Luis Buñuel: ascendiendo el ópico
D . Manuel Ca los Fe nández Sánchez
P o eso de la Facul ad de Ciencias de la In o mación de Se illa.
RESUMEN
En 1.900 nace el cineas a Luis Buñuel en Calanda, A agón. En el año 2.000 se
celeb a en dis in os ámbi os cinema og á icos y ele isi os de odo el mundo el cen ena io de su
nacimien o. Fes i ales de cine, cadenas de ele isión po sa éli e u onda he ziana, pe iódicos y
e is as se hacen eco de la eno me ascendencia del lenguaje cinema og á ico buñueliano. Es e
es udio sob e la úl ima de sus películas odada en Andalucía, conc e amen e en Se illa, p e ende
apo a un nue o análisis sob e es a ob a que ascendió el ópico andaluz.
ABSTRAC
In 1900 he ilm di ec o Luis Buñuel is bo n in Calanda, A agón. In 2000, i ook place he
cen ennial o his bi h in di e en ilm and ele ision en i onmen s in all o e he wo ld. The
anscendency o ilm languaje used by Buñuel has been anlysed in cinema es i als, ele ision,
newspape s and magazines. This s udy, ocus on his las mo ies ilmed in Andalusia, conc e ely
in Se ille, i seeks o con ibu e wi h a new analysis on his wo k ha anscended he Andalusian
opic.
Palab as cla es: Luis Buñuel/Lenguaje cinema og á ico/Andalucía/Tópico.
Key Wo ds: Luis Buñuel/Film languaje/Andalusia/Topic.
P ime as ap oximaciones a Andalucía
Luis Buñuel, en 1.977, adap a a la pan alla una no ela de ambien e
se illano. Se a aba de Ese obscu o obje o del deseo. An e io men e
había ealizado ap oximaciones a emas andaluces, pe o ue on in uc
uosos.
El celeb ado, polémico y es udiado co ome aje del di ec o de Calanda Un
chien andalou (Un pe o andaluz), ese na ajazo cinema og á ico esc i o en cola-
bo ación con Sal ado Dalí y ealizado en 1.928, de emá ica andaluza únicamen e
iene el í ulo, a pesa de que sus signi icados son icos, ambiguos y poli alen es.
En Un pe o andaluz no había ni pe os, ni andaluces, y sus imágenes no podían
in e p e a se como símbolos de nada de ello. Po lo an o nadie ha de llama se a
engaño p e endiendo analiza la bajo una óp ica andaluza.
ÁMBITOS. Nº 5. 2º Semes e de 2000 (pp. 157-168)
158 Luis Buñuel: T ascendiendo el ópico
En 1.930 Buñuel ba ajó los í ulos de «La bes ia andaluza» y «Abajo la
Cons i ución» pa a un nue o ilme que inalmen e llama ía L´Age d´o . Se ía pues
o o in en o de ap oximación, lejano y su ealis a, pa a una emá ica sob e Anda-
lucía. En junio de 1.946 el di ec o a agonés, sin ninguna posibilidad de di igi en
Hollywood as su exilio, decide ma cha a Méjico. Fue eque ido po la p oduc-
o a ancesa Denise Tual pa a la ealización de un p oyec o sob e una e sión de
la ob a lo quiana «La casa de Be na da Alba». Pe o inalmen e Buñuel no pod á
lle a a cabo la ob a cinema og á ica del poe a amigo debido a la imposibilidad
po pa e de la p oduc o a de adqui i los de echos de la pieza ea al1 de Fede ico
Ga cía Lo ca. Esa unión de los dos in elec uales españoles hubiese supues o un
impo an e homenaje del mundo cinema og á ico a la gene ación del 272.
Así pues, el único ilm del genial di ec o español de ambien e andaluz es
el basado en la no ela del esc i o ancés Pie e Louÿs «La emme e le pan in»,
a la que Buñuel dio el í ulo de Ese obscu o obje o del deseo.
