Evolución histórica de la pesquería artesanal en la isla de Gran Canaria
Abstract
Programa de doctorado: Gestión sostenible de los recursos pesqueros
Full text
Antonio Barrera Luján | Evolución histórica de la pesquería artesanal en la isla de Gran Canaria TESIS DOCTORAL Evolución histórica de la pesquería artesanal en la isla de Gran Canaria Antonio Barrera Luján FACULTAD DE CIENCIAS DEL MAR Las Palmas de Gran Canaria - 2016 FACULTAD DE CIENCIAS DEL MAR Las Palmas de Gran Canaria - 2016 FACULTAD DE CIENCIAS DEL MAR Las Palmas de Gran Canaria - 2016 FACULTAD DE CIENCIAS DEL MAR Las Palmas de Gran Canaria - 2016 La pesca artesanal en la isla de Gran Canaria durante la primera mitad del siglo XX estaba circunscrita a los núcleos pesqueros de Agaete, San Cristóbal y Melenara que tenían su mercado en los barrios de dichos municipios, ya que los pueblos del sur se encontraban en el más absoluto aislamiento y eran dominio de las conserveras que en ellos se habían instalado desde los años 1920. La labor pesquera se realiza en aguas someras con barcos de remo y vela y artes muy rudimentarios como el cordel o la nasa de fibra vegetal, la actividad está muy condicionada por el mercado debido a la poca comunicación, por lo que la mayoría de las capturas iban destinadas a la subsistencia y al trueque con los agricultores. Con la llegada de la nasa metálica a finales de los años 1940 y con la mejora de las perspectivas económicas y políticas mundiales, la pesca experimentó un aumento considerable de las capturas aunque las embarcaciones seguían siendo muy precarias. Ya en la década de los 1960 el ecosistema empezó a dar síntomas de sobreexplotación hasta los 100 m. En las décadas de 1970-90 con la aparición de la maquinilla y la construcción de las primeras infraestructuras en tierra el recurso continuó su suave pero paulatino descenso, hasta llegar a las última década del siglo XX y las primeras del XXI donde aparecen los grandes avances tecnológicos adaptados a barcos mayores con una mayor potencia y autonomía, aún así las capturas continúan su descenso, lo que se ve influenciado por una potente y bien equipada flota recreativa que hoy en día compite en capturas con la profesional. Desde los primeros años del siglo XX la pesquería de las especies bentodemersales ha disminuido un 96,5% lo que indica el índice de sobreexplotación al que ha estado sometido el ecosistema demersal. Desde el año 1970 hasta la actualidad el número de nasas que se encuentran caladas diariamente en las aguas de la isla de Gran Canaria se ha multiplicado por 3 mientras que la potencia de los motores de los barcos lo ha hecho por 50, mientras que las capturas en ese mismo periodo de tiempo se han reducido un 50%. Sin embargo y a pesar de estos síntomas evidentes de cansancio del ecosistema la estrategia político-pesquera a partir de los años 1980 del pasado siglo, ha ido dirigida en favor de sobredimensionar el sector pesquero extractivo sin tener en cuenta el estado del recurso lo que nos ha llevado en la actualidad a un deterioro paulatino de nuestras aguas circundantes hasta mas allá de los 500 m. de profundidad.
UNIVERSIDAD DE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA Facultad de Ciencias del Mar ANEXO I Dª MARÍA ISABEL PADILLA LEÓN, SECRETARIA DE LA FACULTAD DE CIENCIAS DEL MAR, ÓRGANO RESPONSABLE DEL PROGRAMA DE DOCTORADO EN GESTIÓN SOSTENIBLE DE RECURSOS PESQUEROS, DE LA UNIVERSIDAD DE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA. CERTIFICA Que el Consejo de Doctores del Programa de Doctorado en Gestión Sostenible de Recursos Pesqueros, en su sesión de fecha 12 de enero de 2016, tomó el acuerdo de dar el consentimiento para su tramitación a la tesis doctoral titulada: “Evolución histórica de la pesquería artesanal en la isla de Gran Canaria” presentada por el doctorando: D. Antonio Barrera Luján dirigida por el Doctor D. José Juan Castro Hernández Y para que así conste, a efectos de lo previsto en el Artº 6 del Reglamento para la elaboración, tribunal defensa y evaluación de tesis doctorales de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, firmo el presente en Las Palmas de Gran Canaria, a doce de enero de dos mil dieciséis. PÁGINA 1 / 1 ID. DOCUMENTO FIRMADO POR FECHA FIRMA ID. FIRMA ISABEL PADILLA LEÓN 12/01/2016 14:21:40 Documento firmado digitalmente. Para verificar la validez de la firma copie el ID del documento y acceda a / Digitally signed document. To verify the validity of the signature copy the document ID and access to https://sede.ulpgc.es:8443/VerificadorFirmas/ulpgc/VerificacionAction.action
Facultad de Ciencias del Mar Programa de Doctorado en Gestión Sostenible de los Recursos Pesqueros Evolución histórica de la pesquería artesanal en la isla de Gran Canaria Tesis Doctoral presentada por D. Antonio Barrera Luján para la obtención del Doctorado en Gestión Sostenible de los Recursos Pesqueros en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y dirigida por el Dr. José Juan Castro Hernández. El Director El Doctorando Las Palmas de Gran Canaria, a 11 de Enero de 2016
TESIS DOCTORAL Evolución histórica de la pesquería artesanal en la isla de Gran Canaria Antonio Barrera Luján Doctorado en Gestión Sostenible de los Recursos Pesqueros Facultad de Ciencias del Mar Universidad de Las Palmas de Gran Canaria 2016
“ A mi madre por su empeño y a mi padre por dejarle hacer ”
Introducción 3 Capítulo 1 Introducción El Archipiélago Canario, compuesto por 8 islas habitadas y 5 islotes deshabitados, se encuentra a unos 95 kms. de la costa NW de África (Fig. 1.1), siendo el punto más meridional de España. Su posición geográfica le confiere un papel fundamental en las comunicaciones entre Europa, África y América. Figura 1.1. Archipiélago canario y costa NW africana Las Islas Canarias son de origen volcánico y forman parte de la Región Macaronésica. Presentan un clima subtropical, con marcadas diferencias locales según la altitud y la orientación de las vertientes a los vientos alisios dominantes (Bas et al.,
Capítulo 1 4 1995; Pascual 2004), lo que posibilita una gran diversidad biológica, tanto en tierra como en el mar (Brito,1984; Bramwell et al.,1990; Machado, 2002). Este origen volcánico, que tiene su nacimiento en un punto caliente situado al SW de El Hierro, pone de manifiesto que el archipiélago se asienta sobre una corteza oceánica de unos 150-170 millones de años y que, tal como está aceptado hoy en día (Carracedo, 2011), se puede asegurar que la estructura geológica de Canarias es independiente de la del continente africano próximo (Fig. 1.2). Figura 1.2. Carta batimétrica del área del Archipiélago Canario (Carracedo, 2011). Donde se muestran los montes submarinos (antiguas Islas Canarias). Sin embargo, las características oceanográficas del NW africano (La Violette, 1974; Van Camp & Nykjaer, 1988; Pelegri et al., 2005) influyen en gran medida en el conjunto del Archipiélago y su biota marina (Bas et al., 1995; Rodríguez et al., 1999). Ejemplo de esto son los filamentos que salen desde la costa africana y actúan de vehículo de transporte de plancton, huevos y larvas de peces (Arístegui et al., 1997, 2006; Barton et al., 2004; Rodríguez et al., 1999, 2009), o la zona frontal que se crea frente a Cabo Blanco, al sur de las islas orientales, y que actúa como una barrera
Introducción 5 infranqueable para determinadas especies migratorias (túnidos) debido al gradiente térmico que crea (Bas et al., 1995) (Fig. 1.3) Figura 1.3. Escena de la Temperatura Superficial del Océano del 16 de Junio de 2004 en la Cuenca Noroccidental Africana (AVHRR/NOAA). No obstante, y a pesar de la estrecha relación oceanográfica existente con el entorno africano próximo, existen diferencias significativas entre la fauna marina del Archipiélago y la presente en las aguas de las áreas del noroeste africano más cercanas a las islas (Brito et al., 1996). Es más, estas diferencias son incluso apreciables entre las fracciones de una misma población (demos) en las distintas islas (Castro et al., 2002). Estas diferencias se sustentan en parte en la misma estructura geológica de las islas, levantadas sobre edificios independientes (excepto Fuerteventura, Lanzarote y los islotes al norte de esta última), separados por grandes profundidades, superiores a los 1000 m, que impiden en gran medida el trasiego entre islas de ejemplares adultos de la gran mayoría de especies de peces e invertebrados marinos (excepción necesaria son los túnidos y otras especies pelágicas, así como las fases larvarias de la gran mayoría de especies marinas). Es decir, el sistema biológico
Capítulo 1 6 marino de las islas se asienta sobre estructuras geológicas independientes, con estrechas plataformas y grandes profundidades, que dan lugar a lo que se puede denominar "islas de agua" (J.J. Castro, com. per.), que deben ser tenidas en cuenta a la hora de configurar estrategias orientadas a la gestión pesquera de los stocks insulares. En definitiva, las Islas Canarias configuran una estructura biológica marina discontinua, a modo de elementos escasamente dependientes, dentro de un marco estrechamente relacionado entre sí, a través de flujos genéticos, y con el continente africano próximo. Y son estas estructuras bio-eco-geológicas independientes las que imponen el marco geográfico donde se desarrolla la acción pesquera, y a la que se va a asociar una historia concreta sobre la evolución de la misma. Otra característica singular del Archipiélago es la posición de las estructuras insulares que actúan como barrera a la Corriente de Canarias y los característicos vientos alisios del noreste. Esto genera una serie de fenómenos locales en la dinámica marina y atmosférica insular. Así, mientras que la cadena montañosa insular actúa como barrera a la circulación de los vientos da lugar a zonas de calmas en la vertiente sur-suroeste de las islas, y genera el mar de nubes en la vertiente norte, a nivel marino se originan remolinos ciclónicos y anticiclónicos al sur de las mismas, con zonas de aguas encalmadas y de cizalladura (embates). Mientras los remolinos ciclónicos actúan a modo de pequeños afloramientos productivos y tienen lugar en la parte occidental, los anticiclónicos tienden a favorecer el proceso de concentración y hundimiento, y tienen lugar en la zona oriental (Barton et al., 2000, 2004). No cabe duda que este proceso ciclónico que tiene lugar al SW de Gran Canaria, y en el resto de islas, podría actuar como áreas de cría y reclutamiento de larvas de muchas especies con puesta pelágica, similar a lo descrito en otros sistemas insulares oceánicos (Lobel y Robinson, 1986) y contribuir así al intercambio entre islas de especies marinas y a la homogeneización genética de las poblaciones. La cercanía geográfica de las islas al sistema de afloramiento africano, con una gran productividad biológica que da lugar a una de las regiones pesqueras más
Introducción 7 ricas del mundo (Bas et al., 1995), contrasta con la escasa productividad de las aguas canarias (Hernández-León, 1988, García-Ramos et al., 1991), lo que se ve agravado por la estrecha plataforma insular que limita la vida demersal. Esta baja productividad y la escasa plataforma insular, implica una baja abundancia en las poblaciones de las diferentes especies, mientras que la diversidad es alta, con aproximadamente 200 especies objetivo en la pesca artesanal (Bas et al., 1995; Pascual 2004; Santamaría et al., 2013). Actualmente, hay catalogadas en el Archipiélago casi 700 especies de peces, tanto condríctios como actinopterigios (Brito et al., 2002). Así, esta escasa abundancia y alta diversidad, junto con la estructura geomorfológica de las islas y las diferentes vicisitudes socio-económicas que han tenido lugar en el Archipiélago a lo largo de los últimos 5 siglos, y más concretamente a partir de la segunda mitad del siglo XX, es lo que ha conformado la estructura de la flota artesanal actual (Bas et al., 1995), sin olvidar la profunda influencia que ha tenido en este desarrollo las pesquerías llevadas a cabo en el cercano Banco pesquero Canario-Sahariano (García-Cabrera, 1970; Balguerias et al. 2000; Martínez-Milán, 2006). De esta manera, la flota artesanal de las islas ha pasado de las barquillas “moras”, de dos proas, impulsadas mayoritariamente a vela y remo, hasta la actual flota polivalente que incluye modernos barcos atuneros y traiñas, y que compite con una extensa flota recreativa que se ha desarrollado al amparo del espectacular crecimiento de las infraestructuras portuarias secundarias, a partir de la década de 1980 (Castro y Hernández-García, 2012). En relación a la pesca, de siempre se le ha prestado más atención en las islas a la flota industrial que operaba en los caladeros del NW africano próximo, donde las capturas eran mucho más abundantes (García-Cabrera, 1970; Bas et al., 1995). Históricamente, la flota industrial española que faenaba en el área ha tenido su base en los principales puertos de las islas, particularmente en el de Arrecife (cerqueros dedicados a la captura de sardinas y atuneros de mayor porte), Las Palmas (grandes artesanales, dedicados a la pesca de espáridos, meros, chernes, etc., y buques arrastreros cuyo objetivo era el pulpo) y Sta. Cruz de Tenerife (grandes barcos artesanales dedicados al cordel y nasas) (García-Cabrera, 1970; Bas et al., 1995;
Capítulo 1 8 Balguerías et al., 2000). La presencia de estas flotas y la riqueza de los caladeros africanos próximos motivaron, en parte, el desarrollo de estos puertos de referencia, pero tuvo poca influencia en el desarrollo de las infraestructuras portuarias en otras partes del Archipiélago, las cuales se han desarrollado al mismo tiempo que languidecían las flotas industriales por la progresiva pérdida de las posibilidades de acceso a los caladeros foráneos, particularmente en Marruecos, incluyendo el histórico Banco Canario-Sahariano, y Mauritania (Bas et al., 1995; Melnychuck et al., 2001). No obstante, las relativamente altas capturas de túnidos desembarcadas entre 1960 a 1990 (García-Cabrera, 1970; Solari et al., 2003; Trujillo-Santana, 2010), y las expectativas de pesca que se generaron después de la firma de los acuerdos entre España, Marruecos y Mauritania en 1975 (Pérez-Labajos et al., 1996) han contribuido de forma significativa a la sobreinversión y la desproporción actualmente existentes entre las infraestructuras y servicios de muchos puertos secundarios de las islas, y el bajo nivel de capturas obtenido por la flota artesanal de bajura (Morales-Malla, 2011). Por otro lado, la gestión pesquera de las especies objetivo de la flota artesanal que faena en aguas neríticas de las islas, tiene diversos problemas (González, 2008). El principal hándicap es la falta de series de datos de captura y esfuerzo, lo que imposibilita la aplicabilidad de los modelos tradicionales de evaluación de stocks (Csirke, 1989; Lleonart, 1994; Sparre & Venema, 1998) y constatar el nivel de explotación que están sufriendo los recursos pesqueros insulares. Esta falta de información de datos de captura y esfuerzo es generalizable a todo el Archipiélago, no tanto en lo referente a la actividad de la flota industrial pero si en todo lo relativo a la flota artesanal y deportiva. Tanto es así, que muchos informes existentes sobre la pesca en Canarias (e.g. Popescu y Ortega-Graus, 2013) asocian las capturas realizadas por la flota industrial, que ha tenido como base los diferentes puertos principales de las islas, como si fuese realizada en aguas de las mismas, generándose así una visión muy distorsionada de la pesca que se realiza en el Archipiélago. En este sentido, creemos muy importante distinguir entre la pesca llevada a cabo DESDE Canarias, de aquella realizada EN aguas de Canarias, sobre todo a la hora de describir
Introducción 9 y evaluar su impacto sobre los recursos marinos insulares y en la economía del Archipiélago. La falta de información básica de la actividad pesquera no ha permitido evaluar su impacto con exactitud, existiendo mucha incertidumbre sobre el estado actual de los recursos sobre los que actúan las flotas artesanal y recreativa (González, 2008). Tanto es así, que son muy pocas las publicaciones que se centran en el estudio de la pesquería artesanal (Melnychuck et al., 2001) y en la mayoría de los casos están centrados en una única isla (Barrera-Luján et al., 1983) o en un único puerto (e.g. Pajuelo y Lorenzo, 1995). La razón de esto último, es que la información histórica sobre las capturas desembarcadas solo está disponible para algunos puertos concretos, como es el caso de Mogán (Pérez-Artiles et al., 1987; González et al., 1991), que muchas veces han servido para extrapolar los resultados obtenidos de estos análisis puntuales a toda la isla o a todo el Archipiélago (Pajuelo y Lorenzo, 1995; Hernández-García et al., 1998). Desgraciadamente, la información sobre las capturas realizadas en el conjunto del Archipiélago solo está disponible a partir de la implantación en 2006 del Decreto de Primera Venta (Orden de 4 de Junio de 2002), aunque estos datos solo existen para la gran mayoría de puertos a partir de 2008, y a los que se les ha tenido que realizar algunas correcciones, no solo de taxonomía, sino de especies que no existen en el Archipiélago, tal como Atherina boyeri que tiene como límite de su expansión el Estrecho de Gibraltar, y que posiblemente sea una confusión del Atherina presbyter que sí tiene una gran presencia en las islas, sobre todo en las orientales. Por otra parte, en relación al esfuerzo pesquero la información disponible es más escasa, ya que no existen registros claros que cuantifique la actividad real de la flota, tanto en número de artes empleados como en tiempo invertido o consumo de combustible. Hernández-García et al. (1998), a partir de las transacciones económicas entre pescadores de Mogán y un comerciante mayorista, cuantificaron, a partir del número de jornadas de pesca realizadas entre 1989-1996, los cambios en el esfuerzo pesquero en la pesquería multi-específica de dicho puerto, asumiendo que la capacidad de pesca de la flota se mantuvo constante (número de nasas manejadas por
Capítulo 1 10 barco). Sin embargo, no tuvieron en cuenta el posible efecto del desarrollo experimentado por las infraestructuras y equipamientos portuarios en dicho periodo (e.g., cambios en la disponibilidad de almacenaje, transporte y reparación de las nasas), que puede haber permitido un aumento en el número de nasas en uso por barco, incluso con menos jornadas de pesca. En este contexto, es el objetivo de este trabajo hacer hincapié en el comportamiento de esa flota que trabaja en la plataforma insular de Gran Canaria e intentar describir la historia de la pesquería, incluyendo la reconstrucción de las capturas y el esfuerzo pesquero de los distintos sectores (i.e. flota artesanal y recreativa), desde las primeras décadas del siglo XX hasta la actualidad. Se ha centrado todo el trabajo en la isla de Gran Canaria por tener una serie histórica de información pesquera, principalmente sobre capturas, de la que se carece en el resto de las islas. Además, se dispone de un volumen fotográfico amplio, que puede servir para reconstruir como ha sido el desarrollo de la flota e infraestructuras pesqueras a lo largo del último siglo. A todo esto se le impone los acontecimientos sociales recientes, particularmente a partir de la crisis económica que ha afectado al país desde 2008, y que han condicionado en gran medida la actividad pesquera. Así, la pesca recreativa ha experimentado un significativo aumento en el número de licencias, en simultáneo con la desaparición de una parte importante de la flota artesanal que se ha acogido a diversos programa de desguace (art. 12 del Reglamento (CE) nº 744/2008, MAPyA, 2005 en BOE nº 60 del 11/marzo/2005; Castro y Hernández-García, 2012; Castro y Bilbao-Sieyro, 2014). En definitiva, se pretende describir el proceso de transformación que ha sufrido la pesca en la isla, desde las antiguas barcas de madera propulsadas a vela y remo, varadas en cientos de playas y caletas, hasta los actuales puertos secundarios (públicos y privados) que proliferan por toda la periferia insular, con una gran oferta de equipamientos y servicios para la flota, cada vez más orientados a asistir a una amplia y heterogénea flota de barcos recreativos, ocupando los huecos e importancia que van dejando las embarcaciones de pesca artesanal tradicional.
