El paisaje agrario en Gran Canaria
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El paisaje agrario en Gran Canaria Ramón Díaz Hernández¡ Departamento de Geografía de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria Equipo de Investigación en Geografía Económica y Social IMPORTANCIA DEL SECTOR AGRARIO EN GRAN CANARIA a aportación que hace el sector agrario al conjunto de la economía insular, en términos de Valor Añadido Bruto, es relativamente baja. No obstante, ..-~.efj cabe destacar que la agricultura como tal actividad desempeña un papel fundamental tanto en términos paisajísticos y de conservación del medio natural, como en el ámbito económico y sociocultural. En efecto, las actividades que componen el sector primario gozan de un fuerte arraigo en el medio rural, han dado una impronta muy particular al paisaje antropizado, tienen aún hoy en día una estimable proyección cultural y además ocupan una estimable extensión del territorio de la isla. Hace apenas tres décadas la superficie cultivada de la isla superaba todavía ampliamente la actual. Los datos oficiales de 2006' revelan que el espacio aprovechado por la agricultura sólo cuenta con 10.127,2 hectáreas, de las cuales 937,5 son de secano y 9.189,7 de regadío. La agricultura de Gran Canaria es pues una actividad eminentemente irrigada' que cubre un escaso 6,49% de la superficie total de la isla, situándose en este aspecto por debajo de la media regional, que en 2006 estaba en 7,44% del territorio canario (véase cuadro 1 ). Por consiguiente, el paisaje agrario actual es un inmenso muestrario de la ausencia de actividad primaria en donde sobresalen los espacios abandonados. Ya el censo agrario de 1999 advertía que Gran Canaria disponía nada menos que de 83.527 hectáreas de tierras sin cultivar'. CUADRO 1 EVOLUCIÓN DE LA SUPERFICIE CULTIVADA EN GRAN CANARIA ENTRE 1998 Y 2006 Años Hectáreas 1998 8.418 1999 9.000 2000 8.516 2001 8.381 2002 8.509 2003 9.739 2004 9.796 2005 10.350 2006 10.127 Fuente: Principales cultivos de Canarias. Instituto Canario de Estadística (1STAC). Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación del Gobierno de Canarias Servicio de Estadística. Consejería de Agricul* tura, Ganadería, Pesca y Alimentación del Gobierno de Canarias (2006): Estadística agraria de Canarias 2006, 27 páginas. 2 Más del 50º/o de las tierras de Gran Canaria se riegan con aguas subterráneas; 1.745 hectáreas se sirven de las aguas superficiales; 569 hectáreas lo hacen con aguas depuradas y 1.198 hectáreas utilizan caudales procedentes de las modernas desaladoras. :i ISTAC: Anuario Estadístico de Canarias, 2005. 55
56 N w o z < z a: w :;: N 3 o z o 2 < a: Figura 1. Distribución de La sujJnjicie cullivada en Gran Canaria (2006). " Los países desarrollados suelen ofrecer índices de superficie agrícola per cápita de 1,36 ha/persona, mientras que !os países subdesarrollados del sur reducen considerablemente estos valores a 0,67 ha/persona (en revista El grano de a re na, htt p: /Ja tta c-i n fo. b 1 o g s pot. ca m/ 2007 _ 05_ 01 _archive.html) 2°/o Ornamentales y flores 15% Tomate No obstante, sigue primando la fragmentación del terrazgo y el minifundismo aunque eso no significa que las grandes propiedades estén ausentes de la estructura de la propiedad. Al contrario, todavía unas pocas familias de antiguos terratenientes conservan un vasto patrimonio agrario y una fuerte influencia en el sector. A ellos se unen los nuevos adquirentes de grandes fincas que, en general, comparten esta actividad con otras, especialmente en sectores de la construcción y servicios. En conjunto la ocupación agrícola ha retrocedido en las últimas décadas. Hecho éste que ha determinado una drástica reducción de la relación superficie cultivada por habitante. Tal es así que si en 1981 la superficie agrícola per cápita era ya muy baja (0,16 ha/persona), en la actualidad se ha reducido por debajo del 0,012 ha/persona, es decir, a bastante distancia de países como China e India, cuyos índices son respectivamente de 0.44yO,18 ha/habitante'. Las actividades agrarias y ganaderas constituyen en Gran Canaria auténticas trincheras que resisten milagrosamente ante un cúmulo de adversidades externas e internas. Sin embargo, y a escala insular, podemos identificar las principales adversidades en el desmedido crecimiento edificatorio (urbano y no urbano), el desarrollo de los servicios, la construcción y el turismo que son, hoy por hoy, poderosos e implacables competidores del sector primario por cuanto se disputan el uso de los limitados recursos de suelo, agua, mano de obra, inversiones y las rentas salariales con que cuenta el reducido espacio insular. En Gran Canaria, como en las restantes islas del archipiélago, la agricultura está desdoblada en dos sectores: uno orientado al abastecimiento interno o autoconsumo y otro, hacia el mercado exterior. La coexistencia de estos dos modelos agrarios viene determinada por una serie de condicionantes (físicos, orográficos, organizativos y de naturaleza comercial y estructural). Se establecen así dos tipos de agricultura que han influido significativamente en la configuración del paisaje.
