Memoria leída por el Secretario Contador de la Junta de Gobierno del Asilo de Huérfanos de San José de Granada esta ciudad en 13 de Enero de 1884...
Abstract
Rúst.
Full text
MEMORIA LEIDA POR EL SECRETARIO CONTADOR DE LA JUNTA DE GOBIERNO DEL ASILO DE HUÉRFANOS DE SAN JOSÉ D E G R A N A D A , EN LA SOLEMNE SESION QUE LA ASOCIACION BENÉFICA QUE SOSTIENE DICHO ESTABLECIMIENTO CELEBRÓ EN -13 DE ENERO DE 18S4, con arreglo al Reglamento de la misma, BAJO L A PRE SID EN CIA DEL EXCMO. £ ILMO. SR. D. BIENVENIDO MONZON Y MARTIN, ARZOBISPO DE ESTA DIÚOESIS, PRESIDENTE DE AQUELLA; nesúmen de los ingresos y gastos desde 1." de Uñero & 31 de Diciembre de 1883, y estado de la enseñanza de ios acogidos en la expresada casa. f t GRANADA Im p r e n t a d e D . F . d e l o s R e y e s Alta del Campillo', ib y 25 1S84
-■ ■ ( « & MEMORIA LEIDA POR EL SECRETARIO CONTADOR DE LA JUNTA DE GOBIERNO DEL ASILO DE HUÉRFANOS DE SAN JOSÉ D E G R A N A D A , EN LA SOLEMNE SESION QUE LA ASOCIACION BENÉFICA QUE SOSTIENE DICHO ESTABLECIMIENTO CELEBRÓ EN -13 DE ENERO DE 188A, con arreglo al Reglamento de la misma, BAJO L A PRE S ID EN CIA DEL EICMO. £ ILMO. SR. D. BIENVENIDO MONZON Y MARTIN, ARZOBISPO DE ESTA DIÚCESIS, PRESIDENTE DE AQUELLA; Resúmen de los Ingresos y gastos desde 1." de Enero & 31 de nicicmlire de 1883, y estado de la enseñanza de tos acogidos en la expresada casa. Jj GRANADA Im p r e n t a d e D. F . d e l o s R e y e s Alta del Campillo' 2b y 25 1884
SEÑORES: El amado discípulo del Salvador, desterrado en la isla de Patmos, tuvo entre otras una profética visión, en la que contempló salir del mar una bestia, horrorosa por su aspecto, terrible por las armas na turales que ostentaba. Nombres de blasfemia tenian las siete cabezas que levantaba erguidas, y una mujer sentada sobre ella, vestida de púrpura y adornada de oro y piedras preciosas,llevaba en sus manos un vaso lleno de abominación. Los grandes y los pequeños, los sábios y los ignorantes corrían á postrarse ante la bestia para rendirle sus adoraciones; pero se abrieron los cielos y de ellos descendió el que con justicia sufre y pelea; aquella ysüs secuaces se congregaron para combatir con él y con su hueste, pero la resistencia füé vana, que en breve la bestia y sus adoradores se miraron encadenados y el lau rel de la victoria engalanó al descendido del cielo (1). Sin duda me preguntareis, Sr. Escomo, é Hmo., dignos miembros de esta Asociación benéfica, sin duda me preguntareis, la conexión que pueda haber entre la visión de San Juan, qüe con torpe frase acabo de exponer, y la solemnidad que poT novena vez nos reúne en este sitio; yo os diré, dando á vuestra pregunta satisfactoria respuesta, que si meditáis por un momento en el objeto, medios y fin del Asilo de (1) Apocalipsis. Capits. 13,17 y 19.
