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(Re)construcción de identidades sociales en entornos penitenciarios: las presas deportistas

Abstract

El objetivo de este artículo fue explorar el signi cado que las diferentes prácticas físicas realizadas en prisión adquirían para las mujeres con respecto a las relaciones interpersonales, y asociarlo con la fase de construcción de su nueva identidad desarrollada durante el encarcelamiento. A partir de una investigación cualitativa donde se entrevistó a 16 mujeres de entre 23 y 62 años que participaron en actividades físico-deportivas dentro del centro penitenciario, los resultados señalaron que dichas actividades constituyeron una vía de resocialización para las mujeres encarceladas. Este aumento de relaciones interpersonales in uyó en su (re)categorización, reforzando considerablemente su pertenencia a un nuevo grupo que buscaba a través de las prácticas físicas alejarse de las adicciones propias del medio carcelario y construir una nueva identidad positiva que generase un aumento en su bienestar psico-sociológico.

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(Re)construcción de identidades sociales en entornos penitenciarios: las presas deportistas

Author: Martín González, Nerian,Martínez Merino, Nagore,Usabiaga Arruabarrena, Oidui,Martos García, Daniel
Publisher: Sociedad Revista de Psicologia del Deporte
Year: 2019
Source: https://addi.ehu.eus/bitstream/10810/71498/1/2019_%28Re%29construccion%20de%20identiddes%20sociales%20en%20entornos%20penitenciarios_las%20presas%20deportistas.pdf
Re is a de Psicología del Depo e/Jou nal o Spo Psychology Vol. 28. nº2 2019. pp. 59–66
Uni e sidad de Alme ía / Uni e si a Au ónoma de Ba celona. ISSN 1132–239X ISSNe 1988–5636
(Re)cons ucción de iden idades sociales en en o nos peni encia ios:
las p esas depo is as
Ne ian Ma ín-González1, Nago e Ma inez-Me ino2, Oidui Usabiaga3 y Daniel Ma os4
Resumen: El obje i o de es e a ículo ue explo a el signi icado que las di e en es p ác icas ísicas ealizadas en p isión
adqui ían pa a las muje es con espec o a las elaciones in e pe sonales, y asocia lo con la ase de cons ucción de su nue a
iden idad desa ollada du an e el enca celamien o. A pa i de una in es igación cuali a i a donde se en e is ó a 16 mu-
je es de en e 23 y 62 años que pa icipa on en ac i idades ísico-depo i as den o del cen o peni encia io, los esul ados
señala on que dichas ac i idades cons i uye on una ía de esocialización pa a las muje es enca celadas. Es e aumen o
de elaciones in e pe sonales in luyó en su ( e)ca ego ización, e o zando conside ablemen e su pe enencia a un nue o
g upo que buscaba a a és de las p ác icas ísicas aleja se de las adicciones p opias del medio ca cela io y cons ui una
nue a iden idad posi i a que gene ase un aumen o en su bienes a psico-sociológico.
Palab as cla e: P isión; muje ; ac i idad ísica; iden idad social; ca ego ización.
1 Co espondencia: Ne ian Ma in. Depa amen o de Educación Física y Depo e. Facul ad de Educación y Depo es. Uni e sidad del País Vasco (UPV/EHU). E-mail:
ne ian9@ho mail.com
2 Depa amen o de Educación Física y Depo e. Facul ad de Educación y Depo es. Uni e sidad del País Vasco (UPV/EHU).
3 Depa amen o de Educación Física y Depo e. Facul ad de Educación y Depo es. Uni e sidad del País Vasco (UPV/EHU).
4 Depa amen o de Didác ica de la Exp esión Música, Plás ica y Co po al. Facul ad de Magis e io. Uni e sidad de Valencia.
Las pe sonas p i adas de libe ad y que ing esan en una
ins i ución seg egado a como es la p isión, se en in olu-
c adas ine i ablemen e en un p oceso de desocialización y
pé dida de su iden idad pe sonal, que Go man (1961) de-
nominó como la mu ilación del yo. En palab as del au o ,
cuando una pe sona ing esa en es e ipo de ins i uciones
o ales su iden idad p e iamen e cons i uida su e cie as
deg adaciones sis emá icas (la ba e a impues a po la ins-
i ución que sepa a lo in e no del medio ex e no, la pé di-
da del nomb e y de los espacios y momen os de in imidad,
en e o os), p oduciéndose un desdoblamien o –o incluso
des ucción– de la pe sonalidad del indi iduo. Es a pé di-
da de oles con el mundo ex e io in luye en la capacidad
pa a einse a se de nue o en la sociedad una ez ex ingui-
da la condena (Cab e a, 2002). Es a si uación se ag a a en
el caso de las p esas debido a la doble es igma ización que
su en al se muje es y encon a se en si uación de exclu-
sión social, pues o que al asg edi las leyes han o o los
oles hegemónicos es e eo ipados es ablecidos pa a su sexo
(De Miguel-Ca o, 2016). En la ac ualidad, la mayo ía de
las muje es p esas son mad es ex anje as (Cas illo y Ruiz,
2010), lo que implica que se encuen an alejadas de su país,
amilia, amigos e hijos (Juliano, 2009).
