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КАЛБŲ KONTAKTAI LIETUVOS TSR

LIETUVIŲ KALBOTYROS KLAUSIMAI XXIII (1983)

LAIMA GRUMADIENE

ESTUDIO SOCIOLINGÜÍSTICO DEL HABLA LITUANA DE LOS VILNIENSES AUTÓCTONOS

Introducción. El habla urbana es variable, lo que complica su análisis. Cabe señalar que la variabilidad de la lengua en general es una propiedad constante y se manifiesta en la capacidad de variar los recursos lingüísticos (cf. Skvortsov L. I., 1978, p. 22), expresando la vitalidad de la lengua. Al estudiar la variación lingüística, el objeto de partida es el idiolecto (Stepanov G. V., 1979, pp. 13–14). Solo después de determinar los límites de la variación en el habla de un individuo se puede abordar la formulación específica de una tarea lingüística como el estudio de la lengua de un colectivo en su conjunto (Grosse R., Neubert A., 1976, p. 316).

El habla de un individuo puede variar dentro de los límites de la norma de cierto invariante grupal o colectivo, dentro de los límites de una determinada subestructura social-comunicativa /término de A. D. Schweitzer (1976, pp. 76–77)/, ya que debe obedecer las leyes de la comunicación. Sin embargo, no existen sistemas sociales-comunicativos que carezcan de una variación determinada, pues «la existencia de variantes y estructuras heterogéneas en los colectivos de habla ya estudiados es, por supuesto, un hecho firmemente establecido» (Weinreich U., Labov W., Herzog M., 1968, p. 101).

Esta afirmación se explica por la acción de factores objetivos y subjetivos, tanto sociales como estrictamente lingüísticos, que se activan en circunstancias diversas (Desheriev Yu. D., 1977, pp. 127–187; Labov W., 1975a, pp. 96–181; Postovalova V. I., 1978, pp. 148–156; Serebrennikov B. A., 1974, pp. 7–63).

El concepto de variable sociolingüística, fundamentado en los trabajos de W. Labov, integra los aspectos lingüístico y social del material estudiado: las variables sociolingüísticas «se definen mediante un punto de referencia y una escala de magnitudes que cambian en una dirección determinada. Las magnitudes dentro de estas escalas están determinadas por factores sociales, del mismo modo que los entornos fonológicos condicionan la realización fonética de los alófonos» (Schweitzer A. D., 1976, p. 35). El concepto de variable sociolingüística se aplica y desarrolla con éxito en numerosos trabajos de temática sociolingüística.

El estudio de la variación del habla de un colectivo lingüístico determinado mediante una metodología sociolingüística presupone una interpretación sociolingüística

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de la variación lingüística, que se expresa en la delimitación relativa de su variabilidad estratificacional y situacional (Schweitzer A. D., Nikolsky L. B., 1978, pp. 76—85). Conviene subrayar el carácter relativo de la delimitación de estos tipos de variación, pues existe entre ellos una estrecha interrelación. Precisamente tener en cuenta el papel mediador de la variabilidad situacional mencionada permite evitar una interpretación vulgarizadora de la influencia de los factores sociales en la lengua. La distinción entre los tipos señalados de variación lingüística también toma en consideración la relación entre los factores individuales y sociales que actúan en ella (para más detalles, véase Makovsky M. M., 1976).

A estos dos tipos de variación lingüística corresponden dos tipos de variación de las variables sociolingüísticas: las estratificacionales y las situacionales (o estratificacionales-situacionales). Las variables estratificacionales se distinguen en relación con la estructura social y de clases de la sociedad, mientras que las estratificacionales-situacionales varían tanto en relación con la estructura social de la sociedad como en función de la situación social. El estudio de la situación social presupone el análisis de dos tipos de material empírico: los llamados datos de los aspectos objetivo y subjetivo de la lengua. Tener en cuenta el aspecto subjetivo (es decir, las opiniones, valoraciones, juicios y orientaciones de los hablantes respecto de su propia habla o la de otros, así como las definiciones de la orientación valorativa en el ámbito de la lengua y la norma lingüística) prepara el terreno para una aplicación fructífera de las reglas sociolingüísticas y, con ello, para revelar los principales factores —tanto lingüísticos como sociales— que influyen en la evolución de la lengua.

Solo mediante un estudio minucioso del aspecto subjetivo de la lengua y la correlación de los datos de este ámbito con los datos del aspecto objetivo de la lengua es posible interpretar la transición de las variables estratificacionales a las estratificacionales-situacionales. La manifestación de estas últimas está vinculada a la actividad consciente del ser humano en el ámbito de la lengua, es decir, a la orientación valorativa y a las actitudes sociales.

La actividad consciente en el ámbito de la lengua siempre se relaciona con el concepto de norma lingüística. Se ha vuelto habitual pensar que el cambio de estas normas ocurre muy lentamente. Sin embargo, ya en 1931 E. Polivanov escribió que esta idea podía precisarse si se observaba de cerca el curso de la evolución lingüística en segmentos concretos del sistema gramatical, con ayuda del método probabilístico-estadístico y, naturalmente, en los casos en que los hechos permitieran ese tipo de observación (Polivanov E., 1931, pp. 75—76). Otros lingüistas también escriben sobre la necesidad de dominar el mecanismo de la evolución lingüística al establecer normas (Kostomarov V. G., Shvarts­kopf B. S., 1965, p. 126). Solo mediante un estudio integral del mecanismo de los cambios lingüísticos es posible resolver de manera oportuna y más objetiva el problema de la normalización, es decir, de la codificación de la lengua, previendo cierta dependencia de los cambios intrasistémicos respecto del desarrollo de las funciones comunicativas particulares de las lenguas (Desheriev Yu. D., 1966, pp. 235—239).

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Именно выявление социолингвистических норм (Никольский Л. Б., 1976, с. 129—130) предполагает учет взаимодействия в языковом развитии т.н. „внешних“ и „внутренних“ факторов, рассмотрение лингвистических фактов не только объективного, но и субъективного характера, установление их взаимосвязи. Поэтому социолингвистическое изучение разговорной речи важно не только для определения системы литовского языка жителей города Вильнюса, но и в определенной мере для дальнейшего процесса нормирования и кодификации литовского литературного языка.

Un problema de actualidad para la lingüística, como para la ciencia en su conjunto, es elaborar y comprender los procedimientos para fundamentar el conocimiento científico; en particular, el problema de la suficiencia de las justificaciones al confirmar hipótesis (Постовалова В. И., 1980, с. 89), así como la selección, elección y clasificación de hechos empíricos y las bases para oponerlos o compararlos (Bell R., 1978, p. 123—156).

Al estudiar la lengua como sistema funcional, la presencia de «puntos débiles» de la lengua (término de Э. Косериу, 1963, с. 238—239), es decir, la falta de correspondencia entre las necesidades expresivas y los medios expresivos disponibles, señala los cambios inminentes. En la búsqueda de «puntos débiles» de la lengua también puede aplicarse el método estadístico-probabilístico. Incluso se supone, en particular, que mediante el análisis estadístico pueden plantearse y resolverse tareas como las siguientes: 1) el problema de la datación absoluta de los cambios; 2) el cálculo de los ritmos de cambio; 3) el problema de la predicción (Граудина Л. К., 1980, с. 132).

La función del método estadístico en la ciencia del lenguaje ya se señalaba en el siglo pasado, por ejemplo, en los trabajos de И. Бодуэн де Куртене. Sin embargo, la aplicación de métodos matemáticos en las ciencias sociales (lo cual también atañe al estudio de la lengua desde la perspectiva sociolingüística) tropieza con una serie de dificultades, que se deben a la complejidad de los fenómenos sociales y también a que el objeto de estudio no es solo el aspecto objetivo del fenómeno, sino también el subjetivo, cuya expresión cuantitativa requiere elaborar un aparato matemático especial. La principal dificultad radica en que a veces hay que trabajar con series estadísticas cortas y no se tiene la certeza de que una parte considerable de lo observado no sea producto de la imaginación de los propios observadores (compárese Андреев Э. П., Осипов Г. В., 1973, с. 339).

La aplicación de métodos matemáticos en la investigación lingüística se valora de distintas maneras. Y esto es natural, pues también se aplican de distintas maneras. Son relativamente pocos los lingüistas que se pronuncian muy negativamente sobre la aplicación de métodos matemáticos en lingüística; por ejemplo, Н. С. Трубецкой (1960, с. 18), Р. А. Булагов (1978, с. 40—42), entre otros. Muchos más especialistas sostienen la opinión contraria, según la cual la lingüística «no puede atarse para siempre a métodos de investigación preestablecidos» (Звегинцев В. А., 1977, с. 46).

1. Caracterización sociolingüística del objeto.

El objeto de esta investigación es el sistema social-comunicativo (SSC) del habla lituana del colectivo de lituanos autóctonos de Vilna (ЛРКЛВ) (Швей-

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цер А. Д., Никольский Л. Б., 1978, с. 67—76). Конкретным предметом исследования послужил один из компонентов данной СКС — литовская речь исследуемого коллектива. Так как между компонентами СКС существуют отношения функциональной дополнительности, которые задаются социальными связями между членами коллектива, сферами использования, социальными функциями и социальными ситуациями, в целом, в том или другом аспекте изучалась вся СКС речевого коллектива коренных литовцев вильнюсцев. С целью определения некоторых закономерностей и тенденций стратификационной и ситуативной вариативности ЛРКЛВ речевой коллектив был разбит на речевые общности на основе социальных и социально-демографических признаков (там же, с. 67—68).

En esta investigación se distinguieron comunidades de habla atendiendo a dos características: la edad y el nivel educativo. Según el plan de investigación elaborado, debía tenerse en cuenta la característica del tipo de trabajo, pues precisamente esta constituye el criterio fundamental para la diferenciación interna de los grupos sociales y de clase en las condiciones de una sociedad socialista desarrollada (véase Шкаратан О. И., Рукавишников В. О., 1974, с. 38). Las diferencias según el tipo de trabajo (trabajo físico, trabajo intelectual de cualificación relativamente baja y trabajo intelectual altamente cualificado), basadas en las diferencias en el carácter del trabajo (Руткевич М. Н., 1972, с. 13), se tuvieron en cuenta inicialmente también en esta investigación, pero finalmente se planteó una alternativa: renunciar a considerar la característica del carácter del trabajo o aumentar considerablemente el tamaño de la muestra. Se optó por la primera vía (véase Здравомыслов А. Г., 1969, с. 186—187). En esta investigación se distinguen tres grupos de edad: 1) nacidos antes de 1932; 2) nacidos entre 1932 y 1952; 3) nacidos en 1953 o después (compárese con las escalas de edad recomendadas por ИСИ АН СССР, entre las que figura una escala de tres niveles: 1) hasta los 19 años; 2) de 20 a 39 años; 3) de 40 a 79 años («Эксперт-2», 1974, с. 3)).

En esta investigación se consideran pertinentes dos niveles educativos: 1) educación secundaria incompleta, secundaria y secundaria especializada; 2) educación superior incompleta y superior (una clasificación más detallada también habría exigido aumentar el tamaño de la muestra).

El problema del tamaño de la muestra depende del problema de la unidad de análisis y de la unidad de recuento (Ядов В. А., 1968, с. 174—177). En esta investigación, las unidades de análisis son: 1) variables sociolingüísticas individuales, por ejemplo, el conjunto de variantes de ĕ, ē, ā, ū átonas en posición final o el conjunto de variantes de ie, uo átonas en posición intervocálica y similares; 2) las opiniones y valoraciones de los miembros del colectivo de habla estudiado acerca de su propia habla. Como unidades de recuento se utilizaron los valores escalados de las variables sociolingüísticas o de las valoraciones, la elección entre alternativas o la presencia/ausencia de la unidad estudiada en su conjunto. La muestra fue bilateral: se seleccionaron unidades lingüísticas y se estudiaron grupos de personas; por ello, se amplió el número de criterios para determinar el tamaño de la muestra: en primer lugar, se tuvieron en cuenta los criterios relativos al número de miembros del ЛРКЛВ, es decir, los criterios

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de la muestra sociológica, y después se tuvieron en cuenta los criterios de la muestra lingüística. Este proceder estuvo dictado por investigaciones sociolingüísticas realizadas anteriormente. A nuestro juicio, el estudio más logrado del habla urbana es el trabajo de W. Labov (Labov W., 1966). En él se presta gran atención a la selección de informantes, lo cual constituyó la principal garantía de su éxito.

En el presente trabajo, la población objeto de estudio cumple los siguientes requisitos: haber nacido y haber vivido en la ciudad de Vilnius sin interrupciones prolongadas, y que ambos progenitores sean lituanos (compárese con requisitos análogos, por ejemplo, en el libro: Русский язык по данным массового обследования, 1974, p. 20). La evolución de la educación y los cambios de las situaciones lingüísticas en Vilnius durante los últimos 100 años determinaron que hubiera un número muy limitado de representantes de la generación mayor que cumplieran los requisitos expuestos anteriormente. Se observa un aumento notable del número de representantes de la generación más joven que cumplen esos requisitos. En definitiva, hubo que hacer algunas concesiones respecto de los requisitos de la muestra: los representantes de la generación mayor podían ser originarios de fuera de Vilnius, siempre que se hubieran establecido en la ciudad todavía durante la infancia.

La información sociolingüística obtenida debe cumplir los requisitos de fiabilidad, estabilidad y representatividad (compárese en el libro: Шляпентох В. Э., 1973, p. 17). Para garantizar la fiabilidad de la información, la muestra debía abarcar todas las generaciones de la comunidad de habla estudiada (con el fin de describir los cambios lingüísticos en tiempo real), ya que se necesitaban datos para ilustrar los desplazamientos y cambios lingüísticos en tiempo aparente, es decir, por grupos de edad de la población (Лабов, 1975 б, p. 203). La fiabilidad, al igual que la estabilidad, queda garantizada por la existencia de un registro material de los datos sociolingüísticos primarios (grabaciones de entrevistas en cinta magnética, cuestionarios y espectrogramas). La representatividad se caracteriza por el ámbito al que pueden extrapolarse los resultados obtenidos en la investigación. En conjunto, los requisitos de fiabilidad, estabilidad y representatividad se satisfacen mediante la realización de una muestra suficiente y no sesgada y la ejecución correcta del trabajo de campo, siempre que los datos se obtengan aplicando toda una serie de métodos de recopilación de material. Para evitar sesgos en la selección de informantes, se realizó un muestreo aleatorio basado en una lista completa de informantes potenciales, constituida por los cuestionarios del censo de población de toda la Unión de 1970, conservados en el archivo de la Dirección Central de Estadística de la RSS de Lituania. No puede considerarse que la lista sea totalmente completa, porque solo en el 25% de los cuestionarios disponibles podían encontrarse datos indirectos sobre la duración de la residencia en Vilnius. Para garantizar la aleatoriedad en la selección de informantes, las carpetas numeradas con los cuestionarios se seleccionaron de acuerdo con una tabla de números aleatorios.

