Page 1IŠ LIETUVIŲ LEKSIKOLOGIJOS IR LEKSIKOGRAFIJOS
LIETUVOS TSR MOKSLŲ AKADEMIJA
M. AKELAITIS, LEXICÓGRAFO
J. KRUOPAS
M. Akelaitis (1829—1887), figura destacada de la prensa, la cultura y la vida pública, literato e historiador, se interesó vivamente por la lengua lituana y se propuso escribir tres diccionarios de lituano (uno comparativo y dos bilingües) y una gramática. Aquí queremos examinar su actividad lexicográfica en la medida en que lo permiten los manuscritos de M. Akelaitis conservados en nuestra república, sus escritos y cartas publicados, la monografía sobre M. Akelaitis de A. Janulaitis aparecida recientemente, la información sobre los manuscritos de M. Akelaitis conservados en Polonia y otra bibliografía relativa a su vida.
La mayor parte del material sobre los trabajos lingüísticos de M. Akelaitis se ha reunido en el archivo del Instituto de Lengua y Literatura Lituanas, donde el fondo de M. Akelaitis (F1) consta de 49 carpetas y contiene alrededor de 800 páginas de manuscritos de diversos tamaños, escritos en polaco (en su mayoría), lituano, ruso (F1—12, 21, 23) y alemán (F1—24, 37).
El examen de estos manuscritos ha permitido establecer que en el fondo de M. Akelaitis también se han incluido manuscritos que no son suyos. Se trata, ante todo, del manuscrito de un diccionario lituano-polaco (F1—1), escrito en el dialecto aukštaitiano oriental y que, por ello, no puede atribuirse a M. Akelaitis1. Tampoco es suyo el cuadernillo de cánticos religiosos (F1—36), escrito en el dialecto aukštaitiano oriental y con otra letra. La traducción «Įpėdinis ir Ubagas» (F1—13), en la que se indica que M. Akelaitis la tradujo de B., difiere de los manuscritos de M. Akelaitis por su ortografía (el uso de š, v, etc.) y el estilo de escritura. Tampoco es, por tanto, un manuscrito de M. Akelaitis. Es dudoso que también puedan atribuírsele la breve descripción de un suceso con cigüeñas (F1—4) y tres páginas lexicográficas en borrador (F1—32). Los manuscritos incluyen asimismo cinco copias mecanografiadas de cartas impresas de M. Akelaitis (F1—5, 6, 7, 8, 9). Los manuscritos restantes parecen escritos por el propio M. Akelaitis. Su contenido es diverso. Tratan principalmente cuestiones de lengua, literatura, folclore, mitología e historia lituanas.
M. Akelaitis aborda de pasada los siguientes temas lingüísticos: el lugar de la lengua lituana entre las lenguas indoeuropeas (F1—10, 22), las relaciones del lituano con las lenguas eslavas (F1—10, 12, 22) y germánicas (F1—22), la proximidad del lituano al sánscrito (F1—13, 22), las particularidades fonéticas del lituano (F1—12, 38), diversos sufijos lituanos (F1—12, 23, 25, 29), el uso de los tiempos verbales (F1—41), ejemplos del uso de los casos y las preposiciones (F1—37), la riqueza léxica del lituano (F1—11, 22), una lista de nombres de aldeas lituanas (F1—35), una lista de apellidos lituanos
1 Véase J. Kruopas, «Un diccionario manuscrito lituano-polaco del dialecto aukštaitiano oriental de la segunda mitad del siglo XIX», «Trabajos de la Academia de Ciencias de la RSS de Lituania», serie A, 2(30), Vilnius, 1969.
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Page 2es lituanos (F1—22), diversas etimologizaciones dispersas en una docena de manuscritos (F1—1, 10, 12, 13, 15, 17, 18, 19, 22, 29, 41), extractos del Postilė de M. Daukša y de otros escritos (F1—41), trabajos lexicográficos (F1—10, 11), investigadores de la lengua lituana (F—42), etc.
Entre los escritos literarios de M. Akelaitis cabe mencionar*: Klastorius (F1—47), Skaitymaj Szwentadieniniai (traducción del polaco, F1—28), Moja chata (F1—14), el comienzo de la biografía de K. Donelaitis (F1—46), Giesme Apej S. Stanislawa Kostka (F1—34), libros en lengua lituana (dos listas de libros lituanos que poseía M. Akelaitis, F1—2, 27), etc. Entre los manuscritos folclóricos destacan los siguientes: dos colecciones de cuentos (52 cuentos, F1—43, 44), adivinanzas y otros materiales folclóricos (F1—12, 21), el índice de la colección de canciones de G. Nesselmann (F1—32), etc.
Varios manuscritos de M. Akelaitis tratan de la mitología lituana, que le interesaba mucho y cuyos nombres de seres, en particular el de Perkūnas, solía etimologizar: Ustęp z mitologii litewskiej (F1—15), Nazwiska bogów litewskich (F1—17), etimologías de nombres de divinidades (F1—15, 17, 18, 19, 21, 40, etc.), entre otros.
Entre los manuscritos históricos más importantes figuran: Trumpas pasakojimas apie Lietuvos veikalus (F1—30), Z Dziejów Litwy (F1—48), Geschichte Preussens (F1—49), extractos de diversas fuentes históricas relativos a la historia de Prusia (en alemán, F1—37), sobre los orígenes de Rusia (F1—29), etc. Además, el fondo de M. Akelaitis contiene manuscritos de diversos otros ámbitos: Przygląd systematyczny wszystkich nauk (F1—45), Apej garus (F1—31), sobre economía política (F1—3), sobre religión (F1—39), etc.
La mayoría de los manuscritos de M. Akelaitis son borradores, breves y, algunos, carecen de principio o de final. Son notas dispersas, recopilaciones de materiales, extractos y documentos similares. Solo una parte está pasada en limpio y, al parecer, preparada para la imprenta: lecturas dominicales, dos pequeñas colecciones de cuentos, un breve relato sobre las obras de Lituania (inconcluso), el artículo «Apej garus» y la oración «Padre nuestro» (que fue impresa).
Si excluimos del legado manuscrito de M. Akelaitis el diccionario lituano-polaco (F1—1), por no ser obra suya, queda poco material relativo a su labor lexicográfica. Sin embargo, este, junto con la información procedente del fondo completo y de otras fuentes, permite empezar a examinar la actividad lexicográfica de M. Akelaitis, que se manifestó en proyectos de considerable alcance.
A M. Akelaitis lo impulsaron a estudiar la lengua lituana el interés científico, el deseo de promoverla y motivos prácticos: escribir libritos en lituano para el pueblo.
Tras aprender por su cuenta varias lenguas (polaco, ruso, alemán, francés, latín y griego), familiarizarse algo con los rudimentos de la lingüística histórico-comparativa y conocer algunos estudios sobre la lengua lituana (los de A. Schleicher y S. Mikuckis), M. Akelaitis quiso intervenir en la lingüística lituana. Así lo escribe desde Varsovia en una carta a M. Valančius fechada el 25 de febrero de 1856: «Pažinęs šiek tiek keles kalbas, noriu isguldinti sawą kalbą; ketinu parasziti Žodiną ir Kalbriedą Žemajtiszka suligintą su kalbomis Indisz kaj - Europejiszkomis» (TŽ, III, 293). Por los trabajos de lingüistas extranjeros, M. Akelaitis conocía la importancia científica de la lengua lituana para la lingüística comparativa, especialmente para los estudios eslavos, y lo recalcaba a menudo en sus cartas y artículos. El deseo de conocer la lengua lituana, describir su estructura gramatical y explicar el origen de palabras y nombres no le dio tregua durante toda su vida. No se conformaba con los estudios de la lengua lituana realizados por extranjeros; se consideraba más conocedor del lituano que ellos y capaz de enriquecer la lingüística con nuevos trabajos. Buscaba y afirmaba haber encontrado nuevas leyes para conocer y aprender las lenguas emparentadas. Así pues, sus amplios intereses científicos
* No se corrigen la lengua ni la ortografía de M. Akelaitis y de los demás autores.
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Page 3fue uno de los principales estímulos que orientaron a M. Akelaitis hacia la lingüística lituana y lo impulsaron a emprender la elaboración de un diccionario comparativo y una gramática.
Además del interés científico, a M. Akelaitis lo impulsaba a estudiar la lengua lituana el amor por su lengua materna. Procedía y se había criado entre el pueblo lituano, que en aquel tiempo se encontraba sometido a una dura opresión económica, social y nacional. Aunque M. Akelaitis no incitaba al pueblo explotado y oprimido a rebelarse contra sus explotadores, y aunque era partidario de las antiguas relaciones patriarcales entre la hacienda señorial y la aldea, siempre estuvo del lado del pueblo y se preocupó constantemente por su educación, su cultura y su lengua. M. Akelaitis estaba convencido de que el pueblo es la base de la sociedad: «Lo mismo que los cimientos son la base de un edificio, el pueblo lo es de la sociedad. Será débil el edificio cuyos cimientos sean débiles» (Jan MA, p. 32). M. Akelaitis se preocupaba especialmente por la conservación y el desarrollo de la lengua lituana. Veía que su lengua materna era despreciada, restringida y perseguida, y que no tenía cabida en las escuelas, las instituciones, la prensa ni la vida pública. Por ello se afligía y llamaba a sus compatriotas a luchar por los derechos y la supervivencia de su lengua materna: «¿Acaso nosotros, los lituanos, renunciaremos a nuestra lengua y así, por voluntad propia, destruiremos a nuestro pueblo, por lo que tendremos que responder el día del juicio? ¿Ha dejado de latir en nosotros, que tanto amamos lo nuestro, el corazón lituano?... Debemos elevar la lengua lituana, sacar del desprecio esa lengua que posee la riqueza del sánscrito, la fuerza del latín, la belleza del griego y la musicalidad del italiano. Hagámoslo poco a poco: establezcamos escuelas en las parroquias donde todo se enseñe en lituano; escribamos e imprimamos libros lituanos para el pueblo» (JanMA, p. 18). M. Akelaitis se mantuvo fiel a estas convicciones hasta el final de su vida. Desde el exilio, en 1871, escribió a uno de sus parientes:
«Me hice escritor en parte, y no por buscar fama ni los vanos elogios de este mundo, sino por el bien de mis hermanos, por el provecho de esos honrados muchachos lituanos entre los que nací y crecí» (AkG, p. VIII). [Me hice escritor en parte no por buscar honor alguno ni los vanos elogios de este mundo, sino por el provecho de los honrados campesinos lituanos entre quienes nací y crecí.]
Al escribir libritos y proclamas en lituano para el pueblo, componer poemas y traducir de otras lenguas al lituano, M. Akelaitis tuvo que familiarizarse con la lengua literaria lituana y con sus normas gramaticales y léxicas. En su época, esta era una tarea difícil, pues la lengua literaria aún no estaba estabilizada y presentaba variaciones. En ella se manifestaban rasgos de distintos dialectos (samogitio, alto lituano oriental y alto lituano occidental), y carecía de normas gramaticales y léxicas unificadas. Por ello, quienes escribían tenían que profundizar por su cuenta en cuestiones lingüísticas y resolver asuntos de ortografía, gramática, vocabulario y otros. Así pues, es natural que muchos intelectuales y escritores del siglo XIX se interesaran mucho por las cuestiones lingüísticas, elaboraran diccionarios bilingües y escribieran gramáticas. En este sentido, M. Akelaitis no fue una excepción. También buscaba gramáticas y diccionarios lituanos para conocer mejor la lengua literaria y contribuir a su estudio y desarrollo.
Los primeros manuscritos lituanos de M. Akelaitis muestran que le costaba escribir en lituano y que, siendo un alto lituano occidental meridional, le influían las formas dialectales de los textos que leía, sobre todo las samogitias. Algunas de ellas se infiltraron en la lengua de sus escritos, aunque eran ajenas a su dialecto natal, por ejemplo: Vokyczus, in, kan, susirinken, užėjen, atsidūren, dideliaj y otras (F1—30).
