LOCALIZACIÓN Y DESCRIPCIÓN DEL TRAZADO
La iglesia de El Sag a io de la Ca ed al de Se illa
ue cons uida du an e el siglo XVII. Su plan a es
ec angula y es á cubie a po una sucesión de bó e-
das aídas excep o el c uce o po una cúpula semies-
é ica. En su áb ica hallé un azado en un pa amen-
o e ical de un educido espacio ubicado en el
ángulo su es e de la misma, jun o a la escale a de ca-
acol, a a és de la que se accede. Es e habi áculo
es á si uado a una al u a in e media, en e el ni el in-
e io del emplo y el de las ibunas.
Sob e un pa amen o e ical pé eo con un endido
de yeso, es á ealizada la delineación del dibujo con
un ins umen o simila a un punzón. Ocupa una ex-
ensión ap oximada de unos 140 cm de ancho po
100 cm de al o, medido po las pa es más ex emas
de las líneas.
El azado cons a de una ci cun e encia de adio
26,65 cm, en la que es á insc i o un ec ángulo de 34
cm de ancho po 41 cm de al o, al que lo siguen de
mane a concén ica 12 polígonos más, siendo un o-
al de 13, midiendo el úl imo, que es el más pequeño,
4 po 4,5 cm. Todo ello es á a a esado po un eje
e ical y o o ho izon al que pasan po el cen o de
la ci cun e encia, además de unas líneas inclinadas
que unen cada é ice supe io del ec ángulo mayo
con los é ices opues os del meno , ob eniendo así
cua os líneas oblicuas que c uzan el dibujo. Siguien-
do en el in e io de la ci cun e encia apa ecen o a
se ie de líneas inclinadas pa alelas a la diagonal que
lle a di ección izquie da de echa, de a iba abajo, las
cuales anspo an las dis ancias que hay en e cada
ec ángulo según la diagonal opues a has a la ci cun-
e encia.
En el ex e io del con o no ci cula y en la pa e
supe io izquie da, nace un g upo de líneas inclina-
das que pa en de pequeñas señales ma cadas en el
pe íme o ci cula , uniendo cada una con su inme-
dia a in e io , y se p olongan has a llega a la ho i-
zon al que pasa po el cen o de la ci cun e encia,
es o mismo se uel e a epe i en la mi ad in e io
izquie da de la misma. Bajo el cí culo dos líneas ho-
Es udio de un azado a qui ec ónico de una bó eda aída
Ana Mª B a o Be nal
Figu a1
Plan a del habi áculo donde se encuen a el azado a qui-
ec ónico
Ac as del Sép imo Cong eso Nacional de His o ia de la Cons ucción, San iago 26-29 oc ub e 2011,
eds. S. Hue a, I. Gil C espo, S. Ga cía, M. Taín. Mad id: Ins i u o Juan de He e a, 2011
izon ales, una angen e a él y o a a una dis ancia de
5 cm es án a a esadas po la e ical que pasa po
el cen o, y sob e la que es án ma cadas unas co as
señales odeadas po cí culos pequeños de las que
nacen angen es una se ie de a cos a izquie da y de-
echa.
METODOLOGÍA DE ESTUDIO E IDENTIFICACIÓN
Una ez localizado y desc i o el azado, o og a ié y
calqué odas las líneas, que pos e io men e si ie on
pa a es udia lo, dibuja lo e iden i ica lo. Realizado
es e p ime paso, el siguien e consis ió en busca en
el manusc i o de Vandel i a Lib o de azas de co -
es de pied a…1algún g á ico con el que se pudie a
iden i ica , a ea que dio u o, pues p esen aba un
g an pa ecido con el que se encuen a en el olio 85
. « í ulo 99: Capilla pe longada po yladas quad a-
das», que as se es udiado jun o con el ex o de José
Ca los Palacio T azas y co es de can e ía en el Re-
nacimien o Español,2llegué a la conclusión de que el
dibujo hallado se co espondía con el azado de una
bó eda aída de plan a ec angula esuel a po hila-
das cuad adas, que inmedia amen e asemejé, po su
ce canía, con la que exis e en la na e de la iglesia, la
más ce cana al c uce o, cuya p opo ción es 1,17 muy
p óxima a la del g á ico que es 1,20 en el ec ángulo
mayo y de 1,12 en el meno .