CONDICIONANTES DE LA AGRICULTURA EN GRAN CANARIA Por encima de todo ello está el hecho mismo de encontrarse en un espacio insular que es, por así decirlo, un condicionante en grado superlativo. El aprovechamiento agrícola en Gran Canaria está limitado por un entorno físico y natural donde priman los elementos adversos sobre los aspectos favorables. La misma limitación del espacio insular (clima, orografía y naturaleza del suelo) y las características de los mercados a los que van dirigidas las producciones han configurado las estrategias seguidas por los agricultores, tanto si se trata de unidades familiares o empresariales, lo que también ha repercutido en la conformación de buena parte de sus propia especificidad. Todas estas cuestiones que tienen que ver con la propiedad de la tierra, su aprovechamiento, producción, nivel de mecanización, accesibilidad, transporte y comercialización han determinado de forma decisiva el desarrollo de las actividades primarias en nuestro medio rural. LAS CONDICIONES FÍSICAS: EL CLIMA, EL RELIEVE Y LA ORIENTACIÓN El clima de la isla está definido por la influencia conjunta de varios factores como son la latitud geográfica, el relieve, la orientación, las características de la dirección predominante de los vientos y las corrientes oceánicas que la rodean. Los vientos más destacados que afectan a Gran Canaria son los alisios del noreste que generan un ambiente fresco y húmedo. Por otra parte, hay que contar con la corriente oceánica que bate las costas y que trae aguas frías procedentes de latitudes más septentrionales. La combinación de estos dos factores condiciona sobremanera el clima reinante. El funcionamiento es más o menos el siguiente: los vientos alisios cargados de humedad chocan con la orografía de la fachada norte (barlovento) y se condensan dando origen a las lluvias; la corriente fría oceánica por su parte ejerce a su vez un efecto atemperante que impide que se den oscilaciones muy amplias entre las temperaturas máximas y mínimas. Estas condiciones climatológicas varían según la altitud, la orientación del relieve y la disposición a barlovento o a sotaven12.000 10.000 -¡---------------======= 8.000 i 1 1 6.000 -i 4.000 ~,--;-=-=-=-=-==::;====:;¡::===::¡¡====-:;;--~ 2.000 i o 1 -+- Flor corlada Papa _.,._ Ornamental --*""- Plfltano --)kTomate -oViñedo -+- Otros Fignra 2. Evolución de los f1rincijJales cultivos de Gran Canaria entre 2001 y 2005 (en ha), 57 o: < z 4 u º o: < o: ü <
58 N w o z <i z ce w I N <i o z o :2 <i ce
to, dando como resultado una variedad de sectores climáticos y microclimáticos, así como una rica diversidad ecológica. Desde el punto de vista agrícola, estos elementos se traducen en la posibilidad o no de combinar una variedad de cultivos a lo largo del espacio y del tiempo en un territorio geográfico tan reducido como el que analizamos. AGUA Y SUELO ESCASOS El agua es, junto con el clima y el suelo, un recurso natural tan valioso como escaso. Por consiguiente, la escasez se convierte ahora, pero también lo ha sido en el pasado, en un factor determinante que de forma secular ha condicionado el desarrollo de la agricultura. El agua en forma de lluvia es el recurso básico que ha posibilitado los cultivos de secano en las medianías orientadas hacia el norte; en el resto de la isla los cultivos sólo son posibles mediante la aportación en forma de riego, pero su escasez se traduce en unos precios que encarecen sobremanera el producto final. Pero cuando los ciclos lluviosos se alternan con años sin precipitaciones y la sequía se generaliza, entonces el regadío es el único capaz de garantizar cosechas en toda la isla incluso en las vertientes más húmedas. Al margen del aprovechamiento directo, el origen del agua para el regadío procede de las aguas superficiales provenientes del aprovechamiento de los caudales de escorrentía o de