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Técnica y crisis de los deseos : una breve aproximación al éticamente deficitario mundo occidental

Abstract

En este trabajo me ocuparé de analizar algunos de los aspectos más importantes del mundo de la técnica tal y como éste se presenta en la sociedad occidental actual. Atenderé a la notable incidencia de los productos e instrumentos técnicos en la vida del hombre medio y, sobre todo, analizaré la profunda crisis de los deseos que aquél padece curiosamente en un mundo casi técnicamente perfecto, o lo que es igual, rebosante de facilidades y, sobre todo, de posibilidades de índole técnico-material. Para cumplir con mi propósito, recurriré a una serie de autores (Marcuse, Horkheimer, Adorno, Habermas, Sartori y Ortega) que complementan de forma excepcional mis ideas acerca de tan sorprendente hecho.

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Técnica y crisis de los deseos : una breve aproximación al éticamente deficitario mundo occidental

Author: De Haro Honrubia, Alejandro
Publisher: Dipòsit Digital de Documents de la UAB
Year: 2008
Source: https://ddd.uab.cat/pub/ontstu/15762270n8/15762270n8p329.pdf
On ology S udies 8, 2008 329
Técnica y c isis de los deseos: una b e e ap oximación
al é icamen e de ici a io mundo occiden al
Alejand o de Ha o Hon ubia
Uni e sidad de Cas illa-La Mancha
Depa amen o de Filoso ía
Resumen
En es e abajo me ocupa é de analiza algunos de los aspec os más impo an es del mundo de la
écnica al y como és e se p esen a en la sociedad occiden al ac ual. A ende é a la no able incidencia
de los p oduc os e ins umen os écnicos en la ida del homb e medio y, sob e odo, analiza é
la p o unda c isis de los deseos que aquél padece cu iosamen e en un mundo casi écnicamen e
pe ec o, o lo que es igual, ebosan e de acilidades y, sob e odo, de posibilidades de índole écnico-
ma e ial. Pa a cumpli con mi p opósi o, ecu i é a una se ie de au o es (Ma cuse, Ho kheime ,
Ado no, Habe mas, Sa o i y O ega) que complemen an de o ma excepcional mis ideas ace ca de
an so p enden e hecho.
Palab as cla e: p og eso, écnica, homb e medio, deseos, c isis, sob ena u aleza a i icial, ealidad
i ual.
Summa y. Technique and c isis o he wishes: a b ie ou line o he e hically lacking wes e n socie y
In his pape I will y o analyze some o he ou s anding aspec s conce ning he wo ld o echnique
in he p esen wes e n socie y. I will ocus on he no able incidence o he echnical p oduc s and
de ices upon he li e o he common man. Abo e all, I will pay a en ion o he deep c isis o he
wishes om which he su e s in a wo ld which is almos echnically pe ec o , in o he wo ds, a
socie y plen i ul in acili ies and specially in echnical and ma e ial possibili ies. In o de o achie e
his, I will ecu o se e al au ho s (Ma cuse, Ho kheime , Ado no, Habe mas, Sa o i, and O ega),
who complemen excep ionally my ideas abou his e en .
Key wo ds: p og ess, echnique, common man, wishes, c isis, a i icial na u e, i ual eali y.
Mundos i uales y mundos eales
En el p esen e abajo e lexiona é sob e el peculia modo de p esen a se la écnica en
el mundo con empo áneo occiden al y, especialmen e, he decidido a ende a su no able
y mani ies a incidencia en el homb e medio eu opeo ac ual. Ha é un eno me hincapié
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(segunda pa e de es e abajo) en la p o unda e inusi ada c isis de los deseos que aquél
padece en un mundo casi écnicamen e pe ec o y, en es e sen ido, en con inuo p og eso1.
És e ambién se mide po sus inhe en es cla oscu os. He ahí la azón p incipal de que
es a idea de p og eso se haya con e ido, sin duda alguna, en una de las ideas nuclea es
del pensamien o ilosó ico desde la an igüedad clásica has a nues os días. Pe o, sob e
odo, se a a de una de las ideas que mayo deba e ha susci ado en e di e sos au o es
ep esen a i os an o del pasado siglo XX como de lo que lle amos de es e siglo XXI.