La ob a ancesa ambien ada en Se illa había sido lle ada an e io men e al
cine en cua o ocasiones. La e sión p ime iza la ealizó Reginald Bake en 1.920
con Ge aldine Fa a . La segunda, Jacques de Ba oncelli, ambién en la época del
cine mudo, y se dio a conoce en España bajo el í ulo de «La muñeca y el pelele»,
siguiendo muy de ce ca el í ulo del o iginal. En es a e sión silen e hacía de
p o agonis a Conchi a Mon eneg o, en onces en uno de sus mejo es momen os.
La e ce a apo ación cinema og á ica, más in e esan e, se ía ealizada en
Hollywood bajo la di ección del ienés Jose on S e nbe g con la denominación
The de il is a woman, apa ándose del í ulo o iginal. Es a e sión de S e nbe g
se ía lle ada a cabo en 1.935 y con a ía con el p o agonismo excelen e de la ac iz
be linesa Ma lene Die ich, que enca naba a la muje a al. La ob a cinema og á-
ica de S e nbe g causa ía un g a e inciden e polí ico. El Gobie no español de la
II República la había conside ado o ensi a y exigió a la p oduc o a Pa amoun la
des ucción del nega i o y de odos sus copias, amenazándola, de lo con a io, con
clausu a la ep esen ación de la i ma en Mad id y con la p ohibición de p oyec a
odas sus películas en el e i o io nacional. El a gumen o del Gobie no español e a
que una escena en la que un gua dia ci il bebía en un ca é público suponía una
o ensa a las ue zas a madas españolas. La p oduc o a no eame icana accedió
apa en emen e a es a exigencia el 11 de no iemb e del mismo año. Sin emba go,
y pa a bien de la cul u a cinema og á ica, la des ucción del nega i o no se lle ó
a e ec o. Ac ualmen e exis en copias de The de il is a woman en ilmo ecas de
1. Gube n, Román, Cine Español en el Exilio, Ed. Lumen, Ba celona, 1.976.
2. Gómez Mesa, Luis, «La gene ación cinema og á ica del 27: Luis Buñuel su g an igu a», en Cinema 2002,
nº 37, ma zo 1.978, Mad id.
159Manuel Ca los Fe nández Sánchez
a ios países.
Buñuel indudablemen e conoció oda esa his o ia en su época y ello, al ez,
signi icó pa a él un mo i o de es ímulo. Pensó en una nue a e sión pa a la
pan alla e incluso llegó a esc ibi g an pa e del guión. Sin emba go, di icul ades
de p oducción impidie on su p opósi o.
El cua o p oyec o cinema og á ico sob e la ob a del esc i o ancés no
se ía ealizado po Buñuel, sino po Julien Du i ie y con el p o agonismo
emenino de B igi e Ba do en el papel p incipal.
«Si el ilm de S enbe g e a la exal ación omán ica de la baila ina española
en un clima de e ichismo, el de Du i ie ep esen aba la e sión mo bosa de una
pasión loca, desespe ada y pesimis a»3.
Así pues, el maes o del su ealismo, Buñuel, hab á de con en a se con la
quin a adap ación4. Sin emba go, end á que espe a a 1.977 pa a lle a a cabo su
isión en imágenes de la muje a al, esa «bes ia andaluza» apasionada y calcula-
do a. Pe o el p ime guión inacabado quedó en el ecue do del di ec o y a lo a ían
cie os asgos en sus ilmes El dia io de una cama e a (1.964) y sob e odo en la
excelen e ob a su ealis a Belle de jou (1.967) y en T is ana, pos e io men e.
En esos ilmes las p o agonis as emeninas se mue en en e la ingenuidad
y la pica esca, en e la inocencia y la pe e sión, lle ando en e sus o og amas
alguna sabia de la idea abandonada años a ás y que pe manece en las neu onas
del cineas a has a que años después decide e oma y ehace el guión pol o ien o
con la colabo ación de Jean Claude Ca ié e.