los manantiales que son debidamente derivadas a embalses para su almacenamiento. Pero también es posible obtenerla desde los caudales subterráneos, alumbrados mediante pozos y galerías; recientemente se están empleando con fines agrícolas las aguas desaladas por modernas potabilizadoras y la reutilización de aguas depuradas procedentes del consumo urbano. Además de los numerosos y variados estanques, aljibes, cisternas y albercas que se distribuyen prácticamente por toda la isla, existen unos 60 embalses de elevada capacidad de almacenamiento, situados la mayoría en las comarcas del sur y en las cumbres y entre los que por su capacidad destacan la presa de Soria y los que se han construido en la cuenca de Tirajana, Arguineguín, Mogán y La Aldea. En el sureste se riega con agua de las presas y también con la procedente de los pozos y galerías. En las cumbres, los caudales de riego provienen de los nacientes y las galerías sin desdeñar las escorrentías que dejan las lluvias. Los cultivos con mayor porcentaje de superficie regada son los ornamentales (100%) y los hortícolas (99,7%). seguidos de los tubérculos (84%) y los frutales (66%). Se trata de cultivos estacionales que demandan riego sólo una parte determinada del año. Pero en el caso de las hortalizas y las papas, que cuentan con ciclos vegetativos cortos {3-4 meses). el riego suele estar presente todo el año cuando se repiten las cosechas. En los variados ecosistemas y agrosistemas insulares, el suelo adquiere un extraordinario valor por su multifuncionalidad. En efecto, su importancia se redimensiona básicamente por su limitación física y por la diversidad de acogida de usos y actividades que deben coexistir, además de otros condicionantes de carácter agronómico, orográfico y climático. Eso significa que el suelo en la isla se erige en un recurso estratégico que es necesario proteger y conservar, no sólo como reserva de producción y seguridad alimentaria, sino también como un componente elemental de la calidad ambiental exigible socialmente. El suelo es un componente vivo que a su vez procede de la conjunción de varios factores ambientales que lo han ido fabricando a lo largo del tiempo. El clima {las oscilaciones térmicas y la humedad). la topografía y el relieve, la composición y edad de los materiales geológicos, los organismos y microorganismos colonizadores o que alteran con sus raíces la naturaleza original de las rocas junto con la acción 59 3 [!'. q z q u ~ n: ü z LlJ º a: q a: ~
60 w T Paisaje agrícola del r1aL!e de Agaefe. humana, todos estos factores son los que han permitido disponer de unos suelos característicos por su potencial y por su variedad. En la zona baja costera, el régimen de humedad del suelo es reducido al no superar los 200 mm de media anual de precipitaciones. Se caracteriza fundamentalmente por su bajo contenido en materia orgánica. su alcalinidad y a veces salinidad. por presentar acumulaciones de caliche. disponer de una textura arcillosa y estructura dispersa, así como por su baja capacidad de infiltración del agua. Los suelos en esta zona baja presentan con frecuencia ciertas limitaciones para su uso intensivo. En ocasiones, esas adversidades se ven incrementadas por las duras condiciones ambientales existentes en las mismas y por la intensa presión humana que sobre ellas se viene realizando. Es por lo que se definen como suelos empobrecidos o estériles, en donde los procesos de erosión se conjugan con los de salinización. Para obviar esos condicionantes se recurrió al sistema de bonificación de suelos mediante sorribas en aquellos lugares de expansión de los cultivos de plataneras. Estas sorribas consistían en allanar la superficie y mediante aporte de materiales se colocaba una primera capa de inertes guijarrosos para el drenaje sobre la cual se disponía una segunda capa de tierra de mejor calidad agronómica, de un metro aproximadamente de grosor. y que era transportada por lo general desde las zonas más altas de la isla. En la zona de medianías. especialmente las abiertas al alisio, el clima es más húmedo, la alteración de los materiales es mucho más fácil y los suelos son más profundos, equilibrados y fértiles. Allí abundan, en general, las modalidades de suelos fersialíticos y pardos que no suelen resistirse al uso intensivo de los cultivos. Es
