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"Toro muerto, vaca es" : una interpretación de la corrida de toros española

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"Toro muerto, vaca es" : una interpretación de la corrida de toros española

Author: Douglas, Carrie B.
Publisher: Universidad de Sevilla
Year: 2005
Source: https://idus.us.es/bitstreams/a4a8a5be-08f1-43ba-8c93-9c845596b073/download
Re is a de Es udios Tau inos
N.º 19-20, Se illa, 2005, págs. 207-254
"TORO MUERTO,
VACA
ES":
. UNA INTERPRETACIÓN
DE
LA CORRIDA
DE
TOROS ESPAÑOLA. 1
Ca ie B. Douglas2
¿Qué es en su ealidad subs ancial
ese
asun o de la co ida de o os?
¿Po qué hay co idas en España en luga de no habe las?
O ega y Gasse , 1973: 153
l.
In oducción.- Il.
La
co ida de o os.- III. El hono en Espa ia.- III.a.
Hono ,
e güenza.- lll.b. Hono , p ecedencia.-
IV.
El o o y el código de hono .-
m
is o iado es, ilóso os, esc i o es y sociólogos
espa-
ñoles coinciden en que el lenguaje, la his o ia, el
a e y la o ma de
la
co ida de o os han in luido
en g an pa e de
la
sociedad española du an e
muchos siglos (Cossío, 1964; O ega y Gasse , 1966; Tie no
Gal án, 1961; Camb ia, 1974). Sin emba go, no hay un
con-
senso gene al en e es os au o es sob e lo que ep esen a
una
co ida de o os. Lo que muchos esc i o es han ensalzado o
lamen ado a menudo ue on
Ia:s
ca ac e ís icas de la pe sonali-
dad del o e o, que solían e como una ep esen ación
del
ca ác e español (Cas o, 1973): Senequismo, o es oicismo
his-
1
N.
del Ed.: Es e a ículo ue publicado o igina iamen e
en
The Ame ican
E hnologis 1984, 242-258. Ha sido aducido
al
cas ellano po Ra ael Maza asa.
2 N. del Ed.: Uni e sidad de Vi ginia.
208 Ca ie
B.
Douglas
pánico3; pasión; el én asis
en
la
a i mación de
la
pe sona; y la
in eligencia inhe en e a
la
ac uación a ís ica del o e o.
Son escasos los esc i o es españoles que hayan conside a-·
do la elación en e el o e o y
el
o o
en
sus análisis. Es signi i-
ca i o que dos impo an es poe as
del
siglo XX, An onio
Machado y Fede ico Ga cía Lo ca, hayan p o undizado
en
es a
elación concluyendo que la co ida
de
o os es un i ual y
un
sac i icio casi eligioso. Machado lo llama «holocaus o a
un
Dios desconocido» (1967: 1136) y Lo ca e al p opio o o como
a una di inidad y se e ie e a la co ida
de
o os como «un d ama
eligioso donde, al igual que en la misa, se ado a y se sac i ica a
un Dios» (1974 [1954): 1077).
También ha habido au o es no españoles que han esc i o
sob e la co ida de o os. Desde los años cincuen a, algunos
especialis as en psicologíay psicoanálisis
de
Ingla e a
y
Amé ica han in en ado pene a , siquie a supe icialmen e,
en
el
signi icado de la co ida de o os y
se
han aden ado con
igo
en
la elación en e o e o y o o. Los que siguen un modelo es ic-
amen e eudiano
suden
a i ma con cla idad que la mue e del
o o es la «mue e del pad e» y que en es e espec áculo el ello
esul a ampliamen e g a i icado (Desmonde, 1952: 173-195;
Hun , 1955: 343-353). El én asis en una lucha jus a lib a supues-
amen e al o e o de cualquie sen imien o de culpa.
Winslow Hun econoció las limi aciones de
su
modelo uni-
e salis a
al
p egun a se po qué sólo hay co idas de o os
en
España y en algunos países de habla hispana, concluyendo que qui-
zás
se
deba a un asgo de la pe sonalidad nacional (1955)4. Algunos
3 Seneca, omano de España, es enido po muchos como el p ime ilóso-
o español.
4 No a del
T.:
A causa de
la
dis ancia con que siemp e en los au o es no -
eame icanos a Eu opa, Douglas ol ida ci a a Po ugal y F ancia donde las ies as
de o os, en el pasado, u ie on un papel his ó ico ele an e
y,
en la ac ualidad,
una
pode osa p esencia.
"To o mue o, aca
es":
una in e p e ación
de
la
co ida de o os española 209
an opólogos psicologis as han si uado
las
co idas
de
o os
en
un
con ex o más pa icula . Jack Con ad lo ha is o como una subli-
mación del ello, in e p e ando la mue e
del
o o como
un
desplaza-
mien o de
la
ag esión del español indi idualis a con a un «símbolo
po excelencia del pode y la au o idad»
(1957:
185).
(Fig.
n.º
85).
Fig.
n.º
84.- F eud con Ana. Apud pos al.
John lngham (1964: 95-102) ambién se exp esa en é mi-
nos eudianos, a i mando que
hay
una la en e endencia
homo-
sexual
en
los a ones la inos debida a la es uc u a amilia :
es echa elación mad e-hijo y
una
igu a pa e na débil o ausen-
e. El o eo, según es e azonamien o, es una de ensa con a
la
eminidad.
El
o e o y el o o se enza zan en una pelea homose-
xual pa a e quién pene a a quién.
La
masculinidad del
o e o
iun a cuando su espada ma a
al
o o, y el ac o de mo i hace al
210 Ca ie B.
Douglas
o o emenino. Ingham ano a, sin emba go, las ca ac e ís icas
emeninas del o o
ya
desde el comienzo de la lidia, como
la
de
su i ginidad, an o ísica como en elación con el capo es. Y el
o e o po a escondido en su mule a un g an pene,
su
es oque.
Aunque el a gumen o de Ingham se ace ca a mi p opia in e p e-
ación, y iene la i ud de se más especí ico cul u almen e,
como odos los modelos psicológicos, no
a
más allá
de
las
supues as mo i aciones pe sonales
de
los o e os. La co ida de
o os iene mensajes e implicaciones sociales mucho más
amplias que es as mo i aciones pe sonales.
Cab ía espe a de los an opólogos sociales que a an de
comp ende a España que oma an
en
cuen a la co ida de o os.
Aunque son muchas las e nog a ías que mencionan la exis encia
· de co idas de o os en la ida de
los
pueblos, 6 la ies a nacional
apenas ha sido a ada.7 Tal ez sea és a una dis unción
de
la e no-
g a ía de las poblaciones, que a menudo igno a
un
espec áculo que
en España se llama la ies a nacional8 y que iene luga , con mayo
o meno en usiasmo, a lo la go y ancho de oda la Península.
s N. del
T.:
Los o os cuando sal an a la a ena del uedo
no
han sido
nunca
o eados de modo que desconocen la capa.
6 Hay un pa de a ículos ecien es de au o es españoles sob e encie os de
o os en pueblos pe o
no
hay nada sob e conidas de o os o iciales ( e Mi a,
1976: 107-130 y Se án Pagán, 1 :120-135). Algunos es udiosos españoles que abaja-
on como olklo is as ambién han ecogido da os sob e encie os de o os en pueblos.
7 Me han dicho que J. Ma in
ha
esc i o una esis doc o al (1982)
pa a
el
Un
i e
si y College de Swansea (Ingla e a) sob e el o eo en Se illa. N. del T.:
El
ex o de aquel abajo que pe mi ió a Ma win de ende su ESRC con enien emen-
e co egido, ampliado y ac ualizado ue publicado
po
Illinois P ess (u bana
and
Chicago, 1994) con el í ulo de Bull igh .