Un ancés en Se illa
Pie e Louÿs5, a í ice o iginal del a gumen o de la película de Buñuel Ese
obscu o obje o del deseo, ue un no elis a popula de inales del siglo XIX y
comienzos de és e. En sus esc i os cul i ó el géne o e ó ico, decaden e y an ás-
ico, con ecuen es escapadas a la an igüedad helénica y al o ien alismo. La
no elas del pos simbolis a Pie e Louÿs, an bien ap o echadas po el cine, han
sido siemp e cen o de con o e sias in elec uales. Ya con la apa ición de su ob a
«Las canciones de Bili is», publicada en 1.894, se p oduci ía el escándalo. Sob e
sus de enso es cae ía el apela i o de «inmo ales». En e esos de enso es se encon-
3. Alcalá, Manuel, «Ese oscu o obje o del deseo», en Cinema 2002, nº 37, Mad id, ma zo 1.978.
4. Ma io Camús ealizó después o a e sión, la sex a cinema og á ica, con el í ulo de la ob a o iginal
in e p e ada po Ma ibel Ve dú. Fue emi ida po TVE el 22 de sep iemb e de 1.995.
5. Pie e Louÿs (Gand,1.870-Pa ís,1.925). A los dicinue e años conoció a Lecon e de Lisle y abó amis ad
con el poe a pa nasiano José Ma ía de He edia, con una de cuyas hijas e minó casándose, Louise, si bien
había man enido elaciones apasionadas con su o a hija Ma ie. G an aman e de los lí icos g iegos, sus
p ime os poemas apa ecie on en «La Conque», e is a undada po él mismo. Sus ob as más conocidas son:
«La canciones de Bili is», «As a é», «A odi a», «La muje y el pelele» y «Sique», publicada pós uma-
men e en 1.927.
160 Luis Buñuel: T ascendiendo el ópico
aba el conse ado y ca ólico Mau as, que pensaba que la ob a e a una «joya»6.
Incluso un esc i o con a io a Mau as, Ana ole F ance aboga ía en de ensa de
Pie e. Sin emba go, pa a el c í ico cinema og á ico y li e a io español Luis
Quesada, en el no elis a ancés «no hay que busca p o undidad emá ica ni
ce e a in ospección psicológica en los pe sonajes» 7. B illan e y au én ico pa a
unos, also y abu guesado pa a o os, Louÿs ha sido siemp e un au o con o e -
ido. Sus ob as buscaban pe sonajes so p enden es, b illan es y dispa a ados, si ua-
ciones ópicas o inespe adas, colo ido y an asía. Todos esos ing edien es incluye
en «Le emme e le pan in», publicada en 1.898.
Pie e Louÿs pasó dos empo adas en Se illa (1.895 y 1.896), an o po
azones médicas al padece as o nos pulmona es, b onqui is, como po azones
a ís icas, debidas al ecue do y a la ascinación que despe aba en él la ob a
«Ca men», de Mé imée y Bize . La ópe a de Bize la man enía ín eg a en la
memo ia, e incluso él mismo la ocaba al ó gano. Uno de esos días que in e p e-
aba a Bize encon ó el ema de «La muje y el pelele». «Pensaba muchas eces
en el lib o que podía ob ene ace ca del ca ác e de la muje , conside ado desde
el pun o de is a de Ca men, pe o de una Ca men más su il, más in eligen e, más
a ozmen e muje . Pues en Ca men (de Mé imée) a menudo es la bes ia humana
la que ac úa»8. A pesa de que la ges ación de la no ela ue la ga, en seis días
esc ibió más de la mi ad del lib o y después de 60 páginas de edacción pa ó en
b usco su p oducción, al llega le la no icia de que Ma ie de He edia, la muje que
amaba y que lle aba un niño suyo, se casa con el poe a Hen i de Régnie .
Asus ado, ma cha con p ecipi ación hacia Egip o.
La p ime a ez que isi ó la ciudad hispalense, a los 25 años, la dis u a ía
du an e es meses, as la publicación de «Las canciones de Bili is». En la
siguien e empo ada el esc i o ya se ha hecho céleb e po su ob a «A odi a». En
ma zo de 1.898 uel e a la edacción de su no ela y la e mina. Tu o que hace
habla en la ob a a un pe sonaje que no enía sus gus os, su ac i ud hacia las
muje es, ni su edad, ni su mane a de comp ende la ida. El mismo esc i o
econoció que no ol e ía a hace lo más. Su composición «La emme e le
pan in», lib o céleb e, p obablemen e el mejo que haya esc i o según algunos
es udiosos li e a ios, hab á de se su mejo ecue do se illano, siendo una so p esa
que imp esionó a los lec o es.
