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Examen del curso de instituciones teológicas del Arzobispado de Leon, conocidas bajo el nombre de Teología Lugdunense, condenadas solemnemente por decreto de la Santa Silla Apostólica de 17 de diciembre de 1792 : precédenle unas notas históricas... y se añade por apéndice la reimpresion mas correcta y aumentada de las observaciones publicadas en Madrid...

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Examen del curso de instituciones teológicas del Arzobispado de Leon, conocidas bajo el nombre de Teología Lugdunense, condenadas solemnemente por decreto de la Santa Silla Apostólica de 17 de diciembre de 1792 : precédenle unas notas históricas... y se añade por apéndice la reimpresion mas correcta y aumentada de las observaciones publicadas en Madrid...

Author: Martínez Dávila, Francisco
Year: 1825
Source: https://idus.us.es/bitstreams/0c995dcb-151c-422e-8c50-b20e060dee0a/download
es
ZN.
EXAMEN
:
E
DEL
CURSO
“DE
INSTITUCIONES
TEOLÓGICAS
DEL
ARZOBISPADO
DE
LEON,
CONOCIDAS
BAJO
EL
NOMBRE
/
DE
TEOLOGIA
LUGDUNENSE,
-CONDENADAS
SOLEMNEMENTE
POR
DECRETO
-
DELASANTA
SILLA
APOSTÓLICA
DE
17
DE
DICIEMBRE
DE
1792»
PRECÉDENLE
unas
No as
his ó icas
muy
in e esan es,
y
se
añade
po
Apéndice
la
eimp esion
mas
co ec a
y
au-
men ada
de
las
Obse aciones
publicadas
en
Mad id
el
año
pasado
sob e
dicha
Teología,
OFICINA
DE
DON
FRANCISCO
MARTINEZ
DÁVILA,
imp eso
de
Cáma a
de
S.
M,
1325.
|
MADRID:
b
/
se
,
e
E,
PA
A
o
a
A
LS
ADE
E
A
Y
AN
1
ADVERTENCIA
DEL
EDITOR.
23
E
des
ansiosa
solici ud
con
que
los
Re-
o mado es
p ocu a on
ex ende
en
los
úl imos
iempos
la
Teología
dicha
de
Leon,
ósea
Lugdunense,
en
odas
pa -
es,
y
el
empeño
que
u ie on
en
p o-.
pone la
po
ex o
en
sus
planes
de
es-
udios,
exigian
que
los
buenos
hiciesen
e
los
e o es
polí icos
y
eológicos
en
que
abundaba,
pa a
que
los
incau os
se
p eca iesen
de
su
lec u a.
Han
sido
muy
opo unas
unas
Obse aciones
pu-
blicadas
en
el
año
an e io ,
donde
des-
cubie os
sus
e ados
p incipios,
se
ha=
cian
no a
en
sus
consecuencias
la
des-
uccion
de
la
Religion,
y
la
uina
de
las
Mona quías;
y
habiendo
aho a
lle-
gado
á
nues as
manos
el
p esen e
lu-
Minoso
Exámen,
c eemos
hace
un
se -
icio
4
Dios
én
publica lo,
como
lo
ha-
cemos
es imulados
de
pe sonas
celosas;
El
es ilo
es
cla o
y
pe cep ible:
ya
di-
idido
el
Exdmem
en
dos
pa es,
y
cada
una
de
ellas
dis ibuida
en
a í-
culos.
P ecédenle
unas
No as
his ó icas
no
menos
in e esan es
pa a
que
se
ean
los
manejos
de
una
sec a
hipóc i-
a.
Quie a
Dios
que
p oduzca
los
bue=
nos
e ec os
que
se
desean.
Al
mismo
iempo
juzgamos
con e-
nien e
añadi
po
Apéndice
la
eimp e-
sion
de
dichas
Obse eaciones
enmenda-
das
y
aumen adas.
Una
Teología
solemnemen e
con-
denada
po
la
San a
Silla
y
po
odos
los
Obispos
de
F ancia,
I alia
y
Alema-
nia,
y
muy
alabada
po
los
P o es an-
es
y
sábios
del
dia,mo
puede
engaña
ya
mas
que
á
los.
que
quie en
el
en-
—gaño
y
se
obs inan
en
él,
NOTAS
HISTÓRICAS
sob e
la
Teología
de
Leon,
conocida
en
España
bajo
el
í ulo
de
Lugdunense,
y
sob e
su
p o ec o
M .
de
Mon ace ,
a zobispo
de
Leon.
OBJETO
DE
ESTAS
NOTAS.
Tesco
es as
No as
pa a
que
ayuden
á
des-
engaña
á
las
pe sonas
de
buena
é,
que
habien-
do
leido
con
gus o
la
Teología
de
Leon,
y
en-
can adas
del
mé odo
y
es ilo
de
es a
ob a
an
cla o
como
elegan e,
no
han
enido
mo i os
de
sospecha
de
su
doc ina
iéndola
conco dada
con
las
ap obaciones
o dina ias,
ecomendada
y
p opues a
públicamen e
á
una
g an
diócesi
po
un
P elado,
cuyos
esc i os
en
a o
de
la
Religion
y
con a
los
inc édulos
le
habian
he-
cho
ecomendable,
sob e
odogen
las
ie as
dis-
an es,
á
los
amigos
de
es a
misma
Religion:
co-
mo
na u al
de
la
misma
diócesi,
educado
,
pa -
ida io
y
con iden e
de
aquellos
que
han
coni i-
buido
á
la
composicion
y
publicacion
de
esia
Teología
,
yo
puedo
da
y
da é
no icias
an
cie as
como
in e esan es
po
lo
ocan e
£
la
pe -
sona
de
Mon ace
,
de
quien
es
impo an e
que
o men
una
jus a
idéa
,
sin
añadi
sob e
lo
que
e a
en onces
no o io
en
su
a zobispado
y
en
o.
da
la
F ancia.
Po
lo
que
hace
á
la
his o ia
me.
nos
conocida
de
los
a dides
y
supe che ías
que
se
han
empleado
pa a
so p ende
la
ap obacion

de
un
doc o
de
la
So bona,
la
con a é
delan e
de
Dios
con
la
mayo
anqueza
y
idelidad
de
que
soy
capáz
,
cual
me
la
con ó
en
aquel
iem=
po
la
pe sona
misma
que
se
jac aba
de
habe las
in en ado
y
pues o
en
ejecucion
,
es
á
sabe ,
M .
Da les,
cu a
po
desg acia
muy
céleb e
en
la
diócesis
de
Leon,
con iden e
y
a o i o
de
M .
de
Mon ace
,
escogido
desde
luego
po
es-
e
P eladu
pa a
eemplaza
en
su
semina io
de
san
Cá los
los
p o eso es
ca ólicos
que
habia
expelido
,
y
p o eido
despues
en
él
los
bene i-
cios
mas
píngues
de
la:
diócesi,
en
ecompensa
del
u o
que
mos ó
en
comba i
el
p ime o
en
es a
escuela
con a
la
doc ina
an igua,
y
ena -
bola
en
ella
el
es anda e
de
la
no edad.
La
con ianza
que
hizo
de
mí
es e
sec a io»
y
el
co-
nocimien o
que
me
dió
de
la
¡mala
é
y
de
los
manejos
diabolicos
del
pa ido,
es
una
de
las
cosas
que
mas
han
con ibuido
,
á
Dios
las
g aa
cias,
á
hace me
conoce
el
espí i u
e dade o
de
la
sec a
,
y
á
desp ende me
de
ella.
Yo
espe-
o
que
la
publicacion
de
es e
descub imien o
p oduci á
el
mismo
e ec o
en
las
pe sonas
since-
as
y
ancas,
que
si uadas
á
una
la ga
dis an=
cia
no
podian
sospecha
an o
a i icio
y
men i a,
no
pudiendo
e
mas
que
la
au o idad
apa en e
de
la
ap obacion;
y
los
elogios
que
acompañan
á
es a
ob a
de
las
inieblas
:
7
IDEA
é
M .
de
Mon ace
,
a zobispo
de
Leon
,
p imado
de
las
Gaulas
,
y
P o ec o
de
la
Teología.
M .
de
Mon ace ,
de
una
amilia
bas an e
dis inguida
de
la
Gascuña
,
comenzó
sus
es u-
dios
eclesiás icos
en
el
semina io
de
san
Sulpicio
de
Pa ís,
de
donde
se
hizo
exclui .
Despues
de
habe
acabado
sus
es udios
pasó
en
calidad
de
Vica io
gene al
á
hace
los
ensayos
de
su
mi-
nis e io,
y
o ma se
con
el
a chisjansenis a
M .
de
Fi z
de
James,
obispo
de
Soisons.
Supo
ap o.
echa se
de
las
lecciones
de
an
g an
maes o,
y
sob e
odo
de
su
ecomendacion
pa a
con
el
pa -
ido
pa lamen a io,
la
quele
alió
el
obispado
de
Au un,
donde
con inuó
en
gana
la
es ima.
cion
y
a o
de
es e
pa ido,
edi icándole
con
«sus
ins ucciones
pas o ales,
cuyos
p incipios
ue on
muy
del
gus o
de
la
sec a,
y
me ecie on
sus
aplausos
y
elogios.
Cuando
mu ió
el
Ca -
denal
de
Tenzin,
a zobispo
de
Leon,
M .
de
Mon ace
se
halló
po
los
de echos
de
la
Silla
adminis ado
de
es a
Iglesia
p imacial
en
lo
es=
pi i ual
y
en
lo
empo al,
y
po
consiguien-
e
juez
del
a zobispado
de
Pa ís,
esul as
de
la
p imacia.
M .
de
Beaumon ,
que
gobe naba
en onces
es a
Iglesia
de
la
Capi al
con
la
p u.
encia,
celo
y
i meza
que
le
aca ea on
el
hon.
0s0
abo ecimien o
de
los
no ado es,
y
le
ga.
na on
con
los
Ca ólicos
el
sob enomb e
del
A a.
nasio
de
su
siglo;
M .
de
Beaumon ,
digo,
aca-
-
baba
de
ulmina
las
censu as
pa a
aba i
la
8
al ane ía
o gullosa
de
una
comunidad
de
eli.
giosas
de
Pa ís
,
que
ex a iadas
y
seducidas
po
los:sec a ios
se
obs inaban
en
no
conoce
la
oz
de
su
Pas o
en
las
ins ucciones
y
exho a-
ciones
pa e nales
que
las
habia
di igido,
y
la
de
oda
la
Iglesia
en
la
cons i ucion
Unigen us,
con
o as
decisiones,
á
las
que
ehusaban
e ca.
-
men e
some e se.
Ins uidas
es as
eligiosas
de
las
suposiciones
de
M .
de
Mon ace
,
y
de
las
espe anzas
que
habia
concebido
de
él
el
pa ido,
ecu ie on
á
él,
y
apela on
de
la
sen encia
de
su
P elado
al
ibunal
de
la
P imada.
M .
de
Mon ace
supo
ap o echa se
de
una
ocasion
an
p eciosa
pa a
asegu a
el
a o
pa lamen a io;
jus i icó
pe ec amen e
la
opinion
a o able
que
se
habia
concebido
de
él;
condenó
a
M .
de
Beaumon ;
lib ó
á
las
eligiosas
de
la
p e endi-
da
ejacion
que
habian
su ido,
y
consiguió
el
í ulo
de
la
silla
de
que
habia
sido
adminis a.
do
con
an a
des eza.
|
Hecho
a zobispo
de
Leon
y
p imado
de
las
Gaulas
,
se
decla ó
M .
de
Mon ace
p o ec o
an
celoso
como
pode oso
del
pa ido
á
quien
e a
deudo
de
su
ele acion
,
y
de
quien
espe a=.
ba
oda ía
nue os
a o es.
Le an ó
desde
luego
el
en edicho
con
el
que
sus
p edeceso es
habian
e eido
debe
suje a
las
comunidades
de
es a
diócesi
que
se
habian
mos ado
enáces
en
la
es
elion
con a
las
decisiones
de
la
Iglesia
y
cons i uciones
apos ólicas
ela i as
al
Janse=
nismo.
Vol ió
á
ab i
las
escuelas
que
la
mala
doc-
ina
de
los
p o eso es
habia
hecho
ce a
en
los
9
ES
ca a
p eceden es,
es ableciendo
o as
nue-
as
en
a o
de
la
nue a
doc ina,
y
Pe si-
—guiendo
ó
des uyendo
á
los
que
no
podia
se-
duci
y
co ompe .
Así,
po
ejemplo,
iendo
que
le
e a
imposible
muda
la
enseñanza
é
in-
oduci
sus
no edades
en
las
escuelas
del
se»
mina io
de
san
Sulpicio,
oma
el
pa ido
de
es-
o ba
á
sus
diocesanos
el
ecuen a las
,
mos=
ando
el
mas
cons an e
desp ecio
á
odos
los
que
hubiesen
ecibido
en
ellas
su
educacion
eclesiás ica
,
al
mismo
iempo
que
obligaba
e-
cuen a
las
de
el
O a o io,
san
José,
élc.
cuya
enseñanza
e a
con o me
á
sus
p incipios,
Í
|
|
j
|
Ñ
.
Y
colmando
de
a o es
á
los
que
salian
de
és as».
Inu ilizó
él
mismo,
y
aun
des uyó
en e amen-
e
el
semina io
y
las
escuelas
de
los
clé igos
de
la
Iglesia
p imada,
ehusando
o dena
Á
odos
los
de
es a
Iglesia
que
no
habian
hecho
sus
es-
udios
en
las
o as
escuelas.
Expelió
ambien
los
p o eso es
o odoxos
de
su
semina io
dioce-
sano
de
san
Cá los
,
eemplazáudolos
po
Maese
os
jó enes,
an
al os
egula men e
de
ciencia
como
de
cos umb es
,
cuyo
inayo
mé i o
con=
sis ia
en
mos a
un
celo
a dien e
po
la
doc i-.
na
de
Monseño ,
y
un
al o
desp ecio
de
la
San a
Sede
y
de
las
au o idades
mas
espe ables
de
la
Iglesia
:
acogió
,
p o egió,
hon ó,
Y
Se
llamó
á
los
ex ange os,
ya
secula es
yd
IC8U-
la es,
cuyos
sen imien os
hubie an
sido
causa
de
que
sus
espec i os
Obispos
les
hubie an
pues o
en edicho
ó
los
hubie an
suspendido:
cuales
e an
en e
o os
los
Pad es
Lambe ,
Cau-
sanel,
Dobouche ,
á
quienes
en
lo
sucesi o
se
/
8
46
|
bian
in oducido
en
la
diócesi
de
Mendé
;
pe
“su
Obispo
ad i ió
bien
p es o
el
daño
po
la
eclamaciones
de
su
cle o,
y
po
las
inquie udes,
que
comenza on
á
exci a se
,
y
no
a dó
en
p o
hibi
su
es udio.
:
En
in,
el
año
de
1791
ué
denunciada
á
la
asamblea
de
el
cle o
de
F ancia,
y
és e
se
ocu-
paba
sé iamen e
en
su
censu a,
cuando
ino
un
minis o
á
manda
en
el
nomb e
del
Rey,
que
se
suspendiese
es e
negocio,
y
que
se
e i ase
odo
es epi o
,
asegu ando
que
la
có e
oma ia
medidas
sua es
,
que
a endiendo
á
la
pe sona
de
M .
de
Mon ace ,
no
emedia ian
con
menos
e i=
cácia
los
e ec os
pe niciosos
que
pod ia
p oduci
es a
Teología.
Se
sabe
pos e io men e
que
la
San a
Sede
la
condenó
en
1792,
y
que
el
San o
Pad e
la
ha
hecho
pone
en
el
índice
de
Roma
;
y
el
empeño
de
los
e o mado es
de
España
en
p opone la
po
ex o
de
lec u a
con i ma
cuan o
se
lle a
dicho
:
si
á
es o
se
añade
la
is e
expe iencia
de
que
las
diócesis
de
F ancia
donde
se
enseñaba
la
eolo-
gía
po
es e
cu so,
ue on
las
que
mas
abunda.
on
de
eclesiás icos
ju amen ados
,
c eo
que
sin
eme idad
pod emos
pone
és a
en e
las
p uebas
de
que
los
Jansenis as
han
sido
siemp e
Jacobinos,
Hoy
se
hallan
se e amen e
p osc i as
y
desa
e adas
de
odas
las
escuelas
y
semina ios
de
F ancia,
así
como
de
los
demas
einos
ca ólicos,
ln
ME
A
A
a
c
ASP

17
EXÁMEN
DEL
CURSO
DE
TEOLOGÍA
DEL
ARZOBISPADO
DE
LEON.
AAA
Y
AAA
INTRODUCCION.
1.
L,
mismo
que
pa ece
debia
se nos
un
g ande
impedimen o
en
la
emp esa
que
oma-
mos,
nos
si e
del
mas
pode oso
es ímulo
pa a
empeña nos
en
ella.
Vamos
á
decla a nos
abie -
amen e
con a
un
cu so
de
eología,
y
á
mani-
— es a
que
no
solo
es
inu il,
sino
pe judicialísi-
mo,
y
aun
sospechoso
de
muchas
he egías,
sin:
emba go
de
e se
aplaudido
y
ecomendado
po
un
g ande
núme o
de
maes os,
y
leido
y
es u-
-diado
po
una
muchedumb e
acalo ada
de
dis-
cípulos;
po que
en
luga
de
causa nos
espan o
los
aplausos
que
dan
á
la
ob a
que
hemos
de
i upe a
,
nos
llena
de
compasion
el
e los
co -
Te
an
gozosos
como
inad e idos
en
pos
de
una
alsa
y
engañosa
guia,
que
los
conduce
al
p e-
cipicio.
Muchos
son
los
que
siguen
es e
camino
sin
ad e i
sus
pelig os,
iados
ciegamen e
en
las
oces
de
aquellos
que,
ó
po
malicia
ó
po
Amo
á
la
no edad,
se
le
ecomiendan,
y
al os
luces
pa a
ad e i
los
lazos
po
donde
cami-
nan.
O os,
y
és os
al
ez
no
son
pocos,
cono»
ciendo
es os
lazos
no
los
huyen,
po que
los
aman,
bien
hallados
en
la
senda
o cida
de
la
iniquidad.
Po
al
enemos
á
la
Teología
Lugdu-
2
18
]
mense,
ó
del
a zobispo
de
Leon,
que
es
la
que
nos
p oponemos
comba i ,
Los
que
pene ando
sus
máximas»,
y
el
in
á
que
se
di igen,
la
eco-
miendan
,
no
pod án
menos
de
da
4
nues o
a.
¡ o
el
o o
sec e o
de
su
conciencia,
cuando
la
-
con e zamos
de
Jansenismo,
y
solo
ex e io men-
e
p ocu a án
ocul a
ó
hace
menos
ho o oso
es e
mons uo,
que
amos
á
descub i ,
Al
e le
á
las
luces
de
la
e dad
y
del
desengaño
los
que
inad e idos
la
es udian,
se án
ambien
de
nues-
o
pa ece
,
y
ap o echa án
el
desengaño.
Po
lo
cual
ya
in e ic
ya
ex e io men e
se án
á
a-
o
de
es a
ob a
los
que
pa ece
nos
debe ian
em.
ba aza
el
emp ende la.
os
2.
Ni
somos
los
únicos
que
hemos
llegado
á
conoce
la
malicia
de
la
Teología
Lugdunense,
ni
nos
que emos
a ibui
la
glo ia
de
se
los
p i.
me os
en
descub i
á
es e
enemigo
ocul o
y
dis a.
zado.
Muchos
a ones
sensa os
mi an
con
dolo
la
es imación
que
se
hace
de
es a
ob a
pelig osa
y
la
con ianza
que
se
dispensa
á
quien
á
«culó
de
ilus a
la
ju en ud
,
solo
in en a
seduci la.
Acaso
eu e
és os
ha
sob esalido
el
Ca ed á ico
de
P ima
de
Teología
de
una
uni e sidad
del
eino,
que
bien
ins uido
en
las
a es
y
dis aces
del
Jansenismo,
pene ó
muy
á
ondo
los
de
es a
Teología;
y
Sin
emba go
que
sus
muchas
ocu=
paciones
y
queb an ada
salud
le
emba azaban
el.
oma
la
pluma
pa a
descub i las,
se
ió
p e
cisado
á
hace lo
en
Su
esc i o
di igido
al
Rec o
de
o a
uni e sidad,
pa a
a aja
el
uego
que
es a
ob a
iba
omen ando
en
ella.
Pe o
habién-
dola
abajado
muy
de
p isa
po
u gi
en onces
el
A
A
A
A
A
A
.
19:
el
emedio,
no
pudo
hace lo
con
el
ó den
y
cla.
idad
que
exige
un
mani ies o
desengano.
Ved,
pues,
lo
que
noso os,
que
nos
glo iamos
de
discípulos
de
an
sábio
y
san o
maes o,
in en-
amos
en
es e
esc i o;
á
sabe ,
acla a
,
o dena
y
aun
epiloga
las
obse aciones
que
nues o
ca ed á ico
hizo
sob e
la
Teología
Lugdunense,
pa a
que
sea
mas
comodo
y
con enien e
el
des-
engaño.
Así,
pues,
los
ma e iales
de
es a
ob a
se án
odos
suyos,
á
excepcion
de
algunos
po-:
cos
que
añadi emos
segun
lo
exigan
las
ci cuns-
ancias.
Es a
ob a
se
educi á
4
dos
pun os
p inci-
ales.
Pa
.
:
E
P ime o:
Que
no
es
ac eedo a
á
la
g ande
es i
mación
que
se
le
da
la
Teología
Lugdunense.
Segundo:
Que
en
ella
se
enseña
dis azado
el
Jansenismo.
20
|
PARTE
PRIMERA,
———
O
AR
ARTÍCULO
PRIMERO.
No
jus i ican
al
cu so
Eugdunense
las
ap obaciones
que
le
p eceden,
-3
“Al
p ime
paso
que
damos
pa a
p i a
á
la
Teología
Lugdunense
de
la
Cs imacion
que
injus amen e
se
ha
g angeado,
sald án
4
con-
adeci nos
en
el
juicio
de
los
que
se
pagan
mu-
cho
de
ex e io idades,
los
pa ece es
de
los
eo.
logos
y
censo
egio
que
la
ap ueban,
y
el
exá.
men
y
co ecciones
de
los
maes os
que
la
han
exáminado,
Tal
ez
con
odo
es e
apa a o
se
ha-
b á
p opues o
el
Lugdunense
pone
al
p ime
paso
al
que
quie a
i upe a le
en
la
p ecision
de
pasa
po
la
no a
de
a e ido
y
eme a io.
Pe o
la
e dad,
supe io
á
oda
au o idad
,
mani es.
a á
que
no
lo
somos
eu
clama
con a
quien
ha
sabido
gana
an as
ecomendaciones,
Si
no
p o.
bamos
lo
que
hemos
p opues o,
llue an
en
ho a
buena
sob e
noso os
dic é ios
y
baldones
po
nues o
a e imien o;
pe o
si
desempeñamos
eliz.
men e
nues a
emp esa,
en onces
debe á
cede
4
la
azon
la
mas
eminen e
au o idad,
Fue a
de
es o
las
ap obaciones
de
muchos
doc o es,
aun
de
la
So bona
(Poli .
sec.
P.
2,P.
2.)
dadas
á
a ias
ob as
de
Jansenis as,
¿han
impedido
á
és a
el
que
las
ep uebe,
y
á
la
Iglesia
el
que
las
ca gue
de
ana.
émas
:
No
examinamos
aho a
la
es imacion
que
po
sí
me ezcan
los
pe sonages
que
han
ap oba-
do
la
Teología
Lugdunense,
pues
es e
exámen
o
ds
21
Pudie a
se
odioso
y
pelig oso;
pe o
no
igho a-
Mos
las
i as
diligencias
que
en
odo
iempo
han
echo
los
Jansenis as
po
cub i
sus
e o es,
con
la
capa
de
au o izadas
ap obaciones
Digalo
si
Ro
la
Iglesia
de
U ech
an as
eces
excomulgada
po
la
Silla
Apos ólica,
con
las
inume ables
ca -
as:con
que
ha
inundado
el
o be
c is iano
epe-
idas
eces,
que iendo
opone
á
las
censu as
de
Roma
la
comunion
de
las
demas
iglesias,
que
en
¡ ano
ha
solici ado.
De
es a
indus ia
ha
podido
ambien
ale se
el
Lugdunense,
ó
pa a
da
es e
sal o
conduc o
al
Jansenismo,
si
cs
que
lo
ense-
a
,
así
como
los
Jansenis as
se
lo
quie en
p o-
-po ciona
con
la
p e endida
au o idad
de
san
Agus in,
6
po
concilia se
es imacion
y
hace
un
papel
espe able
en
la
epública
li e a ia,
que
es
el
pa ido
mejo
que
po
aho a
le
pode-
mos
concede ,
4.
Aun
pudie amos
añadi
,
(Poli .
sec.
P.
1,2
m.
3)
que
siendo
uno
de
los
p incipales
ca ac e es
del
Jansenismo
el
disimulo,
sus
dis aces
é
hipo-
e esía
le
concilia
la
es imacion
de
muchos
inad-
e idos
,
y
habiéndose
ex endido
po
odas
pa =
es
de
un
modo
que
causa
admi acion
,
noes
de
ex aña
que
halle
amigos
que
le
p o ejan.
Si
uno
ú
o o,
óámbas
á
dos
cosas
hab án
sucedido
con
la
ob a
del
Lugdunense,
se
e á
despues
cuando
Se
le
con enza
de
Jansenismo:
pues
po
aho a
a-
amos
solo
de
p oba
que
no
es
ob a
an
ap ecia.
*
Como
muchos
a olond ados
imaginan:
y
que
po
ella
no
ha
amanecido
una
nueya
luz
en
la
epública
de
las
le as.

