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Universidad de Letonia
Líneas de investigación: onomástica báltica, hidronimia letona, antroponimia letona, lexicología y lexicografía.
Laimutis Bilkis
FORMACIÓN DE LOS HELÓNIMOS LITUANOS. HELÓNIMOS SUFIJADOS Y FORMADOS CON SUFIJOS
Vilnius: Lietuvių kalbos institutas, 2008, 497 p. ISBN 978–609–411–018–4
No todos los pueblos ni todas las lenguas pueden enorgullecerse de haber investigado exhaustivamente todos sus topónimos, y menos aún los microtopónimos. Los ingleses siempre destacan que cuentan con un diccionario exhaustivo de agrónimos (nombres de campos) (English Field-names: A Dictionary. Editor John Field, Devon: David & Charles, 1972). En otros países (Escocia, Suecia) también hay gran interés por los nombres de campos. Se estudian más ampliamente los orónimos de diversas regiones, es decir, los nombres de montañas (también en Lituania; véase Vanagas 1973, Kačinaitė 2008). Sin embargo, en la onomástica mundial todavía no se ha publicado ningún estudio que analice exhaustiva e integralmente los nombres de zonas pantanosas de un amplio territorio, es decir, los helónimos. Por cierto, quizá debido a la relativa falta de popularidad del objeto de estudio, incluso el término helonimai aún no está extendido en la literatura teórica de onomástica.
El investigador de la onomástica lituana Laimutis Bilkis publicó hace un par de años su tesis doctoral Lietuvių priesaginės darybos helonimai (defendida en 1998) como una monografía exhaustiva: Lietuvių helonimų daryba. Priesaginiai ir priesagėtieji helonimai. Vilnius: Instituto de la Lengua Lituana, 2008, 500 pp. (unas 200 páginas corresponden a diversos índices, que también constituyen una parte necesaria y muy valiosa de la monografía). El libro resulta atractivo no solo por su impresionante extensión, sino también por el diseño elegante y de buen gusto de la cubierta.
En el libro, que consta de tres capítulos, se estudian exhaustivamente por primera vez en la lingüística lituana los helónimos lituanos, más concretamente, la sufijación de los nombres de pantanos. En la introducción (pp. 9–30) se comentan primero, muy brevemente, las obras más importantes de la toponimia lituana (a ello se dedica apenas una página y media). Un lector ocasional podría hacerse la impresión de que en este ámbito aún se ha avanzado poco, aunque no es así (cf. la reseña más amplia en la publicación más reciente Lietuvos vietovardžių žodynas, t. I, 2008: XXV–XXX). La introducción aborda con algo más de amplitud los estudios sobre helónimos en el mundo (se han publicado artículos sobre temas afines en la onomástica rusa, ucraniana, bielorrusa, polaca, letona y alemana —incluida una tesis doctoral—).
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El libro explica en profundidad los términos de la onomástica y presta especial atención al término fundamental helonimai, es decir, los nombres de charcas, terrenos pantanosos y ciénagas; fundamenta de manera convincente el significado de este término y su relación con el término más amplio hidronimai. Helonimas, término internacional de origen griego, se ha introducido tomando como modelo la onomástica de las lenguas eslavas. La situación se compara principalmente con los sistemas terminológicos de la onomástica eslava —rusa, bielorrusa, ucraniana, polaca, checa y macedonia—. Cabe señalar que, últimamente, los onomastas letones y estonios también utilizan este término con bastante frecuencia. La monografía incluye asimismo otros términos nuevos y acertados, por ejemplo, priesaginė transonimizacija, antropohelonimai. Se exponen claramente los problemas terminológicos: la polisemia de los términos fisiográficos y la pertenencia de los lexemas a varios campos semánticos. Sabemos que las características fisiográficas de los lugares pantanosos cambian: las charcas se convierten en prados, campos de cultivo, etc. También se aborda el problema actual y debatido de la definición de mikrotoponimo. Se menciona muy brevemente el aspecto de la normalización de los hidrónimos. Es dudoso que en la superclase de los helónimos deban mencionarse también como subclases los nombres de zanjas, fuentes, manantiales, estanques y similares.
