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Evolución escolar en Cantabria (1750 - 1850)

Gutiérrez Gutiérrez, Clotilde

Abstract

La evolución que se experimenta en los distintos aspectos relacionados con la enseñanza primaria en Cantabria a lo largo de un siglo (1750-1850) es importante. En el siglo XVIII tiene lugar una serie de cambios en lo que se refiere al pensamiento educativo y a la importancia que, desde los poderes públicos, se da a la educación. Se inicia con los Ilustrados y el apoyo de los primeros Borbones en el poder, a los que siguen las reformas liberales del siglo XIX.En Cantabria, esa evolución tiene una progresión ascendente, y va por delante de otras regiones españolas, tanto en la creación de escuelas como en la formación de los maestros y asistencia de niños y niñas a la escuela.

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http:// revista.muesca.es | Cabás nº8 Evolución escolar en Cantabria (1750 – 1850) Evolution in Cantabria School (1750 - 1850) Clotilde Gutiérrez Gutiérrez Resumen La evolución que se experimenta en los distintos aspectos relacionados con la enseñanza p rimaria en Cantabria a lo largo de un siglo (1750-1850) es importante. En el siglo XVIII tiene lugar una serie de cambios en lo que se refiere al pensamiento educativo y a la importancia que, desde los poderes públicos, se da a la educación. Se inicia con los Ilustrados y el apoyo de los p rimeros Borbones en el poder, a los que siguen las reformas liberales del siglo XIX. En Cantabria, esa evolución tiene una progresión ascendente, y va por delante de otras regiones españolas, tanto en la creación de escuelas como en la formación de los maestros y asistencia de niños y niñas a la escuela. Palabras clave escuela de primeras letras, maestros, escolares, salarios en metálico y en especie, retribución municipal, vecinal y de obras pías docentes, formación, titulación, asistencia a clase de niños y niñas, locales, material escolar, padres de alumnos. Abstract The evolution of the various aspects of primary education in Cantabria for over a century (17501850) is important. In the eighteenth century, they develop some changes in terms of educational thought and the importance that public authorities give to education. It begins with the Enlightenment and the support of the first Bourbons in power, and this is followed by the liberal reforms of the nineteenth century. In Cantabria, this evolution has an upward progression, and is ahead of other Spanish regions, both in the establishment of schools and teacher training as in assistance of children at school. Keywords school of first letters, teachers, school, salaries in cash and in kind, pay municipal, neighborhood and Waqf teachers, training, certification, attendance of children, local, school supplies, parents of students. ISSN 1989-5909 | Cabás nº8 diciembre 2012 90 http:// revista.muesca.es | Cabás nº8 Introducción Durante el siglo XVIII, con la entrada de la dinastía borbónica en España y la influencia de los Ilustrados, se dio un impulso a la educación como medio para lograr la modernización de la sociedad española y lograr lo que en la época se denominaba felicidad de los ciudadanos. Para conseguirlo era primordial iniciar el proceso por la educación primaria, paso obligado para realizar los estudios secundarios o de “latinidad” y desde allí los de Bachillerato, Licenciatura y Doctorado en la Universidad. Basándose en esa formación se podrían abordar las reformas económicas, sociales, políticas y culturales que el país necesitaba en los nuevos tiempos de las “luces”. Después de haber analizado el pensamiento de los Ilustrados sobre educación y la Legislación de los primeros Borbones al respecto1, realizamos un análisis de cómo se va implantando la realidad escolar en Cantabria. El objetivo global de nuestra investigación es conocer cómo se concretan en el territorio que hoy conforma Cantabria, desde mediados del siglo XVIII a mediados del XIX, los distintos aspectos relacionados con la educación primaria y la organización del sistema educativo; es decir, tratamos de analizar cómo se materializan en nuestra región los esfuerzos que se realizan en España para conseguir una educación pública nacional. Esfuerzos que son más evidentes desde mediados