En e ellos cabe des aca , en e o os, a O ega y Gasse , Manuel Ga cía Mo en e, Ka l
Mannheim, He be Ma cuse, Max Ho kheime , Theodo Ado no, Jü gen Habe mas,
Gio anni Sa o i o F ancis Fukuyama, po ci a a algunos de los au o es más ep esen a i os
al espec o.
A con inuación, a modo de in oducción, da é algunas no as ace ca del uni e so de la
écnica desde mi pun o de is a, pe o siemp e como p opedéu ica del ema p incipal de es e
a ículo: la c isis de la acul ad deside a i a del homb e medio ac ual en la nue a ca e na
mundanal que, en e o as cosas, des aca po su al a componen e cien í ico- ecnológica.
La e olución alcanzada ac ualmen e po la écnica mode na o cien í ica (In e ne , la
e olución mul imedia, digi al o cibe né ica, e c.) ha susci ado la posibilidad de con e i la
ealidad que de ine especialmen e el mundo occiden al en una au én ica y casi i e e sible
ealidad i ual, es deci , en un mundo no del odo eal, esculpido es e úl imo ecnológicamen e.
El mundo de la écnica pe enece, de momen o, al uni e so de lo i ual o imagina io, aunque
de segui así las cosas, no den o de mucho (pa a algunos ya ha llegado ese espe ado día)
ese mismo mundo no sólo se supe pond á al mundo eal, sino que, sob e odo, adqui i á
el es a u o on ológico de au én ica ealidad, al menos pa a la mayo ía de noso os. Ya se
ocupa án los Mass Media, que son los nue os “on ólogos” que dic aminan qué es ealidad
y qué no, de que así pensemos. Podemos deci que po aho a oda nues a ida in elec ual, y
la écnica es u o de ella, es secunda ia a nues a ida eal y au én ica y ep esen a en és a
sólo una dimensión i ual o imagina ia. El mundo cien í ico- écnico pe enece a un o be
in elec ual-imagina io en que el homb e ac ual se encuen a imagina iamen e ins alado, al
iempo que i e la au én ica y p ima ia (léase co idiana) ealidad de su ida. El mundo de
la écnica es, como di ía O ega, pu a in ención nues a, engend o de nues a an asía. No
lo omamos, de momen o, como ealidad na u al, sino pu amen e a i icial. Sin emba go,
nos ocupamos con sus obje os lo mismo que nos ocupamos con las sencillas cosas del
mundo co idiano ex e io , el mundo de la expe iencia i ida. Coincidamos con O ega en
que i imos muchos a os “ausen es de lo eal” (Ideas y c eencias, O.C,V, 679)2, po ejemplo
1 Sob elaideadep og esomo alycien í ico- écnico,ysue oluciónenlahis o iadela iloso ía,
heelabo adoun abajo inalmen epublicadoenlaRe is a de Es udios O eguianos,Mad id, nºs8/92004,
pp.185-219.Es e abajolle apo  í ulo“Análisise olu i odelaideadep og eso:P oyecciónac ualde
Medi ación de la écnica de JoséO egayGasse ”.
2 Lasci asdelasob asdeJoséO egayGasse  emi en,sal ocuandoseespeci iquelocon a io,a
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cuando emos la ele isión, “na egamos” po In e ne o hablamos po el elé ono mó il.
Es e cla o y casi con inuado desma que del mundo de la ealidad a ec a a nume osos
con ingen es poblacionales del á ea occiden al.
El homb e ha ensayado igu as imagina ias de mundos y de su posible conduc a en
ellos. En e ellas, aquella que le p esen a un mundo ce cano a lo écnicamen e pe ec o
le pa ece idealmen e más i me. A eso acaba á llamando e dad o au én ica ealidad. Es
deci , una ealidad a la que acaba emos con i iendo el máximo g ado on ológico. Pe o
en es e caso lo e dade o, lo écnicamen e e dade o, no es sino un caso pa icula de lo
an ás ico. El mundo de la écnica, como el mundo de la poesía, b o a del don in elec ual e
imagina i o del homb e. És e ha ans o mado el mundo de la expe iencia i ida haciendo
unciona a ma chas o zadas su apa a o in elec ual que es, sob e odo, imaginación. El
homb e ha c eado el mundo écnico, como ha c eado el mundo ma emá ico, el mundo
polí ico, poé ico, eligioso o é ico. Es os mundos, en su mayo pa e in e io es pe o con una
no able p oyección ex e io , ienen igu a y son, como a i ma O ega, un o den, un plano.