Capítulo 2 Evolución del poder de pesca de la flota artesanal
Evolución del poder de pesca de la flota artesanal 19 cuadro esquemático de su desarrollo en el tiempo (e.g.: Barrera-Luján et al, 1982; 1983a, b; Delgado de Molina et al., 1983; Santana-Morales et al., 1986, 1987; PérezArtiles et al., 1987; Caldentey-Morales et al., 1988; González et al., 1988, 1991; Haroun-Tabraue et al., 1997, 2008; García-Santamaría et al., 2001; Luque et al., 2008, Sistiaga-Mintegui, 2011; entre otros). Para ello, se ha procedido a la revisión de diversos informes técnicos, artículos científicos, tesis doctorales y de master, libros, archivos fotográficos (e.g.: el Archivo de Fotografía Histórica de Canarias de la FEDAC), etc. Por otra parte, con objeto establecer los parámetros que definen a la flota: (1) se han consultado las bases de datos del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (www.magrama.gob.es/) y las bases del censo de flota del registro europeo (http://ec.europa.eu/fisheries/fleet/index.cfm?lg=EN), y (2) se han visitado todos los puertos principales y secundarios que actúan de base logística; y además, (3) se han visitado otros puertos secundarios, así como refugios, embarcaderos y playas donde pudiera existir algún tipo de actividad pesquera en la isla de Gran Canaria (Fig. 2.1). Durante las visitas realizadas a los puertos, se realizó encuestas a los armadores y pescadores, prestando especial atención a aquellos de más edad. En la misma se abordaron aspectos técnicos del equipamiento actual y pasado de las unidades de pesca, sistemas de pesca utilizados, áreas frecuentes de pesca y capturas realizadas, incluyendo su evolución. En conjunto, los datos de mayor interés obtenidos han sido entre otros: el número de barcos, grado de motorización, el TRB asociado, la instrumentación disponible, artes utilizados, material de construcción de los mismos, tiempo de calado, todo esto por puerto y para el periodo más amplio posible. Dicha información es la base para analizar la evolución del poder de pesca en el tiempo. Para la determinación de la evolución del poder de pesca asociable a la existencia de infraestructuras y servicios relacionados con la pesca artesanal, tales como obras marítimas y de equipamiento logístico en tierra (edificios, grúas,
Capítulo 2 20 congeladores, etc.) se ha acudido a la búsqueda del material bibliográfico donde se recoja información sobre dichas infraestructuras en diferentes periodos a lo largo de los últimos 40 años. Esta información ha sido contrastada a través de visitas a diferentes puertos y refugios de toda la isla, así como a través de entrevistas con pescadores y responsables de cofradías y cooperativas de pescadores. Se han considerado no sólo las infraestructuras y obras portuarias (diques, abrigos, pantalanes, rampas, etc.), sino todas aquellas que aunque se consideren accesorias (talleres, punto limpio, primera venta, accesibilidad, cámara de frío y congeladores, elevadores, etc.) puedan estar relacionadas o facilitar de algún modo la actividad pesquera profesional o recreativa. Figura 2.1. Puertos, refugios, embarcaderos y playas de la isla de Gran Canaria donde desarrollan su actividad las personas vinculadas a la actividad pesquera.
Evolución del poder de pesca de la flota artesanal 21 Algunos datos, particularmente los relacionados con medidas de infraestructuras portuarias y sobre flota recreativa varada, atracada o en playas, refugios y puertos deportivos han podido ser obtenidos a partir de archivos fotográficos históricos (e.g.: FEDAC) o de fotografías obtenidas desde satélites y que se encuentran disponibles en Google Earth desde el año 2000 al 2011. Toda esta información ha permitido confeccionar un inventario de las infraestructuras disponibles para las actividades extractivas tanto artesanal como recreativa. Por otra parte, se ha realizado una revisión bibliográfica de la información disponible, tanto escrita como en imágenes. Se han consultado varios informes técnicos elaborados para el Gobierno de Canarias, así como informes sobre la pesca en la Isla o de las infraestructuras disponibles para la pesca desde la década de 1970 elaborados por investigadores del Instituto Español de Oceanografía (IEO), del Centro de Tecnología Pesquera de Taliarte (después Instituto Canario de Ciencias Marinas), de la Dirección General de Pesca del Gobierno de Canarias, de la Universidad de La Laguna y la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (e.g.: García-Cabrera, 1970; Gafo-Fernández et al., 1984 a, b; Massieu-Vega, 1988;, Bas et al., 1995, entre otros). Parte de estos informes y documentos técnicos no son de fácil acceso, al tratarse de lo que se conoce como “literatura gris”. No obstante, la biblioteca de la Facultad de Ciencias del Mar (Ciencias Básicas) posee copia de algunos de estos documentos, todo ellos relacionados en la bibliografía. También se consultó la biblioteca de imágenes del Google Earth a partir del año 2000. Además, se realizó una aproximación de inventario de las infraestructuras asociables a la actividad pesquera (profesional y recreativa) en las diferentes localidades costeras de la isla, con especial hincapié en aquellas en las que estas están a disposición de las cofradías y cooperativas de pescadores, así como de los equipos y servicios de los cuales las mismas disponen y/o que se encuentran bajo su responsabilidad. El objeto de tal inventario es determinar el grado de uso de las mismas, y los datos han sido obtenidos a través de las entrevistas mantenidas con los responsables de las distintas cofradías y cooperativas de pescadores.
Capítulo 2 22 Con la información obtenida se han construido las bases de datos, a partir de las cuales se han realizado las tablas y gráficas que se presentan a lo largo de este capítulo, en los distintos apartados en los que ha sido subdividido el mismo. El análisis de los datos se ha realizado con el programa EXCEL (Microsoft). 2.3. Resultados 2.3.1. Poder de pesca de la flota artesanal Se han observado dos circunstancias notorias: (1) Los datos recopilados a partir de las distintas fuentes consideradas no permiten la construcción de series temporales continuas debido a que no siguen los mismos criterios. Por ello, se tiene una gran heterogeneidad en la calidad y representatividad de los datos. Los datos históricos disponibles están muy fragmentados, siendo en ocasiones muy detallados para algunos puertos en unos años determinados, pero sin continuidad temporal. Por otra parte, (2) se ha apreciado que incluso los datos correspondientes al periodo más reciente pueden variar ligeramente dependiendo de la fuente consultada. 2.3.1.1. Tipos de flota La flota pesquera que tiene base en Gran Canaria se puede agrupar en función de su capacidad extractiva, nivel de tecnificación y radio de acción en dos grandes categorías: a) La flota industrial, constituida por las unidades de mayor capacidad extractiva, más tecnificada y de mayor alcance. En la actualidad, está constituida por buques congeladores que operan con artes de arrastre y palangre. Estos faenan en aguas de la UE (básicamente en Portugal), en aguas internacionales o de terceros países. Por lo general, son unidades que realizan mareas de larga duración. Este grupo está básicamente constituido por 39 ó 41 unidades dependiendo de las fuentes consultadas. Considerando el valor máximo, se distribuyen de la siguiente forma: 5 son arrastreros que trabajan en aguas de Portugal, 36 en aguas internacionales o de
Evolución del poder de pesca de la flota artesanal 23 terceros países (35 básicamente en Marruecos y Mauritania, y sólo uno en el área NAFO), y 5 son palangreros que faenan en el océano Índico o aguas internacionales o de terceros países. Hasta la década de 1970, esta flota estaba constituida por pequeñas unidades de arrastre al fresco, predominantemente con casco de madera y que descargaban en puertos principales de las islas (e.g. Puerto de La Luz y de Las Palmas) o trasvasaban su captura a buques factorías en el mismo Banco Canario-Sahariano. Con el paso de los años se construyeron las primeras unidades congeladoras. b) La flota artesanal, la cual en la actualidad, por lo general, opera en el entorno de las Islas o en aguas cercanas (incluidas las de Portugal y Marruecos), pero que se caracteriza por realizar mareas cortas. No disponen de sistemas de congelación y no utilizan sistemas de pesca con dimensiones análogas a las empleadas por la flota industrial, ni el arrastre. Esta flota se puede dividir en dos grupos: • La flota artesanal de altura, constituida por los barcos de mayor porte y que son en su mayoría atuneros, palangreros, traíñeros (cuyo objetivo son los peces pelágicos medianos en el entorno de las islas) y barcos que pescan con nasas en todo el Archipiélago (los crustáceos son fundamentalmente las especies objetivo) o en Marruecos (cuyo objetivo son los espáridos). Son unidades que en algunos casos tienen capacidad para realizar mareas de hasta 15 días. Los traíñeros en general funcionan como atuneros durante la zafra del atún. Son unidades que están en una situación intermedia entre la pesca de litoral y de altura. • La flota artesanal de bajura o litoral, la de menor porte y caracterizada por utilizar una gran variedad de sistemas de pesca, por realizar la actividad con una marea de duración inferior a un día y por capturar una gran diversidad de especies, básicamente bento-demersales. Es esta fracción de la flota la que faena exclusivamente en aguas de la isla y sobre la que se centra este estudio.
