es
ZN.
EXAMEN
:
E
DEL
CURSO
“DE
INSTITUCIONES
TEOLÓGICAS
DEL
ARZOBISPADO
DE
LEON,
CONOCIDAS
BAJO
EL
NOMBRE
/
DE
TEOLOGIA
LUGDUNENSE,
-CONDENADAS
SOLEMNEMENTE
POR
DECRETO
-
DELASANTA
SILLA
APOSTÓLICA
DE
17
DE
DICIEMBRE
DE
1792»
PRECÉDENLE
unas
No as
his ó icas
muy
in e esan es,
y
se
añade
po
Apéndice
la
eimp esion
mas
co ec a
y
au-
men ada
de
las
Obse aciones
publicadas
en
Mad id
el
año
pasado
sob e
dicha
Teología,
OFICINA
DE
DON
FRANCISCO
MARTINEZ
DÁVILA,
imp eso
de
Cáma a
de
S.
M,
1325.
|
MADRID:
b
/
se
,
e
E,
PA
A
o
a
A
LS
ADE
E
A
Y
AN
1
ADVERTENCIA
DEL
EDITOR.
23
E
des
ansiosa
solici ud
con
que
los
Re-
o mado es
p ocu a on
ex ende
en
los
úl imos
iempos
la
Teología
dicha
de
Leon,
ósea
Lugdunense,
en
odas
pa -
es,
y
el
empeño
que
u ie on
en
p o-.
pone la
po
ex o
en
sus
planes
de
es-
udios,
exigian
que
los
buenos
hiciesen
e
los
e o es
polí icos
y
eológicos
en
que
abundaba,
pa a
que
los
incau os
se
p eca iesen
de
su
lec u a.
Han
sido
muy
opo unas
unas
Obse aciones
pu-
blicadas
en
el
año
an e io ,
donde
des-
cubie os
sus
e ados
p incipios,
se
ha=
cian
no a
en
sus
consecuencias
la
des-
uccion
de
la
Religion,
y
la
uina
de
las
Mona quías;
y
habiendo
aho a
lle-
gado
á
nues as
manos
el
p esen e
lu-
Minoso
Exámen,
c eemos
hace
un
se -
icio
4
Dios
én
publica lo,
como
lo
ha-
cemos
es imulados
de
pe sonas
celosas;
El
es ilo
es
cla o
y
pe cep ible:
ya
di-
idido
el
Exdmem
en
dos
pa es,
y
cada
una
de
ellas
dis ibuida
en
a í-
culos.
P ecédenle
unas
No as
his ó icas
no
menos
in e esan es
pa a
que
se
ean
los
manejos
de
una
sec a
hipóc i-
a.
Quie a
Dios
que
p oduzca
los
bue=
nos
e ec os
que
se
desean.
Al
mismo
iempo
juzgamos
con e-
nien e
añadi
po
Apéndice
la
eimp e-
sion
de
dichas
Obse eaciones
enmenda-
das
y
aumen adas.
Una
Teología
solemnemen e
con-
denada
po
la
San a
Silla
y
po
odos
los
Obispos
de
F ancia,
I alia
y
Alema-
nia,
y
muy
alabada
po
los
P o es an-
es
y
sábios
del
dia,mo
puede
engaña
ya
mas
que
á
los.
que
quie en
el
en-
—gaño
y
se
obs inan
en
él,
NOTAS
HISTÓRICAS
sob e
la
Teología
de
Leon,
conocida
en
España
bajo
el
í ulo
de
Lugdunense,
y
sob e
su
p o ec o
M .
de
Mon ace ,
a zobispo
de
Leon.
OBJETO
DE
ESTAS
NOTAS.
Tesco
es as
No as
pa a
que
ayuden
á
des-
engaña
á
las
pe sonas
de
buena
é,
que
habien-
do
leido
con
gus o
la
Teología
de
Leon,
y
en-
can adas
del
mé odo
y
es ilo
de
es a
ob a
an
cla o
como
elegan e,
no
han
enido
mo i os
de
sospecha
de
su
doc ina
iéndola
conco dada
con
las
ap obaciones
o dina ias,
ecomendada
y
p opues a
públicamen e
á
una
g an
diócesi
po
un
P elado,
cuyos
esc i os
en
a o
de
la
Religion
y
con a
los
inc édulos
le
habian
he-
cho
ecomendable,
sob e
odogen
las
ie as
dis-
an es,
á
los
amigos
de
es a
misma
Religion:
co-
mo
na u al
de
la
misma
diócesi,
educado
,
pa -
ida io
y
con iden e
de
aquellos
que
han
coni i-
buido
á
la
composicion
y
publicacion
de
esia
Teología
,
yo
puedo
da
y
da é
no icias
an
cie as
como
in e esan es
po
lo
ocan e
£
la
pe -
sona
de
Mon ace
,
de
quien
es
impo an e
que
o men
una
jus a
idéa
,
sin
añadi
sob e
lo
que
e a
en onces
no o io
en
su
a zobispado
y
en
o.
da
la
F ancia.
Po
lo
que
hace
á
la
his o ia
me.
nos
conocida
de
los
a dides
y
supe che ías
que
se
han
empleado
pa a
so p ende
la
ap obacion
de
un
doc o
de
la
So bona,
la
con a é
delan e
de
Dios
con
la
mayo
anqueza
y
idelidad
de
que
soy
capáz
,
cual
me
la
con ó
en
aquel
iem=
po
la
pe sona
misma
que
se
jac aba
de
habe las
in en ado
y
pues o
en
ejecucion
,
es
á
sabe ,
M .
Da les,
cu a
po
desg acia
muy
céleb e
en
la
diócesis
de
Leon,
con iden e
y
a o i o
de
M .
de
Mon ace
,
escogido
desde
luego
po
es-
e
P eladu
pa a
eemplaza
en
su
semina io
de
san
Cá los
los
p o eso es
ca ólicos
que
habia
expelido
,
y
p o eido
despues
en
él
los
bene i-
cios
mas
píngues
de
la:
diócesi,
en
ecompensa
del
u o
que
mos ó
en
comba i
el
p ime o
en
es a
escuela
con a
la
doc ina
an igua,
y
ena -
bola
en
ella
el
es anda e
de
la
no edad.
La
con ianza
que
hizo
de
mí
es e
sec a io»
y
el
co-
nocimien o
que
me
dió
de
la
¡mala
é
y
de
los
manejos
diabolicos
del
pa ido,
es
una
de
las
cosas
que
mas
han
con ibuido
,
á
Dios
las
g aa
cias,
á
hace me
conoce
el
espí i u
e dade o
de
la
sec a
,
y
á
desp ende me
de
ella.
Yo
espe-
o
que
la
publicacion
de
es e
descub imien o
p oduci á
el
mismo
e ec o
en
las
pe sonas
since-
as
y
ancas,
que
si uadas
á
una
la ga
dis an=
cia
no
podian
sospecha
an o
a i icio
y
men i a,
no
pudiendo
e
mas
que
la
au o idad
apa en e
de
la
ap obacion;
y
los
elogios
que
acompañan
á
es a
ob a
de
las
inieblas
:
7
IDEA
é
M .
de
Mon ace
,
a zobispo
de
Leon
,
p imado
de
las
Gaulas
,
y
P o ec o
de
la
Teología.
M .
de
Mon ace ,
de
una
amilia
bas an e
dis inguida
de
la
Gascuña
,
comenzó
sus
es u-
dios
eclesiás icos
en
el
semina io
de
san
Sulpicio
de
Pa ís,
de
donde
se
hizo
exclui .
Despues
de
habe
acabado
sus
es udios
pasó
en
calidad
de
Vica io
gene al
á
hace
los
ensayos
de
su
mi-
nis e io,
y
o ma se
con
el
a chisjansenis a
M .
de
Fi z
de
James,
obispo
de
Soisons.
Supo
ap o.
echa se
de
las
lecciones
de
an
g an
maes o,
y
sob e
odo
de
su
ecomendacion
pa a
con
el
pa -
ido
pa lamen a io,
la
quele
alió
el
obispado
de
Au un,
donde
con inuó
en
gana
la
es ima.
cion
y
a o
de
es e
pa ido,
edi icándole
con
«sus
ins ucciones
pas o ales,
cuyos
p incipios
ue on
muy
del
gus o
de
la
sec a,
y
me ecie on
sus
aplausos
y
elogios.
Cuando
mu ió
el
Ca -
denal
de
Tenzin,
a zobispo
de
Leon,
M .
de
Mon ace
se
halló
po
los
de echos
de
la
Silla
adminis ado
de
es a
Iglesia
p imacial
en
lo
es=
pi i ual
y
en
lo
empo al,
y
po
consiguien-
e
juez
del
a zobispado
de
Pa ís,
esul as
de
la
p imacia.
M .
de
Beaumon ,
que
gobe naba
en onces
es a
Iglesia
de
la
Capi al
con
la
p u.
encia,
celo
y
i meza
que
le
aca ea on
el
hon.
0s0
abo ecimien o
de
los
no ado es,
y
le
ga.
na on
con
los
Ca ólicos
el
sob enomb e
del
A a.
nasio
de
su
siglo;
M .
de
Beaumon ,
digo,
aca-
-
baba
de
ulmina
las
censu as
pa a
aba i
la
8
al ane ía
o gullosa
de
una
comunidad
de
eli.
giosas
de
Pa ís
,
que
ex a iadas
y
seducidas
po
los:sec a ios
se
obs inaban
en
no
conoce
la
oz
de
su
Pas o
en
las
ins ucciones
y
exho a-
ciones
pa e nales
que
las
habia
di igido,
y
la
de
oda
la
Iglesia
en
la
cons i ucion
Unigen us,
con
o as
decisiones,
á
las
que
ehusaban
e ca.
-
men e
some e se.
Ins uidas
es as
eligiosas
de
las
suposiciones
de
M .
de
Mon ace
,
y
de
las
espe anzas
que
habia
concebido
de
él
el
pa ido,
ecu ie on
á
él,
y
apela on
de
la
sen encia
de
su
P elado
al
ibunal
de
la
P imada.
M .
de
Mon ace
supo
ap o echa se
de
una
ocasion
an
p eciosa
pa a
asegu a
el
a o
pa lamen a io;
jus i icó
pe ec amen e
la
opinion
a o able
que
se
habia
concebido
de
él;
condenó
a
M .
de
Beaumon ;
lib ó
á
las
eligiosas
de
la
p e endi-
da
ejacion
que
habian
su ido,
y
consiguió
el
í ulo
de
la
silla
de
que
habia
sido
adminis a.
do
con
an a
des eza.
|
Hecho
a zobispo
de
Leon
y
p imado
de
las
Gaulas
,
se
decla ó
M .
de
Mon ace
p o ec o
an
celoso
como
pode oso
del
pa ido
á
quien
e a
deudo
de
su
ele acion
,
y
de
quien
espe a=.
ba
oda ía
nue os
a o es.
Le an ó
desde
luego
el
en edicho
con
el
que
sus
p edeceso es
habian
e eido
debe
suje a
las
comunidades
de
es a
diócesi
que
se
habian
mos ado
enáces
en
la
es
elion
con a
las
decisiones
de
la
Iglesia
y
cons i uciones
apos ólicas
ela i as
al
Janse=
nismo.
Vol ió
á
ab i
las
escuelas
que
la
mala
doc-
ina
de
los
p o eso es
habia
hecho
ce a
en
los
9
ES
ca a
p eceden es,
es ableciendo
o as
nue-
as
en
a o
de
la
nue a
doc ina,
y
Pe si-
—guiendo
ó
des uyendo
á
los
que
no
podia
se-
duci
y
co ompe .
Así,
po
ejemplo,
iendo
que
le
e a
imposible
muda
la
enseñanza
é
in-
oduci
sus
no edades
en
las
escuelas
del
se»
mina io
de
san
Sulpicio,
oma
el
pa ido
de
es-
o ba
á
sus
diocesanos
el
ecuen a las
,
mos=
ando
el
mas
cons an e
desp ecio
á
odos
los
que
hubiesen
ecibido
en
ellas
su
educacion
eclesiás ica
,
al
mismo
iempo
que
obligaba
e-
cuen a
las
de
el
O a o io,
san
José,
élc.
cuya
enseñanza
e a
con o me
á
sus
p incipios,
Í
|
|
j
|
Ñ
.
Y
colmando
de
a o es
á
los
que
salian
de
és as».
Inu ilizó
él
mismo,
y
aun
des uyó
en e amen-
e
el
semina io
y
las
escuelas
de
los
clé igos
de
la
Iglesia
p imada,
ehusando
o dena
Á
odos
los
de
es a
Iglesia
que
no
habian
hecho
sus
es-
udios
en
las
o as
escuelas.
Expelió
ambien
los
p o eso es
o odoxos
de
su
semina io
dioce-
sano
de
san
Cá los
,
eemplazáudolos
po
Maese
os
jó enes,
an
al os
egula men e
de
ciencia
como
de
cos umb es
,
cuyo
inayo
mé i o
con=
sis ia
en
mos a
un
celo
a dien e
po
la
doc i-.
na
de
Monseño ,
y
un
al o
desp ecio
de
la
San a
Sede
y
de
las
au o idades
mas
espe ables
de
la
Iglesia
:
acogió
,
p o egió,
hon ó,
Y
Se
llamó
á
los
ex ange os,
ya
secula es
yd
IC8U-
la es,
cuyos
sen imien os
hubie an
sido
causa
de
que
sus
espec i os
Obispos
les
hubie an
pues o
en edicho
ó
los
hubie an
suspendido:
cuales
e an
en e
o os
los
Pad es
Lambe ,
Cau-
sanel,
Dobouche ,
á
quienes
en
lo
sucesi o
se
/
8
46
|
bian
in oducido
en
la
diócesi
de
Mendé
;
pe
“su
Obispo
ad i ió
bien
p es o
el
daño
po
la
eclamaciones
de
su
cle o,
y
po
las
inquie udes,
que
comenza on
á
exci a se
,
y
no
a dó
en
p o
hibi
su
es udio.
:
En
in,
el
año
de
1791
ué
denunciada
á
la
asamblea
de
el
cle o
de
F ancia,
y
és e
se
ocu-
paba
sé iamen e
en
su
censu a,
cuando
ino
un
minis o
á
manda
en
el
nomb e
del
Rey,
que
se
suspendiese
es e
negocio,
y
que
se
e i ase
odo
es epi o
,
asegu ando
que
la
có e
oma ia
medidas
sua es
,
que
a endiendo
á
la
pe sona
de
M .
de
Mon ace ,
no
emedia ian
con
menos
e i=
cácia
los
e ec os
pe niciosos
que
pod ia
p oduci
es a
Teología.
Se
sabe
pos e io men e
que
la
San a
Sede
la
condenó
en
1792,
y
que
el
San o
Pad e
la
ha
hecho
pone
en
el
índice
de
Roma
;
y
el
empeño
de
los
e o mado es
de
España
en
p opone la
po
ex o
de
lec u a
con i ma
cuan o
se
lle a
dicho
:
si
á
es o
se
añade
la
is e
expe iencia
de
que
las
diócesis
de
F ancia
donde
se
enseñaba
la
eolo-
gía
po
es e
cu so,
ue on
las
que
mas
abunda.
on
de
eclesiás icos
ju amen ados
,
c eo
que
sin
eme idad
pod emos
pone
és a
en e
las
p uebas
de
que
los
Jansenis as
han
sido
siemp e
Jacobinos,
Hoy
se
hallan
se e amen e
p osc i as
y
desa
e adas
de
odas
las
escuelas
y
semina ios
de
F ancia,
así
como
de
los
demas
einos
ca ólicos,
ln
ME
A
A
a
c
ASP
17
EXÁMEN
DEL
CURSO
DE
TEOLOGÍA
DEL
ARZOBISPADO
DE
LEON.
AAA
Y
AAA
INTRODUCCION.
1.
L,
mismo
que
pa ece
debia
se nos
un
g ande
impedimen o
en
la
emp esa
que
oma-
mos,
nos
si e
del
mas
pode oso
es ímulo
pa a
empeña nos
en
ella.
Vamos
á
decla a nos
abie -
amen e
con a
un
cu so
de
eología,
y
á
mani-
— es a
que
no
solo
es
inu il,
sino
pe judicialísi-
mo,
y
aun
sospechoso
de
muchas
he egías,
sin:
emba go
de
e se
aplaudido
y
ecomendado
po
un
g ande
núme o
de
maes os,
y
leido
y
es u-
-diado
po
una
muchedumb e
acalo ada
de
dis-
cípulos;
po que
en
luga
de
causa nos
espan o
los
aplausos
que
dan
á
la
ob a
que
hemos
de
i upe a
,
nos
llena
de
compasion
el
e los
co -
Te
an
gozosos
como
inad e idos
en
pos
de
una
alsa
y
engañosa
guia,
que
los
conduce
al
p e-
cipicio.
Muchos
son
los
que
siguen
es e
camino
sin
ad e i
sus
pelig os,
iados
ciegamen e
en
las
oces
de
aquellos
que,
ó
po
malicia
ó
po
Amo
á
la
no edad,
se
le
ecomiendan,
y
al os
luces
pa a
ad e i
los
lazos
po
donde
cami-
nan.
O os,
y
és os
al
ez
no
son
pocos,
cono»
ciendo
es os
lazos
no
los
huyen,
po que
los
aman,
bien
hallados
en
la
senda
o cida
de
la
iniquidad.
Po
al
enemos
á
la
Teología
Lugdu-
2
18
]
mense,
ó
del
a zobispo
de
Leon,
que
es
la
que
nos
p oponemos
comba i ,
Los
que
pene ando
sus
máximas»,
y
el
in
á
que
se
di igen,
la
eco-
miendan
,
no
pod án
menos
de
da
4
nues o
a.
¡ o
el
o o
sec e o
de
su
conciencia,
cuando
la
-
con e zamos
de
Jansenismo,
y
solo
ex e io men-
e
p ocu a án
ocul a
ó
hace
menos
ho o oso
es e
mons uo,
que
amos
á
descub i ,
Al
e le
á
las
luces
de
la
e dad
y
del
desengaño
los
que
inad e idos
la
es udian,
se án
ambien
de
nues-
o
pa ece
,
y
ap o echa án
el
desengaño.
Po
lo
cual
ya
in e ic
ya
ex e io men e
se án
á
a-
o
de
es a
ob a
los
que
pa ece
nos
debe ian
em.
ba aza
el
emp ende la.
os
2.
Ni
somos
los
únicos
que
hemos
llegado
á
conoce
la
malicia
de
la
Teología
Lugdunense,
ni
nos
que emos
a ibui
la
glo ia
de
se
los
p i.
me os
en
descub i
á
es e
enemigo
ocul o
y
dis a.
zado.
Muchos
a ones
sensa os
mi an
con
dolo
la
es imación
que
se
hace
de
es a
ob a
pelig osa
y
la
con ianza
que
se
dispensa
á
quien
á
«culó
de
ilus a
la
ju en ud
,
solo
in en a
seduci la.
Acaso
eu e
és os
ha
sob esalido
el
Ca ed á ico
de
P ima
de
Teología
de
una
uni e sidad
del
eino,
que
bien
ins uido
en
las
a es
y
dis aces
del
Jansenismo,
pene ó
muy
á
ondo
los
de
es a
Teología;
y
Sin
emba go
que
sus
muchas
ocu=
paciones
y
queb an ada
salud
le
emba azaban
el.
oma
la
pluma
pa a
descub i las,
se
ió
p e
cisado
á
hace lo
en
Su
esc i o
di igido
al
Rec o
de
o a
uni e sidad,
pa a
a aja
el
uego
que
es a
ob a
iba
omen ando
en
ella.
Pe o
habién-
dola
abajado
muy
de
p isa
po
u gi
en onces
el
A
A
A
A
A
A
.
19:
el
emedio,
no
pudo
hace lo
con
el
ó den
y
cla.
idad
que
exige
un
mani ies o
desengano.
Ved,
pues,
lo
que
noso os,
que
nos
glo iamos
de
discípulos
de
an
sábio
y
san o
maes o,
in en-
amos
en
es e
esc i o;
á
sabe ,
acla a
,
o dena
y
aun
epiloga
las
obse aciones
que
nues o
ca ed á ico
hizo
sob e
la
Teología
Lugdunense,
pa a
que
sea
mas
comodo
y
con enien e
el
des-
engaño.
Así,
pues,
los
ma e iales
de
es a
ob a
se án
odos
suyos,
á
excepcion
de
algunos
po-:
cos
que
añadi emos
segun
lo
exigan
las
ci cuns-
ancias.
Es a
ob a
se
educi á
4
dos
pun os
p inci-
ales.
Pa
.
:
E
P ime o:
Que
no
es
ac eedo a
á
la
g ande
es i
mación
que
se
le
da
la
Teología
Lugdunense.
Segundo:
Que
en
ella
se
enseña
dis azado
el
Jansenismo.
20
|
PARTE
PRIMERA,
———
O
AR
ARTÍCULO
PRIMERO.
No
jus i ican
al
cu so
Eugdunense
las
ap obaciones
que
le
p eceden,
-3
“Al
p ime
paso
que
damos
pa a
p i a
á
la
Teología
Lugdunense
de
la
Cs imacion
que
injus amen e
se
ha
g angeado,
sald án
4
con-
adeci nos
en
el
juicio
de
los
que
se
pagan
mu-
cho
de
ex e io idades,
los
pa ece es
de
los
eo.
logos
y
censo
egio
que
la
ap ueban,
y
el
exá.
men
y
co ecciones
de
los
maes os
que
la
han
exáminado,
Tal
ez
con
odo
es e
apa a o
se
ha-
b á
p opues o
el
Lugdunense
pone
al
p ime
paso
al
que
quie a
i upe a le
en
la
p ecision
de
pasa
po
la
no a
de
a e ido
y
eme a io.
Pe o
la
e dad,
supe io
á
oda
au o idad
,
mani es.
a á
que
no
lo
somos
eu
clama
con a
quien
ha
sabido
gana
an as
ecomendaciones,
Si
no
p o.
bamos
lo
que
hemos
p opues o,
llue an
en
ho a
buena
sob e
noso os
dic é ios
y
baldones
po
nues o
a e imien o;
pe o
si
desempeñamos
eliz.
men e
nues a
emp esa,
en onces
debe á
cede
4
la
azon
la
mas
eminen e
au o idad,
Fue a
de
es o
las
ap obaciones
de
muchos
doc o es,
aun
de
la
So bona
(Poli .
sec.
P.
2,P.
2.)
dadas
á
a ias
ob as
de
Jansenis as,
¿han
impedido
á
és a
el
que
las
ep uebe,
y
á
la
Iglesia
el
que
las
ca gue
de
ana.
émas
:
No
examinamos
aho a
la
es imacion
que
po
sí
me ezcan
los
pe sonages
que
han
ap oba-
do
la
Teología
Lugdunense,
pues
es e
exámen
o
ds
21
Pudie a
se
odioso
y
pelig oso;
pe o
no
igho a-
Mos
las
i as
diligencias
que
en
odo
iempo
han
echo
los
Jansenis as
po
cub i
sus
e o es,
con
la
capa
de
au o izadas
ap obaciones
Digalo
si
Ro
la
Iglesia
de
U ech
an as
eces
excomulgada
po
la
Silla
Apos ólica,
con
las
inume ables
ca -
as:con
que
ha
inundado
el
o be
c is iano
epe-
idas
eces,
que iendo
opone
á
las
censu as
de
Roma
la
comunion
de
las
demas
iglesias,
que
en
¡ ano
ha
solici ado.
De
es a
indus ia
ha
podido
ambien
ale se
el
Lugdunense,
ó
pa a
da
es e
sal o
conduc o
al
Jansenismo,
si
cs
que
lo
ense-
a
,
así
como
los
Jansenis as
se
lo
quie en
p o-
-po ciona
con
la
p e endida
au o idad
de
san
Agus in,
6
po
concilia se
es imacion
y
hace
un
papel
espe able
en
la
epública
li e a ia,
que
es
el
pa ido
mejo
que
po
aho a
le
pode-
mos
concede ,
4.
Aun
pudie amos
añadi
,
(Poli .
sec.
P.
1,2
m.
3)
que
siendo
uno
de
los
p incipales
ca ac e es
del
Jansenismo
el
disimulo,
sus
dis aces
é
hipo-
e esía
le
concilia
la
es imacion
de
muchos
inad-
e idos
,
y
habiéndose
ex endido
po
odas
pa =
es
de
un
modo
que
causa
admi acion
,
noes
de
ex aña
que
halle
amigos
que
le
p o ejan.