El p oceso de desiden i icación po el que pasan las
pe sonas p esas cuen a con di e sas ases, en e las que se
encuen a la disminución de los pensamien os e e idos a
la ida en libe ad y la minimización de los con ac os con
pe sonas ajenas a la p isión (Schmid y Jones, 1993), que
acaba culminando en un desa aigo social o al (Manza-
nos, 1992). Así, después de ompe con el mundo ex e io y
su i la desadap ación social y desiden i icación pe sonal,
los y las p esas expe imen an un p oceso denominado p i-
sionización (Val e de, 1997). Es e pe iodo supone una e-
adap ación al nue o con ex o ísico y elacional, donde las
pe sonas p i adas de libe ad asimilan las no mas p opias
de p isión como necesidad pa a pode i i den o.
Es en es e pun o donde la Teo ía de la Iden idad Social
(Taj el, 1972) y la Teo ía de Au oca ego ización (Tu ne , J.
C., Hogg, M. A., Oakes, P. J., Reiche , S: D. y We he ell, M.
S., 1987) cob an ele ancia, debido a que ambas cons i u-
yen el eje e eb al de la pe spec i a de la iden idad social
(Can o y Mo al, 2005). Respec o a la p ime a eo ía, Taj-
el conside a que la pe enencia g upal se en iende como
la pe cepción que las pe sonas ienen de sí mismos como
componen es de un g upo o ca ego ía social. Así, a i ma
que la iden idad se es uc u a en los aspec os indi idua-
les de cada pe sona (iden idad pe sonal) y en las di e en es
ca ego ías sociales (iden idad social). Dependiendo de las
ci cuns ancias, se pod ía pasa de uno a o o sin que ello
supusie a la pé dida del con ol y el sen ido del compo -
amien o. La empa ía y el a o i ismo endog upal acili an
ese p oceso de cambio. En es a misma línea, la eo ía de-
sa ollada po Tu ne e al. (1987) añade en e o os as-
pec os que cuando se pasa del ni el pe sonal al g upal se
da una despe sonalización que conlle a la egulación del
compo amien o po las no mas g upales, lo cual no im-
plica la pé dida de la iden idad pe sonal, sino la p e e en-
cia de ac uación sob e las semejanzas a ines a la ca ego ía
social que compa en. A es e espec o, Gómez (2006) a i -
ma que no pod íamos llega a un conocimien o comple o
de cómo somos si no incluimos en el au oconcep o lo que
sen imos po los g upos a los que pe enecemos. En es e
(Re)cons ucción de iden idades sociales en en o nos peni encia ios: las p esas depo is as
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sen ido, la in luencia social, la cohesi idad del g upo o la
saliencia de los componen es del endog upo, en e o os,
a ec a á a la ca ego ización del yo. En es echa elación con
es o, pa a que los miemb os de una ca ego ía social pe e-
nezcan a un colec i o, es necesa io que pe ciban y sien an
ese g upo como una en idad. De acue do con Campbell
(1958), esa pe cepción de en i a i idad es á condicionada
p incipalmen e po compa i los componen es del g upo
un des ino común, la semejanza en o no a cie as ca ac-
e ís icas pe cep ibles y la p oximidad en e los miemb os
o la ocupación de un espacio común. Con odo, cuando
una pe sona pasa de se lib e a con i i bajo el e ec o de
una subcul u a ca cela ia, las di e en es ca ego ías sociales
con las que se encuen e en p isión pod ían juga un papel
c ucial a la ho a de cons ui su iden idad social.
Con el in de cons ui una iden idad social y pe sonal
que acili e la einse ción de las muje es una ez consegui-
da la libe ad, el omen o de las ac i idades ísico-depo i as
(AFD) den o de p isión puede se bene icioso pa a las p esas
(Meek y Lewis, 2014). También puede se i como medio de
esocialización en e p esos, a pesa de que una ez en libe -
ad, es os no lo conside an su icien e pa a consegui dicha e-
inse ción (Moscoso-Sánchez, De Léséleuc, Rod íguez-Mo -
cillo, Pé ez-Flo es y Muñoz-Sánchez, 2017). La pa icipación
en AFD es i al en los p ocesos de socialización (Ramí ez,
Vinaccia y Suá ez, 2004) y, en p isión, dicha pa icipación
es á ca gada, como cualquie p ác ica social, de símbolos y
medios comunica i os median e los cuales las pe sonas com-
pa en sus expe iencias (Ma os-Ga cía, De ís-De ís y Spa -
kes, 2009), si iendo así pa a cons ui su iden idad.