Capítulo 2 24 La gran diferencia de esta flota hoy en día, con respecto a la de las décadas de 1960 y 1970, tal como se muestra más abajo, estriba en el aumento de eslora y en el grado de equipamiento que han alcanzado ambos subgrupos. Así, García-Cabrera (1970) indica que los barcos de finales de la década de 1960 carecían de cubierta y maquinillas. 2.3.1.2. Evolución de la flota artesanal de bajura En la Tabla 2.1 se presentan algunos datos básicos, a modo de introducción, que permiten comparar dos periodos distantes en casi un siglo: 1920 y 2011. En el transcurso de dicho periodo se observa una disminución significativa del número de unidades de pesca (buques) así como del tonelaje total (TRB) (Fig. 2.2). Pero cuando se consideran sólo los valores para la flota artesanal, los valores del tonelaje no se han reducido significativamente, como tampoco ha sucedido con la eslora media, ni con la potencia media de los motores. Mas bien el contrario, el valor medio de estos dos últimos parámetros ha aumentado. Figura 2.2. Evolución del número de barcos y su TRB en Gran Canaria. Datos de diversas fuentes. 0 20 40 60 80 100 120 140 160 180 200 0 1000 2000 3000 4000 5000 6000 1920-30 1930-40 1940-50 1950-60 1960-70 1970-80 1980-90 1990-00 2000-10 2010-13 Barcos TRB TRB Barcos
Evolución del poder de pesca de la flota artesanal 25 Tabla 2.1. Comparación de los valores de número de buques, eslora potencia de motor y tonelaje de la flota de Gran Canaria en el último siglo. De las entrevistas en los distintos puertos se ha tomado como TRB medio los 1000 Kg. para los años 1920-1965. Fuentes: Datos 1920-1960 extraídos de fotos antiguas (FEDAC) y entrevistas con pescadores mayores a pié de playa en los distintos puertos de Gran Canaria; datos de 196869 extraídos de García-Cabrera (1970); datos de 2011 procedentes del Censo de la Flota Pesquera Operativa – MARM y del Registro Europeo de Flota (europa.eu/fisheries/fleet/). Arqueo GT es la medición de la capacidad de carga que tiene el buque expresada en Toneladas Brutas. 1920-30 1930-40 1940-50 1950-60 1960-65 1968-69 2011 Barcos TRB Barcos TRB Barcos TRB Barcos TRB Barcos TRB Barcos TRB Barcos TRB 78 78 95 95 47 47 158 158 111 111 160 3800 102 2312,3 Eslora media CV Eslora media CV Eslora media CV Eslora media CV Eslora media CV Eslora media CV Eslora media CV 6-7 - 6-7 - 6-7 - 6-7 - 6-7 - Lit. 5-7 Tún. > 7 15 8,2 40
Capítulo 2 26 La adición de datos correspondientes a años intermedios a los considerados muestra que si ha habido una reducción significativa del número de barcos (Fig. 2.3), del TRB y del arqueo (GT), debido a que en la década de los setenta y ochenta del siglo pasado se produjo un incremento de los valores para estas dos variables en Canarias y particularmente en Gran Canaria (Fig. 2.2 y 2.4). Fig. 2.3. Evolución del número de barcos en la isla de Gran Canaria a lo largo del último siglo. Figura 2.4. Evolución histórica del número de buques de pesca (artesanales de litoral, artesanales de altura e industriales) de Canarias y su TRB asociado (combinación de datos de diversas fuentes). 0 500 1000 1500 2000 2500 0 10000 20000 30000 40000 50000 60000 70000 1965 1975 1985 1995 2005 2015 Barcos TRB Barcos TRB
Evolución del poder de pesca de la flota artesanal 27 Además, se ha producido un descenso en el número de empleos relacionados directamente con el sector de la pesca tanto en el Archipiélago (Fig. 2.5) como en Gran Canaria (Fig. 2.6), sin incluir los trabajos relacionados en tierra, de forma que se ha pasado de unos 9000 puestos ocupados en 1968-69 (GarcíaCabrera, 1970) a unos escasos 2000 en 2009 (Fig. 2.5). En el primer caso la mayor parte de los empleos estaban asociados a la flota industrial y de artesanales de altura, mientras que desde principio de la década de 1990 la mayor parte de los empleos están recogidos en la flota artesanal de bajura. Figura 2.5. Evolución histórica del número de buques de pesca y del número de empleos en las diversas flotas de pesca con base en Canarias (combinación de datos de diversas fuentes: García-Cabrera, 1970; Bas, 1995; Censo de la Flota Pesquera Operativa, MARM; Instituto Canario de Estadística -ISTAC). 1965 1970 1975 1980 1985 1990 1995 2000 2005 2010 2015 0 1000 2000 3000 4000 5000 6000 7000 8000 9000 Número de barcos y empleos directos Barcos Empleos
Capítulo 2 28 Figura 2.6. Evolución histórica del número de barcos y pescadores en Gran Canaria a lo largo del último siglo ( diversas fuentes: García-Cabrera, 1970; Bas, 1995; Censo de la Flota Pesquera Operativa, MARM; Instituto Canario de Estadística –ISTAC; Encuestas in situ a veteranos pescadores; Fotografías antiguas-FEDAC). Se tienen casos llamativos del descenso en número de embarcaciones en el litoral de la isla de Gran Canaria como es el caso de los pocos profesionales existentes en Sardina del Norte (4), La Caleta (1) y La Aldea (2) adscritos a la Cofradía de Agaete (Arcadio Benítez, comm.pers.), los 6 u 8 profesionales con 3-4 barcas que faenan en Las Canteras y que pertenecen a la Cofradía de San Cristóbal (José Cruz, comm.pers.), así como las barcas que trabajan en el Burrero (2), una en Arinaga y otra en el Cañón del Águila todas ellas pertenecientes a la Cofradía de Castillo del Romeral (Castro et al., 2008). A pesar de carecerse de información para varios años, se aprecia claramente en las Figuras 2.2 y 2.4 el desarrollo que experimentó la flota pesquera en las décadas de 1960 y 1980, pero ello se debió al desarrollo de la pesca sobre los cefalópodos en la plataforma del Banco Canario-Sahariano. En la década de 1990, ésta pesquería entró en retroceso y dio lugar a un descenso acusado del tonelaje (Fig. 2.2 y 2.4). 0 100 200 300 400 500 600 700 1920-30 1930-40 1940-50 1950-60 1960-70 1970-80 1980-90 1990-00 2000-10 2010-13 Pescadores/Barcos pescadores Nº BARCOS
Evolución del poder de pesca de la flota artesanal 35 Tabla 2.4. Valores estadísticos de los parámetros más importantes de la flota artesanal (excluidos los arrastreros (OTB) y palangreros) de la Isla de Gran Canaria (año 2012). N MEDIA SUMA MÍNIMO MÁXIMO DS ESLORA 204 9 1928,77 4 43 4,87 TRB 204 13 2624,89 0 (*) 607 55,32 MOTOR PRINCIPAL 204 42 8503,91 0 (*) 734 80,04 MOTOR AUXILIAR 204 7 1379,19 0 (*) 561 43,50 AÑO CONSTRUCCIÓN 204 1968 - 1884 2008 23,13 * El valor 0 corresponde a ausencia de datos en las bases consultadas. La evolución experimentada por la flota artesanal de la isla de Gran Canaria a lo largo de todo el último siglo ha estado sometida a todos los acontecimientos que tuvieron lugar en esa época. A comienzos del siglo la flota se limitaba a operar sobre todo en la zona de Agaete y la costa de Las Palmas de Gran Canaria hasta poco más abajo de Telde. En los núcleos pesqueros del sur comenzó la actividad con el establecimiento de las primeras familias en el Puerto de Mogán (Suarez Moreno, 2004) procedentes en su mayoría del Puerto de Las Nieves y emigrantes alicantinos a la sombra de la factoría de Lloret-Llinares, de los que queda constancia los descendientes de la familia Llovet. Durante el periodo de guerras (Civil española y Mundial), la actividad pesquera lejos de la costa disminuyó considerablemente debido a las circunstancias bélicas que en las islas tuvieron su incidencia (Diario de Las Palmas 5-dic.-1994). Los puntos de inflexión que destacan en la Fig. 2.3, son debidos unas veces a la aparición de artes nuevos, como es el caso de la nasa metálica, que irrumpió
Capítulo 2 36 en la isla hacia finales de los años 40, siendo en los momentos actuales el arte mas empleado en toda la isla llegando a capturar mas del 75% de las capturas bentodemersales en la isla de Gran Canaria. Es a partir de la aparición de esta nasa metálica cuando el esfuerzo pesquero de la pesca artesanal experimenta un aumento considerable. Otros puntos de inflexión de la curva que dieron lugar a un aumento de las capturas fueron debidos a los adelantos tecnológicos como el caso de la maquinilla elevadora de las nasas o la tecnología de aparatajes de los años 1990-2000. En los años 80 es cuando surgen todas las infraestructuras al amparo del desarrollo urbanístico que experimentó Canarias en esos años. En cuanto a la edad de las embarcaciones, se aprecia un grado de envejecimiento elevado. La edad media de la flota artesanal de las distintas Islas oscila entre los 33 años de las unidades de Tenerife, la Gomera y Lanzarote y los 44 años de las unidades de El Hierro. Cabe destacar que la flota artesanal mantiene un carácter tradicional en cuanto a materiales, de modo que la madera es el material dominante. La tecnificación de la flota artesanal no se ha limitado a la motorización de los barcos y a la adquisición de una maquinilla. El grado de tecnificación ha cambiado significativamente, no sólo se han instalado modernos motores principales sino también auxiliares. En los últimos años la adquisición de instrumentación electrónica que contribuye a la localización de cardúmenes e identificación de zonas de interés (e.g.: ecosondas portátiles) por las unidades pequeñas se ha generalizado, y se ha maximizado en el caso de las unidades de mayor porte (traíñas y atuneros) mediante la adquisición de ecosondas, sonar, plotter, GPS, radar y radar para aves. En el caso de este último fragmento de la flota (atuneros y traíñas), se ha instalado además maquinaria que permite importantes mejoras en las labores propias de la pesca (e.g.: haladores, maquinillas e inclusive grúas).
Evolución del poder de pesca de la flota artesanal 37 En la Tabla 2.5 se presentan los valores en porcentaje de las disponibilidades de 29 barcos de eslora superior a 12 m, obtenidos mediante entrevista a sus armadores. La muestra incluye barcos con puerto base en las islas de La Palma, Gomera, Tenerife, Gran Canaria, Fuerteventura y Lanzarote, e incluye la representación de los distintos fragmentos de la flota artesanal de eslora superior a 12 m (e.g.: atuneros-traíñas, naseros, palangreros y de cordel). Del análisis de estos datos se deduce que una fracción significativa de la flota sigue manteniendo un marcado carácter polivalente, actuando como atuneros en la época de arribada de las diferentes especies de túnidos a las islas (zafra). Se muestran que ecosondas, radar y maquinillas son elementos disponibles en todos los casos, excepto en aquellas unidades en las cuales se ha decidido no invertir por estar orientadas a su desguace. Por otra parte, en atuneros y traíñas, el halador está siempre presente, su ausencia en los atuneros se debe a que ha sido sustituido por una grúa. La disminución del número de empleos directos es reflejo de la tecnificación alcanzada por las unidades de pesca. Las traíñas, los atuneros y las barcas dedicadas a la nasa necesitan de menor número de personas para hacer las tareas propias cuando se dispone de haladores y/o maquinillas. En la actualidad, en los barcos menores la tripulación se reduce con frecuencia a una sola persona, y no de dos o tres como sucedía en la década de los sesenta y setenta.
Capítulo 2 38 Tabla 2.5. Resultados en porcentaje de la encuesta realizada a los armadores de buques con eslora superior a 12 m: aspectos de equipamiento técnico (disponibilidad de equipos), área de pesca frecuente y posibilidad de relevo generacional (RG). N Ecosonda Radar Plotter GPS Radio Halador Maquinilla Grúa Área de pesca RG Islas (*) Terceros +Internacional si no Atunero 16 100 94 44 100 100 81 100 19 100 81 56 44 Nasero 4 100 25 100 75 100 100 75 25 75 25 Traiñero 5 100 100 40 60 100 100 100 100 20 80 Cordel+ túnidos 2 100 100 100 100 100 100 50 50 Palangrero 2 100 100 100 100 100 50 100 100 100 TOTAL 29 100 86 52 90 100 65 100 10 97 48 48 52 (*) En el caso de los atuneros y las traíñas durante la zafra incluye aguas próximas a Madeira.
Evolución del poder de pesca de la flota artesanal 39 Esta flota de pescadores que faena en las aguas que circundan la isla de Gran Canaria tienen como objetivo alrededor de las 150 especies bentodemersales, de pequeños pelágicos y unos pocos cefalópodos, distribuidos por los distintos puertos de Gran Canaria tal como se indica en la Tabla A1 (Anexo A) , con los datos extraídos de la estadística que el Gobierno de Canarias posee a través de la primera venta. Para llevar a cabo la captura de estas especies han llegado a utilizar un promedio de 30 artes diferentes (Santamaría et al. 2013), aunque hoy día esta variabilidad se ha reducido considerablemente, siendo la nasa el arte por excelencia con mas del 75% de las capturas de bento-demersales, los artes de anzuelo en menor medida, quedando para determinadas zonas de la isla, tales como la zona de Las Canteras hasta los puentes de Silva y el litoral de Arguineguín, la utilización de artes de enmalle. Aunque la flota es muy heterogénea, los distintos tipos de barcos empleados en la pesca artesanal de la isla de Gran Canaria y en todo el Archipiélago Canario, se pueden agrupar en tres tipos de buques: I. Sin cubierta, dedicados a varios artes aunque hoy predomina la nasa sobre el resto de artes de pesca, que miden 5-6 m de longitud y motorizados. II. Los polivalentes de 7-8 m de eslora orientados a demersales y pelágicos. III. Los cerqueros (Traiñeros), de 10-15 m de eslora y sólo pescan pelágicos con traíña. En las Tablas 2.6 a 2.12 se presentan datos de captura, número de barcos, número de empleos, número de nasas caladas por día así como la captura por nasa, tipo de economía predominante en la zona y los acontecimientos históricos que de alguna manera influyeron en el desarrollo de la actividad pesquera en la isla de Gran Canaria durante el último siglo. Los valores señalan claramente que la captura no solo no ha aumentado, sino que ha disminuido progresivamente a pesar de que han aumentado extraordinariamente la cantidad de nasas caladas durante el mismo periodo de tiempo, habiéndose multiplicado por 45 esta cantidad en el último siglo. Además la capacidad de pesca que posee una nasa actual (metálica) en
Capítulo 2 40 comparación con la que operaba en los años 1930-40 que al ser de fibras vegetales no tenía más de dos días de vida operativa en contraposición con los 6 meses que puede durar una metálica. También ha disminuido el número de barcos y el de personas empleadas directamente en el sector extractivo. Todo ello indica que ni aún con el incremento del poder extractivo de las embarcaciones y el material empleado para la fabricación de los artes de pesca y concretamente de las nasas, se puede sostener el nivel de capturas anterior. Además, la flota ha ido reduciendo su dependencia de mano de obra como consecuencia de un mayor nivel de equipamiento técnico en los barcos. No obstante, el descenso en los rendimientos de capturas desde que apareció la nasa metálica a finales de los años 1940 principios de la década siguiente, hace unos 60-70 años, está estimado en unas capturas por nasa 10 veces inferiores , lo que parece apuntar a una importante sobreexplotación de los recursos.