22
|
j
SAR
TÍCULO.
MA
Son
insu icien es
las
azones
que
el
A zobispo
alega
Pa a
la
publicacion
de
su
cu so.
:
“5...
Sees ue za
mucho
el
A zobispo
de
Leon
en
el
manda o
Pas o al,
pág.
3
usque
ad
7,
con
que
á
mane a
de
P ólogo
ecomienda
su
nue o
cu so,
en
mul iplica
mo i os,
que
dice
le
han
p ecisado
,4
publica le.
Pe o
odos
es án
eludidos
con
solo
opone le
el
compendio
que
abajó
Ped o
Colle ,
en
el
que
los
jó enes
ienen
un
cu so
P opo cio-
nado,
de
es ilo
pu o,
y
ageno
de
las
su ilezas
pu-
aman e
escolás icas
;
en
él
encuen an
la
edi ia
¿cacion,
y
cuan o
han
de
menes e
pa a
su
pe a
« ec a
enseñanza,
El
A zobispo
de
Leon
no
podia
menos
de
ene
no icia
de
él
segun
la
e udicion
.
que
a ec a
,
y
po
la
g ande
es imacion
que
Co-
lo
se
ha
g angeado
en
F ancia
y
ue a
de
ella
y
con.
mucha
azon
,
po que
él
solo
ha
consegui.
do
el
in
quese
han
p opues o
un
sin
núme o
de
compendios.
Ni
puede
pone le
en
el
núme o
-
delos
casuis as
lapsos
,
pues
ue a
de
las
ma e ias
que
hacen
elacion
á
su
sis ema,
es
bien
cie o
que
ni
el
A zobispo,
ni
odos
los
de
su
pa ido
¿discu en
con
mayo
es echéz
ni
zelo
que
Colle .
1.6.
Es e
ademas,
aunque
lle a
opiniones
con.
a ias
á
las
que
se
sos ienen
en
el
cu so
Lugdn.
-
hense,
nada
calla
ela i o
á
ellas:
dice
lo
que
ha
en
a o
y
en
con a io,
es ue za
sus
p uebas;
“Pe o
no
p opone
con
menos
ue za
y
sencilléz
los
a gumen os
que
les
Opone.
Todo
es o
al a
al
Cu so
Lugdunense;
cuyo
silencio
en
muchas
ma-
e ias
,
p incipalmen e
en
las
ela i as
á
Janse=
s“.
«A
A
e
a
i
ATA
PRADA
l
c
a
A
Sn
TICA
AAA
AT
CTA
ca
cc
A
AS
AAA
A
iza
nio,
nosolo
p i a
á
la
ju en ud
,
cuya
ins uc-
cion
a ec a
busca ,
de
la
que
es
sumamen e
Necesa ia,
sino
que
le
hace
muy
sospechoso,
CO=
mo
despues
p oba emos
de
in en o
,
mani es an-
-
do
lo
insabsis en e
de
las
excusas
con
quein en-
an
jus i ica lo;
y
cuyos
odeos
y
a i icios
no
se
componen
bien
con
la
ingenuidad
y
sencilléz,
que
son
el
ca ác e
de
la
e dad.
7.
Al
e lexiona
és o,
de
que
es
p eciso
que:
de
con encido
cualquie a
que
sin
pasion
y
con
solas
medianas
luces
emp enda
el
co ejo
de
Co-
le
y
el
Lugdunense,
no
puede
menos
de
ma a-
illa se
de
e ,
que
sin
emba go
de
se
aquél
an
supe io
á
és e,
se
de ienda,
y
aplauda
con
an o
empeño
,
que iendo
sos ene
sus
doc inas
y
p opaga
su
es udio
con
un
alo
que
ya
lle.
ga
á
o ma
pa ido.
Es e
calo
en
unos
se á
so»
lamen e
un
e ec o
egula
del
amo
p opio
,
que
hace
que
se
sos enga
con
empeño
lo
que
una
ez
se
ha
ap endido
,
y
pone
mil
p e ex os
pa a
elu-
di
cualquie a
desengaño.
Pe o
en
o os
dá
mus
cho
que
ecela
de
que.en
el
Lugdunense
sos ie-
nen
las
máximas
de
un
pa ido
a . i o
,
en
que
es ando
muy
in e esados
,
les
hace
oma
an o
a do
su
de ensa
y
p opagacion.
ARTÍCULO
JUL
Las
a es
de
que
usa
el
Lugdunense
le
con encen
de
poca
since idad.
I
8.
Hemos
achado
de
poca
since idad
al
Lug.
dunense
,
y
no
que emos
se
nos
c ea
sob e
nues.
a
palab a,
ni
usamos
de
la
au o idad
y
sa is-
24
do
con
segu idad
lo
que
es
also
ó
dudoso,
Quien
lea
con
e lexion
y
sin
pasion
su
ob a,
no a á
muchos
a i icios,
de
los
cuales
no
necesi a
la
e dad
,
y
usa
pa a
dis aza se
la
hipoc esía.
Ad e i á,
sien a
á
obse a la
con
algun
ece-
lo
ó
p ecaucion,
po
cuya
al a
no
lo
han
no.
ado
muchos
que
le
leen
con
en e a
con ianza,
un
a e
en
p e eni
los
ánimos,
y
cap a
la
be-
ne olencia
de
los
lec o es.
A e
en
an jo;
pa
ocul-
amen e
lo
que
es
p eciso
que
se
le
eche
en
ca a.
A e
en
p e eni
la
salida
,
y
es a
al,
que
deje
a e gozado
al
que
quie a
con adeci le.
A e
en
deci
lo
cie o,
y
enlaza le
dies amen e
con
lo
incie o
Ó
also.
A e
en
insinua
lo
pelig oso,
con
al
habilidad
,
que
no
exci e
la
mas
Peque-
ña
sospecha.
A e
en
ab aza io
á
la
deshilada,
co.
mo
solemos
deci ,
y
en
con i ma lo
con
disimu.
lo
,
y
como
quien
nada
hace.
A e
en
deja
sali
das
á
sus
doc inas
,
pa a
que
el
lec o
bien
ina
encionado
se
las
conceda,
siendo
necesa io.
A -
e
En
pone
a mas
y
p ecauciones
sec e as,
que
hagan
á
dies o
y
sinies o,
segun
la
cualidad
y
disposiciones
de
los
lec o es.
A e
inalmen e
so.
b e
odas
las
a es
de
que
se
ale
en
el
silencio
que
obse a
en
no
nomb a
el
pa ido
que
sigue,
y
en
sos ene
sus
doc inas.
Es e
úl imo
po
sí
>
solo
le
hacen
muy
Sospechoso
de
Jansenismo,
Co.
mo
despues
se
mani es a á;
y
ambien
los
dos
an-
e io es
,
pues
segun
la
polí ica
sec e a
del
Janse=
másmo
uno
de
sus
medios,
y
es
el
sex o,
es
el
a a
de
di e so
modo
á
las
pe sonas
que
en-
gan
di e en es
disposiciones
de
espí i u,
acción
p opia
del
pa ido
que
sigue,
a i man.
|
|
:
.
25
9.
Pe o
no
a anzando
á
an o
po
aho a,
es
menes e
que
se
con iese
,
que
an a
mul i ud
de
a es
ac edi an
al
Lugdunense
de
poco
ingénuo.
Po que
á
quien
sos iene
la
e dad
,
bas an
las
luces
de
és a
pa a
pe suadi la,
y
solo
echa
ma-
no
de
los
medios
que
enseña
una
buena
lógica,
de
los
a i icios
de
la
e ó ica
,
y
de
la
dulzu a
de
la
elocuencia,
ARTÍCULO
1 .
La
poca
idelidad
del
Lugdunense
en
las
ci as
le
acha
de
poco
e dade o.
-10.
He
aquí
o a
p ueba
mas
con incen e
de
la
poca
since idad
,
y
aun
e dad
del
Lugdu-
nense
,
omada
de
las
ci as
que
hace
de
a ias
au o idades
con
ninguna
exac i ud
ni
idelidad.
Es a
al a
es
comun
á
o os
au o es,
á
quienes
no
po
ella
se
debe
acha
de
poco
ingénuo.
Pe o
como
el
Lugdunense
,
segun
sus
apasionados,
es
un
homb e
en
quien
no
cabe
malicia,
su
po-
ca
idelidad
en
las
ci as
le
hace
sospechoso.
11,
Que iendo
nega
en
Dios
la
olun ad
an eceden e
con
los
ines,
que
ano a emos
des-
pues,
ci a
en
la
pág.
108
á
Bañez;
pe o
no
ex-
plica,
que
és e
sos iene
p oblemá icamen e
las
dos
sen encias
sob e
es e
pun o
,
espondiendo
á
Unos
y
á
o os
a gumen os,
y
que
la
olun ad
que
niega
en
Dios,
siguiendo
la
sen encia
más
p obable,
es
aquella
que
se
en iende
con
el
nom.
b e
de
welcidad,
la
que
dice,
que
bas a
que
se
ponga
en
Dios
eminen e ,
Todo
es o
calla,
po .
que
á
él
solo
le
acomodaba
exclui
con
la
p e-
1
32
:
S
E
|
do
con
que
se
hace,
no
desap ueban
la
p i
mé a
sen encia
bien
en endida
:
No
p opo
o a
mejo
el
Lugdunense
5;
3
pues
po
qué
de
en
el
ánimo
del
Lec o
a ios
ecelos
de
ellas
¿Po
qué
la
desp ecia
con a
la
au o idad
de
sal
Agus in
y
san o
Tomás,
sino
pa a
deja
sin
Luí
á
sus
discípulos,
á
quienes
debia
ilus a
en
ul
pun o
an
delicado
*
Po que
la
azon
en
quí
se
unda
dicha
sen encia
no
alcance
á
explical
en e amen e
la
con accion
del
pecado,
no
bas a;
po que
lo
mismo
sucede
con
ella
en
los
demaí
mis e ios,
en
los
que
no
alcanza
á
mani es a lo$
cla amen e,
sino
á
decla a
su
cong uencia
,
y
da
azon
de
sus
e ec os.
slo
e
b
b
1
1
]
1
:
]
|
|
ARTÍCULO
VI
Se
examina
la
biblio eca
qe
p opone
el
Lugdunens
4
sus
discípulos.
A
Á
23.
La
biblio eca
que
el
Lugdunense
p opo*
ne
á
sus
discípulos
le
con ence
ambien
de
po
ca
ingenuidad
,
po
no
deci
de
conocida
y
es
inada
malicia.
P opone
en
ella
mas
de
ciel
ob as
,
cuyo
eneno
es
conocido,
y
así
en
Es-
paña
muchas
de
ellas
es án
en e amen e
condes.
nadas,
O as
achadas
,
y
o as
de enidas
has a
se
examinadas
con
diligencia.
Ya
se
eme
que
se
le
ha
de
acha
po
es a
biblio eca
5
y
p e i-!
niendo
la
salida
,
dice
en
la
no a
segunda
que
él
no
ap ueba
odo
lo
que
hay
en
los
esc i os
que
ci a,
siendo
algunos
de
he eges;
y
que
po :
an o
se
lean
con
cau ela.
Es o
se
compone
ma)
con
la
no a
p ime a
,
€n
la
que
dice,
que
su
bis

1
]
83
blio eca
es
selec a,
y
de
los
au o es
de
mas
nom-
b e,
Po que
si
las
máximas
que
muchos
Con ie,
nen
son
pelig osas,
ya
no
es
selec a
pa a
la
ins-
.
uccion
de
la
ju en ud,
que
puede
encon a
igual
enseñanza
en
o os
au o es,
que
nada
ie-
nen
de
sospechosos.
;
Pues
po
qué
no
p opone
á
és os,
y
no
solo
omi e,
sino
acha
á
los
de-
mas
pa a
que
no
se
lean
?
Véase
aquí
e i ica—
do
lo
que
an es
deciamos
,
que
algunos
con
po»
ca
since idad
edi ican
con
una
mano,
y
des u-
yen
con
o a,
Es o
sucede
con
la
no a
p ime a
y
segunda.
o
:
24.
Dice
que
la
biblio eca
la
p opone
pa a
que
usen
de
ella
los
ya
medianamen e
ins ui-
dos
en
la
eología.
Y
que
la
ins uccion
que
en
sus
cu sos
les
p opo ciona,
los
pond á
en
es a-
do
de
disce ni
lo
malo
y
lo
bueno
de
los
au o.
«es
que
p opone,
cuando
pa a
conoce
los
dis.
aces
de
muchos
es
necesa io
una
ins uccion
cumplida,
y
un
alen o
despejado.
¿No
se ia
mejo
que
de
cada
uno
en
pa icula
hicie a
su
c í ica,
diciendo
:
,
g .:
és e
es
he ege:
en
al
a ado
ap o echa
:
en
el
o o
debe
lee se
con
cau ela;
y
así
de
los
demas
espec i amen e?
Es-
o
ademas
de
aho a
mucho
iempo
á
la
ju en-
ud
,
excusándola
el
abajo
de
lee
lo
que
des.
Pues
ha
de
desap oba ,
la
des iaba
del
pelig o
de
que
en ando
á
lee
las
ob as
pelig osas
sin
la
Compe en e
ins uccion
,
po
su
inna a
cu io.
sidad,
quedase
ya
seducida
en
la
p ueba
que
debe
hace
pa a
segui
ó
desecha ,
25:
-
Ommi imos
la
e lexion
que
pudie amos
«hace
sob e
que
no
desecha án
muchas
ob as
pe-
y
:
34
lig osas
los
jó enes
que
hubie en
quedado
im
buidos
del
cu so
Lugdunense,
po
halla las
muy!
con o mes
con
los
p incipios
de
és e.
El
a ianza
és os
con
la
lec u a
de
aquéllas
es
lo
que
in en.
a
el
A zobispo,
y
que
las
semillas
que
espa ce.
en
los
ánimos
de
los
jó enes
en
su
cu so,
c ez=
can
y
a aiguen
con
el
es udio
de
la
biblio eca,
“Es o
quie e,
y
no
la
e dade a
ins uccion
d
la
ju en ud.
ARTÍQULO:
Vii...
C í ica
del
Lugdunense
po
las
ediciones
de
que
se
ale.
.y:
pic
RDA
26.
Semejan es
á
la
biblio eca
son
a ias
edi
ciones
de
au o es
sanos
que
ci a
en
el
cue po
de.
la
ob a.
Es
pa e
de
la
e udicion
del
dia
el
ci a
las
ediciones
de
los
au o es.
No
se
puede
Dega
que
es o
es
ú il,
y
algunas
eces
necesa io
,
co-
mo
cuándo
en
las
úl imas
se
ha
a iado
el
ó den:
de
los
a ados
ó
olúmenes.
Pe o
ambien
es
cie o
que
las
nue as
ediciones,
p incipalmen e.
de
san os
Pad es
son
un
lazo
pelig oso
pa a
sem-
b a se
en
ellas
las
he egías
con
an o
mas
disi..
mulo,
cuan o
p ocu an
cub i se
con
la
capa
de
su
au o idad.
Es o
sucede
unas
eces
iciando
|
el
ex o
de
los
san os:
Pad es
,
con
p e ex o
de
muchas
aducciones.
(Poli“sec.
p.
2:
pe
3.
)
Así
lo
hicié on'los
Jansenis as
en la
aduccion
de
unos
Í
se mones
de
san
Be na do
á
la
"lengua
ancesa,
!
imp esos
en
1663.
En
eb
se imon
20
dice
el
San o
hablando
de
saw
Ped o:
E a
bene
ins uc us
,
sed.
pa um
adju us.
Y
los
Jansenis as
aduje on:
No.
Í
j
E
E
'
35
le
al aba
conocimien o;
pe o
le
al aban
soco os,
Es as
úl imas
palab as
a ibuyen
á
san
Be na do
una
de
las
cinco
p oposiciones
condenadas.
En
el
se mon
30
hacen
ambien
deci
al
mismo
san-
o
Pad e:
Que
el
mandamien o
de
ca idad.
in
ac u
es
imposible
de
cumpli se
,
in i iendo
en
la
a-
duccion
las
palab as
del
o iginal,
27,
Es e
a i icio
de
inje i
he egías
en
las
nue as
ediciones
de
los
au o es
sanos
,
se
hace
mas
comunmen e
en
las
no as,
adiciones
,
sinop-
sis
,
agmen os
,
apendices
y
dise aciones
o =
madas
sob e
los
o iginales.
En
p ueba
de
es o
éase
la
con esion
del
sec e a io
de
Quesnel
A -
naldo
José
de
B igo
de
la
causa
Quesneliana
pág.
435,
donde
ci a
á
san
Agus in
,san
Ba.
silio,
san
Amb osio
y
san
Leon,
y
cons a á
la
echa
de
es os
a i icios.
En
los
se mones
de
san
Leon
imp esos
en
Venecia
en
1748,
en
la
sinopsis
del
se mon
19,
pág.
7
se
dice;
Omnia
P ecep a
con ine
cha i as,
qua
homo
d
bes ia
disce
ai u .
En
la
del
se mon
30,
pág.
14
se
hallan
es as
palab as
;
Pe um
e
Paulum
Pe o
consocia.
um
,
duo
p ecla a
di ini
seminis
esse
ge mina
:::
in
Pe o
e
Paulo
an
aliquid
di e sum?
He
aquí
Que
en
el
esúmen
de
los
se mones
de
san
Leon
Se
le
a ibuyen
dos
he egías
:
pues
si
sola
la
ca-
idad
nos
dis ingue
de
los
b u os;
¿qué
le
que.
da
al
que
de
ella
ca ece
mas
que
cupidi as
Ó
con.
cuPiscencia
b u al?
Si
la
au o idad
de
san
Pa-
blo
ué
en e amen e
igual
á
la
de
san
Ped o,
ya
enemos
Apoyado
con
san
Leon
el
deli io
de
Ba .
cos
de
duplici
capi e,
y
los
demas
que
le
son
con.
siguien es.
En
la
edicion
de
san
Agus in
ama
s
36
¡
bien
de
Venecia,
y
del
mismo
año
ha
habido
a ».
e
y
a e imien o
pa a
in oduci
una
sinopsis
de
A naldo
llena
de
eneno.
Aun
pudie an
aña.
di se
o os
ejempla es
;
pe o
bas an
los
dichos
pa a
mani es a
que
las
ediciones
nue as
son
ca
pa
de
muchos
ye os.
28.
¿Y
no
son
a ias
de
es as
iciadas
de
las
que
se
ale
el
A zobispo
en
su
Teología?
¿Es
es-
o
des ia
á
la
ju en ud
de
los
opiezos?
No;
es.
sí
po
el
con a io
poné selos
disimulados
pa a
que
se
asegu e
mejo
la
caída.
A
es e
in
no
si.
gue
el
umbo
que
o os
au o es
(Masdeu
en
su
ob a
,
Pique
en
su
iloso ía
)
,
dando
azon
all
p incipio
de
su
cu so
de
las
ediciones
de
que:
usa á;
po que
habia
el
pelig o
de
que
se
lla=
mase
la
a encion
,
iendo
como
en
un
pun o
de
is a
an os
au o es
sospechosos,
y
o os
mode -
nos
y
pos e io es
al
o ígen
de
los
e o es
de
los
Jansenis as.
E a
mas
disimulado
el
lazo
,
ci án=
dolas
en
el
cue po
de
la
ob a
pa a
que
no
ue»
sen
conocidas
las
ediciones
sospechosas
á
uel a.
de
o as
sanas.
|
37
PARTE
SEGUNDA.
Se
con ence
de
Jansenis a
al
A zobispo
de
Leon
en
su
Cu so
de
Teología.
——_—_—
NI
INTRODUCCION.
1.
Y,
queda
insinuado
en
la
p ime a
pa -
eel
in,
cuya
demos acion
emp endemos
en
es-
a
segunda.
Al
lee
los
apasionados
del
Lugdu-
nense
las
insinuaciones
que
no
hemos
podido
me-
nos
de
hace
has a
aquí
de
las
sospechas
que
dá
de
Jansenismo,
se
i i a án
con a
noso os,
ca-
lumniándonos
de
mo dáces
y
mal
in encionados.
Hab emos
de
su i
con
paciencia
sus
dic é ios
con
la
espe anza
de
qué
llega án
á
desengaña se
de
que
no
lo
somos,
po
el
conjun o
de
a gu-
men os
que
se
án
á
hace .
En
ho a
buena
que
algunos
po
sí
solos
no
con enzan
nues o
in-
en o
po
las
salidas
y
espues as
que
pod án
oponé seles
¿
pe o
el
conjun o
de
odos
no
po-
d á
menos
de
o ma
demos acion
que
con en-
za
á
quien
es é
con
deseo
de
desengaña se
,
de
que
el
Lugdunense
es
un
ino
Jansenis a
,
an o
mas
emible
,
cuan o
mas
disimulado.
2,
Cualquie a
que
es é
medianamen e
e sa.
do
en
la
his o ia
del
Jansenismo
sabe
muy
bien
Que
uno
de
sus
p incipales
a i icios
es
la
hipo.
C es a
y
disimulo:
con
lo
que
han
conseguido,
y
consiguen
po
nues a
desg acia
hace
á
la
Igle.
si2
Una
gue a
an o
mas
a al,
cuan o
es
mas
pelig oso
el
amigo
also
que
el
enemigo
mani-

