Page 1HARALD BICHlMEIER
Academia Sajona de Ciencias
Martin-Luther-Universität Halle-Wittenberg
Áreas de investigación científica: hidronimia paleoeuropea, etimología indoeuropea, celta y germánica, fonología y morfonología históricas, micénico y sintaxis del antiguo indoario.
VÁCLAV BLAŽEK
Universidad Masaryk
Áreas de investigación científica: hidronimia paleoeuropea; etimología indoeuropea, celta, báltica, eslava y tocaria; fonología histórica y formación de temas, tipología semántica.
ELBA: SOBRE LAS FUENTES DE UN HIDRÓNIMO*
Elba: sobre los orígenes de un hidrónimo
A N O T A C I Ó N
El artículo examina el hidrónimo Albis/Elbe/Labe desde distintos puntos de vista: el de la geografía, el de la documentación histórica y el de la fonología y la morfología diacrónicas, especialmente la formación de palabras. Las propuestas etimológicas formuladas en el contexto de la hidronimia germánica, celta y de la llamada «hidronimia paleoeuropea» se evalúan en cuanto a su motivación semántica a la luz de la tipología semántica de los nombres de masas de agua.
* Los autores agradecen a los dos revisores anónimos del artículo las diversas observaciones útiles relativas tanto al contenido como a la bibliografía que se había pasado por alto.
P A L A B R A S C L A V E: hidrónimo, fonología histórica, morfología histórica, formación de palabras, etimología, tipología semántica, hidronimia eslava, hidronimia germánica, hidronimia celta, hidronimia paleoeuropea, sistema de sufijos de Caland y Wackernagel.
P A L A B R A S C L A V E: hidrónimo, fonética histórica, morfología histórica, formación de palabras, etimología, tipología semántica, hidronimia eslava, hidronimia germánica, hidronimia celta, hidronimia paleoeuropea, sistema de sufijos de Caland y Wackernagel.
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ANOTACIÓN
En el artículo se estudia el hidrónimo Albis/Elbe/Labe desde diversos puntos de vista: la geografía, la documentación histórica, la fonética y la morfología diacrónicas, especialmente la formación de palabras. Los intentos etimológicos formulados en el contexto de la hidronimia germánica, celta y de la llamada «hidronimia paleoeuropea» se evalúan en cuanto a su motivación semántica a la luz de la tipología semántica.
1. DATOS GEOGRÁFICOS
El Elba nace en los Montes Gigantes/Krkonoše, en el llamado Labská louka (literalmente, «prado del Elba»), a una altitud de 1.386 o 1.387 m, aproximadamente un kilómetro al suroeste del monte Violík. Desemboca en el mar del Norte, entre las ciudades de Cuxhaven y Friedrichskoog, en un estuario de unos 100 km de largo y entre 2,5 y 15 km de ancho. Drena una cuenca de 144.055 o 148.286 km2; su longitud es de 1.096 km (según otras fuentes, 1.154 o 1.165 km [dependiendo de dónde se sitúe la desembocadura propiamente dicha]). El conjunto formado por el Elba y el Moldava, cuya fuente se encuentra en la Selva de Bohemia1, mide incluso 1.245 o 1.329 km, pues el Moldava por sí solo ya tiene una longitud de 430, 433 o 440 km, mientras que el Elba mide solo 255 km hasta su confluencia con el Moldava.
2. DENOMINACIONES MODERNAS DEL ELBA
Las denominaciones en las lenguas modernas son: alemán estándar, neerlandés, inglés, sueco y finés Elbe; danés Elben (incluido el artículo pospuesto); bajo alemán Elv; catalán, español, portugués, italiano, rumano y húngaro Elba; ruso El’ba; alto sorbio Łobio; bajo sorbio Łobje; polaco Łaba.
3. DOCUMENTACIÓN HISTÓRICA DEL HIDRÓNIMO
El hidrónimo está documentado desde el siglo I d. C. (a continuación se ofrece una selección de testimonios)2:
1 Tácito sitúa el nacimiento del Elba en la zona fronteriza entre Baviera y Bohemia a finales del siglo I d. C. (véase la nota 7). Solo Dión Casio, procónsul en Panonia antes del año 229 d. C., localizó el nacimiento del Elba en los Montes Vándalos, es decir, en los Montes Gigantes (véase la nota 9).
2 Vgl. etwa schon Pape/Benseler 1863–1870: I, 53; Udolph 1990b: 89–98.
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18 d. C. Ἄλβις3 [Strabo VII, 292];
30 d. C. Albis4 [Velleius Paterculus II, 106.2];
44 d. C. Albis5 [Mela III, 30–31]; 61–65 d. C. Albis6 [Lucanus, Pharsalia II, 52];
77 d. C. Albis7 [Plinius IV, 100];
3 Διέχει δὲ τοῦ Ἄλβιος ὁ Ῥῆνος περὶ τρισχιλίους σταδίους, εἴ τις εὐθὺ πορεύσας εἴχε (v.l. ἔχει) τὰς ὁδούς νυνὶ δὲ διὰ σκολιάς καὶ ἑλώδους καὶ δρυμῶν κυκλοπορεῖν ἀνάγκη. «El Rin está a unos tres mil estadios del Elba, suponiendo que se dispusiera de caminos rectos; en realidad, hay que dar muchos rodeos por un territorio tortuoso, pantanoso y boscoso». (Radt 2003: 240f.).
4Fracti Langobardi, gens etiam Germana feritate ferocior; denique quod numquam antea spe conceptum, nedum opere temptatum erat, ad quadringentesimum miliarium a Rheno usque ad flumen Albim, qui Semnonum Hermundurorumque fines praeterfluit, Romanus cum signis perductus exercitus. Et eadem mira felicitate et cura ducis, temporum quoque observantia, classis, quae Oceani circumavigaverat sinus, ab inaudito atque incognito ante mari flumine Albi subvecta, cum plurimarum gentium victoria parta cum abundantissima rerum omnium copia exercitui Caesarisque se iunxit. <http://penelope.uchicago.edu/Thayer/L/Roman/Texts/Velleius_Paterculus/2D*.html> «Los longobardos fueron derrotados, una tribu aún más feroz que los germanos salvajes; y, finalmente, sucedió lo que nadie había imaginado antes, y mucho menos intentado: un ejército romano con sus enseñas fue conducido hasta la milla cuadringentésima, desde el Rin hasta el río Elba, que atraviesa los territorios de los semnones y los hermunduros. Y, gracias a la misma extraordinaria fortuna, al cuidado del comandante y también a la observancia de las estaciones, una flota que había circunnavegado las bahías del océano, y que remontó el río Elba procedente de un mar hasta entonces desconocido e inaudito, tras vencer a numerosos pueblos y con una abundancia inmensa de toda clase de bienes, se reunió con el ejército y con César.»