Si
uno
ú
o o,
óámbas
á
dos
cosas
hab án
sucedido
con
la
ob a
del
Lugdunense,
se
e á
despues
cuando
Se
le
con enza
de
Jansenismo:
pues
po
aho a
a-
amos
solo
de
p oba
que
no
es
ob a
an
ap ecia.
*
Como
muchos
a olond ados
imaginan:
y
que
po
ella
no
ha
amanecido
una
nueya
luz
en
la
epública
de
las
le as.
22
|
j
SAR
TÍCULO.
MA
Son
insu icien es
las
azones
que
el
A zobispo
alega
Pa a
la
publicacion
de
su
cu so.
:
“5...
Sees ue za
mucho
el
A zobispo
de
Leon
en
el
manda o
Pas o al,
pág.
3
usque
ad
7,
con
que
á
mane a
de
P ólogo
ecomienda
su
nue o
cu so,
en
mul iplica
mo i os,
que
dice
le
han
p ecisado
,4
publica le.
Pe o
odos
es án
eludidos
con
solo
opone le
el
compendio
que
abajó
Ped o
Colle ,
en
el
que
los
jó enes
ienen
un
cu so
P opo cio-
nado,
de
es ilo
pu o,
y
ageno
de
las
su ilezas
pu-
aman e
escolás icas
;
en
él
encuen an
la
edi ia
¿cacion,
y
cuan o
han
de
menes e
pa a
su
pe a
« ec a
enseñanza,
El
A zobispo
de
Leon
no
podia
menos
de
ene
no icia
de
él
segun
la
e udicion
.
que
a ec a
,
y
po
la
g ande
es imacion
que
Co-
lo
se
ha
g angeado
en
F ancia
y
ue a
de
ella
y
con.
mucha
azon
,
po que
él
solo
ha
consegui.
do
el
in
quese
han
p opues o
un
sin
núme o
de
compendios.
Ni
puede
pone le
en
el
núme o
-
delos
casuis as
lapsos
,
pues
ue a
de
las
ma e ias
que
hacen
elacion
á
su
sis ema,
es
bien
cie o
que
ni
el
A zobispo,
ni
odos
los
de
su
pa ido
¿discu en
con
mayo
es echéz
ni
zelo
que
Colle .
1.6.
Es e
ademas,
aunque
lle a
opiniones
con.
a ias
á
las
que
se
sos ienen
en
el
cu so
Lugdn.
-
hense,
nada
calla
ela i o
á
ellas:
dice
lo
que
ha
en
a o
y
en
con a io,
es ue za
sus
p uebas;
“Pe o
no
p opone
con
menos
ue za
y
sencilléz
los
a gumen os
que
les
Opone.
Todo
es o
al a
al
Cu so
Lugdunense;
cuyo
silencio
en
muchas
ma-
e ias
,
p incipalmen e
en
las
ela i as
á
Janse=
s“.
«A
A
e
a
i
ATA
PRADA
l
c
a
A
Sn
TICA
AAA
AT
CTA
ca
cc
A
AS
AAA
A
iza
nio,
nosolo
p i a
á
la
ju en ud
,
cuya
ins uc-
cion
a ec a
busca ,
de
la
que
es
sumamen e
Necesa ia,
sino
que
le
hace
muy
sospechoso,
CO=
mo
despues
p oba emos
de
in en o
,
mani es an-
-
do
lo
insabsis en e
de
las
excusas
con
quein en-
an
jus i ica lo;
y
cuyos
odeos
y
a i icios
no
se
componen
bien
con
la
ingenuidad
y
sencilléz,
que
son
el
ca ác e
de
la
e dad.
7.
Al
e lexiona
és o,
de
que
es
p eciso
que:
de
con encido
cualquie a
que
sin
pasion
y
con
solas
medianas
luces
emp enda
el
co ejo
de
Co-
le
y
el
Lugdunense,
no
puede
menos
de
ma a-
illa se
de
e ,
que
sin
emba go
de
se
aquél
an
supe io
á
és e,
se
de ienda,
y
aplauda
con
an o
empeño
,
que iendo
sos ene
sus
doc inas
y
p opaga
su
es udio
con
un
alo
que
ya
lle.
ga
á
o ma
pa ido.
Es e
calo
en
unos
se á
so»
lamen e
un
e ec o
egula
del
amo
p opio
,
que
hace
que
se
sos enga
con
empeño
lo
que
una
ez
se
ha
ap endido
,
y
pone
mil
p e ex os
pa a
elu-
di
cualquie a
desengaño.
Pe o
en
o os
dá
mus
cho
que
ecela
de
que.en
el
Lugdunense
sos ie-
nen
las
máximas
de
un
pa ido
a . i o
,
en
que
es ando
muy
in e esados
,
les
hace
oma
an o
a do
su
de ensa
y
p opagacion.
ARTÍCULO
JUL
Las
a es
de
que
usa
el
Lugdunense
le
con encen
de
poca
since idad.
I
8.
Hemos
achado
de
poca
since idad
al
Lug.
dunense
,
y
no
que emos
se
nos
c ea
sob e
nues.
a
palab a,
ni
usamos
de
la
au o idad
y
sa is-
24
do
con
segu idad
lo
que
es
also
ó
dudoso,
Quien
lea
con
e lexion
y
sin
pasion
su
ob a,
no a á
muchos
a i icios,
de
los
cuales
no
necesi a
la
e dad
,
y
usa
pa a
dis aza se
la
hipoc esía.
Ad e i á,
sien a
á
obse a la
con
algun
ece-
lo
ó
p ecaucion,
po
cuya
al a
no
lo
han
no.
ado
muchos
que
le
leen
con
en e a
con ianza,
un
a e
en
p e eni
los
ánimos,
y
cap a
la
be-
ne olencia
de
los
lec o es.
A e
en
an jo;
pa
ocul-
amen e
lo
que
es
p eciso
que
se
le
eche
en
ca a.
A e
en
p e eni
la
salida
,
y
es a
al,
que
deje
a e gozado
al
que
quie a
con adeci le.
A e
en
deci
lo
cie o,
y
enlaza le
dies amen e
con
lo
incie o
Ó
also.
A e
en
insinua
lo
pelig oso,
con
al
habilidad
,
que
no
exci e
la
mas
Peque-
ña
sospecha.
A e
en
ab aza io
á
la
deshilada,
co.
mo
solemos
deci ,
y
en
con i ma lo
con
disimu.
lo
,
y
como
quien
nada
hace.
A e
en
deja
sali
das
á
sus
doc inas
,
pa a
que
el
lec o
bien
ina
encionado
se
las
conceda,
siendo
necesa io.
A -
e
En
pone
a mas
y
p ecauciones
sec e as,
que
hagan
á
dies o
y
sinies o,
segun
la
cualidad
y
disposiciones
de
los
lec o es.
A e
inalmen e
so.
b e
odas
las
a es
de
que
se
ale
en
el
silencio
que
obse a
en
no
nomb a
el
pa ido
que
sigue,
y
en
sos ene
sus
doc inas.
Es e
úl imo
po
sí
>
solo
le
hacen
muy
Sospechoso
de
Jansenismo,
Co.
mo
despues
se
mani es a á;
y
ambien
los
dos
an-
e io es
,
pues
segun
la
polí ica
sec e a
del
Janse=
másmo
uno
de
sus
medios,
y
es
el
sex o,
es
el
a a
de
di e so
modo
á
las
pe sonas
que
en-
gan
di e en es
disposiciones
de
espí i u,
acción
p opia
del
pa ido
que
sigue,
a i man.
|
|
:
.
25
9.
Pe o
no
a anzando
á
an o
po
aho a,
es
menes e
que
se
con iese
,
que
an a
mul i ud
de
a es
ac edi an
al
Lugdunense
de
poco
ingénuo.
Po que
á
quien
sos iene
la
e dad
,
bas an
las
luces
de
és a
pa a
pe suadi la,
y
solo
echa
ma-
no
de
los
medios
que
enseña
una
buena
lógica,
de
los
a i icios
de
la
e ó ica
,
y
de
la
dulzu a
de
la
elocuencia,
ARTÍCULO
1 .
La
poca
idelidad
del
Lugdunense
en
las
ci as
le
acha
de
poco
e dade o.
-10.
He
aquí
o a
p ueba
mas
con incen e
de
la
poca
since idad
,
y
aun
e dad
del
Lugdu-
nense
,
omada
de
las
ci as
que
hace
de
a ias
au o idades
con
ninguna
exac i ud
ni
idelidad.
Es a
al a
es
comun
á
o os
au o es,
á
quienes
no
po
ella
se
debe
acha
de
poco
ingénuo.
Pe o
como
el
Lugdunense
,
segun
sus
apasionados,
es
un
homb e
en
quien
no
cabe
malicia,
su
po-
ca
idelidad
en
las
ci as
le
hace
sospechoso.
11,
Que iendo
nega
en
Dios
la
olun ad
an eceden e
con
los
ines,
que
ano a emos
des-
pues,
ci a
en
la
pág.
108
á
Bañez;
pe o
no
ex-
plica,
que
és e
sos iene
p oblemá icamen e
las
dos
sen encias
sob e
es e
pun o
,
espondiendo
á
Unos
y
á
o os
a gumen os,
y
que
la
olun ad
que
niega
en
Dios,
siguiendo
la
sen encia
más
p obable,
es
aquella
que
se
en iende
con
el
nom.
b e
de
welcidad,
la
que
dice,
que
bas a
que
se
ponga
en
Dios
eminen e ,
Todo
es o
calla,
po .
que
á
él
solo
le
acomodaba
exclui
con
la
p e-
1
32
:
S
E
|
do
con
que
se
hace,
no
desap ueban
la
p i
mé a
sen encia
bien
en endida
:
No
p opo
o a
mejo
el
Lugdunense
5;
3
pues
po
qué
de
en
el
ánimo
del
Lec o
a ios
ecelos
de
ellas
¿Po
qué
la
desp ecia
con a
la
au o idad
de
sal
Agus in
y
san o
Tomás,
sino
pa a
deja
sin
Luí
á
sus
discípulos,
á
quienes
debia
ilus a
en
ul
pun o
an
delicado
*
Po que
la
azon
en
quí
se
unda
dicha
sen encia
no
alcance
á
explical
en e amen e
la
con accion
del
pecado,
no
bas a;
po que
lo
mismo
sucede
con
ella
en
los
demaí
mis e ios,
en
los
que
no
alcanza
á
mani es a lo$
cla amen e,
sino
á
decla a
su
cong uencia
,
y
da
azon
de
sus
e ec os.
slo
e
b
b
1
1
]
1
:
]
|
|
ARTÍCULO
VI
Se
examina
la
biblio eca
qe
p opone
el
Lugdunens
4
sus
discípulos.
A
Á
23.
La
biblio eca
que
el
Lugdunense
p opo*
ne
á
sus
discípulos
le
con ence
ambien
de
po
ca
ingenuidad
,
po
no
deci
de
conocida
y
es
inada
malicia.
P opone
en
ella
mas
de
ciel
ob as
,
cuyo
eneno
es
conocido,
y
así
en
Es-
paña
muchas
de
ellas
es án
en e amen e
condes.
nadas,
O as
achadas
,
y
o as
de enidas
has a
se
examinadas
con
diligencia.
Ya
se
eme
que
se
le
ha
de
acha
po
es a
biblio eca
5
y
p e i-!
niendo
la
salida
,
dice
en
la
no a
segunda
que
él
no
ap ueba
odo
lo
que
hay
en
los
esc i os
que
ci a,
siendo
algunos
de
he eges;
y
que
po :
an o
se
lean
con
cau ela.
Es o
se
compone
ma)
con
la
no a
p ime a
,
€n
la
que
dice,
que
su
bis
1
]
83
blio eca
es
selec a,
y
de
los
au o es
de
mas
nom-
b e,
Po que
si
las
máximas
que
muchos
Con ie,
nen
son
pelig osas,
ya
no
es
selec a
pa a
la
ins-
.
uccion
de
la
ju en ud,
que
puede
encon a
igual
enseñanza
en
o os
au o es,
que
nada
ie-
nen
de
sospechosos.
;
Pues
po
qué
no
p opone
á
és os,
y
no
solo
omi e,
sino
acha
á
los
de-
mas
pa a
que
no
se
lean
?
Véase
aquí
e i ica—
do
lo
que
an es
deciamos
,
que
algunos
con
po»
ca
since idad
edi ican
con
una
mano,
y
des u-
yen
con
o a,
Es o
sucede
con
la
no a
p ime a
y
segunda.
o
:
24.
Dice
que
la
biblio eca
la
p opone
pa a
que
usen
de
ella
los
ya
medianamen e
ins ui-
dos
en
la
eología.
Y
que
la
ins uccion
que
en
sus
cu sos
les
p opo ciona,
los
pond á
en
es a-
do
de
disce ni
lo
malo
y
lo
bueno
de
los
au o.
«es
que
p opone,
cuando
pa a
conoce
los
dis.
aces
de
muchos
es
necesa io
una
ins uccion
cumplida,
y
un
alen o
despejado.
¿No
se ia
mejo
que
de
cada
uno
en
pa icula
hicie a
su
c í ica,
diciendo
:
,
g .:
és e
es
he ege:
en
al
a ado
ap o echa
:
en
el
o o
debe
lee se
con
cau ela;
y
así
de
los
demas
espec i amen e?
Es-
o
ademas
de
aho a
mucho
iempo
á
la
ju en-
ud
,
excusándola
el
abajo
de
lee
lo
que
des.
Pues
ha
de
desap oba ,
la
des iaba
del
pelig o
de
que
en ando
á
lee
las
ob as
pelig osas
sin
la
Compe en e
ins uccion
,
po
su
inna a
cu io.
sidad,
quedase
ya
seducida
en
la
p ueba
que
debe
hace
pa a
segui
ó
desecha ,
25:
-
Ommi imos
la
e lexion
que
pudie amos
«hace
sob e
que
no
desecha án
muchas
ob as
pe-
y
:
34
lig osas
los
jó enes
que
hubie en
quedado
im
buidos
del
cu so
Lugdunense,
po
halla las
muy!
con o mes
con
los
p incipios
de
és e.
El
a ianza
és os
con
la
lec u a
de
aquéllas
es
lo
que
in en.
a
el
A zobispo,
y
que
las
semillas
que
espa ce.
en
los
ánimos
de
los
jó enes
en
su
cu so,
c ez=
can
y
a aiguen
con
el
es udio
de
la
biblio eca,
“Es o
quie e,
y
no
la
e dade a
ins uccion
d
la
ju en ud.
ARTÍQULO:
Vii...
C í ica
del
Lugdunense
po
las
ediciones
de
que
se
ale.
.y:
pic
RDA
26.
Semejan es
á
la
biblio eca
son
a ias
edi
ciones
de
au o es
sanos
que
ci a
en
el
cue po
de.
la
ob a.
Es
pa e
de
la
e udicion
del
dia
el
ci a
las
ediciones
de
los
au o es.
No
se
puede
Dega
que
es o
es
ú il,
y
algunas
eces
necesa io
,
co-
mo
cuándo
en
las
úl imas
se
ha
a iado
el
ó den:
de
los
a ados
ó
olúmenes.
Pe o
ambien
es
cie o
que
las
nue as
ediciones,
p incipalmen e.
de
san os
Pad es
son
un
lazo
pelig oso
pa a
sem-
b a se
en
ellas
las
he egías
con
an o
mas
disi..
mulo,
cuan o
p ocu an
cub i se
con
la
capa
de
su
au o idad.
Es o
sucede
unas
eces
iciando
|
el
ex o
de
los
san os:
Pad es
,
con
p e ex o
de
muchas
aducciones.
(Poli“sec.
p.
2:
pe
3.
)
Así
lo
hicié on'los
Jansenis as
en la
aduccion
de
unos
Í
se mones
de
san
Be na do
á
la
"lengua
ancesa,
!
imp esos
en
1663.
En
eb
se imon
20
dice
el
San o
hablando
de
saw
Ped o:
E a
bene
ins uc us
,
sed.
pa um
adju us.
Y
los
Jansenis as
aduje on:
No.
Í
j
E
E
'
35
le
al aba
conocimien o;
pe o
le
al aban
soco os,
Es as
úl imas
palab as
a ibuyen
á
san
Be na do
una
de
las
cinco
p oposiciones
condenadas.
En
el
se mon
30
hacen
ambien
deci
al
mismo
san-
o
Pad e:
Que
el
mandamien o
de
ca idad.
in
ac u
es
imposible
de
cumpli se
,
in i iendo
en
la
a-
duccion
las
palab as
del
o iginal,
27,
Es e
a i icio
de
inje i
he egías
en
las
nue as
ediciones
de
los
au o es
sanos
,
se
hace
mas
comunmen e
en
las
no as,
adiciones
,
sinop-
sis
,
agmen os
,
apendices
y
dise aciones
o =
madas
sob e
los
o iginales.
En
p ueba
de
es o
éase
la
con esion
del
sec e a io
de
Quesnel
A -
naldo
José
de
B igo
de
la
causa
Quesneliana
pág.
435,
donde
ci a
á
san
Agus in
,san
Ba.
silio,
san
Amb osio
y
san
Leon,
y
cons a á
la
echa
de
es os
a i icios.
En
los
se mones
de
san
Leon
imp esos
en
Venecia
en
1748,
en
la
sinopsis
del
se mon
19,
pág.
7
se
dice;
Omnia
P ecep a
con ine
cha i as,
qua
homo
d
bes ia
disce
ai u .
En
la
del
se mon
30,
pág.
14
se
hallan
es as
palab as
;
Pe um
e
Paulum
Pe o
consocia.
um
,
duo
p ecla a
di ini
seminis
esse
ge mina
:::
in
Pe o
e
Paulo
an
aliquid
di e sum?
He
aquí
Que
en
el
esúmen
de
los
se mones
de
san
Leon
Se
le
a ibuyen
dos
he egías
:
pues
si
sola
la
ca-
idad
nos
dis ingue
de
los
b u os;
¿qué
le
que.
da
al
que
de
ella
ca ece
mas
que
cupidi as
Ó
con.
cuPiscencia
b u al?
Si
la
au o idad
de
san
Pa-
blo
ué
en e amen e
igual
á
la
de
san
Ped o,
ya
enemos
Apoyado
con
san
Leon
el
deli io
de
Ba .
cos
de
duplici
capi e,
y
los
demas
que
le
son
con.
siguien es.
En
la
edicion
de
san
Agus in
ama
s
36
¡
bien
de
Venecia,
y
del
mismo
año
ha
habido
a ».
e
y
a e imien o
pa a
in oduci
una
sinopsis
de
A naldo
llena
de
eneno.
Aun
pudie an
aña.
di se
o os
ejempla es
;
pe o
bas an
los
dichos
pa a
mani es a
que
las
ediciones
nue as
son
ca
pa
de
muchos
ye os.
28.
¿Y
no
son
a ias
de
es as
iciadas
de
las
que
se
ale
el
A zobispo
en
su
Teología?
¿Es
es-
o
des ia
á
la
ju en ud
de
los
opiezos?
No;
es.
sí
po
el
con a io
poné selos
disimulados
pa a
que
se
asegu e
mejo
la
caída.
A
es e
in
no
si.
gue
el
umbo
que
o os
au o es
(Masdeu
en
su
ob a
,
Pique
en
su
iloso ía
)
,
dando
azon
all
p incipio
de
su
cu so
de
las
ediciones
de
que:
usa á;
po que
habia
el
pelig o
de
que
se
lla=
mase
la
a encion
,
iendo
como
en
un
pun o
de
is a
an os
au o es
sospechosos,
y
o os
mode -
nos
y
pos e io es
al
o ígen
de
los
e o es
de
los
Jansenis as.
E a
mas
disimulado
el
lazo
,
ci án=
dolas
en
el
cue po
de
la
ob a
pa a
que
no
ue»
sen
conocidas
las
ediciones
sospechosas
á
uel a.
de
o as
sanas.
|
37
PARTE
SEGUNDA.
Se
con ence
de
Jansenis a
al
A zobispo
de
Leon
en
su
Cu so
de
Teología.
——_—_—
NI
INTRODUCCION.
1.
Y,
queda
insinuado
en
la
p ime a
pa -
eel
in,
cuya
demos acion
emp endemos
en
es-
a
segunda.
Al
lee
los
apasionados
del
Lugdu-
nense
las
insinuaciones
que
no
hemos
podido
me-
nos
de
hace
has a
aquí
de
las
sospechas
que
dá
de
Jansenismo,
se
i i a án
con a
noso os,
ca-
lumniándonos
de
mo dáces
y
mal
in encionados.
Hab emos
de
su i
con
paciencia
sus
dic é ios
con
la
espe anza
de
qué
llega án
á
desengaña se
de
que
no
lo
somos,
po
el
conjun o
de
a gu-
men os
que
se
án
á
hace .
En
ho a
buena
que
algunos
po
sí
solos
no
con enzan
nues o
in-
en o
po
las
salidas
y
espues as
que
pod án
oponé seles
¿
pe o
el
conjun o
de
odos
no
po-
d á
menos
de
o ma
demos acion
que
con en-
za
á
quien
es é
con
deseo
de
desengaña se
,
de
que
el
Lugdunense
es
un
ino
Jansenis a
,
an o
mas
emible
,
cuan o
mas
disimulado.
2,
Cualquie a
que
es é
medianamen e
e sa.
do
en
la
his o ia
del
Jansenismo
sabe
muy
bien
Que
uno
de
sus
p incipales
a i icios
es
la
hipo.
C es a
y
disimulo:
con
lo
que
han
conseguido,
y
consiguen
po
nues a
desg acia
hace
á
la
Igle.
si2
Una
gue a
an o
mas
a al,
cuan o
es
mas
pelig oso
el
amigo
also
que
el
enemigo
mani-
38
S
ies o.
Co :
es a
máxima,
siendo
lo
sus ancial
de
Jansenismo
el
Cal inismo
,
le
han
qui ado
las
p oposiciones
que
4
p ime a
is a
ho o izan
á
los
Ca ólicos
,
siguiendo
y
enseñando
con
disi.
mulo
aquellas
que
apa en an
menos
no edad,
y.
son,
pa a
deci lo
así,
menos
pe cep ibles
al
ul.
go
de
los
C is ianos.
Con
el
mismo
in
de
pe -
manece
ocul os,
se
empeñan
en
man ene se
en.
la
comunion
de
la
Iglesia,
po
mas
que
és a
los
decla e
po
excomulgados,
cismá icos
y
he e=
ges.
¿
Quién
al
lee
la
his o ia
e dade a
de
la
Iglesia
de
U ech
no
se
pasma
al
e
la
obs ina=
cion,
que
así
debe
llama se
,
de
aquellos
mal a-,
dos
obispos
y
p esbí e os
en
que e
es a
unidos
4
la
Iglesia
Romana
,
cuando
és a
no
los
econo-
ce,
y
los
desecha
de:sí
con
inume ables
censu as?
Siguiendo
adelan e
con
el
disimulo
quie en:cu-
b i
sus
máximas
pelig osas
con
la
capa
de
la
au o idad
de
san
Agus in;
no
las
decla an
abie .
1amen e
4
gen e
sospechosa
,
sino
con
e minos
oscu os,
y
po
explica nos
así,
de
dos
ca as
pa a
a ene se
á
aquella
que
les
acomode,
segun
el
e ec o
que
ob en
en
los
oyen es
ó
lec o es
las
ime as
insinuaciones:
las
an
insinuando
con
mucha
cau ela
pa a
i sa ayendo
la
cu iosidad
de
los
amigos
de
no edades,
é
i los
empeñando
poco
á
poco
en
Su
pa ido:
y
las
g adúan
de
im.
po an ísimas
pa a
e o ma
la
doc ina
elajada
de
la
Iglesia,
como
ellos
se
explican,
glo iándose
delos
mas
celosos
e o mado es.
De
es os
y
o os
medios
se: alen
los
Jansenis as
pa a
que
cunda
SA
eneno
sin
no a se,
como
mas
la gamen e
pue-
de
e se
en
la
polí ica
sec e a
del
Jansenismo
en o-
AAA
|
39
da
la
p ime a
pa e,
y
p incipalmen e
en
los
es
p ime os
medios.
3.
Noes
muy
ácil,
á
la
e dad
pene a
unos
dis aces
an
disimulados;
y
he
aquí
l2
Causa
de
que
el
Lugdunense,
que
es
uno
de
los
Jansenis as
mas
expe os
en
és os
a i icios
,
nO
sea
conocido.
