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A is Esca cena, Juan Pablo.
An opología del Desa ollo y
Coope ación In e nacional. E nog a ía
de una in es igación pa a el Desa ollo
(“Las asociaciones de muje es como
oco de Desa ollo. Re lexión sob e la
si uación de la Unión Konanai de Bag é
- Bu kina Faso”).
AUTOR: Juan Pablo A is Esca cena.
TUTORA: D a. Susana Mo eno Maes o.
2
A is Esca cena, Juan Pablo.
Índice.
I. In oducción. .............................................................................................................. 3
II. Ma co eó ico-me odológico. ..................................................................................... 5
II. 1. De inición y jus i icación del p oblema de in es igación. .................................... 5
II. 2. Obje i os. .......................................................................................................... 5
II. 3. Técnicas de in es igación.................................................................................. 6
II. 4. Unidad de Análisis y Unidad de Obse ación. ................................................... 6
II. 5. Ma co eó ico..................................................................................................... 8
A. El Desa ollo hegemónico en la ac ualidad. .................................................... 8
B. La globalización del Me cado y las ONGDs. ................................................. 11
C. Las pe spec i as eminis as en el desa ollo. ................................................ 14
III. Es udio E nog á ico. ............................................................................................... 24
III. 1. In oducción. ................................................................................................... 24
III. 2. Análisis de los discu sos de Ox am In e món en o no al Desa ollo en el
P oyec o SARAO. ................................................................................................... 25
A. Análisis documen al. ..................................................................................... 25
B. In e enciones públicas. ............................................................................... 35
C. Discu sos en la co idianeidad. ...................................................................... 44
III. 3. El p oyec o de in es igación SARAO en Ox am In e món............................... 57
A. O ganización, abajado es y comunidad. ..................................................... 57
B. La cons ucción del equipo SARAO, ¿hacia una in es igación in e disciplina ?
62
C. El “ abajo en e eno” en e al “ abajo de campo”. ...................................... 66
III. 4. Conclusiones. ................................................................................................. 70
IV. Bibliog a ía. ........................................................................................................... 74
V. Anexos. .................................................................................................................. 76
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A is Esca cena, Juan Pablo.
I. In oducción.
Du an e 6 meses he ealizado una p ác ica de in es igación en la O ganización No
Gube namen al Ox am In e món. Es as p ác icas se insc iben en el p og ama
“Cons uyendo una al e na i a pa a la segu idad alimen a ia en Á ica del Oes e desde
en idades andaluzas”, co inanciado po la Jun a de Andalucía (AACID).
h p:// esilienciaena icaoes e.blogspo .com.es/
La p ác ica consis ió, como decimos, en un pe íodo de in es igación de seis
meses (en e oc ub e de 2013 e inicios de ab il 2014) con una “ isi a a e eno” de 9 días
(del 8 al 16 de eb e o). Du an e es e pe íodo nues o abajo se desa olló bajo una
iple supe isión: po un lado, una u o a académica (Susana Mo eno Maes o,
Uni e sidad de Se illa), y po o o, una supe iso a di ec a (I zia Gómez Ca asco,
Ox am In e món) y una guía en la eo ía y me odología de la ins i ución (Ca olina Egio
A al, Ox am In e món). Bajo es a di ección comencé a de ini y a conc e a una
in es igación que había p opues o de o ma gené ica como: “Ag upaciones de muje es
y P o ección Social en Bu kina Faso. Análisis de p ác icas y discu sos de esis encia.”
Comencé a abaja desde una pe spec i a amplia que se basaba en la posibilidad de
p o undiza sob e los eminismos a icanos y las o mas asocia i as de las muje es en
Á ica, y en la capacidad de ace ca me a la ealidad conc e a de Bu kina Faso: p ime o
indi ec amen e a a és de las in es igaciones ya ealizadas, de la expe iencia y el
con ac o con las compañe as de Bu kina Faso, y pos e io men e po mi p opia es ancia
allí. Po dis in as azones llegue a designa el p oyec o de Ox am en Bag é, con la unión
local de ans o mado as de a oz, como el eje de mi in es igación que acabó
p esen ándose en un documen o i ulado: “Las asociaciones de muje es como oco del
desa ollo. Re lexión sob e el caso de la Unión Konanai de Bag é.” (Ve anexo I)
Es e abajo se ealizó como pa e de un g upo de in es igado as
1
(5 en o al),
con las cuales se man u o un con ac o pe iódico cada quince días. Se p e endía c ea
un g upo de e e encia de jó enes in es igado as pa a a las cuales pode ecu i en
caso de necesidad u u a; dicho g upo se ía in e disciplina y man end ía con ac os con
dis in os depa amen os de las dos uni e sidades de Se illa (la US y la Pablo de
Ola ide) que pa icipa on en es e p oyec o (al menos du an e el cu so 2013 – 2014).
