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rudimentin|is,-ė (1) biol. rudimentario; que no se ha desarrollado lo suficiente, que está desapareciendo, residual; ~iai organai (órganos que han perdido su función durante la evolución del organismo y están en vías de desaparecer, por ejemplo, el apéndice del ciego, el cóccix, etc.)

La definición del término compuesto rudimentiniai organai en este caso no hace más que duplicar la definición principal y, en nuestra opinión, es completamente innecesaria. En este sentido, el DLKŽ contiene bastantes casos de este tipo.

Probablemente tenga razón el lingüista soviético F. Sorokoletovas, al sostener que la mejor definición de los términos específicos en un diccionario explicativo consiste en incorporarlos a un grupo de conceptos afines, y no en explicar detalladamente de qué está hecho cada elemento, para qué se usa, etc.2, porque, en efecto, tales definiciones (sobre todo las de herramientas y aparatos) quedan obsoletas muy rápidamente. Además, si no se integra el concepto definido en un concepto subordinante más amplio o se utiliza una definición incompleta, es muy fácil caer en la superficialidad. Tomemos un par de ejemplos:

daugin|is,-ė (2) → mucho: ~iai skaitvardžiai (que se usan con sustantivos plurales) mineralin|is,-ė (1) → mineral: ~ės trąšos. M. aliejus. M. vanduo (que contiene algún mineral disuelto)

De acuerdo con la definición incompleta del término compuesto dauginiai skaitvardžiai, en el primer ejemplo citado arriba se deduciría que el numeral empleado en la combinación de palabras penkti metai puede considerarse un numeral colectivo. El agua del pozo más sencillo también contiene minerales disueltos, pero ¿por qué nadie llama mineral a esa agua?

Sería más conveniente colocar los sinónimos de los componentes modificadores de los términos compuestos no después del término compuesto completo, como se hace en la mayoría de los artículos del DLKŽ (cf. išprūdinės durys — išprūdinis,-ė art., garsinė rašyba — garsinis,-ė art., garankštinis dantis — garankštinis,-ė art., etc.), sino intercalarlos en el medio del término compuesto (cf. tvirtapradė || tvirtagalė priegaidė — priegaidė art.), ya que en muchos casos los sinónimos de un término compuesto son también términos de una sola palabra (cf. smiltinis akmuo: smiltainis — smiltinis,-ė art.).

Al uniformar las diferencias señaladas arriba en la presentación y las definiciones de los términos compuestos del DLKŽ, la estructura de sus artículos resultaría un poco más compacta y, lo que es más importante, a las personas les sería más fácil consultarlo.

K. Gaivenis

PUBLICACIÓN SIGNIFICATIVA DE LINGÜISTAS BIELORRUSOS

Дыялекталагічны атлас беларускай мовы, Мінск, 1963. VIII + 338 žemėl. + 970 p.

Entre las publicaciones de mayor envergadura y relevancia que en los últimos años han enriquecido no solo la lingüística bielorrusa, sino también, en general, la lingüística soviética, figura sin duda el «Atlas dialectológico de la lengua bielorrusa», publicado por el Instituto de Lingüística J. Kolas de la Academia de Ciencias de la RSS de Bielorrusia. Esta publicación es fruto de muchos años de arduo

2 Véase Ф. П. Сороколетов, Смысловая характеристика терминов в толковых словарях, „Лексикографический сборник“, вып. V, М., 1962, p. 130.

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trabajo colectivo. Los materiales del Atlas se recopilaron conforme a un programa especial en 1027 localidades habitadas de la RSS de Bielorrusia. En la labor de recopilación, que duró más de una década, participaron, además de los lingüistas del Instituto de Lingüística J. Kolas de Minsk, numerosos colaboradores: profesores, doctorandos y estudiantes de los centros de enseñanza superior de la república, así como muchos docentes de enseñanza secundaria. También se encargó de preparar el Atlas para su publicación un numeroso equipo de investigadores; la obra completa fue editada por R. Avanesov, miembro correspondiente de la Academia de Ciencias de la URSS, K. Krapiva, académico de la Academia de Ciencias de la RSS de Bielorrusia, y J. Mackevič, doctora en filología.

