Skip to document
Back
Go to original Localized version was produced by AI. It may contain inaccuracies.
Preparing document pages…

Acta Linguistica Lithuanica 2026, vol. 94, pp. 1–12 Enlace al contenido / Enlace al contenido ISSN 2669–218X (en línea / electrónico)

TERMINOLOGÍA ONOMÁSTICA: ENTRE EL RIGOR SISTÉMICO Y LA PROLIFERACIÓN IRRESTRICTA

Terminología onomástica: entre el rigor sistémico y la proliferación irrestricta

ARTUR GAŁKOWSKI Instituto de Estudios Románicos, Facultad de Filología, Universidad de Łódź Correo electrónico: [email protected] ID de ORCID: https://orcid.org/0000-0003-2471-0886 Ámbitos de investigación: lingüística italiana, francesa y eslava, onomástica, crematonomástica, terminología onomástica, teoría onomástica, lexicología y glotodidáctica.

https://doi.org/10.35321/all94-04

RESUMEN Este artículo examina la terminología onomástica contemporánea, centrándose en la coexistencia de la coherencia sistemática y la creciente proliferación terminológica. Analiza las estrategias lingüísticas subyacentes a la formación de términos (meta)onomásticos tradicionales y emergentes, distinguiendo entre neologismos monorremáticos y formaciones sintagmáticas descriptivas. Se presta especial atención a la circulación de términos entre la onomástica, otras subdisciplinas lingüísticas y los ámbitos aplicados mediante el mecanismo de transferencia interdisciplinaria. A partir de ejemplos seleccionados de la práctica terminológica reciente, incluidas propuestas documentadas en diccionarios onomásticos contemporáneos y publicaciones académicas, el estudio examina críticamente la proliferación de términos neológicos, muchos de los cuales se caracterizan por su inconsistencia formal, su débil motivación pragmática y su limitada transparencia comunicativa. Se sostiene que la neologización excesiva e insuficientemente justificada, incluida la fragmentación de la terminología aplicada a categorías muy individualizadas de objetos designados, puede dar lugar a ambigüedad conceptual, inflación terminológica y una menor fiabilidad metodológica. En cambio, se demuestra que los términos descriptivos y estructuralmente transparentes proporcionan mayor claridad, interpretabilidad y adecuación funcional. Por tanto, el artículo pretende delimitar los límites de la creatividad terminológica en la onomástica, destacando la importancia de la disciplina conceptual, la coherencia interlingüística y la conformidad con las normas internacionalmente reconocidas de la terminología científica.

PALABRAS CLAVE: terminología onomástica, términos metaonomásticos, proliferación terminológica, transferencia interdisciplinaria, neologización, normalización terminológica, estrategias lingüísticas.

RESUMEN En este artículo se examina la terminología onomástica actual, prestando especial atención a la coexistencia de la coherencia sistémica y la creciente profusión terminológica. Se analizan las estrategias lingüísticas que determinan la formación de términos (meta)onomásticos tradicionales y nuevos, diferenciando los neologismos monorremáticos de las estructuras sintagmáticas descriptivas. Se presta especial atención a la difusión de términos en la onomástica, en otras ramas de las ciencias del lenguaje y en los ámbitos aplicados mediante el mecanismo de transferencia interdisciplinaria. Basándose en ejemplos seleccionados de la práctica terminológica reciente, documentados en diccionarios onomásticos actuales y en publicaciones científicas, el estudio analiza críticamente la difusión de neologismos, caracterizados en su mayoría por la inconsistencia formal, una débil motivación pragmática y una transparencia comunicativa limitada. Se sostiene que la creación excesiva e insuficientemente justificada de neologismos, incluida la fragmentación de la terminología aplicada a categorías muy individualizadas de objetos designados, puede provocar ambigüedad conceptual, expansión terminológica y una reducción de la fiabilidad metodológica. Por el contrario, se demuestra que los términos descriptivos y estructuralmente claros garantizan mayor claridad, comprensibilidad y adecuación funcional.

Copyright © 2026 Artur Gałkowski. Publicado por el Instituto de la Lengua Lituana. Este es un artículo de acceso abierto distribuido según los términos de la licencia Creative Commons Atribución, que permite el uso, la distribución y la reproducción sin restricciones en cualquier medio, siempre que se reconozcan el autor original y la fuente. // Publicado por el Instituto de la Lengua Lituana. Este artículo es de acceso abierto y se distribuye conforme a las condiciones de la licencia «Creative Commons» de atribución, que permiten utilizar, distribuir y reproducir el contenido sin restricciones en cualquier medio, indicando el autor y la fuente.

Recibido: / Gauta: 2026–04–29. Aceptado: / Priimta: 2026–06–02.

1

Los términos garantizan mayor claridad, comprensibilidad y adecuación funcional. Por ello, este artículo pretende definir los límites de la creatividad terminológica en la onomástica, destacando la importancia de la coherencia conceptual, la compatibilidad interlingüística y la conformidad con las normas de terminología científica reconocidas internacionalmente.

PALABRAS CLAVE: terminología onomástica, términos metaonomásticos, proliferación terminológica, transferencia interdisciplinaria, neologización, normalización terminológica, estrategias lingüísticas.

INTRODUCCIÓN

La terminología onomástica se desarrolla actualmente en un estado de tensión entre la necesidad de coherencia sistémica y la tendencia creciente a la proliferación incontrolada de nuevos términos. Aunque la creación de nuevos términos refleja el crecimiento dinámico de la investigación onomástica y su dimensión interdisciplinaria, también plantea cuestiones esenciales relativas a la claridad conceptual, la coherencia metodológica y la transparencia comunicativa de la terminología onomástica en contextos individuales, interlingüísticos y multiculturales (véanse Zgusta 1995; Šrámek 2003; Wolnicz-Pawłowska 2016; Odaloš 2018; 2022; Bijak 2019; Gałkowski 2024; 2025).

