¿U
na
é ica sin obligaciones uni e sales?
Ro y ylos de echos humanos
JOSÉ MANUEL PANEA MÁRQUEZ
Uni e sidad
de
Se illa
1.
In oducción
Pa a abo da la p egun a que da í ulo a
nues o abajo, amos acen a nos en el
análisis que sob e dicha cues ión ealiza
el p agma is a Richa d Ro y, yello po "
que nos b inda un plan eamien o
muy
in e-
esan e aunque, anues o pa ece , no
menos discu ible. Pues bien, como el p o"
pio Ro y se ha au ode inido,
su
iloso ía
cabe enma ca la den o de lo que ac ual-
men e se conoce como
pensamien o
débijl.
yadeci e dad, nos ace camos aes e
au o como acualquie o o, asabe , con
la espe anza de que sus ideas sa is agan
una doble demanda, eó ica yp ác ica a
un iempo: po una pa e, que emos com-
p ende mejo , encon a un conjun o de
espues as ilosó icas alos p oblemas que
más nos concie nen: la e dad, la supues a
na u aleza humana, el lenguaje, la mo al,
e c. Pe o, po o apa e,espe amos encon-
a en ales indagaciones una acla ación,
una luz que nos sea de u ilidad pa a cons-
ui nues o p esen e y u u o. Lamen a-
blemen e enemos que econoce nues a
pe sonal decepción con las expec a i as
que la
ía
Ro y pa ecía p ome e .
La p egun a con la que ab íamos es a
e lexión, asabe , '¿una é ica sin obliga-
ciones uni e sales?' no hace sino cues io-
na el í ulo del e ce capí ulo de
su
lib o:
¿Espelanza
o
conocimien o?
Una
in oduc-
ción
al
p agma ismd. Con dicho cues io-
namien o p e endemos mos a el alan e
del p esen e es udio: dialoga c í icamen e
con Ro y apa i de sus ex os. En p ime
luga , pues, esboza emos las líneas maes-
ISEGOR A/22 (2000)
pp.
181-196
as que de inen su pensamien o.
Y,
en
segundo luga , e emos
una
aplicación del
mismo: cómo a on a Ro y la p oblemá-
ica de los de echos humanos. Se á desde
es a cues ión desde donde p oyec a emos
nues as dudas ace ca de
si
lo
que el p ag"
ma ismo de Ro y p e ende puedelog a se
con las a mas ilosó icas de las que
dis-
pone.
2.
Un
mundo sin esencias
Pues bien, pa a Ro y es amos en un mun-
do sin esencias3.Pa a el p agma is a, no
podemos ubica nos ue a del lenguaje, ue-
a
de
la mediación lingüís ica. Es algo que
hemos ap endido de Wi gens ein yHei-
degge . Po ello, hemos de descon ia de
la dis inción g iega en e apa iencia y ea-
lidad. Todo conocimien o es una desc ip-
ción que esul a adecuada pa a nues os
p opósi os sociales
(F
oucaul ). El pla onis-
mo
p oponíalib a se del
nomos,
de la con-
enció . y ol e se a
la
physis.
Pe o pa a
el p agma is a, la dis inción
physis-nomos
,
ealidad- apa iencia, se des anece, po que
oda ap ehensión es una desc ipción en
unción de las necesidades sociales, y'na-
u aleza' o' ealidad' son exp esiones de
algo no cognoscible. En de ini i a, conclu-
ye
Ro y,
"(oo.)
es p eciso con ence se de
que la búsqueda en la que se empeñó Pla-
ón, el in en o de
i
de la apa iencia ala
na u aleza in ínseca de la ealidad es
ana."4 Pa a el p agma is a se quieb a la
dis inción ex ínseco- in ínseco.
No
pode-
mos escapa anues as necesidades, a
181
NOTAS YDISCUSIONES
nues a conciencia, anues o lenguaje.
Pe o no
hay
un 'en sí' de
las
cosas. Pues
bien,
si
Ro y iene azón, ca ece ía de sen-
ido p egun a se po
lo
in ínsecamen e
humano, bes ial, a bi a io, mons uoso, o
c uel. Vi imos en un mundo elacional, sin
esencias
ni
subs ancias. ARo y, habla de
'esencia' yde ' elacional' le pa ecen dos
modos an i é icos ei econciliables de
habla . Mas es a nos pa ece una de
las
limi aciones de
su
plan eamien o, po que
c eemos posible el es ue zo de de ini la
c ueldad, el bes ialismo, el engaño, la o "
u a, po supues o, sin sali nos de nues o
lenguaje, ylog a un amplio acue do.
Nega al posibilidad nos con ie e en esos
dispu an
es
deshones os
de
los
que hablaba
Hume
al
comienzo de sus
In es igaciones
sob e
los
p incipios
de
la
mo al,
que, negan-
do oda clase de dis inciones mo ales, dis-
cu en po el me o place
de
discu i 5.De
mane a que, ol iendo aRo y, como no
hay
esencias, solo elaciones con ingen es
(como
si
la noción de esencia excluye a
o zosamen e
lo
elacional) ampoco cabe
habla de 'lo humano'.