8
N.
de D .: A pa i de que el Conde
de
las na as publicase en 1899 su lib o
"e
l espec áculo más nacional" ue poco a poco gene alizándose la denominación
ies a nacional pa a la conida de o os. El nacionalismo español del siglo XX
con
su
ue e componen e au á quico y su aislamien o in e nacional gene alizó, en España,
es a denominación pa a la co ida de o os que hoy día se hace an insos enible cuan-
o las elaciones polí icas in e nacionales han uel o a la no malidad. Dado
que
las
"To o mue o, aca
es":
una in e p e ación
de
la co ida de o os española 211
Nunca se puede asegu a si
se
a a de un enómeno
local
o impo ado. Pi -Ri e s (1981 ), au o
de
la p ime a e nog a ía
mode na sob e pueblos de España, es el único an opólogo
que
abo da es e ema, y
se
e ie e a
la
co ida de o os en é minos
sac i iciales.
En
People
o
he Sie a (1961: 90)9,
e
en la co i-
da de o os una « ei indicación i ual
de
la masculinidad»,
que
implica la ans e encia de i ilidad del o o a su ma ado
cuan-
do aquél mue e.
10
En e ec o, en
la
mencionada ponencia leída
en
le
coi e
do
au eau
de
la
p éhis oi e
aux
co idas
espagnoles
J.R.CONRAD
Fig: n.º 85.-Con ad, J.
R.
(1978): Le
cu
l e du au eaux, Pa is, Payo .
co idas de o os
-a
las que hab ía que suma las ies as popula es-
se
celeb an,
ade-
más de España, en Po ugal, F ancia, México, Colombia, Venezuela, Pe ú, Ecuado ,
e c. Es comple amen e e óneo llama la, hoy, 1a ies a nacional.
9 N.del T.:T aducida al cas ellano en más de una ocasión, la úl ima lo
ue
po Hono io M. Velasco, ca ed á ico de An opología de la UNED, con el í ulo Un
Pueblo de la Sie a: G azalema (Mad id, Alianza, 1989).
10
Va ios au o es si úan el o igen
de
la co ida de o os en an iguos i os
de
e ilidad ( e Ál a ez de Mi anda 1962; Ginés Se án Pagán 1977).

212 Ca ie
B.
Do
ug
la
s
su
semina io de 1981, Pi -Ri e s desa olla es as ideas hacien-
do hincapié, al igual que Ingham,
en
que el o o se hace emeni-
. no
en
el ac o de mo i
(y
el o e o
se
hace masculino) 11.
La co ida de o os iene segu amen e una a iedad
de
sig-
ni icados, y las in e p e aciones que hemos is o se e ie en a
di e en es aspec os de es e símbolo mul i ocal. Al conside a la
elación de homb es, o e o con o o, no
ya
sólo en el uedo, sino
a lo la go de la ida del o o, yo demues o que el ema p opio
de la co ida de o os es el hono . Es e hono es el que se gana
en el uedo. El código del hono español se basa en una con a-
dicción: hono aba ca dos signi icados, hono y hono es, ambos
cuales a añen a la de inición de
la
elación en e homb e y muje
en sus oles con as an es. Concluyo con la ambigua p oposición
de que el o e o es
al
o o lo que el homb e a la muje .
A guyo que, ideológicamen e al menos, el o o es hemb a,
un animal es uc u almen e equi alen e a una muje . El ol del
macho es el de con ola , con ene
y,
po
úl imo, ma a al o o.
Demues o que la imagen popula
de
las hemb as
en
España (del
Su ) es que, si los homb es no las con olan, esul an ex emada-
men e pelig osas y pe u bado as del o den social debido a su
na u aleza sexual. Como mejo se e el pa alelismo en e el o o
y la hemb a es a és del a o con el o o y de la ans e encia del
lenguaje habi ualmen e ese ado pa a
el
o o b a o y la co ida
a las muje es y a las elaciones e ó icas en e los sexos. Es oy de
acue do con Pi -Ri e s cuando dice que
la
co ida de o os es una
ei indicación de la masculinidad, pues o que es el macho el que
impone su dominio en el uedo
-o
que debie a impone lo-. Pe o
11
N. del T.: El céleb e ex o "El sac i icio del o o" ue publicado,
po
p i-
me a ez, en Le emps de la e lexión (1983:
IV,
282-297) y muy p on o aducido
y publicado po la Re is a de Occiden e (Mad id, mayo de 1984, págs. 27-47).
La
úl ima edición puede encon a se en
el
n.º monog á ico An opología
de
la
Tau omaquia: Ob as comple a de Julian Pi -Ri e s, de es a misma Re is a de
Es udios
Ta
u inos (2002: n.º 14/15, 77-118) Se illa.
"To o mue o, aca es": una in e p e ación
de
la co ida
de
o os española
213
el debe de la ic o ia del macho
en
el uedo no es
ya
el
de
una
me a ic o ia sob e las hemb as.
La
elación en e los sexos es
una ins ancia de la je a quía social, y el desenlace de la co ida
de
o os se con ie e así más gene almen e en una ic o ia de
odas
las es uc u as je á quicas o males.
La esis que aquí p esen amos es una in e p e ación
que
se
enma ca en un abajo p e io al de campo, po que la mayo
pa e
de los da os p pceden de las e nog a ías
de
o os y
de
uen es
secunda ias. Mi a gumen ación
se
basa en el hecho
de
que
la
Fig.
n.º
86 .
La
p ime a mani es ación
del
'paseillo
':
alguaciles, p egone o
y los ins umen os de o u a ca gados en el bu o pa a a emo iza a
los
espec ado es y no con a iniesen las eglas, 1750, lápiz sob e papel.
Apud
Wi z,
E.
de (1993): Comba s de au aux en Espagne, Mad id, Cen o
de
Asun os Tau inos, Lám. 4.
o ma de la co ida
de
o os ue es ablecida a mediados del siglo
XVIII en el su de España y ha sob e i ido esencialmen e in ac-
a has a el p esen e. Fig. n.º 86. La co ida de o os
no
. e leja
necesa iamen e la ac ual es uc u a social y los alo es p edomi-
nan es en oda España; es más bien el p oduc o de una cul u a
que desapa ece ápidamen e (si
no
es á ya ausen e) y que
se
con-
se a en el lenguaje y en ac i udes pe sis en es.
214 Ca ie
B.
Douglas
l.
LA
CORRIDA DE
TOROS
En
España se o ea de di e sas mane as. El o ma o bási-
co, a pesa de sus muchas a iaciones,
es
homb e/homb es con-
a o o/ o os. Hay dos e siones p incipales: los o os
se
co en
en las calles o los o os se lidian en un uedo
12
. Ambas o mas
apa ecen ap oximadamen e al mismo iempo en la his o ia docu-
men ada (al menos desde el siglo XI), y ambas q mas se pueden
e hoy en día en España (Fig. n. º 87).
Cuando se co e un o o (o o os, o no illos, o acas), suel-
o en e una mul i ud de jó enes que pe siguen al animal, o que
son pe seguidos po él, po la calle p incipal de un pueblo1
3.
Es o
suele ene luga en
un
pueblo pequeño e in eg ado y es, sin luga
a dudas, un enómeno con p o undas aíces his ó icas, en pa ale-
lo,
de
man.e a menos o icial, a
la
lidia
en
el uedo (Mi á, 1976:
107-130, Pi -Ri e s, 1961: 78; Ginés Se án Pagán, 1977: 87-
100).