El objetivo principal de este artículo es examinar los mecanismos de formación de términos en la onomástica contemporánea y evaluar la adecuación funcional, la motivación racional y la legitimidad científica de la terminología onomástica. Se sostiene que, aunque la innovación terminológica constituye un aspecto inherente y necesario del desarrollo de los estudios onomásticos, su proliferación excesiva o insuficientemente fundamentada puede conducir a la ambigüedad conceptual, la fragmentación terminológica y el debilitamiento del rigor metodológico.

Los resultados se basan en un corpus de términos onomásticos recopilados atendiendo a sus patrones de formación de palabras, los ámbitos en los que se utilizan y el grado en que su introducción responde a una necesidad científica identificable¹. El enfoque de investigación combina el análisis lexicológico con una perspectiva semántica y pragmática que considera la estructura interna de los términos y su función en la comunicación onomástica y académica más amplia (cf. Harvalík, Valentová 2018: 55–56). Se presta especial atención a la distinción entre neologismos monorremáticos y formaciones sintagmáticas descriptivas, así como a la influencia de los recursos lingüísticos clásicos y no clásicos en la creación de términos.

El estudio contribuye a definir los límites de la creatividad terminológica en la onomástica, particularmente cuando la neologización es innecesaria, está mal justificada o es conceptualmente inestable. También aborda la necesidad de contener la terminologización excesivamente fragmentada de conjuntos dudosos de nombres que se refieren a categorías de objetos muy específicas, por ejemplo, diferentes tipos de zoónimos asignados a determinadas especies animales y de insectos, o ideónimos altamente especulativos referidos a diversos productos artísticos y mediáticos. De este modo, el estudio pretende promover un enfoque más equilibrado y crítico del desarrollo y la evaluación de la terminología onomástica.

1. LA TERMINOLOGÍA ONOMÁSTICA COMO PARTE DE LA INVESTIGACIÓN LINGÜÍSTICA Y COGNITIVA

Una vez establecida y adaptada a las teorías y métodos cambiantes del estudio de los nombres propios y de los procesos de denominación, la terminología onomástica constituye un campo científico relativamente autónomo, aunque en principio sigue siendo parte integrante de la terminología lingüística (cf. Wolnicz-Pawłowska 2016: 38). Por consiguiente, puede examinarse en el marco de la lingüística y de sus principales ramas analíticas, así como, en cierta medida,

¹ El estudio se basa en glosarios y diccionarios onomásticos y cuasi-onomásticos seleccionados, entre ellos Grundbegriffe der Namenkunde (GDN 1964), Lexique des termes utiles à l’étude des noms de lieux (LTUENL 1975), Słownik terminów używanych przy standaryzacji nazw geograficznych (STSNG 2014), Terminologia Onomastica (TON 2018), English-Romanian Dictionary of Name-related Terms (ERDNRT 2020), An Alphabetical Guide To The Language of Names Studies (GLNS 1996), A Dictionary of Ukrainian Onomastic Terminology (DUOT 2024), Slovenská onomastická terminológia (SOT 2024), List of Key Onomastic Terms (LKOT), y otras fuentes terminológicas recientes.

2

sus ámbitos teóricos. Como cualquier otro término, un término onomástico es una unidad léxica que abarca desde una sola palabra hasta una expresión pluriverbal o una estructura sintagmática, realizada en el uso lingüístico.

Por tanto, se encuentra dentro del ámbito de la investigación lingüística y de sus subdisciplinas, incluidas la lexicología, la semántica, la pragmática y la lingüística cognitiva. Un término onomástico dado, como gephyronym (< Gr. γεφύρα gephyra ‘puente’), utilizado para designar los nombres propios de puentes, puede codificar y transmitir conocimientos sobre el mundo. Puede indicar la existencia de un tipo particular de objeto onímico identificado mediante nombres propios (Šrámek 2003). Desde las perspectivas onomástica, lingüística y cultural, tales objetos pueden justificar la introducción de términos (meta)onomásticos diferenciados (Gałkowski 2021). Sin embargo, también existen otras perspectivas, incluida la opinión de que «los tipos de nombres propios deberían definirse principalmente sobre la base de las propiedades de los propios nombres, y no de los objetos que designan» (Włoskowicz 2018: 94²).

2. LAS TRANSFERENCIAS INTERDISCIPLINARIAS Y LA EXPANSIÓN DE LA TERMINOLOGÍA ONOMÁSTICA

El enfoque adoptado aquí parte del supuesto de que los nombres propios constituyen un objeto de investigación pertinente en prácticamente todas las ramas tradicionales y contemporáneas de la lingüística. Esto abarca los ámbitos analíticos centrales y se extiende a áreas más aplicadas de la investigación lingüística, como la sociolingüística, la psicolingüística, la glotodidáctica, los estudios de traducción y la lingüística de corpus. Esta última pone especialmente de relieve el alcance más amplio, el potencial y las necesidades de investigación de la onomástica. Cuando se examinan dentro de contextos discursivos, textuales o culturales específicos, los nombres propios requieren marcos analíticos y estrategias metodológicas inherentemente interdisciplinarios y, en consecuencia, más complejos. Su alcance trasciende las humanidades para abarcar otras disciplinas científicas y campos de aplicación.

La terminología onomástica se presta a la comparación con la terminología de ciencias más orientadas a los objetos, como las que describen accidentes geográficos, designados mediante nombres comunes y propios. El sustantivo común river, por ejemplo, considerado como designación fisiográfica, puede examinarse junto con nombres propios como Neris o Vilija, que funcionan dentro del hidronimicón lituano como potamonyms (< Gr. ποταμός potamós ‘río’), concretamente en el campo de la hidronomástica (cf. Hladký 2022: 322–323). Del mismo modo, el término de especie oak, atestiguado en diversas lenguas y representado por distintas formas en la terminología botánica, encuentra su equivalente onomástico en el nombre propio Bartek, que designa un roble específico reconocido como monumento natural en la región de Świętokrzyskie, en Polonia. Desde una perspectiva onomástica, este nombre ejemplifica la transonimización deantroponímica³ y pertenece a la clase de los dendronyms (< Gr. δένδρον déndron ‘árbol’), es decir, nombres propios asignados a árboles individuales del paisaje natural (cf. Bijak 2020: 75).