aquí en donde se ha desarrollado la mayor parte de la actividad agrícola de Gran Canaria, lo que a su vez ha llevado a la práctica desaparición de la vegetación natural de estas áreas, que es sustituida por un paisaje antropizado, plagado de bancales y terrazas, aprovechamiento exhaustivo de relieves alomados, fondos y riberas de barrancos y en las formas allanadas formadas por la acumulación de sedimentos en la base de los desniveles (piedemontes). No se puede decir lo mismo de las medianías de sotavento, zonas costeras del sur, sureste y suroeste de Gran Canaria que a grandes rasgos se han formado bajo condiciones climáticas muy parecidas a las que se dan en las zonas de máxima altitud en donde el frío y la sequedad ralentizan el proceso de alteración (química y mecánica) de los materiales geológicos originarios. Aquí, en esta parte de la isla, abundan los suelos pardos y los materiales geológicos son más antiguos y de baja potencialidad para el uso agrícola intenso y continuado. Lo que no quita para que estos mismos suelos sean capaces de albergar una elevada riqueza ecológica. Abundan en esta parte de la isla los cultivos forrajeros y determinados cultivos hortofrutícolas que se adaptan bien a estas condiciones ambientales. FUERZA DE TRABAJO En la isla conviven dos estrategias de explotación. En las explotaciones familiares trabajan los miembros de la familia y sólo cuando hace falta {coincidiendo con la siembra o la cosecha) se contratan trabajadores externos de forma estacional. Éste es el modelo de producción dominante en la mayoría de las explotaciones orientadas al autoconsumo y al mercado interior, principalmente en las medianías y cumbres. Lo mismo se puede decir de la agricultura de exportación, especialmente en aquellos casos en los que predomina la pequeña y mediana propiedad, tanto en la platanera tradicional como en el tomate, incluso en las explotaciones sujetas al régimen de aparcería. Es en el subsector agroexportador donde nos encontramos con empresas agrarias más fuertes que suelen emplear un mayor número de asalariados, lo que no quiere decir que los propietarios o sus familiares dejen de trabajar en la explotación. Lo que está fuera de toda duda es que el número de ocupados en el sector primario no supera el 4% de los activos, pero también es donde la tasa de paro es menor con el agravante de que en muchas ocasiones no se puede empezar la zafra porque no hay suficiente mano de obra. Ni siquiera recurriendo a la fuerza de trabajo inmigrante se ha conseguido paliar la cuestión, especialmente en localidades como La Aldea de San Nicolás o Santa Lucía de Tirajana. En cualquier caso, el empleo por cuenta ajena es casi siempre estacional y con prevalencia de la contratación precaria. PECULIARIDADES DE LAS EXPLOTACIONES AGRARIAS La mayoría de las explotaciones tiene como titular a una persona física, debido a que se trata de explotaciones pequeñas y medianas de carácter familiar. Estas últimas cuentan con trabajadores de edades en torno a los 50 años e incluso más. Hay un claro predominio de la agricultura familiar en la que casi nunca se requiere mano de obra externa contratada, siendo el titular o su familia quienes cubren todas las tareas de la explotación. Poco a poco las fórmulas asociativas han ido penetrando hasta normalizarse en la consolidación de diversas modalidades de cooperativas, trabajo asociado, sociedades laborales, etc. La mujer juega un papel relevante en 61 <( a: " z " u z " a: u z w w ' " <fJ ;¡ Q_ _.; w
