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HISTORIA DE LA TERMINOLOGÍA

Stasys KEINYS

Instituto de la Lengua Lituana

TÉRMINOS DE CIENCIA DEL LENGUAJE DE LA «GRAMÁTICA DE LA LENGUA LITUANA» DE PETRAS KRIAUŠAITIS, 1901

En los primeros años del siglo XX, según se desprende de la bibliografía de Lituania, se publicaron 134 libros lituanos1. Se desconocen los años exactos de publicación de otra quincena de libros y folletos aparecidos a finales del siglo XIX y comienzos del XX2, de modo que al menos algunos de ellos podrían corresponder también a 1901. A juzgar por los títulos, aproximadamente un tercio de los libros de aquel año se dedicaba exclusivamente a asuntos religiosos, y unos diez, a la divulgación científica. Entre estos últimos cabe mencionar «Geología», de A. Gykis (traducida por St. Matulaitis); «De dónde proceden nuestros animales domésticos y las plantas cultivadas» y «Cómo viven las plantas», de V. Lunkevičius (ambas traducidas y preparadas por J. Adomaitis-Šernas); «Cómo está constituido el cuerpo humano», de St. Matulaitis; «Biología, o la ciencia de los seres vivos», de J. Nusbaumas-Hilorovičius (traducida por J. Adomaitis-Šernas); «Conversaciones sobre el cielo y la tierra», traducida de otras lenguas por Pr. Mašiotas; y «¿Qué es la tierra cultivable? ¿Cómo se formó, cuáles son sus partes y cómo reconocerlas?» y «Breve charla sobre las enfermedades contagiosas y cómo protegerse de ellas», de A. Vileišis. Todos estos libros, salvo los folletos de A. Vileišis, se publicaron en América (los de A. Vileišis, en Tilsit). Además, en América apareció «La servidumbre en Lituania», obra de E. Roemer (Remeris), traducida y abreviada por A. Janulaitis.

La cosecha fue escasa. Pero todavía regía la prohibición de la prensa y, además, hacía relativamente poco (en 1891) que el número de libros lituanos publicados al año había superado el centenar3.

1 Bibliografía de la RSS de Lituania: Libros en lengua lituana [1862–1904] 2 (2), Vilna, 1988, 844.

2 Ibíd., 469–478.

3 Ibíd. Véase también: Bibliografía de la RSS de Lituania: Libros en lengua lituana [1547–1861] 1, Vilna, 1969, 550–574.

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Cada uno de esos libros publicados hace cien años puede ser importante e interesante a su manera, tanto para nuestra cultura y ciencia como para la lengua y la terminología. Sin embargo, esta vez nos interesa especialmente uno de los tres libros dedicados a cuestiones lingüísticas publicados aquel año (por cierto, el único en lituano): «Gramática de la lengua lituana. Manual para escritores y lectores. Escrito por Petras Kriaušaitis. Tilsit, 1901. Impreso en casa de Otto v. Mauderode» (estas son todas las palabras de su cubierta y página del título)4. Pues el papel que desempeña este libro de 88 (+4) páginas grandes en la creación de la actual lengua estándar es tan importante que siempre será mencionado no solo en la historia de la lingüística o de las gramáticas lituanas, sino también en la de la propia lengua. Por su valor cultural, es equiparable a la primera gramática de la lengua lituana: «Grammatica Litvanica» de D. Klein (Königsberg, 1653). Esto se debe a que «Gramática de la lengua lituana» es la primera gramática normativa lituana de la actual lengua estándar. En ella se estableció definitivamente la base dialectal de la lengua estándar («la lengua de esta gramática será el “dialecto suvalkiano común”, aunque, cuando sea necesario, se verá reforzada y respaldada también por otros dialectos»5); se subrayó la primacía, tan importante para preservar la singularidad de la lengua, del habla cotidiana de la gente (y se señaló asimismo que «en nuestra lengua hablada hay muchas impurezas junto a las palabras y fenómenos [“combinaciones de palabras” – St. K.] auténticamente lituanos, usados entre la gente desde tiempos inmemoriales. Hay que saber separar esas impurezas del grano, pues en las gramáticas solo deberían aprovecharse los granos de la lengua del pueblo»6); se justificaron las vacilaciones presentes en la gramática («Nuestra lengua escrita aún no está suficientemente elaborada y su ortografía es tan poco uniforme que, por el momento, es muy difícil darle reglas firmes. Siempre hay que recordar que también en las gramáticas de otros pueblos, aunque su ortografía está mucho más elaborada, hay bastantes vacilaciones de todo tipo»

4 También se imprimieron en Tilsit los otros dos libros: la segunda edición de la primera parte de «Litauische Elementar-Grammatik» de J. Šykopas (Schiekopp) (un resumen en alemán de la gramática de F. Kuršaitis) y la segunda parte de la disertación doctoral «Die Wolfenbütteler litauische Postillenhandschrift aus dem Jahre 1573», defendida por V. Gaigalaicis en la Facultad de Filosofía de la Universidad Alberto de Königsberg (formación de palabras, declinación, ejemplos de texto y vocabulario). Además, ese año aparecieron un par de cartillas.

