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La enseñanza de la lectura en alumnos con síndrome de Down. Kassandra Heredia Pinazo - 2017 1 La enseñanza de la lectura en alumnos con síndrome de Down. Alumna: Heredia Pinazo, Kassandra. Profesor: Joaquín Peña-Toro Curso: 2016 – 2017 Trabajo Fin de Grado Grado en Educación Primaria – Facultad de las Ciencias de la Educación Universidad de Málaga
La enseñanza de la lectura en alumnos con síndrome de Down. Kassandra Heredia Pinazo - 2017 2 RESUMEN: En este trabajo que estará dividido en dos grandes grupos diferentes, explicaré en primer lugar, de manera resumida, mi proyecto de intervención autónoma que será de igual manera evaluado de manera crítica junto a mis propias experiencias en las diferentes tomas de contacto con la realidad en las aulas de los diferentes colegios. En segundo lugar, me basaré en dicho proyecto de intervención para presentar una propuesta de mejora pensada desde los diferentes métodos de lecturas existentes que se pueden trabajar con los alumnos y que explicaré de manera detallada; así pues, valoraré cuál de ellos sea el más apropiado para trabajar con alumnos con síndrome de Down, así como distintos métodos o actividades con los cuales poder enseñar a leer a dichos alumnos o alentarles a ello. El tema presentado para la propuesta de mejora que se verá a continuación surgió por la propia inquietud de encontrar solución a un problema acuciante de una alumna de 8 años de edad; lograr enseñarla a leer e incentivar su expresión oral para poder seguir desarrollando todo su potencial. La falta de tiempo, experiencia y unificación del trabajo dejaron dicho problema sin solución, por lo que a continuación se presentará un proyecto completo que trabaje las diferentes fases del aprendizaje de lectura adaptado a las necesidades de los alumnos con síndrome de Down. ABSTRACT: This project consists in two main parts. Firstly, a teaching intervention project will be briefly explained and evaluated, critically, including my own experiences and ideas. Secondly, based on the aforementioned teaching experience, an improved teaching plan will be presented, conceived from the different method currently used for teaching reading, which will be explained in detail. Furthermore, their appropriateness will be put to the test in order to determine most suitable for students with Down Syndrome, together with engaging activities to teach the how to read and motivate them at the same time.
La enseñanza de la lectura en alumnos con síndrome de Down. Kassandra Heredia Pinazo - 2017 3 This project came to be due to my own restlessness and preoccupation for finding a feasible solution for such a pressing and common problem that I experienced with an 8years old girl during my last pre-service teaching time. Achieving objectives such as teaching her how to read and encourage her oral and social interaction skills in order to develop her full potential. The lack of time and experience left the problem without a final solution, that hopefully, could be sorted out by means of this project aiming at working, fostering and improving the different stages of learning how to read, adapted for the specific needs of students with Down Syndrome.
La enseñanza de la lectura en alumnos con síndrome de Down. Kassandra Heredia Pinazo - 2017 4 Índice Índice .................................................................................................................... 4 Introducción .......................................................................................................... 6 1. Fundamentación Teórica ............................................................................ 9 1.1. La importancia de la lectura en la actualidad.......................................... 9 1.1.1. La importancia de la lectura en los niños. .......................................... 9 1.1.2. Beneficios de la lectura en familia a corta edad. .............................. 10 1.2. ¿Existe un método adecuado para la enseñanza de la lectura? ............. 11 1.2.1. Método alfabético ............................................................................. 11 1.2.2. Método fonético o fónico .................................................................. 11 1.2.3. Método silábico................................................................................. 12 1.2.4. Método de palabras normales. .......................................................... 13 1.2.5. Método global. .................................................................................. 14 1.2.6. Método ecléctico. .............................................................................. 14 1.2.7. Programa de lectura “Me gusta leer” ................................................ 15 1.2.8. Programa de lectura de Troncoso & Cerro. ...................................... 17 1.3. ¿Es el síndrome de Down un impedimento para aprender a leer? ........ 19 1.4. El reto de la evaluación. ......................................................................... 20 1.5. La LOMCE y la diversidad. .................................................................. 21 2. Revisión crítica de los portafolios .................................................................. 24 3. Proyecto de intervención autónoma – síndrome de Down ............................. 27 3.1. Contexto en el que tuvo lugar la intervención docente. ........................... 27 3.2. Justificación de la propuesta. ................................................................... 29 3.3. Objetivos de la propuesta. ........................................................................ 30 3.4. Desarrollo de la propuesta. ...................................................................... 31 3.5. Evaluación de la alumna. ......................................................................... 35
La enseñanza de la lectura en alumnos con síndrome de Down. Kassandra Heredia Pinazo - 2017 5 3.6. Evaluación de la propuesta de intervención autónoma. ........................... 35 4. Propuesta de mejora. ....................................................................................... 38 4.1. Objetivos de la propuesta de mejora. ....................................................... 38 4.2. Adecuación a la fundamentación teórica. ................................................ 39 4.3. Desarrollo previsto. .................................................................................. 40 4.3.1. Secuenciación de la intervención ...................................................... 41 4.3.2. Temporalización: .............................................................................. 48 4.4. Evaluación en el proyecto de mejora. ...................................................... 48 Conclusiones ....................................................................................................... 50 Referencias.......................................................................................................... 52 Anexos. ............................................................................................................... 55
La enseñanza de la lectura en alumnos con síndrome de Down. Kassandra Heredia Pinazo - 2017 6 Introducción Durante cientos de años la lectura ha sido uno de los métodos de comunicación más importantes, por la cual se transmitía la información en la élite de la sociedad, ofreciendo el poder del saber y una gran ventaja social a aquellos que sabían los secretos que se escondían entre las páginas de los antiguos manuscritos, los libros perdidos en las bibliotecas de un santuario del clero, o los libros en las mesas de casas señoriales. Con el paso del tiempo, el poder de la lectura dejó de formar parte de un exquisito y reducido grupo social para formar parte de la vida cotidiana de toda la población dejando relegada en el olvido las noticias orales de los juglares. Con la posibilidad de la alfabetización global de la población las escuelas tomaron prioridad e importancia enseñando lectura y escritura junto a otras actividades, según el sexo o época en la que echemos la mirada hacia atrás, pero estos fueron los primeros pasos para la alfabetización completa de la población, dejando en sus manos el poder del conocimiento. La lectura es un acto que se realiza a diario, en numerosas e incontables ocasiones, desde que miramos el móvil, los títulos de las noticias diarias, el nombre de nuestros cereales por las mañanas, etc., actos insignificantes que nos ofrecen la posibilidad del conocimiento más allá de todo lo que nuestros antepasados pudieron imaginar, el conocimiento nos ofrece poder para ser críticos y tolerantes al mismo tiempo. Por ello, la posibilidad de que un adulto hoy día sea incapaz de leer los recibos del banco, los mensajes de textos o los correos electrónicos nos parecen inverosímiles, pero existen casos en los que esto se puede dar, en cierto modo por el abandono de la sociedad hacía los retos o las dificultades de aquellos que no se ajustan a los cánones de normalidad de la sociedad superficial en la que vivimos. Por supuesto, no todos los seres humanos somos iguales y por esto, no todos sentimos el mismo deseo por rechazar, abandonar o desechar la oportunidad de trabajar o producir respuestas u opciones a las dificultades de otros seres humanos, así surgen de los diferentes métodos de lectura que se crean en la sociedad, programas adaptados a
La enseñanza de la lectura en alumnos con síndrome de Down. Kassandra Heredia Pinazo - 2017 7 personas con necesidades educativas especiales; ya sea por autismo, síndrome de Down, etc. Algunos de estos programas se adaptan mejor a algunos alumnos que a otros, la variedad de actividades depende en gran medida de la búsqueda que realice la persona que la haga y las posibilidades que desee hallar, pues aunque no hubiese una actividad exacta a la pensada por sí mismo podría idearla y desarrollarla para ser llevada a cabo en su aula. Es obligación de los maestros procurar una educación de calidad a todo alumno que pase por sus aulas, por lo que la posibilidad de hallar a un alumno que sea incapaz de leer con tanta facilidad como podría otro de sus alumnos más aventajados en este tema es inmensa, y para esto hay que estar preparado, o al menos saber actuar, en especial una profesora de apoyo. Por ello, este proyecto trabaja en especial los métodos de lectura existentes y el que bajo mi opinión podría adaptarse de mejor manera a una alumna en cuestión, este trabajo se dividirá en: • El marco teórico: donde se puede leer la importancia de la lectura en la actualidad, en los niños, los beneficios de esta a muy corta edad, los diferentes métodos de lectura que existen y dos programas diferentes especialmente pensados para alumnos con síndrome de Down, y por último la evaluación de la lectura. • Análisis del proyecto de intervención autónoma: que consta de una explicación del lugar en el que tuvo lugar la intervención, justificación de la propuesta, objetivos de esta, desarrollo, evaluación de la alumna y evaluación de la propuesta. • Propuesta de mejora: surge de la evaluación del proyecto de intervención autónoma; este apartado consta de los objetivos de la nueva propuesta de intervención, adecuación de la fundamentación teórica, desarrollo previsto donde
La enseñanza de la lectura en alumnos con síndrome de Down. Kassandra Heredia Pinazo - 2017 8 se expone la secuenciación y temporalización de las actividades, y por último la evaluación que se realizaría a la alumna en la propuesta de mejora.