62 N w o z q z rr: w I N " o z o :;; q o: Familia de agricultores de San 1\'1aleo, por Luis Ojeda Pémz (1895). Archivo de Fotografia I-fistórico de la FEDAC. " Granjas para el entretenimiento y el ocio. esta agricultura, si bien oficialmente no suele contar en las estadísticas porque no figura como mano de obra activa o asalariada sino como ama de casa. Únicamente cuenta como empleada por cuenta ajena cuando se trata de trabajadoras en empaquetadoras de plátanos o tomates, o en centros de manipulación de flores y productos hortofrutícolas donde se contratan mujeres de forma temporal para hacer la zafra. ESTRUCTURA Y EVOLUCIÓN RECIENTE DE LA AGRICULTURA Como se ha indicado, los dos tipos de agricultura que coexisten en Gran Canaria se diferencian entre sí no sólo por el destino de la producción, sino también por la intensidad de los cultivos, el grado de profesionalización de la actividad y el nivel de capitalización de las explotaciones. La agricultura de exportación se caracteriza por estar altamente tecnificada y por disponer de un elevado nivel de organización. Se localiza principalmente en la franja costera, entre el nivel del mar y la cota de los 300 metros de altura. A su vez, la agricultura orientada al abastecimiento del mercado interior presenta grandes desigualdades y deficiencias en lo concerniente a la tecnificación y la organización de la producción. Ya se adelantó que las explotaciones son en su mayor parte de carácter familiar. con marcada tendencia a la dedicación a tiempo parcial, de fin de semana o como complemento de una actividad profesional principal casi siempre diferente de la agricultura. En esta modalidad empieza a extenderse el llamado hobby farming'. especialmente entre neorrurales o entre prejubilados y personas que
Regadío Secano regresan al campo después de una experiencia emigratoria (actores del éxodo rural de los años 60-70 del pasado siglo). Su localización preferente son las zonas de medianías y cumbres. aun cuando la encontramos también en las cercanías de núcleos urbanos de cierta entidad. De forma general, los cultivos principales destinados a la exportación son el tomate, plátanos, frutos subtropicales, pimientos, flores vivas y esquejes y plantas ornamentales. En cambio. los principales cultivos orientados al mercado local son los frutales. hortalizas. papas. viña. cereales y forrajeras. Además de los mencionados. se encuentran otros cultivos que o bien se han hecho tradicionales como el Aloe vera o son de reciente implantación. Algunos de ellos ofrecen buenas perspectivas para la diversificación de la base productiva del agro insular, como puede ser el cafetal en Agaete, el olivar en Agüimes y en la cuenca de Tirajana, la almedra en la zona de cumbres. nuevas plantas ornamentales como las próteas o la producción de cactus en La Aldea de San Nicolás. La variedad de cultivos y la existencia de nuevos plantíos alternativos se convierten en una importante novedad en tanto en cuanto que revitalizan zonas agrícolas en declive y ofrecen nuevas oportunidades de desarrollo a los propios agricultores o a los jóvenes emprendedores. Al ser la agricultura insular una actividad principalmente de regadío, los cultivos de secano ocupan superficies irrelevantes y básicamente se centran en árboles frutales como durazneros. melocotoneros. ciruelos. almendros, higueras, nispereros y guayaberas, entre otros, o en plantaciones para la obtención de forraje. CULTIVOS DESTINADOS AL MERCADO EXTERIOR EL TOMATE Con las primeras plantaciones que hizo míster Blisse en Telde en 1885 se inicia el cultivo del tomate en Gran Canaria con la misión de abastecer los mercados de Inglaterra. Era la primera vez que este fruto se exportaba fresco a Europa. siendo las islas Canarias la región española pionera que inaugura dicha actividad. La comerFigura 3. Cultivos dí! regadío y secano en Gran Canaria (2006). 63 a: < z < u z < o: ('.) z w º a: < o: ('.) <
