un área compacta (lenguas eslavas orientales y meridionales), que, sin embargo, no incluye los dialectos periféricos (esloveno y bielorruso). En búlgaro y serbocroata, пролет y пролеће se usan como los nombres principales de «primavera».

b) *pod-lětьje:

esloveno podletje n. «verano temprano» (Pleteršn., II, 85); checo podletí «el período anterior al verano, verano temprano; abril, mayo» (Kott, II, 641; Machek, Et. sl., 265, 585); alto sorabo podlěće y podlěčo n. «verano temprano», en podlěću «temprano, antes del verano» (Pfuhl, 477)25. Estos nombres también se usan en un área dialectal bastante reducida.

23 Debido a la influencia del italiano, a menudo en lugar de pro- aparece prema-, *prama-, prima-; compárese el serbocroata премање, прѐмање (Karadžić, loc. cit.), прамалѝје y прималѝје (Rječn., loc. cit.); compárese el italiano primavera «primavera» citado anteriormente.

24 Del mismo modo están formados el ucraniano про́весна, -ни f. (menos frecuente), про́весінь, -ні «comienzo de la primavera, primavera temprana»; compárese Грінч., III, 459; Кириченко, IV, 442. Que la palabra, al parecer, es heredada de la antigüedad lo muestran, por ejemplo, el ucraniano веснянка 1. «canción primaveral», 2. «ninfa primaveral», 3. pl. «pecas de verano» (compárese el ruso веснушки), веснуватий «realizar trabajos agrícolas de primavera; pasar la primavera», веснобане «pasto primaveral del ganado en las mesetas» (Грінч., I, 142).

25 Del mismo tipo derivativo son también el ruso поздимые «finales del otoño», поздими, поздизме «heladas, comienzo del invierno, inicio del invierno después del cual vuelve a templar, primera nieve y heladas», подзимок «helada matutina otoñal, escarcha» (Даль, II, 179) y el checo podzimek, coloquialmente podzim «otoño», que, según Machek (Et. sl., 585), surgieron por analogía con el primario podzimí.

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En esas lenguas coexisten con las denominaciones de «primavera» ampliamente utilizadas y, por ello, tienen un significado más restringido y especializado.

c) *na- en lusacio:

Solo la lengua lusacia tiene una denominación de «primavera» de este tipo; compárese el alto lusacio superior nalāče, nalēčo, nalētko «primavera», nalēto adv. «en primavera, durante la primavera», nalētni «primaveral» (Pfuhl, 401), nalētnik «marzo» (Jakubas, 194); bajo lusacio inferior nalēto «la primavera», naletny «perteneciente a la primavera», nalētnik o nalētny (con o sin mēnesac) «el mes primaveral, es decir, abril» (Mucke, I, 978). Aquí hay que señalar que el lusacio inferior lēto, usado por lo común como denominación de «año» y «verano», significaba «primavera» en el antiguo lusacio (Jakubica, Evangelio de Marcos 24, 32).

d) *ža- en lusacio:

Ruso залетие o залетье significa «comienzo del verano o período desde mediados de mayo hasta julio» (Даль, 1, 599; Слов. русск. яз., II отд., III, 1378). Corresponde al checo záleti «verano tardío» (Kott, V, 134); compárese el ruso зазимье «primera nieve caída, primeras heladas, comienzo del invierno» (Слов. русск. яз., II отд., II, 1079).

e) Formaciones de lenguas particulares con *perd-, *prei-, *sъn-, o bien paralelos con *ot-, *po-, *pa- y *do-:

Polaco przedlecie «final de la primavera, período inmediatamente anterior al comienzo del verano» (J. Karłowicz, A. Kryński, W. Niedźwiedzki, Słownik języka polskiego, 5, Warszawa, 1952, p. 61); polabo prel’otü «primavera, comienzo del verano»; compárese l’otü «año, verano» (BEW, 713); ruso dialectal (de la región de Perm) слетное26 «verano, época estival, tiempo», «lo que da el verano: frutos, verduras, provisiones para el pan» y, en general, «cosecha de algo, excedente, abundancia; fortuna, felicidad o bienestar» (Даль, IV, 229), «cosecha» (BEW, 713). Del ruso se pueden señalar además algunos paralelos: ruso отзимье o отзимок = позимок = позимки = пазимки «últimas heladas o nieve repentina en primavera, después de los días cálidos, primavera fría tardía»; y, como términos de significado opuesto, дозимки = зазимье = подзимки «heladas y nieve otoñales» (Даль, II, 726; III, 231). Compárese también el proverbio «Паси сено не для зимы, для отзимка (или позимка), т. е. для холодной суровой весны» (Даль, I, 682).