Sin emba go, son escasos los es udios sob e los e ec os
que gene an las AFD en las muje es enca celadas, como han
ecalcado Ma inez-Me ino, Ma ín-González, Usabiaga
y Ma os-Ga cía (2017) en una ecien e e isión. Di e sos
es udios des acan que las muje es dis u an ealizando ac-
i idades g upales, donde ap enden a con ia en las demás
(Douglas, Plugge y Fi zpa ick, 2009) y compa en expe ien-
cias, se mo i an y sien en que encajan (Day, 2012). A es e
espec o, Pe e son y Johns one (1995) cons a a on que pa a
las p esas el g upo se con ie e en un sopo e social den o
del cen o peni encia io. Con odo, la p esen e in es igación
p e endió conoce y comp ende el signi icado que las di e-
en es p ác icas ísicas adqui ían pa a las muje es en p isión
con espec o a las elaciones in e pe sonales, y asocia lo con
la ase de cons ucción de su nue a iden idad desa ollada
du an e la ase de p isionización del enca celamien o.
Mé odo
Es a in es igación se ubica den o del pa adigma in e p e-
a i o. De acue do con Spa kes y Smi h (2014), en el p e-
sen e es udio se adop a una posición ela i is a donde la
ealidad se con ie e en una cons ucción social que es á en
con inuo cambio, y subje i is a, donde el in es igado y el
obje o de es udio son in e dependien es pe o los esul ados
su gen de la cons ucción de ambos. Así, debido al acío
exis en e en la li e a u a especí ica en o no al e ec o gene-
ado po las AFD p ac icadas en p isión po muje es en la
cons ucción de iden idades sociales, se hizo uso de la me-
odología cuali a i a, a endiendo a la necesa ia cohe encia
en e el mé odo usado y los obje i os de la misma.
Pa icipan es
Pa a el p esen e es udio, de acue do con la ipología de es-
a egias de mues eo in encionado p opues os po Flick
(2007), inicialmen e se eligió una mues a de casos ípicos
median e la cual se selecciona on, a a és de cua o asocia-
ciones que abajan con p esas den o y ue a de los cen os
peni encia ios, las p ime as 12 muje es. An e la di icul ad
pa a encon a p esas que cumplie an con los c i e ios de
inclusión p opues os pa a es e es udio, se decidió comple-
a la mues a median e la écnica de la bola de nie e. En
o al, du an e el pe iodo comp endido en e 2014-2016, se
en e is a on a 16 muje es ( e Tabla 1) de en e 23 y 62
años, cuyas condenas oscilaban en e los 2 y los 17 años.
Todas mani es a on habe ealizado ac i idad ísica den o
del cen o peni encia io, an o en las ac i idades o e adas
po la p opia ins i ución, en las clases di igidas que p e-
pa aban o as in e nas olun a iamen e o AFD no o gani-
zadas, au oges ionadas po las p opias muje es. Asimismo,
an es de se enca celadas odas p ac ica on AFD ec ea i-
as no o ganizadas o escola es an es de se enca celadas.
Tabla 1
Da os de las en e is adas. Los nomb es son seudónimos elegidos po las p opias en e is adas.
Nº Nomb e País de nacimien o Edad Años en p isión Nº p isiones
1 Sonia Colombia 23 2 3
2 Ca olina Colombia 23 2 2
3 Ma iana República Dominicana 26 2 3
4 Nadia Ecuado 28 5 2
5 Na alia Venezuela 36 2 4
6 Simone B asil 36 4 1
7 Casand a España 38 6 2
8 Ana España 39 3 años y 6 meses 6
9 Ekhiñe España 43 9 6
Ne ian Ma ín-González, Nago e Ma inez-Me ino, Oidui Usabiaga y Daniel Ma os
Re is a de Psicología del Depo e/Jou nal o Spo Psychology. Vol. 28. nº2 2019 61
Nº Nomb e País de nacimien o Edad Años en p isión Nº p isiones
10 Mónica España 44 6 2
11 Maca ena A gen ina 44 6 2
12 Iza España 44 12 8
13 Bea iz España 50 2 1
14 Ma ady Colombia 51 3 3
15 Haizea España 53 17 años y 6 meses 5
16 Eguzki España 62 2 1
Los pe iles elegidos pa a es e es udio p e endie on
enca na la si uación de los cen os peni encia ios espa-
ñoles, sin llega a se es adís icamen e ep esen a i os. Así,
a la ho a de selecciona las se u ie on en cuen a a iables
como: ipo de condena, país de nacimien o, e nia y núme o
de cen os peni encia ios en los que habían es ado enca ce-
ladas. De las 16 en e is adas, 13 u ie on elación di ec a o
indi ec a con las d ogas, bien sea po deli os con a la salud
pública o po un his o ial de abuso de d ogas, y las o as
es pidie on exp esamen e que los mo i os de sus conde-
nas no ue an di undidos en ningún documen o; espec o a
la nacionalidad, la mi ad e an de o igen sudame icano y la
o a mi ad de nacionalidad española, pe o en el momen o
de se en e is adas odas ellas esidían en España; una de
ellas e a de e nia gi ana; excep uando es en e is adas, las
demás pasa on po dos o más cá celes. Asimismo, cuando
ue on en e is adas, seis de las pa icipan es cumplie on
o es aban cumpliendo el e ce g ado peni encia io en un
piso u elado, mien as que las o as diez muje es se encon-
aban con la condena o al cumplida.