En
los es ejos más o males,
el
o o se lidia en el uedo. Hay
lidias no o iciales en un uedo: las espon áneas en pueblos peque-
ños, en las que odos sus homb es jó enes se encuen an
en
la
plaza al mismo iempo, u ilizando sus ab igos y chaque as
como
12
N.
del
T:
Douglas esc ibe aquí li e almen e
u
edo, pe o es a oz e e-
encia a una a enas de comba e de pe il ci cula
que
son, ela i amen e, mode -
nas. Has a bien en ado el siglo XX las ies as popula es de o os -en e ellas, las
capeas- se celeb aban, en la mayo ía de pueblos y aldeas de España,
en
la plaza
mayo cuyas calles de acceso se ce aban pa a la ies a con alanque as a la ez
que
se endian g adas de ablas pa a el público asis en e. En la ac ualidad, sin habe las
con ado, me inclino a pensa que se celeb an
en
España más ies as de o os en pla-
zas u banas cuad ilongas que en uedos.
Es
posible que as
Ja
a i mación
de
Douglas sob e los uedos haya mas bien una licencia de lenguaje que una p opo-
sición igu osa.
13 N. del
T.:
Una ciudad como Pamplona (Na a a),
un
pueblo
como
Cuélla (Sego ia) o una aldea como Na aluenga del Rosa io (Cádiz).
"To o mue o, aca es": una in e p e ación
de
la co ida de o os española 215
capo esI4.
En
o o o den, hay que oma en conside ación,
en e
las modalidades de lidia, las ien as que ienen luga
en
p ima e a
en las g andes incas donde se c ían los o os.
La
ien a es
la
p ue-
ba de b a u a
-es o
es la obse ación y el espí i u
de
lucha des-
a ollado po el animal en e al caballo-que pe mi e la selección
Fig. n.º 87.- To o
de
la Vi gen (G azalema, Cádiz), 1986, cliché de Villanue a.
Típica ies a popula que consis e, undamen almen e,
en
co e po las calles
un o o de lidia suje o con una ma oma.
Ve
sup a Figs.
n.
"'
31
y 33.
de las no illas, siendo subsidia iamen e una ocasión pa a
que
p ac iquen o e os y aspi an es a o e o (Fig. n.º 88).
En
las co idas o iciales
en
plazas, que se igen po
no -
mas de ámbi o nacional emanadas del Minis e io del In e io ,
los
14 N. del
T.:
T adicionalmen e las ies as popula es de o os ienen luga en
la plaza mayo aunque en algunos pueblos se haya cons uido una plaza adicio-
nal con su uedo. Es as placi as, le an adas siemp e en la pe i e ia del casco u ba-
no, han in luido sob e la es uc u a espacial
de
las ies as adiconales.
222 Ca ie B.
Doug
la
s
lidiando el o o a pie, aho a a cambio
de
dine o. Ma a a
un
o o
a pie emocionaba
al
público. F ena
la
acome ida del
o o
y
pa a lo
lo
su iCien e pa a pode lidia lo a pie eque ía necesa ia-
men e he i lo desde la en aja del caballo. De es e modo,
el
ol
del caballe o, que aho a se llama picado y es á a las ó denes del
o e o, pe maneció en el espec áculo.
Lidia y ma a al o o a pie
se
con i ió así
en
una o ma
es ablecida a inales del siglo XVIII que hoy sigue básicamen e
igual. Los oles de peones y jine es siguie on cambiando.
Es
sig-
ni ica i o que el picado sea aho a la igu a más idiculizada y
denos ada del espec áculo (Cas eel, 1953: 37). Los caballos que
mon a
no
son ya los animales ágiles y bien domados de los a is-
óc a as sino iejos pencos lis os pa a el ma ade o. El p opio
picado suele se un ipo go do y en ado en años que, a menu-
do,
se
excede en su abajo de alancea el mo illo del o o y es
abucheado po la mul i ud. En gene al, al picado se le ilda de
sin e güenza. Si uese un ep esen an e de la a is oc acia, se ía
una a is oc acia que aho a se concibe sin hono (San Juan de
Pied as Albas, 1927: 392) (Fig. n.º 92).
Es a in e sión de oles acompasó casi
un
siglo de c isis y
cues ionamien o del código del hono y de aquellos que enían
acceso al hono . Es a c isis mo al de España se co esponde
con
su decli e desde el pináculo del pode , como núcleo de
un
impe-
io mundial (1500-1600) (Walle s ein 1974: 114-145). Es as
in e elaciones, aunque no son me a coincidencia,
no
se a an
aquí, pe o cabe espe a que los cambios del concep o de
hono
se e lejen en la co ida de o os y ice e sa.
Cuando la co ida de o os
ue
cambiando de
un
espec ácu-
lo a is oc á ico mon ado a un o icio
de
a pie, si ió como escale a
social de muchos. La p o esión de o e o o ece posición social,
dine o y hono . El o eo p opo cionaba una de las escasas posibi-
lidades de escala posiciones sociales desde las más humildes a las
más ele adas. Es sabido que un núme o inusual de o e os amo-

"To o mue o, aca
es":
una in e p e ación
de
la co ida de o os española 223
sos han sido gi anos (Poh en 1967: 32).
Es os
homb es
de
la
clase
más baja se con i ie on en los hé oes del pueblo.
Las co idas de o os son
un
g an negocio. G andes ex en-
siones de ie a se dedican a la
c ía
del o o de lidia en a ias
zonas de España. De ás de los hé oes
de
la a ena es án los
muchos empleos que gene a la co ida
de
o os:
de
sas es a
cu as de plaza; de emp esas imp eso as a médicos especialis as
en he idas po as a de o o; de anspo is as a ca nice os;
de
c í-
icos de p ensa a equipos de ele isión; de agen es a a is as.
No
Fig. n.º 92.- Baldome o (Fo .):
Un
o o saca de la silla
al
picado en la
plaza
de Sego ia, 1932, agmen o. Apud Sánchez Vigil y Du án Blázquez (1999):
An ología de la o og a ía au ina (1839-1939), Mad id, Espasa, 261.
obs an e, desnudándolo has a el hecho esencial, un homb e
se
en en a a un o o en el uedo.
III.
EL
HONOR
EN
ESPAÑA
Pa a comp ende la elación p ima ia homb e- o o
que
cons i uye la me á o a básica del mensaje de la co ida de o os,
224 Ca ie B. Douglas
debemos oma el concep o del hono
en
España y e isa su
de inición y las ca ego ías cul u ales esul an es. Los emas
p incipales que se encuen an
en
el código del hono se epi en
en la ida del o o de lidia y en
su
elación con el o e o. El
hono como ins i ución dic a las no mas de la conduc a social
en e los homb es y en e homb es y muje es. Cuando
me
e ie-
o al hono en España me e ie o sólo a las zonas que hablan
cas ellano, especialmen e el su de España, Andaluc a.23
Cas illa ha dominado al es o de la península y ha endido a
impone sus alo es así como su lengua al es o de las e icen-
es egiones y mino ías é nicas al menos desde el siglo XV, si
no an es. Po an o, lo que aquí se p esen a es la ideología
de
la
e sión o icial de hono , lo cual
es
ap opiado po que es amos
a ando de la co ida de o os o icial
(y
no de sus muy di e sas
mani es aciones locales). El llamado Código del Hono
ha
sido
acuñado po la sin e ización de los analis as más que
po
la
sociedad española. El hono , sin emba go, es una ca ego ía
econocida que ecoge el o denamien o ju ídico española.