El «Atlas dialectológico de la lengua bielorrusa» consta de dos grandes volúmenes. El primero incluye mapas auxiliares (administrativos e históricos de la RSS de Bielorrusia), así como mapas lingüísticos. Estos últimos son 338. En ellos se muestra la distribución y las zonas de uso de los principales rasgos fonéticos y morfológicos de los dialectos bielorrusos, de determinadas construcciones sintácticas y unidades fraseológicas, así como de diversas palabras y términos. El segundo volumen del Atlas está dedicado a los comentarios de esos mapas. Además, en sus artículos introductorios se examinan ampliamente diversas cuestiones de geografía lingüística; se describe la historia del surgimiento del Atlas y su estructura, y se ofrece una bibliografía de los estudios sobre los dialectos de la lengua bielorrusa.

Es ejemplar el diseño técnico tanto de los mapas individuales del Atlas como de toda la publicación en general: los colores están escogidos y armonizados con buen gusto, y los símbolos son variados, entre otras cosas.

El «Atlas dialectológico de la lengua bielorrusa» tiene, sin duda, la mayor importancia teórica y práctica para la ciencia de la lengua bielorrusa.

La rica y variada documentación dialectal que ofrece el Atlas será, ante todo, una importante fuente para la práctica de la lengua literaria bielorrusa. Ese material, junto con la determinación precisa de la distribución geográfica de diversos fenómenos lingüísticos, ayudará a resolver mejor numerosos problemas de normalización de la fonética, la morfología, la sintaxis y el léxico de la lengua literaria.

En la lengua literaria bielorrusa todavía se encuentran bastantes formas variantes, por ejemplo: цярля, цярлё y, con menor frecuencia, целёнак «ternero»; genitivo plural хам y хамаў «de las cabañas»; instrumental plural плячамі y плячыма «con los hombros»; гэта y гэтая,-ае «esta»; бяром y бярэм «tomamos»; годы y гады «años»1. Basándose en los datos dialectales publicados en el Atlas (cf. mapas n.º 84, 101 y otros), cabe suponer que los lingüistas bielorrusos decidirán cuál de las distintas formas variantes es la más adecuada para la lengua literaria.

La parte del Atlas dedicada al léxico pone de manifiesto la abundancia de sinónimos en la lengua bielorrusa; cf. los nombres de la correa del yugo del mayal (2592): гужчык, уж, вуісоўка, прывязка, увязка, завязка, угарўна, каніца, пуціца, рэмень, хамуцік, прузік, сырмац, набойка, вароўка y otros; los sinónimos del verbo hablar (320): гутарыць, гаманіць, балакаць, жгуціць, гукаць, зюкаць, гаварыць. La rica documentación léxica dialectal que ofrece el Atlas será una fuente insustituible para los lingüistas bielorrusos que crean y perfeccionan la terminología nacional de diversos sectores de la economía y la cultura. Ese material también llevará a los lingüistas a reconsiderar cuál de los sinónimos usados hasta ahora debe considerarse palabra básica o término de la lengua literaria. Por ejemplo, el nombre más extendido de la despensa (camarita), смо́нка, aparece correctamente en primer lugar en el Atlas (240),

1 Cf. М. Г. Булахоў, Аб некаторых пытаннях нармалізацыі і развіцця беларускай літаратурнай мовы, „Працы Інстытута мовазнаўства АН БССР“, вып. 1, Мінск, 1954, р. 3—21.

2 Aquí y en los demás lugares, el número entre paréntesis indica el número de orden del mapa en el «Atlas dialectológico de la lengua bielorrusa».

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Mientras que en el «Diccionario bielorruso-ruso»3 se remite desde esa palabra a la voz варбу́нá, usada en una zona relativamente pequeña del centro de Bielorrusia; las palabras бульбоўнік «tallo de patata» (281), плёскуни «cáñamo escamoso» (283), стог «cono, montón» (288), рубель (рубель) «rastrillo de heno» (289) se usan y conocen mucho más ampliamente que sus sinónimos incluidos en el diccionario: бульбянік, манцы, сцірта, жэрдка, etc.

El Atlas ayudará a esclarecer muchas cuestiones teóricas importantes relativas a la formación de los dialectos bielorrusos, los procesos de desarrollo de la lengua literaria y los vínculos históricos de los bielorrusos con los pueblos eslavos vecinos (rusos, ucranianos y polacos) y con otros pueblos.