del setecientos, cuando de manera más nítida se manifiestan las inquietudes de los gobiernos ilustrados por la educación, hasta la promulgación de la Ley Moyano en 1857. Intentamos conocer cómo y cuándo se van implantando en dicho territorio los distintos aspectos relacionados con la implantación de la enseñanza primaria: número de escuelas y su distribución en el territorio regional; sus agentes, los maestros, su formación y rentas y concurrencia a las mismas de niños y niñas. El analizar estos aspectos de forma diacrónica nos permite conocer la progresiva implantación del sistema escolar en Cantabria y realizar análisis comparativos con otras regiones del Estado español en las que se han realizado trabajos de estas características. Los límites temporales elegidos vienen determinados, fundamentalmente, por la existencia de fuentes de información que nos permiten conseguir datos del conjunto de la región. Entre 1752 y 1753 se confecciona en Cantabria el Catastro del Marqués de la Ensenada; en él se recogen buen número de datos que nos permiten plasmar la realidad educativa regional del momento. Para mediados de la siguiente centuria disponemos de tres registros informativos importantes como son la Memoria sobre el estado de la enseñanza en algunas zonas de Cantabria, elaborada por el Inspector José Arce Bodega en 1844, el Diccionario de Pascual Madoz en 1845-1850 y la Estadística de Primera Enseñanza de 1850-1855. Si bien estas han sido las principales fuentes de documentación, también hemos acudido a otras que podían complementarla, como los libros de cuentas municipales de algunas localidades o el Boletín Oficial de Santander, publicado a partir de 1838. ISSN 1989-5909 | Cabás nº8 diciembre 2012 91 http:// revista.muesca.es | Cabás nº8 Así, desde el análisis regional del desarrollo escolar en Cantabria en medio de las dos centurias, creemos contribuir al conocimiento de la implantación progresiva del mundo escolar en España a través de los proyectos y realizaciones de los poderes centrales y locales, además de algunos p articulares. I.- Las escuelas y su distribución en Cantabria. Cuando hablamos de escuela en esta época, no nos referimos a un local específico construido p ara ese fin, sino a la presencia de maestro. La información que se presenta a mediados del XVIII apenas alude a locales; sin embargo, ya en el XIX, especialmente José Arce Bodega escribe sobre las graves deficiencias donde se dan las clases: bajos del ayuntamiento, portal de la iglesia, casas particulares… A partir de la información conseguida en el Catastro de Ensenada podemos concluir que el 32% de las localidades de Cantabria contaban con la presencia de un maestro de primeras letras; además, varios enseñaban en poblaciones cercanas, por lo que aumentaba el número de escolares con posibilidad de asistir a la escuela. También se constata que en varias localidades, donde no se alude a la presencia de maestro, se informa que los padres envían a sus hijos a aprender p rimeras letras a otros lugares, lo que nos hace pensar en la existencia de lagunas en la información o en la posibilidad de que algunos padres, ante la imposibilidad de que estudiaran en su lugar de origen, les enviaran a poblaciones vecinas que sí contaban con maestro. Esto haría aumentar el porcentaje de localidades con escuela. Este porcentaje es inferior al que obtiene Carmen Labrador para Guadalajara (36%)2o Margarita N ieto Bedoya para Palencia3(39%). Sin embargo, el porcentaje de Cantabria supera al obtenido p or Amalric para la antigua provincia de Burgos (21,9%)4y al que llega la provincia de Pontevedra (17%), donde se incluyen los profesores de Gramática latina, según Margarita Sanz5; más relevante es el contraste que se obtiene con la provincia de León (10%)6. ISSN 1989-5909 | Cabás nº8 diciembre 2012 92 http:// revista.muesca.es | Cabás nº8 En el mapa que hemos elaborado de la distribución de escuelas en la región podemos comprobar el desigual reparto de las mismas. La mayor concentración se observa en la zona central de la región, en el espacio que va desde Santander a Arenas de Iguña y Colsa al sur y desde Beranga por el este a Cabezón de la Sal por el oeste. En algunas localidades de la zona hay más de un maestro: en Los Corrales de Buelna se informa que tiene