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Representaciones extemporáneas de las primeras plazas de Guadalajara, Jalisco

Abstract

¿Por qué y para qué a lo largo de la vida de Guadalajara se han hecho representaciones gráficas y cartográficas de las plazas primigenias de la ciudad de Guadalajara? La respuesta a esta pregunta hecha con ayuda de la Historia de larga duración y cultural nos permitirá acercarnos a un trasfondo del poder-saber y ser local no abordado de manera sistemática hasta ahora.

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Representaciones extemporáneas de las primeras plazas de Guadalajara, Jalisco

Author: García Rojas, Irma Beatriz
Publisher: Universidad de Sevilla
Year: 2015
Source: https://idus.us.es/bitstreams/bdb45e57-f2a7-4b5f-a520-3b5b5d580114/download
114
REPRESENTACIONES EXTEMPORÁNEAS DE LAS PRIMERAS PLAZAS DE
GUADALAJARA, JALISCO
1
EXTEMPORANEOUS REPRESENTATIONS OF PRIMITIVE “PLAZAS” OF
GUADALAJARA, JALISCO
I ma Bea iz Ga cía Rojas
Depa amen o de His o ia, Uni e sidad de Guadalaja a
Resumen
¿Po qué y pa a qué a lo la go de la ida de Guadalaja a se han hecho ep esen aciones
g á icas y ca og á icas de las plazas p imigenias de la ciudad de Guadalaja a? La espues a
a es a p egun a hecha con ayuda de la His o ia de la ga du ación y cul u al nos pe mi i á
ace ca nos a un as ondo del pode -sabe y se local no abo dado de mane a sis emá ica
has a aho a.
Palab as cla e: Rep esen aciones, signi icados, plazas.
Abs ac
Why and wha o o e he li e o Guadalaja a ha e been g aphing and mapping p imi i e
“plazas” o he ci y o Guadalaja a? The answe o his ques ion made using long e m
his o y and cul u al his o y will help us o a backg ound o powe -knowledge and be local
no sys ema ically add essed so a .
Key wo ds: Rep esen a ions, meanings, “plazas”.
Recibido: 31/03/2014
E aluado: 27/11/201
1
Es e abajo con ó con la colabo ación en cumplimien o de su se icio social, de los es udian es de la
licencia u a en His o ia de la Uni e sidad de Guadalaja a, Osca Elías Ga cía Agui e y Abel Alejand o
López Pé ez, a quienes ag adezco su disponibilidad y e iciencia.
115
In oducción
Es e ex o es un a ance de una in es igación mayo que abo da el signi icado y las
ep esen aciones pic ó icas, ca og á icas, his o iog á icas o li e a ias de aquellos luga es de
la ciudad de Guadalaja a que han susci ado una imagen igo osa, que han sido í idamen e
iden i icables, pode osamen e es uc u ados y has a que han enido una u ilidad suma, es
deci que han enido “legibilidad y isibilidad en un sen ido ealizado”
2
his ó icamen e.
Las p imigenias plazas de esa ciudad se han ca ac e izado po se “luga es”, es
deci , po se una con igu ación con lími es p ecisos geomé ico-an opológicos poseedo es
de un ac o cons i u i o de iden idad social.
En cuan o a sus ep esen aciones ha de acla a se que és as han sido elabo adas po
el apa a o adminis a i o o de gobie no y po o os ac o es o espec ado es de la ciudad
3
, y
han sido desc i os en ex os esc i os y pin ados en lienzos o dibujados en ca og a ía. De
ellos a a emos de esca a las ideas y las men alidades inme sas, implíci as, explíci as,
me a ó icas o cien í icas que con ienen.
Dado que “…Po encialmen e, la ciudad es en sí misma el símbolo pode oso de una
sociedad compleja”
4
, a a és del análisis de las ep esen aciones de sus plazas c eo da un
paso en la ecupe ación del in enso signi icado exp esi o y cul u al de los luga es que
his ó icamen e han cons i uido a la ciudad de Guadalaja a.
2
Ke in Lynch, La imagen de la ciudad, 8ª. ed., Ba celona: Gus a o Gili, 2004, p. 19.
3
Inclusi e, es udiosos de la ciudad han hecho su con ibución con ep esen aciones explica i as que han
eque ido sus ob as. Ejemplo de ello son: Edua do López Mo eno, La cuad ícula de Guadalaja a en el
desa ollo de la ciudad hispanoame icana, México, 2ª. ed., Guadalaja a: Uni e sidad de Guadalaja a,
Ins i u o de Es udios Supe io es de Occiden e, 2001. Jo ge Ace es, René de la To e y Pa icia Sa a,
“F agmen os u banos de una misma ciudad”, en Espi al, año/ ol. XI, núm. 31, Uni e sidad de Guadalaja a,
sep.-dic. 2004, pp. 277-320. Edua do Ibáñez y Daniel Vázquez, Guadalaja a, un análisis u bano, 2 .,
Guadalaja a: Ediciones CCUVG, 1970. A u o Chá ez Hayhoe, Guadalaja a en el siglo XVI, Guadalaja a:
Banco Re acciona io de Jalisco, 1953.
4
Lynch, op. ci .,, p. 14.
116
Hay que p ecisa que de los luga es de Guadalaja a en los siglos XVI y XVII
exis en pocas y, en algunos casos son nulas, las “ ep esen aciones” con empo áneas a ellos;
po eso, me aboca é al es udio de las p oducidas en épocas pos e io es, lo cual en p ime
luga cons i uye una ca ac e ís ica a oma en cuen a en el análisis, en el que se ienen que
liga y en en a al menos dos momen os his ó icos disímiles. Dos momen os his ó icos en
los que se hace p esen e lo ausen e, simbólica y subje i amen e ep esen ado, en los que a
a és de la ep esen ación han de se in e p e ados, no sólo con ados o na ados. De las
ep esen aciones se oma á en cuen a su ca ác e de “obje o cul u al” que exhibe a la ez
una ausencia y una p esencia; lle a a cabo una p esen ación pública de una cosa,
acon ecimien o o pe sona en ocasiones ungiendo como un señuelo de lo eal, como
“máquina pa a ab ica espe o y sumisión”
5
. Todo es o se abaja con base en una
in e p e ación p óxima a la his o ia geog á ica polí ica-cul u al
6
con oques de semió ica
“ opog á ica”
7
, y de semió ica es uc u al
8
. Desde esa pe spec i a, en es e ensayo se ha á
mención de las ep esen aciones y los signi icados de un luga que le ha dado o ma y
es uc u a a la ciudad, que iene un g an peso en la concepción de la misma ciudad: la
plaza.
