Evaluación de los proyectos de mejora para la participación de la familia
Abstract
Programa de doctorado: Formación del Profesorado
Full text
U N I V E R SI D A D D E
L A S P A L M A S D E
G R A N C A N A R I A
D EP A R T A M EN T O D E PSI C O L O G Í A Y SO C I O L O G Í A
T ESI S D O C T O R A L
E V A L U A C I Ó N D E L O S PR O Y E C T O S D E MEJ O R A P A R A L A
P A R T I C I P A C I Ó N D E L A F A MI L I A
J O SÉ A L E XI S A L O N SO S Á N C H EZ
D i re c t o re s :
D r. D . C I R O G U T I É R R EZ A SC A N I O
D r. D . G O N Z A L O M A R R ER O R O D R Í G U EZ
DEPARTAMENTO DE PSICOLOG ÍA Y SOCIOLOGÍA
TESIS DOCTORAL
EVALUACIÓN DE LOS PROYECTOS DE MEJOR A
PARA LA PARTICIPACIÓN DE LA FAMILIA
JOSÉ ALEXIS ALON SO SÁNCHEZ
Directores:
Dr. D. CIRO GUTIÉ RREZ ASCANIO
Dr. D. GONZ ALO MARRERO RODRÍGUEZ
Las Palmas de Gra n Canaria , 2 de julio de 2012
Anexo I
Dª. ROSALÍA RODRÍGUEZ A LEM Á N, SECRETARIA DEL
DEPARTA MENTO DE PSICOLOGÍ A Y SOCIOLOGÍ A DE L A
UNIVERSIDAD DE LAS PALMA S DE GR A N CANA RI A ,
CERTIFICA ,
Que el Consejo de Doctores de l De partamento en su sesión de fecha
6 d e julio de 2012 tomó el acu erd o de dar el consentimiento para su
tramitación a la tes is docto ral titulada “Evaluación de los proyectos
de m ej ora para la participación de la familia” , presen t ada por el
doctorando D. José Alexis Alonso Sánchez, dirigida por los Doctores
D. Ciro Gutiérrez Ascanio y D. Gonzalo Marrero Rodríg uez.
Y p ara que así conste, y a ef ec tos de lo p r evisto e n e l Artº 73.2 de l
Reglamento de Estudios de Doctorado de esta Universidad, f irmo la
presente en Las P al mas de Gran Canaria, a 6 de julio de dos mil
doce.
Anexo II
UNIVERSID A D DE LA S P ALM A S DE GR A N C A N A RI A
Departamento PSICOLOGÍA Y SOCIOLOGÍA.
Programa de doctorado FORMACIÓN DEL PROFESORADO.
Título de la Te sis
EVALUACIÓN DE LOS PROYECTOS DE MEJORA PARA LA
PARTICIPACIÓN DE LA FAMILIA
Tesis Doctoral presentada por D. JOSÉ ALEXIS ALONSO SÁNCHEZ.
Dirigida por el Dr. D. CIRO GUTIÉRREZ ASCANIO.
Codirigida por el Dr. D. GONZALO MARRERO RODRÍGUEZ.
El Director, El Codirector, El Doctorando,
(f irma) (firma ) (firma)
Las Palmas de Gran Canaria, a 2 de julio de 2012.
ÍNDICE
INTRODUCCIÓN _____________________ _______________________
13
OBJETIVOS GENERALES DE LA INVESTIG ACIÓN ________________
21
M A RCO TEÓRICO
CA PÍTULO I: LA EV ALUA CIÓN DE PROGRAMAS EDUC A TIV OS
1.1. CONCEPTO DE E VALUACIÓN _____________________________
29
1.2. LA EVALUACIÓN EN EL CAMPO EDUCATIVO ________________
31
1.3. EL PROGRAMA COMO OBJETO DE EVALUACIÓN ____________
35
1.4. CRITERIOS Y REFERENCIAS PARA EVALUAR _______________
39
1.4.1. CRITERIOS PARA LA EVALUACIÓN __ _ ________________
39
1.4.2. REFERENCIAS PARA LA EVALUACIÓN _ _ ______________
43
1.5. ESTÁNDARES PARA LA EVALUACIÓN DE PROGRAMAS ______
45
1.6. MODELOS PARA LA EVALUACIÓN __ ______________________
53
1.7. DIFICULTADES EN LA EVALUACIÓN _______________________
61
1.8. EVALUACIÓN Y MEJORA: PERSPECTIVA S ACTUALES ______
64
1.8.1. ASPECTOS TÉCNICOS A CONSIDERAR _______________
64
1.8.2. LA PRÁCTICA EVALUADORA DE PROGRAMAS ___ ______
86
1.9. CONCLUSIONES _____________________________ _____ _ _____
103
CA PÍTULO II: LA PA RTICIP A CIÓN DE LA S FAM I LIA S EN LOS
CENTROS EDUCA TI VOS
2.1. CONCEPTO DE PARTICIPACIÓN ____ ______________________
109
2.2. LA PARTICIPACIÓN EN LA EDUCACIÓN ____________________
116
2.2.1. LA PA R TICIPACIÓN EN LA EDUCACIÓN EN EL MARCO DE
LA UNIÓN EUROPEA __________________ __________________
120
2.2.2. ELEMENTOS FAVORECEDORES DE LA PARTICIPACIÓN
EN LA EDUCACIÓN ___________________ __________________
126
2.2.3. PISA Y LA PARTICIPACIÓN DE LAS FAMILIAS ____ ______
136
2.3. LA FAMILIA ACTUAL ____ _________________________________
144
TESIS DOCTORAL
José Alexis Alonso S ánchez
15
La Consejerí a de Ed ucación , U niversidades y Sosten ibili dad, c on e l propósito
de contribuir a la formación y orientación de las f amilias pa ra apoy ar su labor
educativa, pu so en marcha a partir de l curso académico 2007 -08 el Plan
Canario d e Form ación para la Participación de la Fam ilia , q ue tiene como
objetivo mejorar e l diálogo familia -escu ela y d otar a las fa milias de estrategias y
de conocimientos a ct ualizados que les p ermitan responder a las nuevas
necesidades ed ucativas q ue presentan sus hijos. Se pretende contribuir con
este Plan a potenciar la calidad d e la enseña nza, prevenir y d isminuir el f racas o
escolar y mejorar e l rendimiento esco l ar y el clim a de conviv encia, d entro y
fuera del aula.
El Plan se desarrolla mediante distintas acciones que recogemos a
continuación:
§ Accion es p res enciales en centros educati vos a través d e Proyectos de
Participación de la Familia (Conv ocato ri a de Proyectos Educativ os de
Mejora, Mod alid ad 4, a ntes F) que v an en paralelo a o tras iniciativ as
formativas municipales que se coordinan desde los a y untamientos,
Federaciones de APA, un iv ersidades y otros colectivos.
§ Form ación Municipal . El 98% de los m unicipios canarios comunicaron su
interés po r d esarrollar el Plan y , u na vez recogidas las dema ndas formativas
de los diferentes ayuntamientos con la co lab oración de las Federaciones de
APA, se d esarrollaro n accion es formativas en el 80 % de los 88 municipios
de Canarias.
§ Además , se implementan accion es semipresenciales o virtuales a través de
la plataforma Fam il ias en Red (www .f a miliasenred.es), pue s ta en marcha en
2009 y coordin ada por profesorado de la Univ ersidad de Las Palmas de
Gran Canaria (Dr. D. José Juan Castro Sánchez) y de la Unive rsid ad de La
Laguna (Dr. D. Luis Alberto García y García) y que ofrece información,
asesoramiento, fo rm ación a trav és de cursos on li ne o semipresenciales, e
intercambio de experiencias de colaboración y de encuentro a la s familias.
EVALUACIÓN DE LOS PROYECTOS DE M EJORA PARA LA P ARTICIPACIÓN DE L A FAMILIA
Introducc ión
16
FUENTE: Gob ierno de Canarias.
Durante el presente curso escolar se han desarrollado las siguientes acciones
en el marco del Plan Canario de Formación para la Participación de la Fam ilia :
§ Campaña de p ro moción de la participación e n las elecciones a los
consejos escolares de centro.
§ Reuniones i niciales de c oordinación con todos los agentes de la
comunidad educativa convocada s por ámbito municipal.
§ Curso radiofónico sobre gestión y dinamización de las APA a través de
Radio ECCA.
§ Educar e n Familia 2011/12: ciclos de talleres o cursos p res enciales
celebrados en los diferentes municipios y loc alidades de Canarias.
§ Seminarios de trabajo con ju nto entre p ro fe sora do y familias: L a
convivencia en los centros educativos es cos a de todos .
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José Alexis Alonso S ánchez
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§ Cursos sem i presenciales y a distancia a través de l a plataforma
www.familiasenred.es para padres, madres y tu tores legales
organizados en coordinación con las AMPA de los centros educativos.
§ Apoyo a programas de formación para las familias de centros con
contratos programa en el marco del Plan PROA.
§ Programa Hogares Verdes p ar a una gestión más responsable del h ogar .
§ Acciones formativas para f amilias promovidas por las A soci aciones de
Padres y Madres.
§ Seminarios de orienta ción a las fam ilias (Escuela de madres y padres)
del alumnado con TDAH.
§ Seminarios de orienta ción a las fam ilias (Escuela de madres y padres)
del alumnado con altas capacidades intelectuales de Canarias.
§ Asesoramiento psicop edagógico y jur ídico te le fónico (900 4 0 0 405) y
online a través de la plataforma www .f amiliasenred.es .
§ Asesoramiento y apoyo a las asociaciones y fe d eraciones de padres y
madres.
La situación económica ha incidido e n la falta de recursos y ha p r ovocado que
no se h ay a efectuado la co nv ocatoria de proyectos de mejora en centros en
ninguna de sus moda l idades d ur ante el presente cu rso escolar . Sin embargo,
en la línea de fomenta r la participación de las f amilias en l os centros
educativos, se han pu esto en ma rch a los mencionado s seminarios de trab a jo
conjunto entre profe s orado y fam ilias: La co n vivencia en los centros educativos
es co sa de todos y todas . Según nos indican de s de la Consejería de
Educación, Universidades y So stenibilidad, esta acción s u pone un paso más
para lograr la consolidación de la co rr esponsabilidad e d ucati v a, pues p artie ndo
de las experiencias p revias, pretend e reali zar un proceso guiado en el qu e
profesorado y familia analicen, reflexionen y tomen decisiones en torno al Pla n
de conviv encia d e su centro.
EVALUACIÓN DE LOS PROYECTOS DE M EJORA PARA LA P ARTICIPACIÓN DE L A FAMILIA
Introducc ión
18
Se considera clave fomentar la f or mación de los padres para que les permita la
participación activa en el proceso educativo de sus h ijos y e n la vida d e los
centros esco lares . En este trabajo pretendemos e v aluar este P lan, valoran d o
especialmente las a cci ones formativas desarrolladas a través de los Proyectos
de Participación de la Familia (Modalidad 4) y la incid encia en la mejora de la
participación de los padres.
En esta línea, e s preciso reco rdar que l a Ley Orgánica 2/2 006, de 3 de m ay o,
de Educación, concibe la part ici pación como un valor básico para la f ormación
de ciudadanos autónomos, libres, responsables y comprometidos y, por ello,
establece en su Título V, que las administraciones educativas deben garantizar
la p articipación de la comunidad educativa en la organiz ación , el gobierno, el
funcionamiento y la evaluación de los centros educativ os.
La participación, como f actor nuclea r de la vida e n democracia, se ha
consolidado en todos los ámb it os de nuestra sociedad, tamb ién en el te rr eno
de la educación, y es entendida como tomar parte , hacernos responsables de
una tarea e implica compa rtir con otros, emitir ide as, tom ar decisiones y e xigir
derechos y responsabilidades.
Tanto el centro educativo como la familia tienen e n sus m ano s el reto de
educar, por lo que la co ordinación entre ambas inst ituci ones es fun d amental
para m ejorar la calidad de la enseñanza y el a prendiz aje, y f acilitar el desa rr ollo
integral de los alumnos. Por este motivo, no es de e x trañar que la partic ipación
de las fa milias y de la com unidad educativ a en los ce ntros escolares sea una
cuestión que h a a dqui rido una relevancia progresiv a con el paso d e los años.
La participació n depende en gran medida del entendimiento entre los
profesionales y los padres ; sin embargo, apenas se establecen puentes de
unión en tre las familias y los centros. Los pro fe si onales p ar ecen trabajar en
solitario y las f amilias da n la impresión d e no querer saber de la educación de
sus hijos.
Muchas veces no se ha tenido una formación inicial prep ar atoria para aprender
unos de otros, para compartir la información. En este caso, la formación d e las
TESIS DOCTORAL
José Alexis Alonso S ánchez
19
familias eleva su nivel p e dagógico y com uni cativo y, en consecuencia, el nivel
cultural de la comunidad. La participación se convierte e n un factor d ecisiv o
para la calidad de la educación, ya que contribuye a la mejora de la gestión de
los ce ntros que se tran s fo rm an en comunidades educativas, en definitiva, en
comunidades d e aprendizaje. Compartir las ta reas educativas debe ser el
principio de la relación, ya que participan de un mismo proceso educativo , pues
familia y escuela son los pilares de la educación de los al umnos.
Por otro lado, la razón de ser de la evaluación es servir a la acción. La
evaluación sig nifica conocer para tom ar d ecisi ones y presenta una serie de
potencialidades como el retrato de lo que tenemos, nos h a bla de su acuerdo o
desacuerdo y nos pone en situación de po der cambiarlo , pues la evaluación
está al servicio del cambio.
La ed uc ación, por su propia n aturalez a, es una tarea organizada y siste mática
con una finalidad d e perfeccionamiento de la persona, c oncepción en
consonancia con la de programa en el ámb ito educativo, que es un plan
sistemático de actuaci ón para conseguir u n as meta s pedagógicamente útiles.
Constatar el grado de eficacia alcanz ado , e s decir, el nivel d e log ro co nseguid o
en los distintos objetivos a los q ue sirve el programa, servirá para introducir
modificaciones e n sus siguientes e dicione s. Cobra especial relevancia la
institucionalización de la evaluación, ha cie ndo de la evalua ció n del programa
un component e m ás del mismo integrado , junto al resto de componentes, en
un ciclo completo y continuado de evaluació n y mejora.
Planteamos u na c oncepción de la evaluación como integral, inte g rada e
integradora para desembocar en la mejora a la que debe conducir. Desde esta
perspectiva, en este trabajo de investigación analizamos la p articip ación de las
familias en los centros escolares y la evaluación de programas educativos.
Comenzamos con una reflexión y análisis de la evaluación de los programas
educativos y de las variables que med ia tizan la participación educativ a de las
familias. Estas consideraciones se abordan desde varias perspectiva s que
conforman los dos bloq ues dife re nciados del marco teórico:
EVALUACIÓN DE LOS PROYECTOS DE M EJORA PARA LA P ARTICIPACIÓN DE L A FAMILIA
Introducc ión
20
§ En el primer bloque se establece n los ejes histó ri cos y con ceptuales de
la evaluación de programas educativos. Nos a dentra mos en los
antecedentes hist óricos de la evaluación para así poder e ntender el
presente, su conceptualiz ación, y estu diamo s los criterios, refe rencias,
modelos y están dares para que la evaluación se pu eda llevar a cabo co n
garantías, reflejando las dificultades que se presentan y las perspec tivas
actuales.
§ En el segundo bloque a naliz amos la participación de las f amilias en los
centros educativos e intentamos clari f icar su concepto y cómo la
participación se produce en nue s tro en t orno más cercano. Abordamos
las familias como objeto de estudio, a la vez que los obst áculos para la
participación de los p adres en los colegios y los beneficios que ésta
produce. A continuación , estudiamos la proyección y perspe ctiv a s
actuales de la participación y de los programas para f o menta rl a en las
familias.
A partir de las reflex ione s teóricas se establece n las pautas de acción del
estudio empírico que conforma l a segunda parte de esta tesis. En este sentido,
planteamos tres estudios empíricos diferenciados:
§ El Estudio I, en el que rea li za mos una evaluación de los Proyectos de
participación de las familias a través de las opiniones de los pro fesores.
§ El Estu dio II analiza las opinione s de los p a dres sobre la participación y
la valoración que hace n de las acciones formativas desa rr ollada s y de
sus correspondientes ponentes.
§ El Estudio I II a c omete, a través de grupos de discusión fo r mados por
familias y profesores, el análisis de la importancia de la participación y
de su inf l uencia en la cali dad d e la rela ció n familias -profesores, haciendo
hincapié en los elementos de mejora propuestos para el Plan.
OBJETIVOS GENER A L ES DE LA INVE STIGA CI ÓN
TESIS DOCTORAL
José Alexis Alonso S ánchez
23
Los objetivos generales que p ret endemos con el p rese nte trab aj o de
investigación se concreta n a continuación: valorar el nivel de participación de
las f amilias en los centros educativos ca nari os, e v aluar las oportun ida des de
participación que se ofrecen a las familias por parte de los profesionales de los
centros y de las A MPA, v alorar la calidad de la relación familia -centro, contribuir
en la m ejora del diálogo familia -escuela y proponer medidas de mejora para el
Plan Canario de Form ación pa ra la Participación de la Familia puesto en
marcha p or la Consejería de Educació n, U niversidades y Sostenibilidad del
Gobierno de Canarias.
En cuanto a l os objetivos espe cí f icos de la investigación empírica
correspondiente al Estudio I q ue realizamos con coordinadores del Proyecto de
Participación de las Familias en los centros e ducativ os y con miem b ros de las
Comisiones de Coo rdi nación Pedagógica, nos proponemos c onocer e l grado
de participación de las familias e n la vida de los centros , analiz ar si se aportan
los medios adecuados para qu e la participación d e l os pa dres sea p osible,
descubrir las valoracion es que rea liz a el pro f esor ado sobre las accione s
formativas dirigidas a la participación de la s fam ilias, valorar las concordancias
y diferencias entre l a muestra de los coor dinadores del Proye cto e n cada centro
y la de los m iembros d e la s Comisiones d e C oordina ci ón Pedagógica , y realizar
un estudio comparativo de los resultad os obtenidos en las diferentes islas.
En el ca so del Estudio II, elaborado con las fa milias participantes e n las
acciones formativas del Plan, l os objetivos que pe rseg uimos son los qu e
recogemos a continuación: conocer el nivel d e participación de las f amilias en
la vida de los centros , analizar si se a portan los medios adecuados para que la
participación de los pad res sea posible, valorar la comu nicación entre los
centros y las fa milias, y e studiar la valoración que los p a dres a sist entes hacen
de las temáticas y de los ponentes de los cursos impartidos .
Los objetiv os específicos que acometemos en el últi mo de los estudios
empíricos de este trab ajo de investigación, realizad o con f amilias y
profesionales educativos, so n conocer si la forma ci ón en participación apo r ta
recursos que permitan desarrollar, potenciar y abrir n u evas pe rsp ectivas a las
TESIS DOCTO RAL
José Alexis Alonso S ánchez
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1.1. CONCEPTO DE EVALUA CIÓN
La evaluación es ho y un o de los temas con m ay or protagonismo d el ámbito
educativo, y no porque se trat e de un tema nuevo sino porq ue administradores,
educadores, padres, alumnos y la socied ad en su conjunto, son cada vez más
conscientes de la importancia y las repe rcu siones del hecho de evaluar o de
ser evaluado. Existe quizá u na mayor concien cia de la ne c esidad de alcanzar
determinadas cotas de calidad educativ a, d e m ejorar los rend i mientos
escolares, de aprovechar adecuadamente los recursos, el tiempo y los
esfuerzos y, por otra parte, e l nivel de competencia entre los indi viduos y las
instituciones también es cada vez mayor.
En e l Diccionario de la Real Academia E spañola de la Lengua (RAE), la
palabra evaluación se def ine como la acción o efecto d e e v aluar, señalar el
valor de algo , estimar, a preciar o calcular e se valor. De e sta manera, más que
exactitud, lo que se busca es establecer u na apr oximación cuantitativa o
cualitativa. Atribuir un valor, un juicio, sobre algo o a lg uien, en función de un
determinado p ropósito , recoger información, emitir un juicio con ella a p artir de
una co mpa raci ón y poder tomar una d ecisi ón. Evaluar como acto de valorar
una realidad que forma parte de un p roces o, cu y os mom entos previos son los
de fijación de l as características d e la realidad a valorar y de recogida de
información sob re las mismas, y cu y as et apas p osteriores son la información
y/o toma de decisiones en función de los juici os de valor emitidos.
El salto cualitativ o se produce cuando a la evaluación se le asigna o se le
reconoce la función de mejora propia de la evaluación, conocida desde Scriv en
(1997) como f or mativa. Esto representa que se amplían los ob jet os evaluados
(aprendizajes, medios, contextos , e tc.) y los evaluadores (no sólo las pe rsona s
que tienen autoridad o p o der, sino t o d as aquéllas que puedan apo rt ar
información relevante y adecuada para promover mejoras , como los mismos
alumnos). Se amplían también los momento s p ara acometerla , ya que no sólo
se limita al término sino que apa rece n fina lid ades preventivas en el ám bito de
la evaluación continua.
EVALUACIÓN DE LOS PROYECTOS DE M EJORA PARA LA P ARTICIPACIÓN DE L A FAMILIA
Capítulo I - La Evaluac ión de Pr ogramas E ducativos
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La evaluación implica la comparación entre los o bjetiv os i mpuestos a una
actividad intencional y los resultados que produce. Por tanto, es preciso evaluar
no solamente los res ultados, sino los objetivos, las condiciones, los recu rsos, el
sistema pedagógico y los diferentes m e dios de su pue s ta e n a cción. Esto
supone una ev aluación del contex to, de ter minar los objetivos, sus
posibilidades, sus condicione s y medios de rea liz ación, lo que se rá de
fundamental importancia en el momento de elaborar la planificació n.
Siguiendo a Álvarez Rojo et al. (2002, pá g . 193), e v aluar supone a d optar un
conjunto d e e st ándares, definirlos, es pecificar la clase d e comparación, y
deducir el grado co n el q ue el objeto sa tisf ace los estándares llegando a un
juicio acerca del mérito del objeto e val uado . Es decir, im plica decidir e n qué
medida algo se acerca o no a unos criteri os establecidos. Además, es muy
importante facilitar la participación de los destinatarios del programa en el
proceso de evaluación.
Algunas definiciones ll e gan m ás lejos y no consideran al evaluador un mero
árbitro obligado p ara decidir sin son correctos o erróneos los fundamentos, la
planificación, el desarrollo o los resultados de un programa, etc. Más bien, se
entiende como un e ducador que ayuda a que el o bjeto evaluado f u ncione mej o r
y que debe ser juzgado, por lo que audiencias y clien tes aprenden de l a
evaluación. El acento se pone a q uí en el caráct er de mejora que apo rt a la
evaluación, pues se evalúa para me jor ar.
La ev aluación es u n proceso q ue implica recogida de información con una
posterior interpretación en función del contraste con determinadas instancias
de referencia o patrones deseab les, para hacer p osible la em isión d e un juicio
de valor que pe rmit a orientar la acción o la toma de decisiones. Un p roces o
dinámico, co n tinuo y si stemático, enfocado hacia los cam bi os de las cond uct as
y rendimientos, mediante el cual se verifican los logros adquiridos en función de
los objetivos propuestos.
Otra de finición de ev aluación la identi fica con un p r oceso que f acilita
información para qu e se tomen decisiones relativ as a lo ev alua do, pue s la
adopción de decisiones es el verdadero leitm otiv de la evaluación.
TESIS DOCTO RAL
José Alexis Alonso S ánchez
31
También una evaluación de las necesidades inh erentes al proyecto, o sea , la
determinación de la puesta en práctica, de los recu rsos y de los medios.
Además, u na evaluación del proceso, c on un estudio de los datos sobre los
efectos que prod uj eron los métodos empleados, su progresión, sus d i ficultades
y su comparación para tomar d ecision es de ejecución. Por último , una
evaluación del producto a través de una medición, interpretación y juicio acerca
del cu mplim i ento de lo s objetivos, de la ef ica cia de la enseñ anza, e n suma, una
evaluación d e los resultados pa ra tom ar decisiones. Nosotros conside ra mos
que la complementación de las distintas co ncep cio nes de la evaluación e s la
opción más enriquecedora para nuestro prop ósito en el desarrollo de esta tesis.
1.2. L A EV A LU A CIÓN EN EL C A MPO E DU CATIVO
Para Tyler (19 49, pág. 69) la evaluación e s un proce s o pa r a deter minar en qu é
medida los objetivos educativos han sido alcan z ado s . El Consorcio de
Evaluación de Stanford define la evaluación de p rog rama s educati vos como un
examen sistemático de los a contecim ientos que ocurren en un programa y las
consecuencias contemporáneas a ese program a , dirigido a ayu dar a su m ejora
y a otros q ue tengan similar propósito ( Cronbach , 1980, pág. 14). En
consecuencia, la evaluación de p rog rama s educa tiv os se p u ede definir como el
proceso sistemático de recogida y análisis de inf ormación fiab le y válida para
tomar decisiones sob r e un programa e d ucativo. Este proce s o, en la m edida en
que es riguroso, co n trolado y sistemático, constituye un modo de investigación
que hoy se conoce con el n o mbre de investigación evaluativa. Es una
modalidad de invest igación fundamentalmente aplicada, qu e utiliz a las
metodologías de las Ciencias Sociales en f unción de sus propó sit os y
necesidades. Aplicada, porque es una activ idad práct ica centrada en la
recogida de información e sp ecífica y relevante pa r a u n particular programa. El
investigador aplicado intenta co mp re nder cómo enfrentarse a un problema para
resolverlo y los in vestig adores cualitativos a plicados introducen p erspectivas
personales y sus experiencias en sus recomendaciones ante au di encias
variadas.
EVALUACIÓN DE LOS PROYECTOS DE M EJORA PARA LA P ARTICIPACIÓN DE L A FAMILIA
Capítulo I - La Evaluaci ón de P rogramas Ed ucativos
32
Rutman (19 84, pá g . 16) define la inv estigación ev aluativa como un p r oceso
cuya finalidad es ap li car procedimientos científicos para acumular evidencia
válida y fia ble sob re la m anera y g rado en que un co njunto de activida des
específicas produce r esultados o efectos c oncretos . La evaluación deb e ser
sumativa (para generalizar, se hace una vez terminad o el proceso o en
determinados momentos clave) y f ormativa (para mejorar, se ha c e desde el
inicio y d esde su desarrollo para e st ablecer los cambios de mejora) al m ism o
tiempo porque, respectivamente, el propósito es determinar la eficacia de un
programa y también e s tablecer las líneas de mejora.
Patton (1990) establece una distinci ón importante entre e v aluación e
investigación evaluativa. Cua ndo se exam in a y juzga la realización y la eficacia
de un programa concreto sin bu sc ar conclusiones que contribuyan al desa rr ollo
del campo, se e st á imp li cado en evaluación. Cuando este e x amen se rea liz a
sistemática y empíricamente a través de una cuidadosa recogida de datos y
análisis riguroso, se está implicado en investigación evaluativa. Ésta apoya la
toma de decisiones y ap li ca el co noci miento p ara resolver prob lemas f u turos.
Observamos que s e diferen cia n e n su ri gor y en el alcance a un problema
concreto o similar. El desa rr ollo de este tipo de investigación va d e la mano de
la evaluación de los programas y, durante las últimas cuatro décadas, ha
contribuido al desarrollo d e los métodos cualitativos, p or l a n ecesidad que tiene
la evaluación de programas de utilizar metodologías múl tiples.
En todas las def i niciones encontramos elementos comunes, co mo el concebir
la e v aluación de programas como un juicio de valor y com o un proceso
sistemático orientado ha cia la toma de decisiones. Por esta razón, podemo s
afirmar que la evaluación se ha constituido en un a disciplina cientí f i ca que sirve
como elemento de motiv ación y de ordenación intrínseca de los programas.
Según Martín y Reyes (2004), e n el marco de la p roble mática educa tiv a es
posible sostener al menos la diferenciación entre cuatro ámbito s posibles para
el desarrollo de una propuesta de ev aluación: de los ap re ndizajes, de l os
centros o instituciones, de los profesionales y de los proyectos y programas.
TESIS DOCTO RAL
José Alexis Alonso S ánchez
33
La evaluación de los aprendiz ajes reconoce como ámbito o espacio tí pico
aquello que sucede en e l aula, demanda estrategias metodo lógicas p recis as
destinadas a registrar indicios sobre un proceso ta n c omplejo e indiv idual como
es el ap rendiz aje. E n este te rr eno, si bien se encu e ntra una práctica f rec uente
no se han desarrol lado gran variedad de estrategias, instrumentos y
herramientas. Se observ a u na tendencia sostenida a la reiteración en e l uso de
los m ismos y la exige ncia de ade c uación de las mismas h erra mien t as p a ra
diferentes p ro pósitos evaluativos, co n diferen tes c onsecuencias para lo s
alumnos y con el o bjetiv o de consignar e l rendimiento o el alcance de
diferentes tipos de aprendizajes.
La evaluación de las inst ituciones reconoce un ámbito específico y complejo
como es el de la institución e sc olar . En este ca so, demanda estrate g ias
metodológicas muchas veces próxim as al marco gen eral de lo que se conoce
como análisis institucional aplicado a o tros e spacios o rg anizacionales , pero co n
el requerimiento de r econocer la es pecificidad de la escuela como fo r ma
particular de institució n. L a evaluación institucional requiere de una definición
de los propósitos y los a lcanc es de la misma al igual que d e las limitaciones
que se reconocen desde un inicio. Ot ro ele me n to fun d amental e n la def inició n
de una propuesta de estas caracterí sticas es quién o quién es son los
responsables de la evaluación y quié nes int erv ienen de uno u otro mo d o. En
este senti do , se ab re un abanico de combinaciones entre formas de e v aluación
externa e iniciativ as de autoevaluación que una vez más o bed ecen a
propósitos diferentes e implican desarrollos metodológicos diversos.
La evaluación de los profe sio nales recoge aq uélla que se realiz a sobre las
personas que se de di can a activ idade s educativas en sentido a mplio, no sólo
en ámbitos formales (como la del profesorado), sino también la que se produce
en el ámbito socio -c omunitario, el organizacional, etc. Como apuntan Martín y
Reyes (2004, módulo 6, p ág. 15), la evaluación d e los p rofesi onales de l a
formación es un e l emento de suma importancia para la b uena gestión de la
calidad de las instituciones educativa s.
EVALUACIÓN DE LOS PROYECTOS DE M EJORA PARA LA P ARTICIPACIÓN DE L A FAMILIA
Capítulo I - La Evaluaci ón de P rogramas Ed ucativos
34
En el c aso d e la evaluación de programas y proyectos , el ámbito es el
delimitado p or u n conjunto o rg anizado y coherente de decisiones que toman
cuerpo en u n P r oyecto E d ucativo, e n un programa de trabajo. Este terreno de
los programas o proyectos nuevamente es muy amplio y cu alq uier p ropues ta
de evaluación tiende a incluir com ponentes ligados a las estrat egi as de
evaluación de p roy ectos y, e n especial, de proyectos so cial es. Sin embargo,
nuevamente el terreno educativo req uiere de algunas especifici dades y no
siempre los criterios adoptados p ara cualquier tipo de proyecto social resulta n
satisfactorios.
Autores como Calero (2006) o Gimeno y Carbonell (2004) plantean la
evaluación del sistema educat ivo . El ámbito es el m ás amplio p osible y se
refiere a la b úsque da de respuesta s sobre el f uncionami ento , más o m e nos
adecuado, de la totalidad o un segmento del sistema educativo en su conjunto
con todas las complejidades que supone. La consideración de l a evaluación en
este ámbito supone la inclu sión d e algunos componentes vinculados con otros
ámbitos pero donde la lectura, el análisis y el uso de la información suponen
juicios de valor so bre las caract erí sticas distintivas del sistema e d ucativo e n su
conjunto. E n e s te caso , los propósitos se a s ocian con la toma de de cisi one s a
nivel ma cro y la def inici ón de po lí ticas educativ as y líneas de acción a n iv el
nacional o subnacional, y no se refieren a situaciones particulares o
individuales en n ingún ca so. Los requerimientos metodológicos son complejos
e implican las decisiones respecto al alcance y los propósitos de la evaluación.
Cualquier evaluación en e st e ámbito supone complejos dispositivos técnicos y
logísticos, a la vez qu e f uertes consecuencias e impac to en el conjunto de los
actores involucrados en el sistema educativo y la opinión púb lica en g eneral.
Santiago y Cabrerizo (2003, pág. 32) representan en el siguiente esquema el
proceso de evaluación en el campo socioeducativ o:
TESIS DOCTO RAL
José Alexis Alonso S ánchez
35
FUENTE: Sant iago y Cabrerizo, 2 003, pág. 32.
Esta distinción de los ámbitos de la evaluación educativa puede parecer obvia
pero no lo es en la práctica actual de la evaluación educativa, y menos aún
cuando llega el momento de extraer conclusiones una vez de sarroll ado el
proceso de evaluación.
1.3. EL PROGR A M A COMO OBJETO DE EVA LUACIÓN
Un p rog rama se concibe como la disposición anticipada y planificada de un
conjunto de accione s y recursos orde nados en el tiempo y dirigidos a la
consecución d e determinados o bj etivos. Fried man (2006) lo entiende como un a
descripción organizad a y detallada de las acciones necesarias a fin d e lograr
un con j unto de metas y objet iv os en la búsqueda d e u na política
determinada. En el caso de un plan, la prev isión es a largo plazo y las m et as y
objetivos son de carácter global. Pérez Juste (2006) comenta que e l programa
como objeto de evaluación tiene que ser entendido como un p lan de acción . El
sistema de e v aluación irá de stinado, al menos, a comprobar si éste se llevó a
LA EVAL UACIÓN EN EL CAMPO SOCIOEDU CATIVO
PROPÓSITO
REALIDAD A EV ALUAR
ACTUACIONES
Recoger infor mación para
Programas
Planificac ión
Emitir juicios
Ámbitos
Mejora
Tomar decisiones
Agentes
Intervención
ELABORACIÓN DE INFORMES
EN FUNCIÓN DE CRITERIOS ESTABLECIDOS
EVALUACIÓN DE LOS PROYECTOS DE M EJORA PARA LA P ARTICIPACIÓN DE L A FAMILIA
Capítulo I - La Evaluaci ón de P rogramas Ed ucativos
36
cabo como estaba previsto o , en caso contrari o, q ué razones lo impidieron, y a
valorar sus niveles de l ogro. La evaluación de programa s educativos supone un
conjunto de destrezas y hab ilid ad es orientadas a de t ermina r si los servicios
prestados son necesarios, si se utilizan, si son suf ici entes, si se da n en los
términos plani f icad os, si ayudan dentro de un costo razonable o si provocan
efectos no deseados.
Nosotros asumimos el planteamiento de es te autor y entendemos la evaluación
de programas educativos como un proceso sistemático, diseñado, intenci ona l y
técnicamente, de r ecogida d e inform ación rigurosa – valiosa, válida y fiable -,
orientado a valorar la calidad y los logros d e u n programa, como base para la
posterior toma d e decisiones de mejora ta nt o del programa como d el personal
implicado y, de modo indirecto, del cuerpo social en que se e ncue ntra inmerso
(Pérez Juste, 1995, pág. 73).
En esta pe rspec tiva, existen diferentes int e ncione s y objetivos a la hora de
evaluar los programas, de los que recogemos a continuación los siguientes :
§ Hace r un se g uim ie nto para s abe r si el programa es eficaz o no
e introducir modificaciones en el diseño.
§ Id enti ficar prob l emas.
§ Desarrollar programas pilotos para mejorar la eficacia.
§ Identificar efectos diferenciales en diversas po blaciones.
§ Determinar la relevancia y la validez de l os principios del
programa.
Este planteamiento pe rmit e destacar diferentes apartados a e v aluar: la
evaluación del diseño, del desarrollo y de los resultados del programa. En
relación a la evaluac ión de l dis eño , lo que se p r etende valorar es si la
planificación se ha realizado respo ndiend o a dec uada y suf icientemente a las
necesidades y objetivos que se quieren alcan zar , es decir, la pertinencia de los
objetivos y la adecua ción de las estrateg ias de acción prev istas p ara
conseguirlos. En lo relativ o al seguimiento , se evalúa la im ple mentación y su
TESIS DOCTO RAL
José Alexis Alonso S ánchez
37
finalidad e s valorar la ade c uación de las actividades f ormativas diseñadas
respecto al contexto donde se desa rr ollan, identificando de sv iaciones resp ec to
al p lan previsto, ayuda ndo al personal a realizarlas de la mejor ma n era y, en
actividades de larga d uración, valorando la reacción y el progreso d e los
participantes hacia los objetiv os, e s decir, la eficacia progresiva del programa.
La evaluación de la implementación y opt im iz ación de los p roce sos form a tivos
tiene tres momentos o f as es. L a primera , describe la actividad o programa de
formación tal como se ha p rev isto en el diseño e identifica sus elementos más
significativos. En esta f ase, se trata de conseguir un a visi ón comprensiva de
para qué y cómo s e concibió el programa. La segunda , constata cómo trascurre
el programa en los elementos que se consideren claves para su éx ito. Se
pretende con trastar las desv iaciones q ue h a n surgid o respecto a la te orí a inicia l
del programa y las razones que las han provocado. Una tercera fase , valora las
desviaciones y f acilita la optimización de los proceso s. En esta tercera etapa lo
importante es re definir el programa si es necesario y ay uda r a mejorar l a
implementación, proporcionando información al personal para que p ue da
realizar las a dec uaciones necesarias. En nuestro caso , pretendemos que sirva
para analiz ar, a lo largo del de sarroll o de l Plan de Formación p ara la
Participación d e la Famil ia , los resultados esperados por los partici pantes, su
respuesta y el a v ance hacia los o bje tivos, así como cualquier aspecto no
esperado, para la proposición de medidas de mejora en su caso.
Se plantea la necesidad d e evaluar la viabilidad de la evaluación de resu ltados
o determinar en qué medida se han dado u na s erie d e co ndiciones e n el
programa respect o a su f or mulación y ejecución, que permiten plantear la
evaluación de los resulta d os así como prev er las barreras iniciales o que
puedan surg ir d urante la evaluación. Pa r a ev aluar la viabilidad se hace
necesario examinar la calidad del diseño y la p lani ficaci ón de la actividad o
programa formativo que se pretende evaluar, el nivel de implementación
adecuado del programa, las posibilidades metodológicas de la evaluación y el
nivel de aceptación y consenso sobre ésta .
En la evaluación de programas t ambi én se analiza la evaluación de la eficacia,
EVALUACIÓN DE LOS PROYECTOS DE M EJORA PARA LA P ARTICIPACIÓN DE L A FAMILIA
Capítulo I - La Evaluaci ón de P rogramas Ed ucativos
44
Por otro lado, la referencia criterial es para este autor la más correcta y
adecuada a la hora de valorar un programa , en la medida que se hayan
definido con precisión y clarida d los niveles de logro que p ermita n hablar de
éxito del programa . Todo se reduce a comprobarlo. Y por últim o, l a referen ci a
idiosincrática , c ompatible con la cr iterial y espe cial mente ade c uada para lo s
casos en que un programa se aplica en ediciones sucesivas. Aunque sea una
aplicación posterior, el p rog rama , en sus elem e ntos sustanciales será e l
mismo, razón po r la cual p uede ser evaluado globalmente tomando como
referencia los resultados de la anterior e dición ( referen cia idiosincrática ), que
se supone deben verse mejorados.
Castillo y Cabrerizo (2003 ) presentan una tabla elaborada po r Jorn et y Su ár ez
(1994) que recoge de m odo esquemático las principales diferencias que s e dan
entre la evaluación normativa y la evaluación criterial. En ella comparan los
objetivos de la evaluación, el universo de referencia, la amplitud del universo de
medida, e l poder de gene raliz ación, la d imensión t e mporal, el ámbito de las
variables y su nivel te órico d e definición. Por su pertinencia, claridad y sencillez
la recogemos a continuación.
EVALUACIÓN NORMATIVA
EVALUACIÓN CRITERIAL
OBJETIVOS DE LA E VALUACIÓN
Diferenciar entre sujetos
Determinar qu é competencias
tiene el sujeto
UNIVERSO DE RE FERENCIA
Población d e sujetos
Dominio instruccional
REGLAS DE CONEXIÓN ENTRE
UNIVERSO-TES T No existen o son muy difusas
Existen y suel en se r muy
precisas
AMPLITUD DEL UN IVERSO DE
MEDIDA Univ erso g rande Universo reducido
PODER DE GEN ERALIZACIÓN
Alto
Bajo
DIMENSIÓN TEMPORA L
(MEDIDA DE CA MBIO)
No directamente a sumida
(inestabilidad- error)
Asumida (el cambio edu cativo
es un hecho definitorio)
NIVEL TEÓRICO DE DEFICIÓN DE
LAS VARIABLES
Alto
(constructos t eóricos no
observables)
Bajo (constructos más o menos
estructurados de obs ervaciones
empíricas)
ÁMBITO DE LAS VARI ABLES
Cognitivo y no co gnitivo
Cognitivo
FUENTE: Cast illo y Cabrerizo 2003, p ág. 182.