Evolución del poder de pesca de la flota artesanal 41 Tabla 2.6. Datos de captura, número de barcos, marineros, tipo de economía y acontecimientos históricos en Agaete (Gran Canaria) en el último siglo (Diversas fuentes: Gafo-Fernández et al., 1984 a,b; Pascual Fernández, J., 1991(*); estadística Gobierno Canarias; entrevistas en los distintos puertos). AGAETE Años Salidas /semana Nasas Levadas /barco Nasas Diarias Nº Barcos Pescadores /Barco Días pesca /barco/año Total días pesca año Capt.(Kg) /salida /Barco Capt.(Kg) /diaria /Puerto Capt. /Nasa /Día Capt.Total Anual(Kg) Economía Historia 19201930 1-2 1 12 12 3-5 78 936 20 240 20,000 18720 Subsistencia Emigración 19301940 1-2 1 13 13 3-5 78 1014 20 260 20,000 20280 Subs./Merc. Guerra Civil /Carretera 19401950 1-2 1-2 10,5 7 3-5 78 546 30 210 20,000 16380 Subs./Merc. II Guerra 19501960 1-2 3-4 164,5 47 3-5 78 3666 30 1410 8,571 109980 Mercado Nasa metálica 19601970 1-2 4-5 72 16 3-5 78 1248 30 480 6,667 37440 Mercado Pequeños motores 19701980 2-3 10-15 287,5 23 3-4 130 2990 50 1150 4,000 149500 Mercado Maquinilla 19801990 2-3 20-25 472,5 21 3-4 130 2730 32,5 682,5 1,444 88725 Mercado Infraestructuras/ Barcos mayores 19902000 2-3 45-60 892,5 17 3-4 130 2210 37,5 637,5 0,762 82875 Mercado Tecnología 20002010 2-3 45-60 997,5 19 2-3 130 2470 40 760 0,810 98800 Mercado Subvenciones Europeas 20102013 2-3 45-60 787,5 15 2-3 130 1950 42,5 637,5 0,806 82875 Mercado
Capítulo 2 42 42 Tabla 2.7 Datos de captura, número de barcos, marineros, tipo de economía y acontecimientos históricos en Arguineguín (Gran Canaria) en el último siglo (Diversas fuentes: Gafo-Fernández et al., 1984 a,b; estadística Gobierno Canarias; entrevistas en los distintos puertos). ARGUINEGUÍN Años Salidas /semana Nasas Levadas /barco Nasas Diarias Nº Barcos Pescadores /Barco Días pesca /barco/año Total días pesca año Capt.(Kg) /salida /Barco Capt.(Kg) /diaria /Puerto Capt. /Nasa /Día Capt.Total Anual(Kg) Economía Historia 19201930 1-2 1 7 7 3-5 78 546 20 140 20,000 10920 Subsistencia Emigración 19301940 1-2 1 8 8 3-5 78 624 20 160 20,000 12480 Subs./Merc. Guerra Civil 19401950 1-2 1-2 6 4 3-5 78 312 30 120 20,000 9360 Subs./Merc. II Guerra/ Carretera Arg.-Mogán 19501960 1-2 3-4 70 20 3-5 78 1560 30 600 8,571 46800 Mercado Nasa metálica 19601970 1-2 4-5 94,5 21 3-5 78 1638 25 525 5,556 40950 Mercado Pequeños motores 19701980 2-3 10-15 375 30 3-4 130 3900 40 1200 3,200 156000 Mercado Maquinilla 19801990 2-3 20-25 1170 52 3-4 130 5760 25 1300 1,111 169000 Mercado Infraestructuras/ Barcos mayores 19902000 2-3 45-60 1575 30 3-4 130 3900 25 750 0,476 97500 Mercado Tecnología 20002010 2-3 45-60 2047,5 39 2-3 130 5070 50 1950 0,952 253500 Mercado Subvenciones Europeas 20102013 2-3 45-60 1680 32 2-3 130 4160 30 960 0,571 124800 Mercado
Evolución del poder de pesca de la flota artesanal 43 Tabla 2.8. Datos de captura, número de barcos, marineros, tipo de economía y acontecimientos históricos en Castillo del Romeral (Gran Canaria) en el último siglo (Diversas fuentes: Gafo-Fernández et al., 1984 a,b; estadística Gobierno Canarias; entrevistas en los distintos puertos). CASTILLO DEL ROMERAL Años Salidas /semana Nasas Levadas /barco Nasas Diarias Nº Barcos Pescadores /Barco Días pesca /barco/año Total días pesca año Capt.(Kg) /salida /Barco Capt.(Kg) /diaria /Puerto Capt. /Nasa /Día Capt.Total Anual(Kg) Economía Historia 19201930 1-2 1 13 13 3-5 78 1014 20 260 20 20280 Subsistencia Emigración 19301940 1-2 1 15 15 3-5 78 1170 20 300 20 23400 Subs./Merc. Guerra Civil 19401950 1-2 1-2 10,5 7 3-5 78 546 30 210 20 16380 Subs./Merc. II Guerra 19501960 1-2 3-4 95,5 27 3-5 78 2106 30 810 8,48 63180 Mercado Nasa metálica 19601970 1-2 4-5 100 22 3-5 78 1716 30 660 6,60 51480 Mercado Pequeños motores 19701980 2-3 10-15 437,5 35 3-4 130 4550 40 1400 3,20 182000 Mercado Maquinilla 19801990 2-3 20-25 860 38 3-4 130 4940 17,5 665 0,77 86450 Mercado Infraestructuras/ Barcos mayores 19902000 2-3 45-60 1425 27 3-4 130 3510 10 270 0,19 35100 Mercado Tecnología 20002010 2-3 45-60 690 13 2-3 130 1690 35 455 0,66 59150 Mercado Subvenciones Europeas 20102013 2-3 45-60 742,5 14 2-3 130 1820 30 420 0,57 54600 Mercado
Capítulo 2 44 Tabla 2.9. Datos de captura, número de barcos, marineros, tipo de economía y acontecimientos históricos en Melenara (Gran Canaria) en el último siglo (Diversas fuentes: Gafo-Fernández et al., 1984 a,b; estadística Gobierno Canarias; entrevistas en los distintos puertos). MELENARA Años Salidas /semana Nasas Levadas /barco Nasas Diarias Nº Barcos Pescadores /Barco Días pesca /barco/año Total días pesca año Capt.(Kg) /salida /Barco Capt.(Kg) /diaria /Puerto Capt. /Nasa /Día Capt.Total Anual(Kg) Economía Historia 19201930 1-2 1 13 13 3-5 78 1014 20 260 20 20280 Subsistencia Emigración 19301940 1-2 1 15 15 3-5 78 1170 20 300 20 23400 Subs./Merc. Guerra Civil 19401950 1-2 1-2 10,5 7 3-5 78 546 30 210 20 16380 Subs./Merc. II Guerra 19501960 1-2 3-4 73,5 21 3-5 78 1638 40 840 11,43 65520 Mercado Nasa metálica 19601970 1-2 4-5 85,5 19 3-5 78 1482 20 380 4,44 29640 Mercado Pequeños motores 19701980 2-3 10-15 187,5 15 3-4 130 1950 17,5 262,5 1,40 34125 Mercado Maquinilla 19801990 2-3 20-25 427,5 19 3-4 130 2470 25 475 1,11 61750 Mercado Infraestructuras/ Barcos mayores 19902000 2-3 45-60 1050 20 3-4 130 2600 90 1800 1,71 234000 Mercado Tecnología 20002010 2-3 45-60 525 10 2-3 130 1300 70 700 1,33 91000 Mercado Subvenciones Europeas 20102013 2-3 45-60 577,5 11 2-3 130 1430 37,5 412,5 0,71 53625 Mercado
Evolución del poder de pesca de la flota artesanal 51 profundas y dirigido principalmente a las especies bentodemersales que tienen su hábitat en esa columna de agua, como la vieja (Sparisoma cretense), cabrillas (Serranus atricauda, S. cabrilla y S. scriba), salema (Sarpa salpa), otros espáridos de un tamaño mediano (Diplodus spp., Pagrus pagrus, Pagellus spp., etc. • Artes de cerco (Traiñas): Destinadas fundamentalmente a la captura de especies pelágico-costeras (Sardina pilchardus, Sardinella maderensis, aurita, Trachurus picturatus, Scomber colias). Este arte es muy utilizado en Arguineguín. Las embarcaciones con eslora superior a 12 metros y que operan con estas artes, consideradas menores, son relativamente escasas en la flota, si bien se caracterizan por ser capaces de realizar la pesca en aguas de otras islas, diferentes a las de su puerto base. Las especies objetivo son principalmente espáridos (e. g.: samas, brecas, sargos, bocinegros, etc.), viejas, pulpos, sepias, salmonetes, gallos, y, a veces, crustáceos de varias especies. Es decir, no han existido cambios en las especies objetivo de la flota a lo largo de los últimos 50 años (García-Cabrera, 1970; Barrera et al., 1983 a,b; González et al., 1991; Bas et al., 1995; Couce-Montero, 2009; Martínez-Saavedra, 2011), aunque si se notan cambios en las capturas de algunas especies en los últimos 40 años. En los años de la década de 1970 era bastante común en la costa de Telde la pesca en nasa/trasmallo del verrugato (Umbrina ronchus y canariensis), cornuda (Sphyrna zygaena), angelote (Squatina squatina) (Barrera et al., 1980), siendo su presencia testimonial o nula hoy en día. Acudiendo a los informes arqueológicos del yacimiento de Gáldar (Rodriguez Santana, 2003) el panorama es mucho mas sombrío ya que lo rudimentario que eran los aborígenes para la pesca y lo cercana a la costa que llevaban a cabo sus capturas, hoy serían impensables en esas profundidades, tales como: meros (Epinephelus guaza), abaes (Mycteroperca fusca), pejeperro (Bodianus scrofa), bocinegro (Pagrus pagrus), etc. A través de las distintas entrevistas llevadas a cabo durante la toma de
Capítulo 2 52 datos, en Mogán y Agaete era muy habitual obtener una pesca de 25-30 kg. en los años 40-50, sin alejarse demasiado de la costa (Eugenio Santana del Toro y Sebastián del Rosario , comm.pers.). No obstante, la falta de series de capturas largas en el tiempo impiden establecer con claridad los efectos de las distintas pesquerías sobre estas especies objetivo. Todas estas especies bentodemersales donde lleva a cabo su mayor esfuerzo la flota artesanal son capturadas casi en su totalidad por la nasa (Barrera et al., 1983) que es el arte mas empleado por la flota, y que ha ido evolucionando a lo largo del tiempo. Antes de los años 1940 la nasa utilizada era de fibras vegetales, básicamente juncos o cañas trenzados, caladas durante un día puesto que su vida media no superaba ese tiempo ( E. Santana del Toro, comm. pers.). La aparición de la nasa de hierro, a fínales de los años 40 o principios de los 50, dio un vuelco a estas condiciones de durabilidad (aproximadamente 6 meses), llegando hoy día a poder estar calada hasta 15 y 20 días (Arcadio Benítez, comm. pers.). No obstante y debido a que su recogida se realizaba a mano, era habitual no levar mas de una o dos ristras (de 2 ó 3 nasas/ristra a lo sumo) en cada salida. Además en aquellos años era muy común entre los pescadores de Mogán y Arguineguín el trabajar para las factorías de salazón (Lloret-Llinares) (Eugenio Santana del Toro, comm. pers.). Con la aparición de la maquinilla a principios de la década de 1970, la capacidad de “levada” de los pescadores se multiplicó por 4, y por consiguiente su capacidad de captura. Los traiñeros (12-18 metros de eslora), con una dotación de medios técnicos muy buena (Tabla 2.5), nada comparable a las disponibilidades de esta flota en las décadas de 1960 hasta comienzos de la de 1980, operan fundamentalmente en áreas a sotavento de las Islas y las especies objetivo (e.g.: caballas, chicharro y sardinas) se incluyen en las estadísticas de los pelágicos, junto con los túnidos y afines (e.g. peto, pez espada y marlines) y tiburones pelágicos. El arte empleado por estos barcos es la traiña, de ahí su nombre. Este arte fue introducido por la conservera Lloret-Llinares a principios de la década de 1940 (Suarez Moreno, F., 2004), en un principio, e igual que ocurrió con el
Evolución del poder de pesca de la flota artesanal 53 chinchorro, el material empleado para su confección fue el algodón que poco a poco se sustituyó por fibras mas resistente y menos pesadas como el nylon. Las capturas de túnidos son mayoritariamente realizadas por la flota especializada, con buques con eslora entre 18 y 34 m, casco de madera, acero o fibra y con un nivel de equipamiento técnico muy alto (Tabla 2.5). En Gran Canaria, a diferencia de las flotas atuneras con base en Santa Cruz de Tenerife y Arrecife de Lanzarote, lo atuneros existentes son fundamentalmente de tipo polivalentes, es decir alternan la pesca con traiñas o cordeles/nasas con la de túnidos. Estos barcos operan desde distintos puertos base, aunque preferentemente desde Arguineguín y Mogán. Además, esta flota pesca exclusivamente en las aguas que circundan a las islas, a diferencia de la flota especializada que faena en áreas alejadas de las Islas, particularmente en aguas bajo jurisdicción de Marruecos. 2.3.3. Evolución de las infraestructuras En las Tablas 2.13 a 2.21, se observa que a lo largo de los últimos 40 años se ha producido un significativo aumento y mejora en las infraestructuras portuarias y de abrigo en Gran Canaria. Así, al realizar una comparación entre los primeros años de los que se dispone información al respecto (inicios de la década de 1970) cuando la mayoría de instalaciones portuarias se localizaban en Las Palmas de Gran Canaria, a lo largo de la primera década del siglo XXI la práctica totalidad de los núcleos pesqueros disponen de infraestructuras portuarias o de abrigo de gran calidad, incluso en aquellos donde la pesca es testimonial (i.e. La Aldea). Es más, existen infraestructuras portuarias que son utilizadas mayoritariamente por pescadores recreativos ya que la actividad pesquera que sirvió de motivo para su construcción es actualmente muy reducida (i.e. Mogán, Melenara o Arinaga). En el conjunto de la isla se han inventariado las infraestructuras existentes para la pesca (profesional o recreativa) en 13 localidades, 4 de las cuales fueron diseñadas exclusivamente para embarcaciones de recreo (puertos deportivos).
Capítulo 2 54 Tabla 2.13. Evolución de las infraestructuras en la isla de Gran Canaria a lo largo de todo el último siglo. GRAN CANARIA Infraestructuras 1920-30 1930-40 1940-50 1950-60 1960-70 1970-80 1986 1990 1997 1999 2000 2001 Puerto/ refugio (m) 1 6 13 14 Rampa/zona varada Pantalán/atraque (m) Cofradía/cooperativa Amarres deportivos Depósito combustible Travelift (Tm) Grúa/pluma Elevadores Fábrica hielo (Tm/d) Cámara congelación Gasto P. Dep. (10 6 €) Horas P. Deportiva Días medios P. Dep. Licencias recreativas Acuicultura (t) Valor captura (106 €) Nº de artes Edad flota (años) 35 (cont.)
Evolución del poder de pesca de la flota artesanal 55 GRAN CANARIA Infraestructuras 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 Puerto/ refugio (m) 14 14 Rampa/zona varada Pantalán/atraque (m) Cofradía/cooperativa Amarres deportivos 1583 2504 3100 Depósito combustible Travelift (Tm) Grúa/pluma Elevadores Fábrica hielo (Tm/d) Cámara congelación Gasto P. Dep. (106 €) 49,56 Horas P. Deportiva 511380 Días medios P. Dep. 45 Licencias recreativas 5699 33490 Acuicultura (t) 1041 2426 2028 2974 2081 2043 Valor captura (10 6 €) 1,42 Nº de artes Edad flota (años) 34
Capítulo 2 56 Tabla 2.14. Evolución de las infraestructuras en Agaete a lo largo de todo el último siglo. GRAN CANARIA Infraestructura AGAETE 1920-30 1930-40 1940-50 1950-60 1960-70 1983 1984 1986 Puerto/ refugio (m) Si Si Si Si Si 120 120 Rampa/zona de varada Si/Playa Playa Pantalanes/atraque (m) No Cofradía/cooperativa No Si Accesibilidad por tierra B B Depósito combustible No Travelift (Tm) No No Grúa/pluma (Tm) No No Elevadores Fábrica de hielo (t/día) No No Cámaras de frío (m3) No No No Silo de hielo (t) Cámara de congelación No No Camión isotermo (Tm) 4 Lonja (m2) No No Primera venta Almacén/oficina (m2) Si Cuartos de pertrechos No Pescadería/Restaurante Acuicultura Edad flota (cont.)
Evolución del poder de pesca de la flota artesanal 57 GRAN CANARIA Infraestructura AGAETE 1987 1988 1989 1990 1990-00 2006 2008 2010 2012 Puerto/ refugio (m) 750 750 750 Rampa/zona de varada Si/Si Si/Si Si/Si Si/Si Si/Si Pantalanes/atraque (m) 250 250 250 Cofradía/cooperativa Si Si Si Si Accesibilidad por tierra MB MB MB Depósito combustible Travelift (Tm) 64 64 64 Grúa/pluma (Tm) 1,5 1,5 1,5 Elevadores 1 1 2(1.5.7t) Fábrica de hielo (t/día) Si Si 2(4-7) Cámaras de frío (m3) 20t Silo de hielo (t) 20 Cámara de congelación Camión isotermo (Tm) 1(3,5t) Lonja (m2) Primera venta Si Si Si Almacén/oficina (m2) Si Si Si 65 Cuartos de pertrechos 15 15 Pescadería/Restaurante 0/1 0/1 1/1 Acuicultura No No Edad flota
Capítulo 2 58 Tabla 2.15. Evolución de las infraestructuras en Arguineguín a lo largo de todo el último siglo. GRAN CANARIA Infraestructuras ARGUINEGUÍN 1920-30 1930-40 1940-50 1950-60 1960-70 1982 1983 1986 1990 Puerto/ refugio (m) No 400 397 397 Rampa/zona de varada 100/3000 1900 1900 Pantalanes/atraque (m) /120 /120 Cofradía/cooperativa No Si Si Si Accesibilidad por tierra B B Depósito combustible (l) No 30000 30000 Travelift (Tm) No 30 30 Grúa/pluma (Tm) 3 3 3 Elevadores Fábrica de hielo (Tm/d) No Si Silo de hielo (t) Cámaras de frío (m3) No No 266 266 Cámara de congelación No 20 T/d2 20 T/d2 Camión isotermo (Tm) Si Lonja (m2) No 1200 1200 1200 Primera venta Almacén/oficina (m2) 220/70 90 90 Cuartos de pertrechos Pescadería/Restaurante Acuicultura Edad flota (cont.)
