Slow Fashion. Pienso, luego consumo
Abstract
Actualmente, vivimos en un mundo globalizado, este ha supuesto enormes ventajas para el desarrollo de la economía, pero a su vez ha traído graves problemas, como el cambio climático o el consumo excesivo de recursos. La industria de la moda es la segunda más contaminante a nivel mundial y además es responsable de la mayor parte de la esclavitud moderna existente. En este sentido se presenta como alternativa sostenible el modelo slow fashion, siendo una vía para el futuro tanto para las empresas como para el medioambiente y la sociedad.
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TRABAJO DE FIN DE GRADO Slow Fashion. Pienso, luego consumo (Slow fashion. I think, therefore I consume) Autor: Dª. Mirela Vultur Tutora: Dª. Helena Martínez Puertas Grado en Administración y Dirección de Empresas Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales UNIVERSIDAD DE ALMERÍA Curso Académico: 2021/ 2022 Almería, junio de 2022
ÍNIDCE RESUMEN ................................................................................................................................................ 1 1. INTRODUCCIÓN .............................................................................................................................. 1 2. FAST FASHION: UN MODELO INSOSTENIBLE ................................................................................. 2 2.1. ¿Qué es la moda rápida? ...................................................................................................... 2 2.2. Consecuencias medioambientales ....................................................................................... 3 2.3. Consecuencias sociales ......................................................................................................... 7 3. SLOW FASHION: LA MODA ÉTICA................................................................................................... 9 3.1. Definición de la moda sostenible o moda ética ................................................................... 9 3.2. ¿Por qué es necesaria la moda sostenible?........................................................................ 12 3.3. Origen y evolución de la moda sostenible.......................................................................... 14 4. REACCIONES DE LAS GRANDES EMPRESAS A FAVOR DE LA SOSTENIBILIDAD ............................ 15 4.1. Tendencias sostenibles en el sector textil .......................................................................... 16 4.2. Compromisos y acciones de las grandes empresas ........................................................... 18 5. LA ACTITUD DEL CONSUMIDOR ANTE LA MODA SOSTENIBLE .................................................... 19 5.1. El papel del consumidor para el desarrollo de la moda ecológica..................................... 19 5.2. Análisis de la percepción del consumidor ante la moda sostenible. ................................. 20 6. Retos y perspectivas de futuro de la moda sostenible ................................................................ 37 6.1. Retos económicos, sociales y medioambientales .............................................................. 37 6.2. ¿Es viable un futuro en el que la moda sea 100% sostenible? .......................................... 43 7. Conclusiones ................................................................................................................................. 45 8. Bibliografía .................................................................................................................................... 46 9. Anexos .......................................................................................................................................... 51 9.1. Anexo 1: Encuesta Moda sostenible ................................................................................... 51 9.2. Anexo 2: Características de los participantes en la encuesta ............................................ 57
1 RESUMEN Actualmente, vivimos en un mundo globalizado, este ha supuesto enormes ventajas para el desarrollo de la economía, pero a su vez ha traído graves problemas, como el cambio climático o el consumo excesivo de recursos. La industria de la moda es la segunda más contaminante a nivel mundial y además es responsable de la mayor parte de la esclavitud moderna existente. En este sentido se presenta como alternativa sostenible el modelo slow fashion, siendo una vía para el futuro tanto para las empresas como para el medioambiente y la sociedad. 1. INTRODUCCIÓN El propósito de este trabajo de investigación es conocer y profundizar en el concepto de moda sostenible, analizar el perfil del consumidor así como su predisposición ante el cambio a un nuevo modelo de sostenibilidad, y exponer los retos a los que se enfrenta la industria textil para alcanzar con éxito este nuevo desafío mundial. Para ello, se ha estructurado el trabajo en 7 capítulos: Capítulo 1. Introducción. Se exponen los objetivos, la metodología empleada y la estructura del presente trabajo Capítulo 2. Fast fashion: un modelo insostenible. En este capítulo se presenta brevemente una definición de la moda rápida y las consecuencias tanto sociales como medioambientales que ha acarreado. Capítulo 3. Slow fashion: la moda ética. Se da una definición de la moda y la sostenibilidad para después unificar los conceptos, además de profundizar hablando sobre el origen y la evolución de la moda sostenible. También se responde a la cuestión del por qué es necesaria la moda ética Capítulo 4. Reacciones de las grandes empresas a favor de la sostenibilidad. En este apartado se muestran algunas de las acciones y compromisos que están llevando a cabo las grandes empresas del sector textil Capítulo 5. La actitud del consumidor ante la moda sostenible. El consumidor juega un papel esencial para el desarrollo de la moda ecológica. Con objeto de conocer su opinión y percepción sobre este tema, se ha realizado una pequeña investigación mediante una
2 encuesta (Anexo 1), donde las respuestas obtenidas han sido analizadas estadísticamente en este capítulo, recogiéndose las conclusiones que se derivan de dichos análisis. Capítulo 6. Retos y perspectivas de futuro de la moda sostenible. Llegando casi al término de este estudio, se presentan los diferentes retos a los que se enfrenta el sector textil para poder alcanzar el objetivo de sostenibilidad, así como las perspectivas de futuro. Capítulo 7. Conclusiones. El trabajo finaliza con una serie de conclusiones desprendidas de las premisas estudiadas. 2. FAST FASHION: UN MODELO INSOSTENIBLE 2.1.¿Qué es la moda rápida? La moda rápida o “fast fashion” es esencialmente un modelo de negocio que se enfoca en producir grandes cantidades de ropa rápidamente. Replica las tendencias de las pasarelas y los diseños de alta costura y los entrega a un bajo costo, generalmente utilizando materiales de baja calidad como el poliéster (Barrera, 2021). Durante los últimos años estamos viendo cómo la industria persigue un único objetivo, que es el de producir la máxima cantidad con los mínimos recursos. Esto hace que ya no se miren ni se valoren todas las implicaciones que conlleva, tanto sociales como medioambientales. Lo que más les conviene a las grandes empresas es sacar al mercado lo fácil, lo rápido, lo barato y lo que se pueda producir en gran cantidad. Además, este modelo de negocio, arraigado a crear muchas colecciones de ropa en períodos de tiempo cada vez más cortos, nos incentiva a consumir muchos más artículos de los que realmente necesitamos, haciéndonos creer que estaríamos fuera de tendencia si no lo hacemos. Con cada temporada lanzan prendas diferentes, las tendencias son distintas y las empresas se encargan de hacérnoslo saber. En ese sentido, la moda rápida aplica al extremo el método de obsolescencia programada. Desafortunadamente, esto está provocando un deterioro severo y rápido de nuestro planeta. El movimiento fast fashion comenzó a mediados del siglo XX en pequeñas tiendas de Europa y fue evolucionando a lo largo del tiempo debido a eventos que han hecho a las industrias buscar el máximo beneficio, como fue la segunda guerra mundial, que hizo a muchos países empobrecerse y los han impulsado a buscar materias primas y mano de
