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Who's afraid of Virginia Woolf?: Edward Albee, en España, y su posterior influencia en el teatro de Alfonso Paso

Abstract

Edward Albce's Who's A/raid of I irginio ll'oolf/ (1962) is. without any doubt. one of thc most significant American dramas of (he 1960s. The fame of Albee's highlv controversial plav soon reachcd Spain. for a Spanish versión of it v\as successfulh presented in Madrid in 1966. An unexpected conscquence of thc play's sudden popularitv was the inílucncc it exertcd on the drainatic works of Spanish playwright Alfonso Paso This paper studies the way in uhich ll'ho's Afraicl of I irginia WoolJ?'s Spanish adaptation was received by theatre audicnces and critics. as wcll as its subscquent incidence on Paso's work

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Who's afraid of Virginia Woolf?: Edward Albee, en España, y su posterior influencia en el teatro de Alfonso Paso

Author: Espejo Romero, Ramón
Publisher: Universidad de Alcalá
Year: 1998
Source: https://idus.us.es/bitstreams/8f3cde5e-aa6e-4946-beba-23ef40ba1db1/download
WHO'SAFRAID OF VIRGINIA WOOLF?: EDWARD ALBEE, EN ESPAÑA, Y SL
POSTERIOR INFLUENCIA EN EL TEATRO DE ALFONSO PASO.
RAMÓN ESPEJO ROMERO
Uni e sidad de Se illa
(Abs acl)
Edwa d Albce's Who's A/ aid o
I
i ginio
ll'ool /
(1962) is. wi hou any doub .
one o hc mos signi ican Ame ican d amas o (he 1960s. The ame o Albee's highl
con o e sial pla soon eachcd Spain. o a Spanish e sión o i as success ulh
p esen ed in Mad id in 1966. An unexpec ed conscquence o hc play's sudden popula i
was he inílucncc i exe cd on he d aina ic wo ks o Spanish playw igh Al onso Paso
This pape s udies he way in uhich ll'ho's A aicl o
I
i ginia
WoolJ?'s
Spanish adap a ion
was ecei ed by hea e audicnces and c i ics. as wcll as i s subscquen incidence on Paso's
wo k.
El es eno de ¿Quién eme a ¡i ginia Wooip del a lo 1966 se puede conside a
como la llegada o icial de Edwa d Albee a los escena ios españoles, aunque en 1963
William Laylon y su "Tea o de los Jó enes" habían p esen ado, en sesión única, una
e sión de o a pieza del mismo au o : The Zoo S o y (1958). Po su pa e, el es eno de
Who's A a d o Vi ginia Wooip en Nue a Yo k -Billy Rose Thea e. 13/10/1962- había
cons i uido, sin duda, uno de los mayo es impac os ea ales de la década de 1960.
con i iendo al en onces jo en esc i o en una de las p omesas más i mes de la escena
no eame icana. La ob a enseguida llega ía a Eu opa, donde iba a cosecha impo an es
éxi os. Su e sión española p esen aba un denominado común con espec o a las
es enadas en o os países: la conside able con o e sia que an o su o ma como su
con enido susci aban. La encendida e inmedia a polémica que se desa ó en nues o país ue
p ecisamen e el o igen de la in luencia que el ea o de Albee iba a eje ce sob a la ob a
del p olí ico d ama u go español Al onso Paso.
¿Quién eme a
]
i ginia
IVool /.
pues, se es enó en España en el ea o Goya de
Mad id, el 15 de eb e o de 1966. La di igió José Osuna, en e sión española de José
Méndez He e a; los deco ados ue on de Manuel Mampaso. Ma y Ca illo y En ique
Diosdado enca na on a Ma ha y Geo ge. espec i amen e; Lolí a Losada hizo de Honey.