5Montium altissimi Taunus et Retico, nisi quorum nomina vix est eloqui ore Romano. Amnium in alias gentes exeuntium Danuvius et Rhodanus, in Rhenum Moenis et Lupia, in oceanum Amissis, Visurgis et Albis clarissimi. Super Albim Codanus ingens sinus magnis parvisque insulis refertus est. [http://www.thelatinlibrary.com/pomponius3.html] «De las montañas, las más altas son el Tauno y el Retico, si dejamos de lado aquellas cuyos nombres apenas puede pronunciar una boca romana. De los ríos que fluyen hacia otros pueblos, los más famosos son el Danubio y el Ródano; de los que desembocan en el Rin, el Meno y el Lippe; y de los que fluyen hacia el océano, el Ems, el Weser y el Elba. Más allá, al norte del Elba, según se cuenta, hay una enorme bahía llamada Codano, llena de islas grandes y pequeñas.»
6Fundat ab extremo flavos Aquilone Suevos Albis, et indomitum Rheni caput. «El Elba fluye desde el extremo norte hacia los rubios suevos, y el nacimiento/la parte alta del Rin es indomable.»
7Amnes clari in oceanum defluunt Guthalus, Visculus sive Vistla, Albis, Visurgis, Amisis, Rhenus, Mosa. «Los siguientes ríos famosos desembocan en el océano: Guthalus (hoy el Pregel o quizá el Oder), Visculus o Vistla (Vístula), Albis (Elba), Visurgis (Weser), Amisis (Ems), Rhenus (Rin), Mosa (Mosa)». Del orden de los ríos se deduce que Plinio situaba el río Guthalus al este del Vístula; por tanto, podría tratarse del Pregel, quizá del Niemen/Nemunas. Según Solin [20], el río Guthalus fluía al oeste del Vístula/Wisa, de modo que lo más probable quizá sea que se trate del Oder. P. J. Šafárik (1862: 539f., nota 41) propone la atractiva idea de que este hidrónimo corresponda al hidrónimo escandinavo Göta-Älv = Gothelba, documentado por Adán de Bremen. En ese caso, la forma de partida sería un masculino latino *Gutalbus, es decir, «Albus gótico».
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98 d. C. Albis8 [Tácito, Germania 41; Ann. I,59 y sig.];
ca. 150 d. C. Ἄλβις⁹ [Ptolomeo II, 11, 1–2];
ca. 200 d. C. τοῦ Ἀλβίου¹⁰ [Casio Dion LV, 1,2];
ca. 200 d. C. τὸν Ἀλβίαν [Casio Dion LV 10a,2];
ca. 200 d. C. τοῦ Ἄλβιδος [Casio Dion LV 1,28];
ca. 300 Alba [Mamertino, Panegírico de Maximiano 10,4];
ca. 300 ad Germanicum Albam (v.l. album) [Paneg. Constantino Aug. 21,5];¹¹
8 En el país de los hermunduros nace el Albis, río célebre y conocido antaño, aunque ahora apenas se oye hablar de él «En el país de los hermunduros nace el Elba, un río famoso y conocido en otro tiempo, pero del que ahora apenas se oye hablar» [Germania 41].
9 1. El lado occidental de Germania está delimitado por el río Rin, y el lado septentrional por el océano Germánico; su descripción es la siguiente. Después de las desembocaduras del Rin (río),...
Desembocadura del río Visuru, 28° 30´ (27° 30´), 54° 20´; puerto de Manarmanis (Mararmanis), 28°, 54° 45´ (15´); desembocadura del río Amisio, 29°, 55°; fuentes del río, 32°, 52°; desembocadura del río Visurgis (Visurgos), 31°, 55° 15´ (55°); fuentes del río, 34°, 52° 30´; desembocadura del río Albis (Labios), 31°, 56° 15´; fuentes del río, 39°, 50°. 2. Promontorio de la península Címbrica, después del Albis, 32°, 56° 50´.
«1. El lado occidental de Germania está delimitado por el Rin, y el lado septentrional por el océano Germánico / el mar del Norte y el mar Báltico; su descripción es la siguiente: después de la desembocadura [oriental] del Rin;... desembocadura del Vidrus 28° 30´ (27° 30´) 54° 20´; puerto de Manarmanis (Mararmanis) 28° 54° 45´ (15´); desembocadura del Amisia/Ems 29° 55°; fuentes del río 32° 52°; desembocadura del Visurgis/Weser 31° 55° 15´ (55°); fuentes del río 34° 52° 30´; desembocadura del Albis/Elba 31° 56° 15´; fuentes del río 39° 50°. 2. En la península Címbrica/Dinamarca: cabo al norte del Elba 32° 56° 50´» (Stückelberger/Graßhoff 2006: 220–223).
10Desde allí [Druso] prosiguió hacia el territorio de los queruscos, cruzó el Weser y avanzó hasta el Albis, devastándolo todo a su paso. Este [el Elba] nace en los montes Vándalos y desemboca con gran caudal en el océano Septentrional. Intentó cruzar el río, pero no pudo; erigió trofeos y se retiró. «Desde allí se dirigió [Druso] hacia el territorio de los queruscos, cruzó el Weser y avanzó hasta el Elba, devastando todo cuanto encontraba a su paso. Este [el Elba] nace en los montes Vándalos y desemboca como un río caudaloso en el océano Septentrional. Intentó atravesar el río, pero, al no conseguirlo, erigió trofeos y se retiró.» <http://zocher-regel.gmxhome.de/ArbaloSchlacht/CassiusDioDrususTod.html>
11 Vgl. zum Zitat Udolph (1990b: 90), der dies als „Rasch 5“ zitiert, wobei wiederum „Rasch“ im Literaturverzeichnis nicht auftaucht. Gemeint ist wohl die Dissertation Gerhard Raschs, in deren gedruckter Version (Rasch 2005[1950]) befindet sich die Aufstellung auf S. 12.