\ huérfanos de San José, que con tanta caridad sostenéis, vuestra no toria ilustración no podrá menos de comprender, que si con él os proponéis combatir el monstruo del materialismo, en sus aspiracio nes y en sus actos, existe á no dudar relación íntima entre el objeto que aquí nos reúne y la profecía apocalíptica que me he permitido indicar, exordiando este mal trazado trabajo. En efecto, Señores; del seno del mar, es decir, de enmedio de la corrompida sociedad moderna, ha surgido una bestia muy semejante á la que vió en sus éxtasis el Apóstol: todos la conocéis, yo también la he nombrado, se llama el materialismo. El hombre que, criado por Dios á su imdgen y semejanza, aspira con su inteligencia á la verdad, apetece el bien sumo como realización de los deseos de su voluntad y con sus actos ha de demostrar es la criatura racional por excelen cia, háse visto acosado por aquella fiera, que ha opuesto á la aspira ción de su inteligencia, la negación blasfema; le ha presentado el oro, la púrpura y las piedras preciosas como el bien sumo que ape tece su voluntad, y dándole á beber, como fin de sus actos, la copa llena de abominación, ha concluido por convertir en ciego adorador de la inmunda bestia, al sér que refleja en su persona la luz esplen dente del rostro de Dios. El materialismo, semblanza fiel, como veis, del animal apocalíptico, se ha introducido en todas y cada una de las clases sociales; pero podemos asegurarlo, sin temor de equivocarnos, donde ha conseguido mayores triunfos, es en la desventurada clase pobre, en esa cuyos individuos llama la filantropía los deshereda dos de la fortuna, pero que la caridad se complace en designar con el dulce nombre de hermanos nuestros en el Señor. La clase pobre, rica, sin embargo, ayer, en creencias, en sentimientos y en buenas obras, fijó sus miradas en las erguidas cabezas de la bestia del mate rialismo; contempló con envidiadas ricas vestiduras de la mujer que en ella tiene asiento; deseó beber con ánsia la copa de la abomina ción que veia en sus manos, y á la dulce creencia que constituia su encanto, sucedió la negación blasfema; á la humildad que formaba el fondo de su carácter, sustituyó la soberbia impía; á la constante la boriosidad, en fin, que era su único patrimonio, desterró la pereza con su innoble séquito de vicios y maldades, y cuando los pobres se vieron despojados de las tres ricas preseas que constituyen el patrimonio del sér racional, la creencia, la esperanza y el amor, acudieron á pe dir un puesto á los ricos, en el festin de la vida, del que se miran — 4 —
arrojados, dispuestos á conquistarlo por la fuerza, llevando en una mano el puñal y en la otra la tea incendiaria, aumentando de esta suerte las poderosas huestes de la bestia del materialismo. Mas nada importa, Excmo. é limo. Sr., nada importa, Señores; los cielos se abrieron y descendió el fuerte armado; él ha reunido á su vez poderoso ejército, en cuya bandera está escrita una palabra, cu yos efectos son mágicos para combatir la blasfemia, la soberbia y la abominación délos enemigos, y en breve la bestia será encadenada y una vez más admiraremos con San Juan el triunfo de la verdad sobre el error, de la humildad sobre el orgullo, de la pureza sobre la abo minación; que nada puede resistirse á la santa virtud de la caridad cristiana, en cuyo nombre se reúne la Asociación benéfica que sos tiene el Asilo de huérfanos de San José, para albergar, educar é ins truir pobres niños de artistas, artesanos y jornaleros de esta ciudad de Granada. Como antes he indicado, hoy por novena vez nos reunimos en este sitio y bajo la presidencia de nuestro querido y respetable Prelado, á quien cabe la gloria de haber constituido tan distinguida Asociación y que tanto se afana y desvela por que consiga su objeto; vamos á fijar nuestra consideración en el estado de la obra, obteniendo, al ver sus resultados, recompensa á nuestros afanes por el presente y estí mulo para el porvenir, ya pues, que por novena vez también, me cabe la inmerecida honra de dar cuenta de los progresos y situación que respectivamente ha tenido y en que ha quedado el Asilo de San José en el año que acaba de finar; considerando la repetida Asocia ción, que lo sostiene, como formando parte del ejército del fuerte ar mado que descendió del cielo, para combatir la bestia formidable de siete cabezas que el materialismo simboliza, tiempo es ya de que con dense mi pensamiento, lo que verificaré en los siguientes términos: El Asilo de San José, al albergar, educar é instruir niños huérfanos de artistas, artesanos y jornaleros, opone la creencia, la humildad y la pureza, á la incredulidad, la soberbia y la abominación que el ma terialismo ha sembrado en nuestros dias en la clase pobre; al demos-, trar esta sencilla proposición, daré cuenta de las vicisitudes y estado de la obra, llenando así los fines del Reglamento, al disponer la lec tura de esta Me m o r i a en la Junta general que celebra esta Asociación benéfica. Hace nueve años, en 26 de Abril de 1874, abrió sus puertas este — 5 —
