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Desarrollo cerebral y asunción de riesgos durante la adolescencia

Abstract

La reciente utilización de técnicas de resonancia magnética ha proporcionado una información muy interesante acerca de los cambios que tienen lugar en el cerebro durante los años de la adolescencia. Estos cambios afectan fundamental a la corteza prefrontal, estructura fundamental en muchos procesos cognitivos y que experimenta un importante desarrollo a partir de la pubertad que no culmina hasta los primeros años de la adultez temprana. Otros cambios afectan al circuito mesolímbico, relacionado con la motivación y la búsqueda de recompensas, que va a verse influido por las alteraciones hormonales asociadas a la pubertad. Como consecuencia de esas modificaciones, durante los primeros años de la adolescencia se produce un cierto desequilibrio entre ambos circuitos cerebrales, el cognitivo y el motivacional, que puede generar cierta vulnerabilidad y justificar el aumento de la impulsividad y las conductas de asunción de riesgos durante la adolescencia. Estos hallazgos y sus implicaciones prácticas para la educación y la política social son presentados y discutidos en este artículo.

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Desarrollo cerebral y asunción de riesgos durante la adolescencia

Author: Oliva Delgado, Alfredo
Publisher: Universidad de Sevilla
Year: 2012
Source: https://idus.us.es/bitstreams/c0b6d9ec-e555-4658-bc3c-143756189325/download
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Colegio O icial de Psicología de Andalucía Occiden al,
Uni e sidad de Cádiz, Uni e sidad de Có doba,
Uni e sidad de Huel a y Uni e sidad de Se illa
Apun es de Psicología, 2012, Vol. 30 (1-3), págs. 477-486
Núme o especial: 30 años de Apun es de Psicología
ISSN 0213-3334
La adolescencia como e apa con lic i a
El deba e sob e la na u aleza más o menos con lic i-
a de la adolescencia ha es ado p esen e en la psicología
desde que, a p incipios del siglo pasado, G. S anley Hall
plan ease su isión de es a e apa e o lu i a como pe iodo
de s o m and s ess. A lo la go de los úl imos 100 años, se
han ido sucediendo plan eamien os eó icos que han os-
cilado en e la isión umul uosa y con lic i a de au o es
como Anna F eud o Pe e Blos y las concepciones más op-
imis as que han cues ionado la eo ía del s o m and s ess.
A pesa de que esa imagen nega i a sigue es ando p esen e
en la sociedad ac ual (Casco, & Oli a, 2004), la e idencia
empí ica acumulada a lo la go de las úl imas décadas no
apoya esa isión y p esen a una ealidad menos d amá ica
de es e amo del ciclo i al. No obs an e, aunque muchos
chicos y chicas a a iesan la adolescencia sin expe imen-
a especiales di icul ades, puede a i ma se que du an-
e es os años aumen an los p oblemas en es á eas: los
con lic os con los pad es (Lau sen, Coy, & Collins, 1998;
Pa a y Oli a, 2007), la ines abilidad emocional (La son,
& Richa ds, 1994) y, sob e odo, las conduc as de iesgo
(A ne , 1999).
Los modelos de la adolescencia como pe iodo con lic-
i o han a ibuido a los cambios ho monales de la pube ad
un ol des acado en el su gimien o de es os p oblemas. Sin
emba go, algunos es udios ecien es han cues ionado es a
in luencia, ya que han en con ado e ec os di ec os muy
Desa ollo ce eb al y asunción de
iesgos du an e la adolescencia
Al edo OLIVA DELGADO
Uni e sidad de Se illa
Resumen
La ecien e u ilización de écnicas de esonancia magné ica ha p opo cionado una in o mación muy in e esan e
ace ca de los cambios que ienen luga en el ce eb o du an e los años de la adolescencia. Es os cambios a ec an
undamen al a la co eza p e on al, es uc u a undamen al en muchos p ocesos cogni i os y que expe imen a un
impo an e desa ollo a pa i de la pube ad que no culmina has a los p ime os años de la adul ez emp ana. O os
cambios a ec an al ci cui o mesolímbico, elacionado con la mo i ación y la búsqueda de ecompensas, que a a e se
in luido po las al e aciones ho monales asociadas a la pube ad. Como consecuencia de esas modi icaciones, du an e
los p i me os años de la adolescencia se p oduce un cie o desequilib io en e ambos ci cui os ce eb ales, el cogni i o
y el mo i acional, que puede gene a cie a ulne abilidad y jus i ica el aumen o de la impulsi idad y las conduc as
de asunción de iesgos du an e la adolescencia. Es os hallazgos y sus implicaciones p ác icas pa a la educación y la
polí ica social son p esen ados y discu idos en es e a ículo.
Palab as cla e: adolescencia, desa ollo ce eb al, co eza p e on al, asunción de iesgos.
Abs ac
Recen ly, he use in neu oscience esea ch o Magne ic Resonance Imaging has gene a ed e y in e es ing da a
abou changes in he b ain du ing he yea s o adoles cence. Those changes occu mainly in he p e on al co ex, a b ain
egion, in ol ed in many cogni i e p ocesses, ha expe iences an impo an de elopmen a e pube y and which does
no ma u e ully un il ea ly adul hood. Also, he mesolimbic dopamine ewa d ci cui y expe iences signi ican changes
due o ho monal ac i i y du ing pube y.
As a consequence o hose changes, du ing ea ly adolescence a ises a lack o balance be ween he cogni i e and
mo i a ional b ain sys ems. This imbalance could c ea e a ce ain ulne abili y du ing adolescence ha jus i y he
inc ease in some beha iou s such as impulsi i y and isk- aking. Those inding and some p ac ical applica ions o
educa ion and social policy a e p esen ed and discussed.
Key wo ds: Adolescence, B ain de elopmen , P e on al co ex, Risk- aking.
Re e encia de la publicación o iginal: Oli a Delgado, A. (2007). Desa ollo ce eb al y asunción de iesgos du an e la adolescencia. Apun es de
Psicología, 25 (3), 239-254.