Técnica de ecogida de da os
La écnica empleada pa a ecoge los da os ue la en e-
is a semies uc u ada en p o undidad, ya que pe mi e
es ablece una con e sación dialogada con las pe sonas
p esas (No man, 2018) y exp esas aco de con las necesi-
dades de la in es igación. Así, se p e endió conoce an o
la impo ancia que las p esas le daban a la ac i idad ísica
cuando cons uían una iden idad nue a den o, como ob-
ene in o mación de sus his o ias de ida pe sonales. El
guion de la en e is a cons aba de seis apa ados donde
se p egun aba sob e sus da os pe sonales, da os gene ales,
u inas en p isión, AFD an es, du an e y después del en-
ca celamien o, e aluación de la in e ención y un úl imo
apa ado pa a que pudiesen añadi o ema ca lo que c e-
yesen opo uno.
Todas las en e is as se ealiza on en en o nos cono-
cidos y con idenciales, elegidos po las p opias pa icipan-
es como sus i iendas o el piso que ges ionaba una de las
asociaciones. Cada ez que se inició una en e is a, las dos
in es igado as que se enca ga on de en e is a las ansmi-
ie on la in o mación necesa ia pa a explica les los p opó-
si os del es udio y sus implicaciones pa a, a con inuación,
pedi les que i ma an el consen imien o in o mado. Du-
an e la en e is a, se les b indó la opción de no con es-
a a cualquie p egun a o, po el con a io, de esponde
a o as cues iones que no es u iesen e lejadas en el guion,
ecalcando la impo ancia de oí sus p opias i encias. Una
ez inalizadas, las en e is as ue on ansc i as y en ega-
das a la en e is ada co espondien e pa a que la e isase y
añadiese lo que c eye a con enien e, aumen ando de es a
o ma la c edibilidad y con i mabilidad del es udio. Las dos
in es igado as enca gadas de ealiza las en e is as p e ia-
men e habían ecibido o mación especí ica en es e ipo de
écnica y ue on acumulando expe iencia bajo la supe i-
sión de los o os dos in es igado es, los cuales ienen am-
plia expe iencia en in es igación cuali a i a. De acue do
con Guba y Lincoln (1994), es a es a egia es impo an e
pa a aumen a la c edibilidad del es udio.
Análisis de da os
Siguiendo una me odología de análisis de con enido (K i-
ppendo , 1997) se leye on las ansc ipciones de las p i-
me as en e is as y se sub aya on aquellos comen a ios que
se encon aban en e los más ecu en es y que suponían
una mani es ación cuali a i a de lo que hacían las muje es
enca celadas cuando ealizaban AFD en compañía de o as
p esas. Después de es e análisis inicial, se con inuó con la
ealización de en e is as, que ue on ansc i as y analiza-
das en di e en es ocasiones, de acue do a las dimensiones
p opues as en el guion elabo ado p e iamen e y a su ela-
ción con la ( e)cons ucción de la iden idad pe sonal y so-
cial. Es e segundo análisis dio inicio a la ca ego ización de
los da os, dejando de ealiza en e is as cuando se alcanzó
la sa u ación eó ica.
Tabla 2
Sis ema de ca ego ías y sub-ca ego ías eme gen es del
análisis ealizado.
Ca ego ía Subca ego ía
Iden idad social
Desocialización
Relaciones in e g upales
Iden idad social posi i a
Empa ía in e g upal
Fa o i ismo endog upal
Ca ego ización
del yo
Despe sonalización
In luencia social
Cohesi idad g upal
Saliencia de las ca ego ías sociales
Pe cepción
de en i a i idad
Des ino común
Semejanza
P oximidad
(Re)cons ucción de iden idades sociales en en o nos peni encia ios: las p esas depo is as
62 Re is a de Psicología del Depo e/Jou nal o Spo Psychology. Vol. 28. nº2 2019
Con el in de e o za , a pa i de la opinión c í ica y e-
i icación de cada componen e, los c i e ios de c edibilidad
(Spa kes y Pa ing on, 2003), p ime amen e una in es iga-
do a analizó las en e is as pa a a con inuación e isa las
con un segundo in es igado y inalmen e consensua las
con los dos es an es. Así, de es e p oceso de i a on las ca-
ego ías y subca ego ías que apa ecen en la Tabla 2.