La enseñanza de la lectura en alumnos con síndrome de Down. Kassandra Heredia Pinazo - 2017 9 1. Fundamentación Teórica 1.1. La importancia de la lectura en la actualidad. La lectura es una actividad propiamente humana utilizada desde hace relativamente poco tiempo para obtener información. Desde las antiguas civilizaciones la lectura ha ido evolucionando para adaptarse a las necesidades de los habitantes de la zona, y es un hecho innegable que la principal función de esta es y será la de conseguir información; sin embargo, no solo se trata de esto ya que la lectura es un escalón fundamental en la innovación y los cambios que se producen a diario en la sociedad en la que vivimos. Por otro lado, Fernández & Buceta (2003) señalan que “la lectura y la escritura son habilidades instrumentales totalmente necesarias para el desarrollo de una vida normal, ya que no dominarlas implica una enorme limitación en las actividades diarias, una baja consideración social y, por lo general, una autoestima también baja”. Por lo tanto, la escritura y la lectura se convierten en elementos prioritarios para la enseñanza de todos los individuos, sin obviarlos a ninguno de ellos. Por lo anteriormente dicho, es importante que se les enseñe a los alumnos la importancia que tiene la lectura para la vida cotidiana, ya que es imprescindible para ir a comprar a un supermercado, buscar en un diccionario, ver la cartelera, buscar números de teléfono, leer las noticias actuales en periódicos o revistas, etc. No debemos olvidar, que la lectura no solo es un instrumento para obtener información o de diversión, sino que crea nuevos caminos para el conocimiento que se verá reflejado en una libertad de pensamiento, pudiendo ser crítico, participando en la sociedad y desarrollando además la expresión oral y escrita. 1.1.1. La importancia de la lectura en los niños. Ya sea en niños o mayores la lectura es un hábito que nos beneficia a todos por igual, pero especialmente en los niños de corta edad les ayuda a desarrollar y familiarizarse con el lenguaje que más tarde usarán en su vida diaria. Las lecturas de libros infantiles estimulan enormemente su capacidad de imaginación y creatividad,
La enseñanza de la lectura en alumnos con síndrome de Down. Kassandra Heredia Pinazo - 2017 16 Bautista, A., Hurtado, F. & López, M. (1995) exponen que el desarrollo de este programa consta de 8 apartados distintos. 1En primer lugar, se encuentra la asociación de un dibujo con la palabra escrita; principalmente la unión del nombre del alumno y sus familiares con las fotos que le vamos a enseñar repitiendo una y otra vez el mismo procedimiento, de preguntar quién es, leer el nombre y enseñar la fotografía. 2Asociar las palabras iguales. Para esto se crearán de nuevo los nombres y se le enseñará a unir las mismas palabras, una vez que domine esto se le retira el apoyo visual y se le dejan las parejas de nombres. Con lo cual podemos pedirles que nos den una en concreto, que las una, o se podrá ir aumentando el número de láminas y nombres. No hay que tener prisa con esta fase, ya que se debe consolidar el aprendizaje desde la base para evitar el posible posterior fracaso. En este mismo apartado encontramos diferentes actividades palabras con colores y tamaños diferentes, palabras que se asocien con otras o con su dibujo, etc. 3Discriminación del artículo. Esta fase está especialmente pensada para que el alumno aprenda a discriminar el artículo de la palabra, ya que el aprendizaje se ha hecho con ambos a la vez, para ello se usan dos actividades que son el refuerzo del artículo, y la representación escrita del artículo y la palabra para que el alumno pueda observarla una vez la señale el adulto. 4De la palabra a la frase. Una vez que el alumno haya aprendido unas 10 palabras diferentes puede comenzarse la introducción de un verbo de la misma manera que se hace en la primera fase con las tarjetas de los familiares, para añadir poco a poco un mayor número de verbos. Esta fase cuenta con dos ejercicios, que son la lectura de frases sencillas con el que esperamos que el alumno pueda ordenar una serie de palabras que ve escritas y el uso de las frases para crear cuentos. 5Inicio de la lectura silábica. Esta fase se compone de 3 partes distintas o actividades que son la descomposición de palabras que ya conoce, la formación
La enseñanza de la lectura en alumnos con síndrome de Down. Kassandra Heredia Pinazo - 2017 17 de otras palabras conocidas con las sílabas conseguidas del ejercicio anterior y la formación de palabras nuevas con las sílabas. 6Se comienza, al fin la lectura de cuentos que sean adecuados para la lectura, con letras grandes y parecidas a las que suelen usar en el aula, teniendo especial cuidado en la atención que se le ponen a las palabras que aparezcan nuevas para que pueda leerlas correctamente y las acabe entendiendo por el contexto. 7Inicio en el uso de las cartillas, principalmente como soporte, pero no será el único ni la base de todo el trabajo, sino que se utilizará para reforzar lo aprendido. 8Comienzo del uso del diccionario. No se trata de un diccionario común, sino que será uno preparado con las palabras que ya conozca el niño y comenzará siendo sencillo, para llegar finalmente a algo más complejo. 1.2.8. Programa de lectura de Troncoso & Cerro. Troncoso & Cerro pusieron en práctica dos programas distintos de lectura para niños con síndrome de Down, el primero en 1997, y el segundo en 1998. Este último queda dividido en 3 etapas diferentes de trabajo. 1Etapa perceptivo global y reconocimiento de palabras. Con el objetivo de que reconozcan hasta unas 200 palabras que se les van enseñando poco a poco, usando palabras que sean conocidas por el niño, con sentido propio, cortas y que puedan ser representadas fácilmente. Estas se harán en un principio con el mismo tipo de letra para trabajar a través de las tarjetas o fotos; ya que como en el programa anterior comenzaremos a enseñarles a leer con los nombres de sus familiares más cercanos y el suyo propio. Existe una gran variedad de actividades que se realizarán en esta etapa subiendo poco a poco su dificultad, algunas de estas son las asociaciones de palabras e imágenes, libros personales con las palabras que conocen, lectura de frases cortas, abecedario personal, encontrar la palabra que se ve en la imagen rodeándola, o uniéndola, etc.