Entre las lenguas eslavas, el bielorruso suele considerarse una lengua eslava oriental con elementos de las lenguas eslavas occidentales. Así pues, en cierto sentido, el bielorruso es como una lengua de transición entre las lenguas eslavas orientales y occidentales. En muchos casos, el material léxico del Atlas lo confirma de manera especialmente clara.

El léxico del este y el noreste de Bielorrusia está estrechamente relacionado con el léxico de los dialectos rusos vecinos, cf. ло́вька «cuna» (247) — ruso ло́вка; адва́л «vertedera (del arado)» (256) — ruso отва́л; ву́тка «pato» (297) — ruso у́тка; ска́церць «mantel» (325) — ruso ска́терть; хозя́ин «dueño» (334) — ruso хозя́ин; балны «enfermo, indispuesto» (319) — ruso больной. El léxico del oeste y el suroeste de Bielorrusia tiene más correspondencias en ucraniano y polaco; cf. los sinónimos de los nombres antes mencionados, usados en esa parte de Bielorrusia: кало́чка, кало́ўка «cuna» — ucraniano колі́ска, polaco kołyska; палі́ца (па́ліца) «vertedera» — ucraniano полі́ця; ка́чка «pato» — ucraniano ка́чка, polaco kaczka; абрус (абрус, абру́сак) «mantel» — ucraniano обру́с, polaco obrus; гаспадар «dueño» — ucraniano госпо́дар, polaco gospodarz; хворы «enfermo, indispuesto» — ucraniano хворий, polaco chory.

También hay bastantes palabras que vinculan el bielorruso únicamente con una de las lenguas eslavas, por ejemplo con el polaco: студня «pozo» (241) — polaco studnia; насі́льды, насі́ла «angarillas» (249) — polaco nosidło; тэнца «arcoíris» (312) — polaco tęcza; зі́мна «frío» (321) — polaco zimno.

El material léxico presentado en el Atlas muestra y precisa también la distribución geográfica de los préstamos incorporados al bielorruso desde otras lenguas, y ayuda a comprender mejor las direcciones de difusión de esos préstamos. Por ejemplo, queda delimitada con exactitud la zona donde se usan germanismos llegados a través del polaco, como: андарак «falda» (329) — alemán Unterrock, polaco andarok (cf. también el dialectal lituano andarokas); шні́хір «granero» (239) — alemán (prusiano oriental) spiker, polaco spichler (lituano dialectal špykerė, špykeris); шуп, шу́рбк «cobertizo, caseta» (238) — alemán (prusiano oriental) šu(e)r.

Al igual que las diferencias léxicas, las diferencias dialectales de las principales características fonéticas, morfológicas y sintácticas confirman en muchos casos los dos grupos principales de dialectos bielorrusos: el nororiental y el suroccidental. Por ejemplo, son características de los dialectos nororientales las formas lavar «volver a lavar, enjuagar, lavar» (10), ciudad «ciudad» (13), niño «niño» (85), casa nueva «una nueva isba» (124), toma «toma (3.ª persona del singular)» (148), habla «habla (3.ª persona del singular)» (149), caminan4 «caminan (3.ª persona del plural)» (157), sentarse «sentarse» (174) tienen los siguientes equivalentes en los dialectos suroccidentales: volver a lavar,

3 Véase Белорусско-русский словарь, bajo la dirección del académico de la Academia de Ciencias de la RSS de Bielorrusia K. K. Крапива, Moscú, 1962.

4 Las formas generalizadas de la tercera persona del plural del presente con -уць (-юць), en lugar de -аўц (-яўц), también se usan en los dialectos rusos vecinos; cf. Ю. Ф. Мацкевіч, Марфалогія дзеяслова ў беларускай мове, Мінск, 1959, p. 175, 251.

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э́род, дзіўя, новую хату, бярэ, кажа, ходзіць, се́сці. Basándose en los materiales del Atlas, los lingüistas bielorrusos concluyen que los dialectos del suroeste de Bielorrusia han conservado más rasgos arcaicos que los del noreste5.