Pi -Ri e s publicó el p ime o
y,
du an e mucho iempo,
más impo an e es udio e nog á ico sob e el hono en España
(1977), y sus decub imien os ue on luegos co obo ados
po
o os e nóg a os (Lisón-Tolosana, 1966; Ace es, 1971; Ca o
Ba oja, 1966: 81-137; B andes 1980).24
El
código del hono ,
con
sus con adicciones y su c í ica implíci a del o den social exis-
en e, ue el alo en omo al cual se es uc u ó el núcleo
de
la
23 El egionalismo en España, que es á bien documen ado así como
la
exis-
encia de bolsas de mino ías é nicas algo ma ginales, deben inhibi cualquie e e-
encia a lo español (Femández, 1983: 165-173).
24 La España mode na se si úa en un con ex o medi e áneo en lo e e en-
e al hono . Todos los países del li o al medi e áneo compa en muchos concep os
básicos del hono , como se
e
cla amen e en Hono and Shame de Pe is iany
(1966) y en o os a ículos que abo dan
el
ema (p. e., Schneide
1971
: 1-24;
Blok,
1981: 427-440).
"To o mue o, aca es": una in e p e ación de
la
co ida
de
o os española
225
sociedad española du an e casi
un
milenio. Todas las aspi acio-
nes de mo ilidad social,
así
como odas las jus i icaciones
del
s a us quo, se asen aban en el ocabula io y conduc a del
código
del hono (Callaban, 1972: 8).
Hono es un concep o su il po que encie a de
hecho
dos signi icados di e en es. Pi -Ri e s suele plan ea el
p o-
blema como
la
dialéc ica en e
hono
= i ud y hono =
p e-
cedencia. 25 Aunque se puede
habla
de i ud y p ecedencia
en el ni el social, el hono , según Pi -Ri e s, empieza
con
la
elación en e homb e y muje .
Un
ni el se con ie e
en
una
me á o a pa a el o o. En Me apho s
o
Masculini y,
S anley
B andes (1980: 6) a i ma que
en
el
discu so de Andalucía
se
epi en cons an emen e dos emas cul u ales, ambos aluden
al
p oblema de
la
iden idad a onil:
(1)
su luga
en
la
je a quía
social, y (2) su elación con las muje es. Ve emos es os
dos
in e eses simul áneamen e in oluc ados en el hono .
En
el
ocabula io del hono , el hono emenino supone la
igualdad
con el homb e, mien as que el
hono
masculino signi ica
lo
con a io: la ealidad de una
je a quía
social.
Ga cía Valdecasas (1948: 156) abo da es e su il p oblema
con as ando hono con su plu al, hono es: «pa a alcanza hono-
es hay que pa i de
un
hono p ima io e i educ ible,
el
de
se
miemb o ac i o y e ec i o de la comunidad». Es e hono p ima-
io (léase: i ud inna a, in e na, ho izon al) se co esponde
con
el ideal c is iano de
la
igualdad de odos los homb es.
Comp ende es a de inición que odas las clases ienen hono .
2s
En
el
a amien o d amá ico del
ema
del hono du an e
el
Siglo de
O o
ea al español, muchos c í icos han is o
que
la
agedia en esas piezas adica
en
la dico omía en e el hono in e no y el ex e no u hono
ho iwn al
y e ical.
La
di e encia es á en e el hono inna o (in e no, ho izon al, hono = i ud en Pi -
Ri e s) y el hono o o gado (ex e no, e ical,
hono =
p ecedencia
en
Pi -Ri e s;
La son 1977: 78; Cas o 1961: 106-107).
226
Ca ie B. Douglas
Uno no puede añadi nada a es e hono básico; uno lo
iene
o
lo
pie de, y pe de lo equi ale a se excluido de la comunidad.
Hono es (léase: o o gados, ex e nos, p ecedencia e ical)
con as a con hono po que pueden se ganados y sumados, o de-
nando de es e modo a los homb es en je a quías y dis inciones
sociales.
La
España
de
la que hablamos (1054-1900) dis aba de
una sociedad basada en la igualdad de odos los homb es. Es aba
o malmen e es uc u ada en un sis ema de he encia y cas as
( azas) y basada
en
desigualdades inhe en es en e los homb es
cuya medida p imo dial la ma caban aquellos que enían
hono
(la
nobleza) y los que no la enían
(e
l es o· de la sociedad). Sin
emba go, a pa i
del
Renacimien o, los que enían mayo es hono-
es
u iliza on lo sag ado pa a jus i ica su posición social.
Los
que
es aban a iba decían que ellos e an los más hono ables. Aquí
en a en juego el concep o omano de éli e gobe nan e .
que
se
in en a de ende en é minos del ideal c is iano de hono como i -
ud.26
No obs an e,
el
ascenso social pa a in eg a se en las ilas
de
la nobleza, o pa a pe manece
en
ellas, a menudo
se
hacía, ségún
los españoles, de o ma muy poco hono able (Ca o Ba oja, 1966:
104; Do nínguez O í
z,
1976: 85).
Po lo menos desde el siglo XVII no ha habido un con-
senso público sob e el signi icado p incipal de hono y sob e
quién (o qué g upos) lo enía.
La
de inición de hono dependía
de la posición social y el in e és de cada cual. Algunos au o es
suponen que
el
hono puede gana se median e ob as buenas,
mien as que los a is óc a as espondían que el hono e a cues-
ión de nacimien o, e ocando así el idioma de la pu eza pa a jus-
i ica la p ecedencia. O os desa ia on las de iniciones legales
de nobleza clamando que sólo los campesinos es aban e dade-
26
Ve
Gilmo e (1980: 66) pa a una desc ipción de cómo las clases
al as
de
un pueblo en el su de España en los años 70 jus i ican su posición como p oduc-
o de una acend ada i ud mo al en luga de cualquie ealidad económica.
"To o mue o, aca es": una in e p e ación
de
la co ida de o os española
227
amen e lib es de sang e judía y
mo a
(un p e equisi o
depu e-
za
en los siglos XVI y XVII), y po an o sólo los humildes
cons-
i uían una clase de gen e hon ada.
La
p opia palab a
hono
ocul a con enien emen e
dos
nociones muy opues as ( an opues as como a ón y hemb a).
El
código del hono se podía emplea pa a jus i ica el s a us
quo
o
pa a cues iona lo. Las o siones y ensiones inhe en es
al
código
español de hono no sólo p opician la buena li e a u a sino
am-
bién el buen o eo. La plaza de o os inco po a, codi ica y
con-
iene una a i mación comp ensi a del hono , an o masculino
como emenino. De momen o bas a
con
deci que en la
lidia
el
hono de la igualdad
es
encido
po
el hono de
la
desigualdad.
Desigualdad, o je a quía, es el íc o .
111.a.-
HONOR = VIRTUD
=VERGÜENZA
El hono iene una doble implicación en el ni el social
que
se
p oyec a sob e los sexos: las muje es acos umb an a ep esen a
el
hono p ima io y esencial llamado e güenza (habi ualmen e adu-
cido
al
inglés -po shame ), y se asume implíci amen e que el
hono
de cada muje es igual (ho izon al). Si una muje iene e güenza
és a
no
se mide con a la de o a muje . La e güenza
es
in ínseca
en la muje ; si se pie de, se a pa a siemp e, ma cando así a la
muje
y a odos los a ones
de
su amilia (B andes, 1980: 88).
La
e güenza depende casi exclusi amen e de la pu eza
de
la
muje , a eces llamada i ud (ibidem). Pu eza signi ica i gi-
nidad, o in e cu so sexual sólo
con
el esposo legí imo. Cualquie
e idencia de habe enido in e cu so sexual an es del ma imonio
hace de la muje una sin e güenza (shameless one) lo que la
con-
ie e en i ualmen e incasable.