478 Apun es de Psicología, 2012, Vol. 30 (1-3), 30 años de Apun es de Psicología, págs. 479-486.
A. Oli a Delgado Desa ollo ce eb al y asunción de iesgos du an e la adolescencia
pequeños de and ógenos y es ógenos sob e la conduc a
adolescen e (G abe , & Books-Gunn, 1996; Spea , 2007a).
Po o o lado, y sin ol ida el impo an e papel que des-
empeñan los ac o es socio-cul u ales (Oli a, 2003), han
apa ecido en escena nue os p o agonis as que compi en
se iamen e con las ho monas po asumi ese papel es ela .
Nos es amos e i iendo a los cambios ce eb ales que ie-
nen luga du an e la segunda década de la ida (Giedd e
al., 1999). En es e a ículo expond emos los p incipales
cambios neu o lógicos y su in luencia sob e el su gimien o
y man enimien o de las conduc as de asunción de iesgos
du an e la adolescencia.
La madu ación del ce eb o
La idea de que el ce eb o con inúa desa ollándose
después de la in ancia es ela i amen e nue a. Los es u-
dios ealizados con animales, p ime o, y con humanos,
más a de, habían e elado los impo an es cambios que
enían luga en el ce eb o in an il en los p ime os meses
de ida y que jus i icaban su eno me plas icidad (Hubel,
& Wiesel, 1962; Kuhl, Williams, Lace da, S e ens, &
Lindblon 1992). Así, a pesa de que el núme o de neu-
onas no expe imen a cambios impo an es, desde el mis-
mo momen o del nacimien o comienzan a es ablece se
nue as conexiones en e neu onas. Se a a de un p oceso
de a bo ización o sinap ogénesis que a a c ea un núme o
excesi o de conexiones, de al o ma que a los pocos me-
ses es e núme o se á muy supe io al de las exis en es en
el ce eb o adul o. Es e pe iodo emp ano de p oli e ación
sináp ica, de a ios meses de du ación, es seguido po o o
que se p olonga has a el inal de la in ancia y en el que se
eliminan aquellas conexiones que no se usan, quedando
educido el núme o de sinapsis a los ni eles p opios de la
adul ez. La sup esión de conexiones inac i as se comple-
men a con la mielinización o o ale cimien o de las sinap-
sis que se man ienen y u ilizan, median e el ecub imien o
del axón neu onal con una sus ancia blanca aislan e –mie-
lina– que inc emen a la elocidad y la e icacia en la ans-
misión de los impulsos eléc icos de una neu ona a o a
(Blakemo e, & Choudhu y, 2006). Todo es e p oceso no
es independien e del con ex o, y se e á in luido po las
expe iencias i idas po el suje o, lo que e leja la eno -
me plas icidad del ce eb o humano pa a adap a se a las
ci cuns ancias ambien ales exis en es en un de e minado
momen o.
Has a hace bien poco se pensaba que los cambios a i-
ba desc i os enían luga du an e la p ime a década de la
ida, de o ma que la a qui ec u a ce eb al es aba de inida
al llega la pube ad. Sin emba go, hoy día en nume o sos
abajos cien í icos se indica que si bien es o es cie o pa a
muchas zonas ce eb ales, o as con inúan desa ollándose
du an e la adolescencia. Los p ime os es udios lle ados
a cabo con ce eb os pos mo en indica on que la co e-
za p e on al expe imen aba cambios impo an es as la
pube ad, ya que exis ían impo an es di e encias en es a
zona en e los ce eb os de niños, adolescen es y pe sonas
adul as (Hu enloche , 1979). Más ecien emen e, la u i-
lización de écnicas de esonancia magné ica ha apoyado
los esul ados de los es udios pos mo em, indicando un
desa ollo o madu ación a día de algunas zonas ce eb a-
les, undamen almen e de la co eza p e on al, que no
culmina has a la adul ez emp ana (Giedd e al., 1999).
Es os es udios encuen an que en la zona p e on al la sus-
ancia g is aumen a has a los 11 años en las chicas y los
12 en los chicos pa a dismi nui después, lo que sin duda
es á e lejando el es ablecimien o de nue as sinapsis en
esa zona en la e apa inmedia amen e an e io a la pube ad
y su pos e io eco e, en una secuencia que a desde la
co eza occipi al has a la on al (Gog ay e al., 2004) y
que a ec a p incipalmen e a conexiones de ipo exci a o io
(Spea , 2007b). Jun o a es e p oceso de poda, el aumen o
lineal de la sus ancia blanca a lo la go de la adolescen cia
indica la mielinización p og esi a de las conexiones neu-
onales, an o en la co eza on al como en las ías que la
unen a o as zonas ce eb ales. Todos es os cambios en el
có ex p e on al conlle an una ac i ación menos di usa y
más e icien e en es a zona du an e la ealización de a eas
cogni i as (Du s on e al., 2006). Po lo an o, las zonas
ce eb ales más mode nas desde el pun o de is a ilogené-
ico, como la co eza p e on al, son ambién las úl imas
en comple a su desa ollo on ogené ico, que no conclu-
ye has a la e ce a década de la ida. En cambio, aquellas
que sopo an unciones más básicas, como las mo o as o
senso iales, madu an en los p ime os años de la in ancia
(Gog ay e al., 2004).
Si enemos en cuen a el impo an e papel que la co e-
za p e on al iene como sopo e de la unción ejecu i a y
de la au o egu lación de la conduc a (Spea , 2000; Rubia,
2004; Weinbe ge , El e ag, & Giedd, 2005), es azonable
pensa en una elación causal en e es os p ocesos de desa-
ollo ce eb al y muchos de los compo amien os p opios
de la adolescencia, como las conduc as de asunción de
iesgos y de búsqueda de sen saciones. Po o a pa e, e-
sul a e iden e el alo adap a i o que iene el hecho de que
du an e la adolescencia se p oduzca un eco e acusado de
conexiones neu onales y que la plas icidad ce eb al sea
impo an e du an e es os años. Es o implica un modelado
casi de ini i o del ce eb o pa a adap a lo a las ci cuns-
ancias ambien ales p esen es en es a e apa, que pueden
di e i de las de la in ancia y se más pa ecidas a aquellas
que an a acompaña al suje o a lo la go de la ida adul a
(Spea , 2007b).