5
Roge Cha ie , El mundo como ep esen ación. Es udios sob e his o ia cul u al, Ba celona: Gedisa, 1995
(G upo Ciencias Sociales), pp. 55-59.
6
B ian Ha ley, The New Na u e o Maps. Essays in he His o y o Ca og aphy, edi ed by Paul Lax on,
In oduc ion by J. H. And ews, Bal imo e and London: The John Hopkins Uni e si y P ess, Cen e o
Ame ican Places, 2002. Michel Foucaul , Michel, La a queología del sabe , 13ª ed., aducción Au elio
Ga zón del Camino, México: Siglo Vein iuno, 1998 y -----, Las palab as y las cosas. Una a queología de las
ciencias humanas, México: Siglo Vein iuno, 1995. Cha ie , op. ci .
7
He ón Pé ez Ma ínez, En pos del signo. In oducción a la semió ica, Zamo a: El Colegio de Michoacán,
1995.
8
Roland Ba hes, Humbe o Eco, Teodo o Tz e an e al, Análisis es uc u al del ela o, México: ediciones
Coyoacán, 1998 (Diálogo abie o. Li e a u a, 56).
117
La plaza en Guadalaja a
La ciudad de Guadalaja a, capi al del Reino de Nue a Galicia, es una ciudad que su ge en
la his o ia, como plenamen e “imaginada”
9
: deseada (po el conquis ado Nuño de
Guzmán), econocida (su nobleza y seño ío po Ca los V de Alemania y I de España, el 8
de no iemb e de 1539), simbolizada (po un blasón, o o gado po ese mismo ey) y luego,
ma e ializada po la mano de ob a indígena bajo la di ección de los conquis ado es-
colonizado es, siguiendo lineamien os de an igua adición u banís ica eu opea a la ez que
dando luga a no edosos eje cicios
10
que después se ían sis ema izados y publicados en las
o denanzas de Felipe II.
Aquella ma e ialización se lle ó a cabo de una mane a ines able, pe o insis en e; en
es in en os empo ales y uno de ini i o, a lo la go de 10 años, de 1532 a 1542. De al
o ma, la plaza se ins ala y desapa ece en Nochis lán (hoy Zaca ecas, 1532-1539), en
Tonallan (1539-1541), en Tlaco án (1541-1542), has a que inalmen e se c ea pa a
pe manece en el Valle de A emajac (1542 en adelan e). En cada una de sus undaciones, la
plaza es el luga de donde, se ha a i mado, i adian los demás: públicos y p i ados, de
ánsi o y de asien o, de con ol, de cul o, negocio y ocio. Todos ellos se con ienen po los
bo des y desapa ecen en sus ex ensiones
11
.
En Nochis lán, la plaza eje ció el ca ác e de luga público, cuando as el
nomb amien o de Thenien e Gobe nado que ecibie a Juan de Oña e, y luego de ju a
obediencia de “ e bo ad e bum”, se p egonó públicamen e “la paci icación de aquellas
p o incias y las a ellas coma canas […] con ompe as, según que lo enían de uso y
9
De acue do a Benedic Ande son, Comunidades imaginadas, México: Fondo de Cul u a Económica
(Popula , 498), 1993.
10
Ga cía Rojas, His o ia de la isión e i o ial del Es ado mexicano. Rep esen aciones polí ico-cul u ales
del e i o io, México: Uni e sidad Nacional Au ónoma de México-Uni e sidad de Guadalaja a, 2010.
11
Las ep esen aciones y signi icados de los bo des y las ex ensiones, ue on es udiadas, jun o con los de las
plazas en una ponencia p esen ada en el Cong eso de Ame icanis as, celeb ado en Viena en julio de 2012.
118
cos umb e”
12
. Aunque se ca ece de amplia in o mación, sí se sabe que esa plaza de hecho
e a “Una quad a
13
en medio de oda la Villa”, po lo que si ió pa a la concepción y
dis ibución a su al ededo de los sola es en “hyle a” y en “quad as”.
14
Es e mismo modelo en la es uc u a y ubicación de la plaza undacional, ue seguido
en las subsecuen es sedes de Guadalaja a y ya había sido, es aba siendo y se ía u ilizado en
la cons ucción de buena pa e de las ciudades mexicanas, el azo en cuad ícula. En el caso
de la ciudad de México, po ejemplo, la p opues a hispana omó en cuen a las calzadas
sob e los lagos, lo demás ue des uido pa a posesiona se del e i o io, demos a la
sup emacía de la cul u a ecién llegada sob e la o igina ia y luego implan a el azo
cuad icula
15
. En el caso de Puebla las posibilidades e an abie as, se undó en medio donde
no había habido nada más (el cen o p ehispánico más p óximo e a Cholula), eso sí sob e el
camino en e Ve ac uz (pun o de en ada de odo lo hispano du an e la conquis a) y la
ciudad de México ya como cen o p imo dial del i eina o. Puebla, azada de mane a
p ecisa po Jacobo de Tes e a, cuen a la adición que ue inspi ación de los ángeles, al e a
la pe ección de su azo cuad icula , i ado a “ egla y co del”
16
. Su c ecimien o, cuad ícula
de sus calles, a qui ec u a de sus edi icios y “calidad” de sus habi an es (españoles sin
encomienda), la lle a on a i aliza con la capi al de la Nue a España. Pe o Guadalaja a
12
Es os hechos, según la misma uen e, acon ecie on el 19 de ene o de 1532. An onio Tello, C ónica
Miscelánea de la Sanc a P o incia de Xalisco, lib o segundo olumen III, 1662, Guadalaja a: UNED, 1984,
lib o II, ol. I, cap. LVIII, p. 229.
