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Evolución de los términos biblioteca y librería en español: estudio documental y lexicográfico

Abstract

Este trabajo presenta un análisis de dos de las palabras más importantes en español relacionadas con el mundo de los libros: biblioteca y librería, a través de un estudio diacrónico mediante un análisis documental selectivo de las dos bases de datos léxicos más extensas de la lengua española que abarca desde el siglo xiii hasta el siglo xx. El objetivo de este estudio es ofrecer unas reflexiones que permitan el acercamiento al uso documentado de ambos conceptos mediante una contextualización por centurias para así poder relacionarlo con el devenir de las bibliotecas como concepto histórico y como instrumentos de apoyo a la investigación y divulgación del conocimiento humano en la historia de España. This paper presents a brief analysis of two of the most important words in Spanish regarding the world of books: biblioteca and libreria, through a diacronic study by means of an analysis of some representative documents from two of the most extensive lexical databases in the Spanish language. This study covers a period from the thirteenth to the twentieth century, and its objective is to offer some reflections that allow an approach to a documented use of both concepts divided in centuries in order to contextualize the developing of libraries as instruments to underpinning investigation and divulging knowledge throughout history of Spain. Gil Fatas, A.F.

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Evolución de los términos biblioteca y librería en español: estudio documental y lexicográfico

Author: Gil Fatas, A.F.
Year: 2020
Source: https://zaguan.unizar.es/record/99259/files/texto_completo.pdf
dh
Di āsā Hispānicas n.º 6 - 2020: 63-87
e-ISSN: 2286-5977
Es e abajo se encuen a bajo una Licencia C ea i e Commons A ibución-
NoCome cial 4.0 In e nacional.
E olución de los é minos biblio eca y lib e ía en español:
es udio documen al y lexicog á ico* **
E olu ion o he Te ms Biblio eca and Lib e ía in Spanish:
Documen al and Lexicog aphic S udy
A ís ides Fe nando GIL FATÁS
Uni e sidad de Za agoza, España
Resumen: Es e abajo p esen a un análisis
de dos de las palab as más impo an es en
español elacionadas con el mundo de los
lib os: biblio eca y lib e ía, a a és de un es-
udio diac ónico median e un análisis do-
cumen al selec i o de las dos bases de da-
os léxicos más ex ensas de la lengua espa-
ñola que aba ca desde el siglo XIII has a el
siglo XX. El obje i o de es e es udio es o e-
ce unas e lexiones que pe mi an el ace ca-
mien o al uso documen ado de ambos con-
cep os median e una con ex ualización po
cen u ias pa a así pode elaciona lo con el
de eni de las biblio ecas como concep o
his ó ico y como ins umen os de apoyo a
la in es igación y di ulgación del conoci-
mien o humano en la his o ia de España.
Palab as cla e: biblio ecas; lib e ías; Es-
paña.
Abs ac : This pape p esen s a b ie analy-
sis o wo o he mos impo an wo ds in
Spanish ega ding he wo ld o books: bib-
lio eca and lib e ía, h ough a diac onic
s udy by means o an analysis o some ep-
esen a i e documen s om wo o he
mos ex ensi e lexical da abases in he
Spanish language. This s udy co e s a pe-
iod om he hi een h o he wen ie h
cen u y, and i s objec i e is o o e some
e lec ions ha allow an app oach o a doc-
umen ed use o bo h concep s di ided in
cen u ies in o de o con ex ualize he de-
eloping o lib a ies as ins umen s o un-
de pinning in es iga ion and di ulging
knowledge h oughou his o y o Spain.
Keywo ds: Books; Lib a ies; Spain.
* Es e abajo se enma ca en el P oyec o de I+D del P og ama Es a al de Gene ación de Conoci-
mien o y Fo alecimien o Cien í ico y Tecnológico del Minis e io de Ciencia, Inno ación y Uni-
e sidades (co inanciado po la Unión Eu opea a a és del FEDER) PGC2018-095757-B-I00:
Magia, Épica e His o iog a ía Hispánicas: Relaciones Li e a ias y Nomológicas II.
** Como ad e encia p e ia señalamos que, en las ci as li e ales an e io es al siglo XVIII, p oce-
demos a espe a la o og a ía o iginal de los ex os si no se indica lo con a io en cuan o a
pun uación, acen uación y empleo de mayúsculas.
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En o no al concep o de biblio eca
Cualquie hablan e de español pod á comp oba la apa en e na u alidad con
la que se emplea habi ualmen e una cie a equi alencia semán ica en e dos con-
cep os que a casi nadie le son ajenos, como son biblio eca y lib e ía. Di íase que ope-
an como concep os sinónimos, y así apa ecen ecogidos en a ias ob as lexicog á-
icas del español; pe o no debemos ob ia que la sinonimia, como ealidad de equi-
alencia semán ica más o menos exac a, es un concep o que ha p esen ado secu-
la men e una impo an e di icul ad pa a se de inida (Reguei o, 2010: 14) y pa a el
que se han plan eado di e sos en oques, an o desde la e ó ica como la lógica
(Ga cía-He nández, 1997: 381), lo que lo con ie e en un p oceso complejo y de
di ícil conc eción.
No obs an e la di icul ad conocida de admi i la plena exis encia de la sinoni-
mia como equi alencia semán ica en e dos concep os (González Pé ez, 1994: 40),
y pese a es a apa en e elación semán ica en el caso que nos ocupa, es ácil ad e i
que no siemp e el encaje es álido. Así, podemos iden i ica pe ec amen e secuen-
cias como el lib o se encuen a en la biblio eca o el lib o se encuen a en la lib e ía, pe o
ya no pe cibimos la misma equi alencia si hablamos de biblio eca pública o *lib e ía
pública, sin agma es e mucho menos ecuen e y ajeno al uso co idiano1, aunque no
nue o en español, como e emos.
Es a si uación puede lle a nos a conside a si en el caso de biblio eca y de lib e-
ía nos encon amos an e un enómeno de sinonimia y, pa a da una espues a ca-
bal a esa duda, puede esul a ú il abo da un es udio de esa dico omía léxica que,
has a la echa, no ha ecibido un análisis de es e ipo.
Conscien es de la di icul ad, c eemos que el mejo aliado que podemos encon-
a a al e ec o es pa i del dicciona io, e dade a he amien a que nos puede
hace de b újula po los e i o ios del idioma y cuya u ilidad es mani ies amen e
mayo si, además, la do amos de un eje empo al que nos pe mi a na ega con
buen ien o po aguas necesa iamen e p ocelosas.
Pa a inicia es e iaje, hemos consul ado p incipalmen e el excelen e co pus
léxico con igu ado con los ondos documen ales y lexicog á icos con que con amos
en español a a és de sendos p oyec os de la Real Academia Española de la Len-
gua: el Co pus Diac ónico del Español2, que a iende a un co pus ex ual de mane a
diac ónica, po un lado, y el Nue o Teso o Lexicog á ico de la Lengua Española3, que
1 Lo e idencia la consul a en el Co pus de Re e encia del Español Ac ual de la Real Academia
Española, en adelan e, CREA (accesible en línea en h p://co pus. ae.es/c eane .h ml), donde
se documen an 52 casos de biblio eca pública en e a ninguno de lib e ía pública, que sí podemos
encon a median e me abuscado es en la ed, pe o como calco del inglés public lib a y. Es p e-
cisamen e en la e apa ac ual en es a lengua donde se pe cibe un empleo especí ico más habi ual
de es a palab a como ‘almacén o es ancia de depósi o de lib os’, si bien analiza emos es o más
adelan e. Dejamos al ma gen el signi icado de ‘almacén o es ancia de depósi o de lib os con
ines come ciales’, del que a a emos b e emen e a con inuación ( id. in a, n. 5).
