conocimien o c í ica sis emas de pen
samien o ma co de comp omiso
uni e sidad ins i uciones pa icipa
ción ciencia iden idad con lic o
popula sabe pa adigma
ma ices obje i os agen es me can
ilización ma co de
complejidad implemen a
in es igación mo imien os
modelos cul u ales ma co de é ica
desconexión lenguajes sociales jus icia
empode amien o local-global di e sidad
Vicen e Manzano-A ondo
Vicen e Manzano-A ondo es p o eso i ula de
Me odología de las Ciencias del Compo amien o,
licenciado en Filoso ía y Ciencias de la Educación,
doc o en Psicología, doc o en Psicopedagogía y
diplomado en es udios a anzados en Economía
Regional. Su línea in es igado a y p oposi i a
se cen a en la cons ucción de sociedad desde
la pe spec i a del bien común, especialmen e
espec o a los p ocesos de op esión y al papel
de la uni e sidad. En es as ma e ias cuen a con
di e sas publicaciones cien í icas y a ículos de
opinión en p ensa, además de p onuncia con e-
encias, impa i cu sos y o ganiza e en os. En
2010 ue gala donado con la dis inción de mejo
p o eso de psicología de España. Es miemb o un-
dado de a ios colec i os cien í icos y mo imien os
sociales uni e si a ios.
Vicen e Manzano-A ondo
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Edi a:
Imp esión: Lankopi, S.A.
Diseño y Maque ación: Ma a, S.L.
Depósi o Legal: BI-1994-2012
ISBN: 978-84-89916-71-5
P oyec o co inanciado po :
A Vi ginia, la in ensa ca icia
que ui capaz de imagina en sueños.
5
Ag adecimien os
Las ideas pe enecen a la Humanidad en la que se ges an. Las ene gías que se ha-
cen isibles en una pe sona p o ienen del g upo, de la comunidad, de la sociedad.
Como indi iduos aislados no somos nadie. Sin emba go, hay quienes aga an el
onco de un á bol, desp ecian sus aíces y amenazan con ap opia se legalmen e
de las amas. Lo llaman p opiedad in elec ual.
Es e lib o hab ía sido imposible sin que pa icipa a una in inidad de acon ecimien-
os que soy incapaz de lis a con exhaus i idad. Algunas de sus aíces son más
g uesas y ní idas. No obs an e, puedo ensaya da les cuen a sin lanza el mensaje
de que es án odas las que son.
Vi ginia Paloma me mi ó con dulzu a y aleg ía pa a deci me, ac o seguido, que
acep a a el e o de esc ibi es a ob a. Me apo ó c edibilidad, ca iño e impulso.
Es e lib o no se ía el mismo sin habe deba ido con ella sob e calidad, comp o-
miso, uen es bibliog á icas, medioc idad, c i e ios... Es ambién la expe a en
o ma os cien í icos que depu ó la apa iencia inal del ex o. Luis To ego me in-
ci ó a lee , e lexiona y edac a sob e ello an es de que supie a que e mina ía
eniendo o ma de lib o. Además, ue el p ime c í ico del ex o, es udiándolo con
de alle capí ulo a capí ulo, apo ando su sabe hace y mul i ud de suge encias.
An onio Cano ans o mó el modo con que me ace co a di e sos asun os de e-
lexión, buscando siemp e las oces escondidas y p eocupado po e i a c eencias
sin undamen o. Hassan Fazeli ha sido y es un ejemplo en donde me mi o muchas
eces pa a obse a qué p o eso uni e si a io me gus a ía se algún día. Sus con-
e saciones me espolean. Su i a an e la injus icia y su isión pausada sob e la ida
me inspi an. I zia Agui e pe manece p esen e en mi men e, obligándome a expli-
ca me con cla idad y a e i a ex os a agosos sin in e és cien í ico ni li e a io. He
sen ido ce ca a Es eban de Manuel, un ac i is a con una expe iencia, una sensibili-
dad y un buen ce eb o ales que a eces caigo en la en ación de desea un ejé ci o
de clones suyos. Los caminos que pone en ma cha pa a hace de la Uni e sidad
una en idad cien í ica de acción comp ome ida con la gen e más desp o egida han
sido una inspi ación. And és González adop ó la posición de abogado del diablo,
poniendo pe os a cada coma de los discu sos con que opezó, aun sin sabe que
esc ibía un lib o en mi men e, en en ándose a mis pos ulados p incipales pa a
obliga me a obus ece los a gumen os. Luis And és, Paco Ga cía, Ma ía José Le a,
An onio Aguile a, Daniel Cascado, Ma a Sole , Az il Bacal, Alessio Su ian... cons-
i uyen ejemplos con inuos del pe il de p o eso ado uni e si a io que necesi a el
plane a: conocimien o, con icción, inquie ud, coope ación, alen ía, bocanadas
inago ables de ene gía... y g andes dosis de comp omiso con ba allas a las que
se cali ica como pe didas pa a empuja a pe de las. Sin ellos ni ellas, ealmen e
se pe de ían.
6
La Uni e sidad comp ome ida
G acias a los es udian es que me habéis acompañado du an e mis años de do-
cencia p e ios a es e lib o. Si no hubie ais sopo ado mis con inuos expe imen os
docen es, las mezcolanzas en e con enidos académicos desconec ados o la en-
ada en el aula de la ealidad ci cundan e, poco de lo que hay aquí hab ía ocado
ie a. Si no hubie ais acep ado pa icipa , discu i con enidos y dinámicas, pone
p oblemas y soluciones, esis i y ebela se en e al desequilib io de pode en la
docencia uni e si a ia, no pod ía c ee lo que a i mo en es as páginas. He ap en-
dido mucho de ues a cosecha. Y sigo c eyendo que sin ues a ue za cualquie
e olución es un sueño imposible.
Doy g acias a Pila del Cas illo, la Minis a de Educación que impuso en España
una e o ma uni e si a ia con al mal hace que inspi ó indignación y esis en-
cias en odo el Es ado. Una de las consecuencias nació en Se illa: el colec i o
Uni e sidad y Comp omiso Social, con el obje i o de co egi la e o ma en la
co idianidad, cons uyendo la Uni e sidad comp ome ida con la sociedad que
soñábamos y a la que seguimos dando o ma. El colec i o su gió con la pa ici-
pación de p o eso ado uni e si a io de más de ein e disciplinas. Ap endí y sigo
ap endiendo mucho de ellas y ellos, al en en a nos a p oblemas locales y glo-
bales desde el conocimien o ansdisciplina uni e si a io. En el mismo sen ido
que a la Minis a, debo da g acias ambién al equipo ec o al de la Uni e sidad
de Se illa que en el año 2002 p o agonizó una e gonzosa página en la his o ia
de mi ins i ución, c iminalizando y expulsando de su seno a es udian es cuyo
e o ue implica se con ue za en una lucha y no sabe ges iona polí icamen e
la inde ensión de e se cada ez más a inconados po la comunidad a la que
de endían. Echa on abajo unas pue as que debían pe manece abie as y oda-
ía hoy es án pagando esa decisión. El ec o ases ó un golpe mo al a la ima-
gen que has a en onces enía de mi Uni e sidad. Muchos colegas e mina on
de ema a la c ia u a, al enega de su conocimien o cien í ico y su cualidad
de educado es, adop ando posiciones más p opias de una con e sación de ba
que de la academia. Impliqué días y noches, semanas y meses, ei indicando
una salida uni e si a ia a la c isis, basada en el conocimien o que poseemos
y el que somos capaces de gene a , con alan e educa i o, con espí i u conci-
liado . En luga de ello, obse é a mi al ededo sed de cas igo ejempla que no
que ía sabe nada de los an eceden es. A aíz de ales sucesos, en los meses
siguien es descub í en mis ep esen an es académicos un ansia de con ol de
la disidencia que has a ese momen o no podía imagina . Con Rica do Ma ín,
uno de los es udian es ep esaliados en 2002, he man enido muchas discusio-
nes en o no a qué cosa es esa de la Uni e sidad y qué cosa pod ía llega a se .
Todo aquello emo ió mis en añas académicas y me descub í in ensamen e
implicado en econoce a las íc imas de los p ocesos, a los uncionamien os
uni e si a ios que ec ean las es uc u as sociales injus as y a la ins i ución
cien í ica y académica que necesi amos pa a cons ui un mundo digno, ha-
bi able y elici an e. Es os úl imos años han sido muy in ensos. He ap endido
mucho y debo da g acias especialmen e a quienes se han posicionado al lado
de quienes más su en.
7
Ag adecimien os
Mis hijos, Lau a, Celia y Ja ie , han enido mucha paciencia conmigo. Hemos ca-
minado jun os y hemos pasado muy buenos a os. Pe o la cuan ía de esos mo-
men os hab ía sido mayo si yo no hubie a acep ado es e e o. La comp ensión y
la admi ación que me p o esan ha sido una uen e de ene gías. Y sus ab aci os y
palab as de ánimo, un excelen e combus ible. A Ja ie lo econoce éis en uno de
los capí ulos, g acias a su c ea i idad abie a, a la men e de un niño de once años
que se esis e a mi a el mundo con el único modo en que se empeñan en hace lo
los adul os.
La Uni e sidad comp ome ida
14
Mi mad e abandonó los es udios de pequeñi a. Debía abaja en lo
que ue a. Algo decen e a se posible. Pe o siemp e le quedó el mal
sabo de no habe seguido, de habe nacido en esa po ción de la so-
ciedad que e eso de la igualdad de opo unidades como quien a al
cine. Boni o. In e esan e. En e enido. Después apagan las luces y hay
que abandona la sala. A eces no da iempo ni de e los c édi os.
Recue da mi mad e que el p ime es ido que lució o gullosa se lo
hizo ella misma, con un ozo de ela y una cuchilla de a ei a . Aho a
iene ce ca de se en a años y a ias he nias de disco. A pesa de ello,
cada mañana sigue comiéndose el mundo, pa a que el mundo no se
la coma.
Nadie de mi amilia llegó a la enseñanza secunda ia. Mis he manos lo
in en a on. Pe o de ecamos lo que comemos. Cuando se come mise ia,
di ícilmen e se caga o o. El único ins uido e a mi pad e, bebedo insa-
ciable de los ela os co os sob e el Oes e, las a en u as de Ma cial La-
uen e Es e anía. Ins uido a la mane a en que en endía mi gen e, aun-
que ampoco e minó la p ima ia.
Llega a la Uni e sidad e a un hi o en mi amilia. Nadie de mis ances-
os ni coe áneos pisó an sag ado espacio. No e a yo quien en aba.
E an las ilusiones, los sueños y los planes de espe anza de una saga de
incógni os, de esos lad illos que cons uyen la his o ia, pe o que después
son cubie os po una g uesa capa de cemen o y una placa conmemo-
a i a. Nunca he is o una placa con el nomb e de mi pad e ni de mi
mad e, o de los millones de pad es y mad es como ellos. En su luga se
encuen a cómo se llamaba el alcalde, el ec o o el igu an e de u -
no. La his o ia pod ía lee se como el lis ado de quienes no pusie on un
lad illo en oda su ida. Ojalá que mi nomb e no es é nunca en una
placa de esas. La e güenza me ma a ía si no es u ie a ya mue o en
ese momen o.
Las cásca as de plá ano ue on una bo e ada de ealidad. “Tal ez es o
no es lo que pensábamos”. Mis ojos de pueble ino se lo comían odo. Tenía
que compa i después la expe iencia. “Hola, amilia. Hoy he es ado en
la Uni e sidad. Sen aos. Voy a con a os cómo es”. Tiempo después, un
año an es de mo i , mi pad e en ó conmigo en una Facul ad. Lo hacía
e guido, digno, como si quisie a ocul a que enía de o o plane a. Pe o
los en áculos e des le dela aban: obsequió con un “Buenos días” a cada
una de las pe sonas con las que se c uzó, sin ob ene el más mínimo eco
a su egalo. No me a e í a deci le: “Papá, aquí nadie se saluda, odos
an a lo suyo”.
In oducción
15
Siemp e me he ma a illado con los análisis ce e os y los consejos i ales que
enuncia on g andes pensado es hace cien os e incluso miles de años. Es cie o
que las cosas impo an es de la ida son siemp e las mismas. Lo que a ía, po en-
cima de odo, son los de alles, úl imamen e de na u aleza ecnológica o económi-
ca. Pe o las llamadas a la paz, a la ausencia de desequilib ios, a pe de el miedo,
a c ece como indi iduos lib es que cons uyen his o ia en luga de se íc imas
de los p ocesos, a la unión, a la jus icia... Todo ello es cons an e. Nada de ello ha
cambiado. Somos niños con ajes de as onau as, manejando pesadas máquinas
pe o con el mismo ce eb o y el mismo co azón. Incluso con los mismos pasos i-
ubean es cuando se a a de lidia con ales undamen os i ales, sis emá ica e
his ó icamen e elegados a a o de o os obje i os. Me gus a ía sen i que es e
lib o ansi a po medio de esos g andes undamen os y esas llamadas his ó icas,
aunque abo de un aspec o conc e o de una época conc e a.
No he esc i o nunca un lib o como es e. Te explicó po qué. He publicado a ículos
cien í icos, es deci , ex os b e es cen ados en una idea, que se p opone eó ica-
men e o se jus i ica empí icamen e, ajus ados a o ma os muy ce ados. Son ex-
os que no en iende nadie sal o la mic ocomunidad de cien í icos que abajan el
mismo asun o. He publicado ambién lib os sob e es adís ica, in o má ica y o os
campos del sabe ú iles pa a la c eación de conocimien o cien í ico. He o ganizado
ac os académicos como cong esos, con e encias, mesas edondas, cu sos, e c. He
ansi ado du an e años po la me odología de la in es igación cien í ica, como
in es igado y como p o eso . He pues o en ma cha o ganizaciones de alan e
cien í ico o académico, e incluso p o esional. Pe o no me p esen a ía a mí mismo
al es ilo de “Hola, soy cien í ico”. Me sien o muy cómodo en esa dimensión. C eo
conoce la muy bien. Pe o me pa ece ía c uel y is e educi mi pe sona a la ace a
cien í ica. Tal ez debido a la misma ebeldía y c ea i idad que se le supone a la
ciencia, esc ibo cuen os pa a niños, ela os co os, poemas, canciones... desde
hace muchos años, en pa alelo. Y he ahí el p oblema. En la escuela me enseña on
que dos líneas ec as pa alelas son aquellas que no se ocan nunca (o, más en e-
esado, que con luyen en el in ini o). ¿Po qué hay que man ene esa sepa ación
en e ciencia y a e, en e azón y sensibilidad? La gen e de ciencia lo iene muy
cla o: si la azón se mezcla con las emociones, pe demos el no e. Lo que p e endo
demos a en es e lib o es que, al cons ui ambas dimensiones po sepa ado, he-
mos conseguido pe de el no e, p ecisamen e. La solución es man ene jun o lo
que na u almen e es á jun o. No solo soy cien í ico, soy p incipalmen e pe sona y
me esul a ine i able no se lo. Toda una ida p ac icando pa alelos me ha lle ado
a no esc ibi nunca nada pa ecido a es e lib o, donde undo ambas dimensiones
o, al menos, eso in en o. No solo se a a de un expe imen o sino de un ac o de
cohe encia: de iendo que eso mismo debe ía se la Uni e sidad.
Es e expe imen o no solo ha exigido un es ue zo po mi pa e. Posiblemen e lo
exija ambién po la uya. Si buscas un ensayo li e a io, e es o ba án las e e en-
cias bibliog á icas, las ablas y igu as, las sis ema izaciones al es ilo académico...
Si espe as un a ado cien í ico, e pa ece á ediosa e innecesa ia la p esencia
La Uni e sidad comp ome ida
16
de ela os, no as au obiog á icas, e lexiones pausadas... Lo sien o, así son los
expe imen os: una p o ocación y una sensibilidad especial po los esul ados.
Con ieso, po an o, que en úl imo ex emo lo que p e endo es gene a esul ados,
oca e de algún modo pa a es imula la o ma con que es y sien es a la educa-
ción supe io y quién sabe si ambién o os aspec os de cuan os nos odean.
El lib o e sa sob e la Uni e sidad comp ome ida. De iendo que es a implica, en-
e o os aspec os, la o u a de compa imen os es ancos como los mencionados
de ciencia y a e, o azón y emoción. Incluyamos en el lis ado de on e as a supe-
a las ba e as en e la Uni e sidad y los ba ios, en e lo que que emos deci y lo
que podemos escucha , en e el sobe bio Yo y los O os igno ados, en e ciencia
y é ica... En es a misma in oducción e p opongo dos ejemplos conc e os que
beben de lo que puedo con a po que lo he i ido y que mues an a qué me e-
ie o cuando hablo de ompe compa imen os. Dos ejemplos que unden las es
ac i idades p opias de la ins i ución del conocimien o y la educación supe io es:
docencia, in es igación y ex ensión; o, si se quie e y espec i amen e: educación,
cons ucción de conocimien o y ans o mación social.
De ez en cuando, el p ime día de clase me p esen o en el aula poco más o menos
diciendo “Un día u e que elegi a qué iba a dedica me el es o de mi ida: se albañil
o p o eso de Uni e sidad. Como eis, escogí lo más ácil”. Me sien o cómodo en el
e eno de la ciencia y de la docencia. Epíc e o decía que no somos lib es de escoge
a qué nos amos a dedica en la ida, pe o sí de hace lo del mejo modo posible. El
des ino me obsequió con a ios egalos. En e ellos, me dedico a lo que siemp e he
deseado: a in es iga y a enseña . Y además i o de ello. Se supone que me dedico a
la ciencia. El a e, no obs an e, es cosa muy di ícil pa a mis posibilidades. Así que no
a i ma é que es o es una no ela. Pe o sí he in en ado mezcla algo. Obse a ás que
en odos los capí ulos hay pequeños ela os. La ciencia ale pa a muchas cosas. Pe o
“muchas” no es “ odo”. En ocasiones nada como una poesía, una en e is a, un cuen-
o, un e azo biog á ico, una película... pa a exp esa una idea. Ve emos en el ma co
de complejidad que el a e se dedica a un ipo de ansmisión edado pa a la ciencia.
Si el lib o debía se cohe en e con la p opues a que con iene, mi papel consis ía en
a iesga me a abaja la ansmisión de ideas no solo con la p opues a p opia de ele-
men os concisos, no solo con el análisis del conocimien o académico sob e el ema,
sino ambién con la exp esión a a és del ela o. Obse a que así he iniciado es a
in oducción. No hay ex o cien í ico capaz de ansmi i lo que he in en ado exp esa
con ándo e un episodio de mi ida, ín imamen e elacionado con la Uni e sidad.
Ciencia y a e, azón y emoción, cognición y sensibilidad, e isión y p opues as...
El esul ado me esul a a o. No es oy amilia izado con es e ipo de ob as. Si am-
bién e ocu e a i, la lec u a puede esul a una expe iencia ins uc i a.
Vamos a elaja nos un momen o. No hay po qué comenza du o.
C eo con ue za que la ins i ución de educación supe io necesi a una e olución.
Pa a se since o, co egi é: necesi a e oluciones en odas sus ace as. Y ya pues os a
In oducción
17
con esa , así en e ú y yo, e di é que es oy p o undamen e disgus ado con es a
ins i ución que nunca en su his o ia ha hecho lo que debía hace : pone su que-
hace al se icio de la sociedad. Sí, ya sé que casi odos los ex os dicen que pa a
eso es á la Uni e sidad. Pe o di e imos en dos pa es undamen ales de la sen en-
cia, po que el e bo se i y el sus an i o sociedad no los en endemos del mismo
modo. Po eso ampoco en endemos del mismo modo el obje o Uni e sidad. Me
gus a ía deci e ambién que sien o es e lib o como una p o unda esponsabili-
dad. Soy conscien e del iesgo de su con enido. Pe o lo he abo dado desde lo
que conside o p opio de la ins i ución uni e si a ia, el igo y el es udio, y lo que
conside o que debe ía se consus ancial, el comp omiso. Con es os ing edien es,
nacidos de nues a condición ineludible y elici an e de se es humanos, cociné lo
que es ás leyendo.
Es uc u é es e lib o pensando que es impo an e en a cuan o an es en ma e ia.
Po eso es a in oducción con iene un pa de ejemplos, oda ía no sabemos de
qué. Lo i emos descub iendo después. T as ella, el lib o comp imido: el p ime
capí ulo abo da de lleno el concep o “comp omiso social” y comienza a de ini
qué implicaciones iene ello en una ins i ución de educación supe io que pue-
da obse a se como una Uni e sidad comp ome ida. He i ulado los siguien es
capí ulos del mismo modo: ma co de comp omiso, ma co ins i ucional, ma co de
c isis, ma co... Los ma cos esal an el con enido que en uel en y lo dis inguen del
es o. La nue a Uni e sidad ealiza sus pasos den o de es os ma cos, se dis ingue
de o os modos de hace educación supe io y es conscien e de sus lími es an o
como de sus capacidades.
T as el p ime ma co, encon a ás p ime o un análisis de la c isis de la Uni e si-
dad, some ida p incipalmen e a la p esión del sis ema de me cado, a a és de los
in e media ios de ges ión polí ica. Nunca como aho a la Uni e sidadhabía sido
obje o de an as p esiones hacia un cambio que la ins i ución no se es á omando
de o ma c í ica ni au ónoma. Reconozcamos que el compo amien o obse ado
es un an o deplo able: oda una ins i ución especializada en el conocimien o que
se des i e en la a ea de obedece y de hace lo de o ma e icien e, e icaz e incluso
c ea i a; oda una ins i ución supues amen e in eligen e que es p esa del pánico,
del miedo po queda se ezagada, po no obedece con la elocidad que mues a
el es o. En ez de llo a , aleg émonos de que i imos un momen o de ans o -
mación. Aho a, como p o agonis as de los des inos, es nues a opo unidad. Es el
momen o de oma el imón de ese cambio. Pasó la época de la obediencia. Ya a
siendo ho a de que la Uni e sidad adop e una pos u a uni e si a ia.
T as abo da las c isis, el siguien e capí ulo se enca ga de analiza las p opues as
no ma i as en ma e ia de Uni e sidad. En ello, no me in e esa un análisis gene al,
sino una lec u a minuciosa desde un in e és especí ico: encon a el g ado en que
ales mo imien os es imulan u obs aculizan el su gimien o de la Uni e sidad com-
p ome ida. T as es e segundo capí ulo, p ocede á implica un iempo especí ico
en la noción de complejidad y el g ado en que debe ía as oca a la Uni e sidad.
La Uni e sidad comp ome ida
18
Es e capí ulo se complemen a con la siguien e pieza del lib o, que en a di ec a-
men e en ma e ia é ica, na u almen e imb icada con la idea de una Uni e sidad
al se icio de la sociedad, un se icio y una sociedad que ya han sido obje o de
iden i icación y aco ación una ez hayas alcanzado esa al u a del ex o. El siguien-
e peldaño abo da el ímpe u de las e aluaciones de calidad que a a iesa la ins-
i ución y que consume buena pa e de sus es ue zos e in enciones. Las p e en-
siones mani ies as pa a consegui una Uni e sidad de la excelencia aba o an los
discu sos, pe o beben de pe spec i as con un in e és y un o igen conc e os que
deben a lo a con cla idad, de al o ma que podamos es ablece si nos in e esa la
mo i ación de calidad y, caso de esponde a i ma i amen e, si el modelo a segui
es el que es amos adop ando en es os momen os.
Po úl imo ol e emos al p incipio. Una ez compa ido el sende o de c isis, p e-
siones, excelencia, é ica, no ma i as e in e ogación en o no a los concep os un-
damen ales, se á la ocasión pa a e oma las p ime as con igu aciones sob e la
Uni e sidad comp ome ida dibujadas en el p ime capí ulo, ma iza las y añadi
conc eciones. Se á nues o momen o pa a una despedida que cons i uye ambién
el deseo de e nos las ca as en el p oceso de cons ucción de la nue a ins i ución
del conocimien o y educación supe io es.
An es de en a de lleno en el concep o de comp omiso, ¿qué al si conocemos un
pa de expe iencias conc e as i idas el mismo año?
Ap ende , in es iga , ans o ma
En 2009 impa í un cu so de análisis de da os pa a es udian es de psicología. Pue-
des imagina e la mo i ación que un es udian e de psicología end á po con eni-
dos asociados con las ma emá icas. Hay de odo en es e mundo, pe o es udian es
que deseen ap ende es adís ica o cosas simila es en una i ulación de ciencias
sociales o de la salud, es algo más bien anecdó ico.
Al más pu o es ilo uni e si a io, en las clases se exponen y jus i ican ó mulas
ma emá icas, en las p ác icas los es udian es esol e án p oblemas, en el aula de
in o má ica se en en a án a p og amas de o denado con obje i o es adís ico...
Es o es lo habi ual. Sin emba go, siemp e se puede hace algo dis in o.
El p ime día lle é al aula un documen al. Su du ación implicaba oda la ho a
de clase. Los es udian es igno aban algo que es aba ocu iendo a cien me os
del edi icio, en el ba io de al lado. Casas en mal es ado jun o a un bloque de i-
iendas nue o e impecable. Familias en si uación muy p eca ia con la inminen e
amenaza de e mina du miendo en la calle. Pe sonas, algunas de ellas de edad
muy a anzada (ce cana a los no en a años), que i ían en pisos con pun ales que
impedían el de umbe; escale as de e io adas; un abandono insopo able. La p o-
piedad de las i iendas espe aba que los inquilinos abandona an sus domicilios
po desidia. Ac o seguido juga ían al juego del momen o: ende a buen p ecio. Un
In oducción
19
día, pa e de las amilias desahuciadas salie on de sus casas en uinas y en a on
en el edi icio nue o e impecable. Y allí se queda on. Los medios de comunicación
se olca on en cub i la no icia: “las iejeci as okupas”. La ciudad había i ido y
sigue i iendo episodios simila es. Es o ocu e en el co azón de Occiden e, de los
países llamados desa ollados, icos, ejempla es. El Es ado en el que i o, Espa-
ña, es en es os momen os la oc a a o la no ena po encia del plane a, según los
c i e ios al uso que se u ilicen. En es a po encia, como en el es o, la opulencia y
la pob eza se en la ca a aunque no se ocan las manos.
Así que es o ocu e jun o a mi cen o uni e si a io. Los es udian es, no obs an e,
lo igno aban po comple o. En un aula comple a de unos sesen a p esen es, nadie
enía la más le e no icia sob e es os acon ecimien os. Ya no pudie on deci lo mis-
mo. Esa mañana ue on espec ado es del documen al.
En la siguien e sesión de clase, el púlpi o del pode oso docen e es aba ocupado
po gen e nue a. Sen adas se encon aban algunas de las pe sonas que apa ecían
en el documen al, pa e de las amilias que es aban p o agonizando los hechos.
Jun o a ellas, la ealizado a del ídeo. Con e sa on con los es udian es, añadie on
de alles y cons uye on un diálogo emo i o, in enso y al amen e ins uc i o.
Du an e las siguien es sesiones de clase ui abajando al uso los undamen os del
análisis de da os, su sen ido pa a los p ocesos de cons ucción de conocimien o y
abundan es ejemplos de su u ilidad en psicología. Nada ue a de lo habi ual. Al mis-
mo iempo, a ios es udian es y yo mismo man eníamos con e saciones con la gen-
e del ba io a ec ado pa a aco a sus necesidades de conocimien o. Y se aco a on.
Deseaban sabe qué imagen enían en el ecinda io, qué compo amien o había e-
nido la p ensa, qué ue za pod ían ene , qué espe anzas de cons ui comunidad...
Buscando un abajo con calidad cien í ica, diseñé una encues a con odos sus
componen es: cues iona io, mues eo y abajo de campo. Ins uí a los es udian-
es en los con enidos de esa in es igación que compe ían a los obje i os de ap en-
dizaje de la asigna u a, mien as que yo me enca gué más exp esamen e del es o.
En odo ello, además, esul aba p oceden e alimen a una isión de conjun o so-
b e la me odología.
Los es udian es e mina on de iniendo el con enido del cues iona io con el ecin-
da io. Ap endie on a ealiza un mues eo, no solo sob e el papel y aseso ados
po ú iles in o má icos y o mulaciones ma emá icas, ambién lo lle a on a cabo
en la p ác ica, comp obando el g ado en que las si uaciones eales cons i uyen
un con inuo e o a los modelos eó icos. Tu ie on que sol en a mul i ud de p o-
blemas pa a p ocu a una mues a ep esen a i a, en en ándose de lleno con el
signi icado del concep o.
Los da os eales de una si uación eal en iempo eal ue on in oducidos en los o -
denado es. Ap endimos a lle a lo a cabo y a coo dina nos pa a cons ui median e
La Uni e sidad comp ome ida
20
In e ne un a chi o común con apo aciones di e sas. Ap endimos a depu a los
da os, cuya esponsabilidad e a ele ada. Teníamos que hace lo bien, pues pe -
sonas de ca ne y hueso que padecían p oblemas eales dependían en pa e de
nues o abajo (una po ción de su conocimien o y de sus decisiones).
Con ese ma e ial abo damos el con enido de la asigna u a, según el p og ama.
Ap endie on a ealiza ablas de ecuencias, es adís icos de endencia cen al y
de dispe sión, pe cen iles, ep esen aciones g á icas, p obabilidad, in e encia es-
adís ica, es imación po in e alo, p uebas de signi icación de la hipó esis nula,
es adís ica no pa amé ica...
Finalmen e, en el mismo ba io, los g upos de es udian es que pa icipaban en la ini-
cia i a expusie on los esul ados de su in es igación a los ecinos y las ecinas, que
añadían in o mación, que nos ayudaban a comp ende lo ob enido, que p egun aban,
que ap endían... Las ecinas y ecinos del luga alo a on muy posi i amen e no solo
la expe iencia, sino el papel de una ins i ución, la Uni e sidad, que has a el momen o
les había pa ecido habi an e de una dimensión desconocida, desconec ada del mundo.
¿Qué ha pasado con es a ac i idad? ¿Dónde se ap endió, dónde se in es igó, dón-
de se ac uó? ¿Es aba odo en su si io? ¿Cuál es el si io de cada cosa? Obse a lo
sucedido: los es udian es ap endie on, al ez con mayo in ensidad que con o os
o ma os más adicionales; se implica on en una acción social con pleno es ilo
uni e si a io, es deci , desde el conocimien o; c ea on un sabe nue o, ealizando
in es igación eal y necesa ia; la gen e del ecinda io descub ió una Uni e sidad
ex añamen e ú il. Si les p egun amos, segu o que saben explica el sen ido de
aquella sen encia: Uni e sidad al se icio de la sociedad.
El ejemplo, como odo en es a ida, iene sus limi aciones. Tal ez no ue an idí-
lico como se mues a aquí. Su gió de la mo i ación, c ea i idad y abajo de un
g upo de pe sonas que, como odas, nos mos amos más o pes que expe as en
e enos inexplo ados. Lo impo an e es que se a a de un ejemplo eal que, po
lo an o, ha supe ado la incógni a de lo posible. Lo impo an e es que mues a que
los caminos del comp omiso, del se icio a la gen e, del ap endizaje, de la acade-
mia... no son incompa ibles, sino que pueden con lui en au o ías del conocimien-
o y de la acción con sen ido. Es más, al ez incluso se alimen en mu uamen e de al
o ma que a más comp omiso más ap endizaje. Obse a que si ue posible en algo an
desag adable como una docencia de es adís ica en una ca e a social y de la salud,
en onces al ez ambién sea posible en esa o a ma e ia, y en esa o a ambién, y...
Resol e y ap ende
La Uni e sidad Cen oame icana José Simeón Cañas (UCA) de El Sal ado cuen a
con un p es igio nacional e in e nacional ganado a pulso. Nació con un cla o in e és
po implica se en la ealidad sal ado eña. Su p incipal ideólogo, el jesui a Ignacio
In oducción
21
Ellacu ía, insis ía en que la Uni e sidad debe olca se en la sociedad, con el obje-
i o de supe a sus es uc u as injus as, pe o hace lo desde el quehace p opio de
la ins i ución: la p o esionalización, la excelencia cien í ica y la p oyección social.
Y a eso pa ece que se han dedicado has a la echa.
Quienes lucha on po hace ealidad una ins i ución de ales ca ac e ís icas, p o-
eso es de econocido p es igio, e mina on pagando la idea y su conc eción con
cuan o enemos: la ida. Fue on seis los p o eso es de la UCA que p ac ica on
a gumen os an con unden es, implicación p ác ica an cohe en e y con agio an
e iden e, que a los de enso es de las es uc u as injus as no se les ocu ió o a
cosa que ma a los. No sabemos qué se ía de esa Uni e sidad en es os momen os
si al pu ga no hubie a enido luga . Lo cie o es que la ins i ución sigue ealizando la-
bo es que ue on diseñadas y conc e adas po aquellos académicos comp ome idos.
Una de las conc eciones de esa p oyección social es el Ins i u o de De echos Hu-
manos de la UCA (IDHUCA). En julio de 2009 conocí su abajo y en e is é a su
pe sonal y a usua ios de la inicia i a. El Sal ado cuen a ya con un se icio g a ui-
o pa a la de ensa legal de pe sonas que equie en labo es de abogacía pe o no
pueden esponde económicamen e. La in ención es buena. Así ocu e en muchos
países y es ados. La conc eción ya es cosa dis in a. Los ámi es, los plazos, la bu-
oc acia, la ex ensión del se icio, la implicación del pe sonal... La exis encia de la
es uc u a es a al es loable. Pe o la acompañan lagunas que el IDHUCA ha enido
a ellena de o ma magis al.
Po sus ins alaciones pasan muje es ioladas, muje es abandonadas, íc imas de
la gue a, amilia es de asesinados, comunidades some idas a la ac i idad de em-
p esas i esis ibles... El abanico es amplio. Y la unción del o ganismo, imp esio-
nan e. En la sala de espe a se encuen an ep esen an es del pueblo cuya ique-
za ambien al es á siendo sepul ada po los e idos de una emp esa de ámbi o
in e nacional, la muje cuyo ma ido ue injus amen e despedido po un ho el, el
homb e de b azo ampu ado du an e la gue a, que no consigue ayuda del Es ado
y que piensa en el IDHUCA como única espe anza.
El Ins i u o cuen a con un plan el p opio de abogados, muchos de los cuales se
han o mado en es a Uni e sidad. Allí abajan, a iempo comple o, en e ins ala-
ciones si uadas den o del campus de la capi al y las zonas dep imidas desde don-
de es di ícil mo e se pa a la población au óc ona. Son p o esionales del de echo,
muchos de los cuales se han especializado en iolación de de echos humanos.
El IDHUCA cons i uye un buen ejemplo pa a una Uni e sidad comp ome ida. No
de iendo que la UCA sea el ejemplo a segui en odo aspec o, iempo y luga . Cada
si uación equie e una medida y mi expe iencia en es a ins i ución ambién sumi-
nis a pun os de desencuen o e incohe encias. La a ea oda ía puede aspi a a
mayo es dosis de ap o echamien o en e las ac i idades de docencia, in es iga-
ción y ex ensión. Po ejemplo: p ác icas de es udian es de de echo en el luga ,
La Uni e sidad comp ome ida
22
pa icipación de sus p o esionales en la docencia, sine gia en e esas expe iencias
y la cons ucción de conocimien o median e in es igación y sis ema ización, e c.
Pa a emi i un juicio lo impo an e no es que la inicia i a sea mejo able, sino que
esul a muy ejempla : con independencia de lo que se haga en la docencia y en
la in es igación, la p oyección social de la Uni e sidad, la ex ensión uni e si a ia
o la unción social di ec a, pueden conc e a se sin pe os, adap ándose como un
guan e a lo que sugie e la exp esión “al se icio de la sociedad”.
conocimien o
sis emas de pensamien o
uni e sidad
pa icipación
popula sabe
ma ices obje i os
me can ilización
ma co de
complejidad
implemen a
in es igación
mo imien os
modelos cul u ales
ma co de é ica
desconexión
lenguajes sociales
empode amien o
local-global
di e sidad
Ma co de comp omiso
La Uni e sidad comp ome ida
30
An es de ope a sob e un elemen o, es e debe se debidamen e in o -
mado po alguien que hable su lengua. Cuando u ilizo écnicas psi-
cológicas (a las que acudo con ecuencia debido a su al a e icacia)
exijo además un aduc o que me pe mi a conoce en odo momen o
qué es lo que se es á diciendo. El equilib io en e los de echos del ele-
men o y la buena ejecución écnica de mi abajo es un asun o muy
delicado. Algunos p ocedimien os psicológicos exigen p ecisamen-
e una buena ges ión de la in o mación. Pe o siemp e hay algo que
puede y debe comunica se. Du an e la p o ocación de dolo ex emo
con olado, el p o esional médico comp ueba las cons an es i ales y
los indicios que pueden señala un pelig o i e e sible. La o u a,
seño juez, no implica mue e del elemen o abajado, solo dolo ex e-
mo con inuado. Es o es algo que epi o con inuamen e en mis cu sos,
ex os y con e encias. Es uno de los pila es de mi p o esión. Cuando
el dolo a a ene un desenlace a al, hay que in e umpi la écnica
y espe a a que el elemen o ecupe e las condiciones indispensables
pa a eanuda la ac i idad.
No es mi in ención, S . Mabiño, ex ende me innecesa iamen e en los po -
meno es de mi labo . Como e e encia inal le aconsejo la lec u a de mi
lib o “Sen dolo o sen con eçao”. Solo ac úo cuando o os p ocedimien-
os an e io es han acasado y el agen e con a an e se encuen a en la
obligación de sal agua da la segu idad pública acudiendo a un p o e-
sional de la o u a que consiga ex ae la in o mación ele an e del ele-
men o. Es a es la ascendencia social de mi p o esión, además de ene
abundan es epe cusiones posi i as en el ejido p oduc i o, el empleo y las
elaciones de polí ica in e nacional y local.
Lamen o, como hago siemp e, que de ez en cuan o el elemen o a-
bajado cese en sus cons an es i ales. Es un e ec o secunda io que
jamás deseo, como jamás lo desea el médico de u gencias que pie de
un pacien e. Ocu e además que en es e caso el seño Rouidía e a,
pa ece se , inocen e. Pe o us ed no puede siquie a imagina las ac-
uaciones que lle an a cabo odos los gobie nos esponsables y ci ili-
zados del plane a, de ca a a la segu idad de sus conciudadanos y al
p og eso de su sociedad, basándose en el abajo e ec i o y e icien e
de los p o esionales de mi sec o . En algunas ocasiones el elemen o es
inocen e y no puede acili a in o mación sencillamen e po que la
desconoce. En el desa ollo de la o u a no solo hemos a anzado en
la e e sibilidad del dolo ex emo, las écnicas lash o ul a ápidas,
la educción de cos es, la adminis ación masi a, la au oma ización
de p ocesos y o os ópicos, sino ambién en la iden i icación p ecoz
de la inocencia. Es cie o que se a a de un campo de in es igación
oda ía en ías de desa ollo y que hay siemp e mucho po hace . Pe o
ya gozamos de buenas he amien as pa a es e obje i o. Como en odo,
Ma co de comp omiso
31
la écnica es alible. Aún así, el po cen aje de daños cola e ales se ha
educido algo en los úl imos años. Puedo acili a le abundan e docu-
men ación cien í ica al espec o.
Como c eo que he podido demos a , S . Mabiño, yo no asesiné a Moha-
med Rouidía. Es e elemen o pe enecía a un lis ado de al os sospechosos
de e o ismo elabo ado po los se icios del gobie no de su país. Fui
con a ado po ellos (anexo V) pa a ealiza mi abajo en condiciones
óp imas. Tan o el pe sonal que me acompañó en el p oceso como el
ma e ial y el p o ocolo u ilizados se adap an pe ec amen e a los es án-
da es in e nacionales. Mi expe iencia p o esional es á ue a de oda
duda. Seño Juez, obse e que no hay nada ep ochable y ue a de ho-
no en es a labo con el elemen o Rouidía. No soy un asesino (¡Dios mío!
¡Qué sensación más desag adable e injus a al esc ibi esa palab a!). Soy
un p o esional.