13
Una “quad a” cuya dimensión no queda especi icada en dichas uen es.
14
Tello, op. ci , pp. 231-232.
15
Pa a mayo in o mación sob e la e apa undacional de la ciudad de México, éase: Regina He nández
F anyu i, e al. : La Ciudad de México y el Dis i o Fede al. Una his o ia compa ida. Ed. Ins . José Ma ia
Luis Mo a-DDF, México, 1988. Mo eno Toscano, Alejand a, “Un ensayo de his o ia u bana”, en Ciudad de
México: Ensayo de cons ucción de una his o ia. INAH (col. Cien í ica no. 61, México), 1978 y “El siglo de la
conquis a”, en His o ia Gene al de México, ol. 2. El Colegio de México, México, 1980. An onio Ga cía
Rubial, La plaza, el palacio y el con en o. La ciudad de México en el siglo XVII. Conacul a, Sello Be mejo,
México, 1998. Guille mo To a y de Te esa, La Ciudad de los palacios: c ónica de un pa imonio pe dido.
Ediciones Espejo de Obsidiana, México, 1990.
16
Leona do Lomelí Vanegas, B e e his o ia de Puebla, México: El Colegio de México, Fideicomiso His o ia
de las Amé icas, Fondo de Cul u a Económica (Sección Ob as de His o ia), 2001, p. 79.

119
ambién u o lo suyo. Fue el deseo, la insis encia, el o gullo de un g upo de homb es y
muje es, el conquis ado del occiden e Nuño de Guzmán el p ime o, que que ían
ascende , posesiona se de un luga donde c ea la Guadalaja a no ohispana con un
p esen e sin comba es po su ap opiamien o, y en el que islumb a an un u u o p omiso io,
basado en las posibilidades come ciales que les daba la ubicación de la incipien e illa, que
se ía pun o de a anzada en la conquis a hacia ie as no eñas y que p on o se e ía
en iquecida con la Audiencia y el Obispado (1560). El pun o elegido inalmen e no había
enido un pasado que a as a a una p ehispánica huella que le pe mi ie a mos a
ní idamen e el iempo acumulado, enca nado y endu ecido y esumido en pied a u o os
ma e iales
17
. Empezada su cons ucción, su a qui ec u a no u o nada de esplendo osa; pe o
su azo ue un clásico dame o que eno gulleció a los 64 ecinos o iginalmen e ahí
ins alados y a sus descendien es y que en sus p ime as ep esen aciones ca og á icas e a
des acada al exclui las pocas nue as manzanas de los al ededo es que no se ajus aban a ese
o ma o y a los ya exis en es ba ios indígenas de Mezqui án, Mexicalzingo y el humilde y
a iopin o San Juan de Dios, pues ca ecían del o den de la cuad ícula.
Es os hechos, decisiones y ci cuns ancias hicie on de Guadalaja a una ciudad que ha
sabido econoce , enal ece y has a p esumi sus cualidades, que ha negado sus de ec os,
una u be deseosa de no depende de la capi al de la Nue a España, incluso de i aliza con
ella desde su o igen
18
y luego con e i se en cen o de pode de una amplia egión
19
. Es as
ca ac e ís icas se e leja on en el hecho de que jamás pe mi ió que a su plaza p incipal se le
17
Ca ac e ís ica de los espacios ap opiados. Fe nández Ch is lieb y Ga za Me odio, “La pin u a geog á ica en
el siglo XVI y su elación con una p opues a ac ual de la de inición de ‘paisaje’”, [ e sión digi al] en Sc ip a
No a, Re is a Elec ónica de Geog a ía y Ciencias. Uni e sidad de Ba celona, Vol. X, no. 218 (69), 2006,
disponible en www.ub.es/geoc i /sn/sn-218-69.h m. [Consul a 23 de eb e o 2010 y 18 sep iemb e 2014].
18
En su o igen, Nuño de Guzmán i alizaba con He nán Co és po posee ie a, me ales p eciosos y glo ia.
I ma Bea iz Ga cía Rojas, Ol ido, aca os y desaca os. Las polí icas u banas de Guadalaja a, Guadalaja a:
Uni e sidad de Guadalaja a, 2002.
19
Tal como lo econocie an Hélène de Ri iè e en Guadalaja a y su egión. In luencias y di icul ades de una
me ópoli mexicana, aducción de Ca los Mon emayo y Jose ina Anaya, México: Sep-Se en as, 106, 1973, y
Thomas Cal o en Guadalaja a y su egión en el siglo XVII, Guadalaja a: ediciones Guadalaja a 450 años,
Ayun amien o de Guadalaja a, 1992.
120
denomina a “zócalo”, como se conoce a la plaza de la Cons i ución de la capi al de la
República y, po analogía, a o as plazas como las cen ales de Cue na aca y de Oaxaca.
Con esas ca ac e ís icas su gió Guadalaja a, illa p ime o, luego capi al del eino de
Nue a Galicia, más a de de la In endencia del mismo nomb e, y en el México
independien e, capi al del es ado de Jalisco. En su p ime a sede, se sabe que sí se le an ó
un plano, pe o no quedó copia alguna que lo cons a a a. Po eso, aunque iniciamos con el
plano de Nochis lán, nos abocamos a la ep esen ación hecha con pos e io idad.
