Evaluación, gestión y conservación de praderas de fanerógamas marinas en la isla de Gran Canaria, Islas Canarias
Abstract
Máster en Gestión Costera ; 2013-2014
Full text
Evaluación, Gestión y Conservación de Praderas de Fanerógamas Marinas en Gran Canaria 2014 0 EVALUACIÓN, GESTIÓN Y CONSERVACIÓN DE PRADERAS DE FANERÓGAMAS MARINAS EN LA ISLA DE GRAN CANARIA, ISLAS CANARIAS Fernando Espino Rodríguez Curso 2013/2014 Tutor: Dr. Ricardo Haroun Tabraue Cotutor: Dr. Fernando Tuya Cortés Trabajo Final para la obtención del Título Oficial de Máster en Gestión Costera 2013-2014
Evaluación, Gestión y Conservación de Praderas de Fanerógamas Marinas en Gran Canaria 2014 1 EVALUACIÓN, GESTIÓN Y CONSERVACIÓN DE PRADERAS DE FANERÓGAMAS MARINAS EN LA ISLA DE GRAN CANARIA, ISLAS CANARIAS Alumno: Fernando Espino Rodríguez Técnico Biólogo del Servicio de Impacto Ambiental. Dirección General de Protección de la Naturaleza. Viceconsejería de Medio Ambiente. Investigador Colaborador del Grupo de Investigación en Biodiversidad y Conservación (BIOCON). Departamento de Biología. Facultad de Ciencias del Mar. Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. Las Palmas de Gran Canaria, 3 de junio de 2014 Tutor: Dr. Ricardo Haroun Tabraue Cotutor: Dr. Fernando Tuya Cortés Profesor Titular del Departamento de Biología Investigador ‘Ramón y Cajal’ Facultad de Ciencias del Mar Departamento de Biología Universidad de Las Palmas de Gran Canaria Facultad de Ciencias del Mar (ULPGC) Trabajo Final para la obtención del Título Oficial de Máster en Gestión Costera 2013/2014
Evaluación, Gestión y Conservación de Praderas de Fanerógamas Marinas en Gran Canaria 2014 2 Forma de citar este documento: Espino, F., 2014. Evaluación, gestión y conservación de praderas de fanerógamas marinas en la isla de Gran Canaria, Islas Canarias. Tesina de Máster en Gestión Costera. Departamento de Biología. Facultad de Ciencias del Mar. Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. 87 pp.
Evaluación, Gestión y Conservación de Praderas de Fanerógamas Marinas en Gran Canaria 2014 3 ÍNDICE 1. INTRODUCCIÓN 6 1.1 Las fanerógamas marinas 6 1.2 Las fanerógamas marinas en Canarias 8 1.3 Cymodocea nodosa 9 1.4 Objetivos del trabajo 11 2. MATERIAL Y MÉTODOS 12 2.1 Área y período de estudio 12 2.2 Factores que inciden en el estado de conservación de las praderas 14 2.2.1 Factores de origen natural 14 2.2.1.1 La Temperatura Superficial del Mar, Concentración de Clorofila a y la Radiación Fotosintéticamente Activa 14 2.2.1.2 Los Temporales 15 2.2.2 Factores Antropogénicos 16 2.3 Análisis Estadísticos 17 2.4 Medidas para la Gestión y Conservación 19 3. RESULTADOS 19 3.1 Tendencia temporal en la estructura de las praderas 19 3.2 Influencia de los factores naturales en la tendencia temporal 20 3.3 Impactos antropogénicos y su influencia en la tendencia temporal de la estructura de las praderas 20 4. DISCUSIÓN 25 5. DIAGNÓSTICO Y EVOLUCIÓN PREVISIBLE 29
Evaluación, Gestión y Conservación de Praderas de Fanerógamas Marinas en Gran Canaria 2014 4 6. GESTIÓN Y CONSERVACIÓN 33 6.1 Programa de Seguimiento de Poblaciones 33 6.1.1 Indicadores y Parámetros 34 6.1.2 Estaciones de muestreo 37 6.1.3 Período de muestreo 37 6.1.4 Sistema de Información Geográfica 37 6.2 Protección de la Especies y del Ecosistema 39 6.2.1 Normativa Internacional 39 6.2.2 Normativa Europea 40 6.2.3 Normativa Estatal 44 6.2.4 Normativa de CCAA 46 6.2.5 Normativa Autonómica Canaria 46 6.2.6 Protección de la Especie vs Protección del Ecosistema 48 6.3 Los Impactos Ambientales 50 6.3.1 Los Temporales 50 6.3.2 El Cambio Climático 52 6.3.3 Los Vertidos de Aguas Residuales Urbanas 53 6.3.4 Los Vertidos de Plantas Desaladoras 56 6.3.5 Construcción de Infraestructuras Costeras 58 6.3.6 Instalaciones de Acuicultura 59 6.4 Restauración de Praderas Marinas 61 6.5 Calidad de las Aguas 62 6.6 Investigación Científica 65 6.7 Programa de Educación Ambiental 65 7. CONCLUSIONES 66 8. Agradecimientos 67 9. Referencias bibliográficas 67 Apéndices 80
Evaluación, Gestión y Conservación de Praderas de Fanerógamas Marinas en Gran Canaria 2014 5 Resumen. Las praderas de fanerógamas marinas constituyen uno de los ecosistemas más importantes en muchas zonas costeras del mundo. Desempeñan múltiples e importantes funciones ecológicas y proveen bienes y servicios a los seres humanos. Sin embargo, estos ecosistemas están sufriendo una regresión a escala global, provocada por las actividades que los seres humanos realizan en las costas. En este trabajo, se realiza una comparación en la estructura de 21 praderas de Cymodocea nodosa en la isla de Gran Canaria entre los años 2003 y 2012. También se realizó un análisis de la posible influencia de los factores de origen natural y antropogénicos que pudieran explicar la evolución estructural observada en las praderas; así como de la influencia de la proximidad y tipos de impactos sobre la evolución de los parámetros estructurales. Se realizó un diagnóstico y un pronóstico sobre el estado de conservación de las praderas. Por último, se propone una estrategia de gestión y conservación para este ecosistema. Los resultados mostraron que la comparación realizada en la estructura de las 21 praderas, estudiadas entre 2003 y 2012, mostró una regresión general del ecosistema en la isla; 11 praderas han sufrido una clara regresión en su estructura y superficie, mientras que 10 praderas permanecen aparentemente estables. Tras la revisión de otros estudios, se constata que de las 39 praderas citadas en los trabajos existentes sobre C. nodosa en Gran Canaria, un 48,71% se encuentran en estado regresivo, 33,33% en estado aparentemente estable y de un 17,94% no existen datos. Las praderas han pasado de ocupar ca. 6.145.947 m2 entre los años 2003 y 2006 a ca. 1.732.270 m2 en el año 2012, lo que representa una pérdida aproximada de un 71,82% de su superficie, de acuerdo con los estudios cartográficos analizados. Los factores que subyacen detrás de esta regresión parecen ser de origen antropogénico, más que factores de origen natural. La proximidad y características de las alteraciones antropogénicas juegan un papel determinante en la explicación de la evolución de las praderas de C. nodosa en Gran Canaria. El diagnóstico realizado indica que este ecosistema se encuentra amenazado en las costas de Gran Canaria; en el caso de continuar con el actual modelo de desarrollo en la isla y si no se aplican medidas específicas de protección-conservación, cabe esperar una regresión aún mayor en el futuro, con desaparición de más poblaciones. Las medidas de gestión-conservación propuestas en este trabajo se consideran viables, desde el punto de vista de su aplicación por la Administración y muchas de ellas no conllevarían un gasto económico adicional. Tan solo se trataría de reorientar recursos humanos y económicos; además de aplicar de forma rápida y eficiente la legislación ya existente.
Evaluación, Gestión y Conservación de Praderas de Fanerógamas Marinas en Gran Canaria 2014 6 1. INTRODUCCIÓN 1.1 Las fanerógamas marinas Las fanerógamas marinas son plantas parecidas a los céspedes terrestres (Clase Monocotiledóneas), que están especialmente adaptadas a la vida en el mar. Presentan un complejo sistema de anclaje al substrato y un mecanismo de polinización muy especializado. A diferencia de las algas, tienen tejidos bien diferenciados que forman raíces, tallos y hojas, los cuales desempeñan diferentes funciones fisiológicas. Del mismo modo, su reproducción se realiza mediante la formación de flores, frutos y semillas que son dispersadas por las corrientes marinas. Debido a la alta energía que existe en los ambientes donde viven, la mayoría de las especies tienen hojas con forma acintada; los tallos son rizomatosos y de trecho en trecho producen gran número de raíces para garantizar un anclaje seguro en el sedimento. Estas plantas evolucionaron a partir de ancestros terrestres en el período Cretácico, hace aproximadamente 100 millones de años; es decir, sus parientes más cercanos son plantas terrestres de la familia de las gramíneas. En la actualidad, se conocen alrededor de 72 especies distribuidas por todas las zonas costeras del mundo (Short et al., 2007), excepto en las antárticas (Duarte, 2002; den Hartog & Kuo, 2006). La mayoría de ellas crecen sobre substrato arenoso o fangoso, pero algunas pueden crecer sobre substrato rocoso (Green & Short, 2003). Estas plantas forman extensas praderas que constituyen uno de los ecosistemas litorales más importantes del planeta, junto con los arrecifes de coral y los manglares. Desempeñan un papel crítico en el equilibrio de los ecosistemas costeros y en el sustento de los humanos (Short et al., 2011). Estas praderas actúan como 'ingenieros ecológicos' (Wright & Jones, 2006), ya que influyen en los procesos físicos, químicos y ecológicos de las zonas costeras donde aparecen, realizando múltiples funciones ecológicas (Constanza et al., 1997), entre las que destacan: 1) una alta productividad primaria y secundaria, constituyendo la base de varias cadenas alimenticias marinas, directamente a través de los herbívoros o a partir del ciclo de los detritos (Hemminga & Duarte, 2000); 2) suministran nutrientes (N y P) y carbono orgánico a otras partes del océano, incluyendo el océano profundo; además contribuyen significativamente al secuestro de carbono (Suchanek et al., 1985; Duarte et al., 2005); 3) aseguran y estabilizan los sedimentos mediante el complejo sistema de rizomas y raíces, aportando
Evaluación, Gestión y Conservación de Praderas de Fanerógamas Marinas en Gran Canaria 2014 7 una protección esencial a la línea de costa y reduciendo la erosión de la misma (Koch, 2001; Björk et al., 2008); 4) constituyen un hábitat de guardería para larvas, alevines y juveniles de muchas especies de invertebrados y peces, muchas de ellas de interés recreativo, comercial y pesquero (Beck et al., 2001; Heck et al., 2003, Gillanders, 2006); 5) soportan pesquerías artesanales que son el sustento de millones de personas en comunidades costeras, sobre todo en regiones tropicales (de la Torre-Castro & Rönnbäck, 2004; Björk et al., 2008; Unsworth & Cullen, 2010); 6) constituyen el alimento principal de dugones, manatíes y algunas especies de tortugas marinas, todas ellas especies amenazadas (Green & Short, 2003; Hughes et al., 2009); 7) la estructura de las hojas de estas fanerógamas actúan como filtros, atrapando las partículas de sedimento en suspensión y aclarando el agua. Tanto las hojas, como rizomas y raíces toman nutrientes y contribuyen a la recirculación de los mismos en el ecosistema costero (Duarte, 2002); 8) las hojas de estas plantas forman un hábitat tridimensional que constituyen un refugio para muchas especies marinas. La superficie de las hojas sirve como substrato para el asentamiento de una amplia variedad de pequeñas algas incrustantes y animales, los cuales a su vez son una fuente de alimento para animales más grandes (Short et al., 2011); y 9) en general, estas praderas contribuyen de forma significativa al mantenimiento de la biodiversidad marina (Duarte & Gattusso, 2008). Aunque la mayoría de las praderas son homoespecíficas, algunas pueden estar formadas por 15 especies distintas; la mayor riqueza de especies se encuentra en las zonas tropicales, disminuyendo hacia las zonas templadas del planeta (Short et al., 2007). Los principales requerimientos ambientales para el desarrollo de las fanerógamas marinas son los siguientes: 1) una salinidad apropiada, que en la mayoría de las especies se sitúa entre 30 - 37 psu, pero que en algunas de ellas puede oscilar entre 10 psu (en estuarios) hasta 45 psu (en lagunas costeras); 2) una radiación lumínica adecuada (≥10% de la superficial) para realizar la fotosíntesis, pudiendo crecer desde la zona intermareal - donde pueden quedar expuestas directamente a la luz solar - hasta más de 60 metros de profundidad en las zonas con aguas más claras; 3) la calidad del substrato es importante en lo que se refiere a la cantidad de nutrientes disponible, a la granulometría y a la capacidad de anclaje de las plantas; 4) la calidad de la columna de agua, tanto en lo que se refiere a la cantidad de partículas que posea (turbidez) y su potencial efecto reductor sobre la luz que penetra hacia el fondo, como en la concentración de nutrientes y materia orgánica disuelta y su influencia en el crecimiento de los organismos marinos;
Evaluación, Gestión y Conservación de Praderas de Fanerógamas Marinas en Gran Canaria 2014 8 5) la intensidad y fuerza del oleaje es otro de los factores ambientales que puede limitar el establecimiento de estas plantas marinas. En lugares donde las corrientes son muy fuertes o la intensidad del oleaje es muy alta, el substrato se vuelve inestable impidiendo su asentamiento. Desafortunadamente, las praderas de fanerógamas marinas están sufriendo una regresión en sus poblaciones a escala mundial, siendo uno de los ecosistemas marinos más amenazados del planeta (Duarte, 2002; Orth et al., 2006; Waycott et al., 2009; Short et al., 2011). La tasa de desaparición ha sido calculada en 100 km2 año-1 (Waycott et al., 2009). 1.2 Fanerógamas marinas en Canarias Actualmente se conocen 3 especies de fanerógamas marinas en Canarias (Espino et al., 2008): Cymodocea nodosa (Ucria) Ascherson, que es la más común y constituye las praderas conocidas con el nombre de ‘sebadales’ (Afonso-Carrillo & Gil-Rodríguez, 1980; Espino et al., 2008) o ‘manchones’ (Pizarro, 1985), formando el ecosistema marino más importante en los fondos arenosos de las islas (Reyes et al., 1995a; Brito, 1984). Halophila decipiens Ostenfeld, menos abundante que la anterior (Gil-Rodríguez & Cruz, 1981) y Zostera noltii Hornemann, de la que solo queda una pequeña población en Arrecife de Lanzarote (Gil-Rodríguez et al., 1987; Guadalupe et al., 1995). Las poblaciones de estas dos especies pasan más desapercibidas debido a su menor porte y desarrollo (Guadalupe et al., 1995; Pavón-Salas et al., 2000; Rumeu et al., 2007). Existe una cuarta especie de fanerógama acuática en Canarias, Ruppia maritima Linnaeus, común en aguas salobres, aunque den Hartog (1970) y den Hartog & Kuo (2006), no la consideran una verdadera fanerógama marina al vivir en charcas costeras con salinidad variable (no en aguas oceánicas). En la Tabla 1 pueden observarse las principales características de cada una de las especies.
