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Sobre las desinencias y las terminaciones de tema

Estas líneas fueron motivadas por el comentario del prof. Vytautas Ambrazas al artículo de Jolanta Vaskelienė (Vaskelienė 2006), publicado en este número ALL (pp. 109–111), sobre el artículo publicado en el número 54 de ALL12. La autora del artículo citado, basándose en la propuesta de algunos autores de considerar, desde una perspectiva sincrónica, como desinencias las terminaciones -a, -i, -o de las formas de tercera persona de los verbos lituanos, intentó aplicar este análisis a la descripción de los participios y los gerundios. Este intento de reconsiderar a fondo las consecuencias que tiene en otros ámbitos de la descripción gramatical la interpretación elegida para un fenómeno determinado es, sin duda, útil y se practica con demasiada poca frecuencia. Sin embargo, según Vytautas Ambrazas, el análisis en el que se basa la autora del artículo ya había sido ampliamente debatido en la bibliografía y rechazado. El prof. Ambrazas recuerda los trabajos de Vladas Žulys y Tatjana Bulygina, en los que «… se demostró de manera concluyente que el sistema sincrónico de conjugación de los verbos lituanos puede describirse de forma transparente y coherente solo si se consideran las terminaciones de las formas de tercera persona como terminaciones vocálicas de tema, mientras que los intentos de convertirlas en desinencias oscurecerían la conjugación con una multitud de flexiones artificiales» (p. 110).

En efecto, la descripción que considera las terminaciones de las formas de tercera persona como terminaciones de tema quizá parezca más económica y, por tanto, mejor que aquellas en las que se las considera desinencias. Sin embargo, parece dudoso que su ventaja pueda «demostrarse de manera concluyente», resolviendo definitivamente el problema y cerrando para siempre los debates al respecto. Además, al resolver una cuestión, surgen otras en distintos ámbitos. Al reintroducir las terminaciones de tema en la flexión verbal, surge inevitablemente la pregunta: ¿por qué no introducirlas también en la flexión nominal?

Aunque los autores de la Gramática de la lengua lituana contemporánea (en adelante: DLKG) reintrodujeron en la conjugación verbal las terminaciones de tema suprimidas en la Gramática académica, no se atrevieron a describir las declinaciones nominales según un principio similar. En las formas vyr-a-ms, žmon-o-ms, šun-u-ms, gėl-e-ms, av-i-ms, las vocales a, o, u, ė, i siguen formando parte de desinencias indivisibles en la descripción presentada en esta gramática, tal como sucedía en la Gramática académica. Como desconocemos los entresijos de la redacción de DLKG, solo podemos conjeturar por qué se eligieron principios distintos para la descripción del nombre y la del verbo. Cabe suponer que ciertos argumentos puramente estadísticos pudieron tener alguna importancia. En efecto, la proporción de formas cuyo antiguo final de tema permanece intacto y es fácilmente reconocible es mayor en la conjugación que en la declinación. En el presente del verbo vesti

12 Quisiera agradecer aquí a la Dra. O. Vaičiulytė-Romańczuk (Universidad de Varsovia), con quien hace poco tuve ocasión de debatir cuestiones de formación de palabras en lituano. Estas discusiones me ayudaron a formular algunas de las ideas expresadas en estas notas.

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en el paradigma, de las cinco formas que realmente difieren entre sí, tres (60%) conservan intacta la terminación de tema -a- (veda, vedame, vedate), y solo dos la fusionan con la desinencia (vedu, vedi). En el paradigma del sustantivo gėlė, de un máximo de trece formas diferentes (el vocativo plural siempre coincide con el nominativo), siete (algo menos del 54%) conservan intacta la terminación de tema -ė- (sing. gėlė, gėlės, gėlėje; pl. gėlės, gėlėms, gėlėmis, gėles); en los demás casos, para operar con la vocal de la terminación de tema es necesario introducir reglas morfonológicas adicionales. La diferencia no es muy marcada, pero en otras declinaciones los resultados son algo peores: en el caso de los temas en -o- (liepa, dativo pl. liepoms), solo el 46% de las formas conserva la vocal -o-. Por supuesto, todo esto no son más que conjeturas: no sabemos si los autores de DLKG llegaron siquiera a considerar la posibilidad de describir la flexión de nombres y verbos según principios uniformes, operando con terminaciones de tema. Al parecer, los artículos de Bulygina y Žulys llevaron a los autores a modificar la descripción del verbo, mientras que ni siquiera se planteó la cuestión de unificar las descripciones de la flexión verbal y nominal. Sin embargo, habría que considerar esa posibilidad por varias razones.

Ante las mencionadas diferencias estadísticas, cabría aceptar un tratamiento distinto de los verbos y los nombres, introduciendo las terminaciones de tema únicamente en la descripción de la flexión verbal. Sin embargo, hay otra cuestión compleja de la tradición gramatical lituana que invita a reconsiderar la descripción del nombre: la llamada derivación desinencial. Esta noción es un rasgo peculiar de la gramática lituana: resulta casi imposible traducir incluso el término a otras lenguas. ¿De dónde procede?