2 En adelan e, CORDE. Accesible en línea en h p://co pus. ae.es/co dene .h ml. Si no se
indica lo con a io, los agmen os ex uales seleccionados y las ediciones e e idas p oceden de
aquí.
3 En adelan e, NTLLE. Accesible en línea en h p://n lle. ae.es/n lle/S l GUILoginN lle.
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lo hace con su ex ensa base de da os donde se ha digi alizado un co pus lexicog á-
ico que aba ca desde el siglo XV has a el XX.
No p e endemos un análisis exhaus i o, pues, po azones de ex ensión, nos
ceñimos a p esen a una isión de campo en o no a ambos concep os y la elación
exis en e en e ellos a lo la go del pe iodo mencionado desde una pe spec i a ilo-
lógica, pe o sí c eemos que es e abajo puede a oja luz pa a lle a a cabo pos e-
io es e lexiones sob e el su gimien o y de eni de las biblio ecas como ins u-
men os de in es igación y di ulgación del conocimien o humano du an e los su-
cesi os pe íodos iden i icables en la his o ia de España en que se puedan encaja
esos concep os y las posibles consecuencias de i adas analizables.
La me odología de en oque ilológico que hemos seguido p esen a un abo daje
diac ónico iden i icable po siglos según los esul ados que a ojan las búsquedas
hechas en las mencionadas bases de da os, pues c eemos que es o acili a posibles
aco amien os c onológicos, ya que nues o obje i o p incipal es susci a un ámbi o
de e lexión que pe mi a un ap o echamien o ans e sal desde di e en es ace ca-
mien os in e disciplina es y no una me a desc ipción de los enómenos documen-
ados.
De es a mane a, y eniendo como ejes es uc u ales y co pus de abajo ambas
bases de da os, debemos conside a el análisis documen al como un p oceso
abie o y i o, ya que se encuen a necesa iamen e supedi ado a la ampliación de
las mencionadas bases documen ales y a las conna u ales eglas e olu i as de la
lengua como un hecho dinámico y nunca acabado, si bien la selección documen al
del co pus se puede ubica empo almen e en 2019.
Po es e mo i o, y a e ec os p ác icos, esul a necesa io de ene nos inicial-
men e, de o ma b e e, en la con igu ación de los signi icados as eables desde el
o igen de las lexías cuyo análisis nos p oponemos.
¿Biblio ecas o lib e ías?
No pa ece i ele an e inicia un es udio de es as ca ac e ís icas con un ―si-
quie a some o― análisis de es os concep os, pues la c í ica ya ha aído a colación
en alguna ocasión el asun o plan eando la di icul ad que asciende la apa en e
sencillez de los é minos implicados:
¿Pe o qué es una biblio eca? La banalidad de cie os é minos los uel e, pa-
adójicamen e, más anspa en es: si odos c een sabe lo que es un lib o, o una
biblio eca, es po que la palab a, empleada odos los días “sin pensa ”, pa ece no
plan ea p oblemas. En ealidad, es a e idencia es un engaño, y la his o ia del
léxico cons i uye, al como lo demos a on los in es igado es alemanes, una ía
de acceso muy signi ica i a pa a la his o ia de los discu sos, del pensamien o y
de las ideas (Ba bie , 2015: 20-22).
E ec i amen e, Ba bie des aca pa e de la señalada dico omía nominal que
subyace en algunas lenguas en la e e encia a un, mu a is mu andis, ‘depósi o de
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lib os con di e so ap o echamien o humano, p incipalmen e in elec ual’4. La ob a
de Ba bie , o iginalmen e en ancés ―lo cual no esul a baladí―, p esen a la dua-
lidad biblio eca/lib e ía y es ablece pa a el p ime concep o un o igen e imológico
en el g iego Βιβλιον-Θήχη, que aduce como ‘a ma io de lib os’; mien as que,
pa a el segundo, el o igen es a ía en el adje i o la ino lib a ius, ‘que iene elación
con el lib o’ (de libe ‘lib o’). Así, el empleo del é mino g iego hab ía pasado al
la ín pa a designa las ins i uciones undadas po los empe ado es y a disposición
del público5 en an o que espacios ísicos, y más adelan e como e e encia a sus
con enidos, pe o su uso esul a ía poco ecuen e y hab ía caído en desuso du an e
la Edad Media. Mien as, el é mino de i ado del la ín hab ía sido la o ma más
empleada du an e esa e apa his ó ica como designación de ‘espacio de lib os’ o la
‘ unción de copis a’ y ‘ endedo de lib os’, de donde de i a ía el español lib e o
(Ba bie , 2015: 21).
Es e au o e oma la hipó esis plan eada po Wal he on Wa bu g6, quien
c eía que se p oduce a pa i del siglo XV una sus i ución del é mino lib e ía po
biblio eca como ‘luga ese ado a lib os’ y, paula inamen e, median e sinécdoque,
pasó de e e i se al mueble donde se deposi an los lib os a e e i se al edi icio, lo
que se da en ancés y ambién en alemán (Libe ey pasó a se sus i uido po Biblio-
hek) y se debe ía a la mayo di usión de imp esos que manusc i os7, mien as que
lib e ía designa ía una colección más educida que biblio eca (Ba bie , 2015: 24). No
obs an e, con el obje i o de a ina más el i o, con iene as ea b e emen e la e o-
lución de ambos é minos en di e en es lenguas.
Desde el pun o de is a diac ónico, en ancés apa ece documen ada la o ma
lib ai ie desde 1119 como ‘lieu aménagé pou ece oi des li es’, mien as que
4 Aunque nominalmen e nos cen emos en dos elemen os, biblio eca y lib e ía, ealmen e
engloban una iada semán ica, pues a ‘conjun o o colección de lib os’ y a ‘almacén o es ancia
de depósi o de lib os’ hab ía que añadi un e ce camino semán ico que eco e en el caso de
lib e ía, el de ‘almacén o es ancia de depósi o de lib os con ines come ciales’, que como bien
nos dice Neb ija, p ocede de abe na lib a ia, de abe na, ‘ ienda donde enden algo’ (en su Vo-
cabula io español la ino, 1495, ed. elec ónica de John O’Neill, Hispanic Semina y o Medie al
S udies [Madison], 1992), pe o nos cen a emos en los dos p ime os en es e abajo po con e-
niencia y azones de espacio.
5 Pe o no se a a de una e e encia de o ma exclusi a a cons ucciones públicas, como lo
demues a la siguien e e e encia a la p obable exis encia de es ancias en luga es p i ados en el
a ado De A chi ec u a de Vi u io (Lib o I, §7): I em na u ae deco e i , si cubiculis e byblio hecis
ab o ien e lumina capiun u , balneis e hibe naculis ab occiden e hibe no pinaco hecis e quibus ce is
luminibus opus es pa ibus, a sep en ione, quod ea caeli egio neque excla a u neque obscu a u solis
cu su sed es ce a inmu abilis die pe pe uo: “Asimismo se da á ambién o namen o na u al si ha-
cemos que las habi aciones y las biblio ecas eciban la luz o ien ándolas hacia el es e; que los
baños públicos y los in e nade os eciban la luz desde el occiden e; que las pinaco ecas y las
es ancias, que p ecisan de una cie a luminosidad, eciban la luz desde el no e, ya que es a
pa e ni se oscu ece ni adquie e más luminosidad en elación a la posición del sol, sino que
man iene una misma e inmu able cla idad a lo la go de odo el día” ( omamos la aducción de
la edición ci ada).