Además, pa icipé en las jo nadas que o ganizó la O icina de Coope ación al
Desa ollo de la US: “III semana de la Coope ación al Desa ollo de la Uni e sidad de
Se illa” del 7 al 10 de Ab il, conc e amen e el 8 de Ab il. Du an e es as jo nadas u imos
la opo unidad de compa i con la comunidad uni e si a ia el ap endizaje ob enido
du an e el pe íodo de p ác icas, así como ecibi comen a ios y c í icas de p o eso as
( u o as de las o as in es igado as) y expe os de las dis in as “á eas eó icas-
me odológicas”
2
de Ox am In e món (Medios de Vida, Desa ollo Sos enible, De echos
de las Muje es…) o ambién “á eas de desa ollo” (po ejemplo el Á ea de Desa ollo
1
Con ocación de ei indicación polí ica y siguiendo el ejemplo de Paz Mo eno Feliu en “El
bosque de las G acias y sus pasa iempos. Raíces de la an opología económica.” T o a, 2011.
He decidido op a po p oblema iza el uso del plu al masculino como plu al gene al, y el uso
del masculino como gené ico. Siendo con a io al empleo de la @, así como de la epe ición
cons an e de los plu ales en emenino y masculino, he seguido su ejemplo y du an e el
documen o se emplea á indis in amen e el plu al masculino y el plu al emenino como plu ales
gene ales. Así, cuando me e ie a como aho a a las an opólogas me e ie o a odas las
pe sonas que se iden i ican e incluyen en la disciplina an opológica. De mane a simila usa é
el emenino pa a los gené icos, cómo “la abajado a”.
2
Designación p opia de la ins i ución pa a es as á eas y sus “ écnicos” o “expe os” en.
4
A is Esca cena, Juan Pablo.
Temá ico y Me odológico, en la cual se insc ibían los enca gados di ec os del p oyec o
como I zia ).
A aíz de es e abajo en el seno de la o ganización Ox am In e món, mi u o a
Susana Mo eno Maes o
3
y yo decidimos que se ía una opo unidad única pa a lle a a
cabo un abajo e nog á ico que u ie a como uno de sus esul ados un abajo
académico como es e. Decidimos, du an e el p oceso del p oyec o de in es igación en
Ox am In e món, que el oco p incipal de mi análisis debían se las p opias dinámicas
discu si as y p ác icas de la o ganización a la ho a de desa olla un abajo colec i o
de in es igación. Comenzamos un p oceso de in es igación e nog á ica pa alelo en el
seno de mi g upo de abajo; ya que podía ealiza e nog a ía como pa e del p opio
p oyec o.
Así es e T abajo Fin de Mas e se cen a á en la e lexión sob e las condiciones
sociales de p oducción de mi in es igación en el seno de Ox am In e món. Pa a analiza
es a dimensión nos cen a emos en un análisis de sus discu sos y me odologías de
abajo.
La p ime a pa e del abajo, el ma co eó ico-me odológico, es la plasmación del
p oceso de cons ucción del obje o de es udio. En él no podemos e leja ,
desg aciadamen e, las mu aciones que ha su ido el mismo en i ud de la e lexión
epis emológica desa ollada g acias al abajo con mi u o a y du an e el Mas e
Uni e si a io en An opología: Ges ión de la Di e sidad Cul u al, el Pa imonio y el
Desa ollo de la Uni e sidad de Se illa
4
. En es e ma co se sen a án las bases
epis emológicas de mi análisis, así como los obje i os y la de inición del mismo.
En la segunda pa e del abajo desa olla emos el es udio e nog á ico al que
co esponde el í ulo gene al del abajo: “An opología del Desa ollo y Coope ación
In e nacional. E nog a ía de una in es igación pa a el Desa ollo (…)”.