Evaluación, Gestión y Conservación de Praderas de Fanerógamas Marinas en Gran Canaria 2014 15 nivel-3 (SMI) procedentes del sensor Aqua MODIS (MODerate-resolution Imaging Sprectroradiometer), disponible en NASA’s Ocean Color Web (oceancolor.gsfc.nasa.gov/). Los datos de SST derivados de satélite están correlacionados con la temperatura sobre el fondo en los hábitats costeros, típicamente < 20 m de profundidad (Smale & Wernberg, 2009). El producto SST4 fue seleccionado para los datos de SST, los cuales corresponden a la SST de las bandas cercanas al infrarrojo detectadas por el sensor MODIS durante el período nocturno. Se seleccionaron los archivos de datos mensuales en formato HDF y se extrajeron los pixeles que abarcaron cada pradera como se muestra en la Figura 1. El período de extracción de datos de satélite cubrió desde enero de 2003 a diciembre de 2012. Se incluyó la profundidad (z, Tabla 3) y la PAR en superficie (Io) procedentes de las imágenes de satélite. Posteriormente, se calculó la PAR sobre las fanerógamas marinas (Iz) en cada pradera mediante la ecuación Iz = Io e-kz. Se asumió un coeficiente de atenuación de la luz k(PAR) de 0,15 para la región de estudio, este valor fue reportado previamente para la columna de agua sobre las praderas de fanerógamas marinas en las Islas Canarias (Tuya et al., 2002). Los valores de k(PAR) pueden ser obtenidos, alternativamente, de sensores remotos utilizando los datos K(490) para aguas abiertas (i.e. oceánicas) (Morel et al., 2007). Sin embargo, los datos k(PAR) procedentes de sensores remotos no son adecuados para aguas costeras. A pesar de que esta aproximación ignora las fluctuaciones en k(PAR) entre praderas, provee una aproximación a la intensidad de luz en cada pradera. Se calcularon las medias, varianzas y los coeficientes de variación (CV) de cada una de estas variables ambientales, en cada pradera desde enero de 2003 a diciembre de 2012, para los análisis estadísticos y la realización de gráficos. 2.2.1.2 Temporales Otro de los factores naturales que podrían explicar el estado de las praderas de C. nodosa son los temporales. Para describir los climas de oleaje, se obtuvieron datos (período y altura de ola) de dos puntos de la red WANA, uno situado en el suroeste y otro en el sureste de la isla de Gran Canaria (WANA-1017010 y WANA-1019011, respectivamente, Figura 1; en adelante WANA-10 y WANA-11, respectivamente). Estos datos fueron suministrados gratuitamente por Puertos del Estado (www.puertos.es). Para definir un episodio de tormenta, como el evento que potencialmente arranca plantas de C. nodosa del fondo, se emplearon dos estudios previos que determinaron la tolerancia de C. nodosa a la velocidad orbital (vo) del oleaje
Evaluación, Gestión y Conservación de Praderas de Fanerógamas Marinas en Gran Canaria 2014 16 inducido (swell). De acuerdo con Infantes et al. (2011), las plantas del Mar Mediterráneo pueden soportar con vo hasta 39 cm s-1, mientras que Cabaço et al. (2010) consideraron una vo límite de 60 cm s-1 para plantas localizadas en el suroeste de la Península Ibérica. En este estudio, se estableció como ‘regla de compromiso’ una vo de 50 cm s-1; entonces, un episodio de temporal se definió como aquel estado del mar que genera vo 50 cm s-1. Mediante la aplicación de la teoría lineal de oleaje desde aguas profundas a intermedias se creó un modelo de propagación de ola para definir, en los rangos de profundidades donde se distribuye C. nodosa (Tabla 3), el período y altura de ola (estados del mar) capaces de generar vo 50 cm s-1. Los estados del mar abarcaron datos de oleaje (período y altura de ola) agrupados a través de 3 horas consecutivas; cuando 10 estados del mar sucesivos tuvieron una vo < 50 cm s-1, los episodios fueron considerados como independientes. El clima de oleaje de las praderas 2 a 11 (Tabla 3, Figura 1) fueron caracterizados por los datos del punto WANA-11 que corresponden al sector sureste de Gran Canaria; el clima de oleaje de las praderas 12 a 21 fueron caracterizados por los datos del punto WANA-10 que corresponden al sector suroeste de Gran Canaria. El clima de oleaje de la pradera 1, la única localizada en la costa norte de la isla, se encuentra fuera del alcance de los datos de los dos puntos WANA, por ello está pradera no fue incluida en este análisis. El número de episodios de tormenta fue calculado para cada año entre 2003 y 2012, de forma separada para cada conjunto de datos de oleaje (WANA-10 y WANA-11) y para el rango de profundidades donde se localizan las praderas (Tabla 3). Las medias anuales, varianzas y sus correspondientes coeficientes de variación (CV) fueron calculados para cada pradera, para los análisis estadísticos. Es importante señalar, que la aproximación empleada aquí no tiene en cuenta que la topografía de los fondos costeros puede alterar la altura de hola del ‘swell’ en cada pradera y que se ha considerado que todos los episodios de temporal son igualmente severos. A pesar de estas dos limitaciones, este método provee una evaluación global de cuando se ha incrementado la frecuencia de temporales entre 2003 y 2012. 2.2.2 Factores antropogénicos Para explicar los cambios observados en las praderas de C. nodosa en la isla de Gran Canaria durante la década 2003-2012, se identificó el número de impactos potenciales antropogénicos sobre las praderas marinas, e.g. vertidos, puertos y otras construcciones costeras (i.e. marinas, rompeolas, escolleras, playas artificiales, i.e. estructuras de
Evaluación, Gestión y Conservación de Praderas de Fanerógamas Marinas en Gran Canaria 2014 17 ingeniería civil), granjas de cultivos marinos off-shore y puntos de escorrentía dentro de un radio de 500 m arriba y abajo de cada una de las praderas. Para esto se utilizó la información disponible en el Sistema de Información Geográfica (SIG) del Gobierno Autónomo de las Islas Canarias (www.idecan.grafcan.es/idecan/, Tabla 4). El límite 500 m fue, de alguna forma, una ‘regla de compromiso’, aunque algunas evidencias han indicado esta distancia como un ‘buffer’ de seguridad para la no afección a las praderas de fanerógamas marinas (Pergent-Martini et al., 2006; Cabaço et al., 2008). 2.3 Análisis estadísticos Las diferencias temporales entre años (2003 vs. 2012) y praderas fueron testadas mediante un ANOVA de 3 factores basado en permutaciones. El modelo incluye los factores: ‘Año’ (factor fijo), ‘Pradera’ (factor aleatorio y ortogonal a ‘Año’) y ‘Sitio’ (factor aleatorio y anidado en ‘Año’ y ‘Pradera’). Posteriormente, se realizó la comparación a pares, usando 999 permutaciones, para resolver las diferencias entre años de forma separada para cada pradera (cuando la interacción ‘Año x Pradera’ fue significativa). El test ANOVA por permutaciones, emplea las permutaciones para calcular los P valores (Anderson, 2001); esto es preferible cuando los datos están muy dispersos y contienen muchos ceros para algunas de las praderas en 2012. El test estadístico (pseudo-F) es análogo a la ratio del estadístico univariante F de Fisher; en el contexto univariante los dos son idénticos, cuando se utiliza la distancia Euclidea como medida de disimilitud (Anderson, 2001). Se testó mediante modelos de regresión lineal multivariante cuando los CV de los factores naturales (SST, Chl-a, PAR, nº de temporales) desde 2003 a 2012, así como el número y tipo de factores antropogénicos (impactos humanos) en un radio de 500 m alrededor de cada pradera (Tabla 4) predijo cambios en la densidad de pies, longitud de hoja y cobertura entre 2003 y 2012. Todos los análisis fueron basados en el procedimiento de selección ‘forward’; la rutina ‘Criterio de Información Akaike’ (Akaike Information Criterion, AIC) fue aplicada para retener aquellas variables predictoras, con el mayor poder de explicación como un criterio de parsimonia ('Cuanto menor el valor mejor el modelo', Anderson & Legendre, 1999), como un resultado de colinealidad entre variables predictoras.