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Siglo V Alba [Solin XX 2];
ca. 700 Albis [Geógrafo de Rávena IV, 18];
786 ab Albia fluvio [Hamburgisches Urkundenbuch I 3];
805 Albia [Chronicon Moissiacense; MMFH I: 58];
Siglo IX Ælfe mupa [Orosius] y otros;12
Hacia el año 1120, el cronista Cosmas de Praga utilizó conjuntamente las formas latinizadas Alb, Albe, Albye, también Albia, y la forma vernácula Labe, que alternaba con la forma Albea;13
la forma del alto alemán medio del hidrónimo ya era Elbe;
en los documentos del inglés antiguo están atestiguadas las formas Ielf, Ælf.14
4. ETIMOLOGÍA
Las consideraciones anteriores sobre el origen del hidrónimo pueden resumirse en tres grupos, según la determinación lingüística de la fuente supuesta:
4.1. Germánico
Holder (1896: 85) und Schwarz (1931: 28; 1961: 48) ordneten den Namen der Elbe unter den Hydronymen germanischen Ursprungs ein. Dies geschah im Hinblick auf aisl. elfr, nisl. elfur, fär. elvur/elfa, norw. elv > dän. elv, schwed. älv ‘Fluss’, schwed. dial. älv ‘vertieftes Flussbett’, älve ‘steiles Flussufer’, mnd. elve ‘Flussbett’.15
Pero ya en los escolios a la obra de Adán de Bremen del siglo XI (IV, 21; cf. Udolph 1994: 857–859) aparece una explicación racional que parte de una transformación del nombre propio en nombre común:
GotheIba [hoy Göta-Älv] fluvius a Nordmannis Gothiam separat, magnitudine non impar est Albiae Saxonum, unde ille nomen sortitur
«El río Gothelba separa Gothia de los normandos. Por su tamaño, no es inferior al Elba de los sajones, de donde también procede aquel nombre».
El hidrónimo Wisła también experimentó una evolución similar; compárese con el dialecto del sur de Polonia wisła, «inundación, crecida (primaveral)», y el casubio.
Vgl. ausführlicher dazu Udolph 1990b: 89f.
Cf. Bretholz 1923: 6, 39, 49, 56, 93, 206, 218.
Cf. de Vries 1962: 100.
Cf. de Vries 1962: 100; Magnússon 1995: 151; Bjorvand/Lindeman 2007: 223; Kroonen 2013: 20: *albī- f.
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vjislo ‘curso de agua, arroyo’16 se transformó, o el hidrónimo Dunaj (‘Danubio’), que pasó a significar en ucraniano dunáj ‘inundación, gran cantidad de agua’, y en ruso dialectal ‘curso de agua que brota de la tierra’.17
Algo parecido se conoce también, por ejemplo, en la transformación del nombre de Carlomagno en el apelativo pan-eslavo *karlb ‘rey’.18 J. Udolph (1994: 857) aduce como argumento indirecto contra el origen germánico la consideración de que ya resultaría sorprendente que un río tan grande e importante llevara un nombre más reciente que sus afluentes, para los cuales se suele suponer un origen pregermánico, como sucede, por ejemplo, con los nombres de Iser/Jizera y Eger/Ohře en Bohemia, o de Saale, Ilm, Seeve, Bille, Oste y otros en Alemania.
4.2.
Céltico
En la literatura histórica y arqueológica checa se afirma repetidamente que hidrónimos pregermánicos como Elbe/Labe, Eger/Ohře, Iser/Jizera19, etc., son de origen céltico.20 Pero ninguno de estos nombres presenta rasgos exclusivamente característicos de las lenguas célticas. Nombres de ríos similares aparecen no solo en zonas pobladas antiguamente por celtas, como, por ejemplo,
Alba (un arroyo próximo a la costa en España [Plinio 3, 22]);
Aube (afluente del Sena: 877 Alba, en el geógrafo de Rávena Albis);
Aubetin (afluente del Grand-Morin: 632 Alba);
Albe (afluente del Sarre: 1200 Alba);
Alb (afluente del Rin cerca de Karlsruhe: 890 Alpa-gowe), etc.;21
posiblemente también el nombre del río Laborec, en el este de Eslovaquia, Laborec (afluente del Latorice: 1150 Loborcy, 1254 Laborch);22
sino también mucho más allá de los límites de aquella zona de asentamiento; por ejemplo, el griego Ἀλφειός (ríos de Arcadia, Élide y Bitinia);
16 Vgl. Udolph 1990a: 309.
17 Véase ÉSSJa V, 156f.
18 Véase Berneker 1924: 572f.; ESJS 357.
19 Vgl. zu diesem Flussnamen Bichlmeier 2013: 425.
20 Véase, por ejemplo, Dobiáš 1964: 31; Drda/Rybová 1998: 11.
21 Véase Krahe 1964: 52f.
22 Véase Lutterer/Majtán/Šrámek 1982: 170.
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Albula (otro nombre del Tíber y un río cerca de Tibur, ambos en el Lacio): Göta-Älv, Klar-Älv, Ljusne-Älv, Vindel-Älv, entre otros ríos de Escandinavia.