La
i ginidad es pues la
pose-
sión más p eciada y ulne able
de
una muje , y
la
ca ac e ís ica
más p egonada de uno de los ídolos nacionales de mayo ene-
ación, Ma ía, mad e de C is o.

228 Ca
ie
B.
Douglas
Los homb es pa icipan del hono emenino a a és de
las muje es de su pa en ela, especialmen e sus mad es y
he ma
-
nas pe o ambién sus esposas e hijas.
Las
muje es ep esen an
an o la dignidad in e na de los homb es como una subyacen e
y esencial igualdad en e homb es (Ga cía Valdecasas, 1948:
183). En el ámbi o social, un sin e güenza es una pe sona
( a ón) que no me ece se miemb o de
la
comunidad. Los p os-
c i os gi anos son achados habi ualmen e de sin e güenzas
(Pi -Ri e s, 1977: 186). El sen imien o an inobleza puede
emplea
'el
mismo idioma, como en la ob a Don Juan
de
Ti so
de Molina (1969 { 1690}: 132), La des e güenza
en
España se
ha hecho caballe ía.
En un sen ido muy eal,
el
hono a onil depende
de
la
con ención y el con ol de la pu eza de las hemb as. Sin emba -
go, o ma pa e de la na u aleza de las muje es el se ulne ables
po que po encima de odo son se es sexuales. Las muje es son
· apasionadas: son el epí ome de la pasión con sus deseos sexua-
les supues amen e incon olados.27 Las muje es, de es e modo,
son conside adas socialmen e pelig osas y des uc i as.
La
e -
dade a esencia de la muje es seduci y se seduc o a, ca ac e ís-
ica esencial e ocada en la ob a El Bu lado de Se illa: cuando
Oc a io descub e que su p ome ida
ha
sido seducida
po
o o
homb e y azona «que la muje más cons an e es, en e ec o,
muje » (Ti so de Molina, 1969: 72). Los homb es de Mon e os,
un pueblo del su de España, suelen deci : < odas las muje es
son pu as. Todas» (B andes, 1980: 88).
En
con as e, a los
hom
-
b es,
se
les conside a socialmen e cons uc i os. Lo demues an
con olándose a sí mismos y/o a sus muje es. Las muje es no
pueden ene se po esponsables de su hono de modo
que
la
de inición y el ol de los homb es es gua da y p ese a el hono
27 Es e concep o de
las
muje es pa ece se básicamen e una
noc
ión mas-
culina. No es á cla o que las muje es compa an es e pun o de is a.
"To o mue o, aca es": una in e p e ación de la co ida
de
o os española
229
emenino. En un puebleci o de Cas illa, ano a Ace es que
«la
mayo p o ocación del hono de un homb e es insinua que
es
un
co nudo» (1971: 63). En el iángulo adúl e o de dos a ones y
una hemb a,
el
homb e engañado lle a los insul an es cue nos
de
la i isión, que signi ican que es menos que
un
homb e (B andes,
1980: 91). Las muje es independien es, o desp o egidas, se ie-
nen po impu as y p o anables.
De
es e modo, las iudas y
las
b ujas, así co no las muje es ex anje as, siemp e son sospecho-
sas de ene dos o es líos amo osos (Pi -Ri e s,
1977:
82).28
Si la muje incon enida/incon olada ep esen a iolencia
y caos, la muje con enida ep esen a una subo dinación na u al.
El ma imonio
-o
la con ención de las muje es-se concibe
como
la elación co ec a en e homb es y muje es (las muje es
sol e-
as se quedan en casa o ing esan
en
con en os). Es a elación
de
subo dinada a sus supe io es se exp esa ap opiadamen e
en
el
ma imonio como una me á o a de mayo di ulgación social.
La
necesidad de con ención de las hemb as se puede e en las
con-
cepciones de espacio social en España. El espacio de la
hemb a
se co esponde con la casa (Lisón-Tolosana, 1966; Gil no e,
28 En un núme o ecien e de T iun o, una e is a española, hay una b e e
c í ica de una película española,
La
Sabina. Es in e esan e ano a an o el a gu-
men o del ilme como los comen a ios del c onis a español espec o a la na u ale-
za de las muje es. La película iene luga en un pequeño pueblo del su de
España
cuando algunos a is as que i en allí en an en con ac o con la sabina, una
hem-
b a mons uosa «que de o a a los homb es as habe los ago ado sexualmen e».
El
comen a is a español sigue diciendo:
«En España, en la I alia me idional,
en
las islas medi e áneas, en G ecia,
exis e un olklo e lleno de cue as
que
habi an mons uos y b ujas. Viendo
La Sabina es ine i able pensa
e·n
Ce alú, de L. Du ell, cuando
un
g upo
de u is as nó dicos queda a apado. en un labe in o de la isla de Ce alu,
donde mo a el Mino au o, el e ible mons uo que de o a a se es huma-
nos» (T iun o,
n.
º 879, 1979: 5).
Es el p opio comen a is a el que e una equi alencia en e muje es sal a-
jes, bes ias pelig osas y el mino au o (mi ad homb e, mi ad o o).
230
Ca ie
B.
Doug
las
1980: 167, 169, 178). Los homb es no quie en sabe
nada
de
la
casa; no es su e eno.
El
espacio del a ón es
la
a ena pública,
y su único in e és en el hoga
es
pa a gua da den o de su pa en-
ela a las hemb as. Una de inición adecuada del ideal
y,
sin
emba go, de la di icul ad de con ene a las muje es
es
la
del
e án, muje hon ada, en casa y con
la
pie na queb ada. Sólo
cuando son capaces de con ene así (hablando en sen ido igu a-
do) a las muje e, pueden los ma idos sen i se segu os.
En el siglo XV la pu eza de las muje es se expandió a una
p eocupación nacional po la pu eza acial, que du ó has a inales
del siglo XIX. Las amilias enían que pode demos a
la
ausen-
cia de odo as o
de
sang e judía o mo a en
su
denominado lina-
je
c is iano, especialmen e en las clases al as y en e aquellos que
aspi aban a hono es y í ulos
29
. Aunque los í ulos
se
ansmi ían
sólo pa ilinealmen e, la sang e in iel
en
ambos lados (ha
s a
dos
gene aciones a ás) podía ma ca a
un
homb e e impedi le
el
acce-
so a la nobleza (Ca o Ba oja, 1966: 102). De es e modo se
in o
-
duce en
la
cul u a una p eocupación p edominan e po la pu eza
de sang e y po el concep o de cas a (Pi -Ri e s, 1971: 231-256).
Cas a, es ambién
un
é mino lauda o io en español que signi ica
al a c ianza, linaje y, en gene al au én icamen e cas ellano. Es
una palab a que
se
aplica al pueblo español, a las muje es
(Al onso, 1969: 59)
y,
como e emos, a los o os.
Ill.b.-
HONOR=
PRECEDENCIA; HONORES
En con as e con las hemb as, los a ones pueden gana ·
hono (o o gado, e ical), los hono es que o denan a los homb es
en je a quías sociales, compa ados con
el
hono esencial de igual-
dad. El hono de los a ones se de ine
en
su dimensión social; es
29
N. del T.: E, incluso, a pues os
en
el ejé ci o y la adminsi ación del
Es ado.
"To o mue o, aca
es":
una in e p e ación
de
la
co ida de o os española
231
una o ma de socialización (La son,
1977:
5).