Evaluación, Gestión y Conservación de Praderas de Fanerógamas Marinas en Gran Canaria 2014 18 Tabla 4. Número y tipo de impactos detectados para cada pradera y sitio. pradera nº impactos 500 m vertidos puertos obras jaulas escorrentías Las Canteras 1 1 0 0 1 0 0 Las Canteras 2 1 0 0 0 0 0 Taliarte 1 2 1 1 0 0 0 Taliarte 2 2 1 1 0 0 0 Salinetas 1 5 2 1 0 1 1 Salinetas 2 5 2 1 0 1 1 Gando 1 0 0 0 0 0 0 Gando 2 0 0 0 0 0 0 El Burrero 1 1 0 0 1 0 0 Bahía Vargas 2 0 0 0 0 0 0 Playa Cabrón 1 2 1 0 0 0 1 Playa Cabrón 2 2 1 0 0 0 1 Bahía Arinaga 1 6 3 1 1 0 1 Bahía Arinaga 2 6 3 1 1 0 1 Bahía Formas 1 4 2 1 0 0 1 Bahía Formas 2 4 2 1 0 0 1 Playa del Cardón 1 0 0 0 0 0 0 Playa del Cardón 2 0 0 0 0 0 0 El Cochino 1 1 1 0 0 0 0 El Cochino 2 1 1 0 0 0 0 Playa del Inglés 1 2 1 0 0 0 1 Playa del Inglés 2 2 1 0 0 0 1 Maspalomas 1 1 0 0 0 0 1 Maspalomas 2 1 0 0 0 0 1 Meloneras 1 2 1 1 0 0 0 Pasito Blanco 2 2 0 1 1 0 0 Santa Agueda 1 1 0 1 0 0 0 Santa Agueda 2 1 0 1 0 0 0 Anfi del Mar 1 12 7 2 3 0 0 El Balito 2 4 2 1 0 0 1 Puerto Rico 1 4 1 2 0 0 1 Puerto Rico 2 4 1 2 0 0 1 Amadores 1 5 3 0 1 0 0 Amadores 2 5 3 0 1 0 0 Taurito 1 6 3 1 2 0 1 Taurito 2 6 3 1 2 0 1 Veneguera 1 1 0 0 0 0 1 Veneguera 1 1 0 0 0 0 1 Veneguera 2 1 0 0 0 0 1 Veneguera 2 1 0 0 0 0 1 Güi Güi 1 1 0 0 0 0 1 Güi Güi 2 1 0 0 0 0 1 La contribución de cada variable independiente para cada modelo fue descrita por los valores del r2 parcial. También se analizó, por medio de regresión lineal simple, cuando el número total de impactos humanos (de aquí en adelante ‘nº total de impactos’) dentro de un radio de 500 m alrededor de cada pradera afectó a cambios globales en la densidad de pies, longitud de hoja y cobertura entre 2003 y 2012. 2.4 Medidas para la gestión y conservación
Evaluación, Gestión y Conservación de Praderas de Fanerógamas Marinas en Gran Canaria 2014 19 Finalmente, para elaborar y proponer una estrategia de gestión que permita alcanzar un estado óptimo de conservación de las praderas de C. nodosa, se realizó una revisión de la literatura especializada sobre la gestión y conservación de praderas de fanerógamas marinas a escala mundial. Por otro lado, se revisó la legislación existente en materia de ordenación y conservación de recursos naturales, especialmente en el medio marino, que pudiera ser de aplicación al ecosistema de praderas. Los resultados de esta parte del trabajo han sido incluidos directamente en el apartado 5 del mismo, dedicado a la gestión y conservación de praderas marinas. 3. RESULTADOS 3.1 Tendencia temporal en la estructura de las praderas A escala de isla, la densidad de pies, la longitud de hoja y la cobertura de las praderas de C. nodosa exhibieron una regresión global (Figura 2, ANOVAs de 3 factores: ‘Año’, P < 0,001, Apéndice I). Sin embargo, las diferencias en estos tres descriptores estructurales entre 2003 y 2012 no fueron consistentes entre praderas (interacción ‘Año x Pradera’, P < 0,001, Apéndice I). Los test de comparación a posteriori entre años (2003 vs. 2012) para cada pradera, mostraron reducciones significativas para los 3 descriptores en 8 praderas (Taliarte, Salinetas, Gando, Arinaga, Formas, Maspalomas, Puerto Rico y Taurito) (Apéndice II). En contraste, tres praderas no mostraron ninguna diferencia significativa en los parámetros estructurales (Santa Agueda, Veneguera 2 y Güí Güí), mientras cinco praderas (El Burrero-Vargas, El Inglés, Meloneras-Pasito, Amadores y Veneguera 1) mostraron regresión para la longitud de hoja (Apéndice II). Tres praderas mostraron regresiones significativas en densidad de pies y longitud de hoja (Las Canteras, El Cabrón, Marañuelas-Balito, Apéndice II). Únicamente una pradera (El Cochino), experimentó un aumento en la cobertura, mientras otra pradera (El Cabrón), incrementó significativamente la densidad de pies, pero disminuyó la longitud de hoja (Apéndice II). La integración de esta información biológica sugiere, cualitativamente, que 11 praderas mostraron una regresión general en la abundancia de C. nodosa desde 2003 a 2012 (i.e. 2 o 3 descriptores estructurales sufrieron una regresión significativa), mientras 10 pueden ser consideradas como estables, a pesar de que algunas decayeron en, al menos, un descriptor estructural (Figura 2, Apéndice II).
Evaluación, Gestión y Conservación de Praderas de Fanerógamas Marinas en Gran Canaria 2014 20 3.2 Influencia de los factores naturales en la tendencia temporal Para el conjunto de las praderas, la SST varió entre 18ºC (invierno) y 24ºC (verano) (Figura 3a), la Chl-a entre 0,05 y 0,25 mg m-3 (Figura 3b) y la PAR entre 5 y 40 E m-2 d1 (Figura 3c). El número de tormentas por año fue mayor para las praderas situadas en el este y sureste de Gran Canaria (praderas 2-11, Figura 4), que para las praderas localizadas al oeste y suroeste de la isla (praderas 12-21, Figura 4). La variación de la PAR fue el único factor natural que influyó en la variabilidad de alguno de los tres descriptores estructurales (ca. 11% de la variación total en el cambio de cobertura entre 2003 y 2012). 3.3 Impactos antropogénicos y su influencia en la tendencia temporal de la estructura de las praderas. Para los tres descriptores estructurales, los mejores modelos dados por la rutina AIC incluyen, mayoritariamente, variables predictoras relacionadas con actividades antropogénicas (Apéndice III). A escala de isla, los cambios en densidad de pies y longitud de hoja entre 2003 y 2012 fueron determinados, principalmente, por el número de vertidos en un radio de 500 m alrededor de cada pradera (ca. 23% y 33% de la variabilidad total, respectivamente, Apéndice III). Los cambios en la cobertura de las fanerógamas marinas entre 2003 y 2012 fueron determinados, principalmente, por el número de puertos dentro de un radio de 500 m alrededor de cada pradera (ca. 19% de la variabilidad total, Apéndice III). El número de puntos de desembocaduras en la costa contribuyó adicionalmente explicando ca. 14% de la variabilidad total en la densidad de pies entre 2003 y 2012 (Apéndice III); el número de granja marinas de peces en un radio de 500 m alrededor de cada pradera explicó ca. 7% de la variabilidad total de la longitud de hoja entre 2003 y 2012 (Apéndice III). La erosión en los atributos estructurales de las praderas de fanerógamas marinas entre 2003 y 2012 fue explicada, de forma significativa, por el número total de impactos en un radio de 500 m alrededor de cada pradera (Figura 5). Los coeficientes de regresión de las regresiones lineales simples fueron negativos para los tres descriptores estructurales, sugiriendo una relación positiva entre la erosión (i.e. pérdida) en los atributos estructurales de las praderas entre 2003 y 2012 y el número de impactos antropogénicos.
Evaluación, Gestión y Conservación de Praderas de Fanerógamas Marinas en Gran Canaria 2014 21 (b) Longitud de hoja (cm) 0 10 20 30 40 50 60 (c) 2003 2012 Cobertura (%) 0 20 40 60 80 100 120 (a) Densidad (nº de pies m-2) 0 200 400 600 800 1000 1200 1400 1600 1800 2000 Figura 2. Diferencias en la estructura de las praderas de C. nodosa: (a) densidad de pies (nº de pies m-2); (b) longitud de hoja (cm); y (c) cobertura (%), a escala de isla entre los años 2003 y 2012. Las líneas de puntos corresponden a las medias y las líneas continuas a las medianas.
Evaluación, Gestión y Conservación de Praderas de Fanerógamas Marinas en Gran Canaria 2014 22 Figura 3. Patrones de las variables ambientales de cada una de las praderas marinas de Gran Canaria entre 2003 y 2012: (a) SST; (b) Concentración superficial de Chl-a; y (c) PAR.
Evaluación, Gestión y Conservación de Praderas de Fanerógamas Marinas en Gran Canaria 2014 23 Figura 4. Número de temporales por año que potencialmente arrancan plantas marinas para cada pradera.
Evaluación, Gestión y Conservación de Praderas de Fanerógamas Marinas en Gran Canaria 2014 24 (a) R2 = 0,26, Y = -10,16 - 13,48X -100 -50 0 50 100 150 (b) R2 = 0,29, Y = -25,69 - 8,44X % de cambio entre 2003 y 2012 -100 -80 -60 -40 -20 0 20 (c) R2 = 0,18, Y = 16,25 - 17,84X Numero total de impactos en un radio de 500 m 0 2 4 6 8 10 12 14 -200 -100 0 100 200 300 400 Figura 5. Relación entre los cambios en la estructura de las plantas marinas: (a) densidad de pies, (b) longitud de hoja y (c) cobertura entre 2003 y 2012 (expresado como porcentajes de cambio respecto a los valores de 2003; los valores positivos indican un incremento, mientras que los valores negativos indican un decremento) y el número total de impactos en un radio de 500 m alrededor de cada una de las praderas.
Evaluación, Gestión y Conservación de Praderas de Fanerógamas Marinas en Gran Canaria 2014 31 Tabla 5. Praderas de Cymodocea nodosa en la isla de Gran Canaria. Se indica la superficie conocida hasta los años 2003-2006 y el estado de conservación actual. Se indica la superficie: Sup 1: entre 2003 y 2006; Sup 2: en el año 2012. De acuerdo con Ministerio de Medio Ambiente (2002, 2006) y Espino et al. (2003). Pradera Sup 1 Sup 2 Estado de Conservación 1.Playa de Las Canteras 3.437 10,98 Regresivo 2. San Cristóbal 102.896 - Sin datos 3. Taliarte 6.026 3.013 Regresivo 4. Melenara 0 0 Regresivo* 5. Salinetas 4.065 0 Regresivo 6. Barranco de Silva 3.754 - Sin datos 7. Tufia 3.390 0 Regresivo 8. Bahía de Gando 1.259.200 89.400 Regresivo 9. Playa del Burrero 94.500 94.500 Estable 10. Playa de Vargas 359.900 359.900 Estable 11. Punta de La Sal - - Estable 12. Playa del Cabrón 101.638 101.638 Regresivo 13. Roque de Arinaga - - Estable* 14. Risco Verde - - Estable* 15. Bahía de Arinaga 261.550 5.231 Regresivo 16. Bahía de Formas 255.324 5.106 Regresivo 17. Punta de Tenefé 3.514 0 Regresivo 18. Castillo del Romeral - - Sin datos 19. Playa del Cardón 41.812 41.812 Estable 20. Tarajalillo 5.038 - Sin datos 21. Playa de San Agustín - - Sin datos 22. Playa de Las Burras - - Regresivo* 23. Playa de Los Cochinos 15.264 15.264 Estable 24. Playa del Inglés 252.986 252.986 Estable 25. Maspalomas 2.372.885 47.457 Regresivo 26. Playa de Meloneras 1.514 1.514 Estable 27. Pasito Blanco 46.409 0 Regresivo 28. Montaña de Arena 11.619 11.619 Estable 29. Bahía de Santa Agueda 458.456 458.456 Estable 30. Arguineguín 12.599 0 Regresivo 31. Las Marañuelas 19.191 959 Regresivo 32. El Balito 7.326 366 Regresivo 33. Puerto Rico 2.953 147 Regresivo 34. Playa de Amadores 83.615 4.180 Regresivo 35. Playa de Taurito 122.498 6.124 Regresivo 36. Veneguera 52.662 52.662 Estable 37 Güí Güí 179.926 179.926 Estable 38. Agaete - - Sin datos 39. Sardina del Norte - - Sin datos Regresivo* y Estable*: ver explicación en el texto. Las praderas de Roque de Arinaga y Risco Verde, aunque no se dispone de datos precisos de su superficie, permanecen en la misma zona actualmente, de acuerdo con nuestras observaciones; aunque la pradera de Risco Verde presenta un grado de fragmentación considerable, sobre todo en su zona más somera. En términos de superficie, las praderas han pasado de ocupar ca. 6.145.947 m2 entre 2003 y 2006 a ca. 1.732.270 m2 en el año 2012, lo que representa una pérdida aproximada de un 71,82%. Sin embargo, es posible que la superficie desaparecida de este ecosistema sea superior.
Evaluación, Gestión y Conservación de Praderas de Fanerógamas Marinas en Gran Canaria 2014 32 Por ejemplo, el 'sebadal' de Playa de Las Canteras, tenía una superficie de 53.882 m2 en 1962 (Copeiro et al., 2000), superficie no incluida en este análisis. Tampoco se han incluido las superficies perdidas en la Bahía de Melenara y Playa de Las Burras. Por otro lado, el testimonio de antiguos pescadores del este y sur de la isla, señalan que muchas praderas tenían su límite de distribución batimétrica superior entre los 0-2 m, coincidiendo con los resultados encontrados por Martínez (2011) en su análisis cartográfico. Por este motivo, es probable que la regresión sea mayor si se consideran las distribuciones antiguas de las praderas (ver Figura 7). Varios cuestiones sugieren que la evolución previsible de este ecosistema será hacia una mayor regresión: 1). El Plan Insular de Ordenación (PIO) de Gran Canaria recoge la construcciones de varios puertos deportivos, algunos de ellos coincidiendo con enclaves de praderas de C. Figura 7. Evolución de la pradera de Cymodocea nodosa de la Bahía de Arinaga (SE de Gran Canaria): (a) año 1963; (b) año 2002; y (c) año 2009, donde se observa el cambio de distribución de los parches. Fuente: Fotografía Aérea del Gobierno de Canarias.