Al leer los escritos de los antiguos autores M. Daukša y K. Širvydas, así como los de sus contemporáneos S. Daukantas, M. Valančius y otros, M. Akelaitis seguía su lengua, tomaba apuntes y reunía materiales para gramáticas y diccionarios. Aunque le interesaba sobre todo la comparación de lenguas y la lingüística comparada, también prestaba mucha atención a la normalización lingüística
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Page 4«Primero la escribiré [la gramática] para uso práctico y después la elaboraré de manera más erudita» (F1—11, p. 3). [Primero escribiré la gramática para uso práctico y después la elaboraré de forma más erudita]. M. Akelaitis también prestaba atención al carácter lituano y a la pureza del léxico, procurando evitar préstamos innecesarios. En la lista de sus libros, junto al manual «Mokslas skaitima raszta lietuwiszka» (1856), anota: «no tiene ningún valor: está lleno de macarronismos» (F1—2). [No tiene ningún valor: está lleno de macarronismos]. Los préstamos estaban muy extendidos, y al propio M. Akelaitis le resultaba difícil evitarlos. En sus manuscritos también se encuentran: turmon, neprieteliu, pawietre, nebagele, smerties, zlasties, waina y otras palabras prestadas, cuyos equivalentes lituanos podía encontrar en los escritos de M. Daukša y K. Širvydas. Aun así, la lengua de M. Akelaitis es mejor que la de los textos eclesiásticos. Escribía de forma bastante sencilla y popular, y empleaba expresiones vivas y gráficas del habla popular, por ejemplo: Bajme žmoniu ten susirinko; Batorius buvo in musu karalius pakeltas; nelajke ranku už ancžio; bajsi įsitiko kowa; apkalęs jin geležiniais panczajais instume turmon; sukulti in patraszas y otras (F1—30).
Así pues, también consideraciones prácticas llevaron a M. Akelaitis a estudiar la lengua lituana y a ocuparse de preparar gramáticas y diccionarios lituanos.
Al iniciar su labor lexicográfica, M. Akelaitis procuró familiarizarse con los escasos trabajos de sus predecesores, que constituían una de las fuentes más importantes para preparar un nuevo diccionario de la lengua lituana. ¿Qué diccionarios lituanos conocía M. Akelaitis y hasta qué punto pudo utilizarlos?
La lista de libros mencionada en la carta de M. Akelaitis a M. Valančius, fechada el 25 de septiembre de 1856, muestra que por entonces en su modesta biblioteca solo había un diccionario de G. Nesselmann, «Wörterbuch der litauischen Sprache» (TŽ, III, 293). En este diccionario, las palabras lituanas no se presentan en el orden alfabético habitual, sino agrupadas según determinadas secciones de vocales y consonantes; además, los verbos con prefijo aparecen en las entradas de los verbos sin prefijo. Esto dificulta mucho encontrar palabras en el diccionario, por lo que M. Akelaitis expresó una opinión desfavorable sobre la obra de G. Nesselmann en la carta mencionada: «Cualquiera, y no digo ya quien conozca la lengua samogitia, admitirá que Nesselmann podría haber escrito un diccionario mejor, teniendo tanta ayuda por todas partes. Los alemanes suelen llevar cada cosa hasta el más mínimo detalle; diría que solo Nesselmann no nació con esa costumbre: su diccionario es como un bosque verdaderamente oscuro: deambula sin fin y no encontrarás lo que buscas» (TŽ, III, 294).
M. Akelaitis žinojo ir apie K. Širvydo žodyno buvimą, nes 1856.X.15/27 d. laiške M. Valančiui prašo jį paskolinti K. Širvydo žodyną ir gramatiką (TŽ, III, 295). Matyti, kad M. Valančius paskolino M. Akelaičiui K. Širvydo žodyną, nes jis minimas vėlesniame M. Akelaičio turimų knygų sąraše (F1—2, p. 1). 1858.V.3 d. laiške A. Kirkorui jis užsimena, kad žodžio kauras jam niekur netekę užtikti, nors jis duodamas Neselmano, Milk aus ir Širvydo žodynuose (TŽ, III, 300). Šiais žodynais M. Akelaitis turėjo naudotis, nes ten iš tikrųjų duodamas žodis kauras.
M. Akelaitis se interesaba no solo por los diccionarios impresos que conocía, sino también por los manuscritos. Llegó a sus manos un diccionario lituano-polaco de autor desconocido, escrito en el dialecto oriental y que hoy forma parte del material de archivo de M. Akelaitis, conservado en el archivo de manuscritos del Instituto de la Lengua y la Literatura Lituanas (F1—1). Por las características lingüísticas del diccionario se ve que es oriental y, por tanto, no fue compilado por M. Akelaitis. Este lo había tomado prestado de alguien y, al huir después del levantamiento de 1863
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Page 5desde Lituania, se lo dejó a Andruškevičius, quien entregó ese diccionario a J. Basanavičius, y este, a su vez, a la Sociedad Científica Lituana2.
En una carta fechada el 15/27 de octubre de 1856 a M. Valančius, M. Akelaitis menciona los diccionarios manuscritos de S. Daukantas y, probablemente, de D. Sutkevičius:
«¡Qué feliz sería si esos folios preparados por el señor Dowkont para un diccionario polaco-samogitio llegaran a mis manos! ¡O aquel manuscrito de un diccionario samogitio-polaco, que reposa en algún monasterio y está a merced de las polillas!» (TŽ, III, 296). [¡Qué feliz sería si los diccionarios polaco-lituanos preparados por S. Daukantas llegaran a mis manos, o el manuscrito de un diccionario lituano-polaco, que yace en algún monasterio y está entregado a las polillas!] Más tarde (en 1858), M. Akelaitis vivió junto con S. Daukantas en Svirlauki, por lo que cabe suponer que pudo acceder a los trabajos lexicográficos de S. Daukantas, sobre todo porque en una correspondencia desde Vilna se dice que entre los manuscritos legados por M. Akelaitis había diccionarios lituano-polacos de L. Andruškevičius y, posiblemente, de S. Daukantas3. El diccionario lituano-polaco que M. Akelaitis menciona como ubicado en un monasterio era probablemente el diccionario de D. Sutkevičius, que recuerda en otra ocasión, al final de una lista de libros dirigida a M. Valančius:
«¿No podría la Sociedad Arqueológica de Vilna conseguir algo al respecto? ¿No sería acertado dirigirse al Ministro de Educación para proponer la publicación del diccionario de Sutkevičius?» (F1—2, p. 3). [¿No podría la Sociedad Arqueológica de Vilna hacer algo aquí? ¿No sería bueno proponer al Ministro de Educación el diccionario de Sutkevičius que se proyecta publicar?]
M. Akelaitis también menciona el diccionario manuscrito de J. Brodovski, en el que aparece la palabra que etimologiza Percunas (F1—17, p. 2). Cabe suponer que M. Akelaitis conocía este diccionario por los trabajos de G. Milk aus, Neselman y otros, pues no podía haber accedido personalmente al manuscrito de J. Brodovski.
Más tarde, mientras vivía en París y escribía una gramática de la lengua lituana, M. Akelaitis también utilizó el diccionario de F. Kuršaitis (AkG, 24), que aún no se había publicado cuando M. Akelaitis preparaba diccionarios en Lituania (no podía dedicarse al trabajo lexicográfico en el extranjero, pues estaba ocupado con la gramática y la lingüística comparada).
Así pues, al iniciar y realizar su trabajo lexicográfico, M. Akelaitis contaba con varios diccionarios bilingües impresos (de Širvydas, Milk aus y Neselman) y otros tantos manuscritos de la lengua lituana. Estos fueron sus principales fuentes, donde pudo encontrar una cantidad considerable (más de veinte mil) de palabras lituanas y sus equivalentes en otras lenguas, y que le ayudaron a familiarizarse con la estructura de los diccionarios, la técnica lexicográfica, etc. Además, M. Akelaitis tenía a su disposición diccionarios de otras lenguas. En una carta a M. Valančius menciona el «Zodina wokiszka, kami ir dėl žemaj-tisz kos kalbos daug naudos randasi» del hermano Grimm (TŽ, III, 294). Del catálogo de libros elaborado por un representante de la autoridad zarista que perseguía a M. Akelaitis se desprende que este tenía en casa del terrateniente Kud-revičius un «Словарь российско-польский» y un «Dictionaire Français-Polonais» (Jan MA, 85, 87). En uno de los manuscritos de M. Akelaitis se menciona el diccionario de letón de Stender (F1—21, p. 4). En diversas explicaciones etimológicas y de otro tipo, M. Akelaitis también se basa en los siguientes diccionarios de otras lenguas o los menciona: 1) F. Nes-selmann, «Die Sprache der alten Preussen» (1845) (F1—17, p. 3); 2) F. Bopp, «Glossarium sanscritum» (1847) (F1—17, p. 3); 3) Chavée, Lexiologie Indo-Eu-ropéenne (F1—22, p. 13, 15, 16); 4) «The Bonaparte polyglott: being the parable of the sower, in 72 languages and dialects» (F1—22, p. 20).
2 J. Kruopas, ibíd., p. 184.
3 «Kraj», 1893, n.º 13, p. 12.
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Page 6Probablemente, M. Akelaitis utilizó sobre todo los diccionarios de K. Širvydas y G. Neselmanas, mientras que los equivalentes de otras lenguas indoeuropeas, especialmente del sánscrito, los tomó de las obras mencionadas de F. Bopp y Chavée.
Para su trabajo lexicográfico, M. Akelaitis estaba decidido a utilizar diversas fuentes literarias, así como los libros lituanos que tenía y los que deseaba adquirir. Al principio, en 1856, la biblioteca de M. Akelaitis contaba con solo once libros lituanos. Se enumeran en la carta que M. Akelaitis envió a M. Valančius el 25 de septiembre de 1856, en la que le pedía que le enviara tantos libros lituanos como fuera posible (TŽ, III, 293). El impresor y librero Zavadskis también le proporcionaba literatura lituana a M. Akelaitis. Así, en unos pocos años la biblioteca de M. Akelaitis llegó a tener 42 libros lituanos (no 37, como se afirma en JanMA, p. 87). Así lo demuestran dos listas de sus libros conservadas en el archivo manuscrito del Instituto de Lengua y Literatura Lituanas (F1—2, pp. 1—2; F1—27, pp. 1—2). En la primera, destinada a M. Valančius, se enumeran 41 libros; en la segunda, 42 (se añadió el librito „Žine kajp rejk atlikti spawiednę“, 1852). Dado que estas listas no se han publicado en ninguna parte y muestran qué libros lituanos utilizaba M. Akelaitis, aquí se reproduce íntegramente la segunda lista de libros:
LISTA DE LIBROS LITUANOS
Dowkont 1) Significado de la lengua letona. 1837.
„ 2) Costumbres de los antiguos lituanos. 1845.
„ 3) Vida de los grandes guerreros. 1846.
„ 4) Fábulas de Fedro. 1846.
« 5) Abecedario de las lenguas lituana y samogitia. 1842.
« 6) Canciones samogitias. — 1846.
7) Librito de las abejas — 1848.
8) Librito de semillas de árboles 1849.
9) Sermón sobre los huertos. 1849.
10) Plantas forrajeras — 1855.
11) Epitome Historiae Sacrae — 1838.
Wółonczewski 12) Obispado de Samogitia. 1848.
13) Sermón sobre el sacramento de la confirmación. 1850.
14) Saber cómo debe hacerse la confesión. 1852.
15) Tomás de Kempis. 1852.
16) Vida de Jesucristo. 1853.
17) Historia de la antigua ley sagrada. 1855.
Proniewski 18) Explicación de los Evangelios. 1855.
Szyrwid 19) Puntos de sermones — 1845.
20) Libritos de fuego. 1801.
21) Evangelios lituanos. 1806.
Juzumowicz 22) San Isidoro 1854.
„ 23) Gran cartilla. 1855.
24) Calvaria — 1855.
Werejka 25) El pecador obligado a arrepentirse. 1854.
Zieniewicz 26) Catecismo católico 1854.
Kitkiewicz 27) Himnos lituanos.
Mieleszka 28) Librito sobre los conocimientos para el gobierno de la amistad. 1846.
29) Actas y oraciones. 1856.
30) Mokslas skajtima raszta lietuwiszka 1856 (no tiene ningún valor).
31) Cantos sagrados — 1855.
32) Rosario. 1855.
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Page 7Iwiński Giedrojć
33) Altar de oro. 1854.
34) Jezus Maria. 1854.
35) Gloria de Dios — 1855.
36) Kalendarze zr. 1846.47.50.51.55.57.
37) Nueva ley. 1816.
38) Diccionario de Szyrwid, 1713.
39) Diccionario de la lengua lituana de Nesselmann. 1850.
40) Manual de la lengua lituana de August Schleicher, Praga. 1856.
41) Gramática lituana del profesor Kossakowski.
42) Rhesa – Canciones. 1843.
En la lista de libros de M. Akelaitis que quedaron en casa de Kudrevičius también se mencionan: 1) Daynos Zemaycziu, surinktos yr wszdutos par Simona Stanewicze, 2) Wajkams Zemaitiu yr Lietuwos (JanMA, p. 85). Como M. Akelaitis tradujo al polaco «Los años» de Donelaitis, debió de tener esta obra.