F ay An onio Tello y Alonso de la Mo a y Escoba , p ime os desc ip o es no
con empo áneos de las undaciones de Guadalaja a, dan cuen a de su azo a p incipios del
siglo XVII, pe o no lo complemen an con plano alguno. A pa i de la in o mación esc i a
que ellos p opo cionan, ca og á icamen e se ec eó en un plano, has a el siglo XX: En
1978 el Ins i u o de Geog a ía y Es adís ica (IGE) de la Uni e sidad de Guadalaja a,
en onces de ecien e c eación. Como pa e de la ins i ucionalización de la in es igación en
México, y en un a án de con ibui a esca a el pasado de Guadalaja a, el IGE decidió
hace la asc ipción opog á ica del p ime asen amien o. Es a es una ep esen ación que en
una isión neoposi i is a, se limi a al azo de las manzanas que con o maban los sola es ya
asignados a los conquis ado es, de acue do a su ango, y a señala a a és de enues colo es
los di e en es usos y unciones que se eje cían en sus espec i as cons ucciones: el azul al
p incipal luga público, la plaza; ama illo a los luga es donde se ma e ializaba el pode ci il
o eclesiás ico, y osa al es o de las manzanas des inadas a la habi ación y que es án
señaladas con el nomb e de su p opie a io. De odas o mas, pa a da le un halo de
an igüedad al plano (imagen 1), sus au o es o ma on el í ulo del plano con le a ipo
“gó ico” que lo hace más aco de con el es ilo del escudo de la Uni e sidad de Guadalaja a,
inspi ado en el “ enacen is a” de la ciudad. El obje i o no explíci o es o o ga a la
ep esen ación un oque de se iedad y cien i icismo, p opo ciona al p oceso de undación
de la ciudad un ca ác e sis ema izado; demos a que desde el p ime momen o
121
Guadalaja a ue azada siguiendo las disposiciones eales y acionales a pa i de la plaza.
Es a ep esen ación ex empo ánea enue a el pasado, o o ga a lo ep esen ado nue os usos,
signi icados y uncionalidades
20
; es un ac o en el que con e gen la adición y el ecue do,
que no la memo ia his ó ica.
La p ime a plaza de la illa. “Plano de Nochis lán”, Ins i u o de Geog a ía,
Guadalaja a, 1976, Uni e sidad de Guadalaja a, núm. de ca alogación 40
Po su pa e, la plaza de la Guadalaja a onal eca aunque haya sido azada po los
conquis ado es, su gió sob e un luga de con enido an opológico. Ya que Tonallan e a sede
de una sociedad o ganizada los hispanos se ap opia on pa a i adia la u be, o sea pa a que
ahí queda a la plaza Mayo; ue el luga que les pa eció de mayo signi icado y
20
Es a úl ima idea es una pa á asis de un ex o de Ace es, De la To e y Sa a (op. ci .) que aplica on en su
análisis a los cen os his ó icos, p. 283.
122
ascendencia “geopolí ica” –di íamos hoy-, es deci , una plazuela en la que había una
higue a a donde concu ían, desde épocas ances ales, los gobe nan es de los pueblos
o iginales a eje ce ac os de jus icia, como ecién lo hacía po ese en onces la cacica
Cihualpilli, quien –según una ado nada eseña
21
- p esidía las “asambleas sen ada en su
icpalli
22
ce emonial, a la somb a del á bol sag ado”. Fue ahí ambién donde los
conquis ado es deseosos de paz as la Gue a del Mix ón
23
, calma on a los “exal ados y
colé icos indígenas pa a co egi los abusos de Nuño de Guzmán”
24
. De es a sede ampoco
hay plano de la undación hispana, pe o exis e uno del pe iodo de las Re o mas Bo bónicas,
que incluyo como imagen 2, que mues a a la o o a sede de Guadalaja a, easumida bajo la
ju isdicción de Tonalá, colocada al cen o, como oco i adiado cul u al y polí ico, po lo
que apa ecen caminos que an en odas di ecciones.
21
López Po illo y Rojas, ci ado po Ma cos A ana, Po donde sale el Sol, 3ª. ed., Guadalaja a: [s.e.], 1997.
22
An eceden e del ac ual equipal, asien o ípico de la egión.
23
En es a ba alla pa icipa on además de los onal ecas, ecos, caxcanes, ecuexes y zaca ecos, Magdalena
González Casillas, “Así su gió Guadalaja a”, en Guadalaja a en es iempos. Aye , Guadalaja a: Biblio eca
Milenio de His o ia, pp. 34-61, p. 37.
24
He nández Al i de, Alejand o, “In oducción”, P ime cu so de in o mación sob e Guadalaja a. Ob a
p oyec ada, ecopilada y edi ada po Ramón Ma a To es, Guadalaja a: [s.e.], 1980, pp. 9-32, p. 25.
129
Plazas de Guadalaja a de A emajac
Toca el u no a la plaza de la Guadalaja a asen ada en el Valle de A emajac, su sede
ac ual. Va ios son los especialis as que no especi ican el luga de la ubicación de la plaza
inicial. Es el caso de Alonso de la Mo a y Escoba , quien hicie a el p ime ela o geog á ico
e his ó ico de los Reynos de Galicia, Vizcaya y León, en 1602 y quien, sin emba go, sí
indica la exis encia ya en los p ime os años del siglo XVII de “dos plaças p incipales
dis in as”, ambas al ponien e del a oyo San Juan de Dios. De igual o ma An onio Tello,
pocos años después a i mando habe ecogido su in o mación di ec amen e de Ac as del
Ayun amien o an e io es a 1606, alude al cambio de sede de la illa, de Tlaco án a
A emajac sin p ecisa el luga en que se aloja ía la p ime a plaza.
En el siglo XIX Ma iano Bá cena
32
, in o ma que “comenza on a aza sus calles a
co del en una y o a ibe a del iachuelo”, sin menciona si se hizo o no omando como eje
plaza alguna. Ya en 1910-1911, Luis Pé ez Ve día, en su His o ia pa icula del es ado de
Jalisco, de es omos, aunque es muy abundan e en in o mación, se e ie e a la ocupación
del alle de A emajac como un sencillo aslado, que el cabildo había sido nomb ado en
Tonalá y que “p on o empezó a c ece la ecien e illa” ins alada del “lado occiden al” del
ío
33
. A anzado el siglo XX, con ese g ado de gene alidad Ca men Cas añeda, in o ma del
mismo hecho
34
. En el p ime olumen de la His o ia de Jalisco di igida po José Ma ía
Mu iá
35
, se ase e a solamen e que “al ededo del 14 de eb e o de 1542 se ins aló
Guadalaja a en su luga de ini i o en la ma gen ponien e de ío que llama ían San Juan de
Dios, en pleno alle de A emajac”. Y como no exis en ac as de Cabildo del siglo XVI, no
hay es imonio esc i o ni ca og á ico (aunque sí espacial) de que al hecho acon ecie a en
32
Bá cena, op. ci . p. 13.