En efecto, numerosos fenómenos dialectales del bielorruso presentan también una distribución algo distinta. Por ejemplo, el Atlas muestra que las isoglosas de algunos rasgos sintácticos dividen el área de la lengua bielorrusa en una parte oriental y otra occidental. Así, en la parte oriental se emplean las construcciones пайшоў к бацьку «fue (fui, fuiste) a casa del padre» (217), ехаў на кані «iba (iba, ibas) a caballo» (222), у мяне баліць галава «me duele la cabeza» (223), mientras que en la parte occidental se usan пайшоў да бацькі, ехаў канём (esta construcción también está muy extendida en casi todos los dialectos meridionales bielorrusos), мне баліць галава.

Las isoglosas de distribución de estas últimas construcciones, al igual que las de muchos otros rasgos presentados en el Atlas, rebasan las fronteras de Bielorrusia y atraviesan las áreas de las lenguas eslavas vecinas (ruso, ucraniano y polaco) o de las lenguas bálticas (lituano y letón)6. Así pues, el «Atlas dialectológico de la lengua bielorrusa» aportará materiales valiosos también al atlas general de las lenguas eslavas, a la lingüística histórico-comparativa y a diversos otros estudios.

Naturalmente, esta publicación también es importante para los estudios de la lengua lituana. Los estrechos vínculos entre los pueblos bálticos y eslavos, mantenidos durante largos siglos, dejaron huellas claras en las lenguas de esos pueblos. Desde hace tiempo, los lingüistas se interesan especialmente por los rasgos comunes de las lenguas de dos vecinos muy próximos —el lituano y el bielorruso— y por la influencia mutua entre ellas. Por ejemplo, la velarización de la consonante l en los dialectos orientales del lituano (cf. láDas < lėdas, aukūnė < alkūnė), la pronunciación de las africadas c, dz en lugar de las consonantes t, d de la lengua estándar (cf. dúoc, dzienà en lugar de dúoti, dienà) también es característico del bielorruso (cf. воўк < волк «lobo»; даць < дать «dar», дзень < день «día»). Según algunos lingüistas, el bielorruso habría contribuido precisamente a la difusión de estos rasgos en los dialectos lituanos. Sin embargo, la influencia más marcada del bielorruso se aprecia en el léxico dialectal lituano. He aquí algunos bielorrusismos de uso más extendido: batviniai «remolachas, sopa de hojas de remolacha» (bielorr. бацвін(н)е «hojas y tallos de remolacha»), bočia, bočius «padre, abuelo» (bielorr. бацька «padre»), bulba «patata» (bielorr. бульба), uzbonas «jarra» (bielorr. збан «jarra, vasija»), ūtar yti «hablar, conversar» (bielorr. гутарыць). Algunos préstamos del bielorruso llegaron incluso al léxico de la lengua literaria lituana, por ejemplo: norągas, priešlas, sijōnas (bielorr. нарог; прэсла, прісло; са́йн).

En efecto, a veces surgen dudas sobre si un préstamo del lituano procede del bielorruso o de otra lengua eslava (por ejemplo, el polaco o el ruso). En esos casos, el «Atlas dialectológico de la lengua bielorrusa» será ahora de gran ayuda para los lingüistas, pues ofrece una geografía precisa de muchas palabras y formas bielorrusas. Basándose en los datos del Atlas, será posible precisar la explicación del origen de más de una palabra lituana. Por ejemplo, hasta ahora se ha explicado de diversas maneras el origen del dialectal gručkas «nabo». Se ha intentado relacionar esa palabra tanto con la palabra polaca gruszki «cierta variedad de patata» como con la bielorrusa бружка8 «nabo», y también se ha derivado de una forma dialectal lituana

5 Cf. Ю. Ф. Мацкевич, А. Г. Мурашко, А. В. Орешонкова, Об итогах работы по составлению атласа белорусских народных говоров, „Вопросы диалектологии восточно-славянских языков“, Москва, 1964, p. 45 tt.