3 obra más barata en otros países. Pero el hito más reciente y que más ha condicionado a la moda para convertirla en la moda rápida que es ahora fue la crisis financiera de 2008, que hizo cambiar la mentalidad de los consumidores. Éstos comenzaron a gastar menos y las empresas tuvieron que hacer frente al continuo descenso de su facturación. Así comenzaron a ofrecer descuentos para llamar la atención de los consumidores, lo que provocó una guerra de precios, dando lugar a lo que hoy se conoce como “low cost”, una estrategia que consiste en ofrecer prendas a precios muy económicos. Hoy en día, estos bajos precios han permanecido y esto provoca que los consumidores compren más. Si a esto le sumamos la utilización de materias primas baratas en la producción, tenemos como resultado unas prendas de baja calidad, lo que conlleva una menor vida útil de las prendas y una mayor renovación de las mismas. Entre las empresas que se rigen por este fenómeno de la moda rápida, podemos destacar como principales exponentes a Inditex, H&M, C&A, Peacocks, Primark, ASOS, Forever 21 y Uniqlo, entre otras, si bien algunas de ellas ya están tomando medidas para paliar las consecuencias de su producción masiva. Precisamente Inditex, empresa española, es el operador referente en el sector. Esta ofrece un producto de moda, innovando y adaptándolo a los gustos cambiantes de los consumidores, ofreciendo una buena relación calidad-precio. De este modo, España ha conseguido ser reconocida mundialmente en el sector de la moda y es en la actualidad uno de los países mejores posicionados en el sistema de moda rápida, gracias también a la contribución de otras empresas como Mango o Desigual. 2.2.Consecuencias medioambientales Como hemos visto, la moda rápida es un modelo de negocios que impulsa a la gente a comprar más cantidad de ropa debido a los precios bajos y a las muchas temporadas por año. Se estima que la industria de la moda rápida aumentará en un 50% para el año 2030 (Hernández, 2020). No obstante, la creciente demanda de prendas ya tiene un fuerte impacto en el medioambiente. La industria textil es una de las más preocupantes en cuanto al impacto ambiental, a causa del uso de sustancias químicas tóxicas, a la consumición de cantidades considerables de agua y energía, además de que genera grandes cantidades de desechos y vertidos, entre
4 otros. Las estadísticas que refleja el Instituto Nacional de Estadística (INE, 2018) indican que tan solo en España durante el año 2018 se han producido casi 30 mil toneladas de residuos textiles (29.956 toneladas), aunque cabe mencionar que estos datos han mejorado en los últimos años. Vemos que nuestro actual modelo de industria está dando señales de ser totalmente insostenible. Algunas de estas señales son el agotamiento de los recursos del planeta y, en consecuencia, la extinción masiva de especies o, lo que algunos expertos afirman, que ya se ha alcanzado el pico del petróleo y otros confirman que, si no hemos llegado aún, estamos a punto de hacerlo (Salcedo, 2014). A continuación, vamos a analizar varios puntos en los que la industria textil está afectando al medio ambiente. A) Emisiones de Co2 Se estima que la industria de la confección de prendas representa alrededor del 10% de las emisiones globales de CO2 teniendo en cuenta desde la fabricación, logística, lavado, secado incluso el planchado (Niinimäki et al., 2020). Esto supone que las emisiones asociadas a la industria textil son equiparables a las emisiones de gases totales de todo el continente europeo. Además, se calcula que cada persona de la Unión Europea ha generado en 2017 unos 654 kg de CO2 (EPRS, 2017). B) Materia prima y tejidos. La rápida expansión de la moda no sería posible sin el creciente uso de poliéster. Este material, que actualmente representa el 60% de material de nuestras prendas (Barrera, 2021), es relativamente barato y fácil de obtener. El uso de materiales no sostenibles en la moda daña profundamente el medio ambiente, dañando el suelo, contaminando el agua, liberando micro plásticos y emisiones de CO2. C) Residuos y desperdicios La cantidad de residuos que se generan en cada etapa de la vida de una prenda es un gran problema, desde su proceso de producción hasta su eliminación por parte de los consumidores.
5 Cabe destacar que la mayoría de las prendas no se fabrican para ser recicladas, puesto que lo habitual es que en su composición se utilicen mezcla de varios materiales y no de un solo material (si fuese mono material, sí que sería posible su reciclaje de una forma muy sencilla). Esto se debe a que hoy en día existen muy pocas empresas que se dediquen al reciclaje de fibras mezcladas. Además, la forma en que las personas se deshacen de la ropa no deseada también ha cambiado, y los artículos se tiran a la basura en lugar de donarlos. Desde 1996, la cantidad de ropa comprada en la UE por persona ha aumentado un 40 % tras una fuerte caída de los precios, lo que ha reducido la vida útil de la ropa. Los europeos utilizan casi 26 kilos de textiles y desechan unos 11 kilos cada año. La ropa usada se puede exportar fuera de la UE, pero en su mayoría (87 %) se incinera o se deposita en vertederos, donde la ropa acumulada tarda unos 200 años en desintegrarse. La imagen 2.1. muestra el impactante cementerio textil en el desierto de Atacama (Chile). Se trata de ropa usada que fue desechada por Estados Unidos, Europa o Asia y que es enviada a este país sudamericano para su reventa. La ropa que no es aprovechada por los comerciantes se queda ahí, acumulándose año tras año. Se calcula que más de 300 hectáreas del desierto de Atacama están cubiertas de desechos textiles. Imagen 2.1. Cementerio de ropa usada en el desierto de Atacama (Chile). Fuente: BBC News A nivel mundial, menos del 1% de la ropa se recicla como ropa, en parte debido a una tecnología inadecuada (Šajn, N. 2019).
6 Por último, hay que mencionar el pensamiento general de que la calidad del producto se pone en un compromiso cuando se produce con materiales reciclados. D) Contaminación del agua y productos químicos Según los datos del Servicio de Estudios del Parlamento Europeo en 2015 se emplearon 79 billones de metros cúbicos de agua en la industria textil y de la confección, mientras que las necesidades de toda la economía de la UE ascendieron a 266 billones de metros cúbicos en 2017. Además, se calcula que para producir una camisa de algodón se emplean 2700 litros de agua, lo equivalente a lo que bebería una persona durante 2.5 años (Šajn, N. 2019). Otro dato por destacar es que la estimación de la contaminación de agua producida por la industria textil es de un 20% del total mundial ocasionada por los productos de teñido y acabado de las prendas. Lavar los sintéticos libera aproximadamente 0,5 millones de toneladas de microfibras en el océano al año (Hohl, KF.,2019). Un solo lavado de poliéster puede liberar al medio ambiente aproximadamente 700.000 microfibras que acaban en la cadena alimenticia (EPRS, 2020). En la siguiente imagen podemos apreciar la evolución, o más bien la muerte, del Mar de Aral en las últimas décadas. Y este desastre natural se debe a cinco largas décadas de producción intensiva de algodón en la URSS. Y es que el algodón es el cultivo que más agua demanda. Para obtener un kilo de algodón se usan 10.000 litros de agua (Alonso, M. 2016) Imagen 2.2: Evolución del Mar de Aral en los años 1973-1989-1999-2001-2003-2009. Fuente: US Geological Survey, NASA
7 2.3.Consecuencias sociales La industria de la moda rápida se caracteriza por la deslocalización y por el desplazamiento principalmente a países donde las condiciones laborales de los trabajadores son preocupantes y las instituciones son débiles. La industria textil se concentra sobre todo en el sudeste asiático. Tan solo en Asia se produce un 59.8% de la industria seguido por Europa en la que se produce un 32.7%. Notamos una gran diferencia. El 7.5% restante se produce en el resto de los continentes (en orden de porcentajes decrecientes: África, América del sur y América del norte) (Martinčević, 2019). Los cinco países con mayor volumen de exportación son China, Bangladesh, Vietnam, India y Hong Kong (Martinčević, 2019). Estos países se caracterizan por ser países con alta densidad de población y en muchos casos en vías de desarrollo económico. La ley está muy suavizada y las condiciones de trabajo dejan mucho que desear, especialmente en términos de salud, seguridad, salarios y dignidad humana. Los derechos de los trabajadores son un derecho humano fundamental, reconocido en el artículo 23 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (DUDH) adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1948 en París. No obstante, los derechos humanos y laborales se pierden por completo, cuando todo se centra en los beneficios En este apartado vamos a exponer varios aspectos en los cuales la moda rápida afecta negativamente. En primer lugar, destacamos las malas condiciones laborales que se tienen en los países mencionados anteriormente. Un dato desconcierta, es que tan solo un 1-2% del coste de una prenda va a parar a manos del trabajador que la ha confeccionado (Merk, 2010). Y estos trabajadores aceptan estas condiciones porque no tienen otra opción, necesitan estos puestos de trabajo puramente para sobrevivir. Además de cobrar unas cantidades mínimas, también trabajan largas jornadas de hasta 12 o 14 horas diarias (Sales Campos 2013). Otro aspecto negativo de la industria textil es la poca seguridad en los puestos de trabajo. La presión que reciben las fábricas para los precios de sus productos ha provocado que estas se vean obligadas a hacer recortes en otros gastos, para ellas no tan importantes, como los referentes a la seguridad de los trabajadores (The True Cost, 2015).