Evaluación, Gestión y Conservación de Praderas de Fanerógamas Marinas en Gran Canaria 2014 33 nodosa; 2) El mismo PIO también incluye amplios desarrollos turísticos en varios sectores costeros de la isla de Gran Canaria, apostando aún más por un turismo masivo, lo que implicará una mayor utilización de recursos (energía, agua, territorio, etc.), especialmente en la zona costera; 3) Las administraciones medioambiental y pesquera no han tomado medidas para una correcta protección del ecosistema, además no parece que vayan a hacerlo a corto plazo; 4) Tampoco se están adoptando medidas (e.g. incremento de la resiliencia) frente a los futuros efectos que implicará el cambio climático. Por lo tanto, la tendencia será la desaparición de más praderas y un enrarecimiento del ecosistema. 6. GESTIÓN Y CONSERVACIÓN La situación actual de las poblaciones de C. nodosa en Gran Canaria, hace necesario el diseño y aplicación de una estrategia de gestión cuyo objetivo, en última instancia, debe ser alcanzar un estado de conservación óptimo. La estrategia para la gestiónconservación debe incluir, al menos, los siguientes aspectos: 1) Programa de seguimiento de las poblaciones; 2) Medidas de protección de la especie-ecosistema; 3) medidas para evitar-corregir los impactos ambientales; 4) Programa de restauración de praderas de fanerógamas marinas; 5) Aplicación de la normativa vigente para alcanzar los objetivos de calidad de las aguas costeras; 6) Desarrollo de la investigación científica en los aspectos relevantes para la conservación; y 7) Campañas de educaciónconcienciación-divulgación ambiental. 6.1 Programa de Seguimiento de Poblaciones El objetivo general de los programas de seguimiento es conocer la evolución temporal de las poblaciones y detectar cambios a diferentes escalas que permitan, en su caso, establecer las medidas de protección necesarias. Estos programas han sido desarrollados y aplicados en diversas partes del mundo. Se iniciaron a comienzo de los años ochenta (Australia y Francia) y se incrementaron notablemente en la década de los noventa (ver Tabla 10.1 de ejemplos de programas de seguimiento en Duarte et al., 2004). Existen en la literatura diversos trabajos sobre protocolos y metodologías para el seguimiento y estudio de las fanerógamas marinas. Los objetivos específicos de estos programas son variados y dependen de si se llevan a cabo por personal científico o por voluntarios. En
Evaluación, Gestión y Conservación de Praderas de Fanerógamas Marinas en Gran Canaria 2014 34 este último caso, un objetivo importante de cualquier programa de seguimiento es la implicación de ciudadanos voluntarios de manera que puedan observar los cambios en el ecosistema (Duarte et al., 2004). También se consigue que aumente el reconocimiento social del importante papel que desempeñan las praderas de fanerógamas marinas en el ecosistema, las amenazas que sufren y la importancia de conservarlas para mantener los equilibrios biológicos y la biodiversidad de los ecosistemas costeros. El desarrollo de cualquier programa de seguimiento está limitado por la disponibilidad económica. El diseño de un programa de seguimiento debe responder a las siguientes preguntas: ¿qué indicadores y parámetros de las fanerógamas marinas medir?, ¿cómo medirlos?, ¿dónde medirlos? y ¿cuándo medirlos? 6.1.1 Indicadores y Parámetros Durante un programa de seguimiento se pueden evaluar diversos indicadores y medir numerosos parámetros de las fanerógamas marinas. Por ejemplo, Marbá et al. (2013) al analizar 42 programas europeos de seguimiento de praderas de fanerógamas marinas identificaron 51 parámetros, tanto de carácter estructural como funcional, que se agrupan en 6 grandes categorías de indicadores. Para la isla de Gran Canarias se proponen los siguientes indicadores y parámetros: Indicador Distribución. Parámetros: Superficie y Límites Batimétricos. Para determinar la distribución de las praderas de fanerógamas marinas se realizan cartografías aplicando diferentes métodos (imágenes de satélite, fotografía aérea, sonar de barrido lateral, transectos de vídeo, etc.) o bien una combinación de ellos. Cada método presenta sus ventajas e inconvenientes, existiendo algunos ejemplos de su aplicación en Canarias (Ministerio de Medio Ambiente 2002, 2006; Barquín et al., 2003, 2005; Espino et al., 2003a; Espino, 2004). A pesar de que existen varias cartografías de los 'sebadales' de Gran Canaria, los datos de distribución (límites y superficie) no son exactos, además existe cierta confusión en la identificación de las comunidades que forma C. nodosa. Por estos motivos y teniendo en cuenta el estado de conservación de las poblaciones, es recomendable realizar una cartografía (a escala de isla) de todas las praderas lo más precisa posible, empleando el sonar de barrido lateral combinado con transectos de vídeo. Esta combinación permite elaborar cartografías bastante precisas de las comunidades de fanerógamas marinas y determinar los límites
Evaluación, Gestión y Conservación de Praderas de Fanerógamas Marinas en Gran Canaria 2014 35 de distribución batimétricos superior e inferior y la superficie (Siljeström et al., 1996; Barsanti et al., 2007). Por otro lado, permitiría comparar con futuras cartografías que se realizaran empleando la misma técnica y determinar cambios en el tiempo de forma más precisa. Posteriormente, a escala de pradera deben seleccionarse en cada una de ellas al menos dos puntos (ver Tabla 6) donde se realizarán entre 2 y 3 transectos de vídeo entre el límite superior e inferior de la pradera. La posición de inicio y fin de transecto será tomada como referencia para repetir los transectos de vídeo en años sucesivos. Las imágenes obtenidas podrán ser empleadas en la caracterización de las praderas. Indicador Abundancia. Parámetros: Cobertura, Densidad y Biomasa. En los puntos seleccionados en cada pradera se realizarán transectos lineales de 25 m de longitud (método del intercepto lineal) (n = 3). Como criterio se establece que la superficie de 'sebadal' se considera continua siempre que las calvas de arena sean inferiores a 1 m2. El porcentaje de cobertura se calcula posteriormente en función de la distancia de recubrimiento del sustrato por la vegetación respecto a la longitud total del transecto. Para estimar la densidad de haces de C. nodosa y la abundancia de otros macrófitos acompañantes (e.g. Caulerpa prolifera, Caulerpa racemosa, etc.) se emplearán cuadrados de 25 x 25 cm de lado (625 cm2) donde se realizarán recuentos del número de haces, número de frondes de C. prolifera u otros macrófitos. Los cuadrados podrán estar subdivididos en cuadrados de 5 cm de lado para la estimación de la abundancia semicuantitativa (nº de presencias) de otras especies acompañantes. Se realizarán 3 réplicas en cada transecto (n = 9 réplicas totales/estación de muestreo). Para estimar la biomasa y la relación biomasa sobre el substrato (foliar)/biomasa bajo el substrato (rizomas + raíces), se extraerá con un core de 20 cm de diámetro una muestra de biomasa que incluya la parte subterránea. De cada muestra se separarán los tejidos foliares, rizomas y raíces, se secarán a 70ºC hasta peso constante y se pesarán para estimar su biomasa (g peso seco muestra-1). A partir de estos datos puede conocerse la biomasa epigea (gr peso seco m-2), la biomasa hipogea (gr peso seco m-2) y la ratio biomasa epigea/biomasa hipogea. Se obtendrá un core por transecto, (n = 3). Indicador Características de los Haces. Parámetros: Biomasa de haces, área foliar del haz, número de hojas por pie, longitud y anchura de hojas, y longitud de peciolos. Estos parámetros se estimarán en 8 haces de las muestras obtenidas en los cores. El valor de cada descriptor será el promedio calculado de los 8 haces medidos. Para estimar la
Evaluación, Gestión y Conservación de Praderas de Fanerógamas Marinas en Gran Canaria 2014 36 proporción de necrosis foliar, en cada hoja se medirá la superficie ocupada por tejidos necrosados y su posición en la hoja (apical, intermedia y basal). La suma total de estas superficies medidas en todas las hojas del haz dividida por la superficie total del haz es el porcentaje de tejidos necrosados por haz. Esto se medirá en los 8 haces seleccionados anteriormente. Indicador Procesos. Parámetros: Presión de Herbívoros. En los haces analizados se anotará la presencia de marcas de herbívoros (meso y macroherbívoros) en cada hoja. La presión de herbívoros se calcula como el número total de hojas mordidas respecto al número total de hojas analizadas a partir de las hojas estudiadas para determinar las características de los haces y obtenidas con los cores. Indicador Constituyentes Químicos. Parámetros: Composición Elemental (C, N, P) y Composición Isotópica (δ13C y δ15N) de tejidos y epífitos. Se obtendrá mediante análisis de muestras secas de plantas y epífitos, obtenidas en los puntos anteriores. En la planta, el tejido analizado será preferentemente el rizoma (la hoja también dependiendo de la disponibilidad económica). Los análisis se realizarán en dos submuestras de las muestras obtenidas mediante los cores; el valor de los parámetros será el promedio obtenido en las 2 submuestras. Indicador Flora y Fauna Asociada. Parámetros: Diversidad y Biomasa de Epífitos. Inventario e Índices de Abundancia Cualitativos de Macroalgas, Macroinvertebrados y Vertebrados. De cada haz se separarán los epífitos de las hojas, se identificarán las especies o en su caso grupos presentes para estimar la riqueza o diversidad. Posteriormente, se secarán a 70ºC en estufa hasta peso constante. El peso seco se divide por la superficie foliar del haz para obtener la densidad o carga de epífitos (mg ps cm-2). Esta medida se realizará en los 8 haces seleccionados de las muestras de los cores. El valor de los parámetros será el promedio obtenidos en los 8 haces medidos. A partir de las observaciones realizadas durante los transectos de 25 m se elaborará un inventario de las especies de macroalgas, macroinvertebrados y vertebrados (e.g. peces y tortugas), a cada especies se le asignará un índice cualitativo de abundancia basado en la escala: raro, frecuente, común y abundante. En el caso de los peces y las tortugas se les asignará una talla (longitud total, cm) estimada para cada grupo de abundancia.
Evaluación, Gestión y Conservación de Praderas de Fanerógamas Marinas en Gran Canaria 2014 37 Indicador Factores Ambientales. Parámetros: Sedimentos: Materia Orgánica, pH y Potencial Redox. Columna de Agua: Temperatura Superficial del Agua (Sea Surface Temperature, SST), Clorofila a (Chorophyll-a, Chl-a) y Radiación Fotosintética Activa (Photosinthetically Active Radiation, PAR). Estos tres últimos parámetros pueden ser obtenidos a partir de datos de satélites (ver métodos para determinación de factores naturales en Material y Métodos). 6.1.2 Estaciones de muestreo Para el desarrollo del Programa de Seguimiento deberá darse prioridad a los puntos geográficos donde ya se hayan realizado muestreos previamente y existan datos de los parámetros que permitan la comparación. En la Tabla 6 se recogen 70 puntos estudiados previamente por Espino et al. (2003a) y Pérez (1996) repartidos a lo largo del litoral de la isla de Gran Canaria. 6.1.3 Período de Muestreo Con respecto a la temporalización del programa de seguimiento, la realización de la cartografía con mayor precisión es urgente si se tiene en cuenta el estado de conservación de las praderas. A partir de que se realice esta cartografía, cada 5 años debería repetirse para comprobar la evolución del ecosistema. La evaluación de indicadores y medida de parámetros debería realizar cada 3-5 años. En cualquier caso, debe prestarse especial atención y dar prioridad a las praderas que se encuentran estables. 6.1.4 Sistema de Información Geográfico (SIG) La información derivada del programa de seguimiento se debería volcar en un SIG específico de praderas de C. nodosa en la isla de Gran Canaria, que también debería recoger las cartografías antiguas y la información disponible hasta el momento relativa a los sebadales (i.e. datos de los parámetros estudiados, publicaciones científicas, monografías, etc.). Este SIG debería estar disponible para la comunidad científica y para los gestores de la administración y privados que desempeñan su función en la zona costera.