En términos de topografía y, más ampliamente, de ámbitos culturales, pueden considerarse los numerosos términos derivados del enfoque geográfico y geológico desarrollado por Henri Dorion y Jean Poirier en su glosario francés de términos útiles para los nombres de lugar (LTUENL 1975). Esta obra puede considerarse un punto de referencia temprano e influyente para la nueva terminología onomástica, como se refleja en compendios lexicográficos posteriores de los países eslavos orientales y meridionales (véanse, por ejemplo, EBO 2010; SUOT 2012; cf. STSNG 2014).

El análisis de fuentes, documentos y glosarios temáticos sugiere que la incorporación de términos no onomásticos a la onomástica en sentido estricto, seguida de su validación científica, no es infrecuente. A la inversa, numerosos términos onomásticos reconocidos han sido y siguen siendo adoptados por otras disciplinas y ámbitos no científicos.

² Traducido del polaco por el autor.

³ La transonimización deantroponímica se refiere al proceso mediante el cual un nombre personal, una de sus variantes o uno de sus componentes principales se transfiere a otra categoría onomástica y posteriormente designa un tipo diferente de objeto nombrado.

3

Estos procesos son espontáneos y naturales. De hecho, la onomástica no tiene el mandato exclusivo de regular las cuestiones relativas a la denominación. En los ámbitos no científicos, cualquier pretensión de ese tipo resultaría en gran medida incomprensible, particularmente en contextos en los que la terminología «paraonomástica»⁴ se utiliza habitualmente para denominar o codificar diversos productos industriales, o en prácticas pseudocientíficas como la «onomancia», que atribuye supuestos orígenes y valores psicológicos subjetivos a los nombres personales.

2.1. LA DENOMINACIÓN COMERCIAL Y LA ONOMÁSTICA APLICADA: UN CASO DE INFLUENCIA RECÍPROCA

La naturaleza interdisciplinaria de los nombres comerciales (marcas denominativas) ha atraído durante varias décadas la atención de los onomasticistas, lingüistas y otros especialistas (véase Sjöblom 2014). Aunque este ámbito parece algo alejado de la onomástica en sentido estricto, sigue siendo objeto de interés para la onomástica y, por extensión, para el marketing, particularmente en lo relativo a la regulación administrativa de los procesos de denominación.

En onomástica, o más precisamente, en cromatonomástica, los nombres comerciales asignados a productos, productores o entidades empresariales se consideran pragmonyms o pragmatonyms (< Gr. πρᾶγμα pragma ‘cosa, objeto, actividad’) o ergonyms (< Gr. ἔργον ergon ‘trabajo’), y, en un nivel más general, como marketing chrematonyms o markonyms (< Germ. mark ‘marca’), en referencia a las marcas⁵. Una marca se entiende como un signo distintivo asociado a una entidad económica particular y a su propietario. Por tanto, está protegida como activo material e intelectual, e incorpora elementos lingüísticos, gráficos y, en ocasiones, multisensoriales.

2.2. NATURALEZA DUAL DE LA TERMINOLOGÍA ONOMÁSTICA: ÁMBITOS ESTRICTOS Y NO ESTRICTOS

La clasificación básica de la terminología onomástica tradicional y emergente está determinada por las estrategias lingüísticas empleadas en su formación y se fundamenta en su carácter dual. Por un lado, existe una terminología estricta específica de la investigación onomástica y de sus objetos de estudio. Por otro lado, la terminología no estricta es de naturaleza interdisciplinaria y está influida por otras disciplinas, así como por fenómenos culturales y naturales. Sirve tanto para describir diversos ámbitos del conocimiento como para funcionar de instrumento cognitivo en la conceptualización e interpretación de fenómenos naturales y culturales.

Incluso el término onomástico más estrictamente definido y el concepto subyacente pueden considerarse susceptibles de aplicaciones interdisciplinarias no estrictas, y viceversa. Por ejemplo, el término hodonym (< Gr. ὁδός hodós ‘camino’) se utiliza no solo en onomástica, sino también en determinados contextos infraestructurales. Del mismo modo, el término poetonym (< Gr. ποιητός poiētos ‘creado, producido’) se originó en los estudios literarios y posteriormente fue adoptado por la onomástica literaria y, paralelamente, por otras ramas de la onomástica en las que se aplica el potencial creativo de los nombres. Estos desarrollos han dado lugar a la aparición de categorías más especializadas de nombres propios literarios dentro de ámbitos culturales específicos, incluidas formaciones como anthropoetonyms, topo poetonyms, mythopoetonyms, theopoetonyms and zoopoetonyms (cf. Graf 2020: 125).

⁴ La terminología paraonomástica comprende conceptos y términos situados en la periferia de la investigación onomástica. Abarca nociones interdisciplinarias pertinentes para el estudio de los nombres, así como construcciones especulativas, no estándar o carentes de fundamento científico que imitan la conceptualización onomástica, pero permanecen desvinculadas de fundamentos teóricos y metodológicos establecidos.

⁵ Para más información sobre el término markonym y sus equivalentes o variantes (p. ej., firmonyms o logonyms), véase A. Gałkowski (2022).

4

3. ESTRATEGIAS LINGÜÍSTICAS DE FORMACIÓN DE TÉRMINOS METAONOMÁSTICOS: NEOLOGISMOS MONORREMÁTICOS Y MODELOS DESCRIPTIVOS

Entre las estrategias lingüísticas subyacentes a la terminología onomástica estricta y no estricta, con especial atención a las formaciones metaonomásticas, pueden distinguirse tres grupos principales de técnicas formativas. Se trata de aquellas que permiten la identificación terminológica de «nombres de nombres», «nombres de colecciones de nombres» y «nombres de subdivisiones de los estudios onomásticos».