TESIS DOCTO RAL
José Alexis Alonso S ánchez
45
Para Keeves (199 0) los datos a utiliz ar en la ev aluación para la toma d e
decisiones deben estar directamente relacionados con los contextos . Se
necesita tanto la perspectiva de la evaluación general como la evaluación
específica de nivel y también estrategias de evaluación de re f erenci a múltiple.
Cardona (1994) considera que la e v aluación d ebe e st ar p rese nte en toda s las
variables d el ám bito sobre el que se vaya a aplicar. T ie ne que ser indirecta , ya
que a su juicio las variables en el campo de la educación pueden ser
mensurables y, por tanto, valoradas en sus manifestaciones observables.
Científica , tanto en los instrumen t os de med i da como en la metodología
empleada para obtener la inf or mación. Re fer encial , ya que tiene como finalidad
relacionar u n os logros obtenidos con las meta s y los objetivos prop uestos o
programados. Continua , es decir, integrada en los procesos de cada ámbito y
formando parte int rí nseca de su dinámica. Y cooperativa , ya que se trata d e u n
proceso en el que deben implicarse todos aquellos elementos personales que
en ella intervienen.
1.5. EST Á ND A RES PA R A L A EV A LU A CIÓ N DE PROGRAMA S
El Com it é nombrado po r la American Psychological Association (APA) para la
elaboración de estándares, e l Joint Committee on Standards for Ed ucation al
Evaluation, define u n estándar de evaluació n como un principio comúnm ente
asumido por p ersonas implicadas e n la práctica profesional de la evaluación
para la medición de la valía o la calidad de una medición (Sanders, 1998 , p ág.
30).
Los estándares e st án destinados a las personas que encargan las
evaluaciones, las que l as llev an a cabo y/o quienes utilizan los resultados , pu es
las buenas evaluaciones requieren la implicación de muchas persona s co n
perspectivas diferentes. Los objet iv os de los estándares son ay ud ar a las
personas a juzgar o ha cer comentarios sobre plan es de ev aluaciones, decidir si
llevar a cabo la evaluación, juzgar las ofertas de entidades ex ternas para
evaluar programas concreto s , d ecidir si se a ce ptan los r esultados y
EVALUACIÓN DE LOS PROYECTOS DE M EJORA PARA LA P ARTICIPACIÓN DE L A FAMILIA
Capítulo I - La Evaluaci ón de P rogramas Ed ucativos
46
recomendaciones de los informes de evaluación, diseñar y llevar a cabo sus
propias evaluaciones y proporcionar apoy o en el p roc eso de evaluación.
A nivel internacional se han desarrollado un conjunto de estándares pa ra medir
el valor o la calidad de u n a evaluación. Los estándares que gozan de may or
reconocimiento son los denominados Es tándares para la Evaluación de
Programas, Proye ctos y Mate riales Educativos , elaborados por el Joint
Committee on Standards for E ductional Ev aluation (1994), y que definen la
concepción que tiene el Comité s obre los principios y requisitos que debe reuni r
toda evaluación. Dentro de su concepción de la evaluación , estos está n dares
(treinta en total), sintetiz an una serie de requisi t os que influyen y optimizan la
validez de las evaluacione s. Es e v idente que estos estándares por sí solos no
pueden garantizar o a segurar la cal idad de la e v aluación, pe ro constituyen un
instrumento -g uía imprescindible p ara la práctica de la evaluación en el ámbito
educativo, mucho más si te nemos en cuenta que se trata de e s tándares de
evaluación que son el resultado de un pro ceso permanente y extensiv o de
actualización y revisión. Según este Comité, los e stándares se organizan e n
torno a cuatro atributos p rincipales que vali dan la calidad de la E valuación de
Programas: utilidad, viabilidad, propiedad y p recisión .
El primero e s el d e la utilidad, que guía las e v aluacione s de modo que se a n
informativas, oportunas e n el tiempo e inf luy entes y requiere n que lo s
evaluadores se familiaricen con sus audien cias, averigüen cuáles son sus
necesidades de información y den cuen ta de un modo claro y o portuno en el
tiempo. A d emás, e st ablece si una evaluación sirve para las necesida des de
información práctica de una audie nci a determinada. L a evaluación debe ayudar
a las persona s o grupos in teresados a que éstos tengan acceso a l as
informaciones que necesitan para el desempeño de su a ctiv idad , identificar las
fortalezas y debilidad e s de lo evaluado y pro poner solucio nes a f in de m ejorar
el objeto que se evalúa.
Este aspecto de utilidad abarca los siete estándares siguie nte s:
TESIS DOCTO RAL
José Alexis Alonso S ánchez
47
§ U1 I dentificación de los interesados. Debe identificarse a las per sonas
implicadas o afectadas po r la evaluación para poder da r respuesta a sus
necesidades.
§ U2 Credibilidad del evaluador. Las pe rso nas que llevan a ca bo la
evaluación han de ser dignas de confia nza y compe te ntes como
evaluadores, de modo que sus resultados tengan una cr edibilidad y
aceptación máxima.
§ U3 Foco y selección de la inform ación. La información recogida debe
seleccionarse en términos generales p ar a respo n der a cuestiones
pertinentes del progra ma y a los intereses de l os cliente s y otros
interesados que se especi fiquen .
§ U4 Identificación d e valores . Deben describirse cuidadosamente los
enfoques, procedimientos y fundamentos utiliz ados para inte rpret ar los
resultados de modo que queden claras las ba ses de los juicios de valor.
§ U5 Claridad del inform e. L os informes d e evaluación deben describir
claramente e l programa e v aluado , incluyendo el contexto y el prop ósito,
procedimientos y resultados de la evaluación, de modo q ue se
proporcione información esencial y se entiend a fácilmente.
§ U6 Oportun i dad y difusión d el info rm e . Deben divulgarse los resu ltado s
provisionales signif icat ivos y los inf or me s de evaluación a los usuarios
destinatarios, de manera que puedan utiliz arlos en el mome n to oportuno.
§ U7 Impacto d e la evaluació n . Las evaluaciones deben ser planificadas,
llevadas a cabo e informar de ellas de modo que fomenten su
seguimiento por parte de los interesados d e manera que aumente la
probabilidad de que se utilice la ev aluación .
El se g undo atributo es el de viabilida d . Recono ce que los diseño s de
evaluación sean operativos en e l con t exto práctico y que las evaluacion es no
deben consumir má s recursos, materiales , personal o tiempo del necesario
para responder a las preguntas de e v aluación. Los p rocedimientos para lleva r a
EVALUACIÓN DE LOS PROYECTOS DE M EJORA PARA LA P ARTICIPACIÓN DE L A FAMILIA
Capítulo I - La Evaluaci ón de P rogramas Ed ucativos
48
cabo la evaluación no deben ser excesiv ame nte complicados y sí e ficientes .
Además, ha de garantizar que la evaluación se lleve a cabo de un modo
realista, prudente y diplomático, que se hayan p onderado tod os los puntos y
tenido en cuenta los costes.
Los estándares de viabilid ad so n los siguientes:
§ V1 Procedimientos prácticos . Los procedimientos de e v aluación deben
ser prácticos para reducir al m í nimo l as interrupciones y molestias
mientras se obtiene la información necesari a.
§ V2 V ia bilidad polític a . La e v aluación debe plani ficarse y llevarse a cabo
anticipando las d i ferentes posiciones de los diversos grupos de interés,
de manera q ue pued a lograrse su c ooperación y puedan evitarse o
contrarrestarse los posibles inte n tos de cualquiera d e estos grupo s para
limitar las activ idades de evaluaci ón o para s esgar o us ar indebidamente
los resultados.
§ V3 Eficacia de costo s . L a evaluación debe se r eficiente y producir
informaciones con e l suf ici ente valor, de modo que puedan justificarse
los recursos empleados.
El te rcero es el de propiedad . Esto s estándares reflejan el he c ho de que las
evaluaciones af ectan a mucha s p erso nas de diversos modos y p retenden
facilitar la prote cción de los derech os de las pe rsonas afectadas por la
evaluación. Foment an la sensibili dad a a ct uaciones no ét icas, sin escrúpulos,
ilegales o inad ecuad as por parte de los evaluadores , y re quiere que los
evaluadores aprendan y cumplan las leyes relacionadas con cuestiones d e
privacidad, la libertad d e información, y la prote cció n de las pers onas y respetar
los derechos de los demá s . La evaluación debe estar basada en compromisos
explí citos que aseguren la necesaria cooperación, l a protección de los
derechos de las partes implicadas y la honradez d e los resultados . A demás,
debe proporcionar un inf or me equilibrado que ponga de man i fiesto tan t o los
puntos fuertes como los débiles de l objeto que se evalúa.
TESIS DOCTO RAL
José Alexis Alonso S ánchez
49
Este aspecto de propiedad abarca los ocho estándares siguientes:
§ P1 Orientación hacia el servicio . L as e v aluaciones deben diseñarse para
ayudar a las o rg anizaciones a atender y responder con eficacia a las
necesidades de toda la v ariedad de participantes destinatarios.
§ P2 Acuerdos fo rm a les . La s ob lig aciones de las partes f or males de una
evaluación (qué d eb e ha cers e, cómo, p or parte de q uién y cuándo)
deben ser acordadas y redactadas de m anera q ue las p artes estén
obligadas a adh erirse a todas las condiciones de l acuerdo o reneg ociarlo
formalmente.
§ P3 Derecho s de las personas . Las evaluaciones deben diseñar se y
llevarse a ca b o respetando y protegiendo los derechos y el bienestar de
las personas.
§ P4 Relaciones human as . Los evaluadores deben respetar la d ig nidad y
el valor de las p ers onas en sus interac ciones con otras personas
relacionadas con la evaluación, de ma n era que los participan t es n o
estén amenazados ni resulten dañados.
§ P5 Evaluación com pleta y just a . La evaluación debe ser co mpleta y just a
en su examen y registro de los puntos f uertes y dé biles del prog rama
evaluado, d e m odo que se puedan desarrollar los p u ntos f uertes y
atender a las áreas problemáticas.
§ P6 Revelación de los r esultados . L as partes formales de un a evaluación
deben asegurarse de que la totalidad de los resultados de la evaluación,
teniendo en cuenta la s limitaciones pertinentes, resulten accesib les a
personas afectadas p or la e v aluación y a cualquier otra con d erecho
legal reconocido a recibir los resultados.
§ P7 Conflicto de interés . Lo s conflictos de int ereses deben af ro ntarse
abiertamente y de un modo honesto, de modo que no comp ro metan los
procesos y los resultados de la e v aluación.
EVALUACIÓN DE LOS PROYECTOS DE M EJORA PARA LA P ARTICIPACIÓN DE L A FAMILIA
Capítulo I - La Evaluaci ón de P rogramas Ed ucativos
50
§ P8 Respons abilidad fiscal . La dispo sició n y e l gasto de recursos por
parte del evaluador debe llevarse a cabo med i ante procedimientos de
rendición de cuentas y , además, debe ser prudente y éticamente
responsable de manera que los gastos sean aprop iados y se resp ond a
de ellos.
El cu art o es el de p r ecisión . Determina si una evaluación ha prod ucid o una
información bien fundamentada. La información debe ser técnicamente
adecuada, los juicios em itid os debe n estar vinculados de un modo lógico a los
datos. Pretende as egurar que la evaluación revelará y proporcionará
información precis a sobre mérito y/o v alor del programa . El objeto, su evolución
y su contexto deben estar clarame nt e descritos.
Los estándares de precisión son los siguientes:
§ Pr1 Documentación d el p rogr ama . El programa evaluado debe se r
descrito y documentado con claridad y precisión, de man er a que se
identifique claramente el programa.
§ Pr2 Análisis del c ontex to . Debe ex aminarse con suf icie nte det alle el
contexto e n el que ex iste el programa, de modo que puedan identificarse
las posibles influencias sobre el programa.
§ Pr3 Propó sitos y procedim iento s d escritos . Debe realizarse u n
seguimiento y una descripción suficientemente detallada de los
propósitos y procedimientos de la evaluación, para que p u edan ser
identificados y valorados.
§ Pr4 Fuentes de inf o rmación defendibles . Deben d escribirse con el
detalle suf icien te las f uentes de informaci ón u tiliz adas en la ev aluación
de un progra ma, de m odo que pueda valorarse la adecuación de la
información.
§ Pr5 Info rm a ción válida. Lo s procedim ie ntos de recogida d e información
deben ser elegidos o elaborados y p osteriormente implementados , de tal
TESIS DOCTO RAL
José Alexis Alonso S ánchez
51
manera que a seguren que la interpretación a la que se llegue es válida
para el uso determinado.
§ Pr6 Inform ación fiable . Lo s procedimientos de recogida de información
deben ser elegidos o e laborados y posteriormente utilizados , para que
aseguren que la informa ció n obtenida es suficientemente f ia ble pa ra el
uso pretendido.
§ Pr7 Información sistemática . L a inf ormación recogida, procesada y d e la
que se informa en una evaluación debe ser revisada sistemáticamente y
todos los errores deben ser corregidos.
§ Pr8 A n álisis d e la información cuan tit ativa. La información cuantitativ a d e
una evaluación debe ser analizada de un a forma apropiada y sistemática
para que se responda eficazmente a las preguntas de la evaluación.
§ Pr9 Análisis de la in fo rmación cualitativa . La información cualitativ a de
una evaluación debe se r analizada apropiada y sistem áticamente para
que se responda eficaz men te a las preguntas de la evaluación.
§ Pr10 Conclusiones justificadas . Las conclusiones a las que se llegue en
una evaluación deben ser justificadas explícitamente, de modo que los
interesados puedan valorarlas.
§ Pr11 Informes imparciales . Los proced i mientos seguidos para la
elaboración del in f or me d e ben estar proteg idos contra la distorsión
causada por los sentimi entos personales y el sesgo de cualquier parte
en la evaluación, de ma n era que los in f or mes de la e v aluación ref lej en
adecuadamente los in formes de la evaluación.
§ P12 Metaevaluación . Debe evaluarse la propia e v aluación, formativ a y
sumativa, en ref ere ncia a estos u otros e st ándares pe rtin entes, con el
propósito que se guíe adecuadamente su proceso . A de más, los
interesados de b en poder examinar d e talladamente su s puntos fuertes y
débiles tras su conclusión.
EVALUACIÓN DE LOS PROYECTOS DE M EJORA PARA LA P ARTICIPACIÓN DE L A FAMILIA
Capítulo I - La Evaluaci ón de P rogramas Ed ucativos
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Es preciso reiterar que los estándares so n princip ios orientadores, no reglas
que puedan aplicarse mecánicamente. Contienen precauciones y alertas contra
errores potenciales, identifican p rácticas sobre las q ue existe un a c uerdo
generalizado de si son o no aceptables y p roponen pautas que reflejan la mejo r
práctica actual. La importancia de un e stándar varía dependiendo de l a
naturaleza de la evaluación. T a mbién, la importancia relativa de los estándares
individuales variará de una situación a otra. L a valoración de si un estándar ha
sido cubierto adecuadamente en una situ aci ón particular es una cuestió n que
debe juzgarse en cada caso y citar el modo en q ue se han cubierto y las
evidencias que se hayan utilizado para apoyar sus juicios.
En nuestra investigación empírica hemos realizado una s elecci ón de
estándares y hemos recogido los que consideramos más adecuados para
nuestros o bj etivos. Así, en el atributo Utili dad h e mo s incorporado todos los
estándares, con el fin de asegurar que sirven a las necesidade s de información
práctica y para aportar so luciones para la mejora. En el caso del de Viabilidad ,
hemos escogido el V1 y el V3, con la finalidad de l ograr, por u n lado, que la
obtención de la información provoque el mínimo de inconv enientes a las
personas y tamb ién a la colaboración de la Ad mi nistr ación y, por otro, que los
costos sean lo má s eficaces posibles, aspecto que creemos fundam e ntal en
cualquier activ idad, añadiéndose en este caso que los me dios de los q ue
disponemos están limita d os p or los recursos del doctorando y los que ha
facilitado la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y la Administració n
Educativa como la colaboración en la organi zación d e los grupos de discusión,
la d isposición de los espacios necesarios para las reunion es de los grupos, etc.
No hemos te nido en cuenta la viabilidad política porque en ten demos que,
atendiendo a su s p ro gramas, la co laboración en el objeto de este estudio es
compartida desde los distintos grupos.
En relación al atributo Propiedad hemos seleccionado l os estándares P1, P3,
P4, P5, P6 y P7 con la f inalidad de que la Administración Educativa pueda
actuar con má s eficacia ante las necesidades de sus a d ministrados (familias,
personal educativo, alumnado y comunidad en general), a la vez que asegurar
que la e v aluación es conducida legal y éticamente, bas a d a en compromisos
TESIS DOCTO RAL
José Alexis Alonso S ánchez
53
que aseguren la ne c esaria co operación , la protección de los grupos implicados
y la ho nestidad de l os resultados. He mos descartado los acuerdos fo rmal es, ya
que no estamos an te un a obligación para las partes como la se puede dar en
un informe de e v aluación solicitado por la Administración. Tam poco es
necesaria la rendición de cuentas o responsabilidad fiscal porque los gastos
derivados d e este e st udio (desp laz amiento e ntre islas, ho sp edaje, d ietas, e tc. )
han corrido a cargo de los recursos del doctorando.
Por ú ltim o, en el a trib uto Precisión hemos seleccionado tod os los estándares.
Pretendemos asegurar que la evaluación r e v ela y comunica la info rm ación
encontrada, que describe con claridad el objeto evaluado en s u contexto, revela
las fo rtalez as y debilidade s del programa de evaluación, de los procedimientos
y de las conclusiones.
Hemos tenido en cuenta que l os estándares no inhib a n comp l etamente la
creatividad de los ev aluadores o imp idan el desarrollo de en f oqu es i nnovadores
de la ev alua ció n, po r lo que los hemos util izado como guía y no como un
conjunto restrictivo de reglas.
1.6. MODELOS PARA L A EV A LUACIÓN
Los m odelos sirv en para conc eptualizar e l campo de la evaluación y
proporcionar un lenguaje comú n que permita de b atir puntos y te mas
conflictivos. Podemos afirmar q ue los modelos de evaluación de prog ramas
han tenido, en relació n a su desarrollo cronológic o, cuatro grandes líneas. En
primer lugar, aparecieron las propuestas cu y a meta fundamenta l era valorar la
eficacia de los programas. L uego se pasó a los que, com o crítica a los
anteriores, centraron su pu nt o de m ir a en los proce sos en su rel a ción con los
resultados. Luego se av anzó hacia modelos más complejos y más adecuados a
la realidad evaluada que utilizaban u na gran diversidad d e datos (de sd e los
antecedentes hasta los resultados), analiz a ndo también los efectos no
previstos. Y , por últi mo, se c oncluyó con ot ros m odelos li gados a enfoques
evaluativos de naturaleza cualitativa.
EVALUACIÓN DE LOS PROYECTOS DE M EJORA PARA LA P ARTICIPACIÓN DE L A FAMILIA
Capítulo I - La Evaluaci ón de P rogramas Ed ucativos
60
FUENTE: T raducido de Fisher, 2010, pá g. 8, F igura 3.
Antes de de scri bir los componentes del modelo, es necesario def inir dos
términos ad ici onales: eficiencia y ef icacia. La eficiencia es la relación entre
esfuerzo y resultad os, es decir, la ef icie ncia describe el p roc eso de una acción
determinada. En la evaluación de un programa en general o un programa
educativo en particula r, e s co mún p ara estimar la e f ici encia e n términos de
costos (monetarios y de r ecursos). Si un d eterminado proce s o produce los
resultados deseados con e l menor costo, m ás eficiente se considera. La
efectividad se refiere a los resultados de un programa. Si los resultados
deseados se han a l canzado, el proceso se considera ef icaz . Es p osi ble
imaginar que un proceso evaluativo puede ser efectivo pero ineficiente.
Con el ín dice de relevancia se a n aliza si los objet iv os que se han esta bl ecido
antes d el inicio de un programa se han cumpli do o no. Reconocie ndo el logr o
de los objetiv os se lleva a cabo durante l a etapa final de un prog rama o
proyecto y es parte del programa o resumen del p roy e cto. Por lo ta nt o, debe
ser considerado como parte de una evaluación sumativa. La pre g unta a
responder es: ¿Hemos alcanzado nuestros objetivos? Si se han l ogrado , este
índice de be reg istrarse como completo y la organiz ación puede seguir par a
actuar sobre los mis mo s objetivos. El índice de im pacto proporciona una
imagen de cómo el programa influye en el co nsumidor al que se aplica. Se
requiere de dos acciones: primero, evaluar las expectativas de los
TESIS DOCTO RAL
José Alexis Alonso S ánchez
61
consumidores; en segundo lugar, evaluar la satisfacción de los usuarios. Una
evaluación f ormativa de la sa tis fa cció n de los clientes con el progreso del
programa debe ha cer se por lo m e nos dos veces, así como un a recapitulación
final. Si los consumidores no están contentos co n el progreso de los directivos,
esta medida les perm it irá to mar medidas correctiv as. Si la e v aluación sum ativ a
confirma que los clientes e s tán plenamente satis f ec hos , entonces los
administradores pueden reclamar el é x ito con respecto a este índice, y
viceversa.
El índice de sostenibilidad no siempre tie n e que e star presente en el m odelo y
se m ide sólo en u n a ev aluación sumat iv a. Dad o que un pro yecto es un
acontecimiento singular, por ejemplo, la sostenibilidad pierde su significado.
Por otro lado, si los directores tienen la intención de imp le ment ar un programa
en varias ocasiones, este índice es de v ital imp ort ancia.
La evaluación que llevamos a cabo en e sta investigación e s externa (e l
doctorando no es i ntegrante del programa) y parcial ( el in v estigado r se centra
en los datos aportados por los c oordinadores del Proyecto de P art icipación de
la Fam ilia en los centros, por las familias, los profesores, y po r los m iembros de
las Com isio nes Pe d agógicas d e los centros). A su vez, debido a los objetivos
planteados hemos optado por una evaluación formativa y proce sual.
1.7. DIFICULTA DES EN L A E VALUA CIÓN
Al abordar distintas cuestiones pend ie ntes en la Evaluación de Programa s ,
Pérez Juste (20 06, pá g . 12 4) p lantea la evaluación como una actividad
compleja en la que se entremezclan aspectos de muy distinta naturale z a, lo
que conduce a solucio nes muy d iferentes y, en ocasiones, muy alejadas unas
de o tras . A partir de esta complejidad se producen una serie de prob le mas a la
hora d e evaluar entre los que destacan la posible i nexistencia d e ex pertos ,
pues en España no existe actualmente el núme ro de expertos ne c esarios p ar a
llevar a cabo las labo res de evaluación. La formación en e ste campo es pobre y
los e v aluados no reconocen la co mpetencia de los evaluadores, por lo que la
evaluación pierde una g ran pa rte de su efectividad.
EVALUACIÓN DE LOS PROYECTOS DE M EJORA PARA LA P ARTICIPACIÓN DE L A FAMILIA
Capítulo I - La Evaluaci ón de P rogramas Ed ucativos
62
También cita la fa cti bilidad , p ues se cae m uchas veces en prop uesta s
complejas y p ro fundas cuy a aplicabilidad es muy co stos a en tie mpo, recursos y
dedicación personal. Es necesario conjugar una ev aluación qu e m erezca l a
pena por la aportación de información que pueda representar con los recursos
y e l pe rsonal necesarios para lograrlo. Por tanto, hay que f ormular prop u estas
centradas en lo esencial, suf icientes y f acti bles que permitan una e v aluación
realista.
Si ate nde mos a los emisores d e los juicios valorativ os y a la to ma de
decisiones, lo ideal s ería que ta nto los juicios como las d ecisiones fueran el
resultado d e sesiones de evaluación en la que los respon s ables de la
institución alcanzaran consenso sobr e los aspectos fu ndamentales. Si no f uer a
así, las posiciones ú ltimas co rr esponderían a los responsables de la
evaluación. Es preciso perseguir el acu erd o tanto en el diagnóstico de los
puntos débiles co mo e n las medidas a tomar p u es, en caso contrario, no será
posible articular los planes de mejora.
En el campo de los plan t eamientos éticos, la f alta de asociacion e s
profesionales f uertes en e l campo de la e v aluación deja a los evaluadores en la
situación de asalariados en relación con sus p atronos . De esta m anera, los
evaluadores se debaten entre a su mir las condicione s de quienes lo s co ntra tan
o arriesgarse a que su trabajo influya en la m ejora.
Debemos responder a la pregunta de si es posible llevar a ca b o la evaluación ,
interrogante que está vinculada con la evaluabilidad de l programa. Det erminar
si un programa puede ser ev aluad o o no tiene que ver con dos co ndiciones: por
una pa rt e, la ca lida d de l programa, es decir, có mo ha sido su p l anificación y
ejecución y, por otra, qué obstáculos y barreras pueden surgir en el proceso de
evaluación. El examen sobre la calidad del prog rama, su pla ni f icació n,
implantación y e jecuc ión proporcionan a l evaluador información impo rt ante
para determinar la viabilidad del proceso. De ahí que toda información
relacionada con las cuestiones siguientes pue d e ayudar a determinar la
evaluabilidad del programa : si los implicados aceptan o no la evaluación, si
algunos pueden poner obstáculos , cuál es la implicación de l evaluador con el
TESIS DOCTO RAL
José Alexis Alonso S ánchez
63
programa, si puede el evaluador ser objetivo e imparcial, y qué costo s supone
la rea liz ación de la evaluación. A l resp o nder a estas c uest i ones , el evaluador
estará e n condiciones de determinar si proce d e o no la evaluación del
programa
La labo r de evaluación de p roy ectos n o es fácil y conlleva mú ltip les dificultades,
muchas de orden metodológico y otras de carácter político. Así, podemos
señalar algunas como la falta de disponibilidad de info r mación, no contar con
personal cualificado para e fectuar el trabajo, el clientelis mo de la población
beneficiaria y de los e ncargados de la ejecución del proyecto, y la ca rencia de
un sistema de evaluación, po r lo que no se conoce el proceso desarrollado y
las resistencias de la comunidad. En este caso , mu c has veces la población ha
recibido m uc has promesa s incumplida s p or p arte de responsables p olí ticos o
gestores organizacionales o bien se ha ge nerado una expectativa muy alta
frente al proyecto, po r lo cual desarrolla una actitud contraria hacia éste y
también se presentan resisten cias debido a los prejuicios o ig noran cia de los
beneficiarios.
Thomson y Hoffman (2003) afirman que en algunas situ aciones l a evaluación
no e s una buena idea , lo que sucede cuando el programa es inestable,
impredecible y no tiene ninguna rutina constante, cuando los interesados no
pueden ponerse de acuerdo acerca de lo que el programa está t ratando de
lograr y cu ando un financiador o director se niega a incluir las cuestione s
importantes y centrales en la evaluación.
Alejándonos de las manifestaciones má s convencionales sobre la e v aluaci ón
consideramos que la e v aluación es un a rm a cargada de f uturo aunque, co mo
cualquier arma, es peligrosa cuando se utiliza con ánimo d e agredir o cu and o
se hace con descuido (sin el necesario temor por las consecuencias q ue puede
acarrear su man i pulación). P ero la evaluación nos pe rmit e asomarnos al futuro
que debemos construir y por eso no s a trevemos a ella. En este sentido, nuestro
trabajo p ret ende ser realista y concreto y no s ceñ imos a los obj etiv os
planteados para llegar a un acuerdo en los puntos débiles y las medidas para la
toma de decisiones. Preten d emos que el trabajo d e evaluados y evaluadores
EVALUACIÓN DE LOS PROYECTOS DE M EJORA PARA LA P ARTICIPACIÓN DE L A FAMILIA
Capítulo I - La Evaluaci ón de P rogramas Ed ucativos
64
vaya de la mano para con seguir los obj etiv os p ropuestos y m ejorar la
organización evaluada.
1.8. EVA LU A CIÓN Y MEJOR A : P ERSPECTIV A ACTUA L DE L A
EV A LU A CIÓN
La evaluació n es una nueva discipl ina pero una antigua práctica, e inclu s o
puede se r considerad a una transdisciplina como apunta Scriven (1967), ya que
entiende que sirv e a otras disciplinas. En nuestro país ha a umen tado en los
últimos años la preoc upació n por la Evaluación de Pr ograma s, especialmente
por la búsqueda de l a mejora de los programas q ue se desarrollan en los
ámbitos de las políticas sociales y educativ as.
1.8.1. A SPECTOS TÉCNICOS A CONSIDERAR
En este a p artado presentamos los trab aj os de di stintos autores relacionados
con las técnicas evaluadoras y analizarem os cuáles son los p atrones
metodológicos e n la evaluación de programas e ducativ os en nuestro país y los
resultados de distintos estudios internacionales pa ra comprobar l a validez de
los inst ru mentos e v aluadores de programas y el proceso pa ra su cre ación, la
presentación de enfoques dinámicos, participativos, para la evaluación de los
programas educativ os, la apuesta por la evidencia de los resultados y los
elementos a tener en cuenta para medir la p articip ación en l os programas
educativos y la adecuada capacidad evaluadora.
En el análisis sobre patrones metodológicos en la investigación española sobre
la evaluación de programas e d ucativos, Expósito, Olmedo y Fernández (2004)
pretenden realizar inferencias sobre el campo d e la evaluación de programas
educativos sintetizando patrones relativos a la me to dología de sus
investigaciones. En concreto, sobre el paradigma de fundamenta ció n
epistemológica, la metodología de investigación esp ecí fica , el mod el o
evaluativo empleado, las técnicas de muest reo, los instrumen tos emp l eados
para la recogida d e información y las técn icas de an álisis de da t os, los diseñ os
de investigación, las amenazas a su validez, los agentes evaluadores y otras
características metod ológicas. Para ello , se rev isaron 208 tra bajos sobr e
TESIS DOCTO RAL
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65
Evaluación de Prog rama s re alizados o pub licados en España desde el año
1975 al 2000, divulgados la may oría como artículos en rev istas científicas
especializadas.
Sus trabajos d e muestran que las investigaciones sobre evaluación de
programas se b as an mayoritariamente en e l parad ig ma cientí f ic o, ocupand o
unos porcentajes menores aqué llos que se f un damentan en p osiciones
humanístico interpretativ as o críticas.
FUENTE: Ex pó si to, O lmedo y Fernánd ez , 2 004, G ráfico I. Frecuenci as y porcentajes de
paradigmas de fundamentac ión.
Una mayoría, el 57%, informan de la fundamentación de e v aluaciones en el
paradigma científico. A continuación, con un porcentaje de l 25%, se en c uentran
los estudios con un carácter eminentemente interpretativ o -human í sticos.
Teniendo de nuevo que dividir po r la mitad la frecuencia, para llegar al 13% de
los estudios basados en paradigmas con planteamientos de tipo
complementarista o eclécticos. Para f inal izar con los f undamentad os en
desarrollos socio-críticos que tan sólo son 11 de los 208 trabajos revisados,
ofreciendo el 5% del total.
57%
25%
13%
5%
CIENTÍFICO (f= 117)
INTERPRETATIVO (f=52)
COMPLEMENTARISTA (f=28)
CRÍTICO (f=11)
EVALUACIÓN DE LOS PROYECTOS DE M EJORA PARA LA P ARTICIPACIÓN DE L A FAMILIA
Capítulo I - La Evaluaci ón de P rogramas Ed ucativos
66
La metodología utilizada fundamentalmente e s de corte cuantitativo quedando
porcentajes me n ores para la mix ta y cualitativa. De esta fo r ma, se constata u na
escasez en el uso d e metodologías de corte mixto o ecléctico, lo que d ificulta
conseguir objetiv os múltiples y f acilitar la triangulación. Si n embarg o, presentan
una cierta lógica puesto que ponen m ás énfasis en la evaluación de un as u
otras facetas del programa. Las más ev aluadas se re f i eren a la co nsecución de
los objetivos p rop uestos en el programa y refleja d os en su pl an de evaluación.
En las investigaciones revisadas no se da importancia a la de scri pción d e las
poblaciones a las que se g ene rali zarían los hallazgos, y a que tan s ólo se indic a
de forma general. D e los 208 estudios considerados , 127 emplean una
metodología cuantitati va lo que supone u na amplia may oría del 6 1%.
FUENTE: Exp ósito, Olm edo y F ernández, 200 4, Grá fico II . F recuencias y porc entajes de la
metodología e mpleada .
Con f rec uencias me n ores se e nc uentran los que e mplea n consideraciones
metodológicas de car ácter sincrético o mixto que suponen un 23%, y los que
recurren a t écnicas cualitativas que ta n sólo su ponen, como muestra la
representación gráfica, algo más del 15%.
62%
15%
23%
CUANTITATIVA (f=127)
CUALITATIVA (f=33)
MIXTA (f=48)
TESIS DOCTO RAL
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67
Las técnicas de análisis de d at os se fu nda mentan en el empleo de estadísticos
eminentemente descriptiv os, especialmen t e los que facilitan los estudios
distribucionales como los porcentajes. Se denota un escaso uso tanto de otros
estadísticos d escriptiv os que , en opinión de esto s autores, parecerí an muy
pertinentes en el campo de la evaluación de programa s educativos, como de
tipo correlacional, inferencial e, incluso, análisis de tipo cualitativo.
En cuanto al mode l o evaluativo em pleado el po rcentaje más alt o corr esponde a
la categoría de los modelos e v aluativos de carácter objetiv ista, po sitiv istas o
científicos, con un 43,4%. De todos ellos y con una d i ferencia amplia, el más
usual es el modelo basa d o en objetivos , quedando las evaluaciones
fundamentadas en mo d elos sin referencia a objetivos y planificaciones
educativas, con un escas o o nulo porcentaje en el total d e los trab ajos. En
segundo l ugar, con un porcentaj e de a lg o m ás del 21%, se enc uent ra n los
modelos subjetivistas o interpretativos y los mixtos o e cléc ticos.
El mo d elo CIPP (contexto, e n trada, p roc eso y prod ucto) de Evaluación
Curricular de Stuff l ebeam (1997) es el que acumula mayor frecuencia, seguidos
por el iluminativo y r espondente. Este m odelo va dirigido específicamen t e a
proveer inf ormación que ay ude al p roces o de la toma de decisiones. La
evaluación d e contex to e studia e l ambiente d el p rog rama y su propósito es
definir un ambiente relevante. Sirve a las decisiones de planificación ya que se
identifican las nece sid ades de la población ba jo estudio y las op ortunidades
para satisfacerlas. La ev aluación del inpu t está diseñada para prov eer
información y dete rmi nar có mo se u tiliz arán las fuentes de a cu erdo con las
metas del programa . Ad e má s, a tiende las decisiones estructu r ales, identifica y
juzg a las capacidades de l sistema, las estrategias, el presu p ue sto y los
itinerarios. La e v aluación de l p roces o dirig e la decisión de la implantación y el
control en el manejo del programa, se identifica o predice d ura nte e l proceso
defectos e n los diseños e implantaciones de l os procedimientos y se mantienen
registros de los eventos y las actividades. Por último, la evaluación del producto
provee información que ayuda a decidir a los evaluadores a conti nuar, term in ar
o modificar el nuevo currículo. A simismo, sirve a las de cisiones de
retrocomunicación de l programa y a que se identifican y se juz gan los
EVALUACIÓN DE LOS PROYECTOS DE M EJORA PARA LA P ARTICIPACIÓN DE L A FAMILIA
Capítulo I - La Evaluaci ón de P rogramas Ed ucativos
68
resultados del p rog rama a la luz de los objetivos y de la inf o rmación del
contenido, input y proceso.
Obtienen escas as f re cuencias las ev aluaciones q ue sig uen otro s m odelos y
aquéllas que pese a declarar un modelo de ca rácter mixto no especifican a cu ál
se refieren. También son escasos los trab ajos evaluativos basado s en modelos
críticos o em anci pato ri os, con un escaso porcentaje , muy simila r al de a q uellos
estudios en los que no se registra el modelo e v aluativo empleado o es
imposible inferirlo p or las ca racterí sticas t écnicas del informe de investigación
empleado.
MODELO
f
fp
%
%p
OBJETIVISTAS
Basado en obj etivos
83
96
39,9
46,2
Planificaci ón evaluativa
13
6,3
SUBJETIVISTAS
Respondente
19
45
9,1
21,6
Iluminativo
21
10,1
Sin metas, a rtístico
5
2,4
CRÍTICOS
Contrapuesto,
Democrático
12
12
5,8
5,8
ECLÉPTICOS
CIPP de Stufflebea m
37
46
17,8
22,1
Mixtos sin espec ificar
9
4,3
N.R. o N.I.
9
9
4,3
4,3
TOTAL
208
208
100
100
FUENTE: Expósito, O lm ed o y F ernández, 200 4, Tabla II. Mod elos para la evalu ación de
programas.
Si comparamos los datos globales sobre los m odelos evaluativos empleados y
los obtenido s de los pa radig ma s de fundamentación teórica en los que ca da
uno de estos modelos se desarrolla, tanto en frecuencia como en porcentaje,
se obtienen los sig uientes valores que muestran los autores:
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69
FUENTE: Expósito, O lmedo y Fernánde z , 2004, T abla III . Frecuenc i as y porcentajes,
reconcordancia de l os modelos evaluativos em pleados en relación con los paradigmas de
fundamentaci ón de clar ados.
Salvo en los modelos críticos f undamentados en principios pa r adigmáticos
homónimos q ue poseen idéntica frecuencia, el resto muestra ciertas di fe re ncias
que hacen consid erar un estudi o pormenoriz ado de estas rela cio nes. Cada uno
de los tipos de modelos evaluativos considerados a cu mula su mayor frecuencia
en el paradigma en que se origina (objetivi sta/científic o,
subjetivista/interpretativ o, crítico/crí tico y ec léctico/comp l ementarista). El niv el
de congruencia su po ne en la mayorí a de casos porcentajes d el total de
trabajos considerados superiores al 60% , aparecien d o como significativa la alta
concordancia entre los modelos críticos y sus principios teóricos de
fundamentación (90,1%) y mu y dispe rsa la adecuación de f r ecuencias del
paradigma complemen tarista en modelos obj etivistas, subjetivistas y eclécticos,
con valores cercanos y semejantes.
El evaluador asume un rol externo al programa como asesor de sol uciones
sobre su desarrollo y juez d e sus resu lt ados. En más del 82 % de los trabajos
revisados no se h a ce referencia alguna a amenazas a su diseño de
investigación ni a medidas para controlarlas, pese a que su mayoría está
realizada por agentes externos a la imp lementación del programa, como
evaluadores expertos. Estos autores reflejan que estas caracterí sticas de los
TIPOS DE MODELOS EVALUATIVOS
OBJETIVISTAS
SUBJETIVISTAS
CRÍTICOS
ECLÉCTICOS
NR o NI
TOTAL
PARADIGMAS
Científico
83 (70,9%)
3 (2,6%)
0
28 (23,9%)
3 (2,6%)
117 (100%)
Interpretativo
6 (11,5%)
33 (63,5%)
2 (3,8%)
7 (13,5%)
4 (7,7%)
52 (100%)
Crítico 0 1 (9,1%)
10
(90,1%)
0 0
11 (100%)
Complementarista
7 (25%)
8 (28,6%)
0
11 (39,3%)
2 (7,1%)
28 (100%)
TOTAL 96 45 12 46 9 208
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Capítulo I - La Evaluaci ón de P rogramas Ed ucativos
76
reunieron p ara de s arrollar la justificació n del p rog rama y el grup o estaba
compuesto por los rep resentantes má s relevantes : los diseñad ores de l
programa, los e jec utores y los e valuadores. E n e ste caso, e l grupo de trabajo
estuvo co n formado por el coordinador del programa, los socios de la
universidad, los representantes de los maestros y el evaluad or. Una ventaja
principal de l a modalidad de grup os de trabajo es que , por consenso, se pued e
mantener m ejor la justif icaci ón de un programa. Además, un experto externo
ampliamente asesorado so bre el programa emitió una se ri e de comentarios de
mejora que f ueron tomados e n cuenta p a ra los a justes de l prog rama , las
correcciones y los ca mbios p ertinentes , que se hicieron a ntes de la f ormulación
final del programa. La solución d e los problemas q ue se identificaron d urante el
entrenamiento refuerza la posterior i mplementación de l programa.