38
S
ies o.
Co :
es a
máxima,
siendo
lo
sus ancial
de
Jansenismo
el
Cal inismo
,
le
han
qui ado
las
p oposiciones
que
4
p ime a
is a
ho o izan
á
los
Ca ólicos
,
siguiendo
y
enseñando
con
disi.
mulo
aquellas
que
apa en an
menos
no edad,
y.
son,
pa a
deci lo
así,
menos
pe cep ibles
al
ul.
go
de
los
C is ianos.
Con
el
mismo
in
de
pe -
manece
ocul os,
se
empeñan
en
man ene se
en.
la
comunion
de
la
Iglesia,
po
mas
que
és a
los
decla e
po
excomulgados,
cismá icos
y
he e=
ges.
¿
Quién
al
lee
la
his o ia
e dade a
de
la
Iglesia
de
U ech
no
se
pasma
al
e
la
obs ina=
cion,
que
así
debe
llama se
,
de
aquellos
mal a-,
dos
obispos
y
p esbí e os
en
que e
es a
unidos
4
la
Iglesia
Romana
,
cuando
és a
no
los
econo-
ce,
y
los
desecha
de:sí
con
inume ables
censu as?
Siguiendo
adelan e
con
el
disimulo
quie en:cu-
b i
sus
máximas
pelig osas
con
la
capa
de
la
au o idad
de
san
Agus in;
no
las
decla an
abie .
1amen e
4
gen e
sospechosa
,
sino
con
e minos
oscu os,
y
po
explica nos
así,
de
dos
ca as
pa a
a ene se
á
aquella
que
les
acomode,
segun
el
e ec o
que
ob en
en
los
oyen es
ó
lec o es
las
ime as
insinuaciones:
las
an
insinuando
con
mucha
cau ela
pa a
i sa ayendo
la
cu iosidad
de
los
amigos
de
no edades,
é
i los
empeñando
poco
á
poco
en
Su
pa ido:
y
las
g adúan
de
im.
po an ísimas
pa a
e o ma
la
doc ina
elajada
de
la
Iglesia,
como
ellos
se
explican,
glo iándose
delos
mas
celosos
e o mado es.
De
es os
y
o os
medios
se: alen
los
Jansenis as
pa a
que
cunda
SA
eneno
sin
no a se,
como
mas
la gamen e
pue-
de
e se
en
la
polí ica
sec e a
del
Jansenismo
en o-
AAA
|
39
da
la
p ime a
pa e,
y
p incipalmen e
en
los
es
p ime os
medios.
3.
Noes
muy
ácil,
á
la
e dad
pene a
unos
dis aces
an
disimulados;
y
he
aquí
l2
Causa
de
que
el
Lugdunense,
que
es
uno
de
los
Jansenis as
mas
expe os
en
és os
a i icios
,
nO
sea
conocido.
Y
como
á
ellos
añade
la
e udicion
que
a ec a,
el
espí i u
de
no edad
que
inspi a,
y
la
elocuencia
con
que
sab oséa
á
los
lec o és,
ha
log ado
la
es imacion
que
se
le
ibu a
,
sin
emba go
de
se
un
e ible
enemigo
de
la
sa-
na
doc ina
y
de
la
Iglesia,
Con
es os
encan os
ha
conseguido
iun a
de
los
que
incau os
se
han
en egado
á
su
lec u a
sin
el
meno
ecelo,
al
modo
que
el
hipóc i a
seduce
al
pueblo
que
solo
a iende
á
sus
ex e io idades
uidosas
,
no
examinando
,
sino
suponiendo
el
ondo
e da-
de o
de
su
i ud,
4.
No
podemos
nega
al
Lugdunense
la
que
él
epu a á
glo ia,
y
noso os
debemos
apelli.
da
la
mas
in elíz
desg acia,
de
habe
consegui-
do
odo
el
in
que;se
p opuso.
en
la.
publicacion
de
su
Teología
,
que
ué
no
ins ui
,
sino
se-
duci
á
la
ju en ud.
No
han
dejado
los
Janse-
nis as
pied a
po
mo e
pa a
lle a
adelan e
sus
mal ados
in en os
,
y
ex ende los
en
oda
clase
de
pe sonas.
Han
p ocu ado
seduci
á
los
pue-
blos
con
ca ecismos
,
4
las
muge es
con
esc i os
Te es
,
sa í icos
y
b illan es;
4
los
piadosos
con
ib os
de
de ocion
,
y
á
los
que
emp enden
Ta
Cá e a
de
las
le as
con
esc i os
p opo ciona.
os
4
Su
p o esion.
Pa a
engaña
á
és os
esc i.
bió
Jansenio
su
Augus inus
,
y
el
abad
de
san
|
)
|
40
OS
;
Ci an
,
Juan
de
Ve ge ,
su
Teología
amilia
Pe o
ni
uno
n1
o o
e an
á
p opósi o
pa a
sedus,
ci
á
la
Ju en ud
es udiosa
,
po que
aquél
po :
ab aza
solamen e
lo
ocan e
á
la
g acia,
y
és a
po
su
demasiada
b e edad,
no
e an
cu sos
p o=
po cionados
pa a
que
en
ella
se
es udiase
la
Teo-
lcgía
,
segun
el
es ilo
de
las
escuelas.
Pues
ed
que
pa a
emedia
es a
al a
compone
ó
publica
el
A zobispo
de
Leon
con
an
elíz
,
ó
mas
bien
in elíz
suceso,
su
cu so
de
Teología,
que
en
a.
ias
uni e sidades
y
colegios
llega
po
los
manes
jos
de
la
sec a
á
se
subs i uido
á
la
ene able
Suma
de
san o
Tomás
,
ó
á
los
cu sos
de
sus
sá=
bios
comen ado es.
Llo en
los
sábios
y
piadosos
es a
desg acia
mien as
noso os
nos
es o zamos
y
con ibuimos,
en
la
pa e
que
podemos,
á
p o-
cu a
emedia la
,
mani es ando
que
el
Lugdu-
nense
es
un
e inado
Jansenis a,
que,como
al
siemb a
con
disimulo
en
los
ánimos
de
los
jó e-
nes
las
semillas
del
Jansenismo,
ARTICULO
PRIMERO.
Las
alabanzas
que
Ped o
Tambu ini
dá
4
1a
Teolo.
gía
Lugdunense,
la
hace
sospechosa
de
Jansenismo.
5.
La
es imacion
que
los
Jansenis as
han
p o-
cu ado
gana se,
ha
sido
uno
de
los
medios
de
que
se
han
alido
pa a
ex ende
sus
doc inas.
(Pol,
sec.
p,
2.
m.)
Ya
insinuamos
algo
de
es o
en
el
nú-
me o
7
de
la
p ime a
pa e,
Pa a
consegui
aque-
Ma
se
alaban
unos
á
O os
mú uamen e
con
unos
elogios
an
desmedidos,
que
dan
bien
á
en ende
que
son
apasionados:
y
emp enden
del
mismo
E]
¿
,
41
modo
su
de ensa
,
como
lo
ac edi an
un
sin
nú-
e o
de
apologías
,
muchas
de
ellas
con
nom-
es
Supues os
y
de
pe sonages
espe ables.
De
Es e
p incipio
que emos
in e i
que
las
alaban-
245
que
Ped o
Tambu ini
dá
en
sus
P elecciones
la
Teología
Lugdunense
es
un
ehemen e
iñ-
dicio
de
se
es a
ob a
Janseniana.
6.
C eemos
que
no
hab á
quien
ponga
en
duda
que
Tambu ini
es
uno
de
los
mas
obs ina-
dos
Jansenis as.
El
ué
como
el
alma
sec e a
del
concilio
de
Pis oya
,
que
con
an a
des e giien-
Za
quiso
apoya
el
Jansenismo
con
sus
dec e os:
él
el
que
eno ó
allí
es as
u bulencias,
y
dese
pues
eu
Roma
:
él
el
que
no
pudiendo
obse a
po
su
genio
ogoso
y
a ojado
el
disimulo
que
ca ac e iza
al
Jansenismo
,
le
enseña
con
an a
des e giienza
en
sus
ob as.
Aho a
bien,
¿qué
Juicio
pod emos
o ma
de
las
alabanzas
con
que
ensalza
al
Lugdunense,
asegu ando
que
su
cu so
es
el
mejo
que
se
ha
esc i o,
y
el
que
conduce
con
segu idad
al
conocimien o
de
mu=
chas
e dades
y
dogmas
oscu ecidos
po
las
ca-
lamidades
de
los
iempos
(1)?
Algun
in e és
obliga
á
Tambu ini
á
empeña se
así
en
las
ala-
banzas
del
Lugdunense.
No
le
ensalza ia
de
es-
e
modo
si
le
ue a
con a io
,
como
lo
debe
se
Cualquie a
ca ólico
á
los
Jansenis as.
No
le
e.
1
(1)
¿Qué
di e encia
hay
en e
es as
palab as
Y
la
p ime-
"e
D oPosicion
condenada
en
la
Bula
4uc o em
dei,
á
sabe :
»
<le
eM
es os
úíl imos
siglos
se
ha
espa cido
un
gene al
»»
OSCUTCCIMi-n o
sob e
las
e dades
de
mas
g a e
momen o
9»
QUE
Pe enecen
4
la
Religion,
y
son
la
base
de
la
é
y
de
la
mo al
de
la
:
7)
A?
a
doc ina
de
Jesuc is o
?**
ninguna
:
pues
censu a
es
de
He é ica,
%
:
pues
su
48
hemos
de
eni
á
pa a
al
o o
ex emo,
á
sabe :
que
la
his o ia
del
Jansenismo
con
sus
p oposis
ciones,
sus
condenaciones
y
a i icios
pa a
elu»
di las,
no
conducen
á
la
ins uccion
de
la
juyen.
ud.
Si
el
Lugdunense
y
sus
ado ado es
ab azan
es e
€x emo,
y
se
dan
po
sa is echos
Con
que
le
ab aza emos:
3que emos
es imonio
mas
au=
én ico
de
su
Jansenismo
?
;Necesi a émos
de
hace
nue os
a gumen os
pa a
con ence le
de
seguido
de.es a
he egía
,
que
es
lo
que
en
es-
as
obse aciones
In en amos
?
147.
Bien
no o io
es
que
los
Jansenis as
que
an es
de
la
condenacion
de
las
cinco
p oposicio.
nes
las
seguian
y
enseñaban
en
nomb e
de
su
Maes o
;
luego
que
las
condenó
la
Silla
Apos-
ólica
como
de
Jansenio
,
se
empeña on
en
a i -
ma
que
no
lo
e an,
y
que
no
se
con enian
en
su
_Augus inus
:
decla ó
solemnemen e
la
San a
Sede
lo
con a io,
y
hallándose
a ajados
los
Jansenis.
as
se
alie on
del
ecu so
que
decia;
que
el
sen.
ido
de
las
cinco
p oposiciones
condenadas
no
e a
el
que
enian
en
el
lib o
de
Jansenio.
Fun=
dados
y
obs inados
en
es os
p incipios,
á
pesa
de
las
con a ias
decla aciones
de
la
Silla
Apos-
ólica,
dicen
que
el
Jansenismo
es
una
ábula,
que
es
in encion
de
los
Molinis as
que
han
se»
ducido
á
la
Cu ia
Romana»,
que
condenándolo
los
Sumos
Pon í ices
han
azo ado
al
ai e
y
O os
dic é ios
semejan es.
¿3
Pues
no
dice.o o
an o
quien
a i ma
que
la
his o ia
del
Jansenismo
no
conduce
á
la
ins uccion
de
la
ju en ud
?
Po que
sila
enseñanza
que
p opo ciona
la
Teología
á
los
Jó enes
es
de
las
e dades
e eladas
,
y
odo
lo

49
conce nien e
á
ellas
,
y
aquella
puede
se
cum-
plida
sin
ene
no icia
del
Jansenismo
,
se
in ie-
e
con
e idencia
que
és e
no
iene
elacion
algu-
na
con
las
e dades
sag adas;
que
la
Iglesia,
á
quien
oca
decla a
y
p opone
és as
,
ha
hecho
muy
mal
en
a a
an
mal
á
Jansenio
en
su
4u-
gus inus,
PO
nO
se
necesa io
és o
pa a
sos ene
aquéllas,
y
O as
consecuencias
semejan es.
Vol-
iendo
pues
al
p incipio:,
epe imos
que
el
si-
lencio
de
la
Teología
del
Lugdunense
sob e
Jan-
senio
la
con ence
ó
de
Janseniana
ó
de
incom-
ple a
,
y
al a
en
un
pua o
esencialísimo.
ARTÍCULO
1V.
Exáminagse
á
o as
luces
el
silencio
del
Lugdunense
sob e
Jansenio,
y
la
condenacion
de
sus
p oposicio-
nes
5
eludiendo
una
espues a
con
que
in en a án
jus i ica
lo.
18.
Los
que,
po
deci lo
así,
idola an
en
el
Lugdunense,
in en a án
jus i ica
su
silencio
sob e
Jansenio,
buscando
un
medio
con
que
elu-
di
el
diléma
o mado
en
el
a ículo
an eceden e:
Yá
se
lo
insinúa
su
maes o
en
el
p ólogo
pág.
8,
cuando
p e iniendo
que
se
le
habia
de
echa
en
Ca a
que
omi ia
a ias
cosas
que
se
hallan
en
O os
cu sos
de
Teología
p opo cionados
am.
bien
á
la
ju en ud,
dice:
Ez
sole
ques iones
e-
scc e
sun ,
que
nullam
,
el
emo issimam
haben
cum
e ela ione
cogna ionem
,
que
men em
nan
Cua
ios a e
pasce en ;
que
es e
expe ien ia
in lamandis
po ius
quam
illus andis
animis
idonee
sun ,
nec
p oinde
sine
pe iculo
en ila i
di
T es
cosas
'
MU
|
con iene
es a
salida
ó
espues a
,
p e enida
con
as ucia
po
el
Lugdunense.
Si
él
y
sus
discípu—
los
colocan
la
his o ia
y
condenacion
de
Janse.
nio
en
la
clase
de
las
dos
p ime as
cues iones,
no
huyen,
sino
que
uel en
á
cae
en
el
ex ez
mo
dE
a gumen o
del
a ículo
an e io .
La
sa-
lida
de
ella
han
de
con esa ,
que
el
Lugdunense
no
hablando
de
Jansenio,
p i a
á
la
ju en ud
de
unas
no icias
que
le
son
muy
necesa ias;
pe o
que
es a
al a
puede
jus i ica se
po
habe se
co-
me ido
con
la
p e encion
de
e i a
el
pelig o
de
que
los
jó enes
se
acalo asen
al
lee
aquella
his o ia
y
la
condenación
de
sus
p oposiciones,
¡Bella
salida!
Examinémosla
despacio,
pa a
hace
pa en e
al
mundo
la
hipoc esía
de
es os
mal ados.
49.
En
p ime
luga
dice
el
Lugdunense
que
en e
o as
ha
omi ido
ambien
las
cues io=
nes,
que
mas
que
pa a
ilus a
si en
pa a
aca-
lo a .
P egun o:
¿y
son
de
es a
clase
las
cues.
iones
sob e
Jansenio
y
sus
p oposiciones?
;Si -
en
solo
pa a
acalo a
los
ánimos
y
no
pa a
ins ui
á
los
en endimien os
de
lo
que
deben
sa-
be ?
En
al
caso
eincidi emos
en
el
ex emo
de
que
no
pe enecen
á
las
e dades
e eladas.
Lue-
go
la
salida
del
Lugdunense
en
oda
su
Cx en-
sion no
comp ende
á
las
cues iones
de
Jansenio;
y
así
se
ha
de
limi a
á
deci
que
aunque
la
no-
icia
de
es as
es
impo an ísima
,
se
ha
omi ido
po
el
amo
á
la
paz.
¡Ah
hipoc i as
an o
mas
apaces
cuan o
apa eceis
mas
mansos
!
20.
Cuando
no
pueden
e i a se
dos
pelig os,
ues
es á
en
la
e ce a
pa e:
y
aliéndose.
$1
el
meno
debe
sac i ica se
al
mayo
segun
odas
las
leyes
de
la
ca idad
y
de
la
p udencia.
Con-
cedamos
po
aho a
que
en
las
cues iones
sob e
las
p oposiciones
de
ansenio
haya
dos
pelig os,
el
de
acalo a
los
ánimos,
si
se
habla
de
ellas,
y
el
de
p i a
á
la
ju en ud
de
unas
no icias
esen-
cialísimas,
Si
se
omi e
su
his o ia.
Aho a
bien,
¿cuál
de
es os
dos
pelig os
es
el
mayo ?
En
p i-
me
luga ,
en
el
acalo amien o
ó
no
hay
peli-
g o
Ó
noes
necesa io,
es o
es,
que
deba
segui =
se
necesa iamen e
de
la
elacion
de
la
his o ia
de
Jansenio.
No
hay
pelig o
en
el
acalo amien-
o,
siemp e
que
és e
quede
den o
de
los
é mi-
nos
de
un
zelo
disc e o,
de
que
es
menes e
se
e ís a
cualquie a,
al
e
la
obs inacion
de
los
Jansenis as
con a
las
solemnes
y
epe idas
con-
denaciones
de
la
Iglesia:
an es
es e
acalo amiena
o
conduci á
mucho
pa a
pe segui
de
odos
modos
á
es os
enemigos
endu ecidos,
hui
de
ellos,
abomina los,
examina
sus
as ucias
y
descub i las.
Pe o
demos
que
el
zelo
aspase
los
lími es
de
la
disc ecion,
y
ompa
los
ínculos
de
la
ca idad
con
ódios
y
dic é ios.
En
p ime
lu-
ga ,
es o
no
se á
e ec o
egula
y
necesa io
de
las
no icias
que
un
cu so
de
Teología
dé
á
la
ju en-
ud
sob e
la
his o ia
de
Jansenio,
sino
un
e ec-
o
del
calo
no
mode ado
de
la
ju en ud;
á
cuyo
€X emo
ampoco
llega á
sino
cuando
encuen e
enemigos
obsiinados
que
quie an
con adeci le
en
lo
que
debe
sos ene
con
odas
sus
ue zas,
siendo
en
al
caso
la
culpa
p incipalmen e
de
aquel
que
le
haga
impacien a
con
su
du eza
y
obs inación.
En
segundo
luga ,
las
consecuen.
52
|
cias
del
acalo amien o
an
emido,
aunque
muy
casual,
se án
algunas
al as
de
ca idad.
-
21.
Aho a
bien,
cuál
pelig o
se á
mayo ,
¿el
ue
po
acalo amien o
un
jó en
diga
algunos
dic é ios
á
un
Jansenis a,
y
que
ex ienda
el
ódio,
que
no
debe
ene ,
á
sus
e o es
has a
su
sóna,
y
que aspase
los
lími es
de
la
mode a-
cion
C is iana,
po
sabe
la
his o ia
de
Jansenio:
óel
que
po
igno a la
opieze
en
sus
e o es
sin
conoce los,
los
ab ace
sin
ad e i los,
y
luego
que
los
conozca
el
amo
p op io
le
empe-
ñie
en
sos ene los?
Bien
cla o
es
que
es e
pelig o
sob epuja
con
muchosincon enien es
al
p ime o,
;
Pues
cuál
es
la
p udencia
del
Lugdunense
en
e i a
és e
á
cos a
de
aquél?
¿En
que e
mas
que
sus
discípulos
po
al a
de
luces
opiezen,
cai-
ganen
e o es
y
he egías,
y
pie dan
su
é,
su
espe anza
y
su
ca idad,
que
el
que
se
acalo en,
y
come an
algunas
al as
con a
es a
úl ima
i .
ud
?
¿Po
qué
no
ha
imi ado
el
Lugdunense
la
p udencia
de
la
san a
Iglesia,
que
sin
emba go
de
e
el
acalo amien o
y
empeño
de
los
pa ida-
iosen
de ende
á
Jansenio
y
sus
p oposiciones,
no
ha
disimulado
con
silencio,
sino
mani es ado
con
epe idos
dec e os
el
e o
pa a
que
se
co-
nozca
y
abomine?
Es a
conduc a
debie a
habe
obse ado,
mani es ando
con
odas
sus
señas
al
Jansenismo;
y
el
no
hace lo
así
es
p ueba
de
po.
ca
p udencia,
ó
lo
que
es
mas
segu o,
de
e ina.
da
malicia.
Sí,
po que
no
calla
la
his o ia
del
ansenismo
con
el
in
que
p e ex a
de
e i a
el
acalo amien o,
sino
con
el
pe e so
de
no
mani-
es a
el
mons uoso
ídolo
que
ado a,
y
al
que
TE
quie e
a iciona
la
ju en ud.
Véase
es o
con
claz
idad
pa a
que
no
se
enga
po
juicio
eme a io,
ARTÍCULO
y.
Se
mani ies a
la
con adiccion
del
Lugdunense
en
su
silencion.
sob e
Jansenio,
co ejado
con
la
que
p ac ia
ca
en
o os
pun os
y
lo
que
enseña;
y
se
con ence
su
malicia.
22
Si
pa eció
al
Lugdunense
un
pelig o
que
debia
e i a
á
oda
cos a
el
acalo amien o
y
u baciones
que
podian
esul a
de
desc ibi
la
his o ia
de
Jansenio,
y
habla
de
la
condenacion
de
sus
p oposiciones,
3
po
qué
no
le
gobe nó
el
mismo
p incipio
pa a
calla
sob e
Lu e o
y
Cal.
ino,
que
ambien
ienen
an os
apasionados?
¿Cómo
no
obse ó
la
misma
conduc a
del
silen.
cio-en
el
mis e io
de
la
inmaculada
Concepcion,
que
an
di ididas
y
acalo adas
ha
enido
á
las
.
escuelas
de
San o
Tomás
y
Esco o?
¿Cómo
no
caz
lla,
sino
po
el
con a io
se
ensang ien a
con a
los
Cong uis as
y
Molinis as,
sin
pe de
ocasion
de
llena los
de
op obios
?.
Es a
desigualdad
ma=
ni ies a
bien
la
pasion
del
Lugdunense
hácia
el
Jansenismo
,
y
con a
las
sen encias
que
le
con-
adicen.
Y
p incipalmen e
si
se
obse a
la
des.
igualdad
de
las
ma e ias
en
que
habla
sin
eme
el
acalo amien o
,
y
en
que
calla
po
ecela le
como
dice:
pues
la
Concepcion
no
es
e dad
de
é
de inida
po
la
Iglesia,
ni
las
sen encias
que
con adicen
los
Cong uis as
y
Molinis as;
pe o
sí
lo
son
las
con a ias
á
las
p oposiciones
de
Jansenio.
Añadamos
á
es as
con adicciones
p ac«

