LOS VEINTICINCO
ANOS
DE PLAYBOY:
5
MILLONES DE EJEMPLARES EN CARNE
SATINADA*
Umbe o
Eco
Nue a Yo k. Nacido en 1953,
Playboy
es uno de los pocos
p oduc os del me cado que, p opo cionalmen e hablando, no ha
subido de p ecio. Po los años cincuen a cos aba 50 cén imos de
dóla
y
enía cincuen a
y
seis páginas. Hoy cues a dos dóla es, pe o
iene escien as ein e páginas. En 1955, había alcanzado, con
legi imo o gullo, el echo de los cien mil ejempla es po núme o,
mien as que hoy, con ando las ediciones ex anje as, llega a los
cinco millones de ejempla es. En los p ime os núme os apa ecían
pocos
y
íniidos anuncios publici a ios; hoy, la e is a es á in adida
*
A ículo publicado en
L'Esp esso
del
29
de oc ub e del año
1978.
de sun uosos anuncios que p esen an coches, lico es, ciga illos
y
a ículos de es i a menudo mucho más e ó icos que las chicas de
la doble página cen al.
Hace publicidad de un a iculo en
Playboy
quie e deci ende , y la
e is a ende bien su p opia me cancía y la de los demás. Pe o,
¿
qué
ende exac amen e
Playboy?
Según los mo alis as, ende po nog a-
ía; según los lec o es que buscan una coa ada, ende inmejo ables
cuen os de g andes esc i o es, en e is as polí icas pican es y de
g an ac ualidad (bas a con ci a el golpe de
1976,
cuando Ca e ,
candida o a la p esidencia, a iesga su popula idad concediendo a
la e is a la ((Candid Con e sa ion)) y demues a luego con su
ic o ia que ace ó en su elección). En e mo alis as y lec o es
ieles la ba alla pod ía se in e minable. Dicen los'mo alis as: no
engáis a deci me que comp áis la e is a po que en ella esc ibe
No man Maile . Si es así, ¿po qué hab ían de comp a la odos
aquellos ex anje os que no en ienden ni una palab a de inglés?
Responden los lec o es que en
Playboy
hay muy pocas chicas, en
compa ación con o as e is as que son un desnudo de cabo a abo
y donde las modelos no se limi an p ecisamen e a deja se o og a-
ia
...
Las dos objeciones son álidas y, de odas las espues as
posibles, la del p opio He ne pa ece la más ace ada:
((Playboy
ende una iloso ía, una o ma de i i )). La idea genial de He ne ha
consis ido en ende no ya el sexo, sino la espe abilidad del sexo,
la au o ización pa a habla de él, juga con él públicamen e; o lo
que es lo mismo:
Playboy
ende el sexo, en público, a aquellos
comp ado es que ein icinco años a ás lo p ac icaban y hablaban
de él sólo a escondidas. Desde es a óp ica me pa ece que se coloca
en segundo plano la dis inción del odo opinable en e e o ismo,
po nog a ía
y
ep esen ación a ís ica del isexo, po que, en
el ondo, en
Playboy
es á odo. Si la po nog a ía consis e en
ep esen a cue pos humanos y si uaciones e ó icas que p o o-
quen el ape i o sexual,
Playboy
es po nog á ico. Si el e o ismo
consis e en un discu so sob e las cosas sexuales cuya inalidad es el
conocimien o y la expansión de la sensibilidad,
Playboy
hace
e o ismo.
Y
si se ep esen an las cosas sexuales a ís icamen e, así
como se ep esen a en a e el paisaje, la mue e, o la ida co idiana,
de o ma que la a ención del obse ado se desplace del obje o al
modo en que és e se ep esen a, en onces en
Playboy
se encuen a
Los
ein icinco
años
de
Pldy Boy
25
ambién la ep esen ación a ís ica del sexo. Pe o no es es a la
cues ión. La ob a maes a de He ne consis e en habe endido
odo es e conjun o, de habe lo in oducido en el salón de casa
bien, en la sala de espe a del den is a, en las sac is ías de las
iglesias p esbi e ianas, jun o a o as muchas cosas como la no ela
del g an esc i o , el ensayo de Alan Wa s sob e la Biblia, o la
polémica p og esis a en con a de la desigualdad acial en Sudá i-
ca; odo ello en un mismo en ol o io: lo oma o lo deja.