Grupo |1| → Formación de términos monorremáticos (sintéticos) convencionales conforme a principios establecidos de formación de términos onomásticos (p. ej., limnonym, limnonymy, limnonomastics; limnonymic and limnomanostatic < Gr. λίμνη límnē ‘lago’).

Grupo |2| → Formación de términos descriptivos dentro de un modelo nominal polirremático (analítico) (en inglés, normalmente: clase de objetos onímicos + name/denomination, o name/denomination + of + clase de objetos onímicos). Este patrón tiene realizaciones análogas en diferentes lenguas. Entre los ejemplos se incluyen Eng. lake names o names of lakes = Pol. nazwy jezior = Lith. ežerų pavadinimai, etc. Un patrón relacionado está representado por construcciones formadas por un término clave, como onymy, anthroponymy, toponymy, urbanonymy, etc., seguido de un complemento, por ejemplo, Eng. urbanonymy of Vilnius = Pol. urbanonimia Wilna = Lith. Vilniaus urbanonimija.

Grupo |3| → Formación de términos descriptivos dentro de un modelo sintagmático adjetival (término clave: onym, onymy u onomastics + adjetivo relacional). El adjetivo puede denotar una clase de objetos onímicos o indicar una referencia espacial, temporal, histórica, cultural, lingüística o discursiva. Entre los ejemplos se incluyen Lithuanian names, Lithuanian onymy, y Lithuanian onomastics.

El Grupo |1| representa un tipo de neologismo univerbal basado en la composición, que normalmente implica dos componentes léxicos o formantes, y más raramente tres. Por ejemplo, el compuesto de dos elementos hagionym (< Gr. ἅγιος hágios ‘santo’) puede analizarse como hagio + onym, mientras que el compuesto de tres elementos hagiotoponym consta de hagio + topo + onym. En este último caso, también es posible interpretar la estructura como un compuesto de dos elementos: hagio + toponym.

El componente inicial suele funcionar como un prefijo con un papel semánticamente determinativo y distintivo. Sin embargo, el segundo componente no puede clasificarse como sufijo en el sentido tradicional, aunque presenta ciertas propiedades semejantes a las de un sufijo. Al crear términos metaonomásticos neológicos, los formantes constituyentes tienen un estatuto morfológico complejo, pues combinan componentes afijales y temáticos; en otras palabras, funcionan tanto como elementos ligados como raíces.

Los numerosos términos identificados en el Grupo |1| constituyen un importante caudal de formaciones técnicas especializadas. No obstante, el problema no reside únicamente en su cantidad, sino también en su calidad, como demuestra la presencia de dobletes y tripletes basados en fuentes latinas, griegas y, ocasionalmente, de otras lenguas. Esta variación dificulta la unificación terminológica tanto en el ámbito nacional como en el internacional.

Estas formaciones proporcionan ejemplos notables de innovación léxica, surgidos a menudo de intentos individuales de acuñar nuevos términos. Una vez introducidos en el discurso académico, tienden a persistir y circular más allá de los límites inmediatos de la investigación onomástica. Tales fenómenos se ilustran mediante dobletes de la terminología onomástica polaca, por ejemplo speleonim (< Gr. σπήλαιον spélaion ‘cueva, caverna’) y *kawonim [sic!] (< Lat. cavus, cava ‘cueva’), que se refieren ambos a nombres de cuevas. Otro ejemplo polaco es el par hodonim y *wianim, que designan nombres de vías tanto en espacios urbanos como rurales. El término *wianim (< Lat. via ‘camino’ o ‘calle’) tiende a asociarse con zonas extraurbanas, como caminos de montaña

5

senderos6. También pueden observarse tripletes en la terminología internacional. Por ejemplo, la designación de los nombres de aldeas incluye comonym (< Gr. κώμη kṓmē ‘aldea’), viconym (< Lat. vicus ‘aldea’) y ruronym (< Lat. rus ‘aldea’, ruralis ‘rural’).

Los Grupos |2| y |3|, a su vez, comprenden formaciones fraseológicas pluriverbales compuestas por dos o más elementos. Normalmente, uno de ellos funciona como término onomástico clave, es decir, un elemento pivote también presente en los compuestos del Grupo |1|, incluidos name, denomination, onym, onymy, or onomastics. Los elementos restantes actúan como modificadores semánticos que definen el alcance de las categorías terminológicas y conceptuales pertinentes, por ejemplo, names of Lithuanian cities or Baltoslavic hydronymy.

4. LOS LÍMITES DE LA TERMINOLOGÍA ONOMÁSTICA Y SUS DIMENSIONES FUNCIONALES Y SEMÁNTICAS

Una posible objeción se refiere a los términos que especifican ámbitos de referencia particulares, como el territorio, el alcance temporal, las características de individuos o comunidades sociales y los rasgos lingüísticos formales. En el caso de los Grupos |2| y |3|, los términos descriptivos tienden a tener un alcance más limitado. Esto plantea la cuestión de si su estatuto terminológico es más débil que el de expresiones descriptivas más generales o que el de las formas univerbales generalizadoras características del Grupo |1|, simplemente porque contienen elementos atributivos que especifican su referencia.

Esta pregunta retórica podría suscitar reflexiones más amplias sobre el alcance de la terminología onomástica y científica (cf. Włoskowicz 2018). Mientras que las formas estructurales de un conjunto de términos son relativamente fáciles de identificar, definir sus límites y contenido conceptual es considerablemente más difícil. Puede reconocerse una zona transicional o limítrofe, que puede incluir nombres de infraestructuras urbanas o extraurbanas, como puentes o túneles. Aunque a menudo se clasifican como hodónimos, siguen siendo terminológicamente inestables. Las categorías correspondientes no siempre se distinguen de manera coherente dentro de los sistemas onomásticos, lo que las sitúa en la interfaz entre las clasificaciones establecidas y sus variantes modificadas.