En la monografía se echa en falta una descripción de las fuentes del material analizado: encontramos material toponímico muy «variopinto», recopilado tanto de la lengua viva como de fuentes escritas, pero no se especifica su volumen. También es amplio, debatible y problemático el conjunto de objetos estudiados; por ejemplo, cabe preguntarse si un helónimo sufijado deriva de un nombre común (en particular, del nombre de una planta o un animal) o de un antropónimo con la raíz correspondiente (Grybinė < grybas ar Grybas, Kurmiškės < kurmis ar Kurmis, Kurmys).
En la segunda parte de la monografía se analizan los helónimos sufijados. Como es habitual, los estudios de topónimos comienzan por la formación de palabras. El autor se basa en la distinción establecida por Aleksandras Vanagas entre los conceptos darybinė analizė y morfeminė analizė. Se denominan helónimos sufijados los topónimos cuyo sufijo es un afijo derivativo (p. 31). Sin embargo, también aquí surgen dificultades cuando resulta difícil, o incluso imposible, distinguir un nombre común sufijado de un topónimo sufijado (especialmente en el caso de los diminutivos). El autor se inclina, con razón, a considerar estos helónimos derivados por sufijación, y no sufijados añadidos (¡un término nuevo!). La monografía reconoce que hay helónimos cuya formación puede interpretarse de varias maneras; según el autor, son pocos, pero los ejemplos concretos de helónimos invitan a dudarlo (véase más adelante). El último capítulo —el tercero—, el más breve y problemático, está dedicado a los helónimos con sufijo añadido. El propio autor reconoce que, lamentablemente, al distinguir entre helónimos sufijados y helónimos con sufijo añadido, no se han podido evitar decisiones relativas y subjetivas (p. 33). Así lo confirman numerosos ejemplos concretos.
Es acertado el principio de clasificación elegido para la monografía: dividir todos los helónimos analizados según el origen de sus afijos derivativos. Esto confiere sistematicidad al análisis de los helónimos y permite comparar su formación con la sufijación de los nombres comunes, así como identificar sufijos específicos. Según la claridad de su formación, los helónimos se dividen en tres grupos: de formación clara (grupo I), de formación dudosa (grupo II) y helónimos de formación poco clara y problemáticos (grupo III). Esta clasificación es muy relativa: con el tiempo, al esclarecerse la palabra de base, los subgrupos y los diagramas estadísticos elaborados a partir de ellos pueden cambiar.
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Los subgrupos y los diagramas estadísticos elaborados a partir de ellos pueden cambiar. Además, no pocas veces el primer grupo incluye helónimos de formación muy dudosa, por ejemplo, Kazlaypiškis: se afirma que deriva del nombre, hoy desconocido, de un río, Kazlaupė, o de algo similar (p. 85). El análisis formal de los helónimos de formación clara se complementa con un análisis semántico. Son interesantes los helónimos plurales de significado colectivo: Oželiai, Beržukai. Cabe coincidir con el autor en que los helónimos derivados de adjetivos expresan la semántica de una entidad caracterizada por una propiedad (Žalelis).
En la monografía se distinguen dos grupos principales de nombres de ciénagas según su étimo: derivados de nombres comunes (onimización sufijal) y derivados de nombres propios (transonimización sufijal).
La interpretación de algunos helónimos suscita dudas. Por ejemplo, entre los derivados de otros helónimos se menciona el nombre de ciénaga Balikė, derivado del nombre de ciénaga Bala (p. 44), pero no se comenta si Bala también está documentado en el mismo municipio ni si existen otros argumentos para descartar la hipótesis de un origen apelativo (fisiográfico). A menudo se echan en falta referencias adicionales, sobre todo cuando se señala otro topónimo como palabra de base.
En algunos casos convendría completar el análisis de determinados helónimos. Por ejemplo, Baravykinukė se explica como derivado del hidrónimo Baravykinė (p. 45), pero en el diccionario etimológico de hidrónimos lituanos de Vanagas, Lietuvių hidronimų etimologiniame žodyne, este hidrónimo se relaciona con el nombre de otra ciénaga, Baravykynas (Vanagas 1981: 58). Otro ejemplo: Moliūgiškis, en Ramygala, se deriva del adjetivo moliugas, «grisáceo parduzco, amarillento», pero no se indica en ninguna parte el área de distribución de este objeto del terreno (p. 85).