54
icas
del
Lugdunense,
la
que
hay
en e
su
silen-
cio
sob e
Jansenio
y
su
misma
doc ina.
23
Haciendo
dis incion
en
la
pig.
10
del
manda o
de
dos
clases
de
e dades,
unas
e ela.
das
y
de inidas,
y
o as
e eladas
pe o
no
de.
inidas,
de
la
cual
habla emos
despues,
dice
de
es as
Úl imas
:
Qui
eas
elici e
no un .....
¡llas
mas
jo i
s udio
de endan
necesse
es ,
quo
ehemen ius
impugnan u .
Si
el
Lugdunense
es á
an
léjos
en
es as
palab as
de
e i a
el
calo
de
la
dispu a,
que
án es
po
el
con a io
le
pe suade
y
le
en-
ciende
aun
en
aquellas
e dades
que
no
es án
de inidas,
¿cómo
eme
an o
al
acalo amien o
que
puede
o igina se
de
habla
de
las
p oposiciones
de
Jansenio,
cuya
condenacion
es á
an as
e-=
ces
y
an
solemnemen e
de inida
po
la
Iglesia
?
Con esemos,
pues,
que
el
acalo amien o
es
un
p e ex o
idículo
con
que
se
cub e
el
Lugdunen-
se
pa a
no
habla
de
Jansenio,
del
que
no
se
ale
en
o as
ocasiones
mas
opo unas,
y
sí
en
és a
,
po que
así
le
acomoda
pa a
sus
in en os.
24
¿Y
cuáles
son
és os?
no
solo
el
no
des=,
ia ,
sino
me e
á
sus
discípulos
en
medio
de
los
e o es
del
Jansenismo.
Así
lo
hace
no
hablando
de
es a
he egía,
pa a
que
sus
discípulos,
que
en
su
ob a
juzgan
habe
adqui ido
odas
las
no-
icias
con enien es
ace ca
de
las
e dades
e e.
ladas,
cuando
lean
o os
en
que
se
a a
de
la
his o ia
e dade a
del
Jansenismo
y
de
la
con
enacion
de
las
cinco
p oposiciones,
las
eciban
con
sospecha,
y
susc iban
á
o as
en
que
se
a a
Ansenismo
como
una
ábula
ó
an asma
que
2
asus ado
á
la
Cu ia
Romana;
no
dando
á
la
|
5.
ju en ud
luces
pa a
que
conózca
es a
he egía,
y
emi iéndola
po
su
biblio eca
y
o as
Ci as
á
los
au o es
que
la
enseñan;
no
descub iendo
el
mons uo
pa a
no
espan a ,
y
sol ando
algunos
sil os
de
él
pa a
i
acos umb ando
á
ellos
los
0i-
dos
de
los
jó enes;
semb ando
las
sen encias
que
.
mas
se
ace can
al
Jansenismo,
pa a
que
a i-
mándose
á
él
poco
á
poco
los
incau os,
nO
se
es-
pan en
po
la
no edad
;
empeñando
á
la
ju en-
ud
en
algunas
máximas
pelig osas,
pa a
que
acalo ados
luego
pa a
sos ene las
a ancen
has-
a
el
ex emo
del
Jansenismo.
De
es e
modo
in-
. en a
el
Lugdunense
que
el
e o
aya
cundien-
do
en
las
inieblas;
y
desde
do
«ocul o
i a
sus
sae as
pa a
he i
á
la
sencilléz
del
co azon
de
la
ju en ud.
3
ARTICULO
VL
El
Lugdunense
no
niega
su
Jansenismo,
sino
que
lo
jus i ica.
?
25
Po que
no
a anzá amos
nues o
juicio
á
an o
como
hemos
insinuado,
nos
concede ian
gus osos
los
ciegos
seguido es
del
Lugdunense,
que
su
ob a
es
muy
de ec uosa
po
la
omision
de
odo
lo
pe enecien e
á
Jansenio,
y
que
u o
muy
poca
p udencia
en
deja se
so p ende ,
y
asus a
an o
po
el
acalo amien o
que
pudie a
P oduci
el
e e i lo.
Así
lo
con esa ian
á
su
pe-
sa ,
con
al
que
noso os
po
o a
pa e
les
con.
cedie amos
que
pudie a
anda
en
manos
de
los
JÓ Venes5
pues
con
es o
siemp e
conseguia
el
in
de
seduci
la
sencilléz
de
és os
incau os
con
las
máximas
nue as
y
pelig osas
de
su
Teología.
56
Humillándose
así
pa a
iun a ,
semejan es
al
eo
que
con
las
lág imas
y
las
mas
solemnes
p o.
es as
engaña
al
juez,.
pa a
pode
sali
de
las
cadenas
que
ap isionan,
y
con inua
con
mas.
exceso
sus
la ocinios
y
u bulencias.
Pe o
lejos
de
pode
accede á
sus
deseos,
nos
emos
obliga-
dos
á,
inculca nos
en
que
la
Teología
Lugdu-,
nense
espi a
Jansenismo,
y
que
po
an o
no
solo
debe
se
des e ada
de
las
escuelas
públicas,
.
sino
aun
de
los
bu e es
pa icula es
con
una.
solemne
condenacion.
Es o
lo
sabe
el
Lugdunen-
se
mejo
que
sus
discípulos,
y
así
no
piensa
en.
nega
-su
Jansenismo,
sino
en
ocul a le,
y
en
disculpa le
con
disimulo
y
de
an emano
po
si
se
lo
llegan
á
conoce :
no
a a
de
nega
su
cul.
pa,
sino
de
disculpa la
y
jus i ica la.
26
A
es e
in
p e enido
que
se
le
habia
de
echa
en
ca a
que
e a
seguido
de
Jansenio,
y
de
su
p ecu so
Bayo,
p e iene
la
salida
en
las.
pág.
9
y
10
de
su
manda o.
“Dis ingue
dos
gé-
ame os
de
e dades:
unas
no
solo
e eladas,
si-
»no
p opues as
ambien
á
los
ieles
pa a
que
las.
»c ean
;
o as
con enidas
en
la
e elacion
,
pe o
»que
no
ha
legado
aun
á
p opone
á
nues a
é
»ó
c eencia
uni e se
ecclesie
consensus,
Hay
mu-
»cha
di e encia,
dice,
en e
unas
y
o as.
Las
wdel
p ime
ó den
ninguno
las
puede
con ade-
»ci
ni
nega
pe inazmen e
sin
hace se
eo
de
»he egía.
Pe o
las
o as
se
ienen
de
o o
modo:
»No
pie den
po
cie o
la
nobleza
de
su
o igen,
»AUnque
las
oscu ezcan
las
inieblas
de
las
disn.
»pu as
,
ni
dejan
de
pe enece
á
la
e elacion
y.
1
la
doc ina
de
la
Iglesia.
Los
que
po
su
elici..
REESE
:
57
dad
las
conocen,
es
menes e
que
las
de iendan
con
an o
mayo
a do ,
cuan o
es
mayo
el
»empeño
de
impugna las:
con
lo
que
i án
p e-
»pa ando
el
camino
al
juicio
solemne
,
¡po
me»
»dio
del
cual
lleguen
algun
dia
á
se
es i ui-
adas
á
su
esplendo
y
p ime a
au o idad.
Pe o
»mien as
an o
los
eólogos
y
ieles
que
ó
las
igno an,óÓ
las
con adicen,
nada
pie den
del
»nomb e
de
ca ólicos,
siemp e
que
engan
su
ȇnimo
dispues o
pa a
obedece
con
docilidad
»»al
juicio
de
la
Iglesia,
luego
que
de ina
sob e
nes as
con o e sias,”
27
Como
el
ca ác e
p incipal
del
Lugdu-
nensé,
segun
ya
hemos
no ado
muchas
eces,
y
debe
ene se
delan e
siemp e
pa a
lee
su
ob a,
es.
el
disimulo,
con
el
que
ó
se
ocul a,
ó
solo
se
des-
cub e
con
dis aces,
no
hace
la
aplicacion
de
la
doc ina
gene al
que
hemos
copiado.
No
nos
dice
en
pa icula
qué
e dades
son
aquellas
que,
aunque
son
e eladas
no
es án
aún
de inidas,
sin
emba go
de
se
an
impo an es,
que
es
elicidad
el
conoce las,
segun
el
mismo
asegu a.
Llama
con
an o
es udio
la
a encion
á
unas
e dades
po
la
elicidad
que
ae
su
no icia,
y
no
seña-
la las,
¿qué
o a
cosa
es,
que
como
solemos
de-
ci ,
i a
la
pied a
y
esconde
la
mano?
Si
son
an
impo an es,
¿po
qué
no
las
pone
delan e
con
dis incion
y
especi icacion
á
los
jó enes,
pa a
que
las
es udien
con
mas
ánsia
con
la
espe anza
de
se
elices?
(Es o
lo
hizo
T
ambu ini
en
sus
P e
lec.).
Po que
es o
se ia
descub i
el
mons uo,
y
ho o iza ;
y
al
A zobispo
solo
le
con iene
i .
le
asomando
poco
á
poco,
exci ando
la
cu-
64
'
cion,
dice
en
la
pág.
17
del
mismo
omo
3,
abu-
sando
de
san
Agus in:
Ex
eodem
sine
dilec ione
nihil
es
ope is
boni:
y
no
habla
del
mé i o
como
se
é
en
el
núme o
40
al
in
de
la
misma
página,
En
la
15,
cubie o
con
el
mismo
Doc o ,
asegu-
-
a;
Donum
Dei
p op ie,
quid
nisi
cha i as
in elligen-
da
es ?
En
la
misma
página
dice,
e gi e sando
al
mismo
San o:
Cum
e e
i
opus
,
legis
cha i a e
i ,
non
imo e
,
que
cha i as
es
g a ia
No i
Tes a-
men i.
En
la
pag.
16.
G a iam,
dice,
p op ie
di-
c am
,
g a iam
No i
Tes amen i
in
dilec ione
es
cha-
i a e
ú
Deo
inspi a a
p ese im
consis e e:
y
úl-
imamen e
pa a
ab e ia ,
en
la
pág.
18
conclu-
ye:
Nonne
mani es um
es
e am
Ch is i
g a iam
p ese im
consis e e
in
sanc e
dilec ionis
inspi a-
ione
?
;
--37.
De
odo
lo
cual
se
in ie e,
lo
uno
que
es
cie o
lo
que
a iba
asen amos
en
el
núm.
34
di-
ciendo
que
el
Lugdunense
sos iene
que
los
p e.
cep os
deben
cumpli se
con
ó den
á
Dios,
ó
con
impe io
de
la
ca idad.
Lo
o o,
que
si
sin
ca idad
no
hay
ob a
buena,
no
hay
don
de
Dios,
no
hay
g acia
de
C is o
ni
del
Nue o
Tes amen o,
se
si-
gue
que
sin
la
ca idad
no
hay
auxilio
alguno;
y
siendo
con
la
ca idad
e icáz
y
sanan e,
no
hay
g acia
alguna
que
no
sea
e icáz,
y
ninguna
su.
icien e.
Ad ié ase
ambien
de
paso
los
nomb es
que
aplica
á
la
g acia
llamándola
de
C is o,
del
Nue o
Tes amen o
,
y
con
dileccion
,
que
son
las
mismas
de
que
se
alen
los
Jansenis as
pa a
en-
ende
debajo
de
ella
sola
e icáz.
Con ié ase
odo
Es o
con
las
palab as
de
A naldo
en
la
sinopsis
in oducida
á
con inuacion
del
lib o
de
san
-
»
A
A
€

Agus in
de
co ep ione
e
g a ia,
pag
962.
Ib.
65
maxime
no andum
es ,
ad
sol endam
di icul a em
de
casu
Adam
Sanc um
Augus inum
g a iam
su i-
cien em
in
subsidium
ad oca e
,
cu
e go
eadem
so-
lu ione
non
u i u
in
sol enda
di
icul a e
de
non
pe -
se e an ibus
idelibus?
Nisi
quía
ec e
judica i
nul-
lam
jam
amplius
esse
g a ie
1bl1
su icien i
locum,
quia
sani
hominis
adju o ium
es
non
medicinale
quo
jam
homo
mul is
p o undisque
ulne ibus
con ossus
indiges
Ch is i
sal a o is
auxilio:
y
se
e á
la
uni-
o midad
de
palab as
y
pensamien os.
38.
La
e ce a
p oposicion
de
Jansenio
es:
Ad
me endum
e
deme endum
in
s a u
na u e
la-
pse
non
equi i u
in
homine
libe as
d
neccessi a e,
sed
su ici
libe as
ú
coac iones
:
El
Lugdunense
cn
el
om.
5,
pág.
477
y
si-
guien es
es ablece
su
conclusion
ela i a
á
es o,
diciendo:
Ad
me endum
e
deme endum
non
su icis
libe as
d
coac ione
,
sed
equi i u
libe as
a
quali-
be
neccessi a e.
Pa ece
que
no
puede
habe
cosa
mas
con adie o ia
á
la
p oposicion
de
Jausenio;
pe o
no
quie e
el
Lugdunense
deci
an o
como
apa ece.
Pa a
con ence nos
sigamos
sus
pa-
lab as,
39.
En
la
pág.
478,
despues
de
a ias
au o-
idades
que
alega,
discu e
así:
A qui
jux a
lau-
da os
pa es
sine
libe a e
,
que
omnem
necessi a em
i a
excluda
u
homo
possig
bonum.
ope a i
el
non
Ope a i
nemo
emune a ione
,
Wc.
En
la
pág.
si.
guien e
añade:
Nec
su ici
libe as
4
coac ione,
si e
mon
sa is
es
u
si
olun a ias.
En
la
pág,
479
dice:
A qui
ac us
ex
aliqua
ac i
neccessi a e
nec
possn
nec
deben
homini
dial
si
quidem
co um
»=
66
mon
es
Dominus.
Y
añade
la
au o idad
de
san
Agus in:
Hoc
quisque
habe e
in
po es a e
dici u
quod.
si
wul
acic,
simon
ul
,
non
aci .
De
odo
lo
cual
se
sigue
que
los
co ec i os
esenciales
con
que
quie e
que
se
en ienda
su
p oposición
el
Lugduneuse
son:
que
possi
bo.
num
ope a i,
el
non
ope a i:
que
non
sabis
es
u
si
olun a ius
:
que
equi i u
libe as
a
qualibes
necessi a e
p op ié
dic a:
que
unusquisque
Dominus
es
e
in
po es a e
habe e
dici u
quod
si
ul
aci ,
si
non
ul ,
non
aci ,
a
]
40.
Segun
es os
p incipios,
dicen
los
Janse-
nis as
que
el
homb e
no
iene
necesidad
p opia»
en e
al
cuando
puede
ob a
y
no
ob a ,
y
cuando
es
seño
de
sus
acciones
:
lo
cual
segun
ellos
se
e i ica
cuando
el
homb e
si
quie e
ob a,
y
sino
no
ob a.
En
i ud
de
ello,
Jansenio,
A -
naldo,
Quesnel,
y
demás
Jansenis as
asegu an
que
el
impulso
ó
delec acion
ic iz,
aunque
an
pode osa
,
no
deja
al
homb e
sin
pode
ó
po es ad
absolu a,
segun
llaman,
aunque
al e
la
ela i a:
con
cuya
po es ad
absolu a
se
e i.
ica
si- ul
aci ,
si
non
ul ,
non
aci :
se
excluye
el
me e
olun a ium
,
y
la
necesidad
p opiamen e
al.
Necesa io
y
muy
necesa io
es
el
amo
que
Dios
se
iene
á
sí
mismo;
y
con
odo
de
él
decia
Jausenio:
Deum
ama e
se
si
ul
,
non
ama e
si
“non
ul ,
y
añadia
con
san
Agus in
:
Mud
nos
habe e
in
po es a e
(adeoque
in
libe a e)
dicimu ,
quod
cum
olumus
acimus.
De
es e
modo
qui an-
do
la
necesidad
ela i a
en
los
ac os.
necesa ios,
dejaba
la
absolu a,
y
no
solo
olun a iedad,
sido
ambien
libe ad
de
espon aneidad,
que
aun-
:
|
67
que
lle a
necesidad
no
es
p opiamen e
al.
De
es e
modo
sos iene
Jansenio
su
e ce a
p oposi-
cion
;
y
la
sigue
con
disimulo
el
Lugdunense,
cuando
sos eniendo
que
pa a me ece
ó
desme-
ece ,
se
necesi a
libe ad
de
necesi a e.
Explica
luego
que
pa a
que
és a
se
e i ique,
bas a
que
dé
una
po encia
absolu a
aunque
no
ela i a,
que
se
explica
con
aquellas
palab as
comunes
al
pa ido:
si
ul
aci ,
si
non
ul
non
aci ;
po =
que
en onces
no
hay
necesidad
p opiamen e
al.
41.
Mas
cla ameu e
se
explica
en
la
pág.
484,
en
que
con i ma
nues o
modo
de
pensa
(co éjese
lo
que
enseña
sob e
la
libe ad
del
c is iano
):
quan-
umcumque
enim,
dice,
delec a ione
,
si e
e ena
si.
we
cales h
alsicia u
olun as
,
ad
bonun
aliquod
p o»
sequendum
in
ea
sempe
emane
e a
illius
dese en=
di
po en ia,
y
luego:
Quan acumgue
e go
sua i a e
ad
bonum
aliquod
eligendum
in i e u
,
es
allicia u
anima
,
ad
illud
amen
amplec endum
nulla
necessi-
a e
p op ié
dic a
ahi u :
y
la
azon
es,
dice,
po que
solo
el
sumo
bien
puede
sacia 'nues a
capacidad,
y
ija
nues a
incous ancia.
Que
en
suma
es
eni á
apu a
á
la
necesidad
ad en icia
y
mudable
p opia
de
los
dos
amo es
de
Jansenio
y
Bayo,
que
qui ando
la
po encia
ela i a
,
deja
la
absolu a
:
y
po
no
lle a
consigo
la
inmu a-
bilidad
,
no
es
segun
ellos
necesidad
p opiamen»
e
al.
-
Ñ
42.
Delo
dicho
sob e
el
modo
de
susc ibi
el
Lugdunense
á
la
segunda
y
e ce a
p oposicion
de
Jansenio
,
Se
in ie e
que
siga
la
cua a
del
mismo,
en
que
dice:
Semipelagiani
admi eban
g a ie
in e io is
necossi a em
,
ad
singulos
ac us,
68
e iam
ad
ini um
ide ,
e
in
hoc
e an
he e ici,
quod
wellen
e4m
g a iam
alem
esse,
cui
Posse
Vos
Lun as
humana
esis e e
el
ob empe a e.
43.
Es
la
quin a
p oposición:
Semipelagianym
s
dicz e
Ch is um
p o
omnibus
omnino
hominibus
mo uum
esse
au
sanguinem
eJudisse.
Consiguien e
Jansenio
á
es e
p incipio
he é-
ico
dice:
que
no
hay
en
Dios
olun ad
an ece=
den e
y
since a
de
sal a
á
odos
los
homb es,
y
que
así
no
á
odos
se
dán
los
auxilios
su icien es
pa a
que
se
sal en,
los
cuales
segun
los
eólo=
gos
ca ólicos
se
con ie en
«n
i ud
de
la
olun=
ad
an eceden e:
y
dán
un
e dade o
pode ,
y
po es ad
p óxima
pa a
ejecu a
los
mandamien-
os.
Veamos
,
pues,
como
sien e
el
Lugdunense
en
es e
pun o.
:
44.
Enel
omo
2,
pág.
86
y
siguien es
a-
a
la
cues ion:
An
si
in
Deo
olun as
since a
sal
-
wandi
omnes?
Pa a
nega
en
Dios
es a
olun ad
p ocede
con
el
mayo
a i icio,
En
la
dis incion
de
la
olun ad
an eceden e
ya
hay
un
lazo
pa a
que
acaba
con
la
cues ion
en
su
o igen
po
de.
ci lo
así;
pues
segun
ella
la
olun ad
an eceden.
e
no
puede
se
de
benepláci o;
y
po
consi.
guien e
no
se á
p opiamen e
al,
sino
me a ó i-
camen e
Ó
de
signo,
En
la
pág.
89
di ide
á
la
olun ad
en
absolu a
y
condicional;
y
añade
en
nomb e
de
o os
eólogos
pa a
cub i se
él,
que
es a
olun ad
condicional
es
aquella
de
que
se
e i ica:
Deus
ul
omnes
homines
sal os
ie i,
pa a
deci
luego
en
la
pág.
90:
Volun as
¡gibu
condi ionalis
e
ine icas
imbecilli a is
a gumen uw
£ib)
ac.
p oindée
in
Deo
cade e
non
po es .
En
la
69
pág.
91
se
p epa a
diciendo:
alij
con a
de
om-
mipo en i
Deo
dignius
eos
sen i e
pu an ,
We.
pa a
saca
es a
conclusion
:
Volun as
Dei
p op ie
dic a
sempe
es
e icax
:
que
no
lo
siendo
la
an eceden e
ab á
de
se
solo
de
signo
,
me a ó ica
y
me a í-
sica
pa a
qui a la
así
á
Dios
aun
como
ine icáz,
como
lo
hace
en
la
pág,
95.
En
es e
pun o
se
sos-
iene
alsamen e
con
una
au o idad
de
$.
Agus-
-
in,
como
ya
obse amos
en
el
a .
2
de
es a
se-
gunda
pa e.
Abusa
ambien
de
la
au o idad
de
San o
Tomás,
Bañez
y
Zumel,
segun
que
de
in-
en o
imos
en
el
a .
4
de
la
p ime a
pa e.
De
es e
modo
emb olla
el
Lugdunense
su
doc ina,
pa a
nega
en
Dios
la
olun ad
since a
de
sal-
a
á
odos.
q
45.
Sáquese
el
espí i u
de
oda
su
doc ina
desde
la
pig.
86
has a
la
110,
y
se
halla á
en
esumen
:
que
la
olun ad
an eceden e,
segun
que
iene
po
obje:o
la
salud
e e na
en
sí
misma,
uo
se
puede
llama
p opia
y
e dade a
olun-
ad,
y
de
benepláci o:
que
el
pone la
condicio-
nal,
é
ine icáz
bajo
de
la
misma
conside acion
es
impe eccion
en
Dios;
que
el
busca
la
con=
side acion
de
la
na u aleza
secundum
se,
ó
abs-
aida
de
las
ci cuns ancias
es
e lexion
me a í-
sica,
y
ni
aun
así
se
halla
p opiamen e
en
Dios.
Luego
bajo
de
es a
conside acion
de
ningun
mo»
do
admi e
en
Dios
la
olun ad
an eceden e
de
sal a
á
los
homb es
,
sino
de
un
modo
me a ísi.
CO
,
imp opio
ó
de
signo.
>
46.
Res a,
pues,
solo
lo
que
dice
en
la
pá-
gina
106,
como
esul a
de
cuan o
has a
aquí
ha
dicho,
y
es:
Ex
his
Theologis
e
aliis,
QuOos
p e e =