Rica do Ga ido de Nick. En cuan o a la aducción empleada, ninguna de las iíen es
consul adas índica quién ue su au o . Sin emba go, una de las ías de en ada del ea o
no eame icano en España ha sido adicionalmen e A gen ina. En es e caso pa ece se
que ambién ue así. pues la e sión de Méndez He e a debió basa se en la aducción de
Ma celo de Ridde . publicada po Nue a Visión de Buenos Ai es en 1965. Un de alle
apa en emen e i ial pe mi e llega a es a conclusión: el c i ico Nicolás González Ruiz se
e e ía, en una eseña publicada al día siguien e del es eno, a los pe sonajes de Geo ge
>
Nick como "ca ed á icos" de la uni e sidad a la que pe enecen (30). Es a ap eciación sólo
puede p ocede de la e sión a gen ina, pues o que el o iginal inglés no da píe pa a ello
112 Ramón Espejo Rome o
esul a muy imp obable que un español lo hubie a aducido de esa o ma. En e ec o, la
aducción de De Ridde con iene el siguien e pa lamen o de Nick. "Yo soy biólogo. >
es oy en la cá ed a de Biología". Gco ge. más adelan e, u iliza el mismo e mino; "Yo
dic o la cá ed a de His o ia" (25-6) Sin emba go, el ex o de Albee dice: "l'm in lic
Biology Depa men " y "1 am iii llie Hislo y Depa men " espec i amen e
(.^6-7)
Cualquie aduc o en España hab ía e ido es as ases como "pe enezco al
ck'pa ainen o de. " po se es a la palab a que en e noso os se emplea pa a e e i se a las
dis in as unidades docen es de que cons a una Uni e sidad, con lo que se hubie a e i ado
la con usión del c i ico. Pa ece co obo a la p ocedencia a gen ina del ex o empleado el
hecho de que el nomb e del aduc o cs u ie a ausen e de las p omociones del mon aje,
algo que ocu ía ecuen emen e en la impo ación de aducciones ex anje as.'
¿Quién eme a l'i ginia H'ooip log ó man ene se du an e dos meses y medio en
Mad id, es deci , has a el 1 de mayo, echa de su úl ima ep esen ación " Teniendo en
cuen a que en España exis ía en onces la sesión doble -p ác ica desconocida en o os
países-, puede ácilmen e calcula se que su pe manencia aquí se ia equi alen e a la de
cinco meses en o os luga es. Es iempo más que su icien e pa a conside a la un éxi o de
público, si bien dis a mucho de equipa a se a los dos años inin e umpidos de Nue a Yo k
En es e pun o hay que aludi al comen a io de Rica do Doménech. que abo da las
di e en es ecepciones de es a ob a po pa e de públicos eu opeos y no eame icanos:
Los p oblemas indi ídualcs de Ma a y Jo ge sólo pueden explica se en Ni ud de
la pa icula es uc u a de la uni e sidad no eame icana. El 'a ibismo' de Jo ge -
y ambién el de Nick al co eja a Ma a, o más bien al deja se co eja po Ma a-
sólo se explica en unción de que ella es hija del di ec o de la uni e sidad, y que.
po an o, de las decisiones de su pad e dependen, en úl imo é mino, las
sucesi as eno aciones de los con a os de los p o eso es. Un ca ed á ico eu opeo,
con sus oposiciones sacadas, no se e ía nunca en ese ipo de si uación. (1966b;
418-9)
Es os ac o es pueden susci a un dis anciamicn o en el espec ado no
es adounidense que. ajeno al sis ema uni e si a io que Albee nos p esen a, puede
encon a di icul ades pa a en ende a unos pe sonajes que son p oduc os de ese sis ema
y
cuyas idas es án condicionadas po él. Puede no esul a comp ensible pa a el espec ado
español la ue e dependencia que Geo ge y Nick sien en hacia Ma ha. hija de la pe sona
en cuyas manos es á la eno ación de sus con a os El uncionamien o de New Ca hage.
a di e encia de ins i uciones españolas simila es, es equi alen e al de una emp esa de ipo
capi alis a, ue emen e je a quizada, donde la compe i i idad en e el pe sonal docen e es
an enca nizada como lo pueda se la de los endedo es de Glenga y Glen Ross (198.1).
de Da id Mame . Las us aciones que ese sis ema o igina en algunos indi iduos es án en
1.
El es udio de Raquel Me ino, T aducción, adición y manipulación. Tea o inglés en
España, 1950-1994, con iene e lexiones muy ilus a i as sob e la usu pación de o as
aducciones a gen inas en España
2.
Es la conclusión a la que se llega as un seguimien o exhaus i o de la p ensa
mad ileña del p ime semes e de 1966
)(ho
.V A aici
o
i ginio
II
Dol ...
113
la base de los p oblemas su gidos en el ma imonio p o agonis a. Ma ha no cesa de
ep ocha le a Geo ge su condición de homb e us ado y la al a de inicia i a que le ha
impedido llega a donde o os lo han hecho. Como ella dice, "he is no he His o x
Depa men , bu he is only in he His o > Depa men " (50). Si ese sis ema esul a, sin
emba go, ex año pa a el espec ado , el con lic o cen al de la ob a puede, en pa e, queda
empañado y pa ece más lejano de lo que ealmen e es.