La enseñanza de la lectura en alumnos con síndrome de Down. Kassandra Heredia Pinazo - 2017 18 2Etapa de reconocimiento y aprendizaje de las sílabas. El principal objetivo de esta etapa sería lograr que el alumno en cuestión pueda leer cualquier palabra formada por cualquier sílaba de manera fluida, comprendiendo su significado. Tras este objetivo encontramos unos más específicos y profundos en el que trabajará con la formación y lectura de las diferentes sílabas disponibles. Las autoras de este método exponen una gran variedad de actividades que pueden realizarse con materiales variados de madera, cartón, o papel, sobre composiciones palabras o frase, así como localización, elección, unión y discriminación. 3Etapa de progreso en la lectura. Una vez que se ha logrado los objetivos anteriores, se comienza con la etapa final que trabajará principalmente con el propósito de que el alumno acabe por leer textos variados y largos, con fluidez y por propia voluntad. Como uno de los objetivos es que el alumno acabe leyendo por propia voluntad se deben crear ejercicios que además de trabajar constantemente para mejorar su nivel de lectura, sean divertidos y propongan actividades variadas; para esto encontramos ejercicios tales como sobres sorpresas ayudando con este también a la lectura reflexiva, historietas y cuentos, sopas de letras, crucigramas, lecturas más extensas, diccionarios, etc. Para poder trabajar con este programa hay que tomar en cuenta ciertas circunstancias que nos señalan Troncoso & Cerro (1998) como son las condiciones individuales de cada alumno, es decir, su personalidad, el interés que tenga o la motivación por la lectura, el ritmo que puedan llevar de trabajo, su propia capacidad intelectual, etc. No obstante, y aunque hayamos pensado en todas estas condiciones, también debemos reflexionar sobre los requisitos previos que debe cumplir el alumno para comenzar con este programa, ya que entre otros elementos es conveniente que tenga entre 8 y 9 años, tener un lenguaje comprensivo con un nivel mínimo, una capacidad de atención apropiada, etc. Por lo que todos los alumnos pueden que no estén aún preparados para comenzar a desarrollar dicho programa de lectura.
La enseñanza de la lectura en alumnos con síndrome de Down. Kassandra Heredia Pinazo - 2017 19 1.3. ¿Es el síndrome de Down un impedimento para aprender a leer? Desde un punto de vista basado en el desarrollo cognitivo sabemos que “el desarrollo de los sujetos con síndrome de Down tiene una estructura similar al de las personas normales. Los niños con trisomía 21 realizan las tareas cognitivas igual que los niños normales de la misma edad mental. La diferencia fundamental reside en que estos individuos presentan un desarrollo más lento de las capacidades mentales (…)” Buckley (2000). Esto quiere decir, que los niños con síndrome de Down tendrán una mayor dificultad que el resto de los compañeros a la hora de aprender ya que principalmente tienen un ritmo más lento de aprendizaje, además de otras dificultades añadidas como la rapidez con la que se fatigan mientras realizan una actividad y su posterior pérdida de atención en ella, la incapacidad para demostrar interés por un ejercicios mostrándose ausente, dificultad para recordar hechos acontecidos o elementos aprendidos recientemente, su falta de organización para aprender de la vida diaria, dificultad para hallar solución a los problemas nuevos, etc. Por lo tanto, se le debe ofrecer apoyos en su proceso de aprendizaje desde que prácticamente nacen, incorporándolos a programas de atención temprana que les ayude a potenciar y desarrollar todas sus habilidades. Sin olvidarnos de que en este proceso los padres son importantes, ya que pueden reforzar lo aprendido por sus hijos si cuentan con los conocimientos necesarios para ello, Fernández & Buceta (2003). Como el resto de los niños, un alumno con síndrome de Down sigue siendo una persona con sus propias peculiaridades, personalidad, temperamento y modo de aprender, por lo que conocer todos estos aspectos serán de ayuda para adaptarnos al método de aprendizaje más conveniente para él. Atendiendo con rapidez las necesidades del niño podemos potenciar la enseñanza de la lectoescritura, es decir, cuanto antes se inicie en ello más nivel podrá llegar a alcanzar finalmente en el lenguaje, potenciando con ello su expresión oral mediante el aprendizaje de vocabulario, lenguaje espontáneo, etc. Fernández & Buceta (2003) nos recuerda que
La enseñanza de la lectura en alumnos con síndrome de Down. Kassandra Heredia Pinazo - 2017 20 “la mayoría de los niños con síndrome de Down pueden aprender a leer. Si el niño tiene capacidad puede seguir un programa formal de lectura; si no, se puede introducir uno de tipo funcional”. Aunque queda mucho por investigar sobre el aprendizaje de la lectoescritura en niños con síndrome de Down, hoy día sabemos que la gran mayoría de estos niños pueden llegar a leer de manera funcional, entendiendo y comprendiendo aquello que están leyendo, pudiendo haber tenido dificultades en el camino para llegar hasta ese punto, pero lográndolo. Sin embargo, existe un número de niños con síndrome de Down que no logran comprender aquello que leen, así pues, se les enseña a memorizar símbolos simples que se repiten y que son necesarios para desenvolverse en la sociedad en la que vivimos. 1.4. El reto de la evaluación. Como nos explica Rodríguez (2008) la evaluación es un seguimiento del proceso de enseñanza-aprendizaje del alumno para intentar hallar deficiencias, con el fin de tomar decisiones respecto a estos resultados y solucionar este problema. Lo cual no significa lo mismo que cuantificar esta evaluación ya que esto se trataría de una calificación. Los alumnos deben pasar por un proceso de evaluación para conocer si el trabajo que se está realizando con ellos es correcto o no, y si este puede funcionar con él, pero no todos deben ser calificados del mismo modo, o en el mismo momento. Especialmente los niños que tienen necesidades educativas especiales necesitan de una evaluación para poder ajustar el método de trabajo a sus necesidades individuales y captar así información para posteriormente proceder a una intervención. Pero en primer lugar debemos saber cuándo evaluar; estas pueden ser inicial o de diagnóstico, continua para valorar el trabajo desarrollado y la evaluación final que será el resultado de todo ese proceso de aprendizaje.
La enseñanza de la lectura en alumnos con síndrome de Down. Kassandra Heredia Pinazo - 2017 21 Tras el cuándo, podemos plantearnos el qué, los procesos o retrocesos, dificultades o avances, los tipos de aprendizaje, objetivos logrados, para esto los criterios de evaluación serán tomados como guía. Y por último, cómo evalúo. Para esto existen diferentes métodos que el profesor puede elegir como la autoevaluación en la que el alumno comprueba su propio aprendizaje, la coevaluación a través de los compañeros de clase que se evalúan de manera recíproca, las tareas y trabajos de manera colectiva, en grupo o en pares; y entrevistas con el alumno que se debe evaluar. Sin embargo, los sistemas más recomendamos para evaluar a un niño con síndrome de Down según Rodríguez (2003) son las observaciones constantes del proceso de aprendizaje, las carpetas personales de trabajo y por supuesto el diario del maestro donde debe anotar a diario qué se hace en clase. 1.5. La LOMCE y la diversidad. La autonomía de los centros es una puerta abierta a la atención a la diversidad de los alumnos y alumnas, que mantiene la cohesión y unidad del sistema y abre nuevas posibilidades de cooperación entre los centros y de creación de redes de apoyo y aprendizaje compartido. En la LOMCE podemos encontrar ciertos puntos interesantes sobre la educación inclusiva en el aula. En esta se añade una sección cuarta donde se explica algunas medidas de escolarización para alumnos con dificultades específicas del aprendizaje, en la que explican cómo se debe actuar ante la posible detección de un alumno con dificultades. En primer lugar, declaran que serán las administraciones educativas las que deberán actuar para poder hallar las dificultades de aprendizaje de uno de los alumnos, valorando sus posibilidades y actuando lo antes posible para adaptar la enseñanza y educación que reciba. Es importante resaltar la última parte de este apartado ya que destaca la importancia de la detección temprana de las necesidades del niño por parte de las administraciones; aunque los padres o familiares cercanos del alumno son los primeros que tienden a notar ciertas
La enseñanza de la lectura en alumnos con síndrome de Down. Kassandra Heredia Pinazo - 2017 22 diferencias en el desarrollo de su niño respecto a un desarrollo normativo, en el caso de tratarse por ejemplo de TEA; otras dificultades de aprendizaje pueden no ser detectadas por los padres. Está demostrada la importancia que tiene la atención temprana en los casos de pronóstico de niños con alteraciones del desarrollo (Dawson, 2008) no solo para la adecuación de la educación en el aula, sino para el trabajo que se produce fuera de ella; en el hogar y en centros más especializados a los que suelen acudir fuera del horario escolar en el que trabajan con logopedas, etc. En segundo lugar, la LOMCE nos recuerda que “la escolarización del alumnado que presenta dificultades de aprendizaje se regirá por los principios de normalización e inclusión y asegurará su no discriminación y la igualdad efectiva en el acceso y permanencia en el sistema educativo”. Es evidente que todos los alumnos deben disponer de una aceptación de sus necesidades, así como una adaptación en el aula para estas, ya que no solo debemos de adaptar nuestras prácticas educativas a aquellos que tengan dificultades del aprendizaje, sino que el profesor debe tratar de que la educación que les oferte a los escolares sea brillante, proporcionándoles enseñanzas significativas adaptados a sus modos de trabajo personales según la facilidades de las que dispongan para aprender con uno u otros métodos. Por último, declara que “corresponde a las Administraciones educativas adoptar las medidas necesarias para identificar al alumnado con dificultades específicas de aprendizaje y valorar de forma temprana sus necesidades.”. Como ya dijimos con anterioridad, la intervención temprana en las necesidades son importantes para el correcto y rápido desarrollo del aprendizaje, no debemos los profesionales de la educación restarles importancias a las preocupaciones que puedan tener los tutores legales del niño respecto a su desarrollo, ya que ellos son los que conviven con sus hijos y suelen estar en lo cierto cuando se preocupan por ciertos elementos del desarrollo de estos, como por ejemplo la comunicación, la apatía, la falta de respuestas ante estímulos sociales, conductas, etc.