Por o tra p art e, u n cuestionario de eval uación de la i mplementa ci ón del
programa f ue administrado a los mae s tros a mitad y al fin al del pe rí odo de
intervención, a f in de te ner una fu ente más d e información acerca de la
aplicación. Sin embargo, una implementación exitosa n o garantiz a n ada sobre
el éxito d el programa, y así expertos externos visitaron las escu elas donde se
entregó el programa y, mediante el uso de una lista de verif icació n, reunieron
información s obre los cambios en los fa ctores d et erminantes. Tambié n
informaron acerca de los comentarios de los maestros, la pa rticip ación de los
niños y la adecuación de los planes de estudio. Por otra parte, los maestros de
Educación Infan til informa ro n acerca de l a respuesta de los niños a la
intervención sobr e los f actores det erminantes en un registro diario.
Inicialmente, los padres y los maestros completaron cuestionarios que se han
diseñado p ara recoge r información so bre los resultados de la i ntervención.
Finalmente, los n iñ os completaron los formularios diseñados especialme nte,
antes y después de la intervención, proporcionando información sobre si la
intervención había alcanzado o no sus o bjetiv os prede t erminados . Las
respuestas de los niños durante y después de la intervención fueron
entregadas a los organizadores del prog rama a través d e sus profe sor es .
Posteriormente, esta inf ormación f ue repro cesad a y se tomaron decisiones
sobre la forma fina l del P rograma de Interv ención Temprana y se dio por
finalizado el bucle.
TESIS DOCTO RAL
José Alexis Alonso S ánchez
77
Por último, u na m u estra aleato ria de los profesores (uno por cad a p aís) que
participan e n e l programa fu e entrevistado. La s entrevistas versaron sobre el
éxito del programa, sobre los problemas que se p resentaron y las accion es que
se emprendieron con el fin de resolv erlos. Los organizadores del programa
utilizaron este flujo de información para hacer los ajustes necesari os, para
rediseñar algunos aspectos del plan d e es tudios y p ara mejorar el programa de
formación. Concluyeron que e l proce di miento de evaluación dinámica de e st e
estudio puede enriquecer e l domi nio de la evaluación d e programas , ya que la
naturaleza dinámica d e los programas es mejor e v aluada por los
procedimientos de evaluación de similares características.
La participación plan t eada también puede llev ar a la puesta en marcha de una
comunidad de evaluación d e programas o nline , recogida en el trabajo de
Goodyear (2011), donde se desarroll e con los interesados en la evaluación de
un programa co ncr eto o en la evaluación de programa s educativos en general,
favoreciendo la participación en distintas ev aluacion es d e m últiples maneras. El
desarrollo de estas co mu ni dades se hace a través de l aprovechamiento de lo
que hacen los demás. En su trabajo utiliza el Innovative Technology
Experiences for Students and T eac hers o ITEST (Experiencias Tecn ológica s
Innovadoras para E st udiantes y Profesores) del Centro de Recursos para el
Aprendizaje de P rog rama s, fundada por la National Science Foundation
(Fundación Nacio nal de Ciencias d e EE.UU.) p ara articular la forma má s
adecuada para la prestación de asistencia técnica p ara l os evaluadores de
programas y proyectos financiados por esta institución.
Desde 2003, el program a ITEST ha financiado o c ho prog rama s (más de 161
proyectos en total) trabajando con profesores y e studiantes en 39 estados de
los EE.UU. de Améric a . E stos programas están destinados a e st udiant es de
geografías rurales, urbana s y suburbanas, así como a las pob lacio nes
insuficientemente representadas como l os estudi ante s con discapacidades y
estudiantes de color, con el f in de que p uedan pa rtici par en experiencias
innovadoras. L lev an a cabo una reunión anual (cada me s de febrero) donde
ofrecen la oportunidad d e presentar resultados de la e valuación y discutir los
problemas y desafíos que se han presentado. El ob j etivo principal e s of recerle s
EVALUACIÓN DE LOS PROYECTOS DE M EJORA PARA LA P ARTICIPACIÓN DE L A FAMILIA
Capítulo I - La Evaluaci ón de P rogramas Ed ucativos
78
la oportunidad de conocer y relacionarse con otros evaluadores de programa s y
hacer que la evaluación, e n general, s ea un tema im p ortante en la agenda d e la
reunión anual, al margen de que el personal d e cada programa o proyecto se
anime especialmente a comentar los aspectos de su evaluación específ ica. Se
realizan varias actividades relac io n adas con la evaluación, i ncluido s los
debates para evaluadores con el fin de estudiar cómo v an las cosas en cada
programa y ob tener la retroa li mentación y el a poyo de otros evaluado res ,
siendo una fo rma de tener la oportunidad de rea liz ar un seguimien to de a qué
tipo de cuestiones se enfrentan los evaluadores , para pensar en có mo estos
problemas se pueden resolv er para el sigu iente año y conocer l a v isión de
futuro para la evaluación de p rog ramas. E n definitiva, se constru y e una
comunidad de práctica de la evaluación y se alienta a los evaluadores a
trabajar en estrec ha colaboración para utilizar los resu lt ados de la evaluación
de programa s d e otros p ara la mejora general. Según comenta el autor, ha
favorecido la evaluación de los program as tener una idea de las posibilidades
de utilizar estos procesos de evaluación, in formar d e la toma de decisiones y
demostrar el valor de los proyectos.
Uno de los ejemplos de su trabajo graci as a la colaboración de toda l a
comunidad evaluadora, es el desarrollo de un servici o en línea con una base de
datos d e instrumentos de evaluación . Se alentó a que presentaran los
proyectos de instrumentos para su inclusión en una base de da t os e n línea ,
que se encuentra dentro de l a comunidad ITEST, donde hay un conjunto de
normas e interpretaciones que guían la justa u tiliz ación de los instrument os. La
base de datos actual comparte alrededor de 100 ins trumentos. El acceso a esta
base d e datos a u menta los recursos d isp onibles para la evaluación. Sus
conclusiones constatan que d urante los 5 primeros años h a bía ce rca de 150
mensajes c on intercambio d e evaluación por pares, la mayoría de los
evaluadores de l proyecto habían p articip ado a l m e nos u na vez y alreded or d e l
30% d e ellos participaron con regularidad. Lo s procesos de evaluación y los
resultados se h an compartido en m últi ples lugares a trav és de d ebates en línea
y llamadas po r v ideoconferencia, en las conferencias presenciales y a través de
las publicaciones posteriores.
TESIS DOCTO RAL
José Alexis Alonso S ánchez
79
Atendiendo a la validez de los instrume ntos de evaluación, e s interesante
reseñar el trabajo de K ondrat, Early y W arren (201 1) que examina la vali dez de
la Encuesta para Familias y V isi tante s , u n instrume n to breve d iseñado para
medir la participación de la familia y de los amigos en l as Organizaciones de
Salud Mental de Ohio, el sistema estat al d e h ospitales p siq u iátricos. Los
elementos del cuestionario evalúan las percepciones de la se gu ridad de los
miembros de la fam ilia y amigos, la capacidad de respuesta del pe r sonal a las
inquietudes d e los visitantes, la disposición de personal para involucrar a los
visi tante s e n el tratamiento, la p rov isión de información sobre la enfe r medad
mental y los recursos de la comunidad y la satisfacción general con el
tratamiento. Partieron de la c onsideración de que l a participación de la f amilia y
de los amigos en el t r atamiento psiquiátrico de las p erso na s con enfermedad
mental es vital para su recuperación y, sin em bargo, existen po c os
instrumentos para medir d icha p articipaci ón. L os d at os fu eron recogidos de un
centro urbano y de uno rural, y los investigadores evaluaron la f iabilida d del
instrumento y examin aron la estructura de factores para probar si mide o no un
constructo unitario.
Estos autores trabajan con l a Escala de Satisfacción con la Participación de la
Familia (Perreault et al.,1999) que se compone de siete ítems q ue evalúan la
satisfacción de los consumidores con la información p ro porcionada a sus
familias (incluyendo el tratamiento y la planificación de l alta), el apoyo
emocional, el respeto mostrado a los m ie mbros de la fami l ia y e l tiempo de
visi ta y el lugar. S e a p unta un alfa de Cronbach de 0,70 y las puntuaciones se
asociaron co n la satisfacción general del trat amiento. Por otro lado, La
satisfacción de 17 íte ms con la participaci ón de la fa milia en la E scala de
Planificación del Alta Hospita laria (Perreault e t al., 2005) mide tanto la
satisfacción de los p acientes como la de los miembros de la fam ilia en la
planificación del alta. La escala p res enta un coeficiente de consistencia interna
de 0,95.
Las encuestas a f amiliares y visitantes de los d os centros ho spit alarios fueron
recogidas entre mayo 2005 y diciembre de 2007 . De las 436 encuestas
disponibles, 14 no tenían respu es ta a nin guna de las p regunt as por lo que
EVALUACIÓN DE LOS PROYECTOS DE M EJORA PARA LA P ARTICIPACIÓN DE L A FAMILIA
Capítulo I - La Evaluaci ón de P rogramas Ed ucativos
80
fueron eliminada s del análisis. Por lo tanto, el tamaño de la muestra utilizada en
el a nálisis fue de 422 encuestas (el 61% de e llas fueron de la instalación rural y
el 39% de la urbana). La T abla siguiente p resenta la redacción d e las seis
preguntas, a sí co mo la m edia de las puntuaciones de los ítems recogidos en
una escala tipo Likert de 0 a 5 y las desviaciones estándar:
PREGUNTA
MEDIA
DESVIACIÓN
ESTÁNDAR
1. Siento que mi familiar es tá cuidado y s eguro.
4,31
1,04
2. El personal del hospi tal da respuesta a m is i nquietudes
específicas.
4,18
1,13
3. Fomento la participación en el proc eso del tr atamien to.
3,91
1,39
4. El personal me facilita la inf ormación y la ayuda necesaria para
comprender la enfermeda d y su tratamient o.
3,56
1,56
5. El personal m e asesor ó sobre lo s recursos disp onibles en mi
comunidad .
3,63
1,45
6. ¿Cómo de útil ha sid o el tratamiento que tu familiar ha
recibido?
4,03
1,5
FUENTE: T raducido de Kondrat, Earl y y W arren ( 2 011), pág. 141, T abla 1. I tem me an a nd
standard deviati on s for Oh io’s family visitor surv ey questions.
Podemos apreciar que la desviación en todos los ítems evaluados se encuentra
por encima de 1 (llega a 1,56 en el ítem 4) y que las med ias son positivas,
siendo la valoración más alta p ara el ítem 1 (4,31) y más baja para el ítem 4
(3,56). Entre el 40% (pregunta 5) y e l 58% (pregunta 1) d e los e ncuestado s
eligió la calificación más alta para los ítems. La puntuación med ia de todos los
elementos ascendió a 3,94.
El a nálisis de dato s se inició con la exploración de las relacione s de los
elementos que com ponen el cu es tionario y e l cálculo de la c o herencia interna y
la f iabilidad. Como parte de la evaluación de la fiab ilida d de con siste ncia
interna, los investigadores evaluaron el grado en que la e li minación de u n
elemento aumentaba o disminuía la f iabilid ad del instrumento sin com pr ometer
la validez de contenido. Aunque los datos eran bastante completos, cada uno
TESIS DOCTO RAL
José Alexis Alonso S ánchez
81
de los elementos tení a algunos que f alt aban. Los valores perdidos f ue ron
desde el 5% (pregunta 1 ) al 39% (p regunta 6). De acuerdo con Fox-
W asy lyshy n y El- Marsi (2005) los a utores aceptaron límites de pé rdidas de
hasta el 40%. Usando técnicas sugeridas por estos autores para explorar la
naturaleza de los datos que falta ban, revelar on que los datos ausentes dentro
de los elemen t os se asoci aron con la ubicac ión de l hosp it al, lo cual era cierto
para las preguntas do s, tres, cinco , seis y si ete. S i n emba rg o, la presencia de
datos p erdidos no se asoció con el tipo de visi tante (miembro de la fa mili a
frente a un amigo) o la hora de visita (mañ ana, tarde o noche). Los
investigadores determinaron que los datos no fueron perdidos al azar.
Estos autores consid eran que l as investigaciones futuras deben te n er en
cuenta la posibilidad del grado en que se relaciona la encuesta con la
satisfacción co n la participación de la familia. Una relación positi va y fu ert e
entre estas dos me di das que da n soporte a la convergencia , darían validez a
los cuestionarios. Lo s resu ltados indicaron que el instrumento e s fiable a u nque
constatan que el diseñ o del estudio adolece de varias limitaciones. A sí, aunque
a cada persona que visitó a un paciente en cualquiera de l os centros se le dio
la oportunidad de completar las e ncue stas , no todos completaron el
cuestionario. Se podría p e nsar que la pa rticipación de la familia o el amigo y la
percepción de la calid ad de la atención son d os constructos separado s, pero
este análisis ind ica que están tan íntimamente relacionado s como par a
constituir un construc t o. Estiman que t al vez la s f a milias y am ig os que e stá n
más involucrados en el tratamiento percibe n una me j or calidad de la aten ció n
del personal.
Bower y Grif fin (2011), e n un esfuerzo p or evaluar la e f ic acia de un m o delo
para la participación de los pad r es en la escuela ( Epstein Model ), ab ord an qué
tener e n cuenta para medir esa pa rt icipación. E n este estudio , los
investigadores definieron participación de l os pad r es tanto e n término s de
estrategias tradicionales (asistir a conferencias y eventos de la escuela y
responder a las solicitudes y comu nicaci ones de la escuela) como las menos
tradicionales (participación en a ctiv idades de a pre ndizaje en casa y e n la
escuela).
EVALUACIÓN DE LOS PROYECTOS DE M EJORA PARA LA P ARTICIPACIÓN DE L A FAMILIA
Capítulo I - La Evaluaci ón de P rogramas Ed ucativos
82
En e l semestre de prima v era de l año esco l ar 2009 -2010 se comenzó a trab ajar
en el centro de Primaria Hawk, que es uno d e los má s pequeños de una gran
zona urbana en el sudeste de los Estados Unid os. El 60,5 % de la población
estudiantil es af ro americana, el 33,1 % hispa na y el 6 , 4 % es caucásica. Hawk
Elemental e s considerada un a escu el a con altos niveles de po bre za. Respecto
a los resultad os escola res , en las pruebas de rendim ie nto de f inales de 2009, el
37,6 % de los estudiantes del te rcer al quinto grado a lcanzaron un nivel igual o
superior a la m edia del Estado en la prueba de lectura y el 61,8 % tenían un
nivel ig ual o superior en la categorí a de matemáticas.
Dos miembros d el e quipo dir ectivo y cinco p ro fe s ores particip aron en este
estudio. Los participantes fueron seleccionados en base a su partici pación en
las pruebas estandarizadas que h acen que muchas escuelas tengan que rendir
cuentas y tom ar decisiones relativas a la reforma educativa d e l Estado. Todos
los p articipa ntes tenían un mínimo de tres a ños d e servicio en el centro
educativo y un buen conocimiento de l a cultura y prácticas del mismo. Se
preservó la confidencialidad y el anonimato de los participantes. Se rea liz aron
observaciones, entrevistas y análisis de do c umentos, y las nota s de campo se
realizaron con gran riqueza de detalles. Cad a profesor participante tomó parte
en 45 minutos de e ntrev ista semiestructurada programada según su
conveniencia (60 minutos en el caso del director po rq ue te nía una mayor
disponibilidad y flexibilidad de tiempo). Estas entrevistas con los profesores
tuvieron lugar en las aulas del centro. La pregunta -guía fue: ¿Cómo
comunicarse con los p adres y alen t ar la participación en la escuela? Se
grabaron las e ntrev istas y se añadieron notas reflexivas po r parte d e los
investigadores.
Concretaron que lo que había que tener en cuen t a para po d er definir el grado
de p articipación de l as f a milias era n las con dicion es q ue s e daban en l os
hogares, el grado de com unicación de esas fa milias, la participación o contacto
con la escuela, las a c tividades de aprendizaje que se realizaban en casa, la
corresponsabilidad en la toma de decisiones dentro de la escuela y la
presencia e n las asociaciones comunitarias. En base a la s entrevistas y a las
observaciones de los investigadores , se recogieron dos oportunidades de
TESIS DOCTO RAL
José Alexis Alonso S ánchez
83
participación dentro d e la escuela. La primera , fue la reun ión de la
Organi z ación de Padres y Maestros , y la segunda fue una j orna da de puertas
abiertas en la que los padres pueden ver los proyectos que los alumnos
terminan e n cada período de seis semanas (cada unidad didáctica), con el fin
de que las f amilias pu e dan interactuar con los estudiantes y pro f e sores.
Durante todo el proceso de recopilación de datos los autores mantuvieron el
papel de observ adores en la medida de lo p osible, pero muchas veces no
fueron capaces de permanecer totalmente en e se p apel (debido a que p ocos
padres asistieron a los e v ent os, con frecuencia se les animó a pa rtici par
directamente o compartir sus opinio nes u observaciones sobre la reun ión del
tema o evento).
Hablan también de las limitaciones de l modelo. Aun q ue el modelo trabaja para
capacitar a los padres a tene r una voz d entro de la e scu ela y se recono c e la
labor de los padres en el h ogar, la escuela todaví a n o acomete la formación de
los p adres sob re estrategi as efectivas para ayudar a sus h ij os dentro del ho g ar.
También, el papel de los padres en el proceso de toma de de cisi one s queda
definido y creado dentro de l ma rco a ct ual de la e sc uela, por lo que garantiza r
la participación de los pa dres es definido y evaluado en tér minos de la escuela ,
en lugar de l as familias. Además, no se ha n tenido en c uenta las di feren cias de
raza y origen é tnico; más b ie n, proporciona u n en fo q ue gen eral d e participació n
de los padres, independientemente de su raza, clase social o f actores
socioculturales. La pobrez a tam bién presenta grandes o bstáculos a las formas
tradicionales de partici pación de los padres. Hora ri os de trabajo, la falta de
transporte y la f alt a de cu id ado de un niño pu e den impedir que las f a milias
puedan a sistir a ev entos escolares o de voluntariado en la escuela. Apuntan
que los maestros y directivos d eben darse cuenta de que las diferencias
culturales y las p rácticas, las diferencias individuales y los m alentendidos q ue
pueden ocurrir entre los maestros y los propios padres pueden impedir las
prácticas p articipa tivas de las f amilias. Las escuelas deben reconsiderar sus
creencias sobre la participación de los padres y co ncentrarse en las fo rt alezas
de la participación de éstos.
EVALUACIÓN DE LOS PROYECTOS DE M EJORA PARA LA P ARTICIPACIÓN DE L A FAMILIA
Capítulo I - La Evaluaci ón de P rogramas Ed ucativos
84
Para ter mina r, Elliott y K ushner (2007) exploran el progreso d e la evaluación de
programas educativos a t rav és de más de tres décadas bajo la lente de un
grupo de evaluadores, principalmente del Reino Unido y de los EE.UU., que se
reúnen periódicamente desde 1972 para revisar el esta do de la técnica
evaluadora del programa educativo. Esta s reuniones llegaron a ser conocidas
como las conferen cias de Camb ridge y f ueron patrocinadas en su mayoría po r
la Fun d ación Nuffield. El nú cle o del grupo original se mantu v o y se
incorporaron otros miembros co n otros e n foques para buscar nu ev as ideas.
Hasta la f echa ha habido seis co n feren ci as, la última en julio de 200 4, que
conduce a la constru cción de un nuevo Manifiesto en el que se refleja los
cambios requeridos en la evaluación metodología e n e l cont ex to so cio/polí tico
de la primera década del sig lo XXI.
Los p articipa ntes f ueron inv itados a pro ducir d ocumentos de una página e n
forma de artículos de opinió n antes de la con f ere ncia, desta c ando su visión
personal d e los cambios en el contexto de la e v aluación de programas y las
cuestiones y los temas que desean que f ue ran con t emplados. La conferencia
se desarrolló en cuatro grupos de trabajo que trabajaron en diferentes temas a
la luz de las tareas esbozadas. Los grupo s de trabajo vinculados compartían y
discutían sus proyectos de in forme antes de su presentación a todos los demás
grupos. Se de leg ó en los coordinadores d e la conferen cia la producción de un
informe final de la c onferencia en consulta con los participantes por correo
electrónico. A continuación mo str amos el ú l timo Manifiesto presentado para la
técnica evaluadora y que reco g e los siguientes aspectos:
1. Los evaluadores deben prop orcio nar , y tene r libertad para hacerlo, l a
información que los patrocinadores de las adm i nistraciones y d e otra índole
necesitan.
2. La co munidad de evaluación debe promover una v isión del proceso de
evaluación basado en las relaciones que mejoran y no disminuyen la confianza.
3. T anto el pa trocin ador como el evaluador tiene n la ob li gación de restaurar la
credibilidad pública de la evaluación como un a f uente independiente de
conocimiento de interés para múltiples grupo s.
TESIS DOCTO RAL
José Alexis Alonso S ánchez
85
4. L a p ericia del evaluador debe ser v ista p e dagógicamente como la capacidad
de crear co n diciones q ue permitan a to dos los inte resados part i cipar en un
proceso de aprendizaje mutuo para me jorar l as formas de colaboración.
5. L a evaluación debe ser diseñ ada de f or ma que proporcione una visión de la
educación, los p ropósi tos y las prácticas, incluidas las cuestiones del p lan de
estudios, la filosofía y la implicación social.
6. Lo s evaluadores deben encontrar fo r mas de p ersuasi ón para reconocer y
favorecer juicios expertos, incluida la basada en la experiencia profe sional (por
ejemplo, la enseñanz a y el liderazgo) y la inversión personal (p or e j emplo, la de
los estudiantes, lo s padres y la comunidad).
7. El compromiso del evaluado r sobre los informes debe ser u n e le mento de la
tarea de construir democráticamente el conocimiento.
8. Los evaluadores d eben informar públicamente so bre las condicion es de
financiación y las limit acione s en las que trabajan, incluyendo las restricciones
metodológicas y contractuales.
9. La e v aluación d ebe se r un medio por el cual ta nto los que se dedican a la
política (organismos públicos y otros grup os d e interés) como los grupos
profesionales que son respon s ables d e la implementación de políticas , sean
instados p ara p o der cumplir con los requisitos d e rendición de cuentas a la
ciudadanía y a sus representantes.
10. La responsabilidad personal democrática del evaluador no se limita
necesariamente a responsabilidades contractuales o m etodológicas (como la
validez de la instrumentación). Es probable que se e x tienda a las partes
interesadas m ás allá d el patrocinador y a l a capacidad de evalu ación, para
informar a la masa social de la dispo sici ón , en to d os los niveles, de la tom a de
decisiones y el compromiso cív ico.
11. La evaluación debe explicitar y proliferar , en lugar de restringir el ran g o de
criterios para juzgar el m érito, valor o la significación de un programa. El
EVALUACIÓN DE LOS PROYECTOS DE M EJORA PARA LA P ARTICIPACIÓN DE L A FAMILIA
Capítulo I - La Evaluaci ón de P rogramas Ed ucativos
92
comunicación (40% y 39% los centros de educación Primaria y d e S ecundari a,
respectivamente).
La calidad de los programas m erece la cali ficació n de n ot abl e en el conjunto de
los aspecto s e s tudiados (3,5 en una escala de ce ro a cinco ). Únicamente se
considera insuf icie nte la labor de orientac ión y apo y o p res tada desde los
Servicios Educativos de Apoyo como los Centros del Pro fesorado y Equipos de
Orientación E d ucativa (po r de b ajo de 2, 5), y n o se ap recia n diferencias
significativas entre la calida d de unos programas y otros. La calif i cación de l a
calidad individual de ca da uno de los prog ramas oscila entre el bien y el
notable. Cabe destacar la predisposición y el interés de los centros y del
profesorado por continuar participando e n e ste tipo de programas (81%) y la
necesidad de disponer de más i nfo r mación sobre ellos (97% del pro f esorado).
Analizados los datos se propusieron u na serie de m edi das para la mejora de
los p rog rama s educativ os y de orientación para la toma de decisiones por parte
de la Administración Educativa , entre las que destacan incrementa r los niveles
de di f usión y de con ocimiento de los p rog ramas, mejorar la calidad d e los
programas, avanzar en la fo rm ación del profesorado y en el reconocimiento de
la participación, y mejorar la gestión de los prog ramas.
Por otro lado, las acciones del Plan PROA (P lan d e Refuerzo, O ri enta ció n y
Apoyo) de los cursos 200 4-200 5 y 2 005-2006, que engloba un ab anico de
actuaciones dirigidas a centros de Educación Primaria y Educación S ecundaria ,
fueron e v aluadas por el Ministerio de Ed uc ación y Ciencia. Los programas del
Plan PROA tienen como o bje tivo m ejorar los resultados educativos, en u n os
casos con med i das de ap oy o directo e individualiz ado a l a lu mnado y en otros
con la dotación de recursos para f acilitar que se produzca un ca mbio global en
el ce ntro. De e ste modo, se persigue p rop orcionar u na educación de calidad
para todos, propiciando el enriquecimiento del entorno educativo e implicando a
la comunidad local.
El Plan PROA se estructura en dos tipos de programas: el Programa de
Acompañamiento Escolar , destinado a m ej orar las perspectivas escolares de
los alumnos con d i ficultades en el último ciclo de Educa ció n P rimaria y
TESIS DOCTO RAL
José Alexis Alonso S ánchez
93
primeros cursos de Educación Secundaria, y el Programa de Apoyo y Refuerz o
en Secundaria , dirigido a los centros docentes para dotarlos de rec urso s
suplementarios que l es permitan abordar una m ejora integral de su a cció n
educativa.
En el Informe de Ev aluación del Plan PROA del Ministerio de E ducación y
Ciencia (2006), se refleja que e n el curso 2 005-2006 se diseñó y aplicó un
modelo de e v aluación d el Plan, coordinado por la p ro fe s ora Manzanares, de la
Universidad de Castilla-La Man ch a y e xperta en evaluación de programa s. Se
habilitó una aplicación informá tic a que facilitara la toma d e datos directame n te
de todos los sectores d e la comunidad e duca tiv a implicados, recogiendo
información de los diferente s agentes (pro fesores, tutores, monitores, equipos
directivos, familias y los propios alumnos), en to t al 6.984 personas, acerca de
la o rg anización, la mejora en la actitud, el interés y expectativas d e los alumnos
a los que se ha aplicado y el grado de sa tisfacción que se manifiesta con el
programa.
El Informe de e v aluación reflejó los siguientes datos. En referencia al grado de
satisfacción hay que se ñal ar que todos los imp lica dos co nsideraban
satisfactoria la participación en el P lan, tanto e n la vertiente de los Programas
de Apoyo y Refuerzo, como en Acompañamiento. Así , el 9 3,44% de las familias
encuestadas s obre el Programa d e A poyo y Refuerzo consid eraron muy o
bastante sa tis factoria la particip ación en dicho programa, cifra similar a l a de
los p ro fe si onales de la e d ucación (equipos directivos, coordinad or es, jefes de
departamento y orientadores) que v aloraron el g rado de satis f a cción como
mucho o bastante en el 89% de los casos. En el caso del A compañamiento, los
tutores implicados en el Programa consideraron muy o bastante satisfactoria la
participación en aproximadamente el 8 0% de los casos. También las f amilias
de alumnos en prog rama s de acompaña miento los valoraron positiv amente.
Para e l 90,73% de las fam il ias de alumnos de Primaria hab í an ten i do un efecto
bastante o m uy positiv o. El 87,01% de l as f amilias de los a lumnos de
Secundaria opinaba en la misma línea.
EVALUACIÓN DE LOS PROYECTOS DE M EJORA PARA LA P ARTICIPACIÓN DE L A FAMILIA
Capítulo I - La Evaluaci ón de P rogramas Ed ucativos
94
Los propios alumnos mostraron un elevado grado de satis f acción con el Plan al
valorar su s rep ercusiones en su propio traba jo escolar y rend imie nto
académico. A sí , el 91,72% de los alumnos de P rimaria consideraron que el
Programa d e Acompañamient o facilitó que desarrollaran estrategias vinculad a s
a la o rg anización de l trabajo escolar, e l 86,69% que les ayudó a realizar las
tareas a tiempo y el 8 6,43% que el Programa mejoró el comportamiento en
clase. Lo s datos son similares para Secundaria, donde un 80,79% d e los
alumnos señalan mejoras en su comp ort amiento en clase, un 86% e n la
organización d e las tareas y u n 82,56% indican que acu d en a cl ase con las
tareas realiz adas como consecuencia de la participación en el programa. Los
datos se recogen a continuación en el sig uiente grá fico:
FUENTE: Ministerio de Educació n y Ciencia, 2006 , pág.5, Gráf ico 55. Valo ración de los
alumnos de l a repercus ión sobre el trabajo escolar del Programa de Acompañ amiento Esc olar
en centros de Educac ión Secundaria.
En relación a la eficacia, el P lan ha tenido impacto en una v ariedad d e ámbitos,
desde la m ej ora del rendimiento escolar, los háb it os de estudio o el manejo de
las áreas ins trumentales , hasta la mejora de la asistencia a clase o la
integración social del alumnado. En lo que se ref iere a los há bitos y técnicas de
estudio de los al umnos, el 65,72% de los coordinadores del P rograma de
Apoyo y Refuerz o consideraron que tiene bastante o mucho impacto en su
mejora. En l o referente a la lectura, el 54,29% de los coordinadores también
consideraban que mejora ba st ante o mucho co n el Programa. Tamb i én lo s
tutores y m onitores del Program a de Acompañamiento coinciden en que est a
vertiente del Plan PROA es eficaz en la mejora de la lectura y valoraron
TESIS DOCTO RAL
José Alexis Alonso S ánchez
95
positivamente su repercusión e n los hábitos de estudio (67,84%). Los propios
alumnos estimaron que el Programa d e Acompañamiento les h a ayudado a
mejorar su dominio de las áreas instrumentales básicas.
Uno de las consecuencias más destacables observadas de la aplicación del
Plan PRO A f ue la re ducción del absen tis mo escolar y la mejora de la a siste ncia
a clase de los alumnos. Más de un 81% de los profesionales de la educación
(tutores, equipos directivos, orientadores, etc.) señalaron que el Plan h a bía
reducido el ab s entismo basta nte o mucho. Estos d atos eran es pecialmen t e
significativos en el Pr ograma de Acompañ am ie nto. El 89% de l os tutores y
monitores de este Programa se ñ alaron que la asistencia a clase mejoró
bastante o mucho.
En el Progra ma de Apoyo y Ref u erzo , el 77 , 14% de los c oordinado re s
concedieron valores med i o-altos a la mejora de la asistencia reg ular a clase,
los orientadores en el 75,86% y los equipos d ir ectivos en un 70,59%. El Plan
PROA demostró también unas repercusiones sociales muy positivas, tanto en
la mejora de l a integración social d e los alumnos como en la mejora de la
relación de las familias con e l centro. Así, el 6 5,71% de los coordinadores y el
70,58% de los e q uipos directivos consideraron eficaz el programa d e Apoyo y
Refuerzo para mejorar la relac ión de las familias. En cuanto a la integración
social d e los alumnos, el 64,71% de los e q uipos d ir ectivos y en parecidas cif ra s
los coordinadores consideraron que e l programa de Apoyo y Ref uerz o ayudó
bastante o m ucho a la integración social d e los alumnos, valoración que
aumentan los orientadores ya que más del 20% le daban el máximo valor al
programa para la integración social del alumnado. Estas cifras se veían incluso
superadas por las del Programa de Acompañamiento. A sí , es destacable que a
juicio de l 70% de los tuto res la integració n de los alumnos de S ecundari a
mejoró bastante o mucho con el Programa, cif ra que es superada en P rimaria .
La preocupación de la que ha bla mos por la evaluación de programa s se está
asumiendo en temas muy div ersos. Outón (2004) llevó a cabo una
investigación sobre Diseño, Implementación y Evaluación de Programas de
Intervención con Disléxicos , que te nía com o objet iv o ayudar a unos e scolares
disléxicos a aprender a leer y escribir, para lo cual se diseñaron, i mplementaron
EVALUACIÓN DE LOS PROYECTOS DE M EJORA PARA LA P ARTICIPACIÓN DE L A FAMILIA
Capítulo I - La Evaluaci ón de P rogramas Ed ucativos
96
y e v aluaron los correspondientes progra mas individualizados de intervención.
Estos programas se desarrollaron a partir de un modelo propio, frut o de una
reflexión teórica y de una validación práctica. El modelo reflejaba un enfoque
integrador (abierto a las diversas orientaciones teóricas exist ente s e n la
literatura de la dislexia), flexibl e, siste mático y centrado en la lectura y escritura.
Esta inv estigación pe rseguía un doble obj etivo. P or una parte, ofrecía una
visi ón general de có mo realizar un diagnóstico diferencial d e la dislexia. Y , po r
otra, presentaba una propuesta de recuperación. Se necesitaba cierto rig or
metodológico pa ra analizar y valorar si los programas res pondían a la s
características que le eran exigibles y ese rigor meto d ológico lo p roporciona ba
la e v aluación de l programa. En el diseño del modelo de interv ención con
disléxicos se incorporó la evaluación del programa como un eleme nt o
permanente dentro de la int ervención que les p ermitirí a de tec tar las
limitaciones d e cada uno de sus componentes con el p r opósito d e a segurar s u
calidad y mejorar su práct ica. No sólo se preocupaban de si se h abía n
alcanzado o no los objetivos de l programa, sino también de si se iden ti ficaban
las necesidades y punto s f uertes de los e sc olares, si se diseña ban programas
ajustados a esas necesidades, si las actividades se estaban desarrollando tal y
como se había planea do, si se modificaba el programa sobre la m arch a, etc.
Esto es, la evaluación se integraba dentro del programa de intervención como
si de un elemen t o má s se tratase, utili zando para e l lo metodologías de
investigación cuantitativ a y cualitativa, en f u nción del tipo de info r mación que se
perseguía en cada momento.
La implementación de la rec uperación f ue acompañada de una evaluación
continua con el f in de ori enta r ace rc a del progreso y de po sibles camb i os del
programa. Cuando se co nsid eraba que se habían a lca nzado los o bjetiv os
perseguidos en el p r ograma, se realizaba un s eguimiento programado del
escolar para asegurarse de que los logros alcanzados se m ant enían a largo
plazo y se generalizan a situaciones distintas a aquéllas en que hab í a tenido
lugar la i ntervención. En caso de que así fuera, se procedía a reali zar la
evaluación final y, si se co nsi deraba oportuno, la difusión del estudio mediante
un informe final. E l mode lo d e interv ención d emostró ser una h err amienta útil
TESIS DOCTO RAL
José Alexis Alonso S ánchez
97
para solventar el problema de la lectura y escritura que presentan los
disléxicos.
Pérez Just e (200 7) abordó la evaluación de resultados de p rog ramas dirigidos
a enfermos menta les gra ves y c rónicos porque e ntendía que la evaluación o
valoración d e programas se convertía en un recurso so ci al b ásico para
contrastar si esa s necesidades y demandas existentes se habí an resuelto
mediante la aplicación de los p rog ramas diseñados y aplicado s al ef ecto. Para
este autor es neces ari o contar con herramientas de clasificación y valoración
precisas q ue ayuden a abordar la situación d e d ependencia. Así, puso en
marcha una e v aluación d e la interv ención con un colectiv o en riesgo rea l d e
llegar a situ aciones de dependencia: las pe rsonas sin hogar con enfe r medad
mental grav e y crónic a. De hecho, se preguntaba si existía la posibilidad de
llevar a la práctica políticas sociale s eficaces y e ficientes si no se evaluab a su
aplicación. Con este objetiv o se d esa rroll aba la valoración d e programas, qu e
podría ser definida como un juicio de v alor sistemático real iz ado media nte
procedimientos de l méto d o científico, que p roporcionaba d e manera válida y
fiable, información pertinente que permitía to ma r d ecisiones adecuadas .
En la Comunidad de Mad ri d, la Conse jerí a de Servicios Soci ales se preocupó
por e v aluar los recursos con los que desarrollaba una red de atención a
personas con enfermedad m ental grave y cr ónica alrededor de los Cen tros de
Rehabilitación Psicosocial en los que se había desarrollado u n estilo de
atención fundamentado en la R ehabilitación Psicoso cial como e je director de la
intervención, buscando el mantenimiento de e stas personas e n l a comunidad
en las mejores condiciones de au t onomía. Estos recursos c omenzaron a
desarrollarse a fina l es de los años 80 del siglo pasad o, aunque había ten id o
una e v aluación m uy importante a partir de la aprobación en el año 2003 d el
Plan de A tención Social a Personas con Enfermedad Mental Grave y C rónica
2003-2007 (Comunidad de Madrid, 2003), uno de cu y os principales objet iv os
era aumentar la red de recursos disponibles y la organiz ación y planif icación de
la atención a este colectiv o y sus f a milias.
EVALUACIÓN DE LOS PROYECTOS DE M EJORA PARA LA P ARTICIPACIÓN DE L A FAMILIA
Capítulo I - La Evaluaci ón de P rogramas Ed ucativos
98
El Plan recogí a un marcado interés por la e v aluación, tant o global com o d e los
recursos y acciones que a p arecían conte mpladas dentro d el mismo, y la
reconocía como un elemento fundamental para la d ir ección y o rg anización del
Plan. Esta evaluación fu e desarrollada des de e l primer momento por un equipo
de trab ajo de la Univ ersidad Complutens e de M adrid (Muñoz, Panadero y
Pérez, 2 007), en e l que se e stablecieron diferentes f ases y momentos y
diversos objetivos. Así se ha realizado a lo largo de esto s años la evaluación
de la evaluabilidad del Plan, de la implementación, del proceso y
funcionamiento, a sí como de los resultados obtenidos. P or su s aportaciones a
nuestra investigación, nos centramos en la ev aluación de los resultados de los
diferentes tipos de centros.
En p ri mer lugar, te ni endo en cuenta las características de la poblaci ón objetivo
de los recursos que se incluyen en el Plan , se identificaron indicadores
comunes para evaluar los resultado s de los distinto s recursos, por e jemplo,
satisfacción, tasa de abandono y de altas, sintomatologí a psiquiátrica, días de
hospitalización psiq ui átrica, calida d de v ida , f uncionamiento psicosocial y
bienestar general. A estos indicadores se añadieron a lg unos e s pecíficos para
cada tipo de recursos, en función de sus objetiv os y sus peculiaridades.
En algunos recursos esto s indicadores son suf icientes para con oc er los
principales resultados obtenidos por los centros , especialmente en algunos
tipos como los Centros de Rehab il itación Laboral. Esto s ce ntros tienen como
misión preparar a las p ersonas afectadas de e n f ermedades m ental es crónicas
que tienen d i ficultades espe cí f icas para su acceso al mundo laboral para su
reinserción laboral y a poyarl es en la b úsque da y m antenimiento de un puesto
de trabajo en el mercado laboral. Sin e mb arg o , en otros recursos estos
indicadores son men os claros o más es casos, debid o a que sus o bjetivos
hacen referencia a asp ectos menos concretos, por ejemplo, de sarrollar
autonomía personal y so cial, a p oyar procesos globales de integración social u
ofrecer soporte social. Por ello, f ue necesario plantearse la necesidad de
introducir algunas medidas que aportaran información complementaria sobre
indicadores de resultados, para lo cual se de cidió u tiliz ar u na batería de
TESIS DOCTO RAL
José Alexis Alonso S ánchez
99
instrumentos de e v aluación aplicados po r los propios p ro fesionales d e los
centros.
Se valoró la posibilidad de realizar un estudio específico sobre los resultados
obtenidos por est os c entros, lo que aportaría u na mayor calidad y g arantía
científica, p ero se descartó porque se pensó que sería más interesante que no
fuese a lg o limitado en el tiempo y rea li zado e xclusivamen t e de f or ma e x terna,
sino que el inte rés p o r los resultados se debía instalar en la d inámica de los
propios centros, aunque tuviese que ser un trabajo a poyad o y su p ervisado d e
forma e x terna po r el equipo evaluador, para que la carga de trabajo s ob re los
profesionales no fuese ex cesiva.
En p rim er lugar, se llevó a ca bo una exha ustiva revisión d e los dominios má s
utilizados en los trabajos de ev aluación de este tip o de recursos. Tras l a
revisión rea liz ada se se leccionar on los dominios q ue s e consideraron m á s
relevantes en esta clase de medios, en r elación con l os objetiv os , y se
utilizaron los instrum entos siguientes: a) para c alidad de vida e l Satisfa cti on
with life Dom ains Scale – SLDS de Ba k er e Inta g liata (1982); b) p ara el
funcionamiento psicosocial el Glo bal Asse ss ment of Functioning – EEA G de la
Asociación P siq uiátrica Americana de 1994 recogido en e l DSMIV-TR (2000); y
c) pa ra mantener la evaluación de la satisfacción de los usuarios el
Cuestionario de Satisfacción Global de López (1994).
