Page 1…ción, cuál es su distribución. Esto supone una contribución importante no solo a la teoría gramatical. Una descripción exhaustiva de todas esas variantes también es muy necesaria para la práctica lingüística.
Al cerrar el último volumen de la «Gramática funcional de la lengua lituana», debemos decir que se trata de una descripción fundamental del sistema gramatical del lituano, que sintetiza las investigaciones gramaticales no solo de la propia autora, sino también de muchos otros lingüistas, y abre espacio para abordar nuevos problemas planteados. De esta obra no podrán prescindir ni los lingüistas profesionales ni los profesores de lituano, los estudiantes de filología ni los usuarios más cultos de la lengua lituana estándar.
La gramática, publicada de forma elegante y atractiva por el Instituto de Publicaciones Científicas y Enciclopédicas con fondos de la Comisión Estatal de la Lengua Lituana adscrita al Seimas de la República de Lituania, enriquece notablemente el acervo de la lingüística lituana.
Albertas Ružė Facultad de Humanidades de Kaunas de la Universidad de Vilna
NUEVOS TRABAJOS DE UN CIENTÍFICO FRANCÉS SOBRE LA LENGUA LITUANA
Daniel P e t i t
Presentación de la lengua lituana. – Lalies. Actas de las sesiones de lingüística y literatura 19, París, 1999, 7–22.
Fonología del lituano. Sistema vocálico y acentuación. – Op. cit., 23–42.
Morfología nominal del lituano. El sistema de declinaciones y la expresión del género gramatical. – Op. cit., 43–74.
Morfología verbal del lituano. Diátesis y voz pasiva. – Op. cit., 75–111.
Sintaxis lituana. Sintaxis de los participios. – Op. cit., 113–135.
A propósito del lituano Sámbaris: La raíz IE. *bher- en el báltico oriental. – Bulletin de la Société de Linguistique de Paris 93(1998), fasc. 1, 229–288.
El estudio de la lengua lituana en Francia cuenta con una larga tradición desde los tiempos de Ferdinand de Saussure, Antoine Meillet y Roberto Gauthiot; más tarde la continuaron Raymond Schmittlein, Paul Garde, Jean Haudry y otros lingüistas que escribieron sobre el lituano y utilizaron sus datos en estudios comparativos y tipológicos. Sin embargo, en las últimas décadas, con la creación de nuevos centros de estudios bálticos en Polonia, Italia, Alemania y otros países, las investigaciones sobre el lituano en Francia se habían debilitado algo. Por eso despertó gran interés…
214
Page 2Da cuenta de toda una serie de trabajos de Daniel Petit, joven lingüista francés, aparecidos recientemente en París y dedicados a la fonología, la gramática y la lexicología de la lengua lituana.
El anuario lingüístico «Lalies», publicado en París por la Escuela Normal Superior (École Normal Supérieure), cuyo tomo 19 contiene la mayoría de los trabajos mencionados, lleva varios años dedicando la mayor parte de sus volúmenes a presentar las particularidades de distintas lenguas (por ejemplo, el griego moderno, el etrusco, el árabe y el copto). Ya en el primer tomo de este anuario (1979) se publicó la «Introducción comparativa a la lengua lituana» (Introduction comparative au lituanien), de Jean Haudry, destacado indoeuropeísta. Los cinco estudios de Daniel Petit sobre la estructura gramatical de la lengua lituana ocupan 135 densas páginas del tomo 19, por lo que, ya por su extensión, equivalen a una monografía.