El significado de «(río) blanco», atribuido al hidrónimo Albis, tampoco cuenta con apoyo directo en las lenguas celtas. Solo se pueden encontrar derivados que parten del significado primario de «blanco» o «claro». Estos fueron adoptados de dialectos galos por dialectos o lenguas romances que inicialmente no tenían tradición escrita: *albēna > suizo-francés orbeina, en Val Soana (Piamonte) albena, romanche de Obwalden amblana, entre otros, «perdiz nival»;23 *albūka > occitano (Delfinado) obūzo «clemátide blanca» / «Clematis vitalba»,24 junto a *albūka > occitano (Morvan) obū, (Rouergue) aubūgo «tierra blanca y margosa».25
Los autores de la Antigüedad designaban Britania con el nombre de Albion; por ejemplo, en los años 70 del siglo I d. C., Plinio [4, 102]:
Albion ipsi [Britanniae insulae] nomen fuit, cum Britanniae vocarentur omnes, de quibus mox paulo dicemus.
«Antes se llamaba Albion [la isla de Britania], mientras que ahora todas [las islas] se llaman Britania, de las que hablaremos dentro de poco.»
De la misma procedencia es la denominación en irlandés antiguo de Britania y, más tarde, también de Escocia, Albu. Ambos topónimos, Albion y el irlandés antiguo Albu, pueden derivarse de una forma precéltica *albi̯ōn-, de la que también procede el galés elfydd, «mundo».26 También pertenece evidentemente a este grupo el primer elemento compositivo de nombres personales galos del tipo Albio-rix, «rey del mundo» (del dios galo equivalente al Marte romano; cf. CIL XII, 1300). Holder (1896: 83 y ss.), por ejemplo, ve una relación con «blanco, claro», que el latín albus transmite directamente, en los característicos acantilados de creta de la costa meridional de la isla principal británica.27 La denominación de «mundo» en galés y, al parecer, también en galo tiene un paralelo en el eslavo común *soětъ, «claro, mundo».28
23 Cf. REW n.º 319b.
24 Cf. REW n.º 324a.
25 Cf. REW n.º 325.
26 Cf. Meid 1990; EDPC 29.
27 Stüber 1998: 101f. trennt indes (im Gefolge von Hamp 1989: 109f.) urkelt. *albi̯ōn- ‘Welt’ von lat. albus etc., gibt aber (ebensowenig wie Hamp) eine Etymologie im eigentlichen Sinne bzw. eine für die dem keltischen Lexem zugrundeliegende Wurzel anzusetzende Grundbedeutung an. Die ebenda erwogene vor- bzw. nichtindogermanische Herleitung des Worts erscheint etwas an den Haaren herbeigezogen.
28 Cf. IEW 30; ESJS 908–910.
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4.3. Antiguoeuropeo
Auf Grundlage des mehr oder weniger allgemeinen Auftretens von Hydronymen einer bestimmten Struktur, die besonders auf dem europäischen Kontinent verbreitet sind, wurde die Hypothese der sog. ‘alteuropäischen Hydronymie’ formuliert. Ihr Begründer, Hans Krahe, und seine Nachfolger, Wolfgang P. Schmid, Jürgen Udolph u.a., gehen davon aus, dass es sich um ein Erbe der ersten Migrationswelle handelt, die die indogermanische(n) Sprache(n) nach Europa gebracht hat. Es handelte sich dabei aber nicht mehr um die nicht differenzierte Ursprache, aber doch irgendwie um ihren Hauptstrom, der nach der Abspaltung des anatolischen, tocharischen, indoiranischen, armenischen und griechischen Zweigs übrig geblieben war. Die Derivationssuffixe, mit denen die hydronymischen Wortbasen erweitert werden, sind klar indogermanisch, wie auch die hydronymische Wurzel späturidg. *albh- < uridg. *h2el-bh-, auf der der Name der Elbe/Labe ebenso beruht wie zahlreiche weitere europäische Hydronyme:29
−ā
−ī/−iā
−nā
−rā
−lā
−(V)nt(i)ā
Alba (siglo I) [Plin. 3, 22]
Albis (siglo I) > ElbeD&LaběCZ
Albina (777) > AlmA
AlvraCH
Albula = TiberI [Verg. Aen. 8,332]
Albenta (siglo XVI) > ElbentasLT
Alba (632) > AubetinF
ElberN
Albula [Plin. 3,110] > Fiume dell’AlberoI
Labenza (864) > LafnitzA
Alba (817) > AlfD
AlbueraE
AlfenzA
Alba (877) > AubeF
AubanceF
Alba (986) > AlbD
UlvundaNO
Alba (1095) > AlpCH
A B R E V I A T U R A S: A Austria; CH Suiza; CZ República Checa; D Alemania; E España; F Francia; I Italia; LT Lituania; No Noruega.
En general, aquí se trata de sufijos derivativos que fueron productivos en la mayoría de las ramas lingüísticas indoeuropeas y que deben reconstruirse para la lengua protoindoeuropea. Queda por determinar el origen y el significado de la base hidronímica tardouridoeuropea *albh-.
29 Véase Krahe 1953: 40–42; Krahe 1964: 52 y sig., 76, 101 y sig.; tabla 1 entre las págs. 63 y 64.
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4.3.1. Krahe (1964: 52s.) consideraba que se trataba de la denominación del color «blanco» o «claro» del agua de un río determinado o de un paisaje (o formación paisajística) determinado por el que fluye un curso de agua. Para ello se basaba en datos, especialmente, de la rama itálica de la familia de lenguas indoeuropeas: lat. albus ‘blanco’, con los derivados lat. alburnus ‘blanquecino’, albarus ‘álamo blanco’,30 umbro, acus. pl. n. alfu, abl. pl. n. alfer ‘blanco’.31 También conservan el significado ‘blanco’ las glosas griegas más recientes ἀλφούς · λευκούς32 y ἄλωφούς · λευκούς,33 que el lexicógrafo alejandrino Hesiquio atestigua hacia el año 500 d. C. Más antiguo es el gr. ἀλφός ‘erupción blanca o algo similar en la lepra’; esta palabra ya era conocida por Hesíodo hacia el 700 a. C.34
Probablemente, las formas emparentadas de otras lenguas indoeuropeas ya no permitían remitirse directamente al apelativo original: germ. occ. *alb-it-/-ut- > nórd. ant. elptr y ǫlpt, más tarde también álpt, isl. álft, ingl. ant. (kent.) ælbìtu, (wessex.) ielfetu, más tarde ylfet(t)e, alto al. elbìz, var. albìz, alpiz, aluiz, etc., ‘cisne’, pero neerl. medio alft, elft ‘sábalo (Alosa alosa)’;35 eslavo común *olb-ędb/-ǫdb > búlgaro lébed, maced. labed/lebed, serbocroata läbūd, esloveno labód, eslovaco, checo labuť, polaco łabędź, casubio łabądz, ruso occidental lébedz’, ucraniano lébid’, ruso lébed ‘íd.’.36
La hipotética raíz germ. occ. *alb-, con el significado ‘blanco, de color claro’, también pudo motivar la formación de palabras como el al. moderno dialectal Alben ‘arena calcárea bajo tierra fértil’ y el sueco dialectal alf ‘íd.’.
