Page 1Stasys ZAJANKAUSKAS
ADJETIVOS ADJETIVALES EN LA TERMINOLOGÍA TÉCNICA
El estado y la evolución de la lengua determinan el estado de la terminología técnica. La terminología electrónica no es, desde luego, una excepción, y en electrónica surgen continuamente novedades y, por tanto, nuevos términos. La mayoría de los términos nuevos llegan a través del inglés y del ruso, pero es imprescindible denominar adecuadamente en lituano los conceptos correspondientes. Para ello, sin embargo, se requieren tanto conocimientos técnicos como formación lingüística. Es fácil equivocarse. A menudo comprobamos que algún concepto podría haberse expresado con mucha mayor precisión.
Es muy importante saber describir con precisión los rasgos distintivos de diversos materiales y de los conceptos que los definen, especialmente cuando los denominamos según sus características específicas. Para ello suelen ser adecuados los adjetivos pronominales y los adjetivos con el sufijo -inis. Los adjetivos con el sufijo -inis se entienden fácilmente si se reconocen sin dificultad las palabras de las que derivan. Estas suelen ser sustantivos y, mucho menos a menudo, palabras de otras categorías gramaticales. También se usan adjetivos formados a partir de otros adjetivos con el sufijo -inis, pero cabe dudar de que sean necesarios y de que hagan falta continuamente otros nuevos.
Una característica muy importante de un término perfecto es que oriente con precisión. Sin embargo, a menudo es imposible percibir si un adjetivo adjetival orienta hacia algo.
En el libro de A. Kvedaravičius y R. Navickas «Manual de fabricación de circuitos integrados de silicio» (Vilna: Mokslas, 1989) se emplean de manera inadecuada negatyvusis ir pozityvusis fotorezistai, cuando debería decirse como se viene denominando desde hace tiempo en fototécnica: negatyvas ir pozityvas, negatyvinis ir pozityvinis vaizdai, negatyvinis ir pozityvinis jautrieji sluoksniai – tokie ir fotorezistai. Aquí deberían usarse adjetivos sustantivales, y no adjetivos pronominales, formados a partir de negatyvas y pozityvas. Es evidente que las intenciones eran buenas: hay adjetivos con el sufijo -inis tanto incorrectos como injustificables por otros motivos. Pero no todos lo son. En cambio, muchos han olvidado por completo los adjetivos pronominales. A los autores de normas y especificaciones técnicas hay que insistirles para que los usen.
Ya se ha prescindido de muchos adjetivos adjetivales, aunque, por desgracia, no de todos,
47
Page 2que, además de un sufijo adjetival -al-, -yv-, -at-, -ar- procedente de otras lenguas, también tienen el sufijo adjetival lituano -inis. Sin embargo, no se ha eliminado la totalidad de los «superadjetivos»; llamemos así, por abreviar, a los adjetivos con sufijos dobles, por ejemplo: vizualinis (=vizualus, vizualusis, regimasis), lokalinė (=lokalus, lokalusis, vietinis), globalinis (=globalus, globalusis, visa apimantis), etc. Por cierto, aquí no se pretende ofrecer todos los posibles equivalentes lituanos. Eso daría para un debate aparte.
No hace mucho, los «superadjetivos» proliferaban en cada frase del lenguaje técnico, por ejemplo: sumarinis (=suminis), dvidis, efektyvinė (=efektinė) reikšmė, selektyvinis (=selektyvus, selektyvusis) stiprintuvas, elementarinės (=elementariosios) dalelės, elementarinės (=elementariosios) matematikos žinynas. Naturalmente, otra cosa son los adjetivos formados con el sufijo -inis a partir de palabras internacionales de otras categorías gramaticales. Los más naturales, necesarios y numerosos son los adjetivos sustantivales con el sufijo -inis, por ejemplo: integralinis: integralas, diferencialinis: diferencialas, personalinis: personalas, personalija. Cabe suponer que aquí no hay sufijos adjetivales dobles.
He aquí también nuevos y prácticos instrumentos: adjetivos con el sufijo -inis, formados fácilmente por el autor a partir de participios para términos de dos palabras: integruotinė schema (o quizá integruotinis ar telktinis grandynas, pues se alude no a un esquema, sino a un producto que contiene muchos circuitos electrónicos), integruotinis jautrumas, programuotinis valdas, refiuotinė informacija. Desde hace tiempo se usan bastantes términos de esta estructura: įneštinė varža, plūktinė asla, spausdintinė plokštė, įterptinis žodis, įvaržiuotinis būdvardis, verstinė literatūra.