El mismo sabo local de ll'ho's A aid o l'i ginia Wooip puede di icul a la
comp ensión de la c í ica social que indiscu iblemen e con iene. Es o pudo se la causa po
la cual la censu a no puso abas a su exhibición, al menos en Mad id, y ello a pesa de
que se a aba de una ob a demoledo a y poco eca ada. Los censo es debie on c ee que
a acaba una ealidad muy dis in a a la nues a y. po an o, no suponía 'pelig o' alguno
pa a el público de aquí. 'Va en 1966. debido a las p esiones eno ado as desde den o del
Régimen, la censu a se es aba debili ando, especialmen e en cues iones elacionadas con
sexo y mo al. Román Gube n lo llama "censu a selec i a". y e ie e el caso de la ob a La
buena sopa, del belga Felicién Ma cean, cuyo es eno en ab il de 1963 ue au o izado sólo
pa a Mad id y Ba celona (184-5). ¿Quién eme a Vi ginia Wool ? abandonó el escena io
del ea o Goya pa a inicia una gi a de más de un año. que la lle ó a dis in as ciudades
españolas. Sin emba go, la e sión pa a 'p o incias' su ió al e aciones, pues se lima on
algunas aspe ezas del lenguaje y se elimina on cie as alusiones poco ap as pa a un
público menos 'cu ido' que el de la capi al. Tan o si ue un p oceso de 'censu a selec i a'
como si la p opia compañía se 'au ocensu ó'. eliminando del ex o aquello que pudie a
escandaliza en demasía, lo cie o es que. como apun aba J. R. Sáiz Viade . los
espec ado es "de p o incias" no ie on la misma ob a que los de Mad id (67).^
La c í ica no eame icana había es ado conside ablemen e di idida en su
alo ación de la pieza de Albee; unos ue on ajan es en su condena y o os, en cambio, la
aplaudie on con en usiasmo, siendo di icil encon a un é mino medio en e ambas
pos u as. Tal pola ización en e a li'ho's A aid o l'i ginia Wool ? ha enido siendo la
no a dominan e en odos los países en los que se ha es enado, incluyendo el nues o. Las
causas de ello ue on magní icamen e expues as documen adas po Ja ie y Juan José
Coy. po lo que es innecesa io insis i aquí en ello (136-41). En cuan o a su ecepción
c í ica en España, pueden ci a se dos ejemplos ex emos, que ilus an pe ec amen e el
enómeno que se acaba de apun a : una eseña a o able y o a ad e sa. La p ime a es de
En ique Llo e . y la segunda, de Nicolás González Ruiz. En el p ime caso, Llo e elogia
la nue a ob a y a quien ha enido el alo de lanza la a unos públicos nada acos umb ados
a que se les g i e la e dad desde el escena io: "Lo que hay al ondo de ese emendo
b illan ísimo diálogo de '¿Quién eme a Vi ginia Wool ?' es mucho amo , bas an e
sensibilidad, una hipe c í ica conciencia del absu do, un g an calo humano y un eno me
alen o de esc i o ". El c í ico pa ece habe pene ado en el signi icado de la pieza, lo cual
le pe mi e conclui : "Si la obligación de los jó enes d ama u gos no es en ona himnos a
lo que es á bien, sino aplica se a denuncia odo lo que es á mal. si ésa és una de las
misiones del ea o, Edwa d Albee es un genio". Llo e elogia ambién el mon aje de
3.
Al no conse a se el ex o que la compañía u ilizó, ha sido imposible de e mina de
o ma conc e a cuales ue on los pasajes que se sup imie on o al e a on en la e sión pa a
p o incias".
114 Ramón Espejo Rome o
Osuna
y
el abajo de los ac o es, y a i ma habe
is o
in e p e a la ob a "a los ac o es más
impo an es del ea o mundial" y que. aún asi. la " ep esen ación del Coya no iene nada
que en idia les" (93).
La eseña de Nicolás González Ruiz es ex emadamen e subje i a, pues no
con iene ni una sola ase que p oceda de un juicio analí ico; además, pues o que nada de
lo que se dice es á jus i icado, es imposible eba i lo Cali ica la ob a de "engend o"
a i ma que "no es más que una acumulación de palab o as y obscenidades",
so p endiéndole que "de ez en cuando se e i e alguno de los pe sonajes a omi a al
cua o de baño, pudiéndolo hace delan e del público." Lo que e mina de exaspe a le es
que ocu a "nada menos que en e ca ed á icos de uni e sidad bo achos y a ados
>
no
puede se i ni de espejo ni de ejemplo de nada." an e lo cual se egocija de que "Albce
acaba de ene en Nue a Yo k un acaso de o dago. Pa ece que la nue a ob a, que se ha
hundido en una semana, se desa olla en un cua o de baño. Pe o el público ha decidido
i a de la cadena" (30). "
Mucho más comedida, aunque ambién ad e sa, es la alo ación de Rica do
Doménech. El cen o de su a gumen ación es que New Ca hage no es una ins i ución
ep esen a i a, pues su e iden e deg adación iene a con adeci la "ejempla ac i ud de
an as uni e sidades no eame icanas al condena la acción
U.S.