Probablemente también están emparentados el alb. elb ‘cebada’ (~ gr. ἄλφι ‘harina o sémola de cebada’) y el hitita alpa- ‘nube’, con la pérdida regular de la laringal *h₂- en posición inicial en la variante apofónica *h₂olbh₀-37.
4.3.2. También la hipótesis «paleoeuropea» atraviesa una evolución. La generación más joven de sus representantes, encabezada por W. P. Schmid y Jürgen Udolph, prefiere una etimología más «hidrológica» del hidrónimo Elbe/Albis/Labe. Se supone que los hidrónimos del tipo *Al⁰, *Alb⁽ʰ⁾⁰, *Ald⁽ʰ⁾⁰,
30 Compárese REW n.os 318, 329a.
31 Compárese Untermann 2000: 79s.; EDL 32.
32 Compárese Latte 1953: 117.
33 Compárese Latte 1953: 119.
34 Compárese LfgrE I, 591.
35 Compárese EWA II, 1032–1036.
36 Compárese Vasmer 1986–1987: II, 470s.; ESSJa VI, 19; 32, 50s.; EDPS 365.
37 Compárese IEW 30s.; EDHIL 169; EDG 77s.; Bichlmeier 2012: 388s.
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*Alm⁰, *Aln⁰, *Al(V)nt⁰, *Als⁰, *Alist⁰ son, en última instancia, todas del mismo origen, es decir, se remontan a una misma raíz protoindoeuropea. 38 Estos dos investigadores no plantearon seriamente la cuestión del origen del elemento labial que sigue a esta raíz (ya se trate de una ampliación de la raíz o de un sufijo) y, por consiguiente, tampoco la resolvieron satisfactoriamente (véase más abajo). Consideran como punto de partida la raíz verbal protoindoeuropea *el-/*ol- ‘fluir’.39 Según la concepción actual de la indoeuropeística, el grado apofónico *e-: *o- implica una laringal inicial *h₁-. Por tanto, según la opinión académica actual, se trata de la raíz protoindoeuropea *h₁elh₂- ‘impulsar hacia algún lugar’ (LIV2 235), cuyo significado puede motivar sin dificultad nombres de ríos de corriente (rápida).
Es más difícil explicar la a- inicial en lugar de la e- o la o- esperadas en las lenguas en las que el protoindoeuropeo tardío *a y *o no confluyeron (como en las lenguas bálticas, eslavas y germánicas), es decir, en las lenguas célticas e itálicas (así como en el griego, que se toma como punto de comparación). P. Schrijver (1991: 65–73) mostró que las secuencias *h₁RC- y *h₂RC- probablemente evolucionaron del mismo modo a *aRC- en las lenguas itálicas. En céltico puede suponerse un desarrollo paralelo al menos en la mayoría de los casos,40 aunque la regla no se aplica cuando después de *-l- seguía una vocal. Por consiguiente, lo más sencillo es suponer la existencia de dos verbos de movimiento originalmente distintos, que diferían al menos en la laringal inicial. Estos aparecen también en la ya mencionada raíz protoindoeuropea *h₁elh₂- ‘impulsar hacia algún lugar’ (LIV2 235), junto a la raíz protoindoeuropea *h₂elh₂- ‘ir sin rumbo’ (IEW 27f.; LIV2 264), y, por su significado, la primera raíz podría referirse más bien a cursos de agua de corriente rápida, y la segunda, a cursos más lentos, quizá meandriformes. La Elba fue también un curso de agua meandriforme en gran parte de su recorrido hasta bien entrado el siglo XIX, antes de que se realizaran en ella las correspondientes obras de modificación.
Esta solución implica, desde luego, la existencia de un sufijo labial y hace necesario explicar también dicho sufijo. Hyllested (2010: 203–208) ha propuesto una solución satisfactoria al mostrar que
38 So folgt etwa auch Fischer 1996: 65 dem Vorschlag Schmids 1993: 39f. und setzt mit diesem idg. *albhā- ‘Fluss’ an (wobei völlig unklar bleibt, wie daraus ebenda genanntes aisl. elfr entstanden sein soll, wenn kein Umlaut bewirkendes *-i/ī- im Suffix enthalten ist), während etwa HOS I, 239 neben der traditionelleren Ansicht, dass der Name der Elbe auf einem Adjektiv der Bedeutung ‘weiß’ beruhe auch eine Vorform germ. *albhī- ‘Fluss’ erwägt.
39 Cf. Schmid 1983: 305f.; íd. 1985: 139; íd. 1986: 100f.
40 Cf. Zair 2012: 29–38.
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sufijos pudieron formar sustantivos verbales a partir de protoindoeuropeo *–bʰ– (nomina agentis, nomina actionis, nomina rei actae41).42
4.3.3. Independientemente de que se prefiera la etimología ‘blanca’ o la ‘meandriforme’,43 es necesario aclarar la terminación del hidrónimo. Desde la perspectiva de la morfología protoindoeuropea tardía, se perfilan las siguientes posibilidades:44
(a) Un abstracto *albʰi– del adjetivo *albʰo–. Si el adjetivo significaba ‘blanco, claro’, el abstracto significaba ‘blancura, claridad’.
(b) Protoindoeuropeo tardío *albʰi– como componente de un compuesto abreviado no conservado, en el marco del sistema de sufijos de Caland-Wackernagel. Cabe añadir aquí que una raíz hidronímica de este tipo, protoindoeuropea tardía *albʰ–, también aparece con el otro sufijo de Caland-Wackernagel –ro–(/–rā–): Elber, Alwra, Albuera (véase la tabla 1).