5 K r i a u š a i t i s P. [Jablonskis J.]. Gramática de la lengua lituana, Tilsit, 1901, 2.

6 Ibíd., 1.

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as, hay bastantes vacilaciones de todo tipo»7). Aquella gramática fue un paso sumamente importante y significativo en la propuesta de la lengua estándar, que entonces se estaba creando, cultivando y desarrollando con rapidez, y también un modelo ortográfico. Sus características y su papel han sido estudiados, o al menos reseñados y valorados, en más de una ocasión y por más de una persona8. La examinó ampliamente A. Piročkinas, el mayor investigador de J. Jablonskis, en su libro «En los orígenes de la lengua estándar». Esta obra de J. Jablonskis9 pasó a la historia con un adjetivo en la denominación de la lengua: en el título del libro, la nuestra se llama lengua lituana. Más tarde él mismo corrigió esta denominación: en 1911 se publicó «Sintaxis de la lengua lituana», y sus obras gramaticales más importantes, de 1918 (1919) y 1922, llevan el título «Gramática de la lengua lituana». Y lo explicó escribiendo en 1912 en el periódico «Viltis»: «Kaz. Jaunius y, después de él, P. Kriaušaitis escribieron antaño gramáticas lituanas, gramáticas de la lengua lituana; más tarde, tras aprender mucho mejor la lengua de la gente, ambos se atrevieron a escribir también “gramáticas de la lengua lituana”; ahora K. Būga, P. Kriaušaitis, J. Šlapelis, Jonas de Rygiškiai… todos empezaron a escribir «diccionarios de la lengua lituana, gramáticas, sintaxis». «Un diccionario lituano, una gramática lituana» serían simplemente manuales escritos en lituano»10. Por cierto, la denominación de la lengua formada con el adjetivo solo se emplea en el título de la gramática en cuestión. Ya en la primera frase del prólogo se renuncia a tal denominación: «La gramática lituana es la ciencia de las leyes y características de la l i t u a n a [énfasis mío – St. K.]»11. Más adelante también se usa lengua lituana 28, 69, 7612, lengua rusa 28, 63, así como, con el plural

7 Ibíd., 2.

8 Entre los trabajos más importantes cabe mencionar los siguientes: P a l i o n i s J. J. Jablonskis y sus manuales de lengua lituana. – En: J a b l o n s k i s J. Obras selectas 1, Vilnius, 1957, 17, 23–32; P i r o č k i n a s A. En los orígenes de la lengua estándar: vida y obra de J. Jablonskis, 1860–1904, Vilnius, 1977, 147–175; S a b a l i a u s k a s A. Historia de la investigación de la lengua lituana: hasta 1940, Vilnius, 1979, 193–195. A. Balčaitis ha examinado los términos empleados por J. Jablonskis en su disertación para el grado de candidato en ciencias filológicas, «Historia de los términos de la lingüística lituana» (mecanografiada; Vilnius, 1961).

9 Sobre el papel de P. Avižonis en la preparación de esta gramática, véanse los trabajos mencionados en la nota anterior y la bibliografía allí citada.

10 Escritos de Jablonskis 4, Kaunas, 1935, 91.

11 K r i a u š a i t i s P. Obra cit., 1.

12 Los números escritos junto a los ejemplos indican, en todo este artículo, las páginas de «Gramática de la lengua lituana» (Tilsit, 1901) de las que se han tomado.

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Los nombres de dialectos y de sus fenómenos lingüísticos se forman también con el genitivo, por ejemplo: dialecto de los aukštaitianos 47, dialecto de los orientales 64, dialecto de los žemaitianos 36, verbo de los žemaitianos 30 y otros; pero compárese también gramática lituana 1, 69, lenguas eslavas 65, oraciones žemaitianas 61. Sea como fuere, lengua lituana aparece, al parecer, solo en el título de la gramática, como una escoria en una página limpia. De ello se desprende que ya entonces faltaba muy poco para que también en el título de la gramática resplandeciera lituano, y no lituana lengua.

A continuación, este artículo examina los términos de la «Gramática de la lengua lituana». En total, el libro emplea cerca de 300 términos lingüísticos diferentes, sin contar las denominaciones menores aisladas que pueden considerarse nomenclaturales, los nombres de partes concretas de palabras, los nombres de lenguas y dialectos particulares, etc.; por ejemplo: terminación del grado comparativo 20, dativo dual 18, verbo del pasado narrativo «participio del pasado simple» 33, primera persona del futuro «primera persona del tiempo futuro» 33, sustantivo de la primera declinación 10, adjetivo de la tercera declinación 18, lengua lituana 1, dialectos de los aukštaitianos orientales 5, lengua rusa 28, dialectos de los žemaitianos orientales 26, dialectos de los žemaitianos 34 y otros.