La enseñanza de la lectura en alumnos con síndrome de Down. Kassandra Heredia Pinazo - 2017 23 Algunas de las pruebas que existen para verificar la realidad del TEA, por ejemplo, son cuestionarios que deben realizar las familias y que tardan unos minutos, estas pruebas de screening serán la primera herramienta que nos hará saber si deben realizarle por medio de un profesional especializado un diagnóstico completo. Por otro lado, señalaría el artículo 20, la evaluación durante la etapa; para recordar en especial el primer apartado que establece que la evaluación será continua y global, pero en especial, que se establecerán las medidas que se considere adecuadas para poder evaluar adaptándose a los alumnos con necesidades educativas especiales. Esto nos permite ser flexibles a la realidad de un contexto variado, ya que un alumno con necesidades no tiene que verse bajo la presión de una exigencias ajenas a ellos; lo más importante de la educación primaria es lograr que el alumno aprenda a hablar, leer, escribir y hacer cálculo, entre algunos otros elementos, por ello; y aunque la educación de los niños con necesidades sea más lenta y evaluada de diferentes formas, debemos lograr este objetivo para facilitar y hacer posible que aprendan estas competencias que le permitirán ser autónomo en una mayor amplitud de sentidos.
La enseñanza de la lectura en alumnos con síndrome de Down. Kassandra Heredia Pinazo - 2017 24 2. Revisión crítica de los portafolios La evolución más evidente a la que me he sometido a lo largo de las diferentes prácticas y portafolios es la evolución de mi personalidad, en concreto mi actitud crítica frente a las diferentes situaciones que me puedo encontrar en el aula, estas reflexiones han dejado de basarse en opiniones o experiencias, para acercarse más a los conocimientos teóricos o prácticas que he ido aprendiendo a lo largo del grado. Por otro lado, es especialmente reseñable que con este cambio en mis reflexiones haya evolucionado de la misma manera la timidez que en un principio sufría tanto delante del alumnado como del profesorado del centro, esto me hacía perder numerosas oportunidades de participar en clase, pero también en seminarios u otros tipos de experiencias; a día de hoy he dejado eso atrás y he aprovechado la ocasión que se me brindaba desde uno de los centros a los que acudí para hacer uno de los Prácticum para poder continuar asistiendo al centro como voluntariado de forma regular hasta que finalice el curso lectivo de los niños, atendiendo en especial a los alumnos con necesidades educativas especiales. Con esta evaluación de mis experiencias anteriores declararía que he llegado a comprender que a pesar de que un profesor debe ser buena persona y tener unos valores basados en la tolerancia y el respeto, esto no le hace buen profesor porque la inclusión en el aula de los diferentes alumnos con y sin necesidades educativas especiales no se basa en mantener a dicho alumno en la clase alejado de las actividades y juegos en grupo que hacen sus compañeros, sino de incluirlo en estos y trabajar todos juntos para llegar a un mismo objetivo. En mi 3ª práctica me hubiese gustado no tener que utilizar el libro de texto para poder realizar la unidad didáctica, no obstante, soy consciente de que, al ser mi primera intervención de un tema en concreto, todo pensado y realizado por mí, el libro de texto fue una guía y un recurso útil para estructurar mis propias actividades complementarias. Por lo tanto, reconozco la función del libro como herramienta para la enseñanza, pero no la defiendo como base del conocimiento que deban aprender los alumnos a largo plazo.
La enseñanza de la lectura en alumnos con síndrome de Down. Kassandra Heredia Pinazo - 2017 25 En esta misma práctica señalaría mi actuación o actitud respecto a la diversidad educativa del aula, mi principal evolución en este tema se debe a la comprensión y el conocimiento adquirido no me puedo culpar por lo que siento, Ruíz (2004, pp. 84-93), que en ciertos casos es “sentimiento de protección”, hacía una de las niñas con síndrome de Down, pero sí que puedo cambiar como experimento esos sentimientos y actuar en función a ellos, porque aunque ella pudiese aparentar 5 o 6 años, realmente tenía 8 por lo que su infantilización debida a un sentimiento sobreprotector del entorno no la beneficia en absoluto, y mucho menos en el área de desarrollo personal como persona. Siguiendo con la línea anterior hay otras actuaciones que debieron ser cambiadas por mi parte para poder favorecer la inclusión en el aula, son actos que se hacen de manera inconscientes pero a los que se debe tener especial atención. Como explica Ruíz (2013) el alumno con necesidades educativas especiales no es solo responsabilidad del profesor de apoyo del centro, relegar al niño a este puesto hará que el profesor en cuestión crea o vea necesario adoptar una posición en el aula normativa del alumno de exclusividad, es decir, se mantendrá a su lado en todo momento, lo sacará de su aula más tiempo del que debiera, etc. Cuando el maestro se posiciona al lado de la mesa del alumno, o sentado con él en todo momento está dando la imagen al resto de los alumnos del aula que tú como maestro eres el “profesor de…”, y que el niño al que atiendes es diferente. Esto no es apoyar la inclusión en el aula, porque de este modo se dificulta la relación entre compañeros, o el trabajo en equipo, la normalización de un profesor externo al aula, etc. Cualquiera de los niños que se encuentran en el aula deben sentir que pueden acudir a ti como ayuda y que no eres un profesor que atiende a alumnos con dificultades, más allá de las que ellos pudieran tener al realizar algún tipo de actividad. En relación a los alumnos con síndrome de Down, ahora comprendo mejor sus ritmos de trabajo, sus necesidades de descansos frecuentes, planificación o llamadas de atención, la mejora de su autonomía a través del incentivo del habla, de acciones cotidianas, etc. De igual manera, resaltaría la importancia de creer en ellos, de no ponerles límites en sus capacidades sino alentarlos porque pueden sorprendernos gratamente, Calderón & Habegger (2013).