Después se elaboró una propuesta de dom i nios e inst rumentos que fue
presentada y discutida con los responsables del Plan y los directores de los
centros. De f orma simultánea se presentaron a los responsables d el Plan los
resultados principales de la búsqueda d e dominios e instrumentos. T ras esto s
trabajos se realizaron algunas modificaciones y se elaboró un borrador que fue
aplicado e n un estudio piloto llev ado a cabo para identificar posibles p roble mas
en su a plicación. Lo s resultados del e stu dio piloto ind icaron la pertinencia de
los dominios e i nstrumentos establecidos y la nece sid ad d e rea li zar algunos
pequeños ajustes en los instrumentos.
A continuación, se determinó el procedimiento p ara la a plicación de dich os
instrumentos y, m ás tarde, se distribuyó la versión d efinitiv a de los
EVALUACIÓN DE LOS PROYECTOS DE M EJORA PARA LA P ARTICIPACIÓN DE L A FAMILIA
Capítulo I - La Evaluaci ón de P rogramas Ed ucativos
100
instrumentos y de l procedimiento de aplica ción a todos aquellos centros, así
como las bases d e d a tos diseñadas pa ra la co di ficació n de la infor mación de
los inst rumentos. Tras e ste proceso comenzó la a plica ción sistemá tica en los
centros a f inales de 2005 y aparecieron a lg unos p equ eños problemas que se
solucionaron mediante la elaboración de una guía co n algun as indicacio n es
sobre la aplicación de los instrumentos y algunos ejemplos. Lo s datos
analizados ind icaron la utilidad de los instr um e ntos u tiliz ados pa ra d et ectar
diferencias en los perfiles de los us uarios atendidos por los diferentes centros.
Rincón (2004) evaluó los resultados de distintos programas de intervención
llevados a cabo con mujeres víctim as de violencia doméstica. El objetivo de
esos programas era establecer un programa de tratamiento breve y eficaz p ar a
víctimas d e violencia doméstica que sufrían trasto rno de e strés postraumá tico .
La a ut ora rea liz ó una rev isión te órica de la violencia dom éstica, de los
tratamientos que se ha bían desarrollado de m anera e specí fica para m ujeres
víctimas de violencia doméstica y se proponía y elaboraba u n p rograma d e
intervención. La muestra estu v o constituida por 5 0 participan t es, todas e llas
con diagnóstico de trastorno de e strés postraumático según crite ri os DSM -IV .
El programa de tratamiento elaborado se aplicó en dos moda li dades : terap i a
cognitiva y terap ia de e x posición. Ambas m o dalidades de inte rvención se
llevaron a cabo de manera grupal ( tres o cuatro participantes por grupo) y sus
componentes principales f uer on psicoeducación, relajación, terapia cognitiva y
terapia d e exposición. La prime ra modalidad constaba de och o sesiones y la
segunda de nueve, con una periodicidad semanal.
Tanto en el po s tratam i ento como en los seguimientos llevados a cabo a l mes,
tres y seis mese s de concluida la int erv ención , se a plicaro n la Escala de
Gravedad d e Sí ntomas del T rast orno de E strés Postraumático (Eche b urúa,
Corral, Amor, Zubizarreta y S ar as úa, 1997), el BDI (Vázquez y S anz , 19 9 7), la
Escala de Autoestima (Zubizarr eta et a l., 19 9 4), la Escala de Inadaptació n
(Echeburúa, Corral y Ferná ndez-Montalvo, 2000) y el Inventario de
Cogniciones Postraumáticas (Foa, Ehlers, Clark, Tolin y Orsillo 1999) . Los
instrumentos citados ind icaron que e l programa fue efe c tivo pa ra la red ucci ón
del trastorno de estrés postraumático en el 84,8% d e los casos que acabaron la
TESIS DOCTO RAL
José Alexis Alonso S ánchez
101
intervención, sin const atar diferencias estadísticamente significativas entre las
modalidades experimentales. La adhe rencia al tratamiento, asim is mo, es alta,
de un 80% para las participan t es asignadas a T er apia Cognitiv a m ás Te ra pia
de E x posición. También se produjo la mejora en otras v ariables: dep resi ón,
autoestima, inadaptación social y cognici ones postraumáticas.
Por último, con el f in de evaluar un programa p ara favorecer la participación de
las fam ilias, Duffy, Induni y Moidudd in (2010) presentaron en un inf orme los
resultados de la part icipación de los padres en la enseñanza Infantil en
California (Estados Un ido s). El informe se realizó a pa rtir de 30 ent revistas con
los padres llev adas a ca b o en tre diciembre de 2009 y en er o de 2010. Los
entrevistados f ueron seleccionados de una lista de 100 padres de fam ilia que
tienen hijos inscritos e n los p rog rama s que partic ipan en Contra Costa P MD y
con los que se había acordado p rev iamente ser contactado s para u n a posible
entrevista.
Se rea li zaron en trev istas te le fónicas por Mathematica P olicy Research para los
First 5 Contra Costa C hildren and Families C omm ission . L a partici pación de los
padres e n los programas en edad infantil y las experiencias de aprendiz aje ha
demostrado que se asocia positivamente con el desarrollo cognitivo,
académico, social, emocional y conductual. E st a investigación proporciona
información sobre opiniones de los padres y la participación en programas de
cuidado de n iños que participan en preescol ar y of rece nuevas perspectivas de
cómo los programas pueden apoyar las d iv ersas necesidades de los padres de
Contra Costa. La may oría d e los p adres señaló la importancia de una
comunicación efectiva entre padres y profesores. Tamb ié n informaron de qu e
los maestros ofrecen consejos sobre cómo ser pad res, sugerencias sobre el
aprendizaje y las recomendaciones para las actividades productivas, tan t o
generales como relacionados directamente con los p rogra ma s, además de
sugerencias para los recursos comunitarios y actividades. Ocho padres d ijeron
que no ha bían aprendido nuevo s enfoques o téc nicas de los maestros o el
personal del programa. Otros explicaron que su s niños estaban avanzados
para su edad y ya est aban f amiliariz ados con los co nceptos aprendidos en sus
programas. Incluso a q uellos padres que no creían que h abían adquirido un
TESIS DOCTORAL
José Alexis Alonso S ánchez
109
2.1. CONCEPTO DE P A RTI CIPA CIÓN
Distintos autores proponen di ferentes definiciones de p articipación que incluyen
como un elemento central la intervención en la toma de decisiones. Por e s ta
razón, se establece una estrecha relación en tre participación y democracia. No
en vano se puede deci r que se dan dos formas de concebirla; una como medio
para conseguir m ejore s resultados y mayor ef iciencia en los pro y ectos , y otra
como f in en sí mism a, ligada a la idea d e f ortalecimiento democrático. En este
sentido, se identifica co mo proceso de empoderamient o que mejora las
capacidades y el estatus d e los grupos m ás d es f av orecidos o vulnerables, a la
vez que les dota de m ay or control e inf lu encia sobre los recursos y p rocesos
políticos. Así, e l con c epto de participación alude al proceso por el que las
comunidades y diferentes sectores sociales influyen en los proyectos, en los
programas y en las políticas que les a fectan, im plicándose en la toma de
decisiones y en la gestión de los recursos para llevarl as a ca bo.
Para Santos (1996, pág. 5 2) participar es una acción social que co nsiste en
intervenir activamente en las de cisi ones y acciones relacionadas con la
planificación, la actu ación y la evaluació n . En este caso, se re fiere a a ctos
deliberados y to tal mente conscientes, nacidos del d erec ho inherente de los
ciudadanos a construir libre y responsa ble mente com o protagonistas la realidad
que viven.
Sz è ll (199 7) considera la participación en término s de proce s o permanente, y
defiende su eficacia sólo en el caso de que los m ie mbros intervengan con
conocimiento d e causa so bre los asuntos que se trat an, de ahí que la
participación deba aprenderse.
Kirk (1995 , pá g . 114) distingue entre participación y partnership (partenariado) .
En caste lla no n o e s una pa la bra que ut ilicemos con f recuen cia pero la
concreta rí amos como cooperación mutua. Al m argen de esta cooperación,
cada participante debe sabe r qué va a sa car com o f ruto de e sa relación y qué
contribución puede h acer, atendi endo a sus responsabilidades y a sus
derechos. La clav e para la participación exitosa es que se dé una clara
identificación de los beneficios mutuos que derivan de la colaboración .
EVALUACIÓN DE LOS PROYECTOS DE M EJORA PARA LA P ARTICIPACIÓN DE L A FAMILIA
Capítulo II - La Participació n de la Familia en lo s Centros Educativos
110
La p articip ación, de la f orma e n que la concebimos hoy, e s un concepto
relativamente recie nt e , au nq ue ha estado p resente en la historia de la
educación de otra forma y en relación con la mentalidad de cada época.
Sócrates, con su método dialogante, y Euclides discutiendo c on sus discípulos,
son mencionados como un inicio d e la par ticipación por S ánchez de Horcajo
(1979). Otras f or ma s de participación podrían se r las d iscusi ones e ntr e
docentes y alumnos en los siglos X VI, XVII y XVIII. Pero ha y que esperar h as ta
finales de l siglo XIX y principios del X X para que la participación de las familias,
si bien no inst ituci onalizada todavía, aparezca co n f recuencia en los centros
como la Institución L ib re de E nseñanza y las E scuelas de Poveda y Manjón en
nuestro país, o las de La Source o la Escuela Nueva de Boulogne en Fran ci a.
Los sist emas edu c ativos nacionales s urgen en Eu rop a a p rincipios del siglo XIX
como consecuencia de la Revolución Francesa. En España, l a Constitución de
1812 incorpora la idea de la educación co mo un entrama do en c uya
organización, f inanciación y co ntrol de be intervenir e l Esta do, con lo que se
sientan las base s para el establecimiento del sistema educativo español. Su
concreción definitiv a ha de es perar hasta la segunda mitad del sig lo XIX , con la
aprobación, en 1857, de la Ley Moyano . El entonces Ministro de Fomento ,
Claudio Moyano, sentó las bases el 17 de julio de 1857 de lo que luego fue la
Ley de Instrucción Pública, el 9 de septiembre de ese mismo año. Con l a
llegada de la Rest a uración, en 1876 se aprue ba una n u eva Constitución que,
aunque marcadamente conservadora, supo conjugar principios de caráct er má s
progresista como el sufragio univ ersal, la declaración de los derechos y la
tolerancia religiosa. En e l Real Decreto de 5 d e mayo de 1913 relativo a l a
organización y f uncionamient o de l as Juntas P rovinciales y Mun ici pales de
Primera Enseñanz a, se incluyen en la comp osición de esas Juntas, por prim era
vez de f orm a e x plícita y como m iembros electos, a dos padres y d os m adres d e
familia .
En la Segunda Re públ ica, e l Decreto de 9 de junio d e 1931 crea en cada una
de las universidades Con sejos Univ ersitarios de Prime ra Enseñanza, Con sejos
Provinciales e n las capitales de provincia, Con sej os Locales en los
ayuntamientos y Co nsejos E scol ares allí d onde se esti me convenien t e
TESIS DOCTORAL
José Alexis Alonso S ánchez
111
favorecer su creació n. En la composición de los Con s ejos P rovinciales
aparecen un pad r e y una madre de famil ia eleg id os por las asociaciones de
padres . En ellos se aprueban las cuentas escolares, se resuelven expedientes
disciplinarios, se rea li zan no mbramientos de interinos, etc. En los Consejos
Escolares se permiten la pa rtici pación de dos madres y do s pad res. En los
Consejos Lo c ales de Prime ra En se ñanza también participan un padre y una
madre, pero con menos competencias y relacionadas básicamente con el
material de los centros y con el cuidado de la asistencia de los alumnos.
Fuera de n uestras fronteras, los países n órdicos, esta d ounidenses y britán ico s
poseen una larga tradición e n participación educativa. En España se da esa
necesidad a partir de Franco p ara la democratización de la gestión de la
enseñanza. Document os como Po r una Nueva Escuela Pública de la X Escola
d’ Estiu de Barcelona d e 1975 o Una alternativa para la Enseñanza del Colegio
de Doctores y L icenci ados e n Filosofía y Letras y en Ciencias de Madrid de l
año 1976 , abogan por la p articipación de los padres en la vida de los centros
educativos.
Durante el f ranquismo , sólo la Le y Ge neral de Educación de 1970 permite la
participación de los padres en la vida de los centros a través d e los órganos
colegiados que denomina Conse j o Asesor y que en cada ce ntro permiten el
asesoramiento y a sist encia a la dirección del centro de los padres sólo en
cuestiones de í n dole n o aca d émica . A pesar de ello, en la práctica, la prese nci a
de los pa dres en la actividad del cen tro se hace cada vez m ás signif icativ a
debido a la evolució n de la sociedad española. La Le y e stimulaba la
constitución de a s ociaciones de padres por cen tros, poblaciones, co marc a s y
provincias. A partir de la Constitución d e 1978 se propició la participación d e la
comunidad educativa en el f uncionami ento del centro d oc ente. En los centros
escolares los padres y a tienen atribuidas mayores competencias, con funciones
con responsabilidad de gobierno y de d ir ección e n sentido e s tricto, y no de
simple ase sor amiento de la d ir ección. Cada centro d ebía te ner una asociación
de padres d e alumnos y, a través de ést a, las f a milias e j ercerían su
participación en los ó rganos colegiados del centr o. Se cre ó el Con sejo de
EVALUACIÓN DE LOS PROYECTOS DE M EJORA PARA LA P ARTICIPACIÓN DE L A FAMILIA
Capítulo II - La Participación d e la Fa milia en los Cen tros Educativos
112
Dirección co n cuatro r epresentantes de los padres e l egidos p or su asociación ,
y otros tres participan en otro órgano denomi nado la Junta Económica.
El a rtí culo 27 de la C on stitución E s pañola se desarrolló más adelante co n la
Ley Orgánica reguladora del Derecho a la Educación (LODE ) de 1985. Creó el
Consejo Escolar, máximo órgano de gobierno , compuesto también p or un
número determinado de padres de alumn os el egidos entre los m is mos, que no
podría se r inferior a un te rcio del total d e componentes del Consejo. La LODE
creó también un Co ns ejo Escolar d e Estado con el f i n de que p artic iparan t o dos
los sectores afectados en la programación general de la enseñanza.
En la Ley Orgánica d e Ordenación General del Sistema Educativo (LOGSE) de
1990 se reconoce el derech o de los padres a participar en la act iv idad
educativa en e l artículo 2.3b): La pa rtici pación y colaboración de los padres o
tutores para contribuir a la mejor consecución de los objetivos educativos .
En e l año 1995, la Ley Orgánica de la Participación, Evaluación y Gobierno de
los Cen tros Docentes (LOPEG) de 20 de noviembre refleja que tal
participación, que ya es un co m ponente sustantivo de la actividad e sc olar, s e
realice en los centros con óptimas c ondiciones . En 2002 se acomete una
reforma con la prom ul gación de la Ley d e C alidad de la Educación con la que
los Consejos Escolares pa san a ser órganos de participación en el co ntrol y
gestión de los centros.
La Ley Orgánica 2/20 0 6 de 3 de m ay o de Educación (LOE) refleja
explí citam ente la apuesta por lograr una educación de ca lidad con equidad,
una educación de calidad para todos, donde los ce ntros dispon gan de
autonomía (asignatura pendiente en comparación con el f uncionamient o de
otros sistemas educativ os europe os) para e laborar, aprobar y ejecu tar un
proyecto educativo, un proyecto de ges tión, así co mo las normas de
organización y fu ncionamiento. A demás , cita que favorecerá que sus recursos
económicos, materiales y hu man os puedan adecuarse a los planes de trabajo y
organización que elaboren, una vez que sean evaluados y v alor ados. E n su
Título V -Participación, Autonomía y Gobierno de los Centros -, Capítulo I -
Participación e n el Funcionamiento y el Gobierno de los Centros - se refleja el
TESIS DOCTORAL
José Alexis Alonso S ánchez
113
espíritu de la Le y en cuanto a la participació n. Lo s artículos 118 y 119 recogen
los principios generales y el f uncionamie nto y gobierno de l os ce ntros,
respectivamente. Est os principios los exponemos a co n tinuación por s u
relevancia e incidencia en este trabajo.
Artículo 118 . Principi os generales.
1. La part i cipación es un valor básico para la formación de ciudadano s autónomos,
libres, respo nsables y co mprometidos con los pri ncipios y valores de la Constitución.
2. La partici pación, auton omía y gobierno de los centros que ofrez can enseñanz as
reguladas en esta Ley se ajustarán a lo dispuesto en ella y en la Ley Orgánica 8/1985,
de 3 de julio, Reguladora del Derecho a la Educación, y en las normas que se dicten
en desarroll o de las mis mas.
3. Las administraciones educativas fomenta rán, en el ámbito de su competencia , el
ejercicio efectivo de la partici pación de alumnad o, profesorado, familias y personal de
administración y servicios en l os centros educativos.
4. A fin de hacer efectiva la corresponsabilida d entre el pro fesorado y las famil ias en la
educación de sus hijos, las administraciones educativas adoptarán medidas qu e
promuevan e incen tiven l a colaboración e fectiva e ntre la famil ia y la escuel a.
5. En relación con los centros integrados y de r eferencia nacional de formació n
profesional se estará a lo dispuesto en la Ley Or gáni ca 5/2002, de 19 de juni o, de las
cualificaci ones y de la F ormación Profe sional y en las nor mas que la de sarrollen .
6. Corresponde a las administraciones educat ivas r egul ar la part ici pación en los
centros que impar tan enseñanz as artísticas superi ores de acuerdo con la normativa
básica que es tablez ca el Gobierno.
7. Co rresponde a las administraciones educativas adaptar lo es tablecido en este Título
a las características de l os centros que impart en únicamen te el primer ciclo de
Educación Infantil. Esta adaptación deberá r es petar, en t odo caso, los principi os de
autonomía y participaci ón de la comunida d educ ativa re cogidos en el mismo.
EVALUACIÓN DE LOS PROYECTOS DE M EJORA PARA LA P ARTICIPACIÓN DE L A FAMILIA
Capítulo II - La Participación d e la Fa milia en los Cen tros Educativos
114
Artículo 119. Participaci ón en el funcionamiento y el gobierno de los centros públicos
y privados conce rtados.
1. Las admini straciones educativas garantiz ará n la p artici pación de la comunidad
educativa en la organiz ación, el gobierno , el funcionamiento y la evalu ación de los
centros.
2. La comunida d educativa participará en el gobierno de los centros a tr avés d el
consejo escol ar.
3. Los profesores partic iparán también en la toma de decisiones pedagógicas que
corresponden al claus tro, a los órganos de coordin ación docente y a los equi pos de
profesores que impartan clase en el mismo cu rso.
4. Corresponde a las administraciones educa tivas favorecer la partici pación del
alumnado en el funcion amiento de los centros a través de sus delegado s de grupo y
curso, as í co mo de sus representan tes en el consejo escolar.
5. Los padres y los alu mnos podrán participar también en el f unci onamiento de los
centros a través de sus asociacion es. Las administraciones educativas favorecerán la
información y la formació n dirigi da a ellos.
6. Los centros tendrán al menos los siguientes órganos colegiados de gobierno:
consejo escol ar y claustr o de profesores .
En el artículo 118 se recoge que la participación es u n e lemento primordial en
el marco de nuestra Constitución y se determina la respo nsabilidad de su
promoción p or parte de las administraciones educativas competentes. Una
participación de todos los com ponentes de la comunidad edu c ativa, es decir,
alumnado, f amilias, profesorado y resto d e trab aja dores de los cen tro s
educativos pe ro, esp e cialmente en las medidas que generen la colaboraci ón
entre las familias y la escuela.
Es e n el artículo 119 d onde se precisa la part icipación en el funcionam ie nto y el
gobierno d e los colegios. De nuevo es la A d ministración la que d e be respaldar
la implicación de la comunidad educativa en la o rg anización, e v alua ción, etc.
de los centros educativos a través del consejo escolar y a través de sus
correspondientes asociaciones. Un consejo esco lar que, como apunta García
TESIS DOCTORAL
José Alexis Alonso S ánchez
115
Moriy ón (2004 ), no se puede decir que h aya sido demasiado brillante por el
momento. Los consejos escolares, sobre to do e n la enseñanza pública,
surgieron como un pi lar fundamental en la articulación democrática de los
centros, d e tal modo que la opinión de las fa milias pesara en la deliberación
sobre los p roble ma s del centro y en la t oma de decisiones en las cuestiones
relevantes. Este autor com e nta que d espués de varios añ os de f unc ionamiento
el b alance no ha sido del todo positivo. Lo s consejos escolares han calado
mucho menos d e lo que era p revisible y qu iz á esa escasa repercusión esté
asociada co n el problema de la mediocridad con la que todo el mundo se
relaciona c on la institución educativa. La participación de las familias en la
elección de sus representantes es muy esca sa. De hecho, exist en se ri os
problemas p ara encontrar ca n didatos , reflejando además que sectores del
profesorado se pueden a leg rar de esa v ida lánguida de los consejos y que
preferirían su desaparición o reconversión en órg anos puramente consultivos.
Otra d e las responsabili dades recogidas en e l artículo 1 19 po r p arte de la s
administraciones educativ as es la formación d e las familias, ad emá s de la
información que les atañe en cuanto que son corresponsab l es d e la educación
de sus hijos. La participación depende en gran medida del entendimiento entre
los profe sio nales y las familias, sin embargo, apenas se esta blecen puentes de
unión entre los padres y los ce n tros. En much as o casi ones, no se ha tenido
una f ormación inicial preparatoria para a pr ender u nos de otros, pa r a co mpartir
la información, para la colaboración . En e s te caso, la fo rm ación de las fam ilias
elevaría su nivel pedagóg ico y comun icativ o y el niv el cu ltural de la comunidad.
En esta ley se entienden como competencias del d ir ector: favorece r la
convivencia en el centro, impulsar la colaboración con las fam ilias, promover
las evaluaciones inter nas del centro... Resal ta el papel de l equipo d ir ectivo en
el f omento de la participación de p a dres, alumnos y profesores en la vida del
centro, a sí como en la apertura de l centro a l e nt orno, por ello f igura n
competencias relat iv as a i m pulsar la colaboración con instituci ones y con
organismos que faciliten la r elación del centro con el entorno... y el de s arrollo
de cu a ntas actuaciones propicien un a fo rm ación integral e n conocimientos y
valores de los alumnos .
EVALUACIÓN DE LOS PROYECTOS DE M EJORA PARA LA P ARTICIPACIÓN DE L A FAMILIA
Capítulo II - La Participación d e la Fa milia en los Cen tros Educativos
116
Atendiendo a la revisión que h e mos realiz ad o del papel de la pa r ticipación en
las leyes educativas, se puede constatar que la evolución de la relac ión de
participación entre la escuela y la fa milia podría englobar se en diferentes
momentos que concretamos a co n tinuación . Primero, con la instauración de la
educación pública, el Estado tran s mite cono ci mientos a través de los
profesores y la fam ilia se convierte en mera receptora de inform a ción de los
centros educativos. En un segundo momento la escuela se abrió a los p a dres,
pero sólo en circunstancias m uy co ncre tas co mo las fiestas escolares, la
entrega de notas o p remios , e tc., que e s el mode l o que má s ha perdurado
hasta nuestros días. Se d a una división de tareas en la que la escuela instruye
y la f amilia edu c a (transmisión de valores de una generación a otra).
Paulatinamente, se fue m ejorando la colaboración y a parecieron las
asociaciones de p adr es. En la dé ca da de los se senta de l siglo pasado se les
empieza a demandar su contribución en actividades comunes y otras
actividades. En la déc ada d e l os setenta se vuelcan en la info r mación a los
padres que perm it a la a y uda en casa. En la actualidad la pa rtici pación e stá
cobrando relevancia en la relaci ón familia-escuela, solicitándose que también
suponga intervenir en todas las de cisiones relev antes que atañen al
funcionamiento de los centros educativos y a la educación de los alumnos. El
devenir de las p olí ticas e spañolas y, por tan to, su correspondien te legislación,
ha definido el rol de las familias en relación con dicho proceso de participación.
2.2. L A P A RTICIP A CIÓN EN L A E DU C A CIÓN
Como h e mos indicado ante rior mente, participar significa tomar p arte , hacernos
responsables de una tarea. En l os centros educativos, participar requiere poder
tomar parte a ctiv a en la elaboración y desa rr ollo del proceso educativo. No hay
que olvidar que la e ducación es una delegación de una f unción social p or p arte
de la m ism a sociedad y, por tanto, los pa dres tiene n el derecho y la
responsabilidad de participar, partiendo del derecho a la educación de sus
hijos.
San Fabián (2007, pág. 29 9) señala que es difícil concebir un se r vicio p úblic o
sin participación so cial . La tendencia d el me r cado a in v adir todas las esfe r as de
TESIS DOCTORAL
José Alexis Alonso S ánchez
117
la vida social está mo di ficando su st ancialmente los co nc eptos y prácticas
democráticas a favor de los mod el os de elección individual. La orientación al
cliente conllev a una devaluación de la ide a de participación porq ue sólo s e
limita a la elección en tre diferentes opciones. Hay u n a necesidad de buscar
nuevos espacios y nuev as f or mas de participación.
Para Murillo (2000) la participación indiv idual no debiera ser la única vía. As í,
podemos hablar de u n a participación educativa que aumentaría la calid ad de l a
educación y el en ri quecimiento de la implicación de l alumnado en su proceso
de aprendizaje. También hay que citar la participación social entendiendo la
educación como l abor com p artida y la escuela como una institución de carácter
social en la que los ciudadano s tienen el derecho y la responsabilidad de
participar. Y referido a los docentes, una pa r ticipación p rof esional que d e f i na la
enseñanza como una labo r de equipo mediante la cual se m ejora su ca lida d y
la profesionalidad docente.
Respecto a las f ormas de participación, es preciso hacer notar que e xisten
numerosas técnicas que permiten el ejercicio adecua do de la participación
como l as entrevistas, las reuniones, los debates, las tertulias, las ac tividades de
creatividad, el método de incidentes críticos, las encue st as participantes, las
actividades para a y udar al desarrollo de l niño, los juegos d e rol, la exposiciones
de trabajos, l as mesas red o ndas, los p a neles de e x pertos, etc. La participació n
en la acción tutorial, sin desdeñar otras, tendrí a muchas alternativas , pues se
podría trab ajar en la acogida a los nuevos alum nos y a sus familias,
especialmente en u n territorio con e x iste ncia de p oblación nómada como el
nuestro (inmigrant es, trabajadores de la administración nacional y regional,
etc.). Las f amilias f acil itarían las tran sici ones , pero se rí a necesario pensa r en
un Plan de Acogida que fa cil itara el traspaso de la información. Se podrían
realizar sesiones de co nv ivencia, detectar necesidades d e formac ión de los
padres, convocar a las familias d el grupo para discutir los problemas del
mismo, coordinar la actividad del tutor con los padres, servir de canal de
información entre profesores y el equipo directiv o .
EVALUACIÓN DE LOS PROYECTOS DE M EJORA PARA LA P ARTICIPACIÓN DE L A FAMILIA
Capítulo II - La Participación d e la Fa milia en los Cen tros Educativos
124
Reino
Unido
Inglaterra
y Gales
Governing Body
Irlanda
del Norte
Board of Governo rs
Escocia
School Board
Suecia Hem ech Skola Hem ech Skola
Frwaltningråd
Hem ech Skola
Frwaltningråd
FUENTE: G ómez Albadalejo, 20 06, pág. 48 y 49.
Como podemos apreciar, la rep rese ntación es mino ritaria en la may oría de los
países en los tres niv eles conside rados. Sólo en dos países existe una
participación mayoritaria e n el niv el de centro esco lar: Din a marca y Esco cia. N o
obstante, el papel desempeñado por los padres varí a e n ambas
organizaciones. El Consejo Escolar dané s dispone d e una importante
capacidad de d ecisió n, y por el con trario, el escocés cuenta sobre todo con
competencias consultiv as.
El a u tor señala que las competencias de los órganos de p articipa ción son de
dos tipos: de carácter consultivo (C) o de carácter decisorio (D ). Según la
perspectiva, en el centro escolar pueden tomarse decisiones de dos tipos:
§ Decisión (d) sob re un conjunto de aspe ct os relativos a los
procedimientos de gestión inte rn a y co tidiana de la escuela, por ejemplo ,
el establecimiento de horarios, la organización de actividades
complementarias, el mantenimiento de un ambiente cordial entre p adre s
y profesores o el control de los gastos.
§ Decisión (D) sobre aspectos importantes del f uncionami ento global del
sistema educativ o, por ejemp lo, l a asig nación del presupuesto d e l a
escuela, la deter mina c ión del número de miembros del personal d o cente
y no d ocente, su selec ción y contratación (y también en ciertos casos la
TESIS DOCTORAL
José Alexis Alonso S ánchez
125
selección del d irect or), la determinación del plan de estudios y los
métodos de enseñanza.
En e l cuadro de Gó mez Alba dalejo (2006) se m uestra un re sumen de las
competencias citadas (C, d y D) por niveles que recogemos a contin uación:
PAÍS
NIVEL NACION AL
O CENTRAL
NIVEL INTERM ED IO
(REGIONAL/LOC AL)
NIVEL DEL CENTR O
ESCOLAR
Alemania
-
C
Cd
Austria
C
CD
Cd
Bélgica
Francófona
C
-
Cd
Flamenca
C
-
Cd
Germanófona
-
-
CDd
Dinamarca
C
-
CDd
España
C
-
Cd
Finlandia
-
-
Cd
Francia
C
C
Cd
Grecia
C
C
Cd
Irlanda
C
C
CDd
Italia
-
Cd
Cd
Luxembu rgo
C
Cd
C
Países Bajos
C
-
Cd
Portugal
C
-
CDd
Reino Unido
Inglaterra,
Gales e Irlanda
del Norte
- - CDd
Escocia
-
-
Cd
Suecia
C
CD
CD
C: consulta.
d: primer nivel de decis ión.
D: segund o niv el de decisión.
Alemania: las competencias varían de un Land a otro.
FUENTE: Góm ez A lbadalejo, 2006, pág . 52 y 53.
EVALUACIÓN DE LOS PROYECTOS DE M EJORA PARA LA P ARTICIPACIÓN DE L A FAMILIA
Capítulo II - La Participación d e la Fa milia en los Cen tros Educativos
126
2.2.2. ELEMENTO S F A VORECEDORES DE LA P A RTICIP A CIÓN E N L A
EDUC A CIÓN
Las prácticas que llev an a la implantación de unas buenas relaciones fa milia -
escuela pueden ser de muy variadas caracterí sticas y to do profesional puede
imaginar formas nuevas y creativas. Ex isten d istintas clasificaciones planteadas
por los autores para ab ordar e st e tema que constituye la clave del éxito de la
participación. Así, S z èll (1997) considera que ha y que aborda r la propia
enseñanza de la participación y ésta debe hacerse de un modo participativo. El
profesorado no puede buscar por sí solo alterna tivas o acciones que fomenten
la participación, es preciso que cuente con aquellos padres más concienciados
para desarrollar uno s planteamientos comunes que interese n a las f amilias .
Muchas veces, e stos pad res e s tán organ iz ados en las AMPA cu y as acciones
han de programarse con sus correspon dientes objetivos, activ idades y
evaluación. También h a de te nerse en cuen ta que la participación n o es algo
que se consiga o no se co nsig a, sino algo que se ha de constru ir
colectivamente poco a po c o, sin quemar etapa s. No es con v eniente
culpabilizarse o culpabilizar a otros de las situ acio nes o problemas que surjan,
sólo se d e ben analiz ar las situacion es prop o niendo a ltern ativas viables y
prácticas.
Carrobles y Pé rez- Par eja (1999) con sid eran que p ara fomentar la part icipació n
hay q ue entender c uál es el papel q ue tienen los padres y madres e n la
educación, pa rtie ndo de que son ellos quiene s tienen la principal
responsabilidad e n la vida d e sus hijos. Para reco nocer ese papel se debe
acometer una a ctit ud de escucha y a ten ción ha cia la fa milia, pensando que lo
que ella pueda d ecir tiene valor e importancia, apreciando el valor de la f amili a
como educadora y propiciando con actitudes y a ctuaciones con creta s su
acercamiento y participación . La familia juega un papel muy a ctiv o, sean
conscientes o no de ell o, en la e duc ación de su s hijos, y es f undamental que
este papel lo llen e de contenido e n su relaci ón con la escuela y su participación
en la misma.
TESIS DOCTORAL
José Alexis Alonso S ánchez
127
Según estos autores, e x isten u n a serie de activ idade s tanto de aula como d e
tipo m ás general del centro, e n la que las familias puede n participar y en l a
medida de sus posibilidades, porque redundará en la apertura del centro a la
comunidad donde está inse rto. Desde participar co n cu entos, relatos, talleres,
experiencias d e sus respectivas profesiones, etc., a un sinfín de posibilida d es
más a las que sólo le pone coto la imaginación y las posibilida des reales de
colaboración. E n la práctica cotidiana de la pa rtici pación ha y un sinfín de
posibilidades de trabajo conjunto con los pa dres del alumnad o que no supone n
un gran esfuerzo organiz ativo por p arte de l profesorado, pero sí supone u n a
disposición a compartir la toma de decisiones o rg anizativas con l as familias.
Nos referimos a toda una serie de actividades, unas más cotidianas que otras,
que se realiz an en los centros. Van desde talleres o a ctiv idades en el aula o en
el centro org anizados por los pad res o realizados co n su cola boración y/o
participación, todo ello en función de las nece sid ades de la programación,
hasta semanas culturales, ce le braciones puntuales como el Día de la Pa z , el
Día d el Árbo l, el Día de la Mujer T rabaja dora, actividades realizadas alrededor
del Día d e Canarias, del Carnaval, de la Navidad, visitas, salidas, encuentros y
un largo etcétera , in tercambios con otros centros en los que pueden colaborar y
participar las familias.
Ellis y Hughes (2002) com en tan q ue l a comunicación se facilita creando
oportunidades para la relación y la convivencia. El colegio pued e organizar
actos sociale s o de diversión, e x cursion es, exposiciones de trabajos, día d e
escuela abierta, teatro, actuaciones m usic ales , en los que las dife rencias se
olviden y surjan ta reas de colaboración. L a experiencia de los padres como
educadores es un potencial que e l centro e ducativ o no pu ede despe rdiciar.
Asesorar a l profesor también es posible. Los padres saben mu c ho de sus hijos
por la práctica diaria. El plano de la personalidad inf a ntil que se manifiesta en la
escuela es diferente a l que aflora e n el hog ar. Lo s padres también pueden
colaborar en otras cosas, pues son profesionales d e otras actividades y ramas
laborales diversas que pueden aportar much o al Centro.
Es impo rt ante que todo agente (especialmente el centro educativo y la f amilia)
que int erv enga en el proce so educativo del alumno trabaje de m anera
EVALUACIÓN DE LOS PROYECTOS DE M EJORA PARA LA P ARTICIPACIÓN DE L A FAMILIA
Capítulo II - La Participación d e la Fa milia en los Cen tros Educativos
128
coordinada y con pautas comunes. Po r ello, es necesario que los padres estén
informados para poder colaborar en los diferentes aspectos de la educación de
sus h ij os. Las reuniones con las fa m ilias son reuniones de coordinación, dado
que, m e diante estos con tactos personales y directos, se ofrece una
oportunidad p ara que el centro educativ o y la familia delimiten un p lan unificado
y trabajen juntos p ara con seguir la formación int egral d el alumn o. Es un medio
para co nseguir un mayor conocimiento mutuo y una e strec ha colaboración
entre estos dos principales a g ente s de la edu caci ón del alumnado. La
participación de los padres depende m ucho má s del clima que se h ay a creado
en el grupo que d e lo s est ímulos directos con palabras. El fa c tor afectiv o e s
muy relevante, crear un clima de confianza, cordialida d y na t uralidad, en el cual
las f amilias puedan, además d e recibir las informaciones correspondientes ,
expresar su s ideas y pun t os de vista co n franqu eza y sin rep aro s. Se deba
respetar en todo momento a los padres y mostrar plena confian z a en ellos y en
su capacidad para educar a sus hijos. T i ene que haber una com u nicación
bidireccional y una relación cooperativa entre el centro y las familias.
En el ámbito de la participación c oncreta en las tutorí as, Sep lo cha (2007)
identificó trece ca rac terísticas d e é x ito d e la comunicación en t re padres y
maestros que recogemos a continuación:
§ Of recer un programa de reuniones flexible.
§ Dejar suf iciente tie mpo.
§ Prop orcionar un ambiente acogedor.
§ Esta r preparado y organizado.
§ Se r cultural mente apropiados.
§ Mant ener el enfoque en el niño.
§ Describir las f ortalezas del niño, sus intereses o habilidades.
§ An im ar a los padres para compartir ideas e i nformación .
§ Ab stenerse de responder a los comentarios aparentemente
hostiles o amenaz antes. Evitar el u so de ciertas p ala bras
negativas como inmaduro o problem a .
TESIS DOCTORAL
José Alexis Alonso S ánchez
129
§ Com partir sugerencias d e activ idades en el hogar.
§ Fina li zar la reunión con una nota positiva.
§ T omar un momen t o para reflexionar y documentar la discusión y
los planes de futuro.
Estamos v iendo que las vías y oportunidades que fa v orecen y g eneran la
participación so n muy a mplias. W iseman (2010) lo m uestra en un estudio
desarrollado e n u n aula de I nglés de octavo grado e n una escu ela de
Educación Secundaria pú blica, la Douglas Johnson Junior High School de una
gran área metropolitana e s tadounidense. El 97% de la p o blación escol ar
accedían al a lmuerz o gratis o de precio red ucido, e s decir, care cí an de
recursos. De los 22 alum nos e n e l aula, 17 eran de origen afroamericano, uno
de Asia, y 4 h ispa nos ; 9 eran chicos y 13 eran ch icas . Se diseñó un p rog rama
de poesía para proporcionar a las fa milias una variedad de oportunidades para
participar en la experi e ncia escolar de sus hijos. Incluso lo s estud ia ntes
animaron a sus fa milia s a participar a los cafés (reuniones periódicas d e poesía
que compartían co n ellos e n casa), etc. La investigación dem u estra que los
adolescentes se benefician de apoy o y tutoría para su adecuado desarr ollo y es
pertinente a sus necesidades (DePlanty, Cou lter -Kern y Duchane , 2007 ). Pero,
a pesa r de que los adolescentes se b ene f icia n de e stos cu i dados de los a dultos
que p articipan en su e ducación, la participación de las fami lia s d isminuye
progresivamente a medida que el prog reso del estudiante se dirige a los niveles
o grados superiores (Halsey, 200 5). En las escuelas se espera un está ndar de
familia, una familia c uyos miembros fue ron educados convenientem ente , que
están fa miliariz ados con la forma de trabajo d e las e scuelas y conside ran que
su f unción es u n complemento de las de los m aestros en el desarrollo de las
habilidades académicas de los niños. Este autor señ al a que a los p ro fe sio nales
no se les ha ocurrido qu e los padres no conozcan la manera apropiada pa r a
comunicarse con los profesores , de que no se sientan avergonzados de escribir
notas llenas de errores , y que ni siquiera puedan entender o interpretar las
calificaciones de sus hijos.
Alonso (2005) apunta que p ara la realiz aci ón de un trabaj o conjunto con los
padres sólo se precisa tener una a ctit ud abierta, cercana, cola borativ a,
EVALUACIÓN DE LOS PROYECTOS DE M EJORA PARA LA P ARTICIPACIÓN DE L A FAMILIA
Capítulo II - La Participación d e la Fa milia en los Cen tros Educativos
130
cooperativa y respetuo sa. No se debe olvidar que es un tr ab ajo en el que
intervienen a dultos que tienen f or mas de pensar no siempre coincidentes c on
las del pro fesorado, y que tiene n id eas originales que p u eden se r muy
enriquecedoras. Es un trabajo entre iguales cuyo objetivo es m ejorar la
educación del alumnado y en e l q ue deb en coincidir todos los se ct ores. Cuando
el profe sora do descubre e l v alor del trab a jo d e las f a milias en los cen tros
educativos y lo f aci litador a que puede ser su labor, p u es pe r mite el
conocimiento del trabajo de la escuela y lo prestigia, p otenciará y posibili tará
este tipo de cooperaci ón mucho más de lo que lo hace en la actualidad.