Resul ados
Una ez enca celadas, las muje es mani es a on habe ex-
pe imen ado un sen imien o de soledad, pa alelamen e a la
asunción de las nue as no mas de p isión, como mani es ó
Ma iana “cuando e encie an, le empiezas a da uel as al
coco, es ás sola, y yo c eo que eso es lo más du o”. La mayo ía
de las en e is adas sin ie on en pa e, la necesidad de ela-
ciona se con o as muje es, y ue ese compañe ismo el que
les ayudó a ( e)si ua se y a on a su nue a ida en compa-
ñía de o as ‘amigas’. Pa a no cae en la soledad de la celda y
pode así hace en e a los pensamien os que les p o ocaba
esa si uación, cob ó especial impo ancia ocupa el iempo
ealizando ac i idades que les gus a an y sen i se acompa-
ñadas mien as las hacían. A es e espec o, Ca olina dijo lo
siguien e: “conocí buenas chicas que aho i a siguen siendo
mis amigas, ya han salido y seguimos en con ac o. Y ellas…
lle aban más iempo y eso, y me ayuda on mucho, a sali
adelan e. El compañe ismo de las paisanas ue lo que me
ayudó a adap a me”. Al si ua se en un luga an di e en e
a su ida en libe ad, las elaciones sociales c eadas en las
AFD se con i ie on, en muchos de los casos, en un apoyo
impo an e pa a pasa los días de condena más acompaña-
das. De hecho, aunque el si io en el que es aban no e a el
que les hubiese gus ado, las AFD se con i ie on en un es-
cena io ideal pa a compa i expe iencias posi i as y gene-
a un ambien e de amis ad. Así lo ema có Sonia, cuando
hablaba de p ac ica depo e con o as p esas: “¿cómo me
sien o? Bieeen, a gus o, al menos es oy haciendo algo que me
gus a. Después de que no es oy donde quie o, al menos sien o
que lo hago con las pe sonas que me acompañan”.
Como habi ualmen e ocu e en p isión, las p esas pa -
icipan es no eligie on de an emano con quién que ían e-
laciona se po lo que, una ez empeza on a pa icipa en las
AFD, se encon a on con nue as pe sonas a las que ue on
conociendo a pos e io i. Así, mani es a on que las AFD se
con i ie on en una ía e ec i a pa a log a la pe enencia
a un nue o g upo y sen i se a opadas, como se desp ende
de las palab as de Na alia: “pues eso, sen i e que, que o mas
pa e de algo, ¿no? Po que llegas allí, no conoces a nadie y de
epen e e es allí, dices ¡bu !, y como que necesi as ese apoyo,
ese equipo, esa ue za, ¿no?”.
En es e con ex o, el lenguaje mo iz se con i ió en el
eje cen al de las in e acciones en e las muje es, y acili ó el
en endimien o en e las pa icipan es. Todo pa ecía más á-
cil cuando p ac icaban depo e, poco a poco, iban empa i-
zando con los p oblemas de las demás muje es, a o ecien-
do el conocimien o en e las pa icipan es. Compa i con
las demás esos momen os –donde se gene aba un ambien e
posi i o–, conlle aba que con iasen más en los miemb os
del g upo y se ol idasen de las ías y du as in e acciones
que se daban en p isión. A es e espec o, Sonia ecalcaba lo
siguien e:
“Sí, yo c eo que lo mejo es eso, ¿no? Po que com-
pa es, alguien que compa a en un si io así, que
compa a los mismos gus os que ú, in en as como,
acapa a , ¿no? Y coge y deci , bueno, ya oy a ene
compañe a pa a hace eje cicio, o compañe a pa a
i a juga . Eso es bueno, po que es ás odo ese iem-
po sola que no sabes a dónde coge y al menos como
que e encuen as un poco […] buenas, son buenas,
yo c eo que nunca he is o elaciones malas; c eo
que an es mejo an, a eces, ah, ayúdame al, pása-
me la pelo a al, in e ac úas más con las pe sonas
que quizás no has hablado nunca”.
La amis ad se con e ía en un aspec o impo an e de
la ida en p isión, ya que el a ec o o el ca iño allí den o, al
compa i an os momen os jun as, muchas eces, puede se
más in enso que el que se c eaba ue a de las cua o pa edes.
Las amis ades pueden cob a mucha impo ancia e in lui de
o ma posi i a en las pe sonas. Las en e is adas de inían a
sus iguales de p ác ica como compañe as que compa ían el
mismo gus o o mismo des ino y se mo i aban unas a o as,
incluso en los momen os más du os. A a és de la p ác ica
depo i a compa ían expe iencias, sensaciones, aleg ías y
p eocupaciones. Así, la mo i ación que ansmi ían algunas
compañe as del g upo de p ác ica de AFD empujaba a las
demás a o ma pa e de ese colec i o:
“Se c ea más amis ad aden o, muchas eces, que
a ue a, po que es ás odo el iempo con las mismas,
en onces, si as a hace es o, lo haces en g upo. En-
onces e mo i an, po que uno solo… uno solo mu-
chas eces no se mo i a a hace las cosas. Pe o si yo
oy con un g upo, y mis amigas lo es án haciendo,
me mo i o a hace lo.” (Ca olina)
En el medio peni encia io, en la mayo ía de los casos,
la e nia y la nacionalidad in luían a la ho a de elegi sus
elaciones, debido a que se sen ían más iden i icadas. En
es e sen ido, las en e is adas mani es a on que las AFD
ambién se con e ían en una ía e ec i a pa a pe enece
a o o g upo y sen i se acompañadas. Además, ese nue o
g upo, el ‘depo i o’, pa ece que no compe ía con el o o, el
é nico, lo cual acili aba la con i encia en e ambos. Tan o
es así, que en el g upo de ‘las depo is as’ se gene aba un
ambien e inclusi o, donde se eunían las p esas que que-
ían dis u a pa icipando en p ác icas mo ices. Así, na-
die las e ique aba po su aza-e nia o ipo de deli o come i-
do. Pa a las ‘muje es depo is as’ e a su icien e con que e
compa i ese momen o ‘ag adable’ con las demás.