Así,
el
hono
del
a ón sólo puede se ecibido de o os, como una medida de
de e-
encia: «ningún homb e puede concede se hono a sí mismo y nin-
gún homb e puede exigi hono a los de
su
en o no
si
és os
no
quie en dá selo», (ibídem). Pa a ob ene hono hay que se
eco-
nocido po los demás y es e hecho es el que conduce a la necesi-
dad de demos a ·
una
y o a ez el hono p opio
en
la
es e a
pública.30
Pi -Ri e s des aca es a posibilidad de gana hono ,
«hono = p ecedencia» (1977). No hay in e cambio simé ico
de
hono : en es e juego
los
ganado es c ean a los pe dedo es.
Se puede deci que la compe ición po el hono
iene
luga en el ni el pe sonal (en e indi iduos) y en el ni el
social
(en e g upos y clases), pues o
que
en el ni el social el
hono
se ma e ializa bajo o ma de í ulos. En es a ba alla, ya
sea
en e indi iduos, en e g upos o en e clases, las muje es
sue-
len se el idioma, los homb es compi en en e
sí
a a és de
las
muje es. A un homb e se le insul a poniendo en duda la
pu eza
de su mad e: «¡Tu mad e! ¡Hijo
de
pu a!» El amoso pe sona-
je
de icción don Juan ganó hono = p ecedencia, mancillando
el
hono (=
hijas) de o os homb es.
Lope de Vega, que quizá sea el au o más popula del siglo
XVII, suele desc ibi
el
an agonismo en e las clases
en
é minos
de adul e io. En El Mejo Alcalde,
el
Rey, Lope de
Vega
con ie -
e
la his o ia de
un
noble gallego que saquea unas ie as
en
la io-
lación de una muje , El i a, que es aba p ome ida al illano
30 Po ejemplo, pe mi i que alguien pague u ago en
un
ba implica
dependencia de esa pe sona y econocimien o de su supe io idad (e.e., hono ).
Pi -Ri e s ci a un caso en
el
que un caballe o
del
siglo XVIII que
se
niega a acep-
a que o o caballe o le in i e, e mina po ensa a le con su espada pa a da
po
sen ada es a compe ición sob e
el
hono =
p ecedencia (1977: 35). En España
se
p oducen a dia io pugnas simuladas en los ba es pa a e quién iene
el
hono
de
paga . Desde mi expe iencia, el hono
es
o ado a dia io pa a e i a cualquie
je a quía ins i ucionalizada en e amigos.
238 Ca ie
B.
Douglas
1974: 143, 149).
Un
o e o gana p ecedencia espec o a los
demás o e os sob e la base de
la
elación con su o o.
¿Qué
al
pa a, empla y manda a
un
o o? De o ma simila
el
hono
de
un
homb e depende en úl ima ins ancia de has a qué pun o puede
con ola y con ene a sus muje es. Sólo en es e sen ido puede
e se la lidia de un o o como una compe ición indi ec a
con
o o
homb e.
El con olado de muje es más céleb e al ez ue a don
Juan, p o agonis a de
la
ob a
El
Bu lado
de
Se illa
y
Con idado de Pied a, esc i a po el monje andaluz Ti so de
Malina a p incipios del siglo XVII ( eesc i a po Zo illa en
1844). Don Juan es de ini i amen e
un
hé oe popula (P a ,
1960: 325); an o
es
así que adicionalmen e se ep esen a la
ob a
en
oda España el 1 de no iemb e (Día de Todos los
San os). El ca ác e de don Juan se incula y se compa a ei e-
adamen e al del o e o (P a , 1960: 325; Ingham, 1964: 64;
Tie no Gal án, 1961: 62-63; Fe nández Suá ez, 1961: 305).
Fe nández Suá ez esc ibe que «Don Juan al igual que el o e o
son españoles de los pies a la cabeza
po
sus o ígenes y
po
sus
mo i aciones más p o undas» (1961: 305). En su compa ación
de Don Juan con el o e o, Fe nández Suá ez sub aya las ija-
ciones a oniles españolas que supues amen e mani ies an
ambos ca ac e es:
«el
español acep a
la
mue e y se en en a a
ella con calma y se enidad»; «el español a a de man ene
una
achada»; «la necesidad de a i mación de la pe sona del espa-
ñol (hace lo que
le
da la eal gana)»; «man ene el
hono
delan e de
la
gen e; y po úl imo el español necesi a
pone
a
p ueba su alo cons an emen e» (1961: 305-309).
También hay una ans e encia de con ex o desde don
Juan
al o e o: es no mal que, el público espe e del o e o que sea un
don Juan en su ida amo osa ue a del uedo. También es á cla o,
si
se
mi an las e is as de amosos en España, que el público
acep a los líos amo osos y has a los niños nacidos ue a del ín-

"To o mue o, aca
es":
una in e p e ación
de
la co ida de o os española
239
culo ma imonial de sus o e os. Du an e los años 70 abunda on
las imágenes del o e o El Co dobés con
su
aman e y sus dos
hijos bas a dos.
Aunque a menudo se compa an y con unden los dos
g an-
des ca ac e es de España, don Juan y el o e o, se igno an las
simili udes
en
la elación con sus íc imas. Pa a el in que
pe si-
go aquí bas a con eco da que
don
Juan
(en
su papel de
no io
comp ome ido) bu la a las muje es; el o e o bu la al o o (o i-
ginalmen e, como
un
no io an es de la boda).
Que yo sepa, sólo hay un comen a is a de o os b a os
que
haya is o el e en o de la co ida de o os en su esencia unda-
men al y p incipal, como con on ación en e a ón y hemb a.
En
su
lib o Desde el Espec áculo a la T i ialización (1961), el soció-
logo español Tie no Gal án dedica unas páginas al comen a io
de
la co ida de o os. Dice que el español, conscien e o inconscien-
emen e,
«Ve
el
a o e ó ico con
la
muje en es echa elación
con
la ac i ud del o e o en e al
o o~
En la elación e ó ica la
muje
es is a como una en idad ebelde (b a a) que debe se dominada
po
los
mismos mé odos y écnicas que se emplean en el uedo»
(1961
: 60-61). Según Tie no Gal án, el español e así la conquis-
a y el log o de una muje , como
la
misma cosa que la conquis a y
de o a de un o o b a o.
Tie no Gal án llega a es a conclusión a a és de la obse -
ación de la lengua española. P ime o encuen a una ans e en-
cia
de
los a ibu os del o o a las muje es. Segundo, encuen a
que
el
ocabula io au ino había sido anspues o a las elaciones
en e homb es y muje es, especialmen e las elaciones e ó icas
( e Tabla 1). Es in e esan e esal a que las palab as au inas
usadas pa a los homb es son nomb es conc e os, que se e ie en
a una pa e po una pa e; en con as e, las palab as au inas
que
se aplican a muje es son más concep uales (e.e., adje i os),
el
odo e i iéndose al odo.
240
Ca ie
B.
Douglas
Tabla
l.
Vocabula io au ino empleado en
un
con ex o sexual
Muje es
de apío, bande a, engallada, he moso o o, he mosa muje
de mucha omana
b a o, b a a o o sal aje, muje sal aje
acampana o o con
la
cabeza le an ada,
muje desa ian e
los iene bien pues os cue nos (bien pues os), pechos de
muje (bien pues os)
Homb es
es oque espada, pene
puya pun a de ejón, pene
a a lanza, pene
as ea pasa a
un
o o, maneja a
una
muje
cas iga alancea a un o o desde un caballo
liga con una muje
De las muje es de a ogan e igu as, he mosas y con bue-
nos anda es se suele deci una muje de apío o muje bande a.