70.
mi imus
lique
olun a em'
an eceden em
esse
quideny
olun a em
p op is
dic um
es
beneplaci i,
sed
QUA
nus
e sa u
non
ci ca
ipsum
salu em
>
Al
ci ca
que-
dam
ausxilia;
que
o idem
sun
salu is
adminicula,
e
omnibus
plu a
el
paucio a
con e un u .
Quien
lea
es o
en
el
Lugdunense,.
juzga á
que
admi e
en
Dios
olun ad
an eceden e
en
el
sen ido
que
acaba
de
deci ,
y
que
con iesa
que
en
i ud
de
ella
á
odos
se
conceden
auxilios
su icien es
pa a
sal a se.
Pe o
es á
muy
léjos
de
ello
,
como
se
ac edi a
po
su
doc ina
con a ia
en e a
men e,
y
con enida
en
es e
mismo
omo,
en
la
pág.
394
y
siguien es.
DAVOS
47.
Examina
allí
es a
cues ion:
An
Ch is us
p o
omnibus
mo uus
ue i ,
Cúb ese
aquí
con
la
doc ina
ca ólica
has a
e e i
la
quin a
p opo-
sicion:de
Jansenio,
¿pe o
com
la
cau ela
de
no
p e eni nos
que
es
suya,
y
pasa
á
es assegunda
cues iouú
:
U um
Ch is us
p o
omnibus
eo
sensu
mo .
uus
si ,
u
quod
cjus
mo is
me i um
omnibus
nullo
excep o
aplice u ?
Y
qué
;con iesa
aquí
lo
que
in<
sinuó
hablando
de
la
olun ad
an eceden e
ses
gun
que
iene
po
obje o
los
auxilios
+
No,
que
aquí
des uye
lo
que
pa eció
edi ica
allí.
Cu-
b iéndose
con
la
au o idad
de
san
P udencio,
dice;
que
el
San o
decla ó
á
Eneas,
obispo
elec o
de
Pa ís,
que
no
podia
consen i
en
su
consa=
g acion,
sino
con esaba
sanguinem
D.
N,
Josue
Ch is i
p o
omnibus
hominibús
ex
o o
mundo
in
cum
c eden ibus
usum,
non
.au em
p o
dllis,
qui
nun—
quam
in
cum
c edide un
,
neque
hodie
c edun ,
nun-
Quamque
c edi u i
sun .
Despues
in ie e
de
o as
Au o idades;
illi
non
exis iman
omnibus
e
singulis
71
applica i
mo is Ch is i
me i um,
qui
non,
alios
ipsius
pa icipes
agnoscun
quam
ideles:
a qui
doce
Ss.
Pa-
es
me i um.
mo is
Ch is i
ad
solos
ideles
pe mez
ez
e go
we.
Aun
añade
mas
en
su
cua a
azoll
concebida
en
es os
é minos:
Si
g a ia
Ch is i
0mM-
nibus
es
singulis
non
de u
,
ce um
es
mo is
Ch is i
me i um
omnibus
non
applica i;
a qui
g a ia
Ch is i
omnibus
non
con e u
,
a
g .
in an ibus
sine
bap is-
mo
mo ien ibus
;
e go
c.
Ya
imos
en
el
a .
4,
de
la
p ime a
pa e
como
abusa
pa a
sos ene
€S»
a
su
doc ina
del
Concilio;
y
concluyamos
abo-
« a,
que
el
Lugdunense
de
ningun
modo
admi e
en
Dios
la
olun ad
an eceden e
de:
sal a
á
o-
«dos
los
homb es,
pues
la
niega
aquí
en
el
sen i-
do
en
que
pa eció
con esa la
an es.
Co éjese
es o
con
lo
que
dijimos
a iba.en
los
núms.
35,
36
y
:37;
y
de
ello
y
odo
lo
obse ado
en
es e
a ículo
esulca á
la
pe ec a
uni o midad
que
hay
en e
la
doci ina
del
Lugdunense
y
de
Jansenio.
ARTÍCULO
VIII.
Con éncese
al
Lugdunense
de
Jansenis a
po
segui
con
en e a
uni o midad
las
máximas
de
Quesnel,,
de
ge e
céleb e
del
Jansen smo.
43.
Es
menes e
que
haga
iolencia
á
su
a-
zon
y
expe iencia,
quien
leyendo
las
máximas
del
Lugdunense,
y
co ejándolas
con
las
p oposi-
-
ciones
de
Quesnel,
condenadas
po
la
amosa
bula
Unigeni us,
se
niegue
á
con esa
que
halla
en
ellas
la
mas
cons an e
uni o midad
,
no
solo
en
las
sen encias,
sino
aun
en
las
palab as,
cu-
ya
imi acion,
que
solo
dá
luga
en
a ias
p o-
72
posiciones,
Ó
algunas
a iaciones
acciden ales,
como
son
deci
po
ac i a
lo
que
dijo
Quesnel
£
po
pasida
ó
al
con a io,
ó
en
o as
al e aciones:
p ecisamen e
g ama icales
,
dá
bien
Á
en ende
la
a icion
que
enia
á
las
máximas
de
es e
he esia =
ca,
y
no
le
pe ini ió
usa
de
an o
disimulo,
como
usó
pa a
segui
las
p oposiciones
de
Jansenio.
49.
Máxima
ué
del
mal ado
Lu e o
:
Quod-
omnia
p ecep a
enemu
decha i a e
adimple e:
alias
imple io
ipsa
es
pecca um.
De
es e
p incipio
esul=
a:
que
ca eciendo
de
la
ca idad
los
in ieles
y
los
c is ianos
pecado es,
odas
sus
ob as
son
pe-
cados,
po que
aunque
cn
ellas
puede
p opone =
se
un
in
hones o,
no
pueden
o dena las
á
Dios
au o
de
la
g acia
como
á
úl imo
in:
que
la
dis incion
de
amo
de
Dios
como
au o
de
la
na-
u aleza
y
de
la
g acia
es
ana
y
sin
undamcn-
o;
que
no
hay
mas
amo es
que
amo
de
Dios
'
como
úl imo
in
y
au o
de
la
g acia,
que
es
la
ca idad
que
jus i ica,
y
amo
cupidi a is
,
p ia-
cipio
de
nues a
pe dicion
(1):
que
la
a icion
(1)
Po
donde
quie a
siemp e
la
misma
adhesión
á
las
doc-
inas
ep obadas,
el
mismo
lenguage
de
los
enemigos
de
la
[gle-
sia;
no
pa ece
sino
que
habla
á
cada
paso
po
su
boca
el
si udo
de
Pis oya:
éanse
las
p oposiciones
23
y
24
de
las
condenadas,
P oposicion
23.
“La
doc ina
del
Sinodo
de
os
dos
amo-
es
de
la
concupiscencia
dominan e,
y
de
la
ca idad
do-=
minan e,
que
a i ma
que
el
homb e
sin
g acia
es á
bajo
la
se idumb e
del
pecado
,
y
que
en
és e
es ado
po
el
gene al
in lujo
de
la
concupiscencia
dominan e,
iu iciona
y
co om-
pe
odas
sus
acciones.”
En
cuan o
insinúa
que
en
el
homb e,
cuando
es á
bajo
la
se idamb e
,
ó
lo
que
es
lo
mismo
en
el
es ado
del
pecado,
des i uido
de
aquella:
g acia
con
que
se
lib a
de
la
escla i ud
del
pecado
,
y
se
cons i uye
hijo
de
Dios,
de
al
modo
domina
la
concupiscencia,
que
odas
las
acciones
del
homb e
po
su
gene al
in lujo
son
in icio=
Pa
con
que
el
pecado
se
es ue za
pa a
jus i ica se
es
pecado:
y
que
el
p incipio
de
cualquie a
ob a
buena
po
pequeña
que
sea
es
la
ca idad.
De
donde
a anzando
un
poco
mas
esul a
:
que
ue a
de
la
Iglesia
de
Dios
no
se
concede
g acia
alguna;
po que
sieado
la
p ime a
la
ca idad
p esupone
la
é:
que
la
é
y
espe anza
del
pe-
cado
son
i udes
an ás icas
é
incapaces
de
p oduci
ac o
alguno
bueno
po
al a
de
ca i.
dad:
que
las
g acias
ac uáles
son
debidas
al
es-
ado
de
la
na u aleza
sana,
y
epugnan
á
la
na u aleza
lapsa
ó
caidas
:
$0
Todos
es os
mons úos
nacen
de
aquel
p incipio
de
Lu e o,
que
an o
ag adó
á
los
Jan-
senis as
,
y
ponde aa
con
su
maldi a
hipoc esía
como
los
mas
celosos
de
la
glo ia
de
Dios
con
el
in
sac ílego
de
des ui la.
Es os
mal ados
hi-
póc i as
cubie os
así
con
pieles
de
o ejas
son
lobos
ca nice os.
Bajo
el
elo
de
ca idad
no
en-
nadas
y
co ompidas,
ó
que
odas
las
ob as
que
se
hacen
an-
es
de
Ja
jus i icacion,
de
cualquie a
mane a
que
se
hagan,
son
pecados;
como
si
en
odos
sus
ac os
si iese
el
pecado
á
la
concupiscencia
dominan e.
Falsa,
pe nicizia
y
que
in-
duce
al
e o
condenado
como
he é ico
po
el
T iden ino,
Y
o a
ez
condenado
en
Bayo
,
a .
40.
P op.
24.
“Mas
po
da
pa e
que
se
ad ie e
que
no
se
Ponen
a ec os
algunos
imp esos
po
la
na u aleza
y
po
sá
Mismos
laudables,
que
medien
en e
la
concapiscencia
y
ca-
idad
dominan es,
los
cuales
jun amen e
con
el
amo
de
Ja
enaw en u anza,
y
la
na u al
p opension
«1
bien,
queda on
como
los
sl imos
lineamien os
y
eliguids
de
la
imágen
de
Dios
(Ex
S.
Aug.
de
Spi .
e
li .
cap.
28).
Como
si
en e
el
amo
di ino
que
nos
conduce
al
eino
de
la
Glo ia
y
el
amo
humano
ilíci o
ep obado.,
no
se
diese
un
amo
humano
líci o
,
Que
Do
es
ep ensible.
(4x
So.
Aug.
se i.
340
de
Cha i .
Edi .
Mau .).
Falsa,
condenada
ya
an es
de
ahu a.
Ñ
30
qua
Ch is um
a
mo uis
susci a i .,
u
dici
Apos o-
lus.
Us
scia is
que
si
supe eminens
magni udo
i -
u is
ejus
in-mos
,
qui
c edimus
secundum
ope a io-
nom
po en ie
i u is
ejus
,
quam
ope a us
es
in
Ch is o
susci ans
illum
á
mo uis.
Ibidem
y.
de
.
15,
20,
cd
A
Po o
quid
e icaciós
,
quid.
po en ius
illa
i u-
e
qua
Ch is um
i e
eddi .
E go
non
minus
e ica-
.Ci e
non
minus
po en e
in
mobis
agi ,
u
c eden es
NOS
,
suisque
p ecep is
ob empe an es
e icias,
An es
en
la
pág.
131
,
en
con i macion
del
simil
que
pone
de
la
c eacion
,
dice
omando
las
palab as
de
san
Pablo:
Indui e
no um
hominem,
quí
secundum
Deum
c ea us
es
in
jus i ia.
Ibid.
cap.
4,
.
24,
e
longe
an e
dixe a
Psal es
Regins,
co
mundum
c ea
in
me
Domine.
Psal,
50.
Obsé ese
que
el
Lugdunense
a
hablando
de
la
g acia
no
solo
en
sí
,
segun
que
es
la
mis-
ma
olun ad
de
Dios,
ó
el
mismo
Dios,
como
se
explica
,
sino
de
su
ope acion
y
e ec os
que
ob a
en
noso os
,
los
que
si
son
como
en
la
c eacion
ó
esu eccion
sin
coope ación
alguna
de
nues-
a
pa e,
queda
inú il
en e amen e
nues o
lib e
al ed ío.
|
Re lexiónese
un
poco
sob e
es os
p incipios,
y
se
e á
la
conexion
que
ienen
con
el
deismo.
Los
deis as
niegan
oda
g acia
sob ena u al,
y
dicen
que
el
homb e
no
iene
obligacion
de
da
cul o
á
Dios.
Los
Jansenis as
,
y
de
ellos
Ques-
nel
y
el
Lugdunense,
solo
admi en
una
g acia,
que
haciéndolo
ella
odo,
si
nos
al a
,
ni
po-:
d emos
,
ni
debe emos
econoce ,
ni
ado a
á
los.
ii
a
in
a
NA
AAA
EE
A

as
81
Los
deis as
dicen
que
Dios
no
dá
p ecep o
al.
guno
á
los
homb es,
sino
que
los
deja
en
sus
Ma-
nos
á
la
o una
y
á
los
hados.
Los
Jansenis as
admi en
sola
una
g acia,
que
si
se
dá
es
impo-
sible
no
cumpli
los
mandamien os
,
y
si
al a,
es
imposible
cumpli los
;
en
cuyo
caso
es
lo
mis-
mo
que
si
no
se
die an
ó
impusie an,
|
56.
Véanse
pues
la
pe ec a
uni o midad
de
las
máximas
del
Lugdunense
,
y
aun
de
sus
pa-.
lab as
con
las
del
mal ado
após a a
Pascual
-
Quesnel,
sin
o a
di e encia
que
en
la
de
enseña
aquél
como
Teólogo
dogmá ico
y
escolás ico,
lo
que
és e
esc ibió
con
el
sob esc i o
de
Mís ico
en
sus
Re lexiones
mo ales.
¿Se á
pues
amigo
de
la
Iglesia,
que
an
solemnemen e
condenó
á
Quesnel
y
sus
p oposiciones,
el
que
enga
a icion
al
Lug.
dunense,
que
an o
es udio
pone
en
p opaga las?
57.
Igual
co ejo
se
pudie a
hace
en e
el
Lugdunense
y
Bayo,
que
ué
el
p ecu so
de
Jansenio
en
las
p op.
27,28
,
30, 34,
35,
36,
37,38
y
61;
p incipalmen e
e i iendo
la
doc-
ina
que
dá
en
la
3.*
dise .
de
g a ía
con
el
a .
la
Dise .
2.2
de
ac ibus
humanis
a .
2,
d
pa-
gina
535
has a
la
557
del
om.
5.
Y
pa a
qui a
oda
duda
en
el
co ejo,
Y
Cualquie a
di icul ad
en
las
e asiones
con
que
P ocu an
eludi
la
azon
es os
hipóc i as,
Véase
á
Colle
om.
£
de
su
Teología
mo al,
sec.
2,
ca-
Pi
3,
pág.
83,
84,
y
desde
la
91
has a
la
103,
y
í
So o
en
su
ob a
de
Na u a
e
G a ia,
lib,
¿E
cap.
19,
has a
el
22,
y
lib.
3%,
cap.
3.
k
82
:
ARTÍCULO
IX.
Insinuacion
de,
o os
luga es
sospechosos
del
Lugdu-
nense
,
en
especial
sob e
el
minis o
ex ao dina»
io
de
la
Con i mación.
53.
Dejamos
á
un
lado
lo
que
el
Lugdunen-
se
enseña
sob e
el
es ado
de
la
na u aleza
pu a,
y
las
consecuencias
que
de
ello
se
o iginan.
Omi imos
lo
de
la
es abilidad
de
la
jus icia,
y
no
nos
pa amos
á
examina
si
en
ello
imi a
al
diácono
Pa is,
el
san
Es eban
que
los
blas e-
mos
llaman
de
es a
sec a,
Tambien
lo
de
indul-
gencias
y
lo
de
la
ge a quía
eclesiás ica,
que
hie e
y
des uye
,
cuando
pa ece
la
exal a
como
Sanci ano
en
su
Ped o
Au elio.
Pe o
no
pode
mos,
pasa
en
silencio
un
asgo
eme a io
que
se
halla
en
el
om.
3,
a ando
del
minis o
ex ao -
dina io
de
la
Con i macion.
>
59.
Despues
de
asen a
lo
que
dicen
comun»
men e
los
au o es
undados
en
la
doc ina
de
san=
o
Tomás,
lo
e is e
luego
con
a e
y
disimulo,
pa a
eni
á
conclui :
que
el
p esbí e o
que
sin
licencia
del
Pon í ice
ni
de
la
Iglesia
admi-
nis ase
la
Con i macion,
aunque
peca ia,
ha ia
álido
sac amen o,
po que
no
dejaba
de
se
p es-
bi e o
:
y
lo
pa i ica
audulen ámen e
con
la
:
compa acion
del
lego
en
el
Bau ismo
y
del
p esa
bí e o
y
Obispo
deg adados
en
la
Euca is ía
y
O den,
que
con e i ian
álidamen e
:
unde
cum
ca ac e e
,
dice
,
Ch is ique
olun a e
¿1
habeá
,
u
con i ma e
possi
,
e iam
si
igi u
illud
minis e-
ium
ex a
Ecc esio
,
au
Summi
Pon i icis
licen iá
Usu pa e
,
a um
nihilominus
esse
illud
sac a=
|
e
:
83
men um
(1).
Véase
á
Bela mino
om.
3
de
sus
con o e sias;
lib.
2,
cap.
12,
y
se
e á
qué
uen es an
u bias
son
las
que
han
dado
al
Lug-
dunense
es a
doc ina.
Y
e lexiónese
un
poca
pa a
ad e i
que
lo
que
in en a
con
es o
el
Lug-
dunense
es
p omo e
la
máxima
del
Jansenismo,
que
quie e
as o na
la-ge a quía
eclesiás ica,
ensalzando
á
los
Obispos
pa a
dep imi
al
Pa-
pa,
y
4
los
pá ocos
ó
pas o es
que
llaman
de
segundo
ó den
,
pa a
disminui
la
au o idad
de
los
Obispos
;
undando
así
la
au o idad
de
los
(1)
Co éjese
oda
es a
doc ina
com.
la
condenada
.en
las
p oposiciones
siguien es
del
Sínodo
de
Pis oya,
y
se
e á.
la
misma
endencia
,
el
mismo
espí i u,
las
mismas
Eo
lo
e
2
a
e”
ei
da
AS
.
AA
do
Mo:
E!
P op.
q.“
a
doc ina
del
Sínodo
con
la
que
con iesa
ancamen e
que
es á
pe suadido
4
que
el
Obispo
ha
ecibi-
do
de
C is o
odos
los
de echos
necesa ios
pa a
el
buen
é-
gimen
de
su
diócesis.
”
es
Como
si
pa a
el
buen
égimen
de
cualquie a
diócesis
no
uesen
necesa ios
p ecep os
y
disposiciones
supe io es
que
ocan
á
la
é
y
á
las
cos umb es,
6.4
la
disciplina
gene al,
cuyo
de echo
eside
en
el
Sumo
Pon í ice
y
en
los
Concilios
gene ales
pa a
oda
la
Iglesia.
Cismá ica
,
G
lo
menos
e -
PR
O
P op.
7.
“*
Tambien
en
exho a
al
Obispo
á
p osegui
con
igilancia
la
mas
pe ec a
cons i ucion
de
la
disciplina
eclesiás ica
,
y
és o
Con a
odas
las
con a ias
cos umb es»,
€xenciones
y
ese aciones
que
se
oponen+-al
buen
ó den
de
la
diócesis,
-á
la
mayo
glo ia
de
Dios,
y
á
la
mayo
edi icacion
de
los
ieles,
”
«Po
cuan o
Supone
que
le
eslíci o
al
Obispo
po
su
p o-
Pio
juicio
y
a bi io
es ablece
y
dec e a
en
con a io
de
AS
Cos umb es
,
exenciones
,
ese aciones
que
se
obse an,
yi
Sea
en
la
Iglesia.
uni e sal,
9
ya
en
cada
una
de
las
P o incias,
sin
el
pe miso
é
in e encion
de
la
po es ad
ge áTQuica
supe io
»
po
la
que
se
in oduje on
ó
se
ep o»
ba on»
ó
ienen
ue za
de
loy.
[aduc a
al
cisma
y
á
la
desa
uocion
del
gobie no
ge ád quico
y
e ónca.
>
P op,
8,
“Tambien
el
deci
que
se
halla
pe suadido
á
que
34
unos
sob e
las
uinas
de
los
o os
,
pa a
en ol-
e lo
al
in
ado
en
la
mayo
con usion.
Lo
mis.
-
mo
ejecu an
con
la
au o idad
ci il
y
eclesiás i..
ca,
ponde ando
aquélla
pa a
acaba
con
és a,
y
da
al
caboen
ie a
con
las
dos.
CONCEUSION.
57.
He
aquí
el
mal
olo
que
de
sí
despide
la
ob a
de
Teología
del
A zobispo
de
Econ,
que
con
an o
en usiásmo
se
ha
ab azado,
y
con
an-
o
acalo amien o
se
sos iene:
cuando
po
el
con-
los
de echos
del
Obispo
ecibidos
de
Jesuc is o
pa a
el
go-
bie no
de
su
Iglesia
,
ni
pueden
se
al e ados
ni
impedidos
en
su
e ec o
5
y
que
cuando
acaecie e
que
el
eje cicio
de
es-
os
de echos
hubiese
sído
in e umpido
po
cualquie
causa,
Puede
siemp e
el
Obispo,
y
debe
ol e
á
sus
de echos
p i-
mo diales
siemp e
que
lo
pida
el
mayo
bien
de
su
Iglesia.
??
En
cuan o
dá
á
en ende
que
el
eje cicio
de
los
de echos
episcopales
po
ninguna
po es ad
supe io
puede
se
es o -
bado
ó
coa ado
mien as
que
el
Obispo
po
su
p opio
jui-
cio
enga
és o
po
menos
con enien e
al
mayo
bien
de
su
Iglesia.
Induc i a
4
cisma
y
á
la
des uccion
del
gobie no
ge á quico,
e ónea,
P op.
9.
““La
doc ina
que
es ablece
que
la
e o ma
de
los
abusos
ace ca
de
la
disciplina
eclesiás ica
depende
,
y
se
de-
be
es ablece
en
los
Sínodos
diocesanos
con
igual
de echo
po
el
Obispo
y
los
pá ocos,
y
que
sin
la
libe ad
de
la
decision
se á
indebida
la
sujecion
á
las
insinnaciones
y
man-
da os
de
los
Obispos.”
Falsa,
eme a ia,
lesi a
de
la
au o-
idad
episcopal
,
des uc i a
del
gobie no
ge á quico,
y
que
a o ece
á
la
he egía
de
A io
eno ada
po
Cal ino.
P op.
10.
“Tambien
la
doc ina
po
laque
los
pá ocos
y
demas
sace do es
cong egados
en
el
Sínodo
se
dán
jun amen=
e
con
el
Obispo
po
Jueces
de
la
é,
y
41
mismo
iempo
se
dá
4
en ende
que
el
juicio
en
las
causas
de
la é
les
com-
pe e
á
ellos
po
de echo
p opio,
y
mo
como
quie a,
sino
ecibido
en
i ud/de
su
misma
o denación.”
Falsa,
eme a=
ia,
des ucii a
del
ó den
ge á quico,
su e si a
de
la
i ='
Meza
de
las
de iniciones
y
juécios
dogmá icos
de
la
Iglesia,
E
10
ménos
e ónca,
A
85
“
a io
la
hacen
ac eedo a
del
comun
desp ecio
las
exo bi an es
alabanzas
con
que
así
Su
2u O ,
como
o os,
ó
incau os
Ó
apasionados
le
eco-
miendan,
sin
emba go
de
la
ninguna
necesida
Que
habia
de
publica la:
los
a i icios
que
€l
ella
se
descub en
poco
con o mes
á
la
sencilléz
de
un
e dade o
maes o
:
la
poca
idelidad
con
que
ci a
á
a ios
au o es,
haciéndoles
habla
con a
su
in encion
ó
con a
su
mismo
sen ido
Ó
ue a
del
in en o
con
que
esc ibie on
:
la
pasion
que
mani ies a
con a
a ias
máximas
ecibidas
de
odos
los
Ca ólicos;
y
el
pelig o
á
que
expo-
ne
á
la
ju en ud
con
su
biblio eca
de
au o es
sospechosos
ó
conocidamen e
pe niciosos
,
y
las
ediciones
pelig osas
de
au o es
sanos,
en
que
se
ha
co ompido
su
doc ina.
|
61.
Cualquie a
de
es os
de ec os,
y
mucho
mas
odos
jun os
,
a guyen
de
igno ancia
g o-
se a
ó
de
pasion
maliciosa
á
los
que
aplauden
á
la
ob a
del
A zobispo;
y
la
hacen
digna
de
la
exec acion
pública
y
del
ana éma
los
elogios
con
que
la
aplauden
y
ensalzan
los
enemigos
de
la
Iglesia
decla ados,
cual
lo
es
Ped o
Tambu-
ini,
alma
in e nal
del
concilio
de
Pis oya,
con-
denado
ya
y
ep obado
po
la
Silla
Apos ólica:
el
modo
e gonzoso
con
que
quie e
apoya
sus
máximas
pelig osas
con
la
au o idad
del
g an
Pad e
de
la
Iglesia
San
Agus in:
su
silencio
so-
b e
Jansenio,
y
la
condenacion
de
sus
p oposi-
ciones,
que
no
admi iendo
excusa,
dá
á
en en—
de .su
pasion
hácia
es a
sec a,
la
que
le
hace
no
nega la
,
sino
es o za se
en
jus i ica la
:
el
disi-
mulo
con
que
ya
insinuando
el
Jansenismo
en
el