Esos mundos imagina ios son con on ados con el enigma de la au én ica ealidad y son
acep ados cuando pa ecen ajus a se a és a con máxima ap oximación. Pe o, bien en endido,
“no se con unden nunca –dice O ega en 1940– con la ealidad misma (…), quedan esos
mundos, omados en su o alidad, como lo que son, como mundos imagina ios, como
mundos que sólo exis en po ob a y g acia nues a”(Ideas y c eencias, O.C, V, 677 s). Po
odos lados se habla del mundo de la écnica. Un mundo que en su mayo po ción no lo
omamos, hoy po hoy, como mundo eal, sino que lo conside amos un mundo imagina io,
pu o a i icio, aunque con una cada ez mayo p esencia ma e ial ex e io . Un mundo que
es u o u ob a de nues a an asía e in elec o. Lo an ás ico es lo más opues o a lo eal.
El mundo écnico es, compa ado con la ealidad, pu a an asmago ía. Aquél, sin emba go,
gobie na y, en mul i ud de ocasiones, i aniza nues as idas. Ace quémonos un poco más,
en el ma co de es a in oducción, a es e nues o mundo i al écnicamen e mediado en que
anida la casi o alidad de la humanidad occiden al.
El inno ado mundo de la écnica nos mues a como un hecho, casi indiscu ible, que
las nue as on e as son In e ne y el cibe espacio, aunque no odos noso os dis u amos
de es os úl imos de la misma o ma. El nue o lema es –como a i ma Gio anni Sa o i– se
digi ales (Véase Sa o i, 1998, pp. 53 y ss). Los chicos y chicas del mundo occiden al de hoy
se án odos en el u u o cibe nau as p ác icos, o lo que es lo mismo, se es ul a ecnologizados que
da án la espalda a la ida eal, ence ándose en un mundo plenamen e i ual. Es os se es,
en muchos casos écnicamen e co oídos, co en el iesgo, en mul i ud de ocasiones, de
pe de el sen ido de lo que po aho a conside amos au én ica ealidad, o lo que es igual, los
laediciónendiez olúmenesdeTau us,Mad id,2004.Al í ulodelesc i osigueel omoennúme os oma-
nosyla(s)página(s)ennúme osa ábigos.Lasob asdeO ega ela i asalaediciónendoce olúmenes
de1983,publicadaenAlianzaEdi o ial,Mad id,seci a ánsi uandoelañodepublicaciónjun oalassiglas
Oc(Ob asComple as),yseguidamen eapa ece áel omoen omanosyla(s)páginas(s)ena ábigos.
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lími es en e lo e dade o y lo also, en e lo exis en e y lo imagina io. La acilidad de la e a
digi al ep esen a la acilidad de la d oga, capaz de gene a una i e e sible adicción a un
público de e e nos niños soñado es que anscu en oda la ida en mundos imagina ios
¿Te mina emos odos –se p egun a Sa o i– siendo digigene acionales y en el cibe mundo?
¿Podemos habla , en consecuencia, de una ealidad écnicamen e con igu ada en buena
medida como ealidad i ual? Conside o pe sonalmen e que sí. Pod íamos ambién
p egun a nos, en es e sen ido y con la ayuda de He be Ma cuse (Véase Ma cuse, 1984,
pp. 185 y ss), si el p og eso cien í ico no nos ha conducido, en e ec o, a un es adio de la
ci ilización indus ial o pos -indus ial donde la ealidad na u al se ha me amo oseado
en casi su o alidad en una ealidad écnica gobe nada po una acionalidad en sí misma
cien í ico- ecnológica, pe o que, al mismo iempo, des aca cla amen e po su al o
componen e i acional, dominado , ei icado y o alizado , po ci a algunas de sus
ca ac e ís icas más ep esen a i as. A endamos a la siguien e ci a: “La gen e (…) –a i ma
Ma cuse en su ob a El homb e unidimensional– encuen a su alma en su au omó il, en su
apa a o de al a idelidad (…), en su equipo de cocina (…). Las o mas p edominan es de
con ol social son ecnológicas en un nue o sen ido” (Ma cuse, 1984, p. 39).