Con end á conmigo que la buena ma cha del plane a, el p og eso, el
a ance de la sociedad y un mundo más digno de se i ido, son e-
sul ados que se ob ienen median e la buena ealización de nues os
espec i os abajos. Tiene an e us ed a una pe sona que se adap a pe -
ec amen e a es a desc ipción. Y así deseo segui ac uando. Le uego
que enga en conside ación e isa la documen ación que eng osa los
anexos pa a sen encia como conside e su conciencia. Debo insis i en
que es a sociedad que conocemos goza de su si uación ac ual g acias
al abnegado abajo de calidad que ealizan innume ables p o esio-
nales en e los que me sien o incluido con o gullo. Imagine cualquie
es ánda de calidad al uso. Mi abajo lo cumple con c eces. Imagine
cualquie c i e io de excelencia, el más exigen e de odos ellos, mi i u-
lación y mi expe iencia p o esional lo cumple. ¿Con end á conmigo en
que se ía a odas luces una ju isp udencia con ap oducen e pena a
una pe sona que, como yo, lle a oda una ida labo al inme sa en un
ejemplo de ideal p o esional?
Apelo a su conciencia nue amen e, a su debe ciudadano y a su comp o-
miso con la segu idad y es abilidad de su país.
A en amen e,
E nes o Augus o Ma ínez Ébano
G aduado en Ciencias del Ex e minio
Más e en To u a
P omo o y coau o del código é ico in e nacional del o u ado
La Uni e sidad comp ome ida
32
Sob e medios y ines
El ela o es una llamada de a ención. En es os momen os, den o de mul i ud de
espacios uni e si a ios (claus os, consejos de depa amen o, jun as de cen o,
aulas...) se habla con p o usión de calidad, excelencia, con e gencia, p es igio,
mé i o, p o esionalización, ans e encia de conocimien o, in e nacionalización...
Son concep os odo e eno que pueden se aplicados sob e cualquie cosa. Cons-
i uyen elemen os de una imagen que suele se conside ada undamen al pa a
la sa is acción de los miemb os de la Uni e sidad (Mo ison e al., 2011), pues el
supues o es que a odo el mundo le gus a pa icipa en una o ganización con p es-
igio. Pe o uno de los elemen os de esa imagen de calidad pod ía se la o u a.
Ob iamen e, cualquie espí i u sensible se opond á an e la abe ación con enida
en el ela o. Pe o obsé ese que en él se cumple con odos los equisi os que es a-
mos manejando en es os momen os. El p o agonis a es un epu ado, p es igioso y
me i o io expe o uni e si a io que p oduce de o ma ejempla en é minos acadé-
micos, polí icos y económicos. P oduce de o ma ejempla , al es ilo de lo que hoy
es imula la Uni e sidad, po que:
1. P oduce mucho.
2. Cumple sob adamen e con los es ánda es de calidad.
3. Inno a.
4. P ocu a p es igio y conexión in e nacionales.
5. Cons i uye un e e en e obligado en el sec o .
6. Inc emen a sensiblemen e el cue po de conocimien os en su disciplina.
7. Es ablece ue es conexiones en e in es igación, docencia y p o esión.
8. Publica en las e is as de impac o de su campo.
9. Pone en ma cha y acili a p ocesos de ans e encia ecnológica.
Segu amen e pod íamos ob ene mucho más endimien o del ela o en é minos
de ejemplo académico, cien í ico y p o esional. Obse emos que el expe o p o a-
gonis a es el esponsable de p og amas con ac edi aciones de calidad, ha publica-
do en las mejo es e is as y ha pues o en ma cha incluso un código deon ológico.
Pe o nada de ello ale, odo queda o cido cuando el mo i o sob e lo que se apli-
can ales mecanismos de i a en una p ác ica abominable: la o u a.
El ela o es una llamada de a ención po que quie e mos a que los mecanismos no
son ga an ía más que de un abajo bien hecho, pe o no de un buen esul ado. Sin
que medie el comp omiso de espe o a los o os, ni an siquie a las no mas mo a-
les, ni los códigos y p incipios pueden ga an iza ac os é icos (Kisne man, 2001b).
Ignacio Ellacu ía lo exp esaba de o o modo al a i ma que “nues a Uni e sidad no
Ma co de comp omiso
33
puede cumpli su misión sin una con luencia de compe encia écnica y comp omiso
polí ico” (1999, p. 100). Sabemos que lo p opio de la Uni e sidad es el conocimien-
o. Insis i é en ello epe idas eces. Es desde el conocimien o que gene a, ges iona y
aplica que la ins i ución ealiza su unción social, sea cual ue e es a. Lo que el ela o
in en a exp esa es que el conocimien o sin algo más ( al ez compasión, siguiendo
a Siegel, 1984) no es su icien e. Sabe cómo hace las cosas y hace lo de o ma
excelen e o magis al es una desc ipción que si e pa a an os come idos que es ne-
cesa io alo a ales log os a la luz de la é ica y no solo de la excelencia académica.
La p incipal mo aleja del ela o es que los buenos esul ados, en endiendo “bue-
nos” no en sen ido écnico sino é ico, no quedan ga an izados po el cumplimien o
excelen e de es ánda es écnicos ni p o esionales ni cien í icos al uso. Es e óneo
pensa que esos buenos esul ados é icos su gen de es uc u as o écnicas de o ga-
nización que e minan desdibujando los obje i os (Rod íguez, 2007). Po el con a-
io, pa a p ocu a buenos esul ados es necesa io pensa di ec amen e en ellos y no
sus i ui los po medios, ins umen os o mecanismos in e medios. Los medios son
necesa ios pa a llega a los ines. Pe o mien as los pasos pueden se ol idados,
sus i uidos, al e nados, bo ados como decía Machado (“caminan e no hay camino,
sino es elas en la ma ”), los ines deben pe manece pe manen emen e p esen es
y conscien es. La noción de comp omiso p e ende llena p ecisamen e ese acío de
ho izon e, o nando en imposible una abe ación como la na ada. La in es igación
o la docencia comp ome idas, la p o esión comp ome ida, la acción ins i ucional
comp ome ida y, en suma, la Uni e sidad comp ome ida se de ine especialmen e
po cómo isualiza el obje i o úl imo. Una ez de inido el des ino, al camino le pe-
dimos dos cosas: e icacia pa a alcanza los obje i os y cohe encia en e los medios
y el in que se pe sigue con ellos. La máxima de Gandhi, “no hay caminos pa a la
paz, la paz es el camino”, cons i uye sin duda una buena guía pa a pensa en los
sende os que la Uni e sidad comp ome ida ansi a pa a cumpli con sus obje i os.
Medios, ines y comp omiso
Comp ome e y más aún su e sión e lexi a, comp ome e se, es un e bo incom-
ple o. Sin que se le añada el obje o de comp omiso no es posible es ablece nin-
gún juicio de opinión o de alo . El comp omiso es con algo. El dicciona io no hace
o a cosa que insis i en lo mismo: un comp omiso es una obligación adqui ida,
pe o ¿obligación de qué?
Muy ce ca del concep o obligación, adqui i un comp omiso es sen ido muchas
eces como una ca ga. Es a no debe ía se la conno ación ca ac e ís ica de la Uni e -
sidad comp ome ida, que ha de con igu a se lejos de una ins i ución del las e. Ed-
ga Mo in (po ejemplo, Mo in, Roge y Domingo, 2001) lo indica con cla idad cuando
con apone los p ocedimien os basados en p og amas y los cen ados en obje i os.
Los p ime os e minan abso biendo las ene gías y con undiendo el camino con el
des ino. Los segundos son muy adap a i os y poco ieles a los p og amas p e ios
que hayan podido es ablece se. La Uni e sidad comp ome ida suel a las e cuando
La Uni e sidad comp ome ida
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lo equie e, pues no es con el p o ocolo, el guión o el p og ama con lo que es á
comp ome ida, sino con el obje i o. Pe o ¿cuál?
Podemos encon a llamadas al comp omiso en casi cualquie asun o. La banca,
po ejemplo, necesi a ideliza a sus clien es, es deci , consegui cie as ga an ías
de que aquellos que lo son hoy lo segui án siendo mañana g acias a una leal ad
asen ada en su comp omiso con la emp esa (Inies a y Giménez, 2002). Cuando
pienso en una Uni e sidad comp ome ida no me e ie o a es o, es deci , a una
ins i ución iel a una ma ca, a una emp esa, a una o ganización del ipo que sea.
Es e compo amien o se pa ece mucho al las e.
Mi p opues a es concebi ese obje o de comp omiso como un ideal libe ado . En
o as palab as, la Uni e sidad es comp ome ida po que se encuen a comp ome-
ida con un ideal de ese ipo.
Los ideales son buena y mala cosa. Algunos escla izan, uncionan en la p ác ica como
he amien as de una dedicación que no edunda en bienes a , en elicidad o en jus icia
sino en ins umen alización de las pe sonas. Ocu e, po ejemplo, con el concep o pa-
ia, esa idea po la que pa ece se que me ece la pena ma a y mo i . Las pe sonas son
ins umen os de la pa ia, obje os que han de se pues os a disposición pa a glo ia de
aquella. Lo mismo pa ece ocu i con el concep o p og eso, que e mina poniendo a
las pe sonas a su disposición, o con c ecimien o económico, en e o os muchos. Son
ejemplos de ideas escla izan es, de un medio que ha e minado ans o mándose en
in. Al con a io de lo que ocu e con los ideales escla izan es, los que libe an son los
que ienen a las pe sonas como ines, a su bienes a o pleni ud como obje i o, y a la
eliminación de oda o ma de escla i ud u op esión como ins umen o.
La Uni e sidad comp ome ida lo es po que ha adqui ido un comp omiso denso,
complejo y absolu o con un ideal libe ado , es deci , o ien ado a las pe sonas, sin
pe de se en el camino, sin con undi ins umen os con obje i os. Lo e emos más
despacio, pe o si necesi amos desequilib io pa a p ocu a equilib io, gue a como
medio pa a la paz, selección igu osa pa a p omo e equidad, a is oc acia uni e -
si a ia pa a una sociedad inclusi a, obediencia pa a la c ea i idad o selección de
in e locu o es pode osos pa a cons ui jus icia social, en e o os mo i os, en-
onces es que no hemos en endido nada sob e qué cosa es el comp omiso ni qué
cosa es la cohe encia. Vi imos en onces en una con usión, donde la e ciega en los
mecanismos cons uye la ilusión de que se ozan los ines.
La con usión en e mecanismos y obje i os úl imos se encuen a en el sus a o de
es a época, donde el ocabula io y los signi icados p opios del sis ema de me ca-
do y de la hipe especialización se han en emezclado con las o mas habi uales
de pensamien o. La ac ual conc eción del se icio a la sociedad y de su explíci o
o implíci o comp omiso iene mucho que e con esa con usión. De engámonos a
obse a es e modelo y plan ea más adelan e una al e na i a de ace camien o al
concep o de comp omiso uni e si a io.
Ma co de comp omiso
35
Una e sión de comp omiso
El obje i o de con ibui a la cons ucción de una sociedad mejo es no ablemen e
complejo. Lo es po a ias azones. Po un lado, la sociedad en sí es un en e comple-
jo. Po o o, “mejo ” es un é mino con lic i o que a añe a múl iples dimensiones,
aunque pueda se exp esado de o ma ágil como, po ejemplo, un mundo sin op e-
sión. Po úl imo, la in e ención en ese con ex o gene a una ince idumb e di ícil de
calib a , po lo que los p ocesos de implemen ación y ensayo cons i uyen ambién
unidades complejas. Tal ez po las di icul ades p opias de la a ea, po la adición
simplis a, po comodidad, po sume gi se en p ocesos es esan es que dejan poco
espacio pa a la e lexión, po juga al pode o po la azón que sea, la o ma habi ual
con que se abo da es e pano ama no se lle a a cabo median e un p oceso conscien-
e di igido hacia el obje i o úl imo de una sociedad mejo , sino que se obse a un
ue e some imien o a dos ue zas: la simpli icación y la isión de me cado.
La simpli icación es imula hipe especialización y e mina p oduciendo in isibilidad,
en un p oceso que esquemá icamen e puede se exp esado poco más o menos así:
1. Lo complejo queda educido a complicado.
2. Lo complicado se analiza y ocea en mul i ud de pa es simples.
3. Lo simple se abo da desde la especialización, que pie de la isión holís ica
del obje o o iginal.
4. La especialización gene a mucha in o mación sob e una unidad simple.
5. La unidad simple adquie e, con el iempo, complejidad.
6. Vuel a al pun o 1.
Es e mecanismo se encuen a ue emen e asen ado en la academia uni e si a ia. El
Es ado y los mecenas come ciales p emian especialmen e el endimien o en é minos
especí icos, lo que ha p ocu ado un cla o moldeamien o de la conduc a del pe sonal
uni e si a io de docencia e in es igación. La búsqueda adap ada de édi os pe sona-
les e mina gene ando lo que ha enido a llama se in eligen es ciegos (Mo in, 1995) o
mic osabios mac oigno an es (Vila , 1997), ninguno de los cuales cuen a con capaci-
dad pa a abo da obje i os úl imos sino únicamen e pa a ga an iza el buen unciona-
mien o de los mecanismos especí icos sob e los que han eje ci ado maes ía.
La hipe especialización no acompañada de un in e és cla o po man ene una isión
de conjun o lo más compleja posible de i a en in isibilidad, an o de los an eceden-
es como de los consecuen es de la ac i idad cien í ica. La isibilidad es un com-
ponen e undamen al de la esponsabilidad: no puedo sen i me esponsable de las
acciones u omisiones, de la p esencia de aspec os nega i os o ausencia de aspec os
posi i os que no eo asociados de ninguna mane a a mi quehace pa celado. Sin isi-
bilidad no hay esponsabilidad. Sin esponsabilidad, es di ícil admi i la exis encia de
La Uni e sidad comp ome ida
36
comp omiso. Es e, cuando apa ece, lo hace como in ención cla a y conscien e, como
una de e minación exp esa de da espues a a la sensación de esponsabilidad: como
me sien o esponsable, me comp ome o. En o os é minos: como isibilizo la elación
en e, po un lado, lo que hago y lo que pod ía hace pe o no hago y, po o o, las
consecuencias en é minos de ocu encias o ausencias, en onces decido dedica al
menos pa e de mi ac i idad a con igu a conscien emen e los e ec os.
G acias al p oceso de moldeamien o que p ocu a inalmen e g andes especialis as
en mic opo ciones, el comp omiso queda debili ado po que así ocu e con la es-
ponsabilidad y con la isibilidad de los an eceden es y consecuen es del compo -
amien o. Tal ci cuns ancia queda ade ezada po la alienación (Co e, 2004a): los
miemb os de la Uni e sidad e minan con igu ándose como ob e os alienados del
conocimien o, es deci , pe sonas que han pe dido la pis a al sen ido úl imo de su
p oducción docen e y cien í ica. La igu a 1 mues a es a cadena de acon ecimien os
que lle a inalmen e a la sensación de una ciencia (como una academia) amo al, que
es la ma e ia p ima de la p e endida misión uni e si a ia hacia una sociedad mejo .
Además de es e paque e de elemen os que gi an en o no a la especialización, el
abajo uni e si a io, docen e y cien í ico gua da simili udes impo an es con el sis-
ema de me cado. En es e se supone que un conjun o de indi iduos que abajan
pa a sí mismos, que se deben a mo i aciones de ambición pe sonal, p ocu a á una
sociedad mejo , gene a á bien común como e ec o secunda io, siemp e que las e-
laciones en e los indi iduos se ijan po el espe o a la olun ad y libe ad de cada
cual, lo que se conc e a median e el in e cambio lib e y olun a io de p opiedades
(Lindblom, 2002; Nozick, 1988).
Figu a 1. E ec os de la pa celación y la alienación
Pa celación
In isi ilidad Alienación
Sensación de ciencia a-mo al
La ciencia y la academia pa ecen sus en a se sob e un espí i u simila . La apues a
se cen a en la libe ad de sus miemb os pa a que sigan sus p opios in e eses de
docencia, discencia, p o esionalización o in es igación, usualmen e de inidos po
Ma co de comp omiso
37
los édi os pe sonales en é minos de cu iculum, p es igio, es a us, capacidad de
acción, ing esos, e c. Siguiendo es e modelo, los es udian es ing esan en la Uni-
e sidad espe ando adqui i compe encias que les pe mi i án accede a buenas
posiciones sociales, ob eniendo p i ilegios di e sos cen ados, po de inición,
en las ambiciones indi iduales. Los miemb os del p o eso ado son incen i ados
hacia la búsqueda de e ue zos en su quehace indi idual, medido en é minos
de p oducción especialmen e in es igado a muy cen ada en sus mic oá eas de
especialización. Po úl imo, los agen es que eje cen p esión sob e la Uni e sidad
ealizan su labo pensando en los édi os especí icos que se de i an pa a su o -
ganización, como ocu e po ejemplo en la con a ación de se icios po pa e de
una emp esa. El pano ama, po an o, se cons uye a pa i de un ejé ci o de indi i-
duos que an cada uno a lo suyo y de los que se espe a, como esul ado inal, una
sociedad mejo . Es el milag o de la mano in isible: la ambición indi idual, el in e és
de cada cual po lo especí icamen e suyo, e mina egulando la sociedad y p omo-
iendo su p og eso como ningún o o sis ema pod ía asegu a en an al o g ado.
Se a a, epi o, de la e i acional en el e ec o milag oso de los mecanismos de la
ambición indi idual, ampa ada en la acep ación más o menos implíci a de que la
Uni e sidad ha de se i al bien público (Johnson & Hi , 2011). Dejando incluso a
un lado la abundancia de e ec os p ác icos y co idianos que con adicen las con-
secuencias supues as hacia el bien común, esul a inadmisible educi el papel in-
mejo able de la Uni e sidad en la cons ucción de una sociedad mejo a una cues-
ión de e en la au o egulación de las ambiciones indi iduales de sus miemb os.
En el cen o de es a cues ión de e se encuen a la c eencia en que no impo a de
dónde iene, a dónde a, ni cómo se inse a mi a ea en el con ex o complejo de la
sociedad plane a ia, pues el dogma es ablece que “Si cada cual hace bien su abajo,
den o de la pa cela de su compe encia, odo i á bien”. Es a sen encia iola los cono-
cimien os que es ablecen, con un lenguaje u o o, que el odo es más que la suma de
las pa es, aspec o que abo da é en el capí ulo sob e el ma co de complejidad.
El ela o que encabezó es e capí ulo es una exage ación in encionada. P e en-
de hace isible algo que nos es á pasando inad e ido, pa a lo que se equie e
cambia la escala de pe cepción: es amos con igu ando la Uni e sidad median e
una e ciega en que los mecanismos de la excelencia, el p es igio, la calidad y
la ambición indi idual po ob ene los e ue zos disponibles, edunda án en una
Uni e sidad al se icio de la sociedad. El expe o en o u a hacía bien su abajo.
También lo hicie on quienes consiguie on las ac edi aciones de excelencia pa a la
i ulación, y quienes han p opiciado c ecimien o económico y desa ollo g acias a
las ciencias del ex e minio. Son c i e ios hué anos, a los que al a el p ogeni o de
la isión de conjun o, el pun o de mi a del odo, la ac i ud é ica. Sin que es e eje za
un papel omnip esen e, el comp omiso es solo un sueño. Mien as, la ealidad
angible sigue mos ando es uc u as, uncionamien os y consecuencias injus as,
an e las que necesi amos conocimien o supe io , ciencia supe io , educación su-
pe io , comp omiso supe io ..., en o as palab as: Uni e sidad comp ome ida.
La Uni e sidad comp ome ida
38
Comp omiso y Uni e sidad comp ome ida
F en e a es a pe spec i a, plan eo o a o ma de abo da el asun o del comp o-
miso. Reniego explíci amen e de la c eencia mano in isible en la p ocu a de una
sociedad mejo . Muy al con a io, de iendo que el bien común es el esul ado de
busca lo di ec amen e, no un e ec o cola e al. El bien común no puede se el e-
sul ado indi ec o de ac i idades di igidas a o os en es. La expe iencia, y no solo
los ma cos concep uales, es muy abundan e al espec o.
Bien común
Rica do Pe ella (1997) lle a a cabo un abajo excelen e en o no al concep o del
bien común. Resul a al amen e ins uc i o conoce su p opues a, edac ada en un
lib o b e e pe o muy condensado, donde cada pá a o llama y lle a a la e lexión
pausada.
Los compo amien os más isibles de la sociedad que obse amos no an enca-
minados al bien común. Son u o de una doble cul u a: de la conquis a y del ins-
umen o. Según la p ime a, el mundo es un me cado po conquis a donde solo
puede ealiza se uno de dos papeles: el de pe de o el de gana . En la segunda, los
ins umen os copan el in e és, desde el que las pe sonas son concebidas como
ecu sos. Como esul ado, ciudadanía y solida idad son concep os de aluados,
se los abandona o se los ans o ma pa a que no supongan un incon enien e. Se
obse a, po ejemplo, que los de echos undamen ales han mu ado hacia esul-
ados del mé i o. Aho a ya no deben se ga an izados, sino ganados, me ecidos
median e la esponsabilidad indi idual.
En con aposición, “El obje i o del bien común es la iqueza común, a sabe , el con-
jun o de p incipios, eglas, ins i uciones y medios que pe mi en p omo e y ga an-
iza la exis encia de odos los miemb os de una comunidad humana. En el plano
inma e ial uno de los elemen os del bien común es el econocimien o- espe o- ole-
ancia en las elaciones con el o o. En el plano ma e ial, el bien común se es uc u a
en o no al de echo de odos a un acceso jus o a la alimen ación, la i ienda, la
ene gía, la educación, la salud, el anspo e, la in o mación y la exp esión a ís ica”
(p. 18). Pa a hace lo ealidad, el bien común equie e ciudadanía y solida idad. La
p ime a implica el sen imien o de pe enencia a una comunidad. La segunda, sen i-
mien o de p o ección del o o, acción que no espe a nada a cambio. Sin emba go, la
lógica dominan e en es os momen os se con apone al bien común median e un me-
canismo simple: 1) es amos en gue a, 2) el obje i o es sob e i i , 3) el único camino
pa a ello es la compe i i idad. Fundamen a la cul u a de la conquis a: el mundo no
es un conjun o de poblaciones sino de me cados po conquis a cuyo con ol es e í-
me o y exige una con inua lucha. Una consecuencia es que los peo es dep edado es
locales campean aho a a sus anchas po odo el plane a. Y “la acción dep edado a
no c ea iqueza. No hace más que coge la allí donde es á” (p. 87).
Ma co de comp omiso
39
Las pe sonas ca aloga íamos como g andes log os de las sociedades a los es a-
dos o esul ados más elici an es. T as ellos se encuen a el eje cicio de la soli-
da idad y la ciudadanía, que en su sen ido o iginal y adical son enemigos pa a
la doble cul u a impe an e que ha sido ya denunciada. Así pues, “el Es ado del
Wel a e ha demos ado un hecho undamen al: la solida idad es á en el o igen
del desa ollo social y del uncionamien o e icaz de la economía de un país. Po
lo an o, cuan o más se mundializa la economía, más se hacen necesa ias e in-
dispensables o mas ap opiadas de solida idad a escala mundial, pa a asegu a
el desa ollo social mundial y el uncionamien o e icaz de la economía mundial”
(p. 43). En o os é minos: “La his o ia de los siglos XIX y XX es escla ecedo a: no
hay u u o pa a una sociedad sin jus icia, sin igualdad, sin a e nidad, en pocas
palab as: sin solida idad” (p. 147).
De o ma cohe en e con es a isión, que susc ibo plenamen e, a lo la go de es e li-
b o, comp omiso se e ie e a comp omiso con el bien común. Los siguien es apa -
ados y subapa ados an a eng osa y conc e a la idea.
Concep o de comp omiso
El bien común solo puede se el pun o de llegada de una cla a mo i ación di igida
especí icamen e a consegui lo. Como esul ado, el modelo de comp omiso que
sus en a la idea de una Uni e sidad comp ome ida queda ep esen ado g á ica-
men e en la igu a 2.
Figu a 2. Relación de componen es del comp omiso
Visibilidad
Ac i ud é ica
Responsabilidad
Comp omiso
Au oe icacia
pe cibida
Insa is acción
Visión compleja de los
acon ecimien os
El comp omiso es posible si concu en es elemen os: esponsabilidad a p io i,
ac i ud é ica y au oe icacia pe cibida.
La Uni e sidad comp ome ida
46
Pa a adap a se a ello, se equie en g andes dosis de homogeneización, pues o
que los lenguajes que han de se empleados en las di e en es dimensiones (co-
municación isual con los po enciales es udian es, elaciones con los empleado-
es, p o ocolos comunes con o as uni e sidades, e c.) se manejan aho a en un
e eno global, en un me cado sin on e as donde el campo es compa ido po un
sin ín de ins i uciones de educación supe io . La si uación ac ual se pa ece mucho
a una o e de Babel que di icul a la compe i i idad globalizada y que, po ello,
debe se de umbada, sus i uida po discu sos comunes que acuden a los mismos
símbolos.
En la dimensión de la ins i ución uni e si a ia a escala global no hacemos más que
en a en la época del oyo ismo uni e si a io, la cons ucción de la Uni e sidad a
la ca a que es á comenzando a oma o ma y a la que le queda un iempo di ícil
de p onos ica . No obs an e, aun cuando es amos comenzando a en a en es a
ase, ya se inician los p ocesos que lle a án al cambio anunciado, a la imi ación
de la áb ica di usa que da á a luz una ins i ución di e en e, la Uni e sidad di usa.
La Uni e sidad di usa cons i uye un ue e incon enien e en sí misma pa a la cons-
ucción de la Uni e sidad comp ome ida. Como esul a ob io, en la de inición y
en la mo i ación de odos sus componen es, no exis e una sola e e encia di ec a
al comp omiso y sí algunas indicaciones de e ec os cola e ales que pe mi i ían
la cons ucción de una sociedad mejo , al es ilo de lo que ya ha sido denunciado
p e iamen e en é minos de mano in isible. Algunos aspec os que apoyan es a
sen encia son:
1. La Uni e sidad comp ome ida equie e au onomía y con ol, una al a capaci-
dad de la ins i ución local pa a oma sus p opias decisiones a odos los ni-
eles. La Uni e sidad di usa se debe a los es ánda es de homogeneización
globales, a p ocesos de con e gencia, a polí icas ansnacionales que, como
e emos en el p óximo capí ulo, no se encuen an cen adas en las u gencias
sociales sino en sal a y obus ece de e minadas p io idades económicas del
me cado global. Del mismo modo que la polí ica local a cediendo e eno a
la globalización económica, la Uni e sidad di usa a omando o ma ambién
median e la cesión de c ea i idad local a cambio de con e gencia in e nacio-
nal en múl iples en es. Las di e sas e e encias en el e eno polí ico, donde
es ya ampliamen e acep ado que las polí icas es a ales ceden p og esi amen-
e sobe anía a cambio del pode económico in e nacional, son pe ec amen e
aplicables al modelo de Uni e sidad (Alma cha, 2001; Ga cía, 2008).
2. La Uni e sidad comp ome ida equie e isibilidad no solo de los obje i os
sino ambién de los p ocesos. La Uni e sidad di usa se cons uye sob e un
en amado despa amado de p o ocolos, es ánda es y dependencias que
diluyen la isibilidad de los p ocesos. La implemen ación ac ual de modelos
de excelencia es un buen ejemplo del modo en que se p ac ica la in isibi-
lidad, sus i uyendo ingenuamen e los equisi os p opios de la ciencia y la
docencia de calidad po modelos de ges ión o ganizacional impo ados del
Ma co de comp omiso
47
quehace emp esa ial. No exis e un p oceso e lexi o p o undo sob e hacia
dónde de i an es as inicia i as, qué p omocionan y qué abandonan, ni qué
o os modelos de ges ión de calidad en e amen e cohe en es pa a el en o -
no uni e si a io se ían más pe inen es.
3. La Uni e sidad comp ome ida equie e de sus miemb os unas al as cuo as
de comp omiso, basadas en la libe ad de cá ed a, en la e lexión y en la
ansdisciplina iedad. Sin emba go, la al a exigencia de ágil adap ación que
lle a a la Uni e sidad di usa es enemiga del iempo, de la e lexión pausada,
de las incu siones en o as disciplinas con esul ados imp e isibles. El com-
p omiso uni e si a io necesi a c ea opo unidades y capacidades, cons ui
espacio y iempo pa a la discusión, isibilidad y e lexión colec i a. Es o es
un lujo imposible de conc e a en la Uni e sidad di usa, en donde la espon-
sabilidad se encuen a an diluida que el comp omiso esul a p ác icamen e
imposible, a la luz de la igu a 2 ya desc i a. La en abilidad a co o y medio
plazo no a o ece el comp omiso a medio y la go.
En iéndase que no es oy de endiendo el aislamien o. El comp omiso, hoy más que
nunca, debe se plane a io. Pe o se cons uye desde una sólida e imp escindible
base de esponsabilidad. Si la ins i ución se concibe como una pieza de un obje o
global complejo desde el que p o ienen las g andes líneas de ac uación y los g an-
des modelos compo amen ales, en onces la esponsabilidad se di umina y huye
de la conciencia de la ins i ución local, ma ando la posibilidad del comp omiso. La
Uni e sidad comp ome ida se cons uye ambién sob e unos ue es cimien os de
c ea i idad local. Cada ins i ución debe con o ma se man eniendo alma y ca ne
uni e si a ias, pe o dando o ma inal a su cue po en unción del con ex o local en
el que se inse a y apo ando a es e y al global en unción de las peculia idades
de su es ado.
La ciencia di usa equie e un ejé ci o c ecien e de nodos locales cuyos mo i os
de in es igación se deciden en unción de las mayo es p obabilidades de e ue -
zo. En la ciencia comp ome ida, cada g upo in es igado cen a su a ención en lo
que mejo cumple dos ca ac e ís icas: mo i ación basada en la u gencia social
del asun o y mo i ación basada en la con ianza sob e las p opias capacidades
cien í icas pa a cons ui el conocimien o y la acción que equie e el asun o. Es as
acciones necesi an de la in e conexión a a ios ni eles: el p oceso de cons uc-
ción e implemen ación del conocimien o debe segui unos c i e ios compa idos
de calidad, que solemos denomina alidez o c edibilidad; esul a imp escindible
implica buenas dosis de es ue zo en la comunicación con el en amado de nodos
de in es igación locales y con las unciones de di ulgación de la ciencia, lo que
implica domina los p o ocolos de comunicación al uso; y esul a imp escindible
da o ma a modelos eó icos a pa i de las expe iencias cien í icas que se ea-
lizan con inuamen e. Todo ello es ciencia. Lo que la hace ciencia comp ome ida
es la mo i ación po cen a sus es ue zos en las u gencias socioplane a ias, el
in e és p o undo po un compo amien o é ico, la cohe encia en odo el p oceso.
La Uni e sidad comp ome ida
48
Lo que la hace ciencia di usa es el abandono de la mo i ación po los obje i os
más u gen es a cambio de la búsqueda desespe ada de las modas en los obje-
i os de in es igación, ma cadas po in e eses que e minan de inidos po una o
ambas ue zas: las sub enciones es a ales o emp esa iales, o el in e és cien í ico
po comple a lagunas del conocimien o sin ninguna mo i ación po comp ende
su ascendencia úl ima. Se hace di usa po que inalmen e la esponsabilidad se
diluye y la ciencia e mina cons uyéndose pa a no se sabe muy bien qué ni quié-
nes, mien as los g andes e os de la his o ia de la humanidad siguen ma ginados
del conocimien o.
En de ini i a, la Uni e sidad se encuen a inme sa en una e olución indeseable,
u o de su deseo de adap ación como un guan e a la e olución de los me cados.
En el p oceso, ha pasado de una p oducción en se ie cen ada en sí misma y basa-
da en la con ianza de me cados que lo consumen odo, al momen o ac ual donde
su deseo de adap ación máxima a la demanda la hace su i una cla a e olución
oyo is a. De es a ase cabe p e e , si no de endié amos la Uni e sidad comp o-
me ida, el ad enimien o de la ins i ución di usa, donde el con ol es p ác icamen e
imposible, una ez que se culmina una cons ucción compleja de dependencias que
desplaza la capacidad polí ica desde cada nodo a un en e di uso de g an escala.
Comp omiso y con usiones
Tal ez sea ácil conclui que una ins i ución comp ome ida, en los é minos en
que es oy de iniendo aquí, puede se poco ope a i a en o os en es, con menos
ene gías pa a p oduci lo que se espe a de ella, apesadumb ada po la esponsa-
bilidad, in eliz en suma. Lamen o de auda es a isión ago e a, pe o no es así,
sino más bien odo lo con a io. Coexis en cie as con usiones, ligadas a p ocesos
de igno ancia en a ias dimensiones, como la é ica o la psicológica, que debe ían
se descubie as y desmon adas an es de alimen a una idea equi ocada sob e
los cos es del comp omiso en la Uni e sidad. De en ada, oda de ensa de la libe -
ad y la au onomía, de oma en las manos de la p opia ins i ución el con ol de su
des ino y, más aún, de su papel en la sociedad, es una llamada elici an e. Voy a
oca los es aspec os que me pa ecen más ele an es, las es c eencias e óneas
que se cons uyen o que pueden cons ui se en o no a es e asun o: la sen encia
de que el comp omiso es una ca ga, la de que es a ene gías a unciones p opias
de la Uni e sidad y la de que esul a incompa ible con la obje i idad.
El comp omiso ¿es una ca ga?
Una e isión demasiado lige a de mi p opues a sob e qué cosa debe ía se la
Uni e sidad comp ome ida puede lle a a la conclusión de pesa , de una ca ga
desag adable, de un exceso de esponsabilidad que as ixia. Nada más lejos del
concep o. La p ác ica del comp omiso es un componen e impo an e en los cons-
uc os más amplios y ac uales sob e bienes a . En pocas palab as: comp ome e se
Ma co de comp omiso
49
en los é minos desc i os, implica se lib e y olun a iamen e en la cons ucción
de un mundo mejo , de bien común, es una píldo a de sen ido i al, una columna
impo an e de signi icado.
El comp omiso iene algo de p eocupación, pe o no en el sen ido de que llena de
pesadumb e, de que cons i uye un miedo p e io an e un acon ecimien o u u o.
Es más bien una p e-ocupación, es deci , una p epa ación pa a ocupa se en algo,
lo que no iene po qué lle a se a cabo con un e es imien o de emociones nega i-
as. P epa a se pa a la acción y lle a la a cabo es más un mo i o de júbilo que de
pesadumb e si se a a de una opción olun a ia y lib e ges ada desde el conoci-
mien o y desde la espe anza o la ilusión de que se a a ealiza una con ibución
posi i a.
Lo que no admi e mucha discusión es que la p ác ica del comp omiso implica más
iempo. Fox (2004) desc ibe su p opia ayec o ia es udian il cuando decidió ea-
liza su esis de g ado y, pos e io men e, su esis de doc o ado, a pa i de expe-
iencias eales en comunidades, mien as que sus colegas cub ían ales e os me-
dian e da os ecogidos de o ma ácil y ágil (como ocu e con encues as aplicadas
sob e población es udian il). Las comunidades ienen su i mo, más len o; y no
esponden li e almen e a ningún modelo p e io. Es os aspec os di icul an mucho
el abajo de campo, exigen sensiblemen e más iempo. Pe o más iempo no iene
po qué signi ica más ca ga. A lo la go del día, como hacemos supues amen e a lo
la go de la ida, es amos deseando ocupa iempo en de e minadas a eas y cuan-
o más iempo mejo . Ocupa iempo es eso, ocupa iempo. El quid de la cues ión
es si el iempo que equie e se i e como una ca ga o, po el con a io, aumen a la
sa is acción, el sen ido i al o la sensación de cohe encia, po ejemplo.
Uno de los abajos más ci ados sob e el bienes a es el publicado po Ry y Keyes
(1995) en o no a la es uc u a de es e concep o. Median e un sis ema de indaga-
ción po cues iona ios y e isión de di e sas ap oximaciones eó icas y empí icas
p e ias, encon a on que un componen e undamen al del bienes a p opio es el
comp omiso con el bienes a de los demás, ompiendo el dilema adicional al
es ilo del yo o los o os. Comp ome e se, pues, es una decisión no solo é ica o
esponsable, es ambién una apues a po el bienes a de quien se comp ome e.
En la medida en que el comp omiso se de ine in a iablemen e como la p ác ica de
alo es de endencia, o ien ación o ayuda hacia los demás (Dal on, Elias & Wan-
de sman, 2007), el comp omiso cons i uye un elemen o impo an e del p opio
bienes a . La ele ancia de es e componen e es al, que cada ez cob a mayo
iden idad la cons ucción de un cons uc o más comple o, denominado bienes-
a social (Blanco y Díaz, 2005). En é minos más sociopolí icos que psicológicos,
Espinosa (2001) abunda en odo ello al a i ma que “la jus icia social y la equidad
son p e equisi os pa a alcanza mejo salud y bienes a de las poblaciones” (p. 42).
Muy ligado al bienes a se encuen a el concep o de empode amien o. Cons i uye
además un elemen o ácilmen e asumible as cualquie p oceso de e lexión. El
La Uni e sidad comp ome ida
50
empode amien o se e ie e a la capacidad de las pe sonas pa a con ola su ida,
un con ol muy ligado al abajo comuni a io, al es ue zo colec i o median e el
que un g upo consigue accede a la de inición de los ecu sos compa idos. En
é minos indi iduales, empode a se es llega al con ol de lo que uno espe a con-
segui de la ida. Pa a hace lo eal es imp escindible el comp omiso comuni a io
(Pe e son e al., 2006), es deci , la pa icipación en la comunidad y hacia la comu-
nidad. En la misma amilia de signi icados se encuen a el concep o libe ación,
con apues o al de op esión. La libe ación an o indi idual como colec i a es una
e apa de un p oceso más amplio que Wa s, Williams y Jage s (2003) denominan
desa ollo sociopolí ico y que exige un cla o comp omiso con la acción social.
La libe ación, el empode amien o, el comp omiso con los demás o con el des ino
común cons i uyen p ác icas elici an es, llenan de sen ido la ida de las pe sonas
que se han aden ado en esos e icue os. Resul a also, pues, que se deba esco-
ge en e el p opio bienes a o el de los demás. El comp omiso con el bien común
cons i uye, según los es udios en es e campo, una excelen e ía pa a sal a el
con lic o yo-o os. Cons uye bienes a . No es una ca ga sino una libe ación. La
ca ga pa ece se más bien no comp ome e se.
El comp omiso ¿ es a e icacia?
El hábi o de pensa en é minos dico ómicos gene a muchos es agos y cons i-
uye una ba e a impo an e pa a consegui log os undamen ales. A pesa de la
cul u a de los buenos con apues os a los malos, las cosas nunca son an simples
en la p ác ica. Obse amos que lucha po los de echos humanos y po el medio
ambien e e mina siendo lucha po lo mismo, pues o que ambas dimensiones
se alimen an mu uamen e y cons i uyen dos ca as de la misma moneda (Sachs,
1996). Igualmen e, cons ui una p ác ica docen e, in es igado a o ins i ucional
comp ome ida no es es a e icacia a la calidad docen e, in es igado a o ins i u-
cional. Muy al con a io, se alimen an mu uamen e.
Exis e ya una amplia li e a u a cien í ica en o no a es as a i maciones. El abajo,
po ejemplo, de Ngai (2006) mues a, con la misma cla idad que muchos simi-
la es, en qué medida o ganiza p ác icas docen es con es udian es uni e si a ios
implicados en pa icipa en la solución de p oblemas comuni a ios eales cons i uye
una elección excelen e en a ias dimensiones. Ocu e que no solo se colabo a eal-
men e en la solución o en el a ance de soluciones pa a ales p oblemas, sino que:
1. Los es udian es ap enden mejo según los c i e ios al uso.
2. Mani ies an c ecimien o pe sonal.
3. Apa ece un sen ido de esponsabilidad social y de comp omiso pe sonal con
el cambio (que enlaza, como hemos is o, con un aumen o de bienes a ).
Ma co de comp omiso
51
4. Se es ablecen ías de elación es echas en e Uni e sidad y comunidad, con
édi os que supe an es as expe iencias conc e as.
Además de los bene icios del comp omiso social, el medioambien al ha demos a-
do ambién impo an es édi os en é minos de inc emen o de la e icacia uni e si-
a ia. El abajo de Spence (2008), po ejemplo, mues a la amplia ayec o ia de
una ins i ución educa i a plenamen e implicada en el comp omiso con la sos e-
nibilidad que ha de i ado en ap endizajes al amen e e ec i os, ue es ligazones
con la comunidad y un p es igio ins i ucional de al o ango.
Es impo an e des e a la c eencia e ónea (basada en la igno ancia que an o nos
acompaña) de que el comp omiso es a ene gías, cuando las expe iencias que amos
acumulando nos indican exac amen e lo con a io. La Uni e sidad comp ome ida, po
an o, cons i uye una apues a pa a ompe esas ba e as ic icias. Pe mi e po encia
la e icacia en las ac i idades que ópicamen e le son p opias y que se han concebido
mayo i a iamen e has a la echa como campos independien es y has a con a ios.