6. A miño, Mau o, Pa naso Dicciona io Sopena de Li e a u a, Ed. Ramón Sopena, Ba celona, 1.972.
7. Quesada, Luis, en La es a e a li e a ia, nº 635, Mad id, 1.978.
8. Ca dinne-Pe i , R., sec e a io de Louÿs, ci ado po Goujon, Jean-Paul y Came o Pé ez, Mª del Ca men en
Pie e Louÿs y Andalucía. Ca as inédi as y agmen os, Ediciones Al a , Se illa, 1.984, pág. 19.
161Manuel Ca los Fe nández Sánchez
La adap ación cinema og á ica
Ese obscu o obje o del deseo, única ob a pos anquis a de Buñuel, basa
sus líneas maes as en la popula y b illan e no ela de Louÿs, con un guión esc i o
po el p opio Luis Buñuel y su coguionis a Jean Claude Ca ié e y ue la película
candida a española nominada pa a el Osca de 1.978, a pesa de que sólo una
quin a pa e del capi al con el que se hizo la cin a e a nacional. Sin emba go, esa
pequeña apo ación del p oduc o Al edo Ma as, y el añadido de los escena ios y
los ac o es, hace que el ilme se incluya den o del cine español. La película, a
pesa del p es igio de sus au o es y de que la adap ación del ex o a la pan alla
g ande ue lle ado a cabo ec eando una mayo hondu a y dimensión psicológica
de los pe sonajes, no log ó alcanza el p eciado gala dón.
Ka he ine Ko ács, en un ensayo sob e el ilme, apun a que «desde el pun o
de is a del a gumen o, los pe sonajes, los inciden es y el diálogo, la película es
una adap ación iel de ´La emme e le pan in´»9. En la misma línea se mani ies an
Jean-Paul Goujon y Mª del Ca men Came o Pé ez.
Se ad ie e en la ealización de la cin a una g an p eocupación del di ec o
po la o ma, u ililizando una cons ucción o denada, cohe en e, lineal, si bien la
ade eza con un conjun o de seis « lash-back» pa a agiliza la na ación y ol e la
al iempo eal de cuando en cuando. En esumen un es ilo clásico y p eciso, cla o
y comp ensible, a ado con desen ado y e o ismo: un poema que can a a la
pe e sión elegan e y e inada.
El con enido del guión, a pesa de segui de ce ca la ob a de Louÿs, p esen a
cie a o iginalidad y se apa a en g an medida an o de la es uc u a como del es ilo
de la ob a ancesa e igualmen e p esen a de o e os di e en es de las o as e sio-
nes cinema og á icas.
El mismo Buñuel sos u o que lo más impo an e de una na ación es el
suspense. Así que una ez que Ma eo haya poseído a Conchi a, el in e és en la
his o ia decae á10 .
La película, ya an es de su p oducción, había despe ado el in e és de los
ciné ilos: an o de los con a ios como de los incondicionales del di ec o de
Calanda. Muchos c í icos llega on a habla de un eju enecimien o in elec ual y
cinema og á ico de Buñuel. Y es que la lógica y la ilógica na a i a de Ese
obscu o obje o del deseo seguía indiendo homenaje a los pos ulados su ealis as
del cineas a.
9. Ka ács, Ka he ine, «Luis Buñuel and Pie e Louÿs: Two Visions o Obscu e Objec s», en Cinema Jou nal,
ol 19, núm 1, 1.979, págs 87-89, ci ado po Hopewell, John, en El cine español después de F anco, Ed.
El A que o, Mad id, 1.989, pág. 308.