Conviene destacar que este tipo de categorización terminológica, que depende de la tipología natural o cultural de los referentes, refleja la zona limítrofe o intermedia de la terminología onomástica y, al mismo tiempo, revela rasgos esenciales de los nombres propios. Aunque el estatuto proprial de un nombre determinado pueda ser a veces objeto de debate, la existencia del objeto onímico correspondiente está fuera de toda duda. En principio, cualquier entidad tangible o intangible, incluidas las imaginarias, puede ser designada mediante un nombre propio. En consecuencia, los nombres de estas entidades se convierten en objetos de interés onomástico, lo que motiva la búsqueda de soluciones categorizadoras apropiadas dentro de la terminología onomástica.

El conjunto de términos onomásticos establecidos y emergentes constituye el vocabulario de lo que puede denominarse la «lengua onomástica»: la red terminológica específica de las diversas ramas del discurso onomástico. Este discurso posee una considerable capacidad de crecimiento y absorción de terminología, lo que afecta directamente a la claridad y eficacia de los textos onomásticos y no onomásticos. Si bien la elaboración terminológica puede mejorar la precisión descriptiva, una proliferación excesiva puede reducir la transparencia y dificultar la comprensión general.

5. LEGIBILIDAD, PRESTIGIO CIENTÍFICO Y LA ILUSIÓN DE SOFISTICACIÓN TERMINOLÓGICA

Los términos formados según los modelos de los Grupos |2| y |3| generalmente presentan un mayor grado de legibilidad y claridad que las formaciones neológicas del Grupo |1|. Los

6 Ambos términos, *kawonim y *wɪanim, son inusuales (atestiguados en Mazurski 2015). El segundo, en particular, es una formación híbrida insuficientemente justificada que conserva únicamente el segmento -nim (= -nym) del elemento onim (= onym), que se añade a la base latina via.

6

el segundo suele crear la impresión de sofisticación científica y, por extensión, realzar la importancia percibida de los objetos sometidos a denominación u otros procesos onomásticos.

5.1. Proliferación pseudo-onómica: neologización excesiva y categorización problemática

La cuestión de la neologización excesiva e incontrolada en la terminología onomástica contemporánea resulta particularmente evidente en la zoonomástica, donde los inventarios terminológicos suelen expandirse más rápidamente de lo que pueden justificarse empírica y funcionalmente. Esta tendencia aparece en los intentos lexicográficos de categorizar con creciente precisión los nombres propios relacionados con los animales.

Un glosario reciente de terminología onomástica ucraniana de Olena Karpenko y Valeriia Neklesova (DUOT 2024) incorpora una amplia gama de términos zoonomásticos, muchos de los cuales presentan una utilidad y un valor discursivo cuestionables. Al mismo tiempo, algunos de estos términos se basan en intentos anteriores de introducir la terminología zoonomástica en la onomástica ucraniana y eslava (véase SUOT 2012) y corresponden a categorías reconocidas dentro de la disciplina, por ejemplo tauronym «nombre de un toro», y hipponym «nombre de un caballo», ambos ampliamente aceptados y funcionalmente justificados⁷

Otras formaciones, entre ellas *vacon​​ym «nombre de una vaca» y *capronym o *caponym [sic!] «nombre de una cabra», amplían este modelo con distintos grados de coherencia. Esta tendencia también afecta a conceptos como *vulponym «nombre de un zorro», *tigronym «nombre de un tigre», *psittaconym «nombre de un ave» o testudonym «nombre de una tortuga» (DUOT 2024: s.v.). Estos términos plantean interrogantes sobre su alcance y justificación funcional. Es probable que algunos se hayan creado para designar conjuntos de nombres asignados a animales mantenidos en entornos domésticos o controlados.

En otros casos, como *termitonym «nombre de una termita o una hormiga», *muskon​​ym [sic!] «nombre de una mosca» o *arachnonym «nombre de una araña» (DUOT 2024: s.v.), la base empírica y la aplicabilidad real siguen estando insuficientemente fundamentadas. Más precisamente, esta discusión no se refiere a los nombres de especies taxonómicas. Estos suelen incluirse en categorías léxicas más amplias. Los ejemplos de denominación de insectos (cf. *insectonym), entre ellos termitas, hormigas, moscas y arañas, parecen ser raros y depender del contexto, y aparecen principalmente en producciones mediáticas y textos literarios.

Aunque fenómenos de este tipo puedan considerarse a veces marginales o anecdóticos, su representación en DUOT (2024) apunta a una tendencia sistemática y no a casos aislados. Muchos de los términos propuestos resultan de procesos de formación léxica insuficientemente controlados, particularmente en los casos que implican el uso y la adaptación de formantes griegos o latinos, que no siempre se aplican de manera coherente ni lingüísticamente bien motivada.

La proliferación de este tipo de terminología pseudo-onómica puede tener consecuencias negativas para la onomástica, la lingüística y el ámbito más amplio del discurso científico. Introduce incoherencias y socava la transparencia terminológica. Estas cuestiones también se extienden a otras obras lexicográficas. Por ejemplo, numerosos términos inventados por Adrian Room en GLNS (1996) suscitan dudas similares respecto de su fundamentación conceptual y legitimidad académica⁸

5.2. Riesgos conceptuales y semánticos en la innovación terminológica

La preocupación central en este tipo de trabajo terminológico y en la introducción de términos individuales para abordar problemas de investigación específicos no reside en su estructura formal, sino en su fundamentación racional y conceptual. La introducción de nuevos términos suele implicar el

⁷ El término tauronym tiene un sinónimo: *boonym (cf. It. boonimo, TON 2018: s.v.).

⁸ Para un análisis del cuestionable valor científico de GLNS (1996), véanse L. Zgusta (1998) y A. Gałkowski (2021).

7

establecimiento de categorías cuya validez puede considerarse problemática dentro de la onomástica o de disciplinas relacionadas.