6 En su ob a F anzösisches e ymologisches Wö e buch: eine Da s ellung de gallo omanischen
Sp achscha zes, . I, Bonn, F. Klopp, 1928, apud Ba bie , 2015, p. 22, no a 10.
7 Tal ez Von Wa bu g se basó en la di e encia e imológica que subyace en el é imo g iego,
pues “papy um au em G æci ‘βιβλον’ ocan , codemque ocabulo ‘lib um’ signi ican ” (Fo -
cellini, 1864-1926, p. 444, s. . biblĭō hēca).
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biblio hèque apa ece en 1493, del la ín biblio heca con el mismo signi icado (Le Robe ,
1970, ol. I, p. 464).
Aun conside ando la esis de Von Wa bu g que e oma Ba bie , lo cie o es
que, en ancés, el signi icado de biblio hèque como ‘almacén o es ancia de depósi o
de lib os’ al e nó con el de ‘conjun o o colección de lib os’, al y como apa ece en
el Dic ionnai e uni e selle de Fu e iè e (1690, s. .): “Appa emen ou lieu des iné
pou y me e des li es; gale ie, bas imen plein de li es. On le di aussi des li es
en gene al qui son angez dans ce aisseau”) o en la magna ob a de Dide o y
d’Alembe (1751-1772, s. .) :
Ainsi biblio heque, selon le sens li é al de ce mo , signi ie un lieu des iné pou
y me e des li es. Une biblio heque es un lieu plus ou moins as e, a ec des
able es ou des a moi es où les li es son angés sous di é en es classes [...]
Ou e ce p emie sens li é al, on donne aussi le nom de biblio heque à la collec-
ion même des li es.
Y así pe i e ac ualmen e en las de iniciones del dicciona io G and La ousse
(1971, s. .: “Bâ imen ou pièce où l’on ange une collec ion de li es”, “Collec ion
de li es”) o en Le Robe (1970, s. .), donde en una p ime a de inición leemos
“Lieu aménagé pou ece oi des li es” (pa a, a con inuación, emi i a lib ai ie)
y en una segunda “Collec ion de li es”.
Un enómeno pa ecido ocu e en inglés, donde se documen a lib a y como ”a
place se apa o con ain books o eading, s udy, o e e ence” desde 1374 en
Chauce (Ox o d, 2009, s. .), y ambién biblio hèque ―con e iden es asgos de gali-
cismo, además, po azones his ó icas del p opio idioma, que dio en inglés la
o ma de ini i a biblio heca― como ”A lib a y; a collec ion o books o ea ises”
desde 1549 en Bale.
Aunque no cabe duda de que en es a lengua lib a y ha quedado como p ime a
de inición con el signi icado de ‘almacén o es ancia de depósi o de lib os’,
A place se apa o con ain books o eading, s udy, o e e ence. (No ap-
plied, e.g. o he shop o wa ehouse o a bookselle ). In a ious applica ions mo e
o less speci ic. (...) Applied o a oom in a house, e c.; also, †a bookcase. In mod.
use, he designa ion o one o he se o ooms o dina ily belonging o an English
house abo e a ce ain le el o size and p e ension8.
lo cie o es que el signi icado de ‘conjun o o colección de lib os’ subsis e has a
la ac ualidad como segunda de inición, como podemos comp oba : “The books
con anied in a ‘lib a y’ (sense 1); a la ge collec ion o books, public o p i a e”9.
Alguna pis a más nos da el i aliano, donde se encuen a lib e ia omado del
ancés lib ai ie en 1380, pe o “nel senso di biblio eca ino al XVI sec.”, si bien el
8 Ox o d, 2009, s. . lib a y.
9 Ibid. Incluso en una base de da os popula como la Wikipedia apa ece es a de inición ida:
”A lib a y is a collec ion o books o an ins i u ion lending books and p o iding in o ma ion”,
si bien el uso mayo i a io en e los hablan es es el segundo, mien as que el p ime o se emplea
en e e encias menos comunes, como ”a collec ion o se o books o o he hings, all p oduced
in he same s yle o abou he same subjec ”, según ecoge el Camb idge dic iona y, disponible
en ed: h ps://dic iona y.camb idge.o g/dic iona y/english/lib a y.

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é mino ya apa ecía en la ín en Gelio (lib ā ia) y en Cice ón (lib ā ium)10; mien as
que biblio eca se documen a en el siglo XIV como ‘ eposi io io di lib i’, y además, se
nos indica que “La . ende a impiazza e anche in . “lib ai ie”, come ciò a ene
pe in lusso dell’umanesimo in Ge mania”11.
De es a o ma, e ec i amen e, ad e imos que se p odujo una e i alización
del é mino g iego como e e encia al depósi o de lib os a lo la go de los siglos XIV
y XV de la mano del humanismo p e enacen is a, pe o ambién que los signi ica-
dos de ambas oces no se han man enido siemp e de o ma espec i a.
En cuan o al español, al ez no sea an sencillo pode a i ma que exis a una
cla a di isión semán ica en e ambos concep os, pues aunque la e imología se en-
cuen e en el mismo o igen que en ancés po he encia del g iego y del la ín, en-
seguida e emos que quizás esul e más di ícil que en o as lenguas el man ene
una co espondencia uní oca de signi icados según los da os que maneja emos en
es e b e e análisis diac ónico de ambas palab as ―no exhaus i o, pe o sí me icu-
loso― desde el siglo XIII has a el XIX12, opo unamen e ilus ado.
Con o me adelan ábamos más a iba pa a el caso del ancés, en español la
palab a lib e ía p ocede igualmen e del la ín. Así, Co ominas (1980, s. .) nos p e-
sen a una e olución a pa i del é imo lĭbe como base de i a i a cuya p ime a
documen ación la egis a en Neb ija, quien p opone una e olución de lĭb ā ĭa, lo
que coincide, como e a de espe a , con el mismo o igen que en ancés e i aliano.
A su ez, el é mino lĭb ā ĭa13, según Fo cellini (1864-1926, s. .), emi e a lĭb ā ĭus,
adje i o que signi ica ‘ad lib os pe inens’. No obs an e, y aunque más adelan e
de alla emos en unción de su uso y su signi icado de o ma con ex ualizada, po-
demos adelan a que su p ime a documen ación14 en cas ellano es un siglo an e-
io a la que da Co ominas, pues se localiza en la T aducción de la His o ia con a
paganos, ob a salida del en o no de Juan Fe nández de He edia ca. 1376-139615.
En cuan o a la oz biblio eca y su a ian e a caica biblio heca, donde se man iene
el g upo consonán ico in e ocálico e imológico - h- Co ominas (1980, s. .) nos da
una e olución pa iendo de un é imo la ino, p o enien e del g iego: “(...) omado
del la . biblio hēca y és e del g iego βιβλιοθήκη íd., compues o con θήκη ‘caja’, de-
i ado de τιθέναι ‘pone ’; (...)”. Si acudimos nue amen e a Fo cellini (1864-1926,
10 Ba is i y Alessio, 1975, ol. 3, p. 2222.
11 Ibidem, ol. 1, p. 510.
12 Tomamos es e siglo como inal de nues o análisis po se , como e emos, el pe iodo en
el que se e i ica el cambio sus ancial que de e mina la comp ensión de los es os concep os de
mane a es able has a la ac ualidad.