3. Los dialectos o lenguas en los que no se ha conservado la palabra *vesna emplean también otro procedimiento para crear un sustituto de la denominación de primavera: recurren a un grupo de palabras, es decir, a la combinación de un adjetivo y un sustantivo; compárese el esloveno mlado léto «primavera». A partir de este grupo de palabras se forma también una palabra compuesta, por ejemplo, esloveno mladletje = mladolétje n.; mladlétek, -tka «primavera», mladoléten, -tna 1. «primaveral», 2. «menor de edad»; mladolétec, -tca «el santo de la primavera» (Pleteršn., I, 588), o bien derivados con prefijo, por ejemplo: pomlád f. «primavera» (Pleteršn., II, 141). La estructura y la semántica del esloveno mlado léto «primavera» corresponden exactamente al checo dialectal.

26 Dalis duda del significado de esta palabra dialectal (de la región de Perm), aparentemente teniendo en cuenta que en otros dialectos rusos tiene otro significado. Deriva слетное de селенье, es decir, «lo que dio el heno», pero esto es muy dudoso, pues difícilmente sería posible una reducción tan marcada de се-; compárese сено en la palabra rusa сегодня.

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(probablemente moravo) nové léto «primavera» (H. K., Et. sl., 203)27. Por su estructura semántica, estos derivados recuerdan al francés dialectal (del oeste de Suiza) renouveau «primavera» (Quadri, 88).

Lo averiguado se resume así:

1. Ide. Las denominaciones de la primavera en las lenguas bálticas orientales han experimentado cambios tanto fonéticos como semánticos mucho mayores que en las lenguas eslavas. En este caso, las lenguas eslavas han conservado mejor la situación original.

2. El lituano vāsara procede de vasera. Para demostrarlo, además de los hechos ya conocidos, hemos aportado nuevos argumentos basados en textos lituanos antiguos (wafera de la Biblia de Chylinski). La comparación de esta palabra con otros continuantes de los antiguos heteróclitos indoeuropeos en las lenguas bálticas, que también tienen el elemento de ampliación de la raíz -er- (lituano vėderas, āšera; letón vēders, pr. weders), respalda esta hipótesis nuestra.

3. El significado de lituano vāsara y letón vasara, «verano», se explica porque la denominación original de la primavera empezó a usarse en las lenguas bálticas orientales para designar el verano. Se presentan paralelos tipológicos de este fenómeno en las lenguas romances y eslavas. En algunos casos también se han identificado vestigios del significado original del lituano vāsara. Por ello, ofrecemos algunas conjeturas sobre la antigua denominación báltica común del «verano».

4. El eslavo *vesna tiene un uso muy limitado (en las lenguas eslavas orientales, el polaco y el moravo). Las lenguas eslavas que no conservaron *vesna tomaron posteriormente prestada esta palabra (esloveno, eslovaco, checo). La mayoría de las lenguas eslavas la han sustituido: a) en parte, por otra denominación de la primavera, *jarъ, *jarь, *jara, *jaro; b) por derivados cuyo primer componente es un prefijo (*pro-, *pod-, *na-, *za-, *perd-, *prei-), y cuyo segundo componente es la antigua denominación eslava del «verano» (lěto), con una estructura del tipo del lituano pavasaris; c) mediante ciertas expresiones (en esloveno y checo), que probablemente surgieron siguiendo el modelo del alemán Frühjahr.

5. Desde una perspectiva tipológica y comparando (relativamente) los datos de las lenguas bálticas, eslavas y, en parte, romances y germánicas, pueden establecerse los siguientes modelos semánticos para las denominaciones tardías de la primavera:

a) «primavera», «antes del verano», «(tiempo) anterior al verano»;

b) «verano nuevo».

Traducido del alemán por

S. Karaliūnas

LIT. vāsara = ESL. vesná

Р. ЭКЕРТ

Resumen

1. Los nombres indoeuropeos de la primavera en las lenguas bálticas orientales han cambiado mucho más, tanto fonética como semánticamente, que en las lenguas eslavas. En este aspecto, las lenguas eslavas han conservado mejor la situación primaria.