El autor de estas líneas no ha realizado estudios exhaustivos de la tradición de descripción de la formación de palabras lituanas, pero quizá no sea demasiado arriesgado afirmar que esta surgió al eliminar las terminaciones de tema de los nombres. Puesto que la terminación -us de la palabra stiklius se considera sincrónicamente una desinencia, hay que concluir que, con respecto a la palabra base stiklas, esta palabra solo difiere en un elemento: la desinencia. Al comparar la palabra belangė con la palabra base langas, se distinguen dos recursos de formación: un prefijo y una desinencia. Esta descripción parece convincente a primera vista, pero encierra una paradoja: puesto que cada caso tiene una desinencia diferente, en realidad la palabra stiklius tiene no uno, sino trece recursos derivativos diferentes, uno para cada caso, excepto por las desinencias siempre idénticas del nominativo y el vocativo plural.

Por lo general, no se reflexiona sobre esta complicación: se dice que en la palabra stiklius se emplea como recurso derivativo la desinencia -us, pero, en esencia, aquí se opera con una desinencia abstracta, «generalizada» («la desinencia -’us o las desinencias correspondientes de ese mismo paradigma»). Urbutis (1978: 221) subraya explicitis verbis que en estos casos se hace referencia al conjunto de las desinencias de los casos nominales. Pero esta precisión de la formulación no cambia la esencia del asunto: en lugar de operar con una forma constante, común a todas las formas flexivas

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como rasgo derivativo común, el recurso derivativo se confunde con un elemento que alterna según la categoría gramatical —la desinencia—, y resultan recursos derivativos distintos para cada caso y ambos números. Esta construcción defectuosa podría evitarse separando de la desinencia la terminación de tema, que es común a todos los casos y ambos números. En tal caso, en la palabra stiklius el recurso derivativo empleado sería el cambio de la terminación de tema (-a- → -’u), mientras que la desinencia seguiría siendo la misma. La formación de la palabra belangė se caracterizaría por dos recursos: el prefijo be- y la terminación de tema -ė-; en la forma nominativa belangė no habría desinencia (puesto que las formas nominativas tampoco están marcadas, igual que las formas de tercera persona del verbo en su paradigma, esto parece completamente normal).

A favor de este modo de descripción podría aducirse otro argumento: ya se aplica parcialmente en la descripción de la formación de palabras del lituano, aunque de manera encubierta. ¿En qué se diferencian, desde el punto de vista de la formación de palabras, las palabras karalienė y kiauliena? Según DLKG, por los sufijos: en un caso -ienė (p. 142) y en el otro -iena (p. 141). Pero esto contradice claramente la descripción de la flexión nominal presentada en esa misma gramática: al fin y al cabo, -ė y -a son desinencias, por lo que ambos vocablos comparten el mismo sufijo. ¿Puede una desinencia formar parte de un sufijo? Probablemente no debería ser así, pero si acordáramos que los recursos derivativos de las palabras karalienė y kiauliena constan de un sufijo sensu stricto y una terminación de tema, obtendríamos dos combinaciones derivativas distintas: -ien-ė- y -ien-o-, a las que se podrían atribuir significados derivativos distintos. De hecho, eso es lo que se hace al distinguir los sufijos -ienė y -iena. Sin embargo, así se contradice la descripción flexiva presentada en otro lugar (según la cual -a y -ė son desinencias) y, en esencia, también la noción de «derivación mediante desinencias». Al comparar las palabras belangė (: langas) y kiauliena (: kiaulė) se observa que en ambos casos cambia la clase flexiva; sin embargo, en un caso este cambio se considera un recurso derivativo, mientras que en el otro se ignora, incorporando el rasgo de la clase flexiva al sufijo. Las contradicciones en la propia concepción de la gramática quedan ocultas, y normalmente nadie repara en ellas (aunque Urbutis 1978: 222 alude brevemente a este asunto).

La propuesta aquí presentada de reintroducir las terminaciones de tema también en la flexión nominal no es la única posible. En lugar de operar con terminaciones de tema, podría operarse con un rasgo derivativo abstracto, sin realización fonética: el cambio a otro tipo de clase flexiva. Ya Urbutis (1978: 221), junto a «derivación mediante desinencias», propuso el término «paradigmatización». Smetona (2005), por ejemplo, utiliza el término «paradigmatización».

Pero ¿qué es la paradigmatización? ¿El paradigma mismo o un cambio de paradigma? Si se trata del paradigma mismo, surge cierta complicación, pues entonces no quedan palabras derivadas

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desde el punto de vista derivativo. El conjunto de las desinencias desempeñaría entonces no solo funciones flexivas, sino también derivativas. Las desinencias flexivas del sustantivo brolis derivarían del tema brol’-, mediante la formación de palabras, el sustantivo brolis, aunque aquí no es fácil definir el significado derivativo. Por otra parte, si el rasgo derivativo es el cambio de paradigma, la descripción de la formación de palabras también se complica considerablemente. Pues, al describir los recursos derivativos de las palabras bro­lelis, vaikelis, sūnelis, normalmente no nos planteamos a qué paradigmas pertenecen las palabras de base brolis, vaikas, sūnus: el sufijo determina mecánicamente el tipo de flexión, con independencia de la clase flexiva de la palabra de base. Pero si, al considerar la relación entre langas ir belangė, consideramos el cambio de tipo de paradigma un recurso derivativo, también debemos proceder así en el caso de vaikelio (← vaikas). Esto complica mucho la descripción, pues obliga a incluir en ella mucha información innecesaria y totalmente predecible, como, por ejemplo, que el paradigma flexivo de la forma diminutiva vaikelis difiere del paradigma de la palabra vaikas.