Jun o a la madu ación del lóbulo p e on al hay que
esal a o o enómeno al que se ha p es ado menos a en-
ción pe o que e is e ambién una g an impo ancia, se
a a de la p og esi a mejo a en la conexión en e es e
lóbulo, conc e amen e la co eza o bi o- on al, y algunas
es uc u as límbicas como la amígdala, el hipocampo y el
núcleo caudado. Aunque la a qui ec u a neu onal de es as
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A. Oli a Delgado Desa ollo ce eb al y asunción de iesgos du an e la adolescencia
es uc u as límbicas es á bas an e a anzada en la in an-
cia emp ana, no puede deci se lo mismo de su conexión
con el á ea p e on al, que i á madu ando a lo la go de la
segunda e apa de la ida, y supond á un impo an e a an-
ce en el con ol cogni i o e inhibición de las emociones
y la conduc a (Goldbe g, 2001). Es o a a implica que
muchas de las epues as emocionales au omá icas, de-
pendien es de es as egiones, pasa án a es a más con o-
ladas po la co eza p e on al, lo que con ibui á a una
disminución de la impulsi idad p opia de la adolescencia
em p ana (Weinbe ge , e al., 2005). Además, es impo -
an e señala que en la medida en que se aya p oduciendo
es a in eg ación en e di e en es es uc u as ce eb ales, las
espues as del adolescen e an e dis in as si uaciones o es-
ímulos es a án basadas en el abajo conjun o de di e sas
á eas. Si a p in cipios de la adolescencia la au o egulación
conduc ual dependía de o ma exclusi a de un inmadu o
có ex p e on al, a inales de es a e apa, y en la adul ez,
la esponsabilidad del con ol es a á epa ida en e a ias
á eas ce eb ales, lo que la hace más e icaz (Luna e al.,
2001).
En el adolescen e, la desconexión en e es as á eas ce-
eb ales se mani ies a en es pues as más disociadas. Así,
en bas an es ocasiones en que se ía con enien e una es-
pues a acional, chicos y chicas pueden ac ua de o ma
muy impulsi a y emocio nal, siguiendo los dic ados las
es uc u as subco icales y con una escasa in e ención de
la co eza p e on al (Eshel, Nelson, Blai , Pine, & E ns ,
2007). Sin emba go, en si ua ciones de mucho iesgo en
que una espues a isce al inmedia a de e i ación o huida
se ía más e icaz, se demo an p olongadamen e en azona-
mien os p olijos que impiden una ápi da ac uación. Al me-
nos eso puede deduci se de los iempos de eacción más
p olongados y de la mayo ac i ación p e on al que ex-
hiben los adolescen es, en compa ación con los más co -
os de los adul os, an e dilemas que p esen an si uaciones
de mucho pelig o, como nada en e ibu ones (Bai d, &
Fugel sang, 2004).
La co eza p e on al y la egulación de la conduc a
adolescen e
Los es udios ealizados con animales, el análisis de
los sín omas que esul an de las lesiones en la co eza p e-
on al su idas po humanos y la u ilización de écnicas
de eso nancia magné ica nos han pe mi ido conoce con
cie o de alle cuáles son sus unciones. An onio Damasio
(1994) expone en su ob a El e o de Desca es las a-
cul ades men ales que dependen del lóbulo on al, en e
las que des aca la capacidad pa a con ola los impulsos
ins in i os, la oma de decisiones, la plani icación y an ici-
pación del u u o, el con ol a encional, la capacidad pa a
ea liza a ias a eas a la ez, la o ganización empo al
de la conduc a, el sen ido de la esponsabilidad hacia sí
mismo y los demás o la capacidad empá ica. An e es as
acul ades, no es so p enden e que Damasio conside e al
lóbulo p e on al como la sede de la mo alidad, o que el
neu opsicólogo uso Lu ia (1966) se e ie ese a él como
“el ó gano de la ci ilización”.
El é mino de unción ejecu i a hace e e encia a
muchas de las capacidades que nos pe mi en con ola
y coo dina nues os pensamien os y conduc as y que
expe imen an un cla o a ance en la segunda década de la
ida. En los adolescen es, la inmadu ez del lóbulo on al
les hace más ulne ables a allos en el p oceso cogni i o
de plani icación y o mulación de es a egias, que equie e
de una memo ia de abajo que no es á com ple amen e de-
sa ollada en la adolescencia (Swanson, 1999). También
in lui á en los e o es de pe se e ancia, que son ecuen es
en los adolescen es que ealizan a eas en las que una egla
ap endida debe se modi icada pa a ajus a la a las nue as
ci cuns ancias, o en la in e upción de la conduc a una ez
alcanzada la me a pe seguida. Es as limi a ciones pueden
jus i ica la igidez compo a men al que suelen mos a
muchos chicos y chicas, sob e odo en los p ime os años
de la adolescencia. La capacidad pa a con ola e inhibi
espues as i ele an es o inadecuadas a a depende igual-
men e de unciones am bién elacionadas con la co eza
p e on al, como la a ención sos enida, aún en p oceso de
desa ollo du an e la adolescencia (Klen be g, Ko kman,
& La í-Nuu ila, 2001; León-Ca ión, Ga cía-O za, &
Pé ez-San ama ía, 2004).
El papel que desempeña la co eza p e on al, conc e-
amen e la en omedial, en la oma de decisiones, se ha
pues o de mani ies o en los es udios con pacien es que p e-
sen an lesiones en dicha zona, ya que es os suje os ienen
di icul ades pa a an icipa las consecuencias u u as, an-
o posi i as como nega i as, de su conduc a y alo a los
iesgos de una si uación (Becha a, Damasio, & Damasio,
2000). Esa elación con la oma de decisiones des aca la
ele ancia que la inmadu ez p e on al iene pa a en ende
la mayo impulsi idad e implicación de chicos y chicas
adolescen es en conduc as de iesgo elacionadas con la
sexualidad, el consumo de d ogas o los compo amien os
an isociales.