36
|
co azon
de
los
jó enes,
y
la
des e giienza
con
que
sia
ebozo
sos iene
el
quesnelismo
“y
cuan o
iene
elacion
con
su
maldi o
sis ema
,
Que
es
el
le
camino
eal
pa a
llega
al
deismo
en
b e e
iempo.
;
>
de]
1,62.
Es o
y
mucho
mas
obse a á
en
la
Teo=
logía
Lugdunense
cualquie a
pe sona
de
media.
nas
luces
que
la
exámine
sin
pasion
,
y
cou
p e-
encion
de
los
dis aces
del
Jansenismo
,
de
que
puede
ins ui se
ya
en
la
ob a
in i ulada
e dad
del
Concilio
de
Bu go on e
,
en
que
se
a egló
es e
mal ado
sis éma,
pa a
es ablece
el
deismo
so.
b e
las
uinas
de
la
Religion
Ca ólica,
ya
en
la
poli ica
sec e a
del
Jansenismo
imp esa
en
ancés,
que
es
un
omi o
de
pocas
páginas;
y
ya
po
si
es as
ob as
no
puede-habe las
á
la
mano,
po
se
a as,
en
la
ca a
encíclica
de
los
discípulos
de
san
Agus in,
con
cuyo
nomb e
se
dis azan
los
Jan-
senis as
,
que
inse a
el
con inuado
de
la
his o.
“ ia
eclesiis ica
de
Fleu i
en
el
om.
77,
63.
Ya
dejamos
p e enido
que
el
conjun o
de
ci cuns ancias
ela i as
al
Jansenismo
,
que
se
descub en
en
el
Lugdunense,
hacen
una
ple-
,
na
p obanza
de
que
es
seguido
de
es a
sec a,
É
in en a
se
maes o
de
ella
en
su
Teología.
Pe o
demos
que
no
sea
una
p ueba
an
g ande
y
cumplida
como
decimos:
si
una
semiplena
p o.
banza
es
bas an e
pa a
p ocede
cou a
el
suge.
o
de
quien
esul a”,
¿no
se án
bas an es
las
sos.
pechas
que
el
Lugdunense
induce
de
Jansenismo
Pa a
des ia
la
is a
y
la
a icion
de
su
'ob a' o-
.
mo
pelig osa?
Amád
en
ho a
buená,
jó enes
in-
*
can os;
el
pelig o
que
en
ella
ee
0s'deúl a
,
pe o
:
|
87
sabed
que
en
él
pe ece eis.
A
ues a
conciencia
apelo
en
es imonio
de
es a
e dad.
;No
es
Cie -
o
yue
po
la
lec u a
del
Lugdunense
no
solo
ho
mi ais
con
a e sión
las
máximas
pelig osas
ela-
i as
al
Jansenismo,
sino
que
po
el
con a io
expe imen ais
una
a icion
áci a
á
oda
su
doc-
ina?
Pues
espan aos
de
e os
an
ce canos
del
p ecip:cio
en
que
podeis
pe ece
las imosamen e.
64.
Pe o
no
es
necesa io
que
ecu amos
al
conjun o
de
e lexiones
que
hemos
hecho
sob e
oda
la
ob a
del
Lugdunense,
pa a
con ence la
de
Jansenis a.
Insis imos
en
publica le
po
al,
po
el
silencio
que
obse a
sob e
Jansenio,
y
la
condenacion
de
sus
p oposiciones,
y
po
lo
que
habla
conducen e
al
sis éma:
y
pa a
que
no
se
nos
a e
de
lige eza
en
el
juicio
o mado
sob e
es os
dos
p incipios,
oigase
habla
al
Ca denal
Go i
en
su
Teología
om.
1,
,
a .
4,
q.
3,
dub.
141,
núm.
7,
enel
in.
“Cau e
p op e ea
legendi
sun
qui
de
aliquo
e -
w o e
el
he esi
suspec i
,
illius
he esis,
el
illius
nuu o um
his o ias
na an ,
diminu i
enim
solen
esse
in
his,
que
con a
se
mili an ,
e usi
au em
in
his,
que
sibi
a en ,
“e
ple umque
sibi
solum
» a o abilia
plus
nimio
ex ollun
eb
aliqua
alsa
»commiscen .”
pd
A
Pe o
si
no
bas a
la
au o idad
de
es e
juicio-
SO
au o
po
se
mode no
,-
oigase
al
e udi o
lelcho
Cano,
que'an es
de
nace
la
he egía
el
Jansenismo
dijo
hablando
de
la
his o ia
de
Usebio
Cesa iense
(lib.
11,
cap.
6,
pág.
mi-
hi
116
)
“Ex
e imu
sane
he e icos
sec a.
sue
»non
dogma a
“soluin”
dc
p ecep a,
sed
es
e iam
38
»ges as
accimoda e.
Immo
e o
o que e
a que
adeo
» inge e
u
sec am
undique
e
comp obasse,
e
o nas-
»se
idean u :::
Hinc
cum
in
Sinodi
Nicene
men—
n ionem
incidig
dogma
idei
quo
damna us
es
»Á ius
as u e
dissimula i ,
in
pascha is
ques io=
»nem
epen e
dig essus.
Sed
ne
A ii
quidem
um-
»quam
in
his o ia
sua
memini ,
callide
hominis
»memo iam
p e e iens,
quem
sinodi
auc o i a e
ob u-
» us
lauda e
non
es
ausus,
amici iz
lege
cons ic-
máis
nolui
i upe a e....
I aque
ex
unguibus
leonem
»agnosces,
hoc
es ,
ex
laude
e
i upe a ione,
Lu-
e anum
(
A ianum,
Jansenis am).”
Valiéndose
de
es a
egla
el
Íllmo.
Bossue ,
conoció
y
descub ió
á
a ios
he eges
como
se
é
en
su
his o ia
de
las
a iaciones.
65.
¿Se emos,
pues,
eme a ios,
y
pod emos
.
se
enidos
po
apasionados
en
juzga
de
Janse-
nis a
al
A zobispo
de
Leon,
cuando
nada
dice
de
an as
cons i uciones
pon i ícias
con
que
han
sido
condenadas
las
p oposiciones
de
Janse=
nio,
ni
aun
siquie a
le
nomb a
en
los
séis
o-
mos
de
su
Teología
¿
¿No
nos
sob a á
azon
pa a
ene le
po
amigo
de
Jansenio,
y
ase-
gu a
que
ho
pudiendo
i upe a le
á
í ulo
de
al,
ni
alaba le
sin
pe de
des e gonzadamen e
el
espe o
á
la
Silla
Apos ólica,
omó
el
a bis
io
ingenioso
de
e i a
los
dos
ex emos
con
su
p o undo
silencio,
y
de
ecomenda
disimula-
damen e
las
ob as
en
que
se
puede
bebe
su
doc,
ina
en
su
biblio eca
y
en
o as
ci as
de
su
cu -
so?
¿No
nos
a i ica á
en
nues o
juicio
el
e
el
es udiado
a i icio
de
acomoda
a ias
doc i,
11384
la
sec a
de
Jansenio,
es o
es
i
disponiendo
89
po
ellas
el
paso
pa a
el
Jansenismo
;
y
no
solo
las
doc inas
sino
ambien
a ios
hechos?
66.
Es e
a i icio
del
Lugdunense
lo
hemos
apun ado
ya
alguna
ez
en
el
discu so
de
es as
obse aciones
,
pe o
p incipalmen e
se
deja
e
en
el
om.
5,
pág.
541
y
siguien es
cuando
ha-
bla
de
las
censu as
sob e
la
apología
de
los
Ca-
suis as
del
P.
Pi o ,
de
la
au o idad
de
Gond in
A zobispo
de
Sens,
del
juicio
de
los
Obispos
de
Beau ais,
y
de
la
ap obacion,
aunque
nega i a,
de
los
eólogos
de
Lo ayna:
p oponiendolo
odo
como
cosa
en
que
nada
hay
que
ad e i
ni
e-
Pone ,
po que
conduce
al
Jansenismo.
Del
mismo
modo
ó
con
el
mismo
in
excusa
las
p oposiciones
de
Bayo,
diciendo
que
ue on
condenadas
po
su
ac imonía,
no
obs an e
que
decla a on
lo
con.
a io
solemnemen e
las
uni e sidades
de
Lo ay-
na
y
Duai.
Véase,
pues,
si
las
señas
con
que
Eusebio
Cesa iense
ué
conocido
po
A iano
si en
ambien
pa a
descub i
en
el
Lugdunense
Un
Jansenis a,
67.
:
¿Y
es
posible
que
su
Teología
á
í ulo
de
e udicion
,
buen
gus o,
des ie o
del
Pe ipa o
y
p eocupaciones
añejas,
no
solo
se
lea,
sino
que
Públicamen e
se
enseñe
en
las
escuelas
+
¿Se á
a-
201
que
po
impugna la
noso os
seamos
a a-
dos
con
los
nomb es
idículos
de
escolás icos
as-
idiosos,
bá ba os
y
ul amon anos?
¿Se á
jus o
que
se
es ime
en
mas
la
e udición
que
la
doc i.
na
de
la
Iglesia,
y
que
el
sos ene la
se
epu e
po
p eocupacion
añeja,
ba ba ismo,
máxima
ul amon ana
y
acalo amien o
de
escuela
?
¿En
España
aplaudido
un
lenguage
an
pa ecido
á
el
96
¿20
pi
na
duda
,
no
puede
decidi se
po
la
misma
Igle-
sia
dispe sa
:
así
como
no
se
pueden
esol e
las
dudas
ci iles
susci adas
en
el
eino
po
el
ei-
no
mismo
:
se
ha
de
es ablece
un
juez
in alible,
ó
un
ibunal
que
en
ella
decida;
bien
sea
el
Ro-
mano
Pon í ice
,
bien
sea
el
Concilio
gene al.
Apa ándose
el
Au o
en
el
a ículo
ci ado
de
es a
doc ina
ca ólica
,
o ma
un
sisiéma
eX a=.
agan e
y
a o,
acomodado
á
los
e ados
ines
que
se
p opuso.
Con unde
el
sup emo
Juez
de
las
con o e sias
con
la
Iglesia
uni e sal
,
y
aplica
á
és a
los
sag ados
ex os
,
que
hablan
solamen-
e
de
aquél.
Con
es a
con usion
p epa a
la
ma-
e ia,
pa a
educi
despues
la
in alibilidad
de
la
Iglesia
á
un
co o
núme o
de
pas o es
;
siguien-
do
en
és o
á
Lu e o,
Cal ino
y
odos
los
p o-
es an es.
E
E
IV.
El
Au o
enel
mismo
ol.
oy
a ;
ci ado
en
el
núme o
an e io ,
ol.
453
cn
la
es-
cabida
MARA
A
NAAA
Ri
pues a
al
a gumen o
3.”
niega
(absolu e)
á
la
si-
>
nagoga
la
no a
ó
p opiedad
de
in alible,
La
sinagoga
y
la
Iglesia,
dice
san
Agus in,
no
son
dos
esposas
de
C is o,
sino
una
sola,
la
cual
du an e
la
p edicacion
de
Jesuc is o,
epu-
diaba u
quo
ad
s a um
impe ec ionis
legalium,
e
assumeba u
sub
o namen o
g a ia um.
O a .
con a
Judeos,
cap.
3.”
Si
en
es e
es ado
de
senec ud
y
dec epi éz
hubie a
e ado
la
sinagoga
,
no
Ocu :
e
di icul ad
ó
incon enien e
¿
po que
ya
p inci-
piaba
,
y
ya
exis ia,
2unque
no
acabada
de
o -
ma
la
nue a
Iglesia
de
C is o
:
mas
hace la
ab-
solu amen e
alible,
se
opone
á
los
ex os
ci 2-
dos
po
el
Au o .
Deu .
17,
8,
c
9,
Ma h.
23,

97
2,
c
3,
no
es
decen e
á
la
esposa
de
C is o,
que
le
c eía
u u o,
ni
con on a
con
la
olun ad
y
p o idencia
de
Dios;
po que
queda ian
po
Imu-
chos
siglos
los
ieles
sin
una
egla
ija
,
i me
y
cie a
de
su
é
y
de
su
c eencia.
És a
ha
sido
una
dig esion.
Vol amos
al
sis éma
de.
.,
V,
El
Au o
en
el
mismo
om,
4 .%a ,
3,
ol.
463.
P oposi io
1.
Ad
in allibilem
Ecclesie
de-,
ini ionem
equi i u
mo alis
pas o um
uni e si as,.
si e
unanimi as.
La
p ueba:
Ecce
obiscum
sum
9.
A qui
non
ad
majo em
pa em
,
e um
ad
pas o um
uni o si a emhec
e ba
spec an .
In e p e ando
po-
co
despues
las
palab as
de
Vicencio
Li yn.
dice:
Non
quod
alicubi,
au
d
majo i
p ecise
episcopo um
pa e
c edi u
(en
las
p uebas
con unde
las
con e-,
encias
p epa a o ias
con
las
decisiones
concilia.
es
).
Folio
469
en
la
espues a
á
la
objecion
ses,
gunda:
*
Lice
p ecise
de ini i
non
possi
qaalis,
obsis en ium
pas o um
nume us
mo alem
uni e si a.-
em,
e
unanimi a em
oila ,
nihilominus
ce um.esse,
po es
,
p o:
a iis
e um
ci cums an ids.,
quandonam.
adsi
,
el
absi
unanimi as
illa
mo alis.
Fol,
472.
Quap op e ,
si
nonnulli
c iam
nume o,
paucio es
y
4
plu ibus
dissen ian :
audiendi
sun ,
nec
quidquam
cons i uendum
(Aquí
uel e
á
con un-
di
las
con e encias
p epa a o ias
con
las
decia
siones
concilia es
).
A .
4,
ol.
478.
P oposi io.
Consensus
pas o um
pe
o bem
dispe so um
mo ali e
unanimis,
11
dis
que
_ad
idem.,
e
ad
mo es
pe inen
,
es
in allibilis
Fol.
479.
5.2
Necesse
es
u
agnosca u
in
Ec.
clesia
Judex
.
sup emus
in allibilis,
i ens,
spi ans,
sempe
i ens,
e
subsis ens
,
qui
exo as
de
eligiaa
98
:
a
j
$
me
con o e sias
dec e o io
judicio
de ini e
possi :::
dici
e iam
non
po es
judicem
illum
esse
solum
conci-
lium
gene ale
quod
a issime
celeb a u .
]
Ya
aquí
se
descub en
algun
an o
las
e da-
de as
in enciones
del
Au o :
apa en a
ca oli-
cismo
,
mas
in
lo ibus
la e
anguis.
La
in alibili-
dad
de
la
Iglesia,
Ó
uni e sal,
consis e
en
que
en
ella
se
c ea
quod
ubique,
quod
sempe ,
quod
ab
omnibus
c edi um
es .
En
es e
cue po
,
como
dice
el
Au o ,
es
necesa io
un
Juez
sup emo,
in a-
lible,
que
i a
,
que
espi e
,
que
i a
siemp e
y
subsis a.
Es á
bien.
¿Y
quién
es
es e
Juez
su=
p emo?
¿se á
el
Papa?
De
ningun
modo,
es.
ponde
el
Au o
(despues
lo
e emos);
po que
el
Papa
es
an
alible
como
cualquie
o o
Obis.»
po.
¿Se á
el
concilio
gene al?
No
es
su icien e,
dice
el
Au o ;
po que
a issime
celeb a u .
¿Se án
odos
ó
el
mayo
núme o
de
Obispos
unidos
con
su
ge e?
Tampoco,
dice
el
Au o ;
po que
las
p omesas
de
Jesuc is o
non
ad
majo em
pa em,
e úm
ad
pas o um
uni e si a em
spec a :
y
puede
se
e dad
,
no
lo
que
a
majo i
episcopo um
pa e
c edi u
,
sino
lo
que
c ee
el
meno
núme o,
luego
(in ie o)
luego
la
e dade a
Iglesia
ha
podido
y
puede
pe manece
(mejo
di ía
ocul-
a se)
en
un
co o
núme o
de
pas o es
(
pas o es
los
llama
y
no
Obispos
,
po que
como
e emos,
es o
ambien
conduce
á
sus
designios
).
Enseña
pues
el
Au o ,
y
de iende
uno
de
los
p incipa-
les
undamen os
sob e
que
p e ende
sos ene se
la
he egía
lu e ana.
P egun emos
ambien
al
Au o ,
¿cuándo
co-
Noce emos
que
la
mo al
unanimidad
es á
de
pa -
99
e
de
es e
núme o
meno
ó
del
o o
mayo
núme o
de
pas o es?
Responde,
que
aunque
es o
no
se
puede
de ini
p ecisamen e
»
Ce um
esse
po es
p o
a iis
e um
ci cuns an iis.
P egun émosle
mas,
¿
y
qué
c i e io
debe emos
segui ,
qué
p incipios,
qué
eglas
se
es ablecen
pa a
disce ni
en
las
as
ias
ci cuns ancias
que
pueden
ocu i
,
en
los
casos
y
en
las
cosas,
sob e
que
se
susci en
dudas
ó
con o e sias?
¿Qué
es ella
nos
debe
ilumina
y
con
segu idad
guia nos
y
conduci nos
á
es e
co o
núme o
de
pas o es,
dichosos
y
únicos
ado-
ado es
del
Dios
e dade o,
en
los
cuales
encon=
emos
depusi ada
cie a
y
segu amen e
la
e dad
-
de
nues a
é
y
de
la
mo al
c is iana?
El
Au o
se
desen iende,
po que
no u o
á
bien
explica se
abie amen e.
Mas
de
sus
p incipios
se
deduce
con
e idencia,
que
se á
p eciso
acudi
al
espí i u
p i ado.
No
deja
o o.
ecu so,
¿Y
pod á
p e ende
mas
el
mas
acé imo
p o es an e?
De
odo
esul.
a,
lo
p ime o,
que
la
Iglesia
puede
ocul a se,
y
aun
llega
á
al
g ado
de
de eccion,
que
en=
ga
á
se
in isible:
lo
segundo,
que
es a
Iglesia
pudo
conse a se
en
los
cua o
Obispos
(apelan.
es)
adic os
al
Jansenismo;
y á
es o
pa ece
se
o denan
odos
los
cona os
del
Au o :
lo
e ce o,
que
es a
Iglesia,
en
la
c uel
e olucion
de
la
F ancia
,
ha
podido
ambien
conse a se
en
los
cua o
Obispos
p e a icado es,
con
algunos
cu.
as
ju amen ados
con a
el
o o
unánime
del
mayo
núme o
de
Obispos,
y
aun
de
la
lelesia
uni e sal
unida
á
su
cabeza
el
Romano
Pon í ice,
Dice
ambien
el
Au o ,
que
si
algunos
di.
sien en
O
piensan
de
o o
modo
se
les
debe
Oi ,
100
y
que
sin
su
asenso
nada
se
puede
esol e
ni
cons i uciona
,
nec
guidquam
cons i uendum,
De
es a
doc ina.
se
sigue
o zosamen e
que
jímas
llega á
el
caso
de
esol e se,
ni
de
sanciona se
cosa
alguna,
po que
en
un
concilio
gene al,
donde
concu en
an os
Obispos
,
y
donde
como
e emos,
dice
el
Au o ,
que
pueden
concu i
con
o o
decisi o
los
pá ocos,
y
aun
los
legos
en
cie as
ma e ias
;
en
una
Asamblea
an
nu-
me osa,
¿cómo
pueden
al a
algunos
que
se
opongan
y
con adigan
?
Nada,
nada
se
esol.
e á
jamás:
y
es o
es
lo
que
p e ende
el
Au o .
Es a
su
doc ina
se
opone
diame almen e
á
la
que
enseña on
los
Pad es,
y
se
ha
p ac icado
en
odos
los
concilios
ecuménicos.
Bas a á
ale=
ga
dos
es imonios:
el
E esino,
ac .
5.
Pe absu -
dum
es
ducen o um
c
decem
sanc o um
episcopo um
synodo,
quibws
e
uni e sa
occiden alium
sanc o um
episcopo um
mul i udo
,
e
pe
1psos
eliquus
o us
.
A
BEE
ES
ASAS
e a um
o bis
consen i ,
igin a
an um
nume o
se
oppone e.
El
2.2
Cons an inopoli ano
5.2
gene al,
colla ,
6.
In
conciliis
non
unius
el
al e ius
in e =
locu ione
a endi
opo e e;
sed
hec
que
communi e
ab
omnibus
,
el
amplio ibus
de ini u .
VI.
El
Au o
en
el
mismo
om.
1,
ol.
469,
en
el
a gumen o
3.
concluye
diciendo,
que
la
Iglesia
male
sen ien es
cum
ec e
sen ien ibus
con ine ,
Aquí
comienza
el
Au o
á
ensancha
el
seno
de
la
san a
Iglesia
en
é minos
que
ab ace
y
que
encie e
en
sí
odas
las
sec as
y
odas
las
he e-
gías
,
y
las
deje
exis i
impunemen e,
Rese a e-
os
el
exámen
de
es os
pu os
pa a
cuando
€
A
|
|
i
101
Au o
se
decla e
mas
en
los
núme os
3,23
y
24.
VIT.
El
Au o
en
el
mismo
om,
1.
dise .
5.2
de
Conciliis,
cap.
1,
ol.
475.
Concilium
ec é
de-
ini u
,
legi ima
pas o um
,
es
maxime
episcopo um
cong ega io
UC,
:
:
Aunque
el
Au o
cuando
explica
es a
de ini-
cion,
no
explica
la
yoz
pas o um,
y
aunque
cuando
en
el
cap.
3.”
a a
de
los
que
ienen
o-
o
en
los
concilios,
nada
dice
de
los
pá ocos,
ni
aun
de
los
Obispos,
solo
sí
de
los
legos,
en
los
é minos
que
despues
e emos:
a endiendo
á
su
empeño
en
as o na
la
ge a quía,
á
su
cos-
umb e
de
i a
la
china
,
como
se
suele
deci ,
y
esconde
la
mano,
y
á
que
su
silencio
no
es
casual,
sino
de
indus ia
y
con
e lexion;
es
p eciso
c ee ,
que
quiso
da
o o
decisi o
y
ha.
ce
jueces
de
la
é
á
los
pas o es
del
segundo
o -
den,
Ó
pá ocos.
La
p e e encia
que
hace
de
los
Obispos,
e
maxime
episcopo um.,
supone,
que
an-
es
habla
ambien
de
o os
pas o es
in e io es,
Es e
dic ámen
del
Au o
se
opone
á
la
Esc i u a:
Ac .
20,
23.
Spi i us
Sanc us
posui
episcopos
ege=
e
Ecclesiam
De
,
se
opone
á
la
an igua
discipli-
na,
supe luos
o as
mi i e:
Synodus
episcopo um
es ,
non
cle ico um
:
dije on
los
Obispos
de
Egip o
en
el
concilio
1.”
E esino:
se
opone
en
in
á
la
dis.
ciplina
pos e io :
Opinionem
quo undam
qui
ausi
sun
asse e e
,
p e e
episcopos
,
quosdam
e iam
alios
habe e
wocem
decisi am
in
concilio
p o inciali,
u
e oneam
judicamus.
Concilio
5."
Came ,
ap.
Labb,
om.
23,
col.
201.
Y
lo
mismo
se
de e minó
en
dos
concilios
p o inciales
de
Bu deos,
;
Con
cuán o
mayo
undamen o
se
deben
exclui
los

102
pá ocos
de
los
concilios
gene ales
en
calidad
de
jueces,
Q
ju e?
|
VIT.
E
Au o
en
el
mismo
omo
1.*
ol.
478.
A
inquis,
si
o
equi an u
condi iones
,
u
conci-
lium
e é
si
EEcumenicum
,
¿
quo
pac o
cons a e
po-
o i
an
ale
si ,
ebu um
leges
ille
in
eo
celeb ando
ue in
obse a e?
Resp.
u um
concilium
aliquod
si
e e
UEcume icum
,
non
posse
ce o
nobis
cons a e,
nisi
ex
unanimi
Ecclesia um
consensu
,
eb
app oba io-
ne:
o
enim,
amque
di iciles
ea
de
e
mo e i
pos-
sun
ques iones
,
u
ix,
au
ne
ix
quidem
ex ica-
i
quean ;
alii
que en ,
W%c.:
y
con inúa
de endien-
do
que
ningun
concilio
se
ha
de
ene
anqudm
CEcumenicum::;
donzc
Ecclesia
app oba io,
e
consen-
sus
accese .
en
De iende
el
Au o
la
in alibilidad
del
conci.
lio
gene al
;
mas
aquí
enseña
el
medio
y
el
mo-
do
de
eludi
y
de
bu la se
de
su
au o idad
,
ha-
ciéndola
depende
de
la
ap obacion
y
consen i-
mien o
de
la
Iglesia
dispe sa.
Mien as
no
se
jun a
concilio,
no
econoce
ibunal
isible
y
pe manen e
que
pueda
condena
los
e o es
$
cuando
se
jun a
el
concilio,
ampoco
lo
econo-
ce;
pues
dice,
que
se
ha
de
espe a
á
que
su
le-
gi imidad
se
decla e
y
se
ap ucbe
po
el
consen-
imien o
unánime
de
las
iglesias
ó
de
la
Iglesia
dispe sa.
¿Y
qué
en iende
aquí
po
Iglesia
?
¿ o:
dos
los
ieles?
¿los
pas o es
aun
en
meno
núme-
o?
Si
en iende
lo
p ime o,
pone
en
la
Iglesia
el
gobie no
democ á ico
con
Ili ico
p o es an e.
Si
dice
lo
segundo,
pone
el
a is oc á ico
con
Cal ino
y
B encio,
Y
en ienda
lo
uno
ó
en ien-
da
lo
o o,
¿cuán os
siglos
debe án
pasa se,
103
mien as
la
Iglesia
dispe sa
oma
conocimien o,
examina
las
ac as
del
concilio,
se
in o ma
del
mo i o
de
su
con ocacion,
del
núme o
de
los
concu en es
,
de
la
libe ad
que
u ie on
pa a
Vo a
de
la
unanimidad,
8 c.
8.
?
IX,
El
Au o
en
el
mismo
om.
1,
cap.
5,
a .
1,
ol,
498,
de iende
la
in alibilidad
del
Concilio
gene al,
y
ol.
500
dice,
4.2
Vel
con-
cilium
PEcumenicum
in
dijudicandis
idei
ques ion -.
bus
ab
e o e
immune
es ,
el
nullum
es
in
Ecclesia
ibunal
iniendis
con o e siis,
e
e i a i
d
menda-
cio
,
sine
e o is
pe iculo,
sece nende
idoneum:::
ne
quicquam
e iam
con ugias
ad
Ecclesia
dispe se
ju-
dicium:
si
enim
ab
e o is
pe iculo
u a
non
si
con=-
cilio um
gene alium
auc o i as,
in
quibus
amen
ques-
iones
di imende
,
e
acilius
e
accu a ius
ad
adi.
ionis
egulam
exigun u ,
diligen iusque
excu iun u ,
¿quis
in allibili a is
p i ilegium
Ecclesie
dispe se
po e i
adsc ibe e,
quod
cong ega e
denega ?
Neces-
se
igi u
e ,
u
ques iones
ince e
,
e
sine
judice
sempe
mancan ,
Folio
512,
a .
4
,
p ueba
que
el
concilio
iene
su
au o idad
de
Jesuc is o,
y
en
el
siguien e
lo
p ueba
2.”
po
cuan o
del
concilio
al
pueblo
no
hay
apelacion.
Es e
au o
des uye
con
una
mano
lo
que
con
la
o a
edi ica
,
ó
mas
bien
pod emos
quizá
deci
,
que
con
sus
so ís icos
ci cunloquios
se
empeña
en
o ja
una
nue a
y
alsa
Iglesia,
des.
uyendo,
si
le
ue a
posible,
la
una
san a,
ca.
ólica
y
apos ólica
de
Jesuc is o.
Dijo
en
el
nú.
me o
p eceden e,
que
la
legi imidad
de
los
COn»
cilios
no
puede
cons a nos
cie amen e
,
SINO
po
104
|
j
la
ap obacion
y
unánime
consen imien o
de
las
iglesias
Ó
de
la
Iglesia
dispe sa.
Luego
mien as
es a
ap obacion
no
se
e i ique
,
ni
las
decisio-
.
nes
del
concilio
ienen
ue za
pa a
obliga ,
ni
es amos
obligados
á
obedece las.
¿Qué
o o
e ec=
o
pod ia
p oduci
una
o mal
y
igo osa
apes
lacion
£
Po
una
pa e
el
Au o
niega
es a
ape=
lacion,
y
po
o a
pa e
la
es ablece
y
la
sos iene
en
ambos
e ec os
de olu i o
y
suspensi o,
Y
si,
como
dice,
ninguno
pod á
a ibui
á
la
Iglesia
dispe sa
el
p i ilegio
de
la
in alibilidad,
que
lo
niegue
á
la
cong egada,
¿cómo
nos
pod emos
asegu a
de
la
legi imidad
de
és a
(el
concilio)
po
el
juicio
y
ap obacion
de
aquélla
¿
Po
no
admi i
en
el
Romano
Pon í ice
la
au o idad
de
ap oba
y
con i ma
los
concilios
,
usa
de
an-
os
odéos
inconsiguien es
el
Au o .
De
oda
su
doc ina
en
es e
núm,
y
los
an e io es,
se
dedu-
ce
po
una
ilacion
legí ima
la
consecuencia
misma
que
el
Au o
p e ende,
ó
apa en a
que e
e i a ,
necesso
igi u
e i ,
u
ques iones
ince e,
e
sine
judice
sempe
manean .
Tambien
se
deduce
que
en
e
concilio
de
T en o
se
debió
concede
á
los
Lu e anos
aquella
condicion
que
en e
o as
pidie on
,
de
que
ue a
líci o
y
pe mi ido
e i-
a se
y
conse a
cada
cual
su
doc ina
aun
despues
de
habe
sido
ep obada
po
el
concilio.
X.
El
Au o
en
el
mismo
om.
1.
ol.
483,
P oposi io.
P incipes
Ch is iani,
in a
egni,
el
impe ii
sui
ines
,
con oca i
concilium
jube e
possun ,
cum
id
pos ulan
egai
,
el
Ecclesie
pax,
c
an»
quillizas.
P oba u
1.2
P incipes
Ch is ian
sun
Ec
cies e
de enso es
We.
|
pel
dl
di
is
a
bo
cid
E.
105
Fol.
486.
Neque
enim
P incipes
sun
Episcopo-
im
o es
in
ebus
que
non
sun
me e
spi i uales::::
a qui
concilio um
con oca io
mon
es
me e
spi -
ualis,
Cap,
3,
ol
486.
(es
e a a
de
la
imp en a,
co íjase
489
).
Pone
la
p oposicion
de
que
los
legos
no
ienen
jus
su agii
de ini i i
,
ubi
de
e-
bus
idei
,
e
me e
spi i ualibus
agi u .
Fol.
515.
P oposi io
1.2
Fidei
de ini iones
ab
Ec-
clesia
p oposi e
,
pe
se
,
ci a
P incipis
app oba io-
nem
im
haben
obligandi.
P oposi io
2.2
Concilio»
um
,
e lam
genc alium:
dec e a
ci ca
disciplinam
si-
ne
P incipum
app oba ione
non
obligan
in
iis
que
eo um
auc o i a
subjiciun u .
Todos
debemos
econoce
la
po es ad
de
los
P íncipes,
como
dimanada
de
Dios.
P o .
8,15,
debemos
de ende la
como
buenos
asallos
y
obe-
dece la.
Roman.
13,1,
4.
Pe .
2,
13.
Es
un
p e-
cep o
di ino.
Mas
no
podemos
ni
debemos
eco-
noce
en
ella
o os
lími es
que
los
que
el
mismo
Dios
le
ha
ijado,
No
así
el
au o
que
ó
po
una
baja
adulacion
,
ó
po
encon a
p o eccion
en
dos
po en ados,
la
ex iende
y
amplía
en
é mi-
nos
que
deja
casi
aniquilada
la
au o idad
,
la
po es ad
y
ju isdiccion
eclesiás ica.
Dice
lo
p i-
me o
,
que
el
P íncipe
puede
con oca
ó
man-
da
que
se
JUn e
concilio
po
cuanio
es a
con-
ocacion
nO
es
me amen e
espi i ual
;
ni
en
es-
Dm
Judo
Ec
oia,
ás
a o
o
Bend
e
concede,
si
en
la
asan-
oe
a a
solamen e
de
negocios
secUa
a es.
Mas
es a
jun a
y
hablando
con
p opiedac,
no
es
ni
debe
llama se
concilio
;
po que
es e
es
112
so,
dice
el
Au o ,
sus
de e minaciones
no
obli-
gan
sio
la
ap obacion
de
los
P íncipes:
po
con-
siguien e
,
cuando
los
P íncipes
quie an
pod á
el
Papa
se
obedecido.
¿Sob e
las
ma e ias
de
é?
En
és as,
dice
el
Au o ,
no
es
el
Papa
in alible:
puede
e a
como
cualquie
o o
Obispo:
se
de-
be
espe a
has a
la
de e minacion
de
un
Juez
in-
alible.
No
deja
pues
al
Romano
Pon í ice
o a
ju isdiccion
,
que
espec o
de
aquellos,
que
de
g ado,
y
po
su
buena
olun ad,
lo
quie an
obedece .
Consiguien e
á
es a
doc ina,
dice
XIL
£l
Au o ,
en
el
mismo
omo
1,
ol,
558.
Sequi u
2.2
lici as
,immo
necesa ias
esse
aliquando
appella iones
d
Romano
Pon í ice
ad
Concilium
gene=
ale,
Aquí
habla
el
Au o
como
Jansenis a
apelan-
e:
y
es e
es
o o
es ue zo
suyo,
pa a
p i a
á
la
Iglesia
de
un
sup emo
Juez
de
las
con o e -
sias.
De
su
ase cion,
en endida
como
la
en iende
el
Au o ,
sin
aquellas
limi aciones,
con
que
la
de ienden
los
mode ados
de enso es
de
las
libe =
ades
de
la
Iglesia
Galicana:
de
su
ase cion,
di-
go,
se
sigue
con
e idencia
,
que
condenado
un
he ege
po
su
Obispo,
ó
po
un
Concilio
P oyina
cial
,
6
Nacional,
apela
al
Papa:
condenado
po
és e
,
apela
al
ú u o
concilio
gene al:
cong e-
gado
és e
despues
de
algunos
siglos,
es
ambien
condenado
el
he ege;
mas
él
,
ins uido
po
el
Au o
,
y
a e ado
á
su
doc ina,
oma
gua i-
da,
y
se
de iende
con
el
unánime
consen imien o
de
la
Iglesia
dispe sa
,
cuyo
dic ámen
,
dice,
Y
$e
lo
no amos
en
el
núm,
8.,
se
debe
espe a ,
dice
el
Au o .
¿Sob e
la
disciplina
?
En
es e
ca.

