scieee Science in your language
[es] (orig)

La simulación absoluta y su dificultad probatoria. Comentario a la STS de 13 de febrero de 2006

Read accessible full text

La simulación absoluta y su dificultad probatoria. Comentario a la STS de 13 de febrero de 2006

Author: Vivas Tesón, Inmaculada
Publisher: Aranzadi
Year: 2006
Source: https://idus.us.es/bitstreams/afa685bf-3584-4bad-ba27-aecdbaf53915/download
La simulación absolu a y su di icul ad p oba o ia
Comen a io a la STS de 13 de eb e o de 2006 (RJ 2006, 551)
INMACULADA VIVAS TESÓN
P o eso a Ti ula de De echo Ci il
Uni e sidad de Se illa
Ci il
Ponen e:
Excmo. S . D. Xa ie O'Callaghan Muñoz
CONTRATOS: SIMULACION ABSOLUTA: signi icado: me a apa iencia engañosa ca en e de
causa y u dida con inalidad ajena al negocio que se inge; ap eciación: cues ión de hecho:
unción ese ada a los juzgado es de ins ancia. PRUEBA: PRESUNCIONES: no se es ablecen
cuando el juzgado unda el allo en p uebas di ec as. RECURSO DE CASACION: ALCANCE:
no cabe hace supues o de la cues ión.
Disposiciones es udiadas: CC, a s. 1253, 1261.3°, 1275, 1276, 1277.
Sen encias ci adas: SSTS de 6 junio 2000
(RJ
2000, 4004).
ANTECEDENTES DE HECHO
En 1991, la sociedad U ki ideo, SA, o mada po Da Gema y po D. Juan Ped o, adminis ado único,
y su esposa Da Angelina, comp ó un local que poco después ue obje o de hipo eca en ga an ía de un
p és amo que concedió a aquella sociedad la Caixa.
En 1994, se cons i uyó la sociedad Is e Video, SA siendo socios los mencionados D. Juan Ped o y
su esposa Da Angelina y D. Ca los Manuel y su esposa Da Ma ía Vi udes, quedando es a úl ima como
adminis ado a única.
El 29 de sep iemb e de 1994, la sociedad U ki ideo, SA ende en esc i u a pública a Is e Video, SA
el ci ado local, po medio de sus adminis ado es únicos, pagándose el p ecio y sub ogándose la sociedad
comp ado a en el p és amo hipo eca io en e a la Caixa.
Da Gema ins a una acción de nulidad po simulación absolu a del con a o de comp a en a del e e ido
inmueble o o gado en esc i u a pública en echa de 29 de sep iemb e de 1994 con a las dos sociedades,
endedo a y comp ado a y los socios de una y o a.
Tan o el JPI como la AP deses ima on la demanda po en ende que no se había p obado la ealidad
de la simulación.
La ac o a-apelan e in e pone ecu so de casación.
FUNDAMENTOS DE DERECHO
SEGUNDO.—El
ema de la simulación no o ece dudas en doc ina y ju isp udencia y sí plan ea
p oblemas en el p oceso po la di icul ad de la p ueba.
La simulación absolu a, que se alega en el p esen e caso, p o oca la inexis encia del con a o a que se
RdP
JURISPRUDENCIA. Comen a ios y Reseñas

199
Á
INMACULADA VIVAS TESÓN
e ie e po al a de causa, po aplicación del a ículo 1275 en elación con el 1261.3° del Código Ci il (LEG
1889, 27): ha sido muy ei e ada la ju isp udencia sob e es e supues o: sen encias de 24 de oc ub e de 1995
(RJ 1995, 7846), 8 de eb e o de 1996 ( RJ 1996, 952), 10 de diciemb e de 1996 (RJ 1996, 8846), 2 de oc ub e
de 1997, 27 de eb e o de 1998 ( RJ 1998, 968), 31 de diciemb e de 1999 (RJ 1999, 9759), 6 de junio de 2000
(RJ 2000, 4004). Es a úl ima esume la doc ina ju isp udencial en es os é minos: «la "simula io nuda" es una
me a apa iencia engañosa ("subs ancia ye o nullam") ca en e de causa y u dida con de e minada inalidad
ajena al negocio que se inge (STS de 19 de julio de 1984); que el con a o simulado se p oduce cuando no
exis e la causa que nominalmen e se exp esa, po esponde a o a inalidad ju ídica (SSTS de 1 de julio de
1989); que la simulación implica un icio en la causa negocial (STS de 18 de julio de 1989 [RJ 1989, 5715]);
que en ningún si io cons a dicho po es a Sala que la simulación no se puede decla a si no se p ueba una
inalidad de auda o ia (STS de 15 de ma zo de 1996 [RJ 1996, 2367]); que el negocio con al a de causa es
inexis en e (STS de 23 de mayo de 1980 [RJ 1980, 1958]); que la alsedad de la causa equi ale a su no exis en-
cia y, po consiguien e, p oduce ambién la nulidad del negocio, en an o no se p uebe la exis encia de o a
e dade a (STS de 21 de ma zo de 1956); que la simulación absolu a da luga a un negocio ju ídico que ca ece
de causa y és e es el caso de la comp a en a en que no ha habido p ecio (SSTS de 24 de oc ub e de 1992 [RJ
1992, 8282], 7 de eb e o de 1994 [RJ 1994, 918], 24 de mayo de 1995 y 26 de ma zo de 1997 [RJ 1997,
1996], además de o as que ambién ci a)».
En cuan o a la p ueba, son de des aca dos ex emos. El p ime o es la di icul ad de la misma, que ha
de basa se no malmen e en la p ueba indicia ia y así lo exp esan las sen encias de 24 de ab il de 1984 (RJ
1984, 1967), 13 de oc ub e de 1987 (RJ 1987, 9985) y 6 de junio de 2000 (RJ 2000, 4004): «la simulación
se e ela po p uebas indicia ias que lle an al juzgado a la ap eciación de su ealidad y añade es a úl ima:
"al se g andes las di icul ades que encie a la p ueba di ec a y plena de la simulación de los con a os,
po el na u al empeño que ponen los con a an es en hace desapa ece los es igios de la simulación y po
apa en a que el con a o es cie o y e ec i o e lejo de la ealidad se hace p eciso acudi a la p ueba
indi ec a de las p esunciones, que au o iza el a ículo 1253 del Código Ci il (LEG 1889, 27)"».
