G aham ZANKER, Fa e and he He o in Vi gil’s
Aeneid. S oic Wo ld Fa e and Human Responsi-
bili y, Camb idge Uni e si y P ess, 2023, 365 pp.
G aham Zanke , p o eso emé i o de la Uni-
e sidad de Can e bu y, explo a en es e olumen
la elación en e a um y esponsabilidad humana
en Eneida, p o undizando la pe spec i a iniciada
en a ículos como «Pa emus O an es: S oicism
andHuman Responsibili y in Aeneid 4» (CQ 66.2,
2017) y «S oic Cosmic Fa e and Roman Impe-
ium in he Aeneid» (CP 114, 2019). Su análisis
de es a cues ión cen al en el poema oma como
pun o de pa ida los pos ulados del ilóso o es oi-
co C isipo de Solos, quien conside a que el a um
ige el o den cósmico y que al se humano se le
pe mi e, den o de las limi aciones impues as po
dicho a um, cie o g ado de libe ad, consis en e
en op a en e acep a de buen g ado y esis i sus
dic ámenes. A pa i de es as p emisas, Zanke
p opone una lec u a de la ama de Eneida y de
las acciones de sus pe sonajes di inos y mo ales.
En la in oducción (pp. 1-8) se enuncian
las hipó esis undamen ales del es udio: a) que
en Eneida exis e un a um de ca ac e ís icas es oi-
cas, es deci , un o den bene olen e cuya acep a-
ción, aun implicando una se ie de su imien os,
de i a en un bien mayo a ni el cósmico; b) que los
elemen os es oicos se combinan con o os pla ó-
nicos y epicú eos en un ma co na a i o homé i-
co, y que en es a usión en e épica adicional y
iloso ía con empo ánea adica una de las inno-
aciones más a ac i as de Vi gilio; c) que en el
poema el b illan e des ino de la Roma de Augus o
queda equipa ado al a um uni e sal. Se sin e i-
zan asimismo las con ibuciones de la bibliog a-
ía c í ica que analiza on los elemen os es oicos
en Eneida, pa iendo del es udio undamen al de
R. Heinze, Vi gils epische Technik, publicado en
1903, y eco iendo es a pe spec i a he menéu-
ica a lo la go de los siglos XX y XXI.
Eldesa ollo del olumen se o ganiza en cinco
capí ulos, el p ime o de los cuales se i ula «S oic
Wo ld Fa e and Vi gil’s Aeneid» (pp. 9-40). Aquí
Zanke expone las ideas en o no al a um o mu-
ladas po C isipo, quien, dis anciándose del de e -
minismo de sus p edeceso es, Zenón y Clean es,
in oduce la noción de esponsabilidad humana
y, po ende, la posibilidad de juzga la mo al de
las acciones: en un esquema absolu amen e de e -
minis a el homb e sólo pod ía hace lo que la
necesidad y el des ino dic an, sin ma gen pa a
decidi si ob a de mane a co ec a o inco ec a.
Según C isipo, el se humano puede op a po
ob a de acue do con lo que dic a el a um o bien
esis i se a él, y en ello adica su libe ad. Pa a
Zanke ,es a concepcióndel des ino y de la espon-
sabilidad humana es la que puede encon a se en
Eneida, y el hecho de que Vi gilio elija desc ibi
la esis encia de la eina Ama a al a um median-
e el símil de un ompo agi ado po un niño
(7.378-384) se ía un espaldo pa a la pe inencia
de es a pe spec i a de análisis: según explica Cice-
ón en De a o 42, C isipo emplea la imagen del
ompo pa a di e encia las dis in as causas de las
acciones –el ompo, si bien equie e de un impul-
so ex e no pa a comenza a gi a , posee algo en
su na u aleza que lo hace capaz de mo e se de ese
modo–. Asimismo, es signi ica i o en Eneida el
empleo del e bo sequo pa a exp esa la decisión
de obedece los dic ámenes del hado, un é mi-
no de co e ne amen e es oico ( e sión la ina de
los é minos g iegos ἕπομαι oἀκολουθεῖν). O o
a gumen o que menciona Zanke pa a sos ene
que esul a adecuado analiza el a um en Eneida
desde los pos ulados c isipeos es ambién la p opia
MARÍA EMILIA CAIRO / RECENSIÓN 169
RECENSIONES
Es a ob a es á bajo una licencia C ea i e Commons (A ibución-NoCome cial-SinDe i adas 4.0 In e nacional)
(CC BY-NC-ND 4.0)
adición c í ica y li e a ia, ya que desde el comen-
a io de Se io hallamos obse aciones sob e el
ca ác e es oico de algunas ideas i gilianas, y el
p opio Séneca incluye ci as de Eneida en las epís-
olas a Lucilio (po ejemplo, en la ca a 107 dice
«ducun olen em a a, nolen em ahun », e o -
mulando la ase de Nau es en 5.709, «quo a a
ahun e ahun que sequamu »).