No
hay
algo
inal"
e able llamado 'lo humano' yque nos di e-
encie del es o del uni e so. "El p agma"
ismo deja aun lado esa suposición eins a
aconside a que la noción de humanidad
ca ece de lími es
Ijos,
que la palab a 'hu-
mano' nomb a un p oyec o imp eciso pe o
p ome edo , no una esencia."6 No cabe
duda de que
hay
un cie o emo en Ro y
ada po buena la ca ego ía de
lo
'hu-
mano', po que su esquema libe al de pen-
samien o huye de oda iden i icación con
algún modelo conc e o. Pe o al ecelo no
es unaexigencia del libe alismo. De hecho,
un libe al como
Mill,
que ampoco es á
dispues o aenco se a
lo
humano en una
¡ ígida de inición,
se
cuida mucho, sin
emba go, de señala los asgos que de inen
nues a humanidad, en conc e o, nues a
libe ad, nues a posibilidad de au ode e -
minamos, p ecisamen e pa a e o za su
concepción libe al, es o
es,
pa a que una
182
ida humana nunca pueda econoce se en
la ida del b u o oen la
no-
ida del mine-
aF. De mane a que el ecelo de Ro y
ala ho a de habla de
lo
humano pod ía
ol e se incluso en con a de sus p e en-
siones libe ales, pues
si
nada de ine
lo
humano, cualquie o ma de ida desa o-
llada po el homb e, incluso aquella en la
que sus posibilidades quedan pos adas
asimilándose ala ida del animal
o,
si
se
nos pe mi e, del mine al, segui á conside-
ándose como 'humana'.
Cla o que nega cie os asgos de ini-
o ios de
lo
humano no le esul a del odo
ácil
aRo y, quien apun a que aunque
nada iene una na u aleza in ínseca, y
ampoco el homb e, enemos que admi i
que
los
se es humanos "p o agonizan un
conjun o peculia de elaciones"8. Pe o
si
no
hay
nada que pueda conside a se 'in-
ínseco', nues as desc ipciones no pue-
den conside a se más omenos eales, sino,
sencillamen e, más omenos
ú iles.
9
Mas
si
se
p egun a '¿ú iles pa a qué?', añadi á
Ro y, sólo cabe la espues a 'ú iles pa a
un u u o mejo ', y
si
se
p egun a '¿mejo
en qué sen ido?', no
hay
espues as. Pa a
el p agma is a, bueno
es
sólo la libe ad,
la a iedad, el c ecimien o10. Pe o
lo
que
no pa ece capaz dejus i ica
el
p agma is a
es
po qué la libe ad, la a iedad, el c e"
cimien o son 'buenos'.
Po o a pa e, en su c í ica ala me a-
ísica,
que iene su mayo exponen e en
.'Pla ón, el p agma ismo subs i uye el pa
apa iencia- ealidad po el de pasado-
u-
u o, yla búsqueda del conocimien o, de
la ce eza,
es
eemplazada po la espe an-
za,
apa eciendo como é minos an i é i-
cos
11
•No en ano al disyun i a quedaplas-
mada en el í ulo
de
la ci ada ob a, asabe ,
¿Espe anza
o
conocimien o?
La opción de
Ro y
es
po la espe anza, po el u u o,
dejando a ás el conocimien o, la me a í-
sica, el pasado. Pe o sin en a en mayo es
p o undidades, hemos de apun a que no
nos pa ece ace ada es a con aposición
ISEGOR A/22 (2000)
NOTAS
Y
DISCUSIONES
en e conocimien o yespe anza.
Si
a en-
demosal ejemplo pa adigmá ico de Pla ón,
modelo de pensamien o que Ro y nos
in i a una
ez
yo a aabandona , ¿acaso
no se da en él una búsqueda del cono"
cimien o alen ada po la espe anza de
supe a un p esen e insa is ac o io? ¿No
es p ecisamen e el u u o que se espe a
alcanza , ynunca
el
pasado-p esen e, que
desde su es upidez había condenado a
Sóc a es, lajus i icación úl ima de una
ilo-
so ía que se conside a en el polo más
opues o del p agma ismo ysus espe anzas
de u u o? yademás, ¿cómo enuncia a
la búsqueda de conocimien o cuando es
en
ella donde pone el ilóso o odo
su
empeño, oda su espe anza? Apesa de
odo, el p agma ismo ei indica la imagi-
nación en e al conocimien o,yala igu a
del ilóso o con apone la del poe a
l2
.Po
ello insis e en
no
p eocupa se ace ca de
si
nues as ideas es án bien undadas, sino
más bien en
si
son in e esan es: "Deci que
uno debe eemplaza el conocimien o po
la espe anza es deci , más omenos, la
mis-
ma cosa: que uno debe deja de p eocu-
pa se po
si
lo
que c ee es á bien undado
ycomenza ap eocupa se po
si
se ha sido
su icien emen e imagina i o como pa a
pensa al e na i as in e esan es alas p o-
pias c eencias ac uales."
13Pe o
anoso os
nos pa ece que odo es e modo de habla
es excesi amen e ago, ¿Qué signi ica 'una
al e na i a in e esan e'? ¿En elación a
qué conside amos algo como 'in e esan e'?
y¿se puede de e as
i i
sin busca un
undamen o - odo lo abie o a e isión que
se quie a- pa a nues as más ín imas
c eencias, aquellas que nos jus i ican?
Así que, según Ro y, no podemos esca-
pa a. nues a con ingencia,
ni
ala con-
ingehcia del lenguaje,
ni
ala con ingencia
de una ealidad 'inap esable'. Tampoco
hemos de p eocupa nos de
si
aquello que
pensamos es á ono bien undado, sino de
si
es ono in e esan e, aunque no sepamos
de ini
lo
'in e esan e'.
Así
pues, añejos
ISEGORlAI22 (2000)
p oblemas como el del conocimien o yel
de la posibilidad de alcanza la e dad que-
da ían esumidos pa a Ro y
en
los
siguien es é minos: "Lo más impo an e
que hemos ap endido de Kuhnyde Da id-
son es que no hay algo así como 'un o den
na u al de las azones' que se debe segui
pa a jus i ica c eencias.