Y
como
á
ellos
añade
la
e udicion
que
a ec a,
el
espí i u
de
no edad
que
inspi a,
y
la
elocuencia
con
que
sab oséa
á
los
lec o és,
ha
log ado
la
es imacion
que
se
le
ibu a
,
sin
emba go
de
se
un
e ible
enemigo
de
la
sa-
na
doc ina
y
de
la
Iglesia,
Con
es os
encan os
ha
conseguido
iun a
de
los
que
incau os
se
han
en egado
á
su
lec u a
sin
el
meno
ecelo,
al
modo
que
el
hipóc i a
seduce
al
pueblo
que
solo
a iende
á
sus
ex e io idades
uidosas
,
no
examinando
,
sino
suponiendo
el
ondo
e da-
de o
de
su
i ud,
4.
No
podemos
nega
al
Lugdunense
la
que
él
epu a á
glo ia,
y
noso os
debemos
apelli.
da
la
mas
in elíz
desg acia,
de
habe
consegui-
do
odo
el
in
que;se
p opuso.
en
la.
publicacion
de
su
Teología
,
que
ué
no
ins ui
,
sino
se-
duci
á
la
ju en ud.
No
han
dejado
los
Janse-
nis as
pied a
po
mo e
pa a
lle a
adelan e
sus
mal ados
in en os
,
y
ex ende los
en
oda
clase
de
pe sonas.
Han
p ocu ado
seduci
á
los
pue-
blos
con
ca ecismos
,
4
las
muge es
con
esc i os
Te es
,
sa í icos
y
b illan es;
4
los
piadosos
con
ib os
de
de ocion
,
y
á
los
que
emp enden
Ta
Cá e a
de
las
le as
con
esc i os
p opo ciona.
os
4
Su
p o esion.
Pa a
engaña
á
és os
esc i.
bió
Jansenio
su
Augus inus
,
y
el
abad
de
san
|
)
|
40
OS
;
Ci an
,
Juan
de
Ve ge ,
su
Teología
amilia
Pe o
ni
uno
n1
o o
e an
á
p opósi o
pa a
sedus,
ci
á
la
Ju en ud
es udiosa
,
po que
aquél
po :
ab aza
solamen e
lo
ocan e
á
la
g acia,
y
és a
po
su
demasiada
b e edad,
no
e an
cu sos
p o=
po cionados
pa a
que
en
ella
se
es udiase
la
Teo-
lcgía
,
segun
el
es ilo
de
las
escuelas.
Pues
ed
que
pa a
emedia
es a
al a
compone
ó
publica
el
A zobispo
de
Leon
con
an
elíz
,
ó
mas
bien
in elíz
suceso,
su
cu so
de
Teología,
que
en
a.
ias
uni e sidades
y
colegios
llega
po
los
manes
jos
de
la
sec a
á
se
subs i uido
á
la
ene able
Suma
de
san o
Tomás
,
ó
á
los
cu sos
de
sus
sá=
bios
comen ado es.
Llo en
los
sábios
y
piadosos
es a
desg acia
mien as
noso os
nos
es o zamos
y
con ibuimos,
en
la
pa e
que
podemos,
á
p o-
cu a
emedia la
,
mani es ando
que
el
Lugdu-
nense
es
un
e inado
Jansenis a,
que,como
al
siemb a
con
disimulo
en
los
ánimos
de
los
jó e-
nes
las
semillas
del
Jansenismo,
ARTICULO
PRIMERO.
Las
alabanzas
que
Ped o
Tambu ini
dá
4
1a
Teolo.
gía
Lugdunense,
la
hace
sospechosa
de
Jansenismo.
5.
La
es imacion
que
los
Jansenis as
han
p o-
cu ado
gana se,
ha
sido
uno
de
los
medios
de
que
se
han
alido
pa a
ex ende
sus
doc inas.
(Pol,
sec.
p,
2.
m.)
Ya
insinuamos
algo
de
es o
en
el
nú-
me o
7
de
la
p ime a
pa e,
Pa a
consegui
aque-
Ma
se
alaban
unos
á
O os
mú uamen e
con
unos
elogios
an
desmedidos,
que
dan
bien
á
en ende
que
son
apasionados:
y
emp enden
del
mismo
E]
¿
,
41
modo
su
de ensa
,
como
lo
ac edi an
un
sin
nú-
e o
de
apologías
,
muchas
de
ellas
con
nom-
es
Supues os
y
de
pe sonages
espe ables.
De
Es e
p incipio
que emos
in e i
que
las
alaban-
245
que
Ped o
Tambu ini
dá
en
sus
P elecciones
la
Teología
Lugdunense
es
un
ehemen e
iñ-
dicio
de
se
es a
ob a
Janseniana.
6.
C eemos
que
no
hab á
quien
ponga
en
duda
que
Tambu ini
es
uno
de
los
mas
obs ina-
dos
Jansenis as.
El
ué
como
el
alma
sec e a
del
concilio
de
Pis oya
,
que
con
an a
des e giien-
Za
quiso
apoya
el
Jansenismo
con
sus
dec e os:
él
el
que
eno ó
allí
es as
u bulencias,
y
dese
pues
eu
Roma
:
él
el
que
no
pudiendo
obse a
po
su
genio
ogoso
y
a ojado
el
disimulo
que
ca ac e iza
al
Jansenismo
,
le
enseña
con
an a
des e giienza
en
sus
ob as.
Aho a
bien,
¿qué
Juicio
pod emos
o ma
de
las
alabanzas
con
que
ensalza
al
Lugdunense,
asegu ando
que
su
cu so
es
el
mejo
que
se
ha
esc i o,
y
el
que
conduce
con
segu idad
al
conocimien o
de
mu=
chas
e dades
y
dogmas
oscu ecidos
po
las
ca-
lamidades
de
los
iempos
(1)?
Algun
in e és
obliga
á
Tambu ini
á
empeña se
así
en
las
ala-
banzas
del
Lugdunense.
No
le
ensalza ia
de
es-
e
modo
si
le
ue a
con a io
,
como
lo
debe
se
Cualquie a
ca ólico
á
los
Jansenis as.
No
le
e.
1
(1)
¿Qué
di e encia
hay
en e
es as
palab as
Y
la
p ime-
"e
D oPosicion
condenada
en
la
Bula
4uc o em
dei,
á
sabe :
»
<le
eM
es os
úíl imos
siglos
se
ha
espa cido
un
gene al
»»
OSCUTCCIMi-n o
sob e
las
e dades
de
mas
g a e
momen o
9»
QUE
Pe enecen
4
la
Religion,
y
son
la
base
de
la
é
y
de
la
mo al
de
la
:
7)
A?
a
doc ina
de
Jesuc is o
?**
ninguna
:
pues
censu a
es
de
He é ica,
%
:
pues
su
48
hemos
de
eni
á
pa a
al
o o
ex emo,
á
sabe :
que
la
his o ia
del
Jansenismo
con
sus
p oposis
ciones,
sus
condenaciones
y
a i icios
pa a
elu»
di las,
no
conducen
á
la
ins uccion
de
la
juyen.
ud.
Si
el
Lugdunense
y
sus
ado ado es
ab azan
es e
€x emo,
y
se
dan
po
sa is echos
Con
que
le
ab aza emos:
3que emos
es imonio
mas
au=
én ico
de
su
Jansenismo
?
;Necesi a émos
de
hace
nue os
a gumen os
pa a
con ence le
de
seguido
de.es a
he egía
,
que
es
lo
que
en
es-
as
obse aciones
In en amos
?
147.
Bien
no o io
es
que
los
Jansenis as
que
an es
de
la
condenacion
de
las
cinco
p oposicio.
nes
las
seguian
y
enseñaban
en
nomb e
de
su
Maes o
;
luego
que
las
condenó
la
Silla
Apos-
ólica
como
de
Jansenio
,
se
empeña on
en
a i -
ma
que
no
lo
e an,
y
que
no
se
con enian
en
su
_Augus inus
:
decla ó
solemnemen e
la
San a
Sede
lo
con a io,
y
hallándose
a ajados
los
Jansenis.
as
se
alie on
del
ecu so
que
decia;
que
el
sen.
ido
de
las
cinco
p oposiciones
condenadas
no
e a
el
que
enian
en
el
lib o
de
Jansenio.
Fun=
dados
y
obs inados
en
es os
p incipios,
á
pesa
de
las
con a ias
decla aciones
de
la
Silla
Apos-
ólica,
dicen
que
el
Jansenismo
es
una
ábula,
que
es
in encion
de
los
Molinis as
que
han
se»
ducido
á
la
Cu ia
Romana»,
que
condenándolo
los
Sumos
Pon í ices
han
azo ado
al
ai e
y
O os
dic é ios
semejan es.
¿3
Pues
no
dice.o o
an o
quien
a i ma
que
la
his o ia
del
Jansenismo
no
conduce
á
la
ins uccion
de
la
ju en ud
?
Po que
sila
enseñanza
que
p opo ciona
la
Teología
á
los
Jó enes
es
de
las
e dades
e eladas
,
y
odo
lo
49
conce nien e
á
ellas
,
y
aquella
puede
se
cum-
plida
sin
ene
no icia
del
Jansenismo
,
se
in ie-
e
con
e idencia
que
és e
no
iene
elacion
algu-
na
con
las
e dades
sag adas;
que
la
Iglesia,
á
quien
oca
decla a
y
p opone
és as
,
ha
hecho
muy
mal
en
a a
an
mal
á
Jansenio
en
su
4u-
gus inus,
PO
nO
se
necesa io
és o
pa a
sos ene
aquéllas,
y
O as
consecuencias
semejan es.
Vol-
iendo
pues
al
p incipio:,
epe imos
que
el
si-
lencio
de
la
Teología
del
Lugdunense
sob e
Jan-
senio
la
con ence
ó
de
Janseniana
ó
de
incom-
ple a
,
y
al a
en
un
pua o
esencialísimo.
ARTÍCULO
1V.
Exáminagse
á
o as
luces
el
silencio
del
Lugdunense
sob e
Jansenio,
y
la
condenacion
de
sus
p oposicio-
nes
5
eludiendo
una
espues a
con
que
in en a án
jus i ica
lo.
18.
Los
que,
po
deci lo
así,
idola an
en
el
Lugdunense,
in en a án
jus i ica
su
silencio
sob e
Jansenio,
buscando
un
medio
con
que
elu-
di
el
diléma
o mado
en
el
a ículo
an eceden e:
Yá
se
lo
insinúa
su
maes o
en
el
p ólogo
pág.
8,
cuando
p e iniendo
que
se
le
habia
de
echa
en
Ca a
que
omi ia
a ias
cosas
que
se
hallan
en
O os
cu sos
de
Teología
p opo cionados
am.
bien
á
la
ju en ud,
dice:
Ez
sole
ques iones
e-
scc e
sun ,
que
nullam
,
el
emo issimam
haben
cum
e ela ione
cogna ionem
,
que
men em
nan
Cua
ios a e
pasce en ;
que
es e
expe ien ia
in lamandis
po ius
quam
illus andis
animis
idonee
sun ,
nec
p oinde
sine
pe iculo
en ila i
di
T es
cosas
'
MU
|
con iene
es a
salida
ó
espues a
,
p e enida
con
as ucia
po
el
Lugdunense.
Si
él
y
sus
discípu—
los
colocan
la
his o ia
y
condenacion
de
Janse.
nio
en
la
clase
de
las
dos
p ime as
cues iones,
no
huyen,
sino
que
uel en
á
cae
en
el
ex ez
mo
dE
a gumen o
del
a ículo
an e io .
La
sa-
lida
de
ella
han
de
con esa ,
que
el
Lugdunense
no
hablando
de
Jansenio,
p i a
á
la
ju en ud
de
unas
no icias
que
le
son
muy
necesa ias;
pe o
que
es a
al a
puede
jus i ica se
po
habe se
co-
me ido
con
la
p e encion
de
e i a
el
pelig o
de
que
los
jó enes
se
acalo asen
al
lee
aquella
his o ia
y
la
condenación
de
sus
p oposiciones,
¡Bella
salida!
Examinémosla
despacio,
pa a
hace
pa en e
al
mundo
la
hipoc esía
de
es os
mal ados.
49.
En
p ime
luga
dice
el
Lugdunense
que
en e
o as
ha
omi ido
ambien
las
cues io=
nes,
que
mas
que
pa a
ilus a
si en
pa a
aca-
lo a .
P egun o:
¿y
son
de
es a
clase
las
cues.
iones
sob e
Jansenio
y
sus
p oposiciones?
;Si -
en
solo
pa a
acalo a
los
ánimos
y
no
pa a
ins ui
á
los
en endimien os
de
lo
que
deben
sa-
be ?
En
al
caso
eincidi emos
en
el
ex emo
de
que
no
pe enecen
á
las
e dades
e eladas.
Lue-
go
la
salida
del
Lugdunense
en
oda
su
Cx en-
sion no
comp ende
á
las
cues iones
de
Jansenio;
y
así
se
ha
de
limi a
á
deci
que
aunque
la
no-
icia
de
es as
es
impo an ísima
,
se
ha
omi ido
po
el
amo
á
la
paz.
¡Ah
hipoc i as
an o
mas
apaces
cuan o
apa eceis
mas
mansos
!
20.
Cuando
no
pueden
e i a se
dos
pelig os,
ues
es á
en
la
e ce a
pa e:
y
aliéndose.
$1
el
meno
debe
sac i ica se
al
mayo
segun
odas
las
leyes
de
la
ca idad
y
de
la
p udencia.
Con-
cedamos
po
aho a
que
en
las
cues iones
sob e
las
p oposiciones
de
ansenio
haya
dos
pelig os,
el
de
acalo a
los
ánimos,
si
se
habla
de
ellas,
y
el
de
p i a
á
la
ju en ud
de
unas
no icias
esen-
cialísimas,
Si
se
omi e
su
his o ia.
Aho a
bien,
¿cuál
de
es os
dos
pelig os
es
el
mayo ?
En
p i-
me
luga ,
en
el
acalo amien o
ó
no
hay
peli-
g o
Ó
noes
necesa io,
es o
es,
que
deba
segui =
se
necesa iamen e
de
la
elacion
de
la
his o ia
de
Jansenio.
No
hay
pelig o
en
el
acalo amien-
o,
siemp e
que
és e
quede
den o
de
los
é mi-
nos
de
un
zelo
disc e o,
de
que
es
menes e
se
e ís a
cualquie a,
al
e
la
obs inacion
de
los
Jansenis as
con a
las
solemnes
y
epe idas
con-
denaciones
de
la
Iglesia:
an es
es e
acalo amiena
o
conduci á
mucho
pa a
pe segui
de
odos
modos
á
es os
enemigos
endu ecidos,
hui
de
ellos,
abomina los,
examina
sus
as ucias
y
descub i las.
Pe o
demos
que
el
zelo
aspase
los
lími es
de
la
disc ecion,
y
ompa
los
ínculos
de
la
ca idad
con
ódios
y
dic é ios.
En
p ime
lu-
ga ,
es o
no
se á
e ec o
egula
y
necesa io
de
las
no icias
que
un
cu so
de
Teología
dé
á
la
ju en-
ud
sob e
la
his o ia
de
Jansenio,
sino
un
e ec-
o
del
calo
no
mode ado
de
la
ju en ud;
á
cuyo
€X emo
ampoco
llega á
sino
cuando
encuen e
enemigos
obsiinados
que
quie an
con adeci le
en
lo
que
debe
sos ene
con
odas
sus
ue zas,
siendo
en
al
caso
la
culpa
p incipalmen e
de
aquel
que
le
haga
impacien a
con
su
du eza
y
obs inación.
En
segundo
luga ,
las
consecuen.
52
|
cias
del
acalo amien o
an
emido,
aunque
muy
casual,
se án
algunas
al as
de
ca idad.
-
21.
Aho a
bien,
cuál
pelig o
se á
mayo ,
¿el
ue
po
acalo amien o
un
jó en
diga
algunos
dic é ios
á
un
Jansenis a,
y
que
ex ienda
el
ódio,
que
no
debe
ene ,
á
sus
e o es
has a
su
sóna,
y
que aspase
los
lími es
de
la
mode a-
cion
C is iana,
po
sabe
la
his o ia
de
Jansenio:
óel
que
po
igno a la
opieze
en
sus
e o es
sin
conoce los,
los
ab ace
sin
ad e i los,
y
luego
que
los
conozca
el
amo
p op io
le
empe-
ñie
en
sos ene los?
Bien
cla o
es
que
es e
pelig o
sob epuja
con
muchosincon enien es
al
p ime o,
;
Pues
cuál
es
la
p udencia
del
Lugdunense
en
e i a
és e
á
cos a
de
aquél?
¿En
que e
mas
que
sus
discípulos
po
al a
de
luces
opiezen,
cai-
ganen
e o es
y
he egías,
y
pie dan
su
é,
su
espe anza
y
su
ca idad,
que
el
que
se
acalo en,
y
come an
algunas
al as
con a
es a
úl ima
i .
ud
?
¿Po
qué
no
ha
imi ado
el
Lugdunense
la
p udencia
de
la
san a
Iglesia,
que
sin
emba go
de
e
el
acalo amien o
y
empeño
de
los
pa ida-
iosen
de ende
á
Jansenio
y
sus
p oposiciones,
no
ha
disimulado
con
silencio,
sino
mani es ado
con
epe idos
dec e os
el
e o
pa a
que
se
co-
nozca
y
abomine?
Es a
conduc a
debie a
habe
obse ado,
mani es ando
con
odas
sus
señas
al
Jansenismo;
y
el
no
hace lo
así
es
p ueba
de
po.
ca
p udencia,
ó
lo
que
es
mas
segu o,
de
e ina.
da
malicia.
Sí,
po que
no
calla
la
his o ia
del
ansenismo
con
el
in
que
p e ex a
de
e i a
el
acalo amien o,
sino
con
el
pe e so
de
no
mani-
es a
el
mons uoso
ídolo
que
ado a,
y
al
que
TE
quie e
a iciona
la
ju en ud.
Véase
es o
con
claz
idad
pa a
que
no
se
enga
po
juicio
eme a io,
ARTÍCULO
y.
Se
mani ies a
la
con adiccion
del
Lugdunense
en
su
silencion.
sob e
Jansenio,
co ejado
con
la
que
p ac ia
ca
en
o os
pun os
y
lo
que
enseña;
y
se
con ence
su
malicia.
22
Si
pa eció
al
Lugdunense
un
pelig o
que
debia
e i a
á
oda
cos a
el
acalo amien o
y
u baciones
que
podian
esul a
de
desc ibi
la
his o ia
de
Jansenio,
y
habla
de
la
condenacion
de
sus
p oposiciones,
3
po
qué
no
le
gobe nó
el
mismo
p incipio
pa a
calla
sob e
Lu e o
y
Cal.
ino,
que
ambien
ienen
an os
apasionados?
¿Cómo
no
obse ó
la
misma
conduc a
del
silen.
cio-en
el
mis e io
de
la
inmaculada
Concepcion,
que
an
di ididas
y
acalo adas
ha
enido
á
las
.
escuelas
de
San o
Tomás
y
Esco o?
¿Cómo
no
caz
lla,
sino
po
el
con a io
se
ensang ien a
con a
los
Cong uis as
y
Molinis as,
sin
pe de
ocasion
de
llena los
de
op obios
?.
Es a
desigualdad
ma=
ni ies a
bien
la
pasion
del
Lugdunense
hácia
el
Jansenismo
,
y
con a
las
sen encias
que
le
con-
adicen.
Y
p incipalmen e
si
se
obse a
la
des.
igualdad
de
las
ma e ias
en
que
habla
sin
eme
el
acalo amien o
,
y
en
que
calla
po
ecela le
como
dice:
pues
la
Concepcion
no
es
e dad
de
é
de inida
po
la
Iglesia,
ni
las
sen encias
que
con adicen
los
Cong uis as
y
Molinis as;
pe o
sí
lo
son
las
con a ias
á
las
p oposiciones
de
Jansenio.
Añadamos
á
es as
con adicciones
p ac«
54
icas
del
Lugdunense,
la
que
hay
en e
su
silen-
cio
sob e
Jansenio
y
su
misma
doc ina.
23
Haciendo
dis incion
en
la
pig.
10
del
manda o
de
dos
clases
de
e dades,
unas
e ela.
das
y
de inidas,
y
o as
e eladas
pe o
no
de.
inidas,
de
la
cual
habla emos
despues,
dice
de
es as
Úl imas
:
Qui
eas
elici e
no un .....
¡llas
mas
jo i
s udio
de endan
necesse
es ,
quo
ehemen ius
impugnan u .
Si
el
Lugdunense
es á
an
léjos
en
es as
palab as
de
e i a
el
calo
de
la
dispu a,
que
án es
po
el
con a io
le
pe suade
y
le
en-
ciende
aun
en
aquellas
e dades
que
no
es án
de inidas,
¿cómo
eme
an o
al
acalo amien o
que
puede
o igina se
de
habla
de
las
p oposiciones
de
Jansenio,
cuya
condenacion
es á
an as
e-=
ces
y
an
solemnemen e
de inida
po
la
Iglesia
?
Con esemos,
pues,
que
el
acalo amien o
es
un
p e ex o
idículo
con
que
se
cub e
el
Lugdunen-
se
pa a
no
habla
de
Jansenio,
del
que
no
se
ale
en
o as
ocasiones
mas
opo unas,
y
sí
en
és a
,
po que
así
le
acomoda
pa a
sus
in en os.
24
¿Y
cuáles
son
és os?
no
solo
el
no
des=,
ia ,
sino
me e
á
sus
discípulos
en
medio
de
los
e o es
del
Jansenismo.
Así
lo
hace
no
hablando
de
es a
he egía,
pa a
que
sus
discípulos,
que
en
su
ob a
juzgan
habe
adqui ido
odas
las
no-
icias
con enien es
ace ca
de
las
e dades
e e.
ladas,
cuando
lean
o os
en
que
se
a a
de
la
his o ia
e dade a
del
Jansenismo
y
de
la
con
enacion
de
las
cinco
p oposiciones,
las
eciban
con
sospecha,
y
susc iban
á
o as
en
que
se
a a
Ansenismo
como
una
ábula
ó
an asma
que
2
asus ado
á
la
Cu ia
Romana;
no
dando
á
la
|
5.
ju en ud
luces
pa a
que
conózca
es a
he egía,
y
emi iéndola
po
su
biblio eca
y
o as
Ci as
á
los
au o es
que
la
enseñan;
no
descub iendo
el
mons uo
pa a
no
espan a ,
y
sol ando
algunos
sil os
de
él
pa a
i
acos umb ando
á
ellos
los
0i-
dos
de
los
jó enes;
semb ando
las
sen encias
que
.
mas
se
ace can
al
Jansenismo,
pa a
que
a i-
mándose
á
él
poco
á
poco
los
incau os,
nO
se
es-
pan en
po
la
no edad
;
empeñando
á
la
ju en-
ud
en
algunas
máximas
pelig osas,
pa a
que
acalo ados
luego
pa a
sos ene las
a ancen
has-
a
el
ex emo
del
Jansenismo.
De
es e
modo
in-
. en a
el
Lugdunense
que
el
e o
aya
cundien-
do
en
las
inieblas;
y
desde
do
«ocul o
i a
sus
sae as
pa a
he i
á
la
sencilléz
del
co azon
de
la
ju en ud.
3
ARTICULO
VL
El
Lugdunense
no
niega
su
Jansenismo,
sino
que
lo
jus i ica.
?
25
Po que
no
a anzá amos
nues o
juicio
á
an o
como
hemos
insinuado,
nos
concede ian
gus osos
los
ciegos
seguido es
del
Lugdunense,
que
su
ob a
es
muy
de ec uosa
po
la
omision
de
odo
lo
pe enecien e
á
Jansenio,
y
que
u o
muy
poca
p udencia
en
deja se
so p ende ,
y
asus a
an o
po
el
acalo amien o
que
pudie a
P oduci
el
e e i lo.
Así
lo
con esa ian
á
su
pe-
sa ,
con
al
que
noso os
po
o a
pa e
les
con.
cedie amos
que
pudie a
anda
en
manos
de
los
JÓ Venes5
pues
con
es o
siemp e
conseguia
el
in
de
seduci
la
sencilléz
de
és os
incau os
con
las
máximas
nue as
y
pelig osas
de
su
Teología.
56
Humillándose
así
pa a
iun a ,
semejan es
al
eo
que
con
las
lág imas
y
las
mas
solemnes
p o.
es as
engaña
al
juez,.
pa a
pode
sali
de
las
cadenas
que
ap isionan,
y
con inua
con
mas.
exceso
sus
la ocinios
y
u bulencias.
Pe o
lejos
de
pode
accede á
sus
deseos,
nos
emos
obliga-
dos
á,
inculca nos
en
que
la
Teología
Lugdu-,
nense
espi a
Jansenismo,
y
que
po
an o
no
solo
debe
se
des e ada
de
las
escuelas
públicas,
.
sino
aun
de
los
bu e es
pa icula es
con
una.
solemne
condenacion.