Evaluación, Gestión y Conservación de Praderas de Fanerógamas Marinas en Gran Canaria 2014 38 Tabla 6. Estaciones propuestas para el seguimiento de praderas de Cymodocea nodosa en la isla de Gran Canaria. Se indica el nombre de la pradera, las coordenadas en el sistema UTM, la profundidad y la referencia. Sebadal UTMx UTMy Prf. (m) Referencia Las Canteras 1 28R 0457334 3113261 3 Espino et al. (2003a) Las Canteras 2 28R 0457250 3113231 3 Espino et al. (2003a) Taliarte 1 28R 0463779 3095780 7 Pérez (1996) Taliarte 2 28R 0463779 3095780 8 Pérez (1996) Taliarte 3 28R 0463779 3095780 9 Pérez (1996) Salinetas 1 28R 0463076 3095352 10 Espino et al. (2003a) Salinetas 2 28R 0463210 3095295 15 Espino et al. (2003a) Tufia 28R 0462787 3092828 7 Pérez (1996) Bahía de Gando 1 28R 0463189 3089801 10 Espino et al. (2003a) Bahía de Gando 2 28R 0463433 3089688 4 Pérez (1996) Bahía de Gando 3 28R 0464252 3089224 15 Pérez (1996) Bahía de Gando 4 28R 0463104 3089320 10 Pérez (1996) Bahía de Gando 5 28R 0463759 3089133 19 Pérez (1996) El Burrero 28R 0462130 3087725 10 Espino et al. (2003a) Bahía de Vargas 28R 0462102 3083929 10 Espino et al. (2003a) Playa del Cabrón 28R 0462204 3082857 10 Espino et al. (2003a) Roque de Arinaga 28R 0462588 3081567 14 Pérez (1996) Risco Verde 28R 0462095 3081236 10 Pérez (1996) Bahía de Arinaga 1 28R 0460944 3080980 5 Espino et al. (2003a) Bahía de Arinaga 2 28R 0461283 3080731 10 Espino et al. (2003a) Bahía de Arinaga 3 28R 0460945 3081018 5 Pérez (1996) Bahía de Arinaga 4 28R 0461108 3080464 9 Pérez (1996) Bahía de Arinaga 5 28R 0460862 3080742 7 Pérez (1996) Bahía de Formas 1 28R 0459275 3080107 5 Espino et al. (2003a) Bahía de Formas 2 28R 0459472 3079968 10 Espino et al. (2003a) Tenefé 28R 0456917 3074238 21 Pérez (1996) Playa del Cardón 28R 0451496 3073756 7 Espino et al. (2003a) Tarajalillo 28R 0449587 3072420 12 Pérez (1996) San Agustín 28R 0447282 3071100 7 Pérez (1996) Las Burras 28R 0446458 3070550 10 Pérez (1996) Cochinos 1 28R 0447282 3071100 7 Pérez (1996) Cochinos 2 28R 0446458 3070550 10 Pérez (1996) Cochinos 3 28R 0445290 3070820 7 Pérez (1996) Cochinos 4 28R 0445527 3070491 13 Pérez (1996) Cochinos 5 28R 0445764 3070164 21 Pérez (1996) El Cochino 1 28R 0444853 3070828 10 Espino et al. (2003a) El Cochino 2 28R 0445096 3070552 15 Espino et al. (2003a) Playa del Inglés 28R 0444360 3069479 8 Espino et al. (2003a) Maspalomas 1 28R 0441478 3067446 10 Espino et al. (2003a) Maspalomas 2 28R 0441651 3067124 15 Espino et al. (2003a) Maspalomas 3 28R 0442082 3066029 20 Espino et al. (2003a) Meloneras 28R 0439393 3068620 8 Espino et al. (2003a) Pasito Blanco 1 28R 0438845 3069330 5 Espino et al. (2003a) Pasito Blanco 2 28R 0439076 3069015 8 Pérez (1996) Pasito Blanco 3 28R 0439109 3068978 8 Pérez (1996) Pasito Blanco 4 28R 0439142 3068941 9 Pérez (1996) Pasito Blanco 5 28R 0439174 3068904 10 Pérez (1996) Pasito Blanco 6 28R 0439224 3068922 5 Pérez (1996) Pasito Blanco 7 28R 0439386 3068552 11 Pérez (1996) Pasito Blanco 8 28R 0439550 3068459 12 Pérez (1996) Montaña Arena 28R 0437254 3069209 6 Pérez (1996) Santa Agueda 28R 0435450 3069865 6 Pérez (1996) Santa Agueda 1 28R 0434031 3070028 5 Espino et al. (2003a) Santa Agueda 2 28R 0434736 3069161 10 Espino et al. (2003a)
Evaluación, Gestión y Conservación de Praderas de Fanerógamas Marinas en Gran Canaria 2014 39 Tabla 6. continuación Sebadal UTMx UTMy Prf (m) Referencia Santa Agueda 3 28R 0434640 3069179 15 Espino et al. (2003a) Anfi del Mar 28R 0431955 3071358 10 Espino et al. (2003a) Balito 28R 0430657 3072401 10 Espino et al. (2003a) Puerto Rico 1 28R 0430234 3072775 15 Espino et al. (2003a) Puerto Rico 2 28R 0430038 3072793 20 Espino et al. (2003a) Playa de Amadores 1 28R 0428513 3074105 10 Espino et al. (2003a) Playa de Amadores 2 28R 0428405 3074018 15 Espino et al. (2003a) Playa de Taurito 1 28R 0425596 3076613 10 Espino et al. (2003a) Playa de Taurito 2 28R 0425498 3076428 15 Espino et al. (2003a) Playa de Taurito 3 28R 0425421 3076305 20 Espino et al. (2003a) Veneguera 1 28R 0421364 3081040 10 Espino et al. (2003a) Veneguera 2 28R 0421370 3081050 15 Espino et al. (2003a) Veneguera 3 28R 0421091 3080952 20 Espino et al. (2003a) Playas de Güi Güi 1 28R 0418245 3090698 15 Espino et al. (2003a) Playas de Güi Güi 2 28R 0418191 3090524 15 Espino et al. (2003a) Playas de Güi Güi 3 28R 0418055 3090575 20 Espino et al. (2003a) 6.2 Protección de la Especie-Ecosistema La protección de especies y ecosistemas a través de figuras legales, mediante su inclusión en catálogos de especies amenazadas/protegidas o estableciendo áreas protegidas, es otra herramienta para la conservación del medio ambiente y de la biodiversidad. El reconocimiento internacional, nacional y regional de la importancia ecológica, ambiental y económica de las praderas de fanerógamas marinas ha dado lugar al establecimiento de diversas medidas de protección en muchas partes del mundo. 6.2.1 Normativa Internacional A nivel internacional, existen distintas figuras que protegen de forma directa o indirecta los ecosistemas acuáticos y marinos. Ya en el Convenio sobre la Diversidad Biológica (Río de Janeiro, 1992) se incluye dentro del concepto de diversidad biológica a los ecosistemas marinos como elementos a proteger. El Convenio para la protección del medio ambiente marino del Atlántico Noreste y sus recursos (OSPAR, Oslo-París, 1992) recoge varios aspectos sobre las fanerógamas marinas. Este Convenio entró en vigor en 1998 y aunque España es parte contratante del mismo, no se ha incluido a la región canaria en su área de acción. Las poblaciones de C. nodosa en el área OSPAR fueron incluidas en la lista de especies y hábitats amenazados y/o en regresión (acuerdo OSPAR 2008-6). A partir de aquí, la Comisión OSPAR ha realizado un estudio sobre el
Evaluación, Gestión y Conservación de Praderas de Fanerógamas Marinas en Gran Canaria 2014 40 estado del hábitat (OSPAR, 2010), concluyendo que existe una clara regresión del hábitat en el sur de Portugal y costas atlánticas de la Península Ibérica. La Comisión propone una serie de medidas a los estados miembros para la protección de las fanerógamas marinas en general y de C. nodosa en particular, entre ellas la inclusión de esta especie en la lista de especies europeas prioritarias, regulada por la Directiva Hábitat, así como el desarrollo y aplicación de programas de seguimiento y evaluación para el hábitat de C. nodosa. Al amparo del Convenio para la protección del Mediterráneo de la contaminación (Convenio de Barcelona, 1976) se han desarrollado varios protocolos, el de Zonas Especialmente Protegidas y Diversidad Biológica comprende varios Planes de Acción incluyendo uno para la Conservación de la Vegetación Marina, donde se incluyen las fanerógamas marinas. En algunos países europeos y del Mediterráneo, como en Francia, Posidonia oceanica y Cymodocea nodosa son especies protegidas por la ley desde 1988. 6.2.2 Normativa Europea En el ámbito europeo, el Convenio de Berna de 1979 en su Anexo I (Decisión 82/72/CEE del Consejo, de 3 de diciembre de 1981, Convenio relativo a la conservación de la vida silvestre y del medio natural de Europa) protege las poblaciones de C. nodosa en el mar Mediterráneo. La Directiva 92/43/CEE del Consejo, de 21 de mayo, relativa a la conservación de los hábitats naturales y de la fauna y flora silvestres (Directiva Hábitat) recoge en su Anexo I (Tipos de Hábitats Naturales de Interés Comunitario cuya conservación requiere la designación de Zonas Especiales de Conservación), Grupo 1: Hábitats Costeros y Vegetaciones Halofíticas, Subgrupo 1.1: Aguas marinas y medios de marea, el hábitat con código 1110, denominado ‘Bancos de arena cubiertos permanentemente por agua marina, poco profunda’. Lo que en Canarias se ha interpretado como el hábitat de la asociación Cymodoceetum nodosae Br. Bl. 1952 (Afonso-Carrillo & Gil-Rodríguez, 1980). A diferencia del hábitat 1120 denominado Praderas de Posidonia (Posidonion oceanicae), el hábitat de C. nodosa no es prioritario para la UE. El hábitat con código 1140, denominado ‘Llanos fangosos o arenosos que no están cubiertos por agua
Evaluación, Gestión y Conservación de Praderas de Fanerógamas Marinas en Gran Canaria 2014 47 haya un declive constatado de al menos el 50% en su población o su área de ocupación (artículo 4.2 a), que se produzca la doble circunstancia de estar sometida a presión antrópica y su área de ocupación sea inferior a 160 km2 (artículo 4.1 b) o que la fragmentación este en aumento (artículo 4.4). En consecuencia, no se alcanza ninguno de los umbrales que la Orden de 13 de julio de 2005, por la que se determinan los criterios que han de regir la evaluación de las especies de la flora y fauna silvestres amenazadas (BOC nº 143 de 22 de julio de 2005) establece para las especies candidatas a considerarse como ‘vulnerable’, ‘sensible a la alteración de su hábitat’ o ‘en peligro de extinción’. Si hay, en cambio, argumentos para que Cymodocea nodosa se considere protegida en la categoría de ‘interés especial’ por razón de su valor ecológico (artículo 2.4)" (Viceconsejería de Medio Ambiente, 2008). Las cartografías existentes de las praderas, las diferentes metodologías empleadas para realizarlas, su separación en el tiempo, los numerosos errores contenidos (errores en la distribución, localización, cálculos de superficie e identificación de las comunidades) y los criterios empleados en la evaluación han dado lugar a interpretaciones y análisis erróneos a la hora de evaluar el estado de conservación de la especie. Posteriormente, el Gobierno de Canarias aprueba la Ley 4/2010, de 4 de junio, del Catálogo Canario de Especies Protegidas (BOC nº 112 de 9 de junio de 2010) que deroga el anterior Decreto 151/2001. Esta Ley modifica las categorías de amenaza establecidas anteriormente; C. nodosa es incluida en la categoría de especies de ‘interés para los ecosistemas canarios’: La Ley no considera a las especies incluidas en esta categoría como amenazadas; y las define como aquellas que, sin estar en ninguna de las dos situaciones de amenaza del apartado anterior (‘en peligro de extinción’ y ‘vulnerables’), sean merecedoras de atención particular por su importancia ecológica en espacios de la Red Canaria de Espacios Naturales Protegidos o de la Red Natura 2000. El régimen jurídico de protección de las especies de ‘interés para los ecosistemas canarios’ será aplicable, exclusivamente, en el ámbito territorial de los espacios de la Red Canaria de Espacios Naturales Protegidos y de la Red Natura 2000; de esta forma C. nodosa solo es una especie protegida cuando se encuentra en el interior de un área marina protegida (en adelante AMP). Z. noltii continua siendo una especie ‘en peligro de extinción’ en Canarias y H. decipiens de ‘interés para los ecosistemas canarios’. La elaboración de esta Ley, las nuevas categorías establecidas así como la inclusión de las especies en los Anexos fue realizada por el Gobierno de Canarias al margen de la
Evaluación, Gestión y Conservación de Praderas de Fanerógamas Marinas en Gran Canaria 2014 48 comunidad científica de las islas. Precisamente, la comunidad científica canaria realizó una propuesta para catalogar las fanerógamas marinas de Canarias –especialmente los ‘sebadales’- como ‘Hábitats en Peligro de Desaparición’ al amparo de la Ley 42/2007. Por otro lado, la ley 17/2003, de 10 de abril, de Pesca de Canarias, también hace referencia a la protección de las fanerógamas marinas en Canarias, al establecer en su artículo 10.3 que: En todo caso, se declararán como protegidos los fondos en los que existan praderas de fanerógamas marinas, y en particular, los ‘sebadales’. 6.2.6 Protección de la Especie vs. Protección del Ecosistema Cymodocea nodosa, como otras especies de fanerógamas marinas, es una especie 'fundadora' o 'ingeniero' de ecosistema, que se define como aquellas especies que tienen la capacidad de crear un hábitat biogénico, en el que pueden vivir otras especies, influyendo de forma determinante en la composición de la comunidad y en la estructura del ecosistema. Las praderas de C. nodosa en Canarias albergan una biota diferenciada, con numerosas especies de algas, invertebrados y vertebrados que no se encuentran o son escasos en los hábitats arenosos desnudos. Teniendo en cuenta que C. nodosa, además de ser una especie, da soporte a un ecosistema ('sebadal'), cabría preguntarse si la estrategia adecuada para la conservación debe ir dirigida a proteger la especie o el ecosistema. Es difícil determinar el número de individuos (clones) y su distribución en las praderas de la isla, para lo que habría que realizar un número significativo de análisis genéticos. También resulta complicado establecer la dinámica poblacional a nivel de clones, para posteriormente evaluar el estado de conservación como especie. Por el contrario, parece más viable el estudio de la distribución y abundancia de 'las poblaciones' (praderas) y a partir de aquí realizar la evaluación del estado de conservación del ecosistema. La protección-conservación del ecosistema 'sebadal' presenta la ventaja de proteger no solo los clones (independientemente del número que haya), sino que también se protege la biodiversidad marina acompañante y se conservan las funciones ecológicas y los servicios de ecosistema. Hasta el momento, la Administración Canaria ha adoptado el criterio de proteger C. nodosa como una especie. Como se indicó anteriormente, ya la Ley 42/2007 creó el Catálogo Español de Hábitats en Peligro de Desaparición (CEHPD) abriendo la posibilidad de incluir las praderas de
Evaluación, Gestión y Conservación de Praderas de Fanerógamas Marinas en Gran Canaria 2014 49 fanerógamas marinas en esta figura de protección. En el año 2008, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) creó la Lista Roja de los Ecosistemas, consciente de la necesidad de evaluar el estado de conservación de los ecosistemas del planeta, terrestres y marinos. Aunque todavía se está en proceso de evaluación, es probable que las praderas de fanerógamas marinas pasen a formar parte de esta lista, teniendo en cuenta la tasa de regresión que sufren a escala mundial. Como medidas para la protección del ecosistema se proponen: - a). A nivel nacional, debería incluirse el ecosistema de 'sebadal' (poblaciones de Canarias) en el Catálogo Español de Hábitats en Peligro de Desaparición, coincidiendo con la propuesta de la comunidad científica. - b). A nivel autonómico, la Administración Canaria debería crear un Catálogo Canario de Ecosistemas Amenazados e incluir el ecosistema formado por C. nodosa. Contemplando la posibilidad de establecer diferentes categorías de amenaza entre las poblaciones de cada isla. Al menos las poblaciones de Gran Canaria deberían incluirse en una categoría de ecosistema amenazado. - c) Es prioritaria la conservación de las praderas estables o que se encuentran en un estado óptimo de conservación o al menos estables en la isla de Gran Canaria: sector sur de la Bahía de Gando, El Burrero, Playa de Vargas, Punta de La Sal, El Cabrón (esta pradera aunque mostró regresión en dos de sus parámetros mantiene relativamente su superficie), Roque de Arinaga, Risco Verde, Playa del Cardón, Playa del Inglés, Santa Agueda, Veneguera y Güí Güí. - d). Dentro del Programa de Seguimiento debe darse prioridad a la monitorización de estas praderas. - e). Las praderas de Playa de Vargas y Playa del Cardón se encuentran fuera de áreas marinas protegidas por lo que es urgente establecer nuevas áreas marinas protegidas o ampliar las ya existentes para incluirlas. La pradera de Santa Agueda se encuentra parcialmente fuera de la ZEC Franja Marina de Mogán, por lo que se debería extenderse el límite de esta ZEC hasta la línea de costa, lo que permitiría una gestión integral de las praderas existentes en esa zona. - f). Debe evitarse cualquier tipo de actuación o actividad que pueda causar algún tipo de impacto sobre estas praderas.
