Re is a Comunicación, Nº 15, año 2016, PP. 91-102. ISSN 1989-600X
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The P esiden Vanishes (W. Wellman,
1934): Una c í ica al negocio de la
gue a
Al onso M. Rod íguez de Aus ia Giménez de A agón
Uni e sidad Cen oame icana de Nica agua
[email p o ec ed]s
Resumen: The P esiden Vanishes desc ibe cómo un pequeño g upo de la éli e
económica p esiona al gobie no de Es ados Unidos pa a que pa icipe en una
“gue a eu opea” po mo i os pu amen e económicos y egoís as. El lobby sobo na
senado es y o ques a una campaña de agi ación y p opaganda pa a manipula la
opinión pública del país e insu la le una belige ancia a la que es na u almen e
enuen e. La película c i ica las ac i idades del Comi é de In o mación Pública
du an e la P ime a Gue a Mundial, e incluso se ad ie e sob e el pelig o del
ascismo en Es ados Unidos du an e la c isis económica de los p ime os años 30.
Palab as cla e: William A. Wellman, P ime a Gue a Mundial, Comi é de
In o mación Pública, p opaganda, Hollywood
Abs ac : The P esiden Vanishes depic s how a ew men o he economic eli e y
o o ce he P esiden o ake pa in a wa in Eu ope. In esponse o he P esiden
e usal, he lobby s a s o b ibe Sena o s and o o ches a e a campaign o
agi a ion & p opaganda in o de o in use he people wi h bellige en eelings. This
looby is an embodimen o he Commi ee on Public In o ma ion du ing Wo ld Wa
I, clea ly c i icized in he ilm. The ilm e en wa ns abou he aising o ascism in
he Uni ed S a es du ing he economic c isis o he ea ly hi ies.
Keywo ds: William A. Wellman, Wo ld Wa I, Commi ee on Public In o ma ion,
p opaganda, Hollywood
Recibido: 19 de oc ub e de 2016
Acep ado con modi icaciones: 15 de ma zo de 2017
Al onso M. Rod íguez de Aus ia Giménez de A agón
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1. In oducción. La no ela de Rex S ou y el Comi é
de In o mación Pública
En 1934 el esc i o de no elas de mis e io Rex S ou , c eado del de ec i e p i ado
Ne o Wol e, publicó de o ma anónima The P esiden Vanishes. Es p obable que el
anonima o no uese más que una es a egia come cial, ya que su au o ía, que no
admi i ía has a años después, e a un sec e o a oces. Lo cie o, en cualquie caso, es
que la no ela con enía aspec os que podían conside a se con lic i os po
de e minadas pe sonas con un al o g ado de pode e in luencia, que quizás se iesen
e lejadas en algunos pe sonajes. The P esiden Vanishes desc ibe cómo un g upo de
emp esa ios conspi an en la somb a pa a consegui que el gobie no de Es ados
Unidos pa icipe en una gue a que es á eniendo luga en Eu opa, sin más mo i o
que el p opio luc o. Pa a ello no dudan en sobo na a senado es, o ques a una
iolen a campaña de agi ación y p opaganda, y p esiona y manipula di ec amen e a
ca gos polí icos del más al o ni el. Aunque la ama de la no ela es apa en emen e
in empo al, el ela o concue da con hechos his ó icos ecien es, en conc e o de
diecisie e años an es, cuando Wood ow Wilson eno ó su manda o como p esiden e
en 1916 g acias a una campaña con a ia a la en ada del país en la con ienda
eu opea. En pocos meses Wilson ol idó el lema de su campaña, “He kep us ou o
wa ” (Sánchez Mede o, 2008: 143), decla ó la gue a a las Po encias Cen ales
eu opeas y consiguió hace cambia de opinión a la mayo ía de la población
es adounidense. Es a úl ima ue la a ea del amoso “Comi é de In o mación Pública”
(Commi ee on Public In o ma ion), una o ganización undada en 1917 que
in eg a on expe os p opagandis as como Edwa d Be nays o Wal e Lippman
(Chomsky, 2005). El Comi é de In o mación Pública ma có sin duda un pun o de
in lexión en el ámbi o de la his o ia de la p opaganda.