Comp omiso y obje i idad
La obje i idad o ma pa e de la médula de la ciencia y de la academia. Nos com-
place mani es a que p ac icamos ciencia obje i a y docencia obje i a. La sen en-
cia de que se lle a a cabo cualquie a de ambas ac i idades desde la subje i idad
es sin luga a dudas una acusación, y muy se ia.
El comp omiso o ma pa e de la médula de la humanidad, de lo que en endemos
que es humano. Al combina ambas esencias, pod íamos soña con una ciencia y
una docencia humanas. En o os é minos, pod íamos aspi a a las máximas co as
de obje i idad y comp omiso.
No obs an e, en el mejo de los casos, pa ece que el sueño solo es eso, un es ado
de inconsciencia. Al ab i los ojos da la imp esión de que obje i idad y comp omi-
so cons i uyen aspi aciones incompa ibles, elemen os que habi an en dos polos
del mismo con inuo, an e los que hay que oma una decisión c uel y ascen-
den e. Pa ece que el ansia po la obje i idad lle a a deja acío el impe a i o de
abo da el comp omiso en la Uni e sidad a a és de la c í ica social y los aspec os
polí icos (Yoge & Michaeli, 2011). La pe spec i a que de iendo no es la misma. A
di e encia de las dos con usiones an e io es, no p opongo que obje i idad y com-
p omiso se alimen en mu uamen e. Más bien conside o que i en en dimensiones
independien es y, po an o, son posibles odas las combinaciones imaginables en e
ambos, desde la obje i idad comp ome ida has a la subje i idad ajena a lo social.
Desde la pe spec i a de que ambos concep os cons i uyen los polos de un mismo
con inuo, solo caben es posibilidades:
1. Apos a po la máxima cuo a de obje i idad, ei indicando que la pe sona de
ciencia debe man ene se o almen e impa cial, sin implica se lo más mínimo
La Uni e sidad comp ome ida
52
en lo que in es iga. Siguiendo la p opues a de Ruiz Ga cía (2001), la idea
p incipal es des incula se de las p opias ideas, juicios de alo y opiniones,
man eniéndose al ma gen de una ciencia comp ome ida. En luga de ello,
debe a ianza se la calidad de se cien í ico y ealiza un abajo neu al, ob-
je i o y ajus ado a la ealidad.
2. De ende la máxima implicación pe sonal en los p ocesos, con el in e és de
modi ica la ealidad, sin una p eocupación especial po la p e endida obje-
i idad cien í ica y sí po la anhelada ans o mación de lo injus o. Siguiendo
la idiculización que plan ea Holloway (2002) con espec o a la pos u a de su-
pues a obje i idad, “El cien í ico ideal se ía un obse ado ubicado en la luna,
desde donde se ía capaz de analiza la sociedad con e dade a obje i idad”
(p. 91). Desde allí man end ía que la sociedad es un ag egado de indi iduos
disc e os con iden idades dis in i as. “De es e modo, la idea de lo cien í ico se
basa en una alsedad ob ia, a sabe , en la idea de que es posible exp esa un
pensamien o que excluya al pensado ” (p. 92). Po ello los mejo es es udian-
es y eó icos obse an la ealidad como si no pe enecie an a ella.
3. De ende una pos u a i uosa desde el pun o de is a a is o élico, donde la
i ud es el jus o medio en e dos ex emos. En es a posición se encuen a
Núñez (2001) cuando plan ea que es necesa io encon a un equilib io en e
la obje i idad y el comp omiso, de al o ma que la pe sona de ciencia con-
siga la dis ancia su icien e como pa a se obje i a, pe o el su icien e ace -
camien o como pa a se comp ome ida. Es a o ma de exp esa el asun o
mues a con cla idad que la concepción de dos polos opues os se asien a
sob e una dimensión de concepción ísica: ambos ex emos cons i uyen una
medida de la dis ancia al obje o que se in es iga.
Aleja se del obje o que se obse a pe mi e cons ui una isión de conjun o. Ace -
ca se a o ece ano a los de alles. La cons ucción de conocimien o equie e un
con inuo i y eni , una p oli e ación de p ác icas de in es igación a dis ancias
di e en es de lo in es igado y desde ángulos ambién di e sos. Es o no es obje i-
idad, ni comp omiso, ni lo con a io. Podemos p ac ica ace camien o y dis ancia
desde la pasi idad, el egocen ismo, el comp omiso, la obje i idad y la subje i i-
dad. No a de es o el asun o. Los dos concep os que nos ocupan no son ex emos
en un con inuo de dis ancia.
El asun o de la obje i idad ha dado mucho de qué habla y en a é de nue o en
ello en el ma co de complejidad. Hoy en día acep amos, en las ciencias y las le as,
en las expe imen ales y las especula i as, y en cualquie clasi icación que u ilice-
mos, que la obje i idad es un con enio. Se a a de una ca ac e ís ica aplicable a
los p ocedimien os y no a los obje i os ni a los esul ados. Veámoslo un poco más
despacio.
A lo la go de la his o ia de las ciencias, hemos aspi ado siemp e al mo i o de la ob-
je i idad. Aun acep ando que lo conseguimos, hemos sido capaces de i a iando
Ma co de comp omiso
53
las conclusiones del conocimien o gene ado. No hab ía mayo p oblema si no ocu-
ie a que ales conclusiones llegan a con adeci se en e sí, de al o ma que se
obse an e dades incompa ibles sucesi as aplicadas sob e los mismos asun os
y gene adas desde c i e ios de obje i idad. En e o as causas, es a ci cuns ancia
nos lle a a echaza la idea de que la obje i idad es un en oque que nos pe mi e
accede a la e dad en singula . Más bien se a a de la co ección de p ocedimien-
os que se lle an a cabo al y como aco damos que hay que hace lo. En el ondo
del asun o, la obje i idad se con apone a la subje i idad, en el sen ido de que
espe amos que los p ocedimien os obje i os suminis en los mismos esul ados
con independencia del suje o que los gene a.
Siguiendo a Manzano-A ondo, Rojas y Fe nández (1996), en las in es igaciones me-
dian e encues as, po ejemplo, un p oblema undamen al es ga an iza la obje i i-
dad en la selección de pe sonas pa a esponde al cues iona io de la in es igación.
Los p ocedimien os que se ponen en ma cha in en an ga an iza que no impo a
quién ealiza las labo es de selección, sea Juan o Ma ía e mina án lle ando a cabo
la misma en e is a a la misma pe sona. Log ado es e in ins umen al, nos hab e-
mos lib ado del emo de que la idiosinc asia de Juan o Ma ía haya enido algo que
e en la selección de las pe sonas que o man pa e de la mues a en e is ada.
Uno de los c i e ios más cien í icos pa a ga an iza la obje i idad es el aza . El e-
sul ado de lanza una moneda al ai e no depende de quien lle e a cabo la acción.
Decimos que es un esul ado independien e de cualquie cosa que se nos ocu a.
Los jue es no salen más c uces que los ie nes, ni en Rusia apa ecen más ca as que
en A gen ina. Po ello, se conside a al aza un buen ecu so pa a ob ene obje i i-
dad. Imaginemos, no obs an e, que decimos a los en e is ado es que seleccionen
a odas las pe sonas que encuen en en i iendas cuyas en anas es én pin adas de
colo na anja. Es un p ocedimien o obje i o. No impo a quién ealice la selección,
el esul ado se á el mismo siemp e que sean pe sonas p o is as de la capacidad
de dis ingui el colo na anja. Pe o no solo es amos hablando de un p ocedimien o
obje i o, sino ambién de un modo obje i amen e malo de lle a a cabo la a ea.
La obje i idad es algo más complejo. No bas a con que a ios agen es coincidan
en oma la misma decisión. In en amos que sea ambién la mejo decisión. He
aquí la impo ancia del con enio y del mé odo po el que se cons uye. Cuan o
mayo sea el diálogo y la p epa ación de quienes dialogan, mayo es se án las ga-
an ías de calidad del con enio. Po es a azón, los c i e ios de obje i idad no son
es ables: al se cons ucciones colec i as i as, se encuen an en con inua e i-
sión y modi icación. A esa cons ucción colec i a con inua se dedica la ciencia,
en e o os menes e es. Y a eso nos e e imos cuando hablamos de obje i idad.
Si la obje i idad se e ie e a los p ocedimien os, el comp omiso se aplica espe-
cialmen e sob e los obje i os en p ime a ins ancia, y sob e los ins umen os que
los pe siguen, más en é minos de cohe encia. Coexis iendo la ga an ía de cohe-
encia, el comp omiso se p eocupa po las me as que se pe siguen con los ac os.
La Uni e sidad comp ome ida
54
Po lo an o, dado que obje i idad y comp omiso se aplican sob e dimensiones
di e en es, esul an pe ec amen e compa ibles y podemos juga a ealiza cuan-
as combinaciones sean posibles.
Ca lo M. Cipolla es un esc i o i aliano o iginal. Una de sus ob as más in e esan es es
un a ado sob e la es upidez humana (Cipolla, 1998). En es a pieza de co e i ónico
y con múl iples aplicaciones, el esc i o de iende que la in eligencia es un compues o
que pe mi e consegui al mismo iempo bene icio pa a el se in eligen e y pa a los
demás. Sepa a dos dimensiones: más o menos bene icio pa a los demás y más o
menos bene icio p opio. La in eligencia se si úa en el cuad an e posi i o pa a ambas
dimensiones. La es upidez se desc ibe como el compo amien o que se si úa en el
cuad an e nega i o en las dos dimensiones de bene icio, es deci , una cons ucción
indisc iminada de pe juicios. Las pe sonas si uadas en el cuad an e posi i o pa a
ellas pe o nega i o pa a las demás son las mal adas, aquellas que no poseen la in e-
ligencia su icien e como pa a p ocu a bene icio gene alizado. Quienes do adas de la
misma in eligencia in e media op an po da se a los demás descuidándose ellas mis-
mas, son ca alogadas po Cipolla como ingenuas o incau as. Sal ando una dis ancia
azonable con espec o a un ex o humo ís ico como el que es oy desc ibiendo, el
modelo es suge en e pa a abo da las di e en es combinaciones en e obje i idad y
comp omiso. Con es a inspi ación podemos da o ma a la abla 2, donde he sus i-
uido es úpida po inú il, y mal ada po dañina, con la in ención no solo de ace ca
mejo la clasi icación al mo i o uni e si a io sino ambién pa a he i sensibilidades
en meno g ado que ecu iendo a los é minos o iginales del esc i o i aliano.
Las con usiones pueden lle a a la si uación injus a de cali ica a la Uni e sidad
comp ome ida de ingenua, ei indicando la Uni e sidad dañina como sinónimo
monopolis a de obje i a. Conside ando la p opues a de dimensiones indepen-
dien es, la solución in eligen e es op a po la Uni e sidad comp ome ida y des-
enmasca a la isión simpli icada unidimensional.
Tabla 2. Modelos de Uni e sidad según su comp omiso y obje i idad
P ocedimien os obje i os Me as comp ome idas
No Sí
No Uni e sidad inú il Uni e sidad ingenua
Sí Uni e sidad dañina Uni e sidad comp ome ida
T es ac i idades pa a la Uni e sidad
Cla k Ke , el polémico ec o de la Uni e sidad de Cali o nia du an e los dis u -
bios es udian iles de los sesen a, es ableció di e sos obje i os pa a la ins i ución
Ma co de comp omiso
55
uni e si a ia: cul u a, docencia, in es igación, socialización y comp omiso social
(Ke , 1963). Si bien es elogiable la p esencia explíci a del comp omiso social den-
o de los obje i os, c eo más bien que debe se una me a ans e sal indi e en-
ciada. El lis ado de Ke mezcla, en mi opinión, obje i os y medios, ho izon es y
ac i idades o a eas. La docencia y la in es igación, po ejemplo, cons i uyen ins-
umen os, mecanismos an ligados a la ins i ución que la de inen. Pe o el obje i o
de la Uni e sidad no debe se in es iga sino u iliza la in es igación pa a cumpli
con o as me as. Mo ales (2004) es más ace ado cuando a i ma que la Uni e si-
dad ha ealizado adicionalmen e es ipos de a ea: p oducción, ansmisión y
aplicación de conocimien os, o ganizadas en o no a es ac i idades: docencia,
in es igación y ex ensión. Solo ealiza ía dos cambios en las indicaciones de Mo-
ales, e e idas a la ansmisión de conocimien o y a la ex ensión.
T ansmi i conocimien o es una exp esión que se acep a con acilidad pe o que
a en a con a una concepción que me pa ece undamen al. Como ya he indicado
en o o luga (Manzano-A ondo, 2009), el conocimien o cons i uye un elemen o
in e medio que se encuen a en el camino en e los da os y la sabidu ía. La ges ión
con los da os gene a in o mación y la c eación de signi icado pa a la in o mación
da luga al conocimien o. Po es e mo i o, la in o mación puede se ansmi ida o
comunicada, pe o no así el conocimien o, que solo puede se c eado o ec eado
po pa e de cada indi iduo que conoce (Canals, 2003). La Uni e sidad, en onces,
no ansmi e conocimien o sino da os o in o mación a lo sumo. Lo que sí hace, o
debe ía hace , es p ocu a los medios pa a que el conocimien o sea p oducido
o ep oducido ambién po quienes ealizan la unción de ecep o es, sean es u-
dian es, colegas académicos u o os.
Habla de ex ensión pa a e e i se a la e ce a ac i idad p opia de la Uni e sidad
iene conno aciones indeseables. Ex ende implica inicia un mo imien o desde
un cen o hacia la pe i e ia. Se ex iende la masa de ha ina sob e la mesa. Se ex-
iende el con agio de un i us a buena pa e de una población. La cues ión aquí no
es que la Uni e sidad se ex ienda, o ex ienda algo p opio como su labo docen e,
dando cu sos a pe sonas que no cuen an con una adsc ipción o icial a la ins i u-
ción. Una ex ensión es una in asión, un mo imien o unidi eccional con un o igen
comp imido y un des ino amplio. Puede llega a se una in asión bien ecibida y
bene iciosa. No es la alo ación del esul ado lo que es oy cues ionando. Como
amos a i desg anando, el papel de la Uni e sidad comp ome ida ue a de sus
mu os debe pa ece se más al diálogo que al despo ismo ilus ado. Como abunda
en la li e a u a sob e el ema, el diálogo pe mi e, en e o os bene icios, iden i ica
desequilib ios de pode en e las pe sonas y en e es as y las ins i uciones (Hess
e al., 2010). Luego, no es cues ión de ex ende se o in adi , sino de colabo a . Im-
plica da cabida al conocimien o que poseen o os in e locu o es pe inen es, los
p o agonis as de las si uaciones, que cuen an con una sabidu ía an aliosa como
ecuen emen e desp eciada. Po es a azón, p e e i ía habla de ac i idad ins i u-
cional más que de ex ensión. Recalco ins i ucional pa a dis ingui la de la docen e
o in es igado a. Es la ac i idad que la Uni e sidad lle a a cabo ue a de sus mu os
La Uni e sidad comp ome ida
62
Po o o lado, es inocen e pensa que la Uni e sidad consegui á su log o de com-
p omiso escogiendo como in e locu o es a quienes han llegado a los pues os que
llamamos de pode po p ima unos obje i os conc e os an es que o os. La eo ía
p edice y la expe iencia p ác ica sen encia que las ins i uciones de mayo en e -
gadu a se encuen an lide adas no po especialis as en la unción supues a de la
o ganización, sino po expe os en la p opia dinámica in e na de es a, p imando
su unción ce emonial en e a la ins i ucional (Aguile a, 2005). Apega se al pode
pa a cambia el mundo es an o como desnuda se pa a no pasa ío. La Uni e si-
dad comp ome ida iene como obje i o un ideal libe ado que implica necesa ia-
men e pa icipa en cambia el mundo, en as oca es uc u as injus as, ¿cómo
puede aspi a a con a como compañe os en es e iaje a quienes cons i uyen p e-
cisamen e los mayo es bene iciados po las es uc u as exis en es? Esa opción de
in e locución es una apues a con ap oducen e en la misión de cambia el es ado
de las cosas.
Con ales p esupues os de pa ida, he o ganizado el g ado de comp omiso en cin-
co ni eles de p esencia an ecedidos po uno de ausencia, en cada una de las es
ac i idades p opias de la Uni e sidad y que han sido ya p esen adas en el apa a-
do an e io . Los comp omisos docen e e in es igado se han de inido en é minos
indi iduales (quién p ac ica la docencia y la in es igación). Son apues as po el
comp omiso de los miemb os de la Uni e sidad, aspec os que hacen o pueden
hace den o de su unción especí ica. El comp omiso ins i ucional es abo dado
desde un pun o de is a o ganizacional.
Es impo an e ealiza una ad e encia p e ia. En demasiadas ocasiones, al dis-
cu i es os emas con colegas p o enien es de disciplinas di e sas, su ge la im-
p esión de que el comp omiso es p opio de algunas ma e ias, pe o ue a de luga
en o as. Así, po ejemplo, es ácil pensa en el comp omiso docen e cuando la
asigna u a es “Educación pa a la di e sidad”, pe o di ícil en el caso de “Física
cuán ica”. Es ácil pensa en comp omiso in es igado en un asun o como “Es í-
mulos pa a la donación de sang e”, pe o no en el caso de “Inhibición de sinapsis
en p esencia de endo inas”. Pongamos po caso la docencia. En mi expe iencia
como docen e he impa ido clases de Me odología de la in es igación cien í ica
y Es adís ica. No son ma e ias que pa ezcan inicialmen e muy p opensas al com-
p omiso social. En mis p ime as e lexiones sob e la implicación de la docencia
en la cons ucción de un mundo mejo no podía imagina que llega ía a o ganiza
las sesiones de clase como lo hago hoy. Con sus impe ecciones y o pezas, pe o
con su no able g ado de sensibilidad p osocial. Es más, no se ía capaz de ol e
a ás y p ac ica una supues a neu alidad ca gada de ideología igno an e, donde
se supone que pone en la piza a “Sea X una a iable con inua suje a a una ley
uni o me de pa áme o...” es algo obje i o e impa cial, ni es oy dispues o a ello.
Una ez descubie a la alacia, una ez que he comp obado en la expe iencia do-
cen e que se puede enseña y ap ende ciencia, es adís ica, me odología, desde
un con ex o de implicación é ica, desde una p ác ica de comp omiso, no ha luga
pa a e ocede . Cuando o os colegas de disciplinas muy di e sas han p obado
Ma co de comp omiso
63
expe iencias, la conclusión es con unden e: es posible docencia comp ome ida
en cualquie disciplina y ma e ia. Como p o eso es de la Uni e sidad nadie nos
enseñó a da clases. Tu imos que ap ende lo. Nadie nos enseñó a e alua . Pe o
u imos que hace lo. Muchos es udian es y no pocos colegas denuncian que mul-
i ud de miemb os del p o eso ado uni e si a io debe ían ap ende a da clases y
a e alua . No pa ece que u ie on mucho éxi o en la p ác ica au odidac a. Tal ez
po que no les acompañó la mo i ación su icien e. Pe o no po ello eximimos a un
miemb o del p o eso ado de hace bien su abajo. “Hace bien su abajo”, impli-
ca una docencia y una in es igación comp ome idas. Y pa a ello no hay excusas
de al a de p epa ación o de igno ancia. En e ec o, nadie nos ha enseñado a ello.
Tend emos que ap ende lo. Comencemos ya.
Nos queda solo un mo i o pa a en a en el esquema de ni eles de comp omiso.
En odo momen o, cuando acudo a exp esiones del ipo “asun os de ac ualidad”,
“solución de p oblemas”, “ emá icas sociales” y exp esiones simila es, me e-
ie o a un cue po de inido de obje os de comp omiso. Me he e e ido a ello am-
bién en é minos de libe ación o ausencia de op esión y, p incipalmen e, como
o ien ación di ec a hacia el bien común. Son concep os al ez muy gene ales,
aunque podemos con esa que nos en endemos pe ec amen e. Apun an a las
injus icias concebibles en é minos de desequilib ios de pode , donde exis en
íc imas y e dugos, así como hábi os es uc u ales. Pa a explici a lo de o ma
más conc e a, bas a con acudi a la ins i ución in e nacional especí ica sob e el
asun o de la in es igación y la educación, la UNESCO. Es a en idad sup anacio-
nal ha gene ado es udios, acue dos e in o mes de amplio espec o en o no a la
Uni e sidad y su papel en es e momen o his ó ico. En el capí ulo sob e el ma co
ins i ucional abo da emos de o ma más conc e a sus indicaciones. Aho a in e-
esa a e iza en el comp omiso en é minos de una implicación di ec a, cla a y
con unden e, desde las ac i idades p opias de la Uni e sidad, pa a soluciona
los p incipales p oblemas de la sociedad y su es a en el mundo desde la p o-
moción posi i a (de echos uni e sales, libe ades undamen ales y paz) y desde
la e i ación nega i a (pob eza, in ole ancia, anal abe ismo, hamb e y de e io o
del medioambien e). Es as son las p io idades pa a la educación e in es igación
supe io es en palab as de la ins i ución de mayo en e gadu a en el asun o. Es
lo que pod íamos ene en men e a la ho a de pensa en comp omiso. Pe o no
desde un pun o de is a asis encial, sino uni e si a io, es deci , median e la a -
iculación del conocimien o (gene ación y aplicación) a pa i de la docencia, la
in es igación y la a ea ins i ucional. En lo que queda del capí ulo me e e i é a
es os asun os como “obje os de comp omiso” (OC).
Comp omiso docen e
1. Ausencia. El docen e impa e su ma e ia con una p eocupación especial en no
e e opinión alguna sob e ningún ema, en no abo da ningún aspec o que
alguien pod ía alo a como ajeno a la asigna u a. De es e modo conside a que
desempeña su labo de o ma pu a, asép ica, obje i a, impa cial.
La Uni e sidad comp ome ida
64
2. Opinión. El g ueso de las sesiones de clase y los ex os manejados p ocu an se-
gui el ni el 0. Sin emba go, el docen e sí emi e de ez en cuando opiniones, desde
su pe spec i a pe sonal, sob e OC, al ez al hilo de no icias de p ensa que puede
incluso lle a al aula. Es más, quizá dé la oz a es udian es pa a que en alguna
ocasión o sis emá icamen e aigan asun os y los comen en. En es e ni el, las opi-
niones y e lexiones nacen de la indignación o implicación sensible, pe o no de la
ma e ia que se impa e, de al o ma que pueden no ene nada isible que e .
3. Explicación. El comp omiso se si úa con cla idad en ejemplos y ma e iales. La
asigna u a equie e conc eciones y es as se p ocu an o ien a según los aspec-
os más ele an es de los OC. De es a o ma el docen e no solo abo da los con-
enidos del p og ama sino que los aplica pa a conoce , comp ende o explica
acon ecimien os de ac ualidad.
4. Con ac o. O ganiza la asigna u a de al o ma que exis e un ema o hilo conduc-
o ela i o a alguna conc eción de los OC. T ae al aula elemen os di ec amen e
p o enien es de esa ealidad, como puede se la u ilización de documen os i-
deog á icos o incluso la isi a de los p o agonis as.
5. Inme sión. Los es udian es han de ealiza una pa e sus an i a de su labo
inme sos en p oblemá icas conc e as, en los ba ios a ec ados, con las pe so-
nas implicadas, i iendo las si uaciones. Se u iliza es e ecu so no solo pa a
ap ende con enidos p opios de la asigna u a sino que los es udian es ealizan
abajos median e los cuales aplican los conocimien os en la p ác ica al mismo
iempo que pa icipan en la solución de los p oblemas.
6. Conjunción. La p og amación de la asigna u a se lle a a cabo jun o con los in-
e locu o es álidos, como pueden se mo imien os sociales, o ganizaciones
de la sociedad ci il, comunidades de base, secciones sindicales o de pa idos,
coope a i as, líde es de ba ios o p o agonis as de la si uación que eje ce á
de hilo conduc o en el ap endizaje de los con enidos de la ma e ia. El docen e
ela po el cumplimien o de los obje i os de ap endizaje de la asigna u a y po
el espí i u cien í ico y é ico an o de los esul ados como del p oceso, así como
del a amien o pos e io de la in o mación.
Comp omiso in es igado
1. Ausencia. En la a ea de in es igación se oman decisiones sob e el quehace
a endiendo a c i e ios únicamen e académicos: la ex ensión de su especialidad,
la p obabilidad de éxi o en la p esen ación a con oca o ias o iciales, las posi-
bilidades de cons ucción de cu ículum y p es igio, la con o mación de g upos
exi osos de in es igación y desa ollo, las opo unidades de ans e encia y en-
abilización de los esul ados, e c.
2. Mo i o. La in es igación se ige po los mismos pa ones que en el ni el 0, aun-
que el mo i o sob e el que se ealiza la in es igación puede se ca ac e izado
Ma co de comp omiso
65
como de sensibilidad socioambien al. No obs an e, no deja de se un obje o de
es udio y es a ado como al.
3. De olución. Al ni el an e io se le añaden el in e és y el ac o de lle a los esul-
ados de la in es igación a los p o agonis as de la si uación que ha sido in es-
igada, po si es os conside an opo uno u iliza los hallazgos de algún modo.
Remi i po co eo elec ónico o pos al un in o me de esul ados de in es iga-
ción es p ác icamen e no sepa a se del ni el 1. Cabe espe a una de olución
más in ensa. Así, el in es igado se concen a en diseña si uaciones donde los
pa icipan es puedan en ende e ec i amen e los obje i os y los esul ados,
deba i y opina . Puede oma la o ma, po ejemplo, de una asamblea o sesión
plena ia de ba io, donde el in es igado comunica los esul ados y ab e un
deba e con los asis en es.
4. Cambio. La in ención exp esa es gene a algún cambio en la si uación social.
Es a deja de se únicamen e un obje o de es udio y pasa a cob a el es a us de
obje i o de ans o mación. La in es igación se diseña con al in ención. No se
abandona ningún obje i o cien í ico p e io: op a a con oca o ias, ans o ma
los esul ados en mé i os académicos, pa icipa en comunicaciones cien í i-
cas, e c., pe o no cons i uyen el obje i o sino que son el u o de un in e és po
esponde a los eque imien os de excelencia de la ins i ución sin desplaza un
ápice la mo i ación p incipal, el cambio social.
5. Pa icipación. Al ni el an e io se añade que los pa icipan es en la si uación
eal lo son ambién en la in es igación. La ans o mación se ga an iza en ma-
yo medida al con a con la pa icipación de sus p o agonis as du an e odo el
p oceso de in es igación.
6. Conjunción. El abajo se ealiza en o ma o coalición ho izon al, una pla a o -
ma de ap endizaje, cons ucción y acción en la que los p o agonis as sociales
son ambién in es igado es desde el mismo momen o en que se aco a y de ine
el obje i o. El obje i o de in es igación en a ambién en el paque e conjun o
de la decisión, así como la e aluación y seguimien o de los impac os. La pa e
uni e si a ia apo a ga an ías me odológicas cien í icas y é icas, a la ez que es
canalizado a de ecu sos.
Comp omiso ins i ucional
1. Ausencia. La ins i ución diseña y ges iona su ac i idad cen ándose en los ni e-
les de ausencia an o en docencia como en in es igación. Bien es cie o que la
ins i ución no pone ningún in e és especial en p ocu a que los ac os de in es i-
gación o docencia se ciñan necesa iamen e al ni el 0. Sencillamen e lo supone.
Si alguien, desde la docencia o la in es igación, a más allá, es de su en e a es-
ponsabilidad bajo el p incipio de la libe ad de cá ed a. Es a ins i ución puede
man ene sin p oblemas elaciones con la sociedad, pe o en ales elaciones no
La Uni e sidad comp ome ida
66
se encuen a p esen e más que su p opio in e és en docencia e in es igación,
en la adquisición de ondos o de p es igio, aunque denomine a es a elación
“ex ensión social”, “p oyección social” o “ elación con la comunidad”.
2. Cola e alidad. Cada ez es más habi ual que las uni e sidades elabo en o im-
po en p o ocolos de ac uación in e na cohe en es con p incipios de é ica o de
é ica plane a ia. La ins i ución adop a en onces egulaciones in e nas sob e
cues iones, po ejemplo, de géne o o de sos enibilidad. Plan ea así el obje i o
de ealiza un uso más sos enible de la ene gía, del papel, de los desechos...
con mejo es consecuencias ue a de sus mu os. Se a a de una ges ión in e na
con e ec os cola e ales posi i os a ni el ex e no.
3. In encionalidad. La Uni e sidad pone en ma cha acciones di ec amen e enca-
minadas a gene a e ec os posi i os en la sociedad, en las comunidades o sec-
o es con mayo necesidad de es a labo . Lo puede hace median e mul i ud de
he amien as conc e as:
a. Di e sidad de acceso. Se es ablece alguna cuo a de acceso pa a los miem-
b os del es udian ado, p o eso ado o pe sonal de adminis ación y se icios,
de al o ma que se a o ezca el acceso a pe sonas que en o as condiciones
no end ían es a opo unidad. Es a medida puede i acompañada de ayudas
económicas como becas o exenciones de pago.
b. Acción social. Se ponen en ma cha inicia i as encaminadas a acili a que sus
miemb os ealicen labo es de bene icio social. Un ejemplo son las o icinas
de coope ación al desa ollo que sub encionan p oyec os en países empo-
b ecidos. O o es el incen i o pa a que sus miemb os ealicen labo es en la
comunidad local (alojamien o g a ui o pa a es udian es, ho as de dedicación
a la comunidad, educción de dedicación docen e, ho as de olun a iado...).
c. Fo mación. La ins i ución o ganiza p ocesos o ma i os ácilmen e accesi-
bles, di igidos a agen es uni e si a ios o de la comunidad, cuyos con enidos
e san di ec amen e sob e OC, especialmen e los de necesidad de abo daje
más u gen e.
d. Sensibilización. La Uni e sidad o ganiza ins i ucionalmen e cu sos, jo nadas,
con e encias, e c. encaminadas a a o ece el nacimien o y obus ecimien o
de sensibilidad social en sus miemb os o en la comunidad donde se inse a.
4. Implicación. Es a implicación cuen a con dos ace as especí icas.
a. La Uni e sidad incen i a en sus miemb os, median e con oca o ias, con e-
nios y p og amas especí icos, la pues a en ma cha de ac i idades docen-
es y de in es igación al menos a ni el 3. Es a implicación es e o zada con
c i e ios de excelencia. En o os é minos, la labo in es igado a y docen e
de su p o eso ado se e alúa no solo con los c i e ios cien í ico-académicos
Ma co de comp omiso
67
adicionales sino que un componen e impo an e es el ni el de implicación
de su p o eso ado en la solución de p oblemas ela i os a los OC, locales o
globales, desde su quehace uni e si a io. Del mismo modo ocu e con los
es udian es, cuyas labo es de implicación social son alo adas posi i amen-
e en su expedien e académico.
b. La ins i ución se posiciona en asun os sociales conc e os. Realiza incluso
una labo c í ica y de p esión an e las adminis aciones públicas. Lo hace
como ins i ución (median e acue dos, con enios, decla aciones ins i uciona-
les, e c.) y como o o de miemb os uni e si a ios a los que se incen i a pa a
que es ablezcan un posicionamien o social cla o a pa i de sus á eas de es-
pecialización y su conocimien o uni e si a io.
5. P esencia. Exis e una p esencia cla a de la Uni e sidad en la sociedad y ice e sa.
a. La ins i ución ecibe en su seno a pe sonas y colec i os con p oblemá icas
sociales di e sas que buscan apoyo, colabo ación o soluciones conc e as. La
Uni e sidad ealiza es a labo sin ánimo de luc o, en é minos de cobe u a
legal, educa i a, labo al, médica, psicológica, e c. Los sec o es más des a-
o ecidos pueden encon a en los di e en es especialis as de la ins i ución
uni e si a ia una posibilidad de solución a sus p oblemas. Es a labo puede
ealiza se en el seno de la p opia ins i ución o es a puede ab i o icinas o
despachos en las comunidades más p eca ias, pa a acili a el acceso a los
se icios. Se a a de una p esencia ins i ucionalizada. El in e és no es an o
la bene icencia, la solución inmedia a de p oblemas indi iduales conc e os,
como que a a és de es as expe iencias y su sis ema ización, la Uni e sidad
como ins i ución gene a conocimien o y modelos de comp ensión e in e en-
ción que buscan an o cu a como p e eni .
b. La ins i ución cede pa e de su espacio y de sus se icios pa a que los sec o es
más p eca ios de la sociedad puedan ealiza labo es de au oges ión, además
de es ablece con ac os con los miemb os uni e si a ios que a o ezcan impli-
caciones al menos de ni el 4 an o en docencia como en in es igación.
c. En el seno de la ins i ución se lle a a cabo el incen i o de la implicación so-
cial con un sis ema simila a los llamados nidos de emp esas que p oli e an
especialmen e en las uni e sidades del No e. En los nidos de mo imien os
sociales, de asociacionismo, de cul u a de la pa icipación, se acili a a los
miemb os de la ins i ución que pongan en ma cha inicia i as especialmen e
mix as (miemb os de la Uni e sidad y miemb os de la sociedad ci il), con
ni eles simila es de exigencia y apoyo a los que en es os momen os se es a-
blecen con espec o a la c eación de nue as emp esas.
6. Conjunción. Los ó ganos de ges ión de la Uni e sidad cuen an en su seno con
una p esencia impo an e de miemb os de los in e locu o es álidos como son,
po ejemplo, los p o enien es de la sociedad ci il, especialmen e los que ienen
su o igen di ec amen e de los sec o es más p eca ios y los que ep esen an a
La Uni e sidad comp ome ida
68
o ganizaciones sociales con expe iencia en es os aspec os. Desde es os ó ga-
nos de ges ión se oman decisiones de polí ica uni e si a ia, de in es igación y
docencia, de o ganización de espacios, de p esupues os, e c.
La idea de es a clasi icación, o ganizada en o no a cinco ni eles en las es ac-
i idades no es sen a cá ed a ni plan ea con p ecisión los c i e ios pa a un
cues iona io, p o ocolo o ins umen o de medida que pe mi a cuan i ica el ni el
de comp omiso de la ins i ución. El obje i o de es e apa ado ha sido llega a
ni eles más conc e os que los p e ios sob e la idea de comp omiso, muy cen-
ada en es e caso en la elación con o ganizaciones y obje i os de la sociedad
ci il. El es ímulo p e endía esal a que cualquie cosa no es comp omiso y que
comp ome e se es iable an o a ni el es uc u al como uncional. La ei indica-
ción, an an igua como desa endida, de o ien a los p ocesos de cons ucción de
conocimien o di ec amen e hacia el diagnós ico y a amien o de los p oblemas
sociales más u gen es es una de las mo i aciones p incipales que subyacen a la
idea, po ejemplo, de una in es igación comp ome ida. La Uni e sidad comp o-
me ida se econoce po sus es ue zos di ec os y no po la e o la con ianza en
que su abajo pueda edunda más a de o más emp ano en algo pa ecido al
bien común, especialmen e en elación con la po ción mayo i a ia de la pobla-
ción mundial a la que no pa ece llega le nunca el u no en la ecepción de esos
supues os e ec os posi i os.
Ciudadanía uni e si a ia
He denunciado ya que la e olución de las o ganizaciones suele gene a una es-
pecie de anquilosamien o de conduc a cen ada en la es uc u a. Con o me ad-
quie en más en e gadu a e minan ans o mándose en se es i os inhumanos.
Es necesa io, pues, humaniza las o ganizaciones o p escindi de ellas. La humani-
zación consis e en oma el con ol sob e la o ganización, pe de el miedo, muda
su posición desde in a medio, un medio que debe esponde a un in conscien e
y con inuamen e obse able. Es más, humaniza la o ganización implica pone la
a disposición del in, gas a la si es p eciso. El pode acumulado no es pode si
pe manece acumulado. Alguien pod á deci que si no se acumula no pod á u ili-
za se. Es pa cialmen e cie o. Pe o llamo la a ención, de nue o, sob e la con usión
de siemp e: la acumulación es el medio cuyo in es la u ilización. Sin el segundo
paso, el p ime o ca ece de sen ido y, es más, cons i uye un desgas e de ene gías
inú iles que pod ían se más bene iciosas en o os en es.
Po es a azón odo engend o o ganizacional ha de nace con una mue e p e is a,
con echa de caducidad, al ez no un momen o ijo en el iempo, pe o sí un c i e io
cla o de inalización. El momen o en que los miemb os p io izan la supe i encia,
el éxi o pe cibido o la imagen de la o ganización en e a sus obje i os undacio-
nales, ma ca el pun o en el que su exis encia comienza a ca ece de jus i icación
mo al.
Ma co de comp omiso
69
El miedo a escena
El emo a pe de pode o a las ima la es uc u a o ganiza i a es uno de los mu-
chos miedos que inu ilizan la misión de las o ganizaciones, que las hacen inú iles,
de e ec os disminuidos o incluso con ap oducen es.
Tenemos miedo al e o . Cuan o más oluminosa es una ins i ución más di ícil e-
sul a que su cabeza ges o a se a e a a pone en ma cha mecanismos no su i-
cien emen e p obados. La máxima aquí es “si nos equi ocamos, no lo ha emos
en soledad”. Tenemos miedo a desobedece . Desde la más ie na in ancia hemos
ap endido que obedece es bueno y desobedece malo. La desobediencia ab e
una pue a hacia lo desconocido. Y lo desconocido p oduce pánico. Tenemos mie-
do a la esponsabilidad y, po an o, ap o echamos las ocasiones pa a desplaza -
la, pa a echa la culpa a o os es amen os u o ganismos, pa a deja sen ado que
no somos esponsables de las consecuencias pues no somos quienes omamos
las decisiones. Tenemos miedo a pe de el con ol sob e lo que sabemos, sob e
nues as pequeñísimas pa celas de conocimien o. Sali de nues a es e a de se-
gu idad puede mos a que el ey a desnudo, que no sabemos an o como pod ía
deduci se de nues o ocabula io inaccesible y nues as publicaciones incom-
p ensibles. Tenemos miedo al idículo. El p o eso ado, más que o o sec o uni-
e si a io, goza de cie o p es igio social, de una imagen pública de se iedad que
puede ambalea se si nos ol emos gen e ce cana y alible. Ace ca nos a la eali-
dad local, po ejemplo, puede mos a nues a condición de humanidad, nues a
cualidad de gen e común, nues a ulne abilidad. Tenemos miedo a e que el
amoso en en ma cha se a y nos quedamos en la es ación. Es hijo del miedo a la
soledad, a no es a donde se supone que es á o es a á odo el mundo más a de
o más emp ano. P e e imos la equi ocación g upal al acie o indi idual. Tenemos
miedo a las e aluaciones, a no da la alla, a no cub i con las expec a i as; miedo
a que la cohe encia con o os p incipios, o as o mas de hace las cosas, nues as
con icciones p o undas, a que la cohe encia con odo ello o algo de ello nos lle e
a es a ue a de la masa académica y ecibi alo aciones bajas o, peo aún, peyo-
a i as. Tenemos miedo al es ue zo o al iempo que puede implica sali se de lo
amilia , lo habi ual, lo que es án haciendo los demás.
Tenemos miedos. Y ya sabemos qué ocu e. No es la pe sona quien iene miedo, sino
el miedo quien iene a la pe sona. El miedo es una po en e condición de escla i ud.
Po ello, libe a se es un ac o de alen ía y libe ad que cons uye alen ía y libe ad.
Pa a ecupe a el con ol de la o ganización, pa a humaniza la, es imp escindible
pe de odos esos miedos. Es necesa io ealiza un llamamien o a la esponsabi-
lidad indi idual de cada uno de los miemb os de cada Uni e sidad en el compo -
amien o de és a. Hay que esal a el papel de las pe sonas como suje os his ó-
icos y de umba la isión a alis a, la que nos concibe piezas de un mo imien o
ine i able, un no hay al e na i a impo ado desde olun ades que quie en deci
más bien ojalá que no lo in en es pa a que se cumplan los planes. La ausencia de
La Uni e sidad comp ome ida
70
comp omiso se alimen a cuando nos concebimos lib e y olun a iamen e como
íc imas de las es uc u as en luga de co-man enedo as de las mismas.
Ciudadanía en la Uni e sidad
F en e a es a isión a alis a, a omando o ma o a, ligada al p o agonismo de
cada miemb o y a la conciencia colec i a. Pod íamos denomina la ciudadanía uni-
e si a ia, al hilo de la p opues a de McFa lane (2005) que habla más bien de ciu-
dadanía académica. Me ece la pena de ene se en las indicaciones de es e au o ,
pa a ex ende las después.