Según el dicciona io de la Real Academia apío signi ica
«buena plan a y galla día del o o
de
lidia». A los o os de excep-
cional calidad se les dice de bande a (Tie no Gal án, 1961: 60-
61). En la lis a de exp esiones au inas
de
Cossío , ap endemos
que a la muje is osa y os en osa se le dice engallada, que es el
o o sin miedo con la cabeza hacia a iba. (1969: 60-61). Y a
una
"To o mue o, aca es": una in e p e ación
de
la co ida
de
o os española 241
muje oluminosa
se
le dice de mucha
omana,
los mismos adje-
i os que se emplean pa a desc ibi a
un
o o ue e. A una
muje
ebelde y de di ícil manejo po
un
homb e
se
le
dice b a a (D.
Juan Manuel, 1981: 4). Un o o b a o es el o o sal aje
que
se
emplea en la lidia. Cuando una muje o ece esis encia y oposi-
ción a las demandas explíci as e implíci as de un homb e,
se
dice
que se encampanó, que según el dicciona io de
la
Real
Academia equi ale al o o «que le an a la cabeza, o eciendo
esis encia» (Tie no Gal án, 1961: 61). Cuando la muje iene
pechos a ac i os, se dice que los iene bien pues os, que
es
un
dicho en e los a icionados au inos pa a ensalza a un
pa
de
cue nos que apun an co ec amen e hacia delan e (ibidem).
Las palab as es oque, puya y a a, odas ellas e e idos a
espadas y lanzas, pueden usa se pa a e e i se al pene,
como
mues a Cela (1971: 373, 534, 578) en a ios ejemplos li e a ios.
El e bo cas iga ambién se asplan a de
su
especial signi ica-
do en la lidia a las elaciones amo osas. En la co ida de o os,
cas iga es lo que hace el picado desde el caballo cuando le
cla a al o o su la ga lanza. En
la
elación amo osa, cas iga es
lo que hace un homb e cuando enamo a a una muje po azones
pu amen e egoís as y í olas, po pu a jac ancia (Dicciona io de
la Lengua Española, 1970: 275). T as ea es o o e bo
que
se
emplea esencialmen e an o en el ocabula io au ino como
en
el
de la elación a ón/hemb a. T as ea es
lo
que hace el o e o
cuando obliga al o o a hace exac amen e lo que quie e en los
úl imos pases, cada cual más con enido que el an e io , an es de
ma a lo. En la elación sexual as ea se e ie e a la habilidad de
un homb e pa a maneja a una muje (Dicciona io
de
la Lengua
Española, 1925: 1193).
En
la
li e a u a española hay abundan es mues as de con-
e saciones donde se equipa an las muje es y los. o os.
José
Al onso cuen a po ejemplo, que cuando dos muje es discu ían
sob e cuál de ellas iba a baila con Manolo, un o e o amoso.
242 Ca ie
B.
Doug
las
Riendo, Manolo les dice,
Vais
a se unos miu as pa a mi
( eco
-
da que miu as es la ganade ía con los o os de epu ación más
emible (1969: 96).
O o o e o, al se p egun ado sob e su ganade ía p e e ida,
espondió: «¡La que die a unos ejempla es an he mosos
como
la
paya que enemos delan e!» e i iéndose a una muje a ac i a y
olup uosa que es aba allí (Al onso, 1969: 41). Cela ci a
una
con-
e sación de una no ela de Al a o Re ano en la que hablan dos
p os i u as: «¡Ay! chica
...
cuando eo a
un
muchacho de ein e
años en el uedo ... me e le la espada a un o o has a el puño pien-
so ... quién uese un o o». Las muje es
en
gene al són enidas po
c ia u as pelig osas, pe o pa a los o e os son especialmen e peli-
g osas po que disminuyen la o aleza in e io del o e o, debili-
ándole. «En e los o e os, las muje es han causado
más
desg acias que los cue nos de la bes ia» (A miñan, 1953: 141).
El
ac o inal de
la
co ida de o os ecalca los oles sexuales
de los dos p o agonis as en
eÍ
uedo. Tie no Gal án señala
que
la
sue e de a as (cuando se pica al o o desde el caballo) e oca
nume osas imágenes e ó icas, pe o que
la
pa e de la co ida
con
imágenes e ó icas casi uni e salmen e econocidas son los úl imos
pases de cie e, a cual más con enido que el an e io , y la mue e
inal (1961: 61). El o e o suele ci a al o o pa a que embis a
con
mo imien os sexuales, inci ando al animal median e golpes pél i-
cos, con sus geni ales moldeados en la aleguilla, es o es, el cal-
zón que se suje a median e i an es. El o e o iene que deja
que
el o o pase lo más a imado a él que sea posible y iene que
man-
ene se i me en su si io e inclina el o so más y más hacia el
o o
has a el pun o de deja que los cue nos
le
desga en la opa.
El
ance del encuen o ísico du an e
el
pase nos lle a a la culmina-
ción del espec áculo. El c í ico au ino José Al onso (1969) ci a
de
Mon he land, una especie de Hemingway ancés, en su no ela
sob e el o eo, Les Bes iai es, po
su
insupe ada na ación de
los
úl imos pases. Mon he land pa angonaba consis en emen e
al
o o
"To o mue o, aca
es"
: una in e p e ación
de
la co ida de o os española
243
con las hemb as y desc ibía el úl imo e cio
de
la
lidia:
«Empezó
ayéndose al o o más ce ca, como si uese una muje . Y
ese
acue do en e el homb e y la bes ia, cuando el homb e se
inse a
en e los mo imien os del animal, cada cual llenando el
espacio
del o o, e a
la
abulosa pa eja
que
ejecu a una danza nupcial» ·
(Mon he land ci ado po Al onso 1969: 37). Hay un dicho
popu-
la en España, que se lee en azulejos y en ja as de ce ámica:
«Pa a
o ea y pa a casa se hay que a ima se» (Fig. n.º 94).
Fig. n.º 94.- Mon he land:
To e o
desnudo, dibujo. Apud Ma ínez-
No illo,
A.
(1988): El Pin o y
la
Tau omaquia, Mad id, Tume .
Pa a ma a , el o e o lle a
la
espada de hoja la ga
en
su
mano de echa y con la mano izquie da sos iene
la
mule a que a ae
al o o, con
la
cabeza agachada, hacia él. Amaga y le en a al o o,
me iendo
la
hoja en e los cue nos y en e las pale illas del animal.
Los cue nos del o o son en e dad mo í e os, aún ga an es
pos-
ime os del hono .
Es
un hecho social bien sabido que c uza
po
encima y en e los cue nos del o o es la única o ma de ma a
bien
a un o o en es e espec áculo. Hace lo así demues a el alo
eal

244 Ca ie B.
Douglas
de un homb e, y hoy en día se hacen muchas e e encias a
es o
en
el lenguaje dia io: en e los cue nos del o o
es
es a en
g an
peli-
g o. Si el ac o de ma a es me á o a del ac o sexual, hay pocas
dudas sob e el simbolismo de los cuemos.36
En España se ele isan egula men e las co idas
de
o os,
y se mues a el momen o de en a a ma a epi iendo una y o a
ez la secuencia: la hoja del o e o en a y sale, en a y sale, en a
y sale, pa a que lo ea odo el mundo;
una
especie
de
copulación
ele isada. Mon he land (1926: 268) desc ibió explíci amen e los
espasmos de mue e del o o como el place sexual del o gasmo,
una ecuación común en o os con ex os sociales (Fig. n.º 95).
El inal inexo able del o o en
una
plaza es la mue e.
