Di e sidad cul u al y mundialización.
A mand MATTELART
Ba celona, Paidós, 2006, 177 págs.
Di e sidad cul u al y mundialización, ¿caballos de T oya?
oliVeR PéRez lA oRRe
Uni e si a Pompeu Fab a
A p incipios de los años 70, la ansición hacia el socialismo en Chile,
denominada po Allende “una e olución con ino in o y empanadas”, u o
como espues a el d ás ico “bloqueo in isible” de los Es ados Unidos. Dicho
bloqueo se ex endió a odos los ámbi os de la ida económica del país, sal o
dos excepciones muy ema cables: los ecu sos écnicos y mili a es, des ina-
dos a las ue zas a madas y, lo más llama i o del caso, las e is as, cómics,
anuncios, se iales ele isi os, e c.
Si bien espec o al en ío de ecu sos écnicos y mili a es, la olun ad de
con ola a la población en las íspe as del golpe de Es ado esul a ía e i-
den e, el hecho de man ene el abas ecimien o de p oduc os cul u ales dejaba
al descubie o, de o ma especialmen e signi ica i a, la conside ación de los
mismos como o o ipo de mecanismos de con ol social. Las palab as del
p opio Gene al Pinoche lo ilus a ían con p ecisión: no se a aba sólo de
con ola a la población, sino ambién de “conquis a las men es” (Do man
y Ma ela , 1991, p. 9).
Obse ado es del con lic o desde su epicen o, A mand Ma ela y A iel
Do man decidie on analiza uno solo en e los múl iples y a iados caballos
de T oya cul u ales egalados po los EEUU en medio de aquel emba go in i-
sible. Se a aba del icono cul u al apa en emen e más ino ensi o en é minos
ideológicos: un simpá ico pe sonaje de la compañía Disney, que espondía al
nomb e de Pa o Donald.
Las sospechas de Ma ela y Do man ue on con i madas de la mane a
más con unden e posible: as el golpe de Es ado, miles de ejempla es de Pa a
lee al Pa o Donald ue on in e cep ados y censu ados, y cien os de ellos ue-
on quemados.
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Desde en onces has a hoy, los caballos de T oya sob e los que Ma ela
ha seguido indagando ya no esponden (solamen e) a os os del imagina io
popula , sino que han expe imen ado una se ie de p o undas ans o ma-
ciones. Se a a, po ejemplo, de ideas abs ac as, concep os apa en emen e
inocuos, como la mundialización y la di e sidad cul u al.
Pe o, ¿en qué sen ido, a pesa de las i udes que conlle an po encial-
men e, la mundialización y la di e sidad pod ían ep esen a nue os caballos
de T oya cul u ales? ¿Qué es a egias polí ico- inancie as se esconden as el
i ual consenso sob e la globalización y la di e sidad cul u al? ¿Cabe habla
de una sola mundialización o di e sidad cul u al, o de a ias mundializacio-
nes y di e sidades cul u ales, según el pun o de is a y los in e eses en juego?
És as son algunas de las p egun as undamen ales que se desp enden de la lec-
u a del úl imo lib o de A mand Ma ela : Di e sidad cul u al y mundialización.
En la sociedad indus ial del siglo XIX y p incipios del XX, la “conquis a del
espacio”, a a és del desa ollo de las ecnologías de la comunicación, a anzó
a mónicamen e jun o a “la in ención del mundialismo” (Ma ela , 2006, p.
26). No ue has a el pe íodo de en egue as cuando su gie on las p ime as
eacciones polí icas encaminadas, explíci amen e, a de ende la di e sidad cul-
u al en e al p oceso de mundialización. Se a aba de polí icas públicas de
algunos países eu opeos, basadas en cupos de di usión o exhibición des inados
a p o ege a las indus ias cinema og á icas nacionales. Dichas polí icas g a-
i aban al ededo de la de ensa de la iden idad nacional en e a la cul u a de
masas y, especialmen e, an e el e o de la compe encia de Hollywood.