El núcleo de la idea se pe ila desde un p incipio: una e is a pa a
homb es, po encima de odo, en la que la muje debe apa ece de la
o ma más dominan e posible, pe o siemp e mi ada po el homb e.
¿Muje obje o? Na u almen e. Sob e es a cues ión Playboy ha sido
siemp e de una hones idad anspa en e: la muje es el eposo del
gue e o.
Y
la muje , ¿con qué se eposa? No se lo p egun éis a
He ne : i imos en una sociedad plu alis a, leed las e is as pa a
muje es. En segundo luga se da una espues a en la que el eposo
del gue e o se acompaña del eposo del clé igo: en los años
cincuen a Playboy empieza a publica ex os de I win Shaw o de
Some se Maugham, lo mejo ci o de lo que, de habe nos encon a-
do en I alia, hab ía publicado la colección Medusa de la edi o ial
Mondado i. El público ap ecia la publicación y esc ibe desde los
p ime os años. Po ejemplo, en el núme o de junio de 1955, John
Nicols de Dallas se au ocali ica de
bon
i an
y
pasa lis a a los buenos
lico es que iene en casa, mien as que un lec o de Chicago,
p es idigi ado a icionado, se decla a eliz po la idea que le ue
b indada en el núme o an e io pa a hace ampas en els $;ppoke ,
obligando a las isi an es a desnuda se: a él no se le había ocu ido
jamás una idea semejan e
y
se egocija con sólo pensa en los
esul ados. En es e mismo núme o
y
en los siguien es, la chica de las
páginas cen ales (aún no desplegables, como se án más adelan e)
no mues a ni siquie a el pezón
y
no lo mos a á has a p incipio de
los años sesen a. El diseño g á ico es modes o, el modelo sexual es
el de Jane Mans ield (que, po cie o, se clasi ica como chica del
mes). Con un ojo pues o en la pe e sión
y
el o o en los alo es
adicionales, se dice que la chica de junio ha sido o og a iada po
su ma ido. Todo queda en amilia
y
den o de la legalidad
y,
sin
emba go, hay un cie o ai e de p o ocación. Dos meses más a de
esc ibe Da e Phail desde Washing on diciendo que p ecisamen e
esa chica, con el seno an p óspe o
y
la mi ada an desca ada, ha
hecho ansg edi a la e is a el lími e en e ((un ace camien o
so is icado al "sexo"
y
la
ulga idad"^^.
En ese mismo núme o,
Kip Pollock, del B onx, se queja de que las chicas an demasiado
es idas
y
de que no da gus o colga las en la pa ed. La e is a
aconseja amis e Pollock encon a se conmis e Phail; no se a a de
una casualidad, sino de un p og ama p ede inido. O as ca as
p o ienen de a e ni ies es udian iles que se cons i uyen en Club
Playboy, pe o el g an negocio de los Playboy Clubs, una emp esa de
millones
y
millones, no empeza á a unciona has a 1960.
Una encues a ealizada en 1955 señala que el lec o medio iene
en e ein e
y
ein inue e años de edad, es so is icado, in eligen e,
i e en la ciudad, en la mayo ía de casos es es udian e -sólo un
20
%
son homb es de negocios-, p e ie en los ciga illos Camel o
Lucky S ike, que ienen a se como los Ducados en e noso os.
Mien as que el
43
%
lee L$e, sólo un 6
%
lee el New Yo ke . La cosa
no ma cha. Hacia inales de los años cincuen a la e is a mejo a su
p esen ación o og á ica, la doble página cen al se con ie e en
pos e , las chicas, que aún no pueden enseña los pezones, enseñan
las nalgas
y
se da en ada a la seccióna e hou s, eple a de consejos
sob e cómo concede se buenos ea os, buenos clubs, buenos
lib os, buenas películas, e c. Se publica un a ículo sob e la
supe io idad de los Rolls Royce en compa ación con los au omó iles
ame icanos. Con la llegada de los años sesen a aumen an las
in e enciones polí ico-cul u ales; un ex-agen e del F.B.I.