13 Neb ija, como hemos is o más a iba (c . n. 2), nos habla de abe na lib a ia como ‘la
ienda donde enden lib os’, de donde quizá pudo pa i el signi icado cas ellano de ‘almacén
o es ancia de depósi o de lib os’.
14 Resul a impo an e ad e i de que, en lo ela i o a la búsqueda de palab as en la base
de da os del CORDE, es signi ica i o el que se lle e a cabo la búsqueda con o sin ilde, lo que
a oja esul ados di e en es. En nues o caso, al a a se la ilde de un enómeno cuya sis ema-
ización se p odujo en echas muy pos e io es, no la enemos en cuen a como asgo o og á ico
dis in i o, pe o sí pa a el mo o de búsqueda, lo que de alla emos en el luga indicado, según
sea el caso.
15 Vid. in a, no a 16.
E olución de los é minos biblio eca y lib e ía en español 69
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s. .), leemos que: “(...) biblio heca dici u e de loco, in quo lib i s udio um causa
asse an u , e de a ma io seu plu eo, in quo lib i ponun u , e demum de ipsa
lib o um mul i udine (...)”, donde comp obamos que se e ie e al luga donde se
ubican los lib os, pe o ambién a los p opios lib os en sí, de donde pudo p o eni
el empleo como al que en o as lenguas exis ió y que en cas ellano pe manece de
o ma i a.
Así, el p ime o de los é minos que encon amos documen ado en cas ellano
es ―cohe en emen e con la secuencia c onológica dada po Ba bie pa a el ancés,
po o a pa e― biblio heca, con el g upo consonán ico e imológico in e ocálico -
h- ca. 1260 ecogido en la aducción del segundo Lib o de los Macabeos (Mac 2:
2: 13) ecogida en la Biblia medie al omanceada conse ada en el Real Monas e io
de El Esco ial16 como manusc i o “E6”:
E quando es o uio Ihe emias, mal oxo los e dixo que non se ie allado aquel
loga as a que allegue Dios el ayun amien o del pueblo e quel pe done. E es onz
mos a a Dios es as cosas e pa eç a la mages a de Dios, e pa eç a nu assi como
azie a Moysen e assi como pidio Salomon al g ande Dios; e auiendo g and sabe ,
cuemo o ecio el sac i icio e de la echu a e del acabamien o del emplo. E assi
como Moyses o aua a Dios e decendio uego del cielo e consumio el sac i icio, e
assi como Salomon o o e decendio uego del cielo e consumio el olocaus o. E dixo
lo Moyses mague que non sea mandamien o, que e a po el pecado e ue consu-
mido. O o si Salomon ocho dias izo la ies a de la sag acion. Es as mismas cosas
e an esc ip as en las no as e en los esc ip os de Neemias. E assi como qui aze
biblio heca allego de las ie as los lib os de los p ophe as [ . 195 I] de Dauid e las
epis olas de los eyes e de los donadios ( . 195 y 195 )17.
Aunque ol e emos sob e es e ema más adelan e, nos in e esa des aca en
es e momen o que, a esul as de es a lec u a que el copis a que manejó el ex o
bíblico nos da, podemos ad e i cla amen e la noción de ‘conjun o o colección de
lib os’ di ec amen e elacionada con su depósi o, más allá de que el é mino biblio-
eca signi icase e imológicamen e el me o depósi o de lib os en sí.
No obs an e, es plausible que el signi icado de es a palab a no esul ase ya po
en onces odo lo es able que pod ía pensa se ― enómeno que se cons a a al anali-
za lo que ocu e con el paso de los años―, pues encon amos apenas unos ein a
años más a de un pa de egis os de la misma palab a ―ya sin el g upo conso-
nán ico e imológico in e ocálico - h-, asgo es e de la ines abilidad o og á ica,
como es sabido, ca ac e ís ico de la época18― en el códice “E8” de la misma Biblia
16 Es posible busca la ansc ipción o iginal median e el p oyec o “Biblia Medie al”,
accesible en línea en h p://www.bibliamedie al.es y, en es e caso conc e o, en
h p://www.hispanicsemina y.o g/ &c/bib/index-es.h m.
17 Tomamos la ansc ipción hecha po Leo Wiese y Theodo Heine mann en su ob a “Los
lib os de los Macabeos. Au G und de on (†) Leo Wiese nach dem Cod. I-j-6 des Esco ial an-
ge e ig en Kopie he ausgegeben on Th. H”, en Gesammel e Au sä ze zu Kul u geschich e Spa-
niens, Müns e in Wes alen, Ve lag de Aschendo schen Ve lagsbuchhandlung, 1930.
18 Sin en a en de alles e imológicos e olu i os, no debemos ol ida que la lengua esc i a
coe ánea es aba ca ac e izada po una impo an e ca ga de asgos p o enien es de la o alidad
(Lapesa, 1981, §6, p. 209), que los p ime os cona os de egulación o og á ica se lle an a cabo
con Al onso X y que el p ime in en o de sis ema ización de una o og a ía lo lle ó a cabo
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medie al omanceada de El Esco ial: “Es onz el Rey Da ío mandolo ca a en la
biblio eca de los lib os que es auan alçados en Babilonia” (Esd. 6,1) y: “(...) ago a,
si lo ploguie e al Rey, ágala ca a en la biblio eca del Rey que es en Babilonia, si
mandó Ci o que uesse echa la casa de dios en Je usalem & desí Inbíenos dezi el
Rey lo que ouie e po bien que agamos” (Esd. 5, 17)19; donde podemos ácilmen e
in e p e a el signi icado de ‘almacén o es ancia de depósi o de lib os’.
Aunque en ocasiones no esul e sencillo dis ingui si se a a de una e e encia
uní oca a un signi icado o a o o en un mismo con ex o, como en es e ejemplo de
en e 1376 y 1396 de Juan Fe nández de He edia:
E semblan men muchas uegadas se me io e se amago en el amphi ea o. E
ma o enca a muy muchos senado es, e specialmen a aquellos que el uido que
e an excelen es e sob epuyauan a los o os en nobleza e indus ia. E despues, a
los peccados e malues ades del empe ado siguyo la pena de la ciuda , po que el
Capi olio ue e ido ( ol. 229 ) de n ayo, el qual c emo la biblio eca que auian
compues a los an igos con g an cuydado e es udio e aballo, e encendio enca a
muchas o as cosas que alli es auan en o no. E despues enca a n o o encendi-
mien o se leuan o en Roma, el qual aplano po ie a el emplo de la dea Ves a, e
el palacio, e muy g an pa ida de la ciuda . Aques i Comodio, a odos dapnoso
e sin p ouecho, segun que se cuen a, en la casa de Ves iliano ue a ogado e
mue o; e seyendo biuo, ue iu gado po enemigo del humanal linage20.
O o an o ocu e con los egis os pos e io es documen ados, es a ez con la
a ian e con el g upo consonán ico e imológico in e ocálico - h- en el Ma qués de
San illana, cuando leemos
Mas yo a y sólo me plaze llama ,
o çi ha a dulçe más que la d’O eo,
que sola u ayuda non cuydo, mas c eo
mi ús ica mano pod á minis a .
O biblio heca de mo al can a ,
e uen e meli lua do mana eloquençia,
in unde u g açia e sac a p udençia
en mí, po que pueda u plan o exp essa 21
y donde asimismo podemos ad e i la idea de ‘conjun o o colección de lib os’
y no es ic amen e de ‘almacén o es ancia de depósi o de lib os’, como
Neb ija en 1495 en su O og a ía (Ma ínez Ma ín, 1992: 755 y Niede ehe, 1983); po lo que es
absolu amen e espe able que se encuen en es as a ian es de edacción.