3
Tu o a an o de es e T abajo Fin de Mas e , como u o a académica en el abajo ealizado en
Ox am In e món.
4
Quie o ap o echa es a e ocación pa a ag adece a mis p o eso as y p o eso es del
Depa amen o de An opología Social odo lo que me han enseñado a lo la go de mis es udios
es os es úl imos años.
5
A is Esca cena, Juan Pablo.
II. Ma co eó ico-me odológico.
II. 1. De inición y jus i icación del p oblema de in es igación.
La pe inencia de es a in es igación se basa en el ap endizaje que podemos ex ae de
un p oceso de in es igación p eceden e en un ma co ins i ucional (el de las ONGD) en
el que las an opólogas, en an o p o esionales, debe ían ene una posición p i ilegiada
pa a ac ua y la an opología, en an o disciplina, debe ía ene una g an ascendencia
a la ho a de señala las bases eó icas sob e las cuales undamen a p oyec os donde
se ponen en elación dis in as lógicas cul u ales. Es e ma co ins i ucional, sin emba go,
puede p esen a g andes di icul ades pa a la implemen ación de una in es igación
desde nues a disciplina. Es o se debe al choque epis emológico que se p oduce en e
los p incipios y las líneas eó ico-me odológicas dominan es en es as ins i uciones, y los
plan eamien os que posibili an la an opología c í ica.
Es a in es igación in en a se , además, un eje cicio de e lexi idad e o mis a,
pues in en a emos da cuen a de las condiciones sociales de p oducción del
conocimien o cien í ico. Una “sociología” de un p oceso an opológico de in es igación,
que se sus en a en la e nog a ía del mismo. A a és de es e eje cicio e lexi o nos
p oponemos p o undiza en cómo es e con ex o social e ins i ucional omen a, p omue e
y posibili a la cons ucción de de e minados obje os de es udio; al iempo que
obs aculiza, di icul a e imposibili a el cues ionamien o de cie as ealidades, la
cons ucción de o os obje os de es udio y la ealización de de e minadas
in es igaciones.
Además, que emos p opone una e lexión sob e es e p oyec o local de
in es igación ace cándonos a la incidencia de la globalidad en lo local y la
localización/ esigni icación que se p oduce. Es o pa e de nues a conside ación inicial
del sec o de la coope ación in e nacional al desa ollo como uno de los más
dependien es de las “modas” globales y de las ins i uciones sup anacionales a la ho a
de de ini sus elemen os discu si os básicos.
Po úl imo, que emos e lexiona ambién sob e la conc eción de un p oceso de
abajo colec i o e in e disciplina . Nos cen a emos en los p os y con as de es a
expe iencia en el p oyec o. A pesa de no habe se ealizado una in es igación colec i a
(cada una de las in es igado as desa olló su p opio es udio), si se ealizó un p oceso
colec i o de abajo a a és de la coo dinación del g upo. Es o se insc ibe en uno de los
obje i os básicos del p oyec o, c ea un g upo de in es igado as con el cual pode con a
pa a man ene ínculos con la o ganización (Ox am In e món), un g upo in e disciplina
que amplia a las pe spec i as p esen es y apo a a de o ma c ea i a los conocimien os,
eo ías y me odologías que posee po su o mación académica.
II. 2. Obje i os.
Los obje i os son:
Analiza las pe spec i as desde las que se abaja en los p oyec os de
coope ación in e nacional que desa olla Ox am In e món; en especial la
pe spec i a sob e “el géne o” y las muje es.
Analiza la o ma en que se eciben las apo aciones de las ciencias sociales y
las in es igaciones en ciencias sociales en Ox am In e món.
Compa a las pe spec i as de la ins i ución (Ox am In e món o de sus
“expe os”) con los plan eamien os de la an opología c í ica.
Analiza los choques epis emológicos que se han p oducido a la ho a de
ealiza una in es igación en es e ma co ins i ucional.
6
A is Esca cena, Juan Pablo.
II. 3. Técnicas de in es igación.
La écnica p incipal que hemos empleado ha sido la “obse ación pa icipan e”.