La mode na ba ba ie ecnológica acili a, pe o sob e odo ado mece e ins umen aliza
o ecni ica en sumo g ado, las elaciones más humanas que de inen el mundo p ác ico de
la ida (Lebenswel ) en su más absolu a y esencial co idianeidad. La ecnológica ealidad
mundanal ha e olucionado el modo de elaciona se en e sí los indi iduos en el seno de
ese mundo i al an e io men e mencionado. Las elaciones humanas han sucumbido en
muchos casos a la écnica. Con la écnica y la ecnología, ha su gido un nue o es ilo de
ida y una nue a mane a de pe cibi el mundo y los obje os. El desa ollo ecnológico
en uel e nues as idas. Las máquinas nos a ec an a odas ho as y po doquie ; su
p ecisión, su elocidad y su e icacia dan luga a la con igu ación de un nue o ipo humano.
Y ¿cuáles son los asgos básicos de es e nue o ipo de homb e? Es e modelo humano,
que ejempli ica el ipo medio eu opeo u occiden al, se ca ac e iza po ene un eno me
sen imien o de pode , en cuan o con sólo pulsa unos bo ones consigue comunica se
con luga es emo os, comp a un lib o que es á en una ienda muy lejana o log a que el
o denado le obedezca. Todas es as cues iones son de suyas llama i as, al menos pa a oda
aquella pe sona in e esada en el de eni ecnológico y humano en el mundo ac ual. El
supe á i de p oduc os e ins umen os écnicos con ibuye indudablemen e al bienes a
ma e ial o ísico, y en muchos casos men al y emocional, del homb e medio ac ual, pe o
me p egun o si no lo hace a cambio de un p og esi o debili amien o o empob ecimien o
é ico y humano del mismísimo mundo occiden al en que aquel ipo humano mo a: ¿Hemos
cons uido una sociedad con una o aleza écnica inusi ada pe o no menos débil o en e ma
é icamen e? Son és as p oblemá icas muy p esen es y muy siglo XXI. Ocupan un luga
des acado en el deba e in elec ual y académico ac ual sob e el de eni écnico y mo al
de la sociedad con empo ánea. Todas es as cues iones pueden se analizadas con cie a
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p o undidad, ecu iendo po ejemplo a ob as de la impo ancia ilosó ica de Medi ación de
la écnica (1933), La Rebelión de las masas (1930) o La idea de p incipio en Leibniz y la e olución de
la eo ía deduc i a (1947), odas ellas de José O ega y Gasse . También esul an in e esan es
las ideas que al espec o de es os emas mani ies an muy elabo adamen e Ho kheime
y Ado no en su ob a conjun a La dialéc ica de la ilus ación. Especialmen e son ele an es
pa a nues o ema algunos pun os del capí ulo que aquellos dos ep esen an es de la que
se ha dado en denomina “ eo ía c í ica” de la sociedad, dedican al es udio y análisis de
la indus ia cul u al en el seno de la sociedad de masas. Es cuan o menos econ o an e
in elec ualmen e, en cualquie caso, ojea algunas de las páginas que au o es como O ega,
Ga cía Mo en e, Ka l Mannheim, Ma cuse, Ho kheime , Ado no, Habe mas, Sa o i o
Fukuyama dedican a la ciencia y a la écnica mode nas, y sus epe cusiones en la ida del
homb e medio occiden al. La écnica occiden al eu opea o el ecnicismo de la écnica
mode na es de aíz cien í ica. De esa aíz le iene su ca ác e especí ico y la posibilidad
de un ilimi ado p og eso que hace c ee al homb e, ingenuamen e, que odo aquello a
que aspi a o desea, en el ma co del uni e so ma e ial en que anida, es alcanzable. De ello
a a emos, en e o as cosas, a con inuación.