Más allá de ese con ol de la unción ejecu i a, algu-
nos es udios ecien es han encon ado e idencia sob e la
implicación de la co eza p e on al en o as capacidades
elacionadas con la cognición social, ales como la au o-
conciencia (Ochsne , 2004), la empa ía, la adopción de
pe spec i as o la eo ía de la men e (F i h, & F i h, 2003).
Así, es as unciones ambién an a expe imen a un cla o
a ance du an e la adolescencia, lo que a a a o ece en
chicos y chicas un compo amien o in e pe sonal cada ez
más a anzado.
Si la co eza p e on al dis a mucho de habe ma-
du ado po comple o al inicio de la adolescencia, es de
espe a que, al como he mos comen ado, las acul ades
que dependen de ella p esen en algunas limi aciones en
ese momen o, pe o que ayan mejo ando con el a ance de
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A. Oli a Delgado Desa ollo ce eb al y asunción de iesgos du an e la adolescencia
la adolescencia. En es e sen ido, al como habían desc i-
o Inhelde y Piage (1955), la compe encia cogni i a del
adoles cen e expe imen a un desa ollo impo an e du an e
los años de la adolescencia emp ana y media, y muchas
de las habilidades a iba mencionadas hab án alcanzado
en la adoles cencia media un buen ni el de desa ollo.
Cie amen e, las habilidades de azonamien o lógico de
los chicos y chicas de 15 años son compa ables a las de
los adul os, y en la mayo ía de es udios se han obse ado
pocos cambios a pa i de esa edad, especialmen e en la
pe cepción de los iesgos de i ados de algunas conduc as
o en la e aluación de los cos es y bene icios de algunas
ac i idades (S einbe g, 2005).
Sin emba go, a pesa de los a ances en compe en-
cia cogni i a y en la oma de decisiones de ec ados en la
mayo ía de es udios, los chicos y chicas que a a iesan
la adolescencia media y a día man ienen su p e e encia
po la búsqueda de nue as sensaciones y con inúan impli-
cándose en muchas conduc as de iesgo (Reyna y Fa ley,
2006). Es a apa en e pa adoja puede es a elacionada con
el en oque me odológico que se suele emplea pa a el es-
udio de la oma de decisiones en si uaciones de iesgo,
que iene poca semejanza con lo que ocu e en la ida eal
y, po ello, una escasa alidez eco lógica. Como ha seña-
lado S einbe g (2004), los psicólogos es udiamos las con-
duc as de iesgo en si uaciones de labo a o io en las que se
p esen an a los adolescen es algunos dilemas o si uaciones
hipo é icas, y se les p egun a sob e el iesgo que conlle an
y po cuál se ía su compo amien o más p obable en es os
escena ios. Es e iden e que en el mundo eal las si uacio-
nes no son hipo é i cas, y es más ácil, po ejemplo, pa a
pa a coloca se un p ese a i o en una si uación ic icia
que en la eal. Además, hay que des aca que es as si ua-
ciones de labo a o io es án diseñadas pa a minimiza la
in luencia de las emociones en la oma de decisión, y, en
odo caso, la emoción dominan e se ía la ansiedad, po su
simili ud con una si uación de examen. En cambio, en la
ida eal es más p obable que el adolescen e se encuen e
en una si uación de mayo ac i ación emocional o eu o-
ia. Si la eu o ia puede impulsa al ado lescen e a asumi
iesgos mayo es, no puede deci se lo mismo de la ansie-
dad que iende a p o oca el e ec o con a io. Finalmen e,
si en el labo a o io los suje os son es udiados de o ma
indi idual, en la ida eal las conduc as de iesgo, como
el consumo de d ogas o las ac i idades delic i as, suelen
da se en com pañía de los iguales. Como ha demos ado un
es udio ecien e que u ilizó una a ea en la que los pa ici-
pan es simulaban conduci un coche (Ga dne y S einbe g,
2005), los adolescen es suelen asumi más iesgos cuando
es án acompañados que cuando es án solos. Sin emba go,
en pe sonas adul as no se obse ó esa in luencia ins igado-
a de los iguales. En los apa ados siguien es, a a e mos
de a oja alguna luz sob e las causas de es os compo -
amien os, haciendo e e encia al papel que desempeñan
o os ci cui os ce eb ales. Conc e amen e a los enca gados
del p ocesamien o de las ecompensas y de la in o mación
socio-emocional en la oma de decisiones del adolescen e.
Los ci cui os ce eb ales elacionados con la mo i ación
y la ecompensa
La inmadu ez de la co eza p e on al en la adoles-
cencia, sob e odo en su e apa inicial, y la impulsi idad
que lle a asociada con ibuyen a explica la mayo impli-
cación en conduc as de iesgo du an e es e pe iodo. Sin
emba go, siguiendo esa lógica, los niños, que p esen an
una inmadu ez p e on al aún mayo , debe ían mos a se
aún más a ies gados, algo que no ocu e. Po o o lado, ya
hemos comen ado como el desa ollo de nue as compe-
encias cogni i as que se p oduce a pa i de los 15 ó 16
años no lle a apa ejado una disminución de las conduc as
de iesgo. Po lo an o, es p eciso encon a o os ac o es
adicionales que jus i iquen el compo amien o a iesgado
de muchos adolescen es.
Aunque algunos au o es, como Elkind (1967), han
a ibuido al adolescen e un sesgo op imis a que le lle a
a conside a se in ulne able e in a alo a las consecuen-
cias nega i as de i adas de sus decisiones, la ealidad es
que esa eo ía de la ábula pe sonal ha ecibido un es-
caso apoyo empí ico y, po el con a io, los adolescen es
suelen e se más ulne ables que los adul os y sob es i-
man algunos iesgos, aunque pueden in a alo a algunos
e ec os pe judiciales a lo la go plazo (Halpe n-Felshe y
Cau man, 2001; Weins ein, Slo ic y Gibson, 2004). En
consecuencia, no pa ece que los adolescen es engan una
meno conciencia sob e las con secuencias nega i as que
pueden ene sus compo amien os de iesgo.