Es o
lo
sabe
el
Lugdunen-
se
mejo
que
sus
discípulos,
y
así
no
piensa
en.
nega
-su
Jansenismo,
sino
en
ocul a le,
y
en
disculpa le
con
disimulo
y
de
an emano
po
si
se
lo
llegan
á
conoce :
no
a a
de
nega
su
cul.
pa,
sino
de
disculpa la
y
jus i ica la.
26
A
es e
in
p e enido
que
se
le
habia
de
echa
en
ca a
que
e a
seguido
de
Jansenio,
y
de
su
p ecu so
Bayo,
p e iene
la
salida
en
las.
pág.
9
y
10
de
su
manda o.
“Dis ingue
dos
gé-
ame os
de
e dades:
unas
no
solo
e eladas,
si-
»no
p opues as
ambien
á
los
ieles
pa a
que
las.
»c ean
;
o as
con enidas
en
la
e elacion
,
pe o
»que
no
ha
legado
aun
á
p opone
á
nues a
é
»ó
c eencia
uni e se
ecclesie
consensus,
Hay
mu-
»cha
di e encia,
dice,
en e
unas
y
o as.
Las
wdel
p ime
ó den
ninguno
las
puede
con ade-
»ci
ni
nega
pe inazmen e
sin
hace se
eo
de
»he egía.
Pe o
las
o as
se
ienen
de
o o
modo:
»No
pie den
po
cie o
la
nobleza
de
su
o igen,
»AUnque
las
oscu ezcan
las
inieblas
de
las
disn.
»pu as
,
ni
dejan
de
pe enece
á
la
e elacion
y.
1
la
doc ina
de
la
Iglesia.
Los
que
po
su
elici..
REESE
:
57
dad
las
conocen,
es
menes e
que
las
de iendan
con
an o
mayo
a do ,
cuan o
es
mayo
el
»empeño
de
impugna las:
con
lo
que
i án
p e-
»pa ando
el
camino
al
juicio
solemne
,
¡po
me»
»dio
del
cual
lleguen
algun
dia
á
se
es i ui-
adas
á
su
esplendo
y
p ime a
au o idad.
Pe o
»mien as
an o
los
eólogos
y
ieles
que
ó
las
igno an,óÓ
las
con adicen,
nada
pie den
del
»nomb e
de
ca ólicos,
siemp e
que
engan
su
ȇnimo
dispues o
pa a
obedece
con
docilidad
»»al
juicio
de
la
Iglesia,
luego
que
de ina
sob e
nes as
con o e sias,”
27
Como
el
ca ác e
p incipal
del
Lugdu-
nensé,
segun
ya
hemos
no ado
muchas
eces,
y
debe
ene se
delan e
siemp e
pa a
lee
su
ob a,
es.
el
disimulo,
con
el
que
ó
se
ocul a,
ó
solo
se
des-
cub e
con
dis aces,
no
hace
la
aplicacion
de
la
doc ina
gene al
que
hemos
copiado.
No
nos
dice
en
pa icula
qué
e dades
son
aquellas
que,
aunque
son
e eladas
no
es án
aún
de inidas,
sin
emba go
de
se
an
impo an es,
que
es
elicidad
el
conoce las,
segun
el
mismo
asegu a.
Llama
con
an o
es udio
la
a encion
á
unas
e dades
po
la
elicidad
que
ae
su
no icia,
y
no
seña-
la las,
¿qué
o a
cosa
es,
que
como
solemos
de-
ci ,
i a
la
pied a
y
esconde
la
mano?
Si
son
an
impo an es,
¿po
qué
no
las
pone
delan e
con
dis incion
y
especi icacion
á
los
jó enes,
pa a
que
las
es udien
con
mas
ánsia
con
la
espe anza
de
se
elices?
(Es o
lo
hizo
T
ambu ini
en
sus
P e
lec.).
Po que
es o
se ia
descub i
el
mons uo,
y
ho o iza ;
y
al
A zobispo
solo
le
con iene
i .
le
asomando
poco
á
poco,
exci ando
la
cu-
64
'
cion,
dice
en
la
pág.
17
del
mismo
omo
3,
abu-
sando
de
san
Agus in:
Ex
eodem
sine
dilec ione
nihil
es
ope is
boni:
y
no
habla
del
mé i o
como
se
é
en
el
núme o
40
al
in
de
la
misma
página,
En
la
15,
cubie o
con
el
mismo
Doc o ,
asegu-
-
a;
Donum
Dei
p op ie,
quid
nisi
cha i as
in elligen-
da
es ?
En
la
misma
página
dice,
e gi e sando
al
mismo
San o:
Cum
e e
i
opus
,
legis
cha i a e
i ,
non
imo e
,
que
cha i as
es
g a ia
No i
Tes a-
men i.
En
la
pag.
16.
G a iam,
dice,
p op ie
di-
c am
,
g a iam
No i
Tes amen i
in
dilec ione
es
cha-
i a e
ú
Deo
inspi a a
p ese im
consis e e:
y
úl-
imamen e
pa a
ab e ia ,
en
la
pág.
18
conclu-
ye:
Nonne
mani es um
es
e am
Ch is i
g a iam
p ese im
consis e e
in
sanc e
dilec ionis
inspi a-
ione
?
;
--37.
De
odo
lo
cual
se
in ie e,
lo
uno
que
es
cie o
lo
que
a iba
asen amos
en
el
núm.
34
di-
ciendo
que
el
Lugdunense
sos iene
que
los
p e.
cep os
deben
cumpli se
con
ó den
á
Dios,
ó
con
impe io
de
la
ca idad.
Lo
o o,
que
si
sin
ca idad
no
hay
ob a
buena,
no
hay
don
de
Dios,
no
hay
g acia
de
C is o
ni
del
Nue o
Tes amen o,
se
si-
gue
que
sin
la
ca idad
no
hay
auxilio
alguno;
y
siendo
con
la
ca idad
e icáz
y
sanan e,
no
hay
g acia
alguna
que
no
sea
e icáz,
y
ninguna
su.
icien e.
Ad ié ase
ambien
de
paso
los
nomb es
que
aplica
á
la
g acia
llamándola
de
C is o,
del
Nue o
Tes amen o
,
y
con
dileccion
,
que
son
las
mismas
de
que
se
alen
los
Jansenis as
pa a
en-
ende
debajo
de
ella
sola
e icáz.
Con ié ase
odo
Es o
con
las
palab as
de
A naldo
en
la
sinopsis
in oducida
á
con inuacion
del
lib o
de
san
-
»
A
A
€
Agus in
de
co ep ione
e
g a ia,
pag
962.
Ib.
65
maxime
no andum
es ,
ad
sol endam
di icul a em
de
casu
Adam
Sanc um
Augus inum
g a iam
su i-
cien em
in
subsidium
ad oca e
,
cu
e go
eadem
so-
lu ione
non
u i u
in
sol enda
di
icul a e
de
non
pe -
se e an ibus
idelibus?
Nisi
quía
ec e
judica i
nul-
lam
jam
amplius
esse
g a ie
1bl1
su icien i
locum,
quia
sani
hominis
adju o ium
es
non
medicinale
quo
jam
homo
mul is
p o undisque
ulne ibus
con ossus
indiges
Ch is i
sal a o is
auxilio:
y
se
e á
la
uni-
o midad
de
palab as
y
pensamien os.
38.
La
e ce a
p oposicion
de
Jansenio
es:
Ad
me endum
e
deme endum
in
s a u
na u e
la-
pse
non
equi i u
in
homine
libe as
d
neccessi a e,
sed
su ici
libe as
ú
coac iones
:
El
Lugdunense
cn
el
om.
5,
pág.
477
y
si-
guien es
es ablece
su
conclusion
ela i a
á
es o,
diciendo:
Ad
me endum
e
deme endum
non
su icis
libe as
d
coac ione
,
sed
equi i u
libe as
a
quali-
be
neccessi a e.
Pa ece
que
no
puede
habe
cosa
mas
con adie o ia
á
la
p oposicion
de
Jausenio;
pe o
no
quie e
el
Lugdunense
deci
an o
como
apa ece.
Pa a
con ence nos
sigamos
sus
pa-
lab as,
39.
En
la
pág.
478,
despues
de
a ias
au o-
idades
que
alega,
discu e
así:
A qui
jux a
lau-
da os
pa es
sine
libe a e
,
que
omnem
necessi a em
i a
excluda
u
homo
possig
bonum.
ope a i
el
non
Ope a i
nemo
emune a ione
,
Wc.
En
la
pág.
si.
guien e
añade:
Nec
su ici
libe as
4
coac ione,
si e
mon
sa is
es
u
si
olun a ias.
En
la
pág,
479
dice:
A qui
ac us
ex
aliqua
ac i
neccessi a e
nec
possn
nec
deben
homini
dial
si
quidem
co um
»=
66
mon
es
Dominus.
Y
añade
la
au o idad
de
san
Agus in:
Hoc
quisque
habe e
in
po es a e
dici u
quod.
si
wul
acic,
simon
ul
,
non
aci .
De
odo
lo
cual
se
sigue
que
los
co ec i os
esenciales
con
que
quie e
que
se
en ienda
su
p oposición
el
Lugduneuse
son:
que
possi
bo.
num
ope a i,
el
non
ope a i:
que
non
sabis
es
u
si
olun a ius
:
que
equi i u
libe as
a
qualibes
necessi a e
p op ié
dic a:
que
unusquisque
Dominus
es
e
in
po es a e
habe e
dici u
quod
si
ul
aci ,
si
non
ul ,
non
aci ,
a
]
40.
Segun
es os
p incipios,
dicen
los
Janse-
nis as
que
el
homb e
no
iene
necesidad
p opia»
en e
al
cuando
puede
ob a
y
no
ob a ,
y
cuando
es
seño
de
sus
acciones
:
lo
cual
segun
ellos
se
e i ica
cuando
el
homb e
si
quie e
ob a,
y
sino
no
ob a.
En
i ud
de
ello,
Jansenio,
A -
naldo,
Quesnel,
y
demás
Jansenis as
asegu an
que
el
impulso
ó
delec acion
ic iz,
aunque
an
pode osa
,
no
deja
al
homb e
sin
pode
ó
po es ad
absolu a,
segun
llaman,
aunque
al e
la
ela i a:
con
cuya
po es ad
absolu a
se
e i.
ica
si- ul
aci ,
si
non
ul ,
non
aci :
se
excluye
el
me e
olun a ium
,
y
la
necesidad
p opiamen e
al.
Necesa io
y
muy
necesa io
es
el
amo
que
Dios
se
iene
á
sí
mismo;
y
con
odo
de
él
decia
Jausenio:
Deum
ama e
se
si
ul
,
non
ama e
si
“non
ul ,
y
añadia
con
san
Agus in
:
Mud
nos
habe e
in
po es a e
(adeoque
in
libe a e)
dicimu ,
quod
cum
olumus
acimus.
De
es e
modo
qui an-
do
la
necesidad
ela i a
en
los
ac os.
necesa ios,
dejaba
la
absolu a,
y
no
solo
olun a iedad,
sido
ambien
libe ad
de
espon aneidad,
que
aun-
:
|
67
que
lle a
necesidad
no
es
p opiamen e
al.
De
es e
modo
sos iene
Jansenio
su
e ce a
p oposi-
cion
;
y
la
sigue
con
disimulo
el
Lugdunense,
cuando
sos eniendo
que
pa a me ece
ó
desme-
ece ,
se
necesi a
libe ad
de
necesi a e.
Explica
luego
que
pa a
que
és a
se
e i ique,
bas a
que
dé
una
po encia
absolu a
aunque
no
ela i a,
que
se
explica
con
aquellas
palab as
comunes
al
pa ido:
si
ul
aci ,
si
non
ul
non
aci ;
po =
que
en onces
no
hay
necesidad
p opiamen e
al.
41.
Mas
cla ameu e
se
explica
en
la
pág.
484,
en
que
con i ma
nues o
modo
de
pensa
(co éjese
lo
que
enseña
sob e
la
libe ad
del
c is iano
):
quan-
umcumque
enim,
dice,
delec a ione
,
si e
e ena
si.
we
cales h
alsicia u
olun as
,
ad
bonun
aliquod
p o»
sequendum
in
ea
sempe
emane
e a
illius
dese en=
di
po en ia,
y
luego:
Quan acumgue
e go
sua i a e
ad
bonum
aliquod
eligendum
in i e u
,
es
allicia u
anima
,
ad
illud
amen
amplec endum
nulla
necessi-
a e
p op ié
dic a
ahi u :
y
la
azon
es,
dice,
po que
solo
el
sumo
bien
puede
sacia 'nues a
capacidad,
y
ija
nues a
incous ancia.
Que
en
suma
es
eni á
apu a
á
la
necesidad
ad en icia
y
mudable
p opia
de
los
dos
amo es
de
Jansenio
y
Bayo,
que
qui ando
la
po encia
ela i a
,
deja
la
absolu a
:
y
po
no
lle a
consigo
la
inmu a-
bilidad
,
no
es
segun
ellos
necesidad
p opiamen»
e
al.
-
Ñ
42.
Delo
dicho
sob e
el
modo
de
susc ibi
el
Lugdunense
á
la
segunda
y
e ce a
p oposicion
de
Jansenio
,
Se
in ie e
que
siga
la
cua a
del
mismo,
en
que
dice:
Semipelagiani
admi eban
g a ie
in e io is
necossi a em
,
ad
singulos
ac us,
68
e iam
ad
ini um
ide ,
e
in
hoc
e an
he e ici,
quod
wellen
e4m
g a iam
alem
esse,
cui
Posse
Vos
Lun as
humana
esis e e
el
ob empe a e.
43.
Es
la
quin a
p oposición:
Semipelagianym
s
dicz e
Ch is um
p o
omnibus
omnino
hominibus
mo uum
esse
au
sanguinem
eJudisse.
Consiguien e
Jansenio
á
es e
p incipio
he é-
ico
dice:
que
no
hay
en
Dios
olun ad
an ece=
den e
y
since a
de
sal a
á
odos
los
homb es,
y
que
así
no
á
odos
se
dán
los
auxilios
su icien es
pa a
que
se
sal en,
los
cuales
segun
los
eólo=
gos
ca ólicos
se
con ie en
«n
i ud
de
la
olun=
ad
an eceden e:
y
dán
un
e dade o
pode ,
y
po es ad
p óxima
pa a
ejecu a
los
mandamien-
os.
Veamos
,
pues,
como
sien e
el
Lugdunense
en
es e
pun o.
:
44.
Enel
omo
2,
pág.
86
y
siguien es
a-
a
la
cues ion:
An
si
in
Deo
olun as
since a
sal
-
wandi
omnes?
Pa a
nega
en
Dios
es a
olun ad
p ocede
con
el
mayo
a i icio,
En
la
dis incion
de
la
olun ad
an eceden e
ya
hay
un
lazo
pa a
que
acaba
con
la
cues ion
en
su
o igen
po
de.
ci lo
así;
pues
segun
ella
la
olun ad
an eceden.
e
no
puede
se
de
benepláci o;
y
po
consi.
guien e
no
se á
p opiamen e
al,
sino
me a ó i-
camen e
Ó
de
signo,
En
la
pág.
89
di ide
á
la
olun ad
en
absolu a
y
condicional;
y
añade
en
nomb e
de
o os
eólogos
pa a
cub i se
él,
que
es a
olun ad
condicional
es
aquella
de
que
se
e i ica:
Deus
ul
omnes
homines
sal os
ie i,
pa a
deci
luego
en
la
pág.
90:
Volun as
¡gibu
condi ionalis
e
ine icas
imbecilli a is
a gumen uw
£ib)
ac.
p oindée
in
Deo
cade e
non
po es .
En
la
69
pág.
91
se
p epa a
diciendo:
alij
con a
de
om-
mipo en i
Deo
dignius
eos
sen i e
pu an ,
We.
pa a
saca
es a
conclusion
:
Volun as
Dei
p op ie
dic a
sempe
es
e icax
:
que
no
lo
siendo
la
an eceden e
ab á
de
se
solo
de
signo
,
me a ó ica
y
me a í-
sica
pa a
qui a la
así
á
Dios
aun
como
ine icáz,
como
lo
hace
en
la
pág,
95.
En
es e
pun o
se
sos-
iene
alsamen e
con
una
au o idad
de
$.
Agus-
-
in,
como
ya
obse amos
en
el
a .
2
de
es a
se-
gunda
pa e.
Abusa
ambien
de
la
au o idad
de
San o
Tomás,
Bañez
y
Zumel,
segun
que
de
in-
en o
imos
en
el
a .
4
de
la
p ime a
pa e.
De
es e
modo
emb olla
el
Lugdunense
su
doc ina,
pa a
nega
en
Dios
la
olun ad
since a
de
sal-
a
á
odos.
q
45.
Sáquese
el
espí i u
de
oda
su
doc ina
desde
la
pig.
86
has a
la
110,
y
se
halla á
en
esumen
:
que
la
olun ad
an eceden e,
segun
que
iene
po
obje:o
la
salud
e e na
en
sí
misma,
uo
se
puede
llama
p opia
y
e dade a
olun-
ad,
y
de
benepláci o:
que
el
pone la
condicio-
nal,
é
ine icáz
bajo
de
la
misma
conside acion
es
impe eccion
en
Dios;
que
el
busca
la
con=
side acion
de
la
na u aleza
secundum
se,
ó
abs-
aida
de
las
ci cuns ancias
es
e lexion
me a í-
sica,
y
ni
aun
así
se
halla
p opiamen e
en
Dios.
Luego
bajo
de
es a
conside acion
de
ningun
mo»
do
admi e
en
Dios
la
olun ad
an eceden e
de
sal a
á
los
homb es
,
sino
de
un
modo
me a ísi.
CO
,
imp opio
ó
de
signo.
>
46.
Res a,
pues,
solo
lo
que
dice
en
la
pá-
gina
106,
como
esul a
de
cuan o
has a
aquí
ha
dicho,
y
es:
Ex
his
Theologis
e
aliis,
QuOos
p e e =
70.
mi imus
lique
olun a em'
an eceden em
esse
quideny
olun a em
p op is
dic um
es
beneplaci i,
sed
QUA
nus
e sa u
non
ci ca
ipsum
salu em
>
Al
ci ca
que-
dam
ausxilia;
que
o idem
sun
salu is
adminicula,
e
omnibus
plu a
el
paucio a
con e un u .
Quien
lea
es o
en
el
Lugdunense,.
juzga á
que
admi e
en
Dios
olun ad
an eceden e
en
el
sen ido
que
acaba
de
deci ,
y
que
con iesa
que
en
i ud
de
ella
á
odos
se
conceden
auxilios
su icien es
pa a
sal a se.
Pe o
es á
muy
léjos
de
ello
,
como
se
ac edi a
po
su
doc ina
con a ia
en e a
men e,
y
con enida
en
es e
mismo
omo,
en
la
pág.
394
y
siguien es.
DAVOS
47.
Examina
allí
es a
cues ion:
An
Ch is us
p o
omnibus
mo uus
ue i ,
Cúb ese
aquí
con
la
doc ina
ca ólica
has a
e e i
la
quin a
p opo-
sicion:de
Jansenio,
¿pe o
com
la
cau ela
de
no
p e eni nos
que
es
suya,
y
pasa
á
es assegunda
cues iouú
:
U um
Ch is us
p o
omnibus
eo
sensu
mo .
uus
si ,
u
quod
cjus
mo is
me i um
omnibus
nullo
excep o
aplice u ?
Y
qué
;con iesa
aquí
lo
que
in<
sinuó
hablando
de
la
olun ad
an eceden e
ses
gun
que
iene
po
obje o
los
auxilios
+
No,
que
aquí
des uye
lo
que
pa eció
edi ica
allí.
Cu-
b iéndose
con
la
au o idad
de
san
P udencio,
dice;
que
el
San o
decla ó
á
Eneas,
obispo
elec o
de
Pa ís,
que
no
podia
consen i
en
su
consa=
g acion,
sino
con esaba
sanguinem
D.
N,
Josue
Ch is i
p o
omnibus
hominibús
ex
o o
mundo
in
cum
c eden ibus
usum,
non
.au em
p o
dllis,
qui
nun—
quam
in
cum
c edide un
,
neque
hodie
c edun ,
nun-
Quamque
c edi u i
sun .
Despues
in ie e
de
o as
Au o idades;
illi
non
exis iman
omnibus
e
singulis
71
applica i
mo is Ch is i
me i um,
qui
non,
alios
ipsius
pa icipes
agnoscun
quam
ideles:
a qui
doce
Ss.
Pa-
es
me i um.
mo is
Ch is i
ad
solos
ideles
pe mez
ez
e go
we.
Aun
añade
mas
en
su
cua a
azoll
concebida
en
es os
é minos:
Si
g a ia
Ch is i
0mM-
nibus
es
singulis
non
de u
,
ce um
es
mo is
Ch is i
me i um
omnibus
non
applica i;
a qui
g a ia
Ch is i
omnibus
non
con e u
,
a
g .
in an ibus
sine
bap is-
mo
mo ien ibus
;
e go
c.
Ya
imos
en
el
a .
4,
de
la
p ime a
pa e
como
abusa
pa a
sos ene
€S»
a
su
doc ina
del
Concilio;
y
concluyamos
abo-
« a,
que
el
Lugdunense
de
ningun
modo
admi e
en
Dios
la
olun ad
an eceden e
de:
sal a
á
o-
«dos
los
homb es,
pues
la
niega
aquí
en
el
sen i-
do
en
que
pa eció
con esa la
an es.
Co éjese
es o
con
lo
que
dijimos
a iba.en
los
núms.
35,
36
y
:37;
y
de
ello
y
odo
lo
obse ado
en
es e
a ículo
esulca á
la
pe ec a
uni o midad
que
hay
en e
la
doci ina
del
Lugdunense
y
de
Jansenio.
ARTÍCULO
VIII.
Con éncese
al
Lugdunense
de
Jansenis a
po
segui
con
en e a
uni o midad
las
máximas
de
Quesnel,,
de
ge e
céleb e
del
Jansen smo.
43.
Es
menes e
que
haga
iolencia
á
su
a-
zon
y
expe iencia,
quien
leyendo
las
máximas
del
Lugdunense,
y
co ejándolas
con
las
p oposi-
-
ciones
de
Quesnel,
condenadas
po
la
amosa
bula
Unigeni us,
se
niegue
á
con esa
que
halla
en
ellas
la
mas
cons an e
uni o midad
,
no
solo
en
las
sen encias,
sino
aun
en
las
palab as,
cu-
ya
imi acion,
que
solo
dá
luga
en
a ias
p o-
72
posiciones,
Ó
algunas
a iaciones
acciden ales,
como
son
deci
po
ac i a
lo
que
dijo
Quesnel
£
po
pasida
ó
al
con a io,
ó
en
o as
al e aciones:
p ecisamen e
g ama icales
,
dá
bien
Á
en ende
la
a icion
que
enia
á
las
máximas
de
es e
he esia =
ca,
y
no
le
pe ini ió
usa
de
an o
disimulo,
como
usó
pa a
segui
las
p oposiciones
de
Jansenio.
49.
Máxima
ué
del
mal ado
Lu e o
:
Quod-
omnia
p ecep a
enemu
decha i a e
adimple e:
alias
imple io
ipsa
es
pecca um.
De
es e
p incipio
esul=
a:
que
ca eciendo
de
la
ca idad
los
in ieles
y
los
c is ianos
pecado es,
odas
sus
ob as
son
pe-
cados,
po que
aunque
cn
ellas
puede
p opone =
se
un
in
hones o,
no
pueden
o dena las
á
Dios
au o
de
la
g acia
como
á
úl imo
in:
que
la
dis incion
de
amo
de
Dios
como
au o
de
la
na-
u aleza
y
de
la
g acia
es
ana
y
sin
undamcn-
o;
que
no
hay
mas
amo es
que
amo
de
Dios
'
como
úl imo
in
y
au o
de
la
g acia,
que
es
la
ca idad
que
jus i ica,
y
amo
cupidi a is
,
p ia-
cipio
de
nues a
pe dicion
(1):
que
la
a icion
(1)
Po
donde
quie a
siemp e
la
misma
adhesión
á
las
doc-
inas
ep obadas,
el
mismo
lenguage
de
los
enemigos
de
la
[gle-
sia;
no
pa ece
sino
que
habla
á
cada
paso
po
su
boca
el
si udo
de
Pis oya:
éanse
las
p oposiciones
23
y
24
de
las
condenadas,
P oposicion
23.