La enseñanza de la lectura en alumnos con síndrome de Down. Kassandra Heredia Pinazo - 2017 32 Una vez que estuvieran estas palabras aprendidas podríamos introducir otras que, no fueran solamente vocabulario sino también verbos con los que trabajar, tales como “dame, toma, quiero”. Tras esto, en una etapa superior planteamos la posibilidad de que la alumna puede llegar a descomponer las palabras en elementos menores, habiendo comenzado a leer de manera global; esto es importante para que comprendan que las palabras si se separan pueden hacer otras completamente diferentes; y de esta idea surgen las tarjetas de sílabas. Para trabajar los objetivos de escritura, que puede aprenderse a la vez que la lectura, pero no necesariamente deben ir siempre unidas, ya que el aprendizaje de una puede retrasar el de la otra, Troncoso & Cerro (1999), hice unas pocas fichas de escritura de las sílabas fáciles de pronunciar tales como “ba, ma, na, sa, ta y pa”, para que a su vez pudiera leerlas y decirlas, ya que no tiene ningún problema para decirlas por sí solas, pero si puede llegar a confundirlas una vez que están unidas. En esta misma línea de desarrollo del área oral, planteamos el que la alumna pudiese llegar a decir sola “no hay más”, y aunque en principio sería un aprendizaje a base de la repetición y parece un objetivo simple y fácil; era complicado que ella que nunca decía una frase completa pudiese llegar a añadir esta a su vocabulario diario de manera espontánea. En el área del desarrollo motriz nos dispusimos trabajar con diferentes objetivos, el primero era cortar curvas con las tijeras del aula, pero como la alumna ni siquiera era capaz de cortar líneas rectas por sí sola se le prepararon varios folios con líneas pintadas con rectas, rectas con una curva cerrada, rectas con dos curvas cerradas y solo líneas curvas continuas, dispuestos en 6 niveles; por lo que no aumentaría el nivel si no era capaz de cortar el anterior, el último nivel y más ambicioso era poder cortar un círculo grande. El último objetivo del desarrollo de esta área era tocar todos los dedos de la mano con su dedo pulgar, su principal problema a pesar de poder realizar este movimiento con casi todos los dedos de su mano, era la confusión del dedo meñique y anular, no pudiendo realizar tal movimiento ni siquiera observándolo en otra persona, por lo que se trabajaría a menudo en el aula con ella.
La enseñanza de la lectura en alumnos con síndrome de Down. Kassandra Heredia Pinazo - 2017 33 Por último, en el área cognitiva deseaba trabajar con objetivos tales como unir por texturas, formar pares con figuras geométricas y dibujar un cuadrado y un triángulo en un folio siguiendo el ejemplo de otra persona. Para el primer objetivo creé una tabla de 6 texturas diferentes (Anexo 1), y otra exactamente igual pero cortadas, con materiales como algodón, papel de lija, plástico, papel crepé, etc., así la alumna podría notar la diferencia de texturas con el tacto, pero también unir según estas gracias a la tabla cortada, dejando cada material separado de su par. Esta actividad puede organizarse según las necesidades del alumno, haciendo más dificultoso encontrar el par si les cerramos los ojos, o los dejamos abiertos, ayudándose de sus compañeros, uniendo según descarte, etc. Para el segundo objetivo del área cognitiva usé el material del que disponía en la clase de apoyo, ya que tenían tablas de cuadrados, triángulos, y círculos de diferentes colores y tamaños. Una vez explicado y logrado este objetivo trataremos de dibujar con la alumna la figura elegida, es decir, el cuadrado para que imitando a un adulto pueda realizar el dibujo. Estos materiales no eran los únicos de los que disponía ya que la clase de apoyo tiene más elementos, así como los que le hice en el Prácticum 3.1, y los que en ocasiones trae su logopeda. Durante el tiempo que trabajé con la alumna en esta propuesta conté con el apoyo de la comunidad educativa del centro, sobre todo con mi tutora de prácticas siendo la profesora de apoyo, y del Prácticum anterior a ese la cual era la tutora del aula normativa de la alumna. Algunos de los materiales que usé se quedaron en el aula para que pudiera seguir trabajando con ellos, en especial el de las palabras que también eran utilizados por la profesional que acudía al aula desde la Asociación síndrome Down Málaga. Después de haber trabajado con los nombres de los animales, la alumna era capaz de leer “gato, perro, pájaro, lobo”, y responder a preguntas tales como ¿Qué animal quieres escribir? (Anexo 2); una vez terminada la lectura continuábamos con la escritura, en la que debía, con ayuda de guías o puntos, escribir el nombre del animal que ella eligiese de los anteriormente dados, acompañado de su determinante. Durante toda la actividad la
La enseñanza de la lectura en alumnos con síndrome de Down. Kassandra Heredia Pinazo - 2017 34 alumna comprendía el significado de los animales y la finalidad del ejercicio, así como la recompensa que tendría posteriormente si lo hacía bien, es decir, poder jugar en el aula. En muchas ocasiones tuve que permitir que la alumna dejara un ejercicio a la mitad para despejarse, a veces me daba un abrazo, a veces se levantaba, se estiraba, etc., sin embargo, hay que saber identificar cuáles de estos movimientos los hace porque necesite realmente despejarse y cuáles realiza porque simplemente no desea trabajar. Ella debió ser cortada en este comportamiento en varias ocasiones ya que los hacía como excusa; además, observé que trabaja especialmente mejor cuando tiene recompensas tales como muestras de cariño, celebración de su trabajo, chocar manos, pegatinas, etc. Las fichas de escritura que realicé para ella eran normales, y como posteriormente pude ver muy parecidas a unas que ella ya había hecho anteriormente, por lo que no tuvo ningún problema para hacerlas ni complicaciones en el proceso, pudiendo incluso trabajarlo de manera autónoma sin ayuda o soportes a su lado. En las actividades de recorte tuve algunos problemas con la alumna ya que en principio no sabía manejar las tijeras, no se preocupaba por cortarse a sí misma, por si estaban bien puestas, o hacia donde cortaba, además de la dificultad aumentada que suponía su corta capacidad de concentración con este material; y por esto se le debía dar la actividad de manera divertida y con entusiasmo. Ya nombré en otro apartado lo importantes que es la flexibilidad con estos alumnos, así que en una de estas sesiones en la que la niña no deseaba recortar sino pintar aproveché el modelo de uno de los folios con líneas y curvas para que coloreara y trabajar la psicomotricidad de otra forma, puesto que también tenía en ocasiones dificultades con mantenerse dentro de los márgenes de las líneas. La última actividad fue la de unir texturas, pero apenas tuve tiempo para ver con ella esta área, y tenía serios problemas para diferenciar entre áspero y suave, ya que, a la pregunta, ¿Esto es igual que esto? mientras lo tocaba me respondía que sí. Hubiese sido útil que la madre o el padre comprasen para ella uno de los tantos libros que existen sobre texturas diferentes, sonidos y olores.