6 Cf. А. П. Непокупный, Ареальные аспекты балто-славянских языковых отношений, Киев, 1964, p. 62 tt.

7 Cf. E. Fraenkel, Litauisches etymologisches Wörterbuch, Heidelberg-Göttingen, 1955 y ss., p. 302.

8 Plg. Lietuvių kalbos žodynas, III, Vilnius, 1956, p. 653.

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krūčkas «griežtis» (en lugar de esta forma, también tomada del bielorruso, se considera que la oclusiva sonora inicial g surgió ya en los propios dialectos lituanos⁹). El Atlas muestra que el bielorruso, además de otros nombres para el griežtis (бручка, бручка, бручна, грыжчына, грыжа, кру́чка...), también tiene гру́чка (276). Este último nombre, al igual que кру́чка, es característico de los dialectos bielorrusos de la frontera lituana (distritos de Glubokoye y Pastavy). Por tanto, las formas krūčkas y grūčkas que hoy se usan en algunos dialectos lituanos probablemente se tomaron de diferentes dialectos del bielorruso.

El «Atlas dialectológico de la lengua bielorrusa» será también de gran utilidad para los lingüistas que estudian la influencia de las lenguas bálticas (lituano y letón) en el bielorruso. En primer lugar, llaman la atención los dialectalismos que se encuentran sobre todo en los dialectos bielorrusos en contacto directo con los dialectos lituanos o letones; por ejemplo, el sufijo -юк (-ук), usado para formar ciertos sustantivos diminutivos (296); el sufijo -ене, usado para formar palabras como бульбаве́не, «tallo de patata» (compárese con las formas dialectales lituanas bulviẽnis, bulbiẽnis), кармафле́не, «íd.» (280-2); palabras aisladas: рэгзіні, ре̨зіні (254), lituano rėžginės; жэгін (234), lituano žaginys; дзірван (275), lituano dirvonas; асве́р, свер, свіршня, свірсня... (242-4), lituano svirtis. El bielorruso usa ampliamente los siguientes préstamos bálticos: мянта, мянця, ме́нта, ме́нця... (264), lituano mentė; сіірта (сіірта), сіірда... (288), lituano stirta; свіран, све́ран, свіро́нак (239), lituano svìrnas, etc. El supuesto lituanismo ёўня, ёўня (233), lituano jauja10, es frecuente sobre todo en la parte oriental de la RSS de Bielorrusia, mientras que en el extremo suroccidental (Polesia) se encuentra клу́ня, клёня (235), lituano klúonas.

Desde los dialectos lituanos orientales probablemente pasaron también a los dialectos bielorrusos vecinos ciertas llamadas para animales o aves; por ejemplo, para las vacas: тпрусь-тпрусь (304), lituano tprus(e)-tprus(e); para las ovejas: базь-базь (305), lituano baz-baz; para los gansos: зю-зю-зю, зюлю-зюлю, жуль-жуль (307), lituano žiu-žiu-žiu, žiul(e)-žiul(e), žiu-žiu, etc.

El material léxico presentado en el Atlas también facilitará la comprensión de casos análogos de formación de palabras y de préstamo de significados concretos. La relación entre las formas mažinki, mažilki, mažilnik, «cementerio» (318), usadas sobre todo en los dialectos bielorrusos occidentales, y la palabra mažila, «tumba», es análoga a la relación entre el lituano kapai, kapinės y kapas11. Es posible que los bielorrusos occidentales hayan tomado del lituano uno de los significados del verbo rauti; compárese el bielorruso лён рваць con el lituano linus rauti, «arrancar lino»; en los dialectos bielorrusos orientales se dice en este caso: лён браць (267).

El material del Atlas también permite apreciar mejor la distribución en el territorio de Bielorrusia de algunas palabras comunes a las lenguas bálticas y eslavas, por ejemplo: клець (239), lituano klėtis; малака, мо́лака, мало́ка (315), lituano talkė; арúць, о́руць (265), lituano arti.

El estudio de las afinidades entre las lenguas lituana y bielorrusa y de su influencia mutua tendrá aún más éxito cuando aparezca también el atlas de la lengua lituana. Es una lástima, sin embargo, que los «Programas» conforme a los cuales se recopiló el material para los atlas de las lenguas bielorrusa y lituana no se coordinaran debidamente de antemano: por ejemplo, ambos «Programas» podrían haber incluido

9 Plg. V. Urbutis, Dvi etimologijos pastabos, „Kalbotyra“, I, Vilnius, 1958, p. 220–221.

10 Compárese E. Fraenkel, Litauisches etymologisches Wörterbuch, p. 192.

11 En los dialectos polacos septentrionales se usa la forma mogiłki, «cementerio», que, según algunos lingüistas, es un préstamo semántico —o calco— del lituano; compárese Cz. Kudzinowski, Jacyngowie w języku, „Acta Baltico-slavica“, Białystok, 1964, p. 224.