Técnica, p og eso y c isis de los deseos
En el es o de es e abajo in en a é da espues a y, sob e odo, desa olla algunas de
las más impo an es cues iones que he plan eado, de o ma explíci a o implíci a, en el
apa ado an e io , pe o siemp e las abo da é en elación al ya mencionado ema cen al
de es e a ículo: p og eso écnico y c isis de los deseos. Dos aspec os, p og eso écnico-
ma e ial y c isis deside a i a, que de aquí en adelan e y has a el inal de es e abajo se
con e i án en el p incipal hilo conduc o de nues o discu so.
Sigamos ap oximándonos, pa a cumpli con nues o in, a ese enómeno de que hemos
enido hablando has a el momen o y que p esen a una ac ualidad mani ies a, a sabe : el
hecho de la écnica mode na y su no able incidencia en el mundo occiden al con empo áneo.
Me p eocupa especialmen e el e oz impac o que en el homb e medio eu opeo y en el
ámbi o de la co idianeidad i al o mundanal ha supues o el inmenso po encial cien í ico-
écnico que p esen a la ecnológica ealidad ac ual. A endamos a la siguien e cons a ación
de O ega en la echa de 1933 en su impo an e abajo Medi ación de la écnica: “Uno de los
emas que en los p óximos años se a a deba i con mayo b ío es el del sen ido, en ajas,
daños y lími es de la écnica (…). ¿Cómo es que en el uni e so exis e esa cosa an ex aña,
ese hecho absolu o que es la écnica, el hace écnica el homb e?”(Medi ación de la écnica,
O.C, V, 553 s). Nues o iempo se ca ac e iza po se el iempo de la écnica, es o es, de un
enómeno excepcional localizado espacio- empo almen e. Nues o iempo es la edad no
de es a o la o a écnica, sino simplemen e de la écnica como al. El homb e, quie a o no,
iene que se écnico. La écnica pe enece i emisiblemen e a la “na u aleza” y cul u a del

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homb e:
¿Quéhapasadoenlae olucióndelacapacidad écnicadelhomb e–sep egun a
O ega– pa a que llegue una época en que, a pesa  de habe  sido él siemp e
écnico,me ezca conalguna cong uenciase  ichada o malmen epo  la écnica?
E iden emen ees onohapodidoacon ece sinopo quela elaciónen eelhomb e
yla écnicasehaele adoaunapo enciapeculia ísimaquecon ienep ecisa ,yesa
ele ación,asu ez,sólohapodidop oduci sepo quela unción écnicamismase
hayamodi icadoenalgúnsen idomuysus ancial”(Medi ación de la écnica, O.C,
V,588).
La écnica ac ual ocupa un papel sin pa en la ida humana. El c ecimien o de los ac os
y esul ados écnicos que in eg an la ida ac ual es inaudi o. Hoy los supues os écnicos
de la ida supe an g a emen e los na u ales, de sue e al que ma e ialmen e el homb e
no puede i i “sin la écnica a que ha llegado. Es o no es una mane a de deci , sino que
signi ica una e dad li e al” (Medi ación de la écnica, O.C, V, 597). La misión p incipal de
la écnica, a enida és a a unos lími es conc e os, debie a se da anquía al homb e pa a
cons ui su in ans e ible p oyec o p e- écnico de exis encia, es deci , pa a pode aca
a se sí mismo en una na u aleza o mundo no ablemen e hos il. Ella –la écnica– a “a
ingenia se y a ejecu a la a ea que es la ida; a a log a (…) que el p og ama humano se
ealice” (Medi ación de la écnica, O.C, V, 574 s). Cie o es ambién que el homb e deja en
muchos casos en manos de la écnica la comple a ealización de su p og ama pe sonal de
ida. El homb e medio eu opeo p oyec a sob e la écnica muchas de las eces el es ue zo