Evolución del poder de pesca de la flota artesanal 59 GRAN CANARIA Infraestructuras ARGUINEGUÍN 1997 1998 2000 2003 2008 2009 2010 2011 2012 Puerto/ refugio (m) 400 400 Rampa/zona de varada 20 20 Pantalanes/atraque (m) 3/200 3/200 Cofradía/cooperativa Si Si Accesibilidad por tierra MB MB Depósito combustible (l) 30000 30000 Travelift (Tm) 62 62 Grúa/pluma (Tm) 3 3 Elevadores 4 4 Fábrica de hielo (Tm/d) 2,5 2,5 Silo de hielo (t) 15 Cámaras de frío (m3) 225 225 Cámara de congelación 14 t 14t Camión isotermo (Tm) Si Lonja (m2) No No Primera venta Si Si Almacén/oficina (m2) 120 120 Cuartos de pertrechos 25 25 Pescadería/Restaurante 0/1 0/1 Acuicultura Si Si Si Si No No Edad flota
Capítulo 2 60 Tabla 2.16. Evolución de las infraestructuras en Castillo del Romeral a lo largo de todo el último siglo. GRAN CANARIA Infraestructuras CASTILLO DEL ROMERAL 192030 193040 194050 195060 196070 197080 1983 1986 1990 1998 2007 2008 2010 2012 Puerto/ refugio (m) No 146 146 225 225 225 Rampa/zona de varada Playa Playa Pantalanes/atraque (m) 0/15 No 1/21 1/21 1/21 Cofradía/cooperativa No Si Si Si Si Si Accesibilidad por tierra B B MB MB MB Depósito combustible (l) No 15000 5000 5000 5000 Travelift (Tm) No No No No Grúa/pluma (Tm) No 5 5 5 Elevadores 1 1 1 Fábrica de hielo (Tm/d) No 5 Silo de hielo (t) 60 Cámaras de frío (m3) No No 0 Cámara de congelación No 0 Camión isotermo (Tm) 1 1 1 Lonja (m2) No No No No Primera venta Si Si Si Almacén/oficina (m2) No Si Si Si Si Si Cuartos de pertrechos Si 17 17 17 Pescadería/Restaurante Si/Si 0/1 0/1 0/1 Acuicultura No Si Si Si Edad flota
Evolución del poder de pesca de la flota artesanal 67 Tabla 2.20. Evolución de las infraestructuras en La Aldea a lo largo de todo el último siglo. GRAN CANARIA Infraestructuras ALDEA SAN NICOLÁS 1983 1986 1990 1997 2010 2012 Puerto/ refugio (m) si 162 162 Rampa/zona de varada Playa Pantalanes/atraque (m) No No No Cofradía/cooperativa Si Accesibilidad por tierra B Depósito combustible No Travelift (Tm) No Grúa/pluma (Tm) No Elevadores Fábrica de hielo (t/día) No Cámaras de frío (m3) No Silo de hielo (t) Cámara de congelación No Camión isotermo (Tm) 4 Lonja (m2) No Primera venta Almacén/oficina (m2) Si Cuartos de pertrechos Pescadería/Restaurante Flota recreativa activa No 2 2 Acuicultura Nº pescadores litoral 39 51 51 21 6 4 Buques litorales 33 17 17 7 3 2 TRBs litorales/CV 24,2/238 Captura total anual (Tm) 18 1,3 Días pesca/año/barco 130 130 130 Maquinilla/Halador (%) 7,1 Edad flota
Capítulo 2 68 Tabla 2.21. Evolución de las infraestructuras en las costas este y sur de Gran Canaria. GRAN CANARIA Infraestructuras PTO. RICO ANFI DEL MAR P. BLANCO BURRERO/ARINAGA 2000 2012 1988 2000 2012 2000 2012 1986 1990 2008 2012 Puerto/ refugio (m) 300 0 130 No No No Rampa/zona de varada Si 0 No/Si Playa Playa Playa Pantalanes/atraque (m) 811 0 270/117 No No No Cofradía/cooperativa No No No No No No Accesibilidad por tierra MB MB M M M Depósito combustible Si Si No No No Travelift (Tm) Si 70 No No No Grúa/pluma (Tm) No 2 No No No Elevadores 14 No No No Fábrica de hielo No No No Cámaras de frío (m3) No No No Cámara de congelación No No No Camión isotermo (Tm) No No No Lonja (m2) No No No Primera venta No No No Almacén/oficina (m2) No No No Cuartos de pertrechos No No No Pescadería/Restaurante No No No Flota recreativa activa 20 10 12 20 5 Acuicultura Nº pescadores litoral 45-60 24-32 8-12 2-3 Buques litorales 15 8 4 1 TRBs litorales/CV Captura total anual (Tm) 13,7 Maquinilla/Halador (%) 14,3 Edad flota Salidas de pesca 130 130 Abundancia (Kg/nasa/día) 0,22 0,15
Evolución del poder de pesca de la flota artesanal 69 Todas las localidades con infraestructuras portuarias o refugios de algún tipo dan cobijo tanto a embarcaciones de tipo profesional como recreativo, siendo de forma casi general mayoritarias estas últimas, aunque fuera de forma circunstancial (el número de embarcaciones de recreo aumenta de forma significativa durante los meses de verano y en los periodos vacacionales de Semana Santa). Incluso en aquellos núcleos con una fuerte tradición pesquera artesanal, como pueden ser Melenara, Mogán, Agaete o Arguineguín, la flota de pesca profesional se ha visto relegada a ocupar lugares menos favorables en las instalaciones portuarias, dificultando su maniobrabilidad (caso de Mogán) o relativamente alejados de los puntos de descarga de los servicios de primera venta o de conservación en frío (Agaete), existiendo algunos conflictos de interés entre las cofradía de pescadores y las correspondientes autoridades portuarias. Por otro lado, también se observa que los núcleos portuarios que se han desarrollado inicialmente en torno a la flota pesquera, se han ido dotando, casi como norma general, de equipamiento destinado a mejorar los servicios a estos barcos, así como a la comercialización de las capturas. Por ello, la mayoría de los núcleos pesqueros actuales poseen sistemas de grúa o de travelift para permitir la varada de las embarcaciones y su posterior reparación o mantenimiento. De las localidades de la isla donde se pudo censar barcos de pesca profesional, el 66% de las instalaciones portuarias o de abrigo cuentan con grúa u otros elementos tractores mecánicos para ayudar a subir embarcaciones por rampas, mientras que el 47% de estas instalaciones poseen pórticos autopropulsados (travelift) para elevar embarcaciones y vararlas en diques secos. El 26,6% de las infraestructuras portuarias asociadas a la pesca en las Islas poseen ambos sistemas (grúas y travelift). En la década de 1970, el 77% de las localidades costeras donde se desarrollaba algún tipo de actividad pesquera, o servía de base para embarcaciones de pesca profesional, no presentaban ningún tipo de estructura que permitiera que las embarcaciones permaneciesen de forma permanente en el mar, asistidas por pantalanes o sistemas de fondeo similares. Es decir, en la gran
Capítulo 2 70 mayoría de los puntos de desembarque los barcos eran varados en las playas. Hasta mediados de la década de 1980, una característica habitual a todas las comunidades de pescadores en la isla de Gran Canaria (y de todo el Archipiélago) fue la forma de varar los barquillos en las playas, mediante los “varales” (Fotos 2.4 y 2.5), que dio lugar a un sistema singular de construcción naval, con claras diferencias entre la carpintería de ribera de las playas del norte, con una quilla reforzada para aguantar los embates de las costas de “callaos” (Suarez-Moreno, 2004), en contraposición con las construcciones menor fuertes en las playas arenosas sureñas (Foto 2.6). Foto 2.4. Los “varales”, pequeña pieza de madera engrasada en su parte central y que era utilizada para arrastrar los barquillos por la playa en las maniobras de botadura y varado. Autor: N. Sánchez Montero. FEDAC.
Evolución del poder de pesca de la flota artesanal 71 Foto 2.5. Varal giratorio. Autor: P. Castro Foto 2.6. Barcas de construcción sureña (Arguineguín 1965-70), nótese la diferencia con las del norte (foto 2) ( Autor :HERNÁNDEZ GIL, J.).
Capítulo 2 72 En la década de 1980, el porcentaje de localidades sin infraestructuras bajó hasta el 53%, mientras que en la década de 1990 se situó en el 30%. Esta progresión de equipamiento de los núcleos pesqueros ha permitido que hoy en día no haya casi ningún punto donde los barcos de pesca sigan siendo varados en las playas (Fig. 2.9-2.11). Si exceptuamos algún caso puntual como la barca que queda en el Cañón del Águila y alguna que queda por la zona del Burrero. La totalidad de las cofradías poseen locales (tales como almacenes) donde albergan otro tipo de equipamientos o prestan servicios a sus asociados, tanto de carácter meramente administrativo como de control de las capturas a través de la primera venta. En estas instalaciones, muchas de ellas cuentan con salas destinadas a reuniones o celebrar cursos de formación para sus asociados, además de oficinas. También la mayoría de ellas poseen cuartos de pertrechos que son gestionados por cada uno de los armadores asociados a las mismas. No obstante, aunque en algunas playas y pequeños refugios no se cuenta con este tipo de instalaciones administrativas o de alojamiento, las embarcaciones que utilizan estos núcleos menores se encuentran registradas en cofradías o cooperativas que cuentan con las infraestructuras y servicios antes descritos. En algunos casos, las cofradías han destinado parte de sus instalaciones a restaurante o pescadería, a través de los cuales comercializan una parte de las capturas obtenidas. La práctica totalidad de las asociaciones de pescadores cuentan además con sistemas de conservación de las capturas en frío, previo a su comercialización, ya sea a través de fábricas de hielo, cámaras frigoríficas o congeladores. Salvo unas pocas excepciones, estas instalaciones de frío han sido provistas a los pescadores desde mediados de la década de 1990 o a lo largo de los primeros años de la 2000.
Evolución del poder de pesca de la flota artesanal 73 Figura 2.9. Porcentaje de localidades con alguna actividad pesquera desde 1930 donde se han instalado infraestructuras y equipamiento de apoyo a la pesca artesanal y/o recreativa. 1900 1920 1940 1960 1980 2000 0 2000 4000 6000 8000 10000 12000 Metros de espigón construidos en Puertos Secundarios Gran Canaria Figura 2.10. Metros de espigón construidos para refugios pesqueros o puertos secundarios para alojar flota pesquera artesanal y/o recreativa en la Isla de Gran Canaria. 0 10 20 30 40 50 60 70 1930 1940 1950 1960 1965 1970 1975 1980 1985 1990 1995 2000 2005 % Años %Puertos secundarios % Grúas % Congeladores % Fabrica hielo
Capítulo 2 74 Figura 2.11. Porcentaje de playas que cuentan con algún tipo de infraestructura (e.g.: puerto, abrigo, etc.) del total de localidades que han sido tradicionalmente utilizados como base por parte de la flota de pesca artesanal litoral en Gran Canaria. Otra característica importante de las infraestructuras existentes son las relacionadas con las comunicaciones por carretera y el transporte de la captura desde los puntos de descarga hasta los centros de comercialización. Es claro que la mayor parte de las capturas diarias que se obtienen en la casi totalidad de los puntos de descarga son de escasa entidad, en cuanto a volumen o peso se refiere, excepto durante los periodos en los que la gran parte de la flota se dedica a la captura de túnidos, principalmente bonito-listado (Katsuwonus pelamis), en los que se pueden desembarcar decenas de toneladas en un único puerto por día (esto ocurre principalmente en Mogán y Arguineguín). Algunas cofradías poseen vehículos isotermos que les permiten transportar la captura desde el punto de primera venta hasta los centros de distribución, que en general no están muy lejos del mismo. Sin embargo, es más frecuente que sean los intermediarios los que dispongan de dichos vehículos y se desplacen hasta el punto de primera venta para recoger la captura y luego llevarla hasta su destino final (restaurantes, pescaderías, cadenas de comercio minorista especializadas o grandes superficies). Hay que tener en cuenta que la mayor parte de la captura se 0 10 20 30 40 50 60 70 80 90 100 1920-30 1930-40 1940-50 1950-60 1960-70 1970-80 1980-90 1990-00 2000-10 2010-13 % Infraestucturas
Evolución del poder de pesca de la flota artesanal 75 comercializa en la misma localidad, debido a que casi toda va destinada a restaurantes o pequeñas pescaderías del mismo núcleo urbano u otros próximos. Algunas cofradías, como es el caso de Arguineguín, comercializan parte de la captura a través de sus propias pescaderías. En la actualidad, todos los núcleos pesqueros de primer orden se encuentran muy bien comunicados con el resto de la isla por medio de carreteras, autovías o autopistas, que permiten desplazamientos entre el punto de descarga y el principal núcleo urbano de la isla en menos de 30 minutos. Un punto importante en la cuantificación del poder de pesca total es la contribución de la pesca recreativa, la cual ha experimentado un crecimiento muy importante a lo largo de las últimas dos décadas. En este sentido, y como muestra de este crecimiento, en Gran Canaria el número de licencias de pesca deportivas que había en 2005 eran 5699, mientras que en 2011 este número se había multiplicado por un factor de 5,9, alcanzando las 33490. También en estas dos últimas décadas ha aumentado el número de instalaciones portuarias destinadas a dar cobijo a barcos recreativos, no exclusivamente utilizados para la pesca deportiva. Sin embargo, el patrón más común es que instalaciones portuarias inicialmente destinadas a la pesca profesional, o utilizadas principalmente por pescadores profesionales, vayan siendo adecuadas de forma progresiva para albergar embarcaciones de carácter recreativo, como ha ocurrido en Arguineguín, Mogán o Melenara. 2.3.4. Desarrollo histórico de los diferentes núcleos pesqueros de Gran Canaria 2.3.4.1. Puerto de Las Nieves (Agaete) Según los datos del censo de población de 1836 ya se señala la presencia en Las Nieves de dos familias dedicadas a la pesca (Pascual Fernández, 1991). Hacia finales del siglo XIX el Puerto de Las Nieves (Foto 2.7) tenía un gran auge económico motivado por el tráfico de veleros con el puerto de Santa Cruz de Tenerife. Esto dio lugar al asentamiento en Agaete de una población de
Capítulo 2 76 pescadores y el comienzo de una activa pesca artesanal (Suarez-Moreno, 2011). No es hasta 1950 cuando se asientan familias de pescadores de forma definitiva, residiendo hasta este momento la comunidad de pescadores en el casco urbano de Agaete (Pascual-Fernández, 1991), donde existe una calle con el topónimo de “los pescadores”. Es a partir de este embrión de pescadores, y en los primeros años del siglo XX, cuando puede considerarse que surgen los núcleos de pescadores actuales en la Isla, puesto que esas familias dieron lugar posteriormente a los asentamientos de Mogán, Arguineguín, Aldea y Sardina del Norte y la migración de algunos hacia Las Palmas. En este sentido, se puede considerar que esta comunidad de pescadores de Las Nieves es la precursora de la pesca de bajura de la isla de Gran Canaria, aunque ya en el barrio de San Cristóbal existía un grupo de pescadores desde mediados del siglo XIX, al que hace referencia Domingo J. Navarro, en un artículo en “El Parrandista”, fechado en 1850, y que cita: “este barrio (en referencia a San Cristóbal), si tal nombre merece, se halla habitado en su totalidad por un pueblo de pescadores que pasan su vida en el mar, surtiendo a la población de todo el pescado fresco que se necesita para el consumo diario…” (Pérez-Hidalgo, 2012). Foto 2.7. Puerto de Las Nieves 1900 – 1910 (FEDAC. Autor: Sin identificar).
Evolución del poder de pesca de la flota artesanal 83 Este sector de la Isla estuvo sometido a una actividad pesquera muy intensa a lo largo de la década de 1980, con una flota de unas 40 embarcaciones de menos de 12 m. de eslora. Esta actividad profesional ha ido disminuyendo con el paso de los años, siendo en la actualidad (2014) sólo 14 barcas (25 pescadores) las que se dedican a la pesca artesanal en esta localidad. El método de pesca por excelencia en esta zona de la isla es la nasa y se estima que el número medio de nasas caladas por embarcación es de 125 unidades (en 2012), en tandas de 4 a 6 nasas. Estas permanecen en el mar unos 5 días de media, mientras que cada barco leva diariamente entre 35 y 50. La captura media por nasa en 2008 se estimó en 20 kg/barco/día (Castro et al., 2008), pero en 2012 esta había descendido a la mitad. El rendimiento medio de cada nasa es muy bajo, entorno a los 150 g por día de permanencia de la trampa en el agua (Castro et al., 2008). Entre los años 1985 y 1992 la captura mostró una importante tendencia decreciente, de hecho en 1996 y 1997 la captura total desembarcada en este puerto fue de aproximadamente 144 t., lo que representó el 54% de la captura obtenida 10 años antes (Castro et al., 2008). A lo largo de toda la costa sureste de la isla y hasta las décadas de 1970 y 1980, existían múltiples asentamientos pesqueros, como el Burrero, Playa del Cabrón, Arinaga, el propio Castillo del Romeral, Aeroclub, Playa del Águila y las Burras. En la actualidad (2014), la mayoría de estos núcleos la pesca profesional han desaparecido, excepto la flota existente en el Castillo del Romeral y la presencia de una barca en El Burrero, Arinaga y otra en Playa del Águila. Toda esta flota profesional ha sido paulatinamente sustituida por una gran cantidad de embarcaciones dedicadas a la pesca recreativa, cuya actividad se centra principalmente a los fines de semana y periodos vacacionales (Semana Santa y verano), aunque cada vez son más los que se dedican a esta actividad en cualquier día del año. La única infraestructura que da cobertura a la flota de pesca artesanal es el puerto del Castillo del Romeral, el cual está dotado con grúa, local social y oficina para la Cofradía de Pescadores, cuartos de pertrechos, depósito de gasoil y
Capítulo 2 84 pantalán de atraque. No obstante, son varias las playas que poseen algún tipo de dique o escollera que permite la entrada y salida del mar de embarcaciones recreativas, como es el caso de El Burrero, Arinaga, Pozo Izquierdo y Las Burras. Incluso en el Castillo del Romeral, el número de embarcaciones recreativas atracadas es relativamente elevado en comparación con la flota profesional. 2.3.4.4. Melenara Desde la década de 1940, solamente han tenido lugar pequeñas variaciones en el número de embarcaciones que faenaban a lo largo del litoral de Telde, y que varaban en las playas de Melenara, Garita, Playa del Hombre y Ojos de Garza. Así, en 1945 se tiene constancia de la existencia de unos 7 barquillos, probablemente menos que los presentes en década anteriores debido a los efectos de la fuerte migración causada por la crisis previa a la Guerra Civil Española y que duró hasta bien avanzada la postguerra. A mediados de la década de 1960 el número de barcos aumenta hasta los 20 (Foto 2.11), para posteriormente (década de 1970) pasar a 15 (Barrera, et al.,1980). Hasta la construcción del muelle de Taliarte, en 1975, las embarcaciones eran varadas en la playa. A partir de ese momento, la flota se traslada al abrigo del muelle y aparecen embarcaciones de mayor eslora. En estas nuevas instalaciones se construye un edificio almacén, oficinas y cuartos de pertrechos, que incluyen cámaras de frío, fábrica de hielo y, a partir de 2006, con punto de primeras venta. Además, el muelle se dota con travelling y grúa. El número de barcos que han estado faenando en la costa de Telde en los últimos 30 años ha ido variando desde los 15 que existían en la década de 1970, hasta los 20 de la década de 1990. A principios de los años 2000 el número de embarcaciones comienza a decaer hasta los 10-15 de la actualidad (José Casimiro “Chele” y Carmen Santana, comm. pers.). No obstante, de esta quincena de barcos, solo 7 u 8 faenan diariamente.