uno en activo y otro “que no ejerce por no tener escuela y se mantiene de escribir algunas compulsas en casa del escribano del lugar”; en Colsa hay un maestro de Bilbao que ejerce también de Notario apostólico y otro que cuenta con una escuela a la que asisten 24 niños; y en Periedo se constata la presencia de dos maestros, ambos con asignación económica7. También existe cierta concentración de maestros en la zona denominada en la época Provincia de Liébana. A dicha comarca asisten maestros procedentes de otros lugares como los de Entarrías y Espinama que son vecinos de Valdeón8. Esta realidad parece que es frecuente en épocas posteriores como indica el inspector Arce Bodega cuando manifiesta que a la zona de Liébana asisten varios maestros temporeros de la provincia de León9. También contamos con testimonios orales de comienzos del siglo XX en que se mantenía dicha práctica en la comarca. No es fácil conocer las causas de la presencia o no de maestros en las distintas zonas de la región. Parece que la concentración de la población era un factor favorable, igual que el trazado de las vías de comunicación o la presencia o no de personas o instituciones interesadas en favorecer la escolarización, como era en Cantabria la existencia de abundantes fundadores de obras pías docentes. Ya en el siglo XIX el interés de los liberales por los temas educativos se pone de relieve al intentar conocer, mediante estadísticas, la situación real de las escuelas de España. Ya en 1846, con la creación de la Dirección General de Instrucción Pública, bajo el impulso de Gil de Zárate, se realiza una, aún no muy fiable, y otra en 1850, que ya ofrece mayor fiabilidad; a partir de esa fecha se realizarán cada cinco años. En ese momento ya se contaba con inspectores que recogían los datos directamente. En ellas nos basamos para obtener los datos globales de nuestra región a mediados del ochocientos. Lo primero que se constata es un incremento muy importante de los efectivos de primera enseñanza. La evolución experimentada en Cantabria desde mediados del siglo XVIII a mediados de la siguiente centuria nos lo confirma. En 1753, según acabamos de ver, nuestra región contaba con maestros en el 32% de las localidades; ese porcentaje asciende al 56%, según los datos de Pascual Madoz, en 1845-50; y, contabilizando tanto las escuelas públicas como privadas de la provincia de Santander, según la Estadística de primera enseñanza, realizada entre 1850-55, se llega al 65%10 . El siguiente cuadro nos muestra esa evolución y la relación de escuelas con vecinos y habitantes: ISSN 1989-5909 | Cabás nº8 diciembre 2012 93 http:// revista.muesca.es | Cabás nº8 CUADRO Nº I Evolución del número de escuelas de Cantabria desde 1753 a 1845-50 1753 (1) 1845-50 (2) PARTIDOS JUDICIALES Nº Escuelas Relac. Escue/Vec. Relac. Esc./Hab. Nº Escuelas Relac. Esc./Vec. Relac. Esc./Hab. Castro Urdiales - - - 14 1/96 1/434 Entrambasag. 21 1/226 1/917 41 1/106 1/485 Laredo 10 1/193 1/684 14 1/146 1/693 Potes 19 1/120 1/467 33 1/53 1/207 Ramales 9 1/206 1/812 21 1/66 1/325 Reinosa - - - 50 1/45 1/168 Santander 9 1/293 1/1.045 37 1/128 1/673 S.V.Barquera 19 1/210 1/714 37 1/64 1/284 Torrelavega 31 1/166 1/530 45 1/93 1/446 V.Cabuérniga 19 1/135 1/437 23 1/81 1/350 Villacarriedo 12 1/337 1/1.119 37 1/101 1/439 TOTALES 165 1/188 1/662 352 1/85 1/390 FUENTES: (1) Catastro de Ensenada. Respuestas Generales y Memoriales. P. Madoz. Diccionario… Observamos la importante evolución que se experimenta en el número de escuelas y en su relación con el número de vecinos y de habitantes, aunque se produzca en un periodo de tiempo muy largo. La provincia de Santander se halla, junto con otras del norte, en la mejor posición de España, donde se presenta como media una escuela por cada 135 vecinos, según el Cuadro I de la P rimera estadística. No obstante, debemos tener en cuenta que la relación obtenida para 1753 p odría mejorar respecto a la aquí presentada, ya que no disponemos de todos los datos que en el Siglo XIX correspondían a los Partidos Judiciales de Castro Urdiales y de Reinosa, por no existir los Memoriales del primero y no haber podido localizar los de una parte del de Reinosa. Sin embargo, Santander en 1860-70 ya no se mantiene en esa primera situación; el ritmo de creación de escuelas no se mantiene sino que se estanca e incluso decrece respecto a la evolución de otras p rovincias. ISSN 1989-5909 | Cabás nº8 diciembre 2012 94 http:// revista.muesca.es | Cabás nº8 II.