En el artículo introductorio (7–22) se examinan el lugar de las lenguas bálticas en la familia indoeuropea, las principales diferencias entre el báltico oriental y el occidental (debidas sobre todo a las innovaciones del báltico oriental) y el conservadurismo de la lengua lituana. Al describir los vínculos más antiguos con las lenguas finesas occidentales y con las lenguas eslavas y germánicas, se muestra la reducción gradual del área de las lenguas bálticas y las diferencias más antiguas entre los dialectos lituanos (por cierto, en la p. 19 se fechan, según la tradición, en el siglo XIII, aunque, de acuerdo con investigaciones más recientes, probablemente sean anteriores). A continuación se indican los principales monumentos escritos y se caracteriza en términos generales la evolución posterior de la lengua. Esta concisa introducción a la lengua lituana es muy informativa, está escrita con precisión y rigor metodológico, y sintetiza la bibliografía más reciente. Solo habría que precisar la afirmación de que el Postil de Daukša fue escrito en el dialecto žemaitiano occidental («dans un dialecte bas-lituanien de l’Ouest», 19): probablemente se deba al uso ambiguo del nombre žemaičiai en las fuentes lituanas. A mi juicio, tampoco habría que considerar sin reservas que la coincidencia entre las formas de tercera persona del plural y del singular de los verbos constituya una pérdida báltica (9), pues podría tratarse de un vestigio de tiempos remotos1.
El artículo sobre la fonología de la lengua lituana se centra principalmente en el sistema vocálico y la acentuación, que desde hace tiempo interesan a los lingüistas de todo el mundo por su peculiar síntesis del acento dinámico y tonal. Siguiendo la tradición lingüística francesa2, el autor describe, a partir de la teoría de la mora, las diferencias entre vocales largas y breves, entre vocales de acento agudo y circunflejo, así como entre diptongos y grupos vocálicos mixtos: las vocales breves se consideran monomoraicas, mientras que las largas, los diptongos y los grupos vocálicos son bimoraicos; se considera que las vocales largas de acento agudo tienen la primera mora acentuada (ū̄ = U + u, áu = A + u, ár = A+r), y las de acento circunflejo, la segunda mora (ū̄ = u + U, aū = a + U, ar̄ = a + R). Los tipos acentuales de los nombres se distinguen según la tendencia acentual de la palabra (acento radical o desinencial) y la estructura entonativa de la raíz.
1 Cf. Pisani 1958: 343; Toporov 1961: 62–63; Kazlauskas 1968: 303; Watkins 1969: 49 y ss., 85, 126, 213 y ss.; 1970: 166–170; Ivanov 1981: 58–59.
2 Martinet 1960; Garde 1968: 14 y ss.; de modo similar, Trubetzkoy 1977: 180.
215
Page 3(raíces de acento agudo y circunflejo). De este modo, los cuatro tipos acentuales distinguidos corresponden a los patrones tradicionales de acentuación, aunque se señalan de manera diferente: A2=1, B2=2, A1=3, B1=4 (32). A continuación se analiza la realización de los principios acentuales fundamentales mencionados en diversos contextos. Aquí la atención no se centra, ante todo, en el acento fijo o móvil dentro del paradigma, sino en las relaciones entre el acento radical y el desinencial, definidas individualmente para cada caso. En este sentido, la descripción de la acentuación nominal que ofrece el autor difiere de la habitual en la acentología lituana. A juicio del autor, por su estructura sumamente compleja y peculiar, la acentuación de la lengua lituana constituye un importante objeto de estudio no solo histórico, sino también tipológico.