Con el paso del iempo, e minaban pe eneciendo a
un g upo que les apo aba segu idad, pe o, a su ez, les ayu-
daba a compa i o as expe iencias que no i enciaban en
los demás g upos. Así desc ibió Ma iana el inicio de una
nue a pa icipan e en las AFD: “nadie la juzgaba po lo que
Ne ian Ma ín-González, Nago e Ma inez-Me ino, Oidui Usabiaga y Daniel Ma os
Re is a de Psicología del Depo e/Jou nal o Spo Psychology. Vol. 28. nº2 2019 63
hizo, ni ampoco le p egun ábamos, y ni nos me íamos con
ella. Simplemen e e a una jugado a más”. El mo i o po el
que es aban enca celadas pasaba a un segundo plano, sim-
plemen e e an pa e del g upo y sen ían que enían algo en
común. En algunos casos, llegaban a e la ida ca cela ia
desde o a pe spec i a, más posi i a, más op imis a. Pe e-
nece a es e nue o colec i o las di e enciaba de las demás,
de las que no p ac ican AFD, y les apo aba momen os me-
nos con lic i os, de mayo espe o, pues o que en ocaban
de di e en e o ma cómo que ían lle a la condena.
“Po lo gene al, nunca eníamos p oblemas en e no-
so as, nunca. É amos, es á mal deci lo, un ejemplo.
Y nos lle ábamos bien. Nos eían que salíamos, que
hacíamos depo e, que eg esábamos, y nunca u i-
mos ningún ipo de oce ni de p oblema.” (Nadia)
Las que se ans o maban en ‘muje es depo is as’, se
de inían como pe sonas que cuidaban su salud y, po lo ge-
ne al, no ecu ían al consumo de la d oga pa a sob elle a
los días den o. En sus i ución de las d ogas u ilizaban las
AFD como ecu so pa a libe a la men e y pode lle a la
condena lo mejo posible, c eando elaciones en un en o -
no más ‘saludable’. Mónica sub ayó que ue un g andísimo
log o sepa a se del mundo de las d ogas y segui o as u-
inas has a su ida en libe ad, y odo g acias a las AFD y al
apoyo del g upo:
“Pues, una ida más saludable, po que de e dad
cuando ya me puse un poco a hace depo e cada
día y al, has a ya el día que salí, lo elacionaba con
una ida más saludable, ¿no? No sé, po un lado,
deja las d ogas y al y po o o, además, bebía mu-
cha agua, y como ya eía yo un cambio ambién en
mi cue po, me sen ía mejo , me sen ía más sana.”
Una ez iden i icadas como pa e del g upo y como ‘de-
po is as’, las p esas se eían como muje es sanas, lo cual con-
lle aba que se sin ie an mejo . En cie a medida, es e cambio
de u ina les ab ía los ojos pa a elegi un nue o es ilo de ida
y aleja se de la adicción a las d ogas. En es e sen ido, las AFD
se con e ían pa a algunas de ellas en una he amien a un-
damen al, en una g an opo unidad pa a cons ui su nue a
iden idad y p oyec a se como ‘depo is as’ y aleja se de ese
mundo. A es e espec o, cuando en un alle o ganizado en
el Depa amen o de A ención Especializada la psicóloga les
mando dibuja se, Casand a con ó lo siguien e:
“Nos dijo que nos dibujá amos... yo no me sabía
dibuja , supongo que po qué no me eía, había
pe dido iden idad, o no lo sé, y… pues si no e sabes
pin a como aho a, pín a e como e es en un u u-
o. Y es o iene que e con la gimnasia… lo que yo
me es aba p oyec ando e a como depo is a, lo que
que ía e a no ol e a consumi . Se sana. Y en on-
ces, en ese momen o, me dibujé como depo is a”.
Discusión
Los esul ados ob enidos e idencian que pa a las muje es
p esas en e is adas las AFD suponen una es a egia im-
po an e pa a en abla y c ea nue as elaciones o mejo a
las ya exis en es con o as eclusas, en consonancia con lo
obse ado po Meek y Lewis (2014). Asimismo, es as p ác-
icas mo ices in luyen en la cons ucción de una iden idad
social posi i a que aumen a su pe cepción de bienes a psi-
co-sociológico.
En si uación de enca celamien o la soledad y la angus-
ia, de acue do con Ruiz-Ga cía y Cas illo-Alga a (2014),
acapa an la mayo pa e del iempo al encon a se sepa adas
de su con ex o amilia lo que, que en el caso de las muje es
p esas que son mad es, se inc emen a po el su imien o que
les p oduce la sepa ación de sus hijos e hijas (Juliano, 2009).