El segundo es que «es acul ad peculia del juzgado de ins ancia la es imación de los elemen os de
hechos sob e los que ha de basa se la decla ación de exis encia de la causa o de su alsedad o ilici ud»
como dicen las sen encias de 11 de oc ub e de 1985, 21 de julio de 1998 (RJ 1998, 6389) y 31 de diciemb e
de 1999 (RJ 1999, 9758) y añaden las de 1 de julio de 1988 (RJ 1988, 5550), 12 de diciemb e de 1991
(RJ 1991, 8997), 29 de julio de 1993 (RJ 1993, 6493) y 19 de junio de 1997 (RJ 1997, 5418) que «la
simulación es una cues ión de hecho some ida a la lib e ap eciación del juzgado de ins ancia» lo que
ei e an las de 6 de ma zo de 1999 (RJ 1999, 2247) y 6 de junio de 2000 (RJ 2000, 4004): «...la ap eciación
de la exis encia o no de la simulación con ac ual (absolu a o ela i a) en cuan o in eg an e a una cues ión
de hecho, es de la exclusi a incumbencia de los juzgado es de ins ancia».
Lo cual, es o úl imo, gua da elación con la ei e ada ju isp udencia que p oclama que «la unción de
la casación es á lejos de se una e ce a ins ancia...», como dicen las sen encias de 19 de junio de 2003
(RJ
2003, 4246) y 19 de mayo de 2005 (RJ 2005, 4085), sino que «su unción es con ola la co ec a
aplicación del o denamien o ju ídico», como añaden las sen encias de 10 de ab il de 2003 (RJ 2003, 3517),
28 de oc ub e de 2004 (RJ 2004, 7208) y la misma de 19 de mayo de 2005 (RJ 2005, 4084), sin que se
pe mi a hace supues o de la cues ión, es deci , «pa i de hechos dis in os de los que ha decla ado la
sen encia de ins ancia, pues ello se ía an o como p e ende la e isión de la ac i idad p oba o ia» como
dicen las sen encias de 17 de mayo de 2000 (RJ 2000, 3931), 3 de mayo de 2001 (RJ 2001, 6895), 21 de
no iemb e de 2002 (RJ 2002, 10269) y ecoge la ci ada de 19 de mayo de 2005 (RJ 2005, 4084).
TERCERO.-De lo an e io ácilmen e se deduce la in iabilidad del p esen e ecu so de casación que
o mula la pa e demandada con a la indicada sen encia de la Audiencia P o incial, en es mo i os, odos
ello al ampa o del núm. 4° del a ículo 1692 de la Ley de Enjuiciamien o Ci il (LEG 1881, 1).
El p ime o alega la in acción de no mas sus an i as, del Código Ci il (LEG 1889, 27) ela i as a la
causa del negocio ju ídico (a ículos 1261.3°, 1275, 1276, 1277) y en el mismo no se hace o a cosa que
e isa la cues ión ác ica que ha decla ado la sen encia de ins ancia y eexamina la alo ación de la
p ueba, lo cual -como se ha dicho- es algo comple amen e ajeno a la casación; en el desa ollo del mo i o
se llega a exp esa , li e almen e: «Y es a pa e en iende que de o ma p ecisa se ha ac edi ado...» dando a
con inuación su e sión de los hechos y con undiendo el ecu so ex ao dina io de casación con el o dina io
de apelación. Po an o, el mo i o se deses ima po que no apa ece in acción alguna de las no mas sob e
la causa con o me a los hechos que decla a la sen encia de ins ancia y plan ea o os hechos es hace
supues o de a cues ión.
200
LA SIMULACIÓN ABSOLUTA Y SU DIFICULTAD PROBATORIA
El segundo de los mo i os de casación man iene la in acción del a ículo 1253 del Código Ci il
ela i o a la p ueba de p esunciones. El plan eamien o de es e mo i o, as eco da que al p ueba es
esencial -como dice la ju isp udencia- en odo caso de simulación, e isa la alo ación de la p ueba
p ac icada en la ins ancia. Es e a ículo puede llega a ap ecia se en casación si de los hechos decla ados
p obados en la ins ancia se ob iene una deducción absu da e incohe en e, es deci , ca en e del enlace
p eciso y di ec o que exige aquella no ma; pe o no es así en el p esen e caso, en que la sen encia de
ins ancia pa e de hechos p obados po p ueba di ec a y de ellos deduce que no se ha p obado la simulación,
lo cual es azonado de alladamen e con un c i e io que es a Sala compa e y, además, a i ica la ju isp uden-
cia ei e ada de que el hecho de la simulación pe enece a la acul ad deciso ia del juzgado de ins ancia.
Po ello, el mo i o se deses ima.
Igualmen e se deses ima el mo i o e ce o po que alega e o de de echo en la ap eciación de la
p ueba po in acción del a ículo 1225 en elación con el 1218 del Código Ci il (LEG 1889, 27) que
a ibuyen alo p oba o io a los documen os p i ados econocidos legalmen e, siendo así que se e ie en
al alo del local obje o del con a o de comp a en a cuya nulidad se p e ende y al alo y el p ecio eal
po el que había sido comp ado an e io men e y po el que ha sido endido, ha sido enido en cuen a po
la sen encia de ins ancia, lo ha alo ado a
e ec os de p ueba y, azonándolo debidamen e, ha llegado a la
conclusión de que no se ha p obado la
simulación.
En consecuencia, al no es ima se ningún mo i o del ecu so de casación, debe decla a se no habe
luga al mismo, condenando en cos as a la pa e ecu en e y dec e ando la pé dida del depósi o.
COMENTARIO
SUMARIO
PREVIO
I.
LA SIMULACIÓN CONTRACTUAL: CONCEPTO Y CLASES
II.
ELEMENTOS CARACTERÍSTICOS DE LA SIMULACIÓN
II.1. El acue do simula o io
11.2.
Animus decipiendi,
con o sin inalidad de auda o ia
III.
SIMULACIÓN Y CAUSA DEL CONTRATO
IV.
LA EFICACIA-INEFICACIA DEL CONTRATO SIMULADO
V.
ASPECTOS PROCESALES DE LA SIMULACIÓN: EN PARTICULAR, SU PRUEBA
PREVIO
Con iene ad e i , an e odo, al lec o , po si p e ie e no p osegui con su lec u a, que nada nue o
encon a á en las p óximas páginas ace ca del enómeno ju ídico de la simulación del con a o.