No es nues a in ención in a alo a el papel que des-
empeñan muchos ac o es de ipo social y cul u al en el
su gimien o y man enimien o de las conduc as de iesgo
adolescen e. Sin emba go, nues o obje i o en es e a ículo
es des aca el papel de a ia bles elacionadas con el desa-
ollo ce eb al, po lo que end emos que segui buscando
o os ac o es adicionales a la inmadu ez de la co eza p e-
on al. Como apun an muchos es udios ecien es, el can-
dida o a desempeña ese papel que ha ecibido un mayo
apoyo empí ico es el ci cui o mesolímbico ela cionado
con la mo i ación y la ecompensa, que expe imen a cam-
bios impo an es en la adolescencia emp ana como con-
secuencia de los inc emen os ho monales asociados a la
pube ad. Es e ci cui o u iliza la dopamina como p incipal
neu o ansmiso e incluye las p oyecciones desde el a ea
egmen al en al al cue po es iado (núcleo accumbens y
núcleo caudado), a las es uc u as límbi cas (amígdala) y
a la co eza o bi o- on al (Bu una , 2004). Su ac i ación
como conse cuencia de la implicación del suje o en cie -
as ac i idades ecompensan es como la comida, el sexo
o el consumo de d ogas, p o oca una libe ación de dopa-
mina, especialmen e en el núcleo accumbens, que gene a
una in ensa sensación de place y mo i a al suje o a la
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Apun es de Psicología, 2012, Vol. 30 (1-3), 30 años de Apun es de Psicología, págs. 479-486.
A. Oli a Delgado Desa ollo ce eb al y asunción de iesgos du an e la adolescencia
epe ición de dichas ac i idades. Se a a de un ci cui o
neu onal esencial pa a el ap endi zaje, pues o que con i-
buye a la inculación en e una conduc a y sus consecuen-
cias (Chambe s, Po enza, & Taylo , 2003).
Si la ac i ación del núcleo accumbens ep esen a el
sus a o de los p ocesos de e compensa y de las conduc-
as de ap oximación, la de la amígdala lo se ía del ap en-
dizaje e i a i o an e si uaciones a e si as y asociadas a
emociones nega i as (E ns , Pine, & Ha din, 2006). Es e
ci cui o e i a i o, complemen a io al an e io , supone un
eno conduc ual que e i a al suje o los daños de i ados
de su im plicación en un de e minado compo amien o. No
obs an e, es e modelo supone una cie a simpli icación, ya
que la amígdala ambién es á implicada en el ap endizaje
ape i i o (Be cha a, Damasio, & Damasio, 2003), y lo mis-
mo pod ía deci se del papel del núcleo accumbens en el
e i a i o (Schoenbaum, & Se low, 2003). Ambos sis emas
han sido conside ados po algunos au o es como in eg an-
es de un ci cui o ce eb al a ec i o (Nelson, Leibenlu ,
McClu e, & Pine, 2005) o socio-emocional (S einbe g,
2007), pues o que los mecanismos que subyacen en el p o-
cesamien o de las ecompensas y de la in o mación emo-
cional y social es án in e elacionados. Los cambios que
es e ci cui o expe imen a du an e la pu be ad como con-
secuencia de la p oducción ho monal, son debidos a que
las á eas ce e b ales que lo in eg an es án muy ine adas
po ecep o es de es e oides gonadales, cuya p oducción
aumen a cla amen e con la llegada de la adolescencia.
Los p ime os es udios ealizados con animales indi-
caban que la pube ad aca eaba una disminución de la
ac i ación del ci cui o de ecompensa, ya que, an e cie -
as expe ien cias, hab ía unas asas más bajas de libe ación
de dopamina en el sis ema mesolímbico al p incipio de
la adolescencia (Ta azi, Tomasini, & Baldessa ini, 1999).
Es a meno ac i ación lle a ía a los adolescen es a bus-
ca sensacio nes y ecompensas mayo es e implica se en
conduc as más a iesgadas, en un in en o de compensa el
dé ici dopaminé gico. Expe iencias que pod ían esul a
muy exci an es pa a suje os de o as edades, al adolescen-
e le esul a ían poco es imulan es, como ocu e a quienes
padecen el sínd ome de de iciencia de ecompensa (Spea ,
2000; 2007a).
Es e modelo, cen ado en el dé ici , ha sido cues iona-
do ecien emen e po algunos es udios que han empleado
écnicas de esonancia magné ica con humanos mien as
ealizaban a eas de oma de decisiones, en las que los su-
je os podían ob ene ecom pensas o expe imen a pé di-
das de di e sas magni ud. Algunos de es os es udios han
encon ado una mayo ac i ación mesolímbica, conc e a-
men e del cue po es iado, en adolescen es que en adul os
an e la ob ención o an icipación de ecompensas (E ns e
al., 2005; Gal an e al., 2006; an Leijenho s , C one, &
Bunge, 2006), algo que habían hipo e izado Chambe s e
al. (2003). No obs an e, un es udio ealizado po Bjo k e
al. (2004), compa ando adolescen es y adul os, encon ó
en e los p ime os una meno ac i ación es ia al en an i-
cipación de ganancias en una a ea de incen i os mone a-
ios. Po lo an o, a pesa del mayo apoyo que ha ecibido
el modelo de la hipe exci abilidad, los esul ados aún no
son concluyen es, y pueden es a in luyendo pa áme os
ales como la magni ud de la ecompensa empleada en
cada es udio, ya que es posible que la espues a de los ado-
lescen es, en compa ación con la de los adul os, sea me-
no an e ecompensas de poca en idad pe o mayo an e las
ecompen sas impo an es. Como señala Mo a (2006) exis-
en a ios sis emas neu onales elacio nados con el place
y la ecompensa, unos que se ac i an an e una an icipación
segu a de una ecompensa inmedia a, o os que lo hacen
dependiendo de la expec a i a p oba bilís ica de la misma,
o de las ci cuns ancias cuando se p esen a, o de su alo
ela i o. Es deci a ios sis emas con di e en es i mos
madu a i os y que pueden es a más o menos in luidos po
los cambios ho monales p opios de la pube ad.