Los mayores problemas se relacionan con el tamaño de la muestra. Este depende de la variabilidad de las características de los objetos de la población y puede ser pequeño si la población es bastante homogénea (Рабочая книга социолога, 1976, p. 259). En nuestro caso, para obtener una muestra de alta

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representatividad se requiere una muestra de gran tamaño, pues la comunidad de habla estudiada se caracteriza por una gran heterogeneidad. El grado de precisión de los resultados muestrales también depende del tamaño de la muestra. Partiendo de las afirmaciones de que «casi siempre el tamaño de la muestra es suficientemente grande si contiene al menos 30 elementos» (Вайнберг Дж., Шумекер Дж., 1979, p. 126), que «la cifra básica de 25—30 unidades constituye el mínimo en las muestras pequeñas» (Человек и его работа, 1967, p. 61), que «los tipos sumamente regulares de estratificación estilística y social se establecen incluso cuando nuestra celda individual contiene apenas cinco hablantes y disponemos de no más de 5—10 ejemplos de una variable determinada por hablante» (Лабов У., 1975 а, p. 115), que es posible una muestra dentro del intervalo 1 ≤ n ≤ 50 (Чесноков С. В., 1977, p. 89), y que «la muestra solo debe considerarse pequeña si, al procesarla mediante métodos basados en la agrupación de observaciones, no se pueden alcanzar los niveles de precisión y fiabilidad establecidos» (Гаскаров Д. В., Шаповалов В. И., 1977, p. 19), finalmente fijamos el tamaño de la muestra para el estudio del habla de los lituanos nativos de Vilnius (ЛРКЛВ) en 25 informantes de cada uno de los tres grupos de edad (N=75). Tras procesar la información sociolingüística primaria desde la perspectiva de la representatividad de los informantes, el grupo principal quedó integrado por 15 representantes del grupo de mayor edad, 19 del grupo de edad intermedia y 26 del grupo más joven, además de 9 informantes —locutores de radio y actores de teatro.

Dado que el objeto de estudio eran ante todo unidades lingüísticas —variantes de pronunciación—, también era necesario determinar el volumen mínimo de textos a partir del cual debían formularse las conclusiones. En efecto, la eficacia y la corrección del uso de métodos de estadística matemática en las investigaciones sociolingüísticas dependen de la estabilidad de las frecuencias y de la homogeneidad de los conjuntos comparativos. «Los cambios sustanciales de las frecuencias o de las esperanzas matemáticas permiten suponer una transición a textos de otro tipo» (Якубайтис Т. А., Скляревич А. Н., 1978, p. 60). En relación con este planteamiento, se rechaza el postulado de la independencia de aparición de las unidades lingüísticas (ibíd., p. 55; compárese en el libro: Сегал Д. М., 1972, p. 7). Los conjuntos estadísticos se consideran homogéneos si coinciden los parámetros principales de dos muestras cualesquiera de la población. Resultó conveniente dividir el conjunto de datos sociolingüísticos recopilados y examinados desde el punto de vista lingüístico en tres conjuntos, agrupados según el estilo (compárese con los planteamientos expuestos en los libros: Структурно-вероятностный анализ языка по данным речи, 1979; Исследования фонетических особенностей речевых стилей, 1979).

En el presente estudio se tienen en cuenta tres estilos contextuales, entendidos como el desplazamiento de ciertas variables sociolingüísticas en el habla de los informantes cuando cambian el contexto social y el tema (compárese: Лабов У., 1975 б, pp. 199—220). Siguiendo a W. Labov, el autor del presente trabajo considera que el criterio principal para distinguir los estilos contextuales es el grado de atención que el hablante presta a su habla. El grado de atención a la propia habla

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depende no solo del autocontrol consciente del hablante, sino también de toda una serie de factores sociológicos, psicológicos y otros factores extralingüísticos. Se ha establecido que, por ejemplo, «En un estado de tensión emocional se producen cambios sustanciales en la ejecución de aquellas operaciones del habla que requieren un control consciente de la calidad de su realización» (Nosenko E. L., 1979, p. 16), y, al fin y al cabo, el propio estado emocional depende también de la situación social. En sociolingüística, se consideran parámetros de la situación social las relaciones entre los comunicantes, el contexto del acto de habla, la orientación comunicativa, etc. (véase en: Shveitser A. D., Nikolski L. B., 1978, p. 66). Últimamente, en sociolingüística se ha adoptado el término «registro» para denominar el sistema de selección de recursos lingüísticos en función de la situación social (ibid., p. 75). Por lo general, se distinguen tres registros: informal, neutro y formal; en ocasiones se representan como los dos extremos de una escala de rasgos situacionales: informal y formal (véase en: El habla coloquial rusa, 1973, pp. 9—11).

En el estudio de los estilos contextuales, se consideran pertinentes las relaciones de rol entre los comunicantes, su estatus y el contexto del acto comunicativo. En el estudio de la LRCLV, durante la etapa principal de recopilación de datos empíricos, las relaciones de rol entre el entrevistador y el entrevistado pueden considerarse relaciones semiformales entre personas desconocidas que conversan sobre temas cotidianos ligeros. Las relaciones «entrevistador—entrevistado» se consideran estándar (iguales para todas las personas entrevistadas), aunque, naturalmente, en realidad resultaron ser relativamente diferentes. El contexto del acto comunicativo también se estandarizó en todas las entrevistas: todas las conversaciones se realizaron en casa de los entrevistados (a excepción de los actores y locutores de radio, cuyas entrevistas se realizaron en sus lugares de trabajo).

Mediante la estandarización o, más exactamente, la eliminación de los rasgos relativos al contexto, el estatus y los roles de los comunicantes, las diferencias entre los estilos contextuales se establecieron aplicando criterios relativamente lingüísticos: el cambio de tema y el carácter del texto. En el estudio de la LRCLV se distinguieron tres estilos contextuales: 1) informal no dirigido (se manifestaba en forma de relato sobre uno mismo y de conversación con el entrevistador); 2) formal no dirigido (se manifestaba durante la lectura de un texto estándar coherente en el que un adolescente cuenta sus aventuras y experiencias); 3) formal dirigido (se manifestaba durante la lectura de una lista de 20 pares mínimos de palabras) (véase el apéndice 1).

2. Métodos de recopilación de información sociolingüística sobre la LRCLV.

En el estudio de la LRCLV, la información sociolingüística se recopiló mediante varios métodos. Esto permitió comprobar su calidad, adecuación y representatividad ya en la primera etapa del procesamiento.

Como método principal de recopilación de información sociolingüística sobre la LRCLV se adoptó la entrevista semiestandarizada (véase el concepto de entrevista estandarizada en Monina M. L., 1974, pp. 40—83).

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Se plantearon varias tareas: 1) establecer los hechos de habla del colectivo estudiado en determinadas condiciones sociolingüísticas; así, todo el material de las entrevistas sirvió como documento para el análisis posterior; 2) determinar la actitud de los sujetos hacia la normatividad de su propia habla y hacia el habla de los representantes de la norma (locutores de radio y televisión, actores de teatros dramáticos); 3) establecer opiniones sobre la existencia o inexistencia de un colectivo de habla vilniano con sus propias normas lingüísticas (a este respecto se incluyeron preguntas como «¿Reconoce usted a un vilniano únicamente por las características de su habla?», «¿Alguien lo ha identificado como residente de la ciudad de Vilna basándose en su habla?» y otras); 4) examinar algunas cuestiones relativas al funcionamiento de los sistemas sociales y comunicativos, en particular, cuestiones de bilingüismo (plurilingüismo) y diglosia; determinar los ámbitos de uso del ruso (y, en algunos casos, también del polaco) y de los dialectos del lituano; precisar el grado de dominio de otras lenguas y dialectos, y averiguar las formas y el momento en que se adquirieron (véase el apéndice 2). El presente artículo presenta algunos resultados de la resolución de la primera tarea y, en parte, de la segunda; por ello, se describen únicamente algunos de los métodos de recopilación de material.

La entrevista se denominó semiestandarizada porque, en esencia, se formulaban las mismas preguntas a cada entrevistado (véase el apéndice 2), aunque estas se modificaban ligeramente para cada persona entrevistada, teniendo en cuenta sus posibilidades y su capacidad para responder.

La duración de la entrevista era de 20—30 min. El desarrollo de la entrevista, con ligeras variaciones, era el siguiente. Tras obtener el consentimiento del interlocutor, el entrevistador precisaba el año de nacimiento y preguntaba por el origen dialectal de sus padres. Las respuestas a estas preguntas solían ser breves. Para animar a los entrevistados a contar relatos y oír su habla espontánea y coherente, se les preguntaba por sus viajes, sus visitas a las aldeas natales de sus padres y sus vacaciones / compárese con la pregunta sobre el «peligro mortal» al que se había visto expuesto el entrevistado, empleada por W. Labov (1975a, pp. 121—122)/. En este punto se observaba un desplazamiento natural del estilo contextual hacia lo informal y espontáneo. Tras 5—10 minutos de relato, se hacía de manera incidental la siguiente pregunta al entrevistado: si alguien lo había reconocido durante el viaje descrito como residente de la ciudad de Vilna. A continuación, se averiguaba la opinión del propio entrevistado sobre las particularidades del habla vilniana y se le preguntaba por su actitud hacia la corrección de su propia habla, el habla de los locutores y actores, y la enseñanza del lituano en las escuelas de educación general. Luego se le proponía leer en voz alta un texto coherente de 1800 caracteres impresos: el relato de un adolescente sobre sus aventuras en el patio (véase el apéndice 1, texto n.º 1) (compárese: Labov W., 1975a, p. 124); para concluir, una lista compuesta por 20 pares mínimos de palabras (véase el apéndice 1, texto n.º 2) (compárese ibid.), la mayoría de las cuales ya aparecía en el texto coherente, pero no podía ser identificada por los entrevistados. Después se examinaban algunas cuestiones de bilingüismo (plurilingüismo) y diglosia. Como resultado de la entrevista, se distinguían los tres estilos contextuales mencionados.

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Las entrevistas se complementaron con el método de encuesta. Se propuso a cada encuestado que cumplimentara un cuestionario (véase el apéndice 3), que incluía 55 preguntas sobre pronunciación y acentuación, formuladas según el principio de alternativas.

El tercer método empleado en nuestro trabajo es la audioprueba. Con su ayuda se estudió una sola característica del habla de los residentes nativos de Vilna: el problema de la realización de la oposición entre vocales largas y breves en distintas posiciones fonéticas. El material estudiado —58 pares mínimos de palabras (véase el apéndice 4.1)— se dividió en 6 tipos de homónimos conforme a los siguientes criterios: 1) el origen de las vocales que forman parte de la oposición; 2) la presencia (o ausencia) de acento en las vocales estudiadas. Puesto que la práctica de las audiopruebas (véase la reseña bibliográfica en la tesis de K. Garšva, 1977) mostró que en una sola sesión resulta más cómodo estudiar la realización de 4–5 pares mínimos, el conjunto de pares estudiados se dividió además en 13 grupos, cuyas palabras se agruparon no solo de acuerdo con los dos criterios mencionados, sino también según rasgos morfológicos. El procedimiento y la metodología de la audioprueba fueron los habituales (véase Girdenis A., 1981, p. 33 – 35).

El mismo material lingüístico, es decir, 58 pares mínimos de palabras, se examinó mediante el análisis espectral de los sonidos. En esta etapa se buscó determinar la duración (t) y la frecuencia de los formantes principales (F1 y F2) de los sonidos estudiados, con el fin de detectar indicadores físicos de los cambios en la pronunciación.

Los 116 sonidos estudiados estaban contenidos en 116 oraciones, ordenadas de acuerdo con una tabla de cifras aleatorias. Se obtuvieron 464 realizaciones de los sonidos estudiados, ya que el texto fue leído por 4 locutores. Los locutores eran hombres (S. Ž., D. K., R. P. y A. I.) de entre 22 y 25 años, que cumplían los requisitos generales exigidos a los informantes en la presente investigación. Desconocían el objetivo del estudio. En cuanto al registro y al timbre de voz, tres tenían voz de barítono y uno, de tenor. No se detectaron defectos del habla.

La grabación se realizó en abril de 1974 en la cabina del laboratorio audiovisual de la Universidad Estatal de Vilna, con un magnetófono «Tembr», a una velocidad de 19,5 m/min y mediante un micrófono de condensador 19A-3, sobre cinta ferromagnética de tipo 6 (para más detalles sobre esta metodología, véase: Statkevičienė J., 1972). El nivel de grabación se ajustó por separado para cada locutor y no se modificó durante el funcionamiento del equipo. Del material obtenido se recortaron y montaron las palabras en las que aparecían los sonidos estudiados (el trabajo técnico fue realizado por V. Lakėnė, auxiliar superior de laboratorio del Laboratorio de Fonética Experimental de la Universidad Estatal de Vilna). A continuación, las grabaciones se procesaron en un espectrógrafo de tipo KPI-69 (en el mismo laboratorio), con una velocidad de desplazamiento de la cinta de 63,6 mm/s; las marcas de tiempo se hicieron cada 20 ms (50 Hz) (el trabajo técnico fue realizado por los ingenieros del mismo laboratorio P. Mateikis, A. Lipeika y S. Kučas).

3. Métodos de análisis de la información sociolingüística sobre el habla de los residentes nativos de Vilna.

En el presente trabajo, para estudiar el material obtenido

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mediante cada uno de los métodos mencionados de recopilación de información sociolingüística, se aplicaron diversos métodos de análisis con el fin de controlar la objetividad de los resultados.

En sociolingüística se consideran típicas las correlaciones en las que los indicadores sociales actúan como variables independientes y los fenómenos lingüísticos, como variables dependientes. El análisis correlacional, un método de la estadística matemática, puede aplicarse al estudio de los fenómenos lingüísticos con mucha cautela, pues resulta imposible tener en cuenta, al menos en el estado actual de los estudios sociolingüísticos, ni siquiera la acción de todos los factores principales, y cada factor «oculto» puede influir considerablemente en los resultados.

El material recopilado mediante entrevistas se analizó principalmente según la metodología propuesta por W. Labov en su estudio del habla de Nueva York (Labov W., 1966, p. 41—64). Cada variable sociolingüística estudiada en el nivel fonético se codificó del siguiente modo. En la transcripción de la entrevista, se asignó un código a cada variante de pronunciación de la variable; por ejemplo: (ie—1) es la realización [ie], (ie—2), [ie], y (ie—3), [ei]. A continuación, se calculó la frecuencia relativa de uso (en%).

Los cálculos se efectuaron por separado para cada informante en cada uno de los tres estilos contextuales. Después se calcularon (sumando y promediando) los resultados de las respuestas de los informantes para cada uno de los tres grupos de edad, teniendo en cuenta dos niveles educativos convencionales. Estos datos se reflejaron en diagramas (véase el apéndice 5), cuyo eje vertical muestra los valores correspondientes de las frecuencias medias de uso de las variantes de la variable sociolingüística estudiada, mientras que en el eje horizontal se indican los grupos de edad, teniendo en cuenta el nivel educativo. En cada diagrama se presentaron los valores numéricos de todos los estilos contextuales.