ángeles los hombres; pues que viviendo y muriendo en humilde y pobre morada, poseyeron, sin embargo, al Bien Sumo, á la fuente de todos los bienes, á la suprema felicidad, que es Dios. Sí, Señores; no temáis que mañana, cuando estos niños, á quienes queréis como á hijos vuestros, porque los habéis adoptado en nombre de José y de María, salgan á ocupar su lugar de artesanos en la so ciedad, y esas niñas, su puesto de madres de familia en el hogar de la pobreza, fijen su mirada en la púrpura y el oro que adornan la mujer que cabalga sobre la bestia del materialismo, y den cabida en su pe cho á la codicia y la ambición. No, ellos recordarán á José, feliz con su trabajo de carpintero; ellas recordarán á María, más afortunada que mujer alguna, en medio de la pobreza de su casa, y despieciaián las riquezas del materialismo, para abrir su corazón á la espeianza de los verdaderos bienes, al bien por excelencia, que es Dios, con forme lo que aprendieron en este Asilo, y esta es, Señores, la segun da victoria que las huestes del fuerte armado consiguen del mons truo de siete cabezas que tienen nombres de blasfemia. Mas la mujer que sobre él tiene asiento, lleva en sus manos la copa de la abominación; á ella llegaron sus lábios las clases pobres, y la laboriosidad convirtióse en pereza y ésta engendró los vicios, el libertinaje y la crápula. Con efecto, el trabajo, pena impuesta por el Criador Supremo á nuestros primeros padres, en castigo de su pre varicación, fué ennoblecido por Nuestro Señor Jesucristo, que al po sar su planta en esta tierra de abrojos y de espinas, no se desdeñó, como hemos visto, en ocuparse de él; de esta suerte, el hombie, obli gado á ganar el pan con el sudor de su rostro, encontró en la misma obligación un medio de santificarse, rehabilitando su dignidad per dida, mediante la expiación aceptada. Todos están obligados á trabajar; todos, con efecto, trabajan; desde el rico potentado que dirige sus negocios bajo dorada techumbre, hasta el humilde artesano que prepara las materias primeras en rús tico albergue, todos tienen que humillar su cabeza ante la obligación impuesta por Dios, cumplir la pena del Supremo Juez. Empero, el materialismo de los tiempos modernos, al dar al hombre á beber la copa de las abominaciones, ha conseguido, permítaseme la frase, des catolizar el trabajo, convirtiéndolo de pena expiatoria y rehabilitadora, en obligación servil, cual la que se hallaba á cargo de los es clavos en los tiempos del paganismo. Por eso hoy, las clases pobres - 12 -
consideran la obligación en que se hallan de trabajar, para ganarse el pan diario de sus hijos, como exclusiva de ellos; de aquí el odio que fermentan en su corazón contra las clases acomodadas, que en su ignorancia creen exentas de cumplirla, al mismo tiempo que el abo rrecimiento que sienten hacia aquel yugo, que en breve se traduce, ó en pereza, madre de todos los vicios, ó en una especie de exaltación febril que les conduce á trabajar todos los dias, todas las horas, to dos los instantes, á trueque de conseguir un puñado de oro con que saciar la sed de placeres que despertó en sus entrañas el tósigo in fernal que bebieron en la copa de la abominación. Síguese de aquí, ese odio á muerte que existe entre las clases sociales, odio que se tra duce en desprecio de la alta paracon la pobre, y en ira y despecho de ésta para con aquella; por eso, mientras la una multiplica las cárceles y los presidios, donde encierra los desgraciados que sin creencias y amor cayeron en el delito, la otra, allá en el silencio y el misterio, concierta planes tenebrosos, que en más de una ocasión han dado por resultado el incendio, la ruina y la desvastacion. ¡Ah! Señores, es que lo mismo la una que la otra clase, aceptaron la blasfemia de la bestia, se prendaron del fausto de la mujer que en ella cabalga, y be bieron de sus manos la copa de la abominación; es preciso, por tanto, que el sol radiante de la caridad cristiana, iluminando las inteligencias de los unos y de los otros, les haga comprender son todos los hombres hermanos, como