que es á llamado a hace indi idualmen e en la medida en que aspi e a se pe sona. Es a
es un p oyec o de ida, que se acep a o echaza. La ida pe sonal ha de se lucha y iesgo,
pe o ambién esul a saludable hace de ella una jo ial emp esa o a en u a. Todos es os
a ibu os de la ida han quedado, sin emba go, en suspenso o, al menos, ado mecidos
como consecuencia del p og esismo que pa e y, sob e odo, e eb ó en uno de sus haces
la mode nidad y que oda ía sigue plenamen e p esen e en mul i ud de deba es in elec uales
ac uales sob e la denominada pos mode nidad. La idea de p og eso (cien í ico y écnico)
lide ó, con g an b ío, el ambien e in elec ual de los siglos XVIII, XIX y XX, y ambién
lide a ese mismo ambien e en es e nues o ecién inaugu ado siglo XXI, a pesa de las
innume ables c í icas que ha ecibido, o quizás po ello. Esa idea an ecunda no se ha
conseguido dige i y elimina , sino que pe du a, como a i ma O ega, “en la mayo pa e de
las men es occiden ales” (La azón his ó ica, Oc83, XII, 247). Esa idea susci ó en el homb e
una segu idad nunca an es is a. Idea al clo o o mizó al eu opeo y al ame icano pa a
esa sensación adical de iesgo que es sus ancia del homb e. Se homb e signi ica, a i ma
O ega, se i ien e p oblema, absolu a y aza osa a en u a, d ama, pu o pelig o y émulo
iesgo. Cada uno de noso os es á siemp e en cons an e pelig o de no se el sí mismo, único
e in ans e ible que es. La mayo pa e de los homb es “ aiciona de con inuo a ese sí mismo
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que es á espe ando se (...). Se comp ende muy bien que Pínda o esumie a su he oica é ica
en el conocido impe a i o: Llega a se el que e es” (El homb e y la gen e, O.c83, VII, 89). Toda
la cadena de p og esos cien í ico- écnicos, las nue as ecnologías indus iales, mili a es y
médicas, los nue os medios de anspo e y comunicación de masas han e olucionado
undamen almen e nues as o mas de ida y a o social, pe o ambién han cambiado
nues a conciencia del iesgo y a ec an incluso a la isión é ica que enemos de noso os
mismos. Todas es as écnicas han in adido impunemen e, como a i ma Jü gen Habe mas, el
mundo de i encias co idiano, aquel que de ine nues o se en el mundo (Véase Habe mas,
1999, p. 6)3. Nues a ida es nues o se . Un se dinámico y no eleá ico o es á ico, cuya
noble ealización exige un es ue zo, iesgo y sac i icio cons an es. La ida no es sino el se
del homb e. Es el homb e la única ealidad que iene que elegi su p opio se , eniendo
que se en la ci cuns ancia o mundo en que le ha ocado en sue e i i , a iesgando en la
con ienda que es i i su p opio se . Es e mundo pa icula de cada cual se compone de
asun os e impo ancias, es deci , de p ágma a: “El se de las cosas como p ágma a, asun os
o impo ancias no es la sus ancialidad, sino la se icialidad o se idumb e, que incluye su
o ma nega i a, la dese icialidad, el se nos di icul ad, es o bo, daño” (El homb e y la gen e,
O.c83, VII, 129). Nues o mundo, el de cada cual, es á o ganizado en campos p agmá icos o
campos de asun os e impo ancias. Cada homb e i e en un eno me ámbi o ocupado po campos
de asun os, más o menos localizados en egiones especiales de índole écnica. El homb e
medio con empo áneo se encuen a pe sonal y ci cuns ancialmen e adsc i o a la écnica
mode na o cien í ica (a ella ecu e en mul i ud de ocasiones).