“La
doc ina
del
Sinodo
de
os
dos
amo-
es
de
la
concupiscencia
dominan e,
y
de
la
ca idad
do-=
minan e,
que
a i ma
que
el
homb e
sin
g acia
es á
bajo
la
se idumb e
del
pecado
,
y
que
en
és e
es ado
po
el
gene al
in lujo
de
la
concupiscencia
dominan e,
iu iciona
y
co om-
pe
odas
sus
acciones.”
En
cuan o
insinúa
que
en
el
homb e,
cuando
es á
bajo
la
se idamb e
,
ó
lo
que
es
lo
mismo
en
el
es ado
del
pecado,
des i uido
de
aquella:
g acia
con
que
se
lib a
de
la
escla i ud
del
pecado
,
y
se
cons i uye
hijo
de
Dios,
de
al
modo
domina
la
concupiscencia,
que
odas
las
acciones
del
homb e
po
su
gene al
in lujo
son
in icio=
Pa
con
que
el
pecado
se
es ue za
pa a
jus i ica se
es
pecado:
y
que
el
p incipio
de
cualquie a
ob a
buena
po
pequeña
que
sea
es
la
ca idad.
De
donde
a anzando
un
poco
mas
esul a
:
que
ue a
de
la
Iglesia
de
Dios
no
se
concede
g acia
alguna;
po que
sieado
la
p ime a
la
ca idad
p esupone
la
é:
que
la
é
y
espe anza
del
pe-
cado
son
i udes
an ás icas
é
incapaces
de
p oduci
ac o
alguno
bueno
po
al a
de
ca i.
dad:
que
las
g acias
ac uáles
son
debidas
al
es-
ado
de
la
na u aleza
sana,
y
epugnan
á
la
na u aleza
lapsa
ó
caidas
:
$0
Todos
es os
mons úos
nacen
de
aquel
p incipio
de
Lu e o,
que
an o
ag adó
á
los
Jan-
senis as
,
y
ponde aa
con
su
maldi a
hipoc esía
como
los
mas
celosos
de
la
glo ia
de
Dios
con
el
in
sac ílego
de
des ui la.
Es os
mal ados
hi-
póc i as
cubie os
así
con
pieles
de
o ejas
son
lobos
ca nice os.
Bajo
el
elo
de
ca idad
no
en-
nadas
y
co ompidas,
ó
que
odas
las
ob as
que
se
hacen
an-
es
de
Ja
jus i icacion,
de
cualquie a
mane a
que
se
hagan,
son
pecados;
como
si
en
odos
sus
ac os
si iese
el
pecado
á
la
concupiscencia
dominan e.
Falsa,
pe nicizia
y
que
in-
duce
al
e o
condenado
como
he é ico
po
el
T iden ino,
Y
o a
ez
condenado
en
Bayo
,
a .
40.
P op.
24.
“Mas
po
da
pa e
que
se
ad ie e
que
no
se
Ponen
a ec os
algunos
imp esos
po
la
na u aleza
y
po
sá
Mismos
laudables,
que
medien
en e
la
concapiscencia
y
ca-
idad
dominan es,
los
cuales
jun amen e
con
el
amo
de
Ja
enaw en u anza,
y
la
na u al
p opension
«1
bien,
queda on
como
los
sl imos
lineamien os
y
eliguids
de
la
imágen
de
Dios
(Ex
S.
Aug.
de
Spi .
e
li .
cap.
28).
Como
si
en e
el
amo
di ino
que
nos
conduce
al
eino
de
la
Glo ia
y
el
amo
humano
ilíci o
ep obado.,
no
se
diese
un
amo
humano
líci o
,
Que
Do
es
ep ensible.
(4x
So.
Aug.
se i.
340
de
Cha i .
Edi .
Mau .).
Falsa,
condenada
ya
an es
de
ahu a.
Ñ
30
qua
Ch is um
a
mo uis
susci a i .,
u
dici
Apos o-
lus.
Us
scia is
que
si
supe eminens
magni udo
i -
u is
ejus
in-mos
,
qui
c edimus
secundum
ope a io-
nom
po en ie
i u is
ejus
,
quam
ope a us
es
in
Ch is o
susci ans
illum
á
mo uis.
Ibidem
y.
de
.
15,
20,
cd
A
Po o
quid
e icaciós
,
quid.
po en ius
illa
i u-
e
qua
Ch is um
i e
eddi .
E go
non
minus
e ica-
.Ci e
non
minus
po en e
in
mobis
agi ,
u
c eden es
NOS
,
suisque
p ecep is
ob empe an es
e icias,
An es
en
la
pág.
131
,
en
con i macion
del
simil
que
pone
de
la
c eacion
,
dice
omando
las
palab as
de
san
Pablo:
Indui e
no um
hominem,
quí
secundum
Deum
c ea us
es
in
jus i ia.
Ibid.
cap.
4,
.
24,
e
longe
an e
dixe a
Psal es
Regins,
co
mundum
c ea
in
me
Domine.
Psal,
50.
Obsé ese
que
el
Lugdunense
a
hablando
de
la
g acia
no
solo
en
sí
,
segun
que
es
la
mis-
ma
olun ad
de
Dios,
ó
el
mismo
Dios,
como
se
explica
,
sino
de
su
ope acion
y
e ec os
que
ob a
en
noso os
,
los
que
si
son
como
en
la
c eacion
ó
esu eccion
sin
coope ación
alguna
de
nues-
a
pa e,
queda
inú il
en e amen e
nues o
lib e
al ed ío.
|
Re lexiónese
un
poco
sob e
es os
p incipios,
y
se
e á
la
conexion
que
ienen
con
el
deismo.
Los
deis as
niegan
oda
g acia
sob ena u al,
y
dicen
que
el
homb e
no
iene
obligacion
de
da
cul o
á
Dios.
Los
Jansenis as
,
y
de
ellos
Ques-
nel
y
el
Lugdunense,
solo
admi en
una
g acia,
que
haciéndolo
ella
odo,
si
nos
al a
,
ni
po-:
d emos
,
ni
debe emos
econoce ,
ni
ado a
á
los.
ii
a
in
a
NA
AAA
EE
A
as
81
Los
deis as
dicen
que
Dios
no
dá
p ecep o
al.
guno
á
los
homb es,
sino
que
los
deja
en
sus
Ma-
nos
á
la
o una
y
á
los
hados.
Los
Jansenis as
admi en
sola
una
g acia,
que
si
se
dá
es
impo-
sible
no
cumpli
los
mandamien os
,
y
si
al a,
es
imposible
cumpli los
;
en
cuyo
caso
es
lo
mis-
mo
que
si
no
se
die an
ó
impusie an,
|
56.
Véanse
pues
la
pe ec a
uni o midad
de
las
máximas
del
Lugdunense
,
y
aun
de
sus
pa-.
lab as
con
las
del
mal ado
após a a
Pascual
-
Quesnel,
sin
o a
di e encia
que
en
la
de
enseña
aquél
como
Teólogo
dogmá ico
y
escolás ico,
lo
que
és e
esc ibió
con
el
sob esc i o
de
Mís ico
en
sus
Re lexiones
mo ales.
¿Se á
pues
amigo
de
la
Iglesia,
que
an
solemnemen e
condenó
á
Quesnel
y
sus
p oposiciones,
el
que
enga
a icion
al
Lug.
dunense,
que
an o
es udio
pone
en
p opaga las?
57.
Igual
co ejo
se
pudie a
hace
en e
el
Lugdunense
y
Bayo,
que
ué
el
p ecu so
de
Jansenio
en
las
p op.
27,28
,
30, 34,
35,
36,
37,38
y
61;
p incipalmen e
e i iendo
la
doc-
ina
que
dá
en
la
3.*
dise .
de
g a ía
con
el
a .
la
Dise .
2.2
de
ac ibus
humanis
a .
2,
d
pa-
gina
535
has a
la
557
del
om.
5.
Y
pa a
qui a
oda
duda
en
el
co ejo,
Y
Cualquie a
di icul ad
en
las
e asiones
con
que
P ocu an
eludi
la
azon
es os
hipóc i as,
Véase
á
Colle
om.
£
de
su
Teología
mo al,
sec.
2,
ca-
Pi
3,
pág.
83,
84,
y
desde
la
91
has a
la
103,
y
í
So o
en
su
ob a
de
Na u a
e
G a ia,
lib,
¿E
cap.
19,
has a
el
22,
y
lib.
3%,
cap.
3.
k
82
:
ARTÍCULO
IX.
Insinuacion
de,
o os
luga es
sospechosos
del
Lugdu-
nense
,
en
especial
sob e
el
minis o
ex ao dina»
io
de
la
Con i mación.
53.
Dejamos
á
un
lado
lo
que
el
Lugdunen-
se
enseña
sob e
el
es ado
de
la
na u aleza
pu a,
y
las
consecuencias
que
de
ello
se
o iginan.
Omi imos
lo
de
la
es abilidad
de
la
jus icia,
y
no
nos
pa amos
á
examina
si
en
ello
imi a
al
diácono
Pa is,
el
san
Es eban
que
los
blas e-
mos
llaman
de
es a
sec a,
Tambien
lo
de
indul-
gencias
y
lo
de
la
ge a quía
eclesiás ica,
que
hie e
y
des uye
,
cuando
pa ece
la
exal a
como
Sanci ano
en
su
Ped o
Au elio.
Pe o
no
pode
mos,
pasa
en
silencio
un
asgo
eme a io
que
se
halla
en
el
om.
3,
a ando
del
minis o
ex ao -
dina io
de
la
Con i macion.
>
59.
Despues
de
asen a
lo
que
dicen
comun»
men e
los
au o es
undados
en
la
doc ina
de
san=
o
Tomás,
lo
e is e
luego
con
a e
y
disimulo,
pa a
eni
á
conclui :
que
el
p esbí e o
que
sin
licencia
del
Pon í ice
ni
de
la
Iglesia
admi-
nis ase
la
Con i macion,
aunque
peca ia,
ha ia
álido
sac amen o,
po que
no
dejaba
de
se
p es-
bi e o
:
y
lo
pa i ica
audulen ámen e
con
la
:
compa acion
del
lego
en
el
Bau ismo
y
del
p esa
bí e o
y
Obispo
deg adados
en
la
Euca is ía
y
O den,
que
con e i ian
álidamen e
:
unde
cum
ca ac e e
,
dice
,
Ch is ique
olun a e
¿1
habeá
,
u
con i ma e
possi
,
e iam
si
igi u
illud
minis e-
ium
ex a
Ecc esio
,
au
Summi
Pon i icis
licen iá
Usu pa e
,
a um
nihilominus
esse
illud
sac a=
|
e
:
83
men um
(1).
Véase
á
Bela mino
om.
3
de
sus
con o e sias;
lib.
2,
cap.
12,
y
se
e á
qué
uen es an
u bias
son
las
que
han
dado
al
Lug-
dunense
es a
doc ina.
Y
e lexiónese
un
poca
pa a
ad e i
que
lo
que
in en a
con
es o
el
Lug-
dunense
es
p omo e
la
máxima
del
Jansenismo,
que
quie e
as o na
la-ge a quía
eclesiás ica,
ensalzando
á
los
Obispos
pa a
dep imi
al
Pa-
pa,
y
4
los
pá ocos
ó
pas o es
que
llaman
de
segundo
ó den
,
pa a
disminui
la
au o idad
de
los
Obispos
;
undando
así
la
au o idad
de
los
(1)
Co éjese
oda
es a
doc ina
com.
la
condenada
.en
las
p oposiciones
siguien es
del
Sínodo
de
Pis oya,
y
se
e á.
la
misma
endencia
,
el
mismo
espí i u,
las
mismas
Eo
lo
e
2
a
e”
ei
da
AS
.
AA
do
Mo:
E!
P op.
q.“
a
doc ina
del
Sínodo
con
la
que
con iesa
ancamen e
que
es á
pe suadido
4
que
el
Obispo
ha
ecibi-
do
de
C is o
odos
los
de echos
necesa ios
pa a
el
buen
é-
gimen
de
su
diócesis.
”
es
Como
si
pa a
el
buen
égimen
de
cualquie a
diócesis
no
uesen
necesa ios
p ecep os
y
disposiciones
supe io es
que
ocan
á
la
é
y
á
las
cos umb es,
6.4
la
disciplina
gene al,
cuyo
de echo
eside
en
el
Sumo
Pon í ice
y
en
los
Concilios
gene ales
pa a
oda
la
Iglesia.
Cismá ica
,
G
lo
menos
e -
PR
O
P op.
7.
“*
Tambien
en
exho a
al
Obispo
á
p osegui
con
igilancia
la
mas
pe ec a
cons i ucion
de
la
disciplina
eclesiás ica
,
y
és o
Con a
odas
las
con a ias
cos umb es»,
€xenciones
y
ese aciones
que
se
oponen+-al
buen
ó den
de
la
diócesis,
-á
la
mayo
glo ia
de
Dios,
y
á
la
mayo
edi icacion
de
los
ieles,
”
«Po
cuan o
Supone
que
le
eslíci o
al
Obispo
po
su
p o-
Pio
juicio
y
a bi io
es ablece
y
dec e a
en
con a io
de
AS
Cos umb es
,
exenciones
,
ese aciones
que
se
obse an,
yi
Sea
en
la
Iglesia.
uni e sal,
9
ya
en
cada
una
de
las
P o incias,
sin
el
pe miso
é
in e encion
de
la
po es ad
ge áTQuica
supe io
»
po
la
que
se
in oduje on
ó
se
ep o»
ba on»
ó
ienen
ue za
de
loy.
[aduc a
al
cisma
y
á
la
desa
uocion
del
gobie no
ge ád quico
y
e ónca.
>
P op,
8,
“Tambien
el
deci
que
se
halla
pe suadido
á
que
34
unos
sob e
las
uinas
de
los
o os
,
pa a
en ol-
e lo
al
in
ado
en
la
mayo
con usion.
Lo
mis.
-
mo
ejecu an
con
la
au o idad
ci il
y
eclesiás i..
ca,
ponde ando
aquélla
pa a
acaba
con
és a,
y
da
al
caboen
ie a
con
las
dos.
CONCEUSION.
57.
He
aquí
el
mal
olo
que
de
sí
despide
la
ob a
de
Teología
del
A zobispo
de
Econ,
que
con
an o
en usiásmo
se
ha
ab azado,
y
con
an-
o
acalo amien o
se
sos iene:
cuando
po
el
con-
los
de echos
del
Obispo
ecibidos
de
Jesuc is o
pa a
el
go-
bie no
de
su
Iglesia
,
ni
pueden
se
al e ados
ni
impedidos
en
su
e ec o
5
y
que
cuando
acaecie e
que
el
eje cicio
de
es-
os
de echos
hubiese
sído
in e umpido
po
cualquie
causa,
Puede
siemp e
el
Obispo,
y
debe
ol e
á
sus
de echos
p i-
mo diales
siemp e
que
lo
pida
el
mayo
bien
de
su
Iglesia.
??
En
cuan o
dá
á
en ende
que
el
eje cicio
de
los
de echos
episcopales
po
ninguna
po es ad
supe io
puede
se
es o -
bado
ó
coa ado
mien as
que
el
Obispo
po
su
p opio
jui-
cio
enga
és o
po
menos
con enien e
al
mayo
bien
de
su
Iglesia.
Induc i a
4
cisma
y
á
la
des uccion
del
gobie no
ge á quico,
e ónea,
P op.
9.
““La
doc ina
que
es ablece
que
la
e o ma
de
los
abusos
ace ca
de
la
disciplina
eclesiás ica
depende
,
y
se
de-
be
es ablece
en
los
Sínodos
diocesanos
con
igual
de echo
po
el
Obispo
y
los
pá ocos,
y
que
sin
la
libe ad
de
la
decision
se á
indebida
la
sujecion
á
las
insinnaciones
y
man-
da os
de
los
Obispos.”
Falsa,
eme a ia,
lesi a
de
la
au o-
idad
episcopal
,
des uc i a
del
gobie no
ge á quico,
y
que
a o ece
á
la
he egía
de
A io
eno ada
po
Cal ino.
P op.
10.
“Tambien
la
doc ina
po
laque
los
pá ocos
y
demas
sace do es
cong egados
en
el
Sínodo
se
dán
jun amen=
e
con
el
Obispo
po
Jueces
de
la
é,
y
41
mismo
iempo
se
dá
4
en ende
que
el
juicio
en
las
causas
de
la é
les
com-
pe e
á
ellos
po
de echo
p opio,
y
mo
como
quie a,
sino
ecibido
en
i ud/de
su
misma
o denación.”
Falsa,
eme a=
ia,
des ucii a
del
ó den
ge á quico,
su e si a
de
la
i ='
Meza
de
las
de iniciones
y
juécios
dogmá icos
de
la
Iglesia,
E
10
ménos
e ónca,
A
85
“
a io
la
hacen
ac eedo a
del
comun
desp ecio
las
exo bi an es
alabanzas
con
que
así
Su
2u O ,
como
o os,
ó
incau os
Ó
apasionados
le
eco-
miendan,
sin
emba go
de
la
ninguna
necesida
Que
habia
de
publica la:
los
a i icios
que
€l
ella
se
descub en
poco
con o mes
á
la
sencilléz
de
un
e dade o
maes o
:
la
poca
idelidad
con
que
ci a
á
a ios
au o es,
haciéndoles
habla
con a
su
in encion
ó
con a
su
mismo
sen ido
Ó
ue a
del
in en o
con
que
esc ibie on
:
la
pasion
que
mani ies a
con a
a ias
máximas
ecibidas
de
odos
los
Ca ólicos;
y
el
pelig o
á
que
expo-
ne
á
la
ju en ud
con
su
biblio eca
de
au o es
sospechosos
ó
conocidamen e
pe niciosos
,
y
las
ediciones
pelig osas
de
au o es
sanos,
en
que
se
ha
co ompido
su
doc ina.
|
61.
Cualquie a
de
es os
de ec os,
y
mucho
mas
odos
jun os
,
a guyen
de
igno ancia
g o-
se a
ó
de
pasion
maliciosa
á
los
que
aplauden
á
la
ob a
del
A zobispo;
y
la
hacen
digna
de
la
exec acion
pública
y
del
ana éma
los
elogios
con
que
la
aplauden
y
ensalzan
los
enemigos
de
la
Iglesia
decla ados,
cual
lo
es
Ped o
Tambu-
ini,
alma
in e nal
del
concilio
de
Pis oya,
con-
denado
ya
y
ep obado
po
la
Silla
Apos ólica:
el
modo
e gonzoso
con
que
quie e
apoya
sus
máximas
pelig osas
con
la
au o idad
del
g an
Pad e
de
la
Iglesia
San
Agus in:
su
silencio
so-
b e
Jansenio,
y
la
condenacion
de
sus
p oposi-
ciones,
que
no
admi iendo
excusa,
dá
á
en en—
de .su
pasion
hácia
es a
sec a,
la
que
le
hace
no
nega la
,
sino
es o za se
en
jus i ica la
:
el
disi-
mulo
con
que
ya
insinuando
el
Jansenismo
en
el
36
|
co azon
de
los
jó enes,
y
la
des e giienza
con
que
sia
ebozo
sos iene
el
quesnelismo
“y
cuan o
iene
elacion
con
su
maldi o
sis ema
,
Que
es
el
le
camino
eal
pa a
llega
al
deismo
en
b e e
iempo.
;
>
de]
1,62.
Es o
y
mucho
mas
obse a á
en
la
Teo=
logía
Lugdunense
cualquie a
pe sona
de
media.
nas
luces
que
la
exámine
sin
pasion
,
y
cou
p e-
encion
de
los
dis aces
del
Jansenismo
,
de
que
puede
ins ui se
ya
en
la
ob a
in i ulada
e dad
del
Concilio
de
Bu go on e
,
en
que
se
a egló
es e
mal ado
sis éma,
pa a
es ablece
el
deismo
so.
b e
las
uinas
de
la
Religion
Ca ólica,
ya
en
la
poli ica
sec e a
del
Jansenismo
imp esa
en
ancés,
que
es
un
omi o
de
pocas
páginas;
y
ya
po
si
es as
ob as
no
puede-habe las
á
la
mano,
po
se
a as,
en
la
ca a
encíclica
de
los
discípulos
de
san
Agus in,
con
cuyo
nomb e
se
dis azan
los
Jan-
senis as
,
que
inse a
el
con inuado
de
la
his o.
“ ia
eclesiis ica
de
Fleu i
en
el
om.
77,
63.
Ya
dejamos
p e enido
que
el
conjun o
de
ci cuns ancias
ela i as
al
Jansenismo
,
que
se
descub en
en
el
Lugdunense,
hacen
una
ple-
,
na
p obanza
de
que
es
seguido
de
es a
sec a,
É
in en a
se
maes o
de
ella
en
su
Teología.
Pe o
demos
que
no
sea
una
p ueba
an
g ande
y
cumplida
como
decimos:
si
una
semiplena
p o.
banza
es
bas an e
pa a
p ocede
cou a
el
suge.
o
de
quien
esul a”,
¿no
se án
bas an es
las
sos.
pechas
que
el
Lugdunense
induce
de
Jansenismo
Pa a
des ia
la
is a
y
la
a icion
de
su
'ob a' o-
.
mo
pelig osa?
Amád
en
ho a
buená,
jó enes
in-
*
can os;
el
pelig o
que
en
ella
ee
0s'deúl a
,
pe o
:
|
87
sabed
que
en
él
pe ece eis.
A
ues a
conciencia
apelo
en
es imonio
de
es a
e dad.
;No
es
Cie -
o
yue
po
la
lec u a
del
Lugdunense
no
solo
ho
mi ais
con
a e sión
las
máximas
pelig osas
ela-
i as
al
Jansenismo,
sino
que
po
el
con a io
expe imen ais
una
a icion
áci a
á
oda
su
doc-
ina?
Pues
espan aos
de
e os
an
ce canos
del
p ecip:cio
en
que
podeis
pe ece
las imosamen e.
64.
Pe o
no
es
necesa io
que
ecu amos
al
conjun o
de
e lexiones
que
hemos
hecho
sob e
oda
la
ob a
del
Lugdunense,
pa a
con ence la
de
Jansenis a.
Insis imos
en
publica le
po
al,
po
el
silencio
que
obse a
sob e
Jansenio,
y
la
condenacion
de
sus
p oposiciones,
y
po
lo
que
habla
conducen e
al
sis éma:
y
pa a
que
no
se
nos
a e
de
lige eza
en
el
juicio
o mado
sob e
es os
dos
p incipios,
oigase
habla
al
Ca denal
Go i
en
su
Teología
om.
1,
,
a .
4,
q.
3,
dub.
141,
núm.
7,
enel
in.
“Cau e
p op e ea
legendi
sun
qui
de
aliquo
e -
w o e
el
he esi
suspec i
,
illius
he esis,
el
illius
nuu o um
his o ias
na an ,
diminu i
enim
solen
esse
in
his,
que
con a
se
mili an ,
e usi
au em
in
his,
que
sibi
a en ,
“e
ple umque
sibi
solum
» a o abilia
plus
nimio
ex ollun
eb
aliqua
alsa
»commiscen .”
pd
A
Pe o
si
no
bas a
la
au o idad
de
es e
juicio-
SO
au o
po
se
mode no
,-
oigase
al
e udi o
lelcho
Cano,
que'an es
de
nace
la
he egía
el
Jansenismo
dijo
hablando
de
la
his o ia
de
Usebio
Cesa iense
(lib.
11,
cap.
6,
pág.
mi-
hi
116
)
“Ex
e imu
sane
he e icos
sec a.
sue
»non
dogma a
“soluin”
dc
p ecep a,
sed
es
e iam
38
»ges as
accimoda e.
Immo
e o
o que e
a que
adeo
» inge e
u
sec am
undique
e
comp obasse,
e
o nas-
»se
idean u :::
Hinc
cum
in
Sinodi
Nicene
men—
n ionem
incidig
dogma
idei
quo
damna us
es
»Á ius
as u e
dissimula i ,
in
pascha is
ques io=
»nem
epen e
dig essus.
Sed
ne
A ii
quidem
um-
»quam
in
his o ia
sua
memini ,
callide
hominis
»memo iam
p e e iens,
quem
sinodi
auc o i a e
ob u-
» us
lauda e
non
es
ausus,
amici iz
lege
cons ic-
máis
nolui
i upe a e....
I aque
ex
unguibus
leonem
»agnosces,
hoc
es ,
ex
laude
e
i upe a ione,
Lu-
e anum
(
A ianum,
Jansenis am).”
Valiéndose
de
es a
egla
el
Íllmo.
Bossue ,
conoció
y
descub ió
á
a ios
he eges
como
se
é
en
su
his o ia
de
las
a iaciones.
65.