14 derivados de los componentes tóxicos, como plomo, nonilfenoles (el nonilfenol es una sustancia usada principalmente en la fabricación de productos de limpieza como detergentes y, en menor medida, para otras aplicaciones como, por ejemplo, pesticidas, resinas, etc), PFC o ftalatos (los ftalatos o ésteres de anhídrido ftálico es un líquido sintético e incoloro con un ligero olor aromático y sabor amargo desagradable), presentes en la fast fashion. Con relación a las razones económicas imperantes en la elección de una moda sostenible encontramos que es imposible combinar la moda sostenible con los beneficios económicos siempre que se tomen las acciones estratégicas correctas, de lo contrario, sólo se habrá un beneficio social sin reportar ningún beneficio a la empresa o viceversa, tan solo rentabilidad económica sin ninguna contribución la sociedad” (Porter & Kramer, 2007) 3.3.Origen y evolución de la moda sostenible Debemos ubicarnos en 1983 cuando se crea la Comisión Mundial del Medio Ambiente y del Desarrollo debido al crecimiento económico desmesurado que supuso pensar que los recursos ambientales eran permanentes. Con el informe “Nuestro futuro común”, también conocido como “Informe Brundtland” debido al nombre de la exministra noruega que lo presentó en 1987, se ponía en valor la necesidad de aplicar medidas que comulgasen con la sostenibilidad. Por ello se afirma que el desarrollo sostenible es el que “satisface las necesidades de la generación presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades” (Naciones Unidas, 1987: 23). Dicho concepto se empezó a aplicar con una intencionalidad de largo plazo en el ámbito económico, social y medioambiental. La UNESCO estableció diferencia también entre la sostenibilidad y el desarrollo sostenible. Para ello, define sostenibilidad como un propósito aplicado a largo plazo, mientras que lo segundo, desarrollo sostenible, hace alusión a una serie de procesos necesarios de aplicar para que se cumpla la primera premisa. Analizando de forma concreta la moda sostenible vemos que es “una rama de la industria de la moda que tiene en cuenta el coste económico, social y medioambiental que conllevaba la producción de la moda (Henninger, Alevizou & Oates, 2016). El origen va ligado a una reivindicación por ralentizar el ciclo de producción textil, el conocido y ya
15 definido fast fashion, para no sobreexplotar los recursos ni humanos ni naturales. Asimismo, se busca prolongar la vida útil de las prendas (Jung & Jin, 2014). En una posición contraria a la defendida por la fast fashion, la moda sostenible busca “concretar las ideas que la sustentan en acciones concretas de producción y consumo tanto así que hoy la moda lenta se ha convertido en una alternativa que posibilita la continuidad de las empresas consolidadas y la base de la futura industria textil” (Jung & Jin, 2014, p. 413-414). Entre los retos planteados por la slow fashion encontramos una reducción en el consumo de los recursos y en los residuos producidos a lo largo del proceso, un alargamiento del producto ya que los diseños atemporales están fabricados con unos materiales más duraderos lo que hace que los precios sean más elevados en comparación a los de la moda rápida debido a que “las industrias son pequeñas y necesitan mayor tiempo de elaboración, de manera que no pueden competir con las grandes empresas y su ventaja de las economías de escala” (Jung & Jin, 2014, p.414). El surgimiento de la moda sostenible hay que ubicarlo en la década de los sesenta en un contexto más comprometido con el impacto que tenían las diversas producciones con el medioambiente. Este compromiso precisaba de un cambio en las prácticas de producción que estuviesen en consonancia con el medio ambiente y los recursos presentes en él. En la década de los años ochenta y noventa se produce otro punto de inflexión al iniciarse campañas de protesta contra el uso de la piel, abogando por los derechos de los animales. Algunas de ellas, como Lynx, emplearon técnicas que ejercían un alto impacto visual al consumidor con afirmaciones como “se necesitan hasta cuarenta indefensos animales para hacer un abrigo de piel. Pero sólo uno para llevarlo” (Allisonsmf, 2012) destacando la producción poco ética imperante en la moda que utilizaba la piel en sus productos. En los años noventa surgió un interés por abalar “unas condiciones laborales justas, un modelo de negocio sostenible, materiales orgánicos y ecológicos, certificaciones y trazabilidad” (Henninger, Alevizou & Oates, 2016). 4. REACCIONES DE LAS GRANDES EMPRESAS A FAVOR DE LA SOSTENIBILIDAD El hecho de que las grandes empresas busquen maximizar sus beneficios a costa de una reducción en los costes de producción, la externalización de la misma y una calidad menor
16 de los productos ha hecho que se produzca la subcontrata, especialmente en países asiáticos, donde las condiciones de trabajo y de transparencia, en ocasiones, supera los objetivos planteados por las empresas en favor de la sostenibilidad. Por tanto, es importante que haya un control por parte de las autoridades que garantice no solo una transparencia en el proceso de producción sino también que asegure una producción textil sostenible. 4.1.Tendencias sostenibles en el sector textil Debido a la importancia que tiene la sostenibilidad las grandes empresas también han impulsado una serie de criterios con los que incorporar la sostenibilidad en todos sus procesos de producción. Con ello no solo permiten que el medio ambiente se proteja sino que también se genera una ventaja competitiva importante con respecto al resto de competidores que no aplican dichas premisas en sus procesos. Es importante valorar la forma en la cual las empresas de moda se han adaptado a las nuevas demandas sociales y ecológicas. Por ejemplo, las marcas italianas de Jersey Lomenilla y Carvico aplican materias primas que sean aptas con el reciclaje posterior de las prendas. Es importante destacar el hecho de que cada vez hay más marcas comprometidas con aplicar una economía circular en su producción ya que están incluyendo en los procesos de fabricación una preocupación por el medio ambiente. En este sentido, Timberland fue de las primeras marcas en incorporar la economía circular a sus productos por medio del programa Timberloop donde busca aplicar materiales reciclados en las nuevas prendas. A cambio de que el consumidor entregue prendas ya usadas recibe un descuento del 10% lo cual supone un beneficio para todos los agentes, es decir, tanto para la empresa como para el cliente y el propio medio ambiente. Otras empresas como H&M también han aplicado este sistema hace unos años; ofrecen descuentos de un 5% por cada bolsa de textiles que se entregue en sus establecimientos. Puma, una de las grandes marcas de moda de todos los tiempos, implementó ya en el año 2020 una colección creada únicamente a partir de materiales sostenibles. También destacan otras estrategias como la colección llevada a cabo a partir de hilos reciclados que provenían de botellas de plástico arrojadas al mar; iniciativa que también la aplicó Fernando Alonso en su marca Kimoa.