Además, de los manuscritos de M. Akelaitis se desprende que hizo extractos de la Postilla de M. Daukša (Fl – 41, 1 – 39 p.), del Koncyonolo de 1845 (Fl – 41, 43 – 48 p.) y del Nuevo Testamento de 1844 (Fl – 41, 49 – 52 p.).
La lista más extensa de libros de la biblioteca de M. Akelaitis fue compilada en 1891 por el periodista polaco L. Uzięmbło y enviada al etnógrafo polaco Żegota Paulius. Nuestro bibliógrafo V. Žukas encontró esta lista en la Biblioteca de la Universidad de Cracovia y la publicó4. En ella se registran 77 impresos (cinco de ellos son libros letones) y un manuscrito del propio M. Akelaitis. Al comparar esta lista con la relación de 42 libros compilada por el propio M. Akelaitis y publicada en este artículo, se observa que difieren no solo en el número de impresos que incluyen, sino también en sus títulos. En ambas listas solo aparecen 21 libros en común; los demás son distintos. La lista publicada por V. Žukas contiene bastantes libros religiosos protestantes y otros libros impresos en Königsberg que no se mencionan en la lista de M. Akelaitis, por ejemplo: Giwasties Medis (1846), Augsburgiszkasis wieros išpažinimas (1855), Rojaus Darželis (1845), Ugnies knigelės (1801), Bybelės (1853), etc. Por otra parte, la lista de M. Akelaitis menciona dos diccionarios, tres gramáticas y otros 16 libros que no figuran en la lista de V. Žukas. Si se suman los libros lituanos de la biblioteca de M. Akelaitis mencionados en ambas listas y en otras fuentes, se llega a cerca de un centenar. Para la época, era una biblioteca nada desdeñable.
Aquí no se incluyen los libros lituanos que formaban parte de la biblioteca de la sociedad lituana de París «Želmuo» y que M. Akelaitis pudo consultar en París. Se los mencionó en la prensa5, y su lista completa se conserva en el Archivo de Manuscritos de la Biblioteca Central de la Academia de Ciencias de la RSS de Lituania (F64, unidad 110, fols. 4–12). Sin embargo, M. Akelaitis no pudo utilizar esta literatura para su trabajo lexicográfico, que llevó a cabo hasta huir de Lituania a finales de 1861; por eso no la enumeraremos aquí. Una parte considerable de ella consiste en publicaciones periódicas y folletos aparecidos en su mayoría después de la muerte de M. Akelaitis, además de varias obras de literatura lituana, gramáticas y diccionarios. En total, la biblioteca de «Želmuo» contaba con 74 publicaciones periódicas, folletos y libros en lituano6.
4 V. Žukas, Iš bibliotekų ir bibliografijos istorijos, «Vilniaus Valstybinio V. Kapsuko vardo universiteto Mokslinės bibliotekos metraštis (1958 – 1959)», Vilnius, 1961, p. 249–253.
5 V. Abramavičius, Paryžiaus lietuvių draugija «Želmuo» ir jos biblioteka, «Lietuvos TSR aukštųjų mokyklų darbai. Bibliotekininkystės ir bibliografijos klausimai», III, Vilnius, 1964, p. 153.
6 V. Abramavičius, ibíd., p. 154.
11. Iš lietuvių leksikologijos ir leksikografijos
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Page 8Se observa que M. Akelaitis prestaba gran atención a la lectura de libros lituanos y a la elaboración de extractos, así como a la recopilación de materiales para la gramática y el diccionario. Él mismo escribe a M. Valančius cómo valora los libros que ha recibido de él y cómo se dispone a sumergirse en ellos en busca de materiales valiosos, de perlas preciosas:
«No son basura, como dice Su Ilustrísima: son un golfo de Bengala, en cuyo fondo yacen perlas preciosas. Me lanzo como un buzo al abismo de las aguas profundas; pesco conchas de perlas, sin pensar que en esa pesca es fácil perder la vida si quienes comparten esta labor, nadando libremente en la superficie del mar, no se apresuran, al recibir la señal, a sacar al buzo al aire fresco. Pero ¿cómo no recoger esas perlas, tan queridas para mi corazón?» (TŽ, III, 295). [No son minucias, como dice Su Santidad; es la bahía de Bengala, en cuyo fondo yacen las perlas más preciadas. Me sumerjo como un buzo en el abismo de las aguas profundas; pesco conchitas de perlas, olvidando que así se puede morir pronto si quienes comparten esta tarea, nadando libremente en la superficie del mar, no se apresuran a sacar al buzo al aire fresco cuando reciben la señal. Pero ¿cómo no recoger esas perlas, tan queridas para mi corazón?]
La tercera fuente de materiales en la que M. Akelaitis pudo apoyarse para su trabajo lexicográfico fue la lengua popular. Era su lengua materna, aprendida en el seno de su familia, en una aldea lituana; siempre habló de ella con gran amor y respeto, y durante toda su vida se preocupó por sus derechos, por ampliar su uso y por cultivarla. Las circunstancias no permitieron que M. Akelaitis permaneciera continuamente entre el pueblo y recogiera sus tesoros lingüísticos. Al crecer vivió en fincas y rara vez tenía contacto con la gente común. Sin embargo, en distintos momentos, al viajar por el país y en otras ocasiones, anotaba relatos folclóricos y recogía materiales lingüísticos. Así lo demuestran las numerosas anotaciones folclóricas y diversas observaciones lingüísticas de su legado manuscrito. He aquí ejemplos del uso de casos y preposiciones recogidos para el estudio de la sintaxis (algunos quizá procedan también de textos escritos): Per. Per miestą eiti. Tai man ejo per szirdi. — Asz per žiemą sirgau. — Jis per naktį dirbo. — Per tworą lipti. — Per rubežių eiti. — Per vieną žmogų griekas į swietą atėjo ir smertis grieku. — Per Martyną jis atėjo. — Jis gywen per tris myles toli. — Asz tai per tiesą laikau. — Jis buvo per racziu. — Kas tai tas per paukštis? (F1 — 37, p. 110).
En más de una ocasión, M. Akelaitis habla de la riqueza léxica de la lengua lituana y la ilustra con ejemplos tomados principalmente de la lengua popular. Señala que los lituanos tienen muchas palabras para nombrar una misma cosa, cualidad, acción u otra realidad, con diversos matices; por ejemplo: kalba, szneka, tarme, byla, žadas; geltas, geltonas, geltokas, gelsvas, gelsvokas, geltonelis, geltonutelis, geltonužėlis; dajnuoti, giedoti, raudoti, audot, vel aldoti (pr. ȧuda), niuniuoti, ryloti, soukti (F1 — 11, p. 4). Al hablar del uso del sufijo -ėnas, también ofrece bastantes ejemplos: Tylzenas, tetenas, brolenas, seserenas, Kuprenas, Wilkenas, Warenas, Waszkenas, Rimkenas, Melenas, Masenas, Krezdenas, Kiszkenas, Bylenas, Tylenas, Prastenas, Druktenas (F1 — 29, p. 12).
En su artículo «Apej garus» (F1—31), al buscar términos para nombrar las partes de una caldera de vapor y de una locomotora, M. Akelaitis toma palabras de la lengua popular y las aplica al ámbito técnico, ampliando su campo de uso y dotándolas de un significado especializado. De este modo se incorporaron al ámbito técnico: stiebas, rankena, muštūvas, žirgis, anga, ugniavietė, žibintuvė, kamštis, stūma, volė, kabė, švilpynė y otras. Por último, la lengua de los escritos del propio M. Akelaitis presenta rasgos marcados de la lengua popular, que muestran que siempre se apoyó en la lengua materna aprendida en su juventud y que esta fue para él una fuente inmensa de tesoros lingüísticos.
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Page 9M. Akelaitis había planeado preparar tres diccionarios: 1) uno comparativo de la lengua lituana; 2) uno lituano-polaco y 3) uno polaco-lituano. Esto se desprende de sus cartas a M. Valančius, A. Kirkor y otros (TŽ, III, 292—321, IV, 433—443), así como de los testimonios de otras personas sobre la labor de M. Akelaitis. En una carta a J. Zavadzki del 27.VI.1856 (9.VII) escribe:
«Trabajo sobre la lengua lituana, la comparo con las lenguas indoeuropeas y compongo un diccionario de la lengua lituana, un diccionario en el sentido pleno de la palabra. Será un opus dignum laude et laurea, superior a todos los diccionarios conocidos hasta ahora, y... quería decir algo, cuando mi alumno, que en ese momento repasaba su lección de latín, pronunció: “Propria laus sordet” y me cerró la boca; por eso debo dejar de hablar de mi diccionario y trabajar en él en silencio, hasta que llegue el momento en que quizá salga al mundo desde la imprenta de Su Señoría el Benefactor». [Investigo la lengua lituana, la comparo con las lenguas indoeuropeas y compongo un diccionario de la lengua lituana en el verdadero sentido de la palabra. Será una obra digna de alabanza y de la corona de laurel, superior a todos los diccionarios conocidos hasta ahora, y... quería decir algo cuando mi alumno, en ese momento mientras repasaba la lección de latín, dijo: «La alabanza propia es odiosa». Eso me cerró la boca; por eso no puedo seguir hablando de mi diccionario y debo prepararlo en silencio, hasta que llegue el momento en que quizá se imprima en la imprenta de Su Señoría el Benefactor.]
Al principio, M. Akelaitis se había propuesto elaborar un diccionario comparativo de la lengua lituana, en el que las palabras lituanas se cotejarían con palabras de otras lenguas indoeuropeas (eslavas, griegas, góticas, latinas y sánscritas). En una carta a M. Valančius del 25.IX.1856, M. Akelaitis ilustra con ejemplos cómo piensa redactar el diccionario, a saber⁸:
Aszw inis, = sánscr. aszwa, franc. cheval, kon. Nagas, = sánscr. nagah, rus. ноготь (nogieć, antiguamente) paznogieć. Juodas; = griego ioeidēs, negro. Stogas, = griego stége, techo; de ahí, techador stegius. Piemuo, = griego poimēn, pastor. Sapnas, = griego u̔́pnos [hýpnos], sueño. Sakiti, = alemán sagen, decir; de ahí que pasakos recuerde la palabra normanda sagos, leyendas, cuentos, tanto por el sonido como por el significado. Szniaketi, = danés snaken, conversar. Žardis, = franc. jardin, jardín, pastizal; en algunas regiones lo llaman cielętnikiem porque allí normalmente solo pastan terneros. Szuo, = franc. chien, perro. Duris, = inglés doors, puerta. Szilkas, = inglés shilk, ruso шелк, seda. Gintaras, = ruso янтарь, ámbar, bernstein, électron; de ahí que la electricidad podría traducirse como gint arumas. Wiras, = latín Vir, «Wiras, tirad del yugo»—Viri trahite jugum. Jaknos, = jecus, hígado. Aug sztus [Angsztus], = (no auk sztus [anksztus] = latín augustus [angustus], alemán eng., estrecho. Augmuo, = augmentum; augu = augeo = augė, etc. (TŽ, III, 293—294).
A partir de los ejemplos presentados se observa que las comparaciones que M. Akelaitis establece entre palabras de distintas lenguas se basan, en su mayor parte, no en correspondencias de la fonética histórica comparada, sino en la semejanza fortuita de sonidos, en la similitud de préstamos con palabras de la lengua original, en etimologizaciones ingenuas o en la recopilación de palabras de diversos diccionarios que no tienen ninguna relación de origen. Aunque M. Akelaitis señala que, al elaborar el diccionario comparativo, siguió los caminos de Grimm, Bopp y de Chasles, como autodidacta,
7 Archivo de Manuscritos de la Biblioteca Central de la Academia de Ciencias de la RSS de Lituania (F7, — 536a).
8 Los ejemplos de la lengua griega se transcriben con letras latinas.
11*
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Page 10no logró asimilar el método científico de la etimologización, basado en las correspondencias de la gramática histórica comparada, y al principio cedió a la inclinación por las etimologizaciones infundadas que aparecían en las obras de historiadores polacos (T. Narbut, J. Lelewel y otros) al explicar los nombres de seres mitológicos, dioses y otros elementos lituanos. M. Akelaitis se interesaba por cuestiones de la historia de Lituania, leía obras de historiadores polacos, alemanes y de otras nacionalidades sobre la historia de Lituania y Prusia, y subrayó en más de una ocasión que la lengua es una fuente histórica importante:
«Las búsquedas etimológicas a veces arrojan mucha luz sobre la Historia; la Filología es su mano derecha. No se puede escribir la historia de pueblo alguno sin conocer su lengua» (TŽ, III, 296). [Las investigaciones etimológicas a veces arrojan mucha luz sobre la historia. La filología es su mano derecha. No se puede escribir la historia de una nación sin conocer su lengua.] Estaba convencido de que la lengua lituana es una fuente importante para conocer el pasado y, por eso, dedicó tanta atención a las disquisiciones etimológicas.