Como se enca ga on de señala al P esiden e los Sec e a ios de Gue a —New on D.
Bake —, Ma ina —Josephus Daniels— y Es ado —Robe Lansing—, si se que ía saca
adelan e es e sis ema, hacía al a “alguna agencia con au o idad pa a asegu a la
publicación de odos los hechos c uciales de de ensa nacional”. Fue así como Wilson
dec e ó, po o den Ejecu i a 2.594, de 13 de ab il de 1917, la c eación de un Commi ee
on Public In o ma ion, que es a ía o mado po los es miemb os del gabine e que
habían hecho la suge encia, y p esidido po un ci il [Geo ge C eel] (Mon e o Jiménez,
2008: 216).
Geo ge C eel puso en ma cha una campaña de p opaganda o al, implicando, según él
mismo ela a, a es mil his o iado es, “a odos los g andes publicis as de Es ados
Unidos”, a la p ensa de odos los ipos, a dibujan es, ensayis as, no elis as, cineas as,
o óg a os, e c. El alcance de la campaña ue plane a io, incluyendo una o icina en
España. Todo el mundo debía sabe que Es ados Unidos en aba en la gue a “en
de ensa de la democ acia, de la libe ad de ci culación ma í ima y del de echo
in e nacional” (C eel, 1918: 186).
O icialmen e ue on el p esiden e Wilson y su gabine e los que p omo ie on la
c eación del Comi é de In o mación Pública, aunque la no ela de S ou desc ibe (o
denuncia) que los hilos e an manejados po un g upo de magna es que se man enían
en la semioscu idad pública, y en e quienes se encon aban John D. Rocke elle ,
And ew William Mellon, J. P. Mo gan o los he manos Dupon .
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S ou enía ma e ial his ó ico con empo áneo en el que basa se: en 1934 el senado
epublicano Ge ald Nye lle ó a cabo una in es igación pública sob e los que
denominaba “me cade es de la mue e es adounidenses”, emp esa ios y
concesiona ios de a mamen o que se luc a on con la en a de a mas a ambos bandos
du an e la P ime a Gue a Mundial. E a, en o as palab as, una in es igación sob e
algunas de las pe sonas que pusie on en ma cha el Comi é de In o mación Pública
(Black, 1999: 264-5). Las conclusiones de Nye queda on egis adas en un in o me en
cuyo quin o apa ado, “Las elaciones de los ab ican es de a mamen o con el
gobie no de Es ados Unidos”, se a i maba que
los asun os de de ensa nacional debe ían es a sepa ados y po encima del uso de la
in luencia polí ica y las p ác icas lobbis as que eje cen de e minados g upos inancie os
en su in e és pa icula , aunque la ealidad es que la de ensa nacional no ha es ado ni
sepa ada ni po encima de es os g upos (Nye, 1936).
La in es igación de Nye llegó a coincidi con el odaje de la película en el úl imo
e cio del año, algo que, como e emos, ha ía aún más e iden es las e e encias
eladas a los sinies os me cade es de la mue e.
2. La p oducción de la película
The P esiden Vanishes ue odada en el úl imo e cio del año 1934, en apenas un pa
de meses. P oducida po Wal e Wange (Wange P oduc ions) pa a se dis ibuida
po Pa amoun , y di igida po William A. Wellman, maes o en do a de c edibilidad
a los pe sonajes y a icionado a la i onía más exquisi a. El papel p incipal ecayó sob e
A hu By on, al que acompaña on Paul Kelly, Edwa d Ellis, Edwa d A nold, y una
jo encísima Rosalind Russel. El p ees eno u o luga en el mes de diciemb e y el
es eno ue el once de ene o de 1935, aunque su lanzamien o es u o a pun o de se
cancelado po la p oduc o a. La película io la luz g acias a que el siemp e comba i o
Wal e Wange , cu ido en mil ba allas, se alzó con una de las úl imas ic o ias con a
la é ea censu a que se ins au ó en Hollywood a mediados de 1934. Pocos meses
an es, de hecho, Wange se había en en ado al censo de la P oduc ion Code
Adminis a ion (PCA), Joseph B een, y al di ec o de la Mo ion Pic u e P oduce s
and Dis ibu o s o Ame ica (MPPDA), William Hays, a causa de o a película de
emá ica p esidencial: Gab iel O e The Whi e House, di igida po G ego y LaCa a.