hijos de un mismo Dios, nacidos á la gracia en la sangre de Jesucristo. A conseguirlo, tienden los talleres creados en el Asilo de San José. Los talleres, ¿me habéis oido? Hablo de más de uno; el año anterior, el número era singular, sólo contaba la Casa con el de zapatería; actualmente existen otros tres, carpintería, eba nistería y tallistería; habiéndose satisfecho, de esta suerte, una de las más imperiosas necesidades de la institución. En efecto; como los niños acogidos en esta Casa de caridad, pue den dedicarse al arte ú oficio que á bien tengan, mientras no pudie ron costearse talleres en ellas, hubo necesidad de enviarles á los pú blicos, y aun cuando la Junta de Gobierno procuraba siempre utilizar aquellos que por la moralidad de sus maestros constituian una se gura garantía para las buenas costumbres de los huérfanos, con todo, no es posible prever las múltiples maneras que el mal adopta para introducirse en los tiernos corazones. Hay, por desgracia, séres que no merecian llamarse racionales; hombres menguados, que no satis — 13 —
fechos con beber basta las beces la copa de la abominación, trabajan sin cesar, porque otros beban de ella. Se avergüenzan los desgracia dos de la afrenta en que viven, y quisieran verlos á todos mancilla dos, porque el brillo de la inocencia y la virtud, bace resaltar más aún la lobreguez de la ignominia del vicio. De aquí, el que los resul tados de la enseñanza de oficio dejara mucho que desear en el Asilo, y de aquí, el que en la sesión celebrada por la Junta de Gobierno en 21 de Enero del año último, nuestro Exorno, é limo. Sr. Presideute, cum¡)liendo la promesa que solemnemente hizo en la general del siete del mismo mes, de trabajar por la creación de talleres en la Casa, propuso desde luego el planteamiento de los de carpintería, ebanis tería y tallistería, con más el de alpargatería; nombrándose una co misión, compuesta de los Sres. D. Antonio Sánchez Arce, D. Blas Joaquin Vázquez, D. Juan Moreno Perez y D. Miguel Gómez Ji ménez, para que estudiando el asunto, emitiesen dictamen sobre él. Los expresados señores, con un celo que sobremanera les honra, ma nifestaron en sesión de 4 de Febrero su conformidad á la creación de los tres primeros talleres, suprimiéndose el de alpargatería, por ser industria de poca importancia en esta población: la Junta deGobierno, conforme con lo propuesto por la comisión, acordó el mismo dia proceder á la construcción del local donde habia de constituirse la enseñanza de las referidas artes; al efecto, se nombró otra,comisión compuesta de los Sres. Gómez Moreno, Gómez Jiménez y López Moreno, para que entendieran en ello, y cumpliendo su encargo con prontitud y eficacia, en 15 de Abril, cuando la Junta de Gobierno se reunia para celebrar el octavo aniversario de la instalación del Asilo, con la fiesta del Patrocinio de su glorioso patrono San José, quedaron inaugurados los talleres de carpintería, ebanistería y tallis tería, juntamente con el de zapatería ya antes existente, en el espa cioso local construido al efecto en el ensanche dado al jardín de la casa, merced á la adquisición de nuevos terrenos, verificada por el Excmo. é limo. Sr. Arzobispo, y de que di cuenta el año anterior. A l frente de los repetidos talleres, fuó nombrado como maestro carpin tero, ebanista y tallista, D. Francisco Márquez, quien habiendo re nunciado su plaza en 3 de Octubre, ha sido sustituido por D. Antonio Alvarez González. Del trabajo de los aprendices en los dichos artes, así como de los dedicados al de zapatería, bajo la dirección del maes tro D. Antonio Rodríguez Aranda, pueden juzgar los dignos miem — 14 —
bros de esta Asociación, visitando cuando lo tengan á bien los ante dichos talleres. De esta suerte, la mayor parte de los aprendices per manecen dentro de la Casa, y vigilando los externos y cuidando ale jarles de los peligros de la inmoralidad, el celoso miembro de la Junta de Gobierno, Sr. Gómez Jiménez, con el carácter de inspector de aprendices, no deja un momento de cumplir su caritativa misión. Es de desear, sin embargo, que esta respetable Asociación, secundan do las miras de su ilustre Presidente, procure fomentar su instituto, allegando mayores recursos, para que pudiendo construirse más ta lleres, no haya necesidad de que ningún niño salga á la calle, evitán dose los males que antes he indicado, y que no bastan á prever ni el celo del inspector de aprendices, ni la extensión de este cargo á dos vocales, como tiene acordado la Junta de Gobierno al reformar el vigente Reglamento de la institución, que