33
Luis Pé ez Ve día, His o ia pa icula del es ado de Jalisco, 3 ., 2ª ed., Guadalaja a [Gobie no del Es ado],
1952, . 1, pp. 200-201.
34
Ca men Cas añeda, “In oducción” en Thomas Cal o, La Nue a Galicia en los siglos XVI y XVII,
Guadalaja a: El Colegio de Jalisco, Cen o de Es udios Mexicanos y Cen oame icanos, 1989, pp. 11, 20.
35
Mu iá, His o ia..., 4 ., Desde la consolidación del Po i ia o has a mediados del siglo XX, Guadalaja a:
UNED, Gobie no del es ado de Jalisco, 1980, p. 347.

130
los e enos que luego ocupa a lo que hoy día se conoce como Plaza de los Fundado es
36
,
que es el luga al que hoy día se le concede al glo ia.
O o buen núme o de au o es –los más ligados a publicaciones apoyadas po el
gobie no del Es ado o de econocida y acend ada opo ilia
37
-, a i man sin más que el p ime
luga al que llega on los conquis ado es y con ello la plaza como luga de la undación de la
ciudad, siemp e ha es ado del lado ponien e del a oyo
38
. También así lo p esen a Edua do
López Mo eno, en un plano elabo ado po él mismo, donde se pueden obse a las á eas
que más a de se ían conside adas como la plaza undacional y la Mayo (imagen 6), una al
su de la capilla de San Miguel o p ime a ca ed al, señalada con el núme o 1 po su au o .
La o a ambién al su de las líneas pun eadas que con el núme o 11 indican dónde se inició
la cons ucción de la ca ed al de la ciudad a cuyo cos ado se aslada ía la Plaza Mayo .
36
Que se encon aba donde aho a es á el ea o Degollado, p esen aba un ue e decli e en su lado o ien e,
impues o po la opog a ía p óxima a la e ien e izquie da del ío San Juan de Dios.
37
Po ejemplo Lucía A é alo Va gas, El co azón de Guadalaja a, Guadalaja a: Ayun amien o de Guadalaja a
1986-1988. Víc o Hugo Lomelí Suá ez, Guadalaja a, sus ba ios, Guadalaja a: Ayun amien o de
Guadalaja a, 1982.
38
Analco, si uado en la ibe a o ien al del a oyo de San Juan de Dios, queda ía plenamen e in eg ado como
ba io a Guadalaja a desde inales del siglo XVIII, Alejand o Solís Ma ías, Analco, Guadalaja a: Gobie no del
es ado de Jalisco, 1986 (Temá ica jalisciense 15), p.30.
131
Incipien es y di e en es plazas de la illa de “Guadalaja a en el siglo XVI”, en Edua do
López Mo eno, La cuad ícula de Guadalaja a en el desa ollo de la ciudad
hispanoame icana. Guadalaja a, México, 2ª ed., Guadalaja a: Uni e sidad de Guadalaja a,
Ins i u o de Es udios Supe io es de Occiden e, 2001, p. 25
Pe o es e mismo a qui ec o en el “Anexo II” a dicha ob a, incluyó un es udio sob e
la Plaza Mayo . Re lexiona sob e la impo ancia u banís ica y simbólica del azo
cuad angula , gene ado de espacio cons uido, y mues a en planos a qui ec ónicos que él
mismo le an ó -con apoyo en in o mación p o enien e de Ac as de Cabildo pos e io es a la
undación, o sea de 1602 en adelan e-, los di e sos aspec os que iba adqui iendo p ime o la
plaza de San Agus ín y luego la Plaza Mayo . A i ma que ue el uso de esos luga es (en la
132
segunda mi ad del siglo XVI), el que p opició el desplazamien o de la plaza inicial a o a
secunda ia, como cen o i al y de azo de la u be
39
.
Sea como ue e, las ep esen aciones ca og á icas de Guadalaja a en el alle de
A emajac y de has a mediados del siglo XIX mos aban la p esencia de dos plazas, la de
San Agus ín, aho a de los Fundado es y la Real o Mayo , luego denominada de la
Cons i ución y, en del siglo XX, de A mas. La edi icación del ea o Degollado y
cons ucciones p i adas, en e 1856 y 1866 bo a on ansi o iamen e la p ime a plaza que
ungie a como meollo inicial de la ciudad, misma que ue ecupe ada más de un siglo
después.
De odas o mas, algunos his o iado es jaliscienses de dis in as épocas y, como
con i ma emos enseguida, las au o idades de la ciudad y es a ales del siglo pasado han
do ado a las dos p ime as plazas de Guadalaja a, median e ep esen aciones de di e sa
índole, de un signi icado undacional. Es as mismas plumas han o o gado a esas plazas un
ca ác e que no poseye on al se cons uidas, uno ca gado de esplendo y boa o que ha
se ido pa a nu i el imagina io colec i o de los o ígenes de la ciudad.
Plaza, ep esen aciones y o denanzas eales
A pesa de la sencillez y al a de egis o con que nacie on las p ime as plazas
apa ías que has a doy día subsis en, sí es e iden e que esas, como las de o as ciudades de
la Nue a España y del Nue o Mundo que se unda on en el siglo XVI, coinciden con los
p ecep os ag upados en las Recopilaciones de las Leyes de Indias, con un dejo de la
he encia p ehispánica
40
.
Las no mas enunciadas po la Co ona española, que ue on elabo adas ein a y un
años después de la undación de Guadalaja a y con ello del nacimien o de su plaza inicial,
es ablecían su o ma como la ec angula y su amaño (en unción del espacio eque ido po
39
López Mo eno, op. ci , pp. 205-208.
40
Blanco Fe ochio y Dillingham, op. ci ., 38.
133
ac i idades en ella a ealiza , po ejemplo “las ies as a caballo”
41
): “un ancho de dos
e cios de su la go”
42
. Y ambién que su azo ue a hecho con co del y egla,
43
y sacando
de ella calles a las pue as y caminos p incipales, y dejando compás abie o, pa a que el
c ecimien o u u o pe mi ie a “siemp e p osegui y dila a de la misma o ma”
44
, omando
en cuen a que la población hab ía de i en aumen o
45
.