La enseñanza de la lectura en alumnos con síndrome de Down. Kassandra Heredia Pinazo - 2017 35 Fuera de las tareas programadas trabajé con ella otras asignaturas como Religión o Música, tratando de reforzar su autonomía en el aula, y también se hizo uso de otros materiales como la pelota de yoga del aula de apoyo para trabajar la psicomotricidad. 3.5. Evaluación de la alumna. Por propia voluntad y tras reflexionar no consideré necesario una evaluación formal de la alumna, ya que hacía tan solo mes y medio que se había realizado con ella la Guía Portage. Si en este tiempo es ya insuficiente para muchos alumnos ver un avance significativo, para una niña que tiene especiales dificultades para leer, escribir y realizar otras actividades lo será aún más. Como se comentó anteriormente el profesor debe conocer a sus alumnos, en este caso yo conocía los resultados de la intervención, y ya que el tiempo había sido insuficiente, muchos de los objetivos estaban aún siendo trabajados, y tan solo unos pocos podían considerarse conseguidos y casi siempre con guía. Si hubiese dispuesto del tiempo necesario para seguir trabajando con la alumna podría haber planteado una evaluación, pero dejando en principio de lado los exámenes, evitando dificultades innecesarias, usando otros métodos alternativos como la calificación de las actividades diarias o el seguimiento, las lecturas comprensivas, el esfuerzo o las actividades del aula, actividades extraescolares del centro, etc. El fracaso de muchos de los objetivos que planteé en el trabajo no se debía en absoluto a la alumna, sino a que estos estaban pensados a largo plazo, como aquellos que aumentaban de dificultad según su avance. 3.6. Evaluación de la propuesta de intervención autónoma. Para evaluar mi proyecto de intervención debería comenzar evaluando mi propio conocimiento sobre el tema que debía desarrollar en dicha intervención, y no solo me refiero a los diferentes métodos de lectura, sino también a las diferentes estrategias de
La enseñanza de la lectura en alumnos con síndrome de Down. Kassandra Heredia Pinazo - 2017 36 trabajo que existen para reforzar las diferentes áreas con niños con síndrome de Down. Porque en vez de informarme de manera compleja, seguí la línea de trabajo que estaba pre establecida por el centro, pero en principio no dudo de que esta sea adecuada para la alumna; siguen un método inclusivo, aunque a veces en el aula esté un poco “desatendida” debido en parte también al uso excesivo de los libros que dejan fuera del aprendizaje a aquellos alumnos que aún son incapaces de escribir o leer con autonomía. Por lo tanto, considero que me falta mucho por aprender, y que partiendo de esa base, puedo apreciar que la forma en la que llevé a cabo el método de lectura elegido fue insuficiente; tanto en las horas destinadas para ello, como en las actividades. El trabajo realizado era simple acorde con la etapa en la que se encontraba la alumna, pero el número de actividades eran escasas, las fichas de lectura se reducían a unas pocas, de 7 a 10 ya que se debe comenzar de esta manera, pero poco a poco cuando la alumna va aprendiendo las palabras se les debe introducir más; por lo que un gran fallo por mi parte fue no tener al menos 15 o 20 antes de querer introducir las sílabas por separado ampliando además la temática. Este fallo trató de suplirse con las palabras de las que disponía la clase de apoyo hechas de madera. Ampliar el vocabulario, y cambiar las actividades, siempre innovando ayuda a evitar el sentimiento de monotonía que podría sentir el alumno hacia la lectura, pero también el profesor. Y siguiendo en la misma línea, ampliar el horizonte de la alumna respecto a la lectura me habría resultado incluso estimulante a mí, comenzarle a leer cuentos de su agrado, incluso aunque fuesen cortos y por capítulos u hojas diarias; porque es importante enseñarle como se hace con el resto del alumnado que el aprender a leer tiene también un fin lúdico. No hice esto, porque en principio no se me ocurrió hacerlo seguramente por estar más centrada en lo académico; si por el contrario, lo hubiese pensado tal vez ni siquiera me habría atrevido a hacerlo al tratase de un contexto nuevo para mí donde iba a ser juzgaba y evaluada, temiendo que opinaran que perdía el tiempo leyéndole a la alumna en vez de procurando que fuese ella misma la que lo hacía. El contexto en esta situación es crucial, había ciertos momentos en los que no me atrevía a probar cosas nuevas, o a cambiar mi actitud debido precisamente a que estaba siendo
La enseñanza de la lectura en alumnos con síndrome de Down. Kassandra Heredia Pinazo - 2017 37 observada por una tutora profesional que iba a evaluar mi actuación, y también por el tutor del aula ordinaria; poco a poco con el tiempo esta tensión se fue relajando y es cuando pude trabajar con la alumna en el aula de apoyo a través de juegos y risas, sobre todo en los momentos en las que yo notaba que ella no estaba con la intención de trabajar; sin embargo, cuando no lo ven como un trabajo no les cuesta seguir estudiando en absoluto. Centrar la atención es un problema para ella, igual que mantenerla durante mucho tiempo, pero sobre una actividad en la que debe estar sentada, con el lápiz que apenas controla entre sus dedos y mirando hacia abajo; pero si cada vez que lee una palabra bien puede lanzarme la pelota riendo no tiene ningún problema en seguir disfrutando mientras aprende. Me habría gustado seguir trabajando así con la alumna en más de un par de ocasiones, pero como he comentado anteriormente no siempre se puede, ya que hay también que fomentar su capacidad de concentración. Por otro lado, la puesta en común del trabajo entre los diferentes profesionales fue por mi parte insuficiente; todos trabajamos en una misma dirección pero como yo no soy ninguna especialista y tan solo soy una ayuda pasajera no deseaba dar mi opinión negativa respecto a ninguno de los aspectos que pudiese ver que no funcionaban como debiera. Durante una pequeña etapa de transición, el método global y silábico se solaparon, la alumna debía aprender a leer de las dos maneras, añadiendo además la visión continua de un abecedario en su pupitre (Anexo 3) y las diferentes personas que trabajábamos en su aprendizaje estábamos en desacuerdo sobre cómo hacerlo realmente. Por último, no todos los ejercicios los considero mal planteados, como por ejemplo hacer pares con las figuras geométricas o con las texturas, aunque al principio le fue difícil entender qué queríamos hacer, ya que naturalmente pretendía unirlo por colores u ordenarlos de mayor a menor. Del mismo modo dibujar una de estas figuras imitando a un adulto no era una idea excesivamente difícil para ella, no obstante sí que lo era el intentar llevarlo a cabo, y aunque de manera innata no surja de dicha alumna el realizar una figura geométrica, su capacidad para dibujar ha mejorado; a día de hoy se puede
La enseñanza de la lectura en alumnos con síndrome de Down. Kassandra Heredia Pinazo - 2017 38 observar como una persona deja de ser un circulo con cara, para ser un circulo y líneas como cuerpo, manos y pies, añadiendo cara y pelo. 4. Propuesta de mejora. A continuación, se podrá leer la propuesta de mejora surgida para solucionar la falta de visión de continuidad y éxito del método de lectura anteriormente utilizado. En primer lugar, se detallarán los objetivos de esta y su adecuación en la fundamentación teórica, para dejar paso al desarrollo previsto en el trabajo que se realizaría en el aula, y por último una evaluación de los resultados finales obtenidos. 4.1. Objetivos de la propuesta de mejora. Los objetivos de la propuesta de mejora se centran en dos áreas que deberán trabajarse para poder alcanzar la meta final, la cual es conseguir que el alumno sea capaz de leer y escribir. Para ello dividimos los objetivos según si trabajan el área del desarrollo motriz o el área del lenguaje. Área del desarrollo motriz. Área del lenguaje. Escribir con letras mayúsculas en cualquier parte del papel sin soporte. Lee 5 nombres de miembros o personas de su familia o entorno más próximo y sabe usarlos para comunicarse. Escribir su nombre usando las líneas. Combinar sustantivos con verbos para formar una frase de dos palabras. Escribir cualquier palabra en minúscula sin ningún soporte. Usar de forma natural palabras para referirse a objetos próximos de su entorno. Describir de forma sencilla ilustraciones de los libros.
La enseñanza de la lectura en alumnos con síndrome de Down. Kassandra Heredia Pinazo - 2017 39 Estos objetivos podrán ser modificados y revisados constantemente para adecuarse al proceso de aprendizaje de la alumna, por lo que comenzamos con unos objetivos aparentemente sencillos para trabajar los primeros pasos del método o programa de aprendizaje de la lectoescritura, pero podemos continuar con objetivos más complejos como pueden ser “usar sin equivocaciones el verbo ser y estar en la escritura, formación de frases de lectura y su comunicación habitual”, “poder relatar partes de un cuento que se la leído varias veces”, “poder leer todo tipo de sílabas, ya sean directas, inversas o mixtas”, etc. Estos objetivos se han planteado después de observar los resultados de la prueba inicial de conocimientos de la alumna realizado con la Guía Portage (Anexo 4), ya que se conocía el desconocimiento que esta tenía sobre la lectoescritura, pero no los conocimientos que poseía en la materia. Una vez se saben estos se disponen la elección de los mejores objetivos que puedan favorecer la evolución del aprendizaje. 4.2. Adecuación a la fundamentación teórica. Como se muestra en apartados anteriores la lectura es una actividad reciente del ser humano que forma parte de nuestra cultura y del desarrollo de nuestra sociedad, es el primer peldaño de la innovación y la comunicación de las personas; siendo como señala Fernández & Buceta (2003) habilidades instrumentales básicas para el desarrollo de una vida normativa. La lectura es importante para adultos, pero también para niños beneficiándole, estimulando su potencial a nivel imaginativo, creativo, y cognitivo. De igual manera, será una forma de impulsar el desarrollo de la comunicación y el lenguaje, por esto es conveniente que los padres o tutores legales del niño decidan comenzar a enseñar a sus hijos la lectura desde una edad temprana teniendo esto importantes efectos positivos tanto para la relación entre adulto-niño, como para el menor ya que amplía los horizontes de conocimientos, experiencias, impresiones sobre las primeras lecturas, etc.