Las etimologizaciones fantásticas de S. Daukantas, del lingüista S. Mikuckis y de otros también incitaron a M. Akelaitis. Leyó el «Būdas» de S. Daukantas, donde encontró explicaciones de topónimos como: Liep oja < lipti (subir, pues desde el mar se puede desembarcar fácilmente en la costa), Klaipėda < klysti+pėda (perdido en el mar, pudo poner allí el pie), etc. En sus manuscritos, M. Akelaitis menciona varias veces cómo S. Daukantas explica el nombre mitológico Perūnas (Perkūnas), supuestamente derivado de la palabra perėti (Fl—15, p. 5, 17, p. 2), y finalmente ofrece también sus propias explicaciones ingenuas de Perkūnas: Perkūnas deriva de la raíz park (latín parco-peperci «proteger, ahorrar, apiadarse») (Fl—21, p. 6); Perkūnas < per+kunas, cf. prusiano antiguo kunt «proteger, custodiar», sánscrito kund (Fl—19, p. 3).
M. Akelaitis creía dominar bien la lengua lituana y, por ello, ser capaz de hacer mejores disquisiciones etimológicas que S. Mikuckis, T. Narbut y otros (Fl—10, p. 4; Fl—22, p. 9—19). Es cierto que a veces reconoce su debilidad al tratar cuestiones sobre el origen de las palabras y menciona que carece de conocimientos y fuerzas para ello. Al informar a M. Valančius sobre su trabajo en los diccionarios polaco-lituano y lituano-polaco, M. Akelaitis escribe:
«No pienso en absoluto meterme en comparaciones con otras lenguas; eso excede mis conocimientos y mis fuerzas. Solo quiero ofrecer una pequeña obra que sea útil para mis compatriotas» (TŽ, III, 298). [No pienso en absoluto emprender comparaciones con otras lenguas; eso excedería mis conocimientos y mis fuerzas. Quiero ofrecer únicamente una pequeña obra que aporte utilidad a mis compatriotas.] Sin embargo, M. Akelaitis no pudo resistir la tentación de etimologizar, pues esta práctica se había extendido ampliamente en los trabajos de historiadores y filólogos.
En el período anterior a la emigración, M. Akelaitis intentó explicar muchos nombres de seres mitológicos, dioses, pueblos, personas, lugares y otras cosas. Estas diversas etimologizaciones están dispersas en el legado manuscrito de M. Akelaitis (Fl 1—49), y se pueden contar bastantes (alrededor de ciento cincuenta). A modo de ilustración, se pueden enumerar aquí los nombres propios y otras palabras cuyo origen M. Akelaitis intentó explicar (entre paréntesis se indican el número de carpeta y la página):
abyda (10, p. 3), Aitvaras (22, p. 11), Алдань (Aldona) (29, p. 8), argutalius (12, p. 14), aukle (10, p. 4), Austurland (42, p. 4), autas (10, p. 1), awide (22, p. 10), Bejso gala (22, p. 5), Бернов (29, p. 8), Bitautas (22, p. 19), блинна (29, p. 2), blindas (10, p. 3), blusa (10, p. 2), Budė (40, p. 10), czewierkys (10, p. 3), daina (23, p. 7), Deimantas (10, p. 5), Dievas (21, p. 2), Erogala (29, p. 4—5), gajleti (22, p. 17), gailus (22, p. 17), garbintas (22, p. 15), gauras (10, p. 3), Gediminas (22, p. 18), gelbėti (10, p. 3), gelti (22, p. 17), Gesme (23, p. 8), Gyle (29, p. 3), Giltine (17, 5—6 p.), gowada (22, p. 26), gudas (18, p. 2; 29, p. 8), gudumas (gudimas) (22, p. 11), gulbintas (22, 15—16), įgytie (29, p. 10), Igor (Iggiwlod, Igeld) (29, p. 7), indas (10, p. 4), inkaras (29, p. 13), Jogaila (22,
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Page 11p. 17—18), kalwis (22, p. 13), karalus (29, p. 8), kardas (10, p. 3—4), Каршев (29, p. 8), Kaukaras (13, p. 3; 17, p. 7; 22, p. 14), Kaukas (22, p. 14), Kaukuole (22, p. 15), karti (22, p. 13), kiautas (22, p. 15), kiauszas (22, p. 15), kowa (22, p. 13), kriwule (12, p. 6), Kriwaitis (Kriwis) (12, p. 6—7), kudmentas (10, p. 5; 19, p. 3), kujis (22, p. 13), Kurland (42, p. 4), Labegelda (22, p. 15), laikas (1, p. 2), Laima (12, p. 5), lanka (10, p. 3—4), Lauma (laume) (12, p. 5), liežuwis (10, p. 4), Lietuwa (19, p. 4), Mandagus (10, p. 5, 10), manta (22, p. 18), Medininkai (15, p. 1), Mesag etai (42, p. 3), — muntas (22, p. 18), muse (10, p. 2), nuodeme (10, p. 4), Okas (Ockapirmas) (1, p. 2), Oleg (29, p. 7), Oras (1, p. 2), papleikti (22, p.), Papiles (13, p. 2), paszelpa (13, p. 2) Patelo (Potello, Potollo) (17, p. 7; 40, p. 6), Patrimpas (19, p. 3), Perkunas (15, p. 5; 17, p. 1—4; 18, p. 4; 19, p. 3; 21, p. 6), Pikulīs (Pakulīs, Pikole, Pokole...) (17, p. 4; 19, p. 3—4), pirkšnys (21, p. 6), Plateliai (19, p. 2), Pramentalas (10, p. 5), prustas (29, p. 11), Простенъ (Prastenis) (29, p. 7), (Resjkiun) Tyras (18, p. 1), Rjurik (29, p. 12—13), Ritland (42, p. 4), Rusne (15, p. 1), Sambija (42, p. 4), Simenas (12, p. 9), sopagas (10, p. 3), sudas (10, p. 3—4), Szatrija (13, p. 3; 22, p. 25), sziaurys (14, p. 24), Trimpos (Potrimpos) (15, p. 9; 17, p. 4); Turnbern (29, p. 8, 11), Умъни (29, p. 8), Uleb (29, p. 7), wajkas (22, p. 11), Wejdalotas (15, p. 7), Welnias (21, p. 5) wesele (15, p. 2), wersme (41, p. 35), žąsis (10, p. 2), Žemiogala (Semigallja) (29, p. 5), ženklas (22, p. 12), žiniczia (17, p. 6), žmogus (25, p. 10), etc.
Las etimologías de nombres y palabras propuestas por M. Akelaitis son sumamente infundadas e ingenuas. He aquí, por ejemplo, cómo explica el origen del monte Šatrijos: szata, szeta significa en lituano «honor, gloria»; es una palabra sánscrita derivada de šat, «adorar», y atris, «montaña» (Fl—13, p. 2); por tanto, Šatrija es la montaña del honor, donde desde antiguo se adoraba a los dioses (Fl—22, p. 25). Se supone que el nombre del príncipe ruso Olegas es lituano, compuesto de al, «cada uno» (cf. al wienas), y jėgti, «poder, ser fuerte» (Fl—29, p. 7). Letgola (seudónimo) criticó duramente en la prensa estas y otras explicaciones semejantes, pero M. Akelaitis se defendió tenazmente y, apoyándose en las especulaciones del historiador ruso Kostomarov sobre los orígenes del Estado ruso (Rus) y el origen lituano de Riurik, sostenía que Rus, Igor y otros nombres rusos procedían de palabras lituanas (Fl—29, p. 1—14). Basándose en la semejanza casual de algunos nombres y palabras, M. Akelaitis elaboraba explicaciones fantásticas, aunque él mismo había señalado que la semejanza de los nombres no siempre indica un origen común (Fl—10, p. 3).
Solo en raras ocasiones, cuando compara palabras lituanas emparentadas por su formación, las explicaciones de M. Akelaitis sobre el origen de las palabras son fundamentadas y correctas. Por ejemplo, señaló acertadamente que liežūvis deriva de liežti (Fl—10, p. 4); de kalti derivan kalvis y kalvė (Fl—22, p. 13), entre otros.
Todas las explicaciones etimológicas de los nombres propios debían incluirse también en el diccionario comparativo de M. Akelaitis:
«En el diccionario comparativo incluiré, en la medida de mis posibilidades, todo el tesoro de nuestra lengua, los nombres propios en los que se ha conservado una cantidad considerable de datos lingüísticos» (Fl—11, p. 3). [En el diccionario comparativo incluiré, en la medida de mis posibilidades, todo el tesoro de nuestra lengua: los nombres propios, que esconden abundantes datos lingüísticos.]
Mientras vivía en Varsovia, M. Akelaitis no pudo dedicarse intensamente a preparar el diccionario comparativo de la lengua lituana que había concebido, pues al mismo tiempo comenzó a reunir materiales para diccionarios bilingües, tarea a la que M. Valančius había orientado su atención. Así lo muestra la carta de M. Akelaitis a M. Valančius, fechada el 15/27 de octubre de 1856:
«Escuchar los consejos de un Hombre que me aventaja en ciencia y experiencia es y será mi deber. Me atendré a las observaciones de Vuestra Excelencia; prepararé primero un diccionario práctico polaco-zemaitio, lo más pequeño posible, y dejaré para más adelante el diccionario zemaitio-polaco, aunque ya tengo listos sus materiales; solo falta elaborarlos y reunirlos en un todo armonioso» (TŽ, III, 295). [Escuchar los consejos de un Hombre que me aventaja en ciencia y experiencia es y será mi deber. Tendré en cuenta las observaciones de Vuestra Excelencia; prepararé primero un manual
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Page 12polaco-lituano, lo más breve posible, y dejaré para más adelante el diccionario lituano-polaco, aunque ya tengo preparado el material para este; solo hace falta elaborarlo y reunirlo en un todo coherente.]
Sin embargo, M. Akelaitis no abandonó por completo la idea de preparar el diccionario comparativo, pues de vez en cuando tanto él mismo como otras personas mencionaban que estaba elaborando un diccionario comparativo de la lengua lituana. Por ejemplo, en 1858 escribió en sus «Notas de las excursiones de un lituano» (Notatki z wycieczek Litwina):
«Si Dios me lo permite, en el diccionario comparativo demostraré de manera evidente el parecido del lituano con las lenguas indoeuropeas, y en la gramática desarrollaré estas ideas con mayor claridad y amplitud» (Fl–22, p. 25). [Si Dios me lo permite, en el diccionario comparativo mostraré claramente el parecido del lituano con las lenguas indoeuropeas, y en la gramática expondré esas ideas con mayor claridad y amplitud.]
El 12 de febrero de 1860 (n.º 13), en la reseña literaria (Przegląd literacki) de «Kuryer Wileński» se publicó información bastante precisa sobre la labor de M. Akelaitis, de la que se desprende que también le interesaba el diccionario comparativo:
«El silabario para los muchachos del campo, publicado por la Sociedad Agrícola del Reino, pronto saldrá de imprenta traducido al lituano. El traductor de este librito tan útil es Akielewicz.
En general, según hemos observado, el traductor, al conservar el contenido y la forma del original, procuró introducir también refranes populares adaptados a las circunstancias…
Además del silabario mencionado aquí, Akielewicz está imprimiendo actualmente dos libritos lituanos para el pueblo: uno contiene una explicación de la oración del Padrenuestro, y el otro lleva por título: El recaudador de limosnas viaja por Lituania y enseña al pueblo. Tiene varias otras obritas en manuscrito y prepara para la imprenta un diccionario lituano-polaco; además, está escribiendo un diccionario comparativo lituano, cuya organización será la siguiente: primero vendrán las raíces de la lengua lituana, comparadas con los dialectos eslavos y con sus equivalentes góticos, griegos, latinos y sánscritos. Después de las raíces aparecerán las partes de la oración, cada una por separado y en orden alfabético. Los sustantivos y adjetivos se organizarán según sus terminaciones». [El silabario para la gente del campo, publicado por la Sociedad Agrícola del Reino, pronto saldrá de imprenta traducido al lituano. El traductor de este librito tan útil es Akelaitis. En general, como observamos, el traductor, al respetar el contenido y la forma del original, procuró introducir también expresiones populares adaptadas a la región…
Además del silabario mencionado, Akelaitis está imprimiendo actualmente dos libritos para el pueblo: uno es una traducción de la oración «Padre nuestro», y el otro lleva por título El cuestuario, que recorre Lituania y enseña al pueblo. Tiene aún varios folletos manuscritos y prepara para la imprenta un diccionario lituano-polaco; también está escribiendo un diccionario comparativo lituano, cuya estructura será la siguiente: primero aparecerán las raíces de la lengua lituana, comparadas con las correspondencias de los dialectos eslavos, el gótico, el griego, el latín y el sánscrito. Después de las raíces vendrán las partes de la oración, cada una por separado y en orden alfabético. Los sustantivos y adjetivos se ordenarán según sus terminaciones.]