10. Hopewell, John, Op. ci ., pág. 309.
162 Luis Buñuel: T ascendiendo el ópico
Una his o ia en e Pa ís y Se illa
Ese obscu o obje o del deseo es la his o ia de Conchi a, una jo en andaluza
que es la o u a y la ilusión de Ma eo. En cla e de lash back, se inicia en el en
Se illa-Pa ís. Es la huida de la si uación que ha i ido Ma eo. En la se illana
es ación de Có doba apa ece la andaluza, pe o los ne ios del p o agonis a es án
ya des ozados: le ie e un cubo de agua en la cabeza. Los pasaje os del en es án
pe plejos, in e esándose en la his o ia. «Esa muje es la peo de las muje es»,
con iesa el iaje o.
La andaluza a a se i a casa de Ma eo, en Pa ís. Esa misma noche el
homb e madu o in en a besa a la dieciochoañe a a la que no le gus a abaja , sólo
baila . A la mañana siguien e ella se ha despedido.
Ma eo busca a Conchi a, que le iene ascinado, asis e a los ensayos de baile
y le lle a egalos y dine o. Ella le comunica que es «moci a» y le o ece un
ca amelo, esis iéndose a concede le el amo ca nal. En su juego y en su ambigüe-
dad, a pa i de ese momen o, an p on o es p ome edo a y a dien e como cap i-
chosa y huidiza. Conchi a desa olla un juego a o men ado que des oza la anqui-
lidad de su enamo ado, p ecipi ándolo hacia una si uación insopo able de con a-
dicciones, desdenes y p omesas incumplidas.
Ma eo, que nunca ha poseído a una muje sin que e la apasionadamen e,
espe a demasiado el amo pa a ecuen a las as iendas. Se esis e a pensa en
que lo de ella sea po dine o. La andaluza le p ome e se su aman e en la casa de
campo pa isina. «¿Cuándo, és a noche?». «No, mañana». Una ez allí Conchi a
le comunica que no se encuen a bien. Sin emba go, le enseña lo he moso que es
su cue po desnudo an e el espejo. Ma eo pie de la paciencia al sen i se bu lado con
sus cap ichos. Ella juega con el iudo. En la cama, descub e que Conchi a lle a
pues a una aja llena de lazos y nudos. Conchi a le pide paciencia: «A i lo que e
gus a es lo que no e doy». «Si e die a odo lo que me pides deja ías de
que e me». Ma eo se en ada e dade amen e y la expulsa de casa.
Luego a a busca la de nue o a Se illa, encon ándola en el Ba io de San a
C uz. Descub e que baila desnuda en un club pa a u is as. T as el en ado, Ma eo,
con e ido ya en pelele, le comp a una casa a la andaluza. Una ez en pode de
Conchi a las esc i u as, lo humilla haciendo el amo an e él con un jo en gui a-
is a. A la mañana siguien e ella le decla a que el gui a is a es ma ica: sólo
es aban ingiendo. Aún es i gen. Ma eo, desespe ado ya, la deja as da le una
paliza.De nue o en el en, Conchi a le i a o o cubo de agua a Ma eo. Vuel en
a econcilia se y pasean po Mad id. Él obse a ascinado a una cos u e a que cose
unas opas manchadas de sang e. Nue a pelea. Finalmen e, es alla una bomba
e o is a que llena de humo la pan alla pa a acaba la película.
163Manuel Ca los Fe nández Sánchez
Dos ca as pa a un pe sonaje
An es del odaje de la película su p oduc o ancés Silbe man p e endía que
la in e p e ación emenina co ie a a ca go de la ac iz Ma ía Scheneide , de
econocido p es igio en la época. Pe o el di ec o a agonés se había decan ado po
la española Angela Molina.
Sin emba go, poco an es del inicio del odaje el aná quico Buñuel decidió
epa i el papel p incipal emenino en e dos ac ices: la española Angela Molina
y la ancesa Ca ole Bouque , debido al dualismo empe amen al de la p o agonis-
a, a los dos aspec os con adic o ios de la pe sonalidad y de la conduc a de la
andaluza. Po un lado Conchi a e a a do osa e inci an e, po o o esqui a y
huidiza.