Evaluación, Gestión y Conservación de Praderas de Fanerógamas Marinas en Gran Canaria 2014 50 - g). Debería realizarse, por parte de la Administración Estatal, una revisión de los Planes de Gestión de las ZEC's marinas, incluyendo medidas concretas y determinantes para la protección de las praderas de C. nodosa (i.e. medidas limitadoras de las actividades que pueden alterar o deteriorar la calidad de las aguas y de los sedimentos, o bien causar un daño directo a las fanerógamas marinas). - h). Aplicación inmediata y seguimiento de la efectividad de los Planes de Gestión de las ZEC's marinas de Gran Canaria. 6.3 Los impactos ambientales La principal causa de la pérdida de praderas marinas a nivel mundial es la reducción de la transparencia del agua, sobre todo como consecuencia del incremento de la carga de nutrientes y la turbidez (Duarte et al., 2004). Todos los fenómenos que puedan alterar las condiciones de la columna de agua y los sedimentos pueden causar impactos sobre las fanerógamas marinas. Cuando los parámetros ambientales de la columna de agua y de los sedimentos cambian y alcanzan valores que exceden su rango de tolerancia, las plantas sufren stress ambiental; si los cambios persisten o se intensifican pueden deteriorarse e incluso morir, lo que provoca la desaparición de las praderas. Al desaparecer éstas, también lo hacen los servicios que proveen, perdiéndose entre otros, la productividad, la biodiversidad y la protección del borde costero (Espino et al., 2008). Como se describió anteriormente, los impactos pueden ser de origen natural (e.g. temporales) o antropogénico (e.g. efectos del cambio climático, vertidos de aguas residuales, de salmueras, obras costeras, dragados, cultivos marinos, contaminación, etc.). Una descripción de los impactos que actúan sobre las praderas marinas en Canarias puede verse en Espino et al. (2008). 6.3.1 Temporales Los huracanes, tifones y temporales son fenómenos naturales que pueden causar impactos severos sobre las praderas de fanerógamas marinas, hasta el punto de que pueden ser parte esencial de la dinámica de las praderas marinas (Duarte et al., 2004). En algunas zonas, como en el mar Caribe se ha descrito la influencia de temporales severos sobre las fanerógamas marinas, desapareciendo casi totalmente las praderas, pero han recuperado su distribución y abundancia tras 6 a 8 meses después de la
Evaluación, Gestión y Conservación de Praderas de Fanerógamas Marinas en Gran Canaria 2014 51 tormenta (Williams, 1988). De alguna manera, las praderas de C. nodosa en la isla están adaptadas a los temporales y aunque se ven afectadas, parece que vuelven a recuperarse con el tiempo. De hecho, los análisis realizados aquí señalan que la frecuencia de los temporales no explica la evolución temporal de la estructura de las praderas. La pradera de Santa Agueda mostraba signos evidentes de erosión (i.e. rizomas arrancados) después del temporal de febrero de 2011, mientras que en verano de 2012 ya se había recuperado (F. Espino, obs. per.). Esta recuperación de las fanerógamas tras los temporales es probable, sobre todo en el caso de que las praderas tengan una buena resiliencia, lo que les permitiría volver a alcanzar sus estado de desarrollo previo a la alteración. Sin embargo, las previsiones realizadas por los expertos sobre los efectos del cambio climático, con un aumento de la frecuencia e intensidad de las tormentas, unido a la falta de resiliencia de las praderas de la isla podrían hacer que las praderas no se recuperaran de los impactos provocados por los temporales. Con frecuencia los temporales vienen acompañados de intensas lluvias; éstas erosionan el terreno, arrastrando grandes cantidades de sedimentos por los barrancos de la isla que desembocan en el mar. Las praderas localizadas en las desembocaduras y zonas aledañas pueden ser sepultadas por material grueso y fino, además los finos en Figura 9. Aspecto de la desembocadura del Barranco de Maspalomas durante el temporal de febrero de 2011 en Gran Canaria. Se observa el arrastre de sedimentos hacia el mar, afectando la ZEC 'Sebadales de Playa del Inglés'. Fotografías: Canarias7.
Evaluación, Gestión y Conservación de Praderas de Fanerógamas Marinas en Gran Canaria 2014 52 suspensión provocan turbidez en la columna de agua, incrementándose también la carga de nutrientes (Figura 9). 6.3.2 Cambio Climático Los efectos potenciales del cambio climático incluyen: calentamiento de la atmósfera y del océano, aumento del nivel del mar, cambios en el régimen de mareas, cambios en la dirección y régimen del oleaje, incremento de la radiación ultravioleta, de la temperatura del agua del mar y de la salinidad, aumento de la concentración de CO2 y acidificación, incremento de la frecuencia e intensidad de las tormentas e inundaciones (Short et al., 1999; Björk et al., 2008). Por ejemplo, en el escenario RCP8,5 se prevé un aumento del nivel del mar de 0,62 m (intervalo probable de 0,45-0,81) y de la temperatura del agua oceánica, en los primeros 100 m de profundidad, de 2ºC para el año 2100 (IPCC, 2013). Estos cambios provocarán diferentes efectos sobre las praderas de fanerógamas marinas (ver Apéndice V). Se espera que los efectos del cambio climático global sobre las praderas de fanerógamas marinas sea importante, aunque los cambios a nivel de comunidades de fanerógamas y de ecosistema son difíciles de predecir. Es posible que el cambio climático tenga efectos sinérgicos y/o aditivos con otros impactos ambientales de origen antropogénico a escala local (e.g. vertidos de aguas residuales y de salmueras). De esta forma, los efectos del cambio climático podrían actuar potenciando los impactos locales sobre las praderas de fanerógamas marinas. La estrategia para la conservación de este ecosistema frente al cambio climático debe orientarse por un lado a la aplicación de medidas para evitar y mitigar las causas del cambio climático (e.g. reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, secuestro del CO2 de la atmósfera); y por otro lado medidas para lograr o aumentar la resiliencia y capacidad adaptativa de las fanerógamas marinas. Björk et al. (2008) proponen las siguientes medidas de gestión frente a los efectos del cambio climático que son aplicables a la isla de Gran Canaria: - a). Reducir los impactos antropogénicos, sobre todo a escala local, para mantener las praderas marinas en estado saludable, de manera que sean capaces de recuperarse frente a posibles alteraciones, incluido el cambio climático.
Evaluación, Gestión y Conservación de Praderas de Fanerógamas Marinas en Gran Canaria 2014 53 - b). Realizar cartografías de las praderas marinas para detectar cambios en la distribución y abundancia. - c). Aplicar programas de seguimiento (e.g. SeagrassNet, www.seagrassnet.org) que suministren un 'feedback' de los resultados de la gestión costera. Si las estrategias de gestión no están alcanzando sus objetivos deberán ser adaptadas para alcanzarlos. - d). Identificar y proteger las comunidades de fanerógamas marinas que presentan bajo riesgo frente al cambio climático y a los impactos antropogénicos porque estas praderas servirán como refugios para ayudar a las semillas a recolonizar las áreas dañadas. - e). Reducir el riesgo de pérdida de cualquier comunidad de hierbas marinas como consecuencia de los impactos del cambio climático mediante la protección de múltiples praderas de todo el rango de praderas existente y en un amplio rango geográfico. - f). Identificar patrones de conectividad entre praderas de fanerógamas marinas y otros hábitats adyacentes (e.g. manglares y arrecifes de coral) para diseñar redes de áreas marinas protegidas que permitan mantener las relaciones ecológicas y los cambios en la distribución de especies. - g). Restaurar áreas críticas de praderas predispuestas para sobrevivir al impacto del cambio climático, mediante la eliminación de los agentes causantes de su regresión. - h). Incrementar el reconocimiento de los valores y las amenazas a las praderas de fanerógamas marinas, señalando que la gestión de la zona costera, las políticas territoriales y el planeamiento pueden provocar impactos potenciales sobre las fanerógamas. Aplicar códigos de conducta para la pesca y para el fondeo para reducir las alteraciones. 6.3.3 Vertidos de aguas residuales urbanas Los vertidos de aguas residuales urbanas mal depuradas incrementan la turbidez y la carga de nutrientes de la columna de agua, lo que provoca impactos sobre la distribución y abundancia de las praderas de fanerógamas marinas (Neverauskas et al., 1987; Lapointe et al., 1994; Cabaço et al., 2008; Tuya et al., 2013b, 2014b). Este tipo de impactos ha provocado la regresión y desaparición de diversas praderas de C. nodosa en Gran Canaria (Figuras 10 y 11). Se proponen las siguientes medidas de gestión frente a estas alteraciones:
Evaluación, Gestión y Conservación de Praderas de Fanerógamas Marinas en Gran Canaria 2014 54 - a). Elaborar un Plan Estratégico de Vertidos a escala de isla, con el objetivo de reducir su número, agrupando lo más posible los pequeños, de forma que se evite la diseminación en el perímetro costero (más vale pocos y grandes, que muchos y pequeños). Los nuevos emisarios que se construyan deberán estar localizados de forma estratégica para que permitan la agrupación y que no afecten a los ecosistemas costeros. - b). Realizar una correcta planificación hidrológica a escala insular; calculando los volúmenes de aguas residuales actuales y su evolución en el futuro, teniendo en cuenta el crecimiento de la población actual, así como el número de turistas que visitan la isla Figura 10. Mapa de la isla de Gran Canaria, donde se muestran los puntos de vertido desde tierra al mar (en rojo) y la localización de las praderas de Cymodocea nodosa estables o en estado óptimo de conservación (en verde). Fuente: Inventario de Vertidos de la Viceconsejería de Medio Ambiente del Gobierno de Canarias (2008).