La coincidencia de ambos í ulos pa ece suge i que Wange apoyaba el p og ama
p esidencial de F anklin Roose el , con su Na ional Reco e y Adminis a ion y su
New Deal. Tal ez sus alianzas polí icas le ayuda on a en en a se con Hays desde una
posición de ue za como la que mos ó.
El di ec o , William Wellman cuen a en su habe con más de se en a películas,
conside adas algunas como g andes ob as. En e las más conocidas se encuen an
The Public Enemy (1931), A S a is Bo n (1937), Beau Ges e o The Ox-Bow Inciden
(1943). Su película Wings (1927) ganó el p ime p emio Osca de la his o ia, y diez
años después ol e ía a epe i el p emio con A S a is Bo n. O as ob as menos
conocidas debido a la censu a son Nigh Nu se (1931), He oes o Sale (1933),
Midnigh Ma y (1933) o Wild Boys o he Road (1933). Desde el pun o de is a
cinema og á ico, y en ando en el e eno de la ap eciación subje i a, The P esiden
Vanishes no alcanza la calidad de ninguna de las ci adas, a pesa de con ene una
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secuencia absolu amen e inol idable pa a quien enga gus o po los de alles. Si
dejamos de lado las conside aciones es é icas y nos cen amos en su alo his ó ico,
la película puede esul a an in e esan e pa a la His o ia de Es ados Unidos como lo
son pa a la His o ia de la Unión So ié ica las películas de S. M. Eisens ein
B onenose s Po yomkin (1925), S achka (1925) y Ok yab (1928).
El a gumen o cen al de The P esiden Vanishes es el siguien e: C aig S anley,
p esiden e de Es ados Unidos, es p esionado po un lobby emp esa ial pa a que
in e enga en la gue a que es á eniendo luga en Eu opa. Aunque S anley no cede,
sabe que las p esiones y sobo nos an a consegui que el Senado o e a a o de
decla a la gue a, así que inge su p opio secues o y culpa del mismo al que
conside a el mayo enemigo de la sociedad es adounidense, un líde ascis a y
an idemóc a a que ecue da pode osamen e a la igu a de Adol Hi le y que abaja a
las ó denes del in luyen e g upo emp esa ial. El g upo, mien as, han u dido y
lle ado a cabo un plan de agi ación y p opaganda pa a manipula la opinión pública
del país en a o de la gue a, a la ez que ha dado ó denes al líde de los “camisas
g ises” de ep imi con iolencia ( azias, palizas, des ozos, allanamien os...) las
mani es aciones públicas de opiniones con a ias a la gue a.
Las simili udes con el Comi é de In o mación Pública de 1917 ( ambién llamado C eel
Commi ee, Comi é o Comisión C eel), que an o abajo mediá ico lle ó a cabo a
a o de la in e ención de Es ados Unidos en la P ime a Gue a Mundial, e an,
insis imos, más que ob ias en un momen o en que p ecisamen e se es aba lle ando a
cabo una in es igación sob e el caso en el Senado. Es aba cla o que no pasa ían
desape cibidas ni pa a la población in o mada ni pa a los p opios implicados.