Ese epa o de in e p e es pa a un único papel e a nue o en el plan eamien o
na a i o cinema og á ico y un e ec o isual y de ealización in e esan e. Pe o la
decisión, de úl ima ho a y a guión esc i o, no u o una plasmación na a i a
plena11 . Con más iempo, abajando el guión y di e enciando cla amen e los dos
empe amen os con apues os de la andaluza, el esul ado hubiese sido más sa is-
ac o io y b illan e.
Tal como queda la película, po la p ecipi ación de la decisión b illan e del
su ealis a, el desdoblamien o de la pe sonalidad queda oscu o pa a el espec ado
y el cambio de ac ices esul a casi cap ichoso. Ni la pa e que co esponde a
Angela Molina, espléndida en su in e p e ación, es exclusi amen e a dien e y
p o oca i a, ni la acción psicológica de Ca ole Bouque , co ec a y cumplido a, es
o almen e esqui a y calculado a. Po ello, a eces, el plan eamien o es desconce -
an e. Así pues, a ni el de guión el hecho de dos ca as pa a un mismo papel llegó
a se i ele an e, y muchos espec ado es no lo en endie on. La ob a se alejó de esa
mane a un an o del g an público, si bién ecibió buena acogida come cial.
La apo ación su ealis a
El í ulo del ilme, suges i o, poé ico y su ealis a, no es idea o iginal del
au o de Calanda, sino que es á ex aído de un pasaje del esc i o ancés. A Louÿs
e a lo que menos le gus aba de su no ela y el í ulo «La muje y el pelele»,
inspi ado en un apiz de Goya, lo conside aba una «humo ada». No le gus aba que
el papel de Don Ma eo es u ie a su icien emen e de inido po la palab a «pelele».
Sin emba go no lo cambió. También ba ajó los í ulos «La se illana» y «La
andaluza». El p opio Louÿs hablaba de «esos pálidos obje os del deseo» de las
muje es ubias. Esa idea que u o en e los dedos Louÿs y que ha a apado Buñuel,
11. Los po meno es de las azones come ciales de la elección inal de las dos ac ices las cuen a Manuel Alcalá
en Cinema 2002, nº 37, Mad id, 1.978.
164 Luis Buñuel: T ascendiendo el ópico
cambiando la exp esión «pálidos» po «obscu o», es, desde luego, bas an e más
in e esan e como í ulo.
Buñuel in oduce en su ob a, como es consus ancial a él, cie os elemen os
su ealis as y obsesi os: un saco, un a ón, una mosca, una gi ana que lle a po
niño un cochinillo, el bas ido de la bo dado a al inal, y que ecue da al cuad o
de Ve mee «La encaje a»; así como nume osas e e encias a no icias y a en ados
e o is as que an dándole a la película la pe sonalidad del au o , esa chispa
c ea i a y di e enciado a que ma ca el lími e en e una ob a medioc e y o a
excepcional. Los a en ados apun an el clima de insegu idad del mundo con empo-
áneo.Algunos o os elemen os meno es son in oducidos po el di ec o cinema-
og á ico como el cubo de agua, eco dando las b omas de su ju en ud en la
Residencia de Es udian es; o el en, no p esen e en la ob a de Louÿs. Todos esos
ecu sos, esc i u a au omá ica la mayo ía de ellos, le pe mi e dis ancia se de la
in iga. Esos elemen os no esponden al análisis azonado. Son sob e odo «súbi as
inspi aciones» o «imágenes compulsi as»12 del ealizado .
La ealización se ena
El mon aje de la cin a, aun con a ios « lash-backs» na a i os, elude odo
ipo de complicaciones écnicas, basándose sob e odo en una cáma a en mo i-
mien o y con planos la gos donde los ac o es desa ollan su pe sonaje. Esa es su
écnica desde que comenzó en el cine y es á an segu o de ella que no se deja
imp esiona po los nue os hallazgos. Buñuel no necesi a en el ilme e ec os
isuales inusi ados pa a sub aya las e idencias na a i as. Con ía en su isión de
la di ección de ac o es. Posee una ex ao dina ia segu idad en su esc i u a y en su
mi ada cinema og á ica. Tal ez pa a el cineas a únicamen e cuen e el signi icado
de la imagen, dejando al ma gen cualquie ipo de es e icismo acío, o de pe ec-
ción écnica. Incluso exis e un «sal o de eje» que cambia la di ección del mo i-
mien o en la secuencia del g upo que acompaña al cu a po las calles noc u nas
del Ba io de San a C uz. Esa up u a del “eje imagina io” en o o di ec o hubiese
sido una he ejía de lenguaje cinema og á ico. Sin emba go, Buñuel no le da
impo ancia.