Aproximadamente la misma información se repitió también en la publicación «Biblioteka Warszawska» (1860, 2, 271), donde asimismo se menciona el diccionario comparativo y se afirma que el diccionario lituano-polaco ya está listo para imprimirse, aunque en la correspondencia de «Kuryer Wileński» en la que se basa se dice que dicho diccionario todavía se está elaborando.
Por cuanto cabe deducir de los manuscritos de M. Akelaitis y de otras fuentes, especialmente de la monografía de A. Janulaitis «Mikalojus Akelaitis» (1969), publicada recientemente y que esclarece su actividad, la recopilación de materiales para un diccionario comparativo fue accidental y poco intensa. Se manifestó mediante diversas etimologizaciones de nombres propios y palabras comunes, y no mediante la elaboración sistemática de un diccionario comparativo.
M. Akelaitis comienza a interesarse por explicar el origen de las palabras, impulsado también por el deseo de rastrear el significado de los elementos fundamentales del lenguaje —los sonidos y las sílabas— y sus funciones en la lengua. Ya durante el período anterior a la emigración, a M. Akelaitis se le ocurre la idea de encontrar la clave para todas las
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Page 13lenguas emparentadas, vivas y muertas, para conocerlas y comprenderlas. Estaba convencido de que cada elemento más pequeño de la lengua —el sonido— tiene un significado:
«Mis investigaciones sobre el lituano me convencieron de que cada raíz, aunque sea puramente consonántica, y cada sonido como expresión de la voz (no como signo), tienen su propio significado. En la lengua ocurre lo mismo que, por ejemplo, en el cuerpo humano: cada miembro, músculo, hasta el nervio más sutil, tiene su significado y su función» (F1–19, 1). [Mis investigaciones sobre la lengua lituana me convencieron de que cada raíz, incluso una puramente consonántica, y cada sonido como expresión de la voz (y no como signo) tienen su propio significado. En la lengua sucede lo mismo que, por ejemplo, en el organismo humano, donde cada miembro, músculo y nervio, por sutil que sea, tiene su significado y su función.]
Guiándose por esta idea, M. Akelaitis presta especial atención al significado de los sonidos:
«Demostraré el significado de las letras como expresiones del sonido. Quizá logre reducir el estudio de las lenguas al estudio de los sonidos. Bastará con conocer el significado de las letras y las sílabas para hablar todas las lenguas de una misma rama. Se comprende que tal trabajo requiere tiempo y el esfuerzo de estudios profundos y concienzudos» (F1–11, p. 3). [Demostraré el significado de las letras como expresiones de la voz. Quizá logre reducir la ciencia de las lenguas a la ciencia de los sonidos. Bastará con conocer el significado de los sonidos y las sílabas para poder hablar todas las lenguas de una misma rama. Se entiende que tal trabajo requiere tiempo y el esfuerzo de estudios profundos y concienzudos.]
M. Akelaitis cree que esto se hará realidad:
«Llegará el tiempo en que se demostrará la relación mutua [wzajemny] entre las lenguas, basada en su organización sonora. Entonces el Espíritu de Dios descenderá sobre nosotros y hablaremos todas las lenguas» (F1–10, p. 6). [Llegará el tiempo en que se esclarezca la relación recíproca entre las lenguas, basada en su organización sonora. Entonces el Espíritu Santo descenderá sobre nosotros y hablaremos todas las lenguas.]
La idea de encontrar los significados de los sonidos y las leyes que fueran la clave para conocer y aprender todas las lenguas emparentadas no dejó en paz a M. Akelaitis tampoco en la emigración, cuando, tras recuperarse un poco de la insurrección de 1863 y encontrar algún trabajo, volvió a sumergirse en la comparación de las lenguas. En una carta de 1871 desde París escribió:
«La naturaleza es mi única y más sabia maestra. Ella me condujo a verdades que no encontré en los más grandes eruditos. Sabes que mi materia favorita es la lingüística comparada. Pues bien, con ayuda de la naturaleza he realizado descubrimientos desconocidos hasta ahora para los lingüistas. Si Dios lo permite, los daré a conocer al mundo y expondré las reglas mediante las cuales, conociendo una lengua, se pueden conocer todas las vivas o muertas…» (AkG, p. X). [La naturaleza es mi única y más sabia maestra. Ella me guio hacia verdades que no encontré entre los más grandes eruditos. Sabes que mi materia favorita es la lingüística comparada. Así pues, con ayuda de la naturaleza descubrí cosas desconocidas hasta ahora para los lingüistas. Si Dios quiere, las anunciaré al mundo y formularé reglas con las que, conociendo una lengua, se pueden conocer todas las vivas o muertas…]
M. Akelaitis se desvió hacia la creación de una nueva teoría lingüística, la búsqueda de leyes universales de los sonidos, la elaboración de una fonética de la lengua lituana basada en nuevos principios y explicaciones ulteriores sobre el origen de palabras y nombres.
Hay numerosas explicaciones etimológicas del período de emigración en la parte de la gramática de M. Akelaitis impresa en 1890 (fonética) y en el folleto publicado en 1885 en San Petersburgo, «Rzut oka na starożytność narodu Litewskiego» («Una mirada a la antigüedad del pueblo lituano»).
En la gramática se presentan nuevas leyes fonéticas; al explicarlas e ilustrarlas, se etimologizan a su manera y se comparan también palabras sin ningún parentesco etimológico, por ejemplo: tėvas < ti+ev+as (54), ilgas < ug+as (59); sūris, siauras, svarnas (48); piauti, peilis, piela, piemuo, pieva… (57); kareivis, karalius… (60); vaga, anga, langas (65), etc. Estas y otras explicaciones sobre el origen de las palabras se basan en la fantástica ley de M. Akelaitis según la cual la vocal u es la madre de muchos sonidos; de la u inicial surgieron los sonidos a, e, i, que siempre aparecen junto a vocales o consonantes; de la u proceden todos los
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Page 14sílabas (56). La única raíz de la lengua lituana es el sonido u. Solo de él surgen las vocales a, e, i, o en combinación con r, l, m, n, p, v, j (5).
J. Jablonskis puso de manifiesto la falsedad de esta nueva teoría al reseñar la parte de fonética de la gramática publicada por M. Akelaitis: «Todo el librito de M. Ak-ius está lleno de esta ciencia “hasta ahora desconocida para nuestros lingüistas”. Dudo que alguien pueda comprender todos esos detalles inconexos, que no se parecen en absoluto a la ciencia fonética que encontramos en los trabajos de los especialistas. ¿Cómo entender realmente una ciencia según la cual ilgas, iltis, arti, jautis tienen una misma raíz? Aquí solo cabe creer o no creer, pero si se hablara de entender o no entender, habría que decir que una persona común no puede comprender toda esta ciencia. A decir verdad, aquí ni siquiera hay ciencia: solo deducciones, dictadas no por el cerebro, sino por la “inspiración”; por eso el cerebro humano no puede comprenderlas»⁹.
Teniendo presente todo lo dicho acerca del proyecto de M. Akelaitis de elaborar un diccionario comparativo y acerca de sus etimologizaciones, cabe preguntarse si M. Akelaitis preparó realmente un diccionario comparativo, cuyo manuscrito se menciona en trabajos de S. Baltramaitis, V. Biržiška, M. Brenšteinas y otros autores. Se parte de la información de M. Akelaitis y de otras personas, publicada en la prensa, sobre los trabajos que preparaba para su impresión o que se estaban imprimiendo, entre los cuales se menciona también el diccionario comparativo. Sin embargo, esto no basta para afirmar que M. Akelaitis escribiera efectivamente un diccionario comparativo que acabara en el extranjero, como a veces se sostiene (Jan MA, p. 1). Por un lado, en las cartas de M. Akelaitis y en la prensa de la época (Kuryer Wileński, Bibioteka Warszawska) se indica que estaba compilando un diccionario comparativo, pero en ningún lugar se afirma que estuviera terminándolo o que lo hubiera terminado. De la noticia de que M. Akelaitis escribía un diccionario comparativo parece haber surgido la opinión de que lo había escrito y dejado, aunque nadie lo había visto. Que pudo haber sido así lo demuestra también la transmisión inexacta que V. Biržiška hizo en «Aleksandrynas» (III, 366) de la información de la publicación «Biblioteka Warszawska»: afirma allí que dicha publicación indicaba que el diccionario comparativo ya estaba preparado para la imprenta, aunque en realidad dice que tal diccionario solo estaba en curso de redacción.
En segundo lugar, no se ha encontrado el manuscrito del diccionario comparativo de M. Akelaitis ni entre sus pertenencias en Lituania, ni en Polonia, ni en París. No se menciona en absoluto en la noticia periodística que enumera otros trabajos lexicográficos de M. Akelaitis, conservados por el pintor de Vilna J. Zenkevičius:
«Nos escriben desde Vilna: No hace mucho se fundó en París la Sociedad Lituana “Żelmna” [“Żelmuo”], cuyo presidente era Marjan Akielewicz, conocido escritor lituano, fallecido en octubre de 1887. Se sabía que el difunto había dejado cierto legado literario, pero hasta entonces no había sido posible encontrarlo. Solo después de la muerte del pintor de Vilna Zienkiewicz se descubrieron en sus colecciones manuscritos de Akielewicz. Entre ellos, el primer lugar corresponde al diccionario lituano-polaco inconcluso (unas 300 hojas manuscritas), obra mencionada en varias ocasiones; además, hay numerosas obras menores. Junto a las obras de Akielewicz, en esta colección se encuentran también trabajos de otros autores, entre ellos diccionarios lituano-polacos de L. Andruszkiewicz y, probablemente, de Dowkont. En la actualidad, las herederas de Zienkiewicz desean entregar los manuscritos del difunto Akielewicz. Letuwisław»¹⁰. [Nos escriben desde Vilna: No hace mucho se fundó en París la sociedad lituana «Želmuo», cuyo presidente era M. Akelaitis, conocido escritor lituano, fallecido en octubre de 1887. Se sabía que tras su muerte había quedado cierto legado literario, que hasta entonces no había sido posible encontrar. Solo después de la muerte del pintor de Vilna Zenkevičius se hallaron en sus colecciones manuscritos de Akelaitis. Entre ellos, el primer lugar corresponde al diccionario lituano-polaco inacabado
9 Jablonskio Raštai (redagavo J. Balčikonis), IV, Kaunas, 1935, p. 37–38.
10 «Kraj», 1893, N 13, p. 12.
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Page 15(unas 300 hojas), obra mencionada varias veces. Además, el legado contiene también numerosas obras menores. Junto a los trabajos de Akelaitis, la colección incluye obras de otros autores, entre ellas los diccionarios lituano-polacos de L. Andruškevičius y, posiblemente, de Daukantas. Ahora, los herederos de los bienes de Zenkevičius desean vender los manuscritos de Akelaitis. Letuwislaw»]
En tercer lugar, teniendo en cuenta las grandes ambiciones de M. Akelaitis, su constante inestabilidad y las difíciles condiciones de vida, resulta inverosímil que entre 1856 y 1861, mientras se ganaba la vida dando clases y trabajando en la prensa, y ocupado en varios otros proyectos (traducciones, diccionarios bilingües, preparación e impresión de literatura popular, etc.), hubiera podido escribir un diccionario comparativo. Tampoco pudo escribirlo durante el exilio, pues al principio luchaba por ganarse el pan y, más tarde, cuando pudo volver a la lingüística comparada, se dedicó a elaborar una nueva teoría lingüística y a escribir una gramática de la lengua lituana. Debía volver a los diccionarios una vez escrita la gramática, pero ni siquiera logró terminarla.