Pa a C isipo, pues, si bien hay un a um que
es ablece el o denamien o gene al de los acon e-
cimien os, depende del se humano la decisión de
segui lo u opone se a él; el asen imien o o esis-
encia del homb e es una dimensión de su acio-
nalidad. El ideal del sabio es oico consis e en i i
y conduci se ὁμολογουμένως τῇ φύσει, «de acue -
do con la na u aleza», es deci , de acue do con
el o den cósmico; omando es e c i e io, Zanke
sep oponee alua lap og esióndeEneasalola go
delpoema,al iempo que se de iene en o os pe so-
najes –Dido, Tu no, Juno– que op an po esis-
i se al a um. Asimismo, pos ula que en el poema
se p esen a una equi alencia en e el a um cósmi-
co y el impe ium omano. No obs an e, acla a que
no in e p e a a Vi gilio como un es oico doc i-
na io y sub aya su eclec icismo, que le pe mi e
in oduci en su poema concep osempedocleos,
ó icos,pi agó icosypla ónicos (algo que se obse -
a con cla idad en el episodio del descenso a los
in ie nos), así como ideas p o enien es dela épica
homé ica, como el concep o de moi a y el papel
que desempeñan los dioses en el plano humano.
El segundo capí ulo del olumen, «Fa e and
he Human Responsibili y o Dido and Aeneas
in Aeneid 4: A Case S udy» (pp. 41-68), se dedica
a analiza , a pa i de la pe spec i a eó ica enun-
ciada, las acciones de Eneas y Dido en el lib o 4.
Zanke e en Dido un pe sonaje que, po su his o-
ia pe sonal, es ecep i o a la idea de amo y de
compañía; es a disposición na u al –en é minos
es oicos, su dia hesis o habi us– se ac i a a pa i
de la in e ención de Juno y Venus. Dido sabe
po Eneas que ella no iene luga en su misión;
ha consul ado a los dioses y, a juzga po el comen-
a io au o ial de 4.65-67, la espues a no pa ece
habe sido a o able. Su conduc a, pues, consis e
en esis i se al a um, e i acionalmen e desa ia
la exis encia de es a ue za supe io que o gani-
za los hechos humanos. En la desc ipción de su
ágico inal, dice el poe a «nec a o me i a nec
mo e pe iba », ma cando que Dido mue e po
su p opia elección, y no po que el des ino hubie-
a incluido su suicidio en el diseño gene al de
los hechos. En cuan o al pe sonaje de Eneas en
el lib o 4, sub aya Zanke que, en es a ins ancia de
su pe iplo, conoce pe ec amen e lo que el des i-
no le depa a, en i ud de los dis in os anuncios
ecibidos; sin emba go, las sucesi as pé didas su i-
das (su ciudad, su esposa, su pad e y ecien emen-
e el nau agio)gene an unamo i ación pa a dispo-
ne se al amo de Dido y pa a exhibi impulsos
y conduc as i acionales, dejando en el ol ido su
debe . En la discusión con Dido an es de pa i ,
luego de la in e ención de Me cu io, se obse -
a con cla idad que Eneas ha op ado po segui
el a um y con inua el iaje; el símil de la enci-
na de 4.437-449 e ela que es a decisión no es á
desp o is a de dudas y emo es. En la conclusión
del capí ulo, Zanke pos ula que es e análisis de
Dido yEneas a a ésdel c is al del es oicimo c isi-
peonospe mi e ap ecia mejo la maes ía de Vi gi-
liopa a la con igu ación de sus pe sonajes y el dise-
ño de sus amas, así como su c ea i idad en el ni el
emá ico.