Evolución del poder de pesca de la flota artesanal 85 Foto 2.11. Playa de Melenara en los años de la década de 1950. Se pueden observar la flota de barcas que había en la época. Autor: desconocido. En la actualidad, la flota dominante en las instalaciones del muelle de Taliarte es la de tipo recreativa (Foto 2.12). Ésta está compuesta por unos 35 barcos (Sebastián Alvarez, comm. pers.), a los que hay que sumar los 5 que fondean en Tufia. Además, existen aproximadamente 5-6 barcos deportivos cuya actividad se centra en la costa de Ojos de Garza (Sebastián Alvarez, comm. pers.). En conjunto, constituyen una flota de unos 45 barcos que faena a lo largo de la costa de Telde y que prácticamente salen a pescar todos los días, dependiendo siempre del estado del mar.
Capítulo 2 86 Foto 2.12. Actual refugio de Taliarte, donde los pescadores de Melenara tienen todas sus infraestructuras en tierra. Autor: Desconocido. 2.3.4.5. Mogán Los primeros testimonios sobre asentamientos en la playa de Mogán provienen de finales del siglo XIX, con una actividad pesquera de carácter doméstico y de subsistencia, como complemento de las actividades agrícolas. Evidencia de la poca relevancia que tenía la pesca en esta zona es el censo de población marinera de 1864, donde se citan sólo 3 pescadores en Mogán (SuarezMoreno, 2004). Alrededor de 1900, como consecuencia de la zafra de pesca de túnidos, pescadores de otros puntos de la Isla (principalmente de Agaete y Las Palmas) se establecieron en la zona, primero temporalmente y luego de forma definitiva. Esto favoreció el establecimiento de una factoría de salazón en Playa de Mogán (1911) y Tauro (1918), para después de 1920 levantarse dos más en Arguineguín. Así pues, las fábricas de salazón comenzaron a dar un fuerte impulso demográfico y económico a la costa del municipio de Mogán, hasta la aparición del sector turístico a principios de la década de 1970, y así la zona de costa del municipio de Mogán pasa de los 42 habitantes en 1900 a 131 en 1920 y 341 en 1930 (Foto 2.13) (Suárez-Moreno, 1997).
Evolución del poder de pesca de la flota artesanal 87 Por tanto, se puede considerar que la primera infraestructura que aparece en la playa de Mogán fue la carretera, que permitió el desarrollo del sector primario y un paulatino incremento de la flota pesquera. Hasta ese entonces, la navegación era muy precaria y dependía de la vela y el remo, por lo que se puede asumir que las capturas eran prácticamente de subsistencia o destinadas exclusivamente a un mercado muy reducido. Las artes empleadas eran muy rudimentarias, de hecho hasta la década de 1950 apenas se utilizaban las nasas de armazón metálico. Hasta ese momento la nasa empleada era la de estructura vegetal, con un deterioro mucho más rápido, que se calaban por unidades y durante un día o dos como máximo. Además, era frecuente el uso de chinchorros para la captura de sardinas y otros peces pelágicos costeros, con lo que los pescadores solían desplazarse hasta playas como la de Güi-Güi donde establecían campamento temporales en condiciones muy precarias. Foto 2.13. Mogán 1930. Autor: A. Navarro.
Capítulo 2 88 A principios de la década de 1950 existían en Mogán unos 15 barquillos de madera, propulsados a vela/remo, de unos 6-7 m. de eslora y 1 t de TRB. Estas embarcaciones necesitaban una tripulación de entre 3 y 5 pescadores, lo que hacía un censo de aproximadamente unos 45-75 marineros en la zona, que aumentaban en verano con la zafra del atún (Eugenio Santana del Toro, comm. pers.). Las primeras embarcaciones de pesca a motor (falúas) aparecen en la década de 1960, con una potencia de 10 cv, aumentando la capacidad de pesca al extender la dimensión del caladero. No obstante, no fue hasta la década de 1970 cuando se introdujo la maquinilla, lo que significó un importante salto en el poder de pesca, multiplicándolo por 6. La maquinilla permitió pasar de levar un par de ristras de 2 nasas cada una, a 4-5 ristras de 3 nasas en la misma jornada (Rubén Déniz Padrón, comm. pers.). Entre 1960 y 1984, el poder de pesca de la flota de Mogán permanece casi inalterable, al menos en lo que respecta a infraestructuras pesqueras y elementos tecnológicos incorporados a la flota (solo hubo pequeñas variaciones en el número de embarcaciones dedicadas a la pesca, oscilando entre 25 y 30). Es a partir del año 1984 (Foto 2.14), con la construcción del puerto, cuando la playa de Mogán experimenta un aumento considerable en infraestructuras pesqueras y, por lo tanto, en poder de pesca. La construcción del puerto significó la incorporación a la flota de barcos de mayor tamaño, además de un elevado número de embarcaciones de carácter recreativo. Estas últimas han ido desplazando gradualmente a la flota artesanal, tomando el protagonismo mayoritario en la actividad del puerto casi desde el primer momento. En este sentido, el puerto de Mogán tiene una capacidad de 216 amarres, de los que la inmensa mayoría están ocupados por embarcaciones recreativas y veleros, de las que unas 10-15 salen a pescar todos los días en verano, mientras que en los meses de invierno este número se reduce a 2 (Ángel com. pers.). A esta cantidad de pescadores deportivos habría que añadir los que tienen como base los puertos de Pasito Blanco, Anfi del Mar y Puerto Rico (los amarres que hay en Puerto Rico son 531, de los que diariamente salen a pescar unos 3 y los fines de semana se incrementa hasta los 20; en Pasito Blanco existen 388 amarres, desde donde
Evolución del poder de pesca de la flota artesanal 89 suelen salir a pescar diariamente entre 3-5 barcos, mientras los fines de semana aumenta hasta los 20; Anfi del Mar dispone de 72 atraques). Además, el puerto dispone de rampa de varado, travelift de 75 t, grúa, depósito de combustible, almacén de pertrechos y primera venta, fábrica de hielo, cámara de frío, camión isotermo, oficinas y local social, que presta asistencia a 19 barcos y unos 50 pescadores (2012) (Foto 2.15). Las condiciones de apoyo para la flota dedicada a la pesca en la Playa de Mogán no tienen absolutamente nada que ver con las que había en esa playa a principios de la década de 1980. Se ha pasado de una flota de unos 30 barquitos pequeños (moganeros), de 8-9 m. de eslora y motor de 40 cv, fondeados enfrente a la playa, a los que se les adaptó una maquinilla, a 19 barcos de 12-20 m de eslora, algunos construidos o reforzados con fibra de vidrio, y motorización más potente (100-200 cv). Además, todas las unidades de esta nueva flota están dotados de maquinillas, algunos también con virador de palangre y halador, y equipados con ecosondas, sonar, radio, GPS, radar de aves, etc. Foto 2.14. Puerto de Mogán en 1981, antes de la construcción de su puerto y urbanizaciones turísticas. Autor: Antonio Navarro
Capítulo 2 90 Foto 2.15. Puerto de Mogán en la actualidad. Foto obtenida de Wikipedia 2.3.4.6. San Cristóbal San Cristóbal ha sido siempre considerado como el barrio marinero por excelencia de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, aunque esto no ha sido así a lo largo de la historia. La zona del istmo y sus playas de Las Canteras y Alcaravaneras, albergaban a finales del siglo XIX y hasta mediados del XX (Foto 2.16) una muy notable población de pescadores. La razón del establecimiento en el margen sur de la Ciudad de este núcleo de pescadores es posible que esté en la seguridad que proporcionaba, frente a los ataques de piratas, la presencia de castillos defensivos en dicha costa. Así ocurrió con los núcleos de pescadores que se formaron en Agaete y Las Palmas de Gran Canaria.
Evolución del poder de pesca de la flota artesanal 91 Foto 2.16. Barrio de San Cristóbal en los años 60 del pasado siglo. Se pueden contar las barcas que faenaban en esa época. Autor: Desconocido Del carácter pescador del barrio de San Cristóbal se tienen noticias desde mediados del siglo XIX, cuando Domingo J. Navarro lo cita en su artículo “el parrandista” en el año 1850: «… Compónese este barrio de una reunión de pequeñas casas que lindan con el camino que va desde esta Ciudad a Telde extendiéndose luego hasta la orilla misma del mar, que por aquella parte forma una extensa playa con diversos fondeaderos. Las casas pasarán de ciento, y están fabricadas con tierra y piedra sin mezcla alguna de cal. Angostos pasadizos por donde apenas cabe una persona las separan entre sí, y sirven de calles a este barrio que estoy seguro desconocen muchos de mis lectores por no cuidarse como debieran de las curiosidades de su patria. Este barrio, si tal nombre merece, se halla habitado en su totalidad por un pueblo de pescadores que pasan su vida en el mar, surtiendo a la población de todo el pescado fresco que se necesita para el consumo diario. Su vestido y su lenguaje forman una parte muy curiosa de sus
Capítulo 2 92 extrañas costumbres, dignas por cierto de que todos las conocieran si encontrasen una pluma elegante que las hiciera pasar a la posteridad...» (Pérez Hidalgo, 2012). Se estima que a mediados del siglo XIX la población de pescadores en esta parte de la Isla rondaba las 200 personas, que se embarcaban en una flota compuesta por entre 80 y 100 barquillos propulsados a vela y remo, a éstos habría que sumar los que faenaban en el istmo. En definitiva, se puede asumir que a finales del siglo XIX y principios del XX, el número de pescadores que existían en el litoral de Las Palmas de Gran Canaria estaría entre 250 y 300, con una flota de entre 100 y 150 barcos. Es más que probable que estas cifras fueran en disminución desde el momento que la franja de naciente fuese ocupada por el actual puerto de La Luz. En la década de 1950, la flota de pesca de bajura en el litoral de Las Palmas estaba compuesta por unos 25 barquillos de 2 proas (José Cruz Melián, com. pers.), que con vela latina, salían todas las tardes del verano a la pesca de la pota (y calamar a finales de otoño) en la zona de La Isleta, utilizando para ello mechones de trapo impregnados en gasoil (José Cruz Melián “Cuco”, comm. pers.). Con la incorporación de los motores a estos barcos a finales de la década de 1960, y la siguiente introducción de la maquinilla, el área de pesca se amplió tanto hacia el litoral norte como hacia la costa de Telde. La motorización también llevó incorporada una disminución importante en el número de barcos que componían la flota en las décadas siguientes, de modo que en la actualidad solo quedan operativos 10 en San Cristóbal, mientras que en la zona del istmo sólo persisten 4 barcos en Las Canteras que faenan principalmente entre La Isleta y la costa de Arucas. Esta merma en la flota artesanal, y al igual que en otros casos, ha ido acompañada por un aumento considerable de las embarcaciones recreativas. Aunque en este sentido, la mayor concentración de embarcaciones recreativas tiene lugar en el Muelle Deportivo de Las Palmas y en Las Canteras, donde existen aproximadamente unos 1250 atraques de los que una importante flota recreativa se dedica a la actividad pesquera siendo unos 15-20 los que salen a faenar diariamente aumentando a 40-50 los fines de semana,
Evolución del poder de pesca de la flota artesanal 99 artesanal en determinados puntos donde las infraestructuras han mejorado de forma ostensible, lo que permitía también mejorar el rendimiento de los barcos, la maniobrabilidad de los mismos y la obtención de ventajas asociadas a la existencia de mejores mecanismos para la conservación, transporte y comercialización de las capturas, aparte de disponer de asistencia técnica adecuada, de avituallamiento y de tipo administrativo. Esto también ha favorecido la obtención de ayudas económicas, en forma de subvenciones de diferentes administraciones, que han permitido mejorar embarcaciones y dotarlas de medios técnicos y mecánicos más adecuados, aumentado la capacidad extractiva de las mismas haciéndolas más eficientes, especialmente en lo concerniente al gasto energético y económico, así como de tiempo dedicado a las labores de pesca. Es sintomático que mientras que en 1970 una gran parte de la flota carecía de equipamientos mecánico y/o electrónico, faltando en muchas de ellas incluso el motor, en la actualidad son raras las que no poseen, como mínimo, motor dentro-borda y maquinilla para elevar nasas, además de una pequeña ecosonda, GPS y emisora de radio o teléfono móvil. Se observa que en muchos casos las infraestructuras han sido sobredimensionadas, o sobre calculadas en función de expectativas de desarrollo pesquero y productividad de las aguas próximas a las mismas. Expectativas que no se cumplieron, por lo que en la actualidad estas infraestructuras se encuentran parcialmente en desuso o sirviendo simplemente de apoyo a actividades recreativas o turísticas, para las que no fueron inicialmente concebidas. Además, se observa que mientras el número de unidades que conforman la flota y número de pescadores han ido disminuyendo de forma progresiva, acorde a lo ya expuesto por Sistiaga-Mintegui (2011), especialmente a partir de mediados de la década de 1980, las dotaciones en infraestructuras y servicios han aumentado de forma importante (Morales-Malla, 2011). Las facilidades para la maniobrabilidad de atraque, reparación o asistencia a los barcos, los procesos de carga y descarga, los sistemas de conservación y control sanitario, la accesibilidad por carretera y las facilidades de comercialización de los productos de la pesca, así como la asistencia técnica para reparaciones de
Capítulo 2 100 los equipos, alojamiento de pertrechos y refugio para las embarcaciones, son sin duda aspectos que deben considerarse como cruciales, ya que aumentan el poder de pesca de forma indirecta. Son posiblemente estas infraestructuras en tierra las que marcan la diferencia entre el poder de pesca de los países desarrollados y en desarrollo, con independencia de la riqueza de los caladeros sobre los que inciden (Morales-Malla, 2011). Mientras que entre 1970 y 1984 el único puerto de Gran Canaria que presentaban infraestructuras de apoyo a los barcos de pesca eran el de La Luz y de Las Palmas, principalmente porque en ellos se desembarcaba la captura obtenida por la flota industrial que faenaba en aguas de los caladeros africano próximos (García-Cabrera, 1970; Gafo-Fernández et al., 1984a,b; Bas et al., 1995), el resto de localidades que daban soporte a la flota artesanal litoral que faenaba exclusivamente en aguas de la isla prácticamente carecía de las infraestructura adecuadas más allá, en algunos casos, de contar con una pequeña escollera o abrigo (caso de Agaete) (García-Cabrera, 1970) generalmente diseñada para permitir el embarque de la producción agrícola local. Es a partir de mediados de la década de 1980 cuando se inicia el desarrollo del resto de la mayoría de las principales localidades costeras que albergan la práctica totalidad de la actividad pesquera artesanal de las Islas, como son Arguineguín, Mogán y Melenara, y posteriormente Castillo del Romeral, Agaete y San Cristóbal. No obstante, GarcíaCabrera (1970) señalaba que, en 1968-1969, la parte del caladero conformada por aguas costeras hasta los 100 m de profundidad de todo el Archipiélago (zona a la que podía acceder principalmente la flota litoral existente con los medio tecnológicos disponibles en aquellos años), se encontraba ya fuertemente sobreexplotado y con síntomas de agotamiento. Hasta bien entrada la década de 1980 la mayoría de los núcleos pesqueros apenas contaban con un dique de abrigo, siendo imprescindible varar las embarcaciones en las playas con ayuda, la mejor de las veces, de medios de tracción accionados manualmente. Además, la mayoría de las embarcaciones pequeñas no poseían maquinillas de tracción que ayudara en las labores de izado de las nasas, las cuales tenían que ser subidas a bordo a mano. Es más, algunas