Nues o obje i o no es o o que pone de elie e, de la mano de la sen encia obje o de comen a io,
las cues iones p ác icas especialmen e des acadas po la doc ina ju isp udencial más ecien e, la cual
alcanza sumo in e és en la ma e ia dado que, como es sabido, el Código Ci il español, a di e encia,
e big acia, del
Codice ci ile
de 1942 (a s. 1414-1417), no ha con emplado una egulación explíci a y
sis emá ica de la simulación con ac ual, si bien algunos de sus p ecep os nos colocan, sin luga a dudas,
an e ella.
I. LA SIMULACIÓN CONTRACTUAL: CONCEPTO Y CLASES
Simula es ingi la exis encia de un con a o o almen e i eal. Implica, pues, una men i a o, si se
p e ie e, una al a de since idad po pa e de los con a an es espec o a lo e dade amen e que ido po
ellos.
Es muy ecuen e en el á ico dia io simula un con a o con un in de engaño: bien pa a de auda
RdP
JURISPRUDENCIA.
Comen a ios y Reseñas

201
INMACULADA VIVAS TESÓN
a los ac eedo es apa en ando una ic icia insol encia económica, bien pa a eludi el pago de impues os o
la exis encia de p ohibiciones legales, bien pa a a o ece a unos amilia es espec o a o os, e cé e a.
La simulación exis e cuando, conscien emen e, las pa es ocul an o ingen, bajo la apa iencia de
e acidad de un con a o (que se conoce con el é mino
con a o simulado),
una ealidad di e en e, la cual
puede se con a ia a la exis encia misma del con a o, en cuyo caso es amos en p esencia de la llamada
simulación absolu a, o al o
nuda simula io,
o bien puede se la p opia de o o ipo de con a o e dade a-
men e que ido po los con a an es (denominado
con a o disimulado),
en cuyo caso nos hallamos an e la
simulación ela i a o
simula io non nuda,
que puede se o al o pa cial, según a ec e a la in eg idad del
con a o o sólo a alguna/s de sus es ipulaciones.
De mane a sencilla lo explica la STS, Sala de lo Penal, de 18 de eb e o de 1991 (RJ 1991, 1130),
con ocasión del enjuiciamien o de dos deli os, alsedad en documen o público y es a a, en su FJ 3°:
«exis e con a o simulado cuando a ias pe sonas se ponen de acue do pa a apa en a la ealidad de un
de e minado con a o y no quie en celeb a ninguno (simulación absolu a) o desean encub i o o dis in o
(simulación ela i a), bien en su na u aleza (se quie e dona —negocio disimulado—
y
se ex e io iza una
comp a en a —negocio simulado—), bien en su obje o (p ecio di e en e) o en los suje os (con a os con
in e posición de pe sona), bien en cualquie a de los demás elemen os, incluso acciden ales (simulación de
condición o plazo)».
Así las cosas, de un lado, la simulación absolu a hace apa en a lo que no es, p o ocando la c eencia
alsa de un es ado no eal o imagina io, de modo que la ingida decla ación es el iel exponen e de la
ca encia de causa
(«colo em habe , sus anciam ye o nullam»);
de o o, la simulación ela i a ocul a lo que
es, escondiendo una si uación exis en e, de mane a que la decla ación ep esen a la cobe u a de o o
negocio ju ídico e dade o y cuya causa pa icipa de al na u aleza
(«colo em habe , sus anciam al e am»).
En pocas palab as, las pa es apa en an in encionalmen e y con el p opósi o de engaña a e ce os
que e un con a o, y, en e dad, o no quie en ninguno (simulación absolu a) o quie en o o di e en e
(simulación ela i a).
«Una de las o mas u ilizadas en la simulación absolu a es la disminución ic icia del pa imonio,
con la sus acción de bienes a la inminen e ejecución de los ac eedo es, pe o conse ando el also enaje-
nan e el dominio»
(SSTS de 21 ab il y 4 no iemb e 1964 [RJ 1964, 1794] y 2 julio 1982 [RJ 1982, 3402]).
De es e modo, se apa en a la celeb ación de un con a o de comp a en a pa a hace sali ic iciamen e un
bien del pa imonio del endedo , quien, ealmen e no quie e ende lo sino deja de apa ece como dueño
pa a sus ae lo de la acción ejecu i a de sus ac eedo es, haciendo que el bien en cues ión igu e como de
p opiedad del comp ado , cuando ealmen e sigue siendo del dominio del supues o enajenan e. Es la lla-
mada
simulación de insol encia.
Ejemplo clásico de simulación ela i a es la es ipulación de un con a o de comp a en a (con ecuen-
cia, con p ecio con esado) que apa o disimula una au én ica donación, ope ación simula o ia a la que
habi ualmen e se ecu e pa a eludi obligaciones ibu a ias o bu la lími es suceso ios (más conc e amen e,
los a inen es a los de echos de los legi ima ios).
En el p ime caso, no encon amos ninguna olun ad negocial; en el segundo, exis e una olun ad
negocial encubie a. Si la simulación absolu a p e ende an sólo c ea , en e a e ce os, un me o dis az
bajo el cual no se esconde nada eal, la simulación ela i a no se limi a a c ea la apa iencia, como en la
absolu a, sino que p oduce és a pa a ocul a el e dade o con a o disimulado o algunos de sus elemen os
(la e dade a iden idad de los suje os median e la in e posición ic icia de pe sonas, p es anomb es o
es a e os; su obje o; o la causa, apa en ándose ende cuando ealmen e se dona), de modo que los e ec os
que apa ecen al ex e io p o ienen, en ealidad, de un con a o que pe manece en sec e o.
II.
ELEMENTOS
CARACTERÍSTICOS DE LA SIMULACIÓN
II.1. El acue do simula o io
La in ención de las pa es de engaña median e un con a o apa en emen e se io y eal se con iene en
el llamado
acue do simula o io,
que p eexis e o coexis e con el con a o simulado, sob e cuya e icacia
aquél incide y que las pa es man ienen, na u almen e, de o ma ese ada o clandes ina, dado que es dicho
202
LA SIMULACIÓN ABSOLUTA Y SU DIFICULTAD PROBATORIA
con enio in e no el que elimina
in o o
(simulación absolu a) o modi ica y sus i uye (simulación ela i a)
la e icacia del con a o simulado o ic icio.