Según la fórmula

m₁/m ± 1,96 · √((m₁/m) · (1 − m₁/m) / m)

(Bitinas B., 1974, p. 54), donde m es el número total de usos de la variable sociolingüística estudiada y m₁, el número de usos de una variante determinada de la variable; para una probabilidad de confianza de 0,95, se determina el intervalo de confianza de la distribución de frecuencias. Si los valores de estos intervalos no se solapan, se concluye que las frecuencias relativas comparadas difieren significativamente.

La posible influencia en el habla de los informantes del origen dialectal del habla de sus padres se estudió mediante un análisis de varianza de clasificación unidireccional (Закс Л., 1976, с. 455—461). Se estudió por separado la posible influencia del habla de cada progenitor. Los lugares de origen de los padres de los informantes se agruparon en siete categorías convencionales: 1 — aukštaitianos occidentales (flanco meridional), 2 — aukštaitianos meridionales, 3 — naturales de las ciudades de Vilna y Kaunas, 4 — žemaitianos, 5 — aukštaitianos orientales de

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de los alrededores de Utena; 6 — el flanco norte de los aukštaitianos orientales y occidentales; 7 — aukštaitianos orientales de los alrededores de Vilna. Puesto que para el análisis de varianza se requieren grupos de al menos cinco informantes, hubo que reunir en grupos más numerosos a los representantes de dialectos próximos, caracterizados por la presencia o ausencia de la tendencia a alargar la pronunciación de los sonidos breves acentuados y de un sistema vocálico con tres grados de longitud. El método de análisis de varianza (véase Zaks L., 1976, págs. 448—514; Métodos estadísticos..., 1979, págs. 178—194) requiere mucho más trabajo que el descrito anteriormente; sin embargo, se utilizó no solo para procesar el material de campo obtenido, sino también para determinar si era posible aplicar programas ya desarrollados para el procesamiento informático de materiales sociolingüísticos similares. En el presente estudio, una sola persona realizó todos los cálculos manualmente, con ayuda de una computadora de escritorio, pero los resultados mostraron que también era posible programar y procesar estos datos en computadoras más complejas. La asesora para la aplicación del análisis de varianza en este estudio fue B. Kaminskene, investigadora sénior del Instituto de Matemáticas de la Academia de Ciencias de la RSS de Lituania, candidata en ciencias físico-matemáticas.

El análisis de varianza se basó en comparar las frecuencias medias de cada una de las variantes estudiadas de realización de la variable sociolingüística, siempre que se cumpliera el requisito de igualdad de varianzas de varias muestras y que hubiera una distribución normal. La distribución normal se obtiene mediante muestreo aleatorio. Las varianzas se comprobaron con el método de Bartlett (Zaks L., 1976, págs. 453—455). La medida de evaluación fue el criterio χ2. Los cálculos, que no se incluyen por falta de espacio, permitieron afirmar que era posible realizar un análisis de varianza con el material disponible sobre el habla de los lituanos nativos de Vilna.

El análisis de varianza con clasificación unidireccional, cuyos resultados se presentan a continuación, confirmó la existencia de algunas diferencias significativas entre los valores medios de las frecuencias de uso de las variantes de la variable realizadas en el habla de los informantes, distribuidos en grupos según el origen dialectal del habla de la madre y del padre. Por ello, se aplicó el método de inferencia sobre contrastes lineales de Scheffé (Zaks L., 1976, págs. 461—464). Este método permite identificar grupos atípicos.

El procesamiento de los resultados del cuestionario sociolingüístico se limitó a contar las respuestas que indicaban las variantes y a determinar su frecuencia relativa (en%) teniendo en cuenta la edad y el nivel educativo de los informantes. Los resultados se presentan en el apéndice 6.

El procedimiento para procesar los resultados de las pruebas de conmutación (pruebas auditivas) fue el siguiente: mediante la fórmula n1/n 100%, donde n1 es el número de respuestas que indican la presencia de una oposición entre los sonidos estudiados y n es el número de respuestas potenciales, se determinó la frecuencia de respuestas que indicaban una oposición para cada grupo de palabras estudiadas. La significación de los resultados P se evaluó mediante un método especial-

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ной таблице (Girdenis A., 1981, p. 212), причем за критическую черту значимости принималась отметка — 67% (см. табл. 4.2).

El análisis espectral de los sonidos tenía dos objetivos: medir la duración (t) y la frecuencia de los formantes principales (F₁ y F₂) de los sonidos estudiados.

La duración de los sonidos estudiados se midió con una precisión de 0,01 s. Se midió la duración absoluta de las vocales largas (x₁) y de las vocales breves por su origen (yᵢ), y se calculó su diferencia en cada realización de los pares de vocales opuestas estudiados: Δᵢ = xᵢ − yᵢ. También se calcularon los valores medios de duración de los sonidos «largos» (x̄) y «breves» (ȳ):

x̄ = 1/n ∑xᵢ; ȳ = 1/n ∑yᵢ, donde n es el número de realizaciones de cada sonido estudiado.

Para comprobar si existía una oposición entre vocales largas y breves en el habla de los lituanos nativos de Vilna, se plantearon dos hipótesis alternativas: H₀ — la oposición está ausente; H₁ — la oposición existe. Estas hipótesis se comprobaron mediante el criterio de Student (t). Para ello, se determinaron las diferencias medias Δ̄ᵢ entre las duraciones medias de cada sonido estudiado (Δ̄ᵢ = x̄ᵢ − ȳᵢ) y se calcularon las varianzas s² con la fórmula:

s²ₓ = ∑ (xᵢ − x̄)² / (n − 1), s²ᵧ = ∑ (yᵢ − ȳ)² / (n − 1).

Se determinó la desviación media (cuadrática): s = √s². La significación de la diferencia entre las duraciones medias se evaluó mediante el criterio t, según la fórmula:

t = |x̄ − ȳ| / √[(∑(xᵢ − x̄)² + (yᵢ − ȳ)²)/(nₓ + nᵧ − 2) · (nₓ + nᵧ)/(nₓ · nᵧ)] ≥ tα.

donde t̂ es el argumento de la distribución de Student, nₓ + nᵧ − 2 = f, donde f es el grado de estabilidad, tα es el cuantil que se busca en las tablas de cuantiles de la distribución t de Student de acuerdo con el valor calculado de f (véase Tikimybių teorija ir matematinės statistikos taikymas, 1971, pág. 274), y nₓ y nᵧ son los tamaños de las realizaciones estudiadas de cada miembro de la oposición (véase la tabla 4.3).

En la segunda etapa del procesamiento de los espectrogramas, se midieron las frecuencias de los formantes F₁ y F₂ de los sonidos estudiados en los siguientes puntos: al comienzo del sonido (F₁н y F₂н), en el medio (F₁с y F₂с) y al final (F₁к y F₂к). A partir de la retícula de filtros se determinaron los números de filtro y, con ello, la frecuencia de los sonidos en hercios, que se convertían en unidades de altura tonal —mels— (se utilizaron una tabla y reglas elaboradas en el Laboratorio de Fonética Experimental de la Universidad Estatal de Vilna); según la aproximación de G. Fant, 1 mel = 1000 · logₑ (1 + F₀/1000), donde el mel es la altura tonal y F₀ es la frecuencia del sonido, en Hz. Durante la medición se utilizó un lector de microfilmes «Mikrofot», que ampliaba diez veces. A continuación, se determinaron las medias aritméticas de la altura tonal en los tres puntos de control para cada hablante y cada grupo de palabras estudiadas: F̄₁н = 1/n ∑ F₁н, F̄₁с = 1/n ∑ F₁с, F̄₁к = 1/n ∑ F₁к, etc., donde n es el número de realizaciones

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de los sonidos de cada hablante; F₁н, F₁с, F₁к, F₂н, F₂с, F₂к: altura absoluta de los formantes en las realizaciones de cada hablante.

Debido a la falta de espacio en el artículo, no se presentan representaciones gráficas de los resultados de las mediciones y los cálculos. Algunos resultados se indican directamente en el texto. Para ilustrar la comparación de la tensión y la ausencia de tensión de las vocales, se empleó el modelo de la llamada vocal neutra [æ] (F₁ = 585 mel, F₂ = 1320 mel; véase: Fant, G. M., Jakobson, R., Halle, M., 1962, p. 176). Se calculó la desviación máxima Δᵢ de la primera formante de cada vocal estudiada respecto de la primera formante de la vocal neutra: Δf₁ = F₁н – F₁; los datos correspondientes a la segunda formante son: Δf₂ = F₂н – F₂. La desviación total ΣΔf se determinó mediante la fórmula: ΣΔf = =Σ |Δf₁| +Σ |Δf₂|. Cuanto mayor era el valor absoluto de la desviación total, más tenso se consideraba el sonido.

El asesor científico sobre la aplicación de métodos de fonética experimental fue el profesor asociado de la Universidad Estatal de Vilna A. Girdenis.

4. Algunos resultados del estudio del vocalismo del habla de los lituanos nativos de Vilna.

El problema del vocalismo del habla de los lituanos nativos de Vilna consiste en la cuestión de las vocales largas y breves. Se observan procesos de cambio en la realización de las vocales que provocan la neutralización (total y parcial) de la oposición entre vocales largas y breves, la reducción, la monoptongación de las combinaciones difonémicas ie, uo o la diptongación de las vocales largas o, ē.

4.1. Vocales i, e, a, u largas y breves. El problema de las vocales largas y breves mencionadas en el habla de los lituanos nativos de Vilna radica en lo siguiente: estos grupos de vocales comprenden 8 fonemas independientes, que en lituano siempre están en oposición, mientras que en el habla de los lituanos nativos de Vilna no siempre se presentan como opuestos.

La realización de la oposición entre vocales largas y breves (en adelante, V̄/V̆) en el habla de los lituanos nativos de Vilna depende en gran medida de la presencia del acento: en posición átona se observa la tendencia a pronunciar brevemente o con duración intermedia las vocales largas, pero casi no se observa la pronunciación larga o de duración intermedia de las vocales breves; en posición tónica se registran casos de pronunciación de sonidos largos y de duración intermedia en lugar de vocales breves, mientras que los casos de pronunciación larga de las vocales son relativamente raros. En lituano hay dos acentos silábicos para las vocales largas: el circunflejo y el agudo; la vocal breve, por su parte, puede ser tónica, pero solo breve. En el habla de los lituanos nativos de Vilna se observa una nivelación relativa de todos los sonidos tónicos: una vocal breve puede recibir el acento silábico propio de una vocal larga (o una de sus formas transicionales, que también se observan en los dialectos), y una vocal larga puede llevar un acento semejante al de una vocal breve.

Los resultados del estudio del habla de los lituanos nativos de Vilna muestran que, en la realización de V̄/V̆, un factor muy relevante es la posición de las vocales en la palabra: las vocales finales sufren cambios con mayor frecuencia; también están sujetas a cambios más importantes las vocales en posición pretónica e inmediatamente postónica

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En las sílabas, la vocal larga en posición posterior a una sílaba tónica larga cambia con mayor frecuencia que después de una sílaba tónica breve.

4.1.1. V̄/V̆ en posición final átona. En el habla de los residentes nativos de Vilna se observa la presencia de tres variantes de pronunciación de la variable sociolingüística ī, ē, ā, ū en posición final átona ante pausa o -s, en adelante (V̄ átona #):

Variante I: pronunciación de un sonido breve y relajado, resp. [i], [e], [a], [u], por ejemplo: [i] – [vāl’t’is]¹ „vāltys“ (nom. pl.), [aū.s’i] „aūsi“ (ac. sing.), [skaī.tan’t’is] „skaitantys“ (nom. pl.), [l’ēk’en’t’i] „lēkianti“ (ac. sing.); [e] – [ei.l’ē] „eilė“ (ac. sing.), [būv’es] „būves“ (nom. sing.), [pasūk’æ] „pasūke“ (ac. pl.); [a] – [l’ova] „l’ova“ (ac. sing.), [grā ž’æ] „grāžią“ (ac. sing.); [u] – [daī.gu] „daīgu“ (ac. sing.), [v’īru] „vīru“ (gen. pl.), [sū-r’ū] „sūriu“ (gen. pl.), [ēi.tu] „eitu“ (condicional, 3.ª pers.); variante II: pronunciación de un sonido semilargo y algo tenso, resp. [i.], [e.], [a.], [u.], por ejemplo: [i.] – [ā k’i:s] „ākys“ (nom. sing.), [nó s’i.] „noši“ (ac. sing.), [n’æšan’t’i:s] „nēšantys“ (nom. pl.), [tūr’in’t’i:] „tūrinti“ (ac. sing.); [e.] – [l’ēl’æ.] „lėlė“ (ac. sing.), [skaī.t’æ.s] „skaitęs“ (nom. sing.), [iš’ē jæ.] „išėję“ (nom. pl.); [a.] – [raī.ka.] „raīka“ (ac. sing.), [baī.k’s’c’æ.] „baī-kščia“ (ac. sing.); [u.] – [karā’ū.] „karalių“ (ac. sing. o gen. pl.), [mālku.] „mālkų“ (gen. pl.), [kāī’ū.] „kāilių“ (gen. pl.), [s’kr’is.tu.] „skris-tų“ (condicional, 3.ª pers.); variante III: pronunciación de un sonido largo y tenso, resp. [īˑ], [ēˑ], [āˑ], [ūˑ], por ejemplo: [īˑ] – [žūv’is] „žūvys“ (nom. pl.), [m’ē-d’ī.] „mēdi“ (ac. sing.), [rāšan’t’is] „rāšantys“ (nom. pl.), [b’es’ikāi.t’inan’t’i] „besikaitinanti“ (ac. sing.); [ēˑ] – [k’ē d’æ] „kėdė“ (ac. sing.), [mā t’æ.s] „mātes“ (nom. sing.), [nun’ē š’æ] „nunėše“ (nom. sing.); [āˑ] – [gālva] „gālva“ (ac. pl.), [kōjæ] „kōją“ (ac. sing.); [ūˑ] – [smār.ku] „smārkų“ (ac. sing.), [šāūkštu.] „šāūkštų“ (gen. pl.), [vaī.’g’ū.] „vaīgių“ (gen. pl.), [p’ir-.ktu.] „pirktų“ (condicional, 3.ª pers.).

Los resultados del análisis de los datos mediante análisis de varianza de un factor mostraron que existe cierta influencia del factor dialectal, aunque esto no se confirma en absoluto en todas las muestras dialectales. El estadístico superó el valor crítico de la distribución F solo en dos muestras: en los grupos dialectales por línea paterna, respecto del uso de la variante breve (V̄ átona #) en el estilo contextual II (F̂ paterno, 1, II)= =2,14 > 1,93=F₆; ₅₄; ₀,₁) y, respecto del uso de la variante larga (V̄ átona #), en el estilo contextual III (F̂ paterno, 3, III=2,1 > 1,93=F₆; ₅₄; ₀,₁).