Un ejemplo ilustrativo es *erotonym, definido como «un nombre o término de tratamiento utilizado de manera ocasional o habitual por un amante para dirigirse a la persona amada, o por un amigo íntimo para dirigirse a otro» (GLNS 1996: 37–38). Aquí, el alcance semántico de la palabra griega ἔρως eros «amor» se amplía para incluir asociaciones culturales adicionales. Sin embargo, desde una perspectiva onomástica, el fenómeno designado puede describirse con mayor precisión mediante categorías establecidas, como los nombres personales de carácter afectuoso o íntimo, es decir, formas hipocorísticas, metafóricas o metonímicas.

Este patrón se observa en varios términos propuestos recientemente en DUOT (2024), entre ellos *vitonym (< Lat. vita «vida»), definido como «nombre propio de un ser vivo». Esta acuñación duplica efectivamente una distinción tradicional de la onomástica internacional: el término de base griega bionym, opuesto a abionym, se utiliza desde hace varias décadas⁹. De manera similar, el término tovaronym, derivado de una base léxica presente en distintas lenguas eslavas (p. ej., ucr. товар, pol. towar, con el significado de «producto» o «mercancía»), se define como «un subtipo de pragmatónimo, cromatónimo, nombre propio de una marca comercial» (DUOT 2024: 86). En esta interpretación, tanto la motivación etimológica como la ubicación conceptual del término se apartan de los patrones tradicionales de la terminología onomástica internacional.

5.3. Más allá del código clásico: hibridación e inestabilidad terminológica

Como se señaló en el Grupo |1|, los términos metaonomásticos recién acuñados suelen formarse en torno a un componente rector, es decir, un núcleo temático que hace referencia al objeto denominado y que deriva principalmente de la herencia lingüística clásica, sobre todo del griego y, con menor frecuencia, del latín. En ocasiones, estas formaciones también incorporan elementos tomados de lenguas modernas como el francés o el inglés. Por ejemplo, *perfumonym «nombre de perfume» (eslov. *perfumonymum < ingl. perfum o parfumonymum < fr. parfum; véase Molnárová 2021; Kolenčíková 2023; cf. Odaloš 2022: 373) o *skionym «nombre de una estación de esquí» (eslov. skionymum < ingl. ski; véase Wachtarczyková 2012), así como otras bases no clásicas, como ilustra *tovaronym (cf. supra).

Dentro de este marco, la aceptabilidad de formas como *brendon​​ym [sic!] (DUOT 2024: 24), utilizada como sinónimo del término ampliamente establecido y reconocido internacionalmente brand name, es muy discutible. El término *brendon​​ym (¿recte brandonym?) deriva de una adaptación fonética del ucraniano брендове ім’я / брендонім «nombre de marca», pero su transferencia al inglés ignora las convenciones ortográficas establecidas. En esta forma, es poco probable que el término sea aceptado en el uso académico. Las construcciones de este tipo son difíciles de conciliar con las convenciones de la terminología onomástica, en la que la innovación terminológica suele basarse en modelos grecolatinos y en una motivación onomástica fundamentada teóricamente. No obstante, su uso puede estar justificado en contextos interdisciplinarios o relacionados con la creación de marcas, donde se aplican marcos denominativos y prioridades comunicativas diferentes.

Otro ejemplo es el término *schoolonym, derivado teóricamente del griego σχολή scholē «escuela», pero que presenta una ortografía híbrida que combina elementos clásicos e ingleses (DUOT 2024: 79). La definición de este término resulta conceptualmente problemática, pues le asigna dos interpretaciones distintas e incompatibles: por un lado, *schoolonym se explica como «un subtipo de arquitecturónimo, urbanónimo [sic!], microtopónimo, nombre propio de una

⁹ En OSTSO (1983), los dos términos ocupan el nivel más alto del sistema terminológico. Constituyen sus dos ramas principales y funcionan como hiperónimos generales de todos los conceptos subordinados: bionyms son nombres propios que designan seres vivos y entidades biológicas, mientras que abionyms son nombres propios que designan objetos naturales no vivos, artefactos y fenómenos.

8

nombre de una institución educativa», y, por otro, como «un subtipo de ergónimo, un grupo de personas que trabajan allí» (ibid.). Esta ambigüedad definicional socava la coherencia y consistencia de la categorización subyacente.

6. LOS LÍMITES DE LA CREATIVIDAD TERMINOLÓGICA DESENFRENADA

La creatividad terminológica tiene límites inherentes. Esto resulta más evidente cuando los términos recién acuñados no solo comprometen la coherencia interna de una determinada tradición lingüística, sino que también dificultan su transferibilidad entre lenguas mediante la traducción o la adaptación.

Como lingua franca contemporánea de la comunicación científica, la lengua inglesa es particularmente susceptible a este tipo de actividad, que se basa en significados construidos al azar. Sin embargo, esto no significa que el inglés pueda aceptar incondicionalmente todos los modelos de innovación terminológica, incluso cuando el material léxico empleado en las formaciones terminológicas procede de fuentes clásicas e internacionales. Las acuñaciones introducidas sin una evaluación crítica en la circulación internacional, principalmente por hablantes no nativos que buscan universalizar modelos arraigados localmente, suelen resultar conceptualmente y estructuralmente poco convincentes, aun cuando aborden fenómenos abiertos a una investigación académica legítima.

Las publicaciones recientes de investigadores jóvenes suelen basarse en conceptualizaciones desarrolladas de manera poco rigurosa, lo que da lugar a una proliferación ad hoc de términos pseudo-onómicos. Por ejemplo, en un estudio de Tetiana Khadzhylii (2024), ideonym funciona como categoría superordinada de los nombres de obras creativas humanas (cfr. SOT 2024: 145), pero se subdivide a su vez en clases y subclases cada vez más individualizadas. En esta clasificación, *artionym se incluye como una clase más específica de nombres referentes a obras de arte. A su vez, *imageonym (cf. *imagonym [sic!] en DUOT 2024: s.v.) se trata como una subcategoría adicional que abarca nombres asociados con representaciones visuales. Este ámbito se subdivide además en una serie de conceptos definidos más restringidamente, designados por términos basados en elementos léxicos ingleses o internacionales (cf. *pictonyms, *graphiconyms, *engravionyms, *sculpturonyms, *icononyms, *photoonyms, *bouquetonyms, *filmonyms, *scenonyms, o *hemronyms, Khadzhylii 2024: 29–30). Esta ampliación del inventario terminológico constituye un abuso del principio de economía terminológica y un desprecio por la necesaria moderación metodológica en onomástica, lo que da lugar a una proliferación excesiva e insuficientemente justificada de términos (meta)onomásticos.