En cualquie caso, y a pesa de las di e encias, el mo-
delo del exceso coincide con el del dé ici en p edeci un
aumen o de las conduc as de asunción de iesgos a pa i
de la pube ad, aunque en es e caso se ía la sob eexci ación
del ci cui o mesolímbico dopaminé gico la que lle a ía al
adolescen e a la búsqueda de la no edad y el iesgo, ya que
las ecompensas, especialmen e las inmedia as, eje ce ían
una g an a acción sob e el adolescen e. Po o a pa e, el
sis ema e i a i o se mues a menos sensible, como puede
deduci se de la meno ac i a ción de la amígdala en ado-
lescen es an e las consecuencias nega i as de su conduc a,
lo que in lui á en una meno alo ación de los p obables
iesgos que pueden de i a se de una conduc a. También la
co eza o bi o on al desempeña un papel impo an e en
el es ablecimien o de asociaciones en e la conduc a y sus
consecuencias, po lo que su inmadu ez du an e la adoles-
cencia con i bui ía a explica esa meno es imación de los
iesgos y la p e e encia de los adolescen es po al e na i-
as a iesgadas pe o muy e compensan es sob e o as más
conse ado as (Gal án e al., 2006).
Desequilib io en e el ci cui o mo i acional y el ci cui o
cogni i o
Todo lo expues o has a aho a pone de mani ies o que
du an e la adolescencia se p oduce un desequilib io en e
el ci cui o p e on al cogni i o y el ci cui o mo i acio-
nal mesolímbico, como consecuencia de sus di e en es
i mos de madu ación. Es e úl imo se mues a muy sen-
sible a las in luencias de las ho monas sexuales, po lo
que expe imen a impo an es cambios du an e la pube ad
que inc emen an su capacidad de espues a y exci abili-
dad (Romeo, Richa dson, & Sisk, 2002). En cambio, la
madu ación del ci cui o p e on al es más len a, no se e
acele ada po los cambios ho monales de la pube ad y
depende de la edad y del ap endizaje, no alcanzando su
madu ez has a la e ce a déca da de ida. Es o supone

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A. Oli a Delgado Desa ollo ce eb al y asunción de iesgos du an e la adolescencia
que la adolescencia emp ana es el momen o en el que el
desequi lib io es mayo , con un ci cui o mo i acional muy
p openso a ac ua en si uaciones que puedan depa a una
ecompensa inmedia a y un ci cui o au o egula o io que
aún no ha alcanzado odo su po encial y, po ello, a a
ene muchas di icul ades pa a impone su con ol inhi-
bi o io sob e la conduc a impul si a. Además, como han
plan eado Nelson e al. (2005), exis e una es echa in e-
elación en e los mecanismos ce eb ales que subya cen al
p ocesamien o de las ecompensas y los que se ocupan de
la in o mación social y emocional, po lo que la p esencia
de iguales y las si uaciones con ue e ca ga emocional
an a po encia los e ec os ecompensan es de las conduc-
as de asunción de iesgos haciéndolas más p obables.
Po lo an o, chicos y chicas an a si ua se al inicio
de la adolescencia en una si uación de ex ema ulne a-
bilidad a impli ca se en conduc as de iesgo y de búsque-
da de sensaciones. Incluso pod ía señala se la exis encia
de un cie o e oceso o eg esión compo amen al coin-
cidiendo con la pube ad como consecuencia de la e-
o ganización ce eb al que iene luga en ese momen o
(Sadu ní, & Ros an, 2004). De hecho, se han obse ado
descensos en la ejecución de al gunas a eas de empa eja-
mien o de es ímulos (McGi e n,Ande sen, By d, Mu e ,
& Reilly, 2002), asunción de pe spec i as (Blakemo e, &
Choudhu y, 2006) o econocimien o de os os (Ca ey,
Diamond, & Woods, 1980). Una eg esión conduc ual
semejan e ha sido desc i a coincidiendo con los momen-
os de ees uc u ación neu onal de la p ime a in ancia
(T e a hen, & Ai ken, 2003). Es os e ocesos e olu i os
pod ían ene cie o alo adap a i o, ya que exigi ían una
mayo supe isión de los cuidado es en momen os en los
que el compo amien o de niños y adolescen es conlle a-
ía un mayo iesgo pa a su supe i encia. A pa i de esos
mo men os más complicados de la adolescencia inicial, el
desequilib io se i á educiendo, como consecuencia an o
de una educción en la exci abilidad mesolímbica como
del o alecimien o del con ol co ical.
Si enemos en cuen a el ínculo endo c inológico exis-
en e en e la pube ad y la madu ación del ci cui o mo-
i acional, puede hipo e iza se que aquellos adolescen es
que expe imen an una pube ad p ecoz se encon a án en
una si uación de mayo iesgo, ya que a esa emp ana edad
su co eza p e on al se encon a á aún muy inmadu a
como pa a oma las iendas de un ci cui o mesolímbico
hipe sensibilizado po el inc emen o ho mo nal. Po o a
pa e, el adelan o que ha enido luga en la sociedad oc-
ciden al en la edad a la que se inician los cambios pube-
ales (Bellis, Downing, & Ash on, 2006) conlle a ía un
mayo desequilib io en e los dos ci cui os ce eb ales y,
como consecuencia, una mayo incidencia de los compo -
amien os de iesgo du an e la adolescencia. En e ec o, la
mayo ía de es udios han encon ado una elación signi i-
ca i a en e la p ecocidad pube al y la mayo implicación
en compo amien os de iesgo (Mendle, Tu kheime , &
Eme y, 2007), aunque es e iden e que en es a asociación
in luyen o os ac o es ajenos a los neu oló gicos.