impreso, se repartirá en breve á los Sres. Asociados, como ahora se verificará de la Me moria que tengo el honor de leer en tan solemne acto. Los aprendices, pues, que acuden á nuestros talleres, no van á allí, como ruedas de máquina, á gastar sus fuerzas físicas, embotando más y más las intelectuales con la ignorancia; no, cuando dan principio al aprendizaje de oficio, han recibido ya el alimento espiritual, con la creencia que vigoriza el entendimiento y la práctica de actos reli giosos que consuelan el alma; de esta suerte, el trabajo no es para ellos la carga pesada que abre el abismo entre las clases rica y pobre, y á quien por tanto ha de mirarse con prevención, 6 utilizarse sólo como medio de enriquecerse; no, el trabajo es para ellos un medio de dignificar la condición humanay conseguir con él lo necesario para atravesar el desierto de la vida, hasta llegar á la verdadera pátria de los míseros mortales, donde tienen su recompensa todos los trabajos sufridos en y por Jesús, María y José, que lo santificaron con su su dor en la tierra. De la misma manera que nuestros aprendices en sus talleres, las niñas de la escuela aprenden en la clase y bajo la dirección de las hermanas, las labores propias de su sexo, labores á su vez benditas por la Purísima Madre del Salvador, y que ennobleciendo por tanto á la mujer, hacen de ella el manantial fecundo de la alegría en el hogar doméstico; de esta suerte, cuando los unos y las otras sean ma ñana padres y madres de familia, en vano les ofrecerá la mujer sen tada sobre la bestia la copa de la abominación; ellos, conservando — 15 -
— l e la pureza en sus corazones, con la ayuda de la honrada laboriosidad aquí adquirida, despreciarán los falsos halagos del vicio y será una nueva victoria conseguida por las huestes de la caridad cristiana con tra los ejércitos del monstruo feroz del materialismo; luego con ra zón, Señores, dije al condensar el pensamiento que con torpe frase he desarrollado en esta Memobta, que el Asilo de San José, al alber gar, educar é instruir niñoshuérfanos de artistas, artesanos y jorna leros, opone la creencia, la humildad yla pureza, á la incredulidad, la soberbia y la abominación, que aquel engendro del averno ha sem brado en nuestros dias en la clase pobre. Faltaría, Sañores, á mi deber de fiel narrador délo acontecido duran te el año á nuestro querido Asilo, si antes de abandonar este sitio, no os diese cuenta de otro hecho que revela el celo y buenos deseos que para con él abriga nuestro respetable Presidente; no satisfecho con haber cedido la casa en que nos encontramos, para que la utilice esta A so ciación benéfica, mientras se halle constituida con el objeto que hoy tiene y sobre las mismas bases, de cuya cesión di cuenta en años ante riores; en sesión de l.° de Abril, manifestó á la Junta de Gobierno S. E. I., habia adquirido la casita que linda con la en que hoy sitúa el Asilo, por la parte del ensanche, la cual cedia á la Asociación en la misma forma que la primera; cuya finca puede servir, ó bien para utilidad de la institución, ó bien para morada de alguno de los de pendientes del Asilo. E o refiero este hecho para mortificar al respe table Presidente, á quien repugna todo loque tiende á vanidad y pre sunción; lo hago como cronista fiel de la presente obra y como medio de estímulo á todos los que tomamos parte en tan laudable como ca ritativa empresa. Verdad es, Señores, que ninguno de vosotros nece sita estímulo, no; yo, en nombre de la Presidencia, doy las gracias por sus trabajos á los distinguidos miembros de la Junta de Gobierno, y por sus limosnas á los asociados; las doy al ilustrado Capellan-Director, á su auxiliar, á las virtuosas hermanas de la Caridad, á los maes tros de los talleres, á las distinguidas personas que han contribuido con su asistencia á la mayor solemnidad de este acto, y en fin, á cuantos de algún modo coadyuvan al sostenimiento de tan benéfica obra; pero, Señores, hoy más que nunca es formidable la lucha entre el monstruo-de sietecabezas que tienen nombre de blasfemia y sobre el que se asienta la mujer que ofrece la copa de la abominación, y las huestes del fuerte armado, que llevan por bandera las virtudes cris-