El homb e de nues o iempo es capaz de hace y se casi odo lo imaginable en la
nue a ci cuns ancia écnicamen e pe ec a en que anida (el mundo como nue a “ca e na
ecnológica”). Pe o no es menos e dad que en el ondo el homb e medio ac ual igno a lo
que e ec i amen e es. La écnica, al apa ece como capacidad humana en p incipio ilimi ada,
hace que al homb e medio o masa, pues o a i i de e en la écnica y sólo en ella, se le
acíe la ida. Po que se écnico y sólo écnico es pode se lo odo y consecuen emen e
no se nada de e minado. De pu o llena de posibilidades, la écnica es, a i ma O ega,
3 Mi lib o La ebelión de las masas–a i maO egaen1933– “ ainspi ado,en eo as
cosas,po laespan osasospechaquesince amen esen íaen onces–allápo 1927y1928–(...),
las echasdelap ospe i y–dequelamagní ica,la abulosa écnicaac ualco íaelpelig o
ymuybienpodíaocu i quesenosescu iesedeen elosdedosydesapa ecieseenmucho
menos iempodecuan osepuedeimagina .Hoycincoañosdespués,misospechanohahecho
sinoac ecen a sepa o osamen e”.La acul adsup emaeslain eg alcau ela.La idahumanay
odoenellaesuncons an eyabsolu o iesgo.Todaslassegu idadesquela écnicaac ualsusci a
“sonlasquep ecisamen ees ánhaciendopelig a lacul u aeu opea.Elp og esismo(...),ha
a lojadolascla ijasdelacau elahumanayhadadoluga aquei umpadenue olaba ba ieen
elmundo”,sibienes e dadque“nohayhomb esin écnica”(Medi ación de la écnica, O.C,
V,564s).
On ology S udies 8, 2008 336
“me a o ma hueca –como la lógica o malis a–; es incapaz de de e mina el con enido
de la ida. Po eso es os años que i imos, los más in ensamen e écnicos que ha habido
en la his o ia humana, son de los más acíos” (Medi ación de la écnica, O.C, V, 596). Es os
años de los que habla O ega con cie a pesadumb e, se esumen en la eno me desazón
y azo amien o in e io del homb e medio ac ual al no sabe e dade amen e qué se ni
qué desea , aun cuando dispone de una ealidad (“ i ual”) que le o ece odo lo écnica y
ma e ialmen e posible de ca a a la sa is acción de sus innume ables y supe iciales deseos
(pseudo-deseos). Nues a en e medad es de o a índole. Nues a ci ilización puede mo i
po al a de écnicas mo ales en un mundo en que uel e a acon ece la comple a pleni ud
de los iempos o la madu ez de la ida his ó ica que ca ac e izó al siglo XIX eu opeo. Nues os
p oblemas no son ísicos, sino de humanidades. Y lo “humano es lo his ó ico” (A dos ensayos
de his o iog a ía, Oc83, VI, 356). El ac ual homb e medio eu opeo, odeado de una inusi ada
iqueza ecnológico-ma e ial, ca ece de la imaginación su icien e pa a in en a el a gumen o
de su p opia ida, como asimismo conside an los anc u ianos Ho kheime y Ado no
en su ob a Dialéc ica de la ilus ación. Ambos eó icos c í icos de la sociedad con empo ánea
ambién sos ienen que las masas ienen lo que desean y se a e an obs inadamen e a la
ideología –consumis a– median e la cual se las escla iza (Véase Ho kheime y Ado no,
2003, p. 178).
La ecnológica ealidad mundanal, al iempo que acili a has a lími es insospechados y
a a és de odos sus magní icos p oduc os, la ya de po sí acomoda icia ida del homb e
medio eu opeo, en el ondo alien a en él una cie a c isis de los deseos (la en e medad
básica de nues o iempo), al no sabe aquél qué desea y se e dade amen e en un mundo
(¿ eliz?, como se p egun a ía Aldous Huxley) que, sin duda alguna, le o ece odo lo
ma e ialmen e posible pa a sa is ace al ins an e sus supe iciales, a i iciales y c ecien es
deseos. El pode aspi a a odo lo imaginable ab uma, en ocasiones, al homb e medio
eu opeo. Le desconcie a. Pe o, aun cuando es á sa u ado de an o pode desea , al homb e
ac ual lo que le dep ime en sumo g ado es la no sa is acción inmedia a de aquello que
an a anosamen e desea. Cuando es o ocu e, el homb e medio se hunde en un es ado
de suyo dep esi o. La no sa is acción de esos deseos ma e iales y que más que p opios
son suge idos social y, sob e odo, mediá icamen e, aboca al homb e a la más absolu a
ep esión y mise ia emocional y psíquica: a la pu a nada (nihilismo). El mundo i ual de la
écnica en el que el homb e medio eu opeo se encuen a sumido buena pa e de su iempo,
bien es cie o que, hoy po hoy, sa is ace en muchas ocasiones sus deso bi ados deseos a
cambio de un módico p ecio y ambién le ab e la posibilidad de educi el es ue zo y el
iesgo humanos a sus mínimas co as, como nunca an es se había is o en la his o ia de
la humanidad. Segu amen e somos más in eligen es que nues os an epasados –eso casi
nadie lo duda– pe o si medimos el g ado de humanidad del homb e medio ac ual po su
capacidad de es ue zo y sac i icio, no e a íamos si llegá amos a a i ma que somos menos
humanos.