- Los docentes, su formación y rentas. En este apartado pretendemos dar a conocer la situación educativa de Cantabria en lo que se refiere a sus agentes, los maestros, a través de la información contenida en los documentos ya referidos y que nos ayudan a conocer su realidad económica y social en el periodo indicado. En el ámbito histórico, el Catastro se realiza durante el reinado de Fernando VI, en los años centrales del siglo XVIII. En cuanto al ámbito geográfico, nos referimos a los actuales límites de Cantabria. La documentación de dicho Catastro comprende la práctica totalidad del territorio que hoy conforma esta región, aunque con algunas variantes que hemos tenido en cuenta a la hora de elaborar el trabajo. La información se ha extraído de los Libros de Respuestas Generales que informan de la presencia o no de maestros en cada localidad y de las fuentes de su financiación. La consulta de los Memoriales nos ha proporcionado una información complementaria que hace referencia al estado civil de los mismos, al número de hijos, a la posesión o no de bienes agropecuarios y al tiempo que dedican a la enseñanza, entre otros aspectos. A pesar de todo, somos conscientes de que dicha información es limitada, ya que, al ser su finalidad la implantación de la única contribución sobre la riqueza de cada contribuyente, existía cierta tendencia a los ocultamientos e inexactitudes por parte de los mismos. No obstante, pensamos que los datos aportados nos ayudan a conocer la situación en que vivían los maestros y la realidad en que se desenvolvía la enseñanza de las primeras letras en la Cantabria del setecientos y primera mitad del ochocientos11. II.- 1 Formación de los maestros. La formación de los maestros en España fue prácticamente inexistente durante el siglo XVIII para la mayor parte de los mismos. Podemos afirmar que la mayoría solo conocía las materias que enseñaba: lectura, escritura, cálculo y Doctrina Cristiana. La fuente del Catastro apenas hace referencias a su formación ni a la manera de desarrollar su trabajo. Aún a finales de siglo, D. Domingo González de la Reguera, fundador de las Escuelas de Primeras Letras y Gramática latina de Comillas, manifiesta que la falta de buenos profesionales para la enseñanza de primeras letras hace que se dediquen a esta tarea personas nada idóneas, las ineptas para otra profesión o las demasiado amantes de la vida descansada. De ahí proceden, según su opinión, los grandes atrasos en la enseñanza, “aspecto tan fundamental y de tan perniciosas consecuencias”12. Con la creación de la Hermandad de San Casiano en Madrid se trató de salvar esta carencia13; pero el acceso a la misma era muy difícil para los residentes fuera de la capital. En el caso de Cantabria, según la información del Catastro de Ensenada, solamente hemos encontrado que se alude al maestro de Noja como titulado por dicha Hermandad. Él mismo manifiesta “ser maestro de primeras letras, sin otro ejercicio y le regulan ganar 900 reales de vellón”, y en el Memorial expresa “que es maestro examinado de primeras letras con título por el Rey”14. Sin embargo, los fundadores de Obras Pías docentes acostumbraban a exigir, entre las condiciones establecidas para su fundación, que los maestros destinados a ejercer en ellas debían superar los exámenes correspondientes y “ser los más idóneos en letras y costumbres”. De igual forma, se manda que en la ciudad de Santander la provisión de plazas para sustituir a los jesuitas expulsados se realice: ISSN 1989-5909 | Cabás nº8 diciembre 2012 95 http:// revista.muesca.es | Cabás nº8 “en Concurso, con fijación de Edictos llamados Opositores y realizados los ejercicios y examen prevenidos en la parte que corresponde a esta enseñanza, se les atienda conforme a sus méritos, habilidad y suficiencia, dentro de los términos de rigurosa justicia, haciendo la propuesta los que componen la Junta de Temporalidades, cuya censura con las diligencias se debe remitir a la Sala de Gobierno en el Consejo Real de Castilla”15. Así se llevó a cabo el 30 de diciembre de 1774. Durante la primera mitad