tianas; si mediante un esfuerzo más, consiguiéramos albergar, en vez de cuarenta, doscientos niños; si éstos, firmes en la creencia, en la hu mildad y en la pureza, fueran, andando el tiempo, modelo de artesa nos en nuestra querida ciudad de Granada, la horrible bestia estaba vencida, extinguido el odio entre ricos y pobres, sustituyéndole la bendita caridad que hace todos se amen en Jesucristo, coadyuvando, en la categoría en que les ha colocado la Providencia, al fin para que todos han sido criados, y entonces, Señores, vuestros nombres serian repetidos ante el Trono del Eterno por los Angeles, al compás de sus cítaras de oro, y sobre vosotros vendrian innumerables dichas, porque Dios ha prometido el ciento por uno, y no olvidar el vaso de agua dado en su nombre. Trabajemos, pues, con ardor siempre creciente, y en breve asistiremos al complemento de la visión profética del Após tol, contemplando encadenada la bestia del materialismo y sus ado radores, y engalanados con el laurel de la victoria los que han pelea do con las armas de la caridad, que opone la creencia á la negación blasfema, la humildad ála presuntuosa soberbia y la pureza á la in munda abominación; con la caridad, que como dice un respetable y docto escritor, es la gran virtud del Cristianismo, la virtud que civi lizó el mundo, la virtud que hace todavía la felicidad de los Estados, la felicidad de las familias y el encanto de la vida. ¡La caridad! (1). He concluido, Excmo. é limo. Sr., respetables Señores; no quiero molestar más tiempo vuestra benévola atención, ni estorbar con mi torpe palabra el espectáculo que á continuación vá á presentarse á vuestra vista y con el que dá principio la recompensa que Dios otor ga á las personas caritativas. La caridad tiene su asiento en el cielo, es verdad; allí reciben el premio los que la practican, pero semejante á los astros, que desde allí envian á la tierra sus refulgentes luces; dicha virtud, hermoso y esplendente sol, difunde el consuelo en el corazón, la paz y la alegría en el alma. Ante sus bienhechores, pues, van á presentarse los acogidos y las niñas externas de la escuela, á re coger el premio de sus trabajos durante el año, y cuando veáis la son risa de gratitud con que os lo pagan, cuando consideréis que esos desgraciados tienen abrigo, alimento, instrucción, alegría, en una pa labra, padres á quienes amar, mediante el bendito óbolo de la limos na, experimentareis un reflejo de la dicha de que gozan los bien- — 17 — (i) Mon. Gaume. Catecismo de Perseverancia. 3
aventurados en el cielo, y yo, para terminar, fiel intérprete, del agra decimiento que hácia sus bienhechores experimentan esos, ayer des graciados, hoy favorecidos séres; permitid, Excmo. Sr., permitid, Señores, que en su nombre, abandonando el árido campo de las for mas, os salude con el dulce nombre de padres, y envie á todos y á cada uno de vosotros, el más cariñoso abrazo de la gratitud filial. - 18 — He d i c h o : f - * * - *• *
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- 28 - Sr. D. Antonio Rosales. Sr. D. Manuel Fernandez Soria. Sra. D a Dolores Sequera. Sr. D. José Perez de Herrasti. Sr. D. José Salvador Barrera. Sr. D. Francisco Sanz Linares. Sr. D. Joaquin López Moreno. Sr. D. Francisco Gómez Frágenas. Sr. D. Francisco Cordon y Cabrera. Sra. Marquesa Viuda de Casa-Blanca. Sr. D. Fernando Alonso Zegrí. Sr. D. Maximiano F. del Rincón. Sr. D. Blas Joaquin Vázquez. Sr. D. Miguel Guerrero. Sr. D. Valeriano Medina y Contreras. Sr. D. Fernando Sanclio. Sr. D. Andrés Manjon. Sr. D. Diego Mesa. Sra. D .a Trinidad Aranda. Sr. D. José Antonio Escobar López.
— 29 — mmtm f u i m i , NOMBRES Y|7APELLIDOS. Edad. Aplicación. Aprovecha miento. Miguel Peris Enamorado. . . . Miguel López A r ia s ...................... Ramón Linares Martin .... Enrique Lucena Perez ...................... 12 años. 10 » 12 » 12 > Notable. Id. Id. Buena. Notable. Id. Id. Bueno. ESTUDIOS. Aritmética. Repaso de los conocimientos ya adquiridos, teoría de los números concretos, conocimientos de las distintas medidas del sistema de Castilla y métrico-decimales, reducciones en uno y otro sistema y resoluciones de problemas por medio de la suma, resta, mul tiplicación y división de los números concretos. Gramática. Ejercicios de análisis sobre todas las partes de la oración; estudio completo de la Sintaxis, Prosodia y Ortografía, con análisis de la concordancia, régimen, construcción y oración grama tical. Geografía. Teorías generales déla Astronómica, Física y Po lítica; ejercicios descriptivos sobre el globo de los polos y sus círcu los, ecuador, eclíptica, trópicos, paralelos, meridianos, longitudes, la titudes y movimientos de la tierra; idem sobre los mapas de la situa ción, límites, división política, mares, golfos, estrechos, lagos, rios, cabos, montes, islas, penínsulas y volcanes de Europa, Asia, Africa y América. Geometría. Teoría y práctica de la plana.