¿Se emos,
pues,
eme a ios,
y
pod emos
.
se
enidos
po
apasionados
en
juzga
de
Janse-
nis a
al
A zobispo
de
Leon,
cuando
nada
dice
de
an as
cons i uciones
pon i ícias
con
que
han
sido
condenadas
las
p oposiciones
de
Janse=
nio,
ni
aun
siquie a
le
nomb a
en
los
séis
o-
mos
de
su
Teología
¿
¿No
nos
sob a á
azon
pa a
ene le
po
amigo
de
Jansenio,
y
ase-
gu a
que
ho
pudiendo
i upe a le
á
í ulo
de
al,
ni
alaba le
sin
pe de
des e gonzadamen e
el
espe o
á
la
Silla
Apos ólica,
omó
el
a bis
io
ingenioso
de
e i a
los
dos
ex emos
con
su
p o undo
silencio,
y
de
ecomenda
disimula-
damen e
las
ob as
en
que
se
puede
bebe
su
doc,
ina
en
su
biblio eca
y
en
o as
ci as
de
su
cu -
so?
¿No
nos
a i ica á
en
nues o
juicio
el
e
el
es udiado
a i icio
de
acomoda
a ias
doc i,
11384
la
sec a
de
Jansenio,
es o
es
i
disponiendo
89
po
ellas
el
paso
pa a
el
Jansenismo
;
y
no
solo
las
doc inas
sino
ambien
a ios
hechos?
66.
Es e
a i icio
del
Lugdunense
lo
hemos
apun ado
ya
alguna
ez
en
el
discu so
de
es as
obse aciones
,
pe o
p incipalmen e
se
deja
e
en
el
om.
5,
pág.
541
y
siguien es
cuando
ha-
bla
de
las
censu as
sob e
la
apología
de
los
Ca-
suis as
del
P.
Pi o ,
de
la
au o idad
de
Gond in
A zobispo
de
Sens,
del
juicio
de
los
Obispos
de
Beau ais,
y
de
la
ap obacion,
aunque
nega i a,
de
los
eólogos
de
Lo ayna:
p oponiendolo
odo
como
cosa
en
que
nada
hay
que
ad e i
ni
e-
Pone ,
po que
conduce
al
Jansenismo.
Del
mismo
modo
ó
con
el
mismo
in
excusa
las
p oposiciones
de
Bayo,
diciendo
que
ue on
condenadas
po
su
ac imonía,
no
obs an e
que
decla a on
lo
con.
a io
solemnemen e
las
uni e sidades
de
Lo ay-
na
y
Duai.
Véase,
pues,
si
las
señas
con
que
Eusebio
Cesa iense
ué
conocido
po
A iano
si en
ambien
pa a
descub i
en
el
Lugdunense
Un
Jansenis a,
67.
:
¿Y
es
posible
que
su
Teología
á
í ulo
de
e udicion
,
buen
gus o,
des ie o
del
Pe ipa o
y
p eocupaciones
añejas,
no
solo
se
lea,
sino
que
Públicamen e
se
enseñe
en
las
escuelas
+
¿Se á
a-
201
que
po
impugna la
noso os
seamos
a a-
dos
con
los
nomb es
idículos
de
escolás icos
as-
idiosos,
bá ba os
y
ul amon anos?
¿Se á
jus o
que
se
es ime
en
mas
la
e udición
que
la
doc i.
na
de
la
Iglesia,
y
que
el
sos ene la
se
epu e
po
p eocupacion
añeja,
ba ba ismo,
máxima
ul amon ana
y
acalo amien o
de
escuela
?
¿En
España
aplaudido
un
lenguage
an
pa ecido
á
el
96
¿20
pi
na
duda
,
no
puede
decidi se
po
la
misma
Igle-
sia
dispe sa
:
así
como
no
se
pueden
esol e
las
dudas
ci iles
susci adas
en
el
eino
po
el
ei-
no
mismo
:
se
ha
de
es ablece
un
juez
in alible,
ó
un
ibunal
que
en
ella
decida;
bien
sea
el
Ro-
mano
Pon í ice
,
bien
sea
el
Concilio
gene al.
Apa ándose
el
Au o
en
el
a ículo
ci ado
de
es a
doc ina
ca ólica
,
o ma
un
sisiéma
eX a=.
agan e
y
a o,
acomodado
á
los
e ados
ines
que
se
p opuso.
Con unde
el
sup emo
Juez
de
las
con o e sias
con
la
Iglesia
uni e sal
,
y
aplica
á
és a
los
sag ados
ex os
,
que
hablan
solamen-
e
de
aquél.
Con
es a
con usion
p epa a
la
ma-
e ia,
pa a
educi
despues
la
in alibilidad
de
la
Iglesia
á
un
co o
núme o
de
pas o es
;
siguien-
do
en
és o
á
Lu e o,
Cal ino
y
odos
los
p o-
es an es.
E
E
IV.
El
Au o
enel
mismo
ol.
oy
a ;
ci ado
en
el
núme o
an e io ,
ol.
453
cn
la
es-
cabida
MARA
A
NAAA
Ri
pues a
al
a gumen o
3.”
niega
(absolu e)
á
la
si-
>
nagoga
la
no a
ó
p opiedad
de
in alible,
La
sinagoga
y
la
Iglesia,
dice
san
Agus in,
no
son
dos
esposas
de
C is o,
sino
una
sola,
la
cual
du an e
la
p edicacion
de
Jesuc is o,
epu-
diaba u
quo
ad
s a um
impe ec ionis
legalium,
e
assumeba u
sub
o namen o
g a ia um.
O a .
con a
Judeos,
cap.
3.”
Si
en
es e
es ado
de
senec ud
y
dec epi éz
hubie a
e ado
la
sinagoga
,
no
Ocu :
e
di icul ad
ó
incon enien e
¿
po que
ya
p inci-
piaba
,
y
ya
exis ia,
2unque
no
acabada
de
o -
ma
la
nue a
Iglesia
de
C is o
:
mas
hace la
ab-
solu amen e
alible,
se
opone
á
los
ex os
ci 2-
dos
po
el
Au o .
Deu .
17,
8,
c
9,
Ma h.
23,
97
2,
c
3,
no
es
decen e
á
la
esposa
de
C is o,
que
le
c eía
u u o,
ni
con on a
con
la
olun ad
y
p o idencia
de
Dios;
po que
queda ian
po
Imu-
chos
siglos
los
ieles
sin
una
egla
ija
,
i me
y
cie a
de
su
é
y
de
su
c eencia.
És a
ha
sido
una
dig esion.
Vol amos
al
sis éma
de.
.,
V,
El
Au o
en
el
mismo
om,
4 .%a ,
3,
ol.
463.
P oposi io
1.
Ad
in allibilem
Ecclesie
de-,
ini ionem
equi i u
mo alis
pas o um
uni e si as,.
si e
unanimi as.
La
p ueba:
Ecce
obiscum
sum
9.
A qui
non
ad
majo em
pa em
,
e um
ad
pas o um
uni o si a emhec
e ba
spec an .
In e p e ando
po-
co
despues
las
palab as
de
Vicencio
Li yn.
dice:
Non
quod
alicubi,
au
d
majo i
p ecise
episcopo um
pa e
c edi u
(en
las
p uebas
con unde
las
con e-,
encias
p epa a o ias
con
las
decisiones
concilia.
es
).
Folio
469
en
la
espues a
á
la
objecion
ses,
gunda:
*
Lice
p ecise
de ini i
non
possi
qaalis,
obsis en ium
pas o um
nume us
mo alem
uni e si a.-
em,
e
unanimi a em
oila ,
nihilominus
ce um.esse,
po es
,
p o:
a iis
e um
ci cums an ids.,
quandonam.
adsi
,
el
absi
unanimi as
illa
mo alis.
Fol,
472.
Quap op e ,
si
nonnulli
c iam
nume o,
paucio es
y
4
plu ibus
dissen ian :
audiendi
sun ,
nec
quidquam
cons i uendum
(Aquí
uel e
á
con un-
di
las
con e encias
p epa a o ias
con
las
decia
siones
concilia es
).
A .
4,
ol.
478.
P oposi io.
Consensus
pas o um
pe
o bem
dispe so um
mo ali e
unanimis,
11
dis
que
_ad
idem.,
e
ad
mo es
pe inen
,
es
in allibilis
Fol.
479.
5.2
Necesse
es
u
agnosca u
in
Ec.
clesia
Judex
.
sup emus
in allibilis,
i ens,
spi ans,
sempe
i ens,
e
subsis ens
,
qui
exo as
de
eligiaa
98
:
a
j
$
me
con o e sias
dec e o io
judicio
de ini e
possi :::
dici
e iam
non
po es
judicem
illum
esse
solum
conci-
lium
gene ale
quod
a issime
celeb a u .
]
Ya
aquí
se
descub en
algun
an o
las
e da-
de as
in enciones
del
Au o :
apa en a
ca oli-
cismo
,
mas
in
lo ibus
la e
anguis.
La
in alibili-
dad
de
la
Iglesia,
Ó
uni e sal,
consis e
en
que
en
ella
se
c ea
quod
ubique,
quod
sempe ,
quod
ab
omnibus
c edi um
es .
En
es e
cue po
,
como
dice
el
Au o ,
es
necesa io
un
Juez
sup emo,
in a-
lible,
que
i a
,
que
espi e
,
que
i a
siemp e
y
subsis a.
Es á
bien.
¿Y
quién
es
es e
Juez
su=
p emo?
¿se á
el
Papa?
De
ningun
modo,
es.
ponde
el
Au o
(despues
lo
e emos);
po que
el
Papa
es
an
alible
como
cualquie
o o
Obis.»
po.
¿Se á
el
concilio
gene al?
No
es
su icien e,
dice
el
Au o ;
po que
a issime
celeb a u .
¿Se án
odos
ó
el
mayo
núme o
de
Obispos
unidos
con
su
ge e?
Tampoco,
dice
el
Au o ;
po que
las
p omesas
de
Jesuc is o
non
ad
majo em
pa em,
e úm
ad
pas o um
uni e si a em
spec a :
y
puede
se
e dad
,
no
lo
que
a
majo i
episcopo um
pa e
c edi u
,
sino
lo
que
c ee
el
meno
núme o,
luego
(in ie o)
luego
la
e dade a
Iglesia
ha
podido
y
puede
pe manece
(mejo
di ía
ocul-
a se)
en
un
co o
núme o
de
pas o es
(
pas o es
los
llama
y
no
Obispos
,
po que
como
e emos,
es o
ambien
conduce
á
sus
designios
).
Enseña
pues
el
Au o ,
y
de iende
uno
de
los
p incipa-
les
undamen os
sob e
que
p e ende
sos ene se
la
he egía
lu e ana.
P egun emos
ambien
al
Au o ,
¿cuándo
co-
Noce emos
que
la
mo al
unanimidad
es á
de
pa -
99
e
de
es e
núme o
meno
ó
del
o o
mayo
núme o
de
pas o es?
Responde,
que
aunque
es o
no
se
puede
de ini
p ecisamen e
»
Ce um
esse
po es
p o
a iis
e um
ci cuns an iis.
P egun émosle
mas,
¿
y
qué
c i e io
debe emos
segui ,
qué
p incipios,
qué
eglas
se
es ablecen
pa a
disce ni
en
las
as
ias
ci cuns ancias
que
pueden
ocu i
,
en
los
casos
y
en
las
cosas,
sob e
que
se
susci en
dudas
ó
con o e sias?
¿Qué
es ella
nos
debe
ilumina
y
con
segu idad
guia nos
y
conduci nos
á
es e
co o
núme o
de
pas o es,
dichosos
y
únicos
ado-
ado es
del
Dios
e dade o,
en
los
cuales
encon=
emos
depusi ada
cie a
y
segu amen e
la
e dad
-
de
nues a
é
y
de
la
mo al
c is iana?
El
Au o
se
desen iende,
po que
no u o
á
bien
explica se
abie amen e.
Mas
de
sus
p incipios
se
deduce
con
e idencia,
que
se á
p eciso
acudi
al
espí i u
p i ado.
No
deja
o o.
ecu so,
¿Y
pod á
p e ende
mas
el
mas
acé imo
p o es an e?
De
odo
esul.
a,
lo
p ime o,
que
la
Iglesia
puede
ocul a se,
y
aun
llega
á
al
g ado
de
de eccion,
que
en=
ga
á
se
in isible:
lo
segundo,
que
es a
Iglesia
pudo
conse a se
en
los
cua o
Obispos
(apelan.
es)
adic os
al
Jansenismo;
y á
es o
pa ece
se
o denan
odos
los
cona os
del
Au o :
lo
e ce o,
que
es a
Iglesia,
en
la
c uel
e olucion
de
la
F ancia
,
ha
podido
ambien
conse a se
en
los
cua o
Obispos
p e a icado es,
con
algunos
cu.
as
ju amen ados
con a
el
o o
unánime
del
mayo
núme o
de
Obispos,
y
aun
de
la
lelesia
uni e sal
unida
á
su
cabeza
el
Romano
Pon í ice,
Dice
ambien
el
Au o ,
que
si
algunos
di.
sien en
O
piensan
de
o o
modo
se
les
debe
Oi ,
100
y
que
sin
su
asenso
nada
se
puede
esol e
ni
cons i uciona
,
nec
guidquam
cons i uendum,
De
es a
doc ina.
se
sigue
o zosamen e
que
jímas
llega á
el
caso
de
esol e se,
ni
de
sanciona se
cosa
alguna,
po que
en
un
concilio
gene al,
donde
concu en
an os
Obispos
,
y
donde
como
e emos,
dice
el
Au o ,
que
pueden
concu i
con
o o
decisi o
los
pá ocos,
y
aun
los
legos
en
cie as
ma e ias
;
en
una
Asamblea
an
nu-
me osa,
¿cómo
pueden
al a
algunos
que
se
opongan
y
con adigan
?
Nada,
nada
se
esol.
e á
jamás:
y
es o
es
lo
que
p e ende
el
Au o .
Es a
su
doc ina
se
opone
diame almen e
á
la
que
enseña on
los
Pad es,
y
se
ha
p ac icado
en
odos
los
concilios
ecuménicos.
Bas a á
ale=
ga
dos
es imonios:
el
E esino,
ac .
5.
Pe absu -
dum
es
ducen o um
c
decem
sanc o um
episcopo um
synodo,
quibws
e
uni e sa
occiden alium
sanc o um
episcopo um
mul i udo
,
e
pe
1psos
eliquus
o us
.
A
BEE
ES
ASAS
e a um
o bis
consen i ,
igin a
an um
nume o
se
oppone e.
El
2.2
Cons an inopoli ano
5.2
gene al,
colla ,
6.
In
conciliis
non
unius
el
al e ius
in e =
locu ione
a endi
opo e e;
sed
hec
que
communi e
ab
omnibus
,
el
amplio ibus
de ini u .
VI.
El
Au o
en
el
mismo
om.
1,
ol.
469,
en
el
a gumen o
3.
concluye
diciendo,
que
la
Iglesia
male
sen ien es
cum
ec e
sen ien ibus
con ine ,
Aquí
comienza
el
Au o
á
ensancha
el
seno
de
la
san a
Iglesia
en
é minos
que
ab ace
y
que
encie e
en
sí
odas
las
sec as
y
odas
las
he e-
gías
,
y
las
deje
exis i
impunemen e,
Rese a e-
os
el
exámen
de
es os
pu os
pa a
cuando
€
A
|
|
i
101
Au o
se
decla e
mas
en
los
núme os
3,23
y
24.
VIT.
El
Au o
en
el
mismo
om,
1.
dise .
5.2
de
Conciliis,
cap.
1,
ol.
475.
Concilium
ec é
de-
ini u
,
legi ima
pas o um
,
es
maxime
episcopo um
cong ega io
UC,
:
:
Aunque
el
Au o
cuando
explica
es a
de ini-
cion,
no
explica
la
yoz
pas o um,
y
aunque
cuando
en
el
cap.
3.”
a a
de
los
que
ienen
o-
o
en
los
concilios,
nada
dice
de
los
pá ocos,
ni
aun
de
los
Obispos,
solo
sí
de
los
legos,
en
los
é minos
que
despues
e emos:
a endiendo
á
su
empeño
en
as o na
la
ge a quía,
á
su
cos-
umb e
de
i a
la
china
,
como
se
suele
deci ,
y
esconde
la
mano,
y
á
que
su
silencio
no
es
casual,
sino
de
indus ia
y
con
e lexion;
es
p eciso
c ee ,
que
quiso
da
o o
decisi o
y
ha.
ce
jueces
de
la
é
á
los
pas o es
del
segundo
o -
den,
Ó
pá ocos.
La
p e e encia
que
hace
de
los
Obispos,
e
maxime
episcopo um.,
supone,
que
an-
es
habla
ambien
de
o os
pas o es
in e io es,
Es e
dic ámen
del
Au o
se
opone
á
la
Esc i u a:
Ac .
20,
23.
Spi i us
Sanc us
posui
episcopos
ege=
e
Ecclesiam
De
,
se
opone
á
la
an igua
discipli-
na,
supe luos
o as
mi i e:
Synodus
episcopo um
es ,
non
cle ico um
:
dije on
los
Obispos
de
Egip o
en
el
concilio
1.”
E esino:
se
opone
en
in
á
la
dis.
ciplina
pos e io :
Opinionem
quo undam
qui
ausi
sun
asse e e
,
p e e
episcopos
,
quosdam
e iam
alios
habe e
wocem
decisi am
in
concilio
p o inciali,
u
e oneam
judicamus.
Concilio
5."
Came ,
ap.
Labb,
om.
23,
col.
201.
Y
lo
mismo
se
de e minó
en
dos
concilios
p o inciales
de
Bu deos,
;
Con
cuán o
mayo
undamen o
se
deben
exclui
los
102
pá ocos
de
los
concilios
gene ales
en
calidad
de
jueces,
Q
ju e?
|
VIT.
E
Au o
en
el
mismo
omo
1.*
ol.
478.
A
inquis,
si
o
equi an u
condi iones
,
u
conci-
lium
e é
si
EEcumenicum
,
¿
quo
pac o
cons a e
po-
o i
an
ale
si ,
ebu um
leges
ille
in
eo
celeb ando
ue in
obse a e?
Resp.
u um
concilium
aliquod
si
e e
UEcume icum
,
non
posse
ce o
nobis
cons a e,
nisi
ex
unanimi
Ecclesia um
consensu
,
eb
app oba io-
ne:
o
enim,
amque
di iciles
ea
de
e
mo e i
pos-
sun
ques iones
,
u
ix,
au
ne
ix
quidem
ex ica-
i
quean ;
alii
que en ,
W%c.:
y
con inúa
de endien-
do
que
ningun
concilio
se
ha
de
ene
anqudm
CEcumenicum::;
donzc
Ecclesia
app oba io,
e
consen-
sus
accese .
en
De iende
el
Au o
la
in alibilidad
del
conci.
lio
gene al
;
mas
aquí
enseña
el
medio
y
el
mo-
do
de
eludi
y
de
bu la se
de
su
au o idad
,
ha-
ciéndola
depende
de
la
ap obacion
y
consen i-
mien o
de
la
Iglesia
dispe sa.
Mien as
no
se
jun a
concilio,
no
econoce
ibunal
isible
y
pe manen e
que
pueda
condena
los
e o es
$
cuando
se
jun a
el
concilio,
ampoco
lo
econo-
ce;
pues
dice,
que
se
ha
de
espe a
á
que
su
le-
gi imidad
se
decla e
y
se
ap ucbe
po
el
consen-
imien o
unánime
de
las
iglesias
ó
de
la
Iglesia
dispe sa.
¿Y
qué
en iende
aquí
po
Iglesia
?
¿ o:
dos
los
ieles?
¿los
pas o es
aun
en
meno
núme-
o?
Si
en iende
lo
p ime o,
pone
en
la
Iglesia
el
gobie no
democ á ico
con
Ili ico
p o es an e.
Si
dice
lo
segundo,
pone
el
a is oc á ico
con
Cal ino
y
B encio,
Y
en ienda
lo
uno
ó
en ien-
da
lo
o o,
¿cuán os
siglos
debe án
pasa se,
103
mien as
la
Iglesia
dispe sa
oma
conocimien o,
examina
las
ac as
del
concilio,
se
in o ma
del
mo i o
de
su
con ocacion,
del
núme o
de
los
concu en es
,
de
la
libe ad
que
u ie on
pa a
Vo a
de
la
unanimidad,
8 c.
8.
?
IX,
El
Au o
en
el
mismo
om.
1,
cap.
5,
a .
1,
ol,
498,
de iende
la
in alibilidad
del
Concilio
gene al,
y
ol.
500
dice,
4.2
Vel
con-
cilium
PEcumenicum
in
dijudicandis
idei
ques ion -.
bus
ab
e o e
immune
es ,
el
nullum
es
in
Ecclesia
ibunal
iniendis
con o e siis,
e
e i a i
d
menda-
cio
,
sine
e o is
pe iculo,
sece nende
idoneum:::
ne
quicquam
e iam
con ugias
ad
Ecclesia
dispe se
ju-
dicium:
si
enim
ab
e o is
pe iculo
u a
non
si
con=-
cilio um
gene alium
auc o i as,
in
quibus
amen
ques-
iones
di imende
,
e
acilius
e
accu a ius
ad
adi.
ionis
egulam
exigun u ,
diligen iusque
excu iun u ,
¿quis
in allibili a is
p i ilegium
Ecclesie
dispe se
po e i
adsc ibe e,
quod
cong ega e
denega ?
Neces-
se
igi u
e ,
u
ques iones
ince e
,
e
sine
judice
sempe
mancan ,
Folio
512,
a .
4
,
p ueba
que
el
concilio
iene
su
au o idad
de
Jesuc is o,
y
en
el
siguien e
lo
p ueba
2.”
po
cuan o
del
concilio
al
pueblo
no
hay
apelacion.
Es e
au o
des uye
con
una
mano
lo
que
con
la
o a
edi ica
,
ó
mas
bien
pod emos
quizá
deci
,
que
con
sus
so ís icos
ci cunloquios
se
empeña
en
o ja
una
nue a
y
alsa
Iglesia,
des.
uyendo,
si
le
ue a
posible,
la
una
san a,
ca.
ólica
y
apos ólica
de
Jesuc is o.
Dijo
en
el
nú.
me o
p eceden e,
que
la
legi imidad
de
los
COn»
cilios
no
puede
cons a nos
cie amen e
,
SINO
po
104
|
j
la
ap obacion
y
unánime
consen imien o
de
las
iglesias
Ó
de
la
Iglesia
dispe sa.
Luego
mien as
es a
ap obacion
no
se
e i ique
,
ni
las
decisio-
.
nes
del
concilio
ienen
ue za
pa a
obliga ,
ni
es amos
obligados
á
obedece las.
¿Qué
o o
e ec=
o
pod ia
p oduci
una
o mal
y
igo osa
apes
lacion
£
Po
una
pa e
el
Au o
niega
es a
ape=
lacion,
y
po
o a
pa e
la
es ablece
y
la
sos iene
en
ambos
e ec os
de olu i o
y
suspensi o,
Y
si,
como
dice,
ninguno
pod á
a ibui
á
la
Iglesia
dispe sa
el
p i ilegio
de
la
in alibilidad,
que
lo
niegue
á
la
cong egada,
¿cómo
nos
pod emos
asegu a
de
la
legi imidad
de
és a
(el
concilio)
po
el
juicio
y
ap obacion
de
aquélla
¿
Po
no
admi i
en
el
Romano
Pon í ice
la
au o idad
de
ap oba
y
con i ma
los
concilios
,
usa
de
an-
os
odéos
inconsiguien es
el
Au o .
De
oda
su
doc ina
en
es e
núm,
y
los
an e io es,
se
dedu-
ce
po
una
ilacion
legí ima
la
consecuencia
misma
que
el
Au o
p e ende,
ó
apa en a
que e
e i a ,
necesso
igi u
e i ,
u
ques iones
ince e,
e
sine
judice
sempe
manean .
Tambien
se
deduce
que
en
e
concilio
de
T en o
se
debió
concede
á
los
Lu e anos
aquella
condicion
que
en e
o as
pidie on
,
de
que
ue a
líci o
y
pe mi ido
e i-
a se
y
conse a
cada
cual
su
doc ina
aun
despues
de
habe
sido
ep obada
po
el
concilio.
X.
El
Au o
en
el
mismo
om.
1.
ol.
483,
P oposi io.
P incipes
Ch is iani,
in a
egni,
el
impe ii
sui
ines
,
con oca i
concilium
jube e
possun ,
cum
id
pos ulan
egai
,
el
Ecclesie
pax,
c
an»
quillizas.