(c) Un tema *–ī– histerodinámico (nom. *–ih₂: gen. *–ih₂–ós); modelo védico urḱís ‘loba’, gen. urḱyàs, nórdico antiguo ylgr ‘íd.’ (< protogermánico *uulgʷīz), gen. ylgar.
(d) Un tema *–ī– proterodinámico (nom. *–ih₂: gen. *–i̯eh₂–s); modelo védico devī́ ‘diosa’, gen. devyās, gótico mawi ‘muchacha’ (< protogermánico *mag̑uî), gen. maujos.
(e) Algunos adjetivos en protoindoeuropeo tardío *–ī(–) también pueden tener una función comitativa, si se interpreta su terminación como la desinencia del instrumental *–i–h₁
41 Cf., junto a otros adjetivos de color, formaciones como la protoindoeuropea *tih₁–bʰo– > gr. τῖφος ‘agua estancada, pantano’, junto a la protoindoeuropea *tih₁–ro– > lit. týras ‘barro’, o la protoindoeuropea *sal–bʰo– *gris ‘sucio’ > ‘suciedad, excremento’ > arm. alb ‘estiércol, boñiga’, hitita *šal–pa– ‘excremento (de perro)’, etc. (cf. Hyllested 2010: 203–205).
42 Cabe señalar que, en última instancia, para el sufijo que en adelante se transcribirá como *–bʰo– son posibles tanto la explicación de que se trata de un sufijo propiamente dicho como la posibilidad de que, en una etapa más antigua, fuera en realidad el segundo miembro de un compuesto *–bʰh₂–o–, formado con la raíz protoindoeuropea *bʰeh₂– ‘brillar, resplandecer, relucir’ (LIV² 68f.).
43 En la bibliografía se suelen presentar también ambas soluciones una junto a otra, sin decidirse por ninguna; así, por ejemplo, en Bily 1996: 160, o HOS I, 239.
44 Vgl. Bichlmeier 2012: 384–388; ebenda 381 werden der Vollständigkeit halber auch die hypothetischen Kandidaten *h₁el–bʰ–/*h₁ol–bʰ– ‘rot(braun) seiend’ angeführt, deren Nullstufe uridg. *h₁l̥–bʰ– sich auf keltischem und wohl auch auf alteuropäischem Boden zu *albʰo entwickelte. Die Schwäche dieser Erklärung bleibt freilich, dass eine Bildung aus uridg. *h₁el– ‘rot(braun)’ mit dem Ableitungssuffix *–bʰ– im urindogermanischen Lexikon keine direkte materielle Stütze hat (vgl. IEW 462–464), wenngleich freilich Ableitungen von einem auch sonst nachweisbaren n-Stamm zu dieser Wurzel durchaus existieren, vgl. gr. ἔλαφος ‘Hirsch’ < uridg. *h₁el–n–bʰo– neben gemeinlaw. *jelenъ < urslaw. *(j)eleni– < *h₁el–en– + –i–).
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que conecta las raíces en i. 45 En principio, también ved. devī ‘diosa’ puede constituir un derivado comitativo de ved. devá- ‘dios’ y haber significado originalmente ‘que aparece junto con un dios’ o algo semejante.
Según los modelos (c) y (d), se forman sustantivos femeninos, tanto sustantivos como adjetivos. En vista de la preferencia (aunque no del predominio absoluto) del género femenino en los nombres de ríos indoeuropeos, estos dos modelos parecen ser los candidatos más probables. Si es correcta la forma de germánico occidental *Albī, Gen. *Alb(i)jōz, a lo que apuntan también los resultados de los préstamos en las lenguas eslavas occidentales, entonces la elección se restringiría al modelo (d), es decir, al ‘modelo’ devī. Esto tiene además otro resultado secundario atractivo: una serie de ríos fueron venerados como divinidades en distintas tradiciones indoeuropeas. Por tanto, la declinación según el modelo de devī ‘diosa’ de un nombre de río que designaba a un río venerado como divinidad no tiene por qué ser una ficción anacrónica.
5. DESARROLLO EN EL TERRITORIO ESLAVO
Los eslavos conocieron el hidrónimo Elbe/Albis a partir del siglo VI d. C. como muy pronto. Las formas eslavas occidentales, como polabo Lābi, alto sorbio Łobjo, bajo sorbio Łobje, checo antiguo Labě, checo Labe (neutro)46 no reflejan, como se sostuvo durante mucho tiempo en la bibliografía, una forma protoslava común *Olbbji, Gen. *Olbbję47, sino más bien protoslavo común *Olb’e neutro (como protoslavo común *pol’e ‘campo’, *mor’e ‘mar’). Protoslavo común *Olbbji, Gen. *Olbbję habría sido más bien una forma femenina y habría dado lugar, al igual que el protoslavo común *Olbbję neutro, al checo *Labí, etc.48 Partiendo de esto, cabe especular si, en la época del contacto, el hidrónimo tenía en los dialectos germánicos occidentales de los habitantes de entonces de la cuenca del Elba la forma de germánico occidental *Albī, Gen. *Alb(i)jōz, y seguía, por tanto, la declinación según el modelo de ved. devī —véase arriba (d)—, o si tenía la forma germánica occidental *Albīz, Gen. *Alb(i)jaz y se declinaba, por tanto, según el modelo de ved. vṛkís —véase arriba (c)—. En eslavo, en cualquier caso, se produjo entonces una nivelación paradigmática del nominativo conforme a la forma del tema de los demás casos, así como la
