La eimp esión de los a ículos a acompañada de una pues a al día
bibliog á ica («Addenda») y de dos ú iles índices: uno que comp ende nomb es
y
algunos concep os impo an es (p. e., he me ismo, pi ago ismo),
y
o o de
manusc i os.
REDONDO,
A.;
ROCHON,
A.
(1
98
l), Visages de la olie
(1
500-1 650) (domaine
hispano-i alien). Pa ís, Public. So bonne, 177 págs. (E udes, núm. 16).
Augus in Redondo
y
And é Rochon (p o eso es de la Uni e sidad de Pa ís
111-So bonne Nou elle), han eunido una se ie de es udios sob e la locu a en el
Siglo de O o español y Renacimien o i aliano, p esen ados al coloquio man e-
nido en la So bonne en mayo de 1980.
Los obje os de es udio de cada uno de los abajos pueden se comp en-
didos bajo epíg a es más gene ales: la psicopa ología de un au o (Tasso, pp.
13-22); la imagen de la locu a ex aída de ob as que la a an explíci amen e (El
licenciado Vid ie a, pp. 33-44, Roland u ieux, pp. 93-100, le Bilo a, pp. 67-80,
l'Hospidale, pp. 13
1
-
146..
.);
la signi icación que le dan algunos au o es (Ga ci-
laso, Góngo a, Que edo, pp. 101-1 16, Lope de Vega, Mon emayo
...,
pp.
117-130) y, po úl imo, el papel que juega la locu a como espues a a la
es uc u a sociopolí ica (la sá i a de Que edo, pp. 155-168; Maquia elo,
147-154
...).
El esul ado global de la ob a nos mues a que la locu a es siemp e is a
como algo incomp ensible e incu able y como al p oduce un echazo que
puede simboliza la p oyección en el loco de las al as colec i as (p. 140). Sin
emba go, la conside ación de la locu a como i epa able conlle a una pasi idad
in elec ual an e sus mani es aciones; es o posibili a que pueda se u ilizada
como un medio pa a ansg edi las no mas sociales (la simulación, pp. 45-54),
c i ica las (asumiendo el ol de bu on, pp. 8 1-92) o, incluso, modi ica el pode
polí ico (simulando, como aconseja Maquia elo, pp. 147-1 54).
C eemos que en la ob a se analiza adecuadamen e la elación en e la locu a
y la sociedad pe o sólo cua.ndo se es udia cómo in e accionan ambas en e sí;
echamos en al a, sin emba go, explicaciones sob e los mo i os que lle a on a la
sociedad a conside a a la locu a en una o ma ca ac e izada
y
peculia . Los
da os que nos pod ían ayuda a comp ende los nos pa ecen escasos
y,
odo lo
más, dispe sos en cada uno de los abajos. Quizá la p omesa que se nos hace
en la in oducción de la ob a -«elle a pe mis des éclai ages mul iples
(his o iques, sociologiques, li é ai es, e hnologiques)»- (p. 7), sólo pod ía
habe se log ado si se hubiesen comunicado al lec o «les echanges nic ueux
en e les pa icipan s)) (p.
7).