P oba u
1.2
P incipes
Ch is ian
sun
Ec
cies e
de enso es
We.
|
pel
dl
di
is
a
bo
cid
E.
105
Fol.
486.
Neque
enim
P incipes
sun
Episcopo-
im
o es
in
ebus
que
non
sun
me e
spi i uales::::
a qui
concilio um
con oca io
mon
es
me e
spi -
ualis,
Cap,
3,
ol
486.
(es
e a a
de
la
imp en a,
co íjase
489
).
Pone
la
p oposicion
de
que
los
legos
no
ienen
jus
su agii
de ini i i
,
ubi
de
e-
bus
idei
,
e
me e
spi i ualibus
agi u .
Fol.
515.
P oposi io
1.2
Fidei
de ini iones
ab
Ec-
clesia
p oposi e
,
pe
se
,
ci a
P incipis
app oba io-
nem
im
haben
obligandi.
P oposi io
2.2
Concilio»
um
,
e lam
genc alium:
dec e a
ci ca
disciplinam
si-
ne
P incipum
app oba ione
non
obligan
in
iis
que
eo um
auc o i a
subjiciun u .
Todos
debemos
econoce
la
po es ad
de
los
P íncipes,
como
dimanada
de
Dios.
P o .
8,15,
debemos
de ende la
como
buenos
asallos
y
obe-
dece la.
Roman.
13,1,
4.
Pe .
2,
13.
Es
un
p e-
cep o
di ino.
Mas
no
podemos
ni
debemos
eco-
noce
en
ella
o os
lími es
que
los
que
el
mismo
Dios
le
ha
ijado,
No
así
el
au o
que
ó
po
una
baja
adulacion
,
ó
po
encon a
p o eccion
en
dos
po en ados,
la
ex iende
y
amplía
en
é mi-
nos
que
deja
casi
aniquilada
la
au o idad
,
la
po es ad
y
ju isdiccion
eclesiás ica.
Dice
lo
p i-
me o
,
que
el
P íncipe
puede
con oca
ó
man-
da
que
se
JUn e
concilio
po
cuanio
es a
con-
ocacion
nO
es
me amen e
espi i ual
;
ni
en
es-
Dm
Judo
Ec
oia,
ás
a o
o
Bend
e
concede,
si
en
la
asan-
oe
a a
solamen e
de
negocios
secUa
a es.
Mas
es a
jun a
y
hablando
con
p opiedac,
no
es
ni
debe
llama se
concilio
;
po que
es e
es
112
so,
dice
el
Au o ,
sus
de e minaciones
no
obli-
gan
sio
la
ap obacion
de
los
P íncipes:
po
con-
siguien e
,
cuando
los
P íncipes
quie an
pod á
el
Papa
se
obedecido.
¿Sob e
las
ma e ias
de
é?
En
és as,
dice
el
Au o ,
no
es
el
Papa
in alible:
puede
e a
como
cualquie
o o
Obispo:
se
de-
be
espe a
has a
la
de e minacion
de
un
Juez
in-
alible.
No
deja
pues
al
Romano
Pon í ice
o a
ju isdiccion
,
que
espec o
de
aquellos,
que
de
g ado,
y
po
su
buena
olun ad,
lo
quie an
obedece .
Consiguien e
á
es a
doc ina,
dice
XIL
£l
Au o ,
en
el
mismo
omo
1,
ol,
558.
Sequi u
2.2
lici as
,immo
necesa ias
esse
aliquando
appella iones
d
Romano
Pon í ice
ad
Concilium
gene=
ale,
Aquí
habla
el
Au o
como
Jansenis a
apelan-
e:
y
es e
es
o o
es ue zo
suyo,
pa a
p i a
á
la
Iglesia
de
un
sup emo
Juez
de
las
con o e -
sias.
De
su
ase cion,
en endida
como
la
en iende
el
Au o ,
sin
aquellas
limi aciones,
con
que
la
de ienden
los
mode ados
de enso es
de
las
libe =
ades
de
la
Iglesia
Galicana:
de
su
ase cion,
di-
go,
se
sigue
con
e idencia
,
que
condenado
un
he ege
po
su
Obispo,
ó
po
un
Concilio
P oyina
cial
,
6
Nacional,
apela
al
Papa:
condenado
po
és e
,
apela
al
ú u o
concilio
gene al:
cong e-
gado
és e
despues
de
algunos
siglos,
es
ambien
condenado
el
he ege;
mas
él
,
ins uido
po
el
Au o
,
y
a e ado
á
su
doc ina,
oma
gua i-
da,
y
se
de iende
con
el
unánime
consen imien o
de
la
Iglesia
dispe sa
,
cuyo
dic ámen
,
dice,
Y
$e
lo
no amos
en
el
núm,
8.,
se
debe
espe a ,
dice
el
Au o .
¿Sob e
la
disciplina
?
En
es e
ca.
113.
po que
á
ella
pe enece
examina
y
decidi
,
si
el
Concilio
ué,
ó
no
ué
Ecuménico
y
legí imo.
¿
Cuándo,
y
po
qué
camino
pod emos
a e igua
y
ce i ica nos
del
juicio
y
consen imien o
uNná-
-
nime
de
la
Iglesia
dispe sa
?
¿
Cuán os
siglos
no
deben
pasa se
en
an as
apelaciones
y
demandas!
Po
consiguien e
las
causas
se
hacen
in e mina.
bles
;
los
e o es
sin
emedio;
los
he eges
sin
Í7e-
no
y
sin
co eccion,
Nada
de
es o
inquie a
al
Au-
o ,
po que
dice,
y
se
no ó
ya
en
el
núm.
6.,
que
la
Iglesia
male
sen ien es
cum
ec é
sen ien ibus
con ine .
Todos
los
he eges
quie e
que
se
conse =-
en
y
ab iguen
en
el
seno
de
an
buena
mad e.
XII.
El
Au o
en
el
mismo
om,
1.9,
ol.
603.
Resp.
neg-
maj.
u
enim
ju isdic io
Episcopalis
,
lice
a
Deo
immedia e
luxe i ,
ci cumsc ibi,
3
e iam
alz.
quando
peni ús
au e i
possi ,
su ici
Ch is um
eam
i a
con ulisse
,
u
amen
Ecclesie
obnoxiam
esse
olue-
i.
Y
poco
despues:
Quemadmodum
au em
plu es
el
puucio es
Ecclesia
po es
alicubi
commi e e
,
s c
ay
jus is
de
causis
po es
eos
peni ús
subs ahe e.
Aquí
enseña
el
Au o ,
que
la
Iglesia:;:
¿Qué
Iglesia?
No
el
Papa,
no
los
Obispos,
no
los
Pa -
ocos;
po que
habla
de
una
iglesia
di e en e
de
odos
esos
sus
Minis os;
habla
del
pueblo:
en-
seña
,
digo,
que
es a
iglesia
,
plebeya,
po
de-
ci lo
así,
Ó
popula ,
puede
coa a ,
Ó
cebi
á
cie os
lími es
la
ju isdiccion
de
los
Obispos:
que
Puede
p i a los
de
ella
en e amen e
:
y
que
pue-
de
enca ga la,
Ó
concede la
y
4
pocos,
0
á
mu-
Chos,
segun
lo
juzgue
con enien e.
¿Y
noescs.
o
hace
los
Pas o es
dependien es
de
sus
o ejas?
¿
No
es
es o
en ega
los
Supe io es
al
a bi io
8
AS
114
|
|
de
los
súbdi os?
¿No
es
es o
in oduci
en
la
Tgle.
sia
el
gobie no
democ á ico?
¿No
es
es o
pone
en'manos
del
Pueblo
la
au o idad
de
las
lla es,
el
cual
concede
á
los
Pas o es
el
desnudo
y
me o
eje cicio
de
ellas
,
dependien e
siemp e
de
la
o=.
lun ad
y
a bi io
del
mismo
pueblo
¿
Pongamos
p ác ico
el
pensamien o
del
Au o .
Quie e
deci ,
que
el
pueblo
dipu a
con
supe io
au o idad
al
seño
don
Ped o
pa a
Obispo
ó
Pá oco:
si
el
seño
don
Ped o
p e endie e
impone
al
pueblo
con
su
au o idad
y
enseñanza,
el
pueblo
inme-
-dia amen e
qui a
las
lla es
al
seño
don
Ped o,
“y
se
las
en ega
al
seño
don
Pablo
del
modo
que
mejo
le
pa ece:
le
p esc ibe
ales
y
ales
ac-
os
del
cul o
ex e io
á
Dios;
y
le
obliga
á
que
disponga
odo
lo
pe enecien e
á
disciplina;
y
aun
en
algun
caso
,
pe
accidens
,
Ó
ab
ex inseco,
las
ma e ias
que
pe enecen
á
la
é,
si
se
le
an-
oja,
del
modo
que
pueda
mejo
combina se
con
la
elicidad,
con
la
a monía,
y
con
la
paz
del
Es ado.
Es e
es
el
sis ema
del
Au o
pues o
en
p ác ica;
p ác ica
y
sis emas
adop ados
en
'nues-
os
dias
po
el
pueblo
F ancés;
pe o
p ác icas
y
sis ema
e iden emen e
sub e si os
de
lá
ge a -
quía
que
Jesuc is o
es ableció
en
su
Iglesia,
A endido
odo
el
con ex o
del
Au o ,
'no
nos
queda
duda
de
que
es
suyo
el
sis ena
p opues.
o,
y
ya
censu ado:
mas
cediendo
po
un
mo.
men o
á
su
ambigliedad
olun a ia
,
y
de
indus-
ia,
ha emos
o a
e lexion.
Si
el
Au o
en iende
aquí
po
Iglesia
los
Obispos
p incipalmen e;
es o
es
,
si
quie e
deci ,
que
la
Iglesia
dispe sa,
que
el
pueblo,
á
quien
hace
p incipal
deposi a io
de
d
cnica
s
115
las
lla es,
se
explica
y
ob a
po
los
Obispos,
24n
en'aquel
meno
núme o
en
que
se
dice
se
puede
conse a
la
e dad,
es ableciendo
po
Consi-
guien e
en
la
Iglesia
un
gobie no
a is oc á ico,
en
es e
caso,
Ó
conside a
los
Obispos
unidos
y
jun os
en
Concilio,
y
es e
medio
no
es
su icien e,
po que
los
Concilios
,'como
él
dice,
a issime
celeb an u ;
Ó
los
conside a
dispe sos:
y
en
es e
caso
le
p egun a emos
con
San
Ge ónimo:
espon-
de
mihi:
5
Ad
Alexand inum
Episcopum
,
Pales ina
quid
pe ines
?
Epis .
ad
Pammach,
:
XIV.
ElAu o ,
en
el
mismo
om,
1.*
ol.
605.
obj.
6.
lle
Episcopus
ju isdic ionem
con e ,
qui
cos
Bullas
ins i ui ,
Sc.
Resp.
neg.
maj.
1.2
Quia
ec.
pe
Bullas
ac a
ins isu io,
non
i a
necesa ia
es ,
ub
sine
ca
nullus
esse
possis
e us
Episcopus,
Laj e
anguis,
Es
e dad
que
las
Bulasno
siem-
*
p e
se
han
usado,
ni
son
absolu amen e
necesa.
ias
pa ala
ins i ucion
de
los
Obispos:
mas
siem-
p e
ha
sido
necesa io
el
consen imien o
áci o
po
lo
menos
del
Romano
Pon í ice.
Es
e dad
que
sin
Bulas
se á
e dade o
Obispo
el
que
haya
sido
o denado
po
Obispos
e dade os:
mas
o denado
sin
Bulas,
0
sin
el
consen imien o
,
al
menos
á-
ci o,
del
Romano
Pon í ice,
se ía
un
e dade o
Obispo
cismá ico,
in uso,
ilegí imo,
é
ilíci a
su:
consag acion.
El
Au o
debió
exp esa
odo
es o,
pa a
p ocede
con o me
á
las
disposiciones
de
Je-
SuC is o:
pasce
OVES
MPAs.
Joan.
21.
16.
pasce
agnos
¿Mmeos.
ibi
e s,
15.
19
ic
unum
o ile,
1%
unus
pas.
o .
Joan.10.
6.
Dejó
de
exp esa se,
y
con
su
si.
lencio
ab ió
la
pue a
á
las
elecciones
y
consa.
g aciones
cismá icas
de
los
O ispos
in usos
y
e-
ij
116
:
oluciona ios
de
la
F ancia:
y
dejó
abie a
esa
misma
pue a,
pa a
que
se
in en en,
y
se
esu l-
an
semejan es
a en ados.
Concluimos
cón
el
omo
p ime o.
Aunque
en
lo
es an e
de
su
ob a
pa ece
que
el
Au o
p e=
ende
edi ica
la
Iglesia
con
su
mo al
se e a
y
ígida;
en
el
p ime
omo
ases a
los
i os
al
un-
damen o,
como
se
ha
demos ado,
pa a
a uina :
la
de
un
golpe,
si
ue a
posible.
Pasemos
á
los
demas
omos:
ninguno
se
encuen a
limpio:
en
odos
ocu en
opiezos.
XV.
El
Au o ,
om,
2.9,
ac ,
de
Inca na .,,
ol.
398.
Que es
2.2
U um
Ch is us
p o
omnibus
eo
sensu
mo uus
si ,
quod
ejus
mo is
me i um,
omni-
bus
,
nullo
excep o
applice u .
Resp.
eo
sensu
dici
non
posse
Ch is um
p o
omnibus
esse
mo uuwm.
P ob.
1.
ex
Sc ip u a.
Ch is us,
inqui
Apos olus
,
semel
obla us
es
ad
mul o um
exhau ienda
pecca a.
Heb ,
9.
23.
Hic
es
sanguis
meus
no i
es amen i,
ai
Ch is us
,
qui
p o
mul is
e unde u ,
in
emissionem
pecca o um.
Ma .
26,
28.
A qui
is is
in
locis
Ch isa
us
dici u
mo uus
,
non
p o
omnibus
,
sed
p o
mul.
is:
e go.
P ae e ea
habemus
accessum
pe
idem
in
g a iam
is am
,
in
qua
s amus
,
1%
glo iamu .
Rom.
5,
2.
e go
in ideles
non
sun
g a ie
di ine
pa icipes,
nec
pe inde
ipsis
applica u
me i um
mo is
Ch is i,
La
cues ion,
p ou
jace y
es
adiá o a.
O os
Teólogos
Ca ólicos
de ienden
el
ase o;
pe o
con
menos
gene alidad,
y
con
p uebas
mas
cla as,
y
menas
expues as
á
se
en endidas
en
un
sen ido
,
ep obado.
La
aplicacion
que
el
Au o
hace
del
ex o
de
San
Pablo
ad
Rom.
5,
2.
pa ece
incluye
la
p oposicion
32
de
Quésnel.
El
Au o
p e ende
SE
a
Ta
Rs
Dd
IAARIGNAA,
y
117
p oba ,
que
no
odos
pa icipan
del
mé i o
de
la
mue e
de
C is o,
po
cuan o
no
odos
pa ici-
pan
de
aquella
g acia,
á
la
cual
se
asciende
po
la
é,
yen
la
cual
s amus,
19%
glo iamu .
Es a
g acia,
en
que
pe manecemos,
ó
es amos
con
pe manencia,
y
nos
glo iamos,
pa ece
peculia
de
los
p edes inados,
y
po
consiguien e
es os
$0-
los
pa icipa án
del
mé i o
de
la
mue e
de
Jesu-
c is o:
y
ya
es
és a
la
ci ada
p oposicion
conde-
nada:
Jesus
Ch is us
semo i
adidi
ad
libe an
-
dum
p o
sempe
suo
sanguine
p imogeni os
,
id
es ,
elec os
de
manu
Angeli
ex e mina o is.
Po
lo
mé-
nos
el
Au o
in ie e
del
ci ado
ex o,
que
de
la
g acia
no
pa icipamos
sino
po
la
é:
y
como
ca ecen
de
é
los
in ieles
,
concluye
:
E go
in ide-
les
non
sun
g a i
di ine
pa icipes,
nec
pe inde
¿psis
applica u
me i um
mo is
Ch is i.
Es a
su
al.
sa
in e p e acion
del
sag ado ex o,
y
la
conclu-
sion
que
deduce,
incluyen
con
e idencia,
y
aun
-
exp esan
las
siguien es
p oposiciones
condenadas
de
Quesnel.
La
26;
Nulle
dan uy
g a ie
nisi
pe
pa
de
27.
Fides
es
p ima
g a ia,
W%
ons
om-
nium
alia um.
La
29:
Ex a
Ecclesiam
nulla
conce-
di u
g a ia.
Y
ambien
la
condenada
po
Alejan-
d o
VII,
año
de
1690,
Pagani,
Judei,
He e-
ici,
aliique
hujus
gene is,
mublum
omninó
accipiung
a
Jesu
Ch is o
in luxum,
8 c.
El
ase o
pues
pod á
sos ene se
con
mejo es
p uebas.
Ve a i
sun
dú
Spi-
i u
Sanc o
loqui
in
Asia
e bum
Dei.
Aci,
16,
6,
'Ten aban
i e
in
Bi hiniam,
19
non
pe missi
eos
Sp.
i us
Jesu.
Ibid,
e s.
7.
Cu a imus
-Babilonem
V
.
,
non
es
sana a;.
de clinquamus
cam.
Je em.
34,
9
pe
4 .
bo
.
He
pod á,
digo,
sos ene
el
ase o
con
es as
p ue
118
bas,
y
coa ándose
á
algunos
in ieles.
El
Au o ,
in e p e ando
mal
las
p uebas
que
p opone,
las
ex endió
á
odos
los
in ieles,
y
se
p ecipi ó
en
las
p oposiciones
condenadas.
“XVI
El
Au o ,
om
3,
ac .
de
G a ia,
Di-
se ,
3,
desde
el
o!.21,
e ie e
los
e o es
con a
Ja
G acia,
de
los
Gen iles
,
de
los
Judíos,
de
los
Pelagianos
,
de
los
Semipelagianos.
Mas
gua da
un
p o undo
silencio,
no
habla
una
palab a
de
los
e o es
con a
la
g acia
de
Lu e o,
de
Cal i:
no,
de
Jansenio,
de
Bayo,
de
Quesnel.
-,
-
¡Mis e ioso
silencio!
Ya
se
dijo
en
el
núm.
1,9
en
qué
opinion
es aba
el
Au o
de
es a
Teología.
Ya
lo
no amos
en
el
núm.
an e io ,
como.
sin
em-
bozo
se
mani ies a
secuaz
de
Pascual
Quesnel.
Y
en
el
p esen e
núm,
en
el
silencio
con
que
ocul a
los
e o es
mode nos
con a
la
g acia,
y
con
que
conse a
,
cuan o
le-es
posible,
el
hono
de
sus
co í eos,
Jansenio,
Bayo
y
Quesnel
,
se
insinúa
adic o
y
su
pa ida io.
És a
sospecha
se
aumen.
a
,
si
obse amos
su
mo al
ígido,
ca ác e
de
los
Jansenis as;
el
ningun
uso
que
hace
de
las
Bulas
que
condenan
aquellos
e o es
;
su
poco,
6
ningun
ap ecio
de
los
Romanos
Pon í ices.
En
'
e ec o,
leyendo
sus
a ados,
de
Volun a e
Dei,
de
Inca na ione
,
de
G a ia
y
o os,
en
muchos
pun.
os
pa ece
lee se
á
Bayo
y
Quesnel;
y,
casi
en”
los
mismos
é minos,
muchas
de
sus
p oposicio-
nes
condenadas.
Al
menos
su
silencio
aquí
no a-
do
pa ece
su icien e
pa á
quese
lea
con
p ecau-
Cion
su
a ado
de
G a ia,
y
los-o os
que
con
és e
ienen
conexion.
Yo
ño'me
conside o
su icien=
e
pi a
descub i -las
e dade as
ideas
del
Au o
a
A
ES
ER
ción
A
A
A
e
e
AA
Se
y
119
en
una
ma e ia
an
obscu a,
an
delicada,
y
queno
he
podido
lee
con
la
compe en e
e lexion,
Solamen e
pond é
dos
epa os
que
de
paso
me
han
ocu ido.
—XVIL
El
Au o ,
en
el
mismo
om.
3.2
ol.
188.
Que es
2.”
Quenam
ac ualis
g a ia
p op ie
dici
quea
su iciens.
Respondeo
solam
g a iam
e icacem
hos
nomen
sibi
p op ie
indica e.
0
Aquí
no
econoce
el
Au o
o a
g acia
que
me ezca
el
nomb e
de
su icien e,
sino
la
g acia
e icáz.
A
es a
g acia
e icáz,
Como
de iende
el
Au-
o ,
nunca
se
esis e:
luego,
en
su
sis ema,
á
ninguna
g acia
in e io
bay
esis encia.
Y
éase
aquí
la
p oposicion
2.*
de
Jansenio:
In e io i
g a ie
in
s a u
na u e
Lapse
nunquam
esis i u .
Y
la
16
de
Quesnel:
Nulle
sun
illeceb e
,
que
non
cedan
illeceb is
g a ie
,
quia
mihil
esis i
ommipo»
en i.
Es
e dad
que
el
Au o
explica
despues
al-
gun
géne o
de
esis encia
:
mas
es a
esis encia,
que
él
admi e,
6
es
á
las
g acias
ex e io es,
Ó
es
¿algunos
mo imien os
in e io es,
que
no
p o-
A
de
la
g acia.
Po
consiguien e,
siemp e
iene
4
enseña ,
que
á-la
g acia
in e io
nunca
se
esis e.
.-:
:
E
xXVHIL
El
Au o
en
el
mismo
om.
3.
ol,
196.
P oposi io.
De
g a ia
Ch is i
non
digne
sen i ,
aa
cam
pu a
omnibus
hominibus
da i.
iendo
comunísima
en e
los
eólogos
esco.
lás icos
la
sen encia
de
queá
ninguno
niega
Dios
la
g acia,
ó
auxilios
su icien es,
pa ece
se
exce.
dió
el
Au o
en
la
ceosu a
con
que
los
ilda.
Co.
mo
es a
su
p oposicion
dice
ó den
á
su
doc ina
ya
ci ada
en
el
núm.
15,
queda
ya
no ada
con
los
120
mismos
epa os
y
e lexiones.
Solamen e
añadi e-
mos,
que
es a
su
p oposicion
pa ece
coincidi
con
la
5.*
de
Jansenio:
Semipelagianum
es
dice e,
Ch is um
p o
omnibus
omnino
hominibus
mo uum
es-
se,
du
sanguinem
udisse.
Po que
aunque
Janse-
nio
no
dis ingue
la
p epa acion
del
mé i o,
y
o e a
al
E e no
Pad e
po
la“salud
de
odos
los
homb es,
de
la
colacion
e ec i a,
ó
aplicacion
á
odos
,
y
el
Au o
habla
de
es o
segundo
:
omni-
bus
hominibus
da i:
con inando
sus
doc inas,
y
en
a encion
á
la
consecuencia
que
saca,
y
imos
en
el
núm.
15.
de
que
Ch is us
dici u
mo uus
non
p o
omnibus,
sed
p o
mul is,
pa ece
que
sien e
del
mismo
modo
que
Jansenio
;
y
solo
mudó
la
cen-
su a
de
és e
en
la
de
non
digne
sen i .
XIX,
El
Au o ,
om.
4
”
Dise .
7.
de
Poeni-
en ia
,
cap.
3.
ol,
430.
Que es
3."
an
possi
Epis-
copus
app oba ionem
quoad
empus
,
locum,
1
pe a
sonas
es inge e.
Resp.
id
po es
jux a
edic um
ye=
gium
an.
1695
,
a .
XL
Aunque
compe e
cie amen e
á
los
Obispos
la
acul ad,
ó
au o idad
de
ap oba
los
con eso es,
el
Au o
los
p i a
de
es e
de echo,
y
el
de
limi=
a ,
ó
es ingi
la
ap obacion
á
cie o
luga ,
iempo
y
pe sonas.
Se
desen iende,
ó
no
hace
ap ecio
de
lo
que
disponen
las
leyes
Eclesiás i-
cas:
T iden .
sess.
23,
cap,
15.
Clemen.
X
Bull.
Sue
pe na
magni
Pa is amil as.
Sac.
Concil,
In e p.
2,
Juli
1687.
De
odo
es o
se
desen iende;
y
,
es an-
do
únicamen e
á
la
P agmá ica
Real,
hace
de-
pendien e
de
ella
la
au o idad
de
los
Obispos;
y
a ibuye
al
P íncipe
cie a
po es ad
sob e
las
co»
sas
Cspi i uales:
con i mando
aquí,
y
decla ando
121
abie amen e
lo
que
ya
le
no amos
en
el
núm.