del siglo XIX, especialmente desde la Constitución de Cádiz y durante el periodo liberal 1820-1823, la preocupación por los distintos aspectos relacionados con la educación fueron en aumento. Para llevar a la práctica el pensamiento educativo liberal era p reciso crear un nuevo modelo de maestro. La formación profesional del magisterio y el aumento de su prestigio social será una de las preocupaciones más importantes de la política educativa de la época. El abate Delille ya exhortaba al legislador y al notable a volcarse con el maestro de escuela en un grito que todavía resuena hoy: Alentadlos, pensad que en sus manos De este pueblo naciente descansan los destinos; Y, haciendo honorable a sus ojos su oficio, Hacédselo estimar para que sea estimable16. Las Escuelas Normales que surgen en España se introducen a través de los contactos con Inglaterra y Francia, tras la incorporación al poder de la burguesía liberal, después del periodo absolutista de Fernando VII. Comienza a perfilarse su funcionamiento a lo largo del reinado de Isabel II, en el que el acceso de los liberales al poder va a aportar, en el terreno educativo, una decidida voluntad de control estatal de la escuela como vehículo de difusión y dominación ideológica. Los promotores de la primera Escuela Normal fueron Montesino y Gil de Zárate. El Plan p rovisional de Instrucción primaria de 1838 dispuso la creación de Normales en las provincias y en Madrid, abriéndose la primera Escuela Normal o Seminario Central de Maestros del Reino en Madrid, el 8 de marzo de 1839. En Santander, la Escuela Normal de Maestros se inauguró el 30 de noviembre de 1844. Se estableció su sede en los locales del exconvento de Santa Clara, el mismo donde se hallaba ubicado el Instituto Cantábrico. Se redactó un Reglamento, dirigido por el profesor D. Valentín Pintado, maestro en Palencia en el Trienio Liberal y represaliado en la Década Ominosa. Posteriormente, consiguió plaza en Santander17. En él se disponen las normas y condiciones que se han de seguir en el centro. Para ser admitido se requiere: tener buena salud y haber pasado las viruelas naturales o vacunadas, cuyo requisito acreditarán con certificación de facultativo. Los aspirantes a maestros no deberán pasar de 30 años y todos los alumnos que pasen de 14 años deberán acreditar su buena conducta moral con certificación del párroco y el alcalde del pueblo de su domicilio. Todos deberían presentar su fe de bautismo. También se establece el tratamiento que se dará a los alumnos en cuanto a alimentación, vestuario, instrucción, etc. ISSN 1989-5909 | Cabás nº8 diciembre 2012 96 http:// revista.muesca.es | Cabás nº8 Gracias a la información que transmite el inspector José Arce Bodega referente a los Partidos Judiciales que estaban bajo su responsabilidad y a los datos que aporta Pascual Madoz, podemos conocer el número de maestros y maestras con titulación, o sin ella, que había en nuestra provincia a mediados del siglo XIX: CUADRO Nº II Maestros y maestras a mediados del siglo XIX en Cantabria P. JUDICIALES MAESTROS MAESTRAS Con título Sin título Con título Sin título 1844*1845-50** 1844* 45-50** 1844* 1845-50** 1844* 1845-50** Castro Urdiales - 6 - 8 - - - - Entrambasaguas - 26 - 13 - - - - Laredo - 11 - 2 1 - - - Potes 7 8 26 25 - - - - Ramales - 10 - 11 - - - - Reinosa 7 10 7 40 - 2 2 2 Santander - 23 - 11 - 4 - - S. Vicente de la Barquera 11 17 24 20 - - 1 - Torrelavega 16 22 29 21 1 1 1 1 Valle de Cabuérniga 12 14 13 9 - - 1 - Villacarriedo - 17 - 20 - - - - TOTALES 53 164 99 180 2 7 5 3 FUENTES: *Memoria de J. Arce Bodega 1844. ** Diccionario… de P. Madoz (1845-50). El cuadro nos muestra la evolución del número de maestros y maestras titulados en el breve periodo de cinco o seis años que median entre las dos fuentes de información. Esto nos hace pensar que las insistentes recomendaciones del inspector Arce Bodega sobre la necesaria formación de los maestros tuvieron pronto efectos positivos. Debemos destacar las ideas avanzadas de este inspector que, además de animar a los maestros a que se instruyeran en la ISSN 1989-5909 | Cabás nº8 diciembre 2012 97 http:// revista.muesca.es | Cabás nº8 escuela-modelo, no dejaba de instar a los que se encontraban dirigiendo las escuelas para que se siguieran formando en sus