La enseñanza de la lectura en alumnos con síndrome de Down. Kassandra Heredia Pinazo - 2017 40 En la búsqueda de un correcto método para la enseñanza de la lectura, se han desarrollado numerosos programas y métodos que se adecuen tanto a los tiempos y la evolución que sufría la sociedad, como el reflejo de esta misma, es decir, a los niños. Algunos de los métodos presentados tienen ventajas y desventajas por igual, sin embargo, con el paso del tiempo se han llegado a plantear programas centrados en las necesidades de los alumnos, algunos de estos agrupados en distintos colectivos, por la similitud de sus necesidades educativas, entre estos encontramos a los niños con síndrome de Down. Pese a sus diferencias intragrupo, los alumnos con síndrome de Down suelen tener una mayor dificultad en el aprendizaje de nuevos conceptos, por lo que su ritmo será más lento; pierden la atención con facilidad o se sienten fatigados con actividades largas. Teniendo en cuenta esta y otras características, se han diseñado una serie de programas que podrían ser usados para trabajar la lectoescritura con los alumnos con síndrome de Down, entre los que se ha destacado dos en especial, los cuales son el programa de lectura de Troncoso & Cerro de 1998 y el programa de lectura Me gusta leer de Bautista, Hurtado & López (1995). Para poder desarrollar el programa de aprendizaje de la lectoescritura, y sobre todo para poder seguir modificando los objetivos que formen parte de la evolución de la alumna se realizarán evaluaciones con el fin de ajustar el trabajo a las necesidades que pueda tener el alumno. Dicha evaluación estaría dispuesta al final del trabajo valorando los resultados obtenidos a través de diferentes métodos como la observación, diario del progreso, y las carpetas de trabajo personales; desde los cuales se valorará el ejercicio final de la lectura. 4.3. Desarrollo previsto. A continuación, se podrá leer el desarrollo que se prevé poder realizar en el aula que está basado en el programa Me gusta leer añadiendo a este, algunos cambios junto a una pequeña especificación sobre la temporalización de esta intervención.
La enseñanza de la lectura en alumnos con síndrome de Down. Kassandra Heredia Pinazo - 2017 41 4.3.1. Secuenciación de la intervención 1º - Asociación de imagen familiar a palabra: existen diferentes programas de la enseñanza de la lectura para niños con necesidades educativas especiales, algunos de ellos empiezan con una actividad básica que tienen una característica en común, y es la enseñanza de los miembros de la familia, ya sea por el nombre de la persona en sí, o por su papel en el núcleo familiar, es decir, puede ser enseñado como “Francisco” y/o como “Papá”. Para conseguir que el alumno aprenda el nombre del familiar se usa la foto de dicha persona o una imagen de un padre hipotético que se dispondrá sobre el nombre en cuestión escrito en esta ocasión con un color llamativo como el rojo, y con letras claras, unidas y en cursiva. El maestro deberá preparar el material personalizado y plastificarlo para poder usarlo continuamente con el alumno hasta que consiga aprender los nombres. Para ello le hará una pregunta, tal como ¿Quién es? Y repetirá animándole a la lectura el nombre que se puede leer bajo la imagen. El número de tarjetas variará según los familiares cercanos que tenga el niño, pero suelen añadirse a la lista su propio nombre, el de la madre y el padre, hermanos y abuelos, e incluso en ciertas ocasiones los nombres de las mascotas de la familia. Para la lectura de esta primera actividad se podrá tardar una semana con una sesión por día de 45 minutos con un descanso; sin embargo, podría tardar más o menos tiempo según el alumno. La alumna para la que se ha pensado la propuesta de mejora puede realizar esta actividad por lo que se realizaría una o un par de sesiones de recordatorio antes de continuar con la segunda tarea. 2ºUnión de palabras: una vez que el alumno ha asociado las palabras anteriores vamos a enseñarle la misma palabra que posteriormente deberá unir con su pareja sin el soporte visual. Poco a poco vamos a ir eliminando este soporte cuando observemos que ya el alumno puede comenzar a asociar las palabras sin este, así si le decimos ¿Dónde está Papá? Deberá entregarnos la tarjeta correspondiente.
La enseñanza de la lectura en alumnos con síndrome de Down. Kassandra Heredia Pinazo - 2017 48 4.3.2. Temporalización: Para una intervención de este tipo, en la que las actividades no se realizan en una sola sesión y de manera aislada en un tema sino que tiene que ser un aprendizaje significativo que perdurará para toda la vida, no se puede realizar una estimación del tiempo que se necesitará para que el alumno pueda llegar a aprender a leer; en gran medida el tiempo varía en función de la capacidad y el interés del alumno por el trabajo, pero también, por el apoyo del contexto escolar y familiar; por lo que tratar de realizar una temporalización de la secuenciación anteriormente dicha siendo rigurosa en los tiempos y fechas sin fallar no es posible. Por lo tanto, se dispondrá de todo el tiempo que sea necesario, teniendo paciencia y dedicación, pudiendo incluso retroceder en alguna actividad si se considera que se ha cometido un error en tratar de avanzar sin que el alumno esté preparado para ello. 4.4. Evaluación en el proyecto de mejora. Para realizar esta propuesta de mejora con la alumna, se han planteado diferentes formas de evaluar la puesta en práctica del proyecto. En primer lugar, se ha de reflexionar sobre la evaluación inicial que realizaremos con el alumno; en este caso haciendo uso de la Guía Portage. En esta evaluación inicial, se rellenan las casillas de las acciones que el alumno puede llevar a cabo, siendo el profesor el que las marca, para ello surgirá la necesidad de contactar con los tutores legales del menor, ya que habrá cuestiones tales como si es capaz de vestirse por sí misma que no podemos saber por motivos evidentes, también se cuestiona su capacidad para poder poner la mesa a la hora de comer en el hogar, etc. Habrá otros apartados en los que el profesor puede evaluar al alumno tan solo comprobando con actividades si ha aprendido a hacer lo que se pide o no, como unir diferentes figuras geométricas por parejas, copia sin salirse de la línea, hace pares con objetos de la misma textura, etc.