17 El gigante deportivo Nike también ha lanzado productos que apuestan por una economía circular. En este caso ha lanzado líneas de calzado fabricadas a partir de materiales desechados de fábrica y posconsumo. Las grandes competiciones también han experimentado este cambio ya que en los Juegos Olímpicos de Tokio 2022 los atletas pertenecientes a las delegaciones de Francia, Brasil y Estados Unidos compitieron con ropa fabricada a partir de poliéster 100% lo cual es un precedente en el que la relación de alta competición, economía circular y sostenibilidad se unen en pro del rendimiento deportivo. También Adidas ha apostado por alcanzar unos objetivos más sostenibles con el medio ambiente a través de un transporte en el cual se reduzcan las emisiones contaminantes además de fábricas más cercanas al punto de venta oficial con lo que se reduciría también la contaminación en este sentido. Asimismo, Adidas se ha mostrado muy comprometida con los océanos y la basura que está en ellos por medio de iniciativas como “Run for the Oceans” y la creación de zapatillas a partir de los residuos encontrados en éstos. Imagen 4.1: Corre por los océanos Fuente: Adidas.es La moda sostenible también se puede ver en la marca de lencería francesa Etam que aboga por un segundo uso de sus prendas, especialmente para aquellas mujeres sin recursos. En este caso se combina una preocupación por el medio ambiente y por la situación social.
18 Finalmente, podemos considerar a North Face, la marca de abrigos y prendas de montaña apuesta por una renovación de sus prendas a partir de colecciones de primera mano y con tejidos ya usados en otros artículos a un precio más reducido; lo cual abarata los costes finales de una moda sostenible que, generalmente, suele ser más cara. 4.2.Compromisos y acciones de las grandes empresas Las cinco R ligadas a la industria textil son: reducir, reparar, reusar, recuperar y reciclar las prendas con el fin de garantizar una perdurabilidad en el tiempo de las piezas. Es importante que estas medidas sean tomadas por grandes empresas para que sean más efectivas, ya que son estas grandes producciones las que contaminan sobremanera el medio ambiente. Analizando los pasos de las grandes cadenas destacamos el caso de la marca sueca H&M la cual ya fabrica en la actualidad sus prendas con casi un sesenta y cinco por ciento de materiales reciclados y orgánicos, los cuales hacen que la producción sea más sostenible. Entre los objetivos que se han marcado figura el hecho de que en el año 2030 el 100% de los materiales empleados para la producción sean de un origen reciclado o que hayan sido alcanzados por medio de otras fuentes sostenibles de producción. La marca también está valorando implementar un sistema de alquiler de prendas para que no se produzca una fast fashion en sus productos. Con ello, además de una atención personalizada al cliente busca adoptar una actitud sostenible en el cual se supere el número de piezas de ropa que se desechan cada año. La cadena de ropa más importante del mundo, Inditex, se ha comprometido a que antes del 2025 la totalidad del algodón, el lino y el poliéster que se emplean en la producción de prendas provenga de forma sostenible o que sea reciclado. También se ha abogado por conseguir un origen orgánico de las fibras naturales. Con ello se ha conseguido que el 35% de las prendas fueran Join Life, es decir, un distintivo que emplea la marca de moda española para indicar que estar comprometidos con la sostenibilidad de las prendas, los materiales y los propios procesos de fabricación. Asimismo, como medida ya implementada en su totalidad, Inditex ha instaurado un programa en sus tiendas físicas de recogida de ropa y de reciclaje de las prendas que ya no están siendo empleadas. Finalmente, Mango se ha comprometido a que el 100% de sus prendas de algodón sean en el año 2025 de origen eco. Con ello también buscan que se aumente la proporción de
19 las fibras sostenibles y naturales en el proceso de producción. De esta forma, quieren alcanzar el 50% de poliéster reciclado en el año 2025 y el 100% en el 2030 gracias al uso de fibras celulósicas. 5. LA ACTITUD DEL CONSUMIDOR ANTE LA MODA SOSTENIBLE 5.1. El papel del consumidor para el desarrollo de la moda ecológica. En el escenario de la moda ecológica, los consumidores juegan un papel importante ya que sus decisiones de compra son las pueden conducir hacia una sostenibilidad o anularla por completo. Todos estamos inmersos en el ciclo de la moda. Por tanto, los consumidores tienen parte de la responsabilidad. Esto es lo que Ester Barrio (2013) llama como “responsabilidad social propia”. Utilizamos ropa de la que desconocemos la historia que hay detrás de su desarrollo, y somos responsables del impacto de las prendas una vez que nos pertenece: lavado, secado, deshecho y reciclaje. Como consumidores, buscamos los mejores productos en cuanto a relación calidad-precio, independientemente del estado en el que se fabricó, la cantidad de agua que hizo falta para su producción o la contaminación causada durante la fabricación y su transporte (Biosca, 2016). El consumo sostenible, uno de los objetivos de desarrollo sostenible (ODS), se conoce como "el uso de bienes y servicios que responden a las necesidades básicas y aportan una mejor calidad de vida, minimizando el uso de recursos naturales, materiales tóxicos y emisiones de residuos y contaminantes a lo largo del ciclo de vida, para no comprometer las necesidades de las generaciones futuras" (Yudina, 2017). Como indican Soler, Ruano y Arroyo (2012): “El consumo responsable hace referencia a la toma de conciencia por parte del ciudadano de los efectos que tienen los actos de consumo”. Para conseguirlo, es necesario sensibilizar y educar al consumidor sobre los modos de vida sostenibles. El primer aspecto que debe cambiar en la mente de un consumidor consciente es pensar en la necesidad real de ese acto de compra, ya que conlleva unos costes, aunque se haya realizado de forma sostenible (Biosca, 2016). Frente al consumo responsable, nos encontramos con el consumo de usar y tirar, que responde a la presión de consumir cada vez más rápido y barato, de buscar la novedad y reinventar la identidad. Los consumidores son cada vez más especializados en buscar