A. en el Vie nam" (1966a:
53).
Con end ía deja cla o que la uni e sidad que Albee p esen a debe se en endida
como una pa ábola. En una sociedad in adida po el ma e ialismo, la deshumanización, la
al a de alo es
y
la us ación indi idual, la amenaza de des ucción, palpable en el clima
que el au o magis almen e ec ea, se cie ne sob e el úl imo bas ión de una ci ilización
abocada al caos. Resul a muy i ónico el con as e en e lo que la uni e sidad debe
ep esen a y su penosa ealidad, compues a de ambición, luchas po el pode , sexo
indisc iminado como ía de escape, abulia y alcohol.
IVho's
A/ aid o
Vi ginia WooljV
escapa, pues, a una in e p e ación li e al de muchos de sus elemen os. El episodio del hijo
in en ado, po ejemplo, es muy p oblemá ico, pues, omado en sen ido li e al, des ui ía
oda e osimili ud y a uina ía la ob a. Al apa en e ealismo de la pieza no debe
o o gá sele un alo de documen o o es imonio, pues, de en ende lo así. ambién debe ia
so p ende que en Es ados Unidos los p o eso es uni e si a ios acos umb en a simula
habe enido hijos nunca concebidos. Según Anne Paolucci. " he abe a ions. he ho o s.
he mys e ies a e o en in o he ab ic o a pe ec ly no mal se ing so as o c éa e he
illusion o o al ealism, agains which he abno mal and he shocking ha e e en g ea e
impac " (45). Y así es. pues odo ese supues o ealismo no es más que un elón de ondo
en e al cual des aca de o ma más
í ida
lo ano mal de la si uación que se con empla
En los años 60. el ea o ex anje o solía ene más ácil el acceso al ea o
come cial que los au o es españoles aún no consag ados. P ime o, po que la censu a e a
menos es ic a con él po las azones an es mencionadas. Segundo, po que las ob as que
llegaban enían a aladas po un éxi o de público en o os países, an e lo cual el iesgo
4.
La alusión al cua o de baño pod á se u o de una in o mación e ónea, o debe se al
sen ido del humo del c i ico. Lo cie o es que la adap ación de la no ela de James Pu d .
Malcolm.
es enada po Albee en Nue a Yo k en ene o de 1966. ue un comple o acaso
El p opio Albee econoció habe se equi ocado.
ll'ho
.V
A aiilo
I
i ginia lí
ool .
115
económico^ pa a las emp esas que las impo aban e a meno . Una ob a con las
c edenciales de Who's A aid o i ginia
W'ool ^
no debió ene lo muy di ícil pa a
encon a una compañía dispues a a mon a la, aunque su au o ie a en onces casi un
desconocido en España. A pa i de su llegada, la isión de Albee que c í icos y c onis as
ue on con o inando es la de un au o polémico. con o e ido. an o po el lenguaje como
po los emas que empleaba. Es e aspec o es uno de los que a a de e mina de modo más
e iden e la ayec o ia del d ama u go en nues o país. Es una imagen que con iene pa e
de e dad. y es p eciso admi i lo, pe o que no se puede aisla de o os ac o es de mayo
peso.
En el caso de lí
ho'.s
A aul oj l'i ginio
Vool
la eacción a o able del público
se debió no sólo a su calidad, sino, desde luego, a cie o g ado de 'esnobismo': en palab as
de González Ruíz. "espec ado es que se agan la pildo a con al de pasa po mode nos"
(.30); de hecho, muchos espec ado es acudie on a aídos únicamen e po el ai e de
'escándalo' que odeaba la pieza. Todo el mundo hablaba de ese ma imonio bo acho que
se g i aba e insul aba dos %eces al día sob e el escena io del Goya. Tan o la c í ica
especializada como la p opia compañía se enca ga on de echa leña al uego de la
polémica. Algunos ejemplos hablan po sí solos La p omoción de la ob a en p ensa
incluía ases como las siguien es: "Una bomba de u anio que explo a al le an a se el elón
> cuya eacción en cadena conduce a la más pa é ica de las emociones." "Sus pe sonajes
a anzan, ep an, i ubean y se a as an hacia la más al a y g a e agedia."