En cuarto lugar, el trabajo lexicográfico exige mucha energía, tiempo, paciencia y una dedicación extraordinaria. M. Akelaitis no era un trabajador sedentario, apegado a una sola tarea y consagrado a ella, como debía serlo un lexicógrafo que se proponía escribir nada menos que tres diccionarios, cuya elaboración requería muchos años de trabajo minucioso, intenso y constante. Era un hombre público activo y expansivo, literato, preparador y editor de libritos populares para el pueblo, pero no lexicógrafo. A. Janulaitis describe bien la inconstancia y el desasosiego de M. Akelaitis: «Akelaitis no podía quedarse quieto en un mismo lugar; con tantas ideas, grandes y pequeñas, saltaba de una cosa a otra. Sentía que necesitaba movimiento y gente viva, mientras que, encerrado en Svirlaukys entre libros, languidecía moralmente. Así que se preparaba para marcharse de allí, aunque ni él mismo sabía adónde ni para qué. A veces menciona un empleo remunerado, pero P. Smuglevičius y Daukantas lo disuaden diciéndole: si vas a trabajar para alguien, no harás nada, ni para ti ni para la ciencia» (Jan MA, p. 27). Tras pasar más de un año trabajando en los diccionarios en Svyr-laukys, donde tenía las condiciones de trabajo más tranquilas y favorables, M. Akelaitis se trasladó a Rietavas. Allí se ocupó de la publicación de un periódico lituano, de la organización de una imprenta y de la edición de libritos para el pueblo. En 1860 se trasladó a Vilna, donde se sumergió en la preparación y publicación de una pequeña biblioteca para el pueblo. Está claro que en aquel momento no tenía ni tiempo ni ganas de sentarse a trabajar en los diccionarios.
Por tanto, hay que considerar el diccionario comparativo de M. Akelaitis como un proyecto que nunca llegó a realizar, y que se manifestó en etimologizaciones y comparaciones de diversos nombres y palabras, no en la redacción continua de un texto lexicográfico. A M. Akelaitis le faltaban preparación lingüística, dedicación y tiempo para escribir un diccionario comparativo, y su proyecto quedó sin realizar. Así pues, difícilmente vale la pena buscar el manuscrito de ese diccionario mencionado en los trabajos de los bibliográfos y de los autores que escribieron sobre M. Akelaitis. Lo más probable es que se trate de explicaciones etimológicas aisladas y de fragmentos de ellas, algunos publicados y otros dispersos en manuscritos.
M. Akelaitis reunió materiales no solo para el diccionario comparativo, sino también para diccionarios bilingües (polaco-lituano y lituano-polaco), cuya compilación comenzó por consejo de M. Valančius. Prometió preparar primero un pequeño diccionario polaco-lituano y, más tarde, uno lituano-polaco, para el cual ya tenía los materiales preparados; solo había que seleccionarlos («ociosac») y organizarlos sistemáticamente («w jedno piękną całość zestawić»). Esos materiales ya preparados eran, probablemente, diccionarios impresos y, sobre todo, manuscritos de otros autores (Andruškevičius, un anónimo de las regiones orientales y otros), que M. Akelaitis pensaba poder utilizar fácilmente.
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Page 16Sobre el proceso de elaboración del diccionario polaco-lituano, M. Akelaitis ofrece información contradictoria en sus cartas. En el borrador de la carta a A. Kirkor, fechada el 3.V.1858, escribe:
«Actualmente estoy terminando el Diccionario polaco-lituano. He encontrado a un hombre, un auténtico lituano, que se encargará de publicar mi trabajo a sus expensas (F1–10, p. 2). [Ahora estoy terminando el diccionario polaco-lituano. He encontrado a un hombre, un verdadero lituano, que debe llevar mi trabajo a imprenta a sus expensas.]»
Teniendo en cuenta las promesas fáciles y apresuradas de M. Akelaitis de hacerlo todo enseguida, esta noticia suscita dudas. De hecho, algo más tarde, en una carta a J. Kraševski, M. Akelaitis comunicó:
«Los diccionarios: el polaco-lituano y el lituano comparativo avanzan a paso de tortuga. En el primero incluiré, además de palabras lituanas, también palabras del prusiano antiguo y del letón que ya han desaparecido del lituano. Se entiende que aquí no se trata de palabras alemanas que se han infiltrado en el letón. Luego explicaré palabras polacas cuyo origen está en el lituano, como skrzydło, oskard, kord, ogół, szczegół, etc. En tercer lugar, expondré brevemente los nombres de la mitología lituana incluidos en el Diccionario de Orgelbrand, que (que me perdonen los señores compiladores) están descritos de la manera más disparatada» (F1–11, p. 3). [Los diccionarios —el polaco-lituano y el lituano comparativo— avanzan a paso de tortuga. En el primero incluiré, además de palabras lituanas, también palabras del prusiano antiguo y del letón que ya han desaparecido del lituano. Se entiende que aquí no puede hablarse de palabras alemanas que se hayan infiltrado en el letón. Luego explicaré palabras polacas cuyo origen está en el lituano, como, por ejemplo, skrzydło, oskard, kord, ogół, szczegół, etc. En tercer lugar, expondré brevemente los nombres de la mitología lituana incluidos en el diccionario de Orgelbrand, donde están descritos de manera deficiente (que me perdonen los señores compiladores).]»
De este fragmento de la carta se desprende que el diccionario polaco-lituano no estaba terminándose, sino que, podría decirse, apenas comenzaba a elaborarse. Por incluir equivalentes del prusiano antiguo y del letón, así como nombres mitológicos, se asemeja a un diccionario comparativo. Parece que M. Akelaitis no tenía un criterio definido sobre qué incluir y dónde: en un lugar indica que los nombres mitológicos se incluirían en el diccionario comparativo y, en otro, en el diccionario bilingüe polaco-lituano. Esto revela sus vacilaciones, propias del comienzo de un trabajo. Hasta donde permiten juzgarlo los materiales archivísticos y de otro tipo disponibles en nuestra república, M. Akelaitis no vuelve a hablar en ningún otro lugar del trabajo en el diccionario de las lenguas polaca y lituana. Solo en una carta a A. Kirkor, fechada el 26.XI.1859, vuelve a mencionarlo:
«Además de los libritos para el pueblo, pronto publicaremos un Diccionario lituano-polaco y polaco-lituano, así como una gramática lituana (TŻ, III, 318). [Además de los libritos para el pueblo, pronto publicaremos diccionarios lituano-polaco y polaco-lituano, así como una gramática de la lengua lituana.]»
Los diccionarios bilingües, que aún no se habían elaborado en aquella época, debían publicarse después de los libritos populares, de los cuales M. Akelaitis publicó cinco en 1860. La labor editorial posterior se interrumpió por falta de fondos y por otros trabajos (cf. JanMA, 49). El diccionario polaco-lituano tampoco se menciona en la prensa ya citada (Kuryer Wileński, Biblioteka Warszawska, Kraj), donde se hablaba de los trabajos lexicográficos de M. Akelaitis. Por tanto, lo más probable es que no se llegara a preparar el manuscrito de tal diccionario. Seguramente fue un proyecto de M. Akelaitis que nunca se materializó, al igual que el diccionario comparativo. Como disponía del diccionario polaco-latino-lituano de K. Širvydas, M. Akelaitis podría haber redactado fácilmente un pequeño diccionario polaco-lituano. Sin embargo, debido a su dispersión y a que emprendía continuamente nuevos trabajos, no pudo dedicarse a ese diccionario, que, cabe suponer, quedó sin elaborar. No contamos con datos fiables sobre la existencia del manuscrito de un diccionario de este tipo.
Solo el tercer trabajo lexicográfico de M. Akelaitis —el diccionario lituano-polaco— está claramente documentado como un hecho real. El propio M. Akelaitis escribió sobre él en varias ocasiones en sus cartas, ya citadas anteriormente. También se mencionó el diccionario en la prensa, donde se señaló asimismo que el manuscrito del diccionario lituano-polaco de M. Akelaitis había sido hallado entre los libros y manuscritos que quedaron en poder del artista de Vilna Zenkevičius,
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Page 17que no estaba terminado y que tenía unos 300 folios (no pliegos, como se afirma en JanMA, p. 1, pues M. Akelaitis, ocupado también en otros trabajos, no podía haber escrito un diccionario tan extenso). Tras la muerte de Zenkevičius, el diccionario lituano-polaco de M. Akelaitis pasó a manos de J. Karlowicz¹¹. Al no disponer ahora del manuscrito del diccionario, es imposible describirlo. Incluso resulta difícil decir qué clase de diccionario era: bilingüe o multilingüe. En el borrador de la carta a A. Kirkor, M. Akelaitis menciona un diccionario de la lengua lituana y ofrece un ejemplo:
«El diccionario lituano se presentará en polaco, ruso y alemán. He aquí una muestra. Kalpa, sustantivo femenino: sierva, participante; clyra, participante; sirviente y sirvienta, participante. Giliminia kalpa, sierva, cómplice de muerte, bandido. Pórdvnaj: sánscrito Klpn. 1) ser causa de alguien o algo, 2) hacer, realizar, 3) dar, conceder. Lotyskie Kalps, mozo. Gotškie hilpa, halp, alemán helfen, Polskie chłop (F1—10, p. 8).»
Parece que aquí se ofrece un ejemplo del diccionario lituano-polaco, y no del diccionario comparativo, que debería incluir también equivalentes latinos y griegos. Se ve que M. Akelaitis introducía por todas partes palabras de diversas lenguas, por lo que en el ejemplo del diccionario lituano-polaco añadió también equivalentes rusos, alemanes y sánscritos.
Algo podría deducirse acerca del diccionario lituano-polaco de M. Akelaitis a partir de tres páginas lexicográficas en borrador que se conservan entre sus papeles (F1—32, p. 1—3); presentamos aquí una de ellas íntegramente:
Saunóra = egoísta. šieks = objetivo. sáugulis = precaución; viaja con cuidado por dondequiera que vayas, para no caerte del carro. saudarbis = quien trabaja solo para sí, y no para otro, es un egoísta = egoísta. savaimei = espontáneamente; se le rompió la rueda espontáneamente, sin llave. savyšta, savyba = 1) propiedad; nos las arreglamos con lo que tenemos 2) propiedad: tal es la propiedad de la cosa. savigyra = jactancioso. skaistyaris latón skanakyš, ė atractivo, seductor; quien tiene los ojos rasgados, el corazón sensible y es capaz de enamorarse de una muchacha hermosa; quien mira con gracia es skanakyš skanskonis cucharón skarda chapa skėtis paraguas sausainis = biscote, cocido con agua, sin leche ni mantequilla rakas disputa. Cuando llega la disputa, los gansos salen del huevo skiltis, ies 1) linaje, estirpe. Él procede de una estirpe noble = familia 2) especie. La especie de la patata minikas adivinador spėjikas quien adivina skyra elección, diferencia. Ya no hay diferencia; todos beben. Él lo tomará sin distinción. Viejos y jóvenes, todos duermen sin distinción en una misma habitación skyras,a exclusivo, separado. Él estaba separado de todo el mundo skyrybė diferencia skyris,io capítulo skyrus,i solitario skystalinti quedarse sin tierra. No hay por dónde navegar skystis líquido (cualidad), rareza skystutis quien no se opone, no se resiste skolinkas descuidado con las deudas, sin preocupación por pagarlas. Yo se lo presto = se lo doy skolytis = pedir prestado, endeudarse skomas = sabor. Ternera magra, sin nada de grasa [.] guiso sabroso.
¹¹ V. Žukas, Iš bibliotekų ir bibliografijos istorijos, «Vilniaus Valstybinio V. Kapsuko vardo universiteto Mokslinės bibliotekos metraštis», 1858—1959, Vilnius, 1961, p. 249.
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Page 18skometi = saborear, la boca saborea cuando comes algo dulce. Ella quiere saborear miel.
skradžia — precipicio — ¡Que el rayo te arroje al precipicio por eso!
skradžias, adjetivo = sin fondo. Ojalá acabaras en el abismo.
uktvere revolotea alrededor de su granja.
skráitas — regazo, extracción de la ropa. Se desgarra la ropa y se hace un skráitas.
skriesti, skriedžiu, skriešiu. Trazar un círculo. El hechicero trazó un círculo alrededor de la herida para que no siguiera extendiéndose.
skriest(u)vas — compás. Con el que trazas el círculo, ese es el compás.
skritulis
skrybele es buena con sus adornos.
skritinys: círculo. La pradera se ha cubierto de skritinys.
cuadrangular.
tablón = coloca el poste, corta el tablón y une los extremos con un travesaño.
prisa = apresuramiento. No se disfruta del trabajo hecho con prisa. El trabajo apresurado es chapucero y no vale nada.
apresurado = apresurado, trabajo apresurado.
impetuoso = una persona apresurada, spieszny.
divertirse — swawolić.
juerga — juerga, arrebato de pasión. La invadió la juerga [skuitinys]. Y no se le pasó la juerga.
ahorro economía. Por ahorrar, hace falta ser ahorrador.
miseria miseria. Los marčiai están en la miseria.
miseria Vivir en la miseria en Velūnai.
miserable = lamentable. Es lamentable oír que se pelean. Un corazón miserable.
pobre indigente.
pobre indigente.