El método de comparación de contrastes lineales de Scheffé estableció que, en el uso de la variante breve (V̄ átona #) en el estilo contextual II, la frecuencia media del segundo grupo dialectal —es decir, en el habla de los informantes cuyos padres proceden del territorio de los aukštaitianos meridionales— difiere significativamente de la media general (F̂=3,43 > Fcrít. =3,40). En este grupo dialectal, la frecuencia media de uso de la variante breve

1 La variación de las demás variables no se indica en la transcripción.

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(V̄ átona #) es la más baja (x̄₂ = 38,2; intervalo de variación de las medias: 38,2—70).

El análisis del uso de la variante larga (V̄ átona #) en el estilo contextual III reveló que la frecuencia media del cuarto grupo dialectal (samogitianos) es considerablemente inferior a la media general (F̂=4,93 > Fcrít. = 3,4; x̄₄ = 30; intervalo de variación de las medias: 30—82).

La explicación de los datos presentados es compleja. En cuanto al segundo grupo dialectal, cabe señalar lo siguiente: se observan vestigios del dialecto de los aukštaitianos meridionales, que conservan la longitud vocálica en la posición estudiada, en el hecho de que los informantes de este grupo pronunciaron la variante larga con relativa frecuencia en todos los estilos: el valor de x̄₂ en el estilo I (por línea paterna) es 34, es decir, el segundo más alto después del valor de x̄₁ = 36, correspondiente al grupo dialectal de los aukštaitianos occidentales, que también conservan la longitud vocálica en esta posición; el valor de x̄₂ en el estilo II (por línea paterna) es el más alto (48,6), y solo en el estilo III no destaca, aunque sigue siendo relativamente elevado (58). Se observa un patrón similar al comparar los grupos dialectales por línea materna, aunque el tratamiento matemático de los datos no reveló contrastes significativos: los valores de uso de la variante larga por parte de los informantes del segundo grupo en los distintos estilos son, respectivamente: x̄₂, I = 53 (el más alto de todos los grupos), x̄₂, II = 63,8 (también el más alto), x̄₂, III = 70 (intervalo de valores de los demás grupos: 47—78). El uso de la variante breve en el habla de este grupo, incluso teniendo en cuenta la variante semilarga, muestra el patrón opuesto: por línea paterna, x̄₂, I = 54 (intervalo 53—80), x̄₂, II = 38,2 (el valor más bajo), x̄₂, III = 30 (intervalo 16—61); por línea materna, x̄₂, I = 40 (el más bajo), x̄₂, II = 36 (el más bajo), x̄₂, III = 24 (intervalo 18—37). Los resultados del primer grupo dialectal son muy similares a los del segundo, lo que confirma la hipótesis de que el dialecto de los padres influye en el habla de sus hijos: son precisamente estos dialectos territoriales los que mejor conservan la longitud vocálica en posición final de palabra. Cabe puntualizar que los padres pueden ser ya representantes de un «semidialecto», pues a menudo proceden únicamente de una localidad situada dentro del territorio dialectal, pero llevan muchos años viviendo en la ciudad de Vilna y no utilizan el dialecto.

Se observa una correspondencia menos marcada, aunque apreciable, en el uso de las variantes largas y breves (V̄ átona #) al analizar los resultados del cuarto grupo dialectal, que presenta la mayor tendencia al acortamiento (V̄ átona #). Los valores de x̄₄ para el uso de las variantes breves en todos los estilos se aproximan a los valores máximos: por línea paterna, x̄₄, I = 71 (intervalo 53—80), x̄₄, II = 70 (intervalo 38,2—70), x̄₄, III = 61 (intervalo 16—61); por línea materna, x̄₄, I = 55 (intervalo 40—77), x̄₄, II = 56 (intervalo 36—64); solo x̄₄, III = 20 (intervalo 18—37). Y, a la inversa, el valor de x̄₄ para el uso de las variantes largas (V̄ átona #) en todos los estilos se aproxima a los valores mínimos: por línea paterna, x̄₄, I = 23 (intervalo 11—36), x̄₄, II = 16 (intervalo 10—48,6), x̄₄, III = 30

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(intervalo 30 – 82); por la línea materna x̄₁, I = 24 (intervalo 11 – 53), x̄₄, II = 22,6 (intervalo 20,57 – 63,8), x̄₄, III = 75 (intervalo 47 – 78). Estos indicadores pueden explicarse por la presencia de vestigios de la reducción žemaitia de las vocales largas finales en posición átona, que, sin embargo, presenta cierta especificidad (véase: Zinkevičius Z., 1966, p. 115 – 118). En el grupo dialectal 6, cuyos resultados no resultaron estadísticamente relevantes, también pueden observarse algunos vestigios del acortamiento de las terminaciones, característico del dialecto de Panevėžys (Zinkevičius Z., 1966, p. 119 – 120). Los resultados de los grupos 3, 5 y 7 suelen situarse en la parte media del intervalo de frecuencias medias, aunque los indicadores de los grupos dialectales 3 y 7 se aproximan a los de los grupos a los que son propias las variantes breves de la variable estudiada (grupo 3: hijos de habitantes de Vilna y Kaunas; grupo 7: hijos de personas nacidas en el territorio del dialecto de Vilna). Es interesante señalar que, aunque tres grados de longitud son propios de algunos dialectos, en el presente estudio no se pudieron detectar vestigios perceptibles.

Al resumir el análisis de la posible influencia del origen dialectal de los padres, cabe señalar que se ha detectado cierta influencia; en particular: 1) destaca con mayor claridad el habla de los informantes cuyos padres son originarios del territorio de los dialectos aukštaitianos meridionales y occidentales; en ella es menos característico el acortamiento de las vocales largas finales átonas; 2) la presencia en los dialectos de los padres (por ejemplo, los dialectos žemaitios, el de Panevėžys, entre otros) de ciertos patrones de acortamiento de las terminaciones átonas refuerza la tendencia a acortar las vocales largas en final de palabra átono, presente en el habla de los residentes nativos de Vilna.

Hasta ahora, en nuestro estudio se ha examinado la variación de la variable sociolingüística (V̄# átona), se han considerado sus fuentes y se ha prestado algo menos de atención al lugar que ocupa esta variación en el sistema lingüístico del habla de los residentes nativos de Vilna en su conjunto. Por ello, a continuación se presentan materiales de pruebas de percepción auditiva y de análisis espectral de los sonidos, realizados mediante los métodos de la fonética experimental tradicional. Puesto que el único método experimental de la fonología es la prueba de percepción auditiva (Girdenis A., 1981, p. 14), los resultados obtenidos mediante el análisis espectral de los sonidos se consideran aquí auxiliares para explicar los resultados de dichas pruebas.

Mediante pruebas de percepción auditiva se estudió el material presentado en el denominado estilo completo, es decir, sin tener en cuenta los estilos contextuales. Se realizaron 8 experimentos en los que se estudió V̄/V en posición átona al final absoluto de palabra.

El material de los experimentos de percepción auditiva n.º 5–9, 11, 12 y, en parte, 13 consistió en cuasi homónimos que se diferenciaban por la presencia de la oposición antes mencionada.

En los experimentos n.º 5–8 se examinaron cuasi homónimos con la oposición i/ī: 5) mìrti – mìrti, vỹti – výti, skìlti – skílti, kárti – kárti, skỹsti – skýsti; 6) kártys – kártis, ántys – ántis, méntys – méntis, páItys – páltis, kándys – kándis; 7) pasibaigusi – pasibaigusi, pỹlusi – pýlusi, dainãvusi – dainãvusi,

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svarščiusį – svarščusi, sukaitusį – sukaitusi, ąsōty – ąsōti, šalty – šalti, medy – medi, ūosy – ūosi?). Al procesar los datos de las pruebas de percepción auditiva se obtuvo una probabilidad de 0,95–0,999 de que exista la oposición V/V̄. El análisis espectral de los sonidos mostró que no se observan diferencias cuantitativas en la realización de esta oposición; la duración absoluta de los sonidos estudiados difiere poco: x̄ᵢ=40 ms; ȳᵢ=38 ms; sₓ=13; sᵧ=21, dado que t=0,67>1,98 (P=95%). El análisis de las diferencias cualitativas de esta oposición confirmó la existencia de ciertas diferencias en la tensión de los sonidos. El cálculo de la desviación total Δf de los formantes F₁ y F₂ respecto de los formantes de la vocal neutra [æ] arrojó los siguientes resultados: (ΣΔf̄ᵢ=|260|)−(ΣΔf̄ᵢ=|210|)=|50|.

En el experimento n.º 9 se estudió la oposición ē/ĕ, realizada en las formas de los sustantivos de tema en ē en singular, caso instrumental y acusativo (ver̄te – ver̄t(ē), silk̄e – silk̄(ē), lēle – lēl(ē), āukle – āukle, bjaur̄ybe – bjaur̄ybe). Los cálculos de las medias aritméticas de la duración absoluta de la realización de esta oposición mostraron que la denominada vocal breve dura más que la denominada larga: x̄ē=59 ms, y ȳē=64 ms; sₓ=27; sᵧ=24; t=0,59 < 2,04 (P=95%). El análisis del aspecto cualitativo de los sonidos estudiados (medición de los formantes F₁ y F₂) reveló que no existen diferencias de tensión entre ē y ĕ:

Σ Δf̄ē=|280| = Σ Δf̄ē=|280|.

En el experimento n.º 11 se estudió la oposición ā/ă en las formas de adjetivos de tema en a y sustantivos de tema en o, en nominativo, acusativo e instrumental singular (kōra – kōra, līpra – līpra, dūona – dūona, kiāura – kiāura, lóva – lóva). En la prueba de percepción auditiva se obtuvo una probabilidad de existencia de la oposición de 0,99. El análisis espectral mostró una diferencia mínima en la duración absoluta de ā y ă (estadísticamente irrelevante): x̄ā=60 ms; ȳā=58 ms; sₓ=35; sᵧ=25; dado que t=0,29 < 1,99 (P=95%). Existen diferencias cualitativas, pero son relativamente pequeñas: (ΣΔf̄ā=|290|)−(ΣΔf̄ă=|270|)=|20|.

En el experimento n.º 13 se estudiaron 2 pares de cuasi homónimos condicionales (palabras con dos oposiciones). En ellos se realizaban las oposiciones ā/ă y ū/ŭ: formas de verbos en indicativo, presente, 3.ª persona, y de sustantivos de tema en o en acusativo singular (sāla – sāl̄a, bāla – bāl̄a, rāštu – rāšt̄u, prakāštu – prakāšt̄u). Se obtuvieron resultados análogos a los del experimento n.º 11.

En el experimento n.º 12 se estudió la oposición ū/ŭ, realizada en las formas de los sustantivos de temas en a y en ia en genitivo plural e instrumental singular. Los auditores distinguieron las vocales ū y ŭ con una probabilidad de 0,999. El análisis espectral de los sonidos reveló que no existe una diferencia estadísticamente significativa en la duración absoluta de estas vocales: x̄ū=70 ms; ȳū=56 ms; sₓ=38; sᵧ=28; dado que t=1,48 < 2,01 (P=95%). El análisis del aspecto cualitativo de la oposición ū/ŭ mostró que la denominada ŭ se pronuncia con mayor tensión:

(Σ Δf̄ū=|240|)−(Σ Δf̄ŭ=|290|)=|50|.

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Mediante métodos de fonética experimental se logró establecer lo siguiente: solo existen diferencias cualitativas y cuantitativas mínimas entre las tres variantes (átona V̄#), pero los auditores distinguen bien las variantes. Al parecer, el contexto y las expectativas lingüísticas desempeñan un papel importante: en el texto conectado, la realización de V̄/V̄ es menos pertinente que cuando se pronuncian palabras aisladas. El hecho de que los auditores no distinguieran las palabras con una probabilidad del 100% puede servir como prueba de la existencia de un proceso general de nivelación de V̄/V̄.

El estudio sociolingüístico del habla de los nativos de Vilna tuvo dos vertientes: la objetiva y la subjetiva. Hasta ahora se ha examinado la vertiente objetiva de la variación (átona V̄#). En la sección VII de la encuesta sociolingüística (véase el apéndice 3), se pidió a los informantes que indicaran su propia pronunciación de la variable (átona V̄#): 1) dvi valtis o dvi valtys, 2) dvi antis o dvi antys, 3) dvi ausis o dvi ausys (se indicó que estas eran formas del nominativo plural). Estos datos caracterizan la orientación valorativa que siguen los miembros de la comunidad de habla de Vilna con respecto a la elección (átona V̄#); en otras palabras, la vertiente subjetiva de la lengua.

Los datos de la encuesta (véase la fig. 6.1) indican que 13 encuestados, es decir, el 18,57%, señalaron que pronunciaban las variantes breves (tres, dos o una de ellas), y 8 (11,43%) indicaron una pronunciación breve de los tres ejemplos. Entre los informantes que señalaron la variante breve, ninguno tenía padres originarios del territorio del dialecto aukštaitiano occidental; solo uno tenía un padre originario del territorio del dialecto aukštaitiano meridional. Los padres de estos 13 encuestados procedían principalmente del territorio del dialecto aukštaitiano oriental y de las ciudades de Vilna y Kaunas. Como mostró el análisis de varianza, el habla de los informantes cuyos padres proceden de los territorios de estos dialectos no se distingue del habla del conjunto de informantes de la comunidad de habla de los nativos de Vilna; por otra parte, al parecer, también presenta una característica de dicha comunidad: la tendencia a acortar las vocales largas átonas finales.

El análisis comparativo de las grabaciones magnetofónicas del habla de los 13 informantes mencionados y de sus juicios subjetivos, recogidos en las respuestas a las preguntas de la encuesta, mostró que, en general, todos ellos tienden a acortar las vocales largas átonas en posición final, aunque en menor medida de lo que ellos mismos indicaron: la persona emplea las variantes breves (átona V̄#), pero cree que las usa con mayor frecuencia de la que realmente lo hace.

La norma sociolingüística (átona V̄#), aunque todavía está en proceso de formación, ya empieza a ser reconocida por los miembros de la comunidad de habla de Vilna. Lo confirman las respuestas a la encuesta sociolingüística y también el hecho de que los miembros de la comunidad de habla de los nativos de Vilna reconocen que, en general, tienden a acortar las vocales largas.

4.1.2. ī, ē, ā, ū átonas en posición no final de palabra.

En la lengua literaria lituana, las vocales largas se pronuncian largas y tensas, con independencia de su posición en la palabra y de que lleven o no acento.

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En los dialectos lituanos se observan casos de pronunciación de ĭ, ē, ā, ū en posición final de palabra y sin acento, en lugar de ī, ē, ā, ū (aproximadamente en una cuarta parte del territorio; véase: Zinkevicius Z., 1966, p. 109—110). En algunos hablares aukštaitianos existe un sistema nítido de tres grados de cantidad vocálica, por lo que allí las vocales largas átonas pasan a ser semilargas. Algunos žemaitianos también acortan las vocales largas en esta posición, pero, debido a las complejidades de la acentuación, esta regularidad adquiere ciertas particularidades (véase ibíd., p. 111). En conjunto, en aproximadamente la mitad del territorio de Lituania rige la ley de acortamiento de las vocales largas átonas, que en los distintos hablares presenta una serie de excepciones y particularidades.