Implicaciones p ác icas
Todo lo expues o has a aquí esal a la ele ancia de
los ac o es ela i os al desa ollo neu ológico de ca a a
comp ende el compo amien o adolescen e, especialmen-
e su implicación en las conduc as de asunción de iesgos y
de búsqueda de sensaciones. La e idencia empí ica sob e
la madu ación ce eb al indica que los p ime os años de
la adolescencia, especialmen e cuando la pube ad ocu e
de o ma p ecoz, son una e apa de mucha ulne abilidad
en que la inmadu ez de los mecanismos au o egula o ios
equie e de los pad es una a en a igilancia y supe isión
que debe combina se con la concesión de una mayo au-
onomía. Po o a pa e, es a e apa supone ambién un pe-
iodo de eo ganización sináp ica en el que las in luencias
ambien ales y las expe iencias i idas pueden ene unos
e ec os muy pe sis en es, ya que la elimi nación de unas
conexiones neu onales y el o alecimien o de o as obe-
decen la ley de “o lo usas o lo pie des”. El p oceso de
desa ollo neu ológico no es independien e del con ex o,
y odas las ac i idades que chicos y chicas lle en a cabo
du an e es os años, an o educa i as como de ocio, con i-
bui án al modelado de su a qui ec u a ce eb al. La ado-
lescencia puede conside a se como un au én ico pe iodo
sensible pa a el desa ollo de compe encias (Chambe s e
al. 2003), lo que no quie e deci que no se man enga una
impo an e plas icidad ce eb al du an e los años pos e io-
es (Blakemo e, & F i h, 2005). El consumo de sus ancias,
ecuen e du an e los años de la adolescencia, iene unos
e ec os pe manen es en la es uc u a ce eb al, gene ando
un de e io o que no se p oduce cuando el consumo iene
luga en la e apa adul a (Spea , 2002). Ello jus i ica sob a-
damen e que un obje i o de la in e ención sob e ado-
lescen es sea e asa el inicio del consumo de sus ancias
has a una edad en la que el desa ollo ce eb al es é más
a anzado y, po lo an o, se mues e menos sensible a los
e ec os noci os de las d ogas.
Un en o no en iquecido y unas ac i idades es imulan-
es pueden a o ece la madu ación de la co eza p e on-
al y de las capacidades au o egula o ias, pe o ambién
hab ía que des aca el papel del a ec o pa en al du an e la
in ancia y la adolescencia. Los p ime os da os en apoyo de
es a in luencia p o ienen de la expe imen ación animal,
que ha e elado la elación en e el con ac o ísico es echo
en e mad e y c ía y la p oducción de oxi ocina y dopami-
na. Si enemos en cuen a que la dopamina juega un impo -
an e papel en el desa ollo p e on al, se ha p opues o que
el o alecimien o de los inpu s de dopamina al p e on al
se ía el mecanismo median e el que los es ilos pa en ales
a ec uosos, y o as expe iencias emocionales placen e as
con pa d es y cuidado es, con ibui ían al desa ollo de las
capacidades cogni i as y de un com po amien o adecuado
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Apun es de Psicología, 2012, Vol. 30 (1-3), 30 años de Apun es de Psicología, págs. 479-486.
A. Oli a Delgado Desa ollo ce eb al y asunción de iesgos du an e la adolescencia
(Scho e, 1994; Eisle , & Le ine, 2002). Son nume osos
los abajos cien í icos, en los que se con i ma la elación
exis en e en e la negligencia pa en al y la al a de a ec o
en la in ancia, y una mayo incidencia en e apas pos e io-
es de p oblemas elacionados con el escaso au ocon ol
(Pe y, 2002). Es bas an e p obable que la dep i a ción
a ec i a impida un desa ollo adecuado de la co eza p e-
on al, lo que a o ece ía los compo amien os an isocia-
les o las adic ciones. También exis e e idencia ace ca de
los e ec os nega i os du ade os del es és sob e egiones
ce eb ales in eg adas en el ci cui o mesolímbico, como
la amígdala, el hipocampo o el có ex p e on al medial,
lo que con ibui ía a su hipe exci abilidad (Romeo, &
McEwen, 2006).
En cuan o a la mayo ac i ación del ci cui o mesolím-
bico de ecompensa du an e la pube ad, ampoco puede
conside a se como ajena a las ci cuns ancias ambien ales.
Ya hemos enido ocasión de comen a la es echa elación
en e es e sis ema y el enca gado del p ocesamien o de la
in o mación socio-emocional y, po ello, la mayo a ac-
ción de las ecompensas inmedia as en si uaciones en que
el adolescen e es á acompañado de sus iguales o muy ex-
ci ado emocionalmen e. Pe o además, hay que eco da el
papel que juegan los cambios ho monales de la pube ad
en la madu ación del ci cui o de ecompensa. Si enemos
en cuen a que exis e una impo an e e idencia empí ica so-
b e la in luencia que los es eso es ienen sob e el adelan o
de la pube ad (Mo i , Caspi, Bel sky, & Sil a, 1992), es
bas an e p obable que las si uaciones es esan es con i-
buyan al des equilib io en e la madu ación del ci cui o de
ecompensa y el cogni i o. Aquellos chicos y chicas que
expe imen an la pube ad an es que sus compañe os an
a encon a se en una si uación de mayo iesgo, ya que
en ellos el momen o de mayo exci abilidad mesolím bica
coincidi á con un ci cui o p e on al aún muy inmadu o,
colocando al adolescen e en una si uación de mayo ul-
ne abilidad an e la oma de decisiones de iesgo.