Sin embargo, la escritura de estas páginas y los ejemplos ilustrativos presentados suscitan dudas sobre si se trata de un manuscrito de M. Akelaitis. En primer lugar, las oraciones ofrecidas junto a palabras individuales coinciden por completo con los ejemplos del manuscrito del diccionario de A. Juška. M. Akelaitis no pudo copiarlas del diccionario de A. Juška, pues este aún no se había compilado. En segundo lugar, la escritura del manuscrito difiere de la de M. Akelaitis. El manuscrito también se distingue de los manuscritos de M. Akelaitis por el uso de la letra v, mientras que en estos se escribe la w polaca. Así pues, cabe concluir que estas tres páginas lexicográficas, que llegaron a formar parte del legado de M. Akelaitis, no pertenecen a M. Akelaitis.
La actividad lexicográfica de M. Akelaitis se manifestó no solo en sus esfuerzos por compilar un diccionario comparativo y dos diccionarios bilingües, sino también en la recopilación de diversos materiales terminológicos y la creación de nuevos términos, la incorporación de términos lituanos al texto en polaco de una gramática de la lengua lituana, las explicaciones de palabras y otras notas breves.
Al publicar libritos en lituano y traducir de otras lenguas, M. Akelaitis también tuvo que crear términos lituanos y elaborar listas y glosarios. En aquella época, la terminología lituana de las distintas disciplinas era muy escasa, variable o inexistente. Aún no había manuales ni siquiera de las materias más elementales de matemáticas, ciencias naturales, historia, geografía y otros campos, por lo que quienes escribían o traducían de otras lenguas tenían que crear por sí mismos los términos más necesarios. M. Akelaitis siguió ese camino.
En el depósito de manuscritos de la Biblioteca de la Universidad Estatal de Vilnius, que lleva el nombre de V. Kapsukas, se conserva un manuscrito de 20 páginas de M. Akelaitis titulado «Índice de nombres de plantas silvestres, tal como las llaman los žemaičiai» (signatura D1020), que contiene unos 580 nombres de plantas con sus equivalentes latinos. La letra A incluye 21 nombres de plantas como entradas, a saber:
Adormidera de jardín, Papaver somniferum (1), Agr asai Ribes. Uva crispa (1), Grosellas dᵉ, dᵉ, las grosellas dan fruto, Ribes Grossularia (1), Grosellas espinosas. dᵉ reclinatum (1), Cálamo Aeorus, calamus. Cálamo (1), Ortiga hedionda. Galeopsis Tetrahit (1); Muérdagos. viscum album, muérdago (1), Anyszys v. Anís.
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Page 19Sison anisum (1), Ápalis, populus nigra (1), Lúpulos, Humulus Lupulus. Apwiniai (1), Ápušze, populus tremula (1), Colas de caballo, epuisetum hiemale (1), Aszōkliai, ribes rubrum. Aszwōkliai (1), Átgires, lycopodium, selago (1), Átkaksznis, evonimus europaeus (1), Centenos de invierno, secale cereale vernum (1), Awētes, sanguisorba officinalis (1), Awētes, rubus, Idaeus, awēczios (1), Áwiżas, avena sativa. awižos tuszczios ave. fatua (flaves ser.), hierba de avena, bromus sterilis (1).
En el glosario aparecen formas žemaitianas, por ejemplo: Dēwamediai (4), Erszketiai (4), Papartiai (11), Žaltia lunks (17), entre otras. A veces se ofrecen en paralelo formas žemaitianas y aukštaitianas de los nombres de plantas, por ejemplo: Klaus, acer platanvides. Klevas (7), Warputiai. Ariticum repens. Warpucziai, warputis (15), entre otras.
M. Akelaitis copió este índice de plantas del manuscrito del botánico žemaitiano J. Pabrėža, «Tayslōs augimiu» (Taislius augymių), en cuya página 887 comienza «Rodiikle Waarduu sawyszkuuju kaap kōres augimes wadyn Žemaytee». M. Akelaitis adaptó el índice y los nombres de plantas al dialecto aukštaitiano, conservando formas žemaitianas solo aquí y allá.
En la página inicial del manuscrito del glosario, una mano distinta de la de M. Akelaitis anotó: «Se utilizaron el diccionario de Staugaitis y un nuevo diccionario botánico. Del archivo de Kriaučiūnas (por medio de Čiuta)».
Al traducir y preparar para la publicación el trabajo «Apej garus» (Fl—31), M. Akelaitis se encontró con las piezas de la locomotora de vapor (en sus palabras, la caldera de vapor y el vehículo de hierro), para las cuales había que hallar nombres lituanos. De este modo se convirtió en el primer creador de terminología técnica, al presentar en su trabajo más de cien nombres de piezas de la locomotora de vapor con explicaciones, por ejemplo: antvožėlis, aušytojas, katilas, kaitintojas, muštuvė, plaukytojas, pliumpa, provadūrys, stiebas, svirtis, stūma, švilpynė, tarpininkas «biela», triuba, volė, vežės «rieles», žirgiai, žibintuvė, etc. Se trata sobre todo de palabras de la lengua popular empleadas como términos y de algunos neologismos desacertados (plaukytojas «flotador», aušytojas «condensador», etc.). Esta primera colección de términos técnicos es importante para la historia de la terminología (véase más ampliamente la revista «Mokslas ir technika», 1969, n.º 11).
M. Akelaitis es también uno de los creadores de la terminología gramatical. Aunque su gramática de la lengua lituana está escrita en polaco, en algunos lugares (en la introducción, etc.), junto a los términos polacos, aparecen entre paréntesis una docena de equivalentes lituanos. Estos fueron tomados de sus predecesores (A. Baranauskas y otros; por ejemplo: raštelis «letra», rašyba, tarmė, lankstymas, žodži-ūgis, saudžiai «consonantes») o fueron creados por el propio M. Akelaitis (por ejemplo: balsyba «ciencia de los sonidos», raštadailė «grafía», žodžkilis «etimología», tartis «sílaba», etc.). En general, M. Akelaitis tendía a acuñar términos, como se observa también en su primera carta en lituano a M. Valančius (TŽ, III, 292–294), donde encontramos los siguientes neologismos: raštenybė (pol. pismienictwo), mėnskaitlius o metininkas, «calendario», kalbamylis «filólogo», tiesiaieškōjas «crítico» y žodynas, acompañado de esta nota: «Lo llamo “Žodinas”, no Žodinis, como quieren Wallenjawicze e Iwinskis; pues decimos — karklis, karklinas, puszis, puszinas: por eso también žodis — žodinas (p. 293).»
Además de las colecciones de términos, en los manuscritos de M. Akelaitis pueden encontrarse explicaciones de diversas palabras y acontecimientos, así como otros elementos semejantes. La mayoría se añadieron a la traducción al polaco de «Metai», de K. Donelaitis, conservada en el Archivo Central Estatal de la RSS de Lituania (f. 378, PS, 1861, exp. 16, parte 1, fols. 145–198). La traducción de
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Page 20En las páginas (pp. 197—198) se ofrecen 18 explicaciones numeradas —notas («Przypisy»)—, que presentamos aquí con sus traducciones y señalando qué parte de «Metai» y qué verso comentan: 1) Litwini utrzymują że bocian odlatuje w odległe kraje na sen zimowy. [Los lituanos creen que la cigüeña vuela a tierras lejanas para dormir durante el invierno (I, 43).] 2) Ten wiersz trudno oddać po polsku, bo wyrazy: Jurgut! Jurgut! kinkyk, kinkyk, paplak, paplak — są naśladowaniem śpiewu słowiczego. [Esta palabra es difícil de traducir al polaco, porque las expresiones: Jurgut! Jurgut! kinkyk, kinkyk, paplak, paplak—imitan el canto del ruiseñor (I, 107).] 3) Słowik po litewsku lakštingala, rodzaj żeńskiego. Litwinki w drodze zwykle śpiewają swoje ulubione dajnos, stąd poeta porównywa słowika z wieśniaczką, idącą w gościnę. [Słowik — lakštingala, de género femenino. Las lituanas suelen cantar sus canciones favoritas en el camino; por eso el poeta compara al ruiseñor con una campesina que va de visita (I, 116).] 4) Szupinis lo tradujimos por sopa de guisantes. Es un guiso espeso de guisantes cocidos con harina o cebada perlada. Esta sopa de guisantes no puede prescindir del tocino, la cabeza, las patas y la cola del cerdo, que en la fuente constituye todo el adorno de este plato tan apreciado por los lituanos. [Šiupinį lo tradujimos por sopa de guisantes. Son guisantes cocidos hasta quedar espesos con harina o granos de cereal. Esta sopa de guisantes debe llevar tocino, cabeza de cerdo y cola, que en el cuenco constituye todo el atractivo de este plato tan apreciado por los lituanos (I, 151).] 5) En 1709 y 1710, la peste asoló Lituania. La mortalidad fue elevada y los pueblos quedaron desiertos. El gobierno prusiano trajo colonos de Alemania, Suiza y Francia. Con el tiempo se integraron con los lituanos y adoptaron su lengua y sus costumbres (I, 563).] 6) Giltinė es la diosa de la muerte, llamada así porque con su aguijón (żądło) succiona de los cadáveres el veneno mortal y con él mata a las personas. Por eso se colocaban unas tijeras junto al difunto, para que le cortaran la lengua a Giltinė cuando viniera a extraerle el veneno. [Giltinė es la diosa de la muerte, pues con su aguijón succiona de los cadáveres el veneno mortal y con él mata a las personas. Por eso se ponían unas tijeras junto al difunto, para que le cortaran la lengua a la Giltinė cuando viniera a succionarle el veneno (II, 37, 88).] [La palabra giltinė no se traduce; también se conserva en el texto polaco y se escribe con mayúscula.] 7) Al representar a Giltinė con una guadaña, el poeta se apartó de las creencias populares anteriores. (Véase la nota precedente). [Al representar a Giltinė con una guadaña, el poeta se apartó de las imágenes populares de entonces. (Véase la nota anterior) (II, 90).] 8) Pańszczyzna en lituano es baudžiawa, que significa coacción, violencia. [Baudžiava en lituano significa coacción, violencia (II, 99).] 9) «kaip būrą baudžiąwa baudžia» significa que la servidumbre oprime al campesino (II, 148).] 10) Deiwes significa espectros, monstruos. [Deivė significa hechicera, espantajo (II, 212).] [La palabra deivė no se traduce al polaco y se escribe con mayúscula.] 11) Podkomorzy—Pakamorė, ayudante del sałtys. Era deber del pokomorzy anunciar las disposiciones gubernamentales a los campesinos y cobrarles los impuestos. Pakamorė—ayudante del seniūnas. Su deber era dar a conocer a los campesinos las órdenes del gobierno y cobrarles los impuestos (II, 437).] 12) Wachmistrz, funcionario de la policía rural. [Wachmistras — funcionario de la policía local (II, 544).] 13) Aquí hemos empleado impropiamente la palabra dziewosłęb. Kwieślys es quien convoca, quien invita a una boda: kweśće, kwęcciu, invito. Dziewosłęb en lituano es pirszlys: perszu, casamentero, celestino. [Aquí usamos impropiamente la palabra dziewosłęb. Kwieślys es quien pide, quien invita a una boda: kviestie, kviečiu — pido, invito. Dziewosłęb en lituano es piršlys: perszu, casamentero (III, 83).] 14) Czepek, prenda exclusiva de las mujeres casadas, en lituano rykas. Están emparentadas con esta palabra rykįs, rykūnas, gobernante; rykūne, ama de llaves, dueña de casa. Solo se permitía llevar corona a las muchachas; las casadas podían adornarse con flores y ruda hasta dar a luz una hija, es decir, hasta convertirse en abuelas. Si por casualidad una muchacha se convertía en madre (algo muy poco frecuente en Lituania), perdía el derecho a llevar la cofia (pałaklė) y la corona. En tal caso, la desdichada confesaba su culpa y, entre lágrimas, rogaba al sacerdote que le permitiera adornarse al menos con ruda y florecillas, ya que no podía recuperar las insignias de la doncellez —la cofia y la corona que hoy llora en sus conmovedoras dainos. [El gorro es una prenda exclusiva de las mujeres casadas; en lituano se llama rykas. Están emparentadas con esta palabra rykįs, rykūnas, «gobernante», y rykūne, ama de casa. Solo se permitía llevar corona a las muchachas; una mujer casada podía adornarse con flores y ruda hasta dar a luz una hija o convertirse en abuela. Si por casualidad una muchacha se convertía en madre (algo muy poco frecuente en Lituania), perdía el derecho a llevar la cofia y la corona. En tal caso, la desdichada confesaba su culpa y, entre lágrimas, rogaba al sacerdote que le permitiera adornarse al menos con ruda y florecillas, ya que no podía volver a las insignias de la doncellez —la cofia y la corona que hoy llora en sus conmovedoras canciones (III, 105).] 15) En la habitación lituana no hay suelo entarimado, sino solo tok, un pavimento de arcilla apisonada, de barro—
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Page 21pisko ubite z gliny. [En la casa lituana no hay suelo, sino solo un suelo de tierra apisonada, de arcilla (III, 183).] 16) Kriwule es un bastón curvado que utiliza el sołtys. Cuando el sołtys tiene que anunciar algo a los campesinos, envía el Kriwulę de una cabaña a otra. El lituano que recibe este bastón lo pasa a otro y se apresura él mismo a acudir ante el sołtys. De ahí las expresiones: eimi in kriwulę, voy a la reunión; pareimi iż kriwules, vuelvo de la reunión. Kriwule, así como Kriwis i Kriwiu-Kriwaitis (Kriwe-Kriwajto), tienen un origen común. Aquí también encuentra explicación aquella curiosidad: el lituano skurczypałka. [Kriwulė es un bastón curvado que usa el seniūnas. Cuando el šaltyšius quiere anunciar algo a los campesinos, envía la kriwulė de una cabaña a otra. El lituano que recibe el bastón lo pasa a otro, mientras él mismo se apresura a acudir ante el seniūnas. Por eso se dice: eimi in kriwulę, pareimi iš kriwulės. Kriwulė, así como Krivių-Krivaitis (Kriwe-Kriwajto), tienen un origen común. De ahí procede también la expresión burlona sobre los lituanos: liet uvis — riesta lazda (IV, 153).] [La palabra krivulė también se conserva en el texto polaco.] 17) El autor se refiere a dos incendios ocurridos en Königsberg en 1764 y 1769. [El autor alude a dos incendios que se produjeron en Königsberg en 1764 y 1769 (IV, 184).] 18) En aquellos tiempos, el gobierno ordenaba a los campesinos exterminar gorriones y cuervos. El campesino estaba obligado a entregar cada año doce cabezas de gorrión y varias parejas de patas de cuervo. [En aquellos tiempos, el gobierno había ordenado a los campesinos exterminar gorriones y cuervos. El campesino debía entregar cada año doce cabezas de gorrión y varias parejas de patas de cuervo (IV, 293).]