Es a si uación se e ag a ada en los casos de mad es ex an-
je as (Cas illo y Ruiz, 2010), ya que sus opo unidades pa a
ecibi isi as de sus hijos e hijas son in iables en la mayo ía
de los casos. Se cons a a que las muje es que ing esan en una
p isión su en una despe sonalización del yo y dan comien-
zo a un p oceso de ( e)ca ego ización de su iden idad social
in eg ándose en g upos sociales a ines (país de o igen o e -
nia, mayo i a iamen e).Pe o, en esos momen os en los que
es án obligadas a cons ui su nue a iden idad, a i man que
la p ác ica de AFD se con ie e en una es a egia in e esan e
pa a sen i se acompañadas y pe enece a un nue o g upo.
Lejos de simpli ica es a ap oximación psicosociológica a un
azonamien o de causa-e ec o, se ía con enien e iden i ica
algunos aspec os que pueden ayuda a en ende la in luencia
que es as p ác icas ísicas pueden gene a , jun o con la gene-
ación de elaciones in e pe sonales, en la ( e)ca ego ización
de la iden idad. En es e sen ido, y como han sub ayado e-
cien emen e Moscoso-Sánchez e al. (2017) en e e encia a
los homb es p esos, pa ece que las AFD ambién cons i uyen
un apoyo en la esocialización pa a las muje es enca cela-
das. Es e aumen o de elaciones in e pe sonales a ec a po-
siblemen e a la ( e)ca ego ización de cada una de ellas y, de
acue do con Gómez (2006), es a pe enencia g upal in luye
en sus sen imien os hacia el g upo, así como en sus c eencias
y conduc as. Tan o es así que a la ho a de cons ui la iden-
idad social en p isión, las in eg an es de es e g upo u ilizan
di e sas es a egias pa a a ae a o as muje es y eje ce su
in luencia social (e.g., in o ma a las que no pa icipan so-
b e los e ec os posi i os de las AFD con espec o a su bien-
es a social o esal a el buen ambien e que se gene a en e
las pa icipan es, pa a de es e modo, a ae la a ención de las
demás y anima las a que o men pa e de ese g upo). La co-
hesión social del g upo se obse a en la saliencia de las ca e-
go izaciones especí icas de las componen es del endog upo,
cuando pe ciben y mani ies an a a és de su conduc a, po
ejemplo, su sa is acción (e incluso necesidad) po pa icipa
jun o a sus compañe as ‘depo is as’ en las AFD.
En p isión, de acue do con Insko, Wildschu y Cohen
(2013), el des ino común puede al e a la pe cepción de la
p opiedad de una y o a pa e, y es as pe cepciones es án
signi ica i amen e elacionadas con la compe encia y las a-
zones de és a. En e e encia a es e hecho, cuando las muje es
( e)cons uyen su iden idad pe sonal y social median e la
p ác ica en g upo de AFD, se pod ía conside a que aumen a

(Re)cons ucción de iden idades sociales en en o nos peni encia ios: las p esas depo is as
64 Re is a de Psicología del Depo e/Jou nal o Spo Psychology. Vol. 28. nº2 2019
su pe cepción de en i a i idad, di e enciándose de las que no
pa icipan en AFD. Las en e is adas e ue zan la pe enen-
cia al g upo con comen a ios asociados a la segu idad y mo-
i ación que les apo aba ese g upo, a gumen ando que no se
sen ían solas, sino pe sonas impo an es en el mismo. Es os
comen a ios es án es echamen e elacionados con los p in-
cipales condicionan es que Campbell (1958) obse ó que
a ec aban a la pe cepción de en i a i idad: el des ino común
que compa en las p esas cuando ealizan AFD, la p oximi-
dad que sien en hacia las demás componen es del g upo o la
semejanza en o no al uso de ma e ial depo i o. Todas es as
pe cepciones do aban de en idad al colec i o de las ‘depo -
is as’. En es a misma línea, Ma os-Ga cía e al. (2009) sub-
aya on que median e el depo e las muje es compa ían sus
expe iencias y les se ía pa a cons ui su iden idad y sen i -
se iden i icadas con pe sonas que ienen el mismo obje i o.
Cabe esal a que las exp esas no pe cibían ninguna
sensación de que o ma pa e del g upo de las ‘depo is as’
es u ie a expues o a la codicia de las que quisie an se pa e
del endog upo, po lo que se deduce que no compe ían po
consegui un pues o. Los hallazgos de las en e is as e ec-
uadas cons a an en de ini i a que, de acue do con Huici,
Gómez y Bus illos (2008), la al a iden idad compa a i a se
elaciona con la pe cepción de en i a i idad de la ca ego ía.