En el capítulo sobre morfología nominal (43–74) se examina en detalle la relación entre los tipos de declinación lituanos y la categoría de género. Los propios tipos de declinación, o clases flexivas, como ya es habitual en la gramática descriptiva del lituano, se distinguen según los temas flexivos; también se señalan las deficiencias de las clasificaciones y numeraciones anteriores. Se afirma que la desaparición del género neutro en los sustantivos propició una tendencia a polarizar los tipos de declinación masculinos y femeninos: se diferenciaron la declinación masculina (i)a/u, la femenina o/ė y la de tipo mixto i. Se plantea la hipótesis de que el llamado «género común» se basa históricamente en abstractos femeninos; cf. pabaisa – baisà ‘miedo’, gyrà ‘fanfarrón’ – gyrà ‘elogio’; también se aduce que muchos sustantivos del llamado «género común» son derivados verbales, cf.: dílba: delbti, niùra: niùrti. La generalización de antiguos abstractos femeninos (mirtis, mintis) explicaría también el predominio del femenino entre los sustantivos de tema i que en otras lenguas indoeuropeas eran masculinos desde antiguo (por ejemplo: avis, ugnìs). Se considera que la tendencia a distinguir por género los sustantivos de antiguos temas consonánticos (tema en n: masculino; tema en r: femenino) puede estar relacionada con el cambio de tema de algunos sustantivos de tema en r (por ejemplo, *bhrātēr; cf. el lituano broterėlis) (52–53). Dado que las declinaciones de los adjetivos se distribuyen de forma más marcada según el género, se supone que el sistema adjetival pudo ser el modelo conforme al cual comenzó a redistribuirse también la clase de los sustantivos. La proximidad morfológica entre los temas flexivos de sustantivos y adjetivos habría favorecido ese proceso (60). El hecho de que en lituano ya no haya adjetivos de tema i (salvo los vestigios del tipo locativo didime) podría explicar también la diversidad de género de los sustantivos de tema i.
Tras analizar las diferencias entre los temas de género en los paradigmas de los adjetivos simples y pronominales (cf. didìs – didė, pero didýsis – didžióji, etc.), el autor concluye que las correlaciones de género de los adjetivos lituanos se basan en dos sistemas heredados de la antigüedad indoeuropea: 1) el principal: masculino -as, femenino -ā < indoeuropeo *-ōs, *-ā; 2) el secundario: masculino -us, femenino -i < indoeuropeo *-ūs: *iH₂, *ieH₂; el modelo característico del lituano actual -is: -ė (didẽlis: didelė) se considera una variante del sistema principal, al derivarse -ė de *-iā < indoeuropeo *ieH₂ (67). También se considera innovador el tema flexivo en ė, predominante en la correlación de sustantivos masculinos y femeninos que designan personas o animales.
216
Page 4(vilkas – vilkė, élnias – élnė, bríedis – briédė, miegalùs – miegalė). La antigua correlación a: o (< *o: *ā, cf. sánscr. ásvah ‘caballo’: ásvā ‘yegua’) aún se conserva en los sustantivos móviles con los sufijos -tojas, -ėjas, cf.: mokytojas: mokytoja, vežėjas: vežėja. Se supone que aquí impedía sustituir *į-a por į-e la necesidad de conservar las formas de los propios sufijos, pues *į-e habría tenido que convertirse fonéticamente en -e (68).
En el capítulo sobre la morfología verbal (75–111) se examina la evolución de la diátesis y de la voz pasiva. El autor define la diátesis como la expresión morfológica de la relación de los actantes con el verbo (78), pero se centra sobre todo en la oposición entre transitividad e intransitividad, expresada por los siguientes medios: 1) formas de los mismos verbos, 2) prefijación, 3) flexión interna (es decir, apofonía), 4) flexión externa (sufijos) y aglutinación (verbos reflexivos). A continuación se ofrece una panorámica sincrónica y diacrónica de estos medios.
Con razón se considera que la expresión más antigua y relicta de la diátesis se realizaba mediante las mismas formas verbales (p. ej.: dègti, kèpti). Los pares de verbos con prefijo y sin prefijo tampoco constituyen una verdadera oposición basada en la transitividad; se subraya que algunos verbos con prefijo (p. ej., palikti) también presentan desde antiguo una diátesis doble (es decir, del primer tipo).