McFa lane denuncia un dec ecimien o sensible del comp omiso de la ciudadanía
en gene al, con es udios que mues an un g ado ac ual que ha disminuido a
ni eles de los años sesen a. Es e descomp omiso cuen a con abundan es a gu-
men aciones: o u a de la amilia nuclea , al as co as de mo ilidad labo al, mie-
do a la insegu idad y a la iolencia, ue es p esiones de las mode nas p ác icas
de empleo, e olución ecnológica que acili a un consumo de ein icua o ho as
dia ias y medios de comunicación que sugie en múl iples o mas de emplea
el iempo en a eas que nada ienen que e con los demás. En la base de es e
descomp omiso se encuen an múl iples causas, en e las que Shields y McGinn
(2011) si úan la us ación de los miemb os de la Uni e sidad al obse a que
la ins i ución as ixia la di e sidad de pe spec i as de en ada, omen ando una
ue e homogeneidad. Kennedy, Senses y Ayan (2011) añaden la endencia de
la población jo en de los úl imos años a despoli iza se y a ansi a po un pen-
samien o cada ez más conse ado . Se a a de una conc eción local de una
endencia global olcada al hedonismo, el consumismo, la cul u a na cisis a, y
un discu so de libe ad acía y apa ía social y polí ica que llega ambién a las
ins i uciones de educación supe io (Yoge & Michaeli, 2011). No obs an e, Mc-
Fa lane mues a ambién que, si bien el pe sonal uni e si a io no se ha de inido
nunca en é minos de comp omiso, cada ez es más ecuen e conoce la exis-
encia de con e encias, a ículos, lib os, in es igaciones y asociaciones en o no
a es e asun o. F en e a la si uación, la p opues a de McFa lane es la de cons ui
ciudadanía académica en é minos de:
1. No con undi comp omiso con se icio. Es e es básicamen e una conduc a
adminis a i a.
2. In e és de los miemb os de la ins i ución po pa icipa en las decisiones de
es a, po o ma pa e de es amen os de discusión y decisión.
3. Adquisición de comp omisos desde el á ea de conocimien o o el g upo de
asigna u a has a la sociedad plane a ia, comenzando den o de los mu os
de la Uni e sidad, pe o aspasándola.
4. Fomen a esponsabilidad en é minos de cuidado hacia los es udian es,
apoyo a colegas y comunicación con el público.
Ma co de comp omiso
71
La ue e a omización de la Uni e sidad en é minos adminis a i os y de o gani-
zación in e na di icul a eno memen e la cons ucción de comp omiso.
Si bien la in ención de McFa lane es p omo e una ins i ución que cons uya una
sociedad mejo desde su labo académica, las p opues as se cen an únicamen e
en aspec os de o ganización in e io y de una especie de oma de pode o de con-
ol del imón ins i ucional.
La ciudadanía académica es undamen al pe o insu icien e. Debe da paso a la ciu-
dadanía uni e si a ia, que implica a odos sus agen es in e nos y ex e nos y a las
es ac i idades mencionadas. No bas a con los miemb os del p o eso ado si en el
ba co no na egan ambién los ges o es, el pe sonal de adminis ación y se icios,
el imp esionan e conjun o de es udian es deseosos de hace algo que me ezca la
pena e incluso los g upos de pode y p esión que pululan en o no a la ins i ución.
La ciudadanía uni e si a ia, po lo an o, debe ía se conside ada como la comu-
nidad de pe sonas que cons uyen la Uni e sidad comp ome ida, que se sien en
indi idualmen e esponsables de ese log o. Pa a ello se á necesa io cons ui una
conciencia uni e si a ia. El concep o de ciudadanía se aplica a indi iduos, pe o
es os po sí mismos no pueden se ciudadanos si no adquie en una conciencia co-
lec i a, con ue es conno aciones comuni a ias, cul u ales, espaciales, e c. Es a
ciudadanía que nos ocupa necesi a a pe sonas que son capaces de c ee en la
ins i ución uni e si a ia, no an o po lo que es sino aún más po lo que desean
que llegue a se , un obje i o po el que abajan ac i amen e. No se a a de una
p opues a eli is a, no es una ciudadanía exclusi a, sino una o ma de es a en el
mundo, el esul ado de un conocimien o y una acción, nacidas en el seno de la
ac i idad uni e si a ia, y que modi ica a las pe sonas que lo i en. Como en cual-
quie e sión especí ica de ciudadanía, la uni e si a ia incluye ambién una cla a
in ención po pa icipa y cons ui gobe nabilidad, una ue e conciencia de co-
esponsabilidad en cuan o hace la ins i ución u omi e hace y una ue e apues a
po la u opía, es deci , po c ee ac i amen e que algunas cosas no ocu en hoy
pe o ocu i án mañana g acias al es ue zo indi idual y colec i o.
Es e lib o es una denuncia de una si uación, la ac ual, que aleja a la Uni e si-
dad no solo del comp omiso sino del espí i u que cab ía supone le, de ebeldía,
inquie ud y ac i ud p oac i a nacidas de su condición p i ilegiada de ins i ución
basada en el conocimien o. Es ambién un anuncio, a la mane a ei iana, el de que
la Uni e sidad comp ome ida es una u opía, es deci , una ealidad u u a que solo
equie e con icción. Tenemos a nues o alcance los medios pa a consegui lo. Nos
al a únicamen e conciencia y olun ad. Conciencia pa a denuncia y despega -
nos del modelo as ixian e “no hay al e na i a”. Y olun ad pa a pone los medios
a unciona en la di ección del comp omiso con el bien común, es deci , con el
compo amien o más in eligen e al que podemos aspi a como pe sonas y como
miemb os de una ins i ución que dice de ini se al se icio de la sociedad.
La Uni e sidad comp ome ida
78
La Uni e sidad es á enaciendo desde ese con ex o de isiones, luchas de pode ,
p esiones y pe spec i as. Como amos a e en es e capí ulo, se i en ensiones
pa a libe a y pa a ap opia , pa a compa i y pa a compe i , pa a decidi y pa a
obedece . Sin conoce es as ensiones no esul a iable sabe qué le ocu e a la
Uni e sidad, qué es á haciendo y qué se dispone a ealiza . Sin conoce esas en-
siones no es ecomendable emba ca se en la cons ucción de u u os pa a la ins-
i ución uni e si a ia.
Con es as in enciones, el capí ulo se o ganiza en cua o apa ados. Lo ele an e en
el p ime o (¿C isis? ¿Qué c isis?) es des apa el signi icado del concep o c isis y ob-
se a lo desde una pe spec i a mundial: la que i e la Uni e sidad, desde la que
desc ibe hoy el plane a. En el apa ado T es en es de ensión iden i ica é, en con-
sonancia con di e sos analis as, es uen es: la academia, la polí ica y el me cado.
Dado que la e ce a nos implica á du an e más iempo, es e apa ado se cen a á en
las dos p ime as y en a anca algunos ap endizajes ú iles que su gen de la icción.
El e ce momen o se ocupa especí icamen e del e ce componen e, se denomine
me can ilización, p esión neolibe al, capi alismo uni e si a io, co po a i ización,
p i a ización o cualesquie a o os. Po úl imo, el apa ado que cie a el capí ulo in-
en a dibuja una salida al e na i a a la c isis y ob ene lo que conside o mejo de
cada uen e de ensión, combinando los des inos locales y globales y desc ibiendo
la Uni e sidad comp ome ida con cali ica i os aco des con lo an e io .
¿C isis? ¿Qué c isis?
En 1975, en e un sin ín de acon ecimien os, se unda Mic oso , mue e el dic ado
español F anco, el g upo b i ánico Supe amp edi a un LP con el nomb e ¿C isis?
¿Wha c isis?, en cuya po ada un indi iduo oma el sol aleg emen e en medio de
un desecho indus ial, y And éi Sája o ecibe el P emio Nobel de la Paz.
Ca o ce años an es, el 30 de oc ub e de 1961, se lanzó la bomba de hid ógeno
llamada Bomba Za en un a chipiélago uso del Á ico. Su po encia ue de 50 me-
ga ones, el equi alen e a 50 millones de oneladas de TNT, o a dos mil bombas
de las que a asa on las ciudades japonesas de Hi oshima y Nagasaki. Jamás se
ha gene ado en el plane a una explosión an imp esionan e po decisión humana.
Tal p oeza no hab ía sido posible sin con a con la pa icipación de impo an es
ce eb os, pe sonas de calidad cien í ica excelen e. En e ellos, an o en el equipo
de abajo como en la idea cien í ica de base, pa icipó ac i amen e un b illan e
ísico so ié ico, And éi Sája o . Es oy segu o de que es e homb e pod ía con a
con pasión el modo en que su ingenio y su enacidad consiguie on da o ma a una
idea, o ma de bomba.
Es muy llama i o, en p ime a ins ancia, que el diseñado del a e ac o explosiona-
do con mayo capacidad des uc i a eciba el econocimien o más amoso dedica-
do a las pe sonas que han dedicado su ida a a o de la paz. Sája o pa icipó
Ma co de c isis
79
ac i amen e en la ca e a a mamen is a so ié ica especialmen e du an e la déca-
da de los cincuen a, en los equipos de diseño cien í ico y ecnológico. Debido a
ello ue econocido po la dic adu a so ié ica con medallas al mé i o. A pesa de
es a ayec o ia, en 1973 el cien í ico ue p opues o pa a el Nobel de la Paz. No
pudo se ese año. El econocimien o ecayó en un pe sonaje de dudosa en e eza
é ica, sob e quien pesan abundan es acusaciones de ins igación de asesina os y
ope aciones de ex e minio especialmen e en Amé ica La ina, Hen y Kissinge .
La azón mani ies a po la que el cien í ico so ié ico ecibió el p emio no ue, po
supues o, su con ibución a la indus ia de la mue e. Las ideas de Sája o en-
a on en c isis desde los p ime os años de la década de los sesen a. Cons i u-
ye un buen ejemplo de cien í ico p o is o de un in elec o especí ico al amen e
desa ollado que consiguió g andes log os en ísica y p opició un no able p o-
g eso ecnológico, pe o sensiblemen e incapaz en o as á eas undamen ales de
la exis encia humana. Tal ez llegó a pensa que la ciencia es impa cial. Tal ez
conside ó que su con ibución e a únicamen e cien í ica y que no podía sen i se
esponsable de la aplicación que se lle a a a cabo a pa i de sus esul ados. Re-
co demos la de inición de comp omiso que es amos manejando desde el capí ulo
an e io y donde concu en dos an eceden es undamen ales, en e o os elemen-
os: un conocimien o que pe mi e isibiliza la ele ancia de los p opios ac os y un
sen imien o que juzga nega i o el es ado de las cosas sob e las que se aplica o
aplica á la apo ación conc e a. Sája o pod ía se uno de es os casos abundan es
de se es in eligen es, cuyo conocimien o p o undo de su á ea de especialización
esul ó se compa ible con un p o undo desconocimien o sob e la ele ancia de
sus hallazgos en un sen ido global. O quizá lo sabía, pe o no había elabo ado el
sen imien o de injus icia que se equie e pa a ebela se an e las consecuencias.
No es Sája o el p ime cien í ico con e ido. El pe il comienza con alguien que ini-
cia su ayec o ia abajando con pasión en un a ilugio ( angible o no) po el me o
place de p ocu a implemen aciones pa a su gene ación de conocimien o. T as un
iempo donde obse a con insis encia las consecuencias de su apo ación o e lexio-
nae sob e sus posibilidades, se enza za en una ehemen e lucha po la paz y el bien
común. Su p es igio nace a opado po el de la ciencia que p ác icamen e deja de
eje ce , con i iéndose sob e odo en un ciudadano comp ome ido que ap o echa
su enomb e pa a ei indica acciones o ien adas di ec amen e a p ocu a bien co-
mún. Albe Eins ein cuen a con un pe il simila . El mismo Al ed Nobel, in en o de
la dinami a, al ez como in en o de expia la culpa que le p oducía o ece al mundo
un a ilugio que obse ó u ilizado pa a la mue e, puso en ma cha los p emios que
lle an su nomb e y que ecibi ían an o Eins ein como Sája o . Si es p e e ible p e e-
ni que cu a , ¿no cons i ui ía un cla o ejemplo de salud e in eligencia que cualquie
ins i ución cien í ica -desde su posición p i ilegiada basada en el conocimien o-
ocupa a buena pa e de su ene gía en e lexiona sob e es os aspec os, en o ien-
a se hacia el bien común y en e i a que la his o ia siga epi iéndose? E i a íamos,
en e o as consecuencias, a i ma que “A lo la go de la his o ia, las ideologías do-
minan es op esi as han ecu ido a la ciencia como un mecanismo pa a acionaliza
La Uni e sidad comp ome ida
80
los c ímenes con a la humanidad, desde la escla i ud has a el genocidio” (Macedo,
Dend inos y Gouna i, 2005, p. 62).
Sea como ue e, a lo la go de los sesen a Sája o ue esol iendo su c isis cam-
biando de ac i ud. Comenzó a e i a se de los equipos de abajo y a esc ibi ca as
sob e la necesidad de pa a la ca e a a mamen ís ica, inicialmen e di igidas a los
esponsables polí icos del p og ama so ié ico y después a di e sos des inos ue a
de la URSS. Ing esó en mo imien os de de ensa de los de echos humanos y u o
que so ea incon enien es y pelig os po su sensible cambio de pos u a. Pode-
mos acep a que ue es e cambio de ac i ud, es a mu ación de cien í ico belicis a
hacia un paci ismo ac i is a, lo que mo i ó la mención del P emio Nobel. En la
misma línea, Ma u ana y Va ela (1990) es ablecen una sen encia con epe cusio-
nes en es e momen o de c isis, en el es udio de la complejidad y en el ma co é ico
de la ac i idad humana: “No es el conocimien o, sino el conocimien o del conoci-
mien o lo que obliga” (p. 210). Si damos c édi o a la con e sión del cien í ico, su
conocimien o hizo ealidad la bomba de hid ógeno, pe o su conocimien o sob e
su conocimien o obligaba a Sája o a ealiza un cambio de umbo, según lo que
Ma u ana y Va ela conside an la jus i icación é ica.
Sája o mue e en 1989. Un año an es, el Pa lamen o Eu opeo es ablece el P emio
Sája o a la Libe ad de Conciencia3, ecibido en esa ocasión po Nelson Mandela
y Ana oli Ma chenko.
Sob e el concep o
A i ma que sob e la Uni e sidad se ie en mul i ud de c isis, que la ins i ución
es á en c isis o que se encuen a en un con ex o donde se obse a cla amen e la
p esencia de c isis, gua da un signi icado denso. La sen encia implica obse a
de e minadas ca ac e ís icas y p e e o as. Así que p ocede emplea algún es-
ue zo inicial en aco a qué cosa es esa de una c isis y qué cabe espe a de ella o
as ella.
Pa a en ende el signi icado es impo an e a ende a dos elemen os: el obje o o
asun o sob e el que decimos que se encuen a en c isis, y el con ex o en el que
se inse a. Es la e sión mínima, a la que pod ían añadi se más especi icaciones.
La c isis señala un p oblema de coexis encia en e el obje o y el con ex o. Indica,
además, un cambio en el iempo. Has a el momen o, la coexis encia e a posible,
pe o aho a se encuen a se iamen e amenazada. Puede ocu i que haya a iado
el con ex o o que sea el obje o lo que mu a. En cualquie caso, la elación en e
ambos ya no puede segui siendo la misma que ha ca ac e izado el pasado y se
ans o ma en con lic i a. Sája o en ó en c isis con el iempo, al obse a las
consecuencias de sus in es igaciones. Sus in es igaciones cons i uyen el obje o,
3 www.eu opa l.eu opa.eu/sakha o /de aul _en.h m
Ma co de c isis
81
las consecuencias esiden en el con ex o. El en en amien o en e ambos e minó
mos ando una elación que ocó sensiblemen e al cien í ico so ié ico.
Un ele an e c eciendo den o de una cabina de elé onos e mina á mos ando un
es ado de c isis: el aumen o de olumen del ele an e esul a in iable den o de
un con ex o espacial limi ado e in a iable como es la cabina. Cuando el bosque
cambia de colo , los animales que habi an en él en an en c isis: aquellos que se
camu laban g acias al colo de su piel en amenazada se iamen e su ida. Es e
úl imo ejemplo añade o a lec u a de las c isis: cons i uye un anuncio de que la
o ma de es a del obje o en el con ex o es in iable, po lo que la pe manencia
queda amenazada y hay que diseña y ealiza cambios en alguno o ambos de los
elemen os implicados.
En el momen o de esc ibi es as líneas se habla de una p o unda c isis del capi a-
lismo con múl iples os os. La sen encia se es ablece al conside a que la ges ión
capi alis a ha e olucionado de al modo que es imposible su pe manencia en el
con ex o plane a io ac ual. El cambio ha sido, en es e caso, en ambos elemen os:
el capi alismo (obje o) ha e olucionado de al modo que in ade más ace as, más
e i o ios, más p ocesos y de o ma más ex ensa en cada uno de ellos. Po o o
lado, el plane a y la sociedad (con ex o) han eaccionado mos ando di e sas con-
secuencias que han enido a cali ica se conjun amen e bajo el epíg a e de insos-
enibilidad, an o social como medioambien al. El sis ema en onces es á en c isis.
Luego, debe mu a si quie e sob e i i .
La c isis queda ecuen emen e ecubie a po un halo de pesimismo o, al me-
nos, de sensaciones cla amen e nega i as. Es una o ma de e lo, en absolu o
necesa ia. Recue do un ela o que nos con ó el p o eso de ma emá icas a los
es udian es de la clase en un aula de p ima ia. Se cen aba en la ida de un niño
que se hacía daño con ecuencia. Ca alogado de o pe po cuan os le odeaban,
el muchacho se caía con ecuencia, se hacía co es acciden ales o enía des-
pis es al mo e se en espacios ce ados, despis es que e minaban en ac u as
y o as consecuencias. El dolo que le p oducía un mo imien o e a pa e de la
jus i icación en su siguien e o peza. Así que un día pidió un deseo: no sen i do-
lo . Lo eclamó con odas sus ue zas al le an a se. Y quien quie a que uese ese
alguien o ese algo que se encon aba al o o lado, de e minó concede el deseo
al muchacho. Ese día mu ió. Mien as se ponía la opa, demasiado ce ca de la
chimenea, su espalda comenzó a a de . Desp o is o de las sensaciones necesa-
ias, no se dio cuen a y pe eció en unos minu os. La his o ia es su icien emen e
ágica como pa a que oda ía pe manezca en mi memo ia. Recue do la sensa-
ción de c ueldad del ela o. Me quedé con las ganas de indica le al p o eso si
no podía habe escogido a un p o agonis a menos desdichado. A la pos e solo
ue una his o ia de icción, pe o con una impo an e mo aleja: el dolo , po muy
desag adable que pa ezca, iene un come ido undamen al, el de a isa de que
algo no es á uncionando bien. El dolo es un pilo o ojo, un sonido de ala ma,
La Uni e sidad comp ome ida
82
una ib ación con un signi icado cla o: a iende a es o, esuel e es o po que si no
lo haces el desenlace posiblemen e no sea de u ag ado.
La c isis es como el dolo .
Cuando sob e iene es que algo es á uncionando mal. De hecho, an es de su apa-
ición desca ada siemp e hay alguien que a isa, pe sonas que han obse ado la
e olución del obje o o del con ex o o de ambos y llaman la a ención, anuncian las
consecuencias an es de que la his o ia sob e enga con más o menos c udeza. Así
pues, con amos con una pos u a pesimis a an e la c isis, pe o solo es una opción.
También exis e o a, op imis a: menos mal que la emos, que ha sob e enido, que
ha omado o ma, pues g acias a ello enemos la opo unidad de co egi los e o-
es o de ende eza el asun o. La c isis, en onces, es el pilo o de una opo unidad,
la ape u a de un nue o o i icio po el que cons ui algo nue o.
Y he aquí que la Uni e sidad es á en c isis debido a múl iples p esiones que se
cie nen sob e ella, p o ocando un ma de consecuencias y si uaciones. En e o os
pun os de is a, Sousa (2006) aco a ales si uaciones en es dilemas:
1. De hegemonía: o ma éli e in elec ual y cien í ica o p o esionales eque idos
po el me cado.
2. De legi imidad: es ablece c i e ios exigen es de acceso o democ a iza su
espacio.
3. Ins i ucional: abaja con au onomía o segui los pa ones ex e io es de
e iciencia.
En es e documen o, si bien con emplo los pun os de Sousa, analizo el pano-
ama desde o os pun os de e e encia, desde las p esiones de la academia,
la polí ica y, especialmen e, el me cado. Lo más impo an e de odo ello es
que si la c isis señala la necesidad de un nue o en oque, en onces enemos
una excelen e opo unidad pa a cons ui po in la ins i ución de educación
supe io que hace al a.
La Uni e sidad es á en c isis po que han a iado obje o y con ex o. Ella misma ha
cambiado a lo la go del iempo, dis anciándose de unos mo i os y ace cándose a
o os. El mundo, además, cons i uye odo un con ex o de c isis múl iples in e ela-
cionadas, como son la alimen a ia, de paz, de gobe nabilidad, capi alis a, labo al,
medioambien al, e c. Tan o el ad enimien o de ales c isis como el modo en que
se es án abo dando, dejan e ec os sob e las ins i uciones sociales, en e las que
se encuen a la Uni e sidad.
Pa a cons ui el lujo que abo de es as cues iones es necesa io comenza con
una isión b e e y sin é ica sob e la c isis plane a ia, cuya huella en la ins i ución
uni e si a ia es e iden e. Como es ob io, en lo que sigue no exis e la más mínima
in ención de cons ui esa imagen en é minos de exhaus i idad y comple i ud,
Ma co de c isis
83
imposible en la p ác ica, sino de señala cuáles son las c isis que pa ecen más
des acables y pe mi i con ello a e iza en sucesi os apa ados en la si uación
que i e hoy la Uni e sidad, las p esiones que se eje cen sob e y den o de ella, y
las ías de conc eción que pa ecen obse a se.
Desde Bo y Mo in
En ese ma de sen encias de c isis, dos ejemplos cuen an con un alo especial
desde los obje i os de es e documen o. En é minos plane a ios, Leona do Bo y
Edga Mo in llaman la a ención sob e la exis encia de c isis cuyo econocimien o
cons i uye una condición undamen al pa a la cons ucción de un mundo con es-
pe anzas azonables de supe i encia digna.
Bo (especialmen e 2001 y 2003) des aca es columnas p incipales que ienen
luga en el ámbi o global y que exigen el o alecimien o de una nue a é ica, ne-
cesa iamen e plane a ia:
• La c isis social, dis ancia en e dos humanidades en c ecien e desequilib io:
un No e sob edimensionado y un Su empequeñecido.
• La c isis ecológica, p oduc o de una ac i idad i esponsable que gene a da-
ños i e e sibles en la Tie a.
• La c isis labo al, exclusión median e la au oma ización ecnológica y des i -
uación del sen ido c ea i o de la ac i idad humana.
Po su pa e, Mo in (2001) de ine una c isis an e i o ialmen e ex ensa como p o-
unda que cons i uye la esencia de mul i ud de desencuen os en los planos as-
cenden es de los sis emas de ges ión de la sociedad. Su ge de un pulso desequi-
lib ado pe o con inuo en e las dos hélices del a ión que o ien a el des ino común
de la sociedad mundial: “Una humanidad plane a ia que se desen uel e a a és
de una ensión con adic o ia y complemen a ia de dos hélices mundializado as:
el cua imo o : ciencia, écnica, indus ia e in e és económico y las ideas humanis-
as y emancipado as del homb e” (p. 11). Son dos hélices que enlazan con las dos
o mas de es a en el mundo dibujadas en el ela o inicial del capí ulo. Plan eando
el mismo dilema en el con ex o especí ico de la educación supe io , Wang e al.,
(2011) abo dan ambas endencias con las denominaciones espec i as de pe s-
pec i a del impe a i o económico y pe spec i a de la esis encia c í ica.
Cada una de las dos hélices de Mo in p esiona en un sen ido di e en e sob e cada
una de las es c isis de Bo . Así:
• La hélice cua imo o .
- Sugie e educi el desequilib io en e las dos humanidades abundando en los
mecanismos que de iende: más c ecimien o económico según los índices al
uso, más desa ollo ecnológico, mayo libe alización de los me cados, e c.
La Uni e sidad comp ome ida
84
- Plan ea dudas con espec o a la c isis ecológica, pe o mani ies a mayo i a-
iamen e la necesidad de ob a pa a educi los impac os medioambien a-
les median e acue dos in e nacionales len os y pa ciales que chocan con
las dinámicas del p opio c ecimien o económico, cuyo p o agonismo no
es cues ionado.
- O ece como solución mayo ecni icación y libe alización del me cado la-
bo al, a la ez que de iende que una cuali icación c ecien e de la mano de
ob a soluciona á el p oblema.
• La hélice emancipado a denuncia que son los p opios mecanismos de la cua-
imo o lo que cons i uye la base de las es c isis y, po an o, su solución
equie e cambia d ás icamen e esos p ocedimien os median e di e sas p o-
pues as al e na i as.
Mul i ud de acon ecimien os que ienen luga en es os momen os y desde hace
décadas pueden se analizados desde la combinación Bo -Mo in. Es ácil obse -
a , po ejemplo, cómo las agendas que se plan ean pa a ac ua sob e el es a-
do del mundo obedecen de o ma esc upulosa a una hélice o a la o a. La c isis
medioambien al, po ejemplo, se plan ea desde el p isma cua imo o como un
e o económico en é minos de c ecimien o sos enible o desa ollo sus en able
que solucione lo insolucionable: aumen a el c ecimien o en un mundo isible-
men e ini o y dolido, de al o ma que la explo ación se man enga iable en el
u u o (Manzano-A ondo, 2010). Es e en oque es muy di e en e al que su ge de
los mo imien os emancipado es, que ei indican con ue za la cons ucción de
sobe anía local en aspec os i ales como la alimen ación y la ges ión del en o no.
En mul i ud de emas (como ocu e, po ejemplo, con la elación en e p oducción
de alimen os ansgénicos y hamb e), las pos u as son cla amen e con apues as.
Es a ci cuns ancia di icul a en endimien os comunes y los pun os de encuen o
suelen se a os, di íciles e insa is ac o ios.
Pa a sal a la dis ancia ap eciada en e las isiones de las dos hélices, es ecuen-
e plan ea desde el en oque cua imo o que la sociedad debe ía es a in e esa-
da en p og esa median e la buena ma cha de la economía, lo que edunda á en
bienes a pa a odo el mundo. La “buena ma cha de la economía” es una a i ma-
ción polisémica que suele apa ece pa a indica un apa ado amplio de medidas
ela i as al empleo, la gene ación de iqueza o la sociedad del bienes a . Todos
es os ópicos es án a iando con apidez a la ez que exis e un amplio desconoci-
mien o po pa e de la ciudadanía sob e qué son y cómo se miden. La iqueza, po
ejemplo, no iene el mismo signi icado pa a el discu so económico que pa a el en-
endimien o popula (Colonna, 1998; Galeano, 2001; Lindblom, 2002; Rod íguez,
2004). De es a o ma, el in en o po uni ambos en oques se ha ido cen ando en
la cons ucción de discu sos más que en la conc eción de medidas di ec amen e
di igidas hacia el bien común.
Ma co de c isis
85
Algunos apun es sob e la mundialización
Si bien desde los años ochen a se habla del p oceso de globalización (de i ado
del inglés) o de mundialización (de i ado del ancés y más ce cano al signi icado
en cas ellano), la pe meabilidad de las on e as y las inicia i as pa a uni pueblos
es muy an igua. Hay que econoce , no obs an e, que la his o ia mues a sob e
odo mé odos ag esi os pa a p ocu a esa pe meabilidad y que las mayo es unio-
nes han sido gene adas más desde p ocesos de conquis a y dominación (sea mili-
a , colonial, económica o cul u al) que como u o del diálogo.
La mundialización al y como oma o ma desde hace pocas décadas no es en ab-
solu o uni o me. Las on e as desapa ecen pa a la lib e ci culación de capi ales.
Las on e as se ans o man en ál ulas unidi eccionales pa a las me cancías:
aquellas más ligadas a las ma e ias p imas ci culan sin p oblemas de Su a No e,
mien as que las acompañadas con mayo alo añadido lo hacen en sen ido con-
a io. Y las on e as se obus ecen pa a las pe sonas, de al o ma que nunca más
que hoy la lib e ci culación se ha encon ado más obs aculizada.
El ue e choque que se obse a en e los discu sos de las dos hélices p esen a-
das su ge p incipalmen e po el én asis pues o en momen os di e en es de las
lógicas discu si as. La hélice cua imo o de iende a los p ocedimien os como ins-
umen os que a acan a los p oblemas del mundo. Así, la pob eza es unción de
un c ecimien o económico insu icien e, po lo que la cu ación implica incen i a el
me cado pa a p omo e c ecimien o e incen i a pasa po de e minadas ece as
de polí ica económica muy cla amen e es ablecidas. La hélice emancipado a no
solo duda de la obus ez eó ica del discu so basado en los ins umen os, sino
que pone el mayo én asis en los esul ados, denunciando el es ado de las cosas
en el plane a y la e gonzosa p esencia de los p oblemas cuya solución sigue sin
se una ealidad, a pesa de una in e minable sucesión de décadas supues amen-
e encaminadas a la consecución de un mundo ca en e de ales lac as.
La hélice emancipado a, a iculada p incipalmen e median e mo imien os al e -
mundialis as y conciencias dispe sas en las es e as mediá ica, polí ica y econó-
mica, denuncia una c ecien e insos enibilidad an o social como medioambien al.
En o o momen o (Manzano-A ondo y To ego, 2009) he desc i o sin é icamen e
es as p opues as, nacidas desde una abundan e li e a u a4 sob e el ema, en la
que se denuncia que el desa ollo no es una e idencia sino una ideología cuyas
consecuencias pueden medi se en é minos de:
1. P eca iedad (labo al, educa i a, de acceso a la i ienda, a la in o mación y
al conocimien o, e c.).
4 En español pueden consul a se, en e o os, Acos a (2003), Baud illa d (2004), Camps (2000), Casals (2001),
Codina y Delgado (2006), Colec i o (2003), Co ina (2002), Es e anía (2002), F ei e (2001), Galeano (2001),
Go a i y He nández (2009), Lindblom (2002), Lucena (2002), Mine i (2002), Riechmann (2003), Rod igues
(2007), Sachs (1996), Swi (2003) o Tedesco (2004).
La Uni e sidad comp ome ida
86
2. C ecien e dis inción en e pe sonas en unción de su o igen es a al, que ge-
ne a mac opoblaciones excluidas del me cado global y de la lib e elección
de un luga donde i i .
3. T iun o de la esponsabilidad di usa, de al o ma que la a ención queda
cada ez más desplazada hacia las consecuencias ine i ables de los p oce-
sos, ambién ine i ables, en luga de si ua se en sus ac o es.
4. Pé dida de la di e sidad (ex e minio de especies, desapa ición de lenguas,
homogeneización de la cul u a, e c.).
5. Inc emen o del g ado de c ueldad de los con lic os a mados, medido en la
p opo ción de mue es ci iles.
6. A ance en la ecnología de las comunicaciones, ealizado de al modo que
no solo b inda nue as opo unidades sino que deja ambién incomunica-
das a muchas pe sonas.
7. Man enimien o y, en muchos casos y zonas, aumen o de p oblemas unda-
men ales como el hamb e o las en e medades cu ables.
8. Desequilib io exponencialmen e c ecien e en é minos de iqueza y mise ia
en e á eas del plane a y en e subpoblaciones den o de los Es ados.
9. Inc emen o de los desequilib ios de pode que aumen an las b echas en
di e en es aspec os del desa ollo humano (b echa digi al, labo al, de la
p opiedad in elec ual, de acceso al conocimien o, e c.).
10. Acumulación del pode de con igu ación plane a ia en ins ancias sup ana-
cionales sin ca ác e polí ico sino economicis a, como el Banco Mundial,
la O ganización Mundial de Come cio o el Fondo Mone a io In e nacional.
11. Dominación de los Es ados más pob es median e di e sos mecanismos
como la deuda ex e na o la pé dida de la sobe anía alimen a ia.
12. C iminalización de las íc imas en los p ocesos de dominación en el caso de
la inmig ación, las gue as, el hamb e, e c.
13. Expoliación de iquezas na u ales en los países del Su .
14. T ans o mación del Su en un g an sumide o de los desechos que p oduce
el No e.
15. So is icación de los p ocesos de ap opiación, en é minos incluso de cono-
cimien o.
16. Cons ucción de in isibilidad de sec o es poblacionales, de causas y de
consecuencias de los compo amien os, de los i mos de la na u aleza, de
los lími es del llamado desa ollo.
Ma co de c isis
87
17. Daño medioambien al c ecien e en múl iples en es: escasez de agua po-
able, con aminación de suelos, sup esión de á eas o es ales, de e io o
de la capa de ozono, oscu ecimien o del plane a, calen amien o global,
desequilib io de los ecosis emas, ex e minio de auna y lo a ma í ima, e c.
18. Pé dida de alo es y p ác icas democ á icas a cambio de un some imien o
incondicional a di ec ices económicas sup anacionales.
19. Di icul ades c ecien es pa a desa olla polí icas locales a pa i de sus go-
bie nos polí icos, cada ez más subyugados a las lógicas y a los pode es
económicos mundializados.
20. Fue e aumen o de las dependencias indi iduales, colec i as y es a ales
que disminuyen la capacidad de es ablece mecanismos al e na i os de
acción y a acan la sobe anía local.
El lis ado se e ie e únicamen e a los aspec os nega i os denunciados. No es una
de ensa del pasado ni un esumen impa cial, sino una isión sesgada de los acon-
ecimien os. Es ácil obse a que la de ensa, ambién endenciosa, de es a época
y de sus bonanzas ocul a la “o a ca a” sob e la que es as denuncias llaman la
a ención. No es cie o que cualquie momen o pasado ue mejo ni que hemos lle-
gado al inal de la his o ia. Nos encon amos en un momen o complejo con acie -
os y e o es, coexis iendo con múl iples injus icias que debe ían p o agoniza las
agendas polí icas. Es e es el ánimo de la denuncia: “¡A ención! ¡Obse emos no
solo las bonanzas sino ambién es os aspec os indeseables y pongámosles solu-
ción u gen e y p io i a ia!”. Ob iamen e, la solución no puede nu i se de los mis-
mos mecanismos que han p o ocado ales consecuencias, ni es admisible acep a
que lo bueno y lo malo ienen en el mismo paque e, po lo que echaza lo segun-
do implica ía p escindi de lo p ime o.
F en e a es as obse aciones p e ias, esul a e iden e ambién el su gimien o de
una ue e conciencia plane a ia socioambien al, de c ecien es inicia i as de base
que oman o ma en los ámbi os locales y globales. La p esión que se eje ce desde
es as olun ades llega a ene peso sensible en dinámicas económicas y polí icas,
incluyendo emas conc e os en las agendas de ges ión. Así, oman ue za mo i-
mien os sociales plane a ios c ecien emen e coo dinados en o no a cues iones
de géne o, educación, medioambien ales, dec ecimien o, gobe nabilidad mun-
dial, paz, e adicación del hamb e y la pob eza, o mación polí ica, de echos indí-
genas, labo ales, de la in ancia, e c. Su p esencia es cada ez más e iden e en los
medios de comunicación, en las ciudades y en la ealidad co idiana y cons uyen
conciencia colec i a al iempo que gene an cambios sensibles. Aunque oda ía
débiles, se obse a su in luencia en acue dos polí icos nacionales e in e nacio-
nales, así como en algunas ca ac e ís icas del compo amien o de los me cados.
Es as dinámicas dejan huella en la Uni e sidad. Si bien las g andes decisiones de
ges ión y las no ma i as en o no al compo amien o que ha de egi la ins i ución
La Uni e sidad comp ome ida
94
alía con la polí ica a la ho a de conside a que la dimensión académica ha i ido
demasiado iempo de espaldas a la ealidad y que ya a siendo ho a de pone en
ma cha compo amien os ú iles.
En es e ma de ensiones c uzadas, donde la me can ilización de la Uni e sidad a
ganando espacio, las sine gias son no solo iables sino un eque imien o necesa-
io. No plan eo en absolu o una solución salomónica o un p oceso de negociación
donde se epa a equi a i amen e un pas el en e es demandan es. Señalo sin
dudas la necesidad de una academia ue e pe o no in lamada, con se ios c i e ios
de alidez, c edibilidad y ele ancia en las ac i idades de docencia, in es igación
y labo ins i ucional. Sin es a ma e ia p ima, no me ece la pena segui en el p o-
ceso. A pa i de ello, lo que se equie e es una ue e poli ización de la academia.
Poli ización no en sen ido de ans o ma la Uni e sidad en un pa ido polí ico o
en la de ensa de una ideología ópica, sino en un in e és comple o po se i a la
sociedad en la que se inse a. En es e modelo, la economía no cuen a con un papel
especí ico independien e. Cons i uye una de las dimensiones de la es e a polí ica.
Pensa en el bien común, en el bienes a y el biense de la sociedad implica acudi ,
en e o as uen es, ambién a c i e ios económicos, ampoco in lamados.
Ellacu ía (1999) elabo a un denso discu so en o no a es a discusión. Desplaza-
do a El Sal ado pa a abaja en el seno de la Uni e sidad Cen oame icana José
Simeón Cañas, i ió la con ulsión de una nación en e a ios en es: pob eza
ex ema, c ecimien o de una desigualdad social in ole able, gue a, asesina os
masi os, p oblemas di e sos ela i os a la ida en el campo, a la dinámica de los
pueblos, a la democ acia... En semejan e con ex o, ayudó a da o ma a una uni-
e sidad que debía abaja ac i amen e pa a sal a a la nación de su es ado con-
ulso. En esa labo , su pe ición e a muy cla a: la Uni e sidad es ine i ablemen e
una ins i ución polí ica y ha de oma pa ido, pe o ha de hace lo desde la ciencia,
desde su condición uni e si a ia. Su ac uación ha de si ua se en a o de las ma-
yo ías op imidas buscando el análisis y la supe ación de las es uc u as sociales
injus as. Ha de se c í ica, belige an e, de al modo que se supe e a sí misma, que
analice cien í icamen e lo que ocu e, que p oponga al e na i as y que colabo e
en implemen a las. Pa a ello, Ellacu ía dibuja las es ac i idades uni e si a ias
del siguien e modo:
1. Docencia. La Uni e sidad no es á o ien ada a sa is ace el ape i o del es udian-
e. Las polí icas de admisión de es udian es y selección de p o eso ado han
de a ende no an o a dónde ienen sino a dónde an o quie en i : selecciona
miemb os capaces de comp ome e se con la ans o mación social y no a los
que aspi an a eli iza se, a o ma pa e de los es amen os más p i ilegiados
de al o ma que su dedicación se cen e en el man enimien o del s a u quo. La
p incipal asigna u a es la comp ensión de la ealidad nacional.
2. In es igación. No ha de obedece al dic ado de necesidades o p io idades
ex anje as sino a la p opia ealidad nacional, al p oyec o de nación cul u al
Ma co de c isis
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e his ó ica, a sus p oblemas y soluciones. La in es igación pe mi e da es-
pues a cien í icamen e con unden e a los e os de la misión de la Uni e si-
dad en una sociedad injus a.
3. Labo ins i ucional. La Uni e sidad ha de se independien e del Es ado, de la
Iglesia, de los pode es económicos, mediá icos... Pa a ello ha de pa i se de
un buen ma co legal y de ecu sos económicos su icien es. “La Uni e sidad
debe ía in en a pode se , a a és de medios p ecisos, uno de los de e mi-
nan es de la conciencia colec i a” (p. 86).
Lo más sob esalien e de la ac i ud del ilóso o español y sal ado eño es su in-
sis encia en dos aspec os: lo impo an e a la pos e es que la Uni e sidad si a
a un bien social, iden i icado en su discu so con la ealidad nacional; y lo ha de
consegui desde su iden idad de ins i ución uni e si a ia, no puede deja de se
Uni e sidad pa a se polí ica, sino que debe se sob e odo Uni e sidad pa a po-
de eje ce su misión polí ica.