19 Según la edición elec ónica que lle a a cabo el p oyec o “Biblia Medie al”, accesible en
línea en h p://www.bibliamedie al.es y, en es e caso conc e o, en
h p://www.hispanicsemina y.o g/ &c/bib/index-es.h m. Respe amos la edición, pe o
ac ualizamos acen uación y pun uación. Aunque el manusci o conse ado es del siglo XV, el
omanceado se co esponde con el encon ado en el manusc i o “E6”, es o es, ca. siglo XIII. Vid.
al espec o h p://www.bibliamedie al.es/index.php/e6e8.
20 Según la lec u a hecha po Juan Manuel Cacho Blecua de la T aducción de la His o ia con-
a paganos de O osio. Valencia, Pon i icia (Pa ia ca), olim Co pus Ch is i V27co. El esal ado es
nues o.
21 Según la ansc ipción hecha po A. Gómez Mo eno; Maximilian P. Ke kho , Plane a
(Ba celona), 1988, s. . biblio heca. El esal ado es nues o.
E olución de los é minos biblio eca y lib e ía en español 71
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e imológicamen e cab ía espe a 22, si bien ambién se ía asumible que, consecuen-
emen e, pudiese exis i un espacio de e minado pa a su colocación.
Además, esul a llama i o23 que no apa ezcan egis os del é mino biblio heca
desde su p ime empleo documen ado has a casi doscien os años más a de po el
Ma qués de San illana en 1434 y, como emos, en ambos con el sen ido de ‘con-
jun o o colección de lib os’; el mismo que ambién poseía el é mino lib e ía y que
enía siendo empleado desde sus p ime as apa iciones documen adas en cas e-
llano como ‘conjun o o colección de lib os’, según apa ece en es e agmen o de la
T aducción de Vidas pa alelas de Plu a co hecha po Juan Fe nández de He edia, da-
ada en e 1379 y 1384:
Depues d’es o, el passo con odo el s ol a la Pi ea en es ( .º 181 ) dias, & po
auisamien o de o o omo po si la lib e ia de Apelico Tiyo, en la qual la mayo
[pa ] de los lib os [e an] de [A is o iles e ] Teo as o, los quales no e an aun co-
nocidos mucho24.
y odo ello sumado al hecho de que sea ya en 1495 cuando, en su Vocabula io
español la ino, Neb ija nos dé biblio heca como signi icado de lib e ía: “Lib e ia. Bi-
blio heca .ae. lib a ia .ae”25, mien as que dis ingue muy bien en e lib e ía y lib e ía
de o iginales, a la que denomina “a chiuum .i”, nos puede in i a a sospecha que
no debía de exis i ya po en onces26 una di e encia muy ní ida en e el signi icado
de lib e ía y de biblio heca, o, como mínimo, que sus signi icados e an álidamen e
in e cambiables en muchos con ex os. Si a es o añadimos que el empleo de lib e ía
apa ece documen ado po p ime a ez en cas ellano mucho an es, como hemos
is o, en conc e o en la T aducción de la His o ia con a paganos de Juan Fe nández
de He edia (ca. 1376-1396), con el signi icado de ‘almacén o es ancia de depósi o
de lib os’ ―bien cla amen e en es e ejemplo, además, pues es á haciendo e e en-
cia, nada menos, que al conocido incendio de la Biblio eca de Alejand ía―, como
podemos colegi de es e agmen o:
acaescio que en nas casas que e an muy ce ca d’alli se c ema on CD mil lib os,
a do po uen u a es auan me idos e gua dados. Ago a egua da, ce as singula o -
nimen d’es udio e singula cu a de los an igos, los quales an as e an g andes
ob as de los cla os jngenios de los poe as e de los le ados auian aplegado e
amon onado, a do e an sc ip os odos los echos e las ob as de los an igos senn-
yo es segun que nos eyemos oy en algunos luga es que son los alma ios en los
emplos a do es an los lib os; los quales alma ios seyendo ompidos, dizen que
ue on acuados de los lib os de los homb es de nues os iempos, la qual cosa
22 Y que es el sen ido que Co ominas le da: “[…] omado del la . biblio hēca y es e del g iego
βιβλιοθήκη íd., compues o con θήκη ‘caja’, de i ado de τιθέναι ‘pone ’; […]” (1980, s. . biblio-
eca).
23 Teniendo en cuen a que los ondos documen ales que nu en el p oyec o CORDE pue-
den no esul a sis emá icos.
24 Según la lec u a hecha po Juan Manuel Cacho Blecua, Uni e sidad de Za agoza (Za a-
goza, 2002). El esal ado es nues o.
25 S. . biblio heca.
26 Pod íamos llega a sospecha si es que alguna ez ealmen e la hubo, pe o una a i ma-
ción así eque i ía de una in es igación más de enida, lo que dejamos pa a una mejo ocasión.
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papeles y bo oncillos, o iginales, modelos y es a uas excelen es, sino una lib e ía
admi able; y especialmen e de la pin u a, en a ios idiomas, enía lib os excelen-
es; y con odo es o no sabía Lee ni esc ibi (¡cosa indigna, y más en un homb e
de es a clase!), de sue e que pa a i ma un cuad o le esc ibían la i ma en un
papel, y el la copiaba: y gus aba de que los discípulos y algunos amigos le leyesen
his o ias, y especialmen e las que había de pin a ; y de es e modo dis u aba su
lib e ía; y solían deci le los que eían lib os la inos y ex anje os: V. md. se á la-
ino, y en ende á la lengua I aliana y la F ancesa, &c., y él espondía: Yo, seño ,
no soy ni nada; y con es o les engañaba con la e dad. Pe o enía un cie o sindé-
esis o dic amen de azón an bien egulado, que desmen ía con sus ob as es e
de ec o48.
De igual o ma, se pueden lee usos de biblio eca como ‘conjun o o colección de
lib os’ en el suplemen o al Tea o C í ico Uni e sal de Feijóo ―en quien un poco
más a iba hemos podido comp oba o o signi icado con conno aciones de espa-
cio―, en 1740:
Inc eíble pa ece á a la pos e idad que haya ha ido homb e an sabio, an e u-
di o y de an a ex ensión de no icias, an e sado en ciencias y a es, que odas las
possea, y hable con an a p opiedad de é minos en cada una, como si no supie a
o a.
Mas odo es e lleno p odigioso de no icias que le ac edi an de una biblio eca
animada, co ona es e sabio maes o con las Adiciones y Co ecciones, que añade
en es e lib o; po que a is a de lo bien o mados asgos con que ha esc i o los
p ime os, sob esalen y se dexan e más he mosas po lo ac isolado que dexan
sus e dades; y es p eciso, que adiciones an lucidas se lle en oda la a ención de
los sabios49.
En el epis ola io de Ped o Rod íguez Campomanes (1752):
Nues o Casi i es á a oda p isa abajando el indice de los manusc i os a ábi-
gos de El Esco ial, y se á po lo es imable de ellos, el más ap eciable de los que
han salido has a aho a, pues dudo haya biblio eca en Eu opa más abundan e de
buenos lib os en es a clase y aún en o as50.
O como ‘almacén o es ancia de depósi o de lib os’ en un in o me de G ego io
Mayáns y Sisca de 1753:
Del eino de A agón lo a i ma el pad e En ique En íquez, de la Compañía de
Jesús, de Po es . cla ., lib. 2, cap. 27 & seqq., cuya ob a dice don Nicolás An onio,
que po que con enía algún géne o de de ensa del conocimien o eal en los nego-
cios eclesiás icos, a ins ancia del nuncio de aquel iempo, que enía mucha au o i-
dad con el ei don Felipe III, p íncipe mui eligioso, ue mandado quema , sin que
48 Según la lec u a de F. J. Sánchez Can ón, Cen o de Es udios His ó icos (Mad id), 1936,
p. 217. El esal ado es nues o.