La p oduc o a Pa amoun , siguiendo la “buena cos umb e” que se es aba ins au ando
en Hollywood de hace llega los guiones a la P oduc ion Code Adminis a ion an es
de comenza el odaje (en o as palab as, de acep a la censu a p e ia), en ió el de
The P esiden Vanishes y espe ó el e edic o. Joseph B een leyó el guión en
sep iemb e y a pesa de no gus a le dio el is o bueno, ya que no con a enía ninguna
de las no mas del Código. Dos meses después, as un odaje exp és, B een es ampó
el sello de la PCA en la película. Tu o sin emba go el “buen juicio” de en ia la a su
je e, William Hays, pa a que la e isa a. És e, al pa ece , se escandalizó y encole izó a
pa es iguales. En opinión de Hays la película e a “p opaganda comunis a; un e a o
sub e si o del Gobie no no eame icano, con a io a los p incipios gene almen e
acep ados de la ley y el o den es ablecidos y, quizá, sospechosa de aición a la pa ia”
(Black, 1999: 269, ci ando el memo ándum de Hays a M. McKenzie del 21 de
no iemb e de 1934).
El “e o ” de B een e a en cie o modo comp ensible, pues desde su pun o de is a el
obje i o del código de censu a e a p ese a la mo al de la sociedad es adounidense.
Las disposiciones del código se e e ían casi exclusi amen e a con enidos mo ales:
p ohibición del sexo y cue pos desnudos en la pan alla, del abuso del alcohol y del uso
de d ogas, de la iolencia g a ui a, del abo o, del adul e io, de elaciones
in e aciales, e c. Las disposiciones que pod íamos conside a de ipo más polí ico se
cen an p imo dialmen e en la p ohibición de escenas y ac i udes que pudie an
soca a la au o idad polí ica, eligiosa y judicial de las ins i uciones es adounidenses.
Así, es aba pe mi ido que po in e és na a i o se ep esen ase a un juez o a un
policía como co up o, pe o solamen e a uno, y bajo la condición de que al inal
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ecibiese su cas igo. La imagen de la ins i ución no podía en ningún caso sali
pe judicada. Po o a pa e, el a amien o que se diese a los ep esen an es de es as
ins i uciones debía se siemp e digno (p ohibidos los sace do es o los polí icos
bo achos, po ejemplo).
A endiendo a la le a del código, B een al ez hubiese podido obje a con a el
sobo no a polí icos que sugie e el guión, aunque la p ác ica lobbis a o de g upos de
p esión e a (y es) legal en Washing on, y no pasa de queda suge ida y a la ez dada
po hecho en la película. O o de alle po encialmen e obje able que p esen aba el
guión e a, según e emos cuando analicemos la ama, que el p esiden e del país
elabo ase una masca ada pa a cap a la a ención de la sociedad es adounidense y
des ia la del a do gue e o que se le es aba insu lando g acias a una campaña de
p opaganda diseñada y ejecu a po el lobby. Al in y al cabo, el p esiden e es aba
min iendo a la nación. Pe o ni siquie a un es ic o mo alis a ca ólico como B een
obje a ía a una men i a cuyo obje i o e a sal a millones de idas es adounidenses.
El p esiden e no men ía en bene icio p opio sino po el bien de la nación. De hecho,
desde la pe spec i a del in uicionismo é ico p edominan e en la sociedad
es adounidense del siglo XX, el p esiden e no e a un illano sino un hé oe. Nada
obje able en onces desde el pun o de is a mo al del código según Joseph B een.
Sin emba go el á ea de abajo de William Hays e a más ce cana a los aspec os
ideológicos y polí icos que mo ales. Desde su pe spec i a, la película e a polí ica e
ideológicamen e pelig osa. Aunque no hubiese disposiciones al espec o en el código
de censu a, Hays se encon ó con una película donde se aludía al Pa ido Comunis a
de o ma posi i a, donde g andes magna es son e a ados como a a iciosos
inmo ales, donde apa ece un g upo ascis a (los “camisas g ises”) cuya inspi ación
e iden e e an los “camisas pa das” de Hi le (que acababa de alcanza el pode en
Alemania g acias a las u nas), y donde se desc ibe una campaña de p opaganda a la
que es some ido el pueblo es adounidense. Una película donde, como e emos, se
econocen in luen es pe sonalidades his ó icas con empo áneas desc i as en una
o ma no muy posi i a. La eacción de Hays, conociendo su es a égica si uación de
enlace en e los g upos de p esión y las á eas económica, ideológica y polí ica de la
sociedad es adounidense, e a comp ensible.