El mundo no la inoame icano ambién ha i ido exac amen e los mismos dilemas
y oda ía se ab e a ellos en cada momen o his ó ico. En España, po ejemplo, Ma-
yo domo (2003) señala los ue es mo imien os en o no a la misión polí ica de
la Uni e sidad especialmen e en las p ime as décadas del siglo XX, coincidiendo
con una dinámica nacional a lo de piel. Sin emba go, ya he señalado más a ás
que la p esión sob e la Uni e sidad pa a que eje za una implicación di ec a sob e
la consecución de bien común iene luga cuando los esul ados de injus icia e
indignación y las dinámicas que los sus en an esul an especialmen e isibles.
Buena pa e de Occiden e, en la medida en que ha conseguido con éxi o in isi-
biliza dinámicas y esul ados, educe la sensación de esponsabilidad y due me
la eme gencia del comp omiso, de al o ma que la p esión de una misión polí ica
sob e la Uni e sidad llega a se anecdó ica.
Algunos ap endizajes ú iles
Las c isis, como sabemos, cons i uyen opo unidades de ap endizaje. La academia
se e ol ió con las demandas de una dimensión más polí ica en la España de inales
del siglo XIX, en la Có doba a gen ina de 1918 o en el mayo ancés de 19685. La me -
can ilización de la ida en di e en es dimensiones y e i o ios ambién ha sacudido
a la ins i ución. Cons i uyen eje cicios de conciencia, del mismo modo que un a a-
que al co azón a isa de un uncionamien o ca dio ascula en e mo.
Como ya he señalado li e almen e en o o momen o (Manzano-A ondo, 2011)
cada uno de los es componen es de la c isis suminis a aspec os de g an in e és
que me ecen se esca ados y que pueden y deben con igu a la Uni e sidad del
nue o milenio:
5 En el ma co ins i ucional e emos con más de enimien o los mo imien os de Có doba y Pa ís.
La Uni e sidad comp ome ida
96
1. Desde la adición académica. La Uni e sidad es anhelada p ecisamen e po
su cualidad de ins i ución del conocimien o, que lo diseña, c ea y dis ibuye.
Se piensa en la ue za uni e si a ia desde sus capacidades docen e e in-
es igado a. Necesi amos una Uni e sidad que lo siga siendo, que apues e
con ue za po la p epa ación de p o esionales comp ome idos en su co i-
dianidad con la buena ejecución écnica de su p o esión y una sólida ac i ud
cien í ica que les lle a a cues iona el conocimien o y a inc emen a lo me-
dian e su p ác ica conscien e. Necesi amos una Uni e sidad implicada en
una in es igación al amen e exigen e con los p ocesos de cons ucción de
la ciencia.
2. Desde el modelo emp esa ial. El en oque del abajo co idiano de la emp e-
sa suminis a algunos componen es álidos pa a e o ma sus ancialmen e
la ins i ución uni e si a ia. Es e modelo es un e ulsi o que emue e los ci-
mien os hacia la exigencia de u ilidad, de esponde a e os conc e os y de
esponde con c i e ios conc e os que han de se e aluados. Es un e ulsi o
que llama al in e és po el modo en que se es án u ilizando los ecu sos. Y
es un e ulsi o que za andea a la ins i ución pa a despe a la de su le a go
y g i a le al oído que el mundo es cambio con inuo, lo que exige una diná-
mica i a. Necesi amos una Uni e sidad que no se mi e el ombligo sino que
esponda a las demandas, desde su excelencia cien í ica y que sea some ida
a p ocedimien os de medida de su calidad en la ejecución del abajo. Es una
Uni e sidad con inuamen e insa is echa (pe o no es esada) que desea se
mejo cada ez, lo que le obliga a pensa y esol e uni e si a iamen e qué es
eso de se mejo y, consecuen emen e, encon a se en con inuo mo imien o.
3. Desde la implicación polí ica. Los g andes p oblemas de la humanidad si-
guen siendo los mismos hoy que hace miles de años. Es a cons ancia es
una bo e ada pa a una ins i ución que se au oconcibe sabia. Poca sabidu ía
enemos si nos mos amos incapaces de soluciona los males que equie en
conocimien o pa a se solucionados. ¿A qué nos es amos dedicando? Ne-
cesi amos una Uni e sidad plenamen e comp ome ida con los p oblemas
que padece la sociedad, lo que implica iden i ica los, diagnos ica los, idea
soluciones y coope a ac i amen e pa a hace las ealidad.
Occiden e se ha olcado más en la esolución de uno de los polos en con o e sia:
la economía o ien ada al me cado. La ue e me can ilización de a ias ace as de
la ida y su po en e en ada en cada ez más e i o ios, con igu a lo isible en al
g ado que aba o a las agendas. En el p óximo capí ulo obse a emos cómo las in-
quie udes de la polí ica p o esional de la OCDE, mediado a de los in e eses de un
me cado globalizado, ha cons uido un guión ce ado pa a la nue a misión de la
Uni e sidad, a pa i de la e o ma conocida como Espacio Eu opeo de Educación
Supe io , con amplias epe cusiones en el es o del plane a. En es os momen os
es impo an e obse a en qué medida y sen ido la educación supe io se me can-
iliza pa a obse a la necesidad de la Uni e sidad comp ome ida.
Ma co de c isis
97
Me can ilización de la Uni e sidad
Lindblom (2002) inicia su lib o denunciando que es pe ec amen e posible es u-
dia economía du an e muchos años sin llega a en ende nunca qué cosa es un
sis ema de me cado. A ello dedica el es o de su ex o. Sabemos qué es un me -
cado, un espacio donde las pe sonas in e cambian en a en o ma de dine o o de
p opiedades. El sis ema de me cado es mucho más, cons i uye un sis ema social
cuya egulación la es ablece el me cado o los me cados, es deci , la o ganización
que eme ge a pa i del conjun o de los in e cambios. Fue un g an in en o: en lu-
ga de obedece a un dios o a un gobe nan e, las pe sonas oman sus decisiones
lib es de in e cambio a endiendo únicamen e a sus p opios c i e ios, p io idades
y isión sob e las cosas. La mencionada mano in isible es el nomb e que se ha
dado al mis e io del esul ado: odo se a icula o egula po sí mismo combinando
el in e és egoís a de cada indi iduo con el mecanismo del lib e in e cambio, como
si una mano in isible (no se e po que no exis e) se enca ga a de guia la sociedad
hacia el mejo umbo. El mismo Lindblom explica el mecanismo acudiendo a la
me á o a de un paso de pea ones: no hay nadie que egule los pasos de nadie, el
in e és de cada pe sona po llega a la o a ace a consigue una egulación pe ec a
donde no hay deso den ni choques. Jun o con la ambición de cada pe sona po
ob ene lo que más le in e ese en cada momen o y la ga an ía de que los in e -
cambios son ealmen e lib es, al a o o componen e en el cuad o: la compe encia
en e o e an es (de bienes, se icios o mano de ob a). La ambición indi idual
consigue bien común po dos mecanismos. Po un lado, as el in e cambio, la
pe sona se encuen a mejo que an es, ya que alo ó la si uación y escogió el es-
ado que le esul aba más sa is ac o io. Luego, la suma de sa is acciones del o al
de indi iduos de la sociedad se inc emen a. Po o o lado, los p oduc o es deben
p ocu a que las pe sonas escojan sus p oduc os o se icios an es que los sumi-
nis ados po o os, po lo que deben o ece más po menos, de al o ma que los
consumido es salen ganando. Es más, el obje i o de o ece más po menos lle a
al in e és po inno a , al desa ollo ecnológico y a la búsqueda de la sa is acción
de usua ios y clien es.
El ma co eó ico de pa ida pa ece cohe en e y con incen e, incluso é ico, pues o
que los mecanismos pues os en ma cha consiguen bene icio social a pa i de la
ambición indi idual (Koslowski, 1997). Sin emba go, no solo la expe iencia p ác ica
y el análisis de los esul ados nos lle a a la conclusión de que la mano in isible no
p ocu a bien común, sino que el mismo ma co eó ico alla. Sin necesidad de i más
allá de la desc ipción sin é ica an e io sob e qué cosa es un sis ema de me cado,
se obse an ya abundan es e o es de p edicción. Po ci a solo una mues a de
incon enien es: no oda la ac i idad humana puede educi se a ope aciones de in-
e cambio; la pe suasión consigue que las pe sonas decidan lib emen e lo que se
diseña en nodos de pode que buscan (como en odo el modelo) su p opio in e és;
las buenas decisiones se oman en si uaciones que no ocu en en la p ác ica y que
debe ían desc ibi se como de máxima in o mación; que una pe sona se encuen e
mejo as un in e cambio es muy discu ible y depende del ma co de análisis incluso
La Uni e sidad comp ome ida
98
desde la p opia pe sona; pa a o ece más po menos no bas a con la inno ación
ecnológica, se puede op a po ejemplo po los ac uales p ocesos de deslocaliza-
ción o po la búsqueda de ma e ias p imas en luga es que e minan siendo saquea-
dos, dos p ocesos mayo i a iamen e conside ados como indeseables; el de e io o
medioambien al, jun o con mul i ud de e ec os, queda ue a del modelo, po lo que
un sis ema de me cado pu o no iene compe encias pa a p e e lo o a ende lo.
F en e al idílico ma co de libe ad que p omulga la egulación po la mano in i-
sible, las oces c í icas son ya su icien emen e abundan es como pa a esul a
imposible un análisis exhaus i o de las esis encias. En e ellas, Tedesco (2004)
es ablece un incon enien e undamen al en el ámbi o educa i o. Es uno de los
que denuncian que el capi alismo ha adies ado a las pe sonas, que e minan de-
mandando únicamen e lo que se o e a. Es e p oceso homogeneiza y gene a un
e ec o an idemoc á ico que se ex iende a la es e a cul u al en la medida en que
la cul u a se es á me can ilizando. Finalmen e, el con ol de la o e a queda a-
ducido en dominación sociocul u al. La cul u a se ansmi e cada ez menos de
gene ación a gene ación y cada ez más en p ocesos de comp a- en a.
No es mi obje i o aquí ealiza una exposición de los p esupues os p e ios del
sis ema de me cado, ni de sus lagunas, incohe encias y e ec os indeseables. P o-
cede ealiza una b e e in oducción como la que acabamos de lle a a cabo. Ello
nos pe mi e comp ende en pa e cómo el sis ema de me cado ha pene ado en
mul i ud de es e as de la ida co idiana y e i o ios. Conocemos, segu o, un am-
plio lis ado de ejemplos. P ác icas que no hace mucho iempo se lle aban a cabo
sin eque i ningún ipo de consumo dependen hoy casi o almen e del me cado
como ocu e con la in ención de comunica se con o as pe sonas, de mo e se o de
in o ma se. Es una e olución na u al den o del sis ema, cuya dinámica es ablece
c ece con inuamen e o mo i . El c ecimien o se lle a a cabo en dos di ecciones.
Po un lado hay que llega cada ez a más luga es, po lo que el obje i o es que
odos los Es ados del plane a queden de inidos como e i o ios comple amen e
capi alis as. Po o o lado, más aspec os de la ida deben queda egulados po
el sis ema. Es a segunda medida pe mi e que la me can ilización pueda segui
a anzando aún den o de un e i o io ya conquis ado.
La educación debía cae en es a dinámica más a de o más emp ano (Roda, 2003),
has a el pun o de p esen a uno de los g andes me cados mode nos (Rod igues, 2007)
y se p esen ada como ins umen o pa a los negocios (Shuma , 2004), cuya acep a-
ción es ine i able (F ew, 2006). F en e al me o alo de o ece ue es opo unidades
de negocio, la educación es la base socializado a, es el luga y el momen o ap opiados
pa a cons ui los alo es que egi án la ida de los indi iduos. Po es a azón, las
ins i uciones educa i as se con ie en en un campo de ba alla donde se encuen an
cons an emen e los ma cos ideológicos. De ini los obje i os de la educación puede
pe mi i egula la o ma de e , de es a y se en el mundo. Po an o, los alicien es de
la educación y los co espondien es a la c eación de conocimien o se dan la mano en
la ins i ución uni e si a ia. En ella, la me can ilización ha en ado con ue za median e
Ma co de c isis
99
la asunción de es uc u as, es a egias o ganizacionales, ecnologías, ins umen os
de ges ión y alo es p o enien es del sec o p i ado (Teelken, 2012).
P esionada pa a se con e ida en una áb ica de conocimien o, la Uni e sidad p e-
sen a o os a ac o es, además de cons i ui un peldaño undamen al en los p oce-
sos educa i os. Uno de ellos es cons i ui se como uen e de cons ucción de conoci-
mien o de al o ni el, po lo que se eje ce sob e ella una ue e p esión encaminada a
ans o ma la en una au én ica áb ica de conocimien o (Se an-Sch eibe y C ecine,
1987). Re o ma la, po an o, es una cues ión undamen al en el c ecimien o de los
me cados. Pa a consegui lo es impo an e insis i en que el p og eso es bueno en
sí mismo y el c ecimien o económico cons i uye su medida undamen al, cuando no
su aducción ope a i a, añadiendo que odos los ecu sos de la sociedad debe ían
pone se, po lo an o, al se icio del c ecimien o económico. Es e hábi o de con un-
di lo con desa ollo, que Acos a (2003) denomina economicismo, se encuen a en la
médula de las jus i icaciones pa a ope a en el e eno plane a io.
Así, en un con ex o donde se discu e sob e comp omiso y calidad de la educación
se puede llega a escucha a i maciones como: “C eemos que la educación es un
ins umen o pa a el desa ollo de la economía nacional” (Dolham, 2009, p. 55), “La
educación es la uen e de p og eso humano; el conocimien o y el capi al in elec ual
son ac o es cla e pa a mejo a el desempeño económico de las naciones” (Gu ía,
2009, p. 35) o “Es innegable que el desempeño económico de un país es á elacio-
nado con la calidad de la mano de ob a. Eso iene mucho que e con la educación y
ambién con cómo es el ni el de educación de la población económicamen e ac i a”
(T o senbu g, 2009, p. 49). Cons i uyen no a i maciones anecdó icas sino la no -
ma en la ges ión polí ica p o esional de la educación con ex ensión plane a ia. Es
cie o que la elación en e la Uni e sidad y los me cados no es nue a, pe o lo que
i imos es un no able p o agonismo de esa comunicación en e a o as (Mal oy,
2011). A pesa de ello, den o de la p opia economía como p o esión y como acade-
mia exis en oces denunciando que 1) la educación no se aduce necesa iamen e
en c ecimien o económico, mien as que 2) la misión de la educación no ha de se
económica sino la cons ucción de una ciudadanía mejo (Chang, 2012).
Pa a pone la educación supe io al se icio del c ecimien o económico es nece-
sa io educi el p o agonismo del Es ado y canaliza lo p incipalmen e median e
es a egias económicas y no ma i as.
Especialmen e desde los ochen a, las uni e sidades es án obse ando educcio-
nes en el apoyo económico del Es ado (Codd, 2005; De Wi , 2010; Johnson & Hi ,
2011), como uno de los indicado es más ca ac e ís icos de la me can ilización de
la educación supe io (Shuma , 2004). Cada ez más, es as ins i uciones han de
busca ondos en el me cado, median e la compe encia po es udian es in e na-
cionales, las donaciones, la o mación con inua, el aseso amien o de emp esas, la
in es igación come cial, las in e siones y o as ías (F ew, 2006). A su ez, jun o
con la educción de gas o público o ien ado a la educación supe io , aumen a la
La Uni e sidad comp ome ida
100
p esión no ma i a, con la ap obación de e o mas que empujan a la ins i ución
uni e si a ia al es ablecimien o de in ensas elaciones con los me cados p oduc-
i os (Mal oy, 2011), que omen en la compe encia in e nacional en una especie
de me cado global del conocimien o. En la aslación li e al desde la dimensión
me can il, la minimización de cos es se complemen a con la op imización de be-
ne icios, a pesa de cons i ui un obje i o e dade amen e ex año en el mundo
educa i o y no eni a alado po ningún ipo de e idencia empí ica (Wo hing on
& Higgs (2011).
Spinoza (2008) explica el p oceso a pa i de la expe iencia en la Uni e sidad chi-
lena desde 1981, momen o en el que el gobie no de Pinoche ealiza un d ás ico
cambio en educación, salud y segu idad, con una ue e en ada de capi al p i a-
do, p omo ido po el Banco Mundial y con es ías cla as de abajo:
1. Reduci el gas o público en educación.
2. Di e si ica los ing esos de la ins i ución, a o eciendo la compe i i idad y la
en a de se icios.
3. P omo e el acceso a los es udios supe io es median e p és amos a es u-
dian es.
Las e o mas se p esen a on bajo un pa aguas de igualdad de opo unidades que
acili a ía el acceso sin dis inción de clase social, pe o se obse a, años después,
que las medidas incluso de las ayudas al es udio han a o ecido sensiblemen e
más a las clases mejo si uadas que a las más des a o ecidas.
Las dinámicas que p o agoniza es e gi o de la educación supe io hacia la me can-
ilización son las mismas que denunció Mo in con su me á o a de la hélice cua i-
mo o y que han gene ado los e ec os que ya se han desc i o some amen e en el
apa ado sob e la mundialización, basados en su esencia en conside a la educa-
ción como un p oduc o (Codd, 2005). Codina y Delgado (2006) llaman la a ención
sob e es e hecho, indicando que ales dinámicas me can ilizado as se han descu-
bie o incapaces de p e e los e ec os globales obse ados. Deja el des ino y la
unción de la Uni e sidad en las mismas manos que han sido capaces de p omo-
e el daño medioambien al o la c isis labo al plane a ia no pa ece po an o una
decisión sensa a. Ocu e, además, que los supues os sob e los que se o ganiza
el sis ema de me cado no se cumplen en el e eno educa i o. Ba ea (2003) de-
nuncia es a ci cuns ancia señalando que la educación es un bien p e e en e que
ejempli ica bien la ine iciencia del me cado. La educación gene a ex e nalidades
posi i as, u ilidades que no solo dis u an quienes ienen la en a su icien e como
pa a ob ene la educación desde el me cado. La educación ampoco pe mi e una
compe encia pe ec a, pues los consumido es no pueden ene in o mación com-
ple a sob e los p oduc os has a que no han sido consumidos (educados). A su ez,
en la educación hay una delegación, quien la cos ea (gene almen e los pad es) no
suele se quien la consume.
Ma co de c isis
101
Es cie o que las uni e sidades (unas más que o as) necesi aban un p o undo
cambio, más a ín a las necesidades académicas (cons ucción y ges ión de un co-
nocimien o excelen e) y más aún a las polí icas ( ans o mación social hacia el
bien común median e conocimien o de calidad). Pe o inalmen e ha sido el polo
de la economía de me cado el que ha iun ado en las agendas de las e o mas.
A modo de lis ado
Exis e ya un amplio conjun o de análisis sob e las consecuencias que es á enien-
do la me can ilización de la Uni e sidad y su ue e elación con las necesidades
dinámicas de los me cados globales. Se obse a con cla idad en qué medida las
e o mas se adap an a las necesidades p ecisas del sis ema de me cado. Manza-
no-A ondo y And és (2007), as analiza el con enido de la e o ma eu opea, del
éxi o es adounidense y del es ado de los me cados en ambos e i o ios, obse an
el al o g ado en que necesidades me can iles (p oduc i as, de se icio y inan-
cie as) coinciden con el con enido de los cambios egulados pa a la ins i ución
uni e si a ia. Añado a es e análisis las especi icaciones que Sousa (2006) ealiza
en o no a la mundialización uni e si a ia y la o mación i ual:
1. La población eu opea en ejece, a excepción de la en ada egulada de inmi-
g an es que cada ez gene a mayo asa de na alidad, si bien solo cub en las
necesidades de mano de ob a no cuali icada.
2. Los es udian es de la éli e in e nacional p e ie en Es ados Unidos como des-
ino pa a ealiza los es udios supe io es. No solo apo an dine o, sino que
buena pa e de ellos se queda en ese país, apo ando sus conocimien os y
su mano de ob a muy cuali icada en la buena ma cha de su economía.
3. La dinámica acele ada de los me cados equie e p o esionales al amen e
cuali icados que:
- Sean capaces de ap ende de o ma au odidac a.
- Es én dispues os a la mo ilidad geog á ica y a la lexibilidad ho a ia y de
ocupaciones.
- Tengan inicia i a, c ea i idad y omen como suyos los obje i os de la o ga-
nización en la que abajan.
- Sien an de o ma na u al es a implicados en p ocesos con inuos de ap en-
dizaje y eciclado de conocimien os.
- Sepan abaja en equipos mul idisciplina es.
- Dominen el inglés, an o pa a posibili a el ap endizaje de ma e iales y p o-
cesos p og esi amen e dispues os en es e idioma, como pa a posibili a la
mo ilidad in e nacional que exigen las emp esas globales.
La Uni e sidad comp ome ida
102
4. La dinámica acele ada de los me cados en un espacio de compe i i idad
in e nacional equie e uni e sidades que:
- Cen en su ac i idad in es igado a en da espues a a las necesidades
p oduc i as.
- Cen en su ac i idad docen e en o ma a los es udian es, además de en
sabe es o conocimien os, en habilidades y compe encias conc e as. Espe-
cí icamen e, en p ocu a p o esionales con el pe il indicado.
- Busquen su p opia inanciación median e el acue do con capi al p i ado
que acili e la simbiosis en e ambos.
- Realicen una o e a con inua de eciclado de conocimien os median e cu -
sos de pos g ado en múl iples o ma os.
5. La necesidad de c ecimien o de los me cados implica abunda en la o mación
on-line que:
- Pe mi e a las Uni e sidades más p es igiosas del No e amplia su ca e a
de clien es-es udian es, supe ando las limi aciones geog á icas.
- Implica una ex ao dina ia opo unidad de negocio cuyos bene icios hace
ya años que se miden en miles de millones de eu os en Eu opa y, especial-
men e, Es ados Unidos.
- Aumen a la compe i i idad en e agen es educado es cuyos clien es-es u-
dian es comienzan a abaja ya en un en o no i ual que diluye las en a-
jas ela i as a la zona.
- Aumen a más aún la compe encia en e los aspi an es a pues os de aba-
jo, que luchan en un espacio donde el luga de esidencia no condiciona
las posibilidades de o mación, aumen ando la necesidad de i inc emen-
ando la au o- en a con más cu sos.
- Desplaza los gas os de o mación desde las o ganizaciones emp esa iales
a los buscado es de empleo.
- Homogeneiza y en ía la o mación, sus i uyendo las densas y di e sas si-
uaciones que se de i an de las i encias y de las expe iencias ca a a ca a
po el consumo de in o mación c ecien emen e es anda izada.
La e o ma de la Uni e sidad se o ien a a omen a odos los aspec os eque idos
en el análisis sin é ico an e io . Po es e mo i o no solo se maneja ecuen emen e
la denuncia de un p oceso de me can ilización sin isu as, sino que ambién es ha-
bi ual encon a la exp esión “p i a ización de la uni e sidad”, una sen encia que
sugie e la imagen de una ins i ución adqui ida po in e eses p i ados. Si bien la
imagen no es exac a, es ácil obse a su adecuación bajo di e sas pe spec i as.
En Manzano-A ondo (2009) analicé las azones de la exp esión, obse ando que
p ocede sen encia que la Uni e sidad se p i a iza po que:
Ma co de c isis
103
1. Cada ez ecibe menos es ue zo p opo cional es a al y se e abocada a la
búsqueda de ondos p i ados que con igu an su compo amien o.
2. Se eli iza y di icul a el acceso de es udian es que, según los cánones al uso,
ni son b illan es ni ienen dine o su icien e como pa a pe mi i se el lujo de
no se lo.
3. Es clien e que con a a se icios y adquie e bienes que pod ía esol e des-
de den o con sus p opios ecu sos.
4. Se a oja como un compe ido más a las a enas de los me cados de la o ma-
ción y de la in es igación.
5. E angeliza en el espí i u y los alo es del mundo emp esa ial más ópico.
6. Acep a con e i se en ins i ución o mado a de la mano de ob a que equie-
e el me cado.
7. Des ía ondos públicos hacia bene icios p i ados. En es e sen ido es muy
ilus a i a, po ejemplo, la publicación de las in es igaciones. El Es ado e -
mina pagando es eces po lo mismo: sub enciona las in es igaciones,
paga a las uni e sidades públicas pa a que se susc iban a las e is as donde
se publican los esul ados y paga a los in es igado es pa a que abonen los
de echos de publicación en las e is as más p es igiosas.
8. Se con ie e en la p oduc o a de bienes y se icios eque idos po los eji-
dos p oduc i o y inancie o.
9. T abaja con ahínco en los medios de p i a ización del conocimien o, como
ocu e en los p ocesos asociados a las pa en es y la p opiedad in elec ual.
En odos es os p ocesos me p eocupa especialmen e el pe il de eg eso que es-
amos con igu ando. Hay aspec os ele an es en la cons ucción de iden idad de
los nue os p o esionales su gidos de la Uni e sidad y de su papel de mano de
ob a obedien e a las necesidades me can iles, en un es és i al poco deseable.
En lo que sigue podemos dedica un iempo pa a desg ana b e emen e es os
aspec os. En lo que se e ie e a los miemb os de la ins i ución, me p eocupa espe-
cialmen e los cambios en la iden idad, la cul u a de la p opiedad y la con o mación
de mano de ob a. En cuan o a la ins i ución, pe o muy asociado con las epe cusio-
nes en el ipo de es udian es que omen amos, me p eocupan especialmen e sus
mu aciones en o no a la imagen y su apues a po la a is oc acia de los mejo es.
Cul u a del es és
Hace pocos años, en un cu so de lib e con igu ación en el que pa icipaban jó e-
nes de dis in as i ulaciones uni e si a ias, una es udian e omó la palab a, se
di igió a sus compañe os y compañe as de clase, al p o eso ado y c eo que a los
mu os de la Uni e sidad, exclamando:
La Uni e sidad comp ome ida
110
a o ece más po menos, en eo ía, y a in e i en imagen, pe suasión, desloca-
lización y o os mecanismos, en la p ác ica. Una p ueba de ello es lo que es á
ocu iendo en la Uni e sidad, a juicio de Wa eaas y Solbakk (2009), quienes de-
nuncian la en ada iun al del b anding en el con ex o uni e si a io. El b anding
es el conjun o de p ocedimien os que se ponen en ma cha pa a p ocu a una bue-
na imagen de ma ca. La imagen de ma ca es eso que pe mi e que alguien pague
mucho más po un balón de Nike que po exac amen e el mismo p oduc o pe o sin
el logo. En el mismo sen ido y en el con ex o de las uni e sidades, no es an o lo
que es as puedan hace po el conocimien o, sino la imagen que puedan cons ui
en la men e de sus posibles clien es.
En una ocasión mi p o eso de his o ia en la escuela p ima ia me cas igó po no
sabe una p egun a sob e un acon ecimien o que había explicado días a ás. El
cas igo consis ía en copia a ias eces la lección del lib o. Buena p ueba de la in-
e icacia de la medida es que no consigo eco da el con enido del supues o ap en-
dizaje ni el momen o his ó ico ni el capí ulo del lib o. Lo que sí ecue do es lo que
hice: an es de culmina la p ime a copia comencé a di aga . Mi ex o no obedecía
en absolu o a lo que exp esaba el lib o. Esc ibí lo que se me an ojó. Incluso es u-
e edac ando en qué medida el p o eso me pa ecía an ipá ico y desag adable.
Fui llenando hojas has a que el mon o inal daba la apa iencia que debe ía ene ,
según mi juicio, el p oduc o del cas igo. Pasé la p ueba. Algo ne ioso ui hacia el
docen e mal ado y le puse sob e la mesa el esul ado de mi abajo. An e mis ojos
omó en sus manos el g ueso de hojas suel as. Las pasó con apidez simulando
que las leía. Después las pa ió po la mi ad y me dijo “Manzano, que no uel a a
epe i se. Espe o que en la siguien e ocasión sepa us ed pe ec amen e esponde
a mis p egun as. ¡Sién ese!”.
El obje i o de la a ea no e a ap ende me la lección, sino o ece un p oduc o que
u ie a la apa iencia eque ida. Obse o que la Uni e sidad, median e p ocesos
simila es al b anding, puede es a emba cada en lo mismo. En ocasiones la ima-
gen exige au en icidad, sin la cual aquella es in iable. En ocasiones, la imagen se
e acili ada con au en icidad, aunque no la necesi a. Y en ocasiones, la au en ici-
dad llega a esul a con ap oducen e. Pa ece , po an o, no es se , ni cons i uye
una ga an ía. En el mundo emp esa ial se habla de alo añadido. La imagen bus-
ca cons ui lo. La pe sona que es capaz de paga el doble po una camise a si es a
iene un logo, es á exp esando, median e su ac o, que la imagen de ma ca ale
mucho. Se ha conseguido c eando alo . La Uni e sidad se ha emba cado en es a
a en u a. Debe compe i con sus semejan es pa a a ae la a ención y la opción de
una can idad di ícil de es ima de clien es, ya no solo de su en o no local, sino del
plane a en e o mien as engan la posibilidad de o ma se a dis ancia o de acce-
de a ayudas de mo ilidad. La compe encia es ie a y el me cado ya ha mos ado la
e ec i idad de los alo es añadidos, que nada ienen que e con el conocimien o
sus an i o que se cons uye, con lo que se enseña y ap ende, sino con esa dimen-
sión de los símbolos más ce cana al consumo de es ilos de ida y de iden idades.
Ma co de c isis
111
T is emen e, si es a e sión iun a, end emos es udian es que han escogido es a
o aquella Uni e sidad ecu iendo a los mismos mecanismos que pusie on en ma -
cha pa a calza es os o aquellos zapa os depo i os. No mi a on la suela, ni el
ma e ial, ni dónde es aban con eccionados, ni la ga an ía. Bas ó con la ma ca y
la moda.
Algunos aspec os posi i os
Los pá a os an e io es pueden da la imp esión de un con inuo quejido, una im-
p esión muy pesimis a sob e la e o ma y la ins i ución uni e si a ia del u u o.
Algo cie o hay en el sen ido de que he des acado los aspec os nega i os del
asun o, en buena medida sus an i os y esenciales de la Uni e sidad que pa ece
a ecina se y cuyos p ime os pasos ya se i en. Sin emba go, es solo la mi ad del
camino, lo que F ei e llamaba e apa de la denuncia. El es o es el anuncio, la espe-
anza, la isión de opo unidad y capacidad.
La endencia me can ilizado a llama a di e sos aspec os in e esan es:
1. La Uni e sidad que enemos dis a mucho de se ideal. En di e sos aspec os
se quedó anquilosada e inú il pa a cualquie a de los es polos de ensión
p esen ados. En e los icios que la ca ac e izan (más en unas uni e sidades
que en o as y en unas egiones que o as) des aca la exis encia de juegos de
pode in e nos, de medioc idad docen e e in es igado a y de hábi os de des-
idia. Es os aspec os no mue en con las e o mas, pe o eciben un du o golpe
cuando la cul u a emp esa ial de la e iciencia y la e icacia llama a la pue a.
Exige más anspa encia y esponsabilidad, c i e ios más cla os, endición
de cuen as, u ilidad, calidad. Cons i uye un ue e e ulsi o al ale a gado
alan e académico adicional.
2. Muchos aspec os que empujan a la me can ilización pueden se u ilizados
pa a o os ines. La libe ad de cá ed a, indi ec amen e golpeada, pe o no
de mue e, si e como ma co de incalculable alo pa a u iliza los cambios
en ines no me can ilis as y sí polí icos. Así, la necesidad de los me cados
de que la o mación se cen e en p oblemas y no en disciplinas, de que se
abaje en g upo, de que se o me en la au o o mación, en e o os aspec os,
implica la cons ucción de conocimien os p ác icos muy ú iles pa a los p o-
cesos de ans o mación social.
3. El ímpe u de la en ada me can il en la Uni e sidad, si bien ha sido ecibi-
do mayo i a iamen e con un e gonzoso alan e obedien e, ha despe ado
ie as indignaciones y obus os p ocesos de esis encia. Las e o mas uni-
e si a ias que ba en el plane a pa a ace ca el abajo de la ins i ución a
las necesidades de los me cados han e i alizado los mo imien os y las as-
pi aciones de mayo poli ización. El polo polí ico y social ha omado ue za
La Uni e sidad comp ome ida
112
epen ina y eme gen oces disiden es con una ue za y una ecuencia que
no enían luga desde hacía mucho iempo en Occiden e. Tal ez po ello
“asis imos a la e alo ización del ideal democ á ico en la ida social, cada
ez más mo i ado po las posibilidades de decisiones basadas en el cono-
cimien o” (Oli ei a, 2007, p. 3).
La Uni e sidad comp ome ida en el con ex o de c isis
Buena pa e de las p esiones que se eje cen sob e la Uni e sidad, desde ue a y
den o de sus mu os, son he edadas, acompañan es habi uales en su his o ia.
Ocu e con la mayo de las ausen es: la necesidad de comp omiso con el bien
común desde sus es ac i idades de ini o ias. Siemp e ha es ado ahí, llamando
a la pue a, aunque es a le esponda habi ualmen e ce ada o lige amen e en-
eabie a. Lo que hay de no edoso es la ue e pene ación de las aspi aciones
y lógicas del me cado, que he analizado a lo la go de es e capí ulo. A di e encia
de p esiones exis en es p e iamen e, es a ha enido un éxi o sin p eceden es en
la ex ensión y la p o undidad de las e o mas que jus i ica. Nunca la Uni e sidad
había cambiado an o y an ápidamen e hacia el mismo en e.
En un momen o an e io u ilicé el modo en que los gobie nos occiden ales han
eaccionado en e a la c isis inancie a y el modo en que no eaccionan en e a las
abundan es c isis humani a ias, en e las que esul a especialmen e insopo able
el hamb e que asola el plane a. Quienes i en di ec a e indi ec amen e ese p o-
blema y conocen la eacción en e a la dimensión inancie a han podido exclama
algo pa ecido a un “Ojalá que esa con icción, esa unión, esa ue za i esis ible,
esa can idad de ondos, esa olun ad polí ica, esa apidez, esa e ec i idad se hu-
bie an o ien ado con las mismas ca ac e ís icas a ba e de la az de la ie a, de
una ez po odas, la e güenza del hamb e”.
Así es como exclamo yo aho a: “ojalá que la de e minación sin p eceden es, la
unidad y los medios que se es án poniendo en juego pa a gene a una e olución
uni e si a ia o ien ada a la hélice cua imo o , a o alece las debilidades del sis-
ema capi alis a globalizado, se des ina an al comp omiso di ec o, cla o, sin isu-
as con el bien común”. Pe o, de momen o, no es así.
Cua o componen es de la apues a
La Uni e sidad comp ome ida en el ma co de la c isis es una apues a con aco-
ien e, in isible, ine icien e y con agiosa.
La Uni e sidad comp ome ida es una apues a con aco ien e po que abaja ue-
a del camino azado, pe ec amen e delimi ado po la ine cia y que suele deno-
mina se ealismo. Se a a de un camino en el que la obediencia inno ado a, es
Ma co de c isis
113
deci , el ac o de c ea p ocedimien os pa a agiliza la implemen ación del modelo,
ecibe el nomb e de c ea i idad. Es con aco ien e po que equie e sali del co sé
ealis a y ep esen a a olun ades que abajan en la c eación de nue os cami-
nos, en el complejo diseño con que se ansi a en el e eno de la u opía. Aplica
es ue zo con encido po un u u o no p og amado desde el pode como sus an-
i o, sino buscado desde el pode como e bo, es deci , desde la cons ucción de
inicia i as de base, de abajo a iba. Muchas de las pe sonas más exi osas que
conozco en el ámbi o académico obedecen po comple o al modelo de abajo
hipe especializado cuya epe cusión socioambien al no solo se escapa sino que
no pa icipa de las decisiones. Muchas de las pe sonas socialmen e más comp o-
me idas que conozco en el ámbi o uni e si a io cons i uyen ins i ucionalmen e
malos ejemplos, mé i os ex ensos de en ega al bien común pe o inú iles pa a la
ca e a académica. Y algunos casos, compa a i amen e muy pocos, han conse-
guido lab a expedien es b illan es en cuan o e ue za la ins i ución y en cuan o
equie e la ciudadanía plane a ia. Las cosas pod ían se de o o modo. Pe o es án
siendo de es e.
La Uni e sidad comp ome ida es una apues a in isible. En mi expe iencia pe so-
nal, encuen o con ecuencia a pe sonas que han p ac icado la doble ac i idad
de miemb o uni e si a io y ac i is a social o que lle an un iempo poniendo en
p ác ica una e olución docen e o in es igado a hacia el comp omiso. McMillan
(2011) habla de abajado es de on e a, pe sonas que ansi an en e la ins i u-
ción de educación supe io y las u gencias sociales a a és de sus mo imien os,
pe sonas que suelen pe manece in isibles pe o que necesi an se legi imadas
po ambos lados de la on e a pa a ealiza con enien emen e su labo . Se en-
cuen an en un es ado que McA hu (2011) denomina exilio: una mezcla de expe-
iencia y e lexión que es a pe sona hace desde ue a de la Uni e sidad y que le
ayuda a comp ende ías pa a con ibui al comp omiso social de la ins i ución.
Cuando los abajado es de on e a coinciden, en su ánsi o con inuo desde el
exilio, in e cambian expe iencias. La espues a habi ual, casi in a iable, ha sido
algo simila a “Pe o, ¿en onces no es oy solo?”.
Se hace mucho. Se e poco. Las adiciones docen es e in es igado as ansi an
po sende os que di ícilmen e en a e iza expe iencias de comp omiso di ec o
con el bien común. Van a lo ando edes, asociaciones, e is as, lib os, euniones
académicas..., pe o cons i uyen ías ácilmen e si uadas ue a de los ci cui os
más ansi ados. La g an mayo ía de los miemb os de una asociación de comp o-
miso social uni e si a io en la que me mue o con ecuencia, se encuen an pe -
ec amen e en sin onía con las e is as de impac o ópicas de su disciplina, cono-
cen y isi an los cong esos de su á ea de especialización y compa en la je ga
p opia de su ca ac e ís ica ópicamen e académica, pe o desconocen la ed de
Talloi es, el modelo de Ap endizaje-Se icio6, el Obse a o io del Comp omiso
6 www.educacionen alo es.o g/El-ap endizaje-se icio-un.h ml
La Uni e sidad comp ome ida
114
Social Uni e si a io7, la Uni e sidad de las Naciones Unidas8, el Sis ema Uni e -
si a io Global9, e c. El abajo co idiano hace in isible es as inicia i as o ien adas
al comp omiso de la Uni e sidad con el bien común. No suelen pa icipa de los
cauces o odoxos de comunicación cien í ica, docen e e ins i ucional, sal o algu-
nas excepciones. Las inicia i as sup anacionales son in isibles. Somos muy o -
pes en es e campo. T as a ios cu sos académicos in en ando p ác icas en el aula
uni e si a ia, descub í que ya es aban in en adas y e an p ac icadas po muchas
pe sonas a lo la go del plane a. Jamás me pasó nada pa ecido en he amien as de
análisis de da os o de me odología cien í ica, las á eas en las que me encuen o
adsc i o como especialis a. P ac icamos la o peza y la len i ud po que la inmen-
sa mayo ía de nues o abajo es au odidac a y c eado . Al mismo iempo, en el
mismo sen ido, con la misma mo i ación de apo a algo en la cons ucción de un
mundo mejo , un ejé ci o de millones de miemb os de las uni e sidades se em-
ba ca en epe i las mismas expe iencias, come e los mismos e o es y opeza
con las mismas pied as c eyéndose y sin iéndose en soledad. Sin luga a dudas,
la isibilidad del comp omiso es una asigna u a pendien e y una columna unda-
men al en la cons ucción de la nue a ins i ución uni e si a ia.
La Uni e sidad comp ome ida es ine icien e po que la in isibilidad po encia la e-
pe ición del abajo y la aplicación de g andes es ue zos pa a impac os descono-
cidos. He enido la sue e de con a con un se icio de inno ación docen e en mi
Uni e sidad que ha c eído en las p opues as que les he p esen ado en di e sos
cu sos académicos. La ayuda económica que he ecibido pa a ello ha sido su i-
cien e. No obs an e, puede pa ece idícula compa ada con la que ecibo po o as
ías, conside adas más o odoxas. El endimien o ins i ucional de mi abajo es
muy supe io cuando el p oyec o que p esen o se encuen a den o del cami-
no ealis a que cuando ansi o po el del comp omiso. Como ya he apun ado, el
pe il del in es igado hipe especializado es al amen e e icien e, en e al hipe -
comp ome ido, en é minos de édi os ins i ucionales. La e iciencia no habi a en
la casa del comp omiso. No hoy po hoy. Pa a soluciona lo, jun o con la isibilidad,
es necesa io inclui las p ác icas comp ome idas den o de los pa áme os de ex-
celencia a ni eles indi idual e ins i ucional, así como p omo e el conocimien o de
esa dimensión an ex ensa y p o unda como a amen e conocida.