49 Según la edición del CORDE, Real Academia Española (Mad id), 2004, p. XXII. El esal-
ado es nues o.
50 “Ca a a Felipe Samaniego”, en Epis ola io de Ped o Rod íguez Campomanes, según la edi-
ción de Miguel A ilés Fe nández, Fundación Uni e si a ia Española (Mad id), 1983. El esal-
ado es nues o.

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de oda la imp essión se sal assen más que es o qua o egempla es, uno de los
quales es a a en la biblio eca del Esco ial, (...)51.
También en la His o ia del amoso p edicado F ay Ge undio de Campazas, alias Zo-
es en 1758 del pad e Isla:
Dice bien es e juicioso au o . Pa a llena , no digo yo un se món, sino cien o-
mos de a olio de ci as, au o idades y es imonios, sen encias, e sos, his o ias,
ejemplos, símiles, pa ábolas, símbolos, emblemas y je oglí icos, no es menes e
más que hacina y ecoge . Tan o sen encia io, an o lib o de apo egmas, an a
polian ea, an o ea o, an o esau o, an o dicciona io his ó ico, c í ico, náu ico,
geog á ico, an a biblio eca, an o exposi o que a discu iendo po los luga es
comunes e in a cinando en cada uno odo cuan o se le iene a la mano, en in,
an a sel a de alego ías y de dichos como cada día b o a en esas naciones y en
esas lib e ías, hacen e udi o de epen e al más bo o, al más men eca o, al que no
sabe quién einó en España an es de Ca los II. No hay más que ab i , aslada ,
embu i , y es á hecha la maniob a52.
Aunque no deja de esul a cie o que, en muchas ocasiones, esul a di ícil dis-
ingui si se es á haciendo e e encia en el uso de cada palab a a uno u o o signi-
icado, pues, como decíamos más a iba, no podemos ob ia que una colección de
lib os suele es a en una es ancia que los aloja.
En cualquie caso, es a doble signi icación pa a ambos elemen os pe i i á du-
an e odo el siglo XVIII y ambién el XIX, como lo demues an ejemplos que pode-
mos encon a como ‘conjun o o colección de lib os’ en el epis ola io de ay F an-
cisco Al a ado en 1811:
Pe o en in, ha é lo que pudie e; y cuando no consiga odo lo que deseo, con-
segui é al menos señala el camino que deba emp ende quien sea capaz de con-
segui lo. Me animo mucho mas á a os a es a emp esa po que se ha aumen ado
mi biblio eca, educida an es á un B e ia io53.
Ahí es á el Dicciona is a bu lesco, que despues de habe p opo cionado á la
nacion en su olle o una biblio eca, donde nada u iese que desea el que hubie a
enegado ó quisie a enega del bau ismo54;
O en el de Leand o Fe nández de Mo a ín, cuando esc ibe lo siguien e con
echa 5 de agos o de 1823:
Nues a mudanza se e i icó a p incipios del co e, y es inc eíble lo que me
he molido en la al ope ación. Tengo un qua o magní ico, con un g an salón, dos
51 Respe amos la lec u a de An onio Mes e, Ayun amien o de Oli a-Dipu ación de Valen-
cia (Valencia), 1985. El esal ado es nues o.
52 Según la edición de José Ju ado, G edos (Mad id), 1992, p. 778. El esal ado es nues o.
53 Ca as c í icas del Filóso o Rancio, I, según la edición de la Imp en a de E. Aguado (Ma-
d id), 1824, p. 141. El esal ado es nues o.
54 Ibid., p. 254.
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Di āsā Hispānicas n.º 6 - 2020: 63-87 e-ISSN: 2286-5977
piezas de ás de él, y al lado un gabine e (o sea qua o de es udio), en donde he
pues o la elegan e y escogida biblio eca en el sobe bio es an e de nogal55.
Y, po supues o, es e empleo ue común a ambos lados del A lán ico, como lo
mues an los documen os de eo ganización de la Uni e sidad de Ca acas en 1827
i mados po Simón Bolí a :
A . 256. De es a misma suma sob an e se des ina á anualmen e una can idad
po lo menos de 200 pesos pa a comp a aquellas ob as de cos o que no puedan
se adqui idas po la gene alidad de los es udian es, a in de i g adualmen e o -
mando una biblio eca de la Uni e sidad56.
Y, ya más a anzado el siglo, en una ca a de Juan Vale a echada en Wáshing-
on, a 9 de ma zo de 1886:
Voy a e si seduzco o mejo dicho, induzco y conduzco a la casa de Apple on
a publica una biblio eca selec a de au o es españoles (pa a las es Amé icas), pa-
gando, se en iende, a los i os57.
O en el ela o de Un iaje a Mad id de Cla ín, ambién en 1886:
Cas ela abaja en un e ce piso. Menéndez Pelayo, como no iene casa
pues a en Mad id, ha dejado en San ande su biblio eca, que ya asciende a 8.000
olúmenes, y en su celda de las Cua o Naciones sólo emos los lib os que nece-
si a pa a el año p esen e58.
F en e a es os empleos, encon amos la coexis encia con el de ‘almacén o es-
ancia de depósi o de lib os’ a inales de siglo igualmen e en Los pazos de Ulloa de
Emilia Pa do Bazán (1886):
Vol ió a su si io el olumen, con los labios con aídos y los ojos bajos, como
siemp e que algo le he ía o escandalizaba: no e a en ex emo in ole an e, pe o lo
que es a Vol ai e, de buena gana le ha ía lo que a las cuca achas; no obs an e,
limi óse a condena la biblio eca, a no pasa ni un mal paño po el lomo de los
lib os: de sue e que polillas, gusanos y a añas, acosadas en odas pa es, halla on
e ugio a la somb a del isueño A oue y su enemigo el sen imen al Juan Jacobo,
que ambién do mía allí sosegadamen e desde los años de 181659.
Y en o a ob a, Sin onía de dos no elas (1889), del mismo Cla ín, a quien un poco
más a iba eíamos emplea o o signi icado pa a es a palab a:
55 Respe amos la lec u a que ae la ed. de René Andioc, Cas alia (Mad id), 1973, p. 558. El
esal ado es nues o.
56 Reo ganización de la Uni e sidad de Ca acas [Documen os ela i os a Venezuela], según la lec-
u a de Robe o He nández Mon oya, Venezuela Analí ica. Re is a Ilus ada (Ca acas), 1997. El
esal ado es nues o.
57 En el Epis ola io de Vale a y Menéndez y Pelayo, según la lec u a de Miguel A igas Fe-
ando y Ped o Sainz Rod íguez, Espasa-Calpe (Mad id), 1946. El esal ado es nues o.
58 Según la edición de la Uni e sidad de Alican e (Alican e), 2003. El esal ado es nues o.
59 Según la edición de Nelly Clémessy, Espasa Calpe (Mad id), 1987, p. 159. El esal ado es
nues o.
E olución de los é minos biblio eca y lib e ía en español 81
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Con los au o es e oluciona ios se explicaba de o o modo, y decía pes es de
los a ones de biblio eca y de las “ ías con enciones del pseudoclasicismo”60.