Wal e Wange enía plena conciencia de habe p oducido una película polí ica,
aunque su idea io encajaba más con el e o zamien o de la igu a del p esiden e
Roose el que con la p opaganda comunis a de la que hablaba William Hays. Como
p oduc o había p i ilegiado el ema de la película sob e la calidad en la ealización
de la misma, y lo dejó bien cla o cuando “hizo la siguien e decla ación: «El público se
in e esa po la polí ica, es á ansioso de a gumen os que osen abo da p oblemas
eales. P e ie o oda una idea nue a mode adamen e bien que muy bien una ieja»”
(Thompson, 1993: 123).
Aunque e a no o io que la película no ansg edía ninguna de las no mas del Código,
el di ec o de la MPPDA obligó a B een a e i a le el sello de la PCA y a comunica a
Wange que había habido un e o , y que si que ía ol e a solici a el sello end ía
que hace algunos cambios. Ac o seguido llamó al p oduc o je e de Pa amoun , Adol
Zuko , pa a que “ e i a a el ilm has a que se hicie an los cambios solici ados. Zuko
obedeció dócilmen e” (Black, 1999: 270).
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Pe o Wange no iba a endi se sin lucha , y amenazó a Hays con ecu i a los
ibunales, ya que la licencia de la PCA le había sido o icialmen e o o gada. Hays u o
en onces que con en a se con a ios cambios meno es, como elimina las e e encias
al Pa ido Comunis a del discu so an ibelicis a de un ob e o, un co e que se pe cibe
cla amen e en el mon aje inal. Incluso as el co e, la llamada al he manamien o
in e nacional de los abajado es sob e los in e eses egoís as de la clase capi alis a
que habían o iginado la gue a es econocible como ne amen e comunis a, y el
ob e o, que seguidamen e se á apaleado, es econocible como un buen lec o de
Ma x. Sin duda Joseph B een, excesi amen e cen ado en la “le a” del código,
ecibi ía de Hays uno de los mayo es apapol os de su ca e a como censo , al habe
o o gado el sello a lo que su je e conside aba un pan le o comunis a, que iolaba el
“espí i u” del código de o ma an lag an e.
B een comp ende ía a pa i de en onces que el obje i o eal del código, el “espí i u”
del mismo, no e a únicamen e p ese a la mo al del pueblo es adounidense (la
“le a”). Además, y p incipalmen e, había que elimina de las pan allas odas las
películas que a asen asun os po encialmen e con lic i os desde los pun os de is a
ideológico, polí ico, económico y social (Rod íguez de Aus ia, 2015: 185). En pocos
años, el enca go de Hays ue sa is echo:
Los in o mes de la PCA co espondien es al pe iodo 1935-1940 son e elado es. En
1935, B een le dijo a Hays que 122 películas –el 23,5% de la p oducción o al de
Hollywood– pe enecían a la denominada “ca ego ía social”. El año siguien e la ci a se
había educido a 104 –el 19,4%– y, mien as B een seguía in ocando la “polí ica de la
indus ia”, las ci as con inuaban bajando. En 1938, in o mó con o gullo de que sólo el
12,4% de la p oducción bo daba cues iones sociales, y en 1939, un me o 9,2% –54
películas– se conside ó po ado de algún mensaje social. En 1941, Hays, an e una
comisión de in es igación del Senado, a i mó que menos del 5% de las películas de
Hollywood a aban enas sociales o polí icos” (Black, 1999: 310).
El con lic o con The P esiden Vanishes si ió pa a eng asa la maquina ia censo a,
que empeza ía a unciona desde en onces de una o ma mucho más e icien e. Pe o
como e a habi ual, la i ulca en e el p oduc o y los censo es no ascendió a los
medios, e incluso un au o ela i amen e ecien e como Thompson conside a el ema
de o ma un an o supe icial.
La Pa amoun , que iba a es ena la película, pe dió de epen e el in e és en el ema y
conside ó la posibilidad de a chi a el p oyec o, pe o en el úl imo momen o decidió
segui adelan e. Muchos c í icos p onos ica on que la película le an a ía p o es as y
e uel as, pe o as el escándalo inicial quedó cla o que el público que eía The
P esiden Vanishes la conside aba únicamen e un apasionan e melod ama que
ascu ía en la escena polí ica. La película u o g an éxi o y no p odujo le an amien os
(Thompson, 1993: 123-4).
