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DEFENSA ESCRITA
HFICHA A LA
SALA DE JUSTICIA
DE ESTA EXCMA. AUDIENCIA,
po el A bogado
JION JOSÉ MARÍA DE PORRAS,
Á FAVOR DE
JOSÉ REYES SEVILLANO,
EN CAUSA
SOBRE REBELION CARLISTA-
GRANADA.
Im p e n a d e D. Pa u l in o V. Sa b a e l , -3 A
Plaza de Bib-Rambla. ^ {
1870. ,
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A- JMH
DEFENSA ESCRITA
HRCHA A LA
SALA DE JUSTICIA
DE ESTA EXGMA. AUDIENCIA,
po el A bogado
.DON JOSÉ MARIA DE PORRAS,
Á FAVOR DE
JOSÉ REYES SEVILLANO,
EN CAUSA.
SOBRE REBELION CARLISTA.
GRANADA.
Im p e n a de I). P a u lin o V. S a b a e l , &
Plaza de Bib-Rambla.
187G. , C ,
5 m
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LA JSaLA,
D. Edua do Sole , á nomb e de José Reyes Se illano,
ecino de Am eque a, en la causa o mada de o icio con
a el mismo y o os po deli o con a la o ma de gobie
no: e acuando el aslado que se me ha con e ido del es
c i o de acusación del Fiscal de S. M., po el que se pide
se con i me la sen encia dic ada po el Juez de p ime a
ins ancia de aquella ciudad, imponiendo á mi ep esen a
do la pena de diez años y un dia de p isión mayo , acce
so ias, indemnización y cos as, digo: Que !a Sala, ob ando
en mé i os de igo osa jus icia, ha de se i se deses ima
dicha p e ensión y e oca el de ini i o consul ado, ab
sol iendo lib emen e al José Reyes Se illano, con decla
ación de que el hecho po que se p ocede, ni al iempo
de su ejecución, ni en la ac ualidad, cons i uye deli o de
inido y penado p é iamen e en el Código, y las cos as de
o icio.
Designados de enso es de Reyes Se illano po la in lexi-
bilidad del u no de negocios de o icio, hemos de llena
nues a misión digna y hon osamen e has a donde nos lo
pe mi an nues as débiles ue zas, acomodando la de ensa
á las necesidades del asun o, y pe mi iéndonos en ella las
libe ades que á la misma son concedidas po de echo, sin
aspasa los lími es del debe y de la co esía; pe o sin
omi i los a gumen os que demues en la inculpabilidad
del p ocesado, po conside aciones ó emo es que debe
pospone el de enso , pa a no descende , en ningún caso,
de la egión se ena y ele ada en que su minis e io lo co
loca. Sabemos con ce eza que en el eje cicio de nues a
p o esión somos e dade os ibunos de la plebe, como los
de la Roma p imi i a, y que no puede ahoga se nues a
oz cuando la le an amos en demanda de jus icia, siquie
a nos undemos en azones diame almen e opues as á
las que, con igual buena e que noso os, sien an los Po
de es que han de aplica la ley.
Con encidos, pues, de es as e dades, y animados po
ellas, amos á emp ende nues a a ea con la g a a
espe anza de que no ha de se in uc uosa en bien del
acusado. Y si al desen ol e nues as eo ías enemos
que apela á pa alelos en el campo de la polí ica y la his
o ia, que no se a ibuyau nues os azonamien os á sis
emá ica de ensa de ins i uciones ó pe sonas: espe amos
con el debido aca amien o la legalidad es ablecida; y p o
es amos desde aho a, que si en es e abajo nos ocupa
mos de polí ica y de his o ia, es po que la índole, la na
u aleza de la p esen e causa es esencialmen e polí ica; y
como la polí ica y la his o ia son insepa ables, no puede
habla se de una sin oca en la o a.
Hechas las indicaciones p eceden es, que dan á conoce
de an emano el genio de nues o esc i o de de ensa, cum
ple á nues o obje o, pa a la mejo in eligencia, sen a
las p emisas siguien es, com o base de nues a p e ensión:
1.a Que José Reyes Se illano, an e la igen e legali
dad, no es eo de deli o con a la o ma de gobie no.