En esta lí nea, en el trabajo de K nopf y S w ick (20 08) se aclara que an tes de que
podamos empezar a establece r relacio nes sig nif icativ as con la s fa milias ,
debemos asegurar un buen clima en el aula y que el centro muestre implícita y
explí citam ente que se valora a lo s padres. Por su parte, Christian (2007)
escribe que, por encima de todo , los padres necesitan saber que los m aestros
de sus hijos han tomado un inte r és sincero en su educación, y que el p ro fesor
los respeta como elemento i mportante para el p roces o educativo. Esto puede
ser comunicado a las fa milias a través d e una reunión de padres y maestros o
una encuesta distribuida a las f amilias, con e l propósito de a c ercar a las
familias las me t as de aprendizaje y los valores que tiene el centro para sus
hijos. Cita que para favorecer esta relación e n el ámbito colectivo, f a milia y
escuela deben compartir los siguientes puntos:
§ Un proyecto educativo global de centro acordado entre to dos los
sectores de la comunidad ed uc ativa, incluida la AMPA y que
contemple también la s actividades que se o rg anizan desde su
ámbito (extraescolares, se rv icios, etc.), teniendo e n cuenta que
los padres y el profesorado v an renov ánd ose co nstantemente,
pero q ue los centros han de tener proyectos con voluntad de
permanencia. E s ne c esario establecer f ormas de pa rtici pación
que permitan e ste d i álogo sin que se produzca una rev isión
permanente de los P ro yectos Educativos de Centros (P EC).
TESIS DOCTORAL
José Alexis Alonso S ánchez
131
§ El control de l funcionamiento y de la gestión de l centro . Aquí
entramos en el papel que deben d esar rollar los c onsejos
escolares. Pensamos q ue las ta reas d e gestión de los centro s
deben corresponder a los e q uipos directivos y que los con sejos
deben contr olar y supervisar que éstas se desarrollen de acu er do
con las directrices previamente acordadas.
§ La voluntad d e potenciar la A MPA como elem ento aglutinador y
dinamizador de las familias del centro y d e convertirla en una
parte i ndisociable d e la escuela. La A MP A no puede s er un
contrapoder, debe ser una herramienta al servicio de un proyecto
educativo compartido.
§ Las tareas de representación del ce n tro de pu ertas a fuera: las
familias también so n comunidad ed uc ativa. Con e l objetivo de q ue
se pueda visualizar la respon s abilidad compartida, es importante
que los padres, por ej em pl o el presidente de la AMPA, pa rtici pe
en determinadas reuniones con la A dministración, en las jornadas
de puertas abiertas o en los a ctos públicos que se celebren en el
centro.
En cuanto al ámbito individual es necesario tener en cuenta los siguientes
elementos que recogemos a continuación:
§ Identificar conjuntamente valores y normas que fa milia y escu el a
tienen e n co mú n y buscar p rocedi mientos p ar a abordar los que no
son compartido s . Para que esto sea efectivo es ne c esaria la
confrontación de ideas y la negociación de significados.
§ Conocer los objetivos e duc ativos y su prioridad , ajustándolos si es
necesario, a las necesidades d e ca d a f ami lia. E s p reciso tener
una actitud receptiva hacia las aportaciones d e las f amilias y hacia
sus sugerencias.
EVALUACIÓN DE LOS PROYECTOS DE M EJORA PARA LA P ARTICIPACIÓN DE L A FAMILIA
Capítulo II - La Participación d e la Fa milia en los Cen tros Educativos
132
§ Acordar las responsabilidades concretas que los pad res han de
asumir en el seguimiento escolar de sus hijos.
§ Intercambiar puntos de vista e idea s respect o a los recursos
educativos a utilizar fuera del horario l ectivo .
Gento P alacios (1994) plasm a en el siguiente cuadro los requisitos que
considera necesarios para la participación:
FUENTE: Gent o Palacios, 1994, pág. 1 2.
Respecto al reparto de fu nciones, la so lució n no co nsist e en que todos hagan
de todo. Muchas de las frustraciones de padres y docen t es relac io nadas con la
participación pueden tener su origen e n no ha b er precisado con detalle en qu é
parte de los proceso s debe inte rvenir cada uno. E s preciso delimitar ámbitos de
competencia, de fo rma que cada s ector se implique en función de la
preparación, de la disponibilidad y del papel que le co rresponde. Los padres,
por ejemplo, n o pueden tener el m ism o gra do d e implicación en los aspectos
didácticos que en la gestión del comedor escolar. Puede ser suf ici ente con que
sean informados o consultados en el primer caso, mientras que de b en tener
capacidad de decisión en el segu ndo. S in embargo, es importante que la s
familias, junto con el r esto de la c omunidad educativ a, puedan decidir sobre lo s
objetivos del centro cuando se discute el PEC. Así pue s, es preciso concretar
para cada tema y en cada circunstancia el tipo de participación más adecuada,
respetando la cualificación profesional de los docentes y sus competencias.
CONTEXTO
SOCIO-
HISTÓRICO
INTERESES
COMUNES
OBJETIVOS
COMUNES
REPARTO DE
TAREAS
PROYECTO
COMÚN
COLABORACIÓN EN LA
REALIZACIÓN
CULTURA
PARTICIPATIVA
TESIS DOCTORAL
José Alexis Alonso S ánchez
133
Sólo es posible crear un contex to adecuado para la participación si el equipo
docente lidera el proceso y mantiene un tipo de relación padres-docentes de
tipo bidireccional, basado en el intercambio y en el contraste de pareceres. No
se puede esperar que las cosa s cambien sustancialmente si el proceso no es
liderado por los docentes . Éstos son los que han de abrir la e scu ela al e x terior,
los que han de dinamiz ar la participación de los otros se ctores de la comunidad
educativa, crear los esp acios de intercambio y organizar e l centro de forma que
sea p osibl e (y probab le) la participación . Los padres , por sí solos , nunca
podrán liderar un proceso de estas características.
Otro de los aspectos impo rt antes a tener en cuenta como favorecedor de la
participación es el de la formación, como señ ala Kñallisnsky (1999), q uien
apunta que pu e de mejorarse con la asiste ncia de los padres a jornadas y
encuentros de pro fe s ores en los q ue se anali ce la situación actual, el papel y el
futuro de la e scuel a. Recibir un a formación específica como padres en un
programa de confe r encias interactivas c on expertos como actu alment e
desarrolla la Consejería de Educación, Universidades y So s tenibilidad a través
del Plan Canario de Participación de la Familia, e s otra alte rn ativ a de acción
formativa. Esta f ormac ión ayuda a que se produzca u n reparto de tareas para
lograr la participación, que las decisiones se lleven a cab o con la colab oraci ón
de todos los m ie mbros de l grupo y que p ermi ta una estructu r ación espontánea
y solidaria.
Las circunstancias actuales no permiten plantear ex igencias p articipativ as a l os
padres que se incorp oran a un centro, per o sería deseable qu e el acto de
formalizar la ma trícula d e u n h ijo en u n a escuela significase cierto comp r omiso
de pa rtici pación, implícito o explícito, por parte de l a s familias. La escue la sol a
no puede h acer milagros. Santos (1995) opina que trabajar con los pa dres en
una c omunidad ed uc ativa exige un tiempo y una a ctitud con los que no siempre
cuentan los profesionales , y que si n o se da n estas dos condicione s ,
difícilmente pued e a bordarse la tarea de la p articipació n. No exist e
participación sin comunicación porque no hay vida social sin com unicación. La
comunicación va más allá de la información. La informa ci ón es un e l emento
clave de la participación po rq ue actú a co mo m otiv ación para d espertar e l
EVALUACIÓN DE LOS PROYECTOS DE M EJORA PARA LA P ARTICIPACIÓN DE L A FAMILIA
Capítulo II - La Participación d e la Fa milia en los Cen tros Educativos
140
En el análisis de la muestra española de PISA 2009 (Instituto de Evaluación del
Ministerio de E d ucación, 2010), que estuv o formada p or 910 centros y afectaba
a u n os 27.000 alumnos , observamos qu e una de las novedades e s el
incremento de com unidades autónomas e spañolas q ue participan con
muestras ampliadas. La op ció n nacional d e ampliación de muestra permite que
los resultados de ca da región que partici pa teng an la precisión estadística
suficiente como para poder ser com parados en tre sí y con los dem ás países
participantes en PISA. Cada co munid ad, en el ejercicio de sus co mpetencias
educativas e lig e sobre su participa ción o no en P ISA. En e l prim er estudio de
2000, España sólo participó con m uestra e s tatal. En 2003, decid ieron ampliar
muestra Castilla y León, Cataluña y el Paí s Vasco. En 2006, además de las
tres com u nidades citadas, se adhirieron Anda l ucía, Asturias, A rag ón,
Cantabria, Galicia, La Rioja y Navarra. En 2009, a la muestra estatal se
sumaron las muest ras de 14 comunidades autónomas, las antes mencionadas
y 4 que participan por primera vez con muestra ampliada: Baleares, Canarias,
Madrid y Murcia, ademá s de las ciuda d es autónomas de Ceuta y Melilla. Han
sido sólo 3 comunidades a ut ónoma s las que e n este ejercicio no han ampliado
muestra y, en consecuencia, no h ay información ind iv idualizada de resu lta dos
para ellas.
Para Canarias se h a publicado un informe de orientaciones de PISA para las
Islas Canarias a instancias d el Gobierno Autónomo con la finalidad de mejo rar
los resultados escol ares y dism inuir el fracaso escolar (OCD E, 2012 b)
considerado como una co ntribución al debate que tiene lugar actualmente en
las Islas Canarias sobre los resu lt ados de PISA. Los preparativ os pa ra la
revisión se iniciaron e n abril de 2011 y el e quipo evalua dor visi tó las islas en
junio de 2 0 11. El Gobierno de las Islas Can arias aportó los fo n dos para dicha
revisión en la q ue durante las v isitas de campo el equip o de la OCD E se reunió
con una amplia m uestra de las partes im pl icadas de la región para inte nt ar
determinar los m otivo s de los resultados de PISA e identificar la mejor vía a
seguir. El equipo se reunió, entre otros, con el Presidente del Gob ierno y la
Consejera competente e n materia de educación, con varios jef es de servicio d e
esta Consejería, estudian t es, profesores y directores de centros escolares de
Educación Pri maria, Secundaria, Bachillerato y de centros que ofrecen todos
TESIS DOCTORAL
José Alexis Alonso S ánchez
141
los ciclos, rep rese ntantes de asociaciones de padres y madres, consejos
escolares, empresarios, sind icatos, municip ios y med ios de comunicación;
estudiantes, prof es ores, deca n os y vicedecanos de universidades que ofrecen
títulos d e enseñanz a de fo rm ación inicial y permanente d e profesorado y con
inspectores educativos, expertos, y directores territoriales e insulares de
educación.
Los datos han mostrado que Canarias tiene uno de los niveles más bajos en
participación de los padres en los centros educativos, situándo s e a la cola de l
Estado. Esta situación repe rcute d e forma negativ a en el rendim ient o edu c ativo
de los estudiantes d el A rchipiélago, según refleja e l informe. PIS A vincula e l
interés de los progenitores al éxito educativ o y asegura que los e stu diantes
rinden me jor cuando los padres, los profesores y los centros escolares tienen
altas expectativas para e llos. Un indicador de la participación de los padres en
la educación de su hijo e s la presió n que ejercen sobre el centro d o nde e stu dia
el niño para que f ije niveles académicos altos para sus estudiantes y logre
alcanzarlos. PISA so l icitó informa ció n so br e est a cuestión a los directores
escolares y comp robar on que e l grado de presión que ejercen l os padres en los
centros educativos p ara elev ar el nivel aca démico es insig nificante. En las Islas
Canarias sólo el 5% d e los alu mnos asiste a centros en los que el directo r
informó d e gran cantidad de padres que presionan para que con siga niveles
académicos a ltos. El 58% de los alumnos está n en centros donde sólo unos
cuantos padres lo hacen. Para el total de España las cifras son algo mejores:
10% y 54% respectivamente ; y en la zona OCDE la media se elev a al 2 0 % y
70% resp ectiv amente, pues s ólo un tercio de los alum nos e stán en centros en
los que pocos padres presionan.
A continuación mostramos una gráfica ( OCDE, 2012b ) que mue s tra los da to s
de presión de los padres sobre los centros para que consigan niveles
académicos altos en nuestro país:
EVALUACIÓN DE LOS PROYECTOS DE M EJORA PARA LA P ARTICIPACIÓN DE L A FAMILIA
Capítulo II - La Participación d e la Fa milia en los Cen tros Educativos
142
FUENTE: O CDE, 2012b, pág. 42. Fi gura 4.1. Presión de los padres sobre los centros para que
consigan nivel es académicos altos .
Entre las cau s as que motivan la baja participación familiar en la co mun id ad
educativa, sig nif icativ ame n te alta e n los niveles de Se c undaria, la OCDE refleja
en su informe u n nivel de m arginación social relat ivam ente alto en Canarias y
un nivel e duc ativo y pr o f esio nal de los padres relativamente ba j o . Según PISA,
los padres mejor ed uc ados pa rticip an más en la a ctiv idad esco lar de sus hijos
TESIS DOCTORAL
José Alexis Alonso S ánchez
143
que los padres con niveles e ducativos m ás bajos, que pueden d e sanimarse a
la hora de involucrarse e n los centros esco l ares debido a que so n conscientes
de su situación.
También hac en re fer encia a la actitud de los centros educativ os hacia los
padres. A menudo, los padres y los centros escolares carecen de una base
común para discut ir los n iv eles d e rendim ie nto estudiantiles, pues sólo el 2 7 %
de los a lu mnos son evaluados u tili zando pru ebas n o rm alizadas que los padres
puedan en t ender. La OCDE advierte que el sistema ed uc ativo no cuenta con
los progenito res en la toma de de cisi ones vitales en el rendimiento escolar. En
asuntos cruciales, como si se hará rep e tir curso a su hijo, a los padres se les
notifica la decisión del profesor en vez d e invitarles a discutir qué p odrí a
hacerse. Tampoco tienen derecho de a p elación, p ueden q uejarse, pero no
supone diferencia alguna. Y en contraste con muchos países, los padres de
Canarias tienen muy poco derec h o a elegir el centro al que acude su hijo.
Durante la visita del equipo d e la OCDE to das las partes int ere sadas de las
Islas Canarias convinieron en la i mpo rt ancia de hacer más pa ra estimular la
participación d e los padres en la vida a cadé mica de los cent ros. La necesidad
de identificar mejores maneras de captar a las familias p ara motiv ar a l os
alumnos para que aprendan f ue subrayada por la Cons ejería en sus solicitudes
de información al equipo d e la OCDE. Según los respon sa bles del estud io los
centros de Educación Secundaria encuentran más di ficultades a la hora d e
captar a los padres que los de Primari a.
Entre las recomendaciones recogidas en el Informe se insiste e n fomentar una
mayor participación de los p adres y de la fa milia en la vid a escolar y e n la
educación d e los alumn os, y que d eben evaluarse los programas existentes
para comprobar qué es lo que fun cio na. Los cen tros escolares necesitan llegar
a los progenito res, a cogerl es, responder a sus preguntas e inq uiet udes,
compartir las prueb as del re ndimiento escolar de una fo r ma q ue los pa dres
puedan entender y tra tarles co mo iguales en la em presa conjunta de ayudar a
sus hijos a aprender. L a participación de los abuelos y de otros cuida dores
también debería considerarse, así como prog ra mas e sp ecíficos para e ll os.
EVALUACIÓN DE LOS PROYECTOS DE M EJORA PARA LA P ARTICIPACIÓN DE L A FAMILIA
Capítulo II - La Participación d e la Fa milia en los Cen tros Educativos
144
2.3. L A F A MILI A A CT UA L
En los últimos treinta años hemos asistido a d iferentes cambios en el seno de
la f amilia de una amplitud como jamás se habían vivido con anterioridad en los
países industrializ ado s. La imagen de la familia nuclear (padre, madre e hijos
que viven bajo el m ismo techo) si bien sigue siendo dominante , no constituye
un m o delo p riori tario. Los valores que caracterizaban la institución del
matrimonio: estabilidad, fidelidad, exclusividad y procrea ción, ya no tien en la
misma importa ncia. La relig ión tiene menos i nfluencia sobre el m odo de v ida de
las familias y aparecen nuevas creencias. Aumenta la inf l uencia de los expertos
y de los medios de co municación sobre l os comportami entos parentales y
familiares. L os valores que priman están ligados al consumo, a la promoción
individual y a la grati ficación inmediata, y es f recuente pensar en el niño en
términos de coste, como una ca rg a en e l presupuesto fam iliar ya e x hausta por
los numerosos gastos .
Desde hace unos años las agencias socializadoras n o son sólo dos – la escuela
y la fa milia-, y a que ha irrumpido br uscamente un nuevo factor que de un modo
u o tro compite en esa tarea con algunas ventajas deriv adas de la p otencia de
sus imágenes, aunque cie rtamente no co n la calidad de todos sus contenidos:
los medios de comunicación de masas. Por e sta razón, la colabora ción familia -
escuela se hace hoy un a cuestión de estricta superv ivencia d e amb as y d e la
formación adecuada de los niños.
Respecto a los c ambios en la so ciedad a ctual, podemos decir que un
imaginario reloj que representara con cada segundo períodos de diez años d e
la existencia del planeta, nos mostraría que la aparición de la vida fu e hace
48.000 h oras, la aparición de l hombre hace 2 4 horas , la aparición de la ciencia
hace unos 40 segundos y la conquista del e spacio hace p oc o má s de 3
segundos. Sin embarg o, aproximadamente en los últimos 20 segundos del
supuesto reloj, la población del planeta se ha triplicado y la ca ntidad de
descubrimientos, inventos y modificaciones generado s p or ese ser humano de
hace 24 horas supe ra tod o lo p rod ucido durante las 23 horas, 59 minuto s y 40
segundos restantes. V ertiginoso. Algunos investig ado res a f irman que hay d a tos
TESIS DOCTORAL
José Alexis Alonso S ánchez
145
para su p oner que la informa ci ón diaria c ontenida en un periódico relat iv amente
importante de hoy es m ay or que la que poseía un campesino europeo del siglo
XVII durante to d a su vida, y sin embargo, el ce rebro es prácticamente el
mismo.
El ser humano h a sufrido y producido importantísimos cambios a lo largo de la
historia, aun q ue le cueste mucho modificar sus h ábito s , e s d ecir, cam biar . Pese
a e ll o, observamos que lo ún ico que no cambia es la tende ncia a no cambiar,
pero no podemos no camb i ar. En esta línea, Andrej (1978) indica que si no
hubiéramos sido fuertemente desafiado s por cambios descom unales,
probablemente no hubiéram os p asado de ser unos sim páticos simios a rbóre os
y ve g etarianos . Y los cambios su p onen crisis que son un d es afío a nuestra
inteligencia, a la capa cidad de adapta ci ón, a la ca p aci dad de responder del
modo más funcional para nosotros a desafíos del medio, tanto externo como
interno. Po r eso apunta Senge (1990) que hoy la h umanida d crea más
información de la que puede absorber, alienta mayor int erdependencia de la
que na die puede administrar e impulsa cambios con una ce l eridad que nadie
puede seguir.
La institución esco lar n o ha cambiado al ritmo con que lo h a hecho la institución
familiar en las últimas d écadas. La escuela se ve obligada a int e grar nuevas
formas de org anización t an variadas y diversas como la sociedad que nos
rodea. E l conoci miento y la comprensión de estas dinámicas cambiantes y su
repercusión en l os indiv iduos y en la v ida escolar, es el primer p aso q ue
propicia desde la escuela un acercamiento favorable.
En orden a una me jor clarif icació n nos parece importante re coger la propuesta
de Bronfenbrenner (1979) que ofrece un mode lo que incluye cu atro siste mas
para e ntender la realidad en la que está incluida la familia. Este mo d elo lo
reflejamos en la figura que m os tramos a continuación:
EVALUACIÓN DE LOS PROYECTOS DE M EJORA PARA LA P ARTICIPACIÓN DE L A FAMILIA
Capítulo II - La Participación d e la Fa milia en los Cen tros Educativos
146
FUENTE: Dom ingo y Lópe z, 2008, pág. 20, Figura 1. Modelo Ecológico del Desa rrollo .
Es en este microsistema, el d e la f a milia y el centro escolar, donde residen las
relaciones m ás p róx imas e íntimas que una persona tiene en su en t orno. El
microsistema co ns tituye un pa trón de actividades, roles y relaciones
interpersonales que la persona e n desarrollo experimenta en un ento rn o
determinado, co n caract erí sticas f ísicas y m at eriales particulare s. La f amilia ,
junto con la escuela, constituye una de las partes más importa ntes, si no la que
más, con sus propias características y pecu lia ridades.
Para K ñallinsky (1999b, pág. 8 1) los fenómenos int ra familiares pa r ecen
irreversibles, ya no hay un sólo m odelo de famil ia, sin embargo ex iste una
dimensión de pe rm a nencia. L a familia sigue sien do el lugar principal de la s
relaciones d e afecto entre niños y adultos, de transmisi ón de val ores y herencia
humana, de e ducación y de construcción de la i dentidad . La familia sigue
siendo el punto de refugio más importante. Es im prescin dible tomar concien ci a
MACROSISTEMA :
Valores, principi os y
normas de un
grupo social
EXOSISTEMA :
Característic as
particul ares d e un
determinado
entorno
comun itario
MICROSISTEMA :
Familia y Centro
Escolar
SISTEMA
ONTOGÉNICO :
Rasgos Person ales
M
E
S
O
S
I
S
T
E
M
A
TESIS DOCTORAL
José Alexis Alonso S ánchez
147
del momento histórico-social en el que estamos viviendo , pues se han
descentrado nuestros marcos de referencia y hay q ue a d aptarse a otros.
Swick (2004) cree qu e l a di námica familiar ha sido alterada hasta tal pun to
que muchos investig adores creen que el abismo que se ha producido en tr e
la familia y la escue la es grande. De o tro lado, Bronfenbrenner (2005) ref lej a
que las familias son má s diversas en la estructura y estilos, su s miembros
pasan menos tiempo junto s, son más pobres, necesitan más educación que
nunca en la historia, son má s propensos a s er so lteros y han cambiado s u bas e
de valores por ser más protectores con sus hijos. Actualmente la sociedad
exig e m ás de los indi viduos y las f amilias, y se les requiere u n mayor n iv el
educativo, más ca p acitación para el trabajo , más aumento de tiem p o en el
trabajo, lo que supone me n os tiempo para esta r con la fam il ia y con los
sistemas que la alimentan. P ar ece que todos se mue str an d e acuerdo en que
los pa dres p articipe n (en el trabajo, en la escuela , en la comunidad, etc. ), per o
nadie h a proporcionado el tiempo, ni los recursos, para que puedan atender a
esas peticiones desde distintos ámbitos.
Kñallinsky (199 9 b) refleja que el n iv el m edi o de escolaridad de los padres ha
aumentado, so bre todo, en lo que concierne a la mujer. Las m uj eres
universitarias se casan me n os, más tarde y tienen menos h ijos que las que no
tienen e st udios. Además, incide en que las relaciones entre padres e hijos
también han variado y los roles parentales están ho y e n p lena redefinición, son
más intercambiables que a ntes de los años 70 del siglo X X. Podemos decir que
hay más diálo go y comunicación. Si bien la autoridad no ha desaparecido
completam ente , se em pie z a a tomar concien cia de que la permisividad, la
laxitud y la f alta de autoridad tie n en también m a los efectos sobre los niños
(Kñallinsky, 19 99b, pág. 81 ). Cada vez má s, se n ecesita una p reparación
mayor para ser padres. En la actua li dad, casi todo s los n iños son planeados y
ocupan un lugar relativ o en la vida de sus padres , y la nata li dad d esciende
continuamente.
Esta auto r a junto con De L a Guardia (2007) o bserv an una pérdida creciente de
los lazos pad re-niño. Así, los n iños de pa d res se parados tienen en tre 6 y 7
EVALUACIÓN DE LOS PROYECTOS DE M EJORA PARA LA P ARTICIPACIÓN DE L A FAMILIA
Capítulo II - La Participación d e la Fa milia en los Cen tros Educativos
148
posibilidades sobre 10 de perder e l contacto con s u p adre. El lazo madre-hijo
es el nú cle o alrededor del que se operan las rotaciones f a m il iares, el padre
pasa a un segundo plano y no es indispensable para el niño. Sin embargo, u na
característica de nuest ros días es q ue los padres se impliquen en el cu idado de
los n iños pequeños y compartan e sa tarea con la mad re, respondiendo a sus
necesidades de igual f orma. Estos padre s, despu és de tantos discursos
sociales a propósito de la d e mocracia y d el modelo padres -amigos con
educación horizontal, en sucesión al mod elo pad res- f ormad ores o autoritarios,
sufren la indecisión del rol que deben tomar, tem en el autoritarismo que ellos
vivieron y no sabe n cómo e jercer la autoridad. Esto ha traído com o
consecuencia el debilitamiento de la autoridad de los padres, d e los pro fesores
y, en general, de los adu lt os para educar no sólo en las normas sociale s, de
civismo o profesionaliz ación a los alumnos, sino en la necesaria co nstrucci ón
de valores.
Como declara Gil (2007), e xiste una redu cci ón del tamaño de la f amilia y cada
vez ha y má s familias con hijo ún ico, lo que condu ce a la progresiva
desaparición de los hermanos y a la emergencia d e otro tip o de relació n
fraternal con los h ij os de las nu ev as parejas de su s pa dres. Señala que e n la
actualidad hemos pasado de la expresión conocida como sociedad de fa m ilias
(en la que dom i naba el patriarcado que instaba a las personas a sacrif icars e
por sus fa miliares y pariente s) a una sociedad de individuo s , donde los vínculos
familiares está n subordinados a la b úsqueda del propio interés personal
individual (Gil, 2007, pág. 13). La fam ili a es cada vez más libre, fluida,
anárquica, informal, espontánea e irregular , y ha aum entado la relación entr e
abuelos y nietos. Aunq ue la madre de b e co nciliar su vida laboral con su vida
familiar, ya que la or ganiz ación de l hogar sigue estando sobre su s hombros, los
abuelos se están conv irtiendo en un apoyo fundamental en el cuidado de los
hijos.
Esta diversidad familiar ha sido interpretada como m uestra de l o que Martí n
(2000) llama crisis de la fam ilia , y su tendencia a la desintegración y que
evidencia de nuevos m odos de e nt ender las relaciones fam iliares . Lo que está
en crisis no es la f amil ia en sí, sino un determinado modelo de familia , pues la
TESIS DOCTORAL
José Alexis Alonso S ánchez
149
familia no es estática y n o ha permanecido inalterable con el transcurrir de l
tiempo. A lo largo de la historia y en las d iversas culturas, los d ist intos grup os
humanos han ido gen erando estruct uras f amiliares tan diferentes entre sí como
la monogámica y polig ámica, la familia extensa (con varios n úcle os familiares
en su interior) y la fa milia mononuclear, que es má s preponderante entre
nosotros ahora. Estas diversas familias no solo han diferido en estructuras, sino
también en las f u nciones que d esemp añaban sus miembros p or sepa ra do y
todo el grupo familiar e n conjunto. Por otra parte, la percepción de que somos
iguales viene abrigando la posición cómoda d e los hijos o de los jóvenes d e
merecer lo que se tiene sin tener que ganárselo. La mayorí a, s obre todo los
alumnos, pese a no tener condiciones socioeconómicas favorables, despliegan
una actitu d profundamente hedonista. Los h ij os, insta l ados en la casa paterno -
materna, rech az an trabajos por co nsiderarlos de poca m onta (dependientes,
repartidores, etc.). Aun así, requieren de ropa y ca lz ado de última m oda ,
ordenador, ipod, mó v il de última generación y un largo e tc éte ra de e x igencias.
Sin embargo, pese a que son los padres quienes so lv entan los gas to s, son
incapaces de exig ir a los hijos que cumplan con las n or mas de casa, cuando
las hay, porque no saben muy bien cómo hac erlo.
En los últimos años se han p r oducido modificaciones paulatinas en diversos
planos que han r o to el sistema f amiliar aparente mente mo nolí tico.
Comenzando por el p lano legal, una serie de reformas han te nido amp li as
repercusiones en el ámbito familiar. De entre ellas, es preciso destacar por su
relevancia las establecidas de cara a la equiparación jurí dica entre sexos y
cónyuges, la equiparación entre hijos nacidos dentro y f uera del matrimonio y la
promulgación de u n a ley de se paración y divorcio, al hilo d e la disociación e ntr e
ámbitos civil y religioso del matrimonio.
Según Ripoll-Millet (2 001), n o sólo se han produ cido modifi c aciones en el
marco jurídico, sino que éstas han corrido en paralelo a las que han acaecido
en el ámbito de las ide as y las a ctitudes. Actualmente se produce una
aceptación y justificación creciente del div orcio, del trabajo de la mujer fuera de
casa, de la maternidad en solitario, de la planificación familiar o del reparto
igualitario de tareas en el hogar. E s tos c amb i os ideológicos s on tanto más
EVALUAC IÓN D E LOS PROY ECTOS DE M EJORA P A RA L A PART ICIP A CI ÓN D E LA FAM ILIA
Estudi o I - Eval ua c ión de los Proyect o s de Part i c ipación de la F ami l ia e n lo s Ce n tr os Educat ivos Canari o s
252
Ítem 4: La cali dad d e l a co m uni cac i ón del ce ntr o hacia l as fam il ias es
adecua da.
La m ayor p arte de l as valor ac i ones se m uestr an m u y d e acuerdo y totalm ente
de acuerdo, con una frecuenc i a d e 117 ( 52,7%) y 79 ( 35,6%) respectiva m ente,
con l a af i rm aci ón d e que l a calida d d e la co m uni cac ión de l os centros ha c ia l as
fam i l ias es ad ecuada. Se puede ap reciar q ue no ex i ste el total desacue rdo, y el
porce ntaj e acum u lado e n el valor 3 es só lo de l 11 ,3%.
Fre cue nci a
Porce nt a j e
Porce nt a j e vál i do
Porce nt a j e acu m ul ado
Válidos
2
3
1,4
1,4
1,4
3
22
9,9
10,0
11,3
4
117
52,7
52,9
64,3
5
79
35,6
35,7
100,0
Tota l
221
99,5
100,0
Pe r didos
Siste m a
1
,5
Tota l
222
100,0
N
Válidos
221
Pe r didos
1
Me dia
4,23
Mo da
4
De sv. típ .
,678
Varia nz a
,460
TESIS DOCTORA L
José Alex is Alo nso Sá nche z
253
Ítem 5 : La cali dad de l a relación fam i lia -centro es a pro piada .
Se m anti ene l a dinám i ca ante r i o r y sólo uno de l os encuestados está
totalm ente en desacuerdo con que l a cali dad de la relación fam i lia - ce ntro es
apro p i ada. El 9 0,1% se m u estra entre d e acuerdo y t otalm ente de acuerdo con
l a ca li d ad de esta relac i ón.
Fre cue nci a
Porce nt a j e
Porce nt a j e vál i do
Porce nt a j e acu m ul ado
Válidos
1
1
,5
,5
,5
2
19
8,6
8,6
9,1
3
64
28,8
29,1
38,2
4
105
47,3
47,7
85,9
5
31
14,0
14,1
100,0
Tota l
220
99,1
100,0
Pe r didos
Siste m a
2
,9
Tota l
222
100,0
N
Válidos
220
Pe r didos
2
Me dia
3,66
Mo da
4
De sv. típ .
,842
Varia nz a
,708
EVALUAC IÓN D E LOS PROY ECTOS DE M EJORA P A RA L A PART ICIP A CI ÓN D E LA FAM ILIA
Estudi o I - Eval ua c ión de los Proyect o s de Part i c ipación de la F ami l ia e n lo s Ce n tr os Educat ivos Canari o s
254
Ítem 6 : El ce ntro ofrece oport unida des de part i c i pación a l os padres y m ad res .
Se pone d e m ani fi est o que e l ce ntr o ofr ec e opor tun i d ades d e pa rticipación a l os
padr es, pues l a m a yoría está m uy o total m ente de acuerdo con las
opor tun idades de participación que se ofrec en ( 8 3,8%). La m edi a (4 ,22) y l os
pocos qu e no están de acuerd o ( 2, 3%), parec en confirm ar e sta af i rm aci ón.
Fre cue nci a
Porce nt a j e
Porce nt a j e vál i do
Porce nt a j e acu m ul ado
Válidos
2
5
2,3
2,3
2,3
3
29
13,1
13,2
15,5
4
99
44,6
45,0
60,5
5
87
39,2
39,5
100,0
Tota l
220
99,1
100,0
Pe r didos
Siste m a
2
,9
Tota l
222
100,0
N
Válidos
220
Pe r didos
2
Me dia
4,22
Mo da
4
De sv. típ .
,757
Varia nz a
,573
TESIS DOCTORA L
José Alex is Alo nso Sá nche z
255
Ítem 7: Lo s padr es tienen cauce s para colaborar con el centro en la tom a de
deci s i o n es sob re co nv ivenc i a y r endim i ento .
Destaca que se e stá m u y de acuer do con que l os padres tiene n cauces par a
col ab orar co n el ce ntr o en l a to m a de deci s i o nes sobre con v i vencia y
rendim i ento , clave que recibe cas i l a m ita d d e l as va lor ac i on es (45%). Un
escaso 6, 8% no está de acue rd o y 44 ( 19,8% ) de l os pa rt i c i pantes se m uestr an
totalm ente de a cuerdo.
Fre cue nci a
Porce nt a j e
Porce nt a j e vál i do
Porce nt a j e acu mulado
Válidos
1
1
,5
,5
,5
2
14
6,3
6,4
6,8
3
60
27,0
27,4
34,2
4
100
45,0
45,7
79,9
5
44
19,8
20,1
100,0
Tota l
219
98,6
100,0
Pe r didos
Siste m a
3
1,4
Tota l
222
100,0
N
Válidos
219
Pe r didos
3
Me dia
3,79
Mo da
4
De sv. típ .
,854
Varia nz a
,729
EVALUAC IÓN D E LOS PROY ECTOS DE M EJORA P A RA L A PART ICIP A CI ÓN D E LA FAM ILIA
Estudi o I - Eval ua c ión de los Proyect o s de Part i c ipación de la F ami l ia e n lo s Ce n tr os Educat ivos Canari o s
256
Ítem 8 : La fo rm aci ón del profesorado para ge n erar la participac i ón activa de l os
padr es y m adr es es ad ecua da.
La form aci ón de l profesorad o par a ge nerar la parti c ipación activa de l os padres
es ad ecuada , com o l o co nstata el 74,3% de las val orac i o nes q ue están d e
acuer do o m uy de acu erdo, au n q ue se re f leja una m oder ada di sp ersión en l as
puntua c i ones con una desv i ac ión típica de 0, 881.
N
Válidos
216
Pe r didos
6
Me dia
3,43
Mo da
3
De sv. típ .
,881
Varia nz a
,777
Fre cue nci a
Porce nt a j e
Porce nt a j e vál i do
Porce nt a j e acu m ul ado
Válidos
1
3
1,4
1,4
1,4
2
24
10,8
11,1
12,5
3
90
40,5
41,7
54,2
4
75
33,8
34,7
88,9
5
24
10,8
11,1
100,0
Tota l
216
97,3
100,0
Pe r didos
Siste m a
6
2,7
Tota l
222
100,0
TESIS DOCTORA L
José Alex is Alo nso Sá nche z
257
Ítem 9 : El p royecto m ej orar á la p art i c ip ac ión a cti va de las fam i lias en e l c entro .
La m ayor ía de lo s part i c i pantes valo ra n pos i t i vam ente el p royecto (m edi a d e
4,32) , pues se m uestr an m uy d e acuer do qu e m e j or ará l a part icipa c i ón act i v a
de l as fam i lias en el centro 9 6 (4 3 ,2 % ) y total m ent e de acu erdo 98 (44,1%).
Ni ngu no de l os encuestados pre sent a u n desacuerdo total y só l o un o de l os
consultad os está e n desacuerdo (0,5%).
N
Válidos
220
Pe r didos
2
Me dia
4,32
Mo da
5
De sv. típ .
,689
Varia nz a
,475
Fre cue nci a
Porce nt a j e
Porce nt a j e válido
Porce nt a j e acu m ul ado
Válidos
2
1
,5
,5
,5
3
25
11,3
11,4
11,8
4
96
43,2
43,6
55,5
5
98
44,1
44,5
100,0
Tota l
220
99,1
100,0
Pe r didos
Siste m a
2
,9
Tota l
222
100,0
N
V á l i d o s
2 2 0
P e r d i d o s
2
M e d i a
4 , 2 9
M o d a
4 a
D e sv. t í p .
, 7 1 8
V a r i a n z a
, 5 1 6
EVALUAC IÓN D E LOS PROY ECTOS DE M EJORA P A RA L A PART ICIP A CI ÓN D E LA FAM ILIA
Estudi o I - Eval ua c ión de los Proyect o s de Part i c ipación de la F ami l ia e n lo s Ce n tr os Educat ivos Canari o s
258
Ítem 10: El proye cto m e j ora rá l a part i cipac ión d e l as fam ili as en el proceso
educativo d e sus hij os .
En rel ac ión a si el p roye cto m ej orar á la part i cipac i ón de l as fam il ias en e l
proce so educat i vo de sus hi j os , l as valor ac ion es son pr áct ica m ente i dénticas
que en el apar t a do anter i or, y l a coi nc i dencia entre m uy y to talm ente de
acuer do es to ta l , c on 42,8% par a c ada una de estas c l aves.
Fre cue nci a
Porce nt a j e
Porce nt a j e vál i do
Porce nt a j e acu m ul ado
Válidos
2
2
,9
,9
,9
3
28
12,6
12,7
13,6
4
95
42,8
43,2
56,8
5
95
42,8
43,2
100,0
Tota l
220
99,1
100,0
Pe r didos
Siste m a
2
,9
Tota l
222
100,0
N
Válidos
220
Pe r didos
2
Me dia
4,29
Mo da
4 a
De sv. típ .
,718
Varia nz a
,516
TESIS DOCTORA L
José Alex is Alo nso Sá nche z
259
I .6.2 . RESULT A DOS Y D IS CU SI ÓN DE L OS RESULT A DOS GENER A L ES Y
POR Í T EM S A PORT A DOS P OR L OS MIEMBROS DE LAS CCP
A co nt in uac ió n , recogem os y a na liza m os l os resu l tados correspond i entes a los
m i e m bro s d e l os C om i si ones de Coo rdin a ci ón Ped agógica de l os centros.
Recorde m os que l as cl aves del cuestionar i o ad m i ni st r ado a l os par t icipantes
consi d eran 1 ( Na d a de acue r do), 2 ( P oco de a cuerdo), 3 ( De acue r do), 4 (Muy
de acue r do) y 5 (Tota l m ente d e acuerdo con el enun ciad o ).
El nive l de
partic ipación de las
fa milias en el ce ntro
e s aprop iado
(Íte m 1 )
El pro f e sor ad o
e stimula la
partic ipación de las
fa milias
(Íte m 2 )
El AMP A de l ce ntro
organ iza activid ade s
frecue ntemente
(Íte m 3 )
La ca lidad de l a
co m un i c ació n de l ce ntro
hacia las f a milia s es
ade cuada
(Íte m 4 )
N
Válidos
214
214
200
214
Pe r didos
0
0
14
0
Me dia
2,96
3,82
2,92
4,19
Mo da
3
4
4
4
De sv. típ .
,807
,767
1,188
,668
Varia nz a
,651
,588
1,411
,447
La ca lidad de l a
re lación fa m i lia-
ce ntro e s
aprop iada
(Íte m 5 )
El cen tro ofre ce
opor tun idade s de
partic ipación a l os
padre s y madre s
(Íte m 6 )
Los pa dre s tie ne n cauce s
para co l ab o rar con e l
ce ntro e n la t o ma de
de cisi one s sobre
convive ncia y ren dimien to
(Íte m 7 )
La for mac ión del p rofe sor ado
para ge ne rar la par ticip ación
activa de lo s pa dre s y
mad re s es ade cuada
(Íte m 8 )
N
Válidos
214
213
213
210
Pe r didos
0
1
1
4
Me dia
3,59
4,17
3,85
3,50
Mo da
4
4
4
3
De sv. típ .
,780
,722
,810
,887
Varia nz a
,609
,522
,657
,787
EVALUAC IÓN D E LOS PROY ECTOS DE M EJORA P A RA L A PART ICIP A CI ÓN D E LA FAM ILIA
Estudi o I - Eval ua c ión de los Proyect o s de Part i c ipación de la F ami l ia e n lo s Ce n tr os Educat ivos Canari o s
260
El proye ct o m e jora rá l a pa r t icipa ció n a ctiva
de las fa milias e n el ce ntr o
(Íte m 9 )
El proye ct o m e jora rá la part icipa ció n de las f a m i lia s
e n e l proce so e duca tivo de sus hijos
(Íte m 10 )
N
Válidos
213
214
Pe r didos
1
0
Me dia
4,24
4,21
Mo da
4
4
De sv. típ .
,718
,749
Varia nz a
,516
,561
a. Exis te n va rias m o das . Se mos trará e l m e no r de los valore s .
