GÓMEZ BRAVO, Gutmaro y MARTÍNEZ LÓPEZ, Diego, Esclavos del Tercer Reich. Los españoles en el campo de Mauthausen, Cátedra, Madrid, 2022, 408 pp.
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https://doi.org/10.1387/hc.24029 365 HC ISSN 1130-2402 – eISSN 2340-0277 Historia Contemporánea, 2023, 71, 365-367 https://doi.org/10.1387/hc.24029 GÓMEZ BRAVO, Gutmaro y MARTÍNEZ LÓPEZ, Diego, Esclavos del Tercer Reich. Los españoles en el campo de Mauthausen, Cátedra, Madrid, 2022, 408 pp. Gutmaro Gómez, profesor en la Universidad Complutense de Madrid, y Diego Martínez López, profesor en la Universidad Francisco de Vitoria, analizan de forma cronológica el nacimiento, el desarrollo y el ocaso del campo de concentración de Mauthausen. Esclavos del Tercer Reich se encuentra dividido en un total de 14 capítulos que nos sitúan ante la realidad experimentada por los españoles que fueron internados en el recinto, pero también ante un escenario mucho mayor, a nivel continental, donde los defensores y creadores del Nuevo Orden fascista se valieron de toda una red concentracionaria y de exterminio para lograr la construcción de unas nuevas sociedades limpias de sus enemigos políticos, raciales y/o religiosos, entre otros objetivos. En las páginas iniciales que componen esta investigación se recogen algunos testimonios incluidos en los informes de los equipos de inspección que entraron en Mauthausen tras su liberación: «El hedor a carne podrida permeaba la atmósfera. Los edificios de madera estaban asquerosos […] prisioneros defecaban en cualquier parte. Los presos tenían escasa o ninguna ropa. Ser enviado al Sanitätslager significaba una muerte segura. Pocos o ninguno de los presos que fueron remitidos allí ha salido con vida». Una introducción a ras de suelo en la que ya se nos expone de forma introductoria y explícita el terror sufrido por quienes estuvieron allí recluidos. Sin ir más lejos, los relatos recogidos por Gutmaro Gómez y Diego Martínez resultan análogos a los que encontramos tras la liberación de otros espacios europeos. Por ejemplo, en el Estado Independiente de Croacia los ustaše, aliados de los nazis, establecieron su propia red concentracionaria para encerrar y matar a serbios ortodoxos, judíos, gitanos, homosexuales y/o opositores políticos, entre otros grupos. De esta manera, cuando los partisanos de Tito liberaron el campo de Jasenovac el recinto estaba casi vacío, pues los supervivientes había sido evacuados junto a los guardias. No obstante, los testigos dejaron constancia en sus informes del olor a quemado y a cadáveres en descomposición que impregnaba el aire, así como también a explosivos detonados, que habían sido utilizados para tratar de borrar cualquier rastro de los asesinatos que se habían perpetrado, de forma muy similar a los documentos que se citan en este Esclavos del Tercer Reich para el caso de Mauthausen. Unos relatos, como los citados anteriormente, que en numerosas ocasiones estuvieron acompañados de la filmación de imágenes por parte de las tropas aliadas que progresivamente iban liberando los campos, de manera que se convirtieron en una fuente directa de las atrocidades allí cometidas y con ello golpearon la conciencia mundial. Sin ir más lejos, tal y como señalan los autores, estas imáge-
Reseñas de libros 366 Historia Contemporánea, 2023, 71, 365-367 nes y relatos influyeron de forma directa en la reconstrucción realizada durante la posguerra de los crímenes contra la humanidad y los derechos humanos. La publicación aquí reseñada tiene su razón de ser y origen en lo ocurrido en 2019, cuando el Ministerio de Justicia entregó los libros de registro de los fallecidos en Mauthausen al Grupo de Investigación Complutense de la Guerra Civil y el Franquismo (Gigefra). En ese momento Diego Martínez y Gutmaro Gómez, este último en calidad de director del grupo de investigación, se encargaron de trabajar estos libros de registro con varios objetivos en mente: cumplir una función reparadora y legal para así poder inscribir el fallecimiento de miles de españoles en el Registro Civil, pero también poner en evidencia una cuestión muy debatida en la historiografía, en la que ha existido una corriente que ha tratado de desvincular a la dictadura franquista de los crímenes perpetrados por la Alemania nazi. Sin duda, uno de los puntos fuertes de este trabajo es precisamente la compilación y el estudio de una gran cantidad de documentación de archivo, en gran parte inédita, como las fuentes del Ejército estadounidense o también de los propios internos en Mauthausen, que han permitido a los autores construir una investigación novedosa que va más allá de lo consabido en las biografías y memorias publicadas en las últimas décadas. El apéndice de archivos consultados no deja lugar a dudas del gran trabajo de localización y consulta de fuentes: archivos norteamericanos, el Archivo Federal de Alemania y los Archivos Estatales de Núremberg, el Archivo Histórico Nacional de Paris, los Archivos de Arolsen, los Archivos Nacionales Británicos y archivos de referencia a nivel español, como el Archivo General de la Administración, el Archivo Militar de Ávila y el Centro Documental para la Memoria Histórica. Sin ir más lejos, Esclavos del Tercer Reich evidencia cómo la dictadura franquista fue consciente de los asesinatos de españoles cometidos en los campos nazis, así como también de la identidad de los supervivientes, que tuvieron que buscarse la vida al no poder volver a España. Estas cuestiones quedan muy claras en lo ocurrido en 1952, cuando las autoridades francesas notificaron al Estado español los registros estudiados por los autores de esta investigación, de manera que la dictadura, a pesar de saber la verdad, siempre aplicó la misma política hacia aquellos españoles: el silencio administrativo y su total abandono. El hecho de sustentar buena parte de la investigación en documentación de archivo ha permitido a los autores subrayar algunas cuestiones que no se han trabajado debidamente en la historiografía española. Por ejemplo se advierte del uso indiscriminado de la fórmula «disparado en intento de fuga» como eufemismo para camuflar los asesinatos cometidos en el interior y en el exterior de Mauthausen. Esta es una cuestión que tiene un gran potencial desde la historia comparada, ya que en España también fue muy recurrente que la dictadura franquista utilizase el subterfugio de la ley de fugas para camuflar asesinatos de guerrilleros, enlaces y disidentes políticos. Es decir, que en la misma cronología, pero en espacios distintos dos regímenes fascistas utilizaron la misma fórmula con el objetivo de ca-
Reseñas de libros https://doi.org/10.1387/hc.24029 367 muflar los asesinatos de sus oponentes, ya fuera por motivos étnicos, políticos o religiosos, entre otras variables. En definitiva, Esclavos del Tercer Reich nos presenta una propuesta original y bien ejecutada en la que sus autores han conseguido profundizar en aspectos en los que no solo existía un vacío historiográfico, sino también una más que necesaria renovación a todos los niveles. Se traza así un recorrido bien esquematizado y cronológico por la existencia de Mauthausen, analizando el papel de los campos de concentración dentro de los regímenes totalitarios del momento, así como la evolución de estos dentro del Tercer Reich, pero sin perder de vista en ningún momento la importancia del eje Vichy-Madrid-Berlín que condicionó la vida de miles de españoles. Individuos que al ser liberados por las tropas aliadas no pudieron reintegrarse en la comunidad nacional que debería haberlos acogido tras aquella terrible experiencia, pues en palabras de Víctor Cueto Espina «no puedo regresar a casa porque tengo miedo de que me encarcelen por haber luchado contra Franco». Arnau Fernández Pasalodos