20 maximizar la rentabilidad de sus decisiones de compra, y son cada vez más sensibles a los elementos de moda, gracias a la gran cantidad de información que obtienen de Internet (Redondo, Escudero & Ordoñez, 2013; Martínez, 2016). Los consumidores se enfrentan a un dilema entre sostenibilidad o precio, lo que se conoce como "Green gap" o brecha verde. En muchos casos, se ven obligados a elegir entre productos con características de sostenibilidad y productos que no tienen en cuenta estos aspectos, y estos últimos suelen tener precios más competitivos (Redondo, Escudero y Ordoñez, 2013). Actualmente, los millennials (los nacidos entre 1981 y 1996) constituyen una generación crítica y exigente que valora nuevos valores como la transparencia, la sostenibilidad y el compromiso social. También hay una nueva tendencia en la búsqueda de un consumo más consciente, ético y sostenible, y es el “consumo libre de culpa”. Los consumidores se sienten culpables ante el impulso de gastar (Modaes, 2016). Como podemos ver, los consumidores pueden jugar un papel clave en el cambio a modelos de negocio más sostenible. Es por eso por lo que hemos realizado una encuesta en línea para comprender sus actitudes, comportamientos y otras variables que influyen en sus decisiones de compra relacionadas con la moda sostenible. 5.2. Análisis de la percepción del consumidor ante la moda sostenible. Hemos elaborado un cuestionario con la intención de conocer el perfil del consumidor, qué preferencias y opiniones tiene sobre la moda sostenible y por último su predisposición ante un nuevo modelo de moda sostenible. El cuestionario consta de 26 preguntas, de las cuales algunas se dividen en subapartados. Éste ha sido realizado a través de la plataforma “Google forms” y distribuido a través de las redes sociales de la estudiante, que en este caso han sido Instagram y Whatsapp, y se ha completado de manera anónima y voluntaria. La fecha de lanzamiento y recogida de la información ha sido entre el 16 y el 25 de mayo de 2022. El cuestionario final ha sido completado por un total de 116 personas. Con el fin de facilitar la comprensión y el estudio de los resultados, la encuesta se ha dividido en cuatro bloques principales. En el primero vamos a estudiar el perfil sociodemográfico del consumidor, el segundo bloque nos muestra un resumen de los hábitos y prioridades a la hora de consumir ropa, en el tercero vamos a conocer un poco el pensamiento y la actitud del consumidor ante las consecuencias de la industria textil, y
21 por último en el cuarto bloque, y más importante, vamos a ver qué predisposición tiene el consumidor ante un nuevo modelo de moda sostenible. Todos los análisis estadísticos incorporados en este capítulo son de elaboración propia, los cuales han sido realizados a partir de los programas MS Excel y SPSS Statistics en su versión 27. 5.2.1. Descripción de la muestra. Variables sociodemográficas. En este apartado englobamos las preguntas que van desde la 1 hasta la 6. Las principales características de las personas que han participado en el estudio se pueden consultar en el Anexo 2, en el que se recoge el porcentaje obtenido para cada valor de las variables sociodemográficas estudiadas (sexo, edad, nacionalidad, ocupación, nivel de estudios finalizados e ingreso mensual). En cuanto al sexo la mayor parte de los participantes son mujeres, con un porcentaje del 73,3%. En la característica de la edad predomina el intervalo entre 18 y 25 años, con un porcentaje del 65,5%. En el caso de la nacionalidad tenemos dos respuestas con porcentaje muy aproximado y son la española (52,59%) y rumana (39,66%). En la característica de la ocupación la respuesta que más ha predominado es la de estudiante con un porcentaje del 48,3%. En el nivel de estudios finalizados predominan el bachiller o formación profesional, con un 56%. Por último, pero no menos importante, el ingreso mensual obtenido mayoritariamente nos muestra que casi la mitad de los encuestados cobran por debajo de los 499€. 5.2.2. Hábitos y prioridades en el consumo de ropa A partir de la pregunta 7 hasta la 10, las preguntas están orientadas a conseguir información sobre algunos de los hábitos del consumidor a la hora de la adquisición de las prendas, además de ver a qué elementos da prioridad. A continuación, vamos a mostrar algunos de los datos que hemos obtenido en estas preguntas. ▪ Pregunta 7: ¿Qué importancia le das a tu vestimenta? En esta pregunta vemos que la mayoría de los encuestados han contestado “bastante”. Hemos decidido segmentar las respuestas en cuanto al sexo para observar si hay diferencias.
22 Figura 5.2: Gráfico pregunta 7 Se observa un patrón similar en ambos sexos. Sin embargo, el porcentaje en las mujeres que han contestado “bastante” (un 51.76%, que hace referencia a 44 mujeres) es mayor que en el caso de los hombres (41.94%, que son 13). ▪ Pregunta 8: ¿Con qué frecuencia compras ropa? En esta pregunta se observa que la respuesta que más se ha repetido ha sido “cada mes” con un porcentaje del 41,38% de los encuestados, es decir 48 personas de 116 compran ropa cada mes. Ahora bien, si miramos los resultados obtenidos segregados por sexo vemos que sí se observan diferencias en los patrones de compra. Según nuestro estudio un 47.06% del total de mujeres encuestadas afirman comprar ropa cada mes mientras que tan solo un 25.81% de los hombres lo hacen. En el caso de los hombres las dos respuestas que prevalecen con un porcentaje idéntico del 32.26%, son “cada dos meses” y “cada medio año”.
23 Figura 5.3: Gráfico pregunta 8 Podemos observar la gran diferencia de hábitos de compra que hay entre los dos géneros. En este sentido hemos querido contrastar nuestra información con otros estudios. El “Informe sobre la brecha de género en el consumo” (2020) presentado por Closingap, refleja muy bien algunas de las ideas objeto de estudio en nuestro cuestionario. En él, se habla de que hombres y mujeres no compran de la misma manera, ni bajo los mismos valores. Las mujeres por lo general se encargan de la compra cinco veces más que los hombres. Se evidencia que la mujer es la gestora de las finanzas del hogar y que tiene un comportamiento menos individual que el hombre, es decir, adquieren también productos masculinos para pareja, padres e hijos. Se distingue así mismo la compra por internet en la que las mujeres destacan en la compra de ropa y calzado, con un 68.2% vs 56.7% los hombres. Además, señala que son ellas las que están liderando el cambio hacia un consumo sostenible y responsable, aunque esto lo estudiaremos más adelante, en el bloque cuatro. ▪ Pregunta 9: ¿Qué valor le das a la marca a la hora de comprar? En esta cuestión la respuesta que más se ha repetido es “no demasiado” con un porcentaje total de 47.41% de los encuestados, lo que quiere decir que 55 personas del total no le dan mucha importancia a la marca.