En 1901, año de publicación de la «Gramática de la lengua lituana», aún se vivía un período de rápida creación de la lengua estándar moderna. Muchas cosas todavía no estaban asentadas, incluidos los términos. El propio J. Jablonskis, al implicarse cada vez más en el trabajo lingüístico, maduraba rápidamente como promotor de la lengua. Por eso no debería sorprender que aproximadamente la mitad de los términos de la «Gramática de la lengua lituana» no se consolidaran; además, casi ninguno de esos términos que no llegaron a consolidarse apareció tampoco en las gramáticas posteriores del propio J. Jablonskis.

Lo primero que llama la atención es el carácter lituano de los términos empleados, rasgo propio de J. Jablonskis en general. Aquí solo se usan unos pocos términos denominados internacionales: forma 7, grafika 84, gramatika 1, infinit yvas 71 (la única vez junto al término nere iškiamasis sakymas, empleado en todos los demás casos), y sintaksis 69 (sintaksio 75), es decir, alrededor del 1,5% en total. Casi no hay términos compuestos (solo se encontró forma de la palabra 7) que contengan palabras prestadas. El carácter lituano de la terminología es un rasgo esencial de J. Jablonskis y de su escuela, y ya está muy claro en su primera gramática. Probablemente al lector le parecerá una gran sorpresa, pero es cierto que a finales del propio siglo XX tuve que reseñar un diccionario de términos de otra disciplina

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con casi medio millar de términos, en el que apenas alrededor del 1,5% eran términos no prestados. ¡Qué contraste de concepciones sobre las fuentes de la terminología y del vocabulario en general!

Al uso de términos internacionales quizá pueda vincularse la frecuente inclusión, entre paréntesis y junto al término lituano, de su denominación latina en la gramática. Los términos latinos se añaden a casi un tercio de los términos lituanos (por lo general, solo la primera vez que se emplea el término lituano y, salvo excepciones, solo en un par de casos o tres, en lugares muy distantes entre sí), junto a los nombres de las partes de la oración, los pronombres semánticos y las secciones de verbos, los modos de flexión, muchas categorías gramaticales (casos, grados, modos, tiempos, voces), las partes de la oración, algunos enunciados y otros nombres. Muchos de esos términos latinos todavía se usan en la lingüística, especialmente en los trabajos de historia de la lengua, como auténticos términos internacionales, adaptados al lituano o no. Por ejemplo:

1) términos de fonética: vocales (vocales) 3, semivocales (semivocales) 3, consonantes (consonantes) 3, sílaba (syllaba) 3 (la palabra latina syllaba es un préstamo del griego συλλαβή);

2) términos de morfología: sustantivo (Nomen substantivum) 8, adjetivo (nomen adjectivum) 15, numeral (nomen numerale) 20, pronombre (pronomen) 22, verbo (verbum) 27, adverbio (adverbium) 55, preposición (praepositio, postpositio) 58, conjunción (coniunctio) 67, interjección (Interiectio) 69; pronombres personales (pronomina personalia) 23, pronombre reflexivo (pr. reflexivum) 23, pronombres posesivos¹³ (pr. possessiva) 24, pronombres demostrativos (pr. demonstrativa) 24, pronombres interrogativos (pr. interrogativa) 26, pronombres relativos (pr. relativa) 26, pronombres indefinidos (pr. indefinita) 27; acción (actio) 27, estado (status) «estado» 27, verbos causativos (verba causativa) 53, verbos causativos de sentido pasivo (verba passivo-causativa) 53, palabras causativas de sentido activo [verbos – St. K.] (verba activo-causativa) 54, verbos frecuentativos (verba frequentati-

¹³ En la gramática, la terminación del nominativo plural de las formas masculinas pronominales es -ieji, pero ese caso no aparece en muchos términos. Sin embargo, incluso en tales casos, aquí se presenta con la terminación habitual en esa gramática. También se conserva la ortografía de los términos empleada en la gramática.