T as es e co ejo, que, no siendo sis emá ico, ilus a bien sob e el hecho de que
en español no haya exis ido esa especialización concep ual de biblio eca y su do-
ble e biblio heca como ‘almacén o es ancia de depósi o de lib os’ en e a lib e ía, ni
de es a como ‘conjun o o colección de lib os’ en e a aquella como haya podido
se el caso en o as lenguas, como colo ón de es e apa ado, nos in e esa e oma
b e emen e una idea que eíamos más a iba que llegó a apa ece como ca ac e-
ís ica dis in i a en el Teso o de Co a ubias, como es el hecho de la p i a i idad
de uso pa a que se llame lib e ía en e al uso público de la biblio eca.
Si bien se puede comp oba que es a noción u o su éxi o y ue ecogida en
sucesi as ediciones del Dicciona io académico, no deja de esul a llama i o el he-
cho de que no podamos encon a egis os del sin agma biblio eca pública ―que
se ía lo espe able si ealmen e uese álida esa idea de p i a i idad de uso pa a
lib e ía―, pe o que ambién apa ezca el sin agma lib e ía pública desde épocas bas-
an e an e io es a la apa ición del Teso o de Co a ubias ―¡e incluso bas an e an es
que biblio eca pública!― y ambién pos e io es, uel e a ac ualiza la hipó esis de
que, independien emen e del signi icado que hayan aído los dicciona ios, el uso
de la lengua ha p e e ido la ambi alencia pa a ambos é minos, y, así, apa ece po
p ime a ez en la Sil a de a ia lección de Ped o Mejía (1540-1550): “En G ecia odos
a i man que el p ime o que hizo lib e ía pública ue Pisís a o, i ano de A enas; la
qual ue mul iplicada y ac escen ada po los a enienses”61.
Más adelan e, y as la publicación de la impo an e ob a lexicog á ica de Co-
a ubias en 1611, es el pad e Isla quien nos acla a oda duda que pudiésemos
albe ga cuando en su F ay Ge undio de Campazas nos dice que:
Po ahí anda cie a ob a que se comp ende en muchos olúmenes, la cual, sin
emba go de se p oblema en e los sabios si es más pe judicial que p o echosa,
ha log ado no obs an e un séqui o p odigioso. No hay lib e ía pública ni pa icula ,
no hay celda, no hay gabine e, no hay an esala ni aun apenas hay es ado donde
no se encuen e; an o que has a los pe illos de alda andan jugue eando con ella
sob e los si iales62,
donde cla amen e nos mues a que, a eno de es e agmen o, e a pe ec a-
men e compa ible habla de una lib e ía pública o p i ada, de modo que, al menos
po un buen iempo, queda in alidada la ca ac e ís ica semán ica dis in i a que
desde 1611 se plan eaba en el ámbi o lexicog á ico, y e emos que aún a da á casi
dos siglos en asen a se su uso.
Nue amen e lo encon amos en un memo ial sob e el es ado de la cul u a es-
pañola en el einado de Fe nando VI, ob a de Manuel Lanza de Casa onda en 1761:
60 Según la edición de Juan Oleza, Cá ed a (Mad id), 1990, p. 521. El esal ado es nues o.
61 Seguimos la edición de An onio Cas o, Cá ed a (Mad id), 1989-1990, p. II, 25. El esal-
ado es nues o.
62 His o ia del amoso p edicado F ay Ge undio de Campazas alias Zo es, edición de José Ju ado,
G edos (Mad id), 1992, p. 694. El esal ado es nues o.
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El o iginal con los códices se gua dó en la lib e ía pública que undó el Ca denal
en el Colegio Mayo , y no ha muchos años (pa ece una cosa inc eíble) que los
seño es colegiales le endie on odo po papel iejo al pol o is a To ijos, pad e
del que hoy hay en Alcalá, y pa a mayo dolo i quien u o en sus manos un
lib o en cua o, que Don An onio Ma ínez de Quesada, ámulo que ue del Cole-
gio, uno de los e udi os de es e siglo en España, muy e sado en la lengua g iega
y heb ea, había hecho de di e en es hojas de los manusc i os que ecogió63.
Y, po úl imo, en el Viaje a I alia (1793-1797) de Leand o Fe nández de Mo a ín,
en el agmen o mencionado más a iba64.
Cabe a gumen a se que, cie amen e, desde mediados del siglo XVI has a p in-
cipios del siglo XIX únicamen e se documen an cua o egis os; pe o si bien no es
mucho, no deja de in i a nos a plan ea dos conclusiones: la p ime a, que la exis-
encia de es os es imonios pe mi e a i ma que en la lengua esc i a no exis ía una
noción incues ionable de ese uso p i a i o como ca ac e ís ica dis in i a en e li-
b e ía o biblio eca, como poco, has a el siglo XIX ―pese a los es imonios lexicog á-
icos―, lo cual iene mucho sen ido cuando esa necesidad de dis ingui esul aba
p ác icamen e innecesa ia po apenas exis en e la ealidad e e ida, habida cuen a
de la a eza del uso público de las colecciones de lib os, bien se iden i icasen como
lib e ías o como biblio ecas.
An agónicamen e, hecha la búsqueda de lib e ía p i ada, únicamen e cons a un
egis o de Unamuno en 1926, lo que nos lle a a conside a lo un hápax e imp o-
duc i o.
Si lo que nos p oponemos es busca el sin agma biblio eca p i ada (incluido su
doble e con las consonan es e imológicas in e ocálicas - h-), el esul ado que en-
con amos es que únicamen e se egis an dos casos, y ambos del siglo XX, lo que
nue amen e nos lle a a conside a lo casi un hápax y, po an o, igualmen e im-
p oduc i o.
Y llegamos a la búsqueda del úl imo sin agma que nos in e esa, el co ela o
biblio eca pública (en es e caso no apa ece con el g upo consonán ico e imológico
in e ocálico - h-) que, espe ablemen e, esul a la secuencia más p oduc i a
― ein icua o casos― que aba can desde su p ime egis o documen ado ca.
1811-1813, en el segundo olumen del epis ola io mencionado más a iba de ay
F ancisco Al a ado ―y donde, nue amen e de o ma llama i a, Al a ado op aba
en ese luga po un uso semán icamen e con a io al de biblio eca pública que em-
plea aho a, pues ahí hablaba de “Me animo mucho mas á a os a es a emp esa
po que se ha aumen ado mi biblio eca, educida an es á un B e ia io”65, lo que
uel e a apun a en la di ección de la a bi a iedad en el uso y la ambi alencia en
la e e encialidad―, has a la ac ualidad.
63 Diálogos de Chindulza: sob e el es ado de la cul u a española en el einado de Fe nando VI, edi-
ción de F ancisco Aguila Piñal, Uni e sidad de O iedo (O iedo), 1972, p. 155. El esal ado es
nues o.
64 Vid. sup a.
65 Vid. sup a, ed. ci ., ol. II, p. 204 pa a es e ejemplo. El esal ado es nues o.
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C eemos que no esul a baladí que se a e del sin agma más p oduc i o, amén
de po posibles azones de p oducción ex ual y es adís ica en la selección de ma-
e iales, pues pod ían exis i un pa de azones a alo a .