30 sostenible, que es una de las opciones que se barajan para lograr un futuro sostenible, junto con el alquiler de prendas. Figura 5.10: Gráfico pregunta 18 Las siguientes cuestiones (desde la 19 hasta la 22) se detallan por escrito a modo de resumen y se destacan las más relevantes para el estudio. Para consultar las preguntas de manera detallada se puede ver el anexo 1. Con la pregunta 19 se busca conocer si al consumidor le gustaría estar informado sobre la procedencia de los materiales que se emplean en sus productos, sobre si las empresas hacen algo para minimizar el impacto en el medio ambiente y acerca de la manera en la que se fabricó su ropa. En todos los casos la respuesta predominante fue “4” lo que quiere decir bastante, con unos porcentajes de 37,93%; 46,55%; y 39,65% respectivamente En la pregunta 20 “¿Qué importancia tiene para ti que las marcas de ropa aborden las siguientes cuestiones con el fin de minimizar su impacto a largo plazo en el mundo?” se han presentado tres apartados: pobreza mundial, cambio climático y protección del medio ambiente. Lo que más ha preocupado a los encuestados ha sido el tercer apartado, “protección al medio ambiente” en el que un 43,10% han contestado que tiene mucha importancia. En la pregunta 21“¿Hasta qué punto estás de acuerdo o no con las siguientes afirmaciones? Siendo 1 Nada y 5 Mucho” se dan 8 afirmaciones en las que el encuestado puede responder dando su opinión acerca de cada afirmación. Se busca saber qué piensa
31 sobre cómo debería actuar el gobierno, la ley y las marcas en cuando a sostenibilidad se refiere. Se plantean afirmaciones como “La ley debería exigir a las marcas de ropa que proporcionen información sobre el impacto social de sus negocios.” o “Las marcas de ropa deben esforzarse más para minimizar el impacto que tienen sobre el medio ambiente” dando la opción de seleccionar desde 1 (nada) hasta 5 (mucho). En todas ellas la respuesta que más se ha repetido ha sido “5” o “mucho”. Destacamos la afirmación que más respuestas positivas ha tenido y es: “La ley debería exigir a las marcas de ropa que declaren si están pagando un salario justo y digno a sus trabajadores” con un porcentaje del 55.17%. Señalamos en contraposición la que menos respuestas positivas ha tenido y es: “El Gobierno ha de involucrarse en garantizar que la ropa (incluidos los zapatos y los accesorios) se fabrique de forma sostenible” con tan solo un porcentaje de 36,20%. En la última pregunta de este bloque, la pregunta 22 “Al elegir una marca de ropa, ¿qué importancia le das al hecho de que las marcas… (Siendo 1 Nada y 5 Mucho)” se exponen cinco afirmaciones y, al igual que en la pregunta anterior, se le da la oportunidad al encuestado de contestar desde 1 hasta 5 en conformidad con su opinión. Para consultar las afirmaciones se puede ver el anexo 1. La respuesta que más se repite a la primera pregunta (33,62%) es “3” o lo que es lo mismo, que no está muy de acuerdo, pero tampoco en desacuerdo. Para el resto de las afirmaciones la respuesta que más se repite es el “4” o “bastante” con unos porcentajes de 35,34%; 36,21%; 34,48; y 35.34%, en el mismo orden en el que se encuentran en el cuestionario. 5.2.4. Predisposición del consumidor frente a un nuevo modelo de moda sostenible. En este último bloque queremos estudiar qué predisposición tiene el perfil de la muestra de nuestro estudio ante un cambio en el modelo de moda sostenible actual, hacia un modelo más sostenible. Y esto se ha realizado a partir de las preguntas que van desde la 23 hasta la 26. ▪ Pregunta 23: ¿Estarías dispuesto a dejar de consumir moda rápida, conociendo las implicaciones sociales y medioambientales que tiene?
32 Figura 5.11: Gráfico pregunta 23 Como podemos ver en el gráfico superior hay una diferencia en las respuestas entre hombres y mujeres. Como comprobamos, una vez más, las mujeres tienen más predisposición que los hombres a cambiar sus hábitos de compra hacia una moda más sostenible. Pero ¿realmente tiene algo que ver el género con las respuestas obtenidas? ¿Hay algún tipo de dependencia entre estas dos variables? ¿Y con la edad? Según la revista BeautyProf (2020) existe una mayor preocupación por el medio ambiente entre los más jóvenes, de 16 a 24 años. Los “millennials” ven a los consumidores como los principales responsables de la emergencia climática y expresan una gran preocupación ante la huella ambiental de las empresas. Vamos a realizar un estudio para ver si existe alguna dependencia estadística entre las variables mencionadas. Para ello, planteamos los siguientes contrastes de hipótesis: H0: Sexo e ítem 23 son independientes H0: Edad e ítem 23 son independientes H1: Sexo e ítem 23 son dependientes H1: Edad e ítem 23 son dependientes, En esta prueba se contrasta la hipótesis nula de independencia entre las dos variables, con un nivel de confianza del 95% mediante la prueba chi-cuadrado.
33 Figura 5.12: Pruebas chi-cuadrado Para la variable sexo, como p-valor (0.065) > α (0.05) se acepta H0, con lo que las variables sexo e ítem 23 son independientes, no existe asociación estadística entre ellas. En el caso de la edad el p-valor obtenido es de 0.498 (según el test de razón de verosimilitud por haber más de un 20% de frecuencias esperadas menores que 5), por lo que al ser mayor que el nivel de significación (α =0.05), nos lleva a la conclusión de mantener H0. En consecuencia, tampoco existe dependencia estadística entre las variables edad y el ítem 23 de nuestro estudio. ▪ Pregunta 24: ¿Estarías dispuesto a pagar un precio más elevado por una prenda sostenible? Un estudio realizado por la gran empresa líder mundial en medición de audiencias, datos y análisis, NielsenIQ (2015) nos muestra unos datos ante esta pregunta que reflejan que entre el 66% del total de encuestados están dispuestos a pagar más, y entre ellos más del 50 % están influenciados por factores clave de sostenibilidad, como un producto elaborado con ingredientes frescos, naturales y/u orgánicos (69%), una empresa respetuosa con el medio ambiente (58%), y empresa reconocida por su compromiso con el valor social (56%); las ofertas y los descuentos ni siquiera llegaron al top 5. Para este grupo, los valores personales son más importantes que los beneficios personales, como el costo o la conveniencia. Vamos a comprobar si los datos muestrales de nuestro estudio son acordes con estas conclusiones. En este apartado vamos a realizar de nuevo la prueba de dependencia mediante el test chicuadrado de Pearson y, en este caso, además de la edad y el género, vamos a analizar también si existe alguna relación entre las respuestas que se han dado a esta pregunta (en
34 adelante ítem 24) y el nivel de ingresos de los encuestados. Para ello, planteamos tres contrastes de hipótesis contrastes de hipótesis, donde la hipótesis nula hace referencia a la independencia entre las dos variables cruzadas y la hipótesis alternativa supone la dependencia entre dichas variables. La Tabla 5.13 muestra el p-valor obtenido en cada contraste. Tabla 5.13: resumen de tablas cruzadas Género/Edad/Nivel de ingresos * ¿Estarías dispuesto a pagar un precio más elevado por una prenda sostenible? P-VALOR Sexo Edad Nivel de ingresos ¿Estarías dispuesto a pagar un precio más elevado por una prenda sostenible? 0,108 0,379 <0,001 De los resultados obtenidos se deriva que ni el sexo ni la edad tienen relación estadística con la predisposición a pagar un precio más elevado por una prenda sostenible. En cambio, con el nivel de ingresos se rechaza H0 y se acepta en su defecto H1, lo que nos indica que ítem 24 y nivel de ingresos son variables dependientes estadísticamente. Puesto que existe dependencia estadística entre el nivel de ingresos y el ítem 24, a continuación se procede a estudiar entre qué categorías de dichas variables la asociación estadística es más significativa. La tabla 5.14 muestra los residuos estandarizados corregidos para todos los cruces posibles entre las categorías de la variable nivel de ingresos y las categorías del ítem 24. Puesto que se está trabajando con un nivel de significación del 5%, todos aquellos residuos estandarizados corregidos que sean superiores en valor absoluto a 1.96 (valor tabular de una Normal tipificada correspondiente a un α =0.05) indican que la correspondiente combinación de categorías tiene una asociación significativa.