De es e modo, las pa es, de común acue do, con ienen en da apa iencia de e acidad a una olun ad
negocial di e sa de la eal, encon ándose, po an o, en una doble posición: una, la eal y e dade a, que
no se á conocida más que po ellas pa a log a el p e endido engaño; o a, la alsa y apa en e, que los
e ce os epu an e dade a, pe o en la cual al a, po pa e de los apa en es con a an es, un
«animus
con ahendi nego ii»,
o lo que es lo mismo, un ánimo se io y eal de con ae y celeb a el con a o
simulado.
Es, pues, en el con enio encub ido o simula o io en el cual las pa es, mo idas po el obje i o del
engaño -con p opósi os líci os o ilíci os, como luego se e á- a e ce os, ijan o de e minan explíci amen e
lo que ealmen e quie en hace en p i ado y lo que ealmen e quie en apa en a en público, si iéndose de
al acue do como p ueba ( azón po la cual, en la p ác ica, es ecuen e documen a lo po esc i o) del
con enido ic icio del con a o simulado y de su au én ica olun ad negocial que conside an inculan e (de
eno me u ilidad en caso de que el cómplice de una simulada comp a en a en aude de ac eedo es aicione,
pos e io men e, la con ianza del enajenan e p e endiendo la plena igencia de la ansmisión del dominio
sob e el obje o supues amen e adqui ido).
Así, si Ticio con iene con Cayo apa en a , en e a e ce os, la celeb ación de un con a o de comp a-
en a cuando, en e dad, no p e enden celeb a ningún con a o (supues o, pues, de simulación absolu a,
que es el que aquí, conc e amen e, nos ocupa), siendo el obje i o de Ticio de auda el de echo de cob o
de sus ac eedo es median e la disminución de su pa imonio, Ticio y Cayo, mediando un acue do (el cual,
como es lógico, p ocu an, a oda cos a, man ene en sec e o pa a consegui el deseado engaño), mani ies an
en público una olun ad dis in a a la que e ec i amen e poseen: dicen, públicamen e, que Ticio ans ie e
a Cayo un bien, pe o dejan cons ancia, en un acue do in e no simula o io, que su e dade a in ención es
que el con a o simulado de comp a en a no les incule, de modo que no se p oduce ni la en ega del
p ecio ni del bien ic iciamen e endido (o, al ez, és e pase a pode de Cayo a í ulo de p eca io).
Repá ese en que la di e encia en e la decla ación ex e io izada en el con a o simulado y la olun ad
eal de las pa es es conscien e y conco dada, siendo ellas mismas las que pac an no se since as al iempo
de decla a su olun ad con ac ual, da o és e que dis ingue la simulación del e o obs a i o (di e gencia
inconscien e o no delibe ada en e lo que ido y mani es ado), de la ese a men al o de los icios del
consen imien o como el e o - icio, in imidación o dolo (en los que la disco dancia en e la olun ad
mani es ada y la e dade amen e sen ida es unila e al, bien espon ánea, bien inducida, pe o con ausencia
de concie o alguno en e las pa es).
El acue do simula o io cons i uye, po an o, el elemen o medula de la simulación.
11.2.
Animus decipiendi,
con o sin inalidad de auda o ia
La simulación p esupone una in ención común de las pa es de engaña a los e ce os, haciéndoles
c ee e óneamen e en la exis encia de un con a o apa en emen e se io y eal.
El p opósi o de engaña a e ce os es, pues, inhe en e al enómeno simula o io.
La simulación exige in ención de engaña o alsea
(animus decipiendi),
la cual no ha de i necesa ia-
men e acompañado del p opósi o de p o oca un pe juicio o daño a e ce os
(animus nocendi).
Dicho de o o modo, la simulación no es, en odo caso, ilíci a; el engaño no es siemp e audulen o.
La simulación puede ene una inalidad an o líci a como ilíci a.
Se puede que e engaña , po ejemplo, a un amilia que, pa a e i a sus insis en es eque imien os,
se simula enajena bienes cuando, en ealidad, se p e ende conse a los; o bien se puede que e engaña ,
po jac ancia, pa a da la imp esión de iqueza, a cuyo e ec o se simula la comp a de un inmueble; o bien
que e p o ege la p i acidad ealizando un con a o con in e posición de pe sona. En ales casos, la al a
de since idad con ac ual iene un in líci o, pues no ocasiona ningún pe juicio a e ce os ni in inge ningún
debe legal.
En cambio, la simulación es ilíci a cuando iene po in pe judica a e ce os u ocul a la in acción
RdP
JURISPRUDENCIA. Comen a ios y Reseñas

203
INMACULADA VIVAS TESÓN
de una no ma impe a i a, como el supues o de la
simulación de insol encia
pa a sus ae bienes de la
acción de los ac eedo es, o bien cuando se p e ende eludi el pago de impues os que end ía que ealiza se
si lo simuladamen e enajenado con inua a pe eneciendo al apa en e enajenan e.
Así, pues, la simulación puede ene luga pa a la consecución de ines an o líci os como ilíci os,
siendo lo más ecuen e que la simulación se base en una in ención audulen a di igida a eludi de echos
o expec a i as de e ce os o bien el cumplimien o de obligaciones iscales. De es e modo, la simulación
exige como elemen o esencial el engaño, pe o no la e en ual inalidad an iju ídica o de auda o ia.
La STS de 15 de ma zo de 1995 (RJ 1995, 2656) es ajan e sob e es e conc e o pun o:
«En ningún
si io cons a dicho po es a Sala que la simulación no se puede decla a si no se p ueba una inalidad
de auda o ia»
(Fi 2°).
III.
SIMULACIÓN Y CAUSA DEL CONTRATO
T as lo expues o, puede deci se que la simulación se p oduce cuando se c ea, conscien emen e y
exis iendo acue do en e las pa es, con ines de engaño, la apa iencia de un con a o que no exis e (simula-
ción absolu a) o que es dis in o de aquel que ealmen e se ha lle ado a cabo (simulación ela i a).
F en e a una concepción doc inal de la simulación como un supues o de di e gencia en e la olun ad
in e na eal y la olun ad mani es ada, cons ucción és a en cuyo de enido análisis nos esul a imposible
en a aquí y aho a ( an sólo apun amos nues as dudas al espec o, pues o que, a nues o en ende , los
apa en es con a an es sí quie en la decla ación mani es ada, des inada a engaña a e ce os, pe o no sus
e ec os o consecuencias ju ídicas; en de ini i a, quie en an o el con a o simulado como el disimulado),
pe mí asenos suma nos a aquella o ien ación ju isp udencial mayo i a ia (en la que se inca dina, igual-
men e, la sen encia que comen amos) que conside a la simulación como una anomalía del elemen o esencial
más mis e ioso del con a o, la causa, la cual es inexis en e en el caso de la simulación o al y alsa en el
supues o de la simulación ela i a
ex
a s. 1261, 1275 y 1276 CC.