Evaluación, Gestión y Conservación de Praderas de Fanerógamas Marinas en Gran Canaria 2014 55 cada año. La planificación debe orientarse hacia la máxima reutilización posible del agua, de manera que se minimice el vertido al mar. - c). Adecuar la capacidad de depuración de aguas residuales de la isla: incrementar el número de plantas y aplicar mejores tecnologías en materia de depuración. - d). Mejora de la legislación de evaluación de impacto ambiental (EIA, estatal y autonómica) en materia de plantas depuradoras y conducciones de vertido (emisarios); revisión de los umbrales para el sometimiento a una EIA e inclusión de los conducciones de vertido (emisarios submarinos) al menos en el Anexo II (análisis previo al sometimiento a una EIA). - e). Realizar una correcta EIA de la planta depuradora, su conducción de vertido (emisario submarino) y actividad de vertido en conjunto, y no por separado. En la evaluación deben analizarse las alternativas de ubicación de las conducciones (emisarios), seleccionando aquellas que alejen los puntos de vertido de las praderas (como mínimo 500 m). También deberán incorporar los estudios de dispersión y dilución que caractericen el comportamiento del vertido y la aplicación de los mejores sistemas de dispersión-dilución posibles. - f). Revisar la legislación de EIA y de Autorización de Vertidos desde tierra al mar, coordinando ambos procedimientos, de forma que no se pueda otorgar autorización de Figura 11. Vertidos de aguas residuales urbanas en una ZEC de 'sebadales' en el sur de la isla de Gran Canaria. Fotos: Fernando Espino
Evaluación, Gestión y Conservación de Praderas de Fanerógamas Marinas en Gran Canaria 2014 56 vertido sin que previamente se haya realizado el procedimiento de EIA que corresponda en cada caso. - g) Incluir dentro de los Programas de Vigilancia Ambiental de las EIA y de los Programas de Seguimiento y Control de los vertidos desde tierra al mar, el seguimiento de la evolución de las praderas de fanerógamas marinas, aplicando en su caso el protocolo de muestreo propuesto en este trabajo o una adaptación del mismo. - h) Las administraciones públicas competentes deberían realizar una labor de inspección efectiva de los vertidos, aplicando en su caso las sanciones correspondientes si se incumple la normativa vigente. 6.3.4 Vertidos de Plantas Desaladoras Los efectos de este tipo de vertidos sobre la fanerógamas marinas son bien conocidos, tanto en el mar Mediterráneo como en las Islas Canarias. Las alteraciones fisiológicas sobre las plantas se deben a los efectos que provocan las altas concentraciones salinas (60-70 psu) y de las sustancias empleadas durante el proceso de desalación (e.g. detergentes, biocidas, anti-incrustantes, equilibradores del pH, etc.) sobre la funciones metabólicas y fisiológicas de las plantas. Las medidas de gestión recogidas en los epígrafes a, d, e, f, g y h relativas a los vertidos de aguas residuales urbanas también son aplicables a los vertidos procedentes de plantas desaladoras. Como medidas específicas se proponen las siguientes: - a). Dentro de los estudios de impacto ambiental, prestar especial atención al análisis de alternativas de ubicación de los vertidos; estos vertidos no deben situarse en zonas intermareales, ni tampoco en las cercanías de comunidades de macroalgas o praderas de fanerógamas marinas. En caso necesario, es preferible situar estos vertidos por debajo del límite batimétrico más profundo de las praderas, ya que estos vertidos se mueven por gravedad siguiendo la topografía del fondo. - b). Instalar sistemas de difusión-dilución en las conducciones de vertido o emisarios de plantas desaladoras a partir de los 3.000-5.000 m3 día-1 de capacidad de producción. Por ejemplo, los difusores de efecto Venturi desarrollados por Portillo et al. (2013) (Figura 12). Estos difusores no solo consiguen una dilución óptima de la salmuera en el campo cercano sino que también disminuyen el efecto de las sustancias químicas empleadas en la desalación (Portillo et al., 2014).
Evaluación, Gestión y Conservación de Praderas de Fanerógamas Marinas en Gran Canaria 2014 63 - a). Directiva 2000/60/CE, del Parlamento Europeo y del Consejo, de 23 de octubre de 2000, por la que se establece un marco comunitario de actuación en el ámbito de la política de aguas (Directiva Marco del Agua -DMA-). Ya en su preámbulo, esta Directiva establece que una política eficaz y coherente debe tener en cuenta la vulnerabilidad de los ecosistemas acuáticos situados cerca de las costas y los estuarios o en golfos o mares relativamente cerrados, puesto que el equilibrio de todas esas zonas depende en buena medida de la calidad de las aguas continentales que fluyen hacia ellas. En esta Directiva se establece el uso de las praderas de fanerógamas marinas como indicadores para evaluar el estatus de las aguas costeras. Con este objetivo se han desarrollado los índices POMI basado en Posidonia oceanica (ver Romero et al., 2007) y CYMOX basado en Cymodocea nodosa (ver Oliva et al., 2012). - b). Real Decreto Legislativo 1/2001, de 20 de julio, por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley de Aguas. - c). Directiva 2006/11/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 23 de octubre de 2006, relativa a la contaminación causada por determinadas sustancias peligrosas vertidas en el medio acuático de la comunidad. - d). Directiva 2008/105/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 16 de diciembre de 2008, relativa a las normas de calidad ambiental en el ámbito de la política de aguas. - e). Directiva 2009/90/CE de la Comisión, de 31 de julio de 2009, por la que se establecen, de conformidad con la Directiva 2000/60/CE, las especificaciones técnicas del análisis químico y del seguimiento del estado de las aguas. - f). Directiva 2013/39/UE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 12 de agosto de 2013, por la que se modifican las Directivas 2000/60/CE y 2008/105/CE en cuanto a las sustancias prioritarias en el ámbito de la política de aguas. - g). Real Decreto 60/2011, de 21 de enero, sobre las normas de calidad ambiental en el ámbito de la política de aguas. - h). Directiva 2006/7/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 15 de febrero de 2006, relativa a la gestión de la calidad de las aguas de baño y por la que se deroga la Directiva 76/160/CEE. - i). Real Decreto 1341/2007, de 11 de octubre, por el que se establecen normas de calidad de las aguas de baño. - j). Directiva 2006/113/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 12 de diciembre de 2006, relativa a la calidad exigida a las aguas para cría de moluscos.
Evaluación, Gestión y Conservación de Praderas de Fanerógamas Marinas en Gran Canaria 2014 64 - k). Real Decreto 345/1993, de 5 de marzo, por el que se establecen las normas de calidad de las aguas y de la producción de moluscos y otros invertebrados marinos vivos. - l). Directiva 91/676/CEE, de 12 de diciembre, relativa a la protección de las aguas contra la contaminación producida por nitratos de origen agrícola. - m). Real Decreto 261/1996, de 16 de febrero, sobre protección de las aguas contra la contaminación producida por los nitratos procedentes de fuentes agrarias. - n). Directiva 91/271/CEE del Consejo, de 21 de mayo de 1991, sobre el tratamiento de las aguas residuales urbanas. - o). Real Decreto Ley 11/1995, de 28 de diciembre, por el que se establecen las normas aplicables al tratamiento de las aguas residuales urbanas. - p). Real Decreto 509/1996, de 15 marzo, de desarrollo del Real Decreto-ley 11/1995, de 28 de diciembre, por el que se establecen las normas aplicables al tratamiento de las aguas residuales urbanas. - q). Real Decreto 2116/1998, de 2 de octubre, por el que se modifica el Real Decreto 509/1996, de 15 de marzo, de desarrollo del Real Decreto-Ley 11/1995, de 28 de diciembre, por el que se establecen las normas aplicables al tratamiento de las aguas residuales urbanas. - r). Real Decreto 1290/2012, de 7 de septiembre, por el que se modifica el Reglamento del Dominio Público Hidráulico, aprobado por el Real Decreto 849/1986, de 11 de abril, y el Real Decreto 509/1996, de 15 de marzo, de desarrollo del Real Decreto-Ley 11/1995, de 28 de diciembre, por el que se establecen las normas aplicables al tratamiento de las aguas residuales urbanas. - s). Orden de 27 de enero de 2004, por la que se declaran zonas sensibles en las aguas marítimas y continentales del ámbito de la Comunidad Autónoma de Canarias en cumplimiento de lo dispuesto en la Directiva 91/271/CEE del Consejo de 21 de mayo de 1992, sobre tratamiento de aguas residuales urbanas. - t). Orden de 13 de julio de 1993, por la que se aprueba la instrucción para el proyecto de conducciones de vertidos desde tierra al mar.
Evaluación, Gestión y Conservación de Praderas de Fanerógamas Marinas en Gran Canaria 2014 65 6.6 Investigación científica El desarrollo de la investigación científica es otras parte fundamental en la conservación-recuperación de ecosistemas. Por ejemplo, comprender los efectos que los distintos estresores ejercen, por sí solos o en conjunto, sobre la biología-ecología de las plantas es importante para caracterizar los impactos sobre las praderas. Aunque a nivel mundial se han investigado la funciones ecológicas que desempeñan las praderas de fanerógamas marinas, diversas funciones que pudiera desempeñar C. nodosa en Canarias aún no han sido investigadas (e.g. la estabilización de los sedimentos y la protección del borde costero, conectividad con otros ecosistemas); tampoco se conoce bien cuáles son los factores que regulan la dinámica poblacional de muchas praderas (e.g. praderas que desaparecen y no existen impactos aparentes en el medio). Otra línea de investigación primordial es la caracterización genética de todas las praderas de la isla, de forma que se puede priorizar en la conservación de aquellas que tienen mayor diversidad y que podrían actuar como donantes en tareas de restauración. Las interacciones con especies potencialmente competidoras (e.g. Caulerpa spp., Lyngbia sp) también deben ser investigadas, teniendo en cuenta el escenario de cambio global que se aproxima. También se debería continuar con la investigación en la restauración de praderas, intentando desarrollar métodos más prácticos, económicos y viables. 6.7 Programa de Educación ambiental Las praderas de fanerógamas marinas siguen siendo unas desconocidas para la mayoría de la población canaria, incluso los gestores políticos y técnicos desconocen este ecosistema y las importantes funciones que desempeña en el litoral de las islas. Por este motivo, es importante desarrollar campañas de educación/divulgación ambiental sobre los 'sebadales'. En este sentido, dentro del proyecto Gestión de los Recursos Marinos (GESMAR, PCT-MAC 2007-2013) se desarrolló una exposición de paneles sobre 'sebadales' que recorrieron los colegios de la isla. Esta exposición está disponible en el Área de Medio Ambiente del Cabildo de Gran Canaria. Dentro del mismo proyecto se creó una página web (www.sebadales.org), que contiene información sobre el proyecto y las praderas. Otra iniciativa en esta línea fue la edición de la monografía 'Sebadales de Canarias. Oasis de vida en los fondos arenosos' (Espino et al., 2008). Como medida dentro de este programa se proponen:
Evaluación, Gestión y Conservación de Praderas de Fanerógamas Marinas en Gran Canaria 2014 66 - a). Creación de una página web para compartir y seguir los resultados de los programas de seguimiento, así como conocer el status de conservación de las praderas. - b). Creación de una Red de Seguimiento de Praderas de C. nodosa, de esta manera se involucra a los ciudadanos en la conservación. - c). Realizar cursos formativos, sobre las praderas y su importancia, para los gestores políticos y técnicos de la Administración, así como para otros gestores ambientales. - d). Realizar campañas de educación ambiental para niños y jóvenes, orientadas al conocimiento del ecosistema e implicándoles en tareas sencillas de monitoreo. - e). Realizar materiales didácticos y videos divulgativos sobre el ecosistema que puedan ser ampliamente distribuidos. 7. CONCLUSIONES Las principales conclusiones de este trabajo son: 1). La comparación realizada en la estructura de las 21 praderas estudiadas en la isla de Gran Canaria entre los años 2003 y 2012 mostró una regresión general del ecosistema en la isla; 11 praderas han sufrido una clara regresión en su estructura y superficie, mientras que 10 praderas permanecen aparentemente estables. 2). Tras la revisión de otros estudios, se constata que de las 39 praderas citadas en los trabajos existentes sobre C. nodosa en Gran Canaria, un 48,71% se encuentran en estado regresivo, 33,33% en estado aparentemente estable y de un 17,94% no existen datos. Las praderas han pasado de ocupar ca. 6.145.947 m2 entre los años 2003 y 2006 a ca. 1.732.270 m2 en el año 2012, lo que representa una pérdida aproximada de un 71,82% de su superficie, de acuerdo con los estudios cartográficos analizados. 3). Los factores que subyacen detrás de esta regresión parecen ser de origen antropogénico, más que factores de origen natural. 4). La proximidad y características de las alteraciones juegan un papel determinante en la explicación de la evolución de las praderas de C. nodosa en Gran Canaria.
Evaluación, Gestión y Conservación de Praderas de Fanerógamas Marinas en Gran Canaria 2014 67 5). El diagnóstico realizado indica que este ecosistema se encuentra francamente amenazado en las costas de Gran Canaria; en caso de continuarse con el actual modelo de desarrollo en la isla y si no se aplican medidas específicas de protecciónconservación, cabe esperar una regresión aún mayor en el futuro, con desaparición de más poblaciones. 6). Las medidas de gestión-conservación propuestas en este trabajo se consideran viables, desde el punto de vista de la Administración y muchas de ellas no conllevarían un gasto económico adicional. Tan solo se trataría de reorientar recursos humanos y económicos; y de aplicar de forma rápida y eficiente la legislación ya existente. 8. Agradecimientos El autor agradece a las siguientes personas por su colaboración en distintas partes de este trabajo: Dr. Ricardo Haroun y Dr. Fernando Tuya; Luis Ribeiro-Leite, Noelia ArtoCuesta, Josep Coca, Oscar Bergasa, Dr. Antonio Juan González-Ramos, Dr. Juan Manuel Ruiz, Manuel Ruiz de la Rosa, Dr. Mateo Garrido, Dr. Rogelio Herrera, Oscar Tavío, Tony Sánchez, Miriam Ramírez, Harue Hernández-Zerpa, Lara Prada, Vicente Benítez. La parte experimental de este trabajo fue parcialmente financiada en el marco del proyecto GESMAR (PCT-MAC 2007-2013) en colaboración con el Cabildo de Gran Canaria y por el Programa de Seguimiento de Especies Amenazadas (SEGA) de la Viceconsejería de Medio Ambiente. 9. Referencias bibliográficas Afonso-Carrillo, J. & M. C. Gil-Rodríguez, 1980. Cymodocea nodosa (Ucria) Ascherson (Zannichelliaceae) y las praderas submarinas o sebadales en el Archipiélago Canario. Vieraea 8, 365-376. Airoldi, L. & M. W. Beck, 2007. Loss, status and trends for coastal marine habitats of Europe. Oceanography and Marine Biology Annual Review 35, 345-405. Alberto, F., S. Arnaud-Haond, C. M. Duarte & E. A. Serrao, 2006. Genetic diversity of a clonal angiosperm near its range limit: the case of Cymodocea nodosa at the Canary Islands. Marine Ecology Progress Series 309, 117-129.