A su al ededo , debe ía habe po ales pa a “comodidad de los a an es, que suelen
ocu i .”
46
. Ce ca de la plaza hab ían de ins ala se el emplo p incipal, cabildo, aduana y
a senal. Es deci , no solo la población impo aba, o las ac i idades de ec eación, sino la
ac i idad come cial, la polí ica y eligiosa a ealiza
47
, símbolos de la ida o ganizada y
ci ilizada que en ella y a su al ededo hab ía de es ablece se.
Blanco y Dillingham cons uye on un “Cuad o compa a i o en e los
eque imien os es ablecidos en las Leyes de Indias y las plazas ac uales”
48
, en el que, po la
echa de su cons ucción, 1542, aluden a la plaza aho a llamada de los Fundado es. Sin
emba go, po las ca ac e ís icas mesu ables que le a ibuyen, de hecho desc iben la ac ual
plaza de A mas, cons uida más de cincuen a años después, a p incipios de siglo XVII, una
ez que se edi ica la Ca ed al. Es a con usión no a ec a el azo en dame o y la cen alidad
polí ica y cul u al ac ual de la Plaza de A mas, pe o sí la idea de que la plaza de Los
Fundado es haya sido hecha bajo los pa áme os de las o denanzas eales, simplemen e
41
“O denanza 112, O denanzas de Felipe II, [ e sión digi al] disponible en:
www.biblio eca. /a man2/publish/1573_382/O denanzas_de_Felipe_II_sob e_descub imien o_mue a_1176
sh ml. [Consul ado en sep iemb e 2014].
42
Ibídem.
43
Fe nando A ellano, El a e hispanoame icano, Ca acas: Ex Lib is, 1988, p. 25.
44
Ha doy, Jo ge En ique, “La o ma de las ciudades coloniales en la Amé ica española”, F ancisco de Solano,
Es udios sob e la ciudad ibe oame icana, Mad id: CSIC, 1983, pp. 315-344. Wy obisz, And zej, “La
o denanza de Felipe II del año 1573 y la cons ucción de ciudades coloniales españolas en Amé ica”, Es udios
la inoame icanos 7, 1980, pp. 11-45. López Mo eno, Edua do, La cuad ícula de Guadalaja a, México. 2001,
además de los mismos Blanco Fe ochio y Dillingham, op. ci .
45
O denanza 113, op. ci .
46
O denanza 114, op. ci .
47
Fe nando A ellano, op. ci ., p. 25, O denanza 115, op. ci .
48
Blanco y Dilingham, op. ci ., pp.36-37.
134
po que és as no habían sido sis ema izadas cuando se es ableció y se azó la ciudad,
dis ibuyendo los sola es que la delimi a ían y enma ca ían.
También es e iden e que la segunda plaza en su gi , la ac ual plaza de A mas de
Guadalaja a es, como a i ma Solano pa a odos los casos ibe oame icanos
49
, el espacio
público donde se ma e ializó el “g an enómeno de la u banís ica”, pues en su en o no se
asen a on, concen ándose, los “edi icios sos enedo es de los pode es ci iles, económicos y
eclesiás icos”
50
.
A i mamos pues, que las ep esen aciones de las dos p ime as plazas, jun o con sus
sedes, con el paso de los años se ue on con i iendo en una “d ama ización imp imida” de
la misma undación, “insc ibiendo el ac o en un ámbi o de esonancias uni e sales
cósmicas, imp egnadas de un al o con enido [más que] espi i ual”
51
, polí ico, como
segui emos explicando.
Ri o y ep esen ación en la plaza
De la hoy po hoy llamada plaza “De los Fundado es”, que lle a a en sus inicios el
nomb e de San Agus ín,
52
dijimos no hay es imonio di ec o que indique uese el luga
inicial donde se haya e i icado el ac o undacional en los p ime os días de eb e o de
1542. Sin emba go, López Mo eno ase e a que eniendo como uen e las “Ac as de
Cabildo” de 1542
53
“El i ey de Mendoza puso la p ime a pied a pa a cons ui las
p ime as casas consis o iales en el luga que hoy ocupa el palacio de gobie no”
54
. Ci a
ex aña ha de deci se, po lo ya ano ado espec o a la ausencia de ac as de cabildo y po que
49
Solano, op. ci ., p. XIV.
50
Ibídem.
51
Gab iel Gua da, “T es e lexiones en o no a la undación de la ciudad indiana”, en Solano, op. ci ., pp. 89-
106.
52
Jesús Toscano Mo eno, “Guadalaja a ashuman e”, en Ramón Ma a To es (compilado y edi o ), P ime
cu so de in o mación sob e Guadalaja a, Guadalaja a (s.e.), 1980, pp. 23-32, p. 32.
53
Aunque no p ecisa con exac i ud o os da os, pues ca ece de la o mación de un his o iado .
54
López Mo eno, op. ci ., p. 209.

135
la edacción del ex o “ ansc i o” no indica con empo aneidad al ac o, lo que ca ac e iza a
esos documen os. Además, al menciona que se a a del luga ocupado po el “palacio de
gobie no”, no queda cla o si alude a la “Casa Consis o ial”, al Palacio de la Audiencia
es ablecido en 1561, o a la Casa de Oña e, edi icada en 1575 en un pun o dis an e a la
plaza
55
, o al Palacio de Gobie no que da a de mucho iempo después, del siglo XIX. To al,
al menos, un en edo anac ónico, el que sin emba go ha guiado muchas pos e io es
in es igaciones y sus en ado muchas a i maciones de las au o idades.
Algo e iden e, es que la o o a plaza de San Agus ín se ha concebido en el
imagina io y en la his o ia de Guadalaja a, como el luga undacional y la plaza Real, aho a
de A mas, en la undamen al que dio o den es uc u al y isonómico a la ciudad e
iden i a io a sus habi an es. En las p ime as c ónicas, allá a los inicios del siglo XVII, así
son desc i as ambas plazas:
Una “…en lo an e io de la iglesia ca ed al y casas de consis o io, y / o a en
lo an e io de las Casas Reales, donde se execu an las penas capi ales de los
delinquen es y donde se haze me cado gene al de oda la coma ca de indios
de cinco en cinco días, en el qual enden cosas de su opa menuda y / o as
cosillas que cada uno haze de su a e, y cosas de bas imen os, aues y
legumb es…”
56
.