45 Véase Widmer 2005.
46 Véase Shevelov 1964, 396.
47 Vgl. etwa Profous 1949: 472.
48 Véase Rozwadowski 1948: 170 y sig. con nota 2.
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la transferencia de un género originalmente femenino al neutro. Esta pudo haberse producido más bien a partir de un paradigma del tipo (c), construido sobre el germánico occidental *Alb(i)ja- (→ protoslavo común *Olb’e), ya que un paradigma construido sobre una raíz germánica occidental *Alb(i)jō- f. (con una ‘vocal temática’ larga) probablemente habría dado lugar más bien al protoslavo común *Olb’a- f. o *Olbbja- f., de las que resulta más difícil explicar las formas neutras documentadas en las lenguas eslavas occidentales. La adopción tuvo que producirse antes del comienzo de los procesos de umlaut en el continuo dialectal germánico occidental. Tras la metátesis de líquidas eslava en el grupo *oRT, que debe datarse aproximadamente entre los años 750 y 850 d. C.,49 es decir, todavía antes de la disgregación de la rama eslava occidental hacia el año 900 d. C.,50 el hidrónimo adoptó en territorio eslavo occidental la forma *Lab’e, que, debido a su configuración fonológica, recibió género neutro.51 En el paisaje de nombres de ríos checos (y también eslavos en general), este nombre con ese género está bastante aislado. No obstante, es posible que inicialmente el nombre aún tuviera género femenino, aunque no se puede demostrar. La transición probablemente se produjo por la identidad de las terminaciones, puesto que el checo antiguo -ě > y el checo -e aparecen tanto en paradigmas de declinación neutros como femeninos; sin embargo, dado que los nombres de ríos son casi todos femeninos, la analogía que habría motivado el cambio sigue siendo completamente oscura.
Aquí se encuentra algo aparte el polaco Łaba < protoslavo común *olba- ← germánico occidental *albō-52, cuya base parece ser una forma movida de un antiguo tema en o, como el latín albus ‘blanco’, suponiendo que la etimología sea la misma.
6. UNA MIRADA A LA TIPOLOGÍA SEMÁNTICA
La denominación de los cursos de agua según su color constituye una motivación semántica muy frecuente, y el color blanco o claro goza aquí de una particular popularidad.53 En la República Checa pertenecen a esta categoría, por ejemplo,
49 Véase Shevelov 1964: 633f.; Lamprecht 1987: 161–163.
50 Véase Novotná/Blažek 2007: 201.
51 Die ältere Ansicht (vgl. Profous 1949: 472; Schwarz 1961: 363), nach der *Labbъji, Gen. *Labbję entstanden sei, ist nicht länger haltbar; vgl. dazu auch die oben in Anm. 47 zitierte Literatur.
52 Véase Rozwadowski 1948: 171f.
53 Sin embargo, aquí debe subrayarse que, al menos cuando junto a un río «blanco» existe también uno «negro», esto no tiene necesariamente que ver con una coloración, sino que puede servir simplemente para diferenciar ríos cercanos entre sí o cursos altos que confluyen en algún lugar en un
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Bílina (84 km), afluente izquierdo del Elba/Labe; Bělůnka (25 km), afluente izquierdo del Elba/Labe; Bílá voda (tras su confluencia con el Sloupský potok se forma el Punkva); nada menos que seis arroyos llamados Bělá (afluentes del Svitava, de la Kladská Nisa/Nysa Kłodzka/Glatzer (Neisse silesiana), del Jizera/Iser, de la Divoká Orlice, del Hejlóvka y del Chotovický potok); tres cursos de agua llamados Bílý potok (afluentes del Bílina, del Bezdrevský potok y del Svratka); cursos de cabecera de ríos mayores como Bílé Labe/Weißwasser (afluente izquierdo del Elba/Labe), Bílá Opava/Weiße Oppa (afluente derecho del Střední Opava), Bílá Desná (afluente derecho del Desná), Bílá Ostravice/Weiße Ostrawitza (tras la confluencia con el Černá Ostravice/Schwarzen Ostrawitza se forma el Ostravice/Ostrawitza). No deben pasarse por alto el Svitava/Zwitta(wa) (97 km), afluente izquierdo del Svratka/Schwarza(ch), y el Světlá (12 km), afluente derecho del Studená Vltava/Kalten Moldau. Entre los hidrónimos eslavos de este origen se encuentra el curso fluvial más largo del sistema hidrográfico ruso-bashkirio: el Belaja (1430 km), afluente del Kama. También es transparente la denominación de dos ríos islandeses llamados Hvítá (185 y 117 km). En Asia cabe mencionar: el río iraní occidental Sefid-Rūd (670 km), que desemboca por el sur en el mar Caspio; el antiguo nombre fluvial indio Śvetyā [RV X,75,6], que en época védica designaba uno de los afluentes del curso alto del Indo. En Asia Central se trata, por ejemplo, del río uigur Aksa (282 km), uno de los principales cursos de cabecera del río Tarim, en el noroeste de China, y del río homónimo Aksa (316 km) de Kazajistán, que alimenta el lago Balkhash. En China, el «Río Blanco» más largo es el 白河 Bái Hé (1329 km), que atraviesa Pekín/Beijing y hoy recibe el nombre de Hǎi Hé, «Río del Mar». En África, además del Nilo Blanco, cabe mencionar, por ejemplo, el río de África occidental Bakoye (560 km), cuyo nombre significa «río blanco» en mandingo; tras confluir con el río Bafing («Río Negro»), el curso recibe el nombre de Senegal. En América, entre estos hidrónimos transparentes se encuentran, por ejemplo, el White River (265 km), afluente del Yukón en Alaska; el Blanco River (140 km), en el centro de Texas, que desemboca en el río San Marcos; el brasileño Rio Branco (1300 km, cuenca de 195 000 km2), afluente del Río Negro (2300 km), que a su vez es uno de los afluentes septentrionales del Amazonas. En Oceanía cabe citar, por ejemplo, el nombre maorí Waima, en la Isla Norte de Nueva Zelanda, y muchos otros.
En las lenguas indoeuropeas se encuentran varios casos en que la denominación de un color aparece en nombres referidos a cursos de agua:
tras la confluencia puede servir para nombrar un río mayor, que entonces ya no lleva ningún elemento adicional en su nombre. Véanse, por ejemplo (con otro par de colores), el Main Rojo y el Main Blanco, que confluyen para formar el Main, etc. (cf. Holzer 1994–1995; 2007: 96).