Evolución del poder de pesca de la flota artesanal 101 de estas embarcaciones no poseían motor y se propulsaban a remo (Barrera-Luján et al., 1982; Gafo-Fernández et al., 198). Sin embargo, tanto la mejora tecnológica y mecánica de los barcos, como la construcción de infraestructuras portuarias y de asistencia en tierra no han llevado en paralelo un aumento significativo en las capturas. Es más, en aquellos puntos donde se ha podido construir una base de datos de captura fiable (e.g. Mogán) se observa un descenso muy importante de la productividad. Por otra parte, desde un primer momento, una característica importantísima en el desarrollo del poder de pesca han sido las posibilidades de comercialización de las capturas. Esto permitió pasar de una pesquería de subsistencia a una estructura de mercado. Este cambio de escala de la pesquería está estrechamente ligado a la paulatina aparición y mejora de las comunicaciones por carretera entre los núcleos pesqueros y los principales centros de comercialización del pescado (i.e.: Las Palmas de Gran Canaria). Estas mejoras viarias ha motivado que a lo largo de los años se haya generado una ampliación de las posibilidades de comercialización de las capturas, permitiendo a su vez una expansión de la flota y de las área de pesca. En este sentido, la construcción, en 1939, de la carretera que comunica a Gáldar con Agaete, y la de Arguineguín y, posterior Mogán, con Las Palmas de Gran Canaria (Suarez-Moreno, 2004), sin duda sirvió de impulso al desarrollo de la pesca en ambas localidades, que hasta esos momentos era sólo un actividad marginal y complementarias a la estacionalidad de actividad agrícola. Ambas infraestructuras viarias influyeron notablemente en la ampliación del mercado de venta, lo que motivó un aumento del esfuerzo pesquero en la zona y por ende de las capturas. Resulta evidente, a la vista de los resultados, que gran parte de las infraestructuras pesqueras actuales se encuentran sobredimensionadas respecto a la productividad biológica que ofrecen las aguas del entorno inmediato a las Islas. Es muy probable que gran parte de la estrategia pesquera de las Islas se haya basado en la pesquería estacional de túnidos, con grandes volúmenes de captura (García-Cabrera, 1970; González-Ramos, 1992) y significativos ingresos para el sector pesquero a través de la exportación, siendo la pesca de especies bento-
Capítulo 2 102 demersales casi una cuestión de subsistencia (Bas et al., 1995). Posiblemente, estos niveles puntuales de extracción, a modo de espejismo, pueden haber condicionado mucho, y hasta cierto punto distorsionado, el diseño y dimensionamiento actual del sector pesquero artesanal. Sin embargo, las oscilaciones que muestran las capturas de túnidos, con caída repetida y repentina, por diversos motivos (estado de los stocks, cuestiones ambientales o simplemente caída de la demanda (Ganzedo-López, 2005; Solari et al., 2003) han dado lugar a que todo el poder de pesca que se creó entorno a estas posibilidades de pesca se hayan ido desviando progresivamente hacia las especies bento-demersales y pelágico-costeras, acentuando la situación de sobreexplotación (González, 2008; Morales-Malla, 2011) y el declive de este sector primario. Esta relación que existe entre la pesca de túnidos y la pesca de bento-demersales, hace que se tienda a explotar más a los bento-demersales cuando no “aparecen” los túnidos o su precio de mercado es poco atractivo (González-Ramos, 1992; Hernández-García et al., 1998). A este sobredimensionamiento del sector pesquero artesanal hay que sumar el desmedido crecimiento del sector pesquero recreativo, con unas dotaciones en infraestructuras en muchos casos sobresalientes, lo que está acentuando aun más el impacto sobre los recursos bento-demersales. Las capturas declaradas en primera venta poseen un cierto nivel de error, generalmente por defecto (no hay que olvidar que la importancia relativa que tiene el sector pesquero recreativo en la isla hace que las cifras de capturas estén subestimadas en aproximadamente un 50-70%, y que no todos los pescadores profesionales declaran sus capturas correctamente), principalmente en los primeros años de la serie (2005-2008). Por ello, además de la escasa longitud de la serie disponible (2005-2014), no puede ser considerada como representativa de las tendencias que muestran los stocks de las especies objetivo de la flota artesanal del Archipiélago. Por ello, no se puede considerar que los aumentos en capturas de algunas especies hasta el 2009 estén ligados a aumentos en la abundancia de los stocks, menos aún cuando no se han introducido medidas de gestión y control que induzcan a pensar en una posible reducción de la presión pesquera. Además, la escasa longitud de la serie de datos puede llevar a errores de interpretación al
Evolución del poder de pesca de la flota artesanal 103 considerar determinados ciclos biológicos estacionales o ligados a eventos climáticos favorables para el reclutamiento de especies de crecimiento rápido, como mejoras en la productividad de los stocks. Este tipo de ciclos denso-dependientes o denso-independientes han sido ya descritos con anterioridad en Canarias para varias especies (oscilaciones en dientes de sierra), como es el caso del pulpo o el bonito-listado (Solari et al., 2003; Solari, 2008; Caballero-Alfonso et al., 2010). La pérdida de perspectiva histórica asociada a series cortas de datos pueden inducir a relajar las medidas de gestión (e.g. reducción de la talla mínima de captura para determinadas especies, como es el caso del bocinegro (Pagrus pagrus), cuando el resto de parámetros biológicos y pesqueros singuen indicando una clara sobreexplotación (García-Cabrera, 1970; Pajuelo y Lorenzo, 1995, 1999, 2000; Hernández-García et al., 1998; Mancera-Rodríguez y Castro, 2004; AlmonacidRioseco, 2006; González, 2008). Hasta el momento actual, los incrementos no pueden ser achacados a otro motivo que no sea la mejora del sistema de recogida de información y o simplemente a un incremento de la aceptación de la norma (i. e. cumplimiento de la declaración de primera venta) por parte de los armadores. Si se consideran los datos específicos para Gran Canaria, todo parece apuntar más hacia un incremento de la mortalidad por pesca denso-independiente, producto de las constantes inversiones realizadas (medidas en energía o valor económico). Los valores mostrados indican que las capturas no han aumentado en correspondencia con las inversiones realizadas (e.g.: modernización de la flota, equipamiento tecnológico, etc.), ya que no ha disminuido significativamente el TRB total de la flota artesanal litoral, a pesar de que ha disminuido el número de barcos. Todo ello indica que ni aún con un incremento del TRB, más las mejoras en mecanización, tecnificación electrónica e infraestructuras de apoyo en tierra, se puede sostener el nivel de capturas del pasado reciente. Por tanto, todo parece inducir a una tendencia a acentuar aún más la sobreexplotación, crónica, de los recursos bento-demersales de la isla.
Capítulo 2 104 Por último, la pesca recreativa, que ha alcanzado en los últimos años un incremento notable en las Islas, con un impacto y poder social y económico muy significativo y superior al de la pesca comercial, por lo que ha de ser considerada en los modelos de gestión. La pesca deportiva o de recreo no puede ser estimada como independiente o ajena, aunque no esté controlada por las fuerzas sociales y económicas del mercado de los productos pesqueros (Post et al., 2002), dado que actúa o ejerce su esfuerzo sobre los mismos recursos que la flota pesquera profesional o comercial. Si este sector obtuvo, según estimaciones del MAPyA (2006), entorno al 63% de la captura total desembarcada en Gran Canaria en 2005 con un poder de pesca de 5700 licencias (en sus tres modalidades), lo cual es más que representativo, se hace imprescindible tener su impacto presente en todo momento, máxime cuando en sólo seis años (2005-2011) su poder de pesca se multiplicó por 5,9 (33490 licencias en 2011) y en una coyuntura de crisis económica nacional que ha hecho que muchas personas tengan en la pesca recreativa una forma de complementar sus ingresos (económicos o alimentarios). Es decir, en todas las estrategias que se lleven a cabo para ejercer una disminución del poder de pesca se han de considerar también al sector de pesca recreativa, ya que de lo contrario el éxito de tales medidas estaría muy comprometido.
Capítulo 3 Evolución histórica de las capturas y esfuerzo de pesca
Evolución histórica de las capturas y esfuerzo de pesca 107 Capítulo 3 Evolución histórica de las capturas y esfuerzo de pesca 3.1. Introducción La pesca en Canarias, hasta muy recientemente, ha sido vista como parte de la que se desarrolla en los ricos caladeros de la costa noroccidental de África, construyéndose en muchos círculos sociales y políticos, incluso administrativo (i.e. estadísticas de captura de FAO) la falsa idea de que las islas soportan una rica pesquería, llevada a cabo por una flota industrial muy tecnificada (Popescu y OrtegaGras, 2013) (las series históricas de captura presentes en los anuarios de FAO se corresponden con los desembarcos de capturas realizadas por las distintas flotas industriales con base en Canarias, pero no incluyen las capturas realizadas en aguas del Archipiélago). Desgraciadamente, la realidad es bien distinta, ya que Canarias no forma parte de esos ricos caladeros africanos y sólo ha servido de base, y punto de desembarco de las capturas, de múltiples flotas industriales de pesca que faena en dichos calderos africanos (Bas et al., 1995). Así, mientras estas flotas han explotado, desde la década de 1960, las aguas continentales africanas próximas (Balguerías et al., 2002), en Canarias la pesca ha sido de carácter artesanal, en algunos momentos incluso de subsistencia, con métodos extractivos poco tecnificados hasta la década de 1980, y con rendimientos de pesca muy bajos (Bas et al., 1995). Desde la época prehispánica, la relación de los habitantes de la isla con el mar siempre ha sido muy estrecha. Con anterioridad a la Conquista la actividad extractiva era fundamentalmente de marisqueo, y la tecnología disponible (i.e. anzuelos de
Capítulo 3 108 hueso, redes de junco, etc.) permitía la captura de especies litorales en zonas someras (Suárez-Moreno, 2004). En el yacimiento arqueológico de la Cueva Pintada de Gáldar se han identificado restos de peces bentodemersales como morenas (Muraena helena spp.), rascacios (Scorpaena spp), meros (Epinephelus marginatus), abades (Mycteroperca fusca), cabrillas (Serranus spp.), así como diversos espáridos (Dentex gibbosus, Diplodus spp., Pagellus spp, Pagrus pagrus), vieja (Sparisoma cretense), etc. Incluso han sido encontrados restos de peces pelágico-costeros como sardinas (Sardina pilchardus), caballa (Scomber colias) y longorón (Engraulis encrasicolus) (Rodríguez-Santana, 2003). La presencia de todas estas especies no solo evidencia la destreza de los aborígenes, sino la riqueza y abundancia de peces en estas aguas no explotadas. No obstante, tras la conquista la pesca, aunque experimenta un desarrollo tecnológico importante, sólo adquiere un valor testimonial en las islas, ya que la mayoría del esfuerzo productivo estuvo orientado a la agricultura. Además, la mayor parte de la población, a excepción de en las capitales, se asentaba en pequeños núcleos interiores por temor a los ataques reiterados de piratas (Pérez Herrero et al., 2011). Así, hasta bien entrado el siglo XVIII sólo cabe destacar como proyecto pesquero la puesta en marcha, hacia 1785, de un asentamiento ballenero en Arguineguín, aunque no fructificó (Pérez-Hidalgo, 2012; Suárez-García, 2005). La incipiente industria pesquera canaria siempre tuvo las miras puestas en los grandes recursos de las vecinas costas del Sahara, conocido como Banco Pesquero CanarioSahariano (Robin, 1955; Martínez-Milán, 2006), y concretamente en los recursos de peces demersales como espáridos y serránidos (Bas et al., 1995; Balguerías et al., 2002) y, posteriormente, en las sardinas, pulpos y túnidos (García-Cabrera, 1970; Bas et al., 1973, Guénette et al., 2002). Hacia finales del siglo XIX, el Puerto de Las Nieves (Foto 3.1) tuvo un cierto auge económico, lo que dio lugar a una incipiente actividad pesquera de bajura con el asentamiento de familias de pescadores (Suárez-Moreno, 2011). Sería el desplazamiento estacional de estos pescadores, hacia otros puntos de la isla, lo que permitiría, a principios del siglo XX, el surgimiento de los núcleos pesqueros de Mogán,
Evolución histórica de las capturas y esfuerzo de pesca 115 anteriormente. Para visualizar mejor las tendencias, los valores medios y los percentiles indicados se han suavizado mediante una regresión polinómica local. En el Puerto de las Nieves (Agaete) se llevaron a cabo 12 encuestas a pescadores activos (80% del censo de pescadores), tres entrevistas a pescadores jubilados y una a un pescador recreativo deportivos que pesca en Agaete y sus alrededores. En Arguineguín fueron 10 las encuestas realizadas a pescadores en activo (30% del censo), 2 entrevistas a pescadores jubilados y una a un pescador recreativo. En el Puerto de Mogán se entrevistaron a 10 pescadores en activo (53% del censo), 3 entrevistas a pescadores jubilados del lugar, más una a pescadores recreativos. Igualmente, en El Castillo del Romeral se realizaron 3 encuestas a pescadores en activo (21% del censo total), una entrevista a un viejo pescador de la zona y una a un pescador recreativo. Igualmente, en la costa de Telde, concretamente en Melenara, se realizaron 3 encuestas a pescadores activos (27%), 2 entrevistas a pescadores jubilados y una a un pescador recreativo. Por último, en San Cristóbal y Las Canteras, se efectuaron 7 entrevistas a pescadores activos (44% del censo), 2 encuestas a jubilados y 3 entrevistas a pescadores deportivos. 3.3. Resultados 3.3.1. Evolución de la intensidad de pesca En los primeros años de la serie las embarcaciones carecían de motor, siendo la mayoría de los barcos propulsados a remos o vela. Con la aparición del motor en plena década de 1960, entre otras mejoras tecnológicas, el equipo humano necesario para las operaciones de pesca se reduce gradualmente. La intensidad de pesca entre 1920 y la actualidad ha mostrado un aumento casi exponencial, particularmente a partir de la década de 1960 (Fig. 3.1), pasando de un poder de pesca construido sobre 78 nasas caladas diariamente en la década de 1920 a las 5310 actuales. No obstante, esta tendencia creciente se ha visto truncada en la década de 1990, cuando se produce un claro punto de inflexión donde el poder
Capítulo 3 116 de pesca es máximo (7305 nasas/día), a partir del cual la tendencia ha sido decreciente (Fig. 3.2). Figura 3.1. Evolución del número de nasas caladas diariamente desde 1920 a 2013. Figura 3.2. Reconstrucción de la intensidad de pesca, en número de nasa caladas diariamente, desarrollado por la flota artesanal en aguas de Gran Canaria entre los años 1920 y 2013, La línea roja continua representa la curva suavizada de la realidad (negra punteada). 0 1000 2000 3000 4000 5000 6000 7000 8000 1920-30 1930-40 1940-50 1950-60 1960-70 1970-80 1980-90 1990-00 2000-10 2010-13 Nasas Décadas
Evolución histórica de las capturas y esfuerzo de pesca 117 La intensidad pesquera no queda adecuadamente descrita sólo con el número de nasas caladas por día, sino que esta debe ser correctamente dimensionada tras evaluar el número real de jornadas de pesca realizadas anualmente por el conjunto de la flota. En este contexto, se ha estimado que en la actualidad el número medio de días de pesca por embarcación es de 130 jornadas/año. Entre las décadas de 1920-30 a 1960 el número de salidas a la semana osciló entre 1 ó 2, lo que situó la intensidad de pesca anual en torno a 78 jornadas/año de media. Es decir, 1,7 veces inferior a la intensidad de pesca desarrollada por embarcación activa en la actualidad (Fig. 3.3). No obstante, esta intensidad de pesca no está homogéneamente repartida por toda las costas de la isla, ya que en las costas de barlovento el número de jornadas de pesca rara vez alcanza el 50% de los días del año, mientras que en las costas de sotavento este número se incrementa hasta el 70%. Estos porcentajes son aproximaciones obtenidas a partir de todas las entrevistas realizadas a pié de playa, así como de revisión de trabajos técnicos previos (e.g.: Barrera et al.1980, 1983; Hernández-López, 2001). Por otra parte, el desarrollo de la intensidad de pesca (medido como jornadas de pesca), y consecuentemente del poder de pesca, a lo largo del periodo estudiado muestra una tendencia creciente, salvo en determinados momentos donde se experimentó un significativo retroceso. Estos periodos de retroceso ocurrieron en las décadas de 1940-1950 (periodo de postguerra), 1960-1970 (boom de la construcción y sector turístico), y a partir de 1990 (Fig. 3.3). Curiosamente, tras los dos primeros retrocesos la intensidad de pesca aumentó de forma casi exponencial (Fig. 3.4), generalmente asociado a una mejora en las condiciones de pesca e incremento del área de pesca (incorporación de motores o renovación de buques, y creación de puertos secundarios) o a un aumento en la capacidad de manipulación de trampas y aparejos (introducción de equipamiento mecánico o electrónico) por parte de cada unidad de explotación.