El uso de la flexión interna, es decir, de la apofonía, para expresar la oposición entre transitividad e intransitividad se aborda como un proceso innovador propio de las lenguas bálticas. El autor lo relaciona con la apofonía en las formas de algunos adjetivos verbales con el sufijo *to (gérti: gìrtas, kélti: kìltas) y describe asimismo el papel de los distintos temas flexivos, del formante *stō y del infijo. Se constata que este medio de expresión de la diátesis fue productivo en las lenguas bálticas, pero no llegó a sistematizarse por dos motivos: en primer lugar, la apofonía solo es posible en las raíces de algunos verbos (factor formal); en segundo lugar, los verbos intransitivos solían expresar procesos naturales o espontáneos: se levanta el viento, se doblan las ramas, etc. (92–93). Cabe añadir que la oposición entre verbos transitivos e intransitivos con distintos grados de alternancia vocálica (keisti: kìsti, lenkti: lìnkti, etc.) probablemente se formó en las lenguas bálticas sobre la base de una oposición más antigua entre acción activa y estado espontáneo. La formación relativamente reciente de la oposición entre transitividad e intransitividad queda demostrada no solo por procesos morfológicos, sino también por procesos sintácticos claramente perceptibles en la historia de la lengua lituana: el debilitamiento del papel autónomo de los casos, su transformación de una concordancia semántica con el verbo en dependencia gramatical y el fortalecimiento del régimen verbal. Antes de convertirse en un medio para expresar la oposición entre transitividad e intransitividad, la apofonía radical del tipo eX: X probablemente tuvo en las lenguas bálticas un carácter semántico (derivativo), que se ha conservado en parte hasta hoy.
La infijación (a diferencia de la apofonía) no depende de la estructura de la raíz y se emplea de diversas maneras para expresar la oposición entre transitividad e intransitividad: la transitividad puede marcarse mediante un verbo sufijado (áugti – augìnti), uno no sufijado (svérti – svérdėti), ambos miembros de la oposición pueden llevar sufijo (gražėti – grąžinti), y la sufijación puede combinarse de diversas maneras con la apofonía (sėsti – sodinti, etc.). La mayor parte de
217
Page 5de los casos, los verbos con los sufijos -inti y -yti son transitivos, pero estos sufijos también aportan otros significados a los verbos: con el sufijo -inti se forman sobre todo verbos causativos, y con el sufijo -yti, verbos iterativos; solo cuando se añade a temas de verbos intransitivos el sufijo -yti cambia su diátesis. Así pues, la panorámica ofrecida por el autor muestra claramente que tampoco la oposición entre verbos transitivos e intransitivos basada en la infijación está gramaticalizada en lituano, sino que tiene un carácter semántico y derivativo.
En determinados casos, el formante reflexivo de los verbos se ha convertido en lituano en un medio productivo para expresar la intransitividad. Siguiendo la tradición, el autor considera que el significado original de si era dativo (100), aunque resulta difícil conciliarlo con la antigua y predominante función de eliminar el complemento acusativo, que más tarde permitió que los verbos reflexivos se convirtieran en equivalentes de las formas medias características de otras lenguas indoeuropeas en la antigüedad. El estudio describe brevemente los principales grupos de verbos reflexivos, entre ellos los reflexivos potenciales y de estado condicionado, próximos a la pasiva (laukas gerai susiarė; daug duonos susivalgė). Estos usos se consideran marginales (como también evidencia, por cierto, la limitación léxica de los verbos); se concluye razonablemente que los verbos reflexivos, aunque productivos, no se desarrollaron en lituano hasta convertirse en pasiva, como ocurrió en las lenguas eslavas (103). Desde el punto de vista de la tipología lingüística, estas construcciones próximas a la pasiva (los llamados reflexivos cuasipasivos) se consideran un eslabón entre los reflexivos decausativos y la pasiva3, lo que permite suponer que las lenguas bálticas han conservado en este aspecto un estado más antiguo.
Al tratar la expresión relativamente reciente de la pasiva mediante construcciones perifrásticas con participios pasivos, el autor destaca las modalidades propias del lituano: la formación de la pasiva no solo a partir de verbos que rigen el acusativo, sino también de verbos que rigen otros casos, así como de verbos intransitivos (la llamada pasiva impersonal). Se concluye que el sistema verbal lituano heredado del indoeuropeo, debido a la pérdida del medio y a la historia de las particularidades de formación de las formas intransitivas, acabó careciendo de recursos internos para formar la pasiva y tuvo que recurrir a formas externas, es decir, a los participios (107).