Es, p ecisamen e, en ales p ecep os de nues o Código Ci il en los cuales encon amos, sin duda
alguna, la igu a de la simulación.
La STS de 6 de junio de 2000 (RJ 2000, 4004) ecoge la o ien ación ju isp udencial que conec a la
simulación di ec amen e con la causa del con a o:
«la "simula io nuda" es una me a apa iencia engañosa
("subs ancia ye o nullam") ca en e de causa y u dida con de e minada inalidad ajena al negocio que se
inge (STS de 19 de julio de 1984); que el con a o simulado se p oduce cuando no exis e la causa que
nominalmen e se exp esa, po esponde a o a inalidad ju ídica (SSTS de 1 de julio de 1989); que la
simulación implica un icio en la causa negocial (STS de 18 de julio de 1989 [RJ 1989, 5715]); que en
ningún si io cons a dicho po es a Sala que la simulación no se puede decla a si no se p ueba una
inalidad de auda o ia (STS de 15 de ma zo de 1996 [RJ 1996, 2367]); que el negocio con al a de causa
es inexis en e (STS de 23 de mayo de 1980 [RJ 1980, 1958]); que la alsedad de la causa equi ale a su
no exis encia y, po consiguien e, p oduce ambién la nulidad del negocio, en an o no se p uebe la
exis encia de o a e dade a (STS de 21 de ma zo de 1956); que la simulación absolu a da luga a un
negocio ju ídico que ca ece de causa y és e es el caso de la comp a en a en que no ha habido p ecio
(SSTS de 24 de oc ub e de 1992 [RJ 1992, 8282], 7 de eb e o de 1994 [RJ 1994, 918], 24 de mayo de
1995 y 26 de ma zo de 1997 [RJ 1997, 1996], además de o as que ambién ci a)».
Na u almen e, la inexis encia o alsedad de la causa del con a o simulado (po e ec o del acue do
simula o io) conlle a unas consecuencias ju ídicas que pasamos a e a con inuación.
IV.
LA EFICACIA-INEFICACIA DEL CONTRATO SIMULADO
Es ablecido el concep o de simulación, cabe, aho a, p egun a se qué e ec os p oduce, debiendo dis in-
gui , de acue do con la dualidad (in e na y ex e na) c eada po los simulados con a an es, la e icacia o
ine icacia del con a o simulado
in e pa es
y en e a e ce os.
Na u almen e, al plan ea nos la e icacia de la simulación sólo podemos e e imos a los e ec os que
una ope ación simula o ia puede p oduci espec o de e ce os, dado que el con a o simulado es un con a o
ic icio que ido y ealizado po las pa es, p ecisamen e, pa a engaña los, pe o no des inado a p oduci
LA SIMULACIÓN ABSOLUTA Y SU DIFICULTAD PROBATORIA
e ec os
in e pa es.
Los o o gan es quie en la decla ación con ac ual pe o no su con enido, azón po la
cual no puede exigi se su cumplimien o, pues o que al ue su común in ención al emi i la.
La ine icacia del con a o simulado en el supues o de simulación absolu a no p esen a mayo p oblema
que el dilema a la ho a de elegi la co espondien e
«e ique a ju ídica»:
nulidad adical o inexis encia del
con a o po al a de causa, a eno de lo dispues o po los a s. 1261.3, 1275 y 1276 en elación con el
6.3, odos del Código Ci il. Sea una u o a, en cualquie caso, es insubsanable de con o midad con el
p incipio
«quod ad ini ium i iosum es non po es ac u empo i con alece e»
(SSTS de 13 de eb e o de
1985 [RJ 1985, 810], 6 de junio de 1986 [RJ 1986, 3293], 14 de no iemb e de 1991 [RJ 1991, 8111], 30
de sep iemb e de 1992, 8 de ma zo y 15 de junio de 1994, 4 de no iemb e de 1996 [RJ 1996, 7910], 29
de ab il de 1997, 14 de ma zo de 2000
[RJ
2000, 1203] y 5 de junio de 2000) y, po an o, la acción (o
excepción, en su caso) co espondien e es imp esc ip ible (SSTS de 6 de junio de 1986 [RJ 1986, 3293],
13 de eb e o de 1988, 18 de julio de 1989, 17 de junio de 1991, 23 de oc ub e de 1992).
En cambio, la complejidad es no able en el caso de la simulación ela i a o alsedad de la causa, dado
que, además de la ine icacia del con a o simulado, ha de cues iona se la sue e ju ídica del con a o
disimulado y ealmen e que ido.
Tal es el caso de la alidez de un con a o de donación encubie o bajo el dis az de una comp a en a
inmobilia ia en esc i u a pública. La cues ión a deba i es si la o ma
ad solemni a em
eque ida pa a la
donación de bien inmueble po el a . 633 CC, con a o e dade amen e que ido, queda debidamen e
cumplimen ada median e la esc i u a pública del simulado con a o de comp a en a en la que, en p incipio,
no quedan ecogidas las decla aciones de los o o gan es de dona y de acep a en donación el inmueble
p e endidamen e endido.
En o no a ello exis e una línea ju isp udencial e olu i a que ecoge la STS de 1 de eb e o de 2002
(RJ 2002, 2098), en su FJ 5°:
«El p oblema básico que se susci a es el de la alidez o no de la donación
de inmueble encubie a en un con a o de comp a en a o malizado en esc i u a pública. No se plan ea
ninguna disc epancia en elación con la inexis encia de p ecio que aca ea la al a de causa de la comp a-
en a, po lo que esul a inamo ible pa a la casación la concu encia de un supues o de simulación
con ac ual en cuan o que la olun ad ex e io izada po las pa es no es de una e dade a comp a en a,
lo que de e mina la inexis encia de dicho con a o (a s. 1261, 1262, pá a o 1°, 1274, 1275 y 1445 CC).
Po las Sen encias de ins ancia se es ima que se p obó la exis encia de una causa e dade a y líci a (a .
