scieee Science in your language
[sp] (orig)

Dos imágenes góticas de la Virgen

Read accessible full text

Dos imágenes góticas de la Virgen

Author: Martín González, Juan José
Publisher: Universidad de Valladolid
Year: 1950
Source: https://uvadoc.uva.es/bitstream/10324/29947/3/BSAA-1950-1951-17-DosImagenesGoticasVirgen.pdf
VARIA
121
La
iglesia
del
Con en o
ué
de ibada
pa a
ab i
calle
en
1849.
Según
Canesi
poseía
una
sola
na e.
El
año
1697
ué
ehecha
la
achada
con
pied a
lab ada
y
an e
la
inminen e
uina
de
la
echumb e
(que
debía
de
se
de
a madu a
mudéja ,
pues
An olinez
la
desc ibe
como
«de
made a
de
labo
muy
cos osa»),
se
coloca on
bó edas,
e minándose
es a
ob a
en
1699.
Pe o
oda ía
ué
p eciso
ele a
la
Capilla
Mayo ,
pues
con
las
ob as
habla
quedado
más
baja.
Finalizó
la
e o ma
en
1702
y
a
con inuación
se
adicionó
el
e ablo.
Canesi
y
An olinez
desc iben
algunas
capillas,
pe o
apenas
se
as ean
da os
a ís icos
en
sus
esc i os.
El
p ime
au o
ci ado
e ie e
que
en
la
Capilla
de
Nues a
Seño a
de
la
Ce ca,
en
el
ema e
del
e ablo,
es aba
el
C is o
que,
según
adición,
había
lle ado
He nán
Co és
en
la
conquis a
de
Méjico.
Canesi,
al
hace
e e encia
al
claus o
pequeño,
dice
que
sus
bó edas
es aban
pin
adas
y
que
en
las
pa edes
había,
po
odo
el
de edo ,
cuad os
de
la
ida
de
San
Ped o
Nolasco.
Ponz
las
ió
muy
de e io adas.
Pasamos
po
al o
en
es a
b e e
e e encia
las
ci cuns ancias
de
la
undación
del
Con en o
y
o os
de alles
his ó icos
o
a ís i
cos
que
pudie an
halla se
en
colecciones
documen ales
publica
das
ya
que
nues o
obje o,
lo
epe ímos
nue amen e,
no
ha
Sido
o o
que
el
de
da
a
conoce
los
claus os
de
es e
Con en o,
uno
ya
pe dido
y
el
o o,
más
a o unado,
a
sal o,
y
que
po
es a
azón
cons i ui á
en
lo
sucesi o
el
único
ecue do
monumen al
del
Con en o.
J.
J.
Ma ín
González
DOS
IMAGENES
GOTICAS
DE
LA
VIRGEN
Vi gen
de
la
Abadía
de
San a
Ma ía
de
Lebanza
(Palencla).
En
el
ac ual
Semina io
o
an igua
Abadía
de
San a
Ma ía
de
Lebanza,
exis e
una
p eciosa
imagen
en
made a
polic omada
de
la
Vi gen.
El
edi icio
en
que
se
albe ga
pasó
po
di e sas
icisi udes.
Ci ado
el
monas e io
en
el
siglo
x,
su
áb ica,
acaso
mozá abe,
ué
ans o mada
en
ománico
en
la
econs ucción
de
1185
eali
zada
a
expensas
del
Conde
Rod igo
Gus ios,
y
de
ella
se
conse an
en
el
Fogg
A
Museum
dos
capi eles
con
insc ipciones.
Vene án
dose
emo amen e
en
es e
luga
a
la
Vi gen
bajo
la
ad ocación
de
122
VARIA
San a
Ma ía
de
Lebanza,
se
hace
p eciso
busca
la
imagen
que
ecibie a
al
ene ación.
La
que
hoy
se
conse a
pa ece
da a
de
la
p ime a
mi ad
del
siglo
xiii
y
pudo
habe
sus i uido
a
o a
an e io .
Bajo
Ca los
III
se
ope ó
una
econs ucción
del
edi icio
en
es ilo
neoclásico
y
al
llega
la
desamo ización
los
obje os
de
cul o
de
la
Abadía
se
inco po a on
a
los
de
la
pa oquia
del
puebleci o
de
Lebanza,
dis an e
dos
kilóme os
o
poco
más
de
la
Abadía.
¿Bajó
en onces
la
imagen
a
la
iglesia
pa oquial?
Es
lo
p obable.