No
hay
ninguna
ac i idad llamada 'conocimien o' que en-
ga una na u aleza adescub i ypa a la
cual cien í icos na u ales es án especí ica"
men e do ados. Exis e, sencillamen e, el
p oceso de jus i ica las c eencias an e la
audiencia. Yninguna audiencia es á más
p óxima ala na u aleza
ni
es mejo ep e-
sen an e que cualquie o a de algún ideal
ahis ó ico de la acionalidad. La idea de
que
hay
un ema de es udio llamado ' a-
cionalidad' ambién se es uma, ypo las
mismas azones que se es uma la idea de
que hay un ema de es udio llamado 'co-
nocimien o',
"14
En
e ec o, pa aRo y, oda
c eencia es ájus i icada desde el momen o
en que
no
hay conexión en e jus i icación
y e dad
15
•Sólo hay c eencias yp ocesos
de jus i icación an e audiencias ini as,
en e las que no hay je a quía.
No
es de
ex aña , pues, que con es e plan eamien o
de 'o odo onada', Ro y llegue ala
siguien e conclusión ace ca de la e dad:
"Sólo hab ía una me a 'supe io ' de la
indagación, llamada ' e dad',
si
hubie a
una cosa al como la jus i icación úl ima,
una
ju~ i icación
an e Dios oan e el i-
bunal 'de la azón, en an o dis in os de
cualquie audiencia
me amen e
ini-
a."16Pe o pa a Ro y, no hay posibilidad
de que haya un ibunal que enga
lo
que
Pu nam llama 'la pe spec i a del ojo de
DiOS'17.
La maldición de
lo
ini o cae, según
Ro y, sob e oda audiencia posible, po
amplia que sea.
De mane a que, apun a á Ro y, sus-
i uyamos el iejo pa apa iencia- ealidad
po el de pasado- u u o; concen émonos
en el u u o
y,
de espaldas auna pasión
inú il, la del conocimien o, ab ámonos a
183
NOTAS YDISCUSIONES
la espe anza que el uelo de laimaginación
le an a.
Si
asladamos es as conclusiones
al ámbi o mo al,
ya
que
no
hay un pun o
de is a p i ilegiado, Ro y a on a á la
cues ión sob e el p og eso mo al "como
un inc emen o de la sensíbjJjdad, un
aumen o de la capacidad pa a esponde
alas necesidades de una a iedad más y
más ex ensa de pe sonas ycosas. Los p ag-
ma is as no conside an el p og eso cien-
í ico como
la
a enuación g adual del elo
de la apa iencia que ocul a la na u aleza
in ínseca de la ealidad, sino como la ap i-
ud c ecien e de esponde alas inquie-
udes de g upos cada
ez
más ex ensos de
pe sonas, especialmen e de pe sonas que
gene an las obse aciones más agudas y
ejecu an los expe imen os más e inados.
Del mismo modo, conside an el p og eso
mo al como un es a
en
condiciones de
esponde alas necesidades de g upos de
pe sonas más ymás aba ca i os"18.
NUes-
ap egun a
es,
¿inclui emos enes e g upo
ambién alos aná icos y iolen os? Ade-
más, hemos de apun a que Ro y no pue-
de jus i ica po qué u iliza es e c i e io
pa a habla de p og eso. ¿Po qué habla
de 'inc emen o de la sensibilidad' yno más
bien de una mayo
-¿
ilimi ada?- elas ici-
dad? Y, sin emba go, nos dice,
los
p ag~
ma is as es án empeñados en "la idea de
aba ca amás ymás se es humanos en
nues a comunidad, de oma en cuen a
los
in e esesylas pe spec i asde un núme-
o c ecien e de se es humanos".
19
0,
dicho
de o o modo: "Sus i uyen la idea kan iana
de una Volun ad Buena po la idea de un
se humano cálido, sensible ycompasi-
o.
"20
Con oda anqueza, no emos pa a
es e empeño p agma is a ningún pun o de
apoyo eó ico que lojus i ique, ymás cuan-
¡do
lo
que impo a al p agma is a es has a
qué pun o las ideas olas es a egias de
acción son ú iles pa a lidia con las cosas
ysa is ace adecuadamen e nues as nece-
sidades
21
.Pe o la compasión, que emos
apun a noso os, desbo da el c i e io de
184
u ilidad, es á en o a ó bi a. Además,
eco démoslo, no hay audiencias cuali i-
cadas. Sob e odas - ambién sob e la que
aspi a ase más ymás aba ca i a- ecae
la maldición de lo ini o, la maldición de
no pode adop a 'el pun o de is a de
Dios'. Po odo ello, c eemos que, pese
aRo y, lo mejo de su p opues a es
lo
que en ella pe i e de 'buena olun ad'
kan iana, aunque ca ezca de jus i icación
eó ica.
3.
Ro y Ylos de echos humanos
El p agma is a quie e lib a se de la kan-
iana obligación mo al incondicional, yun
buen ejemplo pa a ello lo o ece la p o-
blemá ica de
los
de echos humanos.
Su
plan eamien ocon as ano ablemen e con
el de R. Dwo kin, pa a quien ales de e-
chos es án po encima de oda conside-
ación de la e iciencia yla con eniencia
social. Pe o pa a Ro y, apela a
los
de e-
chos humanos
COmo
lími e in anqueable
pa a la acción equi ale,
ni
más
ni
menos,
ade ene oda e lexión, oda c í ica
posi~
ble:
"Desde el pun o de is a del p agma-
is a, la noción de 'de echos humanos ina-
lienables' no es ni mejo
ni
peo que el
eslogan de la 'obediencia ala olun ad
di i-
na'. Cuando se los in oca como mo o es
inmó iles, esos eslóganes son,
sencillamen~
e, una mane a de deci que no a más
.
'élllá,
que hemos ago ado nues os ecu sos
a gumen a i os. Habla de olun ad de
Dios ode
los
de echos del homb e, como
habla del 'hono de la amilia' ode 'la
pa ia en pelig o',
no
es algo que esul e
ap opiado pa a la c í ica yel análisis ilo-
só icos. Es in uc uoso mi a más allá de
ellos. Ninguna de esas nociones debe ana-
liza se po que odas son mane as de deci
'aquí me pa o: no puedo hace o a cosa'.