1276 CC), consis en e en una donación, que pa a la esolución del Juzgado iene el ca ác e de emune a-
o ia, en an o pa a la de la Audiencia esponde a la modalidad de o dina ia o simple. Pa a el ecu so
no cabe admi i la alidez de la donación encubie a; y, con undamen o en la doc ina que supedi a la
alidez de la simulación ela i a a que el negocio disimulado eúna los equisi os es uc u ales (a . 1261
CC) y se cumplan odas las o malidades es ablecidas po la ley con ca ác e impe a i o pa a la igu a
ju ídica de que se a a, sos iene que con la esc i u a pública en que se apa en a la comp a en a no se
llena la o ma exigida pa a las donaciones de inmuebles, la cual exige una esc i u a pública en la que
cons e el "animus donandi", así como, bien en la misma o bien en o a sepa ada, la acep ación del
dona a io, de con o midad con los a s. 618, 630 y 633 del Código Ci il. La cues ión ju ídica se educe,
po consiguien e, a si la esc i u a pública en que se ex e io iza una comp a en a es idónea pa a in eg a
la exigencia o mal de que la ley p e é pa a la donación, siemp e en la suposición de que ha esul ado
plenamen e ac edi ado que la olun ad eal de los in e inien es ue la de da ida a una donación, po que,
como dice la Sen encia de 7 de diciemb e de 1948 (RJ 1948, 1433), y ei e a la de 7 de ene o de 1975
(RJ 1975, 12), a la in ención de bene icia po pa e del donan e debe co esponde co ela i amen e en
el dona a io el "animus" de acep a a í ulo de libe alidad la a ibución pa imonial pues o que el disenso
en la causa impedi ía la pe ección del con a o. Una pode osa co ien e doc inal es con a ia a admi i
la posibilidad que se examina. Se azona que no puede hace se indi ec amen e lo que es á p ohibido hace
di ec amen e y que esul a pa en e la inap i ud de la esc i u a de comp a en a (simulada) pa a llena la
o ma del a . 633 CC po que no exp esa, ni puede exp esa , las ci cuns ancias que és e exige. En de ini-
i a, que no e leja la causa de libe alidad, ánimo de dona y olun ad de acep a la donación. En sen ido
opues o se alega que las pa es se ían ingidos comp ado es y eales dona a ios, que cuando el No a io
es aba au o izando una comp a en a en ealidad es aba au o izando una donación, la e dade a olun ad
y inalidad pe seguida po los in e esados, el p incipio de conse ación del con a o, azones de equidad,
y especialmen e que la esis nega i a adolece de un excesi o igo o mal. La Ju isp udencia ha sido
sensible a las dos pos u as. En un sen ido con a io a la donación encubie a se han mani es ado, en e
o as, las Sen encias de 3 ma zo 1931, 22 eb e o 1940 (RJ 1940, 102), 23 junio 1953 (RJ 1953, 1992),
29 oc ub e (RJ 1956, 3421) y 5 no iemb e 1956 (RJ 1956, 3430), 5 oc ub e 1957 (RJ 1957, 2853), 7
204
RdP JURISPRUDENCIA. Comen a ios y Reseñas

205
INMACULADA VIVAS TESÓN
oc ub e 1958 (RJ 1958, 3406), 19 oc ub e (RJ 1959, 4872) y 9 diciemb e 1959 (RJ 1959, 4492), 10 (RJ
1961, 3296) y 20 oc ub e 1961 (RJ 1961, 3607), 1 diciemb e 1964 (RJ 1964, 5572), 13 mayo 1965 (RJ
1965, 2594), 14 mayo 1966 (RJ 1966, 2425), 22 ab il 1970 (RJ 1970, 2029), 4 diciemb e 1975 (RJ 1975,
4449), 6 oc ub e 1977 (RJ 1977, 3713), 24 eb e o 1986 (RJ 1986, 935), 24 junio 1988, 7 mayo y 23 julio
1993 (RJ 1993, 6475) y 10 no iemb e 1994 (RJ 1994, 8465); y en sen ido dis in o se mani es a on las de
29 de ene o de 1945 (RJ 1945, 863), 19 ene o (RJ 1950, 29) y 24 ma zo 1950 (RJ 1950, 711), 13 eb e o
1951 (RJ 1951, 259), 2 junio (RJ 1956, 2691) y 16 no iemb e 1956 (RJ 1956, 4115), 15 ene o 1959 (RJ
1959, 1044), 22 ma zo y 26 junio (se encub e en p és amo) 1961 (RJ 1961, 2745), 16 oc ub e 1965 (RJ
1965, 4467), 20 oc ub e 1966 (RJ 1966, 4721), 10 ma zo 1978 (RJ 1978, 811), 7 ma zo 1980 (RJ 1980,
845), 31 mayo 1982 (RJ 1982, 2614), 19 no iemb e 1987 (RJ 1987, 8408), 9 mayo 1988 (RJ 1988, 4048),
23 sep iemb e 1989 (RJ 1989, 6352), 21 ene o, 29 ma zo (RJ 1993, 2532), 20 julio (RJ 1993, 6168) y 13
diciemb e 1993 (RJ 1993, 9615), 6 oc ub e 1994 (RJ 1994, 7459), 14 ma zo 1995 (RJ 1995, 2430), 28
mayo 1996 (RJ 1996, 3858), 30 diciemb e 1998 (RJ 1998, 9982), 2 no iemb e (RJ 1999, 7999) y 14
diciemb e 1999 (RJ 1999, 8901). En el seno de la Ju isp udencia, apa e de o as esoluciones que
soslaya on el p oblema desde di e sas pe spec i as, se ad ie e una o ien ación in e media en la que se
con empla un égimen más pe misi o pa a las donaciones emune a o ias que pa a las pu as y simples.
Sin emba go, aunque es cie o que las p ime as sen encias de enso as del igo o mal se aludía especial-
men e a las donaciones pu as y simples, y que la mayo ía de las decisiones a o ables se e ie en a
donaciones emune a o ias, si bien no siemp e condicionando es e ca ác e a la aplicación de la doc ina
de la alidez, lo cie o es que algunas Sen encias, incluso ecien es (como la de 7 de diciemb e de 1993),
explíci amen e se mani ies an con a ias en odo caso, sea la donación simple, modal, emune a o ia u
one osa, y o as no es ablecen di e encia de a o en ma e ia de simulación, sea con a io o a o able,
en e las emune a o ias y las o dina ias, lo que po lo demás pa ece ene cie o sen ido po que, haciendo
abs acción de ac o es his ó icos (las emune a o ias ue on obje o de un a o dis in o) y de índole
p oba o io (ex e io ización de su exis encia), no se ad ie e, en cuan o al momen o de su o mación,
di e encia sus ancial que lo explique, dado que la Ju isp udencia exige la o ma del a . 633 CC pa a las
donaciones emune a o ias (Sen encias 24 oc ub e 1985 [RJ 1985, 5273], 27 sep iemb e 1989 [RJ 1989,
6384], 16 eb e o 1990 [RJ 1990, 690], 7 mayo 1993, en e o as), y a las mismas es ambién aplicable
la exigencia del ánimo de libe alidad, con independencia del "plus" ju ídico de la cuali icación causal
consis en e en el bene icio o se icio que se emune a».