70 N w o z <i z ce w I N 3 o 2 o :;; e( [[ mos en este subsector la existencia de auténticas empresas (SAT) que han modernizado buena parte de las labores e intensificado su producción, disponiendo de sistemas refrigerados de almacenamiento y que están perfectamente articulados con el sector comercial. HORTALIZAS Los cultivos hortícolas destinados al mercado insular se practican en todo el espacio rural de la isla sin apenas distinción entre zonas costeras, medianías o cumbres (Cuadro 2). En la mayoría de los casos están asociados a la actividad frutícola, ganadera, obtención de forrajes o a las cosechas de papas. Nos encontramos ante una modalidad agrícola de alcance periurbano que pretende adaptarse a las necesidades de la demanda. La influencia de la población urbana en esta actividad es crucial. Son los precios y sus constantes variaciones los que pueden orientar a los agricultores hacia un producto u otro buscando siempre la mejor rentabilidad. Se trata, pues, de una agricultura intensiva con sistema de regadío permanente. La mayor parte de las explotaciones sigue métodos tradicionales, si bien existen fincas que han modernizado sus labores y su sistema de riego. Produce una amplia gama de hortalizas (berros, calabazas, calabacines, zanahorias, judías verdes, brécoles, coles, lechuga, entre otras) demandadas por la población residente y por el sector turístico, consumiéndose en su mayor parte frescas. La apertura de las modernas cadenas alimentarias unida al cambio de hábitos en los consumidores está forzando la rápida introducción de unos patrones de producción, que llevan aparejadas operaciones de cierta complejidad en la manipulación y preparación de los productos listos para su consumo como son el lavado, pelado y cortado, envasado y etiquetado. LA RECUPERACIÓN DEL VIÑEDO En los últimos años se ha producido una auténtica recuperación y desarrollo del sector vitivinícola en Gran Canaria. Prueba de ello es que en 2006 había ya censadas casi 400 hectáreas de superficie dedicada a las vides, la mayoría de las cuales CUADRO 2 CULTIVOS DE HORTALIZAS Y OTROS PRODUCTOS FRESCOS EN GRAN CANARIA (2006) Pepino 217 ha Pimiento 81 ha Judía verde 170 ha Cebolla 57 ha Berros 21 ha -· Col 164 ha 1 Lechuga 229 ha Calabacín 241 ha Zanahoria 135 ha Otras hortalizas 704,2 ha TOTAL 2.119,2ha Fuente: Estadística Agraria de Canarias 2006. Gobierno de Canarias. Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación
bajo régimen de secano. A las tradicionales zonas vitícolas de Tafira-Santa Brígida (Monte Lentiscal) y San Mateo se suman ahora nuevas explotaciones que salpican prácticamente la isla entera. Destacan las producciones obtenidas en La Culata (Tejeda}, Fataga (San Bartolomé de Tirajana), Sardina del Sur (Santa Lucía}, Valsequillo, Agüimes y Telde. En el norte la vid se está abriendo camino con la ocupación de numerosas fincas como cultivo principal. Es el caso de El Cerrillar (Gáldar) o en Agaete, donde se han abierto o reabierto algunas bodegas. Muchos de estos cultivos se efectúan en pequeñas propiedades de menos de dos hectáreas, lo que limita las posibilidades de mecanización. Los sistemas de cultivo varían desde el tradicional de secano y bajo riego localizado hasta el más modernizado de espaldera con persistencia de los antiguos emparrados. La creación de un consejo regulador y una denominación de origen está fomentando la producción y comercialización de unos vinos que tienen una aceptable recepción entre residentes y visitantes. PASTOS Y FOR!u\JERAS Este tipo de cultivo constituye en Gran Canaria una tradición vinculada a las tareas ganaderas. Ocupa una superficie de 545 hectáreas, siendo su producción claramente insuficiente para satisfacer las necesidades de la cabaña ganadera insular. Los municipios cumbreros son los que rnás espacio destinan a esta producción en régimen de secano. En efecto, en Artenara y Tejeda se encuentran las zonas más extensas de forrajes frescos con terrenos que suman respectivamente 106 y 42,8 hectáreas. Uvas. 71 < rr < z < u z < n: o z w o rr < n: o < w -, < (/) ~ ~ w