No
son azones pa a la acción, sino anun-
cios de que se ha pensado bien el p oblema
yse ha omado una
decisión."22
ISE:GOR A/22
(2000)
NOTAS YDISCUSIONES
Pe o, al ycomo anoso os nos pa ece,
conside a la apelación alos de echos
humanos algo así como un ce ojazo a oda
a gumen ación ul e io sólo se jus i ica
desde su con icción de que los de echos
humanos
no
pueden undamen a se, a
lo
que se añade su opinión, que compa e
con
E.
Rabossi, de que el p oblema de
la undamen ación de los de echos huma-
nos es á pasado de moda
23
.El lenguaje
de los de echos humanos gua da un sabo
añejo, ame a ísica ancia,
y,
al igual que
la mo al adicional, "es ulne able alas
suge encias nie zscheanas de que Dios y
los
de echos humanos son supe s iciones,
disposi i os p opues os po los débiles
pa a p o ege se de los pode osos."
24Pe o
el
o igen dudoso de al cons uc o, añade
Ro y, no debe hace nos duda de su
u i-
lidad,
al igual que las p eocupaciones eo-
lógicas de New on no son una objeción
con a
su
mecánica
25
.Tal se ía la ímida
de ensa que, pa a Ro y, cabe hace de
los
de echos humanos, asabe , su u ili-
dad
26
,aunque
no
se den azones de po
qué la u ilidad es un bien,
ni
de po qué
la u ilidad que inco po an
los
de echos
humanos
27
ha de p e alece , po ejemplo,
sob e la u ilidad del pode , ola u ilidad
de los in e eses enjuegode
los
más
ue es.
Pa ece, pues, que el lenguaje de
los
de echos es ásuspendido enla cue da loja
de las p e e encias; que no hay ningún
a gumen o que los haga i mes, que a oje
sob e ellos el ca ác e de incondicionales,
de innegociables alas p esiones del in e és
ode la con eniencia. Pa a Ro y, aquí es
donde es á
el
p oblema, asabe , en la
imposibilidad de undamen a acional-
men e ales de echos, algo que no puede
hace~se
ni
siquie a apelando ala común
necesidad de p o ege se en e al dolo :
"Quienes desean p opo ciona undamen-
os acionales, ilosó icos auna cul u a de
de echos humanos dicen que lo que
los
se es humanos ienen en común sob epasa
los
ac o es ad en icios como la aza Ola
ISEGOR Al22 (2000)
eligión. Pe o ienen p oblemas ala ho a
de deci nos en qué consis e es a comuna"
lidad.
No
bas a con deci que odos com-
pa en una suscep ibilidad común al dolo .
Si
lo que impo a a ue a el dolo ·se ía
an impo an e p o ege alos conejos de
los lobos como p o ege a
los
judíos de
los nazis.
Si
acep amos el en oque na u-
alis a, da winiano, de los o ígenes huma-
nos,
no
si e deci que enemos en común
la azón, po que,
en
ese en oque, se acio-
nal
es,
sencillamen e, se capaz de usa len-
guaje. Pe o hay muchos lenguajes yla
mayo ía de ellos es excluyen e. El lenguaje
de
los
de echos
humanases
una ca ac e"
ís ica de nues a especie,
ni
más
ni
menos
que
los
lenguajes que insis en en la pu eza
acial o eligiosa".
28
Pe o ¿cómo puede deci Ro y que el
lenguaje de los de echos humanos es á al
mismo ni el (es un lenguaje
más)
que el
lenguaje acis a? ¿Y cómo se puede
i-
oliza el ex e minio judío amanos de
los
nazis equipa ándolo al caso de los lobos
yconejos? Po supues o que
hay
muchos
lenguajes, yque odos es a ían al mismo
ni el
si
no apelamos a
lo
'humano' como
c i e io mo al pa a disc imina los. Lo 'hu-
mano' en e alo 'inhumano' end ía que
segui siendo el c i e io, 'la medida de
odas las cosas'. El p oblema
es
que Ro y
se ha quedado sin medida. yes unalás ima
que después de ei indica aHume en e
a
KaQ, 29,
no sea mejo lec o de Hume.
ydecimos es o po que Hume dejó
muy
cla a esa comunalidad, an di ícil de p o-
ba , según Ro y, si apelamos ala azón.
Esa comunalidad la apoyó Hume enlo que
pod íamos acuña noso os una
'comuni"
dad
de
co azón:
que posibili a la exis encia
de lazos que unen, de ínculos que aco an
dis ancias, yque en Hume iene un nom-
b e:
sen imien o
de
humanidad.
Bas a lee
sus
In es igaciones
sob e
los
p incipios
de
la
mo al,
su mejo lib o, como aHume
le gus aba econoce , pa a comp ende
que
el
ca ác e
uni e salis a
de la mo al
185
NOTAS YDISCUSIONES
p ocede de que hay en la es uc u a
sim-
pá ica de la na u aleza humana, jun o a
o os sen imien os,
lo
que Hume llama
sen imien o de humanidad (sen imen
oI
humani j)30, que eacciona en e ala b u-
alidad,
el
su imien o, y odas aquellas
acciones que, en el p esen e, oen el pasa-
do, han a en ado con a el homb e. Po
eso,
si
el
obje o de la ambición no puede
se uno, sino que en e los homb es
no
hay acue do sob e los ines que pe siguen,
el echazo de la o u a, del su imien o,
de la a bi a iedad es p ác icamen e uná-
nime, yello posibili a una mo al uni e sal.