Los capí ulos 3, 4 y 5 e san sob e el des i-
no uni e sal según los es oicos y su elación con
dis in os aspec os del poema: los pe sonajes di i-
nos, los pe sonajes humanos y la idea de impe ium.
En el e ce capí ulo, «S oic Wo ld Fa e and he
Gods o he Aeneid» (pp. 69-98), Zanke pos u-
la que las di inidades de la ob a, si bien exhiben
una e iden e con inuidad con sus p edeceso es
homé icos, p esen an co espondencias con el
modelo c isipeo, en an o es án subo dinados al
a um y op an po p opicia lo o po esis i se a él.
Según su análisis, undamen ado en pasajes como
4.237, 5.783-784, 8.396-399, 10.111-113, 12.725-
727 (e incluso en la pa icula lec u a ealizada
po O idio en Me . 15.807-831), Júpi e es el
p incipal oce o del hado uni e sal, no su au o :
lo enuncia, lo in e p e a, lo comunica y lo espal-
da, pe o no es pasible de iden i icación con él;
en é minos es oicos, Júpi e es el p okop on del
a um. Zanke es ablece así una pos u a in e e-
san e y p o oca i a ya que, como lo demues a
al pasa e is a a la bibliog a ía sob e el ema, la
elación en e Júpi e y el a um en Eneida es una
cues ión lejos de queda di imida, en cons an e
MARÍA EMILIA CAIRO / RECENSIÓN 170
e isión y ein e p e ación. Seguidamen e, en
sendos apa ados, analiza los pe sonajes de Juno
y Venus, p esen adas espec i amen e como la
diosa que se opone y se esis e al hado, y la que
lo a o ece en pos de sus in e eses, po los que
a eces ecu e a conduc as p opias de la A odi a
homé ica, con su cuo a de cap icho y c ueldad.
A con inuación, en el capí ulo «S oic Wo ld Fa e
and he Humans o he Aeneid» (pp. 99-158), el
análisis pasa al plano de los mo ales, pa a obse a
el modo en que Vi gilio cons uye los pe sonajes
humanos u ilizando como ma cos de e e encia
an o el es oicismo como la épica homé ica. El exa-
mensedi ideencua osecciones,dedicadas espec-
i amen e a los a a de T oya, Lau en o, Tu no y
Eneas. Teniendo en cuen a si los pe sonajes siguen
al a um o se oponen a él, se analizan episodios que
han sido la gamen e obje o de deba e, como la
caída de T oya, la conduc a de Ama a en elación
con el símil del ompo ya mencionado, la deci-
sión de La ino de no in e eni cuando es alla la
gue a, las in e enciones de Alec o sob e Tu no,
la ecepción del escudo esculpido po Vulcano,
la ma anza de Eneas as la mue e de Palan e y
el duelo inal.
En el quin o y úl imo capí ulo, «S oic Wo ld
Fa e and Roman Impe ium in he Aeneid: T agedy
and Didac icism» (pp. 159-196), Zanke posicio-
na su es udio con espec o a la di isión adicional
en elec u as«op imis as» y«pesimis as» deEneida.