El
hecho
es
que
en
la
iglesia
del
pueblo
ha
habido
dos
imágenes
de
la
misma
clase:
una,
la
que
es amos
eseñando,
asladada
ecien emen e
a
la
Abadía,
y
o a,
que
se
conse a
en
la
pa oquia,
de
es ilo
pos e io
y
pin ada
en
época
ba oca,
y,
desde
luego,
de
bas an e
menos
alía.
La
coexis encia
de
dos
imágenes
de
iguales
ca ac e es
iconog á icos
en
una
misma
iglesia
es
un
hecho
poco
ecuen e
y
que
no
puede
ene
o a
explicación
que
la
que
en
nues o
caso
damos,
a
sabe ;
que
una
de
las
dos
imágenes
p ocede
de
o o
emplo.
Aho a
bien,
en e
las
dos
imágenes
hay
una
di e encia
de
alo
y
de
época
conside able.
La
Abadía
e a
un
monas e io
ac edi ado
y
muy
an iguo;
Lebanza
es
un
puebleci o
de
poca
his o ia,
y
su
iglesia,
en
las
pa es
más
an iguas,
da a
de
la
época
de
los
Reyes
Ca ólicos.
Y
aunque
na u almen e
es os
a gumen os
no
son
de
ue za
mayo ,
hácese
sin
emba go
bas an e
p obable
que
las
imágenes
en
su
ac ual
pa ade o
ocupan
el
luga
pa a
el
que
ue on
des inadas
inicialmen e.
La
Vi gen
de
la
Abadía
es
una
mues a
de
buen
a e
de
la
iconog a ía
ma iana
del
siglo
xiii.
El
ipo
es
el
sob adamen e
conocido
de
Vi gen
seden e
con
el
Niño.
Lle a
la
Vi gen
es ido
y
man o
y
se
cub e
la
cabeza
con
co ona
do ada.
Es á
sen ada
sob e
sencillo
banco
y
a
su
ez
el
Niño
eposa
sob e
la
pie na
izquie da
de
la
Vi gen.
El
Niño
se
mani ies a
en
majes ad,
con
la
cabeza
descubie a
y
peinado
adial
a
lo
g iego;
con
la
mano
de echa
hace
el
signo
de
pode
y
con
la
izquie da
sos iene
el
lib o,
donde
se
lee:
Veni e
ad
me
omnes.
Ambas
imágenes
poseen
bas an e
de
la
igidez
y
iesu a
de
ges o
del
ománico;
pe o
el
plegado
se
dispone
con
las
angulosas
dobladu as
gó icas.
Además
aún
hay
en e
las
dos
i
gu as
la
sepa ación
o
aislamien o
eológico
según
in e p e ación
del
ománico:
el
Niño
apa ece
como
Dios
y
mi a
al
en e
sin
hace
VARIA
123
caso
de
la
manzana
que
la
Vi gen
o ece
en
la
mano.
Es a
manzana
iene
aquí
su
au én ico
símbolo
de
pu eza
y
no
cons i
uye
mo i o
ípico
como
en
el
gó ico
a anzado,
en
el
cual
el
na u alismo
anciscano
pe mi e
que
el
Niño
en ede
con
la
l
o
o
la
manzana
como
si
ue a
un
obje o
ca en e
de
signi icado.
Po
odos
es os
mo i os
si uamos
es a
imagen
en
la
p ime a
mi ad
del
siglo
xiii,
época
de
ánsi o
(en
lo
a
imagine ía
e e en e)
en e
el
ománico
y
el
gó ico-
Las
i
gu as
ecibie on
nue a
polic omía
en
la
p ime a
mi ad
del
siglo
XVI.
Los
os os,
sin
emba go,
conse an
posiblemen e.
*con
sus
asgos
geomé icos
y
su
onalidad
ma e,
la
enca nación
p inií i a,
pe o
las
elas
en
cambio
ue on
pin adas
de
nue o
en
ono
b illan e
en
la
época
que
se
ha
dicho,
como
pueden
demos
a lo
la
excelsi ud
de
la
polic omía,
y
los
mismos
emas:
l
o eci-
llas
con
sus
allos
y
amas
en
el
es ido,
y
g andes
l
o es
en
el
man o,
mo i os
usuales
odos
ellos
en
las
o las
de
las
minia u as
de
aquel
siglo.
Vi gen
de
la
iglesia
de
San a
Ma ía,
de
Alaejos
(Valladolid).
En
la
iglesia
de
San a
Ma ía
del
ci ado
luga
se
ene a
una
imagen
de
la
Vi gen,
hecha
en
made a
polic omada.
Se
halla
colocada
den o
de
un
e abli o
ba oco
del
siglo
x ii
y
la
escul u a
es á
ealizada
en
dos
piezas
o pemen e
unidas
con
unas
g apas
de
hie o.