O,
po deci lo con sus p opias palab as,
la ambición de un homb e
no
es la ambi-
ción de o o, pe o la humanidad de un
homb e es la humanidad de
odoS
31
.El
acie o de Hume es habe hecho descansa
la uni e salidad de la mo al, no como
Kan , sob e una o mal y ía azón uni-
e sal, sino sob e la uni e salidad de es e
sen imien o de humanidad, p esen e en
odo homb e, con independencia del iem-
po yluga . Bien es cie o que es os sen-
imien os de humanidad
pueden
se
desa ollados oas ixiados po una de e -
minada cul u a, yque, po an o, no ienen
ga an izado, sin más,
su
u u o. Pe o es e
es un p oblema que
no
a ec a aun sen-
imien o que, como al,
no
es un me o
cons uc o, sino que o ma pa e de nues-
a común ysimpá ica na u aleza humana.
Nues o
no
pode se indi e en e ala sue -
e de
los
o os, nues o no pode pe ma"
nece indi e en es al su imien o del o o:
ahí ponía Hume
su
espe anza de una é ica
uni e sal compa ible con una plu alidad de
o mas de ida
32
.
Y,
sinemba go, Ro y descon ía de odo
uni e salismo. Tan o es así que, en e a
¡Habe mas, insis e en que
no
necesi amos
pensa en é minos uni e salis as
33
.Pe o,
p egun amos noso os, ¿cómo es posible
habla de de echos humanos y
no
pensa
en é minos uni e salis as? Ro y lo hace.
Más aún, llega incluso a econoce exp e-
186
samen e que
su
en oque de
los
de echos
humanos es an iuni e salis a, "en el sen-
ido de que desalien an
los
in en os de o -
mula gene alizaciones que aba quen
odas las o mas posibles de exis encia
humana. Tene espe anza en un u u o
humano mejo , ac ualmen e imaginable, es
ene la espe anza de que ninguna gene-
alización que podamos o mula aho a
se á adecuada pa a aba ca el u u o
"34.
Pe o po desg acia, Ro y siemp e es á
pensando con esquemas dualis as poco
lexibles. ¿Quiénp e ende cancela el u u-
o? Anues o juicio, se equi oca Ro y
al conside a que se an iuni e salis a es
el único modo denega se a o mula odas
las o mas posibles de exis encia humana.
Cabese uni e salis a, enel sen ido de a i -
ma un núcleo humano común compa ido
y,
al mismo iempo, admi i una concep-
ción plu alis a de la ida. Cabe, como pien-
sa Habe mas, di e encia las cues iones de
jus icia de aquellas o as cues iones ela-
i as aqué sea una ida buena. Ocabe,
como
ha
dicho Be lin
35
, econoce una plu-
alidad de alo es, de ines pa a la
exis-
encia,
y,
sin emba go, admi i la necesidad
de un lími e
(los
de echos humanos uni-
e sales), ansg edido el cual,
ya
no pode-
mos econoce una o ma de ida como
'humana'36.
Y,
sin emba go, Ro y insis e:
"Los p agma is as sugie en, simplemen e,
que dejemos aun lado la búsqueda de la
comunalidad.
"37
Pe o a ales palab as
hab ía que esponde diciendo que no
pa ece iable de ende
los
de echos huma-
nos y enuncia adicha búsqueda, amenos
que que amos nega que odos
los
hom-
b es sean iguales. Pe o econoce que lo
que nos une al o o, con independencia
de su pa icula idad, es nues a común
humanidad no implica de ningún modo
nega nos a econoce los dis in os con ex-
os ydemandas, que eque i án una espe-
cial a ención pa ahace ale en la p ác ica
aquellos de echos.
Tal
ez
la búsqueda de esa comunali-
dad, que Ro y p e ende que abandone"
ISEGOR A/22 (2000)
NOTAS YDISCUSIONES
mas, no de odos los u os deseados
si
la emp endemos siguiendo el i ine a io
abie o po Kan , haciéndola descansa en
la me a azón. Pe o Ro y es incapaz de
e que lo que aco a las dis ancias en e
un homb e yo o, quizás no sea an o esa
acul ad llamada azón, cuan o esos sen-
imien os de humanidad, p esen es en odo
homb e, de los que nos habló Hume. Son
es os sen imien os de humanidad compa -
idos
los
que le an an su dique en e a
la b u alidad, la injus icia
y,
en de ini i a,
en e al su imien o. yla azón, algo de
lo
que ambién se ol ida Ro y, se pone
a abaja segúnHume pa a
el
sen imien o,
a
in
de que
no
sea íc ima de un engaño.
La azón juega su papel, impo an ísimo,
en la dilucidación, en la in es igación de
las ci cuns ancias que odean una acción
Oun hecho.
Y,
una
ez
ealizadas sus pes-
quisas, p esen a sus in o mes aaquél,
quien dic amina, quien emi e
su
juicio,
inclinando la balanzaaun lado uo o, sien-
do
en onces
los
sen imien os de humani-
dad quienes, ala is a de ales in o mes,
ealizan la unción dejuez38.
De odos modos, esul a más que
e i-
den e la di icul ad que el p opio Ro y ie-
ne ala ho a de nega se a econoce esa
común humanidad que es echa ínculos.
El siguien e ex o es p ueba de es a di i-
cul ad que aya en la inconsis encia oen
la e quedad de que e da 'pun adas',
como él dice, pa a aco a dis ancias y
nega , aun mismo iempo, un espacio
humano común: "Con encidos de que no
hay una esencia humana su il que la
ilo-
so ía pod ía ap ehende , no a amos de
eemplaza la supe icialidad con la p o-
undidad
ni
ele a nos sob e
lo
especí ico
pa a
c~p a
lo uni e sal. Nos gus a ía mini-
miza una di e encia po
ez:
la di e encia
en ec is ianos ymusulmanes en unaaldea
bosnia, la di e encia en e blancos yneg os
en una ciudad de Alabama, la di e encia
en e homosexuales yhe e osexuales en
una cong egación ca ólica de Quebec. Lo
ISEGORlA/22 (2000)
que espe amos es uni aesos g upos
median e un milla de 'pun adas', in ocan-
do
mil
cosas menudas en común en e sus
miemb os,
en
luga de especi ica una úni-
ca cosa g ande, su común humanidad"39.