Es deci , an o la Plaza Mayo como la de San Agus ín, son dos espacios públicos de
uncionalidad múl iple, pues lo mismo ue on luga dis ibuido que pe mi ió una amplia
pe spec i a de los edi icios con alo ci il y eclesiás ico, que ue on el escena io del
bas imen o de los españoles que comp aban los p oduc os de los ba ios indígenas ecinos
55
Ubicado al o o lado del a oyo de San Juan de Dios, al su del ba io del mismo nomb e. Es e ba io se
ca ac e izó po albe ga a ie os y abajado es manuales, además de los es ablecimien os de di e sión non
sanc a. Pa a e la ca og a ía del ba io, éase Ga cía Rojas, “Ca og a ía del ba io de San Juan de Dios”,
en e is a Le as His ó icas, núm. 9, o oño 2013-in ie no 2014, Uni e sidad de Guadalaja a, pp. 253-285.
56
Alonso de la Mo a y Escoba , Desc ipción Geog á ica de los einos de Nue a Galicia, Nue a Vizcaya y
Nue o León, 1605, Guadalaja a: Ins i u o Jalisciense de An opología e His o ia (Colección His ó ica de
Ob as Facsimila es, 1)1966, p. 26.
136
de Analco, Mezqui án, San Juan de Dios y Mexical zingo
57
. O bien, e an en ocasiones luga
del cas igo que ecibían quienes an es habían pasado po la cá cel, ubicada en el lado su de
las Casas Reales.
También la plaza Mayo y o as menos conocidas, enían un alo i al cuando en
ellas ins ala on las au o idades uen es pa a abas ece a la población de agua, como
es imonia un emp ano plano, genuino (po habe sido dibujado po un con empo áneo) de
la ciudad “comple a”
58
, co espondien e a 1732 (imagen 7). En es e plano, po p ime a ez
se nomb a y señala a la Plaza Mayo , como pun o esencial de la ciudad, pues ahí exis ía una
uen e que la p o eía de agua po able. El líquido empezó a se conducido desde el ce o de
El Coli, al iempo que se dibujó es a anónima ca a.
Plaza Mayo en el “Plano de la ciudad de Guadalaja a capi al de la Nue a Galicia”
Copia o og á ica del A chi o His ó ico de Jalisco, PL.2.1., 1732,498, RF-17, sin au o ,
escala no especí ica. El o iginal se encuen a en el A chi o Gene al de Indias de Se illa,
España: MyP.Mex.127
57
En Analco cong ega on a mexicas, laxcal ecas y pu épechas. En San Juan de Dios a neg os, mula os,
mes izos e indios a ios. En Mezqui án, cocas, cazcanes y ecuexes. En Mexical zingo, náhuas.
58
Plano que pe enece a una se ie de planos que se aza on con mo i o de la in oducción del agua, ob as
di igidas po Ped o An onio Buze a.
137
De las ep esen aciones elabo adas po las en idades o iciales municipales o
es a ales, son dignas de des aca a ias, unas po equí ocas, o as po su in ención
comunica i a desin o mado a o al a de obje i idad. Encon amos un plano e óneamen e
egis ado en el A chi o His ó ico de Jalisco como del siglo XVII que incluyo, más que po
ap ecia el alo de “luga p incipal o eal” de la plaza undacional de la Guadalaja a
de ini i a, po se una ec eación de 1985, cuyo í ulo ha conducido a in e p e aciones
e óneas como su mismo egis o en el AHJ. Me e ie o al plano (imagen 8) de “la plan a
del Palacio Real de la Audiencia, con calles aledañas y la Plaza Real… 1643”, que de
hecho ue dibujado en el úl imo cua o del siglo XX po la Sec e a ía de Ob as Públicas del
gobie no de Jalisco, jun o con o os sie e c oquis que an ep esen ando las di e en es
plan as del Palacio Real (uno de los edi icios que enma can la plaza) y con ello has a los
ma e iales con que se cub ía la plaza que quedaba a su en e.
138
La
plaza Mayo . Uno de los ocho “Planos de la plan a del Palacio Real de la Audiencia, con
calles aledañas y la Plaza Real”, Mapo eca del A chi o His ó ico de Jalisco, PL 8.1, 1643,
572, RF-72, s.a.
O o ejemplo ca og á ico del imagina io de la plaza en Guadalaja a, cons uido po
en idad o icial, apa eció en la oc a a década del siglo pasado, cuando el Ayun amien o
ees uc u ó el “cen o” de la ciudad pa a inc emen a su a ac i o u ís ico y su ida
come cial. Como complemen o publicó un lib o i ulado de mane a e elado a El co azón
de la ciudad, en el que econs uía el pasado, hacía más plás icos, he oicos y asimilables los
hechos y el mismo azo inicial de Guadalaja a. De es a ob a se oma la in a que a
con inuación incluyo como imagen 9. En un dibujo con esa écnica se ep esen a el pá amo
que se con e i ía en la p ime a plaza de Guadalaja a, y donde se hab ía lle ado a cabo su
ac o undacional. Ahí y en el ex o complemen a io, en el que se a i ma que C is óbal de
145
pa en esco y de pe enencia a las ins i uciones
65
. Es a es as úl imas que me e e i é a
con inuación.
O os hechos, o as ep esen aciones y signi icados
La p ác ica polí ica en la plaza se sis ema izó una ez o ganizada la ciudad, lo cual
ocu ió desde su emp ana edad, y ha con inuado has a nues os días, si bien aludi é sólo al
caso colonial po el e iden e cambio en el con ex o ecnológico cul u al expe imen ado
ecien emen e. La p esencia de la igu a eal se hacía p esen e en cie os ac os en la plaza
misma y és a se cons i uía en pa e de una ep esen ación con alo añadido: el Paseo y
“alzado de pendones y o as solemnidades que se eque ían y acos umb an a hace en
nomb e de ues a cesá ea majes ad, como si Dios hubie a dispues o de su eal pe sona, y
obedeciésemos y aca ásemos y ep esen ásemos a Vues a Majes ad po ey y seño
na u al.”