Por cierto, suele haber más de una posibilidad de formación: también podrían ser adecuados los términos integruotoji schema ar integruotasis grandynas, integralusis jautrumas (también serviría integralinis jautrumas), koaksialusis kabelis (también serviría koaksialinis kabelis), formados sin artificios: se añade el sufijo -inis a las raíces de los sustantivos integral.as, koaksialas y se emplean las formas pronominales de adjetivos y participios. Pero quizá se pensó que serían demasiado simples; por eso ahora se imponen términos inadecuados que no orientan hacia nada, como integrinė schema, integrinis jautrumas, koaksinis kabelis. Estos adjetivos son con-
48
Page 3formar a partir de palabras que no se usan en lituano; compárese también artezinis, juridinis. Es muy raro y poco deseable que la palabra base no se use en lituano: «si ninguna palabra usada en lituano respalda la forma sin formante, debemos emplear el adjetivo con formante»1. Es cierto que hay quienes sostienen que el adjetivo mencionado integrinis deriva de integrus, pero entonces se apunta a una integración fácil, y no a la concentración o unificación.
Pero las integruotinės schemos se llamaban integralinės schemos; se había propuesto llamarlas no solo integrinėmis schemomis, sino también integraliosiomis schemomis y, finalmente, integrschemomis. Seguimos divagando. Al consultar las normas internacionales, se ve que una integruotinė schema no es un dispositivo completamente indivisible ni completamente integral. La integridad suele expresarse mediante el adjetivo adicional monolitinis, por ejemplo, puslaidininkinė monolitinė integruotinė schema. En muchas lenguas, el modificador del término integruotinė schema indica únicamente integración, concentración, pero no integridad: integrated circuit (inglés), integrierte Schaltung (alemán), circuit intégré (francés). Se trata de una integración multidimensional: tecnológica, constructiva y de circuitos. En ruso no había una forma cómoda de decirlo: habría tenido que ser интегрированные схемы.
Fueron desacertados los términos bipoliarinis tranzistorius y unipoliarinis tranzistorius, pero los sustitutos impuestos por alguien, dvipolis tranzistorius y vienpolis tranzistorius, son totalmente inadecuados e inadmisibles, pues describen la esencia de manera marcadamente errónea. Dvipolis significa ‘de dos terminales’ y vienpolis, ‘de un terminal’; por ejemplo, vienpolis jungiklis es un dispositivo para conectar o desconectar un cable, mientras que dvipolis jungiklis lo es para dos cables. Todo estudiante debe saber que cualquiera de esos transistores es un elemento de tres o incluso cuatro terminales. Esos transistores no se crearon en Lituania y primero recibieron nombres ingleses. Por tanto, también podríamos sustituir sus denominaciones internacionales, por ejemplo, por bipoliarusis tranzistorius y unipoliarusis tranzistorius. Por supuesto, estos términos describirían la esencia con la misma inexactitud. Más exactamente, el primero debería llamarse bipoliarų (dvipoliarų) sandūrų tranzistoriumi. Pero, como se ha dicho, se ha optado por otra vía. Por eso, hace seis años que
1 Kniūkšta P. Priesagos -inis būdvardžiai. V.: Mokslas, 1976. P. 50. Toliau trumpinama PIB. Dar žr.: Sližienė N. Atsakome medikams // Kalbos kultūra. V.: Mintis, 1972. Sąs. 23. P. 71
49
Page 4mis estudiantes oyen, a mi parecer, neologismos bastante significativos: dvikrūvis tranzistorius y vienkrūvis tranzistorius. Por cierto, también krūvnešį, para designar de forma general solo al electrón móvil y al hueco móvil. A cualquier electrón, hueco o ion —móvil o no— se lo podría llamar portador de carga. El principio de funcionamiento del Dvikrūvio tranzistoriaus se basa en dos tipos de krūvnešiais, mientras que el del vienkrūvio, en un solo tipo de krūvnešiais. Así se indica también en las normas internacionales.
Entonces, ¿hay reglas o alguna estrategia para formar y usar adjetivos que expresan una característica distintiva? Quizá sí. Sobre la necesidad de los adjetivos pronominales en la terminología, la lingüista A. Kaulakienė llega a decir: «cuando se quiere destacar no la cualidad de un objeto, sino su significado distintivo (terminológico), deberían usarse en todos los casos las formas pronominales»2. Por cierto, conviene tener presente que también tienen su lugar la forma simple de los adjetivos internacionales acabados en -us (integralus, personalus, vizualus) y el genitivo de los sustantivos internacionales (integralo reikšmė, personalo sudėtis). Y al consultar el «Diccionario de palabras internacionales» (1985), observaremos que en él los «superadjetivos» sustituyen a muchísimos adjetivos emparentados.
Sobre la competencia en la terminología entre las formas pronominales y los adjetivos internacionales con el sufijo -inis, el libro de A. Paulauskienė y D. Tarvydaitė «Normas gramaticales y uso actual» (Kaunas: Šviesa, 1986) señala que no habría que «esforzarse a toda costa por normalizarlo todo por completo y para siempre»3, y que «la clase de formas pronominales, que había empezado a formarse hace poco, está ya en vías de desaparecer»4. No obstante, recuerdan que «ya se han creado (¿acaso aún hacía falta crearlos? —S. Z.) adjetivos que podrían (¿! —S. Z.) tener también formas pronominales (aktyvus – aktyvusis, pasyvus – pasyvusis, formalus – formalusis, vertikalus – vertikalusis)»5. Es decir, en lugar de los «superadjetivos» aktyvinis, pasyvinis, formalinis, vertikalinis, que evidentemente se consideran del mismo modo que los primeros-
2 Kaulakienė A. Politechnikos terminijos negėrovės // Kalbos kultūra V.: Mokslas, 1979. Sąs. 37. P. 35.
3 Paulauskienė A., Tarvydaitė D. Gramatikos normos ir dabartinė vartosena. K.: Šviesa, 1986. P. 139.
4 Ten pat. P. 136.
5 Ten pat. P. 139.
50
Page 5niales: las formas simples «recién creadas». Aquí tampoco se propone «crear» atonalus, globalus, demonstratyvus y similares.