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Desc ibamos, a modo de esumen, cuál es la si uación en que se encuen a, en mi
opinión, el homb e medio eu opeo ac ual. Pa a ello hay que pa i diciendo que la nue a
conciencia de la écnica mode na o cien í ica ha colocado al homb e po e p ime a
en una si uación i al adicalmen e dis in a a la que nunca expe imen ó. La écnica, aun
cuando alimen a eno memen e nues a acomodada ida, ha susci ado en muchos de
noso os un p eocupan e azo amien o e inquie ud p ecisamen e po la conciencia de
nues a p incipal ilimi ación: ilimi ación en cuan o al supe á i de posibilidades inhe en es
a la écnica ma e ial y cien í ica con empo ánea. El homb e medio eu opeo u occiden al
con empo áneo se sien e en muchas ocasiones has iado, o al menos ab umado, po
el simple hecho de pode aspi a a odo lo écnicamen e imaginable. Es a si uación le
desconcie a, le asomb a y le deja pe plejo, p ecisamen e al obse a que puede aspi a a
odo ello de un modo eminen emen e pasi o, es deci , haciendo uso del mínimo es ue zo
y sac i icio. El homb e medio ya no sabe quién es. Al halla se capaz de se y, sob e odo,
de dis u a de odo lo imaginable g acias a su po encial cien í ico- écnico, ya no sabe ni lo
que es ni lo que desea se . La écnica mode na ha p oducido en el homb e medio eu opeo
una p o unda c isis en su acul ad deside a i a. Gobie nan nues a ida un ele ado núme o
de pseudo-deseos. Es os úl imos han ma ginado el que debie a se el au én ico y lujoso
deseo adical del homb e, a sabe : el deseo de se sí mismo, de llega a se noblemen e el
que en p oyec o es (como exige el impe a i o pindá ico). Eu opa, a i ma O ega, padece
una ex enuación en su acul ad de desea . P edominan en el homb e deseos – ambién
necesidades– a i iciales, pu amen e con encionales o supe luos, sin since idad ni igo ,
en suma, espec os ape i os que alimen an el acío in e io que aquél padece. Todo es o
supone una c isis de inalidad de un pensamien o abocado al acío. Vi imos una época
donde p edomina el nihilismo, la nada, el absu do o el acío exis encial, es o es, la al a de
imaginación y deseo que in en an y o jan p oyec os de ida. O ega pone como ejemplo
la angus ia exis encial que expe imen a el nue o ico. Tiene en la mano la posibilidad de
ob ene el log o de sus deseos, pe o se encuen a con que no sabe ene deseos. En su
sec e o ondo, a i ma O ega, ad ie e que no desea nada, que po sí mismo es incapaz de
o ien a su ape i o y decidi lo en e las innume ables cosas que el con o no le o ece: “Po
eso busca un in e media io que le o ien e, y lo halla en los deseos p edominan es de los
demás (…). Ha enca gado a los demás que deseen po él”(Medi ación de la écnica, O.C, V,
573 s).
Conclusiones inales
El homb e, desde an año, ha in en ado di e sos modos de en en a se a su ci cuns ancia
más pe sonal e inmedia a. Ha buscado sa is ace oda una se ie de deseos y de necesidades
i ales, elemen ales o supe luas. El homb e aspi a deseosamen e al log o de una ida
al amen e placen e a. Busca con e i la ci cuns ancia que le op ime en un au én ico