Ob iamen e Pa amoun “pe dió el in e és” po que William Hays la obligó a ello. No
e a lógico que la p oduc o a p e i iese en e a la película a in en a al menos
ecupe a el dine o in e ido, si no había pa a ello una azón de mayo peso que el
económico. Po o a pa e, la ap eciación de Thompson sob e cómo el público
conside ó la película con as a con la c í ica de And e Sennwald en el New Yo k
Times, quien as el p ees eno, en diciemb e de 1934, esc ibía que
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William A. Wellman u iliza un ené gico i mo na a i o, y c ea una a mós e a ealis a
inse ando ocasionalmen e escenas de luchas calleje as omadas de no icie os. The
P esiden Vanishes esul a se un abso ben e ensayo en uel o en melod ama. Wal e
Wange me ece un aplauso po su co aje al lle a lo a la pan alla.
Si pa a el p ime o el público in e p e ó la película como “un apasionan e melod ama
que anscu ía en la escena polí ica”, pa a el segundo e a “un abso ben e ensayo
en uel o en un melod ama”. En mi opinión, The P esiden Vanishes es un excelen e
ensayo, pe o dis a mucho de se un apasionan e melod ama. En cualquie caso, el
co aje de Wange y su in uición de que la gen e se in e esa ía po películas de ema
polí ico (es lógico y na u al que la gen e se in e ese po la polí ica en iempos de c isis
económica), ue on al pa ece ecompensados, y su “mode adamen e bien odada”
idea u o una buena acogida de público.
En España se es enó ambién en el año 1935 con el í ulo Los Me cade es de la
Mue e, in iel al o iginal pe o absolu amen e ce e o desde el pun o de is a del
con enido de la misma.
3. Los pe sonajes ( igu ados e his ó icos) y la ama
Desde el pun o de is a de la película como c í ica al negocio de la gue a, que
c eemos que asumen an o el di ec o William A. Wellman como el p oduc o Wal e
Wange , el mayo in e és de la misma eside en la esemblanza que se p opone en e
los pe sonajes in eg an es del lobby y pe sonas eales y con empo áneas de la
sociedad es adounidense. Cen a emos po ello p incipalmen e nues a a ención en
es as medi adas esemblanzas.
La p ime a escena nos p esen a al p esiden e de Es ados Unidos, C aig S anley
(A hu By on), en un ac o público en una academia mili a , donde se le in o ma de
que en Eu opa ha es allado la gue a. Cuando su muje , Ma y (Jane Beeche ) le
p egun a si Es ados Unidos en a á en la con ienda, con es a que no lo pe mi i á
mien as ocupe el ca go. Sabe, sin emba go, que si quie e man ene su decisión
end á que en en a se a ue zas muy pode osas, ue zas que son desc i as
inmedia amen e, en una secuencia memo able.
Es amos en el do mi o io del ma imonio Voo man, donde Sally se maquilla sen ada
en e a un espejo. Su ma ido (Sydney Blackme ) enume a los in i ados que asis i án
a la cena, cua o g andes emp esa ios y un juez cabilde o. «¿Qué hacen esos cinco
bui es en Washing on?», p egun a Sally a su ma ido, que le con ía que el obje i o de
la eunión es p omo e la en ada de EEUU en la gue a. Ella no puede disimula su
desag adable so p esa, manchándose la mejilla del pin alabios que es aba u ilizando.
Ya en el salón y as la cena, an es de ma cha se y deja solos a los cinco homb es, los
desc ibe con an ina i onía que ellos c een que les es á adulando cuando en ealidad
les es á abo eciendo.