Observa m os q ue l os va lores q ue ref l ej an si l a ca lidad de l a co m uni cac ió n del
centro hacia l as fam ili as es a dec uada son a ltos (4,1 9) , y apa recen r esu l tados
pare c i dos cuando se e va l úa si e l ce nt ro ofr ec e opor tun i d ades de pa rtic i pac i ón a
l os pa dres ( 4,17) y si e l proyecto m ejorará l a par t i c i pación activa de las fa m ili as
en e l cent ro (4,24) y en el proceso educa t i vo de su s hijos (4,21). La m ayor ía de
l os part i c i p a ntes en la e va lu ac i ón responde en los m i sm os tér m in os salvo e n l o
relativo a si l as AM PA de l os c entr os organ i zan activida d e s frecuentem ente ,
donde ap arece una alta dispersión, pues l a d esvi ac i ó n típica a lcanza el 1,188 y,
teniend o en cuenta la m edi a que presenta este ítem (2,92) , se re flej a una
di st ribución poco hom ogénea a le j ánd ose s i g n i f i cativam ente d e l val o r m ed io.
Atendi e ndo sólo a la respuesta d e los m i em bros d e l as CCP en relación a l Ni v el
soci ocu l t ural del centro y recor dan do que se va lor a b a conside r ando 1 ( M edio -
baj o), 2 (Baj o), 3 ( M edi o ), 4 (Med i o -alto) y 5 (Alto), e labor am os e l cuadro que
recog em os a con t i nuación:
TESIS DOCTORA L
José Alex is Alo nso Sá nche z
261
El nivel sociocultural m edi o es el m ás r epet i d o, con una frecuenc i a de 97 y con
casi l a m i tad de l os valores (45 ,3% ), qu e se conce ntra n en tre el nivel cita do y e l
baj o (98,5 % com o por centaj e acu m ul ado) . L os ni ve les soc i ocu l tu rales m edi o -
al to y alto reflejan una escasa frecu e nc i a por pa rt e d e los encuestados, pues
i nco rpora sólo a 3 de l os par t i c i pa ntes.
En r elac i ón a los d i ez ítem s d e l a m uestr a de los m i em br os de l as CCP, l os
anali z am os a conti nuac ió n d e fo rm a porm e nori za da uno a uno, record ando que
l as c l aves del cuestionar i o adm i n i strado a los par ticipantes son l as m i sm as que
l as u tili za das hasta aho ra .
Co m enza m o s co n l os va l o res del íte m 1: El nivel de p a rt i c i pac ió n d e las
fam i l ias en el centro es ap ropiad o.
Nive l S o ciocu l tu ra l
N
Válidos
203
Pe r didos
11
Me dia
2,23
Mo da
3
De sv. típ .
,894
Varia nz a
,800
Nivel soc iocu ltura l
Fre cue nci a
Porce nt a j e
Porce nt a j e vál i do
Porce nt a j e acu m ul ado
Válidos
1
58
27,1
28,6
28,6
2
45
21,0
22,2
50,7
3
97
45,3
47,8
98,5
4
2
,9
1,0
99,5
5
1
,5
,5
100,0
Tota l
203
94,9
100,0
Pe r didos
Siste m a
11
5,1
Tota l
214
100,0
Fre cue nci a
Porce nt a j e
Porce nt a j e vál i do
Porce nt a j e acu m ul ado
Válidos
1
7
3,3
3,3
3,3
2
50
23,4
23,4
26,6
3
105
49,1
49,1
75,7
4
49
22,9
22,9
98,6
5
3
1,4
1,4
100,0
Tota l
214
100,0
100,0
N
Válidos
214
Pe r didos
0
Me dia
2,96
Mo da
3
De sv. típ .
,807
Varia nz a
,651
EVALUAC IÓN D E LOS PROY ECTOS DE M EJORA P A RA L A PART ICIP A CI ÓN D E LA FAM ILIA
Estudi o I - Eval ua c ión de los Proyect o s de Part i c ipación de la F ami l ia e n lo s Ce n tr os Educat ivos Canari o s
268
Ítem 7: Lo s padr es tienen cauce s para colaborar con el centro en la tom a de
deci s i o n es sob re co nv ivenc i a y r endim i ento .
Co m o se puede ap reciar, se está m uy de acuerdo con q u e l o s padres disponen
de cauces pa r a co la b orar con el centro en la to m a de dec i s i ones sobre
convi ve nc i a y rend i m i ento ( 49 ,5% de l as v al orac io nes ). U n e scaso 4,2% no
está de ac uerdo y 43 (2 0,1%) d e l os encuesta dos está n t otalm e nte de acu er do.
Fre cue nci a
Porce nt a j e
Porce nt a j e vál i do
Porce nt a j e acu mulado
Válidos
1
2
,9
,9
,9
2
7
3,3
3,3
4,2
3
55
25,7
25,8
30,0
4
106
49,5
49,8
79,8
5
43
20,1
20,2
100,0
Tota l
213
99,5
100,0
Pe r didos
Siste m a
1
,5
Tota l
214
100,0
N
Válidos
213
Pe r didos
1
Me dia
3,85
Mo da
4
De sv. típ .
,810
Varia nz a
,657
TESIS DOCTORA L
José Alex is Alo nso Sá nche z
269
Ítem 8 : La fo rm aci ón del profesorado para ge n erar la participac i ón act i va de los
padr es y m adr es es ad ecua da.
La form aci ón de l profesorad o par a ge nerar la parti c ipación activa de l os padres
es adecu ad a según el 73,8 % de las valoraciones hechas por las Com i siones de
Coordin ac i ón Peda gógica, que están de acuerdo o m uy d e acue rdo con e sta
afirm aci ón. Sólo e l 0,9% se m an ifiesta en tota l d es acuerdo.
Fre cue nci a
Porce nt a j e
Porce nt a j e vál i do
Porce nt a j e acu m ul ado
Válidos
1
2
,9
1,0
1,0
2
21
9,8
10,0
11,0
3
85
39,7
40,5
51,4
4
73
34,1
34,8
86,2
5
29
13,6
13,8
100,0
Tota l
210
98,1
100,0
Pe r didos
Siste m a
4
1,9
Tota l
214
100,0
N
Válidos
210
Pe r didos
4
Me dia
3,50
Mo da
3
De sv. típ .
,887
Varia nz a
,787
EVALUAC IÓN D E LOS PROY ECTOS DE M EJORA P A RA L A PART ICIP A CI ÓN D E LA FAM ILIA
Estudi o I - Eval ua c ión de los Proyect o s de Part i c ipación de la F ami l ia e n lo s Ce n tr os Educat ivos Canari o s
270
Ítem 9 : El p royecto m ej orar á la p art i c ip ac ión a cti va de la s fam ilias e n e l c e ntro.
La m ayo ría de l os m i e m br os de l as CCP val oran positivam ente e l pr oyecto, con
una puntuación m ed ia de 4,2 4. A sí, se m u estran m uy de acu erdo que m e j orar á
l a pa r ti c ipa c i ón activa de l as fam ili as en el centr o e l 46,7% y tota lm ente de
acuer do e l 3 9, 3%. Ni n gún encuesta do m ani f iesta un de sacue rdo tota l y sólo e l
1,4% se m u estra poco de ac uer d o .
Fre cue nci a
Porce nt a j e
Porce nt a j e vál i do
Porce nt a j e acu m ul ado
Válidos
2
3
1,4
1,4
1,4
3
26
12,1
12,2
13,6
4
100
46,7
46,9
60,6
5
84
39,3
39,4
100,0
Tota l
213
99,5
100,0
Pe r didos
Siste m a
1
,5
Tota l
214
100,0
N
Válidos
213
Pe r didos
1
Me dia
4,24
Mo da
4
De sv. típ .
,718
Varia nz a
,516
TESIS DOCTORA L
José Alex is Alo nso Sá nche z
271
Ítem 10: E l proye cto m e j or ará l a part i cipac ión d e l as fa m i li as en e l pr oceso
educativo d e sus hij os .
En rel ac ión a si el p roye cto m ej orar á la part i cipac i ón de l as fam il ias en e l
proce so educat i vo de sus hi j os , l as valor ac ion es son pr áct ica m ente i dénticas
que en el ítem ante r i or y se m u estran muy de acuerdo que m ej orar á l a
participación activa d e la s fam i li as en el c entr o el 4 5, 3% y tota lm ente de
acuer do e l 3 8, 8%. Ni n gún encuesta do m ani f iesta un de sacue rdo tota l y sólo e l
1,9% se m u estra poco de ac uer d o .
Fre cue nci a
Porce nt a j e
Porce nt a j e vál i do
Porce nt a j e acu m ul ado
Válidos
2
4
1,9
1,9
1,9
3
30
14,0
14,0
15,9
4
97
45,3
45,3
61,2
5
83
38,8
38,8
100,0
Tota l
214
100,0
100,0
N
Válidos
214
Pe r didos
0
Me dia
4,21
Mo da
4
De sv. típ .
,749
Varia nz a
,561
EVALUAC IÓN D E LOS PROY ECTOS DE M EJORA P A RA L A PART ICIP A CI ÓN D E LA FAM ILIA
Estudi o I - Eval ua c ión de los Proyect o s de Part i c ipación de la F ami l ia e n lo s Ce n tr os Educat ivos Canari o s
272
I .6.3 . RESUL T A DOS Y D ISCUSI ÓN DE L OS RESULT ADOS DE L OS
COORDI N A DOR ES DEL PROY E CT O DE P A RT I C I PA C I ÓN DE L A F AMI LI A
POR I SL A S
A co ntin uac ión pr esent a m os l os resul tados p or i s l as e x po n i endo l as
val o raciones de l os coo rdinadores d e l Proye cto de Par t i c i pac i ó n d e l a Fam i lia,
e i n i c i am os l a exposición con los va l ores gen erales de l a i s la de Gran Canar i a .
Co m o he m os i nd ica d o an te r i orm en te , la s cla ves de l cuestio n ario a dm i ni strado
a l os p art i c i pantes que h em os uti li z ado h as ta ahor a van desde 1 (Nad a d e
acuer do con l a afi rm a ción) , 2 (Poco d e acuerdo), 3 (De acuerdo), 4 (Muy de
acuer do ) a 5 (T o tal m ente de acuerdo con el e n unciado).
El nive l de par t i c i pac i ón
de las fa milias e n el
ce ntro e s aprop i ad o
(Íte m 1 )
El pro f e sor ad o estimu l a
la par ticipa c i ón de las
fa milias
(Íte m 2)
El AMP A de l ce ntro
organ iza activid ade s
frecue ntemente
(Íte m 3 )
La ca lidad de l a
co m un i c ació n de l ce ntro
hacia las f a milia s es
ade cuada
(Íte m 4 )
N
Válidos
94
94
81
94
Pe r didos
0
0
13
0
Me dia
3,10
3,78
2,98
4,27
Mo da
3
4
4
4
De sv. típ .
,856
,706
1,323
,659
Varia nz a
,733
,498
1,749
,434
La ca lidad de l a
re lación fa m i lia-
ce ntro e s
aprop iada
(Íte m 5 )
El cen tro ofre ce
opor tun idade s de
partic ipación a l os
padre s y madre s
(Íte m 6 )
Los pa dre s tie ne n cauce s p ara
colab ora r con e l ce ntro en la
to ma
de de cisio ne s sob r e
convive ncia y ren dimien to
(Íte m 7 )
La for mac ión del p rofe sor ado
para ge ne rar la pa rticip ació n
activa de lo s pa dre s y
mad re s es ade cuada
(Íte m 8 )
N
Válidos
94
93
92
92
Pe r didos
0
1
2
2
Me dia
3,86
4,31
3,68
3,46
Mo da
4
4
4
3
De sv. típ .
,811
,691
,889
,857
Varia nz a
,658
,478
,790
,734
TESIS DOCTORA L
José Alex is Alo nso Sá nche z
273
El proye ct o m e jora rá la part icipa ció n act iva de
las fa milia s e n e l ce ntro
(Íte m 9 )
El proye ct o m e jora rá la part icipa ció n de las f a m i lia s
e n e l proce so e duca tivo de sus hijos
(Íte m 10 )
N
Válidos
94
94
Pe r didos
0
0
Me dia
4,30
4,31
Mo da
4
4ª
De sv. típ .
,685
,688
Varia nz a
,469
,474
a. Exis te n va rias m o das . Se mos trará e l m e no r de los valore s .
Los par t icipantes se m uestra n de acuerd o con que l a form aci ón del p ro fesor a d o
para ge ne rar l a part i c i pac ió n activa de l os padres es adecuada y con qu e el
ni ve l de part i c i pac i ón de l as fam i li as en l os centro s es el aprop i ad o. Tam bi én
val o ran positivam ente l a calid ad de l a co m uni cac i ó n de l os centros hacia l as
fam i l ias (m edi a 4,27) , q ue lo s centr os ofrecen opo rtunidades de part icipa c i ón a
l os pa dre s (m edi a 4,31) y q ue e l p roye cto m e jorar á l a participación act i va de las
fam i l ias en e l cent ro (4,30) y e n e l pr oc eso e ducat i vos de sus hijos ( m e dia
4,31) . Los e ncu estad os no se m uestran muy d e ac uer do ent re sí c o n sus
respu estas en re l ación a si las AM PA de los ce ntros organ i za n act i v i dades
frecue nt em ente ( m ed ia 2,98 y una desviación típ ica de 1,323), l o q ue i nd i ca
una di st r i buc i ón po co hom ogénea alejándose si gnificativam ente del va lor
m edi o.
A co ntin uac ión m ostr a m os l os va lor es g en erales o bt en i dos a p art ir del a ná lisis
del cuest i onar i o aplicado a l os c oor d inadore s d el P r oyecto de Part i c ip ac i ón de
l a Fam ili a e n l a i s l a de Lanzarote .
EVALUAC IÓN D E LOS PROY ECTOS DE M EJORA P A RA L A PART ICIP A CI ÓN D E LA FAM ILIA
Estudi o I - Eval ua c ión de los Proyect o s de Part i c ipación de la F ami l ia e n lo s Ce n tr os Educat ivos Canari o s
274
El nive l de par t i c i pac i ón
de las fa milias e n el
ce ntro
e s aprop iado
El pro f e sor ad o estimu l a
la par ticipa c i ón de las
fa milias
El AMP A de l ce ntro
organ iza activid ade s
frecue ntemente
La ca lidad de l a
co m un i c ació n de l ce ntro
hacia las f a milia s es
ade cuada
N
Válidos
21
20
19
21
Pe r didos
0
1
2
0
Me dia
3,05
3,65
3,21
4,14
Mo da
3
4
3 a
4
De sv. típ .
,805
,671
,976
,793
Varia nz a
,648
,450
,953
,629
La ca lidad de l a
re lación fa m i lia-
ce ntro e s
aprop iada
El cen tro ofre ce
opor tun idade s de
partic ipación a l os
padre s y madre s
Los pa dre s tie ne n cauce s p ara
colab ora r con e l ce ntro en la
to ma de deci sion e s sob re
convive ncia y ren dimien to
La for mac ión del p rofe sor ado
para ge ne rar la pa rticip ació n
activa de lo s pa dre s y
mad re s es ade cuada
N
Válidos
20
21
21
20
Pe r didos
1
0
0
1
Me dia
3,65
3,95
3,62
3,30
Mo da
4
4
4
4
De sv. típ .
,745
,669
,669
,865
Varia nz a
,555
,448
,448
,747
El proye ct o m e jora rá la part icipa ció n act iva de la s
fa milias en el ce ntro
El proye ct o m e jora rá la part icipa ció n de las f a m i lia s
e n e l proce so e duca tivo de sus hijos
N
Válidos
21
20
Pe r didos
0
1
Me dia
4,05
4,05
Mo da
4
4 a
De sv. típ .
,805
,826
Varia nz a
,648
,682
a. Exis te n va rias m o das . Se mos trará e l m e no r de los valore s .
Los encuesta d os se m ani f i estan de acuerdo con e l n i ve l de partic i p ac i ón de las
fam i l ias en l os c entros y co n la frecuencia con que l as AM PA orga n iza n
acti v i da des. La s va l oraciones so n elevadas e n cu anto a l a ca li da d de l a
TESIS DOCTORA L
José Alex is Alo nso Sá nche z
275
com un icaci ón d e l os ce ntro s hacia las fa m ilias (m ed ia 4,14), se m uestr an m uy
de acuerd o con l as oportunidades d e part i c ipaci ón a l os padres q ue ofrece el
centro (m e dia 3,9 5 ) y con q ue el pr oy e cto m e j orará l a par t icipa c ión de las
fam i l ias e n el pro ceso ed ucat i v o de sus hij os y l a parti c i pac ión act i va de l as
fam i l ias en e l centro ( m edi as de 4,05 e n am bos casos ). Se obser va una
el eva da desv ia c ión típica ( 0 ,97 6) en c uant o a si las AM PA de lo s centros
orga n i zan actividades fr ecu entem ente y te nie n do e n cuenta l a m e dia qu e
prese nta este íte m ( 3,21) , i n di ca una distribución poco h om ogéne a a l ej ándose
si gn i f i cativam ente de l val or m edi o, l o que p uede ll egar a consi d er a r a este val o r
m edi o com o no r epresen tat ivo.
A con tinuac i ón, m ostr am os l os val o res generales obte n i d o s a p a r t ir del aná l i s i s
del cuest i onar i o aplicado a l os c oor d inadore s d el P r oyecto de Part i c ip ac i ón de
l a Fam ili a e n l a i s l a de Fuerteventura .
El nive l de par t i c i pac i ón
de las fa milias e n el
ce ntro e s aprop i ad o
El pro f e sor ad o estimu l a
la par ticipa c i ón de las
fa milias
El AMPA de l ce ntro
organ iza activid ade s
frecue ntemente
La ca lidad de l a co munica ció n
de l centro hac ia las fa milias e s
ade cuada
N
Válidos
9
9
9
9
Pe r didos
0
0
0
0
Me dia
2,89
3,22
3,00
4,11
Mo da
2
3
4
4
De sv. típ .
1,167
,667
1,414
,601
Varia nz a
1,361
,444
2,000
,361
La ca lidad de l a
re lación fa m i lia-
ce ntro e s
aprop iada
El cen tro ofre ce
opor tun idade s de
partic ipación a l os
padre s y madre s
Los pa dre s tie ne n cauce s p ara
colab ora r con e l ce ntro en la
to ma de deci sion e s sob re
convive ncia y ren dimien to
La for mac ión del p rofe sor ado
para ge ne rar la pa rticip ació n
activa de lo s pa dre s y mad re s
e s ade cuada
N
Válidos
9
9
9
9
Pe r didos
0
0
0
0
Me dia
3,00
4,22
3,78
3,11
Mo da
2
5
4 a
4
De sv. típ .
1,118
1,093
1,202
,928
Varia nz a
1,250
1,194
1,444
,861
EVALUAC IÓN D E LOS PROY ECTOS DE M EJORA P A RA L A PART ICIP A CI ÓN D E LA FAM ILIA
Estudi o I - Eval ua c ión de los Proyect o s de Part i c ipación de la F ami l ia e n lo s Ce n tr os Educat ivos Canari o s
276
Los encuestados n o se m uestr an d e acuerd o con e l nivel de p a rt i c ip ac i ón de
l as fa m il ias en l os centros ni c on l a calid a d de l a r e la c i ón fam i lia -centro. Por el
contra r i o , la op i n i ón m ás repetid a es la de l acuerdo t otal e n rela c i ón a l as
opor tun idades de part i c i pación q ue o frec en l os centros a l os padres y a l as
persp ect iva s de que el pr oy ecto m e jore l a pa rti c i pación acti v a de l as fam i li as en
l os ce nt r os. Se producen va l o raciones elevadas cua ndo se p re gu nta sob re l a
cali da d d e l a com uni ca c i ón de l os ce nt ros hacia l as fam i lias ( m edi a 4 ,1 1), l as
opor tun idades d e par t icipa c i ó n que ofrecen los cen tr os a l os padres y a s i el
proye cto m e j or ará l a part i c i pación de las fam il i as en el pr oces o e ducat i v o de
sus hi j os y en la vida de los cent ros ( m edi a 4,22 en lo s tr es ca sos). No
obstante , se observa una di spers ión e l evada en l as r espue stas al valorar si e l
ni ve l de part i cipac i ón d e l as fam i li as en el ce ntro es apropiado c on una
desvi ac ión típica de 1,167, si el AM PA de l centro organiza activ i dades
frecue nt em ente con una desviación típica de 1,414 , l a calidad de l a r e lación
fam i l ia-cen t r o con una d esv i ación típica d e 1 ,118, si el ce nt ro ofre ce
opor tun idades de part i c ip ac i ón a l os padres con una desviación típi ca de 1 ,0 93
y si l as fam i lias di spon en de cauces para colaborar con el cen tr o en l a tom a de
deci s i o n es sob re conviv encia y r end i m i ento con una desviación típ i ca de 1,202,
l o q ue i nd i ca u nas d i str ibuc i one s poco h om ogéne as al ej ándose
si gn i f i cativam ente de l os va lores m edi os, l o que p uede llega r a considerar a
estos va l ore s com o no representat i vo s.
A co ntin uac ión m ostr a m os l os va lor es g en erales o bt en i dos a p art ir del a ná lisis
del cuest i onar i o aplicado a l os c oor d inadore s d el P r oyecto de Part i c ip ac i ón de
l a Fam ili a e n l a i s l a de Tener i fe.
El proye ct o m e jora rá la part icipa ció n act iva de la s
fa milias en el ce ntro
El proye ct o m e jora rá la part icipa ció n de las f a m i lia s
e n e l proce so e duca tivo de sus hijos
N
Válidos
9
9
Pe r didos
0
0
Me dia
4,22
4,22
Mo da
4
5
De sv. típ .
,667
,833
Varia nz a
,444
,694
a. Exis te n va rias m o das . Se mos trará e l m e no r de los
va lores .
TESIS DOCTORA L
José Alex is Alo nso Sá nche z
277
El nive l
de par tic i pa c i ón
de las fa milias e n el ce ntr o
e s aprop iado
El pro f e sor ad o estimu l a
la par ticipa c i ón de las
fa milias
El AMP A de l ce ntro
organ iza activid ade s
frecue ntemente
La ca lidad de l a
co m un i c ació n de l ce ntro
hacia las f a milia s es
ade cuada
N
Válidos
88
88
87
88
Pe r didos
0
0
1
0
Me dia
2,99
3,86
2,95
4,27
Mo da
3
4
4
4
De sv. típ .
,837
,860
1,160
,638
Varia nz a
,701
,740
1,347
,408
La ca lidad de l a
re lación fa m i lia-
ce ntro e s
aprop iada
El cen tro ofre ce
opor tun idade s de
partic ipación a l os
padre s y madre s
Los pa dre s tie ne n cauce s p ara
colab ora r con e l ce ntro en la
to ma de deci sion e s sob re
convive ncia y ren dimien to
La for mac ión del p rofe sor ado
para ge ne rar la pa rticip ació n
activa de lo s
pa dre s y
mad re s es ade cuada
N
Válidos
88
88
88
86
Pe r didos
0
0
0
2
Me dia
3,61
4,24
3,98
3,52
Mo da
4
4
4
4
De sv. típ .
,765
,758
,788
,917
Varia nz a
,585
,575
,620
,841
El proye ct o m e jora rá la part icipa ció n act iva de
las fa milia s e n e l ce ntro
El proye ct o m e jora rá la part icipa ció n de las f a m i lia s
e n e l proce so e duca tivo de sus hijos
N
Válidos
87
88
Pe r didos
1
0
Me dia
4,45
4,36
Mo da
5
5
De sv. típ .
,605
,681
Varia nz a
,366
,464
a. Exis te n va rias m o das . Se mos trará e l m e no r de los valore s .
Los encu estados se m uestran m uy de acuerdo c on t od as las af irm aci ones
prese nta das. Así, totalm ente de acu e r do con l a calid a d d e l a com uni cación de
l os ce nt ros hacia l as fa m ili as presenta una m edi a de 4 ,27, i g ua l que con l as
opor tun idades de par t i c i pac ión que ofrecen los cen tros a lo s padr es c on una
EVALUAC IÓN D E LOS PROY ECTOS DE M EJORA P A RA L A PART ICIP A CI ÓN D E LA FAM ILIA
Estudi o I - Eval ua c ión de los Proyect o s de Part i c ipación de la F ami l ia e n lo s Ce n tr os Educat ivos Canari o s
284
A co ntin uac ión m ostr a m os l os va lor es g en erale s obten i dos a p art ir del anális i s
del cuest i on ario aplicado a l os m i em bro s de l as Com i siones d e Coor d inac i ón
Pedagógica d e los centros de la i sla de Lanza ro te .
El nive l de par t i c i pac i ón de
las fa milia s e n e l ce ntro es
aprop iado
El pro f e sor ad o
e stimula la
partic ipación de las
fa milias
El AMP A de l ce ntro
organ iza activid ade s
frecue ntemente
La ca lidad de l a
co m un i c ació n de l ce ntro
hacia las f a milia s es
ade cuada
N
Válidos
19
19
18
19
Pe r didos
0
0
1
0
Me dia
2,84
3,63
2,94
4,00
Mo da
3
4
3
4
De sv. típ .
,688
,761
1,162
,577
Varia nz a
,474
,579
1,350
,333
La ca lidad de l a
re lación fa m i lia
-
ce ntro
e s aprop iada
El cen tro ofre ce
opor tun idade s de
partic ipación a l os
padre s y madre s
Los pa dre s tie ne n cauce s p ara
colab ora r con e l ce ntro en la
to ma de
de cisio nes sob r e
convive ncia y ren dimien to
La for mac ión del
profe sorado para
ge ne r ar la pa r t icipac ión
activa de lo s pa dre s y
mad re s es ade cuada
N
Válidos
19
19
19
19
Pe r didos
0
0
0
0
Me dia
3,53
3,95
3,89
3,58
Mo da
4
4
4
3
De sv. típ .
,697
,621
,809
,838
Varia nz a
,485
,386
,655
,702
El proye ct o m e jora rá la part icipa ció n act iva de
las fa milia s e n e l ce ntro
El proye ct o m e jora rá la part icipa ció n de las f a m i lia s en
e l proce so edu cativo de sus h i jo s
N
Válidos
18
19
Pe r didos
1
0
Me dia
4,22
4,26
Mo da
4
4
De sv. típ .
,732
,653
Varia nz a
,536
,427
a. Exis te n va rias m o das . Se mos trará e l m e no r de los valore s .
TESIS DOCTORA L
José Alex is Alo nso Sá nche z
285
En e ste ca so, los encue st a dos se m u estran de acuerdo con e l nivel de
participación de las fam i li as en l os centros, con l a f orm aci ón del profesorado
para g ene rar l a p a r t icipa c i ón act i va de l os padres y con la fr ecue ncia con q ue
l as AM PA de los centro s o rgan i z an a ct i v i d ades . Las va l orac i ones so n altas
respe cto a la ca li da d d e l a com uni cación de l os c en tr os hac ia l as fam i lias
(m e dia 4,00 ), co n que el proyecto m e j or ará l a partic i pac i ón d e las fam i li as en el
proce so edu ca ti v o d e sus hi j o s ( m edi a 4,26) y l a p arti c i pa c i ón activa de l as
fam i l ias en e l cent ro ( m edi a 4,22). Ex i s te u na a l ta di s pe rs i ón en l as
val o raciones aportadas en r e la c i ón a si el AM PA org ani z a a ct i v i dades
frecue nt em ente (1,162 ), i n dicando a s í una distribuc i ón poco hom ogé nea que se
al ej a si gn i f icat i vam ente del va l or m edi o ( 2,9 4), lo qu e puede ll egar a considerar
a este va l o r com o no r epres enta t i vo.
A co ntin uac ión m ostr a m os l os val ores ge n er al es obten i dos a pa rt ir del a ná lisis
del cuest i on ario aplicado a l os m i em bro s d e l as Com i sio n es de Coordinac ió n
Pedagógica d e los ce nt ros en la isla de Fuert eventur a.
El nive l de par t i c i pac i ón de
las fa milia s e n e l ce ntro es
aprop iado
El pro f e sor ad o estimu l a
la par ticipa c i ón de las
fa milias
El AMP A de l ce ntro
organ iza activid ade s
frecue ntemente
La ca lidad de l a
co m un i c ació n de l
ce ntro hac i a las
fa milias es ade cuada
N
Válidos
9
9
9
9
Pe r didos
0
0
0
0
Me dia
2,89
3,22
2,89
3,67
Mo da
2
3
4
3 a
De sv. típ .
1,054
,667
1,364
1,000
Varia nz a
1,111
,444
1,861
1,000
EVALUAC IÓN D E LOS PROY ECTOS DE M EJORA P A RA L A PART ICIP A CI ÓN D E LA FAM ILIA
Estudi o I - Eval ua c ión de los Proyect o s de Part i c ipación de la F ami l ia e n lo s Ce n tr os Educat ivos Canari o s
286
La ca lidad de l a
re lación fa m i lia-
ce ntro e s aprop i ad a
El cen tro ofre ce
opor tun idade s de
partic ipación a l os
padre s y madre s
Los pa dre s tie ne n cauce s p ara
colab ora r con e l ce ntro en la
to ma de deci sion e s sob re
convive ncia y ren dimien to
La for mac ión del p rofe sor ado
para ge ne rar la pa rticip ació n
activa de lo s pa dre s y mad re s
e s ade cuada
N
Válidos
9
9
9
9
Pe r didos
0
0
0
0
Me dia
3,67
4,11
3,22
3,11
Mo da
3
5
3 a
3
De sv. típ .
,866
,928
,972
,782
Varia nz a
,750
,861
,944
,611
El proye ct o m e jora rá la part icipa ció n act iva
de las fa milias e n el ce ntr o
El proye ct o m e jora rá la part icipa ció n de las f a m i lia s en e l
proce so e duca t ivo de s us hijos
N
Válidos
9
9
Pe r didos
0
0
Me dia
4,22
4,22
Mo da
5
5
De sv. típ .
,833
,833
Varia nz a
,694
,694
a. Exis te n va rias m o das . Se mos trará e l m e no r de los valore s .
Los encuestados no pe rc ib e n qu e e l nivel de par t i c i pac i ón de las fam i li as en lo s
centro s se a el apropiado, pero s e m uestran confiados en l as oportun i dades d e
participación que o frecen l os centros a lo s p a d res y en l a perspect i va de que e l
proye cto m ej or e l a par t i c i pación a c ti v a de l as fam i lias en l os centros. L os
encuesta dos m uestr an va lorac i on es al t as sobr e l as opo rtu n idades de
participación que o fr ecen l os centros a l os pa dre s (m e dia 4,1 1 ) y si el proyecto
m e j ora rá l a p articipación de la s fa m i lias en el p roceso edu ca t ivo de sus hijos y
en l a v i d a de l os c entr os (m edi as de 4,22 en am b os ca sos). La m ayoría de l os
encuesta dos responden d e form a m uy dife r ente en r e la c i ón a s i e l n i vel d e
participación de l as fam i li as en el centr o es aprop i ado co n un a desviació n típ i ca
de 1,167, s i el AM PA del centr o organ i za actividades fr ecue ntem ente con una
desvi ac ión típica de 1, 364, si la ca l idad de l a re l ac i ón fam i li a-ce nt ro es
apro p i ada con u n a desv iación t ípica d e 1, 00, si el c entr o ofrece oportunidades
de par t icipa c ión a l os p adres co n una desviación típ i ca de 0,928 y si la s fam i lia s
TESIS DOCTORA L
José Alex is Alo nso Sá nche z
287
di spo nen de ca u ces para colaborar con el centr o en l a to m a d e deci s i o nes
sobre con v i ve ncia y rendim i ento con u na d esviación típ i ca d e 0, 972, i nd i ca ndo
unas di str ibuc i ones p oco ho m ogénea s a lej ada s si gnificativam ente de l os
val o res m edi os, l o que pued e ll egar a consid e r ar a esto s va l o res com o no
repr ese ntativo s.
A conti nuación m ostr a m os l os val ores g en erales o bt en i dos a p art ir del a ná lisis
del cuest i on ario aplicado a l os m i em bro s d e l as Com i sio n es de Coordinac ió n
Pedagógica d e los ce nt ros en la isla de Tener i fe.
El nive l de
partic ipación de las
fa milias en el ce ntro
e s aprop iado
El pro f e sor ad o
e stimula la
partic ipación de las
fa milias
El AMP A de l
ce ntro organ i z a
activ id
ade s
frecue ntemente
La ca lidad de l a co munica ció n de l
ce ntro hac i a las fa milias es ade cuada
N
Válidos
89
89
87
89
Pe r didos
0
0
2
0
Me dia
2,94
3,89
2,89
4,26
Mo da
3
4
3
4
De sv. típ .
,789
,790
1,104
,594
Varia nz a
,622
,624
1,219
,353
La ca lidad de l a
re lación fa m i lia-
ce ntro e s
aprop iada
El cen tro ofre ce
opor tun idade s de
partic ipación a l os
padre s y madre s
Los pa dre s tie ne n cauce s p ara
colab ora r con e l ce ntro en la
to ma de deci sion e s sob re
convive ncia y ren dimien to
La for mac ión del p rofe sorado
para ge ne rar la pa rticip ació n
activa de lo s pa dre s y mad re s
e s ade cuada
N
Válidos
89
89
89
88
Pe r didos
0
0
0
1
Me dia
3,57
4,18
3,97
3,53
Mo da
4
4
4
4
De sv. típ .
,721
,650
,714
,922
Varia nz a
,520
,422
,510
,849
EVALUAC IÓN D E LOS PROY ECTOS DE M EJORA P A RA L A PART ICIP A CI ÓN D E LA FAM ILIA
Estudi o I - Eval ua c ión de los Proyect o s de Part i c ipación de la F ami l ia e n lo s Ce n tr os Educat ivos Canari o s
288
El proye ct o m e jora rá la part icipa ció n act iva de
las fa milia s e n e l ce ntro
El proye ct o m e jora rá la part icipa ció n de las f a m i lia s
e n e l proce so e duca tivo de sus hijos
N
Válidos
89
89
Pe r didos
0
0
Me dia
4,28
4,25
Mo da
4
4
De sv. típ .
,621
,679
Varia nz a
,386
,461
a. Exis te n va rias m o das . Se mos trará e l m e no r de los valore s .
Las puntuac iones m edi as i ndican que los m ie m bros de la s Com i siones de
Coordin ac i ón Pedagógicas se m uestr an m uy de acuerdo con las afirm aci on es
prese nta das. Así, a pa rece u n alto g rad o de a cue rdo c on l a ca li dad de la
com un icaci ón de l os centros hacia l as fam i l ias ( m edi a 4,2 6), con las
opor tun idades de part i c i pación qu e ofr ece n l os ce ntr os a los pa dres (m edi a
4,18 ) y con l as esperanzas de que el p roy ect o m e j orar á la pa rt i c i pación d e l as
fam i l ias e n el p roceso edu c ativo de sus hij os ( m edi a 4, 28 ) y l a participac i ón
acti va de las fa m ili as e n l os cent ro s ( m edia 4 ,25) . Se obse rva una e l ev a da
di spe rsión en las re spuest as en cuanto a si las AMPA de l os centro s o rg aniza n
acti v i da des f recue n te m ente con u na desv i ac ión típica de 1 , 104 y, teniendo en
cuenta la m ed ia q ue p resenta este ítem (2, 8 9), indica u na d i str i b uc i ón poco
hom o génea al ejada si g n ificat i vam e nte d el v al o r m ed io, l o que p u ede lle g a r a
consi d erar a est e valor c om o n o repr esen tativo.
A co ntin uac ión m ostr a m os l os val ores ge n er al es obten i dos a pa rt ir del a ná lisis
del cuest i on ario aplicado a l os m i em bro s d e l as Com i sio n es de Coordinac i ón
Pedagógica d e los ce nt ros en la isla de La Pa l m a.
TESIS DOCTORA L
José Alex is Alo nso Sá nche z
289
El nive l de par t i c i pac i ón
de las fa milias e n el
ce ntro e s aprop i ad o
El pro f e sor ad o estimu l a
la par ticipa c i ón de las
fa milias
El AMP A de l ce ntro
organ iza activid ade s
frecue ntemente
La ca lidad de l a
co m un i c ació n de l ce ntro
hacia las f a milia s es
ade cuada
N
Válidos
6
6
6
6
Pe r didos
0
0
0
0
Me dia
2,83
3,83
2,33
4,17
Mo da
3
3
3
4
De sv. típ .
,753
,983
,816
,753
Varia nz a
,567
,967
,667
,567
La ca lidad de l a
re lación fa m i lia-
ce ntro e s
aprop iada
El cen tro ofre ce
opor tun idade s de
partic ipación a l os
padre s y madre s
Los pa dre s tie ne n cauce s p ara
colab ora r con e l ce ntro en la
to ma de deci sion e s sob re
convive ncia y ren dimien to
La for mac ión del p rofe sor ado
para ge ne rar la pa rticip ació n
activa de lo s pa dre s y
mad re s es ade cuada
N
Válidos
6
6
6
6
Pe r didos
0
0
0
0
Me dia
3,33
4,33
3,50
3,17
Mo da
3
5
3 a
3
De sv. típ .
,516
,816
1,049
,753
Varia nz a
,267
,667
1,100
,567
El proye ct o m e jora rá la part icipa ció n act iva de
las fa milia s e n e l ce ntro
El proye ct o m e jora rá la part icipa ció n de las f a m i lia s
e n e l proce so e duca tivo de sus hijos
N
Válidos
6
6
Pe r didos
0
0
Me dia
4,17
3,67
Mo da
5
4
De sv. típ .
1,169
,816
Varia nz a
1,367
,667
a. Exis te n va rias m o das . Se mos trará e l m e no r de los valore s .
Los encuesta dos no se m uestr an de acuerdo con que l as AMP A d e l os centro s
de l a i s la de L a Pa lm a org an iza n ac ti v idades frecuente m ente con un a m edi a de
2,33. Sin em bargo, e va lú an positi v am ente l a cali da d de l a com un icación de l os
centro s hac i a la s fam i lias ( m edi a 4,17 ), qu e se ofrezcan oportunidades de
EVALUAC IÓN D E LOS PROY ECTOS DE M EJORA P A RA L A PART ICIP A CI ÓN D E LA FAM ILIA
Estudi o I - Eval ua c ión de los Proyect o s de Part i c ipación de la F ami l ia e n lo s Ce n tr os Educat ivos Canari o s
290
participación a l os pa dr es (m edi a 4,33) y que el proyecto m e j orar á l a
participación activa d e la s fam i lias en el cen t ro (m ed ia 4,1 7 ). Las resp ues tas se
di spe rsan co n desviaciones típ i cas a l tas cu ando pr e guntam os si los padres
di spo nen de ca u ces para colaborar con el centr o en l a to m a d e deci s i o nes
sobre c on v i vencia y r e nd i m i ento co n u na d esvi ac i ó n típ i ca de 1,049 o si el
proye cto m e jorar á l a participac i ón activa de l as fam i lias en e l cen tro co n una
desvi ac ión típica de 1,3 6 7, lo q ue ind i ca u na s di s trib uc i on es poco h om ogénea s
al ej adas s i gn i f ica t i vam ente de l os va l ores m e dio s, l o que p uede ll eg ar a
consi d erar a est os valor es com o no repre se ntativo s .
A conti nuación m ostr a m os l os val ores g en erales o bt en i dos a p art ir del a ná lisis
del cuest i on ario aplicado a l os m i em bro s d e l as Com i sio n es de Coordinac ió n
Pedagógica d e los ce nt ros en la isla de La Gom era .
El nive l de par t i c i pac i ón de
las fa milia s en el ce ntr o e s
aprop iado
El pro f e sor ad o estimu l a
la par ticipa c i ón de las
fa milias
El AMP A de l ce ntro
organ iza activid ade s
frecue ntemente
La ca lidad de l a
co m un i c ació n de l ce ntro
hacia las f a milia s es
ade cuada
N
Válidos
3
3
3
3
Pe r didos
0
0
0
0
Me dia
2,67
3,67
2,67
3,67
Mo da
3
4
2
4
De sv. típ .
,577
,577
1,155
,577
Varia nz a
,333
,333
1,333
,333
La ca lidad de l a
re lación fa m i lia-
ce ntro e s aprop i ad a
El cen tro ofre ce
opor tun idade s de
partic ipación a l os
padre s y madre s
Los pa dre s tie ne n cauce s pa ra
colab ora r con e l ce ntro en la
to ma de deci sion e s sob re
convive ncia y ren dimien to
La for mac ión del p rofe sor ado
para ge ne rar la pa rticip ació n
activa de lo s pa dre s y mad re s
e s ade cuada
N
Válidos
3
3
3
3
Pe r didos
0
0
0
0
Me dia
3,00
3,67
3,33
3,00
Mo da
3
4
3
3
De sv. típ .
,000
,577
,577
,000
Varia nz a
,000
,333
,333
,000
TESIS DOCTORA L
José Alex is Alo nso Sá nche z
291
El proye ct o m e jora rá la part icipa ció n act iva
de las fa milias e n el ce ntr o
El proye ct o m e jora rá la part icipa ció n de las f a m i lia s en e l
proce so e duca t ivo de s us hijos
N
Válidos
3
3
Pe r didos
0
0
Me dia
4,33
4,33
Mo da
4
4
De sv. típ .