En el último capítulo de los estudios gramaticales (113–134) se aborda la sintaxis de los participios lituanos mediante una síntesis de investigaciones realizadas en su mayoría en Lituania. El autor subraya que el lituano ha desarrollado todas las posibilidades de uso de los participios heredadas de la antigüedad indoeuropea, lo que demuestra el lugar central de los participios en la estructura sintáctica de la lengua (132).
En el estudio «Sobre el lituano Sámbaris: la raíz indoeuropea *bher- en las lenguas bálticas orientales», publicada en la primera parte del volumen 93 del anuario de la Sociedad Lingüística de París, el autor examinó detalladamente palabras lituanas con la raíz ber-/bir-, teniendo en cuenta sus correspondencias en lenguas emparentadas. Esas palabras, etimológicamente relacionadas
3 Geniu šienė 1987: 351.
218
Page 6su ide. *bher- ‘nešti’, rytų baltų kalbose turi savitą, skirtingą reikšmę ‘berti, pilti birų daiktą’. Autorius stengiasi įžvelgti indoeuropietiškos vartosenos liekanų vedinyje sámbaris, lietuvių kalboje reiškiantį: ‘sėjos baigimo arba derliaus nuėmimo sudėtinės vaišės’, ‘piemenų vaišės per Sekmines’, ‘surinkimas, rinkliava’, ‘sudėti daiktai ar pinigai’. Remiantis senųjų raštų, tautosakos ir tarmių duomenimis darbe parodyta, kaip vartojamos įvairuojančios šio žodžio kamienų formos (sámbaris, sámbariai, sá mbaras, sámbara, sámbare, sámbarės) ir jų atitikmenys latvių kalboje. Konstatuojama, kad žodžiu sámbaris buvo žymimas senovinis žemdirbių ritualas, turėjęs dvi dalis: grūdų surinkimas, sunešimas ir bendras jų bėrimas. Pirmoji ritualo dalis, autoriaus manymu, atspindi seniausią veiksmažodžio suberti reikšmę ‘surinkti’, kurią turi ir slavų atitikmuo súbirati. Iš antrosios to ritualo dalies – grūdų bėrimo – galėjusi išsirutulioti šaknies ber- veiksmažodžio reikšmė ‘berti grūdus’, vėliau apibendrinta ir kitų smulkių daiktų barstymui. Tiek baltų, tiek slavų kalboms rekonstruojamas veiksmažodis *sm-bher- ‘surinkti’, tačiau slavų kalbose jo vedinys súborŭ dėl gr. συναγωγή įtakos ėmęs reikšti ‘dvasininkų susirinkimą, katedrą’, o baltų kalbose to veiksmažodžio pirminė reikšmė buvusi taikoma ne žmonių, bet aukojamų javų surinkimui. Autorius prieina prie išvados, kad dėl skirtingų raidos kelių ir savarankiškai vykusių semantinių procesų lie. sámbaris ir sl. súborŭ neturėtų būti laikomi bendro baltų ir slavų kulto pėdsakais4.
Probablemente ya se desprende de esta breve reseña de los trabajos de Danielius Petit que en ellos se examinan importantes problemas de la lingüística lituana. Los trabajos son muy sustanciosos y concisos; en ellos destacan el profundo conocimiento de los temas estudiados y un alto nivel de cultura filológica. Sin duda contribuirán a seguir resolviendo las cuestiones tratadas. El autor ha estudiado a fondo la bibliografía contemporánea sobre lingüística báltica y se basa en los trabajos más recientes de los lingüistas lituanos, incorporándolos al debate lingüístico europeo. Aunque el autor domina muy bien el lituano y maneja con soltura sus datos, quisiera corregir únicamente la construcción džiaugiasi būti (= esąs) giriamas (130), al parecer formada artificialmente según el modelo de nori būti giriamas. En los numerosos ejemplos lituanos no encontré erratas, tan solo algún pequeño descuido en los nombres: Velius = Vėlius (9, 18, 22), Rindaugas = Mindaugas (18), Genušienė = Geniu šienė (102, 103, 108).