La Uni e sidad comp ome ida es con agiosa po que aun desde su ine iciencia y su
di ícil isibilidad, suele oca en más comp omiso cuan o oca. Cuando en el año
2001 un economis a y un psicólogo comenzamos a da o ma a la idea de cons ui
un colec i o de p o eso ado comp ome ido, implicado en di e sos en es docen es,
in es igado es e ins i ucionales, no dimos c édi o a la imp esionan e eacción. En
cosa de un mes, nues a lis a de miemb os llegaba ya al cen ena , p o enien e de
7 www.guni- mies.ne /
8 www.unu.edu/
9 www. iends-pa ne s.o g/GLOSAS/Global_Uni e si y/Global%20Uni e si y%20Sys em/Synopsis/2002/Snopsis
_o _GUS_12-16-02/Synopsis_o _GUS_12-16-02.h m
Ma co de c isis
115
algo más de ein e disciplinas cien í icas. G acias a esa expe iencia, cada ein en-
ción de lo que ya exis ía en o o luga nos ha ido pe mi iendo conec a con inicia i-
as di e sas en los incones y las ocasiones más insospechadas. Las ins i uciones,
a su ez, quedan ocadas. Ya es di ícil enume a la coincidencia de uni e sidades
y cen os que se han emba cado en inicia i as de comp omiso social a pa i de
las p ác icas de sus miemb os. La mal echa pe o supe i ien e au onomía uni e -
si a ia y su pa eja, la libe ad de cá ed a, cons i uyen o alezas de la ins i ución
uni e si a ia que pueden se encaminadas sin p oblemas hacia el ad enimien o de
la Uni e sidad comp ome ida. No solo pueden, sino que es án siendo u ilizadas en
ese en e a pa i de mul i ud de inicia i as que nacen desde la base, g acias a la
ac i idad de miemb os con la doble condición de agen es uni e si a ios y ac i is as.
Las inicia i as, ecuen emen e o pes, an solucionando p oblemas de implemen-
ación, azando caminos que, una ez ansi ables, pueden i siendo inco po ados
al paque e ealis a de las decisiones ins i ucionales. Como esul ado, ambién es
cada ez más ecuen e que las uni e sidades, como ins i ución, ayan adop ando
p incipios, p o ocolos, acue dos o p ác icas en o no al abajo socialmen e comp o-
me ido. Po an o, i imos ambién el obus ecimien o de la hélice emancipado a.
Los colec i os uni e si a ios y las es uc u as sup anacionales de educación supe-
io se an llenando de ideas, ma cos eó icos y p ác icas o ien adas di ec amen e al
bien común. El espí i u de ed p opio de es a dimensión es un aliado de g an alía.
Po odo ello, la opo unidad pa a una e olución mul idimensional en el seno de
la educación supe io sigue en pie, llamando a la pue a, cob ando la o ma de una
c isis a a ios ni eles. En es a llamada abundan las expe iencias y los ma cos eó-
icos. Con la in ención de ejempli ica en oques conc e os como ías ope a i as
pa a sali de las c isis, p ocede aden a nos en dos de ellos.
En p ime luga , ya hemos is o que la ins i ución se e some ida a una ue e
ensión po la mundialización economicis a que la empuja a cons i ui se en ins-
i ución globalizada con un alan e desconocido has a el momen o. Sin emba go,
es impo an e que cumpla su unción local, egional o nacional, que eaccione de
o ma peculia an e su p opio con ex o. Se a a de cons ui un esul ado nue o.
Hablamos de la c eación de la Uni e sidad glocal, como una de las ca ac e ís icas
de la ins i ución comp ome ida. P ecisamen e po ese dis in i o de comp omiso
con el bien común, la Uni e sidad glocal se dis ancia sensiblemen e de la solu-
ción me can il, en la que la p opues a consis e en compe i en el ámbi o global
imi ando los modelos de éxi o y di e enciándose pa alelamen e median e buenas
es a egias de b anding que incluyan las o alezas locales.
En segundo luga , la docencia o ien ada al comp omiso es una buena solución a las
c isis, si se e ue za el ca ác e docen e e in es igado , si se e i aliza la o ien ación
polí ica y si se elimina el economicismo al aco a la dimensión económica den o
del campo polí ico que le co esponde. Es a labo en o no a la docencia implica
la o ien ación hacia p o esionales con buena p epa ación en é minos no solo éc-
nicos o labo ales, sino ambién cien í icos y de ciudadanía plane a ia. Un aspec o
La Uni e sidad comp ome ida
116
muy ele an e de es e mo imien o lo cons i uye el es ue zo po asocia la docen-
cia a los p oblemas eales del en o no local. Se han pues o en ma cha mul i ud
de inicia i as y a ios modelos y en oques de abajo, en e los que abo da é en
b e e el pa adigma del ap endizaje-se icio. Cons i ui á un buen bo ón de mues-
a pa a la docencia comp ome ida.
La Uni e sidad glocal y el ap endizaje-se icio mues an, po an o, cómo lle a
a cabo una buena labo eminen emen e académica, al mismo iempo que se es á
ealizando una buena labo polí ica.
En e lo local y lo global: la Uni e sidad glocal
Resul a di ícil no susc ibi el deseo de que la mundialización consis ie a básica-
men e en un p oceso encaminado a la supe ación de las es uc u as sociales in-
jus as, hacia la con i encia no solo en e las pe sonas, los países, las cul u as...,
sino ambién de la sociedad con su hábi a plane a io. Hablamos de un mundo sin
desequilib ios de pode donde la di e sidad no es mo i o pa a jus i ica p i ilegios
y op esiones sino una eliz coincidencia de gen e di e en e que aspi a al mismo
obje i o inalis a de la elicidad, el bienes a o el biense . Tales aspi aciones e mi-
nan y comienzan desplazadas hacia obje i os indi ec os o e ec os cola e ales en
una ges ión plane a ia desc i a ya en é minos de mundialización economicis a.
La aspi ación de un mundo mejo pasa po una cons ucción pe inen e de la so-
ciedad del conocimien o, no en el sen ido de una sociedad en la que el conoci-
mien o cons i uye una me cancía de máxima ele ancia, sino en la que el pode
de su cons ucción, implemen ación y dis u e se encuen a pe ec amen e dis i-
buido en el con ex o plane a io. Pa a es e obje i o, la acción uni e si a ia es un-
damen al. Cons i uye una pied a angula . Si a ello se le suman las ca ac e ís icas
adicionales ya p esen es como en idad cien í ica y académica, la Uni e sidad
ha de se eminen emen e una ins i ución plane a ia, in e nacional, mundializada.
La de ensa de una Uni e sidad mundializada o in e nacionalizada no debe hace
somb a a o o aspec o undamen al: la di e sidad eal, la coexis encia de dis in os
con ex os mul idimensionales. Po o una gozamos de un mundo con in inidad
de ma ices en odos los incones y sen idos imaginables. Las uni e sidades son
se es angibles que han su gido his ó icamen e en luga es conc e os, ca ac e iza-
dos po una ed de a ibu os cul u ales, de iden idad nacional, his ó icos, lingüís-
icos, sociológicos, psicológicos, an opológicos... Una mundialización mal en en-
dida pod ía lle a a la insensa ez de impone un modelo único de uncionamien o
y de obje i os ope a i os que gene an homogeneidad y uni o midad (Riz i, 2006),
dis azados ecuen emen e bajo o os epíg a es como con e gencia, p o ocolos
comunes, acue do o en endimien o. Como modelo eó ico la mundialización ho-
mogeneizado a es abe an e. Pe o la p ác ica supe a el cali ica i o, pues “no pasa
un mes sin que más uni e sidades de los países desa ollados ansmi an a los
Ma co de c isis
117
países en desa ollo e dade as cajas neg as, con p og amas ce ados, que no
son esul ado de diálogo, que no ienen en cuen a el local, los in e eses, la cul u a
de los países ecep o es y po los cuales se cob a en moneda ue e. Hay si uacio-
nes que ul apasan los lími es de la decencia. Es el caso de aquellos que, además
de ende paque es ce ados, mani ies an su in ención de c ea sis emas globales
de econocimien o de es udios y de ac edi ación de p og amas e ins i uciones,
o o gándose el de echo de deci , en odas pa es, lo que iene y lo que no iene
calidad” (Rod igues, 2007, p. 7). El e ec o, según denuncia Ga cía (2008), se mide
en enuncias de las ins i uciones locales con el obje i o de busca una buena com-
pe encia en el e eno global, asumiendo con apidez y e icacia las di ec ices de
las homogeneización.
F en e al sunami economicis a desc i o y que iende a la homogeneización global,
se le an a una comp ensible esis encia que, en e o os aspec os, busca p o ege
los eso os locales. Se ab e en onces una ba alla en e las es e as local y global.
Su ge en onces la p opues a de la glocalización.
Glocalización
En o no a los p ocesos que aba can di e en es e i o ios del plane a se han es a-
blecido muchos é minos y exis e cie o caos al espec o. Se habla de in e nacio-
nalización, globalización, con e gencia, localización, ansnacionalismo, macdo-
nalización, cocacolanización, e c. (Goodman, 2007). Una de las úl imas adquisi-
ciones, íc ima ambién de di e sos signi icados, es la glocalización.
La e sión más ex endida es ablece que la glocalización implica econ ex uali-
za p ocesos globales a en o nos locales (Saainen, 2009), lo que cons i uye una
especie de pe sonalización local de endencias, modelos o cul u as globales (de
lo global a lo local). También es conside ada como la cons ucción de lo global
a pa i del abajo en nodos de cul u as locales (de lo local a lo global, Acos a,
2003). Po su pa e, Giuliano i (2007) p opone iden i ica cua o ca ego ías de
glocalización:
1. Rela i ización: comp omiso con la di e enciación, p ese ando las ins i u-
ciones, las p ác icas y los signi icados de la p opia cul u a, den o del nue o
con ex o global.
2. Acomodación: pa a p ese a los elemen os cla e de la p opia cul u a, se
adop an p agmá icamen e las ins i uciones, las p ác icas y los signi icados
de la global.
3. Hib idación: se busca una sín esis en e los elemen os de la p opia cul u a
y de la global.
4. T ans o mación: se acep an los nue os pa ones di ec amen e o as algu-
nas no edades u o de la adap ación local.
La Uni e sidad comp ome ida
118
An es de sob e eni la co ien e mundializado a economicis a y la ingen e can idad de
p oducción cien í ica y li e a ia asociada, los es udios sob e la con i encia de cul u as
con aban ya con amplia adición. Uno de los campos más ex endidos lo cons i uye la
si uación en la que pe sonas p o enien es de un con ex o cul u al de e minado emi-
g an a zonas con e e en es muy dis in os. Tiene luga en onces un p oceso de acul u-
ación, es deci , de encuen o en e e e en es dis in os que puede adop a dis in os
esul ados. Be y (2005) abo dó es a si uación conside ando el modo en que el g upo
mig an e se o ien a con espec o a su cul u a de o igen y a la del con ex o de llegada.
En la medida en que es a pe sona (o el g upo) se o ien e más o menos hacia su cul u a
o iginal o la del g upo ecep o , iene luga una ca ego ía dis in a de acul u ación, que
puede sin e iza se en la abla 5. Obse ando el enómeno de la coexis encia en e una
cul u a local y una endencia globalizan e, la glocalización apun a ía hacia el esul a-
do in eg a i o: se consigue combina la cul u a local con la global.
Tabla 5. Resul ados de acul u ación según Be y (2005)
O ien ación hacia el o o g upo O ien ación hacia el p opio g upo
-+
-Ma ginación Sepa ación
+Asimilación In eg ación
El en oque de Be y ha sido c i icado po ob ia , en e o os aspec os, que el g upo
no dominan e ca ece de acilidades pa a conc e a o ien aciones cul u ales y que
suele encon a se abocado hacia un esul ado conc e o debido a la endencia que
gene a el g upo ecep o dominan e (Paloma e al., en p ensa). Comienza a com-
p ende se con cie a ni idez es a c í ica al in en a asocia la clasi icación de cul-
u as local y global con cul u as au óc ona e inmig an e, espec i amen e. Desde
la pe spec i a de los desequilib ios de pode , es la global la que eje ce la unción
de cul u a au óc ona desde el momen o en que domina la si uación, a e iza con
un pode en e al que las cul u as locales ienen se ias di icul ades pa a esis i .
La mundialización economicis a busca la asimilación, es deci , que las cul u as
locales sucumban an e la lógica del sis ema de me cado global, adop ando sus
alo es, es ánda es de calidad, p io idades, mecanismos, e c. Los mo imien os de
esis encia suelen acudi a la sepa ación como es a egia, in en ando e o za las
cul u as locales en e a la ue za global.
Conside o que es as ap oximaciones son in e esan es pe o que gua dan cie as limi-
aciones cuya supe ación excede a los obje i os de es e abajo. Así, po ejemplo, es
necesa io ab i un deba e en o no al g ado en que los elemen os en juego son incom-
pa ibles o compa ibles, de al mane a que la acul u ación o la glocalización deba o no
consis i en una mezcla o selección de elemen os de ambas endencias. Mi imp esión
Ma co de c isis
119
es que la glocalización debe se un ac o c ea i o o, más bien, una ac i ud de c eación,
donde eme ge algo ealmen e nue o y no una me a yux aposición de elemen os. En
es e sen ido de la c eación lib e es donde debe si ua se la Uni e sidad, ampa ada en
dos o alezas di íciles de iguala en los con ex os gene ales de acul u ación:
• Cuen a con una dila ada expe iencia, desde los p ime os momen os de su
nacimien o his ó ico, asociada a la elación en e el con ex o local y los p o-
cesos sup anacionales de cons ucción del sabe .
• Es á basada en el conocimien o, el mismo que le pe mi e gene a eo ías
sob e acul u ación o glocalización, así como la sis ema ización de p ác icas
asociadas.
La dimensión uni e si a ia
La sen encia “ac úa localmen e, piensa globalmen e” pa e de dos sesgos: solo
hay un luga donde ac ua y solo una posición desde la que pensa . Hay cues io-
nes, cada ez más, cuyo campo de ac uación es el plane a, mien as que incluso
en esa dimensión con iene ene p esen e las p opues as locales y el modo en
que es as esuel en p oblemas en la p ác ica. C eo que la sen encia debe ía me-
jo a se en é minos de “ac úa glocalmen e, piensa glocalmen e”. En al lógica es
donde p opongo que se si úe la Uni e sidad comp ome ida, siendo po an o una
ins i ución glocal.
La Uni e sidad glocal es aquella que pa icipa ac i amen e en dos en es no solo
compa ibles sino coo dinados y siné gicos. Po un lado, cuen a con una sensibi-
lidad especial en e a su en o no local, los p oblemas que padece, los e os a
los que se en en a, las ca ac e ís icas ísicas del con ex o y la densa man a de
a ibu os de su dimensión humana. Cada localización es un mundo y me ece una
Uni e sidad que esponda p oac i amen e a los anhelos de la ciudadanía local
como ninguna o a pod ía. Po o o lado, es Uni e sidad mundializado a, que se
sien e compe en e y eje ce su compe encia en la cons ucción conscien e y unda-
men ada de mundo. A la mundialización apo a su expe iencia local y a su en o no
especí ico apo a sabe hace in e nacionalizado.
En e el polo más limi ado geog á icamen e y el plane a en su conjun o, la Uni e -
sidad eje ce su unción po capas iden i a ias. Que la aspi ación mundializado a
gene e uni e sidades clónicas es un e o desde odos los pun os de is a, inclu-
yendo los p ecep os biológicos en las condiciones de e olución de las especies,
basadas en la di e sidad o iginal. Pe o que cada Uni e sidad se cons uya p o in-
ciana, incapaz de alza la is a pa a e el es o del plane a y ac ua en él, cons i-
uye o o e o impe donable.
La Uni e sidad en la que abajo se inse a en la ciudad de Se illa, un c isol de
dimensiones, como odas las ciudades. En pleno co azón del mundo opulen o,
la u be albe ga unas 35 mil pe sonas anal abe as, sin ninguna posibilidad de
accede al conocimien o. Cuen a con una impo an e y an iquísima p esencia
La Uni e sidad comp ome ida
126
capacidad pa a las soluciones, esul a imp escindible aplica es ue zos especí icos
en hace isible lo ocul o, lo di uso, lo agmen ado. Sin conciencia de en e medad
no hay cabida pa a el a amien o. Po es a azón, Aldaz (2005) aconseja “hace nos
isibles como con lic o a pesa del empeño del sis ema po ocul a , po na u aliza
si uaciones en las que solo nos queda obedece ” (p. 39).
En el úl imo capí ulo, en el que se ecogen, o ganizan y comple an di e sas su-
ge encias hacia la Uni e sidad comp ome ida, abo da emos ambién escollos y
ba e as que se encuen an du an e el azado del camino. La in isibilidad se á
una de ellas. La igno ancia, la inexis encia de ínculos, la adap ación p ospec i a y
o as p ác icas se án abo dadas en onces. Vi en en buena medida de la sensación
de c isis que suele mo i a salidas u gen es an es que in eligen es, medidas de
ine cia an es que cos osas labo es p oac i as y de alimen a el miedo ins i ucional
an es que de camina ue a de la co ien e.
La ac i ud es econoce que i imos en c isis, aplaudi la exis encia de es a luz de
ala ma y oma el e o con de e minación. La es a egia pa a sali de las si uaciones
desag adables no es abunda en los mecanismos que las p o oca on. Los análisis
sob e las c isis plane a ias señalan que as ellas se encuen a una isión economi-
cis a de la ida que debe ía se ex i pada de los o os de in e ención. La Uni e si-
dad no puede ayuda a sali de es as si uaciones si su opción es sume gi se en una
isión economicis a de la docencia, de la in es igación y de la acción ins i ucional.
La al e na i a es di ícil po que implica apa a se del camino suge ido a la ue za,
endido con el le e o a che iano de “no hay al e na i a”. Cla o que la hay. De eso
a amos aquí. Se es án cons uyendo los modelos y las p ác icas que pe mi en o a
o ma de hace Uni e sidad y una mane a, la p ime a, de a on a con se iedad y
espe anza de éxi o los males que acompañan a la humanidad desde que in en a-
mos la his o ia. Se llama comp omiso di ec o con el bien común. Se llama lucha
con a las es uc u as sociales injus as. Se llama igualdad de pode pe ec amen e
dis ibuida. Desde la ins i ución de educación supe io , se llama Uni e sidad com-
p ome ida.
conocimien o
sis emas de pensamien o
uni e sidad
pa icipación
popula sabe
ma ices obje i os
me can ilización
ma co de
complejidad
implemen a
in es igación
mo imien os
modelos cul u ales
ma co de é ica
desconexión
lenguajes sociales
empode amien o
local-global
di e sidad
Ma co ins i ucional
129
¿Hago bien mis debe es en la Uni e sidad?
El mundo al ez sea un pañuelo. Pe o hay que econoce que es el pañuelo con
mayo cabida y di e sidad que pueda llega a imagina se. Es posible encon a ,
incluso, o ganizaciones e ins i uciones pa a odos los gus os con alguna compe-
encia di ec a o indi ec a en educación supe io . Pod íamos p egun a a es as ins-
i uciones po la misión de la Uni e sidad e incluso po cuáles debe ían se los
p ocesos pa a conc e a esa misión. Segu o que las espues as se ían ambién
di e sas. De hecho, lo son. No obs an e, pa a esponde a la p egun a de si hago
bien mis debe es como miemb o de la Uni e sidad, no me ale cualquie en idad.
Resul a especialmen e alioso in e oga a las o ganizaciones que ienen algún
peso legal o mo al sob e la misión o el uncionamien o de las ins i uciones de
educación supe io . En es e capí ulo abo da emos el ma co que cons uyen las
inicia i as más ele an es su gidas desde los p opios miemb os de la Uni e sidad
o desde las ins ancias es a ales o sup aes a ales de alan e polí ico.
En el eco ido p opongo u iliza el camino de lo in e nacional a lo local. En el
ámbi o de mayo ex ensión se encuen a la O ganización de las Naciones Unidas,
que cuen a con un o ganismo especí ico pa a asun os de educación: la UNESCO.
Los mo imien os que ealiza se asien an en una sólida pa icipación, donde son
in i ados ca gos y unciones públicas con su icien es compe encias es a ales en
ma e ia de educación supe io , así como in elec uales especialis as en el ema de
la educación y la ciencia. Dos son los mo imien os que más nos in e esan aquí con
espec o a es a ins i ución: la Decla ación Mundial sob e la Educación Supe io y
el in o me Hacia las Sociedades del Conocimien o.
En el siguien e escalón exis e un g an cúmulo de mo imien os in e nacionales no
globales. El que debe consumi mayo p o agonismo es el Espacio Eu opeo de Edu-
cación Supe io . Cons i uye un ejemplo muy ilus a i o en a ios sen idos:
• Mo iliza a mul i ud de países, no odos den o del con inen e eu opeo.
• Cons i uye un ejemplo inigualado de búsqueda de acue dos comunes en
ma e ia de educación, con ue es epe cusiones p ác icas, en un con ex o
in e nacional de amplia di e sidad.
• Se es á aduciendo en legislaciones es a ales conc e as, algo que no puede
deci se del es o de las inicia i as de ca ác e sup anacional en el ámbi o de
la educación supe io .
• Ha gene ado y gene a múl iples con o e sias, pues o que es á a o eciendo
que a lo en c i e ios encon ados, isiones dis an es y obje i os incompa ibles.
La Uni e sidad comp ome ida
130
El EEES cons i uye una isión desde la ins i ucionalidad pu a. Los p omo o es
isibles son ep esen an es legales as una cadena democ á ica con isu as que
llega desde la ciudadanía y a e iza en pa lamen os, comisiones, consejos y e-
uniones minis e iales. Tan o el ema que abo da (la educación supe io ) como el
ho izon e que plan ea (una Eu opa más compe i i a) se han acompañado y se
acompañan de p o undas eacciones desde la in elec ualidad y las bases uni e -
si a ias, p incipalmen e.
Po ello, dada la oz a la o icialidad del EEES que es ablece una p o unda e o ma
de a iba abajo, p ocede mos a una o ma más di ec a y isce almen e p osocial
eme gida de abajo a iba. En es e sen ido, mos a é cua o ejemplos de alan e
di e so. Dos de ellos ep esen an a las e oluciones es ablecidas desde las bases
de la Uni e sidad, p incipalmen e desde su es udian ado, apoyado po la in elec-
ualidad del momen o, y que gene an consecuencias di íciles de medi con p eci-
sión pe o que indudablemen e se han dejado sen i en mayo o meno medida en
el uncionamien o de las uni e sidades plane a ias desde en onces. A sabe : el
Mani ies o de Có doba de 1918 y el Mayo ancés de 1968.
Subiendo un peldaño en la je a quía ins i ucional, con amos con dos buenos
ejemplos: la Ca a Magna que los ec o es de cien os de uni e sidades i ma on
en Bolonia en 1988; y la decla ación que múl iples ep esen an es de uni e sida-
des del mundo susc ibie on en la ciudad ancesa de Talloi es en 2005. Cons i-
uyen ambas un mo imien o signi ica i o, una mani es ación de in enciones en
un con ex o donde se islumb aba una p o unda e o ma de in es económicos
(Ca a Magna de las Uni e sidades Eu opeas) y donde se p e ende con ibui a
un o den social di ec amen e elacionado con el bienes a y el desa ollo10 (Red
y Decla ación de Talloi es). Con las buenas mane as que ca ac e izan a la cúpula
uni e si a ia, sin acudi a las ba icadas y las e oluciones es udian iles, es as
decla aciones cons i uyen un a iso y un oque de in ención.
En el peldaño es a al conside a é, a modo de ejemplo, solo el caso español.
Es poco aconsejable lle a a cabo un es udio exhaus i o de la o alidad de las
no ma i as es a ales en ma e ia de uni e sidades. No obs an e, la Ley O gánica
de Uni e sidades, ap obada po las Co es españolas en 2001 y modi icada en
2007 (sin que es a modi icación a ec e lo sus an i o que nos in e esa), cons i u-
ye un mo imien o simila a los que han enido luga an es en algunos Es ados y
es á eniendo luga en es os momen os en o os. Las publicaciones sob e lo que
es á ocu iendo en las e o mas de la educación supe io abundan en elación
con una amplia ex ensión del plane a. En odas pa es el guión es el mismo:
iene luga una nue a legisla u a, es ablece discu sos de cambio ine i able pa a
adap a se al nue o con ex o in e nacional, pone en ma cha una sucesión de le-
yes ela i as a la educación en gene al y a la educación supe io en pa icula ,
10 Lamen o u iliza es e é mino, an especialmen e con o e ido, sin una discusión p e ia que ala ga ía
con ap oducen emen e es e apa ado.
Ma co ins i ucional
131
al sucesión implica la en ada de las uni e sidades en las lógicas me can iles,
disminución de la p esencia inancie a del Es ado pe o aumen o de su con ol
sob e la ins i ución, usión de uni e sidades, p eca iedad labo al, aumen o de
asas de ma ícula, e c. Podemos encon a es as dinámicas en los úl imos años
an o en países conside ados adicionalmen e pe enecien es al e ce mundo,
como Uganda, Islas Fiji, Kenia o China (Johnson & Hi , 2011), Indonesia (Susan i,
2011) o Tu quía (Kennedy, Senses & Ayan, 2011), como países adicionalmen-
e englobados en el p ime mundo, como son Aus alia (Wo hing on & Higgs,
2011), Chile (Spinoza, 2008), Is ael (Yogue & Michaeli, 2011), Nue a Zelanda
(Codd 2005), países nó dicos (Musial 2010), G ecia (Venie is & Cohen, 2004),
Reino Unido (Cheng, 2011) o Japón (Yamamo o, 2004). El caso español es un
bo ón de mues a que ep esen a bien es as dinámicas in e nacionales. En el
momen o de esc ibi es as líneas, el gobie no de España se encuen a en plena
ieb e legislado a, con un ímpe u que no habíamos is o nunca en es e país. Los
p ocesos de me can ilización y eli ización se es án acele ando en pocos meses.
No obs an e, las leyes que ap ueba en es os momen os no cambian el espí i u
de las an e io es, en el sen ido de que apun an hacia la misma imagen de la
ins i ución uni e si a ia. Lo que hacen es acele a sensiblemen e los p ocesos
que ya he desc i o en el ma co de c isis, pe o no es ablece nue os en oques.
An es de en a en ma e ia, he de explica algo. El sub í ulo ¿Hago bien mis de-
be es en la Uni e sidad? que se encuen a en la cabece a del capí ulo iene un
sen ido especí ico. Mi in ención eal no es indica solo qué se dice en é minos
gene ales sob e la educación supe io , sino especialmen e po qué conside o que
hace bien los debe es lle a consigo, en buena medida, implica se en de e mina-
dos con enidos y o mas. Es e capí ulo no cons i uye una isión asép ica a uelo
de pája o. Es una llamada, undada en la di ec ices locales, nacionales e in e -
nacionales, a la ac uación pe sonal de cada miemb o de la Uni e sidad. Con ello
p e endo a gumen a dos pun os:
• La unción de la Uni e sidad a mucho más allá de la isión que la edu-
ce a una ins i ución que in es iga y enseña sin ningún endimien o de
cuen as a los alo es que de inen la sociedad que mani ies amen e p e-
endemos es a cons uyendo. Es indispensable en a en el e eno de
la o mación en alo es y de una ac i ud é ica ampliada que baña oda la
ac i idad uni e si a ia.
• La unción de un miemb o de la Uni e sidad no se limi a a la que de ine a un
lad illo den o de un mu o. No es una me a pieza del conjun o, es un elemen-
o undamen al cuya ac i idad debe se i ambién al mismo c i e io de es-
ponsabilidad. Así, po ejemplo y como p o eso , lo que hago en mis clases,
en la p epa ación de mis ma e iales docen es, en mis ac i idades de ges ión
y adminis ación den o de la Uni e sidad y en mis labo es de in es igación
(obje i os, mé odos y ges ión de los esul ados) debe ía queda bañado am-
bién po el mismo espí i u.
La Uni e sidad comp ome ida
132
Desde hace muchos años me en en o discu si amen e y casi de mane a co idiana
con colegas cuya concepción de la enseñanza uni e si a ia obedece poco más o
menos a es a a i mación (in en o ansc ibi la de o ma li e al a lo común de sus
decla aciones) que llama é ex o p o o ipo:
La Uni e sidad me paga pa a da clase de [Teo ías de ap endizaje, Diseño de ci -
cui os elec ónicos, Física de luidos, His o ia de la sociología...], no de alo es.
Con independencia de que coincida más o menos con us pos ulados, no puedo
dedica me a ealiza un la ado de ce eb o a mis es udian es. No es hones o u i-
liza el aula uni e si a ia, que es un luga sag ado, como un pan le o ideológico.
Imagina, además, que un p o eso no de iende en la clase a las mino ías é nicas,
sino que jus i ica su ex e minio. En ados en ese e eno, el i me es esbaladi-
zo. No, la Uni e sidad no es á pa a eso. Como mucho, la educación p ima ia o
secunda ia, donde los es udian es son pe sonas en o mación. Pe o aquí llegan
mayo es de edad. Yo les doy clases de [Medicina o ense, Cálculo de es uc u as,
Econome ía, Ges ión de i osani a ios...], después ellos que pongan los alo es
que quie an, lo que es de su compe encia. No es su ida y lo que hagan con ella
lo que me incumbe sino su cualidad de es udian es uni e si a ios.
T as cada con e sación de es e ipo me plan eo: “En e ec o, ¿pa a qué me paga mi Uni-
e sidad?”. Hoy llegó el momen o de da espues a a es e in e ogan e. Dejo empo al-
men e la discusión sob e si es posible ealmen e o ganiza un p oceso de ap endizaje
sin que medien alo es y qué ma cos ideológicos son los que cons uyen unas o mas u
o as de concebi la ac i idad docen e uni e si a ia. En es e capí ulo mi obje i o es ob-
se a si el ma co ins i ucional (di ec ices in e nacionales y no ma i as legales) impide
o ole a que la educación uni e si a ia se implique o no en aspec os ligados ópicamen e
al comp omiso o si po el con a io ins a al mismo. Pa a da espues a a es o, hab á que
se i ambién a o o obje i o: conoce y comp ende los p incipales mo imien os en
educación supe io que jus i ican la si uación ac ual y que pod ían jus i ica igualmen e
o os es ados y dinámicas, a poco que eje zamos algo más de libe ad y c ea i idad en
un ma co ins i ucional que, además, exp esamen e lo solici a.
Acep o que mis clases en la Uni e sidad no obedecen a un pa ón habi ual. En e
o os menes e es, mi come ido docen e es el análisis de da os. Ya he mencionado
en la in oducción a es a ob a la expe iencia que ealicé con es udian es de una
asigna u a de análisis de da os en o no a la p oblemá ica de la i ienda en un
ba io de la ciudad. Los y las es udian es ap endie on es adís ica. Las muje es
del ba io adqui ie on un conocimien o ele an e. Las y los es udian es oma on
con ac o con una ealidad acucian e que les e a desconocida, se sin ie on social-
men e ú iles y p obablemen e ecue den mejo lo que ap endie on que median e
mé odos asép icos de enseñanza. Las muje es del ba io descub ie on una Uni-
e sidad desconocida, ce cana, comp ome ida.
Ma co ins i ucional
133
Tal ez es a o ma de oma se la educación supe io sea ins i ucionalmen e c i i-
cable y legalmen e punible. O al ez no. Quizá quien sale a la piza a y comienza
sus clases con un “Sea un cue po es é ico que se desliza po una supe icie sin o-
zamien o...” es é cons uyendo en la cabeza de los es udian es una imagen de un
mundo que no exis e. Es p obable que la opo unidad ins i ucional de o ma ín e-
g amen e a pe sonas que no deja án de o ma se du an e oda su ida se pie da
impe donablemen e as sesiones apa en emen e obje i as y neu ales, co ec as
e impa ciales con el come ido que se le supone al p o eso ado uni e si a io.
He aquí el sesgo que habi a en es as páginas. El ma co ins i ucional y las no ma i-
as legales ¿qué posición man ienen sob e es e asun o? ¿Es oy haciendo bien mis
debe es en la Uni e sidad?
UNESCO. Qué hace con el conocimien o
En 2005, la O ganización de las Naciones Unidas pa a la Educación, la Ciencia y la
Cul u a (UNESCO) hizo público su abajo Hacia las Sociedades del Conocimien o,
coo dinado po F ançoise Ri iè e y elabo ado po un Consejo Mundial. El in o me
analiza la si uación p esen e, los an eceden es y las p e isiones de u u o en o -
no a la cons ucción de una e dade a sociedad del conocimien o. Del denso e
ins uc i o documen o p ocede esal a especialmen e algunos aspec os en o no
al ema que nos ocupa:
1. El in e és de las sociedades del conocimien o debe se la pues a en p ác ica
de los de echos uni e sales y las libe ades undamen ales, mejo ando la
e icacia de la lucha con a la pob eza. Las ins i uciones dedicadas al conoci-
mien o debe ían hace se eco de es os obje i os.
2. Pa a cons ui conocimien o no bas a con acumula in o mación, incluso
es a acumulación puede se con ap oducen e. Se equie e e lexión, es a-
blece las condiciones idóneas pa a que las pe sonas cuen en con los me-
dios pa a la e lexión sob e la in o mación disponible en cada momen o.
3. El cambio ápido de la sociedad en sus dis in as dimensiones exige de las
ins i uciones de enseñanza supe io un g an dinamismo en sus es uc u as
in e nas y en su elación con la sociedad.
4. La é ica debe ía ocupa un luga undamen al en las p ác icas de gene ación
y ges ión del conocimien o en odas las ins i uciones de ca ác e cien í ico.
La Uni e sidad debe combina ese ca ác e cien í ico e inno ado con la en-
señanza e cia ia.
Unos años an es, en 1998, u o luga en Pa ís la Con e encia Mundial sob e la Educa-
ción Supe io , con un cla o alan e ac i o. El in o me inal, o ganizado en seis omos,
ue gene ado a pa i de las con ibuciones de más de cua o mil ep esen an es de
La Uni e sidad comp ome ida
134
minis e ios, consejos de in es igación y uni e sidades, p o enien es de 182 Es-
ados. Además de las con e encias especí icas, 50 o ganizaciones p epa a on los
deba es, basándose en el in enso abajo p e io de las cinco con e encias egio-
nales ealizadas en e 1996 y 1998, en La Habana, Daka , Tokio, Pale mo y Bei u .
El in o me es á encabezado po una decla ación de pun os undamen ales y sigue
con p opues as conc e as de acción adap adas a cada zona geog á ica del plane a.
El espaldo ins i ucional mundial o o gado a es a cumb e le con ie e su icien e legi-
imidad como pa a cons i ui se en ma co de e e encia. Pa icipa on las máximas au-
o idades en ma e ia de uni e sidades de odo el mundo. Así po ejemplo, po pa e
de España es u ie on p esen es la Minis a de Educación y Cul u a, el Sec e a io de
Es ado de Uni e sidades, In es igación y Desa ollo, el Di ec o Gene al de Relaciones
Cul u ales y Cien í icas, el Di ec o Gene al de Enseñanza Supe io e In es igaciones
Cien í icas y la Conseje a de Educación en la UNESCO, además de o os an os ca gos
y ec o es de uni e sidades españolas has a comple a 20 pa icipan es.
Se a a pues del mayo hi o en los mo imien os ins i ucionales sob e educación
supe io , un e en o imp esionan e en muchos aspec os y que debe ía es a llama-
do a desempeña un papel undamen al en la con igu ación eal de las uni e sida-
des. Nunca an es, nunca después, an as pe sonas de an os luga es, expe os o
esponsables en uni e sidades, deba ie on, cons uye on y concluye on sob e la
educación supe io con un ho izon e an amplio de mi as y obje i os an comple-
os como lo es p ocu a una sociedad plane a ia mejo a pa i del abajo de sus
ins i uciones uni e si a ias.
Jun os i ma on una decla ación en la que se conside a que “la p opia educación su-
pe io ha de emp ende la ans o mación y la eno ación más adicales que jamás
haya enido po delan e, de o ma que la sociedad con empo ánea, que en la ac ua-
lidad i e una p o unda c isis de alo es, pueda ascende las conside aciones me-
amen e económicas y asumi dimensiones de mo alidad y espi i ualidad más a ai-
gadas” (p. 26). Un abajo ingen e que culminó con un llamamien o a la e lexión y
la acción en cada país, a la di ulgación de la decla ación y las líneas de acción en las
uni e sidades y la sociedad ci il. En es o, econozcamos, no hubo éxi o.
Ya en su p ime con enido, la decla ación es einciden e en cuan o a la misión de la
Uni e sidad, a la que se e ie e de múl iples o mas, siemp e con la misma idea: “Ha
de p es a se especial a ención a las unciones de la educación supe io al se icio
de la sociedad, y más conc e amen e a las ac i idades encaminadas a elimina la
pob eza, la in ole ancia, la iolencia, el anal abe ismo, el hamb e, el de e io o del
medio ambien e y las en e medades, y a las ac i idades encaminadas al omen o
de la paz, median e un plan eamien o in e disciplina io y ansdisciplina io” (p. 2).
Tal y como se indica más adelan e en el ma co del Espacio Eu opeo de Educación Su-
pe io (que se puso en ma cha en la misma época en que se publica es e in o me de la
UNESCO), se deja cla o que la enseñanza ha de es a cen ada en el es udian e. Pe o
Ma co ins i ucional
135
es e dis a mucho de se concebido como un indi iduo que abaja pa a su p opio p o-
echo. El in o me ema ca el ex o con neg i as cuando a i ma que: “Las ins i uciones
de educación supe io deben o ma a los es udian es pa a que se con ie an en ciu-
dadanos bien in o mados y p o undamen e mo i ados, p o is os de un sen ido c í ico
y capaces de analiza los p oblemas y busca soluciones pa a los que se plan een a la
sociedad, aplica es as y asumi esponsabilidades sociales” (p. 3).
Es a ma cada o ien ación hacia los alo es, la é ica o la esponsabilidad social
se ex iende y exp esa oda ía con mayo cla idad en la edacción de un apa ado
especí ico, el a ículo 2:
A ículo 2. Función é ica, au onomía, esponsabilidad y p ospec i a.
De con o midad con la Recomendación ela i a a la condición del pe sonal
docen e de la enseñanza supe io ap obada po la Con e encia Gene al de
la UNESCO en no iemb e de 1997, los es ablecimien os de enseñanza su-
pe io , el pe sonal y los es udian es uni e si a ios debe án:
1. P ese a y desa olla sus unciones undamen ales, some iendo o-
das sus ac i idades a las exigencias de la é ica y del igo cien í ico e
in elec ual.
2. Pode opina sob e los p oblemas é icos, cul u ales y sociales, con o al
au onomía y plena esponsabilidad, po es a p o is os de una especie
de au o idad in elec ual que la sociedad necesi a pa a ayuda la a e-
lexiona , comp ende y ac ua .
3. Re o za sus unciones c í icas y p og esis as median e un análisis cons-
an e de las nue as endencias sociales, económicas, cul u ales y polí-
icas, desempeñando de esa mane a unciones de cen o de p e isión,
ale a y p e ención.
4. U iliza su capacidad in elec ual y p es igio mo al pa a de ende y di un-
di ac i amen e alo es uni e salmen e acep ados, y en pa icula la paz,
la jus icia, la libe ad, la igualdad y la solida idad, al y como han queda-
do consag ados en la Cons i ución de la UNESCO.
5. Dis u a plenamen e de su libe ad académica y au onomía, concebidas
como un conjun o de de echos y obligaciones siendo al mismo iempo ple-
namen e esponsables pa a con la sociedad y indiéndole cuen as.
6. Apo a su con ibución a la de inición y a amien o de los p oblemas
que a ec an al bienes a de las comunidades, las naciones y la sociedad
mundial.
Es di ícil imagina una apues a más di ec a y con unden e hacia el comp omiso con el
bien común de la Uni e sidad po pa e de un o ganismo o icial, al y como lo es able-
ce aquí la UNESCO. Obse emos cómo ha des acado el papel undamen al no solo de
la Uni e sidad en una sociedad mundial mejo sino ambién de sus miemb os.
La Uni e sidad comp ome ida
142
Mecanismos pe niciosos del consenso
La di e sidad de pensamien o en Eu opa es e iden e, como ocu e en cual-
quie o a egión plane a ia. Resul a ácil encon a discu sos ex ao dina ia-
men e di e sos espec o a cualquie asun o. ¿Cómo se ha llegado a un ni el
an ele ado de consenso en e las cúpulas polí ica y académica sob e el EEES?