propios distritos. Les anima a que celebren reuniones periódicas en un p unto determinado, donde traten cuestiones relativas a su profesión y práctica educativa. En este sentido, señala la eficacia con que en el Partido de Potes los maestros se constituyeron en conferencia, nombrando presidente y secretario y celebrando reuniones mensuales en la villa de Potes18. Esta iniciativa nos hace recordar las inquietudes pedagógicas del Colegio Académico, creado a finales del siglo XVIII. En esta misma línea el Boletín de Educación, que se editó en Santander entre 1934-36, y cuyos presupuestos pedagógicos entroncan con la Institución Libre de Enseñanza, se propone estimular la labor del maestro, exponiendo en sus páginas prácticas docentes innovadoras, intercambio de experiencias entre escuelas, animando a la asociación y unión entre los maestros para servir de estímulo y mejora en la práctica educativa19. N o contamos con datos precisos sobre la evolución del alumnado de la Escuela Normal de Santander en sus primeros años de funcionamiento. Por la información que trasmite la primera estadística que, de forma más completa y acabada, se realiza sobre la enseñanza en el quinquenio 1850-55, sabemos que el número de alumnos que obtienen título elemental en ella es de 35 maestros y 19 maestras, mientras que el título superior solo lo adquieren cuatro maestras y ningún maestro, recibiendo la calificación de suspenso únicamente un maestro20. II. 2.- Ingresos profesionales. La información catastral nos permite conocer con bastante representatividad la cuantía, origen y naturaleza de las retribuciones recibidas por los maestros en el ejercicio de su profesión. Las fuentes de financiación, según tales datos, se pueden concretar en tres tipos: recursos municipales, recursos de fundaciones pías benéfico-docentes y aportaciones vecinales. Debemos tener en cuenta que no en todas las ocasiones se nos informa de la procedencia del salario p ercibido, pues de los 165 maestros censados, solamente en 98 casos (59%) se alude a ella; en los restantes se indica la cantidad que se le asigna pero sin especificar de dónde procede, o no se especifica el salario que percibe el maestro. Partiendo de tales datos, elaboramos el siguiente cuadro: CUADRO Nº III Procedencia del salario de los maestros (Cantabria, 1752-53) Procedencia Maestros % Municipal 46 28 Obras Pías 37 22 Vecinos 15 9 No especifican 67 41 T O T A L 165 100 Fuente: Catastro de Ensenada. ISSN 1989-5909 | Cabás nº8 diciembre 2012 98 http:// revista.muesca.es | Cabás nº8 Parece que tales recomendaciones y medidas influyeron positivamente, pues como indicamos en el siguiente cuadro tanto el número de niñas como de niños que asisten a las escuelas se vio aumentar de forma notoria en los años centrales del siglo XIX. CUADRO Nº VII Concurrencia de niños y niñas a la escuela: 1844 y 1850. 1844 (1) 1845-50 (2) P. Judiciales Niños Niñas Niños Niñas Reinosa 417 153 1.036 370 Potes 376 108 607 203 San V. de la B. 798 222 1.181 336 Torrelavega 1.230 377 1.698 494 V. Cabuérniga 573 222 749 279 TOTALES 3.394 1.082 5.274 1.709 Fuente: (1) Memoria de J. Arce Bodega – 1844. (2) Diccionario…P. Madoz -1850 Observando las cifras de los alumnos y alumnas que asisten a las escuelas, comprobamos la positiva evolución que se experimenta en el breve periodo de seis años. La Estadística de Primera Enseñanza, realizada en 1850 para toda España, nos informa de un total de 15.222 niños y 6.073 niñas asistentes a las escuelas públicas y privadas de la provincia de Santander, lo que representa una relación total con el número de habitantes de 1 a 757. Se sitúa, así, en el cuarto lugar de España en esa relación: asistentes a la escuela-habitantes, inmediatamente después de las provincias de Burgos, León y Soria y en una relación muy ventajosa sobre la media nacional, que es de 1 a 11. Esta evolución sigue un camino ascendente en los años siguientes, ya que, según el Censo de población de 1860, la cifra total para la provincia asciende a 22.998 escolarizados, de los cuales 15.243 son niños y 7.755 son niñas58. Vemos, por tanto, que en los años centrales del siglo XIX se produce un progresivo incremento en la asistencia escolar, sobre todo de las niñas, incremento que parece estabilizarse a partir de esas fechas. La