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Evaluación, Gestión y Conservación de Praderas de Fanerógamas Marinas en Gran Canaria 2014 80
Evaluación, Gestión y Conservación de Praderas de Fanerógamas Marinas en Gran Canaria 2014 81 Apéndice I. Resultados del ANOVA de 3 factores para testar las diferencias en densidad de pies, altura de hoja y cobertura de Cymodocea nodosa entre 'Año' (factor fijo, 2003 vs. 2012), 'Pradera' (factor aleatorio) y 'Sitio' (factor aleatorio). Fuente de variación Densidad de pies Altura de hoja Cobertura DF MS F P MS F P MS F P Año, A 1 1166.955 16.947 0.0004 1087.778 80.659 0.0002 779.050 8.772 0.0086 Pradera, P 20 69.394 9.733 0.0002 24.471 12.125 0.0002 179.304 14.033 0.0002 Sitio (A x P) 42 7.129 13.345 0.0002 2.0181 1.280 0.1238 12.777 17.014 0.0002 A x P 20 68.859 9.658 0.0002 13.486 6.682 0.0002 88.811 6.950 0.0002 Residual 420 0.534 1.576 0.751
Evaluación, Gestión y Conservación de Praderas de Fanerógamas Marinas en Gran Canaria 2014 82 Apéndice II. Densidad de pies (nº de pies m-2), altura de hoja (cm) y cobertura (%) de Cymodocea nodosa en cada sitio dentro de cada pradera y período de muestreo. Los valores corresponden a media error estándar. Se incluyen los P valores de las comparaciones entre años para cada pradera. Pradera Densidad de pies Altura de hoja Cobertura 2003 2012 P 2003 2012 P 2003 2012 P Las Canteras 1768 96.78 0 0.01 19.85 0.69 0 0.0004 15 2.88 0 0.27 1056 79.89 0 16.15 0.74 0 1.67 1.67 0 Taliarte 693.5 13.32 205.3 13.95 0.01 17.45 1.1 16.5 0.62 0.003 35 2.88 10 2.88 0.006 634.7 20.6 277.3 14.1 18.5 1.78 15.33 1.14 33 4.41 7 1.67 Salinetas 296 34.75 0 0.02 17.45 1.1 0 0.10 30 5.77 0 0.01 165.3 32.7 0 15.85 0.94 0 51.67 4.4 0 Gando 808 65.8 162.7 23.89 0.003 35.55 1.34 11.57 1.01 0.03 41.67 6 3.33 1.67 0.006 797.3 59.5 200 12.22 36.33 2.89 11 2.67 43.33 4.41 1.67 1.67 BurreroVargas 845.3 42.4 1173 66.7 0.52 31.95 1.27 24.03 1.95 0.006 86.67 4.4 96.67 3.33 0.05 586.7 75.7 690 45.5 30.8 0.81 27.12 3.15 83.33 4.4 93.33 4.41 El Cabrón 1024 101.5 490 15.3 0.0008 33.1 1.67 22.75 1.18 0.01 81.67 4.41 86.67 7.26 0.80 997.3 99.6 501.3 16.9 29.67 1.54 23.5 2.37 93.33 4.41 85 2.88 Arinaga 1368 112.9 0 0.01 46.85 1.32 0 0.001 81.67 4.41 0 0.001 802 78.6 0 47.25 1.9 0 91.67 4.41 0 Formas 1490 54.7 0 0.002 40.6 1.25 0 0.0006 66.67 4.41 0 0.002 1261 69.1 0 38.6 1.04 0 81.67 4.41 0 El Cardón 522.7 59.5 1008 80.4 0.004 40.15 2.09 26.45 1.88 0.0002 43.33 4.41 91.67 4.41 0.07 568 38.9 994.7 80.9 42.5 4.51 30.95 2.12 63.33 3.28 98.33 1.67 El Cochino 1016 56.2 669.3 46.8 0.74 21.6 0.96 18.58 1.07 0.03 8.33 8.33 33.33 6.01 0.005 877.3 68.2 1752 65.2 44.8 1.7 37.15 1.62 8.33 8.33 40 2.88 El Inglés 1053 113.1 1146 49.7 0.45 40.4 1.9 36.61 2.78 0.001 95 2.88 98.33 1.67 0.08 1200 79.9 1272 60.8 41 5.13 42.68 1.88 96.67 3.33 98.33 1.67 Maspalomas 514.7 55.5 18.7 18.7 0.01 37.95 1.79 17.59 1.48 0.02 63.33 4.41 0 0.004 853.3 31.4 24 24 34.1 1.25 17.67 1.33 53.33 6.01 1.67 1.67 MelonerasPasito 421.3 40.1 290.7 41.4 0.22 35.25 1.62 30.49 1.96 0.01 11.67 4.41 6.67 1.67 0.27 954.7 75.8 0 42.35 1.82 0 15 8.67 0 Santa Agueda 485.3 36.9 770.87 35.4 0.18 40.5 1.94 45.9 1.26 0.53 83.33 4.41 95 2.88 0.25 256 36.1 594.7 20.9 39.6 1.86 30.48 2.24 75 5.77 85 5.77
Evaluación, Gestión y Conservación de Praderas de Fanerógamas Marinas en Gran Canaria 2014 83 Apéndice II. continuación. Pradera Densidad de pies Altura de hoja Cobertura 2003 2012 P 2003 2012 P 2003 2012 P MarañuelasBalito 514.7 74.8 0 0.01 43.65 2.22 0 0.02 20 10.4 0 0.16 354.7 37.9 45.3 45.3 49.4 2.58 25.64 1.82 8.33 8.33 1.67 1.67 Puerto Rico 880 54.4 173.3 27.8 0.02 30.8 1.49 24.15 1.17 0.03 30 2.88 6.67 1.67 0.02 629.3 59.3 194.7 23.9 33.45 2.07 17.73 1.59 25 5.77 5 2.88 Amadores 178.7 27.9 0 0.32 32.85 1.59 0 0.02 1.67 1.67 0 0.51 725.3 81.8 221.3 40.2 41.1 1.68 16.41 1.06 91.67 4.41 10 2.88 Taurito 600 136.9 125.3 125.3 0.01 48.5 1.97 34.71 1.72 0.01 86.67 7.26 5 2.88 0.009 717.3 30.2 0 45.9 1.87 0 91.67 4.41 0 Veneguera 1 488 31.7 498.7 66.8 0.30 41.4 2.27 26.92 1.58 0.01 55 5.77 75 5.77 0.59 562.7 57.9 394.7 41.3 42.4 1.65 29.25 1.81 61.67 8.88 55 5.77 Veneguera 2 402.7 16.8 360 31.2 0.31 32.85 1.94 26.4 1.36 0.12 23.33 6.01 25 5.77 0.90 642.7 62.8 384 65.2 37.25 1.8 32.95 1.38 70 2.88 80 2.88 Güi Güi 629.3 40.8 461.3 36.9 0.13 34.35 1.54 38.95 3.42 0.10 20 2.88 21.67 1.67 0.87 946.7 67.3 336 36.3 45.45 1.21 35.2 2.32 61.67 8.82 73.33 4.41
Evaluación, Gestión y Conservación de Praderas de Fanerógamas Marinas en Gran Canaria 2014 84 Apéndice III. Resultados de los análisis de la regresión lineal múltiple para testar las relaciones entre la proporción de cambios en densidad de pies, altura de hoja y cobertura (variables dependientes) entre 2003 y 2012 y los CV de SST, Chl-a y PAR (variables predictoras) desde 2003 a 2012; así como el número y tipos de impactos humanos alrededor de cada pradera. La rutina AIC fue utilizada para retener las variables con buen poder de explicación para cada descriptor estructural de C. nodosa. La contribución de cada variable independiente es descrita por medio de los valores de r2 parcial, y los p-valores proveen las diagnosis de significancia. Densidad de pies Longitud de hoja Cobertura X1 = número de vertidos (p = 0.006) r2 = 0,2293 X1 = número de vertidos (p = 0.001) r2 = 0,3324 X1 = número de puertos (p = 0.004) r2 = 0,1892 X2 = número de puntos de descarga (p = 0.006) r2 = 0,1439 X2 = número de granjas marinas (p = 0.035) r2 = 0,0703 X2 = CV de PAR (p = 0.017) r2 = 0,1161
Evaluación, Gestión y Conservación de Praderas de Fanerógamas Marinas en Gran Canaria 2014 85 Apéndice IV. Características principales de las Zonas Especiales de Conservación (ZEC) marinas de la isla de Gran Canaria. Se indica el nombre, códigos LIC y ZEC, superficie, perímetro, especies y hábitats de la Directiva 92/43/CEE con sus códigos respectivos. Nombre Cód LIC Cód ZEC Sup. (ha) Per. (km) Especies Cód sp Hábitats Cód hb 1. Área Marina de la Isleta ES7010016 35_GC 8.562,1 65,28 Caretta caretta* Tursiops truncatus 1224 1349 - - 2. Bahía del Confital ES7010037 38_GC 634,27 17,85 Tursiops truncatus 1349 Bancos de arena1 1110 3. Bahía de Gando ES7010048 26_GC 477,76 8,8278 Caretta caretta 1224 Bancos de arena1 1110 4. Playa del Cabrón ES7010053 34_GC 955,63 17,33 - - Bancos de arena1 1110 5. Sebadales de Playa del Inglés ES7010056 32_GC 2.721,57 30,26 Caretta caretta Tursiops truncatus 1224 1349 Bancos de arena1 1110 6. Franja Marina de Mogán ES7010017 33_GC 29.993,41 95,7 Caretta caretta Tursiops truncatus 1224 1349 Bancos de arena1 1110 7. Sebadales de Güí Güí ES7011005 46_GC 7.219,39 36,84 Caretta caretta Tursiops truncatus 1224 1349 Bancos de arena1 1110 8. Costa de Sardina del Norte ES7010066 61_GC 1.426,55 28,47 - - Cuevas marinas2 8330 Especies. *Especies prioritarias Hábitats. 1Hábitat 1110 denominado “Bancos de arena cubiertos permanentemente por agua marina poco profunda”. 2Hábitat 8330 denominado “Cuevas marinas sumergidas o semisumergidas”.
Evaluación, Gestión y Conservación de Praderas de Fanerógamas Marinas en Gran Canaria 2014 86 Apéndice V. Efectos del cambio climáticos sobre las fanerógamas marinas. Cambios Efectos Afección a Fanerógamas Marinas Nivel del mar Cambios en la profundidad y en la disponibilidad de la luz. Afecta actividad fotosintética. Cambios en la productividad primaria. Cambios en las mareas. Alteraciones circulación del agua. Intrusiones de agua marina. Desaparición y redistribución de especies. Cambios en la distribución batimétrica de las especies. Temperatura Afecta funciones fisiológicas: fotosíntesis, crecimiento, reproducción. Incremento de algas competidora y epífitos. Cambios en la distribución geográfica de las especies. Incremento carga de epífitos. Aparición de especies invasoras y/o competidoras. Aparición de enfermedades. Radiación UV-B Inhibición y daños en sistema fotosintético. Regresión y desaparición (especies intermareales y someras). Concentración de CO2 Incremento de la productividad primaria. Efectos a largo plazo desconocidos. Incremento pH, cambios en actividad fotosintética. Incremento de la carga de epífitos. Aumento de las poblaciones a corto plazo en áreas con fuente de Carbono limitada. Cambios en la distribución de especies. Alteración de la competencia entre especies. Cambios en competencia entre fanerógamas-algas. Intensidad y frecuencia de temporales e inundaciones Incremento de erosión, turbidez, nutrientes, eutrofización. Hipoxia y anoxia en sedimentos. Regresión y desaparición de praderas. Salinidad Afecta la germinación de semillas, formación de propágulos, fotosíntesis, crecimiento y biomasa. Cambios en la distribución de especies. Desaparición de especies. Aumento de enfermedades. Movimiento del agua y circulación de mareas Aumento de la turbidez y disminución de la luz. Aumento de la carga de epífitos. Cambios en la productividad. Desaparición de especies.