2.a Que al pe seguí sele hoy como al eo de deli o
con a la o ma de gobie no, se come e una inconsecuen
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cia lega], que de e mina una injus icia, y que en aña una
ené gica p o es a con a las ins i uciones ac uales.
P oba emos con copia su icien e de azones que po su
p opia i ud con enzan á odas las conciencias, las e
dades que dejamos es ablecidas como p incipios de nues
o dogma social; y una ez sa is echo nues o in en o,
aca a emos con la debida sumisión el allo de la Sala, que
lo espe amos a o able, a endida su ec i ud ¿ilus ación.
El hecho que dió luga á la o mación de la p esen e
causa, según nos enseña el o icio del olio 2, consis ió en
habe se le an ado, el dia doce de Ma zo de mil ochocien
os se en a y es, una pa ida con lema ca lis a en é mi
no de la ciudad de An eque a.
Los ecue dos que e oca la echa memo able que aca
bamos de ci a , nos hacen es emece de e o ; po que
esos ecue dos aen á nues a men e y p esen an an e
nues a is a las escenas de ho o que p esenciamos en
el is e pe íodo ede al, en que las masas umul ua ias y
de as ado as, e igidas en Pode , sin subo dinación á le
yes, sin espe o ni sumisión á cen os ni au o idades su
pe io es, sin hábi os de obediencia ni sociabilidad, de abu
so en abuso, de a bi a iedad en a bi a iedad, pasando
epen ina y p og esi amen e de la insensa ez á la demen
cia, y de la demencia al deli io, nos coloca on, á í ulo de
libe ad, en la ana quía más insopo able, sin espe a de
echos ni pe sonas, has a pode deci se que se habia ea
lizado la ase céleb e del ilus e ibuno que en la sesión
de Có es en que se p oclamó la República di igió al P e
siden e: Que no se diga que donde concluye la mona quía
empieza la i anía.
Pues bien; en ese is ísimo y memo able pe íodo, en
que no liabia nada ga an ido; en ese espan able pe íodo
en que el desen eno de las u bas a madas e a el p esen
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as exis a la sanción penal del deli o polí ico y la de ini
ción que del deli o en gene al hace el a ículo 1.° del Có
digo, no es posible deja de aplica sus disposiciones; pe o
pa a discu i así, es p eciso decla a se pa ida ios de un
sis ema ilosó ico echazado po la sabidu ía del siglo diez
y nue e; es p eciso apega se con exage ado ca iño á la
escuela es óica, condenada po la azón y po la necesidad;
es p eciso desen ende se de la iloso ía á que obedece el de
echo mode no; hace se casuís icos y ol ida se de las e
dades que lle amos demos adas, y de cuan o han esc i o
sob e el de echo penal en gene al, y especialmen e sob e
el deli o polí ico, nues os mejo es y más epu ados c í i
cos y comen a is as.
Si es e dad que el a ículo 1.° del Código dice que e3
deli o oda acción ú omision olun a ia penada po las le
yes, ambién es e dad que la acción po que se pe sigue
á mi mandan e no e a ni podia se penada po o os po
de es que los epublicanos, po que iba con a sus ins i u
ciones; pe o nunca po las leyes ni pode es moná quicos,
á quienes no o endió, con a quienes no iba.