Al índice de la colección de canciones de G. Neselman (Fl—26, p. 3) se han añadido los siguientes extractos lingüísticos, observaciones y explicaciones (Zwroty językowe);
Kas gelbės ieškotie? — quién ayudará a buscar (p. 3); surinko tris metelius. Pavytysius lapelius (p. 4); Mamuž, mamuž, garbužėle (p. 6); Pridab otie - dozierać (p. 6); Žemynelė — žiedekele, ¿no significa acaso «tierrita, tierrita cubierta de flores»? (p. 7); Žemynos ziedai (p. 9); Kopini kas (p. 8); Nehrunger; Ei mergate pakalnele! muchacha de las tierras bajas. Del ko taip dailos į lemenelį (p. 9); Muma moczutes (p. 9); Weluka flaga (p. 12); Kas tawę nuszausai? (17); Palynelis, Schlingennetz (18); Penkes backzeliu (13); Ne kwete peledą vieną. Lckys niedzwiedz (14); O wilkelis linksmas esąs wedis oszka szokti (14); Paganikelis, pastor.
Aquí se explican principalmente palabras poco frecuentes en polaco.
En la obrita «Moja chata», escrita en polaco por M. Akelaitis (Fl—14), hay también varias breves observaciones («Objaśnienia») sobre el uso de las palabras Lauma, Perkūnas, šiaurys, entre otras.
Se han mencionado los diccionarios de la lengua lituana que M. Akelaitis se proponía preparar y los pequeños trabajos lexicográficos que llevó a cabo mientras vivía en Lituania. Durante la emigración le preocupaban la creación de una nueva teoría lingüística y la redacción de una gramática, por lo que apenas pudo dedicar atención a la lexicografía. Aquí solo menciona de vez en cuando que también le interesan los diccionarios. En una carta de 1883 desde París, escribió a J. Kraševičius:
No hace mucho leí en un periódico de Varsovia una noticia sobre la convocatoria de concursos por parte de la Academia de Ciencias de Cracovia. Entre ellos encuentro el concurso en memoria de Samuel Bogumił Linde: «un estudio sobre la lengua polaca». Me gustaría participar en el concurso. Me propongo escribir un estudio de este tipo: «Relación de palabras polacas procedentes del lituano o que comparten con él un origen común». ¡Queridísimo y estimado compatriota! Tenga la bondad, como miembro de la Academia de Cracovia, de enviarme información detallada sobre el concurso mencionado. ¿Cuál es la fecha límite y en qué año, y a quién debe entregarse el manuscrito? El segundo trabajo con el que sueño constantemente es un Diccionario etimológico de la lengua polaca. Los polacos aún no cuentan con una obra semejante. Pienso también en un diccionario polaco-lituano y otro lituano-polaco. Pero ¿quién me garantizará los medios para realizar este trabajo?…¹² [Hace poco leí en un periódico de Varsovia una noticia sobre la convocatoria de concursos de la Academia de Ciencias de Cracovia. Entre ellos figura el concurso en memoria de S. B. Linde: «investigaciones sobre la lengua polaca». Me gustaría participar. Me propongo escribir un estudio titulado: «Palabras de la lengua polaca procedentes de la lengua lituana o que tienen con ella un origen común». Querido y estimado compatriota: tenga la bondad, como miembro de la Academia de Cracovia, de enviarme información detallada sobre el concurso mencionado. ¿Cuál es el plazo límite, con su día y año, y a quién hay que entregar el manuscrito? El segundo trabajo en el que pienso constantemente es un Diccionario etimológico de la lengua polaca. Los polacos todavía no tienen una obra semejante. Pienso también en diccionarios polaco-lituano y lituano-polaco. Pero ¿quién me asegurará los recursos para realizar este trabajo?…]
12 Archivo de manuscritos de la Universidad Estatal V. Kapsukas de Vilna, fondo de M. Akelaitis.
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Page 22Esta carta muestra que, incluso en la emigración, ocupado en otros trabajos, M. Akelaitis soñaba con una labor lexicográfica, con diccionarios polaco-lituano y lituano-polaco que, al parecer, aún no se habían elaborado. Esto vuelve a recordarnos que hay que considerar con mucha cautela el legado lexicográfico de M. Akelaitis (un diccionario comparativo y dos bilingües) mencionado por los bibliógrafos.
Tras examinar la actividad lexicográfica de M. Akelaitis, cabe concluir lo siguiente:
Entusiasta y soñador, M. Akelaitis creía que pronto podría escribir nada menos que tres diccionarios; empezó a recopilar materiales y proclamaba que tal o cual diccionario estaba a punto de terminarse, aunque en realidad ni siquiera había iniciado debidamente el trabajo.
M. Akelaitis estaba algo preparado para el trabajo lexicográfico. Aprendió varias lenguas, se interesó por los diccionarios de la lengua lituana elaborados antes que él y los recopiló, tanto impresos como manuscritos; algunos de ellos (los de Andruškevičius y el anónimo de los dialectos orientales) se encontraron entre sus pertenencias. Al parecer, se disponía a utilizarlos. M. Akelaitis había reunido bastante literatura impresa para elaborar diccionarios. Sin embargo, sus declaraciones y los ejemplos que presentó muestran que no tenía principios lexicográficos claros ni sólidos. En particular, M. Akelaitis vacilaba sobre la inclusión de equivalentes de otras lenguas en los diccionarios bilingües, y en los ejemplos que ofreció para esos diccionarios aparecen equivalentes en cuatro lenguas o más, aunque no son necesarios en los diccionarios bilingües. También se puede reprochar mucho al diccionario comparativo que M. Akelaitis se proponía escribir: sus ejemplos muestran que no se atiene a los principios establecidos de la etimología y que a menudo relaciona arbitrariamente palabras que no tienen nada en común por su origen. Las etimologías de nombres propios y palabras que debían incluirse en el diccionario comparativo muestran que M. Akelaitis no logró asimilar los principios de la lingüística histórico-comparativa: buscaba nuevas leyes fonéticas y creía haberlas encontrado, y, basándose en ellas, elaboraba etimologías aún más extravagantes.
La falta de la preparación lingüística necesaria, la dispersión constante, la incapacidad para concentrarse en el trabajo lexicográfico, la incomprensión de las dificultades que entraña la elaboración de diccionarios y las difíciles condiciones de vida impidieron que M. Akelaitis alcanzara mayores resultados en el campo de la lexicografía. Su actividad lexicográfica se caracterizó por ambiciosos proyectos, pero poco realistas, y la mayoría quedó sin realizar.
Los diccionarios proyectados por M. Akelaitis quedaron inconclusos y no se publicaron. Solo el manuscrito del diccionario lituano-polaco llegó a manos del lingüista polaco J. Karlovičius y pudo utilizarse para estudiar la lengua lituana. No obstante, M. Akelaitis desempeñó un papel positivo como lexicógrafo en el desarrollo de la lexicografía lituana. Continuó la labor de los escritores y de los protagonistas de la cultura y la vida pública de la primera mitad del siglo XIX en el ámbito del desarrollo de la lengua literaria lituana, y contribuyó a recopilar el caudal léxico lituano y a elaborar diccionarios. Difundió y afianzó entre los intelectuales la idea de que un diccionario era necesario para preservar y desarrollar la lengua lituana, y que, sin él, no era posible seguir enriqueciéndola y normalizándola. La prensa escribió sobre los trabajos lexicográficos de M. Akelaitis, que eran conocidos por sus contemporáneos. Esto impulsó a otros intelectuales a preocuparse por la elaboración y publicación de un diccionario de la lengua lituana. M. Akelaitis también se ocupó de recopilar y crear terminología lituana. Asimismo, contribuyó a recopilar y conservar diccionarios lituanos manuscritos. Gracias a él, se ha conservado un diccionario lituano-polaco de los dialectos orientales de la segunda mitad del siglo XIX, importante para esclarecer la historia de la lexicografía.
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Page 23Con este artículo se ha querido examinar más a fondo la actividad lexicográfica de M. Akelaitis, que hasta ahora se había tratado brevemente a partir de datos bibliográficos y biográficos, mencionando tres trabajos lexicográficos suyos (un diccionario comparativo y dos bilingües). Tras revisar los materiales de archivo e impresos disponibles sobre M. Akelaitis y examinar en concreto el legado lexicográfico que se le atribuye y al que tenemos acceso, se ha intentado determinar qué hizo realmente M. Akelaitis en el campo de la lexicografía lituana y cuáles de sus proyectos quedaron sin realizar. Está claro que estos esfuerzos no son más que el comienzo de la búsqueda y el estudio del legado lexicográfico de M. Akelaitis, una introducción que habrán de completar y precisar futuras búsquedas de sus diccionarios (sobre todo del más verosímil de ellos, el diccionario lituano-polaco) y de otros materiales, así como investigaciones más amplias.
ABREVIATURAS DE LAS FUENTES
1. AkG = Gramática de la lengua lituana. Fonética. Escrito por Mikolaj Akielewicz, Poznań. 1890.
2. Fl, 1…49 = Legado manuscrito de M. Akelaitis conservado en el Instituto de la Lengua y la Literatura Lituanas de la Academia de Ciencias de la RSS de Lituania (F1), compuesto por 49 carpetas (indicadas después del guion).
3. Jan MA = A. Janulaitis, Mikalojus Akelaitis, Vilnius, 1969.
4. Tž = «Tauta ir Žodis», publicación de la Facultad de Ciencias Humanísticas, libros I—VII, Kaunas, 1923—1931.
M. Akelaitis como lexicógrafo
I. Kruopas
Resumen
El artículo ofrece una amplia revisión de los trabajos lexicográficos de M. Akelaitis (1829—1887), destacado protagonista de la cultura, la educación, la literatura y la ciencia lituanas a mediados del siglo XIX. M. Akelaitis se interesó tanto por la lingüística comparada, en la que la lengua lituana ya ocupaba entonces un lugar importante, como por contribuir al estudio de la lengua lituana y a la creación de su gramática y sus diccionarios. Se proponía elaborar diccionarios lituano-polaco, polaco-lituano y comparativo de la lengua lituana. Con este fin, durante muchos años recopiló materiales de diversas fuentes, sobre todo de la literatura artística lituana, y escribió la mayor parte del diccionario lituano-polaco. Los lingüistas polacos utilizaron este diccionario en sus investigaciones sobre la lengua lituana. La activa participación de M. Akelaitis en la vida social, cultural y literaria de Lituania, en la insurrección de 1863 contra el zarismo y su posterior emigración a París tras la represión de la insurrección impidieron que M. Akelaitis llevara a término sus proyectos lexicográficos. Aun así, desempeñó un papel positivo en el desarrollo de la lexicografía y la lengua literaria lituanas.
12. Iš lietuvių leksikologijos ir leksikografijos