La variable sociolingüística de las ī, ē, ā, ū átonas en posición final de palabra (átona V̄C) es una de las más destacadas en la comunidad de habla de los nativos de Vilna: se observa un uso casi generalizado de su variante breve. La gradación de (átona V̄C) es más simple que la de (átona V̄ #), pues resultó difícil distinguir la variante semilarga: en realidad se usan variantes breves y semilargas, pero en el habla enfática las vocales semilargas pueden pronunciarse como largas.

Hay toda una serie de posiciones en las que aparece (átona V̄C): 1) al comienzo absoluto de palabra, por ejemplo: [i] o [i.] ([iˑ]) — [ipat’ingas] o [i.paˑt’ingas] „ypatingas“, [is’in’ēš’ēˑ] o [i.s’in’ēš’ē.] „išėšė“ (pasado simple coloquial, 3.ª persona); [a] o [a.] ([aˑ]) — [ažuol’inas] o [a.žuol’inas] „ąžuolynas“; [u] o [u.] ([uˑ]) — [ukv’ēd’īs] o [u.kv’ēd’īs] „ūkvedys“; 2) en la segunda sílaba pretónica y las siguientes, por ejemplo: [i] o [i.] ([iˑ]) — [r’iš’t’ingumas] o [r’i.š’t’ingumas] „ryžtingumas“, [n’eis’ibraus’i] o [n’e.is’ibraus’i] „neįsibrausi“ (futuro, singular, 2.ª persona); [e] o [e.] ([eˑ]) — [t’es’in’is] o [t’e.sin’is] „tesinys“; [a] o [a.] ([aˑ]) — [saž’in’ingas] o [sa.ž’in’ingas] „sąžiningas“; [u] o [u.] ([uˑ]) — [kud’ik’ēˑl’is] o [ku.d’ik’ēˑl’is] „kūdikėlis“; 3) en la primera sílaba pretónica: a) si la vocal de la sílaba tónica es larga, por ejemplo: [i] o [i.] ([iˑ]) — [g’iv’ēna] o [g’i.v’ēna] „gyvena“ (presente, 3.ª persona); [a] o [a.] ([aˑ]) — [raž’it’is] o [ra.ž’it’is] „ražytis“; [u] o [u.] ([uˑ]) — [ruk’īt’i] o [ru.k’īt’i] „rūkyti“; y b) si la vocal de la sílaba tónica es breve, por ejemplo: [i] o [i.] ([iˑ]) — [sugr’iz’imas] o [sugr’i.z’imas] „sugrįžimas“; [e] o [e.] ([eˑ]) — [prat’es’imas] o [prat’e.s’imas] „pratęsimas“; [a] o [a.] ([aˑ]) — [gražā] o [gra.žā] „grąža“; [u] o [u.] ([uˑ]) — [n’esurus] o [n’ēsu.rus] „nesūrus“; 4) en sílabas postónicas, por ejemplo: [i] o [i.] ([iˑ]) — [pùs’r’ić’ē] o [pùs’r’i.ć’ē] „pūsyčiai“; [e] o [e.] ([eˑ]) — [iž’gr’ēž’ēˑ] o [iž’gr’e.ž’ēˑ] „išgrėžė“ (pasado simple coloquial, 3.ª persona); [a] o [a.] ([aˑ]) — [māžaja] o [mā-ža.ja] „mažaja“ (acusativo singular); [u] o [u.] ([uˑ]) — [pósuk’is] o [pōsu.k’is] „posūkis“.

El análisis del material para el estudio de (átona V̄C), obtenido mediante entrevistas, se realizó sin tener en cuenta las posiciones en las que aparece esta variable en la palabra, ya que el material resultó insuficiente para ese propósito. Se consideraron los grupos de edad (A₁, A₂, A₃) y de nivel educativo (C₁, C₂), así como dos estilos contextuales (B₁ y B₂) (en el estilo B₃, es decir, al leer cuasi homónimos, esta variable aparecía con muy poca frecuencia). Se calculó la frecuen-

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... del patrón de la variante larga y corta (V̄C átona) (en%) y se elaboró un gráfico teniendo en cuenta los factores de edad (A), nivel educativo (C) y estilo (B). También se tuvo en cuenta el habla del grupo de actores y locutores de radio (C₃) (véase la fig. 5.1).

La variación de (V̄C átona), en general y sin tener en cuenta el habla del grupo de actores y locutores, es pequeña. No se observa un cambio importante; en el estilo oficial no dirigido (B₂) se emplean solo ligeramente más variantes largas, y los intervalos de confianza se solapan. El uso de variantes largas difiere de manera estadísticamente significativa únicamente en el habla del grupo más joven con niveles educativos más bajo y más alto: los intervalos de confianza no se solapan — 11 ÷ 17% y 0 ÷ 8%. En el grupo de actores y locutores, la frecuencia de la variante larga, aunque considerablemente superior a la de los demás grupos (en los otros grupos oscila entre el 4 y el 24%), sigue siendo relativamente baja: 66% en B₁ y 70 en B₂.

Los resultados del análisis de la distribución de (V̄C átona) en el habla de los lituanos nativos de Vilna permiten concluir que esta variable ha adquirido estatus lingüístico: apenas está sujeta a variación estratificacional o situacional y, aun así, (V̄C átona) sigue siendo una variable sociolingüística, pues existe variación: no siempre i, ē, ā, ū en posición átona no final se pronuncian como i, ē, ā, ū: esto ocurre solo en aproximadamente 4/5 de los casos.

El análisis del habla de los informantes para quienes no es característico el uso señalado de (V̄C átona) mostró que el principal factor que explica el carácter «no típico» de su habla respecto de la de los lituanos nativos de Vilna es el origen dialectal de sus padres. Ambos padres (o uno de ellos) de los informantes del grupo «no típico» en este aspecto procedían de zonas de dialectos lituanos en los que no es habitual acortar las vocales largas en posición no final.

El estudio del aspecto subjetivo de esta cuestión, es decir, el análisis de las respuestas al cuestionario, permitió precisar la norma sociolingüística de la pronunciación breve de (V̄C átona) (el cuestionario incluía ejemplos de (V̄C átona) en todas las posiciones de la palabra señaladas anteriormente).

El uso de (V̄C átona) en posición inicial absoluta de palabra se determinó a partir de las respuestas sobre la pronunciación de las palabras ąsotelis, ąsėlė, ąžuolynas, išuotas. En general, la frecuencia de las respuestas que indicaban el uso de la variante larga en las tres primeras palabras es relativamente baja (intervalo de 0–40%) (véase la fig. 6.2), lo que en cierta medida se corresponde casi con el uso real de (V̄C átona) representado en el gráfico analizado anteriormente. No se indica la misma pronunciación de ā en las tres palabras: en ąžuolynas el uso de la variante larga es más frecuente (22–40%), mientras que en ąsėlė lo es menos (0–40%). Cabe señalar que se observan algunas discrepancias en las respuestas de los encuestados según el nivel educativo, especialmente en las dos primeras palabras: los encuestados con un nivel educativo alto, sobre todo en los grupos de mayor y mediana edad, indican con menos frecuencia que usan la variante larga de (V̄C átona) en estas palabras que los encuestados con un nivel educativo más bajo.

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Cabe subrayar que la frecuencia de la variante larga en el habla del grupo de actores y locutores es bastante baja: 33%.

Las palabras ąsotėlis y ąžuolynas se incluyeron en un texto continuo que todos los informantes leyeron durante la entrevista. La comparación del uso real de la variante larga en estas palabras con los juicios subjetivos de los encuestados mostró que quienes sobrestimaron sus cifras en los cuestionarios fueron precisamente los encuestados en cuyo habla la variante larga nunca o casi nunca aparece. Por ejemplo, según los datos de las entrevistas, en el habla del grupo de mayor edad y nivel educativo más bajo (A₁C₁), la frecuencia de la variante larga en las palabras ąsotėlis y ąžuolynas es de apenas el 4%, mientras que en los cuestionarios se indicó un 40. Esta situación se observa en todos los grupos, especialmente en los de menor nivel educativo, con excepción del grupo de actores y locutores: estos infravaloraron su cifra en los cuestionarios (33%) frente a la realidad (90% de uso de la variante larga en el texto).

El análisis del uso de la variante larga en la palabra išiuotas (aunque pertenece a este grupo de palabras) se presenta más adelante, donde se estudia el grupo de palabras con (V̄C átona) en posición anterior a una sílaba tónica larga, pues sigue las reglas de este grupo.

La comparación de la realización de la variante larga de (V̄C átona) en el estilo oficial no dirigido con los juicios subjetivos de los hablantes permite concluir que las cifras de uso de la variante larga en el habla están sobrestimadas: al parecer, influyó la representación gráfica de la palabra.

La variante larga de (V̄C átona) en posición inicial absoluta de palabra es muy poco frecuente entre los lituanos nativos de Vilna; al parecer, esto se debe a que la duración vocálica en esta posición suele ser un vestigio histórico y no cumple ninguna función distintiva.

La distribución de las frecuencias de la variante larga de (V̄C átona) realizada en la segunda sílaba pretónica y en las siguientes (ilustrada en el cuestionario con las palabras tęsinys, gręžinys) presenta un patrón algo distinto al de la posición inicial absoluta de palabra (véase la fig. 6.3). En ambas palabras se indica una frecuencia relativamente uniforme y no demasiado alta del uso de la variante larga ē, con un promedio del 30–40%. En la palabra gręžinys, la cifra en el grupo de edad mediana con nivel educativo más bajo aumenta considerablemente, hasta el 56%, pero en el grupo más joven con nivel educativo alto desciende al 14%. Aquí, al igual que en el análisis de las respuestas al cuestionario sobre la distribución de las variantes de (V̄C átona) en posición inicial absoluta de palabra, se observa una disminución de la frecuencia de la variante larga en el grupo con nivel educativo más alto. En el grupo de actores y locutores, la frecuencia es alta: 68% para la palabra gręžinys y 78% para la palabra tęsinys.

La comparación de la frecuencia de uso de la variante larga de (V̄C átona) en el habla real de los informantes con sus juicios subjetivos muestra un cuadro semejante al observado al analizar (V̄C átona) en posición inicial absoluta de palabra: en los cuestionarios las cifras están algo sobrestimadas, sobre todo en los grupos con menor nivel educativo, y subestimadas en el grupo de actores y locutores.

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En el uso de la variante larga (V̄C átona), realizada en la II y las siguientes sílabas pretónicas, se observa una tendencia a pasar al uso de la variante corta, especialmente en palabras con vocales históricamente largas: las nasales a y e.

Esta conclusión se ve confirmada por el análisis de las respuestas al cuestionario, destinado a estudiar la distribución de la variante larga (V̄C átona), realizada en la I sílaba pretónica ante una sílaba tónica larga. Esta posición (V̄C átona) se ilustra en el cuestionario con los siguientes ejemplos: plytėlė, gyvėnti, vyriausias, drašuolis, žąselė, rūkýti, grūdai. En el gráfico (véase la fig. 6.4) se distinguen claramente dos grupos de palabras: las líneas de frecuencia de drašuolis y rūkýti dibujan un patrón análogo al de los ejemplos de la posición inicial absoluta de palabra (ąsotėlis, ąšelė, ąžuolynas, véase la fig. 6.2), mientras que las líneas de las palabras plytėlė, gyvėnti, vyriausias, rūkýti, grūdai se asemejan a la de ūsiuotas, es decir, a la de la posición inicial absoluta de palabra. En estas seis palabras, los encuestados señalan que usan la variante larga (V̄C átona) con mucha mayor frecuencia (en un intervalo del 33–100%; las frecuencias principales se sitúan en el intervalo del 60–90%). Aquí se observa el patrón inverso al de los ejemplos anteriores: si en la posición inicial absoluta de palabra los representantes de los grupos con menor nivel educativo señalaban con mayor frecuencia el uso de la variante larga, en la posición de la I sílaba pretónica ante una sílaba tónica larga eran los representantes de los grupos con mayor nivel educativo quienes señalaban con mayor frecuencia el uso de la variante larga.

Las palabras plytėlė y gyvėnti se incluyeron en un texto continuo que leyeron todos los entrevistados. El uso real de la variante larga (V̄C átona) en estas palabras no se corresponde con los juicios subjetivos de los encuestados sobre su propia habla: salvo en el habla de locutores y actores, en todos los grupos la variante larga se usó en menos del 20% de los casos. En cuanto a los grupos de edad, las frecuencias de la variante larga en la posición estudiada solo destacan algo en el grupo de mayor edad con menor nivel educativo: se sitúan por debajo, en el intervalo del 20–60%. Al leer el texto, solo un representante de este grupo empleó variantes largas; sus padres eran originarios de una zona del territorio de los aukštaitianos meridionales, que, como es sabido, conservan la longitud vocálica en esta posición.

La distribución de la variante larga (V̄C átona), realizada en la I sílaba pretónica ante una sílaba tónica corta, se estudió a partir de los ejemplos sugrįžimas, Kęstutis, trešimas, sugrąžino, siųstuvas, incluidos en el cuestionario. En estas palabras, la variable estudiada está representada por i, e, a, u. Las líneas de distribución de frecuencias de la variante larga en las palabras Kęstutis, trešimas, sugrąžino (véase la fig. 6.5) se asemejan a las de otros ejemplos analizados con vocales nasales: aquí también los grupos con menor nivel educativo señalaban un uso más frecuente de la variante larga; en general, la frecuencia de las respuestas que indicaban el uso de la variante larga es relativamente baja (25–57%). Las líneas de las palabras sugrįžimas y siųstuvas parecen pertenecer a otro tipo: están situadas considerable-

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mente más arriba (alcanzan el 90%) y no son simétricas en cuanto al nivel educativo; por ejemplo, los picos más altos corresponden al grupo de mayor edad con alto nivel educativo y al grupo más joven con un nivel más bajo. Al parecer, aquí influye el hecho de que en el habla se usan a menudo palabras emparentadas con acento en las vocales largas estudiadas: sugrįžo, siųsti, etc.

Las palabras sugrįžimas, Kęstūtis, sugrąžino se incluyeron en un texto continuo que leyeron los entrevistados. En todas las palabras, solo los locutores de radio y dos representantes de la generación intermedia de los vilnienses pronunciaron vocales largas; sus padres eran originarios de zonas del territorio de los aukštaitianos occidentales y meridionales. Aunque en los dialectos está muy extendida la pronunciación larga de las vocales nasales, en el habla de los vilnienses nativos de la ciudad de Vilna apenas se observan vestigios de este fenómeno. Incluso en el habla de los actores, la pronunciación larga de estas vocales en el texto se dio solo en el 40% de todos los casos registrados. Se documentaron casos aislados de pronunciación de la vocal larga en una o dos de las palabras mencionadas en el 9% de todos los casos (sin contar el grupo de locutores y actores), con mayor frecuencia en la palabra sugrįžimas. No se registró ningún caso de pronunciación de la variante larga (V̄C átona) en la posición estudiada en el habla de los representantes de la generación mayor.