Ro yse nos mues a, una
ez
más, dualis a
ein lexible, ala
ez
que e co al no que e
econoce queesas 'mil pun adasmenudas'
sólo pueden da se
si
se econoce un as-
ondo común que las a icule.
Ro y quie e apos a po la espe anza,
po el u u o, pe o
no
iene nada en qué
apoya es aespe anza. Se au ode ine como
un 'i onis a libe al', alguien pa a quien
lo
peo que puede habe es la c ueldad
y,
al mismo iempo, se en en a ala impo-
sibilidad de undamen a al echazo, al
ycomo se cons a a en el siguien e ex o,
cuyo
in e és con iamos que nos disculpe
de su ex ensión:
"Empleo el é mino 'i onis a' pa a
designa aesas pe sonas que econocen
las con ingencias de sus c eencias yde sus
deseos más undamen ales: pe sonas lo
bas an e his o icis as ynominalis as pa a
habe abandonado la idea de que esas
c eencias
yesos
deseos undamen ales
emi enaalgo que es á
más
allá del iempo
ydel aza . Los i onis as libe ales son pe -
sonas que en e esos deseos imposibles de
undamen a incluyen sus p opias espe an-
zas de que el su imien o
ha
de disminui ,
que la.1lumillación de se es humanos po
ob a de o os se es humanos ha de cesa .
Pa ael i onis a libe al
no
hay espues as
alguna ala p egun a: '¿Po qué no se
c uel?', ni hay ningún apoyo eó ico que
no sea ci cula de la c eencia de que la
c ueldad
es
ho ible. Tampoco hay es-
pues aala p egun a: '¿Cómo decidi cuán-
do lucha con a la injus icia ycuándo
dedica se alos p oyec os p i ados de c ea-
ción de
sí
mismo?' (
...
)El que c ee que
hay,
pa a las p egun as de es e ipo, es-
pues as eó icas bien undadas -algo i mos
187
NOTAS YDISCUSIONES
pa a la esolución de dilemas mo ales de
esa especie- es oda ía, en el ondo de
su co azón, un eólogo oun me a ísico.
C ee que exis e, más allá del iempo ydel
aza , un o den que de e mina el núcleo
de la exis encia humana yes ablece una
je a quíade esponsabilidades"4o.
Pe o
si
no hay espues a ala p egun a
'¿po qué no se c uel?', en onces
no
emos lazo alguno en e se un i onis a
libe al yel echazo de la c ueldad. Cab ía,
pues, pensa en un i onis a libe al que, al
ca ece de undamen os con a la c uel-
dad,
no
pudie a ampoco emi i palab a
alguna pa a echaza la. Pues quien no
ie"
ne
nada que obje a ala c ueldad, ¿en qué
se di e encia, a in de cuen as, de quien
abie amen e la ole a, dejando que siga
su
cu so?
Ro y c ee en la posibilidad (¿a pa i
de
su
i onismo libe al?) de de ende la
solí-
da Ídad
como eje e eb ado de su u opía
libe al
41
.Pues bien,
lo
que nos pa ece cues-
ionable no es el p opósi o mo al de a-
baja po la solida idad; lo que nos pa ece
discu ible es que se pueda ' eo iza ' sob e
su
posibilidad desde la de ensa p agma is a
de un his o icismo adical o ue e como
el de Ro y.
Si
ca ecemos de a gumen os
en con a de la c ueldad, ¿po qué p e-
ende la solida idad y
no
su con a io?
No
que ei indiquemos la solida idad, sino
el po qué de al demanda es
lo
que hace
del p agma ismo de Ro y una iloso ía an
con ingen e, an en el ai e, que has a,
si
lajuzgamos desde
su
p opio c i e io, duda-
mos
de su u ilidad. Dicho de o o modo,
lo que cues ionamos es que sea posible
apos a po un p oyec o mo al como es
el de la solida idad
si
no enemos algo,
po mínimamen e i me que sea, que jus-
¡ i ique al apues a. No podemos emp en-
de un camino yno ene azones pa a
hace lo. Pe o Ro y sos iene que hay un
co e en e las con icciones ilosó icas y
las ac i idades polí icas
42
.Po ello,
el
ín-
culo eó ico, que aRo y
le
pa ece esuel-
188
o, en e i onismo libe al ysolida idad, no
sólo no esul a cla o, sino que, según nos
pa ece anoso os, ampoco hab ía a gu-
men os su icien es que impidiesen da se
la ci cuns ancia de se , aun mismo iempo,
un i onis a libe al en la eo ía ymos a se
luego aleg emen e insolida io en la p ác-
ica.
Alguien que, como Ro y, de iende has-
a ales ex emos la con ingencia del len-
guaje,la conüngencja delyo, yque econoce
la imposibilidad de jus i ica eó icamen e
la lucha con a la c ueldad oel ex e minio,
debe ía, al
ez,
elegi o o camino dis in o
al de la indagación ilosó ica, pa a hace
ale algo que, anues o juicio, ydesde
su esquema, no pasa de se un me o ac o
de
e,
an acep able, desde su p opia óp i-
ca,
como
su
con a io. Ro y insis e en
cómo se alcanza o ealiza la solida idad
43
,
pe o no es capaz de a gumen a ojus i ica
po qué es una me a que pudié amos
con"
side a mo almen e buena.
Pe o Ro y, a e ado ala idea de la con-
ingencia del lenguaje, insis e en la esis
de que una sociedad libe al no necesi a
de ' undamen os ilosó icos',sencillamen e
po que la idea de undamen ación es una
ieja idea he edada del cien i ismo de la
Ilus ación que es p eciso supe a ;
así,
conscien e de que no es posible undamen-
a nada, c ee an sólo posible compa a
la sociedad libe al con o os modelos.