¿Cómo se ha conseguido que es e consenso se cen e en o no a un único
discu so pe ec amen e di e enciado? Aunque academia y polí ica p o esional
no coinciden en muchos aspec os, desde el inicio se ha llegado p ác icamen e
a una coincidencia casi pe ec a, al menos en e líde es polí icos y cúpulas
uni e si a ias.
Riz i (2006), al analiza el imagina io social subyacen e a la e o ma de la educa-
ción supe io , suminis a es udios de p ocesos que ayudan a comp ende cómo el
pensamien o cen ado en la esolución de los p oblemas sociales desde la óp i-
ca de la economía neolibe al e mina imponiéndose en los discu sos y a ec ando
sensiblemen e el p oceso de ans o mación de las uni e sidades eu opeas. Po
ejemplo: se sugie e la di e sidad y lib e ci culación de ideas pe o los p omo o-
es de es as euniones e minan disminuyendo la p esencia e impo ancia de las
“o as” pe spec i as; se de iende en onces el consenso, que lle a a cede an e el
mayo peso de las mani es aciones p edominan es; o se ealizan llamamien os a
la a monización de la di e sidad que e minan aduciéndose en homogeneiza-
ción (Ch is ensen, 2011).
De o ma más p ecisa, es ácil iden i ica los ins umen os que han con igu ado i-
nalmen e el con enido y o ma o del EEES. Pa a ello, esul a imp escindible conoce
cómo nace la inicia i a y cómo se aplican los mecanismos a pa i de ese momen o.
Cómo nace la inicia i a
El documen o que suele conside a se como undacional pa a el á ea común eu o-
pea de educación supe io es la Decla ación de Bolonia de 1999. No obs an e, el
e dade o momen o inaugu al iene luga un año an es, con la Decla ación de La
So bona.
La ci a de La So bona, unos meses an es de la conclusión que se es ablece am-
bién en Pa ís po pa e de los cua o mil pa icipan es de la cumb e de la UNESCO,
eúne a los máximos ep esen an es en ma e ia de educación de I alia, F ancia,
Alemania y Reino Unido. La iden idad de es os Es ados es undamen al pa a en-
ende el es o del p oceso.
Hablamos de los cua o países eu opeos que en 1973, jun o con Es ados Unidos
y Japón, cons i uye on el llamado G6, el g upo de los seis con la economía más
pode osa, adicionalmen e asociados a la de ensa más ehemen e de la libe ali-
zación de los me cados y la cons ucción de los p ocesos de mundialización eco-
nomicis a que hoy de inen pa e de las dinámicas plane a ias. Canadá se une en
Ma co ins i ucional
143
1976 (desde en onces, el G7). Y, po úl imo, en 1998 y as deja a ás el égimen
comunis a, a e iza el úl imo componen e, Rusia, que jus i ica la ac ual denomina-
ción: los países del G8 o el g upo de los ocho. La p ime a eunión del G8 u o luga
en Reino Unido. Jus o una semana después, los cua o Es ados eu opeos lanzan
su decla ación de La So bona.
Todas las euniones desde el G6 al G8 han es ado ca ac e izadas po el mismo
espí i u libe alizado de me cados y expansionis a pa a la economía occiden al
dominan e. Cuando los cua o componen es eu opeos se eúnen en Pa ís en 1998
no ienen en men e la paz mundial, la lucha con a el hamb e, la e lexión social, el
desa ollo pe sonal de los indi iduos o la cons ucción de una ciudadanía empo-
de ada. En esos momen os, EEUU es la po encia indiscu ible en un casi es enado
mundo cali icado sin bloques. Las po encias eme gen es de China, B asil e India
(3.º, 9.º y 12.º en el anking mundial del PIB en 2009)12 cons i uyen un a iso al
ale a gado, en é minos compa a i os, puzzle eu opeo. EEUU combina un ejé ci o
pode oso con un sis ema uni e si a io de enseñanza e in es igación ín imamen e
ligado a su sis ema p oduc i o, inancie o y de economía dominan e. Según e-
sal a el in o me señalado de la UNESCO de 2005, en 2002, EEUU ing esa 10.290
millones de dóla es po pa e de los es udian es ex anje os a aídos po su edu-
cación supe io , una can idad sensiblemen e más ele ada que oda la dedicada
en Amé ica La ina pa a su sis ema uni e si a io en el mismo año. Eu opa equie e
un bloque uni e si a io a ac i o y compe i i o (Saainen, 2000), que supe e al de
EEUU en su capacidad pa a lide a la economía plane a ia. Los miemb os del G4
eu opeo hacen bien los debe es, en la es ela monocolo de sus acciones p e ias.
Incluso, an es de la ci a de La So bona u ie on luga algunos mo imien os na-
cionales. Así, an o Reino Unido como F ancia habían solici ado in o mes sob e
las necesidades de e o ma en sus espec i os países. Los p omo o es de es os
in o mes e an pe sonas del mundo del come cio. Jacques A ali, ex-p esiden e del
Banco Eu opeo de Recons ucción y Desa ollo se enca gó del in o me en F ancia.
Ron Dea ing, emp esa io que se ocupó de la e o ma del se icio de co eos in-
glés, ue el esponsable del in o me en Reino Unido (Sanz, 2005).
T e sky y Kahneman se han especializado en es udia , du an e dos décadas y en
con luencia con mul i ud de in es igado es, los modos con que se es ablecen jui-
cios o conclusiones median e azonamien os inco ec os. En su abajo de 1983
esal an la heu ís ica de anclaje como uno de los mecanismos que, buscando un
aho o cogni i o, explica po qué el pun o en que se de inen inicialmen e las si-
uaciones iene un peso undamen al en el modo en que se esuel en inalmen e.
Algo así como “dime cómo se inicia y e di é cómo e mina”. No es un mecanismo
de impo ancia anecdó ica. Incluso en asun os an se ios, a gumen a i os y as-
cenden es como las decisiones judiciales, es a heu ís ica es undamen al. Fa iña,
12 Pa a di e sas consul as es adís icas mundiales de es e ipo puede consul a se, po ejemplo, la página del
Fondo Mone a io In e nacional: www.im .o g/ex e nal/pubs/ /weo/
La Uni e sidad comp ome ida
144
A ce y No o (2002), po ejemplo, encon a on que el anclaje llega a explica más
del 60% de las decisiones judiciales.
El espí i u que baña el mo imien o de a anque de la e o ma eu opea de educa-
ción supe io , nace con un po en e anclaje: las uni e sidades deben pone se a
abaja con e icacia en el obje i o de consegui de Eu opa la economía más com-
pe i i a del mundo, al y como se explici a ía li e almen e en euniones pos e io-
es a La So bona. Cualquie mezcla o con usión con la Decla ación Mundial de la
Educación Supe io hab ía esul ado con ap oducen e, po lo que, en la p ác ica
de las decisiones y discu sos, al encuen o jamás u o luga . En la Decla ación de
La So bona se ealiza un explíci o llamamien o al es o de los Es ados eu opeos
a uni se en la a en u a. Y así ocu ió. El G4 es ableció el anclaje y el es o de los
Es ados hicie on bien sus debe es.
Fede ico Mayo Za agoza13, indignado po el doble ase o del discu so polí ico cuan-
do se a a de cuida al me cado o las pe sonas, coincidía en a i ma que en e los
polí icos, “más p eocupados po las p óximas elecciones que po las p óximas gene-
aciones”, y los líde es del G8, “cen ados en el con ol plane a io de sus po encias
an es que en cualquie o a conside ación”, las inicia i as ins i ucionales plane a ias
encaminadas al bien común iban quedando desa endidas. Como solución ins i ucio-
nal, añadía: “la única posibilidad de consegui algo ealmen e impo an e, de oma
decisiones adicales desde las ins i uciones de pode , es hace lo po so p esa. Si lo
anuncias, si quienes se encuen an en el en e de abajo de un «más de lo mismo»
conocen us in enciones, no pod ás pone en ma cha ninguna inicia i a ompedo a”.
Cómo se aplican los mecanismos
Los mecanismos señalados po Riz i (2006) pueden comple a se sus ancialmen e
has a es uc u a un esquema como el siguien e.
1. El sis ema comienza con la heu ís ica de anclaje que condiciona sensiblemen e
el p oceso de cons ucción de la e o ma eu opea a pa i de las adicionales
mo i aciones del G4.
2. El siguien e pun o es a ianza la c eencia de que solo hay un camino. Los acon-
ecimien os se desc iben de al modo que an o la dinámica ex e na como la
espues a que hay que ealiza en e a ella en an en un paque e ca alogado de
na u al e ine i able (Pe ella, 1997). Se a a del modelo conocido como TINA:
he e is no al e na i e (no hay al e na i a), que hizo amoso, median e la in-
sis encia, la di igen e b i ánica Ma ga e Tha che (Fai clough, 2003). Así pues,
podemos es a pensando en o as cosas, como soña en mundos mejo es de
o ma ingenua al es ilo UNESCO, pe o lo cie o es que las cosas son así, no se
13 Con e sación man enida en la an esala de la con e encia que impa ió el 5 de mayo de 2009 en Se illa, con
el obje i o de abo da la imaginación y el comp omiso social pa a sali de la c isis.
Ma co ins i ucional
145
puede hace nada po ans o ma los p ocesos na u ales. Lo que sí podemos
es adap a nos a ellos de o ma excelen e. Hemos de se los p ime os pa a no
es a en e los úl imos.
3. No obs an e, es impo an e legi ima las decisiones inales median e un mé o-
do de inido po la e ec i a combinación de dos c i e ios: la lib e exp esión y el
consenso.
- Se es imula la di e sidad, la lib e exp esión de los pensamien os, opiniones y
pe spec i as aunque es as sean con apues as a los pos ulados iniciales. Es a
ci cuns ancia queda e iden e en las e e encias exp esas a la di e sidad y a la
libe ad de pensamien o.
- No obs an e, queda cla o cuál es la oz o icial, p edominan e, sensa a, más
compa ida, ealis a... y cuáles el es o. La oz o icial queda e iden e en la o -
ganización de los e en os. Se encuen a en pode de quienes ienen la palab a
al p incipio y al inal, de quienes in e ienen a opados con mayo ca ga e-
p esen a i a, de quienes abande an la acionalidad de los consensos p e ios,
de quienes se encuen an más ín imamen e elacionados con la o ganización
especí ica de la ci a. No queda duda, pues, de cuál es la oz impo an e en e
odas las oces.
- La heu ís ica de anclaje ambién ac úa a pa i de los documen os de abajo,
el mo i o de los in o mes solici ados y el come ido de las a eas in e medias,
de al o ma que llega a se ha o di ícil que de odo ello eme ja algo di e en e
a lo espe ado.
- La ue za a gumen a i a de la oz impe an e p o iene de a ias uen es:
. Se encuen a indisolublemen e asociada con TINA.
. Mu a haciendo suyos, as alguna modi icación, los a gumen os disiden es
que se han podido i escuchando en euniones o mo imien os p e ios.
. De en e los p ocedimien os a gumen a i os des acan los que Schopen-
haue (2000) ca alogó como es a agemas 11 (da po acep adas unas
conclusiones si se acep an los hechos sob e las que dicen es a asen a-
das, como la necesidad de una e o ma o algunos e ec os de la globali-
zación económica) y 35 (si TINA se encuen a ya ampliamen e acep ada,
conclui que las al e na i as no aco des con el modelo que se p e ende
ap oba colisionan con TINA).
- Es impo an e e i a cualquie imposición de ideas. Las conclusiones inales, a
se posible, no deben su gi de o aciones sino median e el consenso. Las p i-
me as mani ies an el signi icado del desacue do: enció la mayo ía, sucumbió
el es o. El consenso implica acue do gene alizado, la pos u a ci ilizada de la
cesión an e los c i e ios más acep ables. Pa a ello es necesa io:
. Consegui el espaldo pa a que el consenso sea acep ado como mecanis-
mo explíci o o, en su caso, implíci o. En es e segundo é mino, si bien las
La Uni e sidad comp ome ida
146
decisiones pueden oma se median e una o ación, buena pa e de los
o os indi iduales se es ablecen eniendo el consenso pe cibido como
e e en e.
. Asen a que el discu so dominan e es el más ele an e en é minos de ma-
yo ía, lo que lle a implíci a su elección como ma e ia p ima del consenso.
. Acep a , de o as oces con apues as, ma ices que no modi ican en ab-
solu o el onco de la pos u a p eponde an e pe o suminis an un mensa-
je de ape u a y diálogo.
. U iliza las acep aciones de ales ma ices como un ejemplo de la buena
olun ad en la búsqueda del consenso y p esen a , si ue a inalmen e
necesa io, la pos u a dominan e como p oduc o p ác icamen e e mina-
do desde el es ue zo colec i o, ag adeciendo a las oces disiden es sus
apo aciones, que han en iquecido el esul ado inal.
4. La conclusión de ini i a ema ca el consenso ob enido y se cong a ula de él. Con-
senso su gido de una g an di e sidad de opiniones an o como de una isión e-
alis a de los acon ecimien os y del papel esponsable que la o ganización iene
an e ellos. Si el e en o se encuen a inse o en una p og esión de euniones deci-
so ias, se insis e en la pe cepción de que ya se ace ó en los inicios y que se es á
p og esando posi i amen e, adelan ando los e os que aún quedan po cub i .
De es e esquema cabe espe a , en e o as, una eacción hos il como in e p e-
ación. Pa ece que nues o u u o se encuen a en manos de men es pe e sas
que manipulan en el mismo sen ido en que Midas con e ía en o o odo cuan o
ocaba. Sin desca a la hipó esis de in ención pe e sa, es a no es en absolu o
necesa ia. Es os mecanismos se ponen en ma cha habi ualmen e cuando quienes
lo hacen es án hones amen e con encidos de que ienen la e dade a solución
pa a los p oblemas, además de obedece ambién a p ocesos inconscien es. La
asunción de que ales mecanismos de búsqueda de acue do ya sen enciado p e-
iamen e espaldan habi ualmen e decisiones como las que se han omado y se
oman en el seno de la e o ma eu opea es compa ible con di e sas hipó esis in-
encionales. Es as no hacen al a ni he ecu ido a ellas pa a ninguna jus i icación.
Mi esis en es e apa ado es bien sencilla: el EEES se cen a en la compe i i idad
en un mundo de inido como de globalización económica desde una cla a pe spec-
i a neolibe al, alejándose del espí i u de la p opues a mundial de la UNESCO,
po que an o el nacimien o de la e o ma como el p oceso pues o en ma cha han
sen enciado y siguen sen enciando su con enido.
Respues a social
A pesa de ese cla o espí i u del G4 en el nacimien o y e olución de la e o ma, en
los diez años que anscu en desde Bolonia-1999 a Lo aina-2009 se obse a que
la sensibilidad social de los ex os su e un p oceso in e esan e: se inicia con unas
Ma co ins i ucional
147
e e encias ímidas que desapa ecen con apidez, has a a lo a de nue o e in ensi-
ica se en las dos úl imas ci as. Con bas an e p obabilidad, la espues a social de
mo imien os es udian iles, mani ies os académicos y decla aciones in elec uales
ha con igu ado es e epun e inal con o ien ación p o-social. Tal ci cuns ancia es á
en consonancia con el esquema an e io , segundo pun o del apa ado 3.d.
Así, po ejemplo, la eunión de los Minis os de Educación en Lo aina (Bélgica) del
27 al 29 de ab il se complemen ó con una impo an e ci a de mo imien os es u-
dian iles de Eu opa que se oponen al EEES al y como se es á de iniendo con el
lema 10 años después no hay azones pa a hace una ies a. En e las dos úl imas
ci as, di e sos países han con enido e uel as es udian iles que pa ecían anun-
cia un nue o mayo del 68, especialmen e en F ancia y más aún en G ecia.
En unción de la epe cusión en los medios, la población gene al ha gene ado cie -
a sensibilidad al asun o. Algunas encues as ealizadas han mos ado ni eles de
echazo ap eciables14, además de una igno ancia aco de con la cobe u a mediá-
ica, pe o imp opia de una e o ma que in en a se lle ada a la p ác ica median e
un espaldo amplio. Los años que han sepa ado las decla aciones de Be gen y
Lond es y más aún en e es a y Lo aina han sido especialmen e p olijos en accio-
nes, huelgas, mani ies os, e c. Tal ez no es una casualidad que el comunicado de
Lond es einicie las e e encias di ec as a la sociedad, abandonadas desde Bo-
lonia, ni que Lo aina insis a en ello, solici ando además que los miemb os de la
Uni e sidad (es udian es y p o eso ado) pa icipen en la implemen ación.
En de ini i a, pues, el inicio de la e ec i a e o ma de la educación supe io eu opea
a manos de los líde es polí icos del G4 y la con inuidad de su discu so en el p oceso
que es imulan seguidamen e, gene a una con igu ación de cla o alan e neolibe al
en la ees uc u ación de la Uni e sidad eu opea, a modo de g an u bulencia (De
Wi , 2010). A pesa de ello, las e e encias al es ilo de la Decla ación Mundial se
encuen an ímida pe o exp esamen e p esen es, con una impo ancia c ecien e en
las úl imas decla aciones, como necesa io eco a la p esión social que ei indica una
o ien ación más cla a hacia los alo es del bien común. El EEES se hace eco de cie -
a sensibilidad p o-social di ec a cuando habla de p omoción de la paz, ole ancia
y en endimien o mu uo (Lisboa, en 1997), consolidación de la ciudadanía eu opea
compues a po ciudadanos con conciencia de los alo es compa idos (Bolonia, en
1999), ealización pe sonal y educación con signi icado social y hacia la ciudadanía
(Salamanca, en 2001), omen o de una sociedad ci il más ue e (G az, en 2003),
p epa ación de los es udian es como ciudadanos ac i os en una sociedad demo-
c á ica, p omoción de la cohesión social y educción de las desigualdades (Lond es,
en 2007) y, de nue o, p epa ación de los es udian es pa a la ida como ciudadanos
ac i os en una sociedad democ á ica (Lo aina, en 2009).
14 Véase, po ejemplo, la encues a ealizada po Simple Lógica en eb e o de 2009 en el ámbi o nacional espa-
ñol en www.simplelogica.com/iop/iop09002.asp
La Uni e sidad comp ome ida
148
Son pues debe es, p incipios, di ec ices que debe ían ene una p esencia cla a-
men e isible en la ac i idad de los miemb os de la Uni e sidad, si es os han de
segui las líneas de acción que se es ablecen en el ma co in e nacional.
De Có doba a Pa ís. Los es udian es hacen los debe es
Mezcla de a ias co ien es de pensamien o, como algunas o mas de concebi doc-
inas libe ales y socialis as, de e minados mo imien os pedagógicos de inales del
siglo XIX es ablecían obje i os emancipado es pa a la enseñanza uni e si a ia en
o no a la libe ad de cá ed a, el laicismo y el some imien o de los sabe es a la é i-
ca. En España lo ece la Ins i ución Lib e de Enseñanza y en Amé ica La ina a lo an
mo imien os es udian iles con es uc u as simila es a los sindica os. Su posición es
in a iablemen e c í ica con una ins i ución de educación supe io que man iene ca-
ac e ís icas que se desean supe a , como es uc u as ue emen e je á quicas, doc-
inas apol onadas, p esión po pa e de los es amen os del con ol de Es ado, e c.
En es e clima a cuajando una línea de pensamien o que ei indica pa a la Uni-
e sidad un cambio sus ancial en su es uc u a y en su unción social. Te minan
omando o ma con ue za en un pun o inespe ado.
Di e sos sucesos en la Uni e sidad de Có doba, en la ciudad a gen ina del mismo
nomb e, desemboca on inalmen e en una huelga de es udian es en 1918, de la
que su gió un ex o ei indica i o que ha enido a llama se el Mani ies o Limina
o de Có doba. El mani ies o es ablecía un llamamien o emancipa o io “desde la
ju en ud a gen ina de Có doba a los homb es lib es de Sudamé ica”. Se desc i-
be la Uni e sidad como anac ónica, a caica, i ánica, bu oc á ica, cen ada en sí
misma, medioc e, au o i a ia, inmó il y decaden e. El mani ies o ei indica una
Uni e sidad donde la au o idad nace de la suge encia, el amo y la enseñanza, de
la inculación en e quien enseña y ap ende, del espe o. “El chasquido del lá igo
solo puede ub ica el silencio de los inconscien es o de los coba des. La única
ac i ud silenciosa que cabe en un ins i u o de ciencia es la del que escucha una
e dad o la del que expe imen a pa a c ea la o comp oba la”.
El edac o del mani ies o, Deodo o Roca, había c eado un año an es una Uni e -
sidad Popula en la que se impa ían clases de economía, de echo y o as discipli-
nas a los ob e os, ep esen ando el clima del momen o, inspi ado en la agi ación
p o ocada po la P ime a Gue a Mundial, la Re olución Rusa y la emig ación de
pa e de los pensado es de ambos en es a A gen ina (Ve a de Flachs, 2006).
La e olución es udian il de la Uni e sidad co dobesa queda apoyada po de-
e minados p o eso es y da o ma a un paque e de ei indicaciones que, desde
ese momen o, con igu an lo que e mina conociéndose como el mo imien o de
la e o ma uni e si a ia, cuyas p e ensiones se cen an en una au onomía eal,
ga an izada po la libe ad de cá ed a, la su iciencia económica a pa i de las
Ma co ins i ucional
149
asignaciones del Es ado y la no in omisión en las decisiones de enseñanza e in-
es igación de la ins i ución. A ello se le une la ei indicación de un gobie no co-
ges ionado po odos los sec o es de la Uni e sidad, una ins i ución dialogado a
con el en o no social en el que debe implica se, cá ed as ob enidas median e
oposiciones y que han de se e alidadas con pe iodicidad, g a uidad de la en-
señanza, solida idad in e nacional, inculación en e enseñanza e in es igación
y es ablecimien o de es echas elaciones en e los mo imien os es udian il y
ob e o (Biagini, 2006).
Al año siguien e, 1919, la Uni e sidad de Có doba adop a buena pa e de la e o ma y
el e ec o es con agioso pa a A gen ina y el es o de Ibe oamé ica, ambién las epe -
cusiones más o menos inmedia as llega on a EEUU y España. Muchas uni e sidades
con aban ya con algunos de los pun os de la e o ma, como el his ó ico elemen o de
la au onomía. Pe o la ola expansi a de es e mo imien o es imuló modi icaciones, en
mayo o meno medida, en buena pa e de las uni e sidades del momen o e incluso
del mundo del a e y la cul u a, gene ando una huella his ó ica du ade a, de al o -
ma que co esponde o o ga le el ac a undacional de los mo imien os e o mis as
o ganizados (Biagini, óp. ci .). El mismo mani ies o sen encia desde el pasado pa a
el u u o: “C eímos hon adamen e que nues o es ue zo había c eado algo nue o,
que po lo menos la ele ación de nues os ideales me ecía algún espe o”.
De cuan os nue os episodios de e olución es udian il con epe cusión in e na-
cional eco ie on el siglo XX, el o o capí ulo que me ece una mención especial
son las e uel as del Mayo del 68 ancés.
Inicios del siglo XX. La P ime a Gue a Mundial ha inalizado. En Eu opa se inician
algunos mo imien os que aspi an a ga an iza que nunca jamás ol e á a ene lu-
ga una sin azón semejan e. El más isible al ez es á p o agonizado po el Conde
Kale gi. Publica en 1923 un lib o de í ulo Paneu opa. En el sueño de es e aus iaco
que pasó a se checo y inalmen e nacionalizado ancés, exis ía un mundo en paz
con Paneu opa como ac o undamen al, lib e de la dic adu a mili a usa y de la
dic adu a inancie a es adounidense (Ca e as, 1993). En Eu opa, muchos polí i-
cos e in elec uales an acogiéndose a la inicia i a.
El mo imien o paneu opeo de Kale gi no cuajó. An es de eacciona , la Segunda
Gue a Mundial dejó el co espondien e ío de sang e. La Sociedad de las Nacio-
nes con sede en Eu opa mue e. Nace la ONU, en EEUU. El iejo con inen e acep a
su posición de segundo plano, en e un ecién es enado plane a con igu ado o -
zosamen e en dos bloques. Pa a la consolidación de uno de ellos, el capi alis a,
se impulsa el Plan Ma shall es adounidense con el obje o de ena el a ance del
comunismo, impulsando las expo aciones de EEUU y p omo iendo la ape u a de
on e as al me cado. El capi alismo iun a en el occiden e del iejo con inen e,
que conoce un c ecimien o económico imp esionan e en los 50 y 60.
En plena época de bonanza, una se ie de inciden es en la Uni e sidad pa isina de Nan-
e e, ocasionados po unas ei indicaciones es udian iles sin apa en e impo ancia,
La Uni e sidad comp ome ida
150
desencadena una e olución. P incipalmen e du an e el mes de mayo de 1968,
las p o es as es udian iles, a i adas po una é ea ep esión policial, an o-
mando cada ez más ue za has a ocupa calles, le an a ba icadas y es ablece
una ba alla campal con las llamadas ue zas del o den. Pa e de la ciudadanía se
une a los es udian es. Se inician solida iamen e huelgas nacionales que llegan
a pa aliza el país. En menos de un mes, un acon ecimien o inespe ado de una
ue za so p enden e ba e F ancia y gene a consecuencias en mul i ud de países
(Sánchez-P ie o, 2001). Poco iempo an es, los es udian es es adounidenses,
especialmen e de la Uni e sidad de Be keley, p o agonizaban odo ipo de ac-
ciones pa a p o es a con a la gue a de Vie nam, alineándose con el discu so
de Ma in Lu he King o pa a denuncia la in asión es adounidense de San o
Domingo; lo que se espa ce más o menos de o ma simila en México DF y su
gigan e Uni e sidad Au ónoma Nacional (Iba a y Be gan inos, 2008).
El Mayo del 68 ancés u o impo an es epe cusiones en la ees uc u ación de
los pa idos y sindica os de izquie da, he ede os casi li e ales de la adición co-
munis a. A aíz de los acon ecimien os, los mo imien os de izquie da se ein en-
an en pa e, en sus p ocedimien os in e nos e incluso p opues as ex e nas, con
la e alo ización de las asambleas, la o u a de je a quías, los lide azgos com-
pa idos, e c. En F ancia, los sindica os aumen a on momen áneamen e su pode ,
se ob u ie on mejo as sala iales y comp omisos gube namen ales pa a abaja
en la línea del Es ado del Bienes a . Pe o las epe cusiones en las luchas socia-
les ue on más amplias y o alecie on mo imien os de emancipación nue os y ya
exis en es ( eminismo, ecología, mo imien o gay...).
La misión gua dada pa a la Uni e sidad e a la de un espacio de e lexión y de e o-
lución que debía lucha con a el capi alismo, e o zando su cualidad de espacio
pa a la lib e exp esión. En conc e o, el mani ies o de Mayo del 68 es ablece que:
1. La Uni e sidad debe se o almen e independien e de cualquie pode polí ico.
2. Debe se el cen o de con es ación de la sociedad median e el deba e de sus
miemb os y un cen o de cul u a social.
3. Hay que es ablece ga an ías pa a la p esencia y lib e exp esión de las mino ías.
4. La enseñanza ha de se g a ui a en odos los ni eles.
5. La au onomía es á ga an izada median e la inanciación pública, democ á i-
camen e dis ibuida en e los cen os uni e si a ios, y la exis encia de ó ga-
nos de igilancia de las ue zas ex e io es.
6. Las o ganizaciones de ges ión han de se pa i a ias (p o eso ado y es udian-
ado), cuya compe encia se eje ce incluso sob e el con enido y o ma de las
enseñanzas.
7. Los exámenes se sus i ui án po e aluación con inua.
Ma co ins i ucional
151
8. La in es igación y la educación (que ha de se pe manen e) an es echa-
men e unidas.
9. Los abajado es de la Uni e sidad han de encon a se en p ocesos de e-
ciclaje con inuado y goza de acilidades ins i ucionales pa a desempeña
bien su abajo.
Muchos de es os pun os ienen una inspi ación p e ia en la Có doba a gen i-
na de 1918. O os los econocemos en nume osas ei indicaciones pos e io es,
conc e adas más en é minos de cul u a o iden idad uni e si a ia que no en le-
yes gube namen ales. Pa e de las e uel as que han seguido a los mo imien os
o iciales del EEES se en ienden po el imagina io colec i o es udian il impulsado
p incipalmen e desde 1918 y e o zado en 1968.
El espí i u que su ge de las e oluciones es udian iles es muy cla o. F en e al an-
quilosamien o de las es uc u as, los jó enes uni e si a ios ei indican una uel a
a los signi icados, a las unciones básicas y un eplan eamien o de los ins umen-
os. La Uni e sidad apa ece an e sus ojos como un en e anac ónico y se ilis a
que equie e una agi ación de conciencia. En el mayo del 68, el bole ín es udian il
señalaba “Espe amos di undiendo es e bole ín con ibui a la ex ensión a o as
acul ades de la agi ación es udian il con el in de que la c í ica de la Uni e sidad
pueda desemboca en una acción polí ica adical y pe manen e en el ma co de la
Uni e sidad c í ica” (Sánchez-P ie o, 2001, p. 118). Su misión es la e i alización
de la sociedad, la e lexión y el deba e basados en el conocimien o. Los mo imien-
os de Có doba y Pa ís esal aban la necesidad de una ligazón sin isu as en e la
Uni e sidad y el pueblo, conside ando a es e la pa e ele an e de la sociedad.
De nue o, con la uel a de ue ca que la e o ma eu opea implica en la endencia
económica nacida de la posgue a y a i ada en la época de la globalización, los
mo imien os es udian iles apoyados siemp e con cie o e a do po el p o eso a-
do e in elec uales, ecupe an la imagen de una Uni e sidad pa a la gen e, lib e,
c ea i a, au ónoma, democ á ica, que no se debe a ningún con ol homogeneizan-
e, ep esen ando an es po el Es ado y aho a po el me cado.
A ención: habla la cúpula uni e si a ia
La Ca a Magna
La sociedad del conocimien o y el abajo in e nacional son aspec os p opios del
espí i u uni e si a io, desde las p ime as uni e sidades has a la echa. Po es a
azón, siemp e han exis ido inicia i as polí icas encaminadas a a o ece (con ma-
yo o meno con encimien o) la consecución de ambos elemen os de ini o ios:
di ulgación del conocimien o, mo ilidad in e uni e si a ia, e is as, cu sos e ini-
cia i as comunes, es ilos de abajo, e c.
La Uni e sidad comp ome ida
254
Le escuché du an e la e ulia, al igual que al es o de mis acompañan es
en la mesa. No impo a cuán expe a es una pe sona en un asun o. A la
ho a de con e sa sob e lo mundano, ocu e que la ingenuidad y los aná-
lisis supe iciales cons i uyen el g ueso del momen o. En e un sin ín de
i ialidades an e las que mi abuela pod ía habe sen enciado con mayo
madu ez, sabidu ía y expe iencia, me llamó g a amen e la a ención algo
que dijo el ca ed á ico emible: “A mis hijos les dije un día: que idos míos,
pensad con cuidado y du an e el iempo que sea necesa io qué es lo que
que éis se , cuál se á ues a ocupación en el u u o, ues a p o esión. Eso
les dije. ¿Po qué? También se lo comuniqué: po que no me impo a. Sed lo
que que áis se . No in en a é in lui os ni o za , como hacen ecuen emen-
e los pad es, que os dediquéis a es o o a aquello. ¿Ingenie o indus ial?
¡Muy bien! ¿Can an e de coun y? ¡Es upendo! ¿Payaso de ci co? ¡Nada que
obje a ! Os lo digo since amen e...”.
Aquella con esión me pilló po so p esa. No imaginaba un ca ác e an udo
y au o i a io, un seño an emible, con ese de oche de comp ensión con
sus hijos. Los miemb os de la mesa mayo i a iamen e exp esa on mues as
de ap obación al es ilo habi ual: g uñidos, ges os aciales, mo imien os de
homb os... Sin emba go, mi asomb o du ó poco. El Temible con inuó con
su discu so: “Os lo digo since amen e... Pe o, eso sí. Hagáis lo que hagáis,
escojáis lo que sea pa a el u u o, ¡¡sed los mejo es!!”.
Los discu sos sob e calidad han in adido la ins i ución de educación supe io , del
mismo modo que lo han hecho con o os ámbi os. El é mino calidad es á de moda
(González, 2004). Se ha con e ido en el ema es ella que ebasa la polí ica edu-
ca i a pa a llega has a la ac ualidad nacional (Puelles, 2009). En esa línea, la Uni-
e sidad emplea cada ez más es ue zo, ma e iales, pe sonal y ecu sos di e sos
en la pues a en ma cha de medidas encaminadas a inc emen a el ni el de calidad.
En p incipio se a a de un obje i o admi able, más aún cuando la ins i ución iene
la ascendencia social que le suponemos. Es impo an e, p ecisamen e po esa
ascendencia, obse a el papel que es án jugando las inicia i as de calidad en
es a ins i ución y, con mayo én asis, analiza lo desde la isión de qué pod ía se
una Uni e sidad comp ome ida. En lo que enemos en es os momen os se ob-
se a la ele ancia de dos aspec os que des acan del ela o: la especi icidad y
la sob esaliencia. La calidad se es á aduciendo en é minos ales que lo impo -
an e, como eza un eslogan de Nissan, es se los mejo es. Pa a ello, un sis ema
que suele da muy buenos esul ados es, como po encia el pa adigma de la sim-
plicidad y he denunciado ya en capí ulos an e io es, dedica se a lo especí ico o a
lo hipe especí ico. Cada ez es más ecuen e que una oz me eciba al elé ono
cuando ma co un núme o de a ención al clien e y me diga “Po su segu idad, es a
con e sación se á g abada...”. ¿Po mi segu idad? ¿A qué se e ie e? Debe se na-
u al que me asal e o a p egun a: ¿qué en iende es a gen e que es mi segu idad?
Ma co de calidad
255
En nomb e de la democ acia, de la paz, de la libe ad, de la jus icia... se lle an a
cabo e dade as ba ba idades. Los í ulos son eso, í ulos. Lo ele an e siemp e
es á después, en la le a que los acompaña, en el con enido del asco. En esa
línea Nie o (2000) denuncia las es a egias del lenguaje polí ico, si bien lo cu ioso
es que unciona. Algo simila ocu e con los anuncios: sabemos que esa pe sona
no es una expe a en la ado as, es un ac o con ba a, pe o unciona, sus a gumen-
os se is en con incen es y esul an e ec i os.
Que alguna inicia i a aya acompañada de cali ica i os como mejo , excelen e o
de calidad no debe ía se conside ado como lo que no es: un a gumen o. Solo es
un í ulo. Pa a es ablece empa ía, acue do o complicidad con la inicia i a es ne-
cesa io sabe de qué a el asun o.
En es os momen os se ha ex endido la exp esión Uni e sidad de la excelencia,
así como las exigencias de calidad en el quehace de la ins i ución de educación
supe io . El Dicciona io de la Real Academia de la Lengua señala que excelen e es
algo que sob esale en bondad, mé i o o es imación. La Uni e sidad de la exce-
lencia, pues, se sale de lo común. Lo que no sabemos es con espec o a qué ni a
quién sob esale. Pa a a e igua lo es necesa io lee la le a que iene as el í ulo.
En e o os e os, la excelencia equie e se medida, desde el en oque en el que
se es á p oponiendo su p o agonismo. En la p ác ica, los p oblemas que implican
las si uaciones a medi lle an a que los índices e minen calculándose con lo que
se iene a mano. Es ecuen e que los o ganismos con su icien e pode pongan en
ma cha es a egias pa a gene a la in o mación que mejo se adap e a sus obje i-
os de medida. Pe o algunos aspec os se esis en a se sa is ac o iamen e cuan-
i icados. Así, po ejemplo, esul a ela i amen e ácil calcula la media a i mé ica
de gas o empleado po es udian e pe o ya es más di ícil encon a en qué medida
es os es án ap endiendo algo que me ezca la pena. Es ela i amen e ácil calcu-
la el núme o de publicaciones que el pe sonal de in es igación ha ealizado en
de e minadas e is as cien í icas, pe o ¿quién es capaz de cuan i ica los e ec os
que ales con enidos ienen en la sociedad? Luego ¿qué es amos midiendo, lo que
que emos o lo que podemos?
Cuando e miné la licencia u a en iloso ía y ciencias de la educación, ing esé
como beca io en una in es igación sob e calidad de la enseñanza en la Uni e si-
dad de Se illa. Fo mé pa e de un equipo que se ilusionó con el p oyec o. Du an e
es años, po el despacho donde abajábamos los seis miemb os del g upo pasa-
on pe sonajes a iopin os. Recue do con ni idez a un economis a, indignado po -
que la in es igación e a lide ada po un psicólogo en luga de un especialis a en
con ol de calidad, es deci un economis a. Lo mismo ocu ió con un ma emá ico,
de endiendo que la in es igación cuan i a i a e a cosa suya, más aún cuando de
lo que se a aba e a del análisis de ope aciones. T as di e sos in en os más po
pa e de gen e au oca alogada como imp escindible pa a un es udio de calidad,
inalmen e el equipo mu ió o, más bien, ue académicamen e asesinado. Un peda-
gogo ue designado como di ec o de la in es igación. Decidió desplaza a odos
La Uni e sidad comp ome ida
256
y conside a que había que empeza desde ce o, pues solo los pedagogos son los
que saben de enseñanza.
En medio de esa lucha de en oques y a gumen os pa a los dé ici s disciplina es,
algunos miemb os del equipo nos íbamos u nando en euniones que se man e-
nían espo ádicamen e en el ec o ado. En una de esas ocasiones, el ice ec o
de es udian es se ace có a mí y me p egun ó: “Tú que debes sabe an o de es o,
¿qué es calidad?”. Con ieso que no supe cómo esponde . Cuando a e icé en la in-
es igación e a un jo en ecién licenciado que se dejó lle a po la elocidad de los
acon ecimien os. Leía y comen aba los cues iona ios que se iban elabo ando pa a
se di igidos a p o esionales en ac i o, es udian es o docen es. Me especialicé
en ecu sos in o ma izados pa a ealiza los análisis de da os e incluso publiqué
un pa de lib os sob e ello. Llegué a implica me en la elabo ación del sis ema de
o denado que p ocesó los cien os de miles de egis os de in o mación que se
ecogie on y gene ó los in o mes indi idualizados. Mi di ec o se p eocupó de a e-
igua qué cosa se es aba haciendo en o as uni e sidades con espec o al asun o
de la calidad. Todo pa ecía en su si io. Mi ho a io es aba bien de inido, aunque lo
supe aba con c eces. El sueldo llegaba, con sus al ibajos, cada mes. Las elacio-
nes in e nas del g upo esul a on se muy ag adables. Daba gus o i a abaja . En
ese con ex o g a i ican e, aba o ado de abajo y suje o a e os con inuos, jamás
busqué un hueco pa a e lexiona de o ma c í ica y cons uc i a, pa a de ene mi
papel en el es udio y p egun a me “¿qué es eso que es amos llamando calidad?”.
Alguien lo hab ía pensado ya. El di ec o del es udio lo end ía cla o. Los hábi os
en ese campo segu o que poseían un sen ido p eciso. O al ez no.
Esa misma desc ipción es aplicable al con ex o que i e la Uni e sidad en es os
momen os. Aba o ada de abajo, implicada en con inuos e os, suje a a p esio-
nes de odo ipo p o enien es de o ígenes di e sos, se ha emba cado en di e-
en es p o ocolos pa a el mejo amien o de la calidad, sin de ene se en plan ea
las p egun as ele an es: ¿qué se es á en endiendo po calidad? ¿Es eso lo que
que emos aquí y aho a? ¿Tiene sen ido epe i lo que es án haciendo en o os lu-
ga es, al ez en las mismas condiciones de e iginosa elocidad a que es amos
some idos en es os momen os? ¿Es calidad lo que hace al a?
In en emos esponde a odo ello.
El ansia pa ológica de calidad que padece la ins i ución no es debida a una ne-
cesidad in e na econocida espon áneamen e o u o de un p oceso de e lexión
au óc ono y au ónomo. Se a a más bien de un ío epen inamen e caudaloso, de
ie a co ien e, que a as a cuan o se posa en su os o. Como engo denuncian-
do con asomb o en el es o de es a ob a, cada Uni e sidad ha decidido posa se
en la ca a de la ie a po que es eso p ecisamen e lo que es án haciendo odas,
especialmen e las anglosajonas de e e encia (Alde man & B own, 2005). Bajo el
ío ci cula o o, más ápido, el de ins ancias polí icas que se dedican a lo mismo:
mon a se en el mismo ba co que obse an llenándose de ecinos.