(R.
E.
Chasen) se da de baja como susc ip o al habe sido publicados
unos a ículos en a o de dos comunis as como Chaplin
y
Dal on
T umbo. La edacción esponde
y
elabo a las p ime as di ec ices
de la iloso ía de Playboy. P ime o: el a e es el a e
y
no conoce
dis inciones polí icas. Segundo: no es á demos ado que los au o-
es ci ados sean comunis as
y
en Amé ica no hay culpabilidad has a
an o no se demues a la acusación. Te ce o: Picasso es comunis a
y,
sin emba go, es un g an a is a. Al mismo iempo apa ecen las
páginas de Fei e en las que se a a el p oblema de la con amina-
ción a ómica. Playboy debe habla de odo sin pudo es de ninguna
clase. Donde la e is a se man iene es ic amen e en los lími es del
pudo es en la o og a ía cen al, en la que no apa ece aún el seno al
desnudo. Sin emba go, és e se mues a ya en las o og a ías de
epo ajes (el nue o nude-look)
y
es a écnica a a se u ilizada
Los ein icinco
años
de
Play Boy
27
siemp e po la e is a con g an as ucia: la chica de la página cen al
es el modelo o icial y p ocede, con ex emada p udencia, siemp e
un paso po de ás del no mal sen ido del pudo . En cambio, el
epo aje enseña la ca a ((ex e na)) del pudo y se coloca un paso
po delan e. Cuando la publicación cons a e a lo la go de un año la
e olución de la mo alidad pública, adecua á cuidadosamen e el
modelo o icial a las nue as exigencias.
Hacia 1963, más o menos, el pezón ya no se esconde, pe o mien as
an o había ya apa ecido en las iñe as de Va gas (es ob io que el
dibujo es más a e que la o og a ía) y en las o os- esumen de las
chicas del mes de núme os an e io es. Pa a encon a écnicas an
agudas de ((escalada)) y, al mismo iempo, una adhesión an
p uden e al espí i u de los iempos, no exis e más que un modelo al
que e e i se: la Iglesia ca ólica.
En 1961 apa ece ((Playboy Ad ho )), una sección que se ocupa de o-
dos los p oblemas, desde los ocadiscos a las posiciones sexuales, y
que da una idea de como el lec o medio se halla di idido aún en dos
g andes ca ego ías: el que esc ibe al ((Ad iso )) pa a p egun a
cómo se lle a a la cama a la chica con la que se ha salido, o si es
no mal hace el amo una ez cada quince días; es aún el lec o de
los años cincuen a -y aún hoy encuen a su espacio en esa misma
sección. Sin emba go, hace al a algo más pa a el lec o de diez mil
dóla es que no condena a Picasso. La e is a conduce los deba es
cul u ales y polí icos sob e emas de ac ualidad, mass-media, econo-
mía, polí ica, e c., con in e enciones de p ime plano. En el año
1962, mien as aún se explica en el ((ad iso )) en qué camisas se
pueden lle a los gemelos a la ancesa, el senado Ja i s
y
Vance
Packa d discu en en un a ículo sob e la é ica en la economía,
apa ecen i mas como Al ed Kazin o Ben Hech ,
y
Paul Ge y a a
p oblemas de al as inanzas. En el núme o de Na idad del año 1962
He ne c ee que los iempos es án ya madu os
y
da paso a la
la guísima p ime a en ega de lo que se á de inida como la Playboy
pkilosophy.
A
nue e años is a de su nacimien o, la e is a se some e
a c í icos
y
obse ado es que o man legión: desde el p o eso
Benjamin De Mo , que ha esc i o una ((An ología de Playboy)) (el
homb e en e o se educe a sus pa es ín imas), el a ículo de
Ha ey Cox sob e ((Ch is iani y and c isis)) (Playboy es, en esencia.
an isexual), pasando po el e e endo me odis a Roy Ca son, que
de ine la publicación como una ((Nue a Biblia)), has a A Buch-
wald, que sugie e la idea de que He ne se ha consolidado an o
en e los ame icanos que puede in en a un insidioso golpe de
Es ado. He ne esponde a odas las c í icas con equilib io, usando
un lenguaje ácil pe o sob eca gado de ci as ilosó icas y li e a ias.