Aunque su lucha haya sido he oica y pu a, nunca sale i o del
uedo. El o o puede log a he i o
- a a
ez-
ma a a su ag eso ,
pe o exis e una o ma de impe a i o social que exige enmenda
es a up u a de la je a quía na u al y necesa ia, y en onces sald á
o o o e o que se enca ga de acaba
con
el o o. La mue e es
implíci a cada ez que un o o en a en un uedo o icial.
No
se
puede dedica a la c ianza po que aho a se ha hecho demasiado
36 La signi icación de los cue nos es uno más de los asun os no esuel os
en la e nología medi e ánea. Es á cla o que
el
ges o de pone
la
mano a
modo
de
unos cue nos de ás de la cabeza de un homb e implica que és e ha sido engañado
y alude a los cue nos del macho cab ío (cab ón). P obablemen e, odos
Jos
cue -
nos son glosados en es e signi icado. Pi -Ri e s (1966: 46) a guye que los cue -
nos son símbolo álico y signo del Diablo. B andes (1980: 87-91) e u a esa idea
diciendo que la cab a
y,
po consiguien e, los cue nos de cab a, son un símbolo
emenino. De mane a que, según la in e p e ación de B andes, ene cue nos
es
una
eminización del macho
(y
de ahí su ho o ). Du an e 5.000 años de la his o ia del
Medi e áneo, los cue nos se han usado como equi alen es de los pechos
de
la
hemb a. En España he podido euni muchos ejemplos de mani es ación de es a
e e encia, o inculación, en e las ub es emeninas y los cue nos del o o. S anley
Whalens me ha con ado que en la simbología psicológica de la co ida de o os,
cuando el o e o en a a ma a al o o sus cue nos se ían una ep esen ación
de
la
agina den ada.
"To o
mue o,
aca es":
una
in e p e ación
de
la
co ida
de
o os
española
245
pelig oso. El o o ya
no
es i gen a
la
capa y no pod á ya
nunca
maneja se bien.
CONCLUSIÓN
Pa a comp ende la co ida de o os y su pode osa
pene-
ación en pa es de la ida española, c eo que hay que mi a a la
ida del o o y cen a se en la elación en e el o e o
(o
los
hom
-
b es en gene al) y el o o, la cual pa angona cla amen e Ja
que
--
~-
·-
-
#"
,.
.
~
Fig. n.º 95.- Ba be á Masip (Fo .):
'El
Tig e de Ruza a encunándose
en
la
sue e de ma a ; 1927. Apud Sánchez Vigil y Du án Blázquez (1999):
An ología
de
la o og a ía au ina (1839-1939), Mad id, Espasa, 252.
exis e en e homb es y muje es. El o o no es
hemb a.37
Más
bie
n,
en la elación con el o e o iene la misma posición es uc-
u al que la de la muje en la elación en e los sexos del Código
del Hono . Es a analogía, sin emba go, no es mani ies a. El sexo
del o o enmasca a e icazmen e la homología subyacen e y
de
37
De hecho, en o os con ex os,
el
o o po si solo es sup emamen e mas-
culino.
246
Ca ie B.
Doug
las
es e modo man iene i o el pode oso a ac i o del espec áculo
de la co ida de o os. Lé i-S auss (1966) pene a hábilmen e
es a supe icialidad, mos ando que es posible elaciona a los
di e en es sexos de una misma especie (homb e y muje )
con
las
elaciones del mismo sexo pe o dis in a especie ( o e o y o o).
La co ida de o os no es una
me a
ep esen ación
de
la
elación ap opiada en e los sexos, sino que se ex iende a odos
los signi icados sociales
(y
a las ambigüedades) del hono .
Si
la
co ida de o os es una me á o a de las elaciones sociales en
España, su mensaje es que p e e encia
es
más pode osa
que
i -
ud. Es o es lo que hace que la co ida
de
o os aba que an o. En
la analogía en e los sexos y la co ida
de
o os, o o = hemb a =
i ud = igualdad, y o e o = a ón = p ecedencia = je a quía; la
es uc u a social se basa ealmen e en je a quía,
no
en igualdad
(que es sac i icada), pe o el hono con iene a ambas.
La co ida de o os no sólo ope a en el ni el indi idual,
sino que ambién si e pa a legi ima o c i ica a una sociedad de
di isiones je á quicas. El hono , lo que es á en juego en
el
uedo,
es
un
alo acep ado po odas las clases.
El
hono , pa a los hom-
b es, iene el ambiguo, doble signi icado an o de igualdad
como
de
je a quía, mien as que en las elaciones en e los sexos, el
hono es ablece una desigualdad na u al. Se puede deci que
mien as no odos los homb es españoles acep aban la je a quía
social, acep aban sin acilación la je a quía sexual. Las clases
al as sin duda dis u aban de la co ida
de
o os como una me á-
o a elada de la elación en e los sexos y usaban la elación
en e los sexos como me á o a
de
la elación en e las clases; su
de inición de hono (= p e e encia) eúne odo es o en un ha illo.
Tynan (1955: 41) lo pone así: «Pa a odo el que c ee en la
je a
-
quía, la co ida de o os no equie e explicación. El in e io iene
que se gobe nado po el supe io ».
En
con as e, desde
el
siglo
XVII las clases in e io es han echazado la je a quía social, ide-
ológicamen e al menos, sin deja de acep a la je a quía sexual.
"To o mue o, aca
es":
una in e p e ación
de
la co ida de o os española
247
Aunque la elación en e homb e y muje pa angona a la de
o e-
o y o o, es aho a
el
i uoso mozo humilde o incluso el
gi ano
el que gana hono en la plaza.
Es e doble signi icado de hono
es
la cla e de la co ida de
o os. La elación a ón/hemb a, aunque básica, es una p oyección
de la elación del indi iduo con la sociedad, en la que el
hono
es
el idioma más comp ensi o. La mejo o ma de esumi una co i-
da es diciendo que es un mo imien o de hono a hono es.
La
co ida de o os o icial
se
denomina en España
ies a
naciona[.38
La
medida del apoyo popula con que cuen a
a ía
en e las egiones, pe o
la
co ida de o os iene luga en
odo
el país,
al
menos en las p incipales ciudades y en muchos
pue-
blos pequeños du an e sus. ies as anuales (Fe nández Figue oa,
1964: 199). Las exp esiones elacionadas con la co ida
de
o os abundan li e almen e en
la
lengua cas ellana (Cossío,
1964).
La
imagine ía o e a se usa cons an emen e en odas las
ace as de
la
ida nacional, desde el a e y la li e a u a a la
polí-
ica. Los pe iódicos y e is as de mayo di usión dedican
oda-
ía al espec áculo una o dos páginas de c ónicas y c í icas
au inas cada semana en p ima e a y e ano. Eugenio Noel,
un
aná ico de ac o de la co ida de o os, lo
ha
dicho:
«es
el
único ínculo de unión en e las egiones y es capaz de ans-
o ma a un andaluz en asco, a
un
español de Ex emadu a
en
uno de Ca aluña, a un ca alán en andaluz» (en Fe nández
Figue oa, 1964: 170). Como juego a is oc á ico ue impues o
(o dado) po el meollo de la sociedad cas ellana (los nobles) al
es o de las clases. Como espec áculo plebeyo aún si e,
sin
sabe lo, pa a .p omo e
je a quía
y así se un e icaz símbolo
nacional donde una egión (y clase) domina al es o.39
38
Ve sup a no a
8.
39 Aunque Mad id no p oduce muchos o e os na i os,
un
o e o iene
que
o ea en la Plaza de las Ven as de Mad id, y o ea bien, si quie e gana ama y
epu ación.