"Rigu osamen e p ohibida pa a meno es de dieciocho años." "No aconsejable pa a público
no p epa ado." "Únicamen e ap a pa a espec ado es de sólida o mación" (In o maciones
69).
La au oc í ica de José Méndez He e a, au o de la e sión, no podía ab i se con
una ase más con unden e: "Llega ho> a la escena española una ob a que ha agi ado y ha
apasionado a los públicos del mundo." Ad ie e al espec ado que no debe deja se
"engaña po ese plácido inicia de la comedia." pues enseguida "comenza á a agi a se la
supe icie." A i ma que "po ob a del diálogo lúcido y ácido a un Uempo. luminoso >
iolen o, la palab a es como un bis u í que asga la piel ume ac a o in ec a de los luga es
en e mos." Como no podía se de o a o ma, la ob a "ha sido du an e mucho iempo el
cen o del in e és polémico de a ios luga es del mundo" (85). En ique Llo e . po su
pa e, inicia su eseña con una sucesión de cali ica i os: "Violen a, e o osa, du a, c uel,
i i an e, admi able. '¿Quién eme a Vi ginia
Wool .''.
de Edwa d Albee, es una ob a que
sin duda alguna p oduce dos ho as y media de males a , de inquie ud, de cóle a y de
ho o " (93). En el cen o de "una de las ob as más angus iosas, más polémicas, más
ag ias, pe o ambién inás he mosas del ac ual ea o .. una pa eja que es á e dade amen e
en e ma y que discu e, se pega y se medio ma a" (93). Todas és as son obse aciones que
apun an casi en una única di ección: el lado más con o e ido y áspe o de la ob a. Incluso
los comen a ios más ad e sos no hacen más que incidi en el mismo aspec o.
No odos los au o es, sin emba go, se deja on lle a po la con o e sia susci ada
po ¿Quién eme a l'i ginia
Wool .
y comp endie on que, po debajo de su apa iencia
ag esi a, exis ía algún ipo de mensaje que Albee p e endía ansmi i . Uno de ellos ue.
5.
Es e es un ac o decisi o, pues la p oducción de piezas ea ales solía se muy cos osa
Un solo acaso de aquilla podía lc a al ea o a la banca o a.

116 Ramón Espejo Rome o
so p endememen e. el p olí ico d ama u go Al onso Paso, quien po su cons ancia >
dedicación ocupa un luga des acado en el ea o español de los años 50 y 60. En un
a iculo. Paso se e ige en de enso de ese nue o ea o que esconde un p opósi o
mo alizan e, a pesa de se i se de ases malsonan es, si uaciones poco deco osas o emas
pe enecien es a un ámbi o muy in imo y. en consecuencia, escandaloso pa a algunos. En
su opinión, saca a lo e lo más escondido en las elaciones humanas cons i uye una buena
o ma de co egi las, es ableciendo asi un pa alelismo en e la a ea del psicoanalis a y la
del esc i o :
'¿Quién eme a Vi ginia
Wool .''
es p ecisamen e el a aque a lo inmo al, la
angus ia an e el odio y el ma e ialismo. Los que se escandalizan po alguna
palab a ue e o alguna si uación demasiado i a deben es a pensando
con inuamen e en el ondo de condena inexo able al más g ande mal que padece
nues a época: la incomunicación. Es muy ácil a e gonza se po oí una
palab o a, ho o iza se po que un ma imonio hundido y acasado se embo ache
en escena come a las mayo es ba ba idades. Lo que es más di ícil es sabe
p egun a se la pa e que uno iene de culpabilidad en ese acaso y esa us ación
. . '¿Quién eme a Vi ginia
Wool .''
es una ocasión excelen e pa a inqui i se a si
mismo mil cosas posi i as. edi ican es y mo ales. De nada si e gazmoñea
hace aspa ien os. (1966: s. núm.)
No deben ex aña es as decla aciones de un au o como Paso, ecuen emen e
asociado a un ipo de ea o lige o y sin p e ensiones. Jun o a esa imagen de au o de
comedias de éxi o, po lo gene al in ascenden es, exis ía o o Al onso Paso pa ida io de
un ea o más p óximo a la e dad, más comp ome ido socialmen e. y con una misión
cla a: us iga los icios de una sociedad an a i icial como hipóc i a. Es a labo de
denuncia es acome ida po él en una se ie de ob as como Jugue es pa a un ma imonia
(1966).