Pos e io men e iden i iqué el conjun o de líneas
con núme os y le as que me si ie on pa a clasi i-
ca las en es g upos: uno, aquellas que de inen la
geome ía necesa ia pa a ob ene las plan illas de los
silla es de cada hilada de la bó eda, dos, las que de-
allan el in adós de las piezas de esquina, donde se
encuen an las hiladas de ambas di ecciones, y es,
el g upo que engloba las iden i icadas con algo con-
c e o.
En el p ime conjun o de azos incluyo la ci cun-
e encia, que ep esen a a la es e a an o en plan a
como en sección, a pa i de la cual se a a o ma la
bó eda aída, cuya plan a es el ec ángulo insc i o, al
que le siguen o os concén icos que su gen como
p oduc o de di idi el a co A` B` en un núme o de
pa es iguales, en es e caso ece, y baja las e ical-
men e has a la diagonal, pa a ob ene así la disposi-
ción de las dis in as hiladas en plan a de la bó eda;
146 A. Mª. B a o
Figu a 2
Imagen del azado
Figu a 3
T azado de una bó eda aída pe longada po hiladas cua-
d adas. T a ado de A qui ec u a, Alonso de Vandel i a.
Fol. 85
pos e io men e uniendo los ex emos de las pa icio-
nes ealizadas sob e la ci cun e encia an e io y p o-
longando la línea, se ob iene un haz de ec as que he
denominado como A B, que cuando se in e cep an
con la ho izon al que pasa po el cen o de la ci cun-
e encia p opo cionan los cen os de cu a u a de las
dis in as hiladas en plan a, cuyos desa ollos no se
llegan a comple a ; es e mismo p oceso se uel e a
ejecu a en el a co C` D`, p opo cionando el haz de
ec as C D, que de nue o uel e a queda el p oceso
inconcluso, al igual que en el a co A` B`.
El segundo g upo es a ía cons i uido po la mayo
pa e del azado, que es á basado en el g upo an e-
io men e desc i o, y cuya inalidad es ob ene la
plan illa del in adós de las piezas especiales que se
p oducen en las esquinas al encon a se las hiladas
de una y o a di ección. Pa a ello se aba e la diagonal
sob e la que se si úan és os, que es un semicí culo, y
a él se asladan las medidas en plan a de cada hilada
o iginando el g upo de líneas nume adas de la 1a la
12; paso en el que se p oduce un e o , pues el aba i-
mien o an e io , no lo ealiza con di ección pe pendi-
cula a la diagonal como debe se , sino de o ma pa-
alela a la o a diagonal, lo que lle a a odo un p oce-
so equí oco, pues las medidas que se ob ienen a
pa i de aquí iden i icadas en el g á ico como 0-1, 1-
2, 2-3, e c. no son álidas; pe o el au o del dibujo si-
gue adelan e con el azado de las esquinas cuyo de-
sa ollo ealiza sob e el eje e ical del dibujo, en la
zona in e io , y en posición in e ida espec o a
como apa ece en el manusc i o de Vandel i a y en el
ex o de Palacio, donde dicho azado se ealiza en la
pa e supe io del dibujo, en el p ime o a la de echa y
en el segundo a la izquie da.
El azado de es a pa e comienza po una ho izon-
al angen e al cí culo en su mi ad in e io , a pa i de
la cual a a abaja , empezando a dibuja el a co me-
no de la bó eda, que he denominado a co 1`, pe o
luego lo aslada a una pa alela in e io , quizás pa a
delinea en una zona más despejada, donde uel e a
esboza el a co meno de medio pun o a la de echa,
a co 1, y el mayo a la izquie da, a co 2, lo que po
o a pa e no es necesa io, pe o quizás le si a pa a
o ien a se ace ca de donde coloca los adios de una
y o a zona en la con inuación del p oceso.