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va) 54; declinación (declinatio) 8, (conjugación de los verbos (coniugatio) 28; casos (casus)¹⁴ 8, grados (gradus)¹⁴ 20, números o numerales (numeri) 28, personas (personae) 28, tiempos (tempora), géneros (genera) 28, modos verbales o modos (modi) 28 (en general, en todos los demás casos se emplea el término modo); nominativo (casus nominativus) 8, vocativo (c. vocativus) 8, genitivo (c. genitivus) 8, dativo (c. dativus) 9, acusativo (c. accusativus) 9, instrumental (c. instrumentalis) 9, locativo falso o segundo (c. locativus) 9; positivo o primer grado (gradus positivus) 20, comparativo o segundo grado (gradus comparativus) 20, superlativo o tercer grado (gradus superlativus) 20; modo indicativo (m[odus] indicativus) 28, modo imperativo (m. imperativus) 29, modo optativo (m. optativus) 29, modo permisivo (m. permissivus) 29, condicional o modo supositivo (m. conditionalis, potentialis) 29, modo orativo (m. orativus) 29, modo infinitivo (m. infinitivus) 29, modo supino (supinum) 29; tiempo presente (t[empus] praesens) 30, pretérito narrativo (t. praeteritum narrativum, aoristus) «pretérito simple» 30, pretérito habitual (t. praeteritum frequentativum) «pretérito frecuentativo» 30, tiempo futuro (t. futurum simplex) 30, tiempo perfecto de transición (t. perfectum praesens, praesens resultativum) 31 (p. ej.: he sido llevado, has visto), pretérito conativo (t. praeteritum de conatu) 31 (p. ej.: estuve a punto de ir), pretérito pluscuamperfecto (t. plusquamperfectum, praeteritum resultativum) 31 (p. ej.: había ordenado), futuro perfecto (t. futurum exactum, futurum resultativum) 32 (p. ej.: me habré acostado); verbo copulativo (verbum copulativum) «verbo auxiliar» 29, participios (participia) 19, 28, participios declinables (participia declinabilia) 29, participios activos declinables (participia activa declinabilia) 33, participios pasivos declinables (participia passiva declinabilia) 34, participios pasivos (participia passiva) 80, participio pasivo de obligación (partici-

14 Así (el término lituano en plural y el latino en singular) aparece en la gramática.

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pium passivum necessitatis, gerundivum), «participio de necesidad» 34, participios activos indeclinables (participia activa absoluta), «gerundios» 34, verbo simultáneo (participium contemporale activum), «participio adverbial» 33; voz activa (genus activum) 35, voz reflexiva (genus reflexivum) 35, voz pasiva (genus passivum) 35; verbos intransitivos (verba intransitiva) 80; 3) términos sintácticos: sujeto (subjectum) 9, 72, predicado (praedicatum) 72, 75, atributo (attributum), «epíteto» 75, objeto (obiectum), «complemento» 35, 71, objeto directo (p[r]oximum obiectum), «complemento directo» 9, 28 (con el sinónimo objeto cercano), objeto próximo (proximum obiectum) 75, circunstancia (Umstand; circumstantia), «circunstancia» 79, discurso indirecto (oratio obliqua), «estilo indirecto» 77, [fenómeno] «nominativo con infinitivo» (nominativus cum infinitivo) 72 y fenómeno «dativo con infinitivo» (dativus cum infinitivo) 71.

Además de los términos mencionados, a partir de los ejemplos se puede deducir que los gerundios se denominan no solo participios activos indeclinables (participia activa absoluta) 34, sino también participios indeclinables (participia absoluta) 80, aunque esta última denominación sería apropiada para los gerundios junto con los participios adverbiales. En algunos casos no se ofrece el término lituano, sino solo una explicación seguida del término latino, por ejemplo: 1) «También de los verbos intransitivos se forman verbos causativos, pero siempre tienen sentido incoativo (v. inchoativo-causativa)» (p. 54). 2) «Los verbos de sentido causativo pasivo (verba passivo-causativa) se forman a partir de algunos verbos pasivos (sverdėti, skeldėti) y de varios verbos activos de sentido transitivo (v. transitiva)» (p. 53). En este caso, el término lituano falta solo en la oración citada, mientras que en otros lugares el equivalente de verba transitiva, verbos transitivos, sí se emplea en la gramática (p. 28 y ss.). 3) «Si la acción circunstancial expresada por el verbo no la realiza el sujeto de la oración, sino algún otro elemento mencionado explícitamente en ella, entonces dicho elemento, que realiza la acción circunstancial expresada por el verbo, se usa en caso dativo; junto a él, la circunstancia verbal solo puede ser un verbo indeclinable (dativus absolutus)» (p. 80).

¿Por qué J. Jablonskis colocaba con relativa frecuencia los términos latinos junto a los lituanos?

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¿Por qué términos en latín? No debe olvidarse que en aquella época la terminología gramatical lituana aún no se había estabilizado y que más de un autor de gramáticas empleaba bastantes términos de su propia creación. Así, los términos latinos sirven claramente aquí para explicar los significados, que muchos alumnos, estudiantes e intelectuales, instruidos en latín en la escuela, entendían con facilidad. Aunque quizá a muchos les parezca extraño ahora, cien años después, aquellos términos latinos eran la clave para comprender los lituanos (a decir verdad, tampoco han perdido del todo ese papel en la actualidad). Además, el propio J. Jablonskis era especialista en lenguas clásicas y enseñó latín durante bastante tiempo en institutos de secundaria, por lo que los términos latinos le resultaban muy familiares.