En El Esco ial, ca iño mió (1968), Un ma imonio muy... muy... muy eliz (1968).
El a ma io (1969) o IM noche de la e dad (1970). En ellas se analiza la ins i ución
ma imonial como en e social básico, pene ando en su supe icie y descub iendo
us aciones, hipoc esía e incluso dep a ación, bajo una apa iencia, eso si, de absolu a
'no malidad'.
Si se lee de enidamen e la Au oc í ica del au o a El a ma io, se descub en un
g an niíme o de coincidencias con su alo ación de ll'ho's A/ aid o
Vi ginia
Wool ? :
'El a ma io' es. po encima de odo, una pieza mo al. Los p o agonis as de mi
ob a oman conciencia de su si uación eal y en una noche de locu a ab en las
pue as a la e dad. ... Si la e dad escuece, si la e dad en ocasiones no es del
odo opo una, si se nos niega po algunos sec o es del piiblico el de echo a
6. Con iene ae aquí una ci a del p o eso Césa Oli a: "El ea o u o una ase de
ges ación de eno me in e és, absolu amen e en la linea de Bue o Vallejo o Al onso Sas e,
pe o [ u o ambién] una e olución hacia o mas escénicas cómodas y eno memen e áciles
de dige i " (196-7). Debe añadi se que pese a ello, Paso nunca dejó de p oduci , de o ma
espo ádica, ob as de denuncia social.
U
ho
s
A aicl
o
I
i ginio
íí
'ool ...
117
in en a deci
la
e dad desde
un
escena io, sien o
una
eno me is eza
po
dedica me
al
ea o Ad ie o
de
an emano, como
es mi
obligación,
que en 'El
a ma io'
hay
palab as, si uaciones
y
escenas
que
escandaliza án
a
g an pa e
del
público. Lo digo hones amen e.
Lo
ad ie o pa a
que se
abs enga
de e mi
pieza
odo aquél
que se
son oje
po
admi i
los
hechos
al
como
se
p oducen.
(1969
7-8)
La idea cen al
es la
misma: jus i ica
lo
escandaloso
de una
pieza
po la
enseñanza mo al
que de
ella pueda ex ae se.
De
es e modo,
no es
ex año
que
algunas
lineas más abajo Paso admi a habe es ado in luido
po
Albee
al
esc ibi
El
a ma io.
Y no
sólo Albee.
Se
pod ían encon a ambién
en
es a ob a in luencias
de
lonesco. P ies ley
c
incluso A liu Mille
-la
écnica empleada
en la
segunda pa e
de la
ob a nos ecue da
a la
que P ies ley u iliza
en
Time
aml ihe
Connays (19.S7)
o An
Inspec o Calis (1945).
A hu Mille en Deaih
o a
Salesman (1949) o A le he Fall (1964)-.
La elación en e
el
ea o
de
Albee
y el de
Paso p o iene,
en
p incipio,
de una
con luencia Paso, an es
de que
Albee llega a
a
España, había abo dado
ya en su
ea o
las us aciones que
el
ma imonio podía ocasiona
en el
indi iduo**
Un
mes después de
la
llegada
a
Mad id
de
¿Quién eme
a
l'i ginia
ll'ool /.
Paso es enaba Jugue es pa a
un
ma imonio (I.1/.V1966. ea o Vallc-lnclán).
en la que una
pa eja acude
a la
iccionalización de
su
exis encia pa a in en a sal a
una
elación
que no
cesa
de
hace
aguas.
Es.
sin
emba go, as
el
con ac o
con la
pieza no eame icana cuando Paso p oduce
a ias ob as
con una
emá ica
mu
simila
a la de
és a.
El
hecho
de que
¿Quién eme
a
I i ginia
W'ooip
cosecha a unos excelen es esul ados
en
aquilla pudo anima le
a
in en a
consegui
el
éxi o
po una ía
dis in a
a la
habi ual
en él; al
menos dejaba cla o
que e a
ambién posible llega
al
público
en un
o ma o que
no
ue a
el de la
comedia ode ilesca
Y es o
es
impo an e, pues
lo
úl imo
que
Al onso Paso deseaba
e a
es ena
un
ipo
de
ea o mino i a io.
Del
g upo
de
ob as an es mencionadas.
El
a ma io
es la que más
siiTiili ud gua da
con
¡i'ho's A/ aid
o
I'i ginia H'ool ?:
la
p ime a,
sin
emba go, abo da
undamen almen e las causas pasadas
de una
us ación p esen e, mien as que
la
segunda
se cen a
en la
desc ipción po meno izada
de
odos
los
ma ices
de esa
us ación,
ocupando sus causas
un
luga secunda io.