113.
po que
á
ella
pe enece
examina
y
decidi
,
si
el
Concilio
ué,
ó
no
ué
Ecuménico
y
legí imo.
¿
Cuándo,
y
po
qué
camino
pod emos
a e igua
y
ce i ica nos
del
juicio
y
consen imien o
uNná-
-
nime
de
la
Iglesia
dispe sa
?
¿
Cuán os
siglos
no
deben
pasa se
en
an as
apelaciones
y
demandas!
Po
consiguien e
las
causas
se
hacen
in e mina.
bles
;
los
e o es
sin
emedio;
los
he eges
sin
Í7e-
no
y
sin
co eccion,
Nada
de
es o
inquie a
al
Au-
o ,
po que
dice,
y
se
no ó
ya
en
el
núm.
6.,
que
la
Iglesia
male
sen ien es
cum
ec é
sen ien ibus
con ine .
Todos
los
he eges
quie e
que
se
conse =-
en
y
ab iguen
en
el
seno
de
an
buena
mad e.
XII.
El
Au o
en
el
mismo
om,
1.9,
ol.
603.
Resp.
neg-
maj.
u
enim
ju isdic io
Episcopalis
,
lice
a
Deo
immedia e
luxe i ,
ci cumsc ibi,
3
e iam
alz.
quando
peni ús
au e i
possi ,
su ici
Ch is um
eam
i a
con ulisse
,
u
amen
Ecclesie
obnoxiam
esse
olue-
i.
Y
poco
despues:
Quemadmodum
au em
plu es
el
puucio es
Ecclesia
po es
alicubi
commi e e
,
s c
ay
jus is
de
causis
po es
eos
peni ús
subs ahe e.
Aquí
enseña
el
Au o ,
que
la
Iglesia:;:
¿Qué
Iglesia?
No
el
Papa,
no
los
Obispos,
no
los
Pa -
ocos;
po que
habla
de
una
iglesia
di e en e
de
odos
esos
sus
Minis os;
habla
del
pueblo:
en-
seña
,
digo,
que
es a
iglesia
,
plebeya,
po
de-
ci lo
así,
Ó
popula ,
puede
coa a ,
Ó
cebi
á
cie os
lími es
la
ju isdiccion
de
los
Obispos:
que
Puede
p i a los
de
ella
en e amen e
:
y
que
pue-
de
enca ga la,
Ó
concede la
y
4
pocos,
0
á
mu-
Chos,
segun
lo
juzgue
con enien e.
¿Y
noescs.
o
hace
los
Pas o es
dependien es
de
sus
o ejas?
¿
No
es
es o
en ega
los
Supe io es
al
a bi io
8
AS
114
|
|
de
los
súbdi os?
¿No
es
es o
in oduci
en
la
Tgle.
sia
el
gobie no
democ á ico?
¿No
es
es o
pone
en'manos
del
Pueblo
la
au o idad
de
las
lla es,
el
cual
concede
á
los
Pas o es
el
desnudo
y
me o
eje cicio
de
ellas
,
dependien e
siemp e
de
la
o=.
lun ad
y
a bi io
del
mismo
pueblo
¿
Pongamos
p ác ico
el
pensamien o
del
Au o .
Quie e
deci ,
que
el
pueblo
dipu a
con
supe io
au o idad
al
seño
don
Ped o
pa a
Obispo
ó
Pá oco:
si
el
seño
don
Ped o
p e endie e
impone
al
pueblo
con
su
au o idad
y
enseñanza,
el
pueblo
inme-
-dia amen e
qui a
las
lla es
al
seño
don
Ped o,
“y
se
las
en ega
al
seño
don
Pablo
del
modo
que
mejo
le
pa ece:
le
p esc ibe
ales
y
ales
ac-
os
del
cul o
ex e io
á
Dios;
y
le
obliga
á
que
disponga
odo
lo
pe enecien e
á
disciplina;
y
aun
en
algun
caso
,
pe
accidens
,
Ó
ab
ex inseco,
las
ma e ias
que
pe enecen
á
la
é,
si
se
le
an-
oja,
del
modo
que
pueda
mejo
combina se
con
la
elicidad,
con
la
a monía,
y
con
la
paz
del
Es ado.
Es e
es
el
sis ema
del
Au o
pues o
en
p ác ica;
p ác ica
y
sis emas
adop ados
en
'nues-
os
dias
po
el
pueblo
F ancés;
pe o
p ác icas
y
sis ema
e iden emen e
sub e si os
de
lá
ge a -
quía
que
Jesuc is o
es ableció
en
su
Iglesia,
A endido
odo
el
con ex o
del
Au o ,
'no
nos
queda
duda
de
que
es
suyo
el
sis ena
p opues.
o,
y
ya
censu ado:
mas
cediendo
po
un
mo.
men o
á
su
ambigliedad
olun a ia
,
y
de
indus-
ia,
ha emos
o a
e lexion.
Si
el
Au o
en iende
aquí
po
Iglesia
los
Obispos
p incipalmen e;
es o
es
,
si
quie e
deci ,
que
la
Iglesia
dispe sa,
que
el
pueblo,
á
quien
hace
p incipal
deposi a io
de
d
cnica
s
115
las
lla es,
se
explica
y
ob a
po
los
Obispos,
24n
en'aquel
meno
núme o
en
que
se
dice
se
puede
conse a
la
e dad,
es ableciendo
po
Consi-
guien e
en
la
Iglesia
un
gobie no
a is oc á ico,
en
es e
caso,
Ó
conside a
los
Obispos
unidos
y
jun os
en
Concilio,
y
es e
medio
no
es
su icien e,
po que
los
Concilios
,'como
él
dice,
a issime
celeb an u ;
Ó
los
conside a
dispe sos:
y
en
es e
caso
le
p egun a emos
con
San
Ge ónimo:
espon-
de
mihi:
5
Ad
Alexand inum
Episcopum
,
Pales ina
quid
pe ines
?
Epis .
ad
Pammach,
:
XIV.
ElAu o ,
en
el
mismo
om,
1.*
ol.
605.
obj.
6.
lle
Episcopus
ju isdic ionem
con e ,
qui
cos
Bullas
ins i ui ,
Sc.
Resp.
neg.
maj.
1.2
Quia
ec.
pe
Bullas
ac a
ins isu io,
non
i a
necesa ia
es ,
ub
sine
ca
nullus
esse
possis
e us
Episcopus,
Laj e
anguis,
Es
e dad
que
las
Bulasno
siem-
*
p e
se
han
usado,
ni
son
absolu amen e
necesa.
ias
pa ala
ins i ucion
de
los
Obispos:
mas
siem-
p e
ha
sido
necesa io
el
consen imien o
áci o
po
lo
menos
del
Romano
Pon í ice.
Es
e dad
que
sin
Bulas
se á
e dade o
Obispo
el
que
haya
sido
o denado
po
Obispos
e dade os:
mas
o denado
sin
Bulas,
0
sin
el
consen imien o
,
al
menos
á-
ci o,
del
Romano
Pon í ice,
se ía
un
e dade o
Obispo
cismá ico,
in uso,
ilegí imo,
é
ilíci a
su:
consag acion.
El
Au o
debió
exp esa
odo
es o,
pa a
p ocede
con o me
á
las
disposiciones
de
Je-
SuC is o:
pasce
OVES
MPAs.
Joan.
21.
16.
pasce
agnos
¿Mmeos.
ibi
e s,
15.
19
ic
unum
o ile,
1%
unus
pas.
o .
Joan.10.
6.
Dejó
de
exp esa se,
y
con
su
si.
lencio
ab ió
la
pue a
á
las
elecciones
y
consa.
g aciones
cismá icas
de
los
O ispos
in usos
y
e-
ij
116
:
oluciona ios
de
la
F ancia:
y
dejó
abie a
esa
misma
pue a,
pa a
que
se
in en en,
y
se
esu l-
an
semejan es
a en ados.
Concluimos
cón
el
omo
p ime o.
Aunque
en
lo
es an e
de
su
ob a
pa ece
que
el
Au o
p e=
ende
edi ica
la
Iglesia
con
su
mo al
se e a
y
ígida;
en
el
p ime
omo
ases a
los
i os
al
un-
damen o,
como
se
ha
demos ado,
pa a
a uina :
la
de
un
golpe,
si
ue a
posible.
Pasemos
á
los
demas
omos:
ninguno
se
encuen a
limpio:
en
odos
ocu en
opiezos.
XV.
El
Au o ,
om,
2.9,
ac ,
de
Inca na .,,
ol.
398.
Que es
2.2
U um
Ch is us
p o
omnibus
eo
sensu
mo uus
si ,
quod
ejus
mo is
me i um,
omni-
bus
,
nullo
excep o
applice u .
Resp.
eo
sensu
dici
non
posse
Ch is um
p o
omnibus
esse
mo uuwm.
P ob.
1.
ex
Sc ip u a.
Ch is us,
inqui
Apos olus
,
semel
obla us
es
ad
mul o um
exhau ienda
pecca a.
Heb ,
9.
23.
Hic
es
sanguis
meus
no i
es amen i,
ai
Ch is us
,
qui
p o
mul is
e unde u ,
in
emissionem
pecca o um.
Ma .
26,
28.
A qui
is is
in
locis
Ch isa
us
dici u
mo uus
,
non
p o
omnibus
,
sed
p o
mul.
is:
e go.
P ae e ea
habemus
accessum
pe
idem
in
g a iam
is am
,
in
qua
s amus
,
1%
glo iamu .
Rom.
5,
2.
e go
in ideles
non
sun
g a ie
di ine
pa icipes,
nec
pe inde
ipsis
applica u
me i um
mo is
Ch is i,
La
cues ion,
p ou
jace y
es
adiá o a.
O os
Teólogos
Ca ólicos
de ienden
el
ase o;
pe o
con
menos
gene alidad,
y
con
p uebas
mas
cla as,
y
menas
expues as
á
se
en endidas
en
un
sen ido
,
ep obado.
La
aplicacion
que
el
Au o
hace
del
ex o
de
San
Pablo
ad
Rom.
5,
2.
pa ece
incluye
la
p oposicion
32
de
Quésnel.
El
Au o
p e ende
SE
a
Ta
Rs
Dd
IAARIGNAA,
y
117
p oba ,
que
no
odos
pa icipan
del
mé i o
de
la
mue e
de
C is o,
po
cuan o
no
odos
pa ici-
pan
de
aquella
g acia,
á
la
cual
se
asciende
po
la
é,
yen
la
cual
s amus,
19%
glo iamu .
Es a
g acia,
en
que
pe manecemos,
ó
es amos
con
pe manencia,
y
nos
glo iamos,
pa ece
peculia
de
los
p edes inados,
y
po
consiguien e
es os
$0-
los
pa icipa án
del
mé i o
de
la
mue e
de
Jesu-
c is o:
y
ya
es
és a
la
ci ada
p oposicion
conde-
nada:
Jesus
Ch is us
semo i
adidi
ad
libe an
-
dum
p o
sempe
suo
sanguine
p imogeni os
,
id
es ,
elec os
de
manu
Angeli
ex e mina o is.
Po
lo
mé-
nos
el
Au o
in ie e
del
ci ado
ex o,
que
de
la
g acia
no
pa icipamos
sino
po
la
é:
y
como
ca ecen
de
é
los
in ieles
,
concluye
:
E go
in ide-
les
non
sun
g a i
di ine
pa icipes,
nec
pe inde
¿psis
applica u
me i um
mo is
Ch is i.
Es a
su
al.
sa
in e p e acion
del
sag ado ex o,
y
la
conclu-
sion
que
deduce,
incluyen
con
e idencia,
y
aun
-
exp esan
las
siguien es
p oposiciones
condenadas
de
Quesnel.
La
26;
Nulle
dan uy
g a ie
nisi
pe
pa
de
27.
Fides
es
p ima
g a ia,
W%
ons
om-
nium
alia um.
La
29:
Ex a
Ecclesiam
nulla
conce-
di u
g a ia.
Y
ambien
la
condenada
po
Alejan-
d o
VII,
año
de
1690,
Pagani,
Judei,
He e-
ici,
aliique
hujus
gene is,
mublum
omninó
accipiung
a
Jesu
Ch is o
in luxum,
8 c.
El
ase o
pues
pod á
sos ene se
con
mejo es
p uebas.
Ve a i
sun
dú
Spi-
i u
Sanc o
loqui
in
Asia
e bum
Dei.
Aci,
16,
6,
'Ten aban
i e
in
Bi hiniam,
19
non
pe missi
eos
Sp.
i us
Jesu.
Ibid,
e s.
7.
Cu a imus
-Babilonem
V
.
,
non
es
sana a;.
de clinquamus
cam.
Je em.
34,
9
pe
4 .
bo
.
He
pod á,
digo,
sos ene
el
ase o
con
es as
p ue

118
bas,
y
coa ándose
á
algunos
in ieles.
El
Au o ,
in e p e ando
mal
las
p uebas
que
p opone,
las
ex endió
á
odos
los
in ieles,
y
se
p ecipi ó
en
las
p oposiciones
condenadas.
“XVI
El
Au o ,
om
3,
ac .
de
G a ia,
Di-
se ,
3,
desde
el
o!.21,
e ie e
los
e o es
con a
Ja
G acia,
de
los
Gen iles
,
de
los
Judíos,
de
los
Pelagianos
,
de
los
Semipelagianos.
Mas
gua da
un
p o undo
silencio,
no
habla
una
palab a
de
los
e o es
con a
la
g acia
de
Lu e o,
de
Cal i:
no,
de
Jansenio,
de
Bayo,
de
Quesnel.
-,
-
¡Mis e ioso
silencio!
Ya
se
dijo
en
el
núm.
1,9
en
qué
opinion
es aba
el
Au o
de
es a
Teología.
Ya
lo
no amos
en
el
núm.
an e io ,
como.
sin
em-
bozo
se
mani ies a
secuaz
de
Pascual
Quesnel.
Y
en
el
p esen e
núm,
en
el
silencio
con
que
ocul a
los
e o es
mode nos
con a
la
g acia,
y
con
que
conse a
,
cuan o
le-es
posible,
el
hono
de
sus
co í eos,
Jansenio,
Bayo
y
Quesnel
,
se
insinúa
adic o
y
su
pa ida io.
És a
sospecha
se
aumen.
a
,
si
obse amos
su
mo al
ígido,
ca ác e
de
los
Jansenis as;
el
ningun
uso
que
hace
de
las
Bulas
que
condenan
aquellos
e o es
;
su
poco,
6
ningun
ap ecio
de
los
Romanos
Pon í ices.
En
'
e ec o,
leyendo
sus
a ados,
de
Volun a e
Dei,
de
Inca na ione
,
de
G a ia
y
o os,
en
muchos
pun.
os
pa ece
lee se
á
Bayo
y
Quesnel;
y,
casi
en”
los
mismos
é minos,
muchas
de
sus
p oposicio-
nes
condenadas.
Al
menos
su
silencio
aquí
no a-
do
pa ece
su icien e
pa á
quese
lea
con
p ecau-
Cion
su
a ado
de
G a ia,
y
los-o os
que
con
és e
ienen
conexion.
Yo
ño'me
conside o
su icien=
e
pi a
descub i -las
e dade as
ideas
del
Au o
a
A
ES
ER
ción
A
A
A
e
e
AA
Se
y
119
en
una
ma e ia
an
obscu a,
an
delicada,
y
queno
he
podido
lee
con
la
compe en e
e lexion,
Solamen e
pond é
dos
epa os
que
de
paso
me
han
ocu ido.
—XVIL
El
Au o ,
en
el
mismo
om.
3.2
ol.
188.
Que es
2.”
Quenam
ac ualis
g a ia
p op ie
dici
quea
su iciens.
Respondeo
solam
g a iam
e icacem
hos
nomen
sibi
p op ie
indica e.
0
Aquí
no
econoce
el
Au o
o a
g acia
que
me ezca
el
nomb e
de
su icien e,
sino
la
g acia
e icáz.
A
es a
g acia
e icáz,
Como
de iende
el
Au-
o ,
nunca
se
esis e:
luego,
en
su
sis ema,
á
ninguna
g acia
in e io
bay
esis encia.
Y
éase
aquí
la
p oposicion
2.*
de
Jansenio:
In e io i
g a ie
in
s a u
na u e
Lapse
nunquam
esis i u .
Y
la
16
de
Quesnel:
Nulle
sun
illeceb e
,
que
non
cedan
illeceb is
g a ie
,
quia
mihil
esis i
ommipo»
en i.
Es
e dad
que
el
Au o
explica
despues
al-
gun
géne o
de
esis encia
:
mas
es a
esis encia,
que
él
admi e,
6
es
á
las
g acias
ex e io es,
Ó
es
¿algunos
mo imien os
in e io es,
que
no
p o-
A
de
la
g acia.
Po
consiguien e,
siemp e
iene
4
enseña ,
que
á-la
g acia
in e io
nunca
se
esis e.
.-:
:
E
xXVHIL
El
Au o
en
el
mismo
om.
3.
ol,
196.
P oposi io.
De
g a ia
Ch is i
non
digne
sen i ,
aa
cam
pu a
omnibus
hominibus
da i.
iendo
comunísima
en e
los
eólogos
esco.
lás icos
la
sen encia
de
queá
ninguno
niega
Dios
la
g acia,
ó
auxilios
su icien es,
pa ece
se
exce.
dió
el
Au o
en
la
ceosu a
con
que
los
ilda.
Co.
mo
es a
su
p oposicion
dice
ó den
á
su
doc ina
ya
ci ada
en
el
núm.
15,
queda
ya
no ada
con
los
120
mismos
epa os
y
e lexiones.
Solamen e
añadi e-
mos,
que
es a
su
p oposicion
pa ece
coincidi
con
la
5.*
de
Jansenio:
Semipelagianum
es
dice e,
Ch is um
p o
omnibus
omnino
hominibus
mo uum
es-
se,
du
sanguinem
udisse.
Po que
aunque
Janse-
nio
no
dis ingue
la
p epa acion
del
mé i o,
y
o e a
al
E e no
Pad e
po
la“salud
de
odos
los
homb es,
de
la
colacion
e ec i a,
ó
aplicacion
á
odos
,
y
el
Au o
habla
de
es o
segundo
:
omni-
bus
hominibus
da i:
con inando
sus
doc inas,
y
en
a encion
á
la
consecuencia
que
saca,
y
imos
en
el
núm.
15.
de
que
Ch is us
dici u
mo uus
non
p o
omnibus,
sed
p o
mul is,
pa ece
que
sien e
del
mismo
modo
que
Jansenio
;
y
solo
mudó
la
cen-
su a
de
és e
en
la
de
non
digne
sen i .
XIX,
El
Au o ,
om.
4
”
Dise .
7.
de
Poeni-
en ia
,
cap.
3.
ol,
430.
Que es
3."
an
possi
Epis-
copus
app oba ionem
quoad
empus
,
locum,
1
pe a
sonas
es inge e.
Resp.
id
po es
jux a
edic um
ye=
gium
an.
1695
,
a .
XL
Aunque
compe e
cie amen e
á
los
Obispos
la
acul ad,
ó
au o idad
de
ap oba
los
con eso es,
el
Au o
los
p i a
de
es e
de echo,
y
el
de
limi=
a ,
ó
es ingi
la
ap obacion
á
cie o
luga ,
iempo
y
pe sonas.
Se
desen iende,
ó
no
hace
ap ecio
de
lo
que
disponen
las
leyes
Eclesiás i-
cas:
T iden .
sess.
23,
cap,
15.
Clemen.
X
Bull.
Sue
pe na
magni
Pa is amil as.
Sac.
Concil,
In e p.
2,
Juli
1687.
De
odo
es o
se
desen iende;
y
,
es an-
do
únicamen e
á
la
P agmá ica
Real,
hace
de-
pendien e
de
ella
la
au o idad
de
los
Obispos;
y
a ibuye
al
P íncipe
cie a
po es ad
sob e
las
co»
sas
Cspi i uales:
con i mando
aquí,
y
decla ando
121
abie amen e
lo
que
ya
le
no amos
en
el
núm.
1.2
]
El
Au o ,
en
el
mismo
om.
4.2
Appen-
dix
de
Indulgen iis,
cap.
1,
ol.
440.
Jux a
men em
-
Ecclesie
de ini i
po es
(indulgen ia
)
emissio
aliqua
..
Pene
empo alis
,
WC,
Fol.
441.
P oposi io.
Indulgen ia
non
es
o ius
Pene
empo alis
elaxa io.
Fol
468,
cap.
8.
Quo uplex
si
indulgen ia:::
ple-
na ia
dici u ,
non
quod
omnem
olla
sa is aciendi
obliga ionem,
sed
eo
sensu
quod
de
pena
pos
emis-
sam
culpa
exol enda
au e a
quidquid
au e i.
po-
es
ab
Ecclesia.
Dice,
que
la
indulgencia
plena ia
no
es
e-
mision
de
oda
la
pena,
sino
emision
de
lo
que
au e i
po es
ab
Ecclesia.
Luego
la
Iglesia
no
iene
pode
pa a
ex ae
de
su
eso o,
donde
conse -
a
las
in ini as
sa is acciones
de
Jesuc is o
y
las
supe abundan es
de
los
San os,
y
aplica las
con
an a
pleni ud
,
que
llegueá
emi i
oda
la
pe-
na.
És a
sen encia,
opues a
á
la
comun
de
los
eólogos,
se
opone
ambien
á
la
Esc i u a.
El
Au o
mismo,
con
odos
los
eólogos
,
p ueba
la
po es ad
que
iene
la
Iglesia
pa a
concede
in-
dulgencias
de
aquellas
palab as
del
Sal ado ,
Ma h.
16,
19.
Quodcumgue
liga e is
supe
e am,
e i
liga um
e
in
coclis,
e
quodcumque
sol e is
sua
Pe
e am,
e i
solu um
e
in
colis.
Quodcumque;
cualquie a
cosa
que,
ó
odo
lo
que:
és a
es
una
p oposicion
uni e sal,
y
en
ella
es iba
el
dog=
ma
ca ólico
de
la
po es ad
que
iene
la
Iglesia
pa a
pe dona
los
pecados,
odos
,
odos
;
sin
que
haya
uno
que
sea
i emisible,
Luego
dedu.
ciéndose
del
mismo
p incipio
la
po es ad
que
Y
128
es
cie amen e
la
sinagoga
de
Sa anás.
XXIV.
El
au o ,
paulo
pos
,
en
el
mismo
ci.
ado
ol.
471.
Unde
sequi u
nihil
esse
mali
quod
ole a í
non
debea
,.
po ius
quam
sese
ab
Ecclesia
seg ega e.
P escindende
uni a is
,
inqui
Augus-
inus,
nulla
unquam
jus a
po es
esse
necessi as.
Ide
ci co
quecumque
si
pas o um
,
si e
in
mo ibus,
si e
¿in
doc ina
pe e si as
,
Ipso um.
communioni
cons an e
adhe endum
es ,
donec
el
ipsime
sese
ab
Ecclesia
sejunxe in
,
el
ab
ea
ue in
pe
supe=
io um
sen en iam
seg ega i,
:
Quie e
el
Au o
,
abusando
de
la
au o idad
de
san
Agus in
,
que
los
súbdi os
pe manezcan
Cons an emen e
unidos
y
obedien es
á
sus
Papas
(Obispos
ó
pá ocos
),
aun
cuando
su
doc ina
es é
in icionada
con
cualquie a
géne o
de
pe e =
sidad
:
que
es
deci ,
aun
cuando
su
doc ina
sea
alsa
,
e ónea
,
cismá ica
,
he é ica
,
8ic.
po .
que
odo
es o
se
comp ende
en
la
gene alidad
con
que
habla
el
Au o ,
si e
in
doc ina
pe e .
si as.
No
es
ca ólica
es a
su
doc ina.
Lo
con a io
enseña
el
Após ol
exp esamen e,
Rogo
au em
os
a es
,
us
obse e is
cos.,
qui
dissensiones,
e
o en-
dicula
p e e
doc inam
,
quam
os
didicis is,
a-
ciun
,
es
dechma e
ab
¡ilis.
Rom,
16,
17.
San
Ge-
ónimo
nos
quie e
su idos
(:cuán o
menos,
uni-
dos
y
obedi
en es?)
aun
cuando
ocu e
una
me a
sospecha
de
he e
gía:
In
suspicione
he eseos
molo
quemquam
esse
pa ien em,
Epis .
61.
Ni
con
el
dul-
ce
cebo
de
la
obediencia,
quie e
san
Agus in,
nos
dejemos
engaña
:
Ca e e
in
obedien ia
,
a:
es
me ,
sub
ipsa
po es
la e e
el
d aconis
sub
spe=
c1e
mellis
,
lupus
in
pelle
o ina,
Se m.
6
ad
F a .
'