La distribución de la variante larga (V̄C átona), realizada en sílaba postónica, se estudió con los ejemplos šlūostyti, kráustyti, džiáustyti, incluidos en el cuestionario (véase la fig. 6.6). Los encuestados señalaron que usaban la variante larga con relativa frecuencia (la mayoría de las frecuencias se sitúa en el intervalo del 60–80%). No se observa una estratificación clara ni según el factor de edad ni según el educativo. Destaca algo el grupo de edad intermedia con alto nivel educativo: evalúa su propia habla de manera más crítica; sin embargo, la frecuencia que indica sigue siendo exagerada: un 33–56% de usos de la variante larga, cuando en realidad esta cifra debería ser aproximadamente la mitad.

La palabra kráustytis se incluyó en un texto continuo para la entrevista. El uso de la variante larga se registró en el 23% de los casos (sin contar el grupo de actores y locutores), principalmente en el habla de informantes de la generación intermedia cuyos padres eran originarios de territorios de los dialectos aukštaitianos meridionales u occidentales.

El estudio del aspecto subjetivo del uso de una u otra variante de pronunciación permite concluir que existen dos normas sociolingüísticas. La primera se aplica a palabras con vocales nasales, por ejemplo: Kęstūtis, ažuolynas, sugrąžino, etc., y puede formularse del siguiente modo: la pronunciación de vocales nasales largas en una posición átona no final de palabra es opcional, aunque posible. A menudo, la elección de la variante (V̄C átona) depende de la formalidad de la situación (al leer un texto se usa la variante larga con mayor frecuencia que en el habla espontánea), de la actitud subjetiva hacia la propia habla (en situaciones formales algunas personas procuran pronunciar con mayor corrección (V̄C átona)) y, por último, del origen dialectal de los padres (si una persona nunca ha oído la variante larga de esta variable-

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…na, en su propia habla, incluso con esfuerzos moderados por hablar correctamente, las variantes largas serán muy raras). Este tipo de variación de una variable sociolingüística puede considerarse un tipo de variación intrapersonal (véase Bell, R., 1980, p. 58): la variación no está determinada por categorías lingüísticas ni por categorías demográficas estadísticas, sino por aspectos dinámicos del uso situacional de la lengua. Aun así, la variable no puede considerarse situacional, ya que no admite estratificación estilística. La variación de esta variable puede caracterizarse como ocasional (ibid., p. 61): nunca puede predecirse.

La segunda norma sociolingüística de uso (átona V̄C) se aplica a las palabras con vocales largas, pero no nasales, por ejemplo: gyvẽna, šypsōtis, plytēle, entre otras: existe una norma que favorece la variante larga de la variable, aunque permite usar la variante corta sin una restricción estratificacional o situacional determinada. Así lo indica el hecho de que los sectores de la población con menor nivel educativo, al emitir juicios subjetivos sobre su propia habla, eligen la variante corta de la variable con más frecuencia que los sectores con mayor nivel educativo, lo que da cuenta de la ausencia de variación estilística y de que la variante larga (átona V̄C) no está establecida como forma prestigiosa.

La adopción de una norma más estricta, como la primera, supondría un claro giro hacia la pérdida de la oposición entre vocales largas y cortas en general y su sustitución por la oposición entre vocales tónicas y átonas. Los juicios subjetivos de los encuestados difieren tanto de la situación real porque, en el habla de los nativos de Vilna (LRKLV), en la etapa actual de su desarrollo, la primera oposición no puede ser sustituida completamente por la segunda: reconocer conscientemente que en 4/5 de los casos una vocal larga átona se pronuncia corta significaría que la norma de pronunciación es la variante corta, es decir, la pérdida de V̄/V. Así pues, la pronunciación con variante corta (átona V̄C) existe como norma que, a diferencia de la norma de pronunciación de las vocales nasales históricas en posición átona no final, es inconsciente.

4.2.1. i, ė, ã, ū tónicas en posición final de palabra.

En lituano estándar, al igual que en los dialectos, las i, ė, ã, ū tónicas se pronuncian siempre cortas al final absoluto de palabra o ante -s. En algunos dialectos de zonas limítrofes con población eslava y en el habla de algunos bilingües se observa una pronunciación semilarga o larga de estas vocales (véase Zinkevičius Z., 1966, p. 104, 107).

En el habla de los habitantes de Vilna se encuentran pronunciaciones breves, semilargas y largas (enfáticas) de las vocales estudiadas en las posiciones siguientes: 1) después de una sílaba con vocal larga o diptongo, por ejemplo: [i] o [i.] ([iˑ]) — [suˑrˈi] o [surˈi.], „sūri“, [e] o [e.] ([eˑ]) — [kˈaelˈu̯osǣ] o [kˈaelˈu̯osˈae.], „keliuose“ (loc. pl.), [a] o [a.] ([aˑ]) — [ruoša] o [ruoša.], „ruoša“, [u] o [u.] ([uˑ]) — [ruˈsˈū] o [rusˈū.], „rūsiū“ (instr. sg.); 2) después de una sílaba con vocal corta, por ejemplo: [i] o [i.] ([iˑ]) — [nˈešˈi] o [nˈešˈi.], „neši“ (2.ª pers. sg. pres.), [e] o [e.] ([eˑ]) — [katˈǣ] o [katˈǣ.], „katė“ (instr. sg.), [a] o [a.] ([aˑ]) —

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[balà] o [balā.] „balā“ (nom. o instr. sg.), [u] o [u.] ([uˑ]) — [gʹarū] o [gʹarū.] „gerū“ (instr. sg.).

La escala de la variable sociolingüística de las vocales tónicas breves en posición final (en adelante, tónica V̌#) consta de dos valores: la variante breve y la larga. Una vocal semilarga en contexto enfático puede alcanzar la duración de una vocal larga genuina. Esta variable no es característica del habla de los nativos de Vilna, pero, como el sistema lituano se opone a la aparición de la variante larga (tónica V̌#), los casos en que aparece en el habla resultan muy notorios y se consideran jergales o producto de interferencia.

En el presente estudio, esta variable se examinó únicamente a partir del material de entrevistas sociolingüísticas en los estilos B₁ y B₂.

Debido a la variabilidad de la acentuación, que no se aborda aquí, la presencia de palabras con (tónica V̌#) varía de un informante a otro. Si todos los informantes pronuncian palabras como balti (nom. pl.), namè (loc. sg.), kalbà (nom. o instr. sg.), kitùs (ac. pl.) con (tónica V̌#), otras palabras, como aštuoni, musè (instr. sg.), dienàs (ac. pl.), maloniùs (ac. pl.), a menudo pierden (tónica V̌#) en el habla de los nativos de Vilna: el acento retrocede a la penúltima sílaba. En raras ocasiones, (tónica V̌#) aparece por hipercorrección, es decir, por desplazamiento del acento a la última sílaba; por ejemplo, širdìs (ac. pl., = širdis), nendrės (ac. pl., = nénadres), galvàs (ac. pl., = gálvas), rūščius (ac. pl., = rūščius). Por ejemplo, en la lectura de un texto continuo durante la entrevista se dan los siguientes casos de hipercorrección que propician la aparición de (tónica V̌#): devynìs (ac., = devýnīs), vienù (instr., = viēnu), guklè (instr. sg., = áukle), mergaitès (ac. pl., = mergáites), bjaurybè (instr. sg., = bjaurýbe).

El análisis de los textos de las entrevistas mostró que la variante larga (tónica V̌#) aparece rara vez en el habla de los nativos de Vilna (véase fig. 5.2): el intervalo de frecuencias de la variante corta es alto, del 76 al 100%. Se registraron algo más de variantes largas en el habla de los jóvenes, aunque solo dos frecuencias del estilo B₂ presentan diferencias estadísticamente significativas: las del grupo de mayor edad y nivel educativo alto y las del grupo más joven y de menor nivel educativo (86÷96% y 70÷82%). Aquí conviene hacer algunas precisiones: en el habla de los representantes de la generación mayor, la variante larga aparece incluso con más frecuencia que en el habla de los jóvenes. Sin embargo, en general, (tónica V̌#) se observa muy rara vez en su habla: los representantes de la generación mayor suelen retraer el acento a la sílaba anterior. En el habla de los jóvenes son más frecuentes las formas hipercorrectas, lo que, en conjunto, contribuye a reducir la frecuencia de la variante corta.

En el texto continuo de la entrevista había 36 ejemplos de (tónica V̌#) en palabras polisílabas y 21 en monosílabas. Todas las palabras monosílabas en el flujo del habla, salvo dvi, se convertían en proclíticas o enclíticas; solo en algunos casos se observó el uso de la variante larga (tónica V̌#) en las palabras nèt, bèt, nès, čìa. Solo un tercio de las 36 palabras polisílabas con (tónica V̌#) mantuvo siempre el acento en la última sílaba: manè (ac. sg.), tadà, kuris, tikrù (instr. sg.), niekadà, namè (loc. sg.), aplinkà

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lietus, pilte («budinis», adverbio deverbal). Algunas palabras (de las 36 examinadas) solo aparecieron con presencia de (ac. V#) en el habla de algunos informantes, por ejemplo: sklypū (instrumental singular), ievà (instrumental singular), vertė (instrumental singular), Džèkū (instrumental singular), Džīmīū (instrumental singular).

La variable sociolingüística (ac. V#) está en proceso de formación; es un ejemplo característico de variación inherente (Bell R., 1980, pp. 58—59): es completamente impredecible incluso en el habla de una misma persona en una misma situación.

La cuestión de la norma sociolingüística (ac. V#) en la LRCLV es compleja: ningún miembro de esta comunidad de habla reconoce conscientemente que la variante larga (ac. V#) sea normativa, ni siquiera en el habla de Vilna; tal uso de la variable se considera en todos los casos chocante. En realidad, en la LRCLV la variante larga (ac. V#) es sistemática. Y su sistematicidad depende de cuán profundamente se haya arraigado en el habla del informante la tendencia a pronunciar largas todas las vocales tónicas, tanto las largas como las originalmente breves.

4.2.2. i, ē, ā, ū tónicas en posición no final de palabra.

En la lengua lituana estándar, las i, ē, ā, ū tónicas se pronuncian breves. En la lengua lituana estándar hay muchas palabras con i y ū tónicas, pero un número limitado con ē y ā tónicas, porque estas vocales sufrieron un alargamiento secundario (Zinkevičius Z., 1981, d. 1, p. 57). Las ē y ā tónicas no se alargan en ningún caso únicamente en el dialecto de los žemaitas occidentales; en los demás dialectos, la presencia de vocales breves en distintas formas gramaticales varía: unos alargan estas vocales en unas formas y otros, en otras (Zinkevičius Z., 1966, p. 103—107). Las vocales i y ū tónicas se alargan en los dialectos con menos frecuencia que ē y ā: la mayoría de los žemaitas, los aukštaitas occidentales y meridionales —es decir, la población de casi la mitad del territorio de Lituania— no alargan las i y ū tónicas, sino que solo las abren en algunos casos (ibíd., pp. 107—108).

Las vocales i, ē, ā, ū + r, l, m, n forman parte de las combinaciones tautosilábicas i, ē, ā, ū + r, l, m, n, pero solo en las combinaciones con i y ū, cuando el acento recae en el primer componente, se pronuncian i y ū. La vocal ū forma parte del diptongo ui, donde, si el acento recae en el primer componente, también se pronuncia breve.

En los dialectos, solo algunos aukštaitas occidentales, ciertos žemaitas de las zonas fronterizas y los hablantes del dialecto de Zietela pronuncian breve o alargan ligeramente el primer componente de ū, i + r, l, m, n y ui; es decir, esta característica se observa en una pequeña parte de los dialectos (véase Zinkevičius Z., 1966, pp. 108—109).

La escala de la variable sociolingüística de las vocales breves tónicas en posición no final (en adelante, (ac. VC)) consta de tres grados: las variantes breve, semilarga y larga. En definitiva, las variantes semilargas y largas se consideran conjuntamente como indicadores del alargamiento vocálico. La variable estudiada es muy característica de la LRCLV. Al parecer, desempeña un papel importante el hecho de que el uso de variantes largas (semilargas) encuentra muchos paralelos en los dialectos.