,577
,577
Varia nz a
,333
,333
a. Exis te n va rias m o das . Se mos trará e l m e no r de los valore s .
Los tr es centr os participantes se enc uentr an ce rca de l os valores
corr espo ndiente s a esta r de acue r do (m ed ia 2,67 ) , con q ue el nivel de
participación de la s fam il ias en l o s c entros es e l aprop ia do. Idént i co v a l or
(m e dia 2,6 7 ) y con un nivel de disp ers ión al to (desviac i ón tí p i ca de 1,155)
m uestr an l as va lo rac i o nes e n cuanto a l a frecuencia e n la or ganización de
acti v i da des por pa rte d e las AM PA de l os centros, lo q u e i n di c a una di s tribución
poco hom ogénea. Los par t i c i pa ntes se m uestr an m uy de ac uer do co n qu e e l
proye cto m e j or ará l a part i c i pación de las fam il i as en el pr oces o e ducat i v o de
sus h i j os y l a p art i c i pación activa de l as familia s en e l centro (m edi a 4,33 e n
am bo s casos).
A conti nuación m ostr a m os l os val ores g en erales o bt en i dos a p art ir del a ná lisi s
del cuest i on ario aplicado a l os m i em bro s d e l as Com i sio n es de Coordinac ió n
Pedagógica d e los ce nt ros en la isla de El H i e rro .
El nive l de
partic ipación de las
fa milias en el ce ntro
e s aprop iado
El pro f e sor ad o
e stimula la
partic ipación de las
fa milias
El AMP A de l ce ntro
organ iza activid ade s
frecue ntemente
La ca lidad de l a co munica ció n
de l centro hac ia las fa milias
e s ade cuada
N
Válidos
1
1
1
1
Pe r didos
0
0
0
0
Me dia
4,00
4,00
3,00
3,00
Mo da
4
4
3
3
EVALUAC IÓN D E LOS PROY ECTOS DE M EJORA P A RA L A PART ICIP A CI ÓN D E LA FAM ILIA
Estudi o I - Eval ua c ión de los Proyect o s de Part i c ipación de la F ami l ia e n lo s Ce n tr os Educat ivos Canari o s
292
La ca lidad de l a
re lación fa m i lia
-
ce ntro
e s aprop i ad a
El cen tro ofre ce
opor tun idade s de
partic ipación a l os
padre s y madre s
Los pa dre s tie ne n cauce s p ara
colab ora r con e l ce ntro en la
to ma de deci sion e s sob re
convive ncia y ren dimien to
La for mac ión del p rofe sor ado
para ge ne rar la pa rticip ació n
activ
a de l o s pa dres y
mad re s es ade cuada
N
Válidos
1
1
1
1
Pe r didos
0
0
0
0
Me dia
3,00
3,00
4,00
2,00
Mo da
3
3
4
2
El proye ct o m e jora rá la part icipa ció n act iva
de las fa milias e n el ce ntr o
El proye ct o m e jora rá la part icipa ció n de las f a m i lia s en e l
proce so e duca t ivo de s us hijos
N
Válidos
1
1
Pe r didos
0
0
Me dia
5,00
5,00
Mo da
5
5
a. Exis te n va rias m o das . Se mos trará e l m e no r de los valore s .
Sól o aparece una valorac i ón qu e refleja que no es tá de acue r do con l a
form aci ón del profesorado para ge n erar l a p articipa c i ón activa de l os p ad res y
l a va l o ración m áx i m a e n cuanto a q ue el proyecto m e j o rará la participac ió n
acti va de las fam i lias en l os ce ntr os y e n el proceso educat i vo d e s us h i j os.
I .6.5. ANÁ L ISI S DE LAS DIFERENC IA S EN LOS RES ULT ADOS ENT RE
LOS GRUPOS PA RT ICIPA NT ES
En orden a l og rar un anális i s m ás p reci s o, ab ordam os un e stud i o de correlación
bil ate ral en t r e los resulta d os obtenidos a par t ir de l as valorac i ones efectuad as a
través d e los cuestio n ar i os po r l os coord i na d ore s del Proyecto d e Participac ió n
de l a F am ili a y por l os m i e m bros de las Com i si ones de Coord i nac i ó n
Pedagógica d e l os centros, con el objetivo d e de term i nar s i e x i sten dife r enc i as
si gn i f i cativas en tr e am bos gr upos en cada un o de lo s ít em s propu estos. A
continua c i ón, se m uestran y anali z an los resul t a do s de l as d i ferenc i as d e
m edi as entre l as respuestas apor t a das por los coordinadores del Proyect o de
Parti c ip a ción de l a Fam i lia y l as de los m i e m bro s de l as Co m i si on es de
Coordin ac i ón P eda góg i ca de l os ce ntr os.
TESIS DOCTORA L
José Alex is Alo nso Sá nche z
293
Estadí s tic os de Grup o
Ev aluad or
N
Media
D e s v i ación típ .
t
Sig . (bilat eral)
El nive l de par t i c i pac i ón de la s fa m i lias
e n e l ce nt ro e s apr opi ado
(ítem 1 )
Coordinador Pro ye c to
221
3,02
,871
,803
,422
M iem bros CCP
214
2,96
,807
,804
,422
El pro f e sor ad o estimu l a l a pa rticipa ció n
de las fa milias
(ítem 2 )
Coordinador Pro ye c to
220
3,76
,804
-,779
,436
M iem bros CCP
214
3,82
,767
-,779
,436
El AMP A de l ce ntro orga ni z a a ctividade s
frecue ntemente
(ítem 3 )
Coordinador Pro ye c to
205
2,97
1,210
,385
,701
M iem bros CCP
200
2,92
1,188
,385
,701
La ca lidad de l a co munica ció n de l ce ntro
hacia las f a milia s es ade cuada
(ítem 4 )
Coordinador Pro ye c to
221
4,23
,678
,607
,544
M iem bros CCP
214
4,19
,668
,607
,544
La ca lidad de l a re l a ció n fa mil i a-ce ntr o
e s aprop iada
(ítem 5 )
Coordinador Pro ye c to
220
3,66
,842
,900
,368
M iem bros CCP
214
3,59
,780
,901
,368
El cen tro ofre ce opor tun idade s de
partic ipación a l os pad res y mad res
(ítem 6 )
Coordinador Pro ye c to
220
4,22
,757
,625
,532
M iem bros CCP
213
4,17
,722
,626
,532
Los pa dre s tie ne n cauce s p ara co l abo r a r
con e l ce ntro en la to ma de decision e s
sobre con vive nci a y re ndimiento
(ítem 7 )
Coordinador Pro ye c to
219
3,79
,854
-,803
,422
M iem bros CCP
213
3,85
,810
-,804
,422
La for mac ión del p rofe sor ado pa ra
ge ne r ar la pa r t icipac ión activa de los
padre s y madre s e s ade cuada
(ítem 8 )
Coordinador Pro ye c to
216
3,43
,881
-,866
,387
M iem bros CCP
210
3,50
,887
-,866
,387
El proye ct o m e jora rá la part icipa ció n
activa de la s fa mil i as e n el ce ntro
(ítem 9 )
Coordinador Pro ye c to
220
4,32
,689
1,162
,246
M iem bros CCP
213
4,24
,718
1,161
,246
El proye ct o m e jora rá la part icipa ció n de
las fa milia s e n e l proce so e ducat ivo de
sus h ijos
(ítem 10 )
Coordinador Pro ye c to
220
4,29
,718
1,080
,281
M iem bros CCP
214
4,21
,749
1,080
,281
Co m o pode m os apreci ar en l a tabla, el ni v el de si gn i f i cac i ón e n todos l os í tem s
es m ayor a 0,05, l o que nos pe rm i te afi rm ar que no e x i sten di ferenc i as
si gn i f i cativas entre las afirm aci ones de l os coor d i nadores del Proyecto de
Parti c ip a ción de l a Fam i lia y l as de los m i e m br os de l as Co m isi ones de
Coordin ac i ón P eda góg i ca de l os ce ntr os.
EVALUAC IÓN D E LOS PROY ECTOS DE M EJORA P A RA L A PART ICIP A CI ÓN D E LA FAM ILIA
Estudi o I - Eval ua c ión de los Proyect o s de Part i c ipación de la F ami l ia e n lo s Ce n tr os Educat ivos Canari o s
300
una m edi a de 2 ,67. A l ana l izar si l a calid a d d e l a rel ac i ón f a m ili a - ce ntro e s
apro p i ada l os r esu l ta dos son d e 3,33 en l os coor d i nad ore s y de 3,67 entre l os
m i e m bro s de l as CCP. Las di ferencias en l a s r espuestas de lo s par t i c i p antes
son e l evada s con de sv i ac i o nes típ i cas a lta s sal vo en lo r e lat i vo a qu e l os
padr es d i sp o nen de cauces pa r a co l abo rar co n el centro en l a tom a de
deci s i o n es sobre convivencia y re nd i m ie nto y a la adecuada form aci ón de l
profe so rado par a generar l a partic i pac i ó n act iva de l os padres. Com o podem os
apre c i ar, a pa rece l a m i sm a ten dencia de d isper s i ón en l as i s l as co n m en os
población y con m e nos par ticipa ntes de los col ectivos encuestados , y e s
especialm e nte acusada entre lo s coord i nador es en el c aso d e l as respuestas a
si el pr ofe sor ado est i m ul a l a pa rticipa c i ón d e l as fam il ias, con una desviación
típi c a super io r a 1, 70 ( 0,58 en e l caso d e l os m i em bro s de l as CC P) . No
obstante , l o s p ar t i c i pa ntes se m ue stran m uy de acuer d o co n que el pr oyect o
m e j ora rá l a p articipación de las fam i lias en e l proce so educativo de sus hijos y
l a p articipación act i va de l as fam ili as en e l ce ntro con u nas m e dia s en t or no a 4 .
El r est o de ít em s pr esentan m edi as que osc i lan entre 3 y 3,67.
La única valor ac i ó n recogida en la isla de El Hi err o para cada uno de l os
grup os estudiados i n d i ca que no se está de acuerd o con la form aci ón del
profe so rado par a generar l a p art i c i pación acti va d e l os pa dres y se valo r a
posi t i vam ente q ue e l proyecto m e j ora rá l a participación act i va de las f am i lias en
l os ce ntro s y e n e l p roceso educativo de sus hi j os.
Los análi sis tam bi én nos h an p e r m i tid o con statar q ue no existen d i fe ren c i as
si gn i f i cativas en l as valorac i on es de cada u no de los ítem s propu es to s a l os
coordin ad ores del Proyecto de Part i c ip ac i ón de l a Fam i lia y a l os de l os
m i e m bro s de l as Com i s i ones de Co or d i n ac i ón Pedagógica d e l os cent ro s.
Por o tra p a rte, a m bos grupos va l o ran el ni vel soci ocultural de su centro com o
de ni ve l m edi o, y l a m ayor parte se sitúa e nt re el ni ve l m edi o y por debajo de
éste, agrupando l as m ed idas 1 (Baj o), 2 ( M edi o-baj o) y 3 ( M edio) al 9 3,7% d e
l a m ue stra d e l os co or d i nadores y al 98,5% de l os m i em br os d e l as CCP. Así,
l os niveles sociocultura l es Medio-a l to ( 3 part icipa nt es) y Alto (3 part i c i pan t es)
reflejan una escasa est i m aci ón por parte de los encuestados.
TESIS DOCTORA L
José Alex is Alo nso Sá nche z
301
Todo s los pa rticipan t e s c o i nc iden en u n a valorac i ón po s i t i va en relación a l as
persp ect iva s de que el Proyecto m e j o re la pa rt i c i pación de las fam i li as en el
centro y en el pr o ceso e d u cat ivo d e s us h i j os . En l os dos grupos se m uestran
m uy de acuerd o o totalm e nte de acuerdo ce rca del 9 0% de l os en cuest ados.
Los po rcen taj e s que reflejan el desacuerdo está n por debaj o de l 1% en tre l os
coordin ad ores de l P roye ct o de Par t i c i pac i ón de l a F am i li a, y no llegan a l 2 % en
el caso de los m i e m bro s de l as Co m i si on es de Coordina c i ón Pedagógica de l os
centro s.
EVALUAC IÓN D E LOS PROY ECTOS DE M EJORA P A RA L A PART ICIP A CI ÓN D E LA FAM ILIA
Estudi o I - Eval ua c ión de los Proyect o s de Part i c ipación de la F ami l ia e n lo s Ce n tr os Educat ivos Canari o s
302
T E S IS D O C T O RA L
J o s é A l e x i s A l o n s o S á n c h e z
1
ESTUDIO II
L A S FA MI L I A S Y L A P A R TIC IP A CIÓN EDUCA TIVA .
OPINIONES S OBRE PA RTICIPA CIÓN Y VA LOR A CIÓN D E LA S
A CCIONES FOR MATIVAS
TESIS DOCTORAL
José Alexis Alonso S ánchez
305
II.1. INTRODUCCIÓN
El objeto de este estudio es conocer la valoración d e las acciones f or mativas
que se han desarrollado en el Plan Canario de Formación para la Participación
de la Familia por part e de los padres participantes, conside ra ndo
especialmente si mejoran la participación de las f amilias en los centros
educativos donde se e ncuentran escolariz ados sus hijos . La e v aluación permite
conocer el grado de participación de las fa m ilias e n la v ida de los centros,
analizar si se aportan lo s m e dios adecuados para que la participación de las
familias sea posible , realizar un estudio comparativo de los resulta d os
obtenidos en las diferentes islas y v alorar las accion es des arrolladas en el Plan.
En e l marco de l Plan Canario de Formación p ara la Participación de la Familia
se han desarrollado distinto s cursos de fo rmación destinados a los padres de
alumnos para elevar su n iv el de fo rmación respe cto al proceso educativo de
sus hijos. E ste segundo estudio se centra en cono c er la opinió n de los p a dres
de alumnos respecto a la pertinencia d e los cursos y obtener información sobre
sus opiniones ac erca d e aspecto s relacionados con la participación d e las
familias en los centros y la com unic ación entre los centros y las familias.
II.2. OBJETIVOS
Los objetivos de esta investigación so n los siguientes : a) conocer el nivel d e
participación de las f a milias e n la vida de los ce ntros ; b) a n alizar si se a portan
los m e dios adecuados para que la p articip ación de las fa milias sea p osible; c)
valorar la comu nicaci ón entre los cen tros y las f amilias; y d) estudiar la
valoración que los pa d res asistentes a los cursos rea liz an de las temática s y de
los ponentes de los cursos impartidos.
II.3. DISEÑO
Se ha confeccionado u n instrumento ex profeso a través de un cuestionari o
(Anexo 3) que co nsta de trece ítems a valorar con u na e sc ala Likert con cinco
claves de puntuación, con sid erando 1 (Nada de acuerd o con la af irm ación), 2
(Poco de acuerdo), 3 (De acu erdo), 4 (Muy de acuerdo ) y 5 (Tota lmente de
EVALUACIÓN DE LOS PROYE CTOS DE MEJORA PARA L A PARTICIPACIÓN DE LA FAMILIA
Estudi o II - Las Famili as y la Parti cipación Educat iva. Opiniones sobre Pa rticipación y Valoración de las Acciones F orma tivas
306
acuerdo co n el enunci ado). Si no se sab e o no desea contestar la clave se deja
en blanco.
El cuestio n ario, jun to con una e x plicación d e su f inali da d y objet iv os, se puso a
disposición de los coordinadores de los cursos durante el curso aca d émico
2008/2009 con el pr opósito de que f uera n aplicados a todos los padres
asistentes al finalizar cada un a de las acciones formativas, de forma voluntaria.
Recoge información sobre los seis a sp ectos que indicamos a continuación : 2
ítems m iden el nivel d e participación de las familias, e n los que se preguntaba
sobre e l nivel d e participación d e las f a milias en el centro y si el AMPA
organizaba actividades frecuentemente; 3 ítems valoran la disposici ón d e los
profesionales educativos p ara f av orecer la participación d e las familias, donde
se cue s tionaba si el p r ofesorado estimulaba la participación de los padres, si el
centro ofrecía o portuni dades para la participación y si las familias disponían de
cauces para tomar decisiones sobre conv ivencia y ren dimient o académ ico; 2
ítems determ i nan la calidad de la relación entre las f a milias y la escuela, en los
que se consultaba si el centro ofrecía una comunicación de calidad hacia las
familias y si la calidad de la r elación familia -centro era la adecuada; 3 ítems
valoran las acciones form a tivas, en los que se cuestionaba si la fo rmación
había respondido a lo que se espe r aba, si aportaba estrategias y
conocimientos para responder mejor a las necesidades educativas de sus hijos
y si se recom endarí a e l curso a otros p a dres; 1 ítem e v alúa al p onente del
curso; y por último, 2 ítems m iden la mejora a pa rtir del Plan, donde se
preguntaba si este Plan mejoraría la participación a ctiv a de las fa milias en el
centro educativo y en el proceso educativo de sus hijos.
Una v ez cum plimentados los cuestionarios, los co ordinadores l os rem itieron a
la Dirección General de P ro moción Educativa de la Consejería de Educación,
Universidades y Sostenibilidad, y posteriormente fueron enviado s al equipo
evaluador desde este centro directivo.
El e stu dio d e consiste ncia interna del cuestionario ha sido a d ecuado, con un
alfa de Cronbach d e 0,806. A continuación presentamos la T abla 4 que refle j a
TESIS DOCTORAL
José Alexis Alonso S ánchez
307
los estadísticos correspondientes al análisis de fiab il idad aplicad o al
instrumento.
MEDIA DE LA
ESCALA SI SE
ELIMINA E L
ELEMEN TO
VARIANZA DE LA
ESCALA SI SE
ELIMINA E L
ELEMEN TO
CORRELACIÓN
ELEMEN TO-
TOTAL
CORREGIDA
ALFA DE CRONB ACH SI
SE ELIMIN A EL
ELEMEN TO
Ítem 1
49,00
40,958
,533
,785
Ítem 2
48,41
39,997
,687
,768
Ítem 3
48,57
44,833
,289
,813
Ítem 4
48,10
44,302
,447
,793
Ítem 5
48,33
42,183
,615
,777
Ítem 6
48,31
41,384
,613
,776
Ítem 7
48,65
40,190
,602
,777
Ítem 8
47,61
46,534
,370
,799
Ítem 9
47,33
48,183
,356
,800
Ítem 10
47,39
49,576
,222
,807
Ítem 11
47,27
48,366
,446
,797
Ítem 12
46,98
51,229
,252
,808
Ítem 13
47,08
49,368
,437
,800
Tabla 4. Estad ísticos total- elemento correspondient e a las familias .
Observamos que, com o e n caso de los cuestionarios ante ri ores, el ítem 3 es el
que p resenta un valor superior, 0,07 p or encima. También en esta ocasión los
ítems 10 (m ás 0,001) y 12 (m ás 0,002) son s uperiores. La no inclusión de estos
ítems me jorarí an de fo rma ínfima la f i abilidad del cuesti o nario, por lo que
creemos que no merecen la exclusión de éste .
II.4. MUESTRA
Se han cumplimentado un total de 1.25 2 cuestionarios po r parte de los padres
asistentes a los diversos cursos organizad os , distribuidos en 61 talleres
diferentes impartidos en todas las islas, con 61 ponentes e v aluados, y f amilias
procedentes de 219 centros educativos diferentes .
II.5. TR A T A MIENTO E STADÍSTICO
Los análisis se realizaron con el paquete estadístico SPSS 17.0, lo que permitió
abordar un estudio descriptiv o en el que se han analizado los esta dísticos
EVALUACIÓN DE LOS PROYE CTOS DE MEJORA PARA L A PARTICIPACIÓN DE LA FAMILIA
Estudi o II -Las Famili as y la Parti cipación Educat iva. Opiniones sobre Pa rticipación y Valoración de las Accion es F ormat ivas
308
siguientes: a) media de cada uno de los 1 3 ítems en general ; b) me dia de cada
uno de los 13 ítems p or islas; c) media de los ítems 10, 11, 1 2 y 13 d e
valoración de la actividad f ormativ a rea liz ada y d ) med ia de los í tems 10, 11, 12
y 13 de valoración de los p o nentes de los cursos.
II.6. RESULTADOS Y DISCUSIÓN DE RESULTA DOS
Presentamos a continuación los resultad os de este Estudio II siguiendo el
orden siguiente: a) r es ultados globales de l cuestionario cumplimentado por los
padres de alumnos; b) resu ltados por islas del cues tionario cumplimentado por
los pa dr es: Gra n Canaria , T en erife, Lanzarote , Fuerteventura, La Pal ma , La
Gomera y El Hierro; c) valoración de las acciones fo rmativ as d esarrolladas
dentro del Plan de Formación p ara la Participación de la Familia ; y d)
evaluación de los ponentes de las acciones form ativas desarrolladas dentro del
Plan.
II.6.1. RES ULTA DO S Y DISCUSIÓN DE LOS RESULTA DOS GLOBALES
A PORT A DOS POR LOS P A D RES
A con tin uación se p r esentan los resu lt ados globales obtenidos de los 1 . 252
cuestionarios aplicados durante la celebración d e las diferentes accion e s
formativas a los padres de a lu mnos a siste ntes a las m is mas. Como hemos
indicado a n teriormente, las claves del cuestionario administrado a los
participantes s on las siguiente s: 1 (Nada de acuerdo co n la afirmación), 2
(Poco de acuerdo), 3 (De acue rdo), 4 (Muy de acuerdo ) y 5 (Tota lm ente de
acuerdo con el enunciado ).
El niv el de participación d e las familias en e l centro de su hijo es
apropiado
Estadísticos
N
Válidos
1169
Perdidos
83
Media
2,96
Desv. t í p.
1,388
TESIS DOCTORAL
José Alexis Alonso S ánchez
309
El nivel de par ticipación de las familias en el ce n tr o de su hijo es apr o pia do
Frecuencia
Porcentaje
Porcentaje v álido
Porcentaje
acumulado
Válidos
Nada de acue rdo
237
18,9
20,3
20,3
Poco de acuer do
209
16,7
17,9
38,2
De acuerdo
317
25,3
27,1
65,3
Muy de acuer do
176
14,1
15,1
80,3
Totalmente de acuerdo
230
18,4
19,7
100,0
Total
1169
93,4
100,0
Perdidos
Sistema
83
6,6
Total
1252
100,0
La opinión de las f amilias de los alumnos difiere se g ún las experiencias de
padres e n sus respectivos centros, lo que i ncide en una desviación típica de
1,39 puntos. Esto s dat os son consistentes si tenemos en cu enta que los padres
cuestionados provienen de todas las islas y rep rese ntan a más de 2 00 centros
diferentes, por lo que l as experiencias que a cum ul an respecto a la participación
de las familias en el centro se distinguen según la dinámica del centro en el que
estudian sus hijos. No obstante, se perci be una tendencia ne g ativa respecto a
EVALUACIÓN DE LOS PROYE CTOS DE MEJORA PARA L A PARTICIPACIÓN DE LA FAMILIA
Estudi o II -Las Famili as y la Parti cipación Educat iva. Opiniones sobre Pa rticipación y Valoración de las Accion es F ormat ivas
316
Los padres ti enen cauces para c olaborar con el ce n tr o en la toma de d eci siones sobre co nv ive n cia y
rendimiento
Frecuencia
Porcentaje
Porcentaje v álido
Porcentaje
acumulado
Válidos
Nada de acue rdo
128
10,2
11,2
11,2
Poco de acuer do
149
11,9
13,0
24,2
De acuerdo
264
21,1
23,0
47,2
Muy de acuer do
287
22,9
25,0
72,3
Totalmente de acuerdo
318
25,4
27,7
100,0
Total
1146
91,5
100,0
Perdidos
Sistema
106
8,5
Total
1252
100,0
En la misma línea de las respuestas anteriores, un 22,1% considera que no
disponen de cauces suficientes de participación; y responde con un valor medio
de 3,45 puntos y m u estran una visión optimista casi el 7 0 % de las f amilias
encuestadas. Este ítem ha ref l ejado un nivel alto de dispe rsión pues la
desviación típica asciende a 1,3.
TESIS DOCTORAL
José Alexis Alonso S ánchez
317
Considero que el Plan de Formación de Familias mejorará la p articipación
activa de las familias en el centro
Estadísticos
N
Válidos
1187
Perdidos
65
Media
4,21
Desv. t í p.
1,029
Considero q u e el P lan de Formaci ón de F amilias mejorar á l a p articipación activa de las familias en el
centro
Frecuencia
Porcentaje
Porcentaje v álido
Porcentaje
acumulado
Válidos
Nada de acue rdo
26
2,1
2,2
2,2
Poco de acuer do
64
5,1
5,4
7,6
De acuerdo
182
14,5
15,3
22,9
Muy de acuer do
278
22,2
23,4
46,3
Totalmente de acuerdo
637
50,9
53,7
100,0
Total
1187
94,8
100,0
Perdidos
Sistema
65
5,2
Total
1252
100,0
Más de la mitad de los padres consultados se muestran totalmente de acuerdo
con que el Plan de Form ación supone un e le mento que hará crecer la
participación de las f amilias en los ce n tros educativos. Un 22,2% está muy de
acuerdo, lo que indica que más de tres cu artas partes de los pad re s
encuestados han puntuado alto esta afirmación, entre 4 y 5 en una escala de 1
a 5 . La m edi a es alta y asciende a 4,2, y la desviación es de 1 , 0; un 2,1% de
las familias se muestra nada de acuerdo y un 5,1% poco de acuerdo.
EVALUACIÓN DE LOS PROYE CTOS DE MEJORA PARA L A PARTICIPACIÓN DE LA FAMILIA
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318
Considero que el Plan de Formación de Familias mejorará la p articipación
de las familias en el proceso educativ o de sus hij os
Estadísticos
N
Válidos
1208
Perdidos
44
Media
4,42
Desv. t í p.
,874
Considero q u e el P lan de Formaci ón de F amilias mejorar á l a p articipación de las familias en el p roces o
educativo d e sus hijos
Frecuencia
Porcentaje
Porcentaje v álido
Porcentaje
acumulado
Válidos
Nada de acue rdo
16
1,3
1,3
1,3
Poco de acuer do
30
2,4
2,5
3,8
De acuerdo
128
10,2
10,6
14,4
Muy de acuer do
289
23,1
23,9
38,3
Totalmente de acuerdo
745
59,5
61,7
100,0
Total
1208
96,5
100,0
Perdidos
Sistema
44
3,5
Total
1252
100,0
En consonancia con el ítem anterior, los pad res c onsideran que el Pla n
mejorará la participación de las familias en el proceso educ ativo de su s hijos,
con una puntuación media d e 4,4 y una desv iación d e 0,8 . Casi el 60% est á
totalmente de a cuerd o con esta afirmación, u n 23,1% s e muestra muy de
acuerdo y el total de las opiniones negativas no llega al 4%.
TESIS DOCTORAL
José Alexis Alonso S ánchez
319
La formación realizada responde a lo que esperaba
Estadísticos
N
Válidos
1198
Perdidos
54
Media
4,38
Desv. t í p.
,868
La formaci ó n real izada, responde a l o que esperaba
Frecuencia
Porcentaje
Porcentaje v álido
Porcentaje
acumulado
Válidos
Nada de acue rdo
19
1,5
1,6
1,6
Poco de acuer do
20
1,6
1,7
3,3
De acuerdo
136
10,9
11,4
14,6
Muy de acuer do
338
27,0
28,2
42,8
Totalmente de acuerdo
685
54,7
57,2
100,0
Total
1198
95,7
100,0
Perdidos
Sistema
54
4,3
Total
1252
100,0
En cu a nto a si el cu rso recibido responde a las expectativas que se había n
formado cuando se inscribieron, las fam il ias responden a firmativamente co n
una media de 4,38 y una de sv iación típica de 0,9. Casi un 55% responde que
está totalmente de acuerdo y cerc a del 30% se mue s tra muy de acuerdo co n
este ítem, de manera que el total de los desacuerdos sólo asciend e a un 3%.
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320
El curso me aport a es trateg ias y conocimientos que me permiten
responder mejor a las neces id ades educativas de mis hijos
Estadísticos
N
Válidos
1236
Perdidos
16
Media
4,49
Desv. t í p.
,827
El curso me a porta estrategias y co nocimientos que me permiten respo nder mejor a la s necesidades
educativas d e mis hijos.
Frecuencia
Porcentaje
Porcentaje v álido
Porcentaje
acumulado
Válidos
Nada de acue rdo
15
1,2
1,2
1,2
Poco de acuer do
23
1,8
1,9
3,1
De acuerdo
109
8,7
8,8
11,9
Muy de acuer do
281
22,4
22,7
34,6
Totalmente de acuerdo
808
64,5
65,4
100,0
Total
1236
98,7
100,0
Perdidos
Sistema
16
1,3
Total
1252
100,0
El 95,6% de los pa dres en c uestados consideran que el c urso realizado les
aporta estrategias y co noci mien t os que les p ermiten responder m ejor a las
necesidades de sus h ij os, pues casi un 65% l e otorgan la máxima puntuación y
la media de respuesta es de 4,5.
TESIS DOCTORAL
José Alexis Alonso S ánchez
321
Recomendaría esta activ idad a otros padres y madres
Estadísticos
N
Válidos
1246
Perdidos
6
Media
4,79
Desv. t í p.
,589
Recomendar ía esta actividad a otro s padres y madre s
Frecuencia
Porcentaje
Porcentaje v álido
Porcentaje
acumulado
Válidos
Nada de acue rdo
5
,4
,4
,4
Poco de acuer do
14
1,1
1,1
1,5
De acuerdo
39
3,1
3,1
4,7
Muy de acuer do
126
10,1
10,1
14,8
Totalmente de acuerdo
1062
84,8
85,2
100,0
Total
1246
99,5
100,0
Perdidos
Sistema
6
,5
Total
1252
100,0
Un 9 8% de los p adr es encuestados reco mendarían esta a c tividad a otras
familias, pues e l 85% se mu estra totalmente d e acuerdo co n e s te ítem y la
media de respuestas se sitúa en 4,8.
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322
El ponente de esta actividad es un buen ponente
Estadísticos
N
Válidos
2600
Media
4,69
Desv. t í p.
,744
El ponente de esta activida d es un buen ponente
Frecuencia
Porcentaje
Porcentaje v álido
Porcentaje
acumulado
Válidos
Nada de acue rdo
41
1,6
1,6
1,6
Poco de acuer do
31
1,2
1,2
2,8
De acuerdo
101
3,9
3,9
6,7
Muy de acuer do
355
13,7
13,7
20,3
Totalmente de acuerdo
2072
79,7
79,7
100,0
Total
2600
100,0
100,0
En cuanto a la calificación de los p o nen t es, que veremos de f orma m á s
detallada en un epíg rafe p ost erior, un 80% está totalmente de a cu erdo con que
el ponente de la actividad e s b u eno, con u n a pu nt uación m e dia de 4,7 y una
desviación típica de 0,7.
TESIS DOCTORAL
José Alexis Alonso S ánchez
323
II.6.2. RESULTA DOS Y DISCUSI ÓN DE LOS RE SULTA DO S DE LO S
PADR ES POR ISLA S
La valoración del nivel de pa rticip ación de las familias en el centro donde curs a
estudios su hijo, tanto Gran Canaria como Ten eri fe p resentan una media
similar, en la posición de 3 p untos sobre 5. E n Fue rtev entu r a y La Gome r a
también se sitúan en la m isma posici ón intermedia, pero en Lanzarote, La
Palma y El Hierro se manifiesta una v isión más pesimista sobre la participación
de las familias, c on valores medios por debajo de 2 ,5 en Lanzarote y El Hierro y
de 2,7 en La Palma.
La valoración que los padres h ac en de si e l profesorado estim ul a la
participación d e las familias se sitúa e ntre el 3 ,2 de Lanzarote y L a Gomera y el
3,7 de Gran Canaria y Fuerteventura.
En cuanto a la opinión sobre el trabajo de la s AMPA se encu e ntran algunas
diferencias entre las islas. Así, en Lanzarote y El Hierro está n poco de acuerdo
con la af ir mación de q ue las A MPA o rg anizan a ctiv idades f recuent emente, en
La Gomera obtie n en un a media de 3 aunque no ind ica un n iv el de acu erd o m uy
alto. En Gran Canaria la puntuación media es de 3 ,6 lo que pone de manifiesto
un grado de acuerdo m ayor que en los casos anteriores. Asimismo, T e nerife,
Fuerteventura y La Palma también muestran un m ay or a cuer do con esta
afirmación.
La calidad de la comunicación del centro hacia las familias es valorada
positivamente e n todas las islas salvo e n La Gomera, y las puntu a ciones más
altas se presentan en La nz arote, Fuerteventura y Gran Cana ria. Igualmente la
calidad de la relación fa milia-centro o bti ene unas medias alta s en la valoración
de las f amilias. De e st e modo, en Gran Canaria, Lanzarote y Fue rt eventura las
valoraciones se acercan al 4 y en las demá s islas se sitú a n alrededor del 3 , 5,
salvo en La Gomera que es de 3,2.
Al valorar la o ferta de oportunidades de participación por pa rte del centro haci a
las f amilias podemos obse rv ar que se m antiene la tendencia de una valoració n
más alta entre los pad res d e las islas de Gran Canaria, Lanzarote y
EVALUACIÓN DE LOS PROYE CTOS DE MEJORA PARA L A PARTICIPACIÓN DE LA FAMILIA
Estudi o II -Las Famili as y la Parti cipación Educat iva. Opiniones sobre Pa rticipación y Valoración de las Accion es F ormat ivas
324
Fuerteventura, con puntuaciones que o scil an en tre 3,7 y 4, f rente a las islas de
Tenerife, La Palma, L a Gom era y El Hierro, con medias generalmente por
debajo del 3,5.
En la ú ltima de las cuestiones relac ionadas co n la participación de las f amilias
en el ce ntro, en Gran Canaria, Fue rt eventura y La Pa lma consideran con
puntuaciones p or encima de 3 ,5 q ue los padres dis ponen de cau ces para
colaborar con e l centro e n la toma d e decisiones so bre conviv encia y
rendimiento, y e n el resto de las islas mantienen una op inió n positiv a pe ro con
puntuaciones inferiores.
A la hora d e valorar el Plan de Form ación para la P articipación de la Familia e n
todas las islas existe u na opinión muy fa v orable, c on pun t uaciones sie mpre
superiores a 4 de que serv irá para m ejorar la participación a ctiv a de las f amilias
en el cen tro. Igualme nte, y co n valores en to r no a l 4,5, los padres creen qu e las
acciones desarrolladas m ej orarán la participación de las fa milias en el proceso
educativo de sus hijos.
La formación realizada a través del Plan en las dif ere ntes islas responde a las
expectativas que los padres participantes espe ra ban. A sí , las valoraciones
fluctúan entre 4,2 y 4,5 de media en todas las islas. Igualmente las f amilias
consideran que el curso realizado les aportó estrategias y conocim ientos para
responder mej or a las necesidades educativ as de sus hijos, con valores medios
entre el 4,3 y e l 4,7 en todas las islas. Los padres de todas las islas
recomendarían esta actividad a o tras f amil ias. Asimismo, de s taca que las
puntuaciones m edias del cuestionario presentan valores medios m uy altos,
entre el 4,7 de Fuerteventura y el 4,9 de Lanzarote.
Los padres valoran positiv ame nt e a los ponentes de los cursos en todas las
islas con valores m e dios siempre superiores al 4,5 y en L a Gomera, Gran
Canaria y Tenerife es donde se producen las v aloraciones má s altas.
Para una mayor claridad de la exposición, presentamos a continuación la tabl a
resumen de los datos y los resultados desagregados de c ada ítem por isla en la
que se desarrollaron las acciones f or mativas.
TESIS DOCTORAL
José Alexis Alonso S ánchez
325
ISLA
ÍTEM
GC
TF
FTV
LZT
LP
LG
EH
El nivel de pa rticipación d e las familias en e l
centro de su h ijo es aprop iado
3,02
3,05
3,16
2,47
2,76
2,93
2,30
El profesora do estimula la participación de las
familias en el proceso edu cativo
3,70
3,56
3,73
3,24
3,66
3,26
3,68
El AMPA del cent ro organiza a ctividades
frecuentemente
3,59
3,27
3,39
2,56
3,48
3,00
2,43
La calidad de la comunicación del centro hacia
las familia s es adecuad a
3,84
3,65
3,90
4,00
3,65
2,93
3,67
La cali da d de la r ela ción familia -centro es
apropia da
3,78
3,49
3,88
3,89
3,56
3,18
3,65
El c en tro ofrece oportunid ades de participación
a los padres y madres
3,74
3,38
4,02
3,72
3,69
3,02
3,50
Los padres tienen cauces para colaborar c o n el
centro en l a toma d e decisiones sobre
convivencia y rendimiento
3,62
3,31
3,74
3,00
3,56
3,07
3,44
Considero que el Plan de Formación de Familias
mejorará la participa ción activa de las familias
en el centro
4,32
4,16
4,33
4,25
4,08
4,07
4,36
Considero que el Plan de Formación de Familias
mejorará la participación de las familias en el
proceso edu cativo de su s hijos
4,51
4,40
4,42
4,70
4,24
4,54
4,53
La formación rea lizada, respond e a lo que
esperaba
4,51
4,32
4,29
4,53
4,35
4,49
4,23
El curso me aporta estrategias y conocim ientos
que me permi ten respond er mejor a las
necesidade s educativas de mis hijos
4,60
4,46
4,38
4,62
4,40
4,72
4,53
Recomenda ría esta activida d a otros padres y
madres
4,82
4,79
4,69
4,95
4,77
4,89
4,78
El ponente de esta actividad es un buen
pone nte
4,71
4,69
4,57
4,52
4,64
4,80
4,52
GC: Gran Can aria; TF: Tener ife; F TV: Fuerteventur a; LZT: Lanz arote ; L P: La Palma; LG: La Gomera; EH : El Hierr o.
Tabla 5. Med i a por ít ems e isla donde se de sarr olló la acción formativa.
EVALUACIÓN DE LOS PROYE CTOS DE MEJORA PARA L A PARTICIPACIÓN DE LA FAMILIA
Estudi o II -Las Famili as y la Parti cipación Educat iva. Opiniones sobre Pa rticipación y Valoración de las Accion es F ormat ivas
332
II.7. CONCLUSIONES
Los 1.252 cuestionarios recogidos y cumplimentados por los pa d res de todas
las islas permiten ob t ener una visi ón comple ta de sus valoraciones respe ct o a
las acciones desarrolla das en el Pl an de Formación para la Participación de las
Familias desarrollado por el Go bierno de Canarias. Los datos nos perm ite n
constatar que la e v aluación que las familias h acen de las accione s fo r mativas
desarrolladas en el P lan es mu y positiva. Casi la to t alidad de los p adres
consultados considera que el o los cu rsos en los que pa rtici pa r on responden a
lo que esperaban y les aport aro n estrategias y conocimientos para a f ro ntar
mejor las n ecesi dades de sus hijos. El acu er do f u e a un ma y or a l valorar a los
ponentes o recomendar este cu rso a otros p adres, llegando casi a la
unanimidad.
Asimismo, podemos concluir que no se p roducen dife renci as signif icativ as
entre los resultados de las diferentes islas en las que se h a desarrollado el Plan
de Formación pa ra la Participación d e la Fam ilia , aunque aparecen alg unos
resultados disco rda ntes en la s respuesta s a ciertos ítems que comentam os en
las páginas siguientes.
En las cuestiones rela cionadas con los objetiv os del Plan de Form ación para la
Participación de la Famil ia se produce, de manera general, una respuesta muy
positiva por p arte de los p adres, pues aparecen niveles d e acuerdo por e nci ma
del 9 0% en que las acciones de l Plan acrecentarán la participación de las
familias en los centros educativos, con puntuaciones siempre superiores a 4 y
que mejorarán la participación de las f a milias en el proce s o educativo de sus
hijos con valores en torno al 4,5.
La v aloración que h acen los p a dres de las acciones fo r mativas e s positiva,
pues superan el 95%, y las p untuaciones otorgadas por las fa milias se
encuentran gener almente en to r no a la máxima estimación posible del
cuestionario. So la mente un curso recibe una puntuación cercana al 3 (3,38) y
otras 4 acciones fo rm ativas reciben una valoración cercana al 4 (3,9 ). El resto
de los 60 cursos obtienen valoraciones superi ores a 4 puntos sobre 5, lo que
refiere un alto grado de satisfacción con los conocimientos recibido s.
TESIS DOCTORAL
José Alexis Alonso S ánchez
333
En lo que respecta a si el cu rso responde a lo que espe ra ban y a si les aportó
estrategias y cono cim iento s para responder mejor a las n ec esidades de sus
hijos, más del 60% de los padres lo v aloró con la máxima puntuación, con
medias a lrede dor del 4,5 sobre 5, lo que indica un a lto grado de satisfacción
con su p articipaci ón y con las accion es diseñ a das por la Consejería de
Educación, Univ ersidade s y Sostenibilidad del Gobierno de Canarias.