Comienza con la p ime a pieza de la esquina, que
es la más baja de la bó eda y cuya dimensión es la
dis ancia 0-1, la cual se anspo a sob e el eje e i-
cal de la ci cun e encia a pa i de la ho izon al se-
gunda, pun o x, en el que se aza hacia la izquie da
Es udio de un azado a qui ec ónico de una bó eda aída 147
Figu a 4
T azado de una bó eda aída po hiladas cuad adas, T azas
y co es de can e ía en el Renacimien o Español, José Ca -
los Palacio. Fig. 9.6
Figu a 5
T asc ipción del azado a qui ec ónico
un semicí culo cuyo adio es el ancho de la hilada
p ime a que se apoya sob e el a co de mayo adio de
la bó eda, y angen e a él, o o cí culo que pasa po
el pun o y adio b`- A` que es el adio de cu a u a
de los silla es de la p ime a hilada, después o o más
con el mismo cen o an e io y adio a`- c` con el que
se le da el ancho a la hilada, a con inuación se oma
la dis ancia 1 – 2 que se lle a sob e xhas a ydonde
se uel e a aza o o semicí culo a la pa e izquie -
da con el ancho de la segunda hilada y un cí culo con
adio igual al úl imo que se dibujó pasando po x
pe o que aho a apa e de pasa po xes angen e al
cí culo pequeño azado sob e y; de igual mane a se
sigue ac uando a ambos lados del eje e ical con o-
das las dis ancias señaladas de la 1a la 12, aunque en
el dibujo que nos ocupa solo lo ealiza es eces.
Cuando en el p oceso an e io es á lle ando la dis-
ancia 0 – 1 sob e comienza a da se cuen a del e o
come ido, que an es hemos señalado, pues los cí cu-
los no le an cuad ando, e in en a co egi lo quedan-
do pa en e en el asguño que hemos señalado como
1` que co esponde al aba imien o de la diagonal 0
D` de mane a co ec a, y que al lle a la dis ancia de
la p ime a hilada sob e es e aba imien o da ía 1` en
luga de 1que es la medida que ealmen e lle a de
ax, la siguien e dimensión de x ayque se ía la que
a de 1 a 2 ambién es á co egida, pe o no así la e -
ce a, donde no se p oducen co ec amen e las an-
gen es de los cí culos.
En el e ce y úl imo g upo de líneas nos queda po
ag upa las que he denominado en la ilus ación como
a, b, c y d, y que no acie o exac amen e a que pa e
de es e azado co esponden y qué sen ido ienen.
Quizás pa a comp ende odo es e en amado de
ec as y cu as, sea necesa io conoce el azado de-
allado de las plan illas de los silla es de las dis in as
hiladas que con o man las bó edas aídas de plan a
ec angula , cuya explicación es á con enida en los
dos ex os ya mencionados de Vandel i a y Palacios,
a pa i de los cuales he in e p e ado el azado halla-
do en el Sag a io de la Ca ed al de Se illa.
CONCLUSIONES
Una ez explicado el dibujo, queda ía po esol e
dos cues iones: el po qué y cuando, es deci , que a-
zón de se iene, pa a que se ealizó y en qué echa se
p odujo.