72 N w o z " z o: w I N 3 o z o ~ ¿ " a: Muchas de las plantaciones de forrajes son en realidad cultivos cerealeros como la avena, cebada o centeno, toda vez que el aprovechamiento del cereal (que cuenta con unas 173 hectáreas) es marginal. El millo ocupa también una extensión considerable y sus rendimientos se orientan a forraje de ganado estabulado. A estas producciones y para fines parecidos se añaden los cultivos de alfalfa, menos exigentes en suelos y calidad de agua. Dada la importancia numérica de la cabaña ganadera insular, la producción de forrajes y pastos es manifiestamente insuficiente, debiéndose importar cantidades ingentes lo que supone un costo gravoso para nuestros ganaderos que repercute en los precios de sus producciones o en la reducción de sus rentas. Es por lo que este subsector de la actividad agraria es uno de los que habría que potenciar especialmente en aquellos suelos agrarios que se han abandonado y que presentan un alto riesgo de degradación y erosión. Con ello se conseguiría reducir el impacto paisajístico negativo que ofrecen al tiempo que evitar una acumulación desmedida de masa vegetal junto a zonas residenciales. LOS CULTIVOS ECOLÓGICOS El desarrollo socioeconómico ha hecho más exigentes a los consumidores urbanos. Ese cambio cualitativo en los hábitos dietéticos está favoreciendo el desarrollo de la agricultura ecológica en nuestra isla que está experimentando un gran salto debido a que transmite al consumidor una mayor seguridad alimentaria. Se trata de una agricultura en donde no tiene cabida más que el conocimiento empírico acumulado por las prácticas agrícolas tradicionales. Dentro de una concepción general postproductivista, la agricultura ecológica favorece aquellas prácticas más sostenibles y capaces de mantener el equilibrio natural de los ecosistemas existentes en Gran Canaria. La agricultura ecológica cuenta ya con cierta presencia a través del Consejo Regulador de Agricultura Ecológica de Canarias, donde están inscritas explotaciones que gestionan una superficie de 153 hectáreas, es decir, el 1,6% de las tierras cultivadas de la isla. Se trata de una modalidad en la que el aumento de la demanda repercute en su expansión de forma que se presenta como una variable de amplio porvenir y en donde la inserción laboral de jóvenes técnicamente bien formados es altamente posible. BIBLIOGRAFÍA CONSEJO ECONÓMICO y SOCIAL DE CANARIAS (2007): Informe anual 2006. La economía, la sociedad y el empleo en Canarias durante el año 2005. DíAZ HERNÁNDEZ, R. y MARTÍN GALÁN, F. (1985): Gran Canaria. Geografía física y humana. Capítulo 1x de la Geografía de Canarias, tomo v1. Geografía Comarcal de Tenerife y Gran Canaria. Editorial Interinsular. Santa Cruz de Tenerife. pp. 211-236. DíAZ HERNÁNDEZ, R. (2001 ): Incidencia del turismo en la actividad primaria del sur de Gran Canaria, en HERNÁNDEZ LUIS, J. A. y PARREÑO CASTELLANO, J. M. (Coords.): Evolución e implicaciones del turismo en Maspalomas-Costa Canaria. Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana. vol. 11. pp. 52-73. GOBIERNO DE CANARIAS. CONSEJERÍA DE AGRICULTURA, GANADERÍA, PESCA Y ALIMENTACIÓN (2007): Estadística Agraria de Canarias 2006. GOBIERNO DE CANARIAS. CONSEJERÍA DE AGRICULTURA, GANADERÍA, PESCA Y ALIMENTACIÓN (2007): Avance del programa de desarrollo rural de Canaria. FEADER 2007-2013. Documento editado en la Web, 139 pp. INSTITUO CANARIO DE ESTADÍSTICA (2006): Anuario Estadístico de Canarias 2005.