En el odaje, a a ez epi ió una oma, como e a habi ual en él, de al o ma
que Ese obscu o obje o del deseo salió ya mon ada desde su ilmación. Helene
Plemianniko , que se enca gó del mon aje, comp endió la idea del di ec o , y dio
12. Decla aciones de Buñuel, en Luis Buñuel, ob a cinema og á ica, de Sánchez Vidal, Agus ín, Ediciones
J.C., Mad id, 1.984.
165Manuel Ca los Fe nández Sánchez
o ma de ini i a a una yux aposición de planos casi ma emá ica. La apo ación al
cine de Buñuel es más na a i a que écnica.
“En lo o mal -mon aje, i mo, plani icación, e c.- las películas del di ec o
a agonés son log os o undos. Se le ha c i icado que se p eocupaba poco de la
o og a ía, especialmen e en su e apa mexicana, pe o en ealidad de lo que se
ocupaba poco e a de hace a je as pos ales con los encuad es, de c ea belleza
a i icial. La plás ica de sus ilmes esponden al ondo de los mismos, po ello es
sob ia y nunca se en e iene en desc ibi mas de lo necesa io. El i mo nunca es
len o ni se emansa, como en Be gman o Viscon i, po eso los me aje no suelen
ebasa los no en a minu os. Cada secuencia a ae de modo p eciso, iene las
imágenes jus as, en un p oceso de elipsis... Es un cine ápido, i al, ca gado de
una ene gía que poseen los g andes maes os de Hollywood, a quienes an o
admi aba... En los ac o es inyec a su pode oso ca ác e .”13
Así pues, como emos, ni el mon aje, ni el i mo den o de ese mon aje de
imágenes, deben nada al popula cine ame icano, aunque admi ase a algunos de
sus di ec o es. Pe o ampoco los encuad es, ni la di ección de ac o es. Todos los
ecu sos son de apo ación pe sonal, imb icados en la cul u a eu opea y especial-
men e española. Su cine es una isión del mundo muy ín ima, pe o ambién muy
sob ia, que huye del es e icismo acío.
La Se illa de Buñuel:
La ep esen ación se illana en la película iene dada en di e en es secuen-
cias. El ilme se ab e con una calle en la que apa ece de ondo el come cio hoy
desapa ecido «El Co e Español», de moda en la capi al hispalense en los
momen os del odaje, y que se anunciaba con el mismo es ilo y colo de le a
que su compe ido «El Co e Inglés». Le sigue poco después un a en ado en el
Pa que de Ma ía Luisa, al in oduci se el p oduc o de la película, Se ge Silbe -
man, en un lujoso coche. Ma eo, que con empla la explosión y comen a ex a-
ñado «¿aquí ambién?», i e en una espléndida mansión de la a enida de La
Palme a, como co esponde a su ele ada condición social y económica. A
con inuación la Es ación de Có doba, hoy econ e ida, cons uida en e 1.898 y
1.901, po los ingenie os San os Sil a, po ugués, y Suá ez Albizu, asco, de
es ilo neomudeja y con aplicación de la écnica u ilizada en el XIX pa a la
cons ucción de la To e Ei el del hie o undido. Sin emba go, a Buñuel no le
in e esa el hie o de la a qui ec u a, sino el me al del en y sob e odo la ialdad
y el esen imien o a que han llegado los p o agonis as. Ese es el bloque de la
p ime a pa e se illana.
13. Pé ez Bas ías, Luis, en Las dos ca as de Luis Buñuel, Royal Books, Ba celona, 1.994, p.76.