Vi o con mi esposo, el mayo lobbis a de Washing on, que ae a mi pob e mesa la lo y
na a de Amé ica: Edwa d Cullen, que sabe más sob e ace o de lo que el ey Midas sabía
sob e el o o. Ma in D ew, nues o mayo banque o. El juez Co co an, de enso de la
Cons i ución, aman e de la libe ad, amigo de la gen e... especialmen e de la gen e
co ec a ( he igh people). Richa d No on, un homb e de la ie a.... Así que,
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caballe os, ¿po qué no debe ía sen i me hon ada en e los cinco homb es más g andes
de en e los g andes homb es?
Sally Voo man e mina su pa lamen o co onando la cima de la i onía: “Caballe os,
me ecue dan us edes a unas espléndidas a es olando en cí culos en el cielo”. “¿Qué
ipo de a es, que ida?”, p egun a No on, an e la inquie ud del ma ido, que eme que
les llame bui es, como an es les cali icó en p i ado. “Águilas - esponde ella, as una
pausa, mi ando a su esposo, que suspi a ali iado-, nobles y majes uosas águilas”.
Una ez solos, cada asis en e a la eunión exp esa su pun o de is a sob e la gue a.
Edwa d Cullen (DeWi Jennings), el emp esa io del ace o, desc ibe los bene icios
que le epo a á la en ada en la gue a, g acias p incipalmen e a la en a de
munición. En una eunión pos e io a i ma á que cada día que pasa pie de cien os de
millones. Ma in D ew (Wal e Kings o d), el banque o, echa en ca a a Cullen su
egoísmo emp esa ial, y acla a que hay más azones pa a que el país en e en la
gue a, como asegu a la de olución de los p és amos que los bancos
es adounidenses han hecho a una pa e de los con endien es. Richa d No on
(Cha ley G apewin) in o ma a los p esen es sob e las ac i idades de los “camisas
g ises”, una o ganización pa amili a de co e ascis a que él mismo inancia, y que
iene miemb os in il ados en odas las ins i uciones. No on asegu a que es án
p es os a obedece odas sus ó denes. El juez Co co an (Cha les Richman),
expe imen ado cabilde o, in o ma a su ez de que, as sus ges iones, la mayo ía del
Senado o a á a a o de la decla ación de gue a. Roge G an (Douglas Wood),
dueño de una cadena de pe iódicos que leen más de diez millones de pe sonas,
p opone un plan pa a que la opinión pública se decan e po la en ada en la gue a, y
asegu a que odos sus lec o es c ee án lo que digan sus pe iódicos.
La secuencia e mina con un simbolismo p e iamen e e balizado: la con e sación de
los homb es de negocios, cada ez más exal ados, se unde con explosiones de gue a
y una bandada de bui es que comen ca oña.1
A pesa de que la cin a comenzaba con un ex o anunciando que The P esiden
Vanishes no enía nada que e con la ealidad (p obablemen e u o de una exigencia
de Hays), la e is a “Newsweek no dejó de señala lo que e a ob io: «El público se dio
cuen a de que algunos pe sonajes se pa ecían a And ew Mellon [banque o, magna e
indus ial y minis o del Teso o con es p esiden es epublicanos, desde 1921 has a
1932], John D. Rocke elle y William Randolph Hea s ” (Black, 1999: 266).
Ma in D ew, el banque o, gua da en e ec o semejanza con And ew William Mellon,
que inanció la indus ia del aluminio, el ace o y el pe óleo du an e las p ime as
décadas del siglo XX, con i iéndose en uno de los homb es más icos del país. Es
innegable que, en la película, las azones o ecidas po D ew pa a en a en la gue a
e lejan la ealidad de la P ime a Gue a Mundial: los bancos es adounidenses e an
ac eedo es de las po encias aliadas, y una de o a de és as ha ía in iable el pago de
las deudas (U bano Lama, 1987: 236).
1 Es e ipo de mon aje in elec ual, an p esen e en el cine so ié ico, e a muy poco habi ual en
Hollywood. Había sido usado el año an e io po Roy Del Ru h en Employees' En ance, pe o
ue casi o almen e ba ido de la pan alla. Cha les Chaplin lo usa oda ía en 1936, en el
comienzo de Mode n Times.