¿Qué es unplayboy? «Es un jo en di igen e indus ial, un a is a, un
a qui ec o, un p o eso de uni e sidad de men alidad aguda, que
man iene un cie o pun o de is a pe sonal sob e las cosas. No e la
ida como un alle de lág imas sino como una e apa eliz. Dis u a
con su abajo sin conside a lo el in úl imo de su exis encia. Es un
ipo conscien e, despie o, con gus o, induce al place sin se ni un
a icionado ni un escla o de la olup uosidad)). Odia los abús.
A
pa i de ahí, He ne ab e una du a c í ica a los abús de la
Amé ica pu i ana que se ex ende á a lo la go de cinco núme os:
elación Iglesia-Es ado, elogio del libe alismo y de la lib e emp esa,
polémica sob e la mo al mojiga a, a aques con a los an ie olucio-
nis as, de ensa del di o cio, isión abie a de los p oblemas de la
educación, de la higiene sexual, espe o a la libe ad de exp esión
...
La iloso ía de He ne es una as u a mezcla en e la óp ica lexible
de un medio-libe al y el hedonismo de ipo g eco- omano, más
ce cano a Pe onio Á bi o que a Epicu o, más a Luciano de
Samosa a que a Luc ecio.
La in eligencia de la iloso ía de Playboy consis e en no in en a
nada que la cul u a ame icana no se hubie a ya ap opiado de
an emano a cie os ni eles in elec uales, y en impone la en e una
amplia masa de lec o es. Se a a del libe alismo de las mejo es
cadenas de ele isión, en las que, pa a cada cues ión de impo an-
cia, se da cabida an o a la opinión del conse ado como a la del
p og esis a pe o que, en los a ículos i mados po la p opia
edacción, se op a po la in e p e ación más equilib adamen e
a anzada. Playboy se mues a democ á ico cuando, desde
1963,
ab e un espacio a la ((Candid Con e sa ion)) del incómodo Be -
and Rusell, y lo se á ambién, en los úl imos años, cuando publica
la ((con e sa ion)) de la eacciona ia Ani a B ayan que se mani ies-
Los ein icinco años
de
Play Boy
29
a en con a de los homosexuales; pe o sigue siendo democ á ico,
sob e odo, cuando de iende como e is a los de echos de los
homosexuales, na u almen e jun o a los de los neg os
y
a los de
oda mino ía op imida. Po lo que se e ie e a las muje es, no es án
al in y al cabo an op imidas desde el momen o en que la ((Playboy
philosophy)) se casa con la idea de la <(womaniza ion)) (((muje iza-
ción))) de Amé ica, en una sociedad dominada po las muje es.
Pe o la no edad no eside en asumi odas es as pos u as, suma-
men e espe ables en un no en a po cien o
y
suscep ibles de se
de endidas incluso po un adical, sino en equipa a es a espe abi-
lidad blandamen e p og esis a al blando ((p og esismo)) sexual y en
hace de ambos una me cancía capaz de ci cula en e las mejo es
amilias. Una lucha con a la hipoc esia lle ada desde la más
e inada hipoc esia. Las in e enciones de He ne son decisi as
y
se
acompañan del consen imien o en usiasmado de sexólogos como
Albe Ellis, pas o es p o es an es, cu as ca ólicos: un lec o que se
au ocali ica de académico, John Welch, sin e iza la línea de la
e is a en un sone o clásico del ipo
bibamus, edamus, c as mo ie-
mu '.
El ((Playboy Fo um)) ma ca la salida y cede luego la palab a;
mien as, el eje cicio de la << iloso ía>> llega a los lec o es, con un
éxi o man enido has a hoy. En e an o los senos se han des apado
y
comienza un encendido deba e sob e la eligión: un e e endo
ap ueba el hecho de que la e is a haya censu ado el compo a-
mien o de un jo en que ha dejado emba azadas a dos muje es
p ome iendo a ambas el ma imonio, sin da se cuen a quizás de que
la e is a juzga el compo amien o inmo al po el hecho de habe
p ome ido el ma imonio, no po habe se lle ado aleg emen e a las
chicas a la cama.