Como se ha mencionado, la lingüista A. Kaulakienė se pronuncia a favor de un uso más frecuente de los adjetivos pronominales. Sin embargo, en su opinión, también se pueden formar selectivamente adjetivos «adjetivales sin prefijo». Se evita la duplicación de sufijos adjetivales, pero no hay coherencia ni reglas: solo existe un incentivo adicional para usar el sufijo -inis. Lo que no está claro es si la palabra base constituye el fundamento para comprender esas formaciones; al fin y al cabo, «los términos formados sin sistema hay que aprenderlos uno por uno, y eso resulta difícil incluso para un especialista en la materia, por no hablar de quienes apenas empiezan a estudiarla»⁶. Además, ¿es defendible la variedad de extranjerismos?
Los diccionarios son un gran apoyo para los usuarios. Por desgracia, los diccionarios encuentran espacio para promocionar los «superadjetivos», mientras que no es habitual incluir las formas pronominales, como si todo el mundo supiera que existen (¿o quizá que están desapareciendo?). El Diccionario Politécnico (V., 1984) ofrece: нормальный 1. normalinis (¿el primer significado, o quizá el principal? ¿Cuándo se usa?). 2. нормalis. 3. norminis. De ello queda claro que no basta con traducirlo con una sola palabra. Junto a la primera forma, no estaría de más incluir el genitivo normalės (por ejemplo, normalės krypties); junto a la segunda, la forma simple normalus; y junto a la tercera, el genitivo normos (por ejemplo, normos lygis). Pero así no hace falta ni un solo adjetivo derivado con el sufijo -inis.
Por supuesto, parecería que uno ya puede alegrarse al encontrar en el Diccionario de términos de física (V., 1979) aktyvusis (y no aktyvinis) elementas y laidamas, aktyvioji ir reaktyvioji varža, galia, induktyvioji varža e incluso reaktyvusis lėktuvas. Por desgracia, en la mayoría de los casos, los diccionarios publicados después vuelven a las andadas. Por cierto, este mismo diccionario también incluye stacionarinis (=stacionarus+is) svyravimas, laidumas ir judesys (como si todo tuviera lugar en alguna stacionare), kvazistacionarinis (=kvazistacionarus+is) lygmuo ir laukas, absoliutinis (=absoliutus+is) minimumas, lygis ir laikas; lokalinis (=lokalus+is). El diccionario politécnico mencionado presenta bastantes incoherencias; por ejemplo, transversalinis (=transversinis, transversalus+is) filtras. Y qué decir del «Diccionario de palabras inter-
6 G e r u l a i t i s V. Diccionario de términos de física // Mūsų kalba. 1980. N.º 5. P. 30.
51
Page 6nacionales» (V., 1985).
Como se sabe, a menudo se puede prescindir del sufijo -inis recurriendo al genitivo de un sustantivo. Por desgracia, esto suele dar lugar a genitivos consecutivos y perjudica la claridad de la idea. El sufijo -inis ayuda a evitar genitivos consecutivos incomprensibles, lo que fomenta su uso más frecuente. He aquí un novedoso ejemplo de genitivos consecutivos: lygiagrečiųjų virpesių kontūrų savybės. Ahora bien, son las oscilaciones, y no los circuitos, las que son paralelas (o en serie, acopladas). No hace mucho, a esos circuitos de «oscilaciones» los llamábamos con éxito rezonansiniais, e incluso virpamaisiais.
Cuando todos comprendan la formación normativa de los adjetivos que expresan una característica distintiva, quedará claro incluso sin diccionarios que ekvivalentinė schema debe significar «esquema de un equivalente», mientras que ekvivalenčioji schema significa «esquema equivalente»; stacionarinis prietaisas, «dispositivo de una estación», mientras que stacionarusis prietaisas significa «dispositivo inmóvil» (estos matices deben existir para poder precisar de qué se está hablando). Entonces todos entenderán también la diferencia entre negatyvusis y negatyvinis, entre dogminis y dogmatinis, y entre muchos otros.
Sin duda, los adjetivos internacionales pueden y deben regirse por normas más estrictas. Una directriz estratégica importante sería no usar adjetivos derivados de adjetivos y emplear con mucha más frecuencia las formas pronominales. No deberíamos quedarnos de brazos cruzados esperando a que se consoliden las «tradiciones»; tenemos que evitar las recaídas.
52