En algunos casos, al final de la gramática aparecen equivalentes en alemán, no en latín; por ejemplo: 1) «Si la oración introductoria es concesiva (Concessivsatz) o tiene el sentido de una oración concesiva, entonces la oración principal [“oración principal” – St. K.], que va después de ella, suele llevar la conjunción *vienok*, tik (tikt)» (p. 68). 2) «Las interjecciones, especialmente las onomatopeyas (Nachahmungswörter), se usan muy a menudo en el habla coloquial» (p. 69). 3) «Junto al verbo empleado para expresar un predicado compuesto suelen aparecer todos esos pronombres y adverbios con los que introducimos oraciones completas que ocupan el lugar del sujeto y del objeto (in Subjekt- und Objektsätzen)» (p. 76). 4) Por último, entre los ejemplos de sintaxis, el único caso mencionado más arriba en que el término lituano para «circunstancia» se explica mediante sus equivalentes en alemán y latín: circunstancia (Umstand; circumstantia) 79. Sin duda, se incluyen por las mismas razones: explicar el significado del término o de la expresión (en la tercera oración).

Llama la atención que en la «Gramática de la lengua lituana» haya pocos términos sinónimos. Se incluyen de manera sistemática solo junto a los nombres de las partes independientes de la oración, por ejemplo: sustantivo (nombre sustantivo) 8, adjetivo (nombre cualitativo) 8, numeral (numeral, nombre de número) 20, pronombre (lugar del nombre) 8, verbo (nombre de acción) 8, 19, 27; los demás no forman grupos particularmente claros, por ejemplo: superlativo o tercer grado 20, comparativo o segundo grado 20, reflexivo o verbo autorreflexivo, «verbo pronominal» 28, infinitivo o enunciado no expresado 71, grado no comparativo o primer grado 20, falsos o preposiciones adverbiales, «preposiciones de origen» 59, falsos o diptongos mixtos 4, preposición y preverbo 58,

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conjugación o temporalidad «conjugación» 28, modos de decir o enunciados «modos» 28 (aquí también se presentan uno junto al otro en orden inverso), números o numerales 28, 9 (sing.), condicional o enunciado hipotético «modo hipotético» 29, simples o adjetivos no compuestos «adjetivos simples» 15, locativo falso o segundo «locativo interior direccional» 9 (en la p. 61, entre paréntesis, junto a el segundo locativo se añade el caso alativo; difícilmente podría considerarse otro nombre de ese caso: difiere demasiado de los demás términos gramaticales de ese tipo; lo más probable es que se trate de una explicación), locativo verdadero o primero «locativo interior estático» 9. Por lo demás, en la gramática, de esos sinónimos asociados solo se emplea uno, generalmente el que aparece escrito primero (quizá con la excepción de los términos mencionados infinitivo, modo de decir y locativo falso, mientras que el locativo verdadero suele llamarse simplemente locativo). El término «complemento directo» se denomina de manera muy inconsistente: complemento recto 9, recto o complemento próximo 28, complemento próximo 28, 75 y, finalmente, de nuevo complemento recto 80. Por cierto, habría que investigar específicamente por qué se ofrecen esas variantes de los términos principales. Por ahora solo cabe suponer que uno de esos sinónimos pudo ser conocido por J. Jablonskis a través de otras fuentes (como reflexivo de K. Jaunius), pero que por alguna razón no le pareció adecuado; de otro modo, no tendría mucho sentido que él mismo acuñara, aunque fuera ocasionalmente, dos términos para una misma noción. Así pues, esos sinónimos incluidos debían de servir para orientar a los lectores de la gramática, que utilizaban o al menos habían visto utilizar otros términos.

Cabe añadir que en la propia gramática hay algunos términos sinónimos que no aparecen asociados, por ejemplo: consonantes sordas 6 y consonantes sin voz «consonantes sordas» 84, consonantes sonoras 6 y consonantes con voz «consonantes sonoras» 84, instrumental 9¹⁵, 18 y caso instrumental 34, 83, conjunción 8, 67 y conjuntivo «conjunción» 29, adjetivo simple 18 (en la p. 15 se asocian simples y adjetivos no compuestos), adjetivo entero 16 y probablemente adjetivo simple 22. Más que sinónimos, habría que considerar variantes los términos signo de palatalización 4, signito palatalizador 6 y signito de palatalización 14 (en los tres casos se refiere a la letra

15 En este lugar está impreso instrumental, pero sin duda se trata de una errata, pues más adelante se emplea el término instrumental.

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en esos casos se hace referencia a la letra i) miembros.

Las variantes claras son términos en los que, como modificadores del mismo término modificado, se emplean formas simples y formas definidas de las palabras, por ejemplo: consonante dura16 10, 35 y consonante dura 35, género femenino 8 y género femenino 16, verbos intransitivos 28 y verbos intransitivos «verbos inacusativos» 28, estilo indirecto 77 y estilo indirecto «estilo indirecto» 77, verbos transitivos 28 y verbos transitivos «verbos transitivos» 28, lengua escrita 1 y lengua escrita 23, dialecto lituano escrito 60 y dialecto escrito 4, estilo directo 77 y estilo directo «estilo directo» 79, consonante palatalizada 35 y consonante palatalizada 10, 35, tiempos simples 30 y tiempos simples 29, 35, género masculino 8 y género masculino 16, etc. En los términos gramaticales se emplean con mayor frecuencia formas definidas de adjetivos, numerales y participios; por ello, en algunos casos las formas no definidas pueden ser simples modificadores descriptivos que no expresan una cualidad distintiva. He aquí un fragmento de gramática en el que las formas simples y definidas se emplean exactamente igual que en el lenguaje común (no especializado):

«§ 76. Los verbos propiamente dichos son transitivos e intransitivos.»