T as la Segunda Gue a Mundial, según Ma ela , la pues a en ma cha
del Plan Ma shall p opo cionó ya una cla a idea sob e la posición geopolí ica
que empezaba a ocupa la indus ia cul u al en las elaciones in e nacionales
(Ma ela , 2006, p. 62). El gobie no de Washing on ap o echó la si uación
pa a in en a dilui las polí icas p o eccionis as de los países eu opeos pa a
con sus cinema og a ías nacionales. En el caso de F ancia, la enegociación
de la deuda ex e na con Es ados Unidos, en 1946, dio luga a una educción
de las cuo as de cine nacional. Es o se adujo en una ulminan e disminución
del iempo de pan alla dedicado a las películas nacionales: del 50% al 31%.
A pa i de los años 60, Ma ela analiza la e elación de las desigualda-
des en el p oceso de mundialización. Se a a ía, undamen almen e, de dos
ipos de desigualdad: una, la desigualdad en e la p esencia de p oduc os de
Es ados Unidos y la p esencia de p oduc os del es o de países en el escapa a e
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mundial de la di usión cul u al. Pa alelamen e, la desigualdad en e el sec o
público y el sec o p i ado, a a o de es e úl imo. Es o ha de i ado p og esi-
amen e en una c isis de la noción de ele isión como se icio público.
El papel p o agonis a de la ele isión en la cons ucción de consenso
social sob e de e minados alo es ha p o ocado que los p incipales deba es
al ededo de la di e sidad cul u al se ep oduzcan con especial in ensidad en
los discu sos sob e la noción de calidad ele isi a.*
En es e sen ido, el neolibe alismo suele adop a como a gumen o más
ecu en e la in e p e ación de la di e sidad cul u al como un p oduc o indi-
sociable del desa ollo del lib e me cado, y po an o de la mul iplicación de
canales p i ados (al ma gen de la ecomendada p i a ización de las cadenas
públicas).
Como p eceden e signi ica i o al espec o, E a Pujadas señala el caso del
gabine e conse ado de Ma ga e h Tha che y el in o me de e o ma ele-
isi a i ulado Compe i ion, Choice and Quali y, donde la calidad ele isi a
“emana ía” de o ma na u al una ez ga an izado un sis ema de compe i i i-
dad máxima en e las cadenas (Pujadas, 2005).
Po o o lado, espec o al desequilib io a o able a Es ados Unidos en la
p oducción y dis ibución de con enidos cul u ales, és e ha e elado inexo a-
blemen e, según Ma ela , la mundialización como la másca a de un nue o
impe ialismo cul u al. De es e modo, la mundialización se ía, en ealidad, an a-
gonis a de una au én ica di e sidad cul u al, sob e odo espec o a los países
undamen almen e consumido es, como los del Te ce Mundo. En es e sen ido,
Bou dieu y Wacquan explican la mundialización de la siguien e mane a:
“Po p ime a ez en la his o ia, un solo país se encuen a en disposición de impo-
ne su pun o de is a sob e el mundo al mundo en e o.” (Bou dieu y Wacquan ,
2000; ci ados en: Ma ela , 2006, p. 80).
Ma ela se posiciona sin ambages sob e es as cues iones. Po un lado,
in e p e a la globalización como un p e ex o más del expansionismo neoli-
be al, en con aposición a las polí icas públicas: “no hay globalización sin
desman elamien o de las eglamen aciones públicas” (Ma ela , 2006, p. 96).
* Sob e es a cues ión en pa icula : Pujadas, E.: “Despliegue de los p incipales con enidos y
alo es inculados a la noción de calidad ele isi a: el caso especí ico de la ‘di e sidad’”. En:
Fo ma s, núm. 4. Ba celona: Uni e si a Pompeu Fab a, 2005.