66
E a una ans e encia y ep esen ación de la “ eal pe sona” que se e i icaba
cuando los acon ecimien os en la co e y, más que eso, en la ida misma del ey, e an de al
na u aleza que podían incidi en la o ganización polí ica de los i eina os, como en el caso
de donde p ocede ese ex o, que se e ie e a la en e medad y mue e de Ca los I
67
y el
consecuen e ascenso de Felipe II (1556) po lo que en Guadalaja a se alzó y paseó el
pendón eal
68
, ogando po la salud de su Majes ad y, poco después, celeb ando la llegada
del nue o mona ca, ocasión sub ayada po 21 cañonazos de sal a saludando al Pendón que
se ena bolaba en el cen o de la plaza.
65
F ançois-Xa ie Gue a y Annick Lempé iè e, Los espacios públicos en Ibe oamé ica. Ambigüedades y
p oblemas. Siglos XVIII-XIX, México: Cen o F ancés de Es udios Mexicanos y Cen oame icanos-Fondo de
Cul u a Económica (Sección de Ob as de His o ia), 1998, pp. 10-11.
66
“Ca a del Cabildo acusando ecibo a su Majes ad de la no icia de su e i o del pode po en e medad, y
acep a como ey a don Felipe. In o ma, además, las necesidades que padecen, y las cosas que hay que
emedia ”. Guadalaja a, 15 de no iemb e de 1557, en Ped o F anco López, Anda es y pesa es de
Guadalaja a en el siglo XVI. 22 ca as al ey del alcalde y egido es de la ciudad, Gobie no del es ado de
Jalisco, Ayun amien o de Guadalaja a, ICIDG; CEJ, pp. 7-16, pp. 7-8.
67
Ca los I de España y V de Alemania.
68
El Pendón Real enía o ma de escudo de seda con el bo dado de las a mas del ey, con sus lecos y sus
co dones de hilo de o o e minados en bo las.

146
El paseo en el que se inco po aban las edi icaciones de los al ededo es a la plaza,
median e el ado no de las achadas “so pena mul a”
69
de cincuen a pesos a quienes no
pa icipa an en el paseo, así como de ein icinco a quienes no deco a an aquellas,
ep oducía la je a quía social, pues con aba “con la asis encia de oda la cu ia local y las
au o idades de la ciudad y “gen e noble”
70
. Los de más al o ango, desde los balcones de las
Casas Consis o iales. O os se apos aban en el edi icio del Cabildo y el pueblo espec ado
en las o illas
71
. En la plaza se lle aba a cabo una comunicación simbólica que se ía an o
pa a asmi i in o mación como pa a comp ome e a los pa icipan es a man ene el
sis ema. La plaza e a el ecin o de la celeb ación, que como ep esen ación
72
, de acue do a
R. Cha ie
73
, e a un ac o con el que se hacía p esen e el sobe ano español en sus dominios
ame icanos y con el que, a i man Gu ié ez Lo enzo y Diego-Fe nández So elo
74
, se do aba
de sen ido el o den je á quico, las no mas y las ins i uciones. Al mismo iempo, e a una
ies a que pe mi ía a los habi an es de Guadalaja a (y en su momen o de o as plazas de
ciudades donde había es ejo simila ) una ocasión pa a ompe con la mono onía y se iedad
de la ida co idiana colonial emp ana, con i iendo a la plaza en un luga de es ejo, de
solemnidad, pe o an e odo de unidad a un eino, de la pe enencia a una Co ona.
Conclusiones
Las ep esen aciones de las plazas iniciales de Guadalaja a se mani ies an en dos
ámbi os undamen ales, a sabe , uno de ca ác e his o iog á ico y o o polí ico-cul u al. Las
ep esen aciones de las “plazas-ge men” (la undacional y la eal) se han mos ado como
una cons ucción ideológica y polí ica do ando a la plaza misma de un supe á i humano,
69
De cincuen a pesos a quien no lo hicie a. Ac as, ol. 1, 1970, pp.- 195-196.
70
Ac as, ol. 1, 1970, pp. 195-196, Ac a 19 eb e o 1618, . 75.
71
Gu ié ez Lo enzo, Ma. Pila y Ra ael Diego-Fe nández So elo, “La ecepción del o den gadi ano en
Nue a Galicia”, Es udios Jaliscienses 87, eb e o 2012, (Guadalaja a, 2012), pp. 6-24.
72
Desde la undación de la ciudad en 1542 has a 1811 se paseó el Pendón Real año po año, has a que el
mo imien o de Independencia puso in a es a ce emonia.
73
Roge Cha ie , op. ci .
74
Ma. Pila Gu ié ez Lo enzo y Ra ael Diego-Fe nández So elo, op. ci ., p. 11.
147
glo ioso y mí ico que po me onimia, los apa íos, académicos, ins i uciones y au o idades
han adop ado pa a oda la ciudad. Planos ex empo áneos, pin u as, dibujos y elie e
conmemo a i o es udiados ienen en sí mismos y o o gan a esos luga es signi icados
equí ocos, múl iples y polisémicos, ligados an o a las emociones indi iduales y colec i as,
como al análisis cien í ico y a los in e eses polí icos y legi imado es de au o idades de
épocas dis in as.
El enómeno cul u al abo dado, además, ha log ado que Guadalaja a posea una
singula idad, la de ene un pasado con usamen e ein en ado, ec eado, ep esen ado. Esa
labo y p oducción de ep esen aciones conscien e e inconscien e, lo ue ambién de
legibilidad y isibilidad -pa icula men e espec o del o igen y azo de la ciudad- y
pa icipó, al mismo iempo, en la cons ucción de una liga y un o alecimien o del ejuego
del pode -sabe y una in e ención en la his o ia misma de la ciudad, p o su imagen
glo iosa.