En general, los trabajos de Danielius Petit mencionados aquí son importantes para el avance de los estudios bálticos y merecen la atenta consideración de los lituanistas. Tras leerlos, queda claro que en el mundo francófono ha surgido un talentoso investigador de las lenguas bálticas. Ahora aguardaremos sus próximos trabajos en este campo.
4 Tokią bendrumo hipotezę yra iškėlęs Pietro Dini 1995: 147–152.
219
Page 7LITERATŪRA
Dini P. 1995: A propos du vieux sl. sъborъ. – Analecta Indoeuropaea Cracoviensia Ioannis Safarewicz Memoriae Dicata, ed. W. Smoczyński, Cracoviae: Universitas, 147–152.
Garde P. 1968: L'accent, Paris: Presses Universitaires de France.
Geniušienė E. 1987: The Typology of Reflexives, Amsterdam: Mouton de Gruyter.
Ivanov Vjač. Vs. 1981: Иванов Вяч. Вс. Славянский, балтийский и раннебалканский глагол. Индоевропейские истоки, Москва: Наука.
Kazlauskas J. 1968: Lietuvių kalbos istorinė gramatika (kirčiavimas, daiktavardis, veiksmažodis), Vilnius: Mintis.
Martinet A. 1960: Éléments de linguistique générale, Paris: Armand Colin.
Pisani V. 1958: L’indoeuropéen reconstruit. – Lingua 7.
Toporov V. N. 1961: Топоров В. Н. К вопросу об эволюции славянского и балтийского глагола. – Вопросы славянского языкознания 5, 35–70.
Trubetzkoy N. S. 1977: Grundzüge der Phonologie, Göttingen: Vandenhoeck und Ruprecht.
Watkins C. 1969: Indogermanische Grammatik 3: Formenlehre 1: Geschichte der indogermanischen Verbal flexion, Heidelberg: Carl Winter.
Watkins C. 1970: Remarks on Baltic verb inflection. – Baltic Linguistics, ed. Magner T., Schmalstieg W. R., University Park and London: The Pennsylvania State University Press.
Vytautas Ambrazas
Kanceliarinės kalbos patarimai. Pataisytas ir papildytas leidimas / Lietuvių kalbos institutas; [parengė Pranas Kniūkšta], Vilnius: Mokslo ir enciklopedijų leidybos inst., 1998, 339 p.
1993 m. išleistų „Kanceliarinės kalbos patarimų“ ir 1994 m. pasirodžiusio pakartotinio jų leidimo knygynuose seniai nebepavykdavo užtikti, o ne vienas šią įsigytą parankinę knygą buvo ir gerokai suskaitęs. Kadangi reikalų raštų tvarkytojams, gausiam tarnautojų būriui tokio tipo knyga aktuali ir reikalinga ir dėl to, kad per keletą pastarųjų metų nemažai kas pasikeitė, Lietuvių kalbos instituto Kalbos kultūros skyriuje parengti nauji – pataisyti ir papildyti „Kanceliarinės kalbos patarimai“.
Rengdami šią knygą, autoriai (pagrindinis rengėjas ir tvarkytojas Pranas Kniūkšta) turėjo peržiūrėti pačius kanceliarinės kalbos reiškinius ir faktus, juos atrinkti. Buvo atsisakyta pasenusių ir iš reikalų raštų dingusių dalykų. Į „Patarimus“ nebeįrašyti tokie nebent pačioje nevalyviausioje rašliavoje besitaikantys žodžiai kaip atsinešti (požiūriui, elgsenai reikšti), davinys (faktams, duomenims nusakyti), išnešti (kai nėra nešimo, pvz., išnešti sprendimą, pasiūlymą, pakeikimą) ir kt. Kaip antraštiniai įtraukti apie du šimtai per praėjusius metus reikalų raštuose atsiradusių ar pradėtų aktyviau vartoti teisės, administracinės
220