Los verbos transitivos expresan una acción que recae sobre algún otro objeto; ese objeto afectado en la oración se denomina directo o complemento próximo (p[r]oximum obiectum). El complemento próximo solo se expresa en acusativo (¿qué?) o en genitivo (¿de qué?). <...>.

Los verbos intransitivos no llevan complemento próximo; con ellos solo puede aparecer un complemento más distante, expresado en otros casos, o un complemento con preposición. <...>» (p. 28).

Por cierto, un rasgo muy interesante de la tendencia en el uso de las formas simples y pronominales es que, en los términos con dos modificadores concordantes yuxtapuestos, el que aparece primero suele ser una palabra simple, mientras que el que está junto a la palabra modificada es pronominal; por ejemplo: tiempo futuro perfecto 32, verbo pasivo necesario 34 (pero compárese verbo pasivo pasado «participio de pasado pasivo»—

16 En «Lietuviškos kalbos gramatikoję», los mismos términos vocal, diptongo, consonante, semivocal designan tanto los sonidos como las letras.

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«vis» 34), tiempo perfecto de transición 31, tiempo perfecto pasado 31, tiempo de ensayo pasado 31, tiempo simple pasado 30, tiempo narrativo pasado 30, etc., aunque por separado solo se emplean los términos tiempo futuro 30, tiempo de transición 30, tiempo pasado 34, etc. Esto no es algo universal, pues también hay casos de otros usos, por ejemplo: participios pasivos declinables 34, participios activos declinables 33, participios activos indeclinables 34, incluso participio pasivo del tiempo pasado 34, etc.; pero, al ser tales ejemplos formaciones terminológicas que designan formas particulares o grupos de estas, también podrían considerarse denominaciones nomenclaturales o combinaciones de términos afines. La cuestión de las relaciones entre las formas simples y las pronominales mencionadas debería estudiarse por separado y con mayor profundidad a partir de diversas fuentes; en verdad, resulta muy interesante saber si aquí se refleja alguna tendencia lingüística antigua o si se trata solo de algo casual (aunque J. Jablonskis sí tenía cierto sistema: tales denominaciones de los tiempos se formaban de manera uniforme).

La proporción entre palabras simples y términos compuestos en la gramática coincide, puede decirse, con la tendencia general de nuestra terminología: solo una palabra constituye casi uno de cada cuatro términos. De modo parecido, dos tercios de todos los términos son de dos palabras, y los términos más largos ni siquiera llegan a la décima parte (son más frecuentes los de tres palabras y mucho más raros los de cuatro). Desde el punto de vista de la formación, las palabras simples que sirven de términos y los componentes de términos compuestos son variados: se recurre tanto a los sufijos (derivado «complemento» 35, predicado 72, oración 76; caso genitivo «caso genitivo» 8, nominativo 8; declinación 8; pronunciación 6, ortografía 6; adjetivos adjetival, -a, cualitativo, -a «personal», enumerativo, -a «pronominal» en los términos adverbios adjetivales 57, pronombres cualitativos 23, verbos enumerativos «solo verbos reflexivos» 28, etc.), y a los prefijos (pronombre 8, consonante 3, preposición 8, adverbio 8; adjetivos impersonal, -a «impersonal», sin género en los términos oración impersonal 73, 80, verbo impersonal 72, género sin marca 16, etc.), sin evitar la composición (adjetivo 8, sustantivo 8, plural 9, diptongo 5, dual 9, palabra sonora 69, interjección 8, palabra nominal 37, 54, semivocales 3, numeral 8, verbalizador nominal 19, verbo 8, singular 9, terminación de palabra (¿o terminación?) 37, y adjetivos en términos compuestos vocal semilarga 61, verbo de acción propia «verbo reflexivo» 28, cantidad larga con acento inicial 3, cantidad larga con acento final 3, palabra monosilábica 83). Los sustantivos compuestos constituyen aproximadamente una quinta parte de los términos monosilábicos de esa categoría gramatical.

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parte de los términos monosilábicos de esa categoría gramatical; aquí hay muchos más que derivados con prefijo. Además, J. Jablonskis también consideraba, al parecer, compuestas las palabras derivadas con prefijo en esta gramática; compárese: «Al escribir palabras compuestas, por lo general indicamos también el origen de esas palabras; en las palabras compuestas con las preposiciones iš, už, las consonantes š y ž desaparecen ante s, š, ž, pero al escribir tales palabras también conservamos š y ž de ese mismo modo. Ejemplos: pūssalė (Halbinsel), žvākgalis, išsūnkti (tar. išūnkti), iššēmti (tar. išēmti), išžirgas (tar. išžirgas = išsižerges), užžōkti, užžēngti, užsieniai (tar. ušōkti, užžēngti, ušieniai)»17 (p. 7). Esto parece impedir afirmar (aunque sea con reservas) que J. Jablonskis evitara aquí las palabras compuestas18.