An es
de
pasa
a
analiza
El
a ma io
y las
in luencias
que de
Albee pudie a
con ene ,
es
p eciso hace
dos
conside aciones.
La
p ime a,
que
Paso gus aba
de
imi a
a
los au o es ex anje os
y
sen ía especial p edilección
po los
no eame icanos.
Él
mismo
7.
Al onso Paso pudo habe en ado
en
con ac o
con la
p oducción
de
Albee incluso an es
de llega és a
a
nues o país;
de
hecho, en e
1964 y 1967
Paso ealizó cua o iajes
a
A gen ina, donde
el
ea o de es e au o no eame icano
se
p esen ó con ecuencia du an e
la década
de
los 60.
8.
En
Juegos pa a ma ido
y
muje (1961). Paso p esen a
un
ma imonio
que ha
llegado,
según Al edo Ma que ie.
"a un
e inamien o cien í ico
en el
a e
de
a o men a se
mu uamen e"
(65)
9.
Uno de los
a o i os
e a
Tenesse Williams,
de
quien incluso e sionó Pe iod
o
Adjus amen (1960)
en el
mon aje es enado
el 7 de
eb e o
de 1964.
Has a llega
a
en ende se. Paso
se
lamen aba,
en
cie a ocasión,
de que la
censu a
le
hubie a impedido
118 Ramón Espejo Rome o
lo econoce en la Au oc í ica a Las que ienen que al e na (1968). donde a i ma habe
incluido "alguna que o a palab o a... con la sana in ención de imi a a los au o es
no eame icanos con empo áneos" (1968: 6); es a endencia a la imi ación apa ece á
ambién en Kl a ma io, como se mos a á más adelan e. En segundo luga , hace no a la
eno me dis ancia que a cccs e.xis e en e lo que Paso p egona en sus au oc í icas y lo que
e dade amen e se e leja luego en las ob as: es deci , el hecho de in en a consegui con
su ob a un de e ininado p opósi o no signi ica que siemp e lo log e. Como esc ibe An onio
Valencia:
Si las ob as de Paso ca eciesen de an ec í ica p e ia, queda ía uno menos
pe plejo y. a eces. menos i i ado Uno a a e la ob a y sale con dolo de
cabeza y no po que en la ob a no se hallen mo i os de di e sión, sino po que se
p e ende halla en lo que se e la se ie de in enciones decla adas po el au o
(Al a o: 7)
En la p ime a pa e de /'./ a ma io. lonesco y Albee son dos e e en es
undamen ales. El p ime o, po los in es 'absu dis as' de que se do a an o a la si uación
coino al diálogo en e los pe sonajes, además de po su símbolo cen al, el a ma io
empo ado."^ que. en palab as de la p o agonis a, ep esen a "ese luga donde odas las
pe sonas decen es gua damos las us aciones, odos los deseos ep imidos, odas las
ansias de se como somos en ealidad" (1969: 78). La somb a de F eud planea sob e oda
la ob a, pues a la us ación indi idual ocasionada po la al a de alo pa a enca a la
ealidad. Paso añade una us ación de ipo sexual como desencadenan e de la in elicidad
Las ansposiciones empo ales de los planos de ealidad i ida e imaginada que
dominan el segundo ac o p o ienen de P ies ley. Median e ellas se esceni ica an o el
pasado de los pe sonajes como el complejo mundo de sus deseos ep imidos.
¿Qué queda de Albee as es a amalgama de in luencias? En p ime luga , la
c isis ma imonial como asun o de ondo es simila en su plan eamien o a
Who's
.I aid o
l'i ginia IVool ?. Además, la si uación inicial de la que a anca la ob a y el esquicio de
espe anza que se a isba al inal gua dan una es echa elación con ella. En palab as de
Ped o Laín En algo:
.. con dos copas de más en el cue po -a las que p on o an a añadí sele a ios
agos de whisky-. Juan y Elisa quedan solos en su casa, cada uno jun o al o o
en e al o o. Iniciase en e ellos una 'si uación Albee' ... ¿Qué pasa á en e ellos
cuando, po ob a de esa si uación, se ab a el a simbólico como eal a ma io de
sus ecue dos? (Al a o: 43)
An onio Valencia alude al inal de la ob a: "La exis encia del complejo ence ado
en el a ma io en enena el ma imonio, que po in iene, como en la ob a de Albee, sajado
el absceso, un asgo de since idad y de espe anza inal" (Al a o: 44). Además de lo
ace ca más su ea o al de Tenesse Williams (Gómez Esco ial: 11).