Pe o las cos umb es e olucionan: en los ea os de Nue a Yo k, en
1969, apa ecen
Oh Calcu a!
y
o os espec áculos en los que se
mues a el sexo in eg almen e. Sin emba go,
Playboy
esis e. En
1971 mues a los pelos del pubis, pe o no en la doble página
cen al, sino en los epo ajes. Mien as an o ha empezado la
o ensi a del i al
Pen house
de Bob Guccione, que se es á a e iendo
mucho más. He ne sabe espe a
y
sólo cuando hacia 1973 el
1
ccBebamos, comanzos, que mañana mo i emos)>
(N.
del
T.)
sen ido común del pudo ha acep ado la isión no censu ada de los
ó ganos geni ales emeninos, acaba con oda duda y p esen a a la
chica del mes al comple o, sin elos (es más, p esen a a ((su)) chica
Ba bie Ben on).
En ia década de los se en a
((Playboy)) ompe o a ba e a. An es, de
las chicas del mes se decía el nomb e, la p o esión, los depo es y las
lec u as p e e idas. En los úl imos años, en cambio, la chica del mes
no es más que una muchacha dedicada únicamen e al sexo con
inusi ada desp eocupación: ((No me p egun éis qué es lo más
ul ajan e que he lle ado a cabo en el plano sexual. No pod ía
publica se. Limi a os a p egun a me qué es lo
más
ul ajan e que
he ealizado con una pe sona humana...))
De es a o ma llega
Playboy
a sus ein icinco años de ida. La edad
de sus p ime os lec o es. Independien emen e del enómeno
económico que ep esen a, a ni el de las cos umb es ha ganado la
ba alla de la o ma más in eligen e: ha conquis ado e i o ios ya
saqueados po compe ido es más débiles. No ha adelan ado jamás
una p opues a pelig osa, ha abajado siemp e en la e agua dia y
su abajo ha consis ido en la legi imación de lo que un día an es
pa ecía escandaloso. Aho a, si se lo p opone, puede incluso hace
que se elija a un p esiden e, más di ícilmen e a una p esiden a. Po
lo que se e ie e al ((mensaje)), ue sin e izado ya en
1966
po un
p o eso de la Uni e sidad de Maine: ((Ama a u p ójimo con
écnica)). La e is a ha hecho suya es a p opues a sin con es a la.
T aducción: Agus ín Fancelli
Los
ein icinco años
de
Play
Boy
31
25
YEARS OF ((PLAYBOYn:
FIVE MILLION COPIES OF GLOSSY FLESH
1
9
7
3
wen y iy h anni e sa y o he launching o Play boy Magazine. The
au ho analyses he e olu ion o hepublica ion in hi pe iod and explains he
causes o i s success.
I s ounde , He ne , has always main ained ha Playboy should sell a
<ghilosophy o and has ied o make sex espec able. In his sense he
magazine
zi
no jus e o ic o po nog aphic o cul u ali
zj
all h ee a he same
ime. Th ough hi~ app oach He ne has succeeded
in
in oducing
i
in o ci cles
whe e sex has adi ionally been a o bidden subjec .
In i s ea ly s ages Playboy combinedp udence and da ing and buil up a
specgic cclien ele who acco ding o a su ey in 1955 had he ollowing
cha ac e zk ics
-
aged be ween 20 and25, sophzj ica ed, in elligen and u ban.
A he beginning o he 60s hepolz z'co-cul u al con en g ew whde he e o ic
aspec became mo e explici . The aboos o Ame icanpu i anzjm is c i zied, bu
he magazine ne e wen beyond a philosophy ha combined mild libe alzjm
wi h hedonkm o a g eco-la in na u e. The key o i s success consis s in no
pu ing o wa d any hing which has no been assimda ed h o Ame ican
cul u e. Thus i s << espec abili y)) anda ce ain <<p og essi eness>) has made
i
possible o ci cula e in he des amilies)). In he 70s Playboy became e en
mo e da ing, bu as always, i s ask has been o legi ima e wha hasp e iously
been conside ed scandalous.