Recien emen e, S einbe g (2007) ha expues o la im-
po ancia que es os nue os conocimien os neu ológicos
ienen pa a la p e ención de las conduc as de iesgo en la
adolescencia. Teniendo en cuen a que el desa ollo cog-
ni i o se encuen a bas an e a anzado a los 15 ó 16 años,
no pa ecen se las limi aciones en la o ma de pensa o el
conocimien o que ienen sob e cie as si uaciones de ies-
go lo que lle a a chicos y chicas a implica se en compo -
amien os muy a iesgados. Los adolescen es son capaces
de ealiza p ocesos de decisión cohe en es y acionales
bajo ci cuns ancias de baja ac i a ción emocional. Po ello,
las es a egias edu ca i as di igidas a aumen a las habili-
dades pa a la oma de decisiones o la in o mación sob e
las consecuencias nega i as de dichos compo amien os
no pa ecen una solución de ini i a al p oblema. De he-
cho, la e icacia de es e ipo de p og amas en la p e ención
del consumo de sus ancias, los compo amien os sexuales
de iesgo o la conducción eme a ia es limi ada (Enne ,
Toble , Ringwal , & Flewelling, 1994; Wes , & O’Neal,
2004). Algunos au o es como Reyna y Fa ney (2006) o el
mismo S einbe g de ienden la u ilización de o o ipo de
medidas, como el aumen o del p ecio del abaco, la legis-
lación más es ic i a sob e el consumo de alcohol en la
adolescencia, o acili a el acceso a los mé odos an icon-
cep i os y se icios de plani icación amilia .
Las consecuencias nega i as que pueden de i a se de
muchas conduc as de asunción de iesgos son e iden es,
sin emba go, am bién pueden ene se en cuen a los bene-
icios que pueden supone pa a el indi iduo. El hecho de
que en muchas especies las con duc as de iesgo sean más
ecuen es en el pe iodo que sigue a la pube ad ha lle ado
a la psicología e olucionis a a des aca su alo adap a i o,
p obablemen e po que a o ecen la salida del adolescen e
del g upo amilia , e i ando así la endogamia. Sin emba go,
la oma de iesgos ambién puede aca ea algunas en a-
jas desde un pun o de is a e olu i o ya que la explo ación
y expe imen ación puede se un equisi o pa a el log o de
la iden idad (E ikson, 1968), una opo unidad pa a el de-
sa ollo y el c ecimien o pe sonal (Ligh oo , 1997), o un
indicado de la an sición a la adul ez (Jesso , 1998). En
es e sen ido no al an es udios longi udinales que encuen-
an que conduc as de iesgo, como el consumo mode ado
de sus ancias du an e la adolescencia emp ana es án ela-
cionadas con un mejo ajus e psicológico años más a de
(Shelde , & Block, 1990; Oli a, Pa a, & Sánchez-Queija,
en p ensa). Es posible que una ac i ud adolescen e conse -
ado a y de e i ación de iesgos es é asociada a una meno
incidencia de algunos p oblemas compo amen ales y de
salud, sin emba go, ambién es bas an e p obable que esa
ac i ud an p eca ida conlle e un desa ollo de ici a io en
algunas á eas, como el log o de la iden idad pe sonal, la
c ea i idad, la inicia i a pe sonal, la ole ancia an e el es és
o las es a egias de a on amien o (Oli a, 2004). Cuando un
adolescen e oma una decisión, damos po hecho que la
mejo decisión es la que supone un meno iesgo pa a su
salud ísica, sin emba go una de e minada decisión puede
se muy a o able pa a el adolescen e en é minos de acep-
ación po el g upo, aumen o de su au oes ima o log o de su
iden idad. Es deci , a eces puede encon a se una incompa-
ibilidad en e obje i os elacionados con la p omoción de
la salud ísica y la salud men al. De odo lo an e io , pode-
mos saca la conclusión de que la p omoción del desa ollo
posi i o del adolescen e debe se un obje i o que compa -
a p o agonismo con la p e ención de conduc as de iesgo
en las in e enciones di igidas a es e g upo e a io, y que
cie a ex pe imen ación en condiciones de segu idad puede
se con enien e pa a el desa ollo adolescen e, aun conlle-
ando cie os ies gos. En es e sen ido, y eniendo en cuen a
el aumen o de las conduc as explo a o ias y de búsqueda
de sensaciones que iene luga du an e la adolescencia, es
impo an e p opo ciona a chicos y chicas ac i idades es-
imulan es ca en es de las consecuencias nega i as de con-
duc as como el consumo de d ogas. Po ejemplo, hay una
484 Apun es de Psicología, 2012, Vol. 30 (1-3), 30 años de Apun es de Psicología, págs. 479-486.
A. Oli a Delgado Desa ollo ce eb al y asunción de iesgos du an e la adolescencia
impo an e e idencia que indica que la ac i idad ísica y
depo i a inc emen a la libe ación de dopamina, y que la
pa icipación en es e ipo de ac i idades con ibuye a edu-
ci el consumo de sus ancias, lo que sugie e que el depo e
puede p opo ciona algunos de los e ec os neu obiológicos
que se de i an de la implicación en conduc as de asunción
de iesgos (Rome , & Hennessy, 2007).
Finalmen e, que emos e mina hacien do e e encia
a un aspec o que puede esul a p eocupan e, como es la
posibilidad de que es os da os neu opsicológicos con i-
buyan a inc emen a la imagen del adolescen e como un
suje o inmadu o e incompe en e pa a oma decisiones de
o ma au ónoma y si an pa a jus i ica la limi ación de
algunas libe ades indi iduales. Como hemos enido oca-
sión de de alla , a pa i de los 15 ó 16 años las capaci-
dades cogni i as de chicos y chicas se di e encian muy
poco de las de los adul os, y en si uaciones de calma y baja
ac i ación socio-emocional sus decisiones suelen se an
sensa as y acionales como las de pe sonas de más edad.
Tene en cuen a esa compe encia cogni i a supond ía la
concesión de algunos de echos indi iduales, como la po-
sibilidad de o a a pa i de esa edad o pe mi i una ma-
yo in luencia en la oma de decisiones en los con ex os
amilia , escola y comuni a io. Los iesgos de i ados de
esas concesiones se ían insigni ican es y, po el con a io,
pod ían ep esen a medi das de empode amien o muy po-
si i as pa a a o ece el desa ollo de la capacidad pa a
oma decisiones y pa a el ap endizaje en la asunción de
esponsabilidades.
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