:
|
129
in
c emo,
Si
la
doc ina
de
los
Pas o es
ue e
pe =
e sa
ó
he é ica,
ya
es án
sepa ados
de
la
Iglesia,
como
dijimos
¿
yA
10
Se
les
debe
comunica
,
ni
obedece .
Y
si
pa a
deja
de
comunica los
y
0b£=
dece los
se
debe
espe a
,
que
ab
ea
ue in
pe .
supe io um
sen en iam
seg ega i
,
¿cuándo
llega á
es e
caso
en
el
sis éma
del
Au o ?
Jamás;
po -
que
con
sus
apelaciones
,
ó
o males
,
ó
equi a-
len es
,
eludi án
cualquie
sen encia
de
los
su-
pe io es,
como
lo
enemos
e idenciado
en
los
nú=
me os
8,
9
y
12.
En e
an o
quie e
el
Au o ,
que
las
o ejas
es én
unidas
con
sus
Pas o es,
y
és os
con
la
Iglesia
,
con
¿u isdiccion
,.8 c.
8 c.
:
Quién
no
e
que
és e
es
un
e o
mani ies os
Es os
son
mis
epa os
sob e
la
ci ada
ob a
de
Teología
,
llamada
del
A zobispo
de
Leon.
Y
pa a
que
es os
mis
epa os
puedan
pe cibi se
de
una
ojeada
,
po
deci lo
así
,
easumamos
odo
lo
dicho,
educiéndolo
á
cie o
núme o
de
p o-
posiciones
,
censu ables
en
mi
juicio,
El
Au o
sospechoso
del
Jansenismo,
núme-
o
1
y
16,
ó
enseña
exp esamen e,
ó
de
los
p in-
cipios
que
enseña
se
deduce
que
2
1.
La
sinagoga
no
ué
in alible,
pudo
e a .
Núm.
4.
|
|
2.
Los
he eges
ocul os
son
e dade os
miei.
b os
de
la
Iglesia.
Núm.
2.
3.
Los
he eges
públicos
y
mani ies os
son
e dade os
miemb os
de
la
Iglesia.
Núm.
6,
23
AAA
]
4.
El
he ege
o mal
no
es
cismá ico.
Núm,
23.
$.
Los
súbdi os
deben
pe manece
colis a;
emen e
unidos
á
sus
Pas o es
he eges.
Núm,
24,
6.
La
Iglesia
puede
conse a se
En
¿lmá:
130
no
núme o
de
Pas o es
,
sin
union
Á
su
cabeza»
Noi
7.
La
Iglesia
dispe sa
es
el
úl imo
juez
su-
p emo
in alible
de
odas
las
con o e sias.
Nú-
me .
3
EAS
ES
8.
La
acul ad
de
esol e
las
con o e sias
iene
en
in
á
ecae
en
el
espí i u
p i ado.
Nú-
MA
cs
z
9,
La
Iglesia
puede
llega
á
se
in isible.
Núm.
$,
E
10..
En
la
Iglesia
nada
se
puede
es ablece
mien as
haya
algunos
que
disien an
y
con a=
digan.
Núm.
$.
11.
En
la
Iglesia
son
in e minables
las
cues-
iones
ó
con o e sias,
Núm.
9,
12.
La
Iglesia
no
iene
pode
pa a
concede
indulgencias
po
las
cuales
se
emi a
oda
la
pe-
na.
Núm.
20.
e
-
13.
Los
pá ocos,
4
ju e,
ienen
o o
deci-
si o
en
los
concilios.
Núm.
7.
|
14.
'
Los
legos
ienen
o o
decisi o
en
los
concilios,
cuando
las
cosas
que
se
a an
no
son
me amen e
espi i uales,
Núm.
10.
15.
Elconcilio
gene al
no
se
debe
ene
po
legí imo
has a
que
lo
ap uebe
la
Iglesia
dispe -
sa.
Núm.
$.
16.
Delconcilio
á
la
Iglesia
dispe sa
se
puede
hace
una
apelacion
equi alen e.
Núm.
8,
9,
y
10.
17.
Los
P íncipes
en
el
dis i o
de
sus
es á-
dos
pueden
con oca
concilios.
Núm,
10.
_18,
Los
P íncipes
ienen
dominio
sob e
oda5
JE
cosas
mix as
de
espi i uales
y
empo ales:
um.
10,
:
19.
La
au o idad
de
los
Obispos
no
se
eX”
131
iende
á
1as
cosas
mix as
de
espi i uales
y
em-
po ales.
Núm.
10.
20.
Las
de e minaciones
de
los
concilios
Pe -
enecien es
4
la
disciplina
no
obligan
sin
la
ap obacion
de
los
P íncipes.
Núm.
10.
-21.
Sinla
ap obacion
de
los
P íncipes;
en
algun
caso
pueden
no
obliga
las
de e minacio=
nes
de
la
Iglesia
en
ma e ias
espi i uales
y
dog-
Má icas.
Núm
10.
ES
22.
Los
P íncipes
líci a
y
álidamen e
pue-
den
al e a
odo
lo
pe enecien e
á4
la
discipli-
da
eclesiás ica,
y
al
cul o
ex e io .
Núm.
7
y
10.
23.
El
pueblo
iene
au o idad
de
es ablece
muchos
ó
pocos
Pas o es;
de
suspende los
y
am-
plia los,
Ó
es ingi les
las
acul ades.
Núm.
12,
24,
La
p imacía
del
Papa
es
en
el
ó den;
y
su
ju isdiccion
es
subal e na
y
pedánea.
Núme=
os
11
y
12.
25.
“La
ju isdiccion
uni e sal
del
Papa
es
espec o
de
los
que
quie en
obedece le.
Núme-
os
11
y
12.
E
26.
Se á
e dade o
y
legí imo
Obispo
el
o ="
denado
sia
Bulas,
y
sin
el
consen imien o,
al
menos
áci o,
del
Romano
Pon í ice.
Núm.
14
-
27.
Los
Obispos
ienen
po es ad
o dina ia
pa a
dispensa
en
los
impedimen os
di imen es
del
ma imonio.
Núm,
21.
ieias
28.
La
au o idad
de
los
Obispos
pa a
da
y
es ingi
las
licencias
de
con esa
depende
de
la
au o idad
egia.
Núm.
19.
2.29,
Jesuc is o
no
mu ió
po
odos
los
hom.
es,
sino
po
muchos.
Núm.
15
y
18.
30,
Jesuc is o
mu ió
solamen e
po
los
P e.
|
|
.
/
des inados.
Núm,
15.
1
132
31.
Los
in ieles
no
pa icipan
de
la
g acia,
ni'
eciben
in lujo
de
la
mue e
de
Jesuc is o.
Núm.
15,
32.
Ak
g acia
in e io
nunca
se
esis e,
Núm.
17,
ES
.33.
Los
Bula ios
no
son
pa e
del
De echo
Canónico.
Núm.
22.
34,
El
De echo
Canónico
no
es
de
algun
mo»
men o,
si
no
es á
con o me
con
las
an iguas
Cos»
cumb es
de
las
iglesias
pa icula es
de
cada
Es-
ado,
y
con
las
o denanzas
de
sus
espec i os.
P íncipes.
Núm.
22.
35.
La
au o idad
de
los
Reyes
se
ex iende
á:
pode
o ma
leyes
canónicas
y
eclesiás icas,
Núm.
22,
Es as
son
las
p oposiciones
que
exp esamen-
e
enseña
el
Au o ,
ó
se
deducen
po
una
ilacion
legí ima,
ya
de
los
p incipios
que
enseña,
ya
de
su
yolun ua io
silencio,
y
ya
dela
conexion
,
Ó
enlace
de
odo
su
sis ema.
Mi adas
con
e lexion
es as
elexiones
Teológicas
del
Pad e
Valla ,
la”
Cons i ucion
del
cle o
e oluciona io
de
F an“
cia,
y
el
Sínodo
de
Pis oya
de
Monseño
Rixi,
pa ece
pode se
deci
,
que
son
es
ob as,
Ó
es'
piezas
ab icadas
en
“u a
misma
o icina,
y
aun
aciadas
en
un
mismo
molde.
Y
habiendo
ya
sido
condenadas
las
dos
úl imas
po
nues o
San ísi.
mo
Pad e
Pio
VI,
pa ece
que
aquella
es
ambien'
condenable.
Es
e dad
(lo
conozco
y
lo
con ie-
so),
es
e dad
que,
con
alguna
p obabilidad
ex ínseca
,
se
de ienden
in
abs ac o
algunas
de
las
sob edichas
p oposiciones:
mas
in.
conc e o
,
y
espec i e;
es o
es,
conside adas
con
la
conexion,
ó den
y
enlace
que
ienen
en
el
sis ema
del
¿u gl
pa ece
se
odas
censu ables,
|
133
Es e
es
mi
dic ámen,
amigo
mio:
el
de
V.
se á
pa a
mí
p e e ible,
en
a encion
á
sus
no o ias
en ajas
en
li e a u a
y
c í ica.
Espe amos
nO
obs an e
la
decision
de
los
Supe io es;
pe o
en e
an o
cau elémonos,
y
p osiga
V.
mandando
con
sa is accion
en
cuan o
gus e
se i se
de
mi
insu-
iciencia.
|
Dees e
Con en o
del
Ca men
de
Cas oel
Rio,
á
13
de
No iemb e
de
1799.
M.
F .
J.
C.
Sin
nomb e
de
Au o ,
y
sin
su
no icia
,
se
imp imió
es e
opúsculo
en
Baeza
,
en
la
o icina:
de
don
Agus in
de
Doblas,
año
de
1802.
La
im-
p esion
se
hizo
po
una
copia
incomple a
y
muy-
mendosa,
sacada
u i amen e,
y
salió
con
los
mismos
de ec os,
que
deben
co egi se
po
es e
o iginal.
No a
al
Núm.
22.
No
igno a
el
Au o
que
las
Dec e ales
de
los
Papas
no
son
de
é
ca ólica
(pues
noigno amos
las
doc inas
de
nues o
An onio
Agus in
,
y
dell
céleb e
Be a di);
y
si
habla
con
bas an e
du e-
za,
a ando
de
cismá ico
al
que
no
las
admi a,
ue
ocasionado
de
la
demasía
del
Lugdunense,
que
con
an a
gene alidad
dice:
Nullíus
apud-
nos
esse
momen i,
8 c,

134
Juicio
que
han
hecho
homb es
doc os
y
i uosos
sob e
la
Teología
del
Lugdunense
,
que
se
añade
á
-das'Obse aciones
de
un
mues o
de
Teología
-
:
sob e
la
doc ina
del
dicho
Au o .
¿El
Dus ísimo
Seño
Velez
en
el
om
1.?
Apo-
logía
del
Al a ,
cap.
18,
pig.
424
dá
po
censu-
ables
ya ias
p oposiciones
de
la
Teología
Lug-
dunease,
y
son
las
siguien es:
:
Tom.
1.
pág.
463,
sub e
la
in alibilidad
de
la
Iglesia:
pág.
471
y
siguien e,
sob e
la
dis in.
cion
quehace
de
los
dogmas
de
la
é:
pág.
475,
sob e
la
di inicion
que
dá
del
Concilio.
cn
Tom..2,9,
pág.
99,
105,
106,
107,
108,
so-
b e
la
olun ad
de
Dios
eu
sal a
á
odos
los
homb es.
E
Tom.
3.9,
73,76,
90,92,
133,
140,
141,
143,
148,
153,
181,
188,
190,
192,
193,
194,
196,
201,202,
sob e
la
g acia.
su icien e
y
e icáz,
Tom.
4.9,
sob e
la
acul ad
de
los
Obispos
en-
es ingi
las
licencias
de
con esa
en
los
con e.
so es,
pág.
26.
Véase
la
ob a
imp esa
en
Roma
año
de
1793:
El
Jansenismo
«enmasca ado
ú
obse aciones
s0-
b e
la
Teología
de
Leon.
-
Es
Copia
del
luga
ci .
del
Lllmo.
Seño
Velez.
En
la
Coleccion
Eclesiás ica
Española,
om.
4.2,
pág.
82,
el
seño
Obispo
de
Vich
(en
la
es-
pues a
que
dió
á
la
ep esen acion
que
hizo
á
las
Mamadas
Có es
el
seño
A zobispo
de
Valencia,
que
emi ió
un
ejempla
á
cada
uno
de
los
Obis-
Pos)
dice
en e
o as
Cosas;
“
Nada
hallo
que
ec i ica
,
solamen e
me
pa ece
con end ía
de-
:
135
ci
alguna
cosa
sob e
los-
lib os
que
en
el
plan
de
es udios
pa a
las
uni e sidades
se
han
seña-=
lado
pa a
los
es udios
eclesiás icos.
La
Teología
de
Lyon
es
un
Jansenis a,
el
Ca ala io
es
pe -
“ e so,
y
o os
que
se
señalan
no
son
mejo es:
Es
p i a i a
de
los
Obispos:
la
enseñanza
eli-
giosa
,
y
señala
los
lib os
po
los
cuales
se
ha:
de
da .
Es o
me
pa ece
que
al a
en
la
Kep e-
sen acion.”
:
:
Ved
aquíel
juicio
decisi o
deun
sábio
y
Ven.
Obispo,
que
mu io
má i
po
Su
o aleza
eli-
giosa
en
esis i
á
las
ó denes
an i-
eclesiás icas
de
los
e oluciona ios,
Y
que
cumplió
en
sí
lo
que
ome ió
cuando
consul aba
á
Monseño
Nuncio
Apos ólico
sob e
lo
que
debia
obse a ,
pa a
no
al a
á
los
ju amen os
que
habia
hecho
en
su
consag acion
de
de ende
los
de echos
de
la
Iglesia,
cuando
con
an a
p opiedad
se
aplicaba
aquellas
palab as
del
Após ol:
pa a us
sum
el
in
ca ce em,
e
in
mo em
i e.
Y
es
de
obse a ,
que
aunque
cuando
a isa
á
su
cohe mano
el
seño
A zobispo
de
Valencia
lo
que
le
pa ecia
añadi
á
su
ep esen acion,
usa
de
la
oz
dudosa
:
me
pa ece;
siguiendo
el
a iso
de
san
Be na do
cuando
dice:
sink
ue
a
i ma-
iones
,
el
nega iones
dubi a iones
sale
condi e
:
pe-
o
cuando
a a
de
censu a
la
Teología
del
Lugdunense
dice
absolu a
y
decisi amen e:
es
un
Jasenis a:
pues
en
al
caso
sigue
el
consejo
de
san
F ancisco
de
Sales
cuando
dice
en
la
in-
oduccion
4
la
Vida
De o a:
ca idad
es
g i a
al
lobo
cuando
a
as
de
las
o ejas,
pues
en onces
es
cla o
quese
segui ia
g a ísimo
dañoen
no
señala
cla amen e
el
camino
que
lle a:
ó
el
ejemplo
de
136
San
Vicen e
de
Paul
cuando
desac edi ó
abie a-
men e
la
conduc a
del
amoso
Jansenis a
San-
cy an,
Abad
de
Pue o
Real,
que
que ia
semb a
doc inas
con a ias
á
las
de
la
Iglesia.
|
En
el
om,
VI
de
la
misma
coleccion
Ecle-
_siás ica
Española
,
pág.
229
dice
lo
siguien e:
*"
¿Pod emos
calla
cuando
emos
que
se
pone
wen
las
manos
á
los
jó enes
des inados
al
Sa-
aw
ce docio
el
cu so
de
Leon,
ob a
des e ada
de
alos
Semina ios
de
l alia,
de
F ancia,
y
de
la
aw»
que
el
ilus e
Be gie ,
uno
de
los
mas
sábios
y
mas
g andes
apologis as
de
la
Religion
,
dice:
»Ningun
esc i o
ue
mas
hábil
en
o ja
so is-
»mas,
en
juga
sob e
equí ocos
,
en
o ce
el
asen ido
de
los
pasages
de
la
san a
Esc i u a
,
y
»»en
desyia
las
consecuencias
de
un
a gumen o?”
En
iempos
mas
elices
es a
ob a
hab ia
sido
no ada
con
las
mismas
censu as
que
las
de
Jan-
“senio,
y
Quesnel
,á
quienes
ha
copiado
(1).
¡
Ah!
¿cómo
esponde emos
un
dia
al
Sobe'.
ano
Pas o
de
las
almas
,
si
mi amos
en
silencio
que
los
jó enes
se
empapan
del
eneno
a al
con
que
in ec a án
á
los
pueblos?
En
in,
el
cu so
(1)
Be gie .
Dic ion.
Theo].
e bo
Salud
,
imp .
de
Lieja
de
1792.
Sin
emba go
es a
e a
la
ob a
ecomendada
á
nues-
os
jó enes,
mandada
es udia
en
Uni e sidades
y
Colegios»,
y
p econizada
con
los
mayo es
elogios
po
nues os
e o ma-
do es:
sabido
es
que
las
diócesis
de
F ancia
donde
se
daba
es e
cu so
ue on
las
que
mas
abunda on
en
eclesiás icos
ju-
« amen ados
;
sabidos
los
amaños
que
se
usa on
pa a
Su
pu-
blicacion;
sabida
su
audulencia
en
ci a
las
imp esiones
o madas
po
los
sec a ios;
ella
ué
censu ada
unos
ein a
años
há
po
la
Inquisicion
de
Roma,
y
pues a
en
el
índice
de
los
lib os
p ohibidos
,
y
excluida
de
odo
uso
pa a
la
en-
señanza
po
ci cula
del
Sup emo
Consejo
,
expedida
en
27
de
oc ub e
de
1818.
Es o
bas aba
pa a
que
uese
asiguada
po!
ex o
po
nues os
e o mado es,
...P_———
A
139
Lugdunense
en
las
cues iones
sob e
la
au o idad
de
los
Romanos
Pon í ices
y
Concilios
gene ales
enseña
una
doc ina
con a ia
á
la
de
la
Igle-
“sia
de
España
;
y
£s o
solo
debia
se
mo i o
su i.
cién e
pa a
desecha la
,
pues
es
p opia
pa a
di-
idi
los
sen imien os,
y
no
pa a
uni o ma los;
pa a
a o ece
un
cisma,
y
no
pa a
omen a
la
unidad.
de
Es o
es
copiado
á
la
le a
de
la
exposicion
del
Seño
Obispo
de
Lé ida
á
las
Có es
sob e
los
Semina ios
Concilia es,
COn
la
no a
que
acome
paña
de
los
Edi o es
de
la
Coleccion
Eclesiás ica
Española.
|
RS
Lo
cual
debia
se
su icien e
pa a
de es a
las
Ins i uciones
Teológicas
del
Lugdunense
;
pe o
se á
bien
añadi
oda ía
o as
e lexiones
del
mismo
Seño
Obispo
de
Lé ida.
En
el
om.
9
de
la
misma
Coleccion
Eclesiás
-
ica
en
la
pág.
98,
empieza
la
con es acion
del
se»
ño
Obispo
de
Lé ida
4
la
ci cula
de
la
di ec-
cion
gene al
de
es udios
á
16
de
ene o
de
1822,
“dice
en e
o as
cosas
lo
siguien e:
«
Las
ins i uciones
Teológicas
de
Leon
,
que
segun
asegu an
se
in en a
señala
en
las
uni e -
sidades,
es án
muy
léjos
de
me ece
mi
con ian-
za.
Sin
ánImo
de
o ende
á
nadie,
y
sin
espí i-
u
sis emá ico
ni
de
pa ido
ha é
algunas
obse =
aciones
b e es
en
YA
asun o
de
an a
áscell»
dencia,
omi iendo
O as
cosas
no ables,
po
no
se
moles o.
En
el
om.
Ad
in allibilem
alis
Pas o um
mino
equí oco
¡.9
de
la
p ime a
imp esion
dice;
Ecclesie
de ini ionem
equi i u
mo»
uni e si as
,
si e
unanimi as.
El
é .
de
Pas o es,
de
ds
usa
el
Au o