obligatoriedad escolar figuraba ya en el proyecto presentado a las Cortes en 1838, pero la ley fue aprobada sin este artículo, lo que pudo limitar su efectividad59. Más tarde fue implantada en el artículo 7 de la Ley Moyano, en 1857. La norma no hace distinción de sexos y prevé que, en general, la enseñanza se reciba en escuelas públicas, aunque sin interferir en la libertad de los padres para optar por la enseñanza privada o doméstica. La obligatoriedad está restringida al nivel elemental y a unos pocos años, estableciendo para los padres que no lo cumplan sanciones pecuniarias. Este principio se introduce en la legislación española con bastante adelanto respecto de otros países europeos; en Inglaterra en 1880 o en Francia en 1882. Lo más difícil era hacerlo ISSN 1989-5909 | Cabás nº8 diciembre 2012 105 http:// revista.muesca.es | Cabás nº8 cumplir, entre otras razones por la falta de maestros y escuelas para recibir a todos los niños en edad escolar. Conclusiones Podemos concluir confirmando que el pensamiento de los Ilustrados españoles del siglo XVIII y de los liberales del XIX y su reflejo en la legislación educativa tuvo sus efectos positivos en el incremento de la creación de escuelas y en la formación de los docentes de la época, así como en el incremento de la asistencia a clase de los niños y niñas. Aunque en Cantabria fueron pocos los centros escolares creados bajo inspiración ilustrada (Gutiérrez Gutiérrez, Clotilde, "Educación e Ilustración. Manifestaciones en Cantabria" [en línea]. Cabás 2, diciembre de 2009), la influencia se dejó notar en el desarrollo e incremento de los efectivos en enseñanza primaria, como hemos venido demostrando. Cantabria, comparada con otras regiones de la época estudiada, a pesar de las carencias existentes en materia educativa, ofrecía una mayor cobertura de escolarización, gracias a una más amplia nómina de instituciones docentes, tanto dependientes de los concejos como de los párrocos y patronatos p rivados. A mediados del siglo XIX P. Madoz afirmaba: “Aunque los recursos provinciales presten pocos ensanches para [que] la instrucción pública llegue a la altura apetecible, hay en la provincia [de Santander, así denominada entonces] sin embargo considerable número de naturales distinguidos en todas las carrera. […]La primera enseñanza o instrucción primaria se adquiere en cualquier aldea por pobre y miserable que sea, pues cuando el párroco no puede desempeñar las veces de maestro, jamás falta un vecino despejado que llene este vacío o que entre pueblecitos equidistantes concentren una escuela regularmente dotada. Es también muy común que en uno u otro pueblo haya alguna obra pía o fundación destinada a este objetivo por la filantropía de algún natural”60. Recapitulando podemos afirmar que Cantabria fue evolucionando, en lo que a enseñanza se refiere, de forma muy positiva desde mediados del XVIII y del XIX, periodo en el que se situó entre las provincias españolas mejor dotadas escolarmente. Hacia 1850 nuestra región ocupaba una de las posiciones más favorables de España en cuanto a porcentaje de localidades con escuela, número de vecinos por escuela e inversión en enseñanza. Tal posición fue resultado de dos impulsos concluyentes: por un lado, el de la política educativa del Liberalismo; por otro, el de la generosa contribución de emigrantes cántabros –indianos y jándalos, principalmentea la creación de escuelas. Así Cantabria llegaría a comienzos del siglo XX con las tasas más bajas de analfabetismo de España. ISSN 1989-5909 | Cabás nº8 diciembre 2012 106 http:// revista.muesca.es | Cabás nº8 Notas 1GUTIÉRREZ GUTIÉRREZ, Clotilde, "Educación e Ilustración. Manifestaciones en Cantabria" [en línea]. Cabás: Revista del Centro de Recursos, Interpretación y Estudios en materia educativa (CRIEME) de la Consejería de Educación del Gobierno de Cantabria (España) [publicación seriada en línea]. N.º 2. Diciembre 2009. <http://revista.muesca.es/index.php/articulos2/100-educacion-e-ilustracion-manifestaciones-encantabria?showall=1> ISSN 1989-5909 “Legislación y prácticas educativas en el siglo XVIII” [en línea]. Cabás: Revista del Centro de Recursos, Interpretación y Estudios en materia educativa (CRIEME) de la Consejería de Educación del Gobierno de Cantabria (España) [publicación seriada en línea]. Nº 4. Diciembre 2010. http://revista.muesca.es/index.php/articulos4/173-legislacion-y-practicas-educativas-en-el-siglo-xviii. ISSN 19895909. 