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(a) Protoslavo *balta- > protocomún *bolto- ‘pantano, barro’ frente a lituano báltas ‘blanco’; véase también polaco dialectal biel, ruso blanco bel ‘prado pantanoso’ frente a protoslavo *bēla- > protocomún *bělъ(jь) ‘blanco’.54
(b) Prot céltico *dubro- ‘oscuro’ > y el irlandés antiguo dobur ‘agua’ surgieron, evidentemente, de la contaminación del prot céltico *dubu- ‘negro’ y *dubno- ‘profundo’, por un lado, y *udro- ‘agua’, por el otro.55
Los ejemplos de ríos más lentos y meandriformes, cuyo curso bajo resultó (por lo general) dominante en el momento de la denominación, son menos numerosos; quizá esto se deba también a que tales hidrónimos menos expresivos despiertan menor interés entre los etimólogos. No obstante, se pueden citar al menos algunos hidrónimos eslavos transparentes:
Mda – 101 km, afluente del Msta (445 km) en la óblast de Nóvgorod;
Nemda – 162 km, afluye por la derecha al Pižma → Vjatka → Kama → Volga;
Nëmda – 146 km, afluye por la izquierda al Volga, en el territorio de la antigua gobernación de Kostromá;
Vasmer (1986–1987: 2, 588) erklärt beide Hydronyme als ein Gegensatzpaar *Mъda ‘langsamer (Fluss)’: *Ne-mъda ‘nicht langsamer (Fluss)’, vgl. russ.-ksl. izmъděti ‘ohnmächtig, schwach werden, debilitari.
En territorio eslavo occidental aparece un hidrónimo similar, pero ampliado con un sufijo l (cf. protocomún *mъdblъ(jь) > eslavo eclesiástico antiguo mъdlъ ‘indolente’, es decir, ‘perezoso, lento’, checo mdlý y protocomún *mъd(b)lnъ(jь)56 (junto a *mъdblъ° > ruso médlennyj ‘lento’).
Mulde – 147 km, afluente izquierdo del Elba/Labe, en el que desemboca cerca de Dessau. Se forma por la confluencia del Zwickauer Mulde/Cvikovská Modla (167 km) y del Freiberger Mulde/Freiberská Modla (124 km), cerca de Sermuth (Sajonia).
Modla – arroyo de 27 km de longitud, afluente izquierdo del Elba/Labe, en el que desemboca en Lovosice, es decir, entre las desembocaduras del Eger/Ohře y el Bílina.
Cabe añadir que probablemente se trata de sorabismos, pues o es el reflejo sorbio regular del protocomún *ъ; cf. bajo sorbio arcaico módły ‘débil, desmayado, exhausto; muerto’, alto sorbio modły junto a bajo sorbio oriental medly57.58
Cf. ĚSSJa 2, 79–81 (*bělъ(jь)); 2, 179–181 (*bolto); ESJS 61 (bělъ), 65f. (blato).
Vgl. Hamp 1972: 236; EDPC 107f.
Vgl. Vasmer 1986–1987: 2, 590f.; ĚSSJa 20, 210f.; ESJS 516f.; EDPS 332.
Cf. Schuster-Šewc 1983–1996: 939.
Vgl. zum Weiteren Vondrová/Blažek 2001, 312; Udolph 1986 lehnt die ganze auf ‘langsam’ aufgebaute Etymologie dieser slawischen Hydronyme ab und setzt stattdessen für die westslawischen Hydronyme eine Dissimilation aus *mold-l- vom Verb gemeinslaw. *melti ‘mahlen’ voraus.
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7. RESUMEN
Es evidente que, no solo desde el punto de vista fonético, sino también desde el de la tipología semántica, son concebibles etimologías para el nombre del Elba/Labe basadas en lexemas que significan ‘blanco, claro’, ‘lento’ o ‘serpentear’, entre otros. La única debilidad de estas últimas es que en el vocabulario apelativo de las lenguas indoeuropeas individuales no puede demostrarse ninguna ampliación de las raíces indoeuropeas *h1elh2- y *h2elh2- con un elemento/sufijo labial. Al comparar estas etimologías, se desprende que la etimología basada en ‘blanco’ es la más probable, aunque las otras dos no puedan descartarse realmente. La etimología que debe preferirse se apoya en el complejo radical claramente definido indoeuropeo *h2el-bh-, probablemente presenta un tema en ih2 con dinámica histerodinámica (menos probablemente proterodinámica), que forma sustantivos y adjetivos femeninos, y cuenta con paralelos semánticos en numerosos ríos ‘blancos’, así como en el uso de denominaciones de colores en general para nombrar cursos de agua.
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DANKSAGUNG
Dieser Beitrag entstand mit Hilfe der finanziellen Unterstützung der Česká grantová agentura (Nr. P406/12/0655).
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Elbė: apie vieno hidronimo ištakas
SANTRAUKA
Straipsnio tikslas – apibendrinti svarbią istorinę informaciją, susijusią su hidronimu Albis / Elbe / Labe bei kitais hidronimais, padarytais su ta pačia šaknimi, aptarti žodžių darybos sunkumus ir galiausiai įvertinti įvairius etimologinius bandymus atsižvelgiant į semantinę tipologiją. Du sprendimai atrodo priimtinesni nei kiti: „baltoji“ etimologija, kurią pasiūlė Hansas Krahe, ir „lėtai tekanti“ etimologija, kurią pirmas pasiūlė, bet plačiau nei ištyrė Wolfgangas P. Schmidas.
Įteikta 2014 m. spalio 14 d.
HARALD BICH LMEIER
Sächsische Akademie der Wissenschaften
Arbeitsstelle Jena: Etymologisches Wörterbuch des Althochdeutschen
Zwätzengasse 12, D-07743 Jena
[email protected]
Martin-Luther-Universität Halle-Wittenberg
Orientalisches Institut, Seminar für Indogermanistik und Allgemeine Sprachwissenschaft
D-06099 Halle (Saale)
[email protected]
VÁCLAV BLAŽEK
Ústav jazykovědy a baltistiky,
Filozofická fakulta Masarykovy University
A. Nováka 1, CZ-60200Brno
[email protected]
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