35 Tabla 5.14: Residuos ingreso mensual*¿Estarías dispuesto a pagar… De los resultados de la tabla anterior se derivan las siguientes conclusiones: los ingresos más bajos (hasta 499 €) están más asociados positivamente con la respuesta NS|Nc del ítem 24 (hay más frecuencias con esta combinación de categorías de las que cabría esperar bajo el supuesto de independencia); el nivel de ingresos comprendido entre 500€ hasta 999€ así como los comprendidos entre 1500€ hasta 1999€ tienen una asociación significativa y positiva con la categoría Sí del ítem 24; finalmente, encontramos un dato curioso y es que el nivel de rentas desde 1000€ hasta 1499€ tienen una asociación significativa y negativa con la categoría Sí del ítem 24, lo cual indica que es el nivel de ingresos que menos predisposición tiene a pagar más por prenda sostenible. En cuanto a los niveles de renta más altos, no se observan asociaciones significativas con las distintas categorías del ítem 24. ▪ Pregunta 25: ¿Cuánto estarías dispuesto a pagar por encima del precio original de una prenda sabiendo que se ha fabricado en condiciones adecuadas y con un impacto mínimo medioambiental y social? Para analizar esta cuestión se ha hecho una comparativa entre las distintas categorías de ingresos mensuales. De esta pregunta se obtiene que la mayoría de los encuestados pagarían un 25% más sobre el precio de la prenda, si esta fuera sostenible (lo que supone un 75% del total los encuestados). El mayor porcentaje se da en la categoría que tiene unos ingresos mensuales entre 500€ y 999€, lo que es sorprendente porque no es un sueldo
36 muy alto. En cambio, si observamos el intervalo superior, entre 4000€ y 4999€ vemos que el 100% de las respuestas es que no pagarían nada por encima del precio (en este caso la muestra solo tiene una persona dentro de este intervalo). La siguiente respuesta más contestada ha sido “Nada”, seleccionada por el 15.5% del total, y especialmente en el intervalo superior antes mencionado, seguido de otros dos intervalos altos: entre 1.000€ y 1.500€ y entre 2.000€ y 2.999€. Parece que son quienes más dinero tienen los que menos pagarían por una prenda sostenible (Recordemos que estamos analizando una muestra propia de pocos sujetos). Figura 5.15: Gráfico pregunta 25 ▪ Pregunta 26: Si las marcas informasen más sobre sus prácticas y medidas en cuando a la sostenibilidad de sus productos ¿crees que cambiarías tus preferencias en cuanto a qué marcas consumes y cuáles no? De la Figura 5.16 vemos que apenas existen diferencias entre ambos sexos, los dos presentan el mismo patrón y presentan unos porcentajes bastante similares. Aun así, en esta pregunta hemos querido ver si alguna de las variables sociodemográficas tiene o no relación de dependencia con las respuestas obtenidas en el ítem 26, para lo cual se ha procedido a realizar nuevamente el test chi-cuadrado de Pearson, donde los resultados obtenidos vienen recogidos en la Tabla 5.17.
37 Figura 5.16: Gráfico pregunta 26 En consecuencia, como en todos los casos se mantiene la hipótesis nula del contraste chicuadrado de independencia, se puede concluir que no existe ningún tipo de relación estadística entre el ítem 26 y las variables sociodemográficas. Tabla 5.17. resumen de tablas cruzadas Género/Edad/Nacionalidad/Ocupación/Nivel de estudios/Nivel de ingresos * Si las marcas informasen más… P-VALOR Género Edad Nacionalidad ocupación Nivel de estudios Nivel de ingreso mensual Si las marcas informasen más sobre sus prácticas y medidas en cuando a la sostenibilidad de sus productos ¿crees que cambiarías tus preferencias en cuanto a qué marcas consumes y cuáles no? 0,87 0,58 0,44 0,843 0,72 0,181 6. Retos y perspectivas de futuro de la moda sostenible 6.1.Retos económicos, sociales y medioambientales La moda sostenible ha pasado de ser una ficción en los años 60 a una de las tendencias mundiales en el sector, cada vez con mayor intensidad. En España, los negocios de moda
38 sostenible están ganando aceptación entre los consumidores. Aunque se han logrado muchos avances, la industria aún enfrenta retos importantes. Desde la Revolución Industrial, la aptitud del ser humano para aprovechar y modificar los recursos ambientales para su propio beneficio ha sido tanto asombrosa como perjudicial. Este desarrollo ha erosionado gradualmente el medio ambiente y ha creado graves desequilibrios en el planeta. A través de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), los países miembros de las Naciones Unidas buscan terminar con huella ambiental causada por el hombre y, además, eliminar la pobreza extrema y la injusticia social que ha impulsado el crecimiento económico. El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) ha constituido un proyecto ambicioso con 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), en el que participan gobiernos, sector privado, sociedad y ciudadanos para construir un planeta más sostenible para que las futuras generaciones puedan seguir satisfaciendo sus necesidades (PNUD, 2017). Estos objetivos están incluidos en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, cuyos lineamientos giran en torno a las 5 P: Planet, People, Prosperity, Peace, Parthership (planeta, personas, prosperidad, paz, alianzas) (Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación, 2017). Los retos que vamos a presentar a continuación tienen, de fondo, uno o varios ODS 6.1.1. Retos económicos De acuerdo con el informe “Pulse of the fashion industry” (Lehmann, M. y otros, 2019) los beneficios de las empresas se verán reducidos en aproximadamente 45.000 millones de euros al año, si siguen con el sistema vigente de producir, usar y tirar. Y esto es debido a una lucha por la escasez de productos, que provocará un ascenso en los costes productivos y en los costes laborales. Sin embargo, el informe predice también que, mediante la integración de la sostenibilidad, la industria textil tendrá la oportunidad de captar 160.000 millones de euros al año. En índice “Pulse Score” nos permite detectar el grado de cumplimiento actual de la industria con la sostenibilidad, además de detectar las posibles fortalezas y debilidades para actuar en consecuencia. En 2019 este índice era de 42 puntos sobre 100, con lo cual aún existe un gran margen de mejora. La mayor puntuación es la procedente de las grandes empresas mundiales, con una puntuación de 63 sobre 100, y las empresas de menor tamaño son las que menor puntuación tienen, 11 puntos sobre 100. Esta gran
39 diferencia se debe a tres motivos: diferencias en el conocimiento y en la capacidad de recursos destinados a la sostenibilidad; acceso y facilidad desproporcionados a los recursos financieros que favorezcan la implementación efectiva de estrategias; y diferencias en el poder de control y claridad o transparencia en a la cadena de suministro (Morten Lehmann, S y otros, 2019) En contra del modelo lineal de producir, usar y tirar (el sistema fast fashion), han ido apareciendo distintas alternativas con el objetivo de minimizar el impacto ambiental y social. Una de estas alternativas es la economía circular. A) Moda circular Para entender de manera sencilla el concepto de moda circular, tenemos que comparar una línea con un círculo. Pensemos primero en una línea, una línea es un camino recto e interminable en ambas direcciones. En este sentido, si pensamos en una moda lineal, veremos que todos los recursos, como los materiales, los embalajes y las bolsas e incluso los restos que permanecen en nuestros armarios, transcurrido un tiempo lo usamos y desechamos. Estos desechos se acumulan y pueden acabar convertidos en residuos en vertederos o en el propio entorno natural. Ahora bien, pensemos en la posibilidad de convertir esa línea en un círculo en el que todos los materiales son procedentes de fuentes responsables, y la ropa se diseña y fabrica con la intención de que circule durante toda su vida útil. Y cuando ya no se utiliza, se devuelva a la tierra y se convierte en una valiosa fuente de futuros productos. (Blum, 2021) Los principios por los que se rige la economía circular son los siguientes: reservar y mejorar el capital natural, optimizar el uso de los recursos y fomentar la eficacia de los sistemas. (Fundación Ellen MacArthur, 2017) En la industria textil, un ciclo 100% biológico es bastante difícil de conseguir debido a que las prendas no son 100% biodegradables al estar compuestos de algunas sustancias y elementos que impiden su compostaje. La moda circular es un reto para la industria textil puesto que, se estima que al final de la vida útil de cada artículo, el 12% de los materiales componentes entran en un proceso de reciclaje hacia aplicaciones de menos valor menos, menos de 1% vuelven a formar parte de nuevos artículos, y durante el proceso de recogida y procesamiento el 2% se pierde, en tanto que el 73% de la ropa termina en vertederos o se incinera (Fundación Ellen MacArthur, 2017).