La monografía ofrece muchas explicaciones acertadas e innovadoras sobre el origen de los topónimos: hasta ahora, la mayoría de los helónimos no había sido etimologizada. Sin embargo, a menudo surgen serias dudas sobre el origen de los nombres de ciénagas, especialmente en el grupo de los helónimos deantroponímicos. Solo en unos pocos casos se observa en una nota que el informante o la persona que proporcionó el dato señala una relación entre el helónimo y un antropónimo, es decir, que la ciénaga pertenecía a una persona concreta o algo similar. Aun así, la asociación con un antropónimo parece con frecuencia muy hipotética, sobre todo cuando este se reconstruye. Por ejemplo: Vėpariškė se explica a partir de la palabra de base (el antropónimo reconstruido) *Vėparis, pero perfectamente podría relacionarse con el nombre común vėparis, «tonto, zoquete» (p. 80); Skrambliškis se deriva del antropónimo reconstruido *Skramblys, aunque también podría relacionarse con el nombre común lituano skrāmbla, «animal o persona viejo y consumido» (p. 71); Kadaikiškis, según el autor, probablemente surgió del antropónimo *Kadeikis, compárese con Kadys (p. 70); Kepiškis, de *Kepys (p. 70). Sin embargo, en todos estos casos el origen deantroponímico del helónimo es solo una conjetura. Hay una cantidad relativamente grande de ejemplos de nombres de ciénagas basados en antropónimos no documentados (Tūtiškis, Žibritiškis y muchos otros). Lo más extraño es que todos estos helónimos se asignan al primer grupo, es decir, a los topónimos de origen y formación claros. También es dudosa la explicación del origen de algunos otros helónimos. Por ejemplo, Kleboniškis se deriva sin vacilación del antropónimo Klebonas, aunque perfectamente
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También sería plausible relacionarlo con el apelativo klebonas (p. 70); Dederviškiai, cuya interpretación es cuestionable (¡aunque se asigna al grupo I!), se relaciona con el antropónimo reconstruido *Dedervys y se compara con el apelativo dedervys ‘enfermedad pustulosa de ese tipo’ (p. 72), aunque la semántica de este lexema no resulta adecuada para explicar la motivación del nombre de pantano; Kiur kliškė se relaciona hipotéticamente con el antropónimo reconstruido *Kiurklys (también analizado en el primer grupo, es decir, el de formación clara), aunque la comparación con los apelativos kiùrkė ‘mujer insignificante y encorvada’ y kiurklys ‘persona gritona, bramadora (dicho de un niño)’ (p. 76) parece mucho más fiable.
Quizá sea algo aventurado afirmar que tantos helónimos analizados derivan de antropónimos reconstruidos; por ello, solo cabe aceptar con reservas la conclusión del autor (p. 87) de que «[...] se han registrado 1519 helónimos con sufijos procedentes de *-isko-. Las palabras base de la mayoría son claras: nada menos que el 98,5%».
La mayor parte de las dudas suscitan los helónimos del grupo III, por ejemplo: Barakas: es muy probable que se trate de un topónimo primario desde el punto de vista derivativo, < barakas, y no de una formación sufijada, máxime cuando este sufijo es muy raro en la toponimia (p. 49). También es cuestionable derivar el helónimo Beržučiukas (p. 42) de beržutis y no de beržas; probablemente sea una formación derivada con dos sufijos. En muchos casos cabría mencionar derivados con varios sufijos, no solo con uno: Guželiškis < gužas + -el- + iškis, y de manera similar Akeliškis, Gudeliškis, Vilkeliškės, Žirgeliškis; Krekutiškis < krekė + -ut- + -iškis, y de manera similar Meškutiškis (p. 62); Vaisteniškės (p. 87), etc. Es cierto que, en la derivación toponímica, se trata de una cuestión muy difícil y bastante compleja: no se puede afirmar nada categóricamente, pero en el análisis del material de los helónimos falta mencionar ambas hipótesis.