Respec o a es os dos emas poco se conoce, pues
se ca ece de da os idedignos, sin emba go, si quisie-
a ealiza al menos unas e lexiones sob e el ema,
que son bas an e e iden es, como las e e idas al p o-
pio amaño del dibujo, que habla de que no es una
mon ea en el sen ido es ic o de su de inición,3pues
no se llegan a ob ene las plan illas inales, ni son a
amaño na u al, sino más bien una demos ación o
enseñanza a o a pe sona del p oceso a segui en el
azado pa a ob ene dichas plan illas, que no se lle a
has a el inal. Un an eceden e exis e en la p opia Ca-
ed al, en su ángulo su es e, en la Sala de T azas,4
donde se encon a on una se ie de ayas o asguños
de dibujos de pequeño amaño, que pos e io men e
se da a on como pe enecien es a las enseñanzas que
He nán Ruiz “el Jo en” impa ía en ese luga , du an-
e el pe iodo que eje ció como maes o mayo de la
Ca ed al de Se illa. Pe o quizás en nues o caso no
se a e de una enseñanza de ese ipo, sino más bien
c eo que se es án esol iendo p oblemas es e eo ómi-
cos en la e minación de las cubie as, pues si nos pa-
amos a con a las hiladas cuad adas de la bó eda
que nos ocupa, que es la si uada jun o a la cúpula,
llega un momen o en que pe demos la con inuidad de
la misma, no podemos segui , pe o sin emba go ha-
llamos pequeñas señales de g ie as an iguas y llagas
que nos an diciendo que las hiladas son edondas;
llegando a la conclusión de que la ansición o cam-
bio del uso de las cuad adas a edondas pa a esol e
las bó edas aídas no se dan de una a o a bó eda,
sino que se p oduce den o de la misma, siendo ap o-
ximadamen e la mi ad de una o ma y el es o de la
o a. Es e eo omía que, po o o lado, la p opia deco-
148 A. Mª. B a o
Figu a 6
Bó eda aída de la na e de El Sag a io
ación es á e lejando, pues en la ansición de una
o ma geomé ica ec angula a o a ci cula , se ap e-
cia como las p ime as cene as son ec as bo deando
los a cos, pa a después cambia a un oc ógono, se-
guido de o mas cada ez más ci cula es, has a llega
a la cla e.
Pe o ¿a qué es debido es e cambio que supone
plan illas y desa ollos nue os?, lo más p obable es
que ue a debido a un cambio de maes o que ac ua-
a de o ma dis in a a como se enía ealizando en la
ob a, pe o no se conoce al nomb amien o, pues
Sánchez Falcone e es a ía has a el inal de la misma,
sin emba go los que si ue on cambiando e an los
apa ejado es, como Juan de Lande as, llegado de
Jaén en 1652, casi con oda p obabilidad a aíz de la
isi a que ealizó a El Sag a io en el mismo año el
maes o mayo de Jaén, Juan de A anda y Salaza ,
momen o en el que se es aban ce ando las bó edas
de la iglesia, y que p o ocó la des i ución de Fe -
nando de O iedo, apa ejado que solo lle aba un
año en el ca go.
Lanzo po an o la hipó esis de que el azado pu-
die a co esponde a mediados del siglo XVII y po
cambio de apa ejado , y que p obablemen e inie a a
ce a la cubie a y esol e los p oblemas que ya
exis ían en el edi icio. Lande as llega ía a la áb ica
cuando la bó eda aída del cue po de la iglesia jun o
al c uce o se encon aba en un es ado in e medio, co-
espondien e al ni el donde llegan las hiladas cua-
d adas, que él siguió as oma la decisión de hace la
con hiladas edondas, cuya o ma de cons ui asla-
dó a la o a bó eda aída con igua, ambién de hila-
das edondas, que al aba po cub i en el edi icio.
NOTAS
1. Ba bé-Coquelín de Lisle, Gene ie e. 1997. T a ado de
a qui ec u a de Alonso de Vandel i a, Caja de Aho os
de Albace e, í ulo 99, ol. 84 . y 85 .
2. Palacios, José Ca los. 1990. T azas y co es de can e ía
en el enacimien o español. Mad id: Minis e io de Cul-
u a, ig. 9.6.
3. «Mon ea es el azado del despiezo y los demás de alles
de una ob a, a amaño na u al, pa a la ob ención de
plan illas o dimensiones. Se ejecu aba sob e un endido
de yeso en el suelo o en la pa ed, y en ocasiones se g a-
baba con punzón en pa amen os de pied a ya cons ui-
dos./ A e de de ini g á icamen e las o mas de los si-
lla es pa a su lab a. T aza. Mode namen e
es e eo omía». De inición omada del ex o de Rabasa
Díaz, En ique. 2000. Fo ma y cons ucción en pied a.
De la can e ía medie al a la es e eo omía del siglo
XX.. Mad id, p. 326.
4. Jiménez Ma ín, Al onso y Pin o Pue o, F ancisco. 1993.
«Mon eas en la Ca ed al de Se illa». Re is a de Exp e-
sión G á ica A qui ec ónica 1: 79, Valencia.
Es udio de un azado a qui ec ónico de una bó eda aída 149