La enseñanza de la lectura en alumnos con síndrome de Down. Kassandra Heredia Pinazo - 2017 49 Tras hacer la evaluación inicial, plantear los objetivos, pensar en una intervención para la alumna, etc.; comenzaremos a trabajar con ella las diferentes actividades que hayamos planteados, en este punto es cuando el profesor desde el principio debe llevar un control de las actividades o materias que se van a realizar a todos los días y en cada hora diferente con la alumna, descrito en un diario personal donde se puede exponer brevemente la actividad. Además de este tipo de evaluación, contando con observación y diario personal, es conveniente que se observe y verifique que el trabajo que está realizando la estudiante se está llevando a cabo de manera satisfactoria. Para ello se guardará todo el material de lectura tales como fichas de lectura, o actividades en una carpeta personal de trabajo; y además las tarjetas e imágenes en una cajonera o similar para tener siempre a disposición del alumno y a mano el material que pueda necesitar para seguir leyendo. La principal preocupación en este tipo de evaluación es que el alumno no esté comprendiendo las actividades y que las realice de manera automática, y sin interés; la calificación de las fichas de trabajo son en estos momentos una mera guía para los padres, pero queda en un segundo plano ya que un número no refleja el proceso que pueda estar teniendo dicho escolar. Por otro lado, los criterios de evaluación son elegidos por el equipo docente, así como las adaptaciones curriculares por lo que los criterios de evaluación de un alumno con necesidades educativas especiales no tienen por qué ser exactamente iguales a los de sus compañeros. Al final de todo el proceso de aprendizaje, cuando se considera al alumno preparado para la lectura, se realizará una evaluación final en el que se le dispondrá una serie de tres títulos diferentes de libros clásicos con un nivel de lectura de 5/6 años, ya que estos son fáciles de leer pero ya se componen de una historia completa acercándose más a los libros que seguirá leyendo posteriormente, que a los que ha dejado atrás; el alumno deberá elegir uno de estos libros, y leerlo sin ayuda como si fuera un examen final. Se trata de una prueba más, para dejar constancia de su avance, sin olvidar que este no es el punto y final de su aprendizaje en la lectura.
La enseñanza de la lectura en alumnos con síndrome de Down. Kassandra Heredia Pinazo - 2017 50 Conclusiones Cuando empezamos a estudiar la especialidad en Educación inclusiva, muchos de nosotros pensamos que se trata de focalizar la atención en aquellos niños que responden a un perfil, un niño que tiene problemas en su aprendizaje por una u otra razón; sin embargo, cuando seguimos estudiando en las aulas de la Universidad aprendemos mucho más que metodologías para llevar a cabo con estos alumnos porque nos enseñan que la educación inclusiva va más allá. Se trata de conseguir un centro escolar donde todos y todas tengan las mismas oportunidades, donde exista una educación de calidad sea cual sea nuestra procedencia, ideología, sexo, condición, etc. Y a veces, para conseguir esto no debemos centrarnos en ellos, los alumnos; sino en nosotros mismos, cómo entendemos nosotros la diversidad, cómo la tratamos, y enriquecemos nuestras clases con ella. Porque jamás pensé cuando comencé a estudiar esta especialidad que podría llegar a plantearme, por ejemplo, si con mi especial atención hacia los niños con diversidad funcional estaba perjudicándolos, aunque fuese a nivel social con sus compañeros. Pero ahora comprendo un poco más no solo las necesidades de ellos, sino de todos los que le rodean, incluso la de aquellos alumnos que pasan desapercibidos, siendo invisible a los ojos de todos por el desconocimiento de su historia, porque a veces la ayuda que necesitan no es evidente en algunos casos de diversidad sociocultural. Y sin embargo, están ahí esperando para que el profesor levante la vista y tal vez se dé cuenta de que el Día del Padre para ellos solo significa recordar que no lo tienen con quién celebrar. Ser profesora, no será fácil ni teniendo un aula con 20 alumnos, ni siendo profesora de apoyo, pero sé a ciencia cierta que al elegir este grado no me equivoqué, porque jamás me he sentido más plena ni feliz con lo que hacía que los días que compartí con los profesores de mi centro de prácticas, y con los niños con los que traté a diario. Es cierto, y no puedo negar que al ser mi especialidad la Educación inclusiva en el aula, siento mayor satisfacción al trabajar con niños que tienen dificultad para aprender, sobre todo cuando los veo avanzar aprendiendo y disfrutando conmigo; he tenido grandes
La enseñanza de la lectura en alumnos con síndrome de Down. Kassandra Heredia Pinazo - 2017 51 experiencias con niños en situación de acogida, con autismo, trastorno por déficit de atención e hiperactividad, con síndrome de Down, etc.; seguramente por esto último me decidí a realizar el trabajo sobre este tema en cuestión. Durante mi última práctica tuve la constante sensación de no tener las respuestas a las preguntas que me iban surgiendo, la necesidad de seguir formándome, de aprender lo práctico de lo teórico, de conocer el contexto, las situaciones, cómo poder trabajar con la alumna con síndrome de Down, me hicieron valorar tanto la experiencia que estaba consiguiendo con el paso de los días, las observaciones y preguntas a mi tutora, como la posibilidad de seguir estudiando sobre este tema. Porque es cierto que no todos los niños aprenden de la misma manera ni siquiera, aunque compartan algunas características comunes en el desarrollo de su aprendizaje, así que tener la posibilidad de manejar un abanico de posibilidades da pleno poder al profesor para asegurarse de que todos y cada uno de los alumnos que caigan en sus manos podrán dar lo mejor de sí mismos desde los programas o métodos que mejor les vayan a funcionar. Por esto, el buen profesor ha de comprender que un verdadero maestro nunca deja de formarse, de investigar los nuevos métodos de enseñanza, de evaluarlos y aprender de ellos, pero también aprender de los alumnos. Un buen profesor aprende todos los días, trabaja sobre una pasión, da su corazón, su alma y su esfuerzo, pero sobre todo busca un futuro mejor para aquellos que cruzan su aula.
La enseñanza de la lectura en alumnos con síndrome de Down. Kassandra Heredia Pinazo - 2017 52 Referencias. Bautista, A., Hurtado, F. & López, M. (1995) Me gusta leer. Granada, Asociación síndrome de Down de Granada. Bluma, S., Shearer, M., Frohman, A. & Hilliard, J. (1995) Guía Portage de educación preescolar. Wisconsin, Cooperative Educational Service Agency. Buckley, S. (2000) El desarrollo cognitivo de los niños con síndrome de Down: consecuencias prácticas de las recientes investigaciones psicológicas. Madrid, España. Calderón, I. & Habegger S. (2013) Yo soy uno más. Notas a contratiempo. Youtube. Recuperado de: https://www.youtube.com/watch?v=9QP6aTdkbK4 Dawson G. (2008). Early behavioral intervention, brain plasticity, and the prevention of autism spectrum disorder. Recuperado de: https://pdfs.semanticscholar.org/6923/684b88bb7ba3eaa6ec5b81cb532f8ae1ae2c.pdf Estalayo, V. & Vega, M. (2003) Leer bien, al alcance de todos: el método Doman adaptado a la escuela. Madrid, Biblioteca Nueva. Federación de Enseñanza CCOO de Andalucía. (2012) Temas para la Educación. Revista digital para profesionales de la enseñanza. Recuperado de: https://www.feandalucia.ccoo.es/docu/p5sd9626.pdf Fernández, C. & Buceta, J. (2003) La educación de personas con síndrome de Down: estrategias de aprendizaje. Universidade de Santiago de Compostela.
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La enseñanza de la lectura en alumnos con síndrome de Down. Kassandra Heredia Pinazo - 2017 54 Ruíz, E. (2008). Evaluación de los alumnos con síndrome de Down. Revista síndrome de Down: Revista Española de Investigación e Información sobre Síndrome de Down. Recuperado de: http://www.downcantabria.com/revistapdf/99/151-164.pdf Troncoso, M. V. & Cerro, M. M. (1999) síndrome de Down: lectura y escritura. Barcelona, Masson. Valls & Zambrano (2016) Análisis de la importancia de la lectura en la sociedad actual. Gestiopolis. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/analisis-la-importanciala-lectura-la-sociedad-actual/
La enseñanza de la lectura en alumnos con síndrome de Down. Kassandra Heredia Pinazo - 2017 55 Anexos. A.1. Tabla de texturas hecha para la alumna. A.2. Ficha Lectoescritura
La enseñanza de la lectura en alumnos con síndrome de Down. Kassandra Heredia Pinazo - 2017 56 A.3. Abecedario realizado para la alumna.
La enseñanza de la lectura en alumnos con síndrome de Down. Kassandra Heredia Pinazo - 2017 57 A.4. Página de la Guía Portage realizada para la alumna del Prácticum III.2