En cuan o a la p ime a, y como eíamos más a iba, la secuencia lib e ía pública
comenzaba a deja de egis a se a inales del XVIII y p incipios del XIX, y, la o sensu,
suponía una i egula idad desde el pun o de is a lexicológico, pues Co a ubias
había ad e ido de la ca ac e ís ica semán ica del “uso p i a i o” como cualidad
iden i ica i a pa a lib e ía en e a biblio eca; sin emba go, podemos comp oba que,
p ecisamen e, el empleo de la secuencia lib e ía pública con inúa has a pasado más
de un siglo después de apa ece la ob a del e udi o oledano y desapa ece inando
el siglo, lo cual bien pod ía debe se al hecho de que la conno ación de uso “pú-
blico” ―o siquie a “no p i a i o”― apa eciese ep oducido sis emá icamen e en
las ob as lexicog á icas pos e io es has a que se asen ó en la lengua como hecho
consumado.
En cuan o a la segunda, es a se encuen a muy ligada a la p ime a, pues odo
aquello que odea un cambio de es e ipo se e a ec ado po múl iples a iables y,
como elón de ondo, el paso del iempo:
Los cambios lingüís icos son mul i o mes y len os en su discu i , po que lo
ealmen e decisi o no es el cambio en sí mismo, que puede ealiza se con g an
apidez, sino su acep ación social, es deci , la con e sión del hecho de habla en
hecho de no ma, el paso de asgo inno ado indi idual a enómeno sis emá ico:
es p ecisa, pues, la con e sión al cambio del cue po social, que hab á de abando-
na el uso adicional po la inno ación, y odo ello con ando con las di e encias
gene acionales, cul u ales, de adsc ipción egional, y o as pa icula idades que
ca ac e izan a una ex ensa y nume osa comunidad de hablan es. Se en iende, así,
que el au én ico cambio lingüís ico, el que ma ca al e aciones en la lengua como
sis ema, no admi e la b e edad empo al, (...) ni aunque se a e de los ein e años
que pa a undamen ales cues iones e olu i as enía en men e A. Alonso (F ago,
2002: 14-15),
po lo que esul a ía pe ec amen e comp ensible que ese “cambio” que había
de ec ado Co a ubias cuando ad e ía del “uso p i a i o” en el caso de lib e ías
y de “uso no p i a i o” pa a biblio ecas” a dase más de un siglo en p oyec a se
de la mane a que a ojan los da os y uese siendo paula inamen e sus i uido el
sin agma lib e ía pública po la secuencia biblio eca pública, que, aunque no equi-
iese la p esencia del adje i o cla i icado , lo he edó.
Es o explica ía que el inal de los usos documen ados pa a el p ime o uese la
úl ima década del siglo XVIII y cuando comienza a documen a se el empleo del
segundo sea en o no a 1811-1813, de mane a que se p odujo una ansición.
La jus i icación de la asunción que p odujo que es e cambio lingüís ico se asen-
ase y que la conciencia social admi iese la plena alidez de la noción de “uso pú-
blico” pa a el sus an i o biblio eca se undamen a en azones his ó icas de ipo so-
cial y polí ico que hunden sus aíces en el siglo XVIII, pe o que c is aliza án ya du-
an e el XIX, pe iodo en el que comienzan a su gi las biblio ecas públicas como
ealidad e ec i a (Va ela O ol, 2009: 430).

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Conclusiones
Si bien esul a complicado ex ae conclusiones no suje as a e isión as un
es udio de las ca ac e ís icas del expues o, sí c eemos habe podido a oja alguna
luz sob e el o igen y la e olución del empleo de los concep os es udiados a pa i
de los ex os analizados, y la p ime a p emisa que podemos es ablece es que, con-
cep ualmen e, una noción an ín imamen e ligada al ace o cul u al humano como
biblio eca no ha expe imen ado a lo la go del iempo una al e ación p o unda en lo
sus ancial de su signi icado o igina io en español, aunque se haya is o a ec ada,
lógicamen e, po las modi icaciones imp imidas como concep o his ó ico po el
paso de los siglos y las expe iencias humanas y e lejadas en la lengua, pues se
a a de una signi icación cuya exis encia es milena ia y su pe i encia se encuen-
a ín imamen e ligada a la del se humano.
Sin duda, el p ime aspec o a des aca esul a que los da os ex uales analiza-
dos nos han pe mi ido comp oba que la apa ición del é mino lib e ía en cas e-
llano, aun siendo pos e io a la apa ición de biblio eca, consecuen emen e según su
e imología y e olución con lo ocu ido en o as lenguas de i adas del la ín y del
g iego, se localice en el sc ip o ium66 de Fe nández de He edia un siglo an es (ca.
1376-1396) de la echa que o ecía Co ominas en los abajos de Neb ija.
Asimismo, y según su empleo en ex os, esul a e iden e que, pa iendo de ese
mismo o igen e imológico en el caso de lenguas ac ualmen e i as, como el an-
cés, el i aliano, el inglés o el alemán, en el caso del español se p oduce como enó-
meno que pe du a has a la ac ualidad como es la ausencia de iden i icación cla a
de signi icado uní oco an o pa a biblio eca como pa a lib e ía, como mínimo, desde
el siglo XV; en e a casos como el inglés, donde es a endencia no se pe cibe con
an a cla idad y lib a y esul ó iun an e en e a la o ma de i ada del g iego.
Se á la apa ición de los p ime os dicciona ios en español du an e el siglo XVII
los que pe mi an in ui una cie a in ención de iden i icación de la o ma biblio eca
como ‘almacén o es ancia de depósi o de lib os’, pe o sin pe de de is a que ese
depósi o se debía a la necesidad ísica de albe ga un conjun o o colección de lib os,
lo que sin duda e i ó que la especialización de un é mino desplazase el signi i-
cado del o o.
Es o in i a a comp ende que el p ime caso de una de inición en español de
biblio eca como ‘almacén o es ancia de depósi o de lib os’ se apoye en e e encias
como Alejand ía o el Va icano como conc eción y apoyo de la idea de luga en e
a la de ‘conjun o o colección de lib os’, pe o sin pe de la de is a, lo que se explica
cuando habla de Lib e ía Va icana, lo que no ocu ió, po ejemplo, en ancés, donde
a pa i del siglo XVIII se asen ó la noción de ‘almacén o es ancia de depósi o de
lib os’ g acias a ob as de di ulgación cul u al como la Enciclopedia.
A su ez, hemos podido comp oba que se pe iló un in en o de iden i ica el
concep o de lib e ía elacionándolo con el ámbi o de la p i a i idad de uso en e
al público des inado a biblio eca en la que podemos conside a como p ime a ob a
lexicog á ica monolingüe del cas ellano, el Teso o de Co a ubias ―aspec o que
66 Tomo la de inición que sigue Blecua (2001: 159).
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más adelan e pasó al Dicciona io académico―, pe o ambién esul a e iden e que
ese asgo no e minó de asen a se, según hemos is o en los ex os analizados.
De es a mane a se cons a a que, independien emen e del uso que ecoge el
co pus lexicog á ico del cas ellano, los ex os nos demues an que desde la apa i-
ción de ambos concep os ha exis ido una ambi alencia semán ica en su empleo,
pe o es e se e condicionado con el su gimien o de nue as ealidades sociales,
como el caso del acceso público de mane a más o menos gene al a los depósi os de
lib os, lo que da como consecuencia que sea a pa i del siglo XIX cuando se asien a
el sin agma biblio eca pública en e a lib e ía pública, como hoy podemos comp o-
ba , esca ando y es ingiendo así la noción de “uso p i a i o” que enía eco-
giéndose en los dicciona ios desde mucho a ás y pe mi iéndonos comp oba de
p ime a mano el iun o de una o ma en e a o a como cla o ejemplo del de eni
en el cambio lingüís ico y pudiendo e i ica cómo se in e elacionan los cambios
que expe imen a una sociedad con las huellas que és os imp imen en la lengua.
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