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En el habla de los vilniusenses (acento ŬC) aparece en las siguientes posiciones: 1) al comienzo absoluto de la palabra, por ejemplo: [i], [i.], [iˑ] — [lma], [l.ma], [lma] «lma» (pres. 3.ª pers.), [ɪrˑtʲi], [ɪ.rˑtʲi], [ɪrˑtʲi] «irti», [e], [e.], [eˑ] — (solo en palabras de origen extranjero) [estas], [e.stas], [estas] «estas», [ɛmka], [e.mka], [ɛmka] «ɛmka», motocicleta de la marca MK, [a], [a.], [aˑ] — [atʲnʲaesa], [a.tʲnʲaesa], [atʲnʲaesa] — «atnеса» (pres. 3.ª pers.), [amtʲelʲeˑtʲi], [a.mtʲelʲeˑtʲi], [amtʲelʲeˑtʲi] «amtelėti», [u], [u.], [uˑ] — [uškʲisa], [u.škʲisa], [uškʲisa] «užkiša» (pres. 3.ª pers.), [uˑtʲi], [u.tʲi], [utʲi] «ūti», [ūrmu], [ū.rmu], [ūrmu] «ūrmu»; 2) antes de una sílaba con vocal larga (o con un diptongo), por ejemplo: [i], [i.], [iˑ] — [kʲitaˑ], [kʲi.taˑ], [kʲitaˑ] «kitą» (acus. sing.), [pʲilnaˑ], [pʲi.lnaˑ], [pʲilnaˑ] «pilną» (acus. sing.), [e], [e.], [eˑ] — [balʲtʲesʲnʲiˑ], [balʲtʲe.sʲnʲiˑ], [balʲtʲesʲnʲiˑ] «baltėsni» (acus. sing.), [a], [a.], [aˑ] — [mānɔˑ], [mā.nɔˑ], [mānɔˑ], «māno» (pronombre posesivo), [u], [u.], [uˑ] — [būvɔˑ], [bū.vɔˑ], [būvɔˑ] «būvo» (pret. simple, 3.ª pers.), [žūikʲiˑ], [žū.ikʲiˑ], [žūikʲiˑ] «žūikį» (acus. sing.), [mūrʲgdʲitʲi], [mū.rʲgdʲitʲi], [mūrʲgdʲitʲi] «mūrkdyti»; 3) antes de una sílaba con vocal breve, por ejemplo: [i], [i.], [iˑ] — [vʲisas], [vʲi.sas], [vʲisas] «visas», [pʲilʲtʲi], [pʲi.lʲtʲi], [pʲilʲtʲi] «pilti», [e], [e.], [eˑ] — [žalʲesʲnʲis], [žalʲe.sʲnʲis], [žalʲesʲnʲis] «žalėsnis», [a], [a.], [aˑ] — [jæunāsʲis], [jæunā.sʲis], [jæunāsʲis] «jaunasis», [u], [u.], [uˑ], — [sūka], [sū.ka], [sūka] «sūka» (pres. 3.ª pers.), [žūikʲis], [žū.ikʲis], [žūikʲis] «žūikis», [pūlʲtʲi], [pū.lʲtʲi], [pūlʲtʲi] «pulti»; 4) después de una sílaba con vocal larga (o con un diptongo), por ejemplo: [i], [i.], [iˑ] — [rʲitʲinʲis], [rʲitʲi.nʲis], [rʲitʲinʲis] «rytinis», [iˑpʲilʲtʲi], [iˑpʲi.lʲtʲi], [iˑpʲilʲtʲi] «ipilti», [e], [e.], [eˑ] — [apkʊnʲesʲnʲis], [apkʊnʲe.sʲnʲis], [apkʊnʲesʲnʲis] «apkūnėsnis», [a], [a.], [aˑ] — [gʲivāsʲis], [gʲivā.sʲis], [gʲivāsʲis] «gyvasis», [u], [u.], [uˑ] — [nʲūrūsʲis], [nʲū.rū.sʲis], [nʲūrūsʲis] «niūrusis», [iˑpūlʲtʲi], [ipū.lʲtʲi], [ipūlʲtʲi] «ipulti»; 5) después de una sílaba con vocal breve, por ejemplo: [i], [i.], [iˑ] — [užʲmʲikʲtʲi], [užʲmʲi.kʲtʲi], [užʲmʲikʲtʲi] «užmigti», [nutʲilʲtʲi], [nutʲi.lʲtʲi], [nutʲilʲtʲi] «nutilti», [e], [e.], [eˑ] — [suvʲešʲtʲi], [suvʲe.sʲtʲi], [suvʲešʲtʲi] «suvėsti», [a], [a.], [aˑ] — [nʲekāsʲū], [nʲekā.sʲū], [nʲekāsʲū] «nekąsiu», [u], [u.], [uˑ] — [ušʲčʲūptʲi], [ušʲčʲū.ptʲi], [ušʲčʲū.ptʲi] «užčiūpti», [ižgūitʲi], [ižgū.itʲi], [ižgūitʲi] «išgūti», [prʲikūlʲtʲi], [prʲikū.lʲtʲi], [prʲikūlʲtʲi] «prikulti».

En el presente estudio (acento ŬC), el fenómeno se investigó a partir de textos de entrevistas en los estilos B₁, B₂ y B₃ y de respuestas a un cuestionario; además, se realizaron pruebas auditivas y análisis espectrales de los sonidos.

El análisis de los textos de las entrevistas, en el que no se tuvo en cuenta la posición (acento ŬC) en la palabra, pero sí los factores de edad (A), estilo contextual (B) y nivel educativo (C), mostró que el uso de las variantes (acento ŬC) difiere considerablemente entre los grupos de edad (véase la fig. 5.3). La determinación de los intervalos de confianza reveló que, salvo en los grupos de informantes de mayor y menor edad con alto nivel educativo, la variable tiene carácter situacional, pues se observa una variación manifiesta en los distintos estilos contextuales. En el habla del grupo de actores y locutores, los casos de uso de la variante larga (acento ŬC) solo se observan cuando i, y forman parte de secuencias tautosilábicas o del diptongo ui, y aun así son relativa-

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mente raros: los índices de la variante breve (acento УС) se sitúan en el intervalo del 91 al 100%.

En los textos de las entrevistas se observan principalmente variantes breves y semilargas, mientras que el bajo porcentaje (1—17) de frecuencia de las variantes largas se debe a que estas suelen aparecer en dos casos: 1) cuando las vocales estudiadas forman parte de secuencias tautosilábicas o del diptongo i; y 2) cuando la pronunciación de las palabras con esta variable presenta una gran variación dialectal y estas constituyen una suerte de excepciones a las reglas generales de acentuación de la lengua estándar. Por esta razón, se elaboró un gráfico que muestra únicamente el uso de la variante breve (y, en consecuencia, de la larga) (acento УС).

El análisis de las características cualitativas y cuantitativas, así como de la existencia de una oposición entre vocales tónicas breves y largas en palabras homónimas, se llevó a cabo a partir de pruebas auditivas y del análisis espectral de los sonidos.

Se dedicaron cinco experimentos de pruebas auditivas al estudio de esta oposición. El material de los tres primeros experimentos consistió en pares mínimos que se diferenciaban por la presencia de ā larga o ă breve en posición tónica dentro de la raíz de la palabra. Para el experimento n.º 1 se utilizaron cuasi homónimos, representados por distintos casos del sustantivo de tema en a rāstas y por el participio masculino rāstas² en voz pasiva; para los experimentos n.º 2 y 3, una serie de formas verbales de las palabras kāšti y kàsti (véase la tabla 4.1). Se obtuvo una probabilidad ≥0,95 de que las formas fueran distintas. Los oyentes indicaron además que las vocales se diferenciaban en calidad, pero no en cantidad. El análisis espectral de los sonidos mostró que no existe una diferencia significativa entre la duración absoluta de las vocales estudiadas: x̄ā = 146 ms, ȳā = 139 ms, sₓ = 33, sᵧ = 36, pues t = 1,18 < 1,98 (P = 95%). A continuación, en los espectrogramas de las vocales estudiadas se midieron los formantes F₁ y F₂ y se calcularon las desviaciones totales Δf respecto de los formantes correspondientes de la vocal neutra [æ], con el fin de determinar la diferencia de tensión entre las vocales largas y breves. Se comprobó que ā se pronuncia con mayor tensión:

(Σ Δ f̄ₐ = |270|) − (Σ Δ f̄ₐ = |240|) = |30|.

En el experimento n.º 4 de las pruebas auditivas se presentaron pares mínimos que se diferenciaban por la ū larga y la ŭ breve en la raíz de la palabra, ambas en posición tónica: el material estudiado incluía distintas formas verbales de las palabras skūsti, skùsti y sū̇šti, sùšti. La probabilidad de que exista la oposición ū/ŭ es de 0,999. El análisis espectral de los sonidos indicó que no hay diferencia cuantitativa, es decir, en la duración absoluta de los sonidos: x̄ᵤ = 111 ms, ȳᵤ = 96 ms, sₓ = 45, sᵧ = 36, pues t = 1,02 < 2,04

2 El participio rāstas, al igual que las formas de participio kāstas presentadas en el experimento n.º 2, recibe en las formas indicadas del lituano codificado una entonación ascendente (Laigonaitė A., 1978, p. 91), pero en el habla de los vilniusenses no se observa la aplicación de esta regla: la vocal a se interpreta como breve y tónica.

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(P=95%). Al estudiar las diferencias cualitativas entre ā y ă, se obtuvo una diferencia mínima entre las desviaciones totales Δf de los formantes F₁ y F₂ y las de los formantes correspondientes al sonido neutro [æ]:

(Σ Δf̄ā = |250|) − (Σ Δf̄ŭ = |240|) = |10|.

En la pronunciación de las vocales u del tipo observado en el habla de los vilienses de origen local (ЛРКЛВ), se advierte una deslabialización relativa, lo que, naturalmente, también tiene consecuencias para las propiedades acústicas de las vocales de este tipo.

En el experimento n.º 13 se investigaron pares mínimos «dobles», denominación que solo puede emplearse de manera provisional: se trata de palabras con una oposición entre vocales largas y breves tanto en la raíz como en la terminación. En las formas verbales de las palabras sálti, bálti, prakāsti, entre otras, y en el sustantivo de tema en α rãstas, las ā y ă situadas en la raíz aparecían bajo acento (véase la tabla 4.1). Los auditores distinguieron estas palabras con una probabilidad de 0,95. El análisis espectral de los sonidos repitió los resultados de los experimentos n.º 1, 2 y 3 (véase la tabla 4.3).

El estudio del aspecto subjetivo del uso (VC acentuada), a partir de los datos de la encuesta, mostró que existen ciertas normas sociolingüísticas conscientes con respecto a (VC acentuada). Esta variable no es homogénea, como lo demuestran claramente los juicios subjetivos de los encuestados. En primer lugar, los encuestados señalan que el uso de la variable difiere cuando la vocal breve acentuada es i, ǐ y cuando es ā, ě (compárense las figs. 6.8 y 6.9 con las figs. 6.7 y 6.10, apéndice 6). En las figs. 6.7 y 6.10, las frecuencias de las indicaciones de uso de la variante breve en palabras con ā, ě (excepto las frecuencias de las palabras būvo y snīgo [fig. 6.7], que contienen i, ū) se sitúan algo por debajo de las frecuencias de las palabras con i, ǐ en las figs. 6.8 y 6.9, lo que indica que la pronunciación breve de ā, ě es menos obligatoria. En segundo lugar, la pronunciación breve de las secuencias tautosilábicas de vocales acentuadas con sonantes se considera relativamente menos habitual que la pronunciación breve de las vocales i, ǐ; por ejemplo, las curvas de frecuencia de la variante breve en las palabras snīgo, būvo (fig. 6.7), kìtas, vìsas (fig. 6.8), ilgūmas, pabūsti (fig. 6.9) se sitúan muy arriba, en el intervalo del 80 al 100% (con algunas excepciones que se tratarán más adelante), lo que indica que casi todos los hablantes vilienses de origen local se orientan hacia la pronunciación breve (VC acentuada) cuando se dan las circunstancias lingüísticas mencionadas.

La orientación hacia un uso diferenciado de la variable según las circunstancias lingüísticas se manifiesta con especial claridad al analizar las respuestas de los miembros del grupo de mayor edad: aquí se registran frecuencias del 67 al 100% con i, ǐ, y del 20 al 50% con i, ǐ+R. En las respuestas de los miembros de los otros dos grupos de edad, esta diferencia no se manifiesta con tanta claridad; las frecuencias de algunas palabras (p. ej., pìlti, pùmpuras) ni siquiera admiten una interpretación semejante. Sin embargo, al analizar las respuestas se observa otra regularidad que, en términos generales, puede extenderse a todas las respuestas sobre el uso de (VC acentuada): las frecuencias de las variantes breves en las respuestas del grupo de edad intermedia, y especialmente del grupo más joven con menor nivel educativo, aumentan bruscamente y se sitúan en los puntos más altos de la escala, en torno al 70–100%. En todos los casos

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los indicadores del grupo de menor edad con alto nivel educativo se comportan de otro modo: descienden claramente, aunque en algunos casos también se observa una diferencia en el uso de (V̆C acentuada) en las secuencias tautosilábicas.

El análisis de las figs. 6.7, 6.8, 6.9 y 6.10 y la comparación con los datos reales del habla de los vilienses de origen local (véase la fig. 5.3) permiten concluir que existe una norma sociolingüística consciente para el uso de (V̆C acentuada), que varía según los grupos de edad: en el grupo de mayor edad predomina el uso de las variantes largas (V̆C acentuada), hecho del que también son conscientes los propios informantes, salvo en los casos en que las vocales breves de la variable son ĭ, ŭ. En el habla del grupo de edad intermedia hay casi igual número de variantes largas y breves, como muestran también los juicios subjetivos de los informantes, aunque las frecuencias de las variantes breves aparecen sobreestimadas; esto es natural, pues las valoraciones subjetivas casi siempre superan los datos reales. Al parecer, la generación más joven de vilienses tiene dos normas. Los miembros de esta generación con menor nivel educativo, principalmente alumnos de escuelas secundarias, emplean el mayor número de variantes breves (V̆C acentuada) y se orientan claramente hacia ellas. Quienes tienen un nivel educativo más alto emplean algo más de la mitad de variantes breves, pero, a diferencia de los informantes del grupo de edad intermedia, no sobreestiman en absoluto sus resultados al evaluar subjetivamente su propia habla: son plenamente conscientes de que emplean variantes largas (V̆C acentuada) cuando el habla contiene secuencias tautosilábicas; al parecer, esto se considera su norma sociolingüística. Los actores y locutores suelen realizar la variante breve de la variable (con algunas excepciones).

El análisis no estadístico de las transcripciones de las entrevistas mostró que la posición de la variable en la palabra también influye hasta cierto punto en la elección de las variantes (V̆C acentuada): si antes o después de ella hay vocales largas o diptongos y estos se realizan en sus variantes largas, (V̆C acentuada) suele realizarse en su variante breve; pero si los sonidos adyacentes se realizan en sus variantes breves, (V̆C acentuada) aparece con mucha mayor frecuencia en su variante larga.

El estudio del uso de (V̆C acentuada) según el origen dialectal de los padres permitió confirmar la existencia de una regularidad general observada también al estudiar otras variables: emplean la variante breve los entrevistados cuyos padres proceden de localidades situadas en zonas dialectales donde las vocales breves acentuadas no se alargan. Esta regularidad se manifiesta especialmente al considerar las vocales breves en secuencias con sonantes.

El estudio de la pronunciación de las vocales breves acentuadas mostró que, en algunos casos, para evitar pronunciar una vocal larga en las secuencias V̄+R, el acento se desplaza de la vocal a la sonante, lo cual, desde el punto de vista del sistema de la lengua lituana, se considera un error más grave que el uso de una vocal larga.

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Conclusiones. 1. El estudio sociolingüístico del habla de los residentes nativos de Vilna mostró que, aunque es una estructura heterogénea, constituye, no obstante, un fenómeno sistémico. La variación, propiedad inherente al habla de los residentes nativos de Vilna, depende de la acción de toda una serie de factores tanto lingüísticos como sociológicos, cuyo estudio es inconcebible sin la aplicación de métodos de investigación integrales. 2. Una de las causas de la variación en el habla de los residentes nativos de Vilna es la diferente intensidad y alcance con que las particularidades dialectales del habla de sus padres influyen en el habla de sus representantes. 3. El uso diferenciado de las variantes de unas variables condiciona el uso de otras variables; sin embargo, las variantes son intercambiables según la situación social, lo que genera el impulso para una nueva variación. 4. El estudio del habla de los residentes nativos de Vilna mostró que todas sus particularidades fonéticas tienen correspondencias en los dialectos lituanos o se observan en el habla de representantes de dialectos fronterizos que son bilingües de contacto activos. 5. Los rasgos más característicos del vocalismo del habla de los residentes nativos de Vilna son la tendencia a acortar las vocales largas tensas en posición átona y a alargar las vocales breves laxas bajo el acento.