Como puede islumb a se, an e la ausencia de espues a po pa e de nues o Código Ci il, la doc ina
ju isp udencia] se encuen a di idida adop ando posiciones diame almen e opues as, si bien un ápido
epaso de las decisiones más ecien es del T ibunal Sup emo nos e ela que comienza a alcanza cie a
ele ancia la línea ju isp udencial que, lexibilizando el igo o mal del a . 633 CC, se mues a a o able
a la exis encia de la donación encubie a, siemp e que en ella concu an los equisi os exigidos
ex lege
pa a su alidez (no se ía el caso de la donación disimulada bajo la apa iencia de una comp a en a pa a
de auda los de echos legi ima ios de un he ede o o zoso).
Tal ez pueda a oja cie a luz sob e la cues ión plan eada el a . 1414.2° del
Codice ci ile,
p ecep o
que se inclina po la e icacia del con a o disimulado con una condición impues a po el legislado : que el
con a o disimulado
«sussis ano i equisi i di sos anza e di o ma».
En de ini i a, an o en el supues o de la
nuda simula io
como en el de la simulación ela i a, p oduce
e ec os la si uación ealmen e que ida, es deci , la olun ad ocul a (ningún con a o o un con a o di e en e
al simulado, espec i amen e, siemp e que en es e úl imo caso, el con a o ealmen e que ido eúna los
equisi os legalmen e exigidos).
Así las cosas, el con a o simulado no p oduce e ec os espec o de sus o o gan es y sí, en cambio, el
disimulado. Na u almen e, ello puede a i ma se pe o haciéndose una obligada sal edad, en a as de la
p o ección de la con ianza y segu idad del á ico ju ídico: el con a o simulado p oduce e ec os en e a
e ce os de buena e que hayan adqui ido de echos de quien, según el con a o ic icio, apa en emen e e a
su i ula (el supues o comp ado Cayo), en aplicación de los a s. 464, pa a la adquisición de bienes
muebles, y a . 34 LH, pa a los inmuebles, de modo que, a ales e ce os subadqui en es, la simulación no
pod á opone se.
Respec o de la e icacia de la simulación en e a o os e ce os ajenos al con a o, an sólo nos a e e-
mos a apun a el e en ual con lic o de in e eses con apues os que puede susci a se en e: de un lado, los
e ce os pe judicados po el con a o simulado (p incipalmen e, los ac eedo es y he ede os del apa en e
enajenan e, Ticio), quienes end án in e és en des ui la apa iencia conscien emen e c eada po las pa es
206
LA SIMULACIÓN ABSOLUTA Y SU DIFICULTAD PROBATORIA
y desenmasca a la si uación eal o disimulada, dado que la simulada enajenación de su deudo empob ece
su pa imonio pe judicando su de echo al cob o; de o o, los e ce os a o ecidos po la simulación ( unda-
men almen e, los ac eedo es y he ede os del apa en e adqui en e, Cayo), quienes, muy al con a io, es a án
especialmen e in e esados en que los bienes que ic iciamen e han ing esado en el pa imonio de su deudo
pe manezcan en él y, de es e modo, pode sa is ace sus c édi os.
Tal colisión en e los ac eedo es del ic icio enajenan e, a quienes con iene hace ale el con a o
ocul o, y los ac eedo es del ic icio adqui en e, a quienes in e esa, en cambio, hace ale el con a o
simulado, puede plan ea una a iedad de conc e as si uaciones, no siemp e de ácil e inmedia a esolución.
A al con lic o in en a pone emedio el a . 1416 del
Codice ci ile,
p ecep o el cual, dada la compleji-
dad de la cues ión, la ajenidad de la no ma espec o de nues o De echo ci il y la b e edad que aquí nos
iene exigida, nos limi amos a ansc ibi : A . 1416 Rappo i con i c edi o i.
«La simulazione non puó
esse e oppos a dai con aen i al c edi o i del i ola e appa en e che in buona ede hanno compiu o a i di
esecuzione sui beni che u ono ogge o del con a o simula o.
I c edi o i del simula o alienan e possono a ale e la simulazione che p egiudica i lo o di i i, e,
nel con li o con i c edi o i chi og a a i del simula o acqui en e, sono p e e i i a ques i, se il lo o c edi o
é an e io e all'a o simula o».
V. ASPECTOS PROCESALES DE LA SIMULACIÓN: EN PARTICULAR, SU PRUEBA
En cuan o a la legi imación pa a ins a la acción (o excepción) de simulación, los p opios con a an es
ienen el de echo de hace p e alece , sob e cualquie apa iencia, la e dade a olun ad, en el caso de que
alguno de ellos p e enda la alidez del con a o simulado.
Respec o a los e ce os, la ju isp udencia iene admi iendo su legi imación pa a pedi la nulidad
adical o inexis encia de los con a os cuando se in oque un in e és que jus i ique la p e ensión de in alidez
(SSTS de 14 de diciemb e de 1993
[RJ
1993, 9884], 19 de mayo de 1998 [RJ 1998, 4034], 8 de junio de
1999
[RJ
1999, 4731], 8 de ab il de 2000
[RJ
2000, 2354] y 23 de junio de 2001 [RJ 2001, 5078]), siendo
su icien e a es os e ec os con la me a a i mación del in e és y la co espondencia o co elación en e la
i ula idad a i mada y el e ec o ju ídico p e endido (SSTS de 31 de ma zo de 1997 [RJ 1997, 2481] y 11
de ma zo de 2002
[RJ
2002, 5691]).
En es e sen ido, la ju isp udencia iene decla ado (po odas, STS de 24 julio de 2002
[RJ
2002,
6936]) que un e ce o, que no haya sido pa e en el negocio, es á legi imado pa a eje ci a la acción de
decla ación de inexis encia de dicho con a o po ca encia de algunos de los equisi os esenciales que
de e mina el a . 1261 del Código Ci il o la de nulidad adical o de pleno de echo po se con a io a las
no mas impe a i as o p ohibi i as, sal o que en ellas se es ablezca un e ec o dis in o pa a el caso de
con a ención, siemp e que enga un in e és ju ídico en ello o, lo que es igual, se ea pe judicado o
a ec ado en alguna mane a po el e e ido con a o.