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Po o o lado, de ine la globalización como un nue o caballo de T oya del
impe ialismo cul u al no eame icano:
“Si se p oduce la con luencia hacia un “es ilo de ida global”, es po que los
consumido es han in e io izado el uni e so simbólico des ilado desde el inal de
la Segunda Gue a Mundial po los anuncios publici a ios, las películas, los p o-
g amas de ele isión, más conc e amen e los que p oceden de los Es ados Uni-
dos, ascendidos explíci amen e a la condición de ec o es de un nue o uni e sa-
lismo. (...) La noción de “cul u a no eame icana” se asume sin disimulo como
un “ope ado de uni e salización”. (...) ¡El impe ialismo cul u al ha mue o,
i a la globalización!” (Ma ela , 2006, pp. 99 y 112)
En es e con ex o, la Unión Eu opea dio en 1993 un paso decisi o pa a
p o ege el espacio audio isual eu opeo, a a és de la cláusula de “excepción
cul u al”. Dicha cláusula ese aba al sec o audio isual un a o especial
espec o a las eglas uni e salizadas del lib e me cado, de o ma simila a los
casos de la sanidad pública y el medio ambien e.
Sin emba go, las p esiones en el ma co del GATT (Gene al Ag eemen on
Ta i s and T ade), pos e io men e OMC (O ganización Mundial del Come -
cio), en especial po pa e de los Es ados Unidos, p o oca on, a juicio de
Ma ela , una p og esi a desus anciación de la cláusula de excepción cul u-
al. El í ulo de la cláusula se ans o mó p ime o en “especi icidad cul u al”
y, inalmen e, en “di e sidad cul u al”. El apa en e en iquecimien o semán-
ico no debe ía ocul a , según el in es igado belga, el hecho de que dicha
ansición conlle ó un debili amien o ju ídico. Ma ela denomina es e p o-
ceso como “consenso blando” (Ma ela , 2006, p. 133), oda ez que dejó la
de ensa de la di e sidad cul u al en manos de decla aciones bienin enciona-
das po pa e de los gobie nos nacionales, de la UE, o incluso de Naciones
Unidas, pe o sin la consis encia de una noción con undamen o ju ídico.
De o ma signi ica i a, el mismo año en que la UE subs i uyó la exp e-
sión “excepción cul u al” po la de “di e sidad cul u al”, ealizó ambién
o a subs i ución, en la misma línea de “capi ulación”: la longe a noción
de “Se icio Público” pasó a denomina se “Se icio de In e és Económico
Gene al” (SIEG) (Ma ela , 2006, p. 135).
No obs an e, el i a y a loja en e Eu opa y los Es ados Unidos sob e las
indus ias cul u ales, y especialmen e espec o al sec o audio isual, pa ece
oda ía muy lejos de habe llegado a su in:
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El pasado año 2005, los Es ados miemb os de la UNESCO ap oba on
una con ención pa a do a , al in, a la noción de di e sidad cul u al de ue za
ju ídica. En la Decla ación inal, i mada en Mad id, se exho aba a los gobie -
nos a que esis ie an “las p esiones que buscan dilui el con enido de la con-
ención”. Es ados Unidos, mien as an o, mi aba hacia o o lado.
Pa adójicamen e, el neolibe alismo, con Es ados Unidos a la cabeza, que
había de endido a ul anza la di e sidad cul u al, concebida como emana-
ción “na u al” del lib e me cado, en el momen o decisi o de o o ga le alo
ju ídico, no se sumó a la con ención. Se queda on –esc ibe Ma ela (2006,
p. 150)– “aislados en su empecinamien o po acia la de con enido”.
Quizá po que, una ez más, el ien e de su penúl imo caballo de T oya
cul u al había quedado al descubie o.
Re e encias:
DORFMAN, A. y MATTELART, A.: How o ead Donald Duck. Nue a Yo k: In e -
na ional Gene al, 1991.
MATTELART, A.: Di e sidad cul u al y mundialización. Ba celona: Paidós, 2006.
PUJADAS, E.: “Despliegue de los p incipales con enidos y alo es inculados a la
noción de calidad ele isi a: el caso especí ico de la ‘di e sidad’”. En: Fo ma s,
núm. 4. Ba celona: Uni e si a Pompeu Fab a, 2005.
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