Se distinguen por separado las formaciones metafóricas (Geldelė, Bačkelė, Katilėlis, Torielkelė, Šaukštinis, Puodiniai), pero quizá también haya una comparación indirecta en otros helónimos, cf. Šulinėlis, Laukeliai. No está claro con qué criterio el helónimo Jūralis se denomina formación metafórica (p. 99), mientras que, por ejemplo, Ežerėlis se clasifica entre las formaciones derivadas de un término fisiográfico. Resulta difícil explicar la interpretación del nombre de pantano Klaipėdinės como formación metafórica derivada del nombre de la ciudad Klaipėda (p. 177). Parece que al identificar las formaciones metafóricas no se sigue un criterio único: cualquier topónimo derivado de un apelativo con significado fisiográfico, relativo a la flora, la fauna, etc., también puede interpretarse como una formación semántica, es decir, como una formación que podría denominarse metáfora.
Es lamentable que, cuando la monografía señala una posible interpretación alternativa del origen de un topónimo, a menudo no la concrete. Por ejemplo, para el helónimo Pritiškiai se indica una relación con el antropónimo polaco Pryt (p. 73), pero no se menciona la comparación del nombre de pantano con el limnónimo lituano Pritinas citada por Vanagas (Vanagas 1981: 266).
A veces, las formas paralelas usadas para un mismo objeto aparecen en distintos grupos dentro de la estructura de la monografía, por ejemplo: Lybiškis (p. 70) // Lybiškys (p. 85), sin que se indique relación alguna entre ellas.
Habría sido conveniente incluir al final del libro conclusiones sobre el origen de los helónimos. En muchos pasajes se alude a su relación con antropónimos polacos; en la mayoría de los casos esto
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se hace con fundamento, aunque no siempre lo respalde la localización del topónimo. En el análisis general también se mencionan posibles polonismos (Krioniškis, Pritiškiai), rusismos bielorrusos (Abšarūtė, Amšarinė) y leticismos (Avotėlis, Lizertas), pero no se ofrece ninguna síntesis de ellos. Sería realmente interesante saber cuántos helónimos de origen no lituano hay en Lituania.
También hacen falta tablas ilustrativas que complementen el texto de la monografía (aunque sería aún más ilustrativo incluir en ellas al menos un ejemplo concreto). El libro contiene 33 mapas de distribución de sufijos individuales. La distribución de los sufijos se aborda únicamente en los casos en que es posible distinguir áreas concentradas separadas, pero sería muy útil cartografiar también los sufijos menos frecuentes.
El análisis de la formación de helónimos elegido por Bilkis, que clasifica los topónimos según el origen de sus sufijos y el significado derivativo de las formaciones, ha dado buenos resultados. Se trata de un material muy valioso, que puede compararse con los tipos de formación de otros topónimos (en especial, los hidrónimos). El análisis de los helónimos con sufijos y las generalizaciones estadísticas aún merecerían mayor discusión.
La recopilación, sistematización y análisis de los nombres lituanos de pantanos ha sido una labor ingente y minuciosa, cuyos ejemplos resultan de interés para los vecinos cercanos y lejanos. En el prólogo, el autor subraya que este trabajo no es más que el comienzo del estudio de los helónimos. Esperamos su continuación: un análisis de todos los helónimos no solo desde el punto de vista de su formación, sino también desde el semántico y el etimológico.
LITERATŪRA
B i l k i s L a i m u t i s 2008: Lietuvių helonimų daryba. Priesaginiai ir priesagėtieji helonimai. Vilnius: Lietuvių kalbos institutas.
K a č i n a i t ė D a l i a 2008: Lietuvių sudurtinių oronimų darybos bruožai. – Baltistica 43(2), 275–286.
V a n a g a s A l e k s a n d r a s 1973: Структурно–словообразовательный анализ названий гор Литвы. – Lietuvos TSR Mokslų akademijos darbai A serija 3(44), 209–219.
V a n a g a s A l e k s a n d r a s 1981: Lietuvių hidronimų etimologinis žodynas. Vilnius: Mokslas.
Įteikta 2011 m....
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Latvijos universitetas, Latvių kalbos institutas Akademijas laukumā 1, Rīga, LV 1050, Latvija Helsinkio universitetas, Humanitarinis fakultetas Dabartinių kalbų katedra E. paštas – [email protected]
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