Cierta proporción de los términos gramaticales está tomada de otras lenguas. Sin embargo, entre los verdaderos calcos solo cabría incluir, y aun así probablemente con reservas, unos pocos términos, por ejemplo: circunstancia «complemento circunstancial» 7, 9, declinación 8 (y declinar «flexionar» 25, palabras indeclinables 55), conjunción «conjunción» 8, conjugación 28 (y conjugar «conjugar» 29), pronombre 8 (aunque esta palabra aparece solo una vez como término alternativo junto a pronombre, y además está mal impresa), etc. Habrá muchos más términos modelados, es decir, palabras formadas siguiendo los equivalentes de otra lengua u otras lenguas (pero no traduciéndolos servilmente), por ejemplo: instrumental 18 (y caso instrumental 83), declinación «declinar» 9 (este término tiene dos sentidos en la gramática: también se usa con el sentido de «flexionar por casos»), terminación «desinencia» 10 (el término desinencia se emplea en la gramática en un sentido bastante amplio, más a menudo quizá con el significado de «formato morfológico de las formas»), vocativo 8, predicado 72, etc. Sin duda, también cabe mencionar aquí términos compuestos como pronombre reflexivo «pronombre reflexivo» 23, verbo reflexivo 28, verbos intransitivos «verbos intransitivos» 28, enunciado no descompuesto «infinitivo» 29, verbos transitivos «verbos transitivos» 28, tiempo narrativo pasado «pretérito perfecto simple» 30, oración añadida «oración subordinada» 67, etc. Al considerar el conjunto de los términos gramaticales, no parece que al menos se haya...

17 Es cierto que en otro pasaje de la gramática los verbos con prefijo se denominan verbos compuestos (p. 17); allí también se emplea el término prefijo. Además, en la p. 24 se llaman palabras compuestas las formas que se clasifican entre los pronombres: viens-an tro, viens-antrām, kits-kito, kits-kitām, viens-kito, viens-kitām

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18 Cf. Piročkinas A. Prie bendrinės kalbos ištakų [...], 170.

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De una proporción algo mayor de términos que no han perdurado hasta hoy podría decirse que son «aparatosos, poco claros», «a menudo calcos literales del latín» o «simplemente desacertados en cuanto a su formación o significado», y que no son pocos los «términos fallidos»19. Como se ha señalado, a comienzos del siglo XX J. Jablonskis se consolidó rápidamente como promotor de la lengua; poco después tuvo que implicarse intensamente en la creación de terminología lituana para las escuelas y otros ámbitos. Se establecieron entonces los fundamentos de la denominación de conceptos que aún se reconocen hoy, por lo que no sorprende que en las ediciones de 1918 (1919) y 1922 de la nueva «Gramática de la lengua lituana» se modificaran numerosos términos. Por cierto, casi todos los términos de esas gramáticas siguen usándose hoy, y todos los lituanos se familiarizan con ellos.

La mayor parte de los términos de dos palabras son sintagmas con un modificador concordado. Este modificador suele ser un adjetivo; con menor frecuencia —casi una tercera parte—, un participio, y con la menor frecuencia, un numeral (una treceava parte). Algunos adjetivos, participios y numerales primero y segundo forman parte de más de un término, por ejemplo: diptongos verdaderos 4 y falsos o diptongos mixtos 4 (en adelante, la gramática emplea la segunda variante), sustantivo verdadero «sustantivo propio» 8 y sustantivo falso «sustantivo común» 8, numerales verdaderos «numerales cardinales» 20, verbos verdaderos «verbos de acción» 28 y verbos no verdaderos «verbos de estado» 28, preposiciones verdaderas «preposiciones primitivas» 59 y falsas o preposiciones adverbiales «preposiciones derivadas» 59, oración verdadera «oración principal» 67, locativo verdadero o primero «locativo interno presente» 9 y locativo falso o segundo «locativo interno de movimiento» 9; vocales largas 3, sílabas largas 3; adjetivo simple o no duplicado «adjetivo simple (no pronominal)» 15 (y adjetivo simple 18), tiempos simples «tiempos simples» 29 (y tiempos simples 30); pronombre reflexivo «pronombre reflexivo» 23, conjugación reflexiva «conjugación reflexiva» 35, verbo reflexivo 33, verbo reflexivo 33, voz reflexiva (genus reflexivum) 35; verbo copulativo «verbo auxiliar» 29, palabra conjuntiva «ídem» 31, vocal de enlace 35

19 Véase P a l i o n i s J. J. Jablonskis ir jo lietuvių kalbos vadovėliai [...], 28–29.

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(se refiere a la vocal ė que aparece antes del sufijo de infinitivo -ti de los verbos mixtos); grado superlativo o segundo grado 20 (en adelante se emplea el primer término), segunda declinación «segunda clase de declinación» 10, segundo locativo «locativo interior de movimiento» 9, 10, 61, segunda persona «segunda persona» 29, etc.