Capítulo 3 118 Figura 3.3. Evolución temporal del número de jornadas de pesca desarrolladas semanales por un barco, entre 1920 y 2013, en la isla de Gran Canaria. Figura 3.4. Número de jornadas anuales de pesca desplegados por la flota artesanal de Gran Canaria entre 1920 y 2013.
Evolución histórica de las capturas y esfuerzo de pesca 119 3.3.2. Número de pescadores artesanales Al contrario de lo observado con la intensidad de pesca, el número de pescadores artesanales ha experimentado un decrecimiento continuo a partir de la década de 1970, alcanzándose los valores mínimos históricos en la actualidad (2013), con aproximadamente 202 pescadores profesionales activos en toda la isla (Fig. 3.5). Inmediatamente después del periodo de postguerra, entre 1950 y 1970, la población de pescadores alcanzó un máximo en la década de 1950-60, hasta un 60% más que en el periodo 1970-1980. En la actualidad el número de pescadores activos es solo el 26% de los inscritos en la década de 1950-60. Figura 3.5. Evolución histórica del número de pescadores profesionales a lo largo del último siglo en la isla de Gran Canaria. El número de pescadores necesarios para manipular un barco de pesca y el conjunto de artes y aparejos utilizados para efectuar las capturas muestra una gran 0 100 200 300 400 500 600 700 800 900 1920-30 1930-40 1940-50 1950-60 1960-70 1970-80 1980-90 1990-00 2000-10 2010-13 Nº pescadores Décadas
Capítulo 3 120 variabilidad directamente relacionada con tipo de barco, su tamaño y modo de propulsión. No obstante, es claro que en Gran Canaria esta variabilidad ha ido descendiendo a lo largo de la historia de la pesquería al mismo tiempo que ha ido descendiendo progresivamente el número de pescadores artesanales en la isla (Fig. 3.6). Actualmente, y a pesar de que los barcos son mucho mayores, es necesaria una tripulación más reducida para su manejo de forma eficiente, mientras que previamente a la década de 1960 la gran mayoría de los barcos era más pequeños y carecían de motorización (eran propulsados mayoritariamente a remo) por lo que necesitaban un mayor número de tripulantes, entre 3 y 5 personas. Además, hasta mediados de la década de 1980 la mayoría de la flota de pesca era varada en las playas, lo cual también requería de mayor número de personas para esta tarea. Figura 3.6. Nivel de variación del número de pescadores necesarios por embarcación de pesca artesanal en Gran Canaria durante el último siglo. Entre 1960 y 1970 la mayor parte de la flota fue motorizadas, a mediados de la década de 1980 se construyeron varios puertos secundarios (Melenara, Arguineguín y Mogán), y entre 1990 y 2000 la mayor parte de la flota incluyó entre su equipamiento GPS, ecosondas, piloto automático y otros equipamientos electrónicos.
Evolución histórica de las capturas y esfuerzo de pesca 121 Entre las décadas de 1920 a 1950 la población dedicada a la pesca experimentó un ligero crecimiento, pasando del 0,18 al 0,2% del total de habitantes de la isla de Gran Canaria. Sin embargo, desde finales de la década de 1950, esta proporcionalidad ha ido decreciendo paulatinamente hasta alcanzar el 0,02% actual (Tabla 3.1). El mayor descenso ocurrió entre 1960 y 1980, y posteriormente a partir de 1990 en adelante (Fig. 3.7). No obstante, esta disminución no ha estado acompasada con una reducción en el tamaño de la flota (Fig. 3.8). Tabla 3.1. Porcentaje de pescadores con respecto a la población de la isla a lo largo del último siglo Periodo Población Gran Canaria Número de pescadores % 1920-30 216853 390 0,18 1930-40 279875 475 0,17 1940-50 331725 235 0,07 1950-60 400387 790 0,20 1960-70 519606 650 0,12 1970-80 672716 474 0,07 1980-90 704757 546 0,08 1990-00 741161 417 0,06 2000-10 839911 222 0,03 2010-13 853144 202 0,02
Capítulo 3 122 Figura 3.7. Evolución del número de pescadores (en rojo) y de la población insular (en azul) entre 1920 y 2013. Figura 3.8. Reconstrucción de la evolución temporal del número de barcos dedicados a la pesca artesanal en la isla de Gran Canaria a lo largo del último siglo. Sobre la línea se indican los eventos sociales y técnicos que han marcado los puntos de inflexión en la tendencia temporal. 0 100 200 300 400 500 600 700 800 900 0 100000 200000 300000 400000 500000 600000 700000 800000 900000 1920-30 1930-40 1940-50 1950-60 1960-70 1970-80 1980-90 1990-00 2000-10 2010-13 Número pescadores Población Gran Canaria Décadas
Evolución histórica de las capturas y esfuerzo de pesca 123 3.3.3. Tamaño de la flota de pesca de litoral El tamaño de la flota artesanal, en número de barquillos, ha seguido una tendencia temporal muy similar a la descrita para los pescadores, pero con cierto desfase excepto en la fase final de la serie, a partir de 1990 (Fig. 3.8). Los aumentos en el tamaño de la flota han estado relacionados, posiblemente, con incrementos en los rendimientos de capturas debidos a la introducción de mejoras mecánicas y avances técnicos en sistemas de pesca y equipamiento electrónico, pero también a la construcción de infraestructuras portuarias y vías de comunicación (carreteras) entre las áreas de desembarco y los mercados potenciales. Así, se observa un descenso en el número de embarcaciones dedicadas a la pesca durante los años relacionados con eventos bélicos (Guerra Civil Española y 2ª Guerra Mundial), periodo durante el cual se perdió alrededor del 50% de los barcos (Fig. 3.8). Por otra parte, los cambios experimentados por el tamaño de la flota de pesca insular no ha sido igual en los diferentes puertos (Fig. 3.9) (Tablas 3.2-3.7), poniendo en evidencia que la aplicación del poder de pesca ha basculado a lo largo del siglo XX de la vertiente norte-noroeste a la sur-suroeste. La predominancia de San Cristóbal y Agaete durante la primera mitad del siglo con una mayor concentración de la flota en el primero posiblemente por la proximidad a la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, fue paulatinamente sustituida en importancia por los puertos de la vertiente sur a medida que la comunicaciones por carretera facilitaban el comercio de los productos de la pesca. Así, el desarrollo pesquero en el sur se inicia primero en Castillo del Romeral, también muy ligado a la presencia de salinas, y luego en Arguineguín y Mogán con la construcción de industrias de transformación orientadas a pelágicoscosteros y atunes. Es a partir de mediados de la década de 1980 cuando estas localidades del sureste y suroeste de la isla alcanzan mayor relevancia, particularmente a partir de la construcción de los puertos secundarios de Mogán y Arguineguín. En ellos se concentra, especialmente en Arguineguín por su mejores infraestructuras, la casi totalidad de la flota cerquera (traíñas) y atunera de cebo vivo.
Capítulo 3 124 Quizás, en este desarrollo de la flota insular, es de destacar el papel de Agaete que en la década de 1950 llegó a tener casi medio centenar de barcos, a pesar de carecer de infraestructuras de apoyo, pero que posteriormente ha ido languideciendo hasta la quincena actual. Es muy posible que gran parte de esta flota, que se distribuía también por las playas de La Aldea y Sardina del Norte y que hoy apenas cuentan con barcos de pesca, migrara hacia los puertos del sur de la isla. En el caso concreto de La Aldea, el decrecimiento de la actividad pesquera en esta localidad llevó a la desaparición de su cofradía de pescadores en la década de 1990. Figura 3.9. Evolución del número de barcos dedicados a la pesca artesanal en los distintos puertos pesqueros de la isla de Gran Canaria entre 1920 y 2013. 12 13 7 47 16 23 21 17 19 15 7 8 4 20 21 30 52 30 39 32 13 15 7 27 22 35 38 27 13 14 13 15 7 21 19 15 19 20 10 11 8 19 10 13 20 25 26 27 14 19 25 25 12 30 32 30 26 18 16 10 050 100 150 200 1920-30 1930-40 1940-50 1950-60 1960-70 1970-80 1980-90 1990-00 2000-10 2010-13 Número de barcos Agaete Arguineguín C.Romeral Melenara Mogán S.Cristóbal
Evolución histórica de las capturas y esfuerzo de pesca 131 MELENARA Datos 1993 1994 1995 1998 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2012 Flota recreativa activa 35 45 Nº pescadores litoral 57-84 18-33 20-36 Buques litorales 19-21 9-11 10-12 TRB’s litorales/CV 597,4 / 700 226,7 /400 249,4 /440 Captura total anual (Tm) 234 91 53,62 Días pesca/año/barco 130 130 130 Abundancia (Kg/nasa/día) 1,71 1,33 0,71
Capítulo 3 132 Tabla 3.6. Reconstrucción histórica de los datos clave de las capturas de la flota artesanal y recreativa en Mogán. MOGÁN Datos 192030 193040 194050 195060 196070 197080 1981 1982 1983 1984 1985 1986 Flota recreativa activa No No No Si Nº pescadores litoral 21-40 54-100 27-55 36-70 54-110 72-104 72-112 Buques litorales 7-8 18-20 9-11 12-14 18-22 24-26 24-28 TRB’s litorales/CV 7,5 19 10 13 20 593,75 / 375 756,6 / 650 Captura total anual (Tm) 12,48 29,64 23,4 30,42 39 186,87 152,1 Días pesca/año/barco 78 78 78 78 78 130 130 Abundancia (Kg/nasa/día) 20 20 20 8,57 5,56 4,60 2 (cont.)
Evolución histórica de las capturas y esfuerzo de pesca 133 MOGÁN Datos 1987 1988 1989 1990 1992 1994 1998 2000 2008 2010 2012 Flota recreativa activa 10 10 12 12 45 Nº pescadores litoral 72-112 78-112 26-45 36-60 Buques litorales 24-28 26-28 13-15 18-20 TRB’s litorales/CV 756,6 / 650 806,5 / 945 317,4 / 560 430,7 / 760 Captura total anual (Tm) 152,1 217,62 121,94 128,44 Días pesca/año/barco 130 130 130 130 Abundancia (Kg/nasa/día) 2 1,18 1,27 0,99
Capítulo 3 134 Tabla 3.7. Reconstrucción histórica de los datos clave de las capturas de la flota artesanal y recreativa en San Cristóbal. SAN CRISTÓBAL S. CRISTÓBAL/CANTERAS ALCARAVANERAS/M.DEPORTIVO Datos 192030 193040 194050 195060 196070 197080 1983 1986 1988 199000 200010 2010 2012 2013 Flota recreativa activa No No No 40 60 Nº pescadores litoral 69135 69135 33-65 75175 90170 84128 75-108 48-80 32-48 18-33 20-30 Buques litorales 23-27 23-27 11-13 25-35 30-34 28-32 25-27 16-20 16 9-11 10 TRB’s litorales/CV 25 25 12 30 32 712,5 /450 756,6 / 650 537,7 / 630 362,7 / 640 226,7 / 400 Captura total anual (Tm) 39 39 28,08 70,02 62,4 195 202,8 93,6 46,8 35,75 Días pesca/año/barco 78 130 130 130 Abundancia (Kg/nasa/día) 20 20 20 8,57 5,56 4 2,67 0,76 0,43 0,52
Evolución histórica de las capturas y esfuerzo de pesca 135 No obstante, y a pesar de las fluctuaciones observadas en el tamaño de la flota, se puede decir que las características propias de esta misma se mantiene casi invariable desde las primeras décadas del siglo XX hasta bien entrada la década de 1960. En esta primera mitad del siglo la propulsión de los barcos fue fundamentalmente a vela y remo, haciendo aparición la motorización en la 2ª mitad de la década de 1960. Es posible que esta menor dependencia del viento para la propulsión de los barcos también facilitara el desplazamiento de gran parte de la flota hacia los caladeros localizados a sotavento de la isla. Además, el adelanto tecnológico de la introducción del motor implicó un cambio sustancial no solo en las tripulaciones sino en la propia fisonomía de los barcos. Esto da lugar al comienzo de la construcción de nuevos diseños en la flota, con lo que entran a formar parte de ella barcos característicos como los moganeros (Foto 3.2) o los propios polivalentes de Arguineguín (Foto 3.3). Foto 3.2. Barcos moganeros. Característicos de la zona. Autor: A. Barrera
Capítulo 3 136 Foto 3.3. Barcos polivalentes de Arguineguín, característicos en los años 80 del pasado siglo. Autor: J.J. Castro 3.3.4. Evolución del TRB/HP de la flota Dado el poco desarrollo que tuvieron las características de los barcos durante la primera mitad del siglo XX, se asume que la flota tuvo un TRB (1 Tm) constante durante todo el periodo de la pesca a vela/remo, que abarcó desde principios del siglo XX hasta la aparición del motor, que tuvo lugar a mediados de la década de 1960, aunque para los cálculos se toma como año de referencia el de 1970 (Fig. 3.10). Estas estimaciones se ha obtenido a partir de las entrevistas, de viejas hojas de registro donde los barcos presentaban un TRB que oscilaba entre los 800 y 1200 Kg, así como de la observación de barcos con más de 80 años de edad y que aún siguen operativos (Foto 3.4). A partir de este año, la flota va experimentando un aumento metódico y constante de todo su TRB, hasta llegar a un punto de inflexión que se localiza a
Evolución histórica de las capturas y esfuerzo de pesca 137 0 1000 2000 3000 4000 5000 6000 1920-30 1930-40 1940-50 1950-60 1960-70 1970-80 1980-90 1990-00 2000-10 2010-13 TRB-HP Décadas TRB-HP Flota TRB HP mediados de los años 80 del pasado siglo (Fig. 3.10) y a partir del cual comienza un descenso paulatino del TRB motivado en primer lugar por la desaparición de unidades de pesca y también por la aparición de materiales más ligeros de fabricación de los barcos, como puede ser la fibra de vidrio. Figura 3.10. Evolución del TRB/HP de los barcos de pesca artesanal en isla de Gran Canaria entre 1920 y 2013 En lo relativo a la potencia de las embarcaciones, hasta bien entrada la década de los años 60 la mayor parte de la flota carecía de motorización (Fig. 3.10). El aumento de la potencia en los motores de los barcos está directamente relacionado con el tamaño del caladero sobre el que actúan (los barcos dedicados estacionalmente a la pesca del atún presentan motorizaciones con más potencia que los barcos naseros) y a la posibilidad de adaptar distintas maquinarias que van haciendo mucho más cómoda las maniobras de virado de los distinto sistemas de pesca.
Capítulo 3 138 Foto 3.4. Esperanza (3ª GC-1-1198): 5,85 m., construido en 1928 (San Cristóbal, Las Palmas de Gran Canaria). Por otro lado, se observa que tras una mejora en las motorizaciones se obtiene un mayor rendimiento, el cual se mantiene durante un periodo relativamente corto, para seguidamente experimentar un descenso de las mismas. El punto de mayor potencia total, en HP, de la flota de Gran Canaria se alcanza unos pocos años después del máximo de TRB (Fig. 3.10) (Tabla 3.8), lo que indica que existe una posterior adaptación de la motorización a las características de los barcos según las expectativas de los pescadores.
Evolución histórica de las capturas y esfuerzo de pesca 139 Tabla 3.8. Reconstrucción histórica de los datos clave de las capturas de la flota artesanal y recreativa en toda la isla de Gran Canaria. GRAN CANARIA Datos 1920-30 1930-40 1940-50 1950-60 1960-70 1970-80 1986 1990 1997 1999 2000 2001 Captura recreativa (t) Flota recreativa activa Nº pescadores litoral 234-390 285-475 141-235 474-790 390-650 474-632 546-728 558 278-417 Buques litorales 78 95 47 158 130 158 182 139 TRB’s litorales/CV 78 95 47 158 130 3752,5 / 2370 5296,2 / 4550 4151,9 / 4865 Captura total anual (Tm) 121,68 185,25 109,98 366,10 260,91 903,5 760.83 760,7 671,19 Dias pesca/año/barco 78 78 78 78 78 130 130 130 Abundancia (Kg/nasa/día) 20 20 20 8,93 5,71 3,52 1,43 0,80 0,88 (cont.)
Capítulo 3 140 GRAN CANARIA Datos 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 Captura recreativa (t) 2935,7 Flota recreativa activa 269 Nº pescadores litoral 181 224 235 202 Buques litorales 111 111 118 101 TRB’s litorales/cv 2516,37 / 4440 2289,67 / 4040 Captura total anual (Tm) 671,19 480,09 Dias pesca/año/barco 130 130 Abundancia (Kg/nasa/día) 0,88 0,69