OBSERVACIONES FINALES

A pesar de las preocupaciones conceptuales y metodológicas expuestas anteriormente, las soluciones terminológicas innovadoras pueden contribuir a la consolidación de conceptos relativos a fenómenos onomásticos recién identificados y al perfeccionamiento de los marcos analíticos existentes. Por tanto, el presente análisis no debe interpretarse como un rechazo de la innovación terminológica en sí. Más bien, subraya la necesidad de una mayor cautela en la creación de términos (meta)onomásticos, siempre que las designaciones descriptivas establecidas ya proporcionen una alternativa adecuada, transparente y funcionalmente eficaz.

La proliferación excesiva e incontrolada de nuevos términos, a menudo formalmente incoherentes o carentes de suficiente motivación racional, constituye una fuente significativa de inestabilidad terminológica y metodológica. Son especialmente susceptibles a esta tendencia las formaciones basadas en elementos tomados de lenguas modernas, que debilitan la coherencia sistémica y reducen la transparencia conceptual, al tiempo que aumentan la opacidad terminológica y fomentan la expansión descontrolada de construcciones término-concepto adaptadas a objetivos particulares.

En consecuencia, tales desarrollos pueden conducir a una inestabilidad conceptual en la investigación onomástica y exponer la disciplina a críticas procedentes de campos afines interesados en marcos terminológicos normalizados y coordinados internacionalmente. Por ello, un enfoque equilibrado de la

9

innovación terminológica es esencial para preservar la credibilidad y la integridad científica del discurso onomástico.

ABREVIATURAS

Eng. – inglés; Fr. – francés; Germ. – germánico; Gr. – griego; Lat. – latín; Lith. – lituano; Pol. – polaco; Sk. – eslovaco; Ukr. – ucraniano

REFERENCES

Bijak Urszula 2019: Polska terminologia onomastyczna. Ku harmonizacji systemu [Polish Onomastic Terminology. Towards the Harmonisation of the System]. – Konwergencje a divergence w proprialnej sferze, eds. A. Chomová, J. Krško, I. Valentová, Bratislava: Veda, 44–52.

Bijak Urszula 2020: Rozwój polskiej terminologii toponomastycznej [The Development of Polish Toponomastic Terminology]. – Ze studiów nad nazwami własnymi. Terminologia. Teoria i metodologia badań. Zagadnienia nazewotwórstwa, eds. A. Siwiec, I. Domaciuk-Czarny, M. Kojder, Lublin: Wydawnictwo UMCS, 47–54.

DUOT 2024: A Dictionary of Ukrainian Onomastic Terminology, O. Karpenko, V. Neklesova, Sumy: University Book.

EBO 2010: Enciklopediya na balgarskata onomastika [Encyclopedia of Bulgarian Onomastics], T. Balkanski, K. Tsankov, Veliko Tarnovo: Faber.

ERDNRТ 2020: English–Romanian Dictionary of Name-related Terms / Dicționar englez-român de termeni referitori la nume, N. N. Morărașu, Cluj–Napoca: Casa Cărții de Știință.

GDN 1964: Grundbegriffe der Namenkunde [Basic Notions of Onomastics], T. Witkowski, Berlin: Akademie Verlag.

Gałkowski Artur 2021: Terminologiczne osobliwości wśród metanazw onomastycznych w obszarze francuskim, angielskim i włoskim [Metaonomastic Terminological Peculiarities in the French, English and Italian Linguistic Areas]. – Onomastica 65, 55–74. DOI: https://doi.org/10.17651/ONOMAST.65.2.4.

Gałkowski Artur 2022: Markonimy jako operatory taksonomiczne w terminologii (chremat)onomastycznej [Markonyms as Taxonomic Operators in (Chremato)onomastic Terminology]. – Onomastica 66, 299–311.

Gałkowski Artur 2024: Kilka spostrzeżeń na temat stanu i interdyscyplinarności terminologii onomastycznej [Some Remarks on the State and Interdisciplinarity of Onomastic Terminology]. – Acta Universitatis Lodziensis. Folia Linguistica 58(1), 9–28. DOI: https://doi.org/10.18778/0208-6077.58.1.02.

Gałkowski Artur 2025: Towards a Cognitive-Lexicological Approach to Onomastic Terminology: Cross-Linguistic Insights from English, Italian, Polish, and Slovak. – Lege Artis. Language Yesterday, Today, Tomorrow 10(2), 54–72. DOI: https://doi.org/10.34135/lartis.25.10.2.04.

GLNS 1996: An Alphabetical Guide To The Language of Names Studies, A. Room, Lanham, Md.: Scarecrow Press.

Graf Magdalena 2020: Pogranicze nauk – terminologiczne dylematy onomastyki literackiej [At the Boundaries of Disciplines: Terminological Dilemmas of Literary Onomastics]. – Ze studiów nad nazwami własnymi. Terminologia. Teoria i metodologia

10

badań. Zagadnienia nazwotwórstwa, eds. A. Siwiec, I. Domaciuk-Czarny, M. Kojder, Lublin: Wydawnictwo UMCS, 119–130.

Harvalík Milan, Valentová Iveta 2018: The Current State and Perspectives of Onomastic Terminology. – Onomastica Uralica 14, 53–63.

Hladký Juraj 2022: O používaní základných hydronomastických termínov a možnostiach ich zosúladenia [On the Use of Basic Hydronomastic Terms and the Possibilities of Their Harmonization]. – Onomastica 66, 313–328.

Khadzhylii Tetiana 2024: Denotative-Nominative Classification of English Pictonyms. – Progress. Journal of Young Researchers 15, 25–33. DOI: https://doi.org/10.26881/prog.2024.15.02.