Ma co de calidad
257
Los concep os es án i os, necesi amos que lo es én pa a que si an, pues no son
o a cosa que medios, u ilizados pa a ines que han de se conscien es, compa i-
dos y suje os a diálogo. Es a ida debe se guiada hacia donde más nos in e ese,
lo que nos obliga a ene cla as las mo i aciones y los obje i os. En ese con ex o,
insis o, ¿nos hace al a pensa y ac ua en é minos de calidad? Es más, ¿calidad
ha de se lo que es á siendo y medi se como se es á midiendo?
Es e capí ulo es á o ien ado a oca el asun o de la calidad en la ins i ución de
educación supe io . No ol idemos el con ex o: un lib o que abo da la Uni e sidad
comp ome ida. Esa ins i ución no se á menos que el es o: de calidad, si esul a
se que eso de la calidad me ece la pena. Con el obje i o de se i a la idea de una
Uni e sidad comp ome ida, es necesa io inicia el eco ido plan eando el signi-
icado ac ual del concep o y comp ende po qué es á siendo así. El o igen de los
modelos de calidad que se es án implemen ando se encuen a en la dimensión
emp esa ial, especialmen e el modelo EFQM (Eu opean Founda ion o Quali y Ma-
nagemen ), con un especial én asis en el concep o excelencia. Después se da á
paso al con ex o uni e si a io de al o ma que nos pe mi a ob ene una idea al
menos ap oximada de lo que ocu e. Se a a más bien de un eco ido desc ip i o,
salpicado de imp esiones, an o p opias como de au o es que han dedicado es-
ue zos en analiza la si uación. C eo, no obs an e, que no se e mina de en a en
el meollo del asun o, po lo que se equie e una ac i ud más adical, es deci , más
en amada con las aíces, en ando en e lexiona sob e aspec os undamen ales
como qué cosa es esa de se mejo o, b e emen e, el p og eso social que se sigue
de los es ánda es sociales basados en los mejo es o los excelen es. Dado que el
diagnós ico es an necesa io como insu icien e, se equie e un a amien o, una
p opues a, una apues a po cómo pod ía es a siendo el asun o de la calidad. El
capí ulo e mina á in en ando da espues a a es a segunda inquie ud, si bien en
é minos más o menos gene ales, acudiendo a p incipios básicos i enunciables
pues, pa a se cohe en es, la conc eción úl ima es algo que compe e únicamen e
a cada ins i ución en cada con ex o.
Na egando en la dimensión emp esa ial
Calidad de me cado
Calidad es uno de esos é minos que suenan muy bien, con ue es conno aciones
posi i as. E oca abajo bien hecho, del que nos podemos ia . Un obje o, un se i-
cio o una ins i ución de calidad son elemen os que in unden con ianza, po lo que
abso ben las elecciones lib es de las pe sonas y o ganizaciones.
La calidad es el esul ado de un juicio o una alo ación sob e un obje o. Se dice
que algo es de calidad si posee en su icien e g ado ca ac e ís icas que son alo-
adas posi i amen e. No se a a además de un conjun o de ca ac e ís icas cual-
quie a, sino de las que mejo se elacionan con el sen ido que iene ese obje o. Si
La Uni e sidad comp ome ida
258
decidimos que una zapa e ía iene la misión de suminis a buenos zapa os, las
ca ac e ís icas undamen ales en la alo ación de su ni el de calidad es a án cen-
adas en los zapa os y no en el colo de las pa edes o en la música de ondo. Tal
ez, lo que in e ese ealmen e de un es ablecimien o de en a, sea el que ue e, no
es lo que ende, sino cómo lo ende, po lo que los juicios de calidad se cen a án
en es e segundo en oque.
La calidad, po an o, se e ie e a un abajo bien hecho. Es e se iden i ica po que
gene a buenos esul ados. El baúl que es á bien hecho se no a. Mien as se u iliza
no chi ía, la ape u a encaja pe ec amen e, esis e las ag esiones como los gol-
pes, la humedad o la excesi a sequedad, los anspo es, e c. El modo en que se
compo a el baúl o, con mejo p opiedad, los esul ados del compo amien o de
las pe sonas en la u ilización del baúl son los mejo es a gumen os pa a la calidad.
Po es e mo i o, si se obse an impe ecciones, incon enien es, e o es en el p o-
duc o, la sen encia es de una calidad, cuando menos, insu icien e. Así pues, los
p ime os modelos de calidad aplicados desde el mundo de la p oducción se e e ían
al con ol de los esul ados (Lozano, 1998), lo que pod ía lle a se a cabo seleccio-
nando alea o iamen e algunos ejempla es p oducidos y analizando su es ado.
No obs an e, el concep o ha e olucionado sensiblemen e. La p ime a imp esión
es que se a a de un aspec o posi i o que eme ge di ec amen e de las ca ac e-
ís icas obje i as del asun o al que se e ie e. Es así que el con ol de calidad se
eje cía y eje ce sob e ca ac e ís icas angibles (un jugue e que no ensambla bien,
po ejemplo). Sin emba go, hace iempo que el in e és en la de inición y medición
del concep o se despegó de lo angible. La calidad no es an o un a ibu o de
los obje os como una pe cepción. Se encuen a más ce ca de la imagen pe cibida
que de las ca ac e ís icas ísicas. En el mundo de las en as, po ejemplo, muchos
consumido es asocian calidad a p ecio: cuan o más al o es es e, más ele ada con-
side an aquella (Mine i, 2002).
Se acep a que el me cado plane a io su ió un cambio impo an e en la década
de los años 70, en e o os aspec os debido a la sa u ación de algunos me cados.
Si bien el cambio no ue b usco ni las soluciones ampoco, sino que aquel y es as
ue on ges ándose en las décadas an e io es, los e ec os eclosiona on especial-
men e en la mencionada década. Has a ese momen o la ac i idad come cial se
había cen ado en la p oducción, con la con ianza de que casi cualquie cosa que
se ab ica a e minaba siendo engullida po el me cado. No obs an e, cada ez
esul aba más di ícil “coloca ” los p oduc os, que no se endían con la sencillez
ela i a de años an e io es. E a necesa io cambia las o mas de pensa en es os
asun os. Se eque ía un nue o pa adigma. Y llegó.
Nació la o ien ación hacia el clien e. Lo que hacía al a e a pensa en lo que el
clien e llega ía a comp a , pa a o ecé selo en las condiciones idóneas. Po an o,
esul aba imp escindible hace se expe os en cómo uncionan las necesidades y
deseos, en cómo es imula los, c ea los, medi los y sa is ace los. Su gió la sociedad
Ma co de calidad
259
especializada en la c eación de necesidades (Díaz de Rada, 1997), que pod ía
cons i ui la an esala del con ol de la p oducción de bienes y se icios median e
el con ol del consumo. Lo impo an e inalmen e pasó a se la sa is acción del
clien e, su pun o de is a, su pe cepción, su disposición, desbancando po com-
ple o al p oduc o del ono que había ocupado has a ese momen o. Hablamos del
en oque CRM (Cus ome Rela ionship Managemen ) que, en palab as de Sangil
(2007, p. 215), se a a de una “ iloso ía emp esa ial que oma como cen o de
g a edad de odos los p ocesos de la compañía, al clien e ac ual y po encial, con
el obje i o inal de adqui i clien es e inc emen a su leal ad”. La sa is acción es
la ga an ía de leal ad, es deci , de ganancia u u a, aunque ello implique sac i ica
pa e de la ganancia p esen e.
Hace ya iempo que las emp esas no enden obje os po que las pe sonas no los
comp an. No son p oduc os ni se icios lo que adqui imos. Son símbolos (Manza-
no-A ondo, 2007). Pensemos, po ejemplo, en dos balones de ú bol con la mis-
ma calidad, el mismo amaño, los mismos ma e iales, el mismo colo , la misma
apa iencia, ocupando el mismo espacio en el mismo escapa a e de la misma ien-
da el mismo día, ecibiendo la misma can idad de luz en las mismas condiciones.
Son dos copias del mismo obje o, sal o en un de alle: uno de ellos iene un dibujo,
el símbolo de Nike. ¿Cuán o se es á dispues o a paga más po una pelo a que po
o a? Hay quien abona ía sin p oblemas más del doble po el balón de Nike, lo
que mues a que alo a mucho más la ma ca (símbolo, alo es, deseos, sueños,
es ilos de ida, e c.) que el obje o a a és del que se exp esa.
Como señala Co ina (2002:46), “impo a eco da que más que los ca ac e es
ísicos de los bienes cuen an los simbólicos, ligados a sis emas sociales de c een-
cias, a las capacidades pe sonales y a la iden idad social y mo al de las pe sonas”.
Y Bocock (1995, p. 111) eclama que “en las o maciones sociales p óspe as del ca-
pi alismo occiden al mode no, el consumo debe se conside ado como un p oceso
gobe nado po el juego de los símbolos, no po la sa is acción de necesidades
ma e iales”.
Desde es e en oque, un e esco no es un e esco sino un es ilo de ida; un calza-
do depo i o es un bille e pa a emula a los hé oes; un coche es una apues a po
la i ilidad; un yogu es una p omesa de igu a es ilizada; un de e gen e es una
son isa... “No hay ciudadanos, ni espec ado es, ni lec o es, ni o an es, ni du -
mien es. P edomina el géne o de consumido es de signos, símbolos y mensajes.
La in o mación es un discu so subliminal abie o” (Blanco, 1996, p. 40).
El excelen e abajo de Chaney (2003) ha esul ado se especialmen e ilus a i o al
espec o. Vi imos en un mundo ca ac e izado po desequilib ios de pode o ganiza-
dos median e compo amien os je a quizados. Se equie e, po an o, una con inua
di e enciación es uc u al y un adoc inamien o capaz de man ene la si uación. El
milag o iene luga no median e el auxilio de un es ado o ali a io, sino a a és del
consumo. El consumo aquí adquie e un al o ni el simbólico. No es an o “lo que se
La Uni e sidad comp ome ida
260
posee” como “cómo se posee” el meollo de lo que se ha llegado a denomina es ilo
de ida. Lo que se ende, po lo an o y p incipalmen e, no son obje os, p oduc-
os, se icios, cosas... sino es ilos de ida, o mas de es a en el mundo de inidas a
a és del consumo. En al si uación, las emp esas de más éxi o in ie en la mayo
pa e de su es ue zo no en las ca ac e ís icas p opias del p oduc o sino en la imagen
que cons uyen an e los consumido es ac uales y po enciales. El éxi o de la es a e-
gia llega a se an ele ado que, siguiendo con Chaney, las elaciones en e las pe so-
nas se encuen an ya ue emen e media izadas po los es ilos de ida con o mados
po el consumo, de al o ma que explican incluso la con o mación de ma imonios y
g upos sociales di e sos, además de cons i ui la base más sólida pa a el desequili-
b io de pode , es a ez a manos de quienes p oducen los signi icados con espec o
a quienes los consumen. En es a misma línea, donde el obje i o inal no deja de
se accede a una si uación de p i ilegio de pode , man ene la o inc emen a la, los
sis emas de medición de calidad es án ans o mándose ambién en pla a o mas
de pode y en opo unidades de negocio po encima de los p incipios que cab ía
espe a en su o igen (Miguel y Apodaca, 2009).
En al con ex o ¿qué debe se calidad? Sil io (2006) esponde con “la calidad se
e ie e a la con o mación de las ca ac e ís icas de un obje o, ma e ial o inma e ial,
con una no ma, c i e io o pa ón” (p. 2). En el con ex o dibujado esul a inap opia-
do cen a la calidad en las ca ac e ís icas ma e iales del obje o que igu a en el
anuncio ele isado, como puede se un paque e de ce eales o un líquido ab illan-
ado . La calidad de un p oduc o o un se icio me ece á el cali ica i o de buena en
la medida en que consiga ges iona adecuadamen e aspec os in angibles como su
imagen y gene a una mani es able sensación de sa is acción en el clien e. Es ese
el pa ón, la no ma o el c i e io. La calidad ya no es un a ibu o de lo angible, sino
el esul ado de una buena ges ión de los símbolos. Aplicada la pe spec i a a la
come cialización de un baúl de made a, lo impo an e no es que es e se encuen e
ab icado con un ma e ial esis en e a la humedad, el uego y los golpes, que pese
poco o que du e oda la ida. Lo impo an e es que, pase lo que pase con odo lo
an e io , el clien e mani ies e encon a se muy sa is echo con la comp a, po la
ca ga simbólica que lle a ese ozo o ganizado de made a g acias a las asociacio-
nes exi osas que se han lle ado a cabo po di e sos mecanismos.
No es mal hallazgo. G acias a es e en oque, los expe os en calidad quedan eximi-
dos de en ende sob e cualquie cosa. Imaginemos lo complicado que esul a con-
c e a la calidad de un baúl a endiendo únicamen e a sus ca ac e ís icas ísicas.
Algunas de las p opiedades no pod án se comp obadas, como ocu e con el iem-
po de du ación del p oduc o (¿hay que espe a a que el baúl quede des ozado
pa a ano a es a ci cuns ancia en las es adís icas?). Sin emba go, aho a las cosas
son más sencillas: p egun amos al clien e si ol e ía a come en es e es au an e o
si dis u ó conduciendo es e ehículo. Pensando en é minos ex emos, si la comi-
da se encon aba in ec ada, mien as el usua io del se icio no asocie su males a
con la inges a, la medida de calidad no se e á a ec ada. Si el ehículo con amina
el ambien e de o ma muy p onunciada o p o oca mal o maciones de columna a
Ma co de calidad
261
la go plazo, mien as es as ci cuns ancias no a ec en a la pe cepción del clien e,
no hay p oblema en los esul ados de las mediciones.
Imaginemos po un momen o que ue a públicamen e des elado es e sec e o: seño-
as y seño es consumido es, sean conscien es de que sus elecciones an di igidas a
los símbolos y no a los obje os pe cep ibles. ¿Qué ocu i ía? ¿Pe de ían su pode los
juegos de pe suasión? No ocu i ía. No pe de ían su pode . Ya es á pasando. In e-
ogados y suminis ando espues as since as, somos capaces de con esa que nos
complace la si uación si ello e ie e en sa is acción. Luhmann (1998) sos iene que
las pe sonas, con al de man ene la con ianza en aquello en lo que deseamos se-
gui con iando, somos capaces de admi i alguna dosis de men i a o manipulación.
En Ma ix23, uno de los pe sonajes decide abandona el mundo de las pe cepcio-
nes di ec as y ol e a se enchu ado en la gigan esca máquina que in en a las
imágenes di ec amen e implan adas en el ce eb o. Pa a el pe sonaje, lo impo an-
e no es si la sa is acción se asien a en un sus a o eal o no, sino que la sa is ac-
ción en sí exis a. ¿Quién no se ha dejado enga usa po una e ique a o un en ase,
po un anuncio, po una p esen ación, po un obsequio que econocemos inú il?
Sea pe cepción, sus a o angible o ambas ca ac e ís icas, ¿quién puede es a en
con a de un mundo de calidad, es deci , donde odo lo que se haga se haga bien
o se “sien a” como bien hecho? Po la mañana camino, pedaleo o manejo mi au o
de calidad en calles de calidad, eguladas po semá o os de calidad; llego a mi
ins i ución que ha ecibido las más exigen es ac edi aciones de calidad, donde
desa ollo un abajo de calidad, en un ho a io de calidad, con un sueldo de cali-
dad que me pe mi e accede a come cios con alimen ación de calidad, calidad de
salud, e c. Una ida de calidad no c eo que enoje a nadie, pues, en e o as cosas
(si hacemos caso a los modelos al uso), odo el mundo es a ía sa is echo. Con
independencia de cómo ue an las cosas pa a un ex a e es e, los del plane a
pe cibi íamos calidad ebosando po odos los incones.
Que las pe sonas jugamos a es e juego lib e y olun a iamen e, con o mando elec-
ciones en el sis ema de me cado, es algo que compe e a nues a esponsabilidad
(aunque al ez se ía in e esan e ma iza es a a i mación a la luz de la des acada
e ec i idad de los mé odos de pe suasión al uso). No obs an e, implemen a es e
modelo en o os, como es el caso de la Uni e sidad, gene a una si uación an e la
que nues a esponsabilidad es deja que ocu a.
Hacia la excelencia y más allá
Recue do una en e is a ele isada a un ab ican e de de e gen es. El homb e de-
cía, poco más o menos, “pa a inc emen a las en as comenzamos a pone en el
23 T ilogía de películas de la Wa ne , esc i a y di igida po los he manos Wachowski (Andy y La y) y p o agoni-
zada po Keanu Ree es, Lau ence Fishbu ne, Ca ie-Anne Moss y Hugo Wea ing.
La Uni e sidad comp ome ida
262
p oduc o la e ique a «Nue o», aunque la no edad no e a más que una on e ía sin
ele ancia alguna. Sabíamos, no obs an e, que la e ique a endía po sí misma
aún más que la no edad eal. Al poco iempo, nues o equipo gene ó una inno a-
ción impo an e, y ya no sabíamos qué e ique a pone ”.
En la dimensión de los hábi os, los es ánda es, los p o ocolos, los sellos y las no -
ma i as sob e calidad, es a se quedó co a. Llenó los discu sos de al o ma que
su p onunciación dejó de suge i ga an ía alguna. Ya no imp esionaba la palab a
“calidad”. Se eque ía es ampa un “Nue o” en la e ique a. Y así ocu ió. Fieles a
la iloso ía de es a época en que hay que mos a con inuamen e que mejo amos
sin egua, los mismos hábi os y es ánda es se an ins alando en un nue o obje-
i o: el g ado supe io , la calidad o al. Su éxi o es al que, en é minos gene ales,
se ecu e hoy a ese modelo, que plan ea como p ime pun o que el clien e es lo
undamen al y sa is ace lo es lo más impo an e (González, 2004).
El modelo de calidad o al iene como su p ime de enso a Edwa ds Deming, que
no u o buenos seguido es en EEUU pues se dedicó a mejo a la calidad de la
indus ia japonesa as la segunda gue a mundial en los años 50. Es ableció 14
pun os que han e minado siendo algo así como la biblia de la calidad. Lo un-
damen al en ello es el én asis en que oda la o ganización quede bañada po el
espí i u de p ocu a calidad, mejo ando los p oduc os y se icios de la emp esa
o ien ados al clien e. En la década de los 80, el modelo e mina iun ando en
EEUU, si bien las uni e sidades seguían eacias has a que la O egon S a e Uni e -
si y adop ó el en oque pa a su iloso ía de di ección.
La exp esión calidad o al pa ece muy p e enciosa. Lo pa ece po que lo es. ¿Cómo
es posible ga an iza algo que lle e ese nomb e? La solución adop ada ha sido
supone que la calidad o al se alcanza desde un de e minado es ilo de hace las
cosas, una o ma de ges iona la o ganización. De es e modo no solo queda so-
lucionado el p oblema de ga an iza algo an p e encioso, sino que se consigue
un p oduc o al amen e expo able: no impo a a qué se dedique us ed, si ende
zapa os, sueños, c uce os o limpieza de achadas, lo ele an e a la pos e es cómo
ges iona us ed su emp esa. Es e en oque se conc e a en el modelo calidad o al
de ges ión (To al Quali y Managemen , TQM), acuñado en 1985 po la A mada es-
adounidense, como un sis ema c eado pa a implica a oda la o ganización en
el cumplimien o sob ado de las expec a i as de los consumido es (Me i, 2006).
No hemos dejado de abo da el mismo asun o, desde la misma pe spec i a, pe o
ha en ado en acción un segundo elemen o ele an e pa a comp ende qué es á
ocu iendo en la dimensión de la calidad.
El p ime elemen o p o agonis a de es os en oques es la o ien ación hacia el clien-
e, consumido o usua io, en é minos de sa is acción. Ya hemos obse ado que
se a a de un momen o c ucial en la e olución de las pe spec i as de calidad,
que pe mi e cons ui una dimensión de lo in angible no suje a a las limi aciones
ma e iales. La sa is acción soluciona el p oblema de las ca ac e ís icas conc e as
Ma co de calidad
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de los p oduc os. El segundo elemen o p o agonis a es cen a el asun o en la
ges ión de la emp esa. Si bien se puede habla , y se habla, de una cul u a, es deci
de una o ma de i i la o ganización po pa e de odos sus miemb os, de una
mane a iden i icable de compo amien o colec i o y de e e encias ac i udinales
a ni el indi idual, lo cie o es que el peso de la de inición ecae en la ges ión y es
es a la que ecibe o no la cali icación de calidad o al. La ges ión pe mi e solucio-
na el p oblema de las ab up as di e encias en e o ganizaciones.
A ención, po que se ha ob ado un ingenio di ícil de ca aloga : el modelo TQM es
odo e eno, despegándose de los p oduc os y de las o ganizaciones. Tenga los
obje i os que enga, o ezca lo que o ezca y se encuen e en los con ex os que
ue en, ¡TQM es su solución!
O al ez no.
TQM gozó y goza de g an acep ación. Pe o cuen a con un incon enien e de peso
en un pano ama cada ez más compe i i o: cualquie a que cumpla con de e mina-
das condiciones puede accede a una calidad o al de ges ión, desde el zapa e o
emendón de mi ba io has a Mic oso . Lamen ablemen e, es o no es bueno, no
pa a el me cado, no pa a esa base ideológica que man iene la lucha desequilib a-
da pa a el supues o bene icio inal del consumido .
Así que, si la calidad o al no es su icien e, ¿qué nos queda? ¿Es posible i aún más
allá? ¿Puede habe algo mejo que se de calidad? Sí, se excelen e.
La o ganización que es é implicando es ue zo en se ca alogada con una sencilla
e ique a de calidad pie de el iempo. Ya hay demasiadas emp esas de calidad,
uni e sidades de calidad, ayun amien os de calidad e ins i uciones de calidad de
odo ipo. Hoy no bas a con ello. Es el momen o de se excelen es.
La excelencia se en iende especialmen e como sob esaliencia, po lo que no odo
el mundo puede se excelen e, aunque sí mos a p ocesos o esul ados de cali-
dad acep able. Digamos que el obje i o de calidad se ende pa a cualquie a. Pe o
el club de la excelencia es selec o, lo que ambién añade su p incipal a ac i o.
De hecho, si obse á amos que odo el mundo llega a a se o pudie a llega a se
excelen e, hab ía que acudi a o a cosa, pongamos la hipe excelencia, la ul acali-
dad o, pa a segui con la línea, la excelencia o al, dejando siemp e un ma gen con
espec o a la pe ección, cuyo enunciado e mina ía de ini i amen e con el juego.
Los bene icios de i ados de la aplicación de los modelos de calidad han con agia-
do a la compe encia. Si algo unciona, es ápidamen e imi ado. Pe o ocu e que
en la di ícil a ena de los me cados la compe encia es un enemigo pe pe uo, no un
acompañan e deseado. Hay que desemba aza se de ella, despun a , señala se,
encon a el hueco p i ilegiado po donde asoma la cabeza. Así que el o igen de
la moda sob e calidad que es amos i iendo exige ambién un sin i i con inuo.
La Uni e sidad comp ome ida
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5. La quin a y úl ima mues a a los miemb os de la o ganización acusando a
los de enso es de la moda acasada de lide azgo pob e y exigiendo una
endición de cuen as. La moda declina de o ma i e e sible, se gene a o a
c isis y el e eno es á abonado pa a el siguien e ciclo, si bien oda moda
deja siemp e algún poso sea pa a bien o pa a mal.
En base a ello, Temple obse a lo que es á ocu iendo en la Uni e sidad a la luz de
las adap aciones del modelo EFQM de excelencia, la úl ima moda en modelos de
ges ión pa a la educación supe io . Su pe spec i a no es halagüeña.
La adap ación co ió a ca go p incipalmen e de la b i ánica She ield Hallam Uni-
e si y a lo la go de 2003. De iende un p oceso cuyo éxi o depende de un buen
equipo o comi é de di ección, que ha de especi ica su misión, é ica, p incipios y
alo es, que ha de escucha y ap ende , que ha de con a con una cla a es a egia
o ien ada a los s akeholde s (g upos de in e és, p esión y pode ) y que debe en-
con a se apoyado en encues as y es udios de me cado. Desde en onces se han
ealizado di e sas in es igaciones. Uno de los aspec os ele an es encon ados
es que el éxi o del modelo depende de que se encuen e plenamen e in eg ado en
la cul u a de la o ganización. Cuando es impues o, no unciona. Sin emba go, es e
hallazgo a en con a de algunas ca ac e ís icas del EFQM de excelencia aplicado
a las uni e sidades, pues o que se basa en una es uc u a je á quica y ígida de
aplicación. O os p oblemas iden i icados po Temple en su análisis de la moda
EFQM, son:
1. No eng ana adecuadamen e con la ealidad de la ges ión en gene al.
2. No encaja en el con ex o especí ico de la educación supe io .
3. A i ma que exis en ías no con lic i as pa a e o mula la asignación de e-
cu sos y las escalas de p io idades de la o ganización, lo que iene a adu-
ci se en una isión apolí ica de la misma, sin que exis an choques de pe s-
pec i as y obje i os.
4. El modelo de iende que hay esul ados que son excelen es pa a odos los
s akeholde s (es udian es, p o eso es, gobie no, con a ado es...), lo que
es imposible de obse a en la p ác ica, ya que no solo los sec o es en e
sí man ienen di e encias ap eciables en in e eses, sino que lo mismo ocu e
den o de los sec o es.
5. De iende que el modelo no es de aplicación mecánica sino que equie e
e lexión sob e iesgos, da os con adic o ios, acciones, e c., pe o e mina
conc e ándose en p o ocolos, o mula ios y modelos que abundan p ecisa-
men e en la mecanización de los p ocesos.
6. En la educación supe io ocu e que las múl iples ac i idades in e ac úan
en e sí de o ma in e dependien e, de o ma que una ac i idad simple de di-
ección a ec a á a odas las demás. El modelo de excelencia implica conoce
Ma co de calidad
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y sis ema iza lo odo. Pe o ello equie e una cons icción que es opues a a
los en oques de empode amien o y c ea i idad, po lo que el in en o puede
gene a una ins i ución pa alizada.
7. Aunque al ez el des ase más sob esalien e es u iliza el modelo emp esa-
ial a di e sos ni eles:
a. “El clien e siemp e iene la azón” que, aplicado al esquema uni e si-
dad-emp esa que se ocupa de es udian es-clien es, lle a a la conclusión
de que el es udian e es el que ha de de ini a la ins i ución en é minos de
qué es lo que es á dispues o a paga .
b. Ap ende y enseña se basan en comp a y ende , en es a ocasión com-
pe encias ele an es pa a la ida p o esional.
c. La excelencia es is a como una ca ac e ís ica neu al que no iene que
e con el ipo de ins i ución o con la disciplina, sino que se aplica igual-
men e a odas, incluyendo sus di e sos elemen os, como los es ilos de
lide azgo.
El modelo EFQM de excelencia en la Uni e sidad se adecua pe ec amen e a la
p edicción de subida y caída de Bi nbaum en odas sus ases. Quedan po e las
úl imas. Una conclusión que es ablece Temple es que, pa a p e eni u u as mo-
das, es necesa io asocia las inicia i as a cada ins i ución que sien a la necesidad
de hace lo y no como un componen e de odo el sis ema de educación supe io .
Es a conclusión, combinada con una ac i ud: g acias po el consejo, pe o noso os
sabemos mejo cómo lle a nues a ins i ución.
Algunos p oblemas de alsabilidad
La alsabilidad, enunciada po p ime a ez po el ilóso o aus iaco Ka l Poppe ,
cons i uye un a ibu o a ac i o pa a las eo ías cien í icas que, si bien ha ecibido
muchas c í icas, se encuen a ue emen e a aigado en la in es igación. La alsa-
bilidad de una eo ía se e ie e a la posibilidad de demos a que es alsa. Si una
explicación o un modelo se a icula de al modo que pueda demos a se que no es
cie o y, a pesa de ello, no se demues a, en onces se a ianza como un elemen o
de peso en el campo del sabe en el que se inse e. Pensamos que las explicacio-
nes, modelos o eo ías que no pueden se demos ados como alsos no po al a
de e idencias sino po que su a iculación lo impide, no son cien í icos sino que
en an en el e eno de la e.
El obje i o p incipal de una en idad con ánimo de luc o es ob ene bene icios.
No se a a de un juicio, sino de una cons ancia desc ip i a. Es cie o que exis e
cada ez mayo p esión sob e el ámbi o emp esa ial pa a ado na el obje i o con
p ocedimien os é icos e incluso con obje i os pa alelos que di ec amen e se han
conside ado pa a la colabo ación en un mundo mejo , supe ando las ya es echas
consecuencias de la esponsabilidad social co po a i a (F ancés, 2007). Pe o es el
La Uni e sidad comp ome ida
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ánimo de luc o la única ca ac e ís ica mo i acional que es compa ible po odas
las emp esas p i adas. Desde ese a án uni icado su gen los modelos de calidad,
que buscan el inc emen o de los ing esos y el c ecimien o de las emp esas en un
con ex o de compe encia. Pa a ello se han es ablecido indicado es, p ocedimien-
os que se suponen consegui án ese obje i o gene al. Pe o ocu e que la imple-
men ación, po ejemplo del modelo EFQM de excelencia, no es e aluable sal o
anscu ido un dila ado pe iodo de iempo, du an e el cual su man enimien o es
una cues ión de e. El sis ema puede se juzgado con ela i a apidez en é mi-
nos de indicado es, po ejemplo, comp obando en qué medida la di ección de la
emp esa ha elabo ado ma e iales y ecu sos in o ma i os pa a odos los emplea-
dos. Pe o has a que no se obse en los endimien os económicos a la go plazo
no se end án e idencias pa a alo a el modelo. Incluso en el caso de que ales
endimien os sean asomb osos, ¿se án debidos a la implemen ación del EFQM o
a o as a iables que han in e enido de o ma pa alela? Cabe espe a muchos
e ec os, como la in luencia posi i a de la mo i ación de ges ión, ue a cual uese
el modelo aplicado, o la conciencia po pa e de los empleados con espec o a la
apues a di ec i a, o la e apa de e olución que es á a a esando la en idad, e c.
T aslación li e al y papel de los es udian es
Además de es os p oblemas de alsabilidad del modelo, se han e ido di e sas
c í icas, la mayo ía de las cuales se e ie e a los e o es de aslación li e al, algu-
nos de los cuales he in en ado mos a en la abla 9.
Tabla 9. T aslación li e al
Lo que en la academia es Pasa a e se como
Educación In e sión
Es udian e Clien e/consumido
Misión académica Sa is acción clien es
Pe spec i a académica Pe spec i a emp esa ial
Mé odo académico Excelencia
Uni e sidad Emp esa
Ve dad Visión del clien e
Pa a algunos au o es (po ejemplo,Winn & G een, 1998) el p incipal incon enien-
e de los modelos de calidad aplicados al con ex o uni e si a io –especialmen e
el ey de odos ellos, el EFQM de excelencia– es la asunción de que la elación
uni e sidad-es udian e es equi alen e a la elación emp esa-consumido y, po
Ma co de calidad
273
an o, la sa is acción del clien e queda aducida a la sa is acción del es udian e,
jus i icado en el p incipio de que el clien e siemp e iene la azón (Temple, 2005).
Se a a, sin luga a dudas, de una asunción an undamen al en el modelo emp e-
sa ial como ue a de luga en la Uni e sidad, sus en ado median e una ue e ca -
ga ideológica (San os, 2009). En el seno de es a se puede obse a la indecisión
incluso e minológica, de i ada de la dis ancia que sepa a una o ganización em-
p esa ial en gene al de una Uni e sidad en pa icula . En es a, jun o con la impo -
ación del concep o de excelencia que ya conocemos, se man iene el signi icado
de p o eso excelen e como aquel que domina la ma e ia que enseña y el a e o la
écnica de p omo e ap endizaje. Tal y como señala Co le (2005), un buen p o-
eso acome e de o ma excelen e es a eas: docencia, in es igación y se icio.
Una docencia ca ac e izada po man ene se al día, adap a las nue as ecnologías
y mejo a de o ma con inua, po p omo e es udian es ambién excelen es, con
ac i ud lec o a, esc i o a e in es igado a. Una in es igación basada en una ac i ud
me odológica, p opensión a comunica p ocesos y esul ados, e udición y bús-
queda de los úl imos abajos ealizados en su especialidad. Y un se icio que
ex iende sensiblemen e su ac i idad de aula, biblio eca o labo a o io, an o en el
en o no académico como en el ex e io .
En ese modelo de excelencia pa a el p o eso ado, muy asen ado en el imagina-
io de la Uni e sidad (al menos en los aspec os de docencia e in es igación), no
apa ece el concep o “sa is acción del es udian e” más que en dos momen os. Po
un lado cons i uye un e ec o secunda io deseable, gene ado a pa i de una la-
bo docen e mo i ado a. Po o o, esul a en sí un componen e undamen al en la
mo i ación pa a el ap endizaje. Añadi ía po mi pa e un e ce a gumen o a a o
de la sa is acción del es udian e: si la expe iencia en la Uni e sidad a a se an
in ensa y du ade a, exigiendo muchos años de una época undamen al en la ida,
qué menos que p ocu a expe iencias g a i ican es, incluso más allá de los obje-
i os de ap endizaje. Eje ce la ciudadanía esponsable du an e oda la exis encia
eque i á que en los p ocesos o ma i os las pe sonas ap endan a combina con
éxi o el es ue zo y el place , el sac i icio y el dis u e. Ello no es a un ápice a la
necesidad de con a con in o maciones desde los es udian es, no an o en cali-
dad de clien es como de jueces. P o een una isión de impo ancia básica pa a
es ablece juicios en o no a las ac i idades de las que cons i uyen los p incipales
ecep o es: medios disponibles pa a el ap endizaje, ecu sos ísicos, logís icos y
humanos, ca ac e ís icas de la ac i idad docen e, e c. La in es igación de Bous-
sada y Ke ele (2006) es de as ado a sob e es e asun o, mos ando p o esionales
ecién eg esados desde su condición de es udian es uni e si a ios que exp esan
un ma cado descon en o con espec o a las e aluaciones de las que han sido ob-
je o y del ap endizaje poco adap ado a la ealidad a la que se en en an después.
No obs an e, una cosa es a ende delibe adamen e la sa is acción del es udian e y
o a muy di e en e ele a la al ango de obje i o que media iza buena pa e de la ac-
i idad ins i ucional de excelencia. La in o mación que suminis an es insus i uible,
La Uni e sidad comp ome ida
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como lo es la que p o iene de una amplia a iedad de uen es. En al nudo, el p o-
eso su e una inde inición de ol: ¿debe o ganiza el con enido de la ma e ia y los
ecu sos didác icos pa a inc emen a el ap endizaje signi ica i o o debe busca la
sa is acción del es udian e-clien e que se á encues ado como medida p incipal en
el p oceso de alo ación de la calidad docen e?
La Uni e sidad, en e o os aspec os, no se dedica o no debe ía dedica se a a-
b ica símbolos o signi icados que se aduzcan en leal ad de los consumido es,
aducible a su ez en ing esos u u os. La aslación li e al de es e mo i o emp e-
sa ial consis i ía en man ene la idelidad de los es udian es de g ado pa a que
con inúen ealizando ing esos económicos en la ins i ución du an e oda su expe-
iencia o ma i a, aba cando a se posible el ap endizaje a lo la go de oda la ida,
así como que cons i uyan clien es que con agien a o os clien es. Es a ci cuns ancia
es un anhelo comp ensible desde el momen o en que las ins i uciones uni e si a-
ias no quedan cubie as con los ondos del Es ado y han de p ocu a su p opia sub-
sis encia económica buscando, en e o os mo i os, ing esos po ma iculaciones.
Pe o no es más que una impe ección del sis ema y no una unción deseable.
En es e asun o, cen ado en el es udian e como clien e, el análisis de Wa eaas y
Solbakk (2009) sob e los e ec os de la aslación li e al esul a pa icula men e
in e esan e. El p ime e ec o obse able es la ue e compe encia que se ha le an-
ado en e las uni e sidades de odo el mundo, in en ado di e encia se pa a a ae
es udian es. El segundo es la adopción de nue as polí icas que es ablecen cómo
debe ges iona se una Uni e sidad y que implican una ans e encia de “buenas
p ác icas” desde el mundo de la di ección emp esa ial (managemen ). El e ce-
o es la abso ción de nue os ocabula ios p o enien es del lenguaje me can il
(Shuma , 2004), uno de los cuales es b anding: conjun o de p ocedimien os pa a
cons ui una buena imagen de ma ca, enómeno que abo dé en el ma co de c isis.
Las uni e sidades es án comenzando a p eocupa se más po cómo son pe cibidas
que po su p opio signi icado. Es a p eocupación c ecien e iene e ec os noci os
pa a el come ido de la ins i ución. Po un lado se obse a un des ío de es ue zos
hacia una misión imposible: consegui que los miemb os de la Uni e sidad i an
la ma ca, uno de los obje i os p ocedimen ales del b anding. Po o o, esul a
cada ez más e iden e una eu o ia po la compe i i idad que es á des i uando la
misión supues a en la Uni e sidad como ins i ución que lide a p ocesos de cons-
ucción del conocimien o y no de idelización de clien es.
Las c í icas se es ablecen, po lo gene al, desde la indignación y el emo de obse -
a que la Uni e sidad e mine ans o mada en algo que no es o que no debe ía
se . O o en oque signi ica i o es la p eocupación po las epe cusiones que las
e o mas y la inexis encia de e o mas (las acciones y omisiones) ienen pa a la
sociedad, la población, las pe sonas. Así, el economicismo que alimen a la as-
lación li e al lle a a una caza po la excelencia que gene a, en e o os esul a-
dos, ex-miemb os de la Uni e sidad abocados al acaso. “¿Quién se ocupa de los
pe dedo es? ¿Quién a iende a los alumnos de esos cen os de mala calidad? ¿Se
Ma co de calidad
275
les deja al albu de su p opia sue e? ¿Se espe a a que lo esuel a el me cado?”
(Puelles, 2009, p. 30). Los pe dedo es cons i uyen no solo un e ec o secunda io
indeseable de la apues a pa ológica po la excelencia, sino ambién la o a ca a de
una moneda que se maneja po el ansia en c ea , cap a o man ene a los mejo es,
asun o que nos ocupa á más adelan e.
Los es udian es acasados lle an en muchos casos la sen encia esc i a en la en-
e, con pocas posibilidades de al os endimien os debido, en e o os aspec os, a
su p ocedencia social, he encia amilia o biológica. Malecki (2000), basándose
en los conocidos abajos de Foucaul desde la pe spec i a del eje cicio del pode ,
obse a es os mo imien os o ien ados a la búsqueda de calidad y excelencia me-
dian e el con ol de quiénes acceden, quiénes pe manecen y quiénes eg esan en
o no a cinco p ác icas:
1. Admi iendo p e e en emen e es udian es de al a calidad.
2. Eliminando las e: es udian es que han sido acep ados e óneamen e, al y
como se a demos ando con su endimien o pos e io .
3. Aumen ando las exigencias en o ma o de cu sos, habilidades o compe en-
cias mínimas, e c.
4. Adop ando medidas e alua i as p e ias al eg eso.
5. Cen ando el ap endizaje en las modalidades de enseñanza y no en las pa -
icula idades de quienes ap enden.
Moldeamien o
“La ca ego ía calidad es usada po el discu so neolibe al como un ins umen o de
legi imación pa a la aplicación de p emios y cas igos en la a ea de disciplina a la
comunidad educa i a pa a que acep e la e o ma.” (Puigg ós,1996, p. 8)
Hay que ene muy p esen e el p incipal e ec o que posee la implemen ación de
un modelo de calidad: moldea la conduc a de las uni e sidades. Los modelos es-
ablecen c i e ios sob e qué es lo impo an e y, po omisión, qué no. Los miemb os
de las uni e sidades ende án a compo a se en la medida en que se eciban e-
ue zos, como son las ac edi aciones, habili aciones, econocimien os o iciales,
p es igio académico, inc emen os sala iales, incen i os de pode , e c. Como cabe
espe a , se obse an y segui án obse ándose disidencias, esis encias, oposi-
ciones y es ue zos en p opues as al e na i as, pe o el g ueso uni e si a io, su
gobie no y buena pa e de los miemb os de la ins i ución hab án apos ado in en-
samen e po cons ui la Uni e sidad que de inen los modelos de calidad al uso.
Desde el pode de la posición que pe mi e de ini los es ánda es a segui , se mol-
dea la p oducción cien í ica. El agen e in es igado adap a su compo amien o a
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