2LABRADOR HERRANZ, C. (1988) La escuela en el Catastro de Ensenada. Los maestros de primeras letras en la provincia de Guadalajara. Datos para la Historia escolar de España. P. 78. 3NIETO BEDOYA, M. (1988) La escuela en el medio rural de la provincia de Palencia a mediados del siglo XVIII (1752), Madrid, Tesis doctoral, p. 191. 4AMALRIC, J. P. “Un reseau dënseignementél`mentaire au XVIIIsiècle:les maitres d´ écoles au compagnes de Burgos et Santander”, D´alphabetisationaux circuitsdu livre en Espagne XVI-XVIII siècle, Toulouse, (1987), p. 11, 5SANZ GONZÁLEZ, M. “Alfabetización y escolarización en Galicia a finales del Antiguo Régimen”, p.234, Obradoiro de Historia Moderna, I, (1992)pp. 229-249. 6BUIGUES, J. M., “Pour une nouvelle aproche des étudiants espagnols de XVIIIe. Siècle: L´exemple de la province de León”, Melanges de la Casa de Velásquez, Tomo XXV, (1989) p. 251. 7AHPC, Ensenada, Legs. 257, f. 15v.; 259, f. 345; Leg. 942,f. 112; Leg. 611, fs.172-173v. y 612-613. 8Ibídem, Legs. 299 y 322, Rpta. 32. 9ARCE BODEGA J. (1849) , Memoria sobre la visita general de las escuelas comprendidas en los Partidos de Reinosa, Potes, San Vicente de la Barquera, Torrelavega y Cabuérniga. Santander, p.24-42. 10 B. N., Estadística de primera enseñanza, 1850-55, Cuadro nº 1. 11 GUTIÉRREZ GUTIÉRREZ, Clotilde, (2001) Enseñanza de primeras letras y latinidad en Cantabria (17001860). Santander, Universidad de Cantabria, 2001. 12 ADPEC, Fundaciones, Comillas, 3-4v. 13 GUTIÉRREZ GUTIÉRREZ, Clotilde, Legislación y prácticas…[en línea], <diciembre 2010>, ob. cit. 14 AHPC, Ensenada, Leg. 543, Rpta. 32 y Leg. 542, Fol.. 606-612v. 15 BMS, Manuscritos, Ms. 226, f.34. 16 REBOUL-SCHERRER, E. (1997) “El maestro de escuela” El hombre romántico, Furet, E. y otros. 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Estadística …, cuadro nº 10-d. 21 AGS, Ensenada, Leg. 43, f.436vto. y 437; Leg. 36, f. 17v. y AHPC, Leg. 513. 22 AHPC, Ensenada, Leg. 179; AGS, Leg.47, f. 151, Leg. 41, f. 448; AHPC, Leg. 9968. 23 Ibídem, Leg. 382, Rpta. 25 24 Ibídem, Leg. 678, Fol. 378-378vto.; AGS, Ensenada, Leg.629, f.611v. 25 AHPC, Ensenada, Rpta. 25. 26 AGS, Ensenada, Leg. 46, 388v. ISSN 1989-5909 | Cabás nº8 diciembre 2012 107 http:// revista.muesca.es | Cabás nº8 27 Ibídem, Leg.50, f.687v. 28 Ibídem, Leg. 626, f.289v. 29 AGS, Ensenada, Leg. 50, f. 579v. 30 AHPC, Ensenada, Leg. 1.002, Fol.. 20-22v. 31 AMALRIC, J. P. “Un reseau…, p. 14 32 AHPC, Ensenada, Leg. 743fols. 191-200. 33 AGS, Ensenada, Leg. 41, f.652. 34 AHPC, Leg. 492, f.112. 35 Ibídem, Leg. 123,Rpta. 33. 36 AMALRIC, J.P., “Un reseau…” p. 12-16. 37 Ibídem, p. 17. 38 Ibídem, p. 17. 39 AHPC, Ensenada, Leg. 983, f.334. 40 Ibídem, Leg. 583, Rpta. 32. 41 AMALRIC, J. P., “Un reseau…” p. 18. 42 AHPC, Ensenada, Leg. 847,flos. 86-89. 43 CARMONA BADÍA, X., “Los mercados de Castilla: estacionalidad agrícola y desplazamientos estacionales en la España cantábrica”, en GARCÍA MERINO, L.V. y otros, Los espacios rurales cantábricos y su evolución. Santander, 1990, p. 36. 44 AHPC, Catastro de Ensenada, Leg. 319, fs. 1-3vto. 45 AGS, Ensenada, Leg. 49,f.586. 46 AHPC, Legs. 308, f.271; 345, fols. 380-389; 599, fols.268 y vto. ; 912, fols.522-529; 1.036, fols.87-92. 47 Ibídem, Leg. 617, Fol..101-105v. 48 AHPC, Cuentas, Legajos:80, 132, 176, 265, y 665. 49 Ibídem, Leg. 487, fol.7. 50ARCE BODEGA, J. Memoria sobre la visita…, pp. 107-109. 51 B.M.S., Boletín Oficial…, 1838-1857. 52 MADOZ, P. (1845-50), Diccionario Geográfico-Estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar. Santander. Valladolid Santander. 53 Estadística de primera educación, cuadro nº 8. 54TAPIA, M. Periódicos y Revistas…, p. 57. 55 ARCE BODEGA, J. Memoria…p. 105. 56 Ibídem, p. 114. 57 BN, Estadística, Cuadro nº 2. 58 AHPC, Sección Sautuola, Leg. 63 – Doc. 56. Censo de población de 1860. Provincia de Santander. 59 SANZ Díaz, F., “El proceso de institucionalización e implantación de la primera enseñanza en España” (18381870), Cuadernos de investigación histórica, nº 4, 1980, pp. 229-268. 60 MADOZ, P. Diccionario…, pp. 202-203. ISSN 1989-5909 | Cabás nº8 diciembre 2012 108