Kolenčíková Natália 2023: Synchronic Models and Modelling in Perfume Names. – Onomastics in Interaction With Other Branches of Science 3: General and Applied Onomastics, Literary Onomastics, Chrematonomastics Reports. Proceedings of the 27th International Congress of Onomastic Sciences, eds. U. Bijak, P. Swoboda, J. B. Walkowiak, Kraków: Wydawnictwo UJ, 463–476. DOI: https://doi.org/10.4467/K7478.47/22.23.17749.

LKOT: List of Key Onomastic Terms, ICOS. Internet Access: https://icosweb.net/publications/onomastic-terminology/.

LTUENI. 1975: Lexique des termes utiles à l’étude des noms de lieux [Lexicon of Useful Terms for the Study of Place Names], H. Dorion, J. Poirier, Québec: French and European Publications Inc.

Mazurski Krzysztof R. 2015: Refleksy linii granicznych w sudeckiej toponimii [Reflexes of Borderlines in Sudetic Toponymy]. – Rocznik Jeleniogórski 47, 33–43.

Molnárová Patrícia 2021: Podporujú parfémy stereotypy? Jazykový obraz muža a ženy v reflexii vlastných mien parfémov [Do Perfumes Support Stereotypes? Linguistic Image of Men and Women in the Reflection of Perfume Names]. – Jazyk a kultúra 45/46, 70–79.

Odaloš Pavol 2018: Tradícia a dynamika onomastickej terminológie a terminológia onomastických škôl [Tradition and Dynamics of Onomastic Terminology and the Terminology of Onomastic Schools]. – Onomastyka – neohumanistyka – nauki społeczne, eds. U. Bijak, H. Górny, M. Magda-Czekaj, Kraków: Instytut Języka Polskiego PAN, 379–394.

Odaloš Pavol 2022: Syntetická sústava slovanskej onomastickej terminológie (variantná podoba) [Synthetic System of Slavic Onomastic Terminology (Variant Form)]. – SŁOWO. Studia językoznawcze 13, 361–377.

OSTSO 1983: Osnoven sistem i terminologija na slovenskata onomastika. Osnovnaâ sistema i terminologija slavânskoj onomastiki. Grundsystem und Terminologie der slawischen Onomastik [Basic System and Terminology of Slavic Onomastics], eds. F. Bezlaj, M. V. Birylo, V. Blanár, H. Jentsch, M. Karaś, V. Mihaljović, V. N. Nimčuk, L. Nezbedová-Olivová, K. Oliva, N. V. Podolskaja, A. V. Superanskaja, P. Šimunović, V. Šmilauer, B. Vidoeski, T. Witkowski, J. Zaimov, Skopje: Makedonska akademija na naukite i umetnostite.

Sjöblom Paula 2014: Commercial Names and Unestablished Terminology. – Els noms en la vida quotidiana. Actes del XXIV Congrés Internacional d’ICOS sobre Ciències Onomàstiques. Secció 1 / Names in Daily Life. Proceedings of the XXIV International Congress of Onomastic Sciences. Section 1, eds. J. Tort i Donada, M. Montagut i

11

Montagut, Barcelona: Generalitat de Catalunya, Departament de Cultura, direcció General de Política Lingüística Onomàstica, 92–98. DOI: https://doi.org/10.2436/15.8040.01.12.

SOT 2024: Slovenská onomastická terminológia [Slovak Onomastic Terminology], I. Valentová, J. Hladký, A. Závodný, M. Imrichová, Ľ. Králik, M. Harvalík, A. Gałkowski, U. Bijak, J. Bauko, Bratislava, Trnava: VEDA – Typi Universitatis Tyrnaviensis.

STSNG 2014: Słownik terminów używanych przy standaryzacji nazw geograficznych [Dictionary of Terms Used in the Standardization of Geographical Names], transl. M. Łukasik, Warszawa: GUGiK (Glossary of Terms for the Standardization of Geographical Names, ed. N. Kadmon, New York: United Nations, 2002).

SUOT 2012: Slovnyk ukrajinsʹkoji onomastyčnoji terminolohiji [Dictionary of Ukrainian Onomastic Terminology], D. Bučko, N. Tkačova, Kharkiv: Ranok–NT.

Šrámek Rudolf 2003: Tematizace slovanské onomastické terminologie [Thematization of Slavic Onomastic Terminology]. – Metodologia badań onomastycznych, ed. M. Biolik, Olsztyn: Ośrodek Badań Naukowych im. W. Kętrzyńskiego w Olsztynie, 31–42.

TON 2018: Terminologia onomastica [Onomastic Terminology]. – AVSI. Archivio per il vocabolario storico italiano 1, E. Caffarelli, C. Gagliardi, 11–54. DOI: https://doi.org/10.30453/042.

Wachtarczyková Jana 2012: Povaha a podoba názvov lyžiarskych stredísk na Slovensku [The Nature and Form of the Names of Ski Resorts in Slovakia]. – Jednotlivé a všeobecné v onomastike, ed. M. Ološtiak, Prešov: Prešovská univerzita v Prešove, 313–330.

Włoskowicz Wojciech 2018: O pojęciach, systemach pojęciowych i terminologii onomastycznej [On Concepts, Conceptual Systems and Onomastic Terminology]. – Onomastica 62, 73–98.

Wolnicz-Pawłowska Ewa 2016: Terminologia onomastyczna w tradycji badawczej i praktyce normalizacyjnej [Onomastic Terminology in Research Tradition and Standardisation Practice]. – Onomastica 60, 37–46.

Zgusta Ladislav 1995: Systematická terminologie onomastiky [Systematic Terminology of Onomastics]. – Acta Onomastica 36, 262–272.

Zgusta Ladislav 1998: The Terminology of Name Studies (in Margine of Adrian Room’s Guide to the Language of Name Studies). – Names 46(3), 189–203. DOI: https://doi.org/10.1179/nam.1998.46.3.189.

12

Document details