P e~
~ende ,
nos ad ie e Ro y, cons ui
un
'mu o de a gumen ación con el que aco a-
la aenemigos de la sociedad libe al como,
po ejemplo,
los
nazis, es acasa plena-
men e, po que al mu o no es sino "un
léxico más, una mane a más de desc ibi
las cosas. El mu o se con ie e en onces
en un elón pin ado, unaob ahumanamás,
un agmen o más de deco ado cul u al"44.
Pe o aquí Ro y con unde el hecho de que
odos
los
lenguajes sean p oduc o humano
con el de que sean cuali a i amen e homo-
géneos. Resul a inacep able deci que
los
a gumen os que puedan esg imi se con a
ISEGORIAI22 (2000)
NOTAS YDISCUSIONES
las a ocidades del nazismo sean 'un léxico
más', O'un agmen o más de deco ado
cul u al'. C eemos, sin emba go, que
de e minados caminos pueden es a , en
e ec o, al mismo ni el, igual que de e mi-
nadas pue as. Pe o unos nos conducen
hacia luga es anquilos yo os pueden
bloquea nos el paso, oincluso aniquila -
nos;
aun es ando odos a as del suelo, no
odos son cuali a i amen e idén icos. Pe o
pa a Ro y,
no
hay
ningún pun o de apoyo
sólido pa a eje ce la c í ica, po que es o
implica ía admi i un pun o de is a p i-
ilegiado. Pe o pa a noso os la cues ión
es mucho
más
sencilla que el apela ono
apun os de is a p i ilegiados. Se a a ía,
más bien, de acep a ono que exis en el
homb e y
lo
humano,
y,
po an o, las con-
diciones que nos pe mi i ían habla de una
ida, como di ía Be lin, 'decen e'. Yaquí
nos gus a ía deci , con I. Be Iin, que
si
acep amos la idea de que exis e algo así
como el 'homb e',y
si
acep amos que exis e
algo así como lo que cab ía llama una
ida 'decen e', la ca ego ía de de echos
humanos ma ca ía las on e as, los lími-
es, den o de
los
cuales hab ía de ene
luga oda una a iada gama de o mas
de en ende la ida
45
.El lenguaje de los
de echos, quisié amos apun a noso os,
no se ía 'un léxico más', sino un léxico
as-
cenden al en el sen ido kan iano del é -
mino:
los
de echos humanosse ían las
con-
dÍCiones
de
posibilidad misma pa a oda
exis encia 'decen e', pa a oda exis encia
que
se
p ecie de 'humana'. Los de echos
humanos end ían acons i ui el ope, el
lími e que
no
puede se ansg edido po
una sociedad que aspi e a al í ulo. Pe o
no sólo en sen ido nega i o. A
in
de
cuen-
as
aC(iban
siendo
los
ing edien es que han
de acbmpaña ala ealización de oda o -
ma de ida,
po
a iada que sea, que aspi e
al í ulo de 'humana'. Pe o
si,
comoaRo y
le ocu e, hemos pe dido oda b újula, y
ni
siquie a lo humano puede se 'la medida
de odas las cosas', en onces aquellos de e-
ISEGOR A/22 (2000)
chos se án, me amen e, 'un léxico mas,
jun o al léxico que
los
piso ea o
los
iola
impunemen e. No nos ex aña, pues, que
la espe anza de Ro y
no
descanse
en
la
labo de la a gumen ación,
no
descanse en
la labo c í ica del ilóso o.
No
nos ex aña,
pues, que Ro y c ea, en una de esas alsas
dico omías alas que nos iene acos um-
b ados, que el ilóso o, el discu so del
conocimien o, haya de deja paso al poe a
(como
si
la poesía no ue a ambién o o
modo de conocimien o), al discu so de la
imaginación (como
si
el poe a solo ue a
un c eado de mundos imagina ios). La
iloso ía, según Ro y, ha de se eempla-
zada po la c í ica li e a ia
46
,capaz de
ensancha nues os léxicos, de amplia -
los47.
Pe o po nues a pa e, ysin nega
el papel undamen al que lac í icali e a ia
iene encomendado en la búsqueda de un
mundo en el que nues as pe spec i as
seanmenos es echas, es amos plenamen e
con encidos de la imposibilidad de ehusa
el análisis ilosó ico, la e lexión c í ica, el
es ue zo a gumen a i o. El ilóso o yel
poe a iajan en la misma na e: la ida;
sólo el modo en que buscan accede al
conocimien o es di e so. Pin an en el
mis-
mo
lienzo, pe o con ma e iales dis in os.
Po ello, no dudamos de que Dickens, en
el ejemplo de Ro y, sea un apo e un-
damen al en la lucha po un mundo más
jus 0
48
.Pe o c eemos igualmen e que la
lucha, po la jus icia, en uno de sus múl-
iples en es, necesi a de algo más que de
his o ias sen imen ales y is es, como
Ro y las llama; necesi a, más bien, in e-
g a las
en
el
discu so eó ico, en la a gu-
men ación yen la discusión ilosó ica.
Lo
más decepcionan e de una iloso ía
como la de Ro y, que pa ece es a
ilu-
sionada con la cons ucción del u u o, es
p ecisamen esu incapacidad pa ajus i ica
su p opia apues a, con lo que aquella ilu-
sión, aquella espe anza, se disipan. Y odo
po adicaliza su c eencia en la con in-
gencia del
yo:
"Nues a insis encia en la
189
NOTAS YDISCUSIONES
ilus a i o el ejemplo que pone
F.