El acuerdo fue aun mayor al valorar a los p onentes o recomendar este curso a
otros p adres. En torno al 80 % de las familias l es otorg ó la máxima p untuación y
los valores med ios se sitúa n sobre los 4 , 7 punto s , por lo que el ac uerdo e n tre
las familias es ca si unánime, lo que indica un alto grado de satisfacción con el
profesorado que ha impartido los diferentes cursos. Salvo 5 de los 61 ponentes,
todos reflejan evaluacion es superiores a 4 punto s sobre 5, destacando 8 con
puntuaciones superiores al 4,9. A simis mo, por islas pod e mos c onstatar que e n
La Gomera, Gran Ca naria y Tenerife e s d o nde se producen las valoraciones
más altas.
A la hora de v alorar la participación en los centros donde e s tudian s us hijos, las
puntuaciones no son tan homogéneas y aparece una vari abilida d en f unci ón del
centro. Creemos que este resultado puede esta r relacionado con que son más
de 200 los centros sobre los que los padres han contestado, ademá s ubicados
en todas las isl as, por lo que las experiencias q ue acumulan re specto a la
participación de las fami lias en los centros se disting uen según la din ámica
propia del centro e n el que cursan estudios sus hijos. Asimismo, es importante
destacar que el porcentaje de familias con una visión negativa es similar al qu e
manifiesta una visi ón positiva.
Si tomamos en consideración cómo se valora la participación en los centros
educativos en las disti ntas islas, tanto Gran Can aria como T e nerife presentan
una m e dia de 3 punt os sob re 5 . En L anz arote, La Palma y E l Hierr o la visi ón es
más ne g ativa respecto a la pa rticipació n de las familias en el centro escolar,
con valores medios por debajo del 2 ,5 e n Lanz arote y El Hier ro y d e 2 ,7 en La
Palma.
EVALUACIÓN DE LOS PROYE CTOS DE MEJORA PARA L A PARTICIPACIÓN DE LA FAMILIA
Estudi o II -Las Famili as y la Parti cipación Educat iva. Opiniones sobre Pa rticipación y Valoración de las Accion es F ormat ivas
334
La valoración de las AMPA al igual que la valoración d e la participación en los
centros e s d ispar, aunq ue los datos son más p ositivos que en e l ca so de la
participación d e las fa milias en los centros. Ap arece un grupo m ay or con
opiniones positivas y m uy positivas f rent e a u na proporción m enor con
opiniones ne g ativas o muy negativas. En Lanzarote y El Hier ro es donde se
producen las percepciones más negativas.
El papel del profesorado en la estimulación de la participación de las familias es
visto de m a nera efectiva por los padres, y las opiniones negativas so lo suman
el 20% de los encuestados, y son similares en todas las islas.
La calidad de la co mu nicación que e l centro emite hacia las f a milias y la ca lidad
de la relación entre el ce ntro y las f amilias obtienen una valoración positiva por
parte de los padres, con resultados superiores al 3,5 en el cuestionario. En
estos dos as pec tos, tan so lo La Gome ra se diferen ci a d e las demás islas por
presentar una valo ración media m ás ba ja en ambos enunciados,
manifestándose las pu ntuaciones m ás a l tas en las islas de Lan z arote,
Fuerteventura y Gran Canaria.
En cua n to a las oportunidades d e participación que ofrece el centro, o a los
cauces que el centro ofrece para colaborar en la toma d e de ci siones sobre
cuestiones de convivencia y rendimiento, las opiniones vuelven a estar
polarizadas. Así, forman un conjunto mayor los padres que conside ran que se
ofrecen oportunidades de participación y disponen de cauces para participar e n
la toma de decisiones, pero también existe u n importante grupo, entre el 2 2% y
el 25%, que considera que no dispone de e s tos ca n ales. En las islas orientales
(Gran Ca n aria, La nz arote y Fuerteventura) la valoración media d e las familias
es más positiva que la de las islas occidentales (Tenerife, La Palma, La
Gomera y El Hierro), con a lr ededor de medio punto de d i fe re ncia en las
opiniones sobre las o p ortunidades de parti cipación que ofrece el centro donde
están escolarizados a sus hijos.
El presente e stu dio h a considerado la influencia de la p articip ación en la
evaluación por parte de las familias, recalcando la importancia de to mar en
consideración las valoraciones d e satisfacción e insa tis facción de los padres a
TESIS DOCTORAL
José Alexis Alonso S ánchez
335
la hora de evaluar el Plan en su conjunto, las a cciones fo r mativas englobad a s
en éste y los correspondientes ponentes e n particular .
Aunque muchas veces se ha cuestionado la idea de incluir a los pad res en la
evaluación d e un programa educativo en el que participen directa o
indirectamente, ya que se e sp era que los mi smos ofrezcan impre sion es
subjetivas en vez de opiniones ecuánimes y desinteresadas, lo cual puede
distorsionar los resultados de una evaluaci ón, consideramos que, puesto que
las familias son las responsables la educación de sus hijos, deben t e ner
influencia e n la evaluación d e los programas que les atañen . En esta línea
proponemos que, aunque los p adres pu e den e x hibir un g rado rel ativamente
alto de satisfacción general, siempre se deben tomar en consideración sus
opiniones pues s obre ellos recaen, en de finitiva, todos y cada uno de lo s
esfuerzos derivados del Plan de Formación para la P articip ación de la Famil ia
puesto e n m arch a por la Con sejería de Educación, Universidades y
Sostenibilidad del Gobierno de Canarias.
Por últim o, consideramos que l a co mprensión d e las perspe c tivas de la s
familias, tanto positivas co mo negativ as, p uede u tiliz arse adecuadamente pa r a
desarrollar, potenciar y m ejorar se rvi cios más sensibles y prevenir el recha z o
del programa. Los padres so n evaluadores que pueden ofrece r información de
calidad sobre los efecto s tanto intencionados como im pr evistos de los
programas de formación.
EVALUACIÓN DE LOS PROYE CTOS DE MEJORA PARA L A PARTICIPACIÓN DE LA FAMILIA
Estudi o II -Las Famili as y la Parti cipación Educat iva. Opiniones sobre Pa rticipación y Valoración de las Accion es F ormat ivas
336
T E S IS D O C T O RA L
J o s é A l e x i s A l o n s o S á n c h e z
1
ESTUDIO III
INFLU ENCIA DE LA FORM A CIÓN EN PA RTIC IP A CIÓ N EN LA
CAL ID A D DE LA RELAC IÓN FA M ILI A S -PR OFESORES.
ELE M ENT OS DE MEJORA
TESIS DOCTORAL
José Alexis Alonso S ánchez
339
III.1. INTRODUCCIÓN
Este tercer estudio recoge y prese nta los resultados y las con clusiones de los
grupos de discusión de sarroll ados en el ma rco de la evaluación de los
Proyectos de Mejora para la Pa rtici pación de la Familia iniciad os en el curso
académico 2007 -2008 p or la Co nsejería de Educación, Univ ersidades y
Sostenibilidad del Gobierno de Canarias.
El objet iv o de los grupos de discusión, realizados con profe s ores y con padres,
fue conocer si la f ormación en participación apo rta ba recu rs os que permitieran
potenciar y abrir nuevas perspectivas a las relaciones fa mil ia -escuela e
identificar, a través de la práctica educativa, los aspectos de mejora a
desarrollar o completar la formación ofertada a trav és de l Plan.
Los padres y los profesores constatan que el nivel de partic ipación de las
familias en los centros es ba jo, aunque es mayor en la Educación In fantil.
Madres y p adres de mandan más oportunidades de p articipació n desde los
centros además de más diálogo p or parte de los profesionales e d ucativos. N o
obstante, en general , están muy satisfechos con la formación recibida que l a
evalúan como eficaz para lograr los objetiv os pe rseg uidos.
Los profesores reflejan que también asumen su responsabilidad en la e scas a
participación de las f amilias y af ir man que carecen d e la formac ión necesari a
en habilidades sociales y que los Maestros e stán má s formados en este
aspecto que los Profesores de Educació n Secundaria.
Tanto familias como profesorado están dispuestos a potenciar la p articipació n
como ví a para m ej orar el rendimiento de sus hijos en las ta r eas académicas y
la conviv encia en los centros ed ucativos, y para lograr u na ma y or calidad
educativa, la m ejora de los rendimientos escolares y el desarrollo integral de
los alumnos.
EVALUACIÓN DE LOS PROYECTOS DE MEJORA PARA L A PARTICIPA CIÓN DE LA FAMILIA
Estudi o III -Influenci a de la Forma ción en Partici pación en la Ca lidad de la Relación Fami lias -Profeso res. Elemento s de Mejora
340
III.2. OBJETIVOS
Los objetiv os que preten d emos con el p resente estudio se recogen a
continuación y son los siguientes: a) conocer si la formación e n p articipaci ón
aporta recursos que permitan desarrollar, potenciar y abrir nuevas perspectivas
a las relac iones entre las f amilias y la esc uela; b ) a verig uar si la fo rm ación
recibida ha a p ortado a los p adres estrategias y conocimien t os que le p ermiten
responder mejor a las necesidades edu c ativas de sus hijos; y c) i den ti ficar, a
través de la práct ica educativa de las f amil ias y profeso res , los aspe ct os de
mejora a potenciar o completar en la formaci ón ofertada.
III.3. DISEÑO
Con el fin d e avanzar más allá de l ciframie nto numérico de la frecuencia co n
que en un determinad o texto a parec e tal o cual palabra o de discutir sólo en
base a los porcentajes con los que a parece un término o signif icante
determinado, la aproximación utilizada e n la investigación ha sido mixta, con
una metodología cu alitativ a y cuantita tiv a articuladas para ob t ener las me jore s
posibilidades de ca d a una d e e llas, b as ada e n este caso en los g rupos de
discusión. Esto es, la reun ión de grupos de ocho p erso nas, d e caracterí sticas
similares, a las que se le s propuso analizar y dialogar librem ente de u n tema
que el propio grupo desarrolla, bajo la co ordinación de u n moderador, a lo largo
de una ho ra y med ia d e conversación que fue grabada en audio, transcrita y
posteriormente analizada.
Se e st ablecieron cuatro grupos de d iscusión de o ch o personas cada uno (dos
de profesores y dos de padres por territorio, en las islas de Gran Can aria y
Tenerife), con e l fin de profundizar a través d el d iálogo y el debate abiertos,
comprobando si tanto profe sor es como padres m odificaban su actua ción en la
escuela con respecto a la pa rtici pación a partir de su e x periencia en el Plan y
qué elementos d e mejora p ro ponían. El n ú mero de integrantes d e cada grupo
fue escogido teniendo e n cuenta que la discusión f uera posible y, a l mis mo
tiempo, m anejabl e por el m o derador. Los sujetos pa rticip antes en los grupos de
discusión estuvieron suficientemente próximos e ntre sí alrede dor de u n a m e sa
circular para favorecer el diálogo.
TESIS DOCTORAL
José Alexis Alonso S ánchez
341
Anteriormente a la reunión se remitió a los participantes, de forma muy
genérica para fa v orecer la espontaneidad, la crea tiv idad y la expresión
personal, las líneas de un document o con info rm ación relativa al tem a y al
desarrollo del encuentro (Anexo 4).
El tema sobre el que se les propuso conversar fue La situació n de l a
participación de las familias en los centros edu c ativos . Impulso inicial que los
grupos retomaban y recuperaban d esde su p ropio p u nto de v ista que sir vió
para construir un conjunto de op i niones, de a rg umentos y de discursos que
configuraron la base del a n álisis que presentamos e n este d oc umento. El
trabajo de campo se r ealizó duran te los m e ses de abril (encuentros en la isla
de Gran Canaria) y junio (encuentros en la isla de Tenerife) de 2010.
El guión de la intervención o eje discursivo f acilitó n o olvidar el debate sobre
cada uno de los punto s m ás importantes. Estos apartados fueron
convenientemente incluidos en el debate por el moderado r cuando no se dieron
de forma espontánea por alguno de los participantes. Los apartados temáticos
fueron los siguientes para el encuentro con los pro f es ores:
§ Breve introd ucció n sobre la investigación d e l que este estud io es uno
de sus apartados.
§ El nivel de participación de las familias en el centro es apropiado.
§ El centro (equipo directivo y p rofesorado), ofrece oportunidades de
participación a los padres.
§ El prof esorado a cr edita la f ormación adecuada para fa v orecer la
participación.
§ El proyecto mejorará la participación activa de las familias en el centro
y en el proceso educativ o de sus h ijos.
§ Información de lo s res ultados de los Estudios I y II d e este trabajo.
§ Resumen y conclusiones del encuentro.
En la cita con los padres el guión temático util izado se reco g e a continuación:
EVALUACIÓN DE LOS PROYECTOS DE MEJORA PARA L A PARTICIPA CIÓN DE LA FAMILIA
Estudi o III -Influenci a de la Forma ción en Partici pación en la Ca lidad de la Relación Fami lias -Profeso res. Elemento s de Mejora
348
… tenemos que aprender a participar.
¿Que los padres pa rti cipan? Lo ideal sería q ue n o sólo participa r an sino
que además se involucraran.
Los padres echan en falta una verdadera cultura participativa en los colegios y
también en los profesionales educativ os, que e s necesaria p ara el
acercamiento de las familias a la v ida d e los centros educativos:
Lo propones y lo propones, porque yo vengo de o tra c omunidad
autónoma y sí qu e se hace y yo estaba acostum brada a ha cer siempre
todas las charlas con los profesores e ran com unes y todos los padres
juntos y tal, luego e n casos con cret os cad a padre tend rá sus cosas con
sus niños, pero e n p la n común para hablar sobre có mo va a ir e l curso,
cómo se va a prog ram ar, qué vamos a hacer, qué p ropuestas tenem os,
qué queremos, y me miran con una ca ra como si fuera una
extraterrestre, pero yo digo , ¿cómo es p osi ble? Nadie sabe d e qué le
estás hablando, es que...
…no vengan q ue no hace f alta… y los que tienen verdaderos p robl emas,
problemas muy serios, no van , porque siem pre va el que… E s o es lo
que dicen los maestros. Entonces, ¿q uién va? No va nadie.
Es que desp u és si tú va s porque dices, oye, ya hace más de u n m es qu e
no, ni pregunto por el n iño. Yo sé que m andan los exámenes pa ra que lo
firmen, e tc. , pero la cosa es que como voy al Infantil, pues d igo , ya q u e
estoy aquí, y dicen: ¿qué haces aquí? Digo: mira, he pasado, si no tiene
a nadie para p re guntar po r el niño, y me dice ¡n o , no!, tu niño e st á muy
bien, no hace falta ni que vengas. Y dig o no m e puede s enseñar…, - no,
pero tú no has visto los exámenes…. E s qu e te frena, es como q ue le
molesta un poco. Todo lo c ontrario In f antil po rqu e Infantil incluso los
deberes, Infantil no s da hasta notitas, sabes, para enseñar al niño a…
… no te cuento nada de cu a ndo llegue a Secundaria, po r que ponen un
muro de bloque, bloq ue de estos de sella do, entre la familia y la escuela.
Yo lo que qu erí a decir en relación a la participación, es que l a
participación e st á en crisis, en todos los sectores de nuestr a sociedad ,
por m uchos factores, q ue a lo mejor n o es el m omento ahora de
analiz arlo, pero sí que hay una crisis d e participación muy seria, e n la
que la g ente no quiere saber nada de lo que oc urre, e ntre menos
problemas me trae mi hijo, entre m enos histo rias tengo que acud ir, entre
menos...
Los padres op inan que se les excluye t otalmente en la toma d e decisiones
sobre e l funcionam ie nto de los centros, lo que dete r mina su exclusión de la
participación como coeducadores responsables de sus hij os.
TESIS DOCTORAL
José Alexis Alonso S ánchez
349
Mi h ija este año está en un instituto y viene de un colegio concertado, y
la primera reunión que tu vim os elaborand o el curso, pues práct ic amente
nos dijo que los niños den tro de una etapa que son adulto s o que va n a
entrar e n la etapa adulta y qu e so bramos un poco los padres y es que y o
no m e enteraba absolutamente de nada, de nad a, de n ingún programa
de nada.
Yo lo que sí que veo es que si tienes un hijo que funciona con
normalidad, sin problemas, e s que vamos, el colegio pasa de ti com o de
la p este, y tú del colegio p orque al final ¿qué dices?, vo y a ir allí y m e
van a decir, ¡eh, tu hija e s d e sobresaliente!, ¿qué haces aquí? ¡Coño!,
pues p articip ar, entiendes, y con la otra niña que tenía problemas, pues
prácticamente iba co mo aco ngojada porque la gente m e miraba como
diciendo, ya está esta pesada aquí a ver qué es lo que quiere.
No, no, no, hasta aquí los padres, que no se metan en mi trabajo.
Yo no quiero que acepten las opiniones, yo quiero que a cep t en otra
forma de educación.
Las familias llegan algo más lejos e n sus planteamientos sobre participación,
preguntándose p or qué no es posible la misma participación dentro del aula,
territorio que ven sagrado y exclusiv o del p ro fesorado.
- Y ¿por qué no participamos en las clases?, p orque realmente nosotros
estamos pidiendo para participar dentro del a ula.
- Ellos se sienten observados…
En su d iscurso observan un miedo palpable en las actitudes de cierto secto r del
profesorado ante las familias, y es un tem or q ue achacan a la fa lta de
seguridad, d e f or ma ci ón y de m anejo de d is tintas h a bilidad es , como se aprecia
en las siguientes afirmaciones:
- Que no, que tienen miedo a que parez ca q ue sepamos más q ue ellos,
y n o se trata de eso, se trata de que todo s va m os a ayudar para que el
niño vaya para arriba.
- Eso es lo que yo quería decir, que yo a ve ces noto la diferen c ia del
profesor seguro, del profesor que e st á seguro d e su trabajo, de su
dinámica y ta l, habla con claridad, e xp one, ofrece y tal y, sin embargo,
el que está allí porque está, no quiere ni que l e pregun t en.
Está claro que hay una a ctitud defensiva. Falta , sobre todo en
Secundaria, hablar con algu ien que te entienda, te e scuc he , y que pueda
hablar. En Secundaria hay un problem a ahí…
EVALUACIÓN DE LOS PROYECTOS DE MEJORA PARA L A PARTICIPA CIÓN DE LA FAMILIA
Estudi o III -Influenci a de la Forma ción en Partici pación en la Ca lidad de la Relación Fami lias -Profeso res. Elemento s de Mejora
350
Nosotros, yo no p ret endo que él le en s eñe a mi hijo a reco ger la
habitación, eso no pretendo, pero dentro del cen tro pueden hacer u na
gran la bor, y si t enemos que dejar los ríos d e España atrás, los dejam os,
pero hay que trabajar m ás los va lores, los aspectos… y con l a fam ilia,
formación, y p ara poder trab ajar e so hay qu e aceptar a la familia de
buena gana en el centro.
No somos enemigos de nadie.
Las vías para favorecer la participación de las familias desde los centros n o s on
las ade cu adas, y hacen d i fícil que l os pa dres puedan acudir a las dife rent es
actividades, enc uentros para tr abajar disti ntos temas y otras oportunidades
para su participación activ a.
… b uscam os un hueco donde no te nem os p ara esta r allí, pues no
podemos estar impulsando esta dinámica de part icipación de la familia, o
sea, no sólo debería ser el AMPA qu ien impulse la p articipación en e se
sentido, sino d ebe ser el propio centro a través de horas qu e se les
asigne a los maestros po r part e de la Consejería para impulsar esa
participación en los c e ntros.
… a mí m e parece que los cauces que existen para que podam os
participar los padres en los centros son insufi ciente s…
Las d i námicas d el Consejo Escolar son dinámicas muy rápidas, las
convocatorias, adem ás, so n c asi sobre la marcha, no les da tiem po…
Los cauces por los que abogan para fa v orecer la pa rtici pación d e las f amilias
no se utiliz an con v enientemente p ar a conseg uirla. Así, hablan con vehemencia
del Proyecto Educativo del Centro, pero citan que siempre se topan con ese
miedo comentado anteriormente, como se aprecia en estas afirmaci ones:
En la t om a de decisiones de los centros, e incluso el p roy ecto educativo
de los centros, q u e yo co nsid ero, es una herram ienta extraordinaria que
los padres, absolutamente, tienen ignor ancia.
- El proyecto educativo del centro le da una herram ienta a la familia, que
podrían utili z ar y que los docentes nos vetan , nos vetan, nos mantienen
al m argen sin información, ¡pero si el reglam ento te dice q ue debes
participar!
- Pero ten cuidado con decir eso a un profe s or o a un...
Los padres bu sca n la convivencia pacíf ica, p ersig uen col aborar, compa rtir y
discutir si es nece sari o, con el f in de mejorar las cosa s que suceden en los
TESIS DOCTORAL
José Alexis Alonso S ánchez
351
centros e d ucativos, como aparece en sus come n tarios recogidos a
continuación:
- Claro, yo es lo que pienso, que el roce hace al cariño. Llega un
momento donde no hay roce con el p rof esorado, a no ser que tengas un
hijo con problemas, e ntonces tú buscas e l roce , pero porque estás
preocupada y obligada.
- Y ellos huyen del roce.
- Y ellos huyen po rq ue es un problema, sin embargo. Si es un niño
bueno, como ya no tienes roces, que ni siquiera acudes, p orque ¿para
qué?
- Ahí está.
- Entie n des, entonces yo cre o q ue es fu ndam ental q ue en e st a
interacción entre familias es fundamental el profesor ado, fundamental las
directivas, que traten de fom enta r esa interacción con la fa m ilia. P orque
yo creo qu e por mucho qu e se pongan las asociacio nes de padres y
madres a int e ntar estimular, si tien es el profesional que te está
bloqueando, no puedes hacer nada, porque podrás hacer excursiones...
- Sí.
- Pero realmente l o q ue i nteresa e n la comunicación entre fa milia y
educadores, es la ed uc ación, es decir, co m partir los elemen tos
educativos de ese niño, no hacer una exc ursión y convivir…
Según aparece en el discurso, les cuesta pedir información, d e esta manera
afirman que dentro de sus de se os consideran que pedir información al centro
debe ser algo natural y que no se topen con e l recha z o de l os p r ofesionales
educativos cuando la solici tan.
- Yo lo que me g ustaría es el poder exigir inf orm ación, decir o pedirla
simplem ente .
- Que sea lo natural. No, yo exijo que sea algo natural. Porque un padre
se involucre, porque un padre se preocupe, ya no lo tachen de
entrometido, que es lo que pasa en los colegios.
Tampoco perciben el m í nimo elemento de m otiv ación hacia los padres que sí
participan y sólo se produce e l reproche d e l centro por los que no están. De
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esta manera, s e pro voca que los pocos pad res que intentan colabo rar y
adentrarse en el funcionamiento de los centros se desani men y abandonen.
Ustedes es que no representan n i a die z pa dres. Vamos a ver, si ya
entramos en esta di námica de uste d es no son representativos, ustedes
no…, o sea, me pides participación pe ro a la p ar me estás dicien d o que
yo no soy representativo.
Tenemos que procurar que los pocos padres implicados lo sigan estando
y…
Además, instan a que la Cons ejería de Educaci ón, Universidades y
Sostenibilidad del Gobierno d e Canarias sea la impulsora de la participación,
obligando a que la pa rtici pación de los padres sea un aspecto con un peso
específico en l a dinámica de f u ncionamiento de los c entros educativos. La
Inspección Educativa también es señalada directamente p ara que su trabajo
favorezca y dinamice la participación de los padres en la ed uc ación de sus
hijos.
… la Consejería que es la que ti ene e st ar p or e ncim a d e una directiva d e
un centro, exigir el proyecto que pres entas a la candidatura d e la
dirección del centro, cóm o va a trabajar con la familia. El apa rta do q u e
está en relación d el ce ntro con la familia, que esa p arte sea muy
importante, es decir, no sólo lo académico, n o sólo la planificación del
curso y me imagino la relación que van a te ner con los padres. Si la
directiva tiene buena relación con los padres, la tiene con el AMPA y la
tiene con los alumnos…
Si el centro no tiene u na directiva que quiera tener b ue na s relaciones
con los padres, a mí no … Entonces quien e valúa es la Inspección, la
Consejería. Entonces que lo exijan, que sea muy importante el p ro ye cto
que tengan con la fam ilia.
Después e stá el profesor nu ev o con iniciativa, innovación y tal, que entra
y e l claustro le para los pies, h ay muchos problemas e n la educación,
pero ya en el di agnóstico de la p articipaci ón, ya todo está m ás que
hablado, qu iz ás, deb eríam os cen trarnos ya d ón de empez ar a ca mbiar
este problem a, porque desde los equipo s directivos que en los consejos
escolares llevan todo d ecidido y no da n la información a los pad r es, los
padres n o están formados, no nos dan infor mación, e so e st á e xt endido,
eso lo sabemos todos. El cuerpo de inspectores podrían haber hecho
mucho ahí pero no han querido hacer nada en ese sentido.
TESIS DOCTORAL
José Alexis Alonso S ánchez
353
Para los padres, al igual que pasa rá m ás adelante con el discurso desa rr ollado
por los profesores, el equipo directivo se co nvierte en un p il ar básico para la
participación, elemento esencial para la dinamiz ación y reso lución de los
problemas del centro educativo.
Que yo creo que el equipo directivo e s básico, como en todos los sitios,
que el equipo directivo se a el que lleve las riendas d el colegio c om o le
toca y que sea el que ab ra al colegio a la com unida d y luego pues que
vaya detrás de aquellos profe s ores que no siguen las directrices y que
tengan un a forma, po r que com o dice el d ir ector: yo es que casi que me
sabotean porque ¿cóm o h ago yo? si este señor, d e todas formas, yo no
lo puedo e c har, yo no le puedo mandar a su casa, yo no le puedo poner
ninguna penaliz ación…
La escasez d e recursos es un problema recurrente. Por eso, defienden que se
asignen más recursos para que la participación sea una parte de las tareas
docentes, incluida e n el horario de los profesionales de la ed ucación,
obligatoria en todos los centros y que no depe n da de la b uena voluntad de los
profesores, d es bordados a veces porque n o tienen de donde sacar tiempo p ar a
cumplir con sus respo nsabilidades académic as y , al mismo tiempo, f av orecer la
participación de las familias.
Habría qu e crear nuevos métodos de participación y que no digan que
es exclusivamente responsabilidad del AMP A.
… a través de horas qu e se les asigne a los maestros por parte de la
Consejería para impulsar esa participación en los centros.
La carencia de medios en general de la que h ablan la concretan en el pago de
las fo t ocopias para que pueda circular la información relacionad a con el Plan y
llegue a todos los destinatarios.
- Nosotros tuvim os problemas p orque m uchos centros se negaron a
hacer las fotocopias.
- Las fotocopias las pagamos nosotros.
- Yo, respecto a eso, quería d ecir q ue el P l an tie n e, desde mi pun to de
vista, bastantes carencias.
-Nosotros, por e j emplo, este año, de s pués de lo q u e hicimos, un poco
para resolver los p ro blem as que vimos el añ o anterior. El año anterior
EVALUACIÓN DE LOS PROYECTOS DE MEJORA PARA L A PARTICIPA CIÓN DE LA FAMILIA
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354
nosotros no n os enteram os de nada sino a última hora d e que había ahí
en el A yu ntamiento unas charlas y eran en n o sé dónde. No fue
prácticamente nadie, creo que fue medio fracaso lo que pasó en L a
Laguna. No hu b o inform a ción ni al AMPA, ni… porque nosotros tenem os
muy bue na comunicación con el equipo directivo y con el claustro en
general, hay bu ena relación. No llegó la información al ce ntro, sino algo
tarde y no hubo… El centro no estaba im plicado, cua n do era a lg o
nuestro, era alg o que se hacía y bueno pues… y n os enteramos a última
hora y nadie p ráctica mente fu e. Pero este año, a raí z d e que te nemos
una profesora que estaba, el centro tuvo un Proyecto de Mejora de
Participación, al centro nuestro se lo dieron, y esta maestra no s propuso
al AMPA…
Entonces, que al p ri ncipio de curso manden la información, las AM PA se
renuevan, yo p or ejemplo, é ste es el primer año que esto y en la junta y
en el AMPA, quiero decir qu e no tenemos por qu é saberlo, hay buena
comunicación con la anterior pero tampoco, nadie m e lo ha dejado.
Yo diría lo d e la d ifu sión, q u e costeen e incluyan la d if usión de cada
sección y no un cartel ge n eral de todas po rque para no s otros eso ha
sido… Cuando nosotros a n aliz a m os, tu vim os una reunión de va lor ación
la se m ana pasada de cómo salió todo, l os tres cen tros que participamos,
una cuestión que veíamos clara era que había q u e… nuestr os, fue el
que m ás gente asistió en general de todo y es que nosotros cuando
convocábamos, por ejem plo un jue v es o un viernes, y había un puente y
la actividad es miércoles, a lo m ejor el martes vo lvíam os a mandar un
recordatorio p orque es fu nd amental… Y t ambién yo creo qu e ese gasto
yo creo que la Consejería debe incluirlo en el presupuesto del Plan.
La información de la que carecen a cerca del Plan les hace pe ns ar que lo m á s
adecuado sería que llegara directamente a los padres, a las AMPA, al margen
de que se v ehicule a través de los centros educativos u otras instituciones, pero
no dejarla bajo la responsabilidad ex clusiva de lo s c entros.
- A mí lo que me gu st aría recibir la inf orm ación nosotros directam ente,
es decir, no sé exactam ente la Consejería la base de dato s que tiene, si
Promoción Educativa… Es decir, que se nos mande a las APA, nosotro s
el APA tiene correo electrónico.
- Sí, lo que estábamos comentando antes, qu e llegue la información.
- Que llegue la in f ormación a las APA, al correo electrónico mío, al fax de
mi trabajo, sin embargo sigue llegando todo al centro, en tonc es en e l
centro, entiendo que p or supuesto no se hace de m ala fe, eso por
supuesto, pero a veces, las cosas se ponen en el casillero, se pone n una
semana después, yo paso p or allí dos semanas desp u és, p orq ue yo de jo
a mi hija en la acogida temprana luego entro a secretaría por lo que
sea… Y nos llegan las cosa s pues un mes o dos meses después. O sea,
TESIS DOCTORAL
José Alexis Alonso S ánchez
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a lo mejor e n ese ítem de tiempo ya ha p a sado la acción, ya se me h a
pasado todo…
Los padres con sid eran que la fo rmación que tiene n los profesores para
favorecer la participación no es la ad ecuada, sobre todo, la d e l os equipos
directivos, a los que consideran fun d amentales en las di nám ic as de
participación en los centros. Aparece un no generalizado a la pregunta de si la
formación del pro fesorado para fa v orecer la fo rmación de las fa milias es la
adecuada e indican que es neces ario fo rmar para aprender a participar, a
involucrarse en proyectos comunes a los pro fesores y a los padres.
Hay mucha gente que no se involucra. Yo creo que esto ocurre porque
también es gente que nuestras costumbres en cuanto a participación
política y, en general, la sociedad, la cultura política que tene m os aquí
es de ca llarnos la boc a, y d e que hay unos que s aben más que nosotros,
o sea, cada v e z va ca m biando y como la gente es más jove n, aunque no
participan tanto tampoco, pero bueno, nos e ducam os en unos valores
diferentes y u na forma po lítica , una form a de gobierno diferente, sabes,
al fin al vam os aprendiendo a pa rtici par, pero yo creo q u e participar se
aprende, y por eso yo reivindicaba antes que la Consejería ti e ne que
apostar porque ese profesorado que tenga tiempo para dedicarse a
apoyar la pa rtici pación de la familia. No todos los p rof esores lo tie nen
clarísim o, ni tod os saben có m o hace rl o pero siempre h ay alguno o
alguna que t ien e m ás ideas de esas cuestiones, y que es capaz de
hacerlo.
Hay padres que no saben ni a qué de r echo tienen…
Yo creo que es que no están preparados par a acogernos.
Porque empiez an a hablar del PC: Oye , y el PC…, la p ri mera vez que
entré fue terrorífico, y o sudé porque p ens é que hablaban de algo de
ordenadores y yo decía, Dios mío, ¿qu é tiene que ver un p roy ecto d el
PC con el centro?, pero no coordinas lo que dicen. La primera ve z que
yo me entré en un Consejo Escolar, me iba a morir. Cua ndo m e
hablaban del P EC, yo co nocía el PEC (algo del aprovechamiento de
aguas), lo pasé muy mal.
No, ellos no creen que sea su trabajo.
Insisten en la necesidad de la formación p ara los profeso re s y p ara las familias,
especialmente para los que de berían ser impulsores de la parti cip ación en los
centros, los equipos directiv os.
EVALUACIÓN DE LOS PROYECTOS DE MEJORA PARA L A PARTICIPA CIÓN DE LA FAMILIA
Estudi o III -Influenci a de la Forma ción en Partici pación en la Ca lidad de la Relación Fami lias -Profeso res. Elemento s de Mejora
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Que haya sen si bilidad p or to dos lados pero la d ir ectiva d el ce n tro es la
que marca la relación.
Yo pienso que la fo rm ac ión es fu n damental e n los m aestros, formación
para la pa rtici pación sí, pero lo que es fundamental y que p iens o q u e
debería ser int rínsec a al cargo, es al director. Es decir, u n equipo
directivo tien e que estar preparado p ara integrar a los p adres en el
centro. No se integra a los pa dres en el centro con reproches, es decir,
es que he convocado u na reunió n para un problema tan grave com o el
del comedor y me vinieron cuare nta padres. ¡Claro, es que me lo pone a
las dos de la tarde!
- … Nosotros por e je mplo, en una reunión que tuvimos e l APA con la
dirección del centro, decían que nosotros no podíamos hablar co n los
tutores, es decir, no podem os ha blar c on los tutores.
- ¿Cómo directiva del AMPA?
- Sí, así. Entonces, ¿cuál es mi función como AMPA? ¿Dar dinero?
- ¿La ra z ón?
- ¿La ley dónde dice que tú no puedas hablar con el tutor?
Está claro que necesitam os formación, los padres y los profesores, y a
todos los niveles.
Una f or mación que facilite que los pad res se orienten e n la vida interna de los
centros para que, a continuación, valoren con toda la información d isponible y
puedan participar con garantías de que ésta sea ef ic az y útil para todos los
miembros de la comunidad educativa.
- Con lo fácil que es, una vez te incorporas en e l consejo escolar, hay
manuales escritos y a, hay un m ontón de documentación vieja, ese
manual do nde están todas la iniciales de todas las co sas que hay en el
centro, el manual del co nsejo esco lar, todos los derechos y la fo r m a de
actuar dentro de un consejo escolar, qué m ás.
-Yo me refiero a una orientación y los ca m bios se pu eden ir anexionando
a...
… son ellos los que nos tiene n que ayud ar a form arnos a nosotros,
porque no so m os profe sio nales de la educación. Entonce s claro, la
profesora al final gana m ucho más, el tener al padre cerca, el tener al
padre d e la mano, el d ecirte cómo tienes qu e hacer las cosa s, como
conviene más, e videntem ente te puede tocar u n profesor que te lo diga
mal, tiene que tener habilidades so ciales también pa ra poder explicar
bien las cosas. Pero sí q u e ellos son los qu e nos tienen q ue dar las
directrices, d e cóm o te nem os que ayudar en todas las tareas, para que
el niño vaya más para arriba. Tiene que form ar p arte de su nómina, eso
es su trabajo, él tiene que form ar a los p a dres.
TESIS DOCTORAL
José Alexis Alonso S ánchez
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La f alt a de f or mación de los padres genera que las p ri oridades puedan se r
otras, discord antes c on las verdaderas necesidades de los alumno s en su
andadura educativa por los centros.
- A eso es lo que vo y yo ¿Po r qué crees que muchos padres
desconocen este dato?
- ¡Porque no tienen interés!
- Porque no tienen interés.
- P orque no tienen interés. Hay gente que p or su educación hay una
serie de cosas que no tienen por qu é saber.
- Pero podem os tener ese poco de curiosi d ad por saber. Y eso es l o que
yo no veo.
- A recoger las notas en cada trim estre y e so, por lo m enos en mi caso.
- Si no saben, no pueden tener interés por el saber. Es decir, p or eso es
tan im portante l a e ducación. Y los padres que tene m os a lg una for maci ón
entonces también sabem os que para nuestros hijos es fundamental que
tengan formación. Qu e esa formación les va a permitir te ner en l a vida
muchísimos más recursos que si no tie n es e sa formación n o puedes,
siendo i ncluso m ás feli ces. Más feli z d e tene r u n p roy ecto d e vida mucho
más rico.
… quiere lo m e jor p ara su hijo, no sabe que es fundamental que se
involucre en la actividad d e su escuela, para esa escuela va a ser mejor,
para que su hijo vaya mejor, entonce s no lo va a hacer porque no l o
sabe sencillamente, no se lo plantea.
En cuanto a la formación recibida a través del Plan, en general se afirma que
existe una n ecesi dad de form ació n por el hecho de ser pad res , a los q ue se les
escapan much í simos asp ect os del desarrollo de sus hijos, de sus n e cesid ades
y comportamientos.
- La verdad es que ha sido muy bueno.
- El hecho de que, yo como m adre a veces decía: ¡Dios mío!, ¿pero será
que lo esto y h acie ndo m al? Y dejé allí que esta persona te hablaba o
fulanita de tal pa rtici paba y decía : Mira, p ero es que a mí me está
pasando esto con mi hijo, ¡igual! ¡Pues y o no soy la única!
- Yo creo que es fundam ental.
- En muchas cosas.
- Yo p ienso que es fund am ental, fundamental, porqu e por ejemplo, p ar a
ser abogado tienes que hacer u n mínimo d e cinco años d e Universidad,
para ser médico cinco, siet e o los que sean, pe ro padres podemos se r
todos o cualquiera sin preparación ninguna.
- Hasta tener perros nos exigen no sé qué y no sé cuánto.
- En tonces, evidentemente, pues hay personas que nos p re ocupam os,
yo creo que todos los padres en general se preocupan por sus h ij os,
vale, yo parto de e s a base. Yo no creo que nadie tenga un hijo par a
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Otra cosa, no sé si e ntram os ya e n las dificulta d es, es decir, a mí me
parece un ele m ento fu ndam enta l de dificultad que no se suele
contemplar, que es q u e eso sign ifica un a p la nificación y una dedicación
por parte de l profesorado, que no tenemos en estos momentos. Yo creo
que en e stos momentos por prop iciar la participación d e la fa m ilia lo
haces de forma voluntarista, es decir, tienes que dedicarle más horas de
las que generalm ente tienes y entonces eso, m uchas de las veces,
retrae que efectivamente se desarrollen experiencias de este t ip o… una
necesaria coordinación entre la escuela, la inst itució n municipal y las
instituciones autonómicas, a nivel de Consejería de Educación.
… ta m poco ha y p lan es d e ntro d e los centros donde el profesorado en
conjunto, coordinado, haga trabajos o p ro yectos donde invo l ucre a l a
familia, no existen.
… debe ríamos construir de forma conjunta.
… hay que buscar encuentros comunes…
También se debate y ap orta sobre el concepto de p articipaci ón, sinónimo de
asistencia e n la mayoría de los casos y a l qu e diferencian de lo que creen que
debe ser la implicaci ón en la tarea educativa por parte de los pa dres. Una
participación escasa es el reflejo de la que existe e n la so ciedad, al m argen de
que se d e be po se er una fo rmación mínima para en t ender la u r gencia de la
participación para que todo f uncione de la mejor manera posible en la dinámica
cotidiana de los centros educativos.
… e n Secundaria en e ste caso, es nula, es nula. ¿Por qué?, porque
asistir asisten. ¿Yo había puest o p articipac ión o asiste nci a? Asis ten, y
fundamentalmente asisten a recib ir información. Reciben inf orm ación de
las tutorías, reciben información cuando se les llama individualmente
porque su hijo o su hija tiene un problem a.
En general, hay déficit i m po rtante de participación a nivel social y eso se
ve en la escuela, la escuela som os reflejo , en verdad, de lo que ha y.
… la participación es la intención de, y realm e nte los p adres no tienen
intención de…
… porque no tienen es a iniciativa o no tienen esa capacidad, o no ti enen
la formación suficiente.
O sea, si tú les pid es que cola boren contigo sí, ellos vienen, bueno,
algunos vienen, otros nos vienen, ahora yo entiendo cuando ya
hablamos de elecciones a Con s ejo Escolar, de tomar de cisi ones, de
hacer propuestas que no sean estúpidas, claro, a ver, yo d igo que no,
que no participan, que no pa rtici pan, porque no tienen esa iniciativa o no
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