La pa icipación en las ac i idades les b indó la opo -
unidad de elaciona se con o as p esas de una mane a
di e en e a lo habi ual, donde compa ían i encias ag a-
dables. En un medio como la p isión no es ácil c ea ela-
ciones sociales y menos, como indica Opsal (2012), cuando
las opo unidades pa a cons ui iden idades posi i as son
limi adas. En es e sen ido, el p og ama de AFD o ganizada
(o p ac icadas de o ma espon ánea po las mismas p esas)
se puede con e i en una opo unidad pa a cons ui iden-
idades sociales posi i as, dejando así a un lado sus adiccio-
nes y cons uyendo la nue a iden idad en consonancia con
una ida más saludable. En cie a medida, de acue do con
I win (2009), es e p oceso de cons ucción social pod ía
supone el despe a pe sonal y la epa ación necesa ias
pa a ans o ma la pe sonalidad de un indi iduo.
En es a misma línea, se ha obse ado que las AFD son
un medio impo an e pa a gene a elaciones in e g upales
en las que la empa ía g upal adquie e un signi icado des-
acado. A es e espec o, Vanman (2016) concluye que las
pe sonas mues an más empa ía hacia los demás cuando
las ca ego izan como miemb os del endogupo. Además, a
a és de la empa ía y el con ac o in e g upal se educen
los p ejuicios con espec o al es o de in eg an es del g upo
(Molina, T opp y Goode, 2016).
Los esul ados del p esen e es udio se deben oma con
cau ela debido, en e o os, a los siguien es aspec os: a) el
es udio consis ió en una ap oximación cuali a i a sin p e-
ensiones de gene aliza los esul ados; b) la di icul ad po
pa e de Ins i uciones Peni encia ias pa a acili a el acceso
de in es igado es a los cen os peni encia ios de la Comu-
nidad donde se lle ó a cabo el p esen e es udio, lo que im-
pidió ob ene e idencias in si u; c) solo se en e is ó a una
pe sona de e nia gi ana que p ac icaba AFD en p isión, lo
cual p oduce una ca encia conside able con espec o a la
ep esen a i idad del con ex o ca cela io emenino; d) de
acue do con Ace es-Lozano (2001), se c ee necesa io abo -
da la cons ucción de la iden idad social desde un en oque
dinámico y no, como en es e caso, analizando exclusi a-
men e la ase de p isionización. En es e sen ido las in e-
acciones sociales de econocimien o ecíp oco pod ían,
con el paso del iempo, modi ica la iden idad social de las
pa icipan es. Las his o ias de ida de las en e is adas ayu-
da ían a e la e olución de los p ocesos iden i a ios an es,
du an e y después del enca celamien o, y; e) po úl imo,
esal a que en la misma línea que p opone Munné (2004),
se ía in e esan e p o undiza en el es udio de la cons uc-
ción de la iden idad social de las muje es p esas que p ac i-
can las AFD desde una imagen psicológica del se humano
en é minos de complejidad, en con aposición a la simpli-
icación de dicha ealidad.
(Re)cons uc ion o social iden i ies in peni en ia y en i onmen s: imp isoned spo swomen
Abs ac
The aim o his a icle was o explo e how di e en physical ac i i ies assis ed in he de elopmen o in e pe sonal ela-
ionships and he sel -cons uc ion o new iden i ies o a g oup o women p isone s du ing hei pe iod o inca ce a ion.
Using quali a i e esea ch, six een women be ween he ages o 23 and 62 we e in e iewed, all o whom had pa icipa ed
in spo and physical ac i i ies wi hin he p ison. I was ound ha hose ac i i ies cons i u ed a new way o socialising o
imp isoned women. Such inc ease o in e pe sonal ela ionship in luenced pa icipan s’ ( e)ca ego iza ion, ein o cing
conside ably hei belongness in o a new g oup who a emp ed, h ough physical p ac ices, o mo e away om addic ions
associa ed wi h he p ison en i onmen and build up a new posi i e iden i y ha would imp o e hei psycho-social
well-being.
Keywo ds: P ison; woman; physical ac i i y; social iden i y; ca ego iza ion.
(Re) cons ução de iden idades sociais em con ex os peni enciá ios: ba agens espo i as
Resumo
O obje i o des e a igo oi explo a o signi icado que di e en es p á icas ísicas na p isão adqui i am pa a as mulhe es em
elação às elações in e pessoais, e associá-la à ase de cons ução de sua no a iden idade desen ol ida du an e o enca ce-
Ne ian Ma ín-González, Nago e Ma inez-Me ino, Oidui Usabiaga y Daniel Ma os
Re is a de Psicología del Depo e/Jou nal o Spo Psychology. Vol. 28. nº2 2019 65
amen o. A pa i de uma in es igação quali a i a onde o am en e is adas 16 mulhe es en e 23 e 62 anos de idade que
pa icipa am de a i idades ísico-espo i as no cen o peni enciá io, os esul ados indica am que essas a i idades cons i-
uí am uma o ma de essocialização pa a mulhe es enca ce adas. Esse aumen o nas elações in e pessoais in luenciou em
sua ( e)ca ego ização, e o çando conside a elmen e sua pe ença a um no o g upo que buscou a a és de p á icas ísicas
a as a em-se dos ícios do meio p isional e cons ui uma no a iden idade posi i a que ge a um aumen o no bem-es a
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