Doctrina c Historia Sagrada. Repaso de ambas asigna turas. Lectura. Historia, Narraciones Históricas y Manuscrito. Escritura. En las reglas 5.a y 6.a — 80 — 1 1 0 6 1 0 1 llO T H B á , NOMBRES V APELLIDOS. Edad. Aplicación. Aprovecha miento. Miguel Gómez Martin. . . . 8 años. Notable. Notable. Francisco Labraca Guirao 12 » Id. Id. José Ibañez Puertollano . . . 11 » Id. Id. José Sánchez Martínez 10 » Buena. Bueno. Antonio Calvin Vicente . . . 9 » Nula. Regular. ESTUDIOS. Aritmética. Repaso de los conocimientos ya adquiridos, teo ría y práctica de la resta, multiplicación y división de los números enteros, y preliminares délos quebrados ordinarios basta la suma. Gramática. Estudio completo de la Analogía con análisis de todas las partes de la oración. Doctrina. Hasta los Sacramentos, á excepción de Ibañez que ha llegado á las Indulgencias, y Calvin que no ha pasado de los Man damientos. Historia Sagrada. Estudio completo de esta asignatura, me nos el último que lo tiene incompleto. Lectura. Obligaciones, Historia, Fábulas, Narraciones Histó ricas y Manuscrito. Escritura. En las reglas 1.a, 2.a, 4.a y 6.a
— 31 - m m ú w T w m m á n NOMBRES Y APELLIDOS. Edad. Aplicación. Aprovecha miento. Francisco Dávila Cañete .... 12 años. Notable. Notable. Félix Carrasco Sedaño ...................... 9»Buena. Bueno. José Arcos Garzón ............................ 13 »Id. Id. Miguel Marino Peñalver. . . . 9 »Regular. Id. Angel Alcedo Fernandez. . . 9 »Id. Id. Victoriano Serrano Rodríguez. . 9»Id. Regular. Manuel Linares Píñar. . . . 10 »Nula. Id. Ricardo Poyatos Reina. . . . 8»Regular. Id. José Arcos Garzón ....................... 8»Nula. Rulo. José Ibañez Martínez .... 7»WRegular. Antonio Ferrer Diaz.................... 9»1 Id. Nulo. ESTUDIOS. Aritmética. numeración oral y escrita, y teoría y práctica de la suma, resta y multiplicación de los números enteros. Gramática. Algunos, estudio completo de la Analogía; otros incompleto, y otros aún no tienen esta asignatura. Doctrina. Hasta los Mandamientos, á excepción de Linares que ha llegado á las Indulgencias, y los dos últimos parte del texto. Historia Sagrada. Algunos, estudio incompleto, y otros no estudian todavía esta asignatura. Lectura. Catón, Obligaciones, Historia y Fábulas. Escritura. En las reglas 1.a, 2.a y 3.a
— 32 — ALUMNOS DE REPASO, NOMBRES Y APELLIDOS. José Pascual Solís. . . José López Estremera. . José Ávalos Almendruela. Manuel Vázquez López. . Manuel Villoslada Sánchez. José Cantarero Pojas. . José López Cava. . . . Fermín López Cava. . Juan Rodríguez Muñoz. . José Gómez Calvo. . Enrique Puerta León. Manuel Fernandez Zurita. Angel Peña Muñoz. . . Juan Verdejo González. . Ramón Navarro Ruiz. Miguel Martin Fuentes. . Fernando Moreno González José JiménezMartinez. . Edad. Aplicación. Ap rovechamiento. 16 años. Notable. Notable. 17 »Id. Id. 17 »Id. Id. 15 »Id. Id. 10 Id. Id. 13 2> Id. Id. 12 »Id. Id. 15 »Id. Id. 15 »Buena. Bueno. 17 »Notable. Id. 11 »Buena. Notable. 11 »Id. Bueno. 12 »Id. Id. 13 »Regular. Id. 15 »Id. Id. 11 »Escasa. Escaso. 14 Id. Nulo. 13 »Nula. Id. Los estudios hechos por estos alumnos han consistido en repaso de los conocimientos ya adquiridos en años anteriores.