Y si es cie o que la sección 3.a del í ulo 2." del ci ado
Código de ine y cas iga los deli os come idos con a la
o ma de gobie no, no hay que pe de de is a que la o
ma de gobie no que in en aba eemplaza la pa ida ca
lis a e a la epublicana; e a la que despues se eem
plazó con la mona quía ac ual; e a, en in, una o ma de
gobie no que dejó de se , que mu ió condenada. ¿O endió
acaso aquella pa ida á la mona quía de D. Al onso, á las
ins i uciones que nos igen, á los Pode es que ac ualmen
e nos gobie nan? No; po que como ya hemos dicho, esa
mona quía no exis ia en onces; su ía, como los demás
pa idos, el yugo ede al; sus ins : uciones no enían exis
encia; sus Pode es es aban pe seguidos y sin au o idad, y
colocados en las ci cuns ancias y is es condiciones que
los demás que no e an ede ales, de conspi a y ebela se
con a aquello que daba an malos esul ados. ¿Y á pesa
de odo es o, han de cas iga hoy es os Pode es y se hade
pe segui como ebeldes, bajo la ac ual legalidad, á los que
no la han o endido, á los que la espe an, po el hecho de
habe se ebelado en 1873 con a los Pode es ede ales?
Es o no cabe en lo posible, es o explica la el absu do
más- esal an e; y no es de espe a de la ilus ación de la
Sala.
Pe o si pudié amos supone que el c i e io judicial, ape
gándose al es oicismo pu o, aplicaba en es a causa, á pe
sa de su índole, las disposiciones del Código, como en odas
las demás, aquí end íamos un p ecioso y segu o elemen
o de de ensa, po que examinando uno po uno los casos
que enume an los a ículos 181 y 182, no hallamos com
p endido en ellos el hecho de au os, pues el alzamien o en
a mas de la pa ida ca lis a á que pe eneció mi de endi
do, no enia po obje o eemplaza un gobie no moná qui
co cons i ucional con un gobie no moná quico absolu o ó
epublicano; ni despoja en odo ó pa e á los Cue pos Co
legislado es, al Rey, al Regen e ó la Regencia de las p e-
oga i as y acul ades que les a ibuye la Cons i ución; ni
a ia el ó den legí imo de la sucesión á la co ona, ó p i
a á la dinas ía de los de echos que la Cons i ución le
o o ga; ni p i a al pad e del Rey, á la mad e, al Consejo
de Minis os de las acul ades de gobe na p o isional
men e el eino; en ninguno de es os casos, que axa i a
men e enume a el a ículo 181 del Código, se halla la pa
ida ca lis a de que ué miemb o mi mandan e, po que en
odos ellos se hace consis i el deli o que de ine en ac os
con a la mona quía, con a sus pode es, de echos é ins
i uciones; y como con a ninguno de es os espe ables
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obje os iba aquella pa ida, como no exis ían en onces,
como es aban condenados po la República que impe aba,
cla o es que no ue on comba idos po la pa ida ca lis a;
po lo cual, y aun apegándose al casui ismo, y aun acep
ando el c i e io es óico, no hay azón pa a condena al
que de iendo, según el ex o de la ley penal.
Noso os hemos ex añado en g an mane a que el seño
Fiscal de S. M., al ocupa se de es a causa en que se ha
cia indispensable un es udio especial, no hubiese azona
do su censu a, pues o que se p e ende con a los p oce
sados la imposición de unas penas g a ísimas; pe o in e
p e amos benignamen e su laconismo y omision de azo
nes, a ibuyéndolos á al a de con icción que nos abs e
nemos de cali ica .
La Sala, con su sabe y ec i ud, a á ocupa se de un
asun o que, si apa ece á duo an es de ija los e dade os
lími es en que se halla con enido, es bien sencillo al ins
pi a se en la jus icia de las conside aciones que acabamos
de expone , y po las cuales hemos demos ado lo que nos
p opusimos en cuan o á que José Reyes Se illano, an e
la igen e legalidad, no es eo de deli o con a la o ma
de gobie no; y que al pe segui lo hoy en es e concep o,
se come e una inconsecuencia legal que de e mina una
injus icia y que en aña una ené gica p o es a con a las
ins i uciones ac uales.
Y po an o, sin deja consen ida especie alguna g a o
sa ó pe judicial á mi de endido, ep oduciendo lo a o a
ble, á la Sala
Suplico se si a p o ee y de e mina como al p incipio
he solici ado, en jus icia que pido.
G anada seis de Ab il de mil ochocien os se en a y seis.
— Edua do Sole .—Ldo. José Ma ía de P o as.
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