2. El lit. vāsara procede de vasera. Para demostrarlo, además de los hechos ya conocidos, se aportan nuevos argumentos procedentes de la antigua escritura lituana (wafera de la Biblia de Chylinski). La comparación de esta palabra en las lenguas bálticas con otros continuantes de los heteroclíticos indoeuropeos que también tienen el elemento -er- en la ampliación de la raíz (lit. vēderas, āšera; lat. vēders, prus. weders), confirma nuestra idea.

27 Agradecemos al Dr. V. Šperberis (Leipzig) la observación de que los ejemplos eslovenos también pueden ser calcos del alemán. Y el checo dialectal nové léto pudo haber influido en el alemán Frühjahr.

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3. El significado léxico de «verano» del lit. vašara y del lat. vasara se explica porque la denominación original de la primavera pasó a usarse para nombrar el verano en las lenguas bálticas orientales. Presentamos varios paralelos tipológicos de este fenómeno en las lenguas romances y eslavas. Se han encontrado algunos indicios del significado léxico original del lit. vašara. En relación con ello, se formulan varias hipótesis sobre la antigua denominación báltica común del «verano».

4. El esl. *vesna (entre los eslavos orientales, los polacos y los moravos) se usa de manera muy limitada. Las lenguas eslavas que no conservaron la palabra *vesna la tomaron prestada más tarde (eslovenos, eslovacos y checos). La mayoría de las lenguas eslavas sustituyó la palabra mencionada: a) parcialmente, por otra denominación de la primavera, *jarъ, *jarь, *jara, *jaro; b) por palabras derivadas cuyo primer componente es un prefijo (*pro-, *pod-, *na-, *za-, *perd-, *prei-) y cuyo segundo componente es la antigua denominación eslava del «verano» (lěto), y cuya estructura corresponde al tipo lit. pavāsaris; c) por ciertas expresiones (en esloveno y checo), formadas probablemente siguiendo el modelo del al. Frühjahr.

5. Al comparar (relativamente) desde el punto de vista tipológico los datos de las lenguas bálticas, eslavas, romances y, en parte, germánicas, pueden establecerse los siguientes modelos semánticos para las denominaciones tardías de la primavera:

a) «comienzo del verano, estación entre la primavera y el verano; período anterior al comienzo del verano»;

b) «verano nuevo».

LIT. vašara = ESLAV. vesná

R. ECKERT

Resumen

1. Los continuantes del nombre indoeuropeo de la primavera experimentaron en el báltico oriental cambios tanto fonéticos como semánticos más profundos que en las lenguas eslavas. En este caso, las lenguas eslavas han conservado mejor las formas más antiguas.

2. El lituano vāsara procede de vasera. Además de una serie de hechos ya conocidos, pudimos aportar nuevos argumentos a partir del lituano antiguo (wafera de la Biblia de Chylinski). La comparación con otros continuantes de antiguos heteróclitos indoeuropeos en las lenguas bálticas, que también presentan la forma fonética -er- en la ampliación (lituano vēderas, āšera; letón vēders; prusiano antiguo weders), nos permitió reforzar aún más esta idea.

3. El significado de lituano vāsara, letón vasara, «verano», se explica por el uso del nombre original de la primavera como denominación del verano en el báltico oriental. Para este fenómeno se pudieron aducir paralelos tipológicos de las lenguas romances y eslavas. En una serie de casos se detectaron vestigios del significado antiguo del lituano vāsara. En este contexto también formulamos algunas hipótesis sobre el antiguo nombre báltico común para «verano».

4. En las lenguas eslavas, vesná tiene una distribución muy limitada (eslavo oriental, polaco y moravo). La palabra penetró como préstamo tardío en algunas lenguas eslavas donde vesná no se había conservado (esloveno, eslovaco y checo). En la mayoría de las lenguas eslavas fue «sustituida»: a) en parte por la otra denominación de la primavera *jarъ, *jarь, *jara, *jaro; b) por formaciones que contienen un prefijo en su primer componente (*pro-, *pod-, *na-, *za-, *perd-, *prei-) y en su segundo componente representan un derivado del antiguo nombre eslavo de «verano» (lěto), por lo que estructuralmente se asemejan al tipo lituano pavāsaris; c) por determinadas expresiones (en esloveno y checo), que muy probablemente surgieron por analogía con el alemán Frühjahr.

5. La comparación tipológica de materiales de las lenguas bálticas, eslavas y, en parte, romances y germánicas permite reconocer determinados modelos semánticos para las denominaciones (relativamente) recientes de la primavera, por ejemplo:

a) «preverano, comienzos del verano, primer verano»; «(época) que se acerca al verano»;

b) «verano nuevo», «verano nuevo».

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