— 33 — CLASE DE DIBUJO. NOMBRES Y APELLIDOS. Aplicación. Aprovechamiento. J osé Pascual Solís. . Notable. Notable. Josó Avalos Almendruela ..................... Id. Bueno. José Gómez Calvo....................... Id. Id. Juan Rodríguez Muñoz..................... Buena. Id. Permin López Cava. . . . Id. Id. Manuel Vázquez López .................... Id. Id. José López Cava ..................... Id. Id. Juan Verdejo González . Id. Regular. José Cantarero Rojas. Id. Id. José López Estremera. Id. Id. Manuel Fernandez Zurita. Id. Id. Miguel Martin Fuentes. . Id. Id. Ramón Navarro Ruiz. . . . Regular. Escaso. Fernando Moreno González. Id. Id Angel Peña Muñoz. . . . Id. Id. Estos alumnos, desde Abril del presente año han tenido clase de dibujo lineal y de adorno, alternando los martes, jueves y sábados.
34 — SEÑORES MIEMBROS DE LA ASOCIACION QUE HAN FALLECIDO EN 1883. Si-. D. Rafael J. Fernandez, socio fundador. Sr. D. Joaquín Perez del Pulgar, socio suscritor. R. í. P. DIRECCION Y GOBIERNO DEL ESTAELECIMIENTO. Capellán-Director.— Sr. D. LuisLirola Pornieles. Profesor ele dibujo.— Sr. D. Manuel Gómez Moreno, socio de mérito. Auxiliar é Inspector de internos.— Sr. D. José Castelló Jiménez. Maestro del taller de zapatería.— Sr. D. Antonio Rodríguez Aranda. Id. del taller de carpintería y ebanistería.—Sr. D. Antonio Alvarez González. Camarero.—Trinidad Punes. La parte económica está encomendada á seis Hermanas de la Ca ridad, de la que es superiora Sor Concepción Martin. Dos de dichas Hermanas, con título de maestra una de ellas, dirigen también la es cuela de niñas unida al Establecimiento, donde se da la enseñanza de las asignaturas de la instrucción primaria elemental y las labores propias de señoras. Para ser admitidas como alumnas en dicha clase, hasta presentar á la Sra. Hermana maestra, una papeleta firmada por el Sr. Cura párroco, donde se exprese ser la niña hija de legíti mo matrimonio, mayor de seis años y de padres pobres.
A dv erten cia im p o rta n te . En el resúmen de gastos correspondientes á Marzo, aparece por error la par tida de 9992 rs., debiendo ser 7992; de consiguiente, la existencia en 31 de Diciembre, es de ís. cen i mos, y no de 4622 con 68, como resulta, consecuencia del indicado error. o ST S-H ® t— • I -- * g í ® N>P CD N t"1 R . O 0 © CD íSJ CS3 p S ^ § «L* OQp e o £ i—■ rr] S’ o d ' P ® . ts¡ CS5 P O p p ® CO ffl ffl H “- p p B g -S I L F p P-I t-i o O _ CD hQ 9 q J ? § s | i 'PS' ® o m Cs CHhrj O CD i n h í CDp < ¡ p j p o o g “ o t>8 £ p B o g £P h i P tí N © §L ycn c^ p o o W CQ £ CDCD- § ^ I 5S N g * la . GO L _ j CD ^ B O p, < 1 o >■0 & o >— i o m e n c> 2 Q □ p M M 2 ‘ ■ P_I P _.ciíj. ^ • • CD c 4 - Hi P o • Q | ÍSJ p ~ — • M M M M MM H^h. H M ^ . ^ • { L p j p P P p j P p pj Pu pU crt- ........................... .... * ‘ * © © H í O O ►Ti O en t r i ^ W g’ &jW td¡z¡tel Wbd “ <W & gHH (§gcSH g=lgH (gg ® ¿ g>_® P-J Pa P^ ® p P ® P P P p ® ■S g ® • 1 P Oo-1 cq hr ° © • ü b b © 5- © < i I ©- tajH p o B O 1 _ | p £ h > T á J UT © 1 D ¡Si ■* c+- § Q o 'g ; p §. p tSl p t-i t> ■ P <r+- O 0 pJp¡JpJpL,pJpJpJ^ 'p JpJ¡ P © CSJ Q O 0 £S3 > 5. O 0 t—1 • o CJQ* ’n 0 P-* p S Je ra en •H O en £ W B © O © HÍ O 03 o | S" 2 »—• c> p ¡y MMMMMhHMMMMf pjpjPjfLpufLppPPi © O erq • 0 o o p I ^ 1 © I 1—1 > e n >— < H >—1 O O m tr1 HI > C t-1 m 33 Ol_i|_i000000o00300l-^03 h-^ cié S -5 0 ° ís E. ca os a i w S * 1 p* ■oxoxl^io v soavoiaaa socriooov
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