1.2
]
El
Au o ,
en
el
mismo
om.
4.2
Appen-
dix
de
Indulgen iis,
cap.
1,
ol.
440.
Jux a
men em
-
Ecclesie
de ini i
po es
(indulgen ia
)
emissio
aliqua
..
Pene
empo alis
,
WC,
Fol.
441.
P oposi io.
Indulgen ia
non
es
o ius
Pene
empo alis
elaxa io.
Fol
468,
cap.
8.
Quo uplex
si
indulgen ia:::
ple-
na ia
dici u ,
non
quod
omnem
olla
sa is aciendi
obliga ionem,
sed
eo
sensu
quod
de
pena
pos
emis-
sam
culpa
exol enda
au e a
quidquid
au e i.
po-
es
ab
Ecclesia.
Dice,
que
la
indulgencia
plena ia
no
es
e-
mision
de
oda
la
pena,
sino
emision
de
lo
que
au e i
po es
ab
Ecclesia.
Luego
la
Iglesia
no
iene
pode
pa a
ex ae
de
su
eso o,
donde
conse -
a
las
in ini as
sa is acciones
de
Jesuc is o
y
las
supe abundan es
de
los
San os,
y
aplica las
con
an a
pleni ud
,
que
llegueá
emi i
oda
la
pe-
na.
És a
sen encia,
opues a
á
la
comun
de
los
eólogos,
se
opone
ambien
á
la
Esc i u a.
El
Au o
mismo,
con
odos
los
eólogos
,
p ueba
la
po es ad
que
iene
la
Iglesia
pa a
concede
in-
dulgencias
de
aquellas
palab as
del
Sal ado ,
Ma h.
16,
19.
Quodcumgue
liga e is
supe
e am,
e i
liga um
e
in
coclis,
e
quodcumque
sol e is
sua
Pe
e am,
e i
solu um
e
in
colis.
Quodcumque;
cualquie a
cosa
que,
ó
odo
lo
que:
és a
es
una
p oposicion
uni e sal,
y
en
ella
es iba
el
dog=
ma
ca ólico
de
la
po es ad
que
iene
la
Iglesia
pa a
pe dona
los
pecados,
odos
,
odos
;
sin
que
haya
uno
que
sea
i emisible,
Luego
dedu.
ciéndose
del
mismo
p incipio
la
po es ad
que
Y
128
es
cie amen e
la
sinagoga
de
Sa anás.
XXIV.
El
au o ,
paulo
pos
,
en
el
mismo
ci.
ado
ol.
471.
Unde
sequi u
nihil
esse
mali
quod
ole a í
non
debea
,.
po ius
quam
sese
ab
Ecclesia
seg ega e.
P escindende
uni a is
,
inqui
Augus-
inus,
nulla
unquam
jus a
po es
esse
necessi as.
Ide
ci co
quecumque
si
pas o um
,
si e
in
mo ibus,
si e
¿in
doc ina
pe e si as
,
Ipso um.
communioni
cons an e
adhe endum
es ,
donec
el
ipsime
sese
ab
Ecclesia
sejunxe in
,
el
ab
ea
ue in
pe
supe=
io um
sen en iam
seg ega i,
:
Quie e
el
Au o
,
abusando
de
la
au o idad
de
san
Agus in
,
que
los
súbdi os
pe manezcan
Cons an emen e
unidos
y
obedien es
á
sus
Papas
(Obispos
ó
pá ocos
),
aun
cuando
su
doc ina
es é
in icionada
con
cualquie a
géne o
de
pe e =
sidad
:
que
es
deci ,
aun
cuando
su
doc ina
sea
alsa
,
e ónea
,
cismá ica
,
he é ica
,
8ic.
po .
que
odo
es o
se
comp ende
en
la
gene alidad
con
que
habla
el
Au o ,
si e
in
doc ina
pe e .
si as.
No
es
ca ólica
es a
su
doc ina.
Lo
con a io
enseña
el
Após ol
exp esamen e,
Rogo
au em
os
a es
,
us
obse e is
cos.,
qui
dissensiones,
e
o en-
dicula
p e e
doc inam
,
quam
os
didicis is,
a-
ciun
,
es
dechma e
ab
¡ilis.
Rom,
16,
17.
San
Ge-
ónimo
nos
quie e
su idos
(:cuán o
menos,
uni-
dos
y
obedi
en es?)
aun
cuando
ocu e
una
me a
sospecha
de
he e
gía:
In
suspicione
he eseos
molo
quemquam
esse
pa ien em,
Epis .
61.
Ni
con
el
dul-
ce
cebo
de
la
obediencia,
quie e
san
Agus in,
nos
dejemos
engaña
:
Ca e e
in
obedien ia
,
a:
es
me ,
sub
ipsa
po es
la e e
el
d aconis
sub
spe=
c1e
mellis
,
lupus
in
pelle
o ina,
Se m.
6
ad
F a .
'
:
|
129
in
c emo,
Si
la
doc ina
de
los
Pas o es
ue e
pe =
e sa
ó
he é ica,
ya
es án
sepa ados
de
la
Iglesia,
como
dijimos
¿
yA
10
Se
les
debe
comunica
,
ni
obedece .
Y
si
pa a
deja
de
comunica los
y
0b£=
dece los
se
debe
espe a
,
que
ab
ea
ue in
pe .
supe io um
sen en iam
seg ega i
,
¿cuándo
llega á
es e
caso
en
el
sis éma
del
Au o ?
Jamás;
po -
que
con
sus
apelaciones
,
ó
o males
,
ó
equi a-
len es
,
eludi án
cualquie
sen encia
de
los
su-
pe io es,
como
lo
enemos
e idenciado
en
los
nú=
me os
8,
9
y
12.
En e
an o
quie e
el
Au o ,
que
las
o ejas
es én
unidas
con
sus
Pas o es,
y
és os
con
la
Iglesia
,
con
¿u isdiccion
,.8 c.
8 c.
:
Quién
no
e
que
és e
es
un
e o
mani ies os
Es os
son
mis
epa os
sob e
la
ci ada
ob a
de
Teología
,
llamada
del
A zobispo
de
Leon.
Y
pa a
que
es os
mis
epa os
puedan
pe cibi se
de
una
ojeada
,
po
deci lo
así
,
easumamos
odo
lo
dicho,
educiéndolo
á
cie o
núme o
de
p o-
posiciones
,
censu ables
en
mi
juicio,
El
Au o
sospechoso
del
Jansenismo,
núme-
o
1
y
16,
ó
enseña
exp esamen e,
ó
de
los
p in-
cipios
que
enseña
se
deduce
que
2
1.
La
sinagoga
no
ué
in alible,
pudo
e a .
Núm.
4.
|
|
2.
Los
he eges
ocul os
son
e dade os
miei.
b os
de
la
Iglesia.
Núm.
2.
3.
Los
he eges
públicos
y
mani ies os
son
e dade os
miemb os
de
la
Iglesia.
Núm.
6,
23
AAA
]
4.
El
he ege
o mal
no
es
cismá ico.
Núm,
23.
$.
Los
súbdi os
deben
pe manece
colis a;
emen e
unidos
á
sus
Pas o es
he eges.
Núm,
24,
6.
La
Iglesia
puede
conse a se
En
¿lmá:
130
no
núme o
de
Pas o es
,
sin
union
Á
su
cabeza»
Noi
7.
La
Iglesia
dispe sa
es
el
úl imo
juez
su-
p emo
in alible
de
odas
las
con o e sias.
Nú-
me .
3
EAS
ES
8.
La
acul ad
de
esol e
las
con o e sias
iene
en
in
á
ecae
en
el
espí i u
p i ado.
Nú-
MA
cs
z
9,
La
Iglesia
puede
llega
á
se
in isible.
Núm.
$,
E
10..
En
la
Iglesia
nada
se
puede
es ablece
mien as
haya
algunos
que
disien an
y
con a=
digan.
Núm.
$.
11.
En
la
Iglesia
son
in e minables
las
cues-
iones
ó
con o e sias,
Núm.
9,
12.
La
Iglesia
no
iene
pode
pa a
concede
indulgencias
po
las
cuales
se
emi a
oda
la
pe-
na.
Núm.
20.
e
-
13.
Los
pá ocos,
4
ju e,
ienen
o o
deci-
si o
en
los
concilios.
Núm.
7.
|
14.
'
Los
legos
ienen
o o
decisi o
en
los
concilios,
cuando
las
cosas
que
se
a an
no
son
me amen e
espi i uales,
Núm.
10.
15.
Elconcilio
gene al
no
se
debe
ene
po
legí imo
has a
que
lo
ap uebe
la
Iglesia
dispe -
sa.
Núm.
$.
16.
Delconcilio
á
la
Iglesia
dispe sa
se
puede
hace
una
apelacion
equi alen e.
Núm.
8,
9,
y
10.
17.
Los
P íncipes
en
el
dis i o
de
sus
es á-
dos
pueden
con oca
concilios.
Núm,
10.
_18,
Los
P íncipes
ienen
dominio
sob e
oda5
JE
cosas
mix as
de
espi i uales
y
empo ales:
um.
10,
:
19.
La
au o idad
de
los
Obispos
no
se
eX”
131
iende
á
1as
cosas
mix as
de
espi i uales
y
em-
po ales.
Núm.
10.
20.
Las
de e minaciones
de
los
concilios
Pe -
enecien es
4
la
disciplina
no
obligan
sin
la
ap obacion
de
los
P íncipes.
Núm.
10.
-21.
Sinla
ap obacion
de
los
P íncipes;
en
algun
caso
pueden
no
obliga
las
de e minacio=
nes
de
la
Iglesia
en
ma e ias
espi i uales
y
dog-
Má icas.
Núm
10.
ES
22.
Los
P íncipes
líci a
y
álidamen e
pue-
den
al e a
odo
lo
pe enecien e
á4
la
discipli-
da
eclesiás ica,
y
al
cul o
ex e io .
Núm.
7
y
10.
23.
El
pueblo
iene
au o idad
de
es ablece
muchos
ó
pocos
Pas o es;
de
suspende los
y
am-
plia los,
Ó
es ingi les
las
acul ades.
Núm.
12,
24,
La
p imacía
del
Papa
es
en
el
ó den;
y
su
ju isdiccion
es
subal e na
y
pedánea.
Núme=
os
11
y
12.
25.
“La
ju isdiccion
uni e sal
del
Papa
es
espec o
de
los
que
quie en
obedece le.
Núme-
os
11
y
12.
E
26.
Se á
e dade o
y
legí imo
Obispo
el
o ="
denado
sia
Bulas,
y
sin
el
consen imien o,
al
menos
áci o,
del
Romano
Pon í ice.
Núm.
14
-
27.
Los
Obispos
ienen
po es ad
o dina ia
pa a
dispensa
en
los
impedimen os
di imen es
del
ma imonio.
Núm,
21.
ieias
28.
La
au o idad
de
los
Obispos
pa a
da
y
es ingi
las
licencias
de
con esa
depende
de
la
au o idad
egia.
Núm.
19.
2.29,
Jesuc is o
no
mu ió
po
odos
los
hom.
es,
sino
po
muchos.
Núm.
15
y
18.
30,
Jesuc is o
mu ió
solamen e
po
los
P e.
|
|
.
/
des inados.
Núm,
15.
1
132
31.
Los
in ieles
no
pa icipan
de
la
g acia,
ni'
eciben
in lujo
de
la
mue e
de
Jesuc is o.
Núm.
15,
32.
Ak
g acia
in e io
nunca
se
esis e,
Núm.
17,
ES
.33.
Los
Bula ios
no
son
pa e
del
De echo
Canónico.
Núm.
22.
34,
El
De echo
Canónico
no
es
de
algun
mo»
men o,
si
no
es á
con o me
con
las
an iguas
Cos»
cumb es
de
las
iglesias
pa icula es
de
cada
Es-
ado,
y
con
las
o denanzas
de
sus
espec i os.
P íncipes.
Núm.
22.
35.
La
au o idad
de
los
Reyes
se
ex iende
á:
pode
o ma
leyes
canónicas
y
eclesiás icas,
Núm.
22,
Es as
son
las
p oposiciones
que
exp esamen-
e
enseña
el
Au o ,
ó
se
deducen
po
una
ilacion
legí ima,
ya
de
los
p incipios
que
enseña,
ya
de
su
yolun ua io
silencio,
y
ya
dela
conexion
,
Ó
enlace
de
odo
su
sis ema.
Mi adas
con
e lexion
es as
elexiones
Teológicas
del
Pad e
Valla ,
la”
Cons i ucion
del
cle o
e oluciona io
de
F an“
cia,
y
el
Sínodo
de
Pis oya
de
Monseño
Rixi,
pa ece
pode se
deci
,
que
son
es
ob as,
Ó
es'
piezas
ab icadas
en
“u a
misma
o icina,
y
aun
aciadas
en
un
mismo
molde.
Y
habiendo
ya
sido
condenadas
las
dos
úl imas
po
nues o
San ísi.
mo
Pad e
Pio
VI,
pa ece
que
aquella
es
ambien'
condenable.
Es
e dad
(lo
conozco
y
lo
con ie-
so),
es
e dad
que,
con
alguna
p obabilidad
ex ínseca
,
se
de ienden
in
abs ac o
algunas
de
las
sob edichas
p oposiciones:
mas
in.
conc e o
,
y
espec i e;
es o
es,
conside adas
con
la
conexion,
ó den
y
enlace
que
ienen
en
el
sis ema
del
¿u gl
pa ece
se
odas
censu ables,
|
133
Es e
es
mi
dic ámen,
amigo
mio:
el
de
V.
se á
pa a
mí
p e e ible,
en
a encion
á
sus
no o ias
en ajas
en
li e a u a
y
c í ica.
Espe amos
nO
obs an e
la
decision
de
los
Supe io es;
pe o
en e
an o
cau elémonos,
y
p osiga
V.
mandando
con
sa is accion
en
cuan o
gus e
se i se
de
mi
insu-
iciencia.
|
Dees e
Con en o
del
Ca men
de
Cas oel
Rio,
á
13
de
No iemb e
de
1799.
M.
F .
J.
C.
Sin
nomb e
de
Au o ,
y
sin
su
no icia
,
se
imp imió
es e
opúsculo
en
Baeza
,
en
la
o icina:
de
don
Agus in
de
Doblas,
año
de
1802.
La
im-
p esion
se
hizo
po
una
copia
incomple a
y
muy-
mendosa,
sacada
u i amen e,
y
salió
con
los
mismos
de ec os,
que
deben
co egi se
po
es e
o iginal.
No a
al
Núm.
22.
No
igno a
el
Au o
que
las
Dec e ales
de
los
Papas
no
son
de
é
ca ólica
(pues
noigno amos
las
doc inas
de
nues o
An onio
Agus in
,
y
dell
céleb e
Be a di);
y
si
habla
con
bas an e
du e-
za,
a ando
de
cismá ico
al
que
no
las
admi a,
ue
ocasionado
de
la
demasía
del
Lugdunense,
que
con
an a
gene alidad
dice:
Nullíus
apud-
nos
esse
momen i,
8 c,
134
Juicio
que
han
hecho
homb es
doc os
y
i uosos
sob e
la
Teología
del
Lugdunense
,
que
se
añade
á
-das'Obse aciones
de
un
mues o
de
Teología
-
:
sob e
la
doc ina
del
dicho
Au o .
¿El
Dus ísimo
Seño
Velez
en
el
om
1.?
Apo-
logía
del
Al a ,
cap.
18,
pig.
424
dá
po
censu-
ables
ya ias
p oposiciones
de
la
Teología
Lug-
dunease,
y
son
las
siguien es:
:
Tom.
1.
pág.
463,
sub e
la
in alibilidad
de
la
Iglesia:
pág.
471
y
siguien e,
sob e
la
dis in.
cion
quehace
de
los
dogmas
de
la
é:
pág.
475,
sob e
la
di inicion
que
dá
del
Concilio.
cn
Tom..2,9,
pág.
99,
105,
106,
107,
108,
so-
b e
la
olun ad
de
Dios
eu
sal a
á
odos
los
homb es.
E
Tom.
3.9,
73,76,
90,92,
133,
140,
141,
143,
148,
153,
181,
188,
190,
192,
193,
194,
196,
201,202,
sob e
la
g acia.
su icien e
y
e icáz,
Tom.
4.9,
sob e
la
acul ad
de
los
Obispos
en-
es ingi
las
licencias
de
con esa
en
los
con e.
so es,
pág.
26.
Véase
la
ob a
imp esa
en
Roma
año
de
1793:
El
Jansenismo
«enmasca ado
ú
obse aciones
s0-
b e
la
Teología
de
Leon.
-
Es
Copia
del
luga
ci .
del
Lllmo.
Seño
Velez.
En
la
Coleccion
Eclesiás ica
Española,
om.
4.2,
pág.
82,
el
seño
Obispo
de
Vich
(en
la
es-
pues a
que
dió
á
la
ep esen acion
que
hizo
á
las
Mamadas
Có es
el
seño
A zobispo
de
Valencia,
que
emi ió
un
ejempla
á
cada
uno
de
los
Obis-
Pos)
dice
en e
o as
Cosas;
“
Nada
hallo
que
ec i ica
,
solamen e
me
pa ece
con end ía
de-
:
135
ci
alguna
cosa
sob e
los-
lib os
que
en
el
plan
de
es udios
pa a
las
uni e sidades
se
han
seña-=
lado
pa a
los
es udios
eclesiás icos.
La
Teología
de
Lyon
es
un
Jansenis a,
el
Ca ala io
es
pe -
“ e so,
y
o os
que
se
señalan
no
son
mejo es:
Es
p i a i a
de
los
Obispos:
la
enseñanza
eli-
giosa
,
y
señala
los
lib os
po
los
cuales
se
ha:
de
da .
Es o
me
pa ece
que
al a
en
la
Kep e-
sen acion.”
:
:
Ved
aquíel
juicio
decisi o
deun
sábio
y
Ven.
Obispo,
que
mu io
má i
po
Su
o aleza
eli-
giosa
en
esis i
á
las
ó denes
an i-
eclesiás icas
de
los
e oluciona ios,
Y
que
cumplió
en
sí
lo
que
ome ió
cuando
consul aba
á
Monseño
Nuncio
Apos ólico
sob e
lo
que
debia
obse a ,
pa a
no
al a
á
los
ju amen os
que
habia
hecho
en
su
consag acion
de
de ende
los
de echos
de
la
Iglesia,
cuando
con
an a
p opiedad
se
aplicaba
aquellas
palab as
del
Após ol:
pa a us
sum
el
in
ca ce em,
e
in
mo em
i e.
Y
es
de
obse a ,
que
aunque
cuando
a isa
á
su
cohe mano
el
seño
A zobispo
de
Valencia
lo
que
le
pa ecia
añadi
á
su
ep esen acion,
usa
de
la
oz
dudosa
:
me
pa ece;
siguiendo
el
a iso
de
san
Be na do
cuando
dice:
sink
ue
a
i ma-
iones
,
el
nega iones
dubi a iones
sale
condi e
:
pe-
o
cuando
a a
de
censu a
la
Teología
del
Lugdunense
dice
absolu a
y
decisi amen e:
es
un
Jasenis a:
pues
en
al
caso
sigue
el
consejo
de
san
F ancisco
de
Sales
cuando
dice
en
la
in-
oduccion
4
la
Vida
De o a:
ca idad
es
g i a
al
lobo
cuando
a
as
de
las
o ejas,
pues
en onces
es
cla o
quese
segui ia
g a ísimo
dañoen
no
señala
cla amen e
el
camino
que
lle a:
ó
el
ejemplo
de
136
San
Vicen e
de
Paul
cuando
desac edi ó
abie a-
men e
la
conduc a
del
amoso
Jansenis a
San-
cy an,
Abad
de
Pue o
Real,
que
que ia
semb a
doc inas
con a ias
á
las
de
la
Iglesia.
|
En
el
om,
VI
de
la
misma
coleccion
Ecle-
_siás ica
Española
,
pág.
229
dice
lo
siguien e:
*"
¿Pod emos
calla
cuando
emos
que
se
pone
wen
las
manos
á
los
jó enes
des inados
al
Sa-
aw
ce docio
el
cu so
de
Leon,
ob a
des e ada
de
alos
Semina ios
de
l alia,
de
F ancia,
y
de
la
aw»
que
el
ilus e
Be gie ,
uno
de
los
mas
sábios
y
mas
g andes
apologis as
de
la
Religion
,
dice:
»Ningun
esc i o
ue
mas
hábil
en
o ja
so is-
»mas,
en
juga
sob e
equí ocos
,
en
o ce
el
asen ido
de
los
pasages
de
la
san a
Esc i u a
,
y
»»en
desyia
las
consecuencias
de
un
a gumen o?”
En
iempos
mas
elices
es a
ob a
hab ia
sido
no ada
con
las
mismas
censu as
que
las
de
Jan-
“senio,
y
Quesnel
,á
quienes
ha
copiado
(1).
¡
Ah!
¿cómo
esponde emos
un
dia
al
Sobe'.
ano
Pas o
de
las
almas
,
si
mi amos
en
silencio
que
los
jó enes
se
empapan
del
eneno
a al
con
que
in ec a án
á
los
pueblos?
En
in,
el
cu so
(1)
Be gie .
Dic ion.
Theo].
e bo
Salud
,
imp .
de
Lieja
de
1792.
Sin
emba go
es a
e a
la
ob a
ecomendada
á
nues-
os
jó enes,
mandada
es udia
en
Uni e sidades
y
Colegios»,
y
p econizada
con
los
mayo es
elogios
po
nues os
e o ma-
do es:
sabido
es
que
las
diócesis
de
F ancia
donde
se
daba
es e
cu so
ue on
las
que
mas
abunda on
en
eclesiás icos
ju-
« amen ados
;
sabidos
los
amaños
que
se
usa on
pa a
Su
pu-
blicacion;
sabida
su
audulencia
en
ci a
las
imp esiones
o madas
po
los
sec a ios;
ella
ué
censu ada
unos
ein a
años
há
po
la
Inquisicion
de
Roma,
y
pues a
en
el
índice
de
los
lib os
p ohibidos
,
y
excluida
de
odo
uso
pa a
la
en-
señanza
po
ci cula
del
Sup emo
Consejo
,
expedida
en
27
de
oc ub e
de
1818.
Es o
bas aba
pa a
que
uese
asiguada
po!
ex o
po
nues os
e o mado es,
...P_———
A
139
Lugdunense
en
las
cues iones
sob e
la
au o idad
de
los
Romanos
Pon í ices
y
Concilios
gene ales
enseña
una
doc ina
con a ia
á
la
de
la
Igle-
“sia
de
España
;
y
£s o
solo
debia
se
mo i o
su i.
cién e
pa a
desecha la
,
pues
es
p opia
pa a
di-
idi
los
sen imien os,
y
no
pa a
uni o ma los;
pa a
a o ece
un
cisma,
y
no
pa a
omen a
la
unidad.
de
Es o
es
copiado
á
la
le a
de
la
exposicion
del
Seño
Obispo
de
Lé ida
á
las
Có es
sob e
los
Semina ios
Concilia es,
COn
la
no a
que
acome
paña
de
los
Edi o es
de
la
Coleccion
Eclesiás ica
Española.
|
RS
Lo
cual
debia
se
su icien e
pa a
de es a
las
Ins i uciones
Teológicas
del
Lugdunense
;
pe o
se á
bien
añadi
oda ía
o as
e lexiones
del
mismo
Seño
Obispo
de
Lé ida.
En
el
om.
9
de
la
misma
Coleccion
Eclesiás
-
ica
en
la
pág.
98,
empieza
la
con es acion
del
se»
ño
Obispo
de
Lé ida
4
la
ci cula
de
la
di ec-
cion
gene al
de
es udios
á
16
de
ene o
de
1822,
“dice
en e
o as
cosas
lo
siguien e:
«
Las
ins i uciones
Teológicas
de
Leon
,
que
segun
asegu an
se
in en a
señala
en
las
uni e -
sidades,
es án
muy
léjos
de
me ece
mi
con ian-
za.
Sin
ánImo
de
o ende
á
nadie,
y
sin
espí i-
u
sis emá ico
ni
de
pa ido
ha é
algunas
obse =
aciones
b e es
en
YA
asun o
de
an a
áscell»
dencia,
omi iendo
O as
cosas
no ables,
po
no
se
moles o.
En
el
om.
Ad
in allibilem
alis
Pas o um
mino
equí oco
¡.9
de
la
p ime a
imp esion
dice;
Ecclesie
de ini ionem
equi i u
mo»
uni e si as
,
si e
unanimi as.
El
é .
de
Pas o es,
de
ds
usa
el
Au o