10.
Símbolo que a pe diendo su alo como al a medida que el au o insis e
machaconamen e en explica su signi icado. Pa ece como si no con ia a en la capacidad de
sus espec ado es pa a en ende lo po si mismos.
ll'ho s A [ aid o
I
i ginia IVooip... 119
apun ado po es os c í icos. Paso oma de Albee el mé odo median e el cual consegui
desa a la con o e sia y la p o ocación; con un lenguaje cla o y di ec o, incluso
demasiado explíci o a eces, desnuda oda la mise ia in e io de los pe sonajes y oda la
dep a ación imaginable bajo su apa en emen e ejempla compo amien o. Con ibuye a
ello la inges ión de can idades conside ables de alcohol; al igual que en Who's A aid o
¡i ginia
W'ooip.
lo p ime o que hacen los p o agonis as de
FA
a ma io as llega a su
casa después de la ies a es se i sc una copa. Segui án bebiendo has a que. u o de esa
desinhibición que p oduce la bebida, oda la men i a que les en uel e empiece a
esqueb aja se y a e ela la e dad ocul a que se esconde en su in e io .
La simbologia de /.'/ a ma io esul a excesi amen é ob ia y hay una endencia
mu> ma cada hacia lo discu si o. José Monleón. ai espec o de o a ob a de Paso. De
p o esión: sospechoso (1962). le ep ocha el ecu i "cada ez que el mundo esceni icado
se hunde, al se món sal ado " (56) Con e i el escena io en un pulpi o o en una ibuna
de o ado es a siemp e en de imen o de la calidad del espec áculo. En Who's A aid o
]
i ginia I 'ol ninguno de los pe sonajes p esen a sus p oblemas median e discu sos o
explica abie amen e qué unciona mal en sus idas y po qué; median e una ea alización
de los con lic os, el au o consigue que no sea necesa io. No ocu e lo mismo en El
a ma io. Ha>. además, un uso excesi o de elemen os omados de o os au o es que anula
po comple o la o iginalidad que se ía deseable. Más a iba se ha plan eado la cues ión:
'¿qué queda de Albee as es a amalgama de in luencias?'. Cab ía aho a p egun a se: ¿>
qué queda de Paso, apa e del dudoso hono de mezcla bien odos los ing edien es? Ob as
pos e io es del au o acusan ambién, aunque de o ma más diluida, in luencias de Albee
Así ocu e con i'n ma imonio muy... muy... muy eliz, simila en su emá ica a El
a ma io, pe o mucho más ba oca en la p esen ación de los acon ecimien os. Los
p o agonis as de La noche de la e dad se llaman, cu iosamen e. Ma a y Jo ge. El
es imonio de admi ación de Paso hacia Who's A aid o 'i ginia Wool ? queda e lejado
en una en e is a con A mando C. Isasi Ángulo, donde a i ma que le hab ía gus ado
in e p e a el papel de Geo ge en la pieza de Albee (174).
Who's A aid o Vi ginia Wooip p opo cionó, pues, a Al onso Paso lo que hacía
iempo andaba buscando: un sopo e median e el cual y de o ma cla a, es deci , sin las
complejidades, po ejemplo, del ea o del absu do, p o oca la con o e sia y escandaliza
al piiblico en sus bu acas con el in de ansmi i un mensaje mo al. Además, la ó mula
empleada p ocedía de una ob a que había demos ado sob adamen e su e icacia an e el
g an público, con lo cual Paso e i aba en a en e enos eli is as. Sin emba go, si la ob a
de Albee consigue sus obje i os, es debido a que su au o no busca el escándalo, o po lo
menos no es esa búsqueda lo que de e mina la na u aleza del ex o. Las palab as soeces,
los g i os e insul os quedan jus i icados po el a gumen o, y no son g a ui os. Hay un
mensaje que el au o quie e hace nos llega , y si ese mensaje esul a p o oca i o, no es
po que él haya plani icado conscien emen e que lo sea. En cambio, en El a ma io esul a
ob ia la in ención de escandaliza de Paso. Hay poco con enido y muchos ' uegos
a i iciales', de al o ma que cualquie in aes uc u a de ideas que pudie a habe debajo
se des anece con la misma apidez con que aquéllos se desa an. Pod ía ae se a colación
la opinión de Albee. cuando exp esaba su con icción de que el a is a debía ag edi
pe manen emen e al sis ema, aunque esa ag esión no bas aba po sí sola si no se había
con e ido p e iamen e en a e (Doyle: s. núm.). En cualquie caso, la polémica susci ada