The P esiden Vanishes (W. Wellman, 1934): Una c í ica al negocio de la gue a
Re is a Comunicación, Nº 15, año 2017, PP. 91-102. ISSN 1989-600X
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Roge G an , el magna e del pe iodismo, ecue da en su in e ención la necesidad de
c ea un eslogan pa a la campaña. Menciona los eslóganes “Remenbe he Alamo”, de
la gue a de México, y “Remenbe he Maine [and o hell wi h Spain]2” de la gue a de
Cuba. Su al e ego en la ealidad, William Randolph Hea s , ue el p incipal p omo o
de la gue a de Cuba, in en ando no icias a dia io e insis iendo en el eslogan que
acabamos de ci a . Acabó o zando al p esiden e, William McKinley, a decla a la
gue a a España en con a de su p opia olun ad (Leguineche, 1998). Pizzi ola ci a
un umo según el cual Hea s in en ó “en e a ” The P esiden Vanishes cuando io
que el pe sonaje de G an “incluso se le pa ecía ísicamen e y ac uaba como él”
(2002: 357).
Richa d No on, magna e del pe óleo, ecue da e ec i amen e a John D. Rocke elle ,
que se en en ó al gobie no es adounidense cuando és e quiso deshace el monopolio
de su compañía, S anda Oil.
T as la eunión en casa de Voo man, la maquina ia p opagandís ica se pone en
ma cha, y los pe iódicos de G an ena bolan la causa bélica con el eslogan: “To
de end Ame ica's hono ”. No on da ó denes al cabecilla isible de los “camisas
g ises”, Lincoln Lee (Edwa d Ellis) de que su g upo ep ima y a e o ice a odas las
pe sonas que se a e an a exp esa de o ma pública la opinión con a ia. P ime o
ca gan con a una mani es ación en la que un oce o del Pa ido Comunis a a i ma
que la gue a supond á el de amamien o de sang e de los abajado es y un pe juicio
pa a el pueblo es adounidense, y que únicamen e bene icia á a los capi alis as
“chupasang e”. El ob e o acababa pidiendo la a iliación al Pa ido pa a lucha con a
la gue a, siendo es a úl ima pa e la censu ada en la e sión inal. Llegan en onces
los “camisas g ises” que dispe san a golpes a la mul i ud sin que la policía in e enga.
En la escena siguien e los “camisas g ises” i umpen en el es udio de un pin o , cuyos
cuad os ienen co e paci is a, y le apalean sal ajemen e, además de des oza su ob a
y su es udio.
Todos saben ya que el Senado o a á a a o de la decla ación de gue a, pe o en la
misma mañana de la o ación el p esiden e desapa ece. Las in es igaciones del
Minis o de la Gue a, Lewis Wa dell (Edwa d A nold), se cen an inmedia amen e
en las pe sonas más allegadas al p esiden e, algunas de las cuales no ienen
espues as c eíbles a sus p egun as. A medida que pasa el iempo, el a do gue e o
de la opinión pública, p eocupada con el ema del p esiden e, se en ía, y los lobbis as
se ponen cada ez más ne iosos, has a que con encen al icep esiden e, un
bo achín apocado, de que asuma el mando del país y decla e de una ez la gue a.
Mien as, descub imos que ha sido el p esiden e quien ha planeado su p opio
secues o, ayudado po el agen e del se icio sec e o Chick Mo a (Paul Kelly), su
sec e a ia Alma C onin (Peggy Conklin), su asis en e pe sonal Ha is B ownell
(Osgood Pe kins), su muje y Valen ine O co (Andy De ine), el epa ido que lle a
la comp a a la Casa Blanca. Pa a ol e a apa ece en escena, el p esiden e se hace
mania a y amo daza en el ga aje donde ienen luga las euniones sec e as de los
“camisas g ises”, a quienes p e ende esponsabiliza así del secues o. Pe o iene an
mala sue e que an es de que llegue la policía, ale ada po una llamada anónima del
agen e del Se icio Sec e o, el je e del g upo ascis a, el su eño Lincoln Lee (cuyo
2 Es a segunda pa e de la ase no la ci a.