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Приложение 1

Текст № 1

Dabar daug žmonių Vilniuje gyvena naujuose namuose. Aš irgi. Mūsų name net septyni įėjimai po devynis butus. Centras tolokai, bet važinėja troleibusai – nėra ko skųstis. Tiesa, buvo tokių, kurie nenorėjo čia kraustytis, bet dabar apie sugrįžimą net nebekalba. Čia daug geresnė aplinka negu kitur: arti ąžuolynas ir tvenkinys. Ten yra net dvi valtys. Aplink yra nemaža privatininkų sklypų. Sausomis dienomis jie baigia išsemti tvenkinį. Reikalai pagerėja, kai lietus ima pilte pilti. Viena valtis priklauso mūsų klubui. Pernai buvo ją pavogę, bet milicija greit sugrąžino.

Kartą, kasdamas ties vienu sklypu, po ieva radau ąsotėlį. Parašiau skelbimą: „Rastas ąsotėlis. Kreiptis į trisdešimto namo pirmą butą“. „Netrukus net sukaitusi atlėkė tokia Violeta ir ėmė mane pulti dėl to savo ąsotėlio, kad aš jį pagavojau. Tada aš tą biaurybę išvariau. O ji atsiuntė savo šaukiančią auklę. Su aukle išsiaiškinti buvo sunku, nes teko nuo jos skusti kuo greičiau. Tiek triukšmo dėl to ąsotėlio, kurio verte aš labai abejoju. Išbėgęs į kiemą, sutikau sukaitusį Zenį, kuris paklausė, kam erzinu mergaites. Mat Violeta, patempusi apatinę lūpą, atsisėdusi ant rąsto, verkė. Aš norėjau būti tikru vyru ir parodyti jai savo vertę. Priėjau prie jos ir pasakiau: „Negražiai išėjo. Supranti, aš tikrai radau tavo ąsotėlį prie ievos, kai ieškojau sliekų“. Ji nusisypsojo ir davė man obuolį, todėl nebepasirodė biaurybė. Aš pakviečiau ją žaisti tenisą. Viskas būtų buvę gerai, jeigu aš, kasdamas obuolį, nebūčiau prasikandęs lūpos, nes užkliuvau už nusikulusios šaligatvio plytelės. Nesiseka tai nesiseka: tenisą jau žaidė Kęstutis su Džeku, ten eilėje dar laukė Ryžikovas su Džimiu, kuris niekada nesiskiria su savo gitara. Tada nutarėme eiti į filmą „Vyrų vasara“. Namuose dar laukė algebra. Lūpa ištino. Bet man kažkodėl norėjosi šypsotis!..

Текст № 2

vyru – vyrų, duona – duoną, sukaitusį – sukaitusį, gėlė – gėlę, antis – antį, biaurybė – biaurybę, lova – lovą, skysti – skysti, lūpa – lūpą, siūsdamas – siūsdamas, vertė – vertę, lėlė – lėlę, sklypų – sklypų, auklė – auklę, mirti – mirtį, valtis – valtį, spjoviu – spjoviu, kasdamas – kasdamas, skusti – skusti, rastas – rąštas.

Приложение 2

Вопросник полустандартизованного интервью

1. Откуда родом Ваш отец?

2. Откуда родом Ваша мать?

3. Навещали ли Вы те края?

4. Как Вы провели свой последний отпуск? Пришлось ли путешествовать?

5. Случалось ли так, что кто-нибудь узнавал в Вас вильнюсца на основании Вашей речи, произношения?

6. Как Вы считаете, отличается ли речь вильнюсцев от литературной? (Если да, то чем именно).

7. Кто вообще разговаривает на литературном языке?

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8. Следите ли Вы за правильностью своей речи?

9. Прочитайте, пожалуйста, этот текст (№ 1). Представьте себе, что читаете его в кругу семьи или друзей.

10. Как часто и где Вам приходится пользоваться русским языком находясь в г. Вильнюсе?

11. Владеете ли Вы польским языком?

12. (Если ответ № 11 положительный.) Где и когда Вы научились говорить по-польски?

13. Прочитайте, пожалуйста, еще один текст (№ 2).

14. Будьте добры заполнить анкету (см. прил. 3).

Приложение 3

Часть социолингвистической анкеты

(Вопросы о реализации долгих и кратких гласных)

VII. snigo — snygo; pilti — pylti; plitelė — plytelė; šluostiti — šluostyti; dvi valtis — dvi valtys; dvi antis — dvi antys; dvi ausis — dvi ausys; krausiti — kraustyti; gyventi — gyventi; kitas — kytas; viriausias — vyr iausias; visas — vysas; džiaustiti — džiaustyti; skirti — skyrti; Vilnius — Vyln ius.

IX. tavo — tavo; savo — savo; geresnė — gerešnė; baltasis — baltašis; žalesnis — žalešnis; mesti — mešti; vesti — vešti; lešti — lešti; paima — paima; atneša — atneša.

nekasa — nėkasa; nebekalba — nebeḳalba.

X. drasuolis — drąsuolis; žaselė — žąselė; Kęstutis — Kęstutis; asotelis — ašelėlis; aselė — ašelė; ažuolynas — ąžuolynas; siustuvas — siųstuvas; tesinys — tęsinys; trešimas — tręšimas; sugrįžimas — sugrįžimas; sugrąžino — sugrąžino; grėžinys — gręžinys.

XI. ūsuotas — usuotas; rūkyti — rukyti; ilgūmas — ilgumas; pūlti — pulti; pabūsti — pabusti; kūrmis — kurmis; grūdai — grudai; būvo — buvo; pūmpuras — pumpuras.

Приложение 4

I. Список квазимонимов для аудиотестов

Эксперимент № 1: rąstas — rastas, rąsto — rasto, rąsta — rasta, rastu — rastu.

Эксперимент № 2: kąstas — kastas, kąsto — kasto, nekąsiu — nekasiu, kąstą — kastą, kąsti — kasti.

Эксперимент № 3: kąsdamas — kasdamas, kąsdami — kasdami, kąsdama — kasdama, kąsdamos — kasdamos.

Эксперимент № 4: skųsdamas — skusdamas, siųsdamas — siusdamas, skųsti — skusti, siųsti — siusti.

Эксперимент № 5: mirti — mirti, Vyti — vyti, skilti — skilti, karti — karti, skysti — skysti.

Эксперимент № 6: kartys — kartis, antys — antis, mentys — mentis, paltys — paltis, kandys — kandis.

Эксперимент № 7: pasibaigusių — pasibaigusi, pylusi — pylusi, dainavusi — dainavusi, sv ar sčius i — svaršč iusi, sukaitusi — sukaitusi.

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Эксперимент № 8: ąsoty – ąsoti!, šalty – Šalti!, medy – medi!, uosy – Uosi!

Эксперимент № 9: verte – verte, silke – silke, lėlė – lėlė, auklė – auklė, biaurybė – biaurybė.

Эксперимент № 10: iškaštų – iškaštų, iškaštam – iškaštam, pakaštais – pakaštais, užkaštuos – užkaštuos.

Эксперимент № 11: kopą – kopą, lūpą – lūpą, duoną – duoną, kiaurą – kiaurą, lovą – lovą.

Эксперимент № 12: vyrų – vyrų, sūrių – sūriu, mūrų – mūru, spīvių – spīviu, sklypų – sklypu.

Эксперимент № 13: salą – salą, balą – balą, rastu – rastų, prakastu – prakastų.

Таблица 4.2 Результаты аудиотестирования

Слог | Гласный | Тип, № | Эксперимент, № | n |% | P Ударный | a | I | 1. | 180 | 85 | 0,999 Ударный | a | I | 2. | 200 | 74,5 | 0,95 Ударный | a | I | 3. | 180 | 77,8 | 0,99 Ударный | u | II | 4. | 200 | 81 | 0,999 Безударный | i | III | 5. | 200 | 80 | 0,999 Безударный | i | III | 6. | 180 | 74,4 | 0,95 Безударный | i | III | 7. | 200 | 75 | 0,95 Безударный | i | III | 8. | 200 | 89 | 0,999 Безударный | e | IV | 9. | 180 | 88,8 | 0,999 Безударный | a | V | 10. | 160 | 78,8 | 0,99 Безударный | a | V | 11. | 200 | 76 | 0,99 Безударный | u | VI | 12. | 180 | 91,7 | 0,999 Безударный | a/u | I/VI, V | 13. | 200 | 75 | 0,95

n – суммарное число ответов;% – процент опознанных оппозиций, P – вероятность различения оппозиций.

Таблица 4.3 Статистическая оценка различий абсолютной продолжительности обоих членов оппозиции V̄/V̄

Эксперименты, № | x̄V̄, мс | ȳV̄, мс | s̄x | s̄y | t | tα (P=95%) 1, 2, 3, 13 | 146 | 139 | 33 | 36 | 1,18 | 1,98 4 | 111 | 96 | 45 | 36 | 1,02 | 2,04 5, 6, 7, 8 | 40 | 38 | 13 | 21 | 0,67 | 1,98 9 | 59 | 64 | 27 | 24 | 0,59 | 2,04 10, 11, 13 | 60 | 58 | 35 | 25 | 0,29 | 1,99 12, 13 | 70 | 56 | 38 | 28 | 1,48 | 2,01

x̄V̄ = 81 ȳV̄ = 75

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Приложение 5

Результаты социолингвистического интервью

Рис. 5.1. Распределение долгого варианта (неуд. V̄C) с учетом факторов возраста (A), контекстуального стиля (B) и уровня образования (C),%

Рис. 5.2. Распределение краткого варианта (уд. V̄#) с учетом факторов возраста (A), контекстуального стиля (B) и уровня образования (C),%

Рис. 5.3. Распределение краткого варианта (уд. V̄C) с учетом факторов возраста (A), контекстуального стиля (B) и уровня образования (C),%

7. 949

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Приложение 6

Результаты социолингвистической анкеты

Рис. 6.1. Распределение долгого варианта (неуд. V#) по отношению к возрастным (A₁, A₂, A₃) и образовательным (C₁, C₂, C₃) группам в словах valtys (1), antys (2) и ausys (3),%

Рис. 6.2. Распределение долгого варианта (неуд. УС), реализуемого в абсолютном начале слова, по отношению к возрастным (A₁, A₂, A₃) и образовательным (C₁, C₂, C₃) группам в словах ąsotelis (1), ąselė (2), ąžuolynas (3) и išiuotas (4),%

Рис. 6.3. Распределение долгого варианта (неуд. VC), реализуемой во II и далее предударных слогах, по отношению к возрастным (A₁, A₂, A₃) и образовательным (C₁, C₂, C₃) группам в словах tęsiny s (1) и greižynės (2),%

98

Рис. 6.4. Распределение долгого варианта (неуд. УС), реализуемой в I предударном слоге перед долгим ударным слогом, по отношению к возрастным (А₁, А₂, А₃) и образовательным (С₁, С₂, С₃) группам в словах phytele (1), gyventi (2), vyriausias (3), drąsulis (4), žąselė (5), rūkyti (6) и grūdai (7),%

Рис. 6.5. Распределение долгого варианта (неуд. УС), реализуемой в I предударном слоге перед кратким ударным слогом, по отношению к возрастным (А₁, А₂, А₃) и образовательным (С₁, С₂, С₃) группам в словах sugrįžimas (1), Kęstutis (2), trešimas (3), sugrąžino (4) и siūtuvas (5),%

Рис. 6.6. Распределение долгого варианта (неуд. УС), реализуемой в последуарном слоге, по отношению к возрастным (А₁, А₂, А₃) и образовательным (С₁, С₂, С₃) группам в словах šluostyti (1), kraustyti (2) и džiaustyti (3),%

7*

99

Рис. 6.7. Распределение краевого варианта (уд. VC), реализуемой в абсолютном начале слова atneša (1) и перед слогом с долгим гласным в словах geresnė (2), nebekalba (3), tavo (4), savo (5), smigo (6), buvo (7), по отношению к возрастным (A₁, A₂, A₃) и образовательным (C₁, C₂, C₃) группам,%.

Рис. 6.8. Распределение краткого варианта (уд. VC), где V̄ — i, реализуемой перед слогом с кратким гласным, по отношению к возрастным (A₁, A₂, A₃) и образовательным (C₁, C₂, C₃) группам в словах kitas (1), visas (2), pilti (3), skirti (4) Vilnius (5),%

Рис. 6.9. Распределение краткого варианта (уд. VC), где V̄ — u, реализуемой перед слогом с кратким гласным, по отношению к возрастным (A₁, A₂, A₃) и образовательным (C₁, C₂, C₃) группам в словах ilgumas (1), pabusti (2), pulti (3), kurtis (4), purpuras (5),%

100

Рис. 6.10. Распределение краткого варианта (уд. VČ), где V̇ — а, е, реализуемой перед слогом с кратким гласным, по отношению к возрастным (A₁, A₂, A₃) и образовательным (C₁, C₂, C₃) группам в словах žalesnis (1), mesti, vesti, leisti (2), nekasa (3), baltais (4) и paima (5),%

L. GRUMADIENĖ

SOCIOLINGVISTINIS VILNIEČIŲ LIETUVIŲ KALBOS TYRIMAS

Reziumė

Straipsnyje analizuojamos kelios sociolingvistiniais metodais tirtos vilniečių lietuvių kalbos vokalizmo ypatybės, ieškoma jų įvairavimo priežasčių.

Nustatyta, kad vilniečių kalbai yra būdinga tendencija trumpinti nekirčiuotus ilguosius balsius ir ilginti kirčiuotus trumpuosius balsius.

Beveik visi vilniečių lietuvių kalboje vartojami balsių variantai turi atitikmenis ir tarmėse. Tik viena ypatybė (kirčiuotų galūninių trumpųjų ilginimas) tėra būdinga kai kurių dvikalbių paribio tarmių lietuvių kalbai.

Statistiniais metodais įrodyta, kad vilniečių kalbos nevienalytiškumui turi įtakos tiek lingvistiniai, tiek socialiniai faktoriai. Pvz., vieni balsių variantai žodyje sąlygoja kitų balsių variantų vartojimą, bet kitoje sociolingvistinėje situacijoje ištartas tas pats žodis jau gali iš esmės skirtis. Ieškant vilniečių lietuvių kalbos dėsningumų, buvo pasinaudota statistiniais metodais ir įrodyta, kad kalbos įvairavimui didelę įtaką turi tėvų tarmės ir sąmoninga vertybinė kalbos orientacija, taip pat amžius ir išsilavinimas.

L. GRUMADIENĖ

A SOCIOLINGUISTIC STUDY OF LITHUANIAN SPOKEN IN VILNIUS

Summary

The sociolinguistic variances of Lithuanian spoken in Vilnius were studied. Special attention was paid to the vocalism. Over 70 informants were examined and their speech was thoroughly investigated using a complex of methods and technique. The average value of sound frequencies was calculated and estimated in order to evaluate the role of some social and linguistic factors. 13 graphs and 2 tables are introduced to simplify the discussion. The existence of some systematically appearing sociolinguistic variances and their close connection with sociolinguistic norms have been established.

It might be concluded from the data obtained that the great variance of the urban language is due to the influence of the social factors, and that the main linguistic characteristics of Lithuanian spoken in Vilnius are similar to those known in the Lithuanian dialects.

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