Puy
en
su
abajo
"¿Qué signi ica undamen a los de echos humanos?",
cuando ep oduce la siguien e pa ábola, p ecisamen e
con es ando ala nega i a de Bobbio a econoce al
necesidad eó ica: ",
Un
homb e le
pidiÓ
al Mulláh
Nas udín enseñanza espi i ual. El Mulláh le dijo: .
"Empeza é po
los
undamen os".Pe o el homb e le
dijo: -"Déja e de p elimina es.
No
me impo an.
Vamos al g ano ápido." El Mulláh, en onces, ajo
una inaja des ondada yempezó aecha cubos de agua
en ella. Yp egun ó el homb e: ·"Pe o, ¿qué es ás
haciendo?" Ycon es ó el Mulláh: "Llenando la inaja".
ydijo el homb e: "Pe o esa inaja
no
iene ondo".
y espondió el Mulláh: "A
mí
no
me
in e esa
el
ondo.
Dime cuándo llega el agua a iba nada más." Fin de
la pa ábola. Lo que a
mí
me dice es es o: que
en
ma e·
ias é icojuIidico-polí icas al menos, siemp e
hay
que
ocupa se de
los
undamen os. "
Puy,
F., "¿Quésigni ica
undamen a los de echos humanos?
",
en Mugue za,
1..
yo os, El undamen o
de
los
de echos
humanos,
pp.
289-302,
p.
291.
"Ro y,
R,
"De echos humanos, acionalidad y
sen imen alidad",en Shu e, S., yHu Iey,
S.,
De
los
de echos
humanos, p.121.
51
Es
lo
que nos queda, yRo y mismo lo ha eco-
nocido, cuando la iloso ía no puede aspi a ala c í ica.
yde aquí ienen las quejas de Habe mas. En e ec o,
el p oblema, al ycomo
muy
bien lo ha p ecisado J
Mugue za, queda plan eado en es os é minos: "Como
quie a que sea, lo que Ro y us iga no es an sólo
el
p u i o p oducido po la p eocupación ace ca de
cÓmo
ellena la oquedad abie a
en
la cul u a occi-
den al as la ola ización de la eligión, sino el p o-
ducido po la apa en e necesidad de dis ingui en e
consenso ác ico o'con enciÓn' y'consenso acional'
ocon a ác ico;
o,
si
lo p e e imos deci
en
es os o os
é minos, en e cues iones de pode ycues iones de
alidez. Que e a, como eco da ás, la dis inción que
se en ilaba en la polémica de Habe mas con los pos -
mode nos. Pues, e ec i amen e, Habe mas ad ie e
que si no hay posibilidad de dis ingui en e a gumen-
os que sean ' álidos' ya gumen os que simplemen e
son 'acep ados po una comunidad' en
alo
cual con-
ex o sociohis ó ico., ampoco la hab á de abo da una
c í ica acional de las ins i uciones exis en es den o
de dicha comunidad ydicho con ex o." Mugue za,
1..
Desde
la
pe plljidad,
Mad id, FCE,
1990,
p.
31.
196
58
Ro y,
R,
"De echos humanos, acionalidad y
sen imen alidad", pp.
122-
123.
59 C . Hume, D.,
T a ado
de
la
na u aleza
humana,
ed. de Félix Duque, Mad id, Temas,
1988,
Lib o
n,
Pa e III, Sección
nI,
p.
563.
60
C .
ibId.,
Lib o
n,
Pa e III, Sección III,
p.
561.
61
"Es p obable que la sen encia de ini i a que
decla a a
los
ca ac e es y a las acciones ag adables
uodiosas, dignas de elogio ocensu ables; (
...
)es p o-
bable -
digo-
que es e juicio de ini i o dependa de
algún sen ido in e no osen imien o que la na u aleza
ha hecho uni e sal pa a oda la especie. Po que, ¿qué
o a cosa puede ene una in luencia de es e ipo? Pe o
con is as ap epa a el e eno pa a un sen imien o
al, yp opo ciona le un disce nimien o adecuado de
su obje o, amenudo encon amos que an es es
neceo
sa io ealiza muchos azonamien os, hace dis incio-
nes su iles, ob ene conclusiones co ec as, ealiza
compa aciones en e cosas dis an es, examina ela-
ciones complicadas ydescub i yde e mina hechos
gene ales." Hume, D
..
In es igación
sob e
los p incipios
de
la
mo al,
Secc.
1,
p.
35.
62
C . Ro y,
R,
"De echos humanos, acionalidad
ysen imen alidad", p.
126.
63
C .
ibId.,
126-
127.
6.
IbId.,
p.
124.
65
IbId.,
p.
127.
66
IbId.,
pp.
128-
129.
67
"Po segu idad me e ie o acondiciones de ida
su icien emen e lib es de iesgo comopa aque las di e-
encias con
los
demás esul en i ele an es pa a
la
au oes ima yla dignidad pe sonal. (
...
)La segu idad
yla simpa ía an jun as, pa las mismas azones que
la paz yla p ospe idad econÓmica an jun as. Cuan o
más du as son las cosas omás miedo se sien e omás
pelig o se expe imen a, menos iempoyes ue zo puede
dedica se apensa en la condición de las pe sonas
con las cuales no e iden i icas de inmedia o. La edu-
cación sen imen al unciona únicamen e cuando las
pe sonas pueden elaja se
lo
su icien ecomo pa aescu-
cha ."
IbId.,
p.
131.
68
C . ibId
..
p.
134.
69
Nos
hemos ocupado de al asun o
en
"Disce ·
,
11imien o
yejecuciÓn en la é ica de Kan . Ap opósi o
de los lími es de la au onomía
en
el ma co de la me a
azÓn
".
Pensamien o,
ol.
54,
nO
210,
pp.
397-
415,1998.
10 C . Ro y,
R,
"De echos humanos, acionalidad
ysen imen alidad",
p.
133.
ISEGOR A/22 (2000)