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51 9. Anexos 9.1.Anexo 1: Encuesta Moda sostenible BLOQUE I: CARACTERÍSTICAS SOCIODEMOGRÁFICAS 1. Edad ▪ <18 ▪ 18-25 ▪ 26-35 ▪ 36-45 ▪ 46-55 ▪ >55 2. Sexo ▪ Hombre ▪ Mujer 3. Nacionalidad ___________________ 4. Ocupación actual ▪ Estudiante ▪ Trabajador por cuenta ajena ▪ Trabajador por cuenta propia ▪ Desempleado ▪ Jubilado ▪ Estudiante y trabajador 5. Nivel de estudios finalizados ▪ Educación primaria ▪ Educación secundaria ▪ Bachiller o formación profesional ▪ Grado o licenciatura ▪ Postgrado o doctorado 6. Ingreso mensual ▪ Hasta 499€ ▪ Desde 500€ hasta 999€ ▪ Desde 1.000€ hasta 1.499€ ▪ Desde 1.500€ hasta 1.999€ ▪ Desde 2.000€ hasta 2.999€ ▪ Desde 3.000€ hasta 3.999€ ▪ Desde 4.000€ hasta 4.999€ ▪ Más de 5.000€
52 BLOQUE II: HÁBITOS Y PRIORIDADES EN EL CONSUMO DE ROPA 7. ¿Qué importancia le das a tu vestimenta? ▪ Mucha ▪ Bastante ▪ No demasiado ▪ Poca ▪ Nada 8. ¿Con qué frecuencia compras ropa? ▪ Cada día ▪ Cada semana ▪ Cada mes ▪ Cada dos meses ▪ Cada medio año ▪ Cada año 9. ¿Qué valor le das a la marca a la hora de comprar? ▪ Mucha ▪ Bastante ▪ No demasiado ▪ Poca ▪ Nada 10. ¿A qué aspectos les das prioridad a la hora de escoger tu ropa? (Respuesta múltile). ▪ Precio ▪ Calidad ▪ Marca ▪ Prestigio ▪ Novedad ▪ Originalidad ▪ Materiales con los que se ha producido ▪ Exclusividad ▪ Cantidad ▪ Estética ▪ Utilidad ▪ Establecimiento ▪ Otro
BLOQUE III: ACTITUD Y CONOCIMIENTO DEL CONSUMIDOR ANTE LAS CONSECUENCIAS DE LA INDUSTRIA TEXTIL 11. ¿Crees que la moda rápida tiene más impactos positivos o negativos? ▪ Más negativos ▪ Más positivos ▪ Tanto positivos como negativos en igual medida 12. ¿Conoces alguna medida de sostenibilidad que esté empleando alguna empresa en la fabricación de sus productos? ▪ Si ▪ No 13. En caso de haber contestado con un sí, en la respuesta anterior ¿podrías indicar qué medida de sostenibilidad de alguna empresa conoces? _______________________________________________________________________________ _____________________________________________________________ 14. Cuando dejas de utilizar alguna prenda ¿qué sueles hacer con ella? (Respuesta múltiple). ▪ Tirarla ▪ Donarla ▪ Regalarla a amigos y familiares ▪ Reutilizarla para darle una nueva vida ▪ Venderla ▪ La sigo guardando 15. Cuando estás en una tienda y te quieres decidir por una prenda u otra, ¿dedicas tiempo en leer la información de las etiquetas? ▪ Si ▪ No ▪ Ns/Nc 16. Al comprar una prenda, ¿en qué medida valoras el impacto social antes de decidirte a comprarla? Siendo 1 Nada y 5 Mucho. 1 2 3 4 5
54 17. Al comprar una prenda, ¿en qué medida valoras el impacto medioambiental antes de decidirte a comprarla? Siendo 1 Nada y 5 Mucho. 1 2 3 4 5 18. ¿Cuáles de las siguientes afirmaciones, caso de haber alguna, consideras importante al elegir los siguientes productos para ti y tus familiares? (Respuesta múltiple). Para m es importante que la ropa (incluyendo zapatos y accesorios) que compro… ▪ Se produzca de manera que no perjudique el medio ambiente. ▪ Se produzca en condiciones de trabajo seguras. ▪ Utilice materiales/embalajes reciclados. ▪ Ninguna de estas cosas es importante a la hora de comprar ropa ▪ Otro: 19. ¿En qué medida estás de acuerdo con las siguientes afirmaciones? Siendo 1 Nada y 5 Mucho. 1 2 3 4 5 Me gustaría que las marcas de ropa me informaran sobre la procedencia de los materiales empleados en sus productos. Me interesa saber qué hacen las marcas de ropa, si es que hacen algo, para minimizar su impacto en el medio ambiente. Me gustaría saber cómo se fabricó mi ropa. 20. ¿Qué importancia tiene para ti que las marcas de ropa aborden las siguientes cuestiones con el fin de minimizar su impacto a largo plazo en el mundo? Siendo 1 Nada y 5 Mucho. 1 2 3 4 5 Pobreza mundial Cambio climático Protección del medio ambiente
55 21. ¿Hasta qué punto estás de acuerdo o no con las siguientes afirmaciones? Siendo 1 Nada y 5 Mucho. 1 2 3 4 5 El Gobierno ha de involucrarse en garantizar que la ropa (incluidos los zapatos y los accesorios) se fabrique de forma sostenible. La ley debería exigir a las marcas de ropa que protejan el medio ambiente en cada una de las etapas de fabricación de sus productos. La ley debería exigir a las marcas de ropa que proporcionen información sobre el impacto social de sus negocios. La ley debería exigir a las marcas de ropa que proporcionen información sobre el impacto medioambiental de sus negocios. La ley debería exigir a las marcas de ropa que declaren si están pagando un salario justo y digno a sus trabajadores. Las marcas de ropa deben esforzarse más para minimizar el impacto que tienen sobre el medio ambiente Las marcas deberían fomentar más el reciclaje y la reutilización de las prendas entre sus consumidores Las marcas deberían facilitar a los consumidores diferentes medios para el reciclaje de las prendas 22. Al elegir una marca de ropa, ¿qué importancia le das al hecho de que las marcas (Siendo 1 Nada y 5 Mucho)…? 1 2 3 4 5 Publiquen información en el embalaje sobre la sostenibilidad de sus productos Expliquen en el embalaje de qué están hechos los productos. Expongan con claridad la procedencia de los materiales, ingredientes y componentes. Proporcionen información sobre cómo llevan a cabo prácticas socialmente responsables. Proporcionen información sobre cómo llevan a cabo prácticas medioambientalmente responsables.