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que haya muchos más problemas comunes o análogos de sintaxis y léxico (el léxico es precisamente lo que mejor revela las relaciones históricas entre esas lenguas).

El «Atlas dialectológico de la lengua bielorrusa», por su estructura y sus principios de elaboración, no se diferencia en cierto sentido de los atlas lingüísticos soviéticos12 publicados anteriormente ni de muchos atlas extranjeros. En este atlas solo se presenta material factual (se muestra la distribución geográfica de los fenómenos dialectales más importantes de la lengua bielorrusa), pero no se estudia ni se analiza científicamente dicho material. Cabe esperar que los lingüistas bielorrusos realicen ese trabajo en el futuro y publiquen en otras obras las generalizaciones y conclusiones obtenidas13.

Algunas otras observaciones críticas que pueden hacerse a los compiladores del «Atlas dialectológico de la lengua bielorrusa» se refieren, en su mayoría, a aspectos secundarios y a detalles metodológicos particulares. Mencionaremos aquí algunos de ellos.

En el Atlas hay mapas dedicados a nombres o términos cuyos significados no se han especificado ni diferenciado con suficiente precisión. Por ejemplo, el mapa n.º 231 muestra la distribución de diversos nombres para el aprisco. Uno de los nombres más utilizados es аўчарнік, que, sin embargo, en distintas zonas de Bielorrusia designa objetos no del todo iguales: con ese nombre se llama tanto al cercado de las ovejas dentro del establo común como a un anexo del establo destinado a las ovejas y a un establo ovino completamente independiente (de granja colectiva). El mapa no permite apreciar la diferenciación de los significados de la palabra аўчарнік ni de sus otros sinónimos, ni la distribución geográfica de esos significados. Es cierto que tales deficiencias se deben también a ciertas causas objetivas, sobre todo a que los datos lingüísticos o etnográficos anotados por los recolectores de materiales para el Atlas eran insuficientes o no del todo precisos.

Parece innecesario que los mapas del Atlas no muestren la distribución geográfica de sinónimos tan interesantes o relativamente extendidos como істомка, барання junto a стомка, варыўня «cuartito, despensa» (240); сіверна, се́верна junto a холодна, сцюдзёна, зімна «frío» (321), etc.

Las construcciones sintácticas no se presentan de manera totalmente uniforme: en algunas se indican los acentos de todas las palabras (208, 209, 212, 213, 216, 217, 219), pero en otras no (206, 207, 214, 215, 218).

Los títulos de algunos mapas del Atlas son demasiado lacónicos y, por ello, no siempre permiten al lector comprender el contenido del mapa. Esto ocurre especialmente cuando la palabra del título tiene varios significados; compárese el ambiguo título del mapa n.º 229, «Назвы гары»: el mapa muestra la distribución de los nombres del desván (cobertizo), pero la palabra bielorrusa гара significa no solo «desván», sino también «montaña» (este último significado aparece primero en el diccionario). Habría sido conveniente añadir los términos latinos a los títulos de los mapas que nombran plantas.

Entre los mapas auxiliares del Atlas echamos en falta un mapa geográfico (del relieve) de la República Socialista Soviética de Bielorrusia, que quizá ayudaría a comprender mejor el origen y la distribución de las isoglosas de determinadas particularidades dialectales.

K. Morkūnas ir A. Vidugiris

12 Compárese, por ejemplo, Атлас русских народных говоров центральных областей к востоку от Москвы, под редакцией Р. И. Аванесова, Москва, 1957; Й. О. Дзензелівський, Лінгвістичний атлас українських народних говорів Закарпатської області УРСР (Лексика), 1, Ужгород, 1958.

13 Los lingüistas bielorrusos ya han publicado algunas obras de carácter general basadas en el material del Atlas; compárese el importante trabajo colectivo «Нарысы па беларускай дыялекталогіі» (Мінск, 1964, 416 р.), así como artículos independientes en las publicaciones «Вопросы диалектологии восточно-славянских языков» (Москва, 1964), «Беларуская мова». Даследаванні па лексікalogіі (Мінск, 1965), etc.

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