Solo aproximadamente en uno de cada trece términos de dos palabras el modificador es invariable, normalmente expresado mediante el genitivo de un sustantivo; por ejemplo: partes de la oración 8, signos de acentuación 3, miembro de la oración «parte de la oración» 67, lengua humana 1, formas de las palabras 7, etc. Son extremadamente raros los demás términos de este tipo; por ejemplo, quizá pueda considerarse término la combinación de palabras fenómeno con preposición, «combinación de palabras con preposición» 63.

Dos buenos tercios de todos los términos de lingüística de la «Gramática de la lengua lituana» pertenecen al ámbito de la morfología. En este contexto, no debe perderse de vista que en el propio libro también se dedica la mayor parte del espacio (tres cuartas partes del texto, es decir, 62 de 84 páginas) a la morfología y al examen de las partes de la oración. En obras posteriores de J. Jablonskis, los términos morfológicos cambiaron más que los términos de fonética, sintaxis y lingüística general empleados aquí. Por cierto, de los demás términos, la mitad son términos de fonética y hay aproximadamente la misma cantidad de términos de sintaxis y de lingüística general (entre estos últimos se incluyen términos como gramática 1, lengua 3, ortografía 6, dialecto escrito 1, lengua escrita 1, lenguas extranjeras 1, 69, lengua hablada 1, dialecto 1, dialecto pequeño 1, lengua humana 1, palabra 3, etc.).

En este artículo se han examinado solo algunos aspectos de la terminología de la «Gramática de la lengua lituana» de Petras Kriaušaitis, publicada en 1901. Varios de ellos merecerían un análisis más amplio y exhaustivo. Además, muchos aspectos interesantes, incluida la cuestión de las fuentes e influencias de los términos, se han dejado aquí completamente de lado. A. Piročkinas, al fundamentar mejor los términos empleados en la «Gramática de la lengua lituana» y por K. Jaunius, concluyó que «podríamos llamar a K. Jaunius el padre espiritual de la terminología de esta gramática» y que los «términos de esa gramática fueron un eslabón intermedio que conectó la antigua terminología anterior a Jablonskis con la gramática de 1919 y, a la vez, con los términos lingüísticos actuales»20. Si es así, quizá pueda suponerse que, doce años después, en el estudio sobre 1911 publicado en 1913 en «Lietuvių tauta»

20 Piročkinas A. Min. veik., 171, 172.

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sobre la gramática de K. Jaunius, J. Jablonskis se despidió apasionadamente de la tradición terminológica de K. Jaunius y expuso un fundamento esencial y perdurable para la formación de términos: «los términos de nueva creación deben elaborarse del mismo modo que la gente forma las palabras corrientes de la lengua»21 (en su opinión, esto faltaba en los términos de la gramática de K. Jaunius). Pero ¿realmente habría juzgado entonces J. Jablonskis de manera tan negativa también sus propios términos de 1901? Esta cuestión, de gran importancia para el desarrollo y la maduración de nuestra terminología, debe investigarse expresa y concienzudamente. Por ahora, nos atrevemos a afirmar que la «Gramática de la lengua lituana» de Petras Kriaušaitis, publicada en 1901, todavía no parece anticuada (y, por tanto, interesante solo para los historiadores de la lengua) ni incomprensible por su terminología, cien años después (aunque buena parte de sus términos se sustituyó durante las primeras décadas del siglo XX; por cierto, también puede expresarse de otro modo: gran parte de los términos de la gramática, aproximadamente la mitad, sigue utilizándose en la lingüística actual). Era una gramática limitada, dedicada ante todo a la morfología, pero nos alegraría mucho que la juventud que hoy termina la escuela secundaria y el gimnasio dominara al menos los temas que en ella se exponen.

TÉRMINOS DE LINGÜÍSTICA EN «LIETUVIŠKOS KALBOS GRAMATIKA» (1901) DE PETRAS KRIAUŠAITIS

Resumen

Este artículo examina la presentación de los términos, estudia sus sinónimos y variantes, así como cuestiones relativas a su estructura y derivación, y analiza el destino de esos términos. Se señala que casi un tercio de los términos de lingüística va acompañado de equivalentes latinos entre paréntesis, que podrían considerarse explicaciones del significado de los términos lituanos. Aproximadamente la mitad de los términos de esta gramática siguen utilizándose como términos lituanos de morfología (que constituyen la mayor parte), fonética, sintaxis y lingüística general.

Stasys KEINYS Lietuvių kalbos institutas Antakalnio g. 6, 2055 Vilnius E. paštas [email protected]

Recibido el 19/09/2001

21 Jablonskio raštai 3, Kaunas, 1934, 37.

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