,
,
--
La
Vi gen
es á
en
pie,
en
ígida
pos u a,
con
el
Nmo
en
b azos.
Cub e
su
cabeza
una
es echa
co ona
de
pe las.
El
os o
se
encuen a
modelado
con
du eza,
y
sus
asgos,
muy
p onun
ciados,
esul an
inexp esi os
y
b a ios,
a
lo
que
hay
que
suma la
enca nación,
in ensamen e
mo ena.
o
^
j
Tiénese
en
la
localidad
a
la
imagen
po
bizan ina,
babido
es
cómo
en
los
medios
u ales
se
juzga
bizan ino
a
odo
lo
ománico.
El
hecho
es
que
la
in uición
de
las
gen es,
an
bien
o ien ada,
apun a
hacia
la
época
ománica,
que
en
ealidad
no
se
mani ies a
en
es a
ob a
sino
a
a és
de
un
p olongado
a caísmo,
según
se
e á.
Sos iene
la
Mad e
con
ambas
manos
al
Niño,
pe o
más
bien
ca ga
és e
hacia
el
lado
izquie do,
es o
es,
sob e
la
mano
de echa
de
la
Vi gen.
El
Niño
se
halla
o almen e
desnudo
y
uel e
esco -
zadamen e
la
cabeza
al
en e.
El
opaje
cae
en
pliegues
ec os
y
124
VARIA
encanu ados,
que
se
doblan
angulosamen e
en
su
caída
o
a
su
llegada
al
suelo.
Pese
a
los
a caísmos,
no
es
di ícil
da a
es a
imagen.
Como
se
ha
dicho,
la
cabeza
de
la
Vi gen
es
una
pe i encia
ománica,
pe i encia
que
suele
da se
con
más
ecuencia
en
las
escuelas
u ales.
También
pudie a
pensa se
que
la
inexp esión
y
iesu a
de
asgos
de
la
az
de
la
Vi gen
sea
debida
a
una
incapacidad
del
a is a
pa a
hace
algo
más
ico
en
ma ices.
Pe o
en
oposición
a
es o
cab ia
a güi
que
la
cabeza
del
Niño
es á
modelada
con
mayo
g acia
y
libe ad
exp esi a.
Cie amen e
la
acen uación
plás ica
de
los
asgos
aciales
es
cosa
que
se
o ece
en
las
pos ime
ías
de
la
Edad
Media
(c .
G.
Weise:
Spanische
Plas ik,
III,
1.®
págs.
20
y
sgs.).
Pe o
aquí
es a
endencia
puede
jun a se
al
a án
conse ado
a caizan e,
como
ambién
cabe
demos a
po
la
ocul ación
del
cabello
bajo
el
man o,
al
uso
ománico.
La
igidez
de
las
dos
i
gu as
y
su
incomunicación
es
cosa
que
se
obse a
a
eces
en
la
segunda
mi ad
del
siglo
x ,
si iendo
de
solución
de
con inuidad
en
es e
ipo
de
la
iconog a ía
ma iana,
pues
an o
en
el
siglo
xi
como
en
el
x i
en e
el
Niño
y
la
Vi gen
hay
una
in imidad
ca iñosa,
casi
de
ipo
más
humano
que
di ino.
En
con as e
con
es o,
el
Niño
se
expone
en
plena
desnudez.
En
el
siglo
x
ya
se
ha
dado
ejemplo
ímido
de
ello,
aumen ando
la
cos umb e
en
la
p ime a
mi ad
del
siglo
x ,
pa a
con e i se
casi
en
un
hábi o
en
la
segunda
mi ad.
P uébase
con
ello
que
se
ha
impues o
el
na u alismo
exace bado
del
go ico
pos e o,
en
lo
cual
acaso
haya
que
e
el
con ac o
con
el
na u alismo
idealizado
del
Renacimien o
i aliano.
Además
el
Niño
se
halla
jugando,
muy
a
lo
na u al;
y
po
o o
lado
su
colocación
en
el
lado
izquie do
es
cosa
que
sólo
suele
da se
con
alguna
ecuencia
en
es a
época.
Finalmen e,
las
ilógicas
angulosidades
del
plegado
esponden
al
ipo
l
amenco.
Po
odos
es os
de alles,
pa ece
opo uno
echa
la
imagen
en
la
segunda
mi ad
del
siglo
x
y
adsc ibi la
a
un
alle
local,
apa ado
de
los
g andes
cen os
de
la
plás ica
de
aquel
iempo.
J. J.
Ma ín
González
Lámina
VI.
a)
Vi gen
de
b)
Vi gen
de
la
igles