Sin luga a dudas, los e ce os pe judicados po el con a o simulado (en pa icula , po una disminu-
ción del ac i o o aumen o del pasi o de su deudo en una simulación de insol encia) es a án in e esados
en p oba que exis ió al simulación (y, en su caso, que los e ce os subadqui en es del apa en e i ula no
me ecen p o ección ju ídica alguna, siéndoles, po consiguien e, oponibles la ope ación simula o ia).
Sin emba go, p oba la simulación no es a ea nada ácil, como pone de elie e la sen encia en es udio,
en la que la p e endida simulación absolu a del con a o de comp a en a del local celeb ado en e las dos
en idades me can iles no esul ó debidamen e ac edi ada po la ac o a, decla ándose la exis encia de una
olun ad eal de ansmi i y adqui i la p opiedad del inmueble y de una causa eal.
Nues o O denamien o ju ídico con ía en la since idad de las decla aciones de olun ad, de modo que
quien insinúa lo con a io cues ionando la since idad de lo pac ado y sos eniendo que un de e minado
con a o es simulado y, po an o, ine icaz, debe á des i ua la p esunción legal de la exis encia y e acidad
de la causa del con a o que consag a el a . 1277 CC.
Así, la STS 30 de sep iemb e de 1999
(RJ
1999, 7002), en su FJ 5°, señala:
«como iene decla ado
nume osa ju isp udencia, la "simula io nuda" o simulación o al o absolu a, me a apa iencia engañosa
ca en e de causa y u dida con inalidad ajena al negocio que se inge, ha de p oba se has a alcanza la
RdP
JURISPRUDENCIA.
Comen a ios y Reseñas

207

INMACULADA VIVAS TESÓN
ce eza mo al de la inexis encia del con a o impugnado, pues en o o caso y auque pudie a cabe alguna
duda hab á de p e alece la olun ad ex e namen e mani es ada».
La simulación encie a, como bien pod á imagina se, una eno me di icul ad p oba o ia. Así nos lo
ad ie e, en múl iples ocasiones, el T ibunal Sup emo:
«Como ya ha decla ado ei e adamen e es a Sala,
p incipalmen e en Sen encia de 24 ab il 1961 (RJ 1961, 1835) y ei e ado con pos e io idad, es bien
conocida la doc ina ju isp udencial enden e a des aca las g andes di icul ades que encie a la p ueba
plena de la simulación de los con a os po el na u al empeño que ponen los con a an es en hace
desapa ece odos los es igios de la simulación y po apa en a que el con a o es cie o y e ec i o e lejo
de la ealidad, lo que obliga, en la o alidad de los casos a deduci la simulación de la p ueba indi ec a
de las p esunciones, que equie en dos ex emos, cuales son, de una pa e, la p ueba plena de unos hechos
cie os y, de o a, la deducción lógica de los ocasionan es de la simulación, con enlace p eciso y di ec o
en e una y o a»
(SSTS de 13 de oc ub e de 1987 [RJ 1987, 9985] y, en la misma línea, STS de 24 de
no iemb e de 1998 [RJ 1998, 9230] y 27 de no iemb e de 2000 [RJ 2000, 9317]).
Dado el especial in e és de los in e inien es en la ope ación simula o ia de no deja huellas que
pe mi an descub i su p opósi o de engaño, haciendo e que el con a o apa en e ha enido exis encia eal
o se co esponde con la e dade a olun ad negocial exp esada, cob a especial signi icación y ele ancia
pa a ac edi a la simulación con ac ual la excepcional p ueba indicia ia o de p esunciones
«hominis»
o
«judiciales»,
que au o iza, el hoy de ogado, a . 1253 CC, la cual se con igu a en o no a un conjun o de
indicios, que si bien omados indi idualmen e pueden no se signi ica i os, e, incluso, cabe que sean
equí ocos, sin emba go, en conjun o, y en elación con las ci cuns ancias, son e elado es de la ac uación
simula o ia.
Así, en los supues os de simulación de insol encia, los más ecuen emen e enjuiciados po nues os
ibunales, suelen oma se en cuen a, en e o os aspec os ác icos, la echa del con a o simulado, la
exis encia de «causa simulandi» ( a a de sus ae el bien a una ejecución), elación de pa en esco p óximo
en e los in e inien es en la ope ación; al a de cambio en la si uación poseso ia; p ecio i iso io; ca encia
de p ueba de pago del p ecio; al a de capacidad económica del adqui en e, e c. (SSTS, en e o as, de 29
de diciemb e de 2000 [RJ 2001, 714] y de 25 de sep iemb e de 2003 [RJ 2003, 7004).
Po úl imo, an sólo nos es a ae a colación una consolidada y uni o me doc ina ju isp udencial
(SSTS de 14 de julio de 1986 [RJ 1986, 4509], 5 de ma zo de 1987 [RJ 1987, 1415], 16 de sep iemb e de
1988 [RJ 1988, 6690], 23 de oc ub e de 1989 [RJ 1989, 6952], 19 de no iemb e de 1990 [RJ 1990, 8957],
26 de eb e o de 1991 [RJ 1991, 1600], 24 de eb e o de 1992 [RJ 1992, 1425] y 4 de ma zo de 1993 [RJ
1993, 2002], 4 de eb e o de 1994 [RJ 1994, 1975], 7 de eb e o de 1995 [RJ 1995, 3130], 31 de diciemb e
de 1997 [RJ 1997, 9177], en e o as) con o me a la cual la ap eciación de la exis encia o inexis encia de
causa en los con a os o la concu encia de causa alsa es á a ibuida al T ibunal
a quo,
po se de na u aleza
ác ica, cuya conclusión p oba o ia ha de se man enida in a iable en casación, a no se que la misma sea
des i uada po el medio adecuado pa a ello, que ac ualmen e (una ez sup imido el an iguo o dinal 4°,
que isualizaba la denuncia del e o de hecho en la ap eciación de la p ueba) no puede se o o que el de
la denuncia de e o de de echo en la alo ación p oba o ia (po el cauce p ocesal del o dinal 4° en su
nue a y igen e edacción) lo que equie e la ci a inexcusable del p ecep o que, con eniendo una no ma
alo a i a de p ueba, se conside e in ingido.
208