Visa tai turint omenyje, ne toks jau blogas atrodo senas, dar Skardžiaus (1943) taikomas principas, kai (kad ir nenuosekliai) išskiriami tokie dar ybiniai elementai, kaip -ja- (aukštis ← aukštas), -ju- (anglius ‚anglininkas, Köhler‘ ← anglis), arba (kai kamiengalis sudaro kompleksinį vienetą su priesaga) -ala- (augalas), -inja- (sidabrinis) ir pan. Tokia traktuotė gali atrodyti pernelyg istorinė, tačiau ne mažiau istoriškai motyvuotas yra teiginys, jog formoje augu slypi kamiengalis -a-. Panašiai, kaip ir veiksmažodžių asmenuotės atveju, sprendimas įsivesti kamiengalius į daiktavardžio linksniuotės aprašą galėtų būti motyvuojamas ne prielaida, jog sinchroninis aprašas turėtų sutapti su istoriškai pagrįstu, o siekiu dabartinės lietuvių kalbos kaitybinę ir darybinę morfologiją aprašyti paprastai ir neprieštaringai. Daiktavardžio atveju tokio aprašo privalumas būtų trigubas: (i) pačios daiktavardžio kaitybos aprašas įgytų tuos pačius „skaidrumo ir nuoseklumo“ požymius, kuriuos prof. Ambrazas pripažįsta ir pabrėžia veiksmažodžio asmenuotės atveju, (ii) daiktavardžio ir veiksmažodžio kaitybos aprašai būtų paremti vienodais principais, (iii) paprastesnis taptų žodžio darybos aprašas ir neliktų prieštaravimų, kai tas pats segmentas -ė- tos pačios gramatikos puslapiuose vienur laikomas galūne, o kitur – priesagos (-ienė) dalis.

Los autores de DLKG decidieron no aprovechar estas ventajas, y no pretendemos criticar aquí su decisión. Sin embargo, no vemos fundamento para afirmar que las soluciones adoptadas en esta gramática sean más transparentes y coherentes que las empleadas en el artículo de Jolanta Vaskelienė. Al contrario: el enfoque según el cual las terminaciones de las formas augal-a-ms y aug-a (-ams y -a) son desinencias es más coherente que el enfoque de los autores de DLKG, según el cual solo la terminación de la primera forma, -ams, es una desinencia.

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BIBLIOGRAFIJA

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Skardžius, P. 1943/1996. Lietuvių kalbos žodžių daryba. Vilnius: Lietuvių kalbos institutas, 1943. Perspausdinta: Rinktiniai raštai 1, par. A. Rosinas, Vilnius: Mokslo ir enciklopedijų leidykla, 1996.

Smetona, A. 2005. Pagrindinių darybos būdų skyrimo klausimu. Acta Linguistica Lithuanica 52, 83–89.

Urbutis, V., 1978. Žodžių darybos teorija. Vilnius: Mokslas.

Vaskelienė, J. 2006: Dėl esamojo ir būtojo kartinio laiko dalyvių bei padalyvių darybos ir morfeminio skaidymo. Acta Linguistica Lithuanica 54, 83–93.

Axel Holvoet

Lietuvių kalbos institutas

P. Vileišio g. 5, 10308 Vilnius, Lietuva

Dėl sintaksinio dviprasmiškumo ir teminės-reminės struktūros

Su Rolando Mikulsko „Pastabomis dėl sintaksinio dviprasmiškumo sąvokos“ (šis ALL numeris, pp. 1–53) papolemizuoti paskatino ne tik straipsnio pavadinime minėtas klausimas, bet ir „kiti susiję dalykai“, ypač šių eilučių autoriaus 2003 m. (remiantis Bogusławskio 1977 m. koncepcija) suformuluotos aktualiosios skaid os koncepcijos kritika. Diskusija čia paliečia fundamentalius kalbos gramatinės sandaros klausimus, ir Mikulsko pastabos iškelia fundamentalias problemas.

Visų pirma dėl sintaksinio dviprasmiškumo: Rolando Mikulsko nuomone, mūsų aptariama konstrukcija Onutės žalios akys negalinti būti įvertinta kaip sintaksiškai dviprasmiška, nes ji turinti ryškią, tik šiai konstrukcijai būdingą reikšmę; sintaksinis dviprasmiškumas implikuojąs ir semantinį dviprasmiškumą, kurio čia kaip tik nepastebime.

Kognityvinėje lingvistikoje, iš kurios pozicijų Mikulskas kritikuoja mūsų analizę (panašiai kaip ir konstrukcijų gramatikoje, kurią galima laikyti kognityvinės

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