Siguiendo apo es como los de Da id Quin o
Gian Biagio Con e, p e ie e o ece una al e na-
i a a dicho bina ismo. En líneas gene ales, consi-
de a que el poema es augus eo en cuan o a su
o ien ación polí ica y que el p og ama del p inceps
apa ece alineado con el a um es oico uni e sal
y bene olen e que se ha examinado a lo la go del
olumen. No obs an e, señala que Vi gilio no deja
de p esen a las di icul ades y p oblemas que supu-
so el ascenso de Augus o pa a las sensibilidades
indi iduales, lo cual da luga al sen ido ágico que
hallamos en el poema en las o unas de dis in os
pe sonajes. Es a conside ación de los su imien-
os que o igina el cos o del impe io no es, pa a
el au o , una azón pa a a i ma que Vi gilio es
an i-augus eo ya que, con odo, se in eg a en su
me iculosa con igu ación del a um uni e sal: si
aun la mue e de Tu no se insc ibe en el diseño
del hado, no es necesa io in e p e a es e episodio
en é minos de sub e sión o c í ica de las ideas
impe iales omanas en su conjun o. Finalmen e,
aunque conside e que pa a Vi gilio Augus o es
el p incipal ac o en el cumplimien o del a um
de Roma, Zanke pos ula que el poe a se coloca
en el papel de p aecep o p incipis, explicándole
cómo debe ac ua median e la p esen ación de
exempla del mi o. A él se di ige cuando dice « u
ege e impe io populos, Romane, memen o» en
el lib o 6: es el p inceps el e e en e de es e amo-
so oca i o, que debe ap ende cuál es la au én-
ica misión de los omanos.
La p incipal o iginalidad de Vi gilio es iba,
según Zanke , en su no edosa o ma de p esen a
la elación en e Roma, su impe ium y el a um
uni e sal: «S oics be o e Vi gil did no include
a e in hei hinking abou he de elopmen o
he ci y, and he e o e ha Vi gil is inno a ing
in p esen ing he his o y o Rome as a pa icula -
ly p i ileged page in he book o a e» (p. 166).
Al equipa a el des ino omano con el del cosmos,
el man uano da una nue a o ma poé ica a la idea
a do epublicana del impe ium sine ine en iempo
y espacio sob e la base de las nociones c isipeas
ace ca del a um uni e sal y su ine i abilidad, en
an o co po ización de la p o idencia. La olun-
ad de los pe sonajes (y en especial, de Eneas) de
segui es e des ino implica enuncia, sac i icio y
es ue zo.
El olumen se comple a con es apéndices
–un glosa io de los é minos ilosó icos empleados
a lo la go del es udio (pp. 197-198), un lis ado de
pasajes de Eneida en que se emplean los é minos
a um / a a y o una (pp. 199-222) y un b e e
análisis del episodio de la a is eia de Eneas en
10.510-605 (pp. 223-232)–, seguidos de las e e-
encias bibliog á icas (pp. 233-244), el index loco-
um (pp. 245-256) y el índice de nomb es (pp.
257-265).
Sin duda, es e es udio de Zanke plan ea una
pos u a polémica con espec o a quienes conside-
an que no se puede adsc ibi a Eneidauna pe spec-
i a ilosó ica en gene al, o es oica en pa icula ;
del mismo modo, discu e con las di e sas in e -
p e aciones ace ca del ínculo Júpi e - a um y de
la con igu ación de pe sonajes como Dido o Tu no
que se in e ponen en la misión de Eneas. Más allá
de es as e en uales con o e sias, cons i uye un
es udio se io, cohe en e y bien undamen ado
MARÍA EMILIA CAIRO / RECENSIÓN 171
an o en su en oque ilosó ico como en el análisis
ilológico de los pasajes i gilianos, que a iba
a conclusiones sólidas y o iginales. Dado que ana-
liza exhaus i amen e uno de los p oblemas cen a-
les de Eneida, se a a de un apo e insoslayable
pa a los es udiosos de Vi gilio.
Ma ía Emilia CAIRO
Uni e sidad Nacional de La Pla a / CONICET
(A gen ina)
h ps://o cid.o g/0000-0001-8728-7881
[email p o ec ed] .a
Fo una ae nº 40, 2024 (2): 169-172
DOI: h ps://doi.o g/10.25145/j. o una .2024.40.09
MARÍA EMILIA CAIRO / RECENSIÓN 172