Du an e décadas la obse ación -pa icipan e- ha sido el asgo dis in i o e
iden i ica o io de nues a disciplina, ocupando un luga p ominen e en e las écnicas del
abajo en el campo. Se p esen aba la obse ación in si u como la he amien a de
ecogida de da os más ap opiada pa a la p axis an opológica. Pe o el mé odo ha ido
sucesi amen e a iando, modi icándose desde la misma ciencia an opológica,
pe diendo cen alidad. La obse ación di ec a ha sido ma izada po la e lexión sob e la
ap ehensión de la ealidad como discu so (es más lo que e cuen an que lo que se e)
lo cual ompe en pa e la na u alidad de los da os p oducidos po la obse ación y con
la au o idad econocida a la an opóloga que desa ollaba la gos pe íodos de
obse ación pa icipan e. A aíz de las c isis de la an opología desde la segunda mi ad
del s. XX, la obse ación pa icipan e ha pe dido cen alidad en unos casos y
eubicándose en o os, es o es, ajus ándose a las mo ilidades y eque imien os de las
sociedades mode nas; a pesa de odo sigue siendo una de las señas undamen ales
de la an opología inculada a la necesidad me odológica de “pe manece , se y es a
allí”.
Sin emba go, la cen alidad que le hemos o o gado en es a in es igación de i a
del hecho undamen al de que se a a de una in es igación sob e un p oceso colec i o
de in es igación donde pa icipaba de ac o. Con lo cual el p oceso ue de ocalización
de mi “obse ación” en las á eas que cons i uyen el eje de análisis de es e abajo.
Además es a ía pe mi ía un análisis de la co idianeidad y de las lógicas cul u ales en
su p opio p oceso, sin la necesidad de ec ea a i icialmen e es a si uación dialógica de
exposición.
II. 4. Unidad de Análisis y Unidad de Obse ación.
Nues o p oyec o de in es igación es aba cen ado en e nog a ia el p opio p oceso de
la in es igación que ealizamos en el seno de Ox am In e món, pa a da cuen a así de
las di e encias epis emológicas y p ác icas que exis en en e noso os como
an opólogas
5
y la o ganización Ox am In e món. Así nues a unidad de análisis
quedaba de inida en los usos, p ác icas y discu sos en los que es u e abajando como
in es igado asociado pa a es a ONGD; po an o nues a in es igación quedaba insc i a
en la “an opología del Desa ollo”. La unidad de análisis se án el campo del desa ollo,
su lógica, y sus in e elaciones con pe spec i as epis emológicas como “la pe spec i a
de géne o”.
Sin emba go, la unidad de obse ación e a más di ícil de es ablece . Pod ía
habe omado la p opia in es igación esul an e de mi abajo en Ox am In e món,
habe la ampliado y habe e lexionado en exclusi a en po qué yo le había o o gado
impo ancia a es o o aquello, las e icencias que encon é pa a inclui al o cual
e e encia, las c í icas y comen a ios que me hicie on sob e los apa ados, e c. Sin
emba go es o suponía pa a noso os un e o . Si nues o obje i o es con ibui a la c í ica
e lexi a de los análisis an opológicos sob e el Desa ollo y los discu sos del ámbi o de
las ONGD, la e lexi idad que debemos implemen a pa a alcanza es e obje i o no
puede educi se a mi p opia acción o, de lo con a io, ealiza emos un pue il eje cicio de
e lexi idad na cisis a. Po es o nos decidimos a inclui en nues a unidad de
5
C í icas y comp ome idas con la di e sidad cul u al como p oyec o polí ico, si que emos
ma iza (aunque es a ma ización eque i ía en sí un desa ollo mucho más amplio).
7
A is Esca cena, Juan Pablo.
obse ación las p ác icas eó icas y me odológicas de Ox am In e món, an o en sus
p opues as de análisis de las ealidades sob e las que in e ine o busca in e eni , como
en la o ma de p oyec a es as soluciones y los p oblemas que hay que soluciona ;
además incluimos ambién las p ác icas y o mas de o ganiza un p oyec o de
in es igación en g upo y el análisis de las dinámicas in e nas del mismo. Así nues a
unidad de obse ación queda á de inida a la p opia ONGD Ox am In e món y a su
p oyec o SARAO (en sus dimensiones o ganizacional, discu si a y p ác ica). Con odo
ello p e endemos incula los di e en es elemen os que nos pe mi an e ec i amen e
con ibui desde nues a expe iencia e nog a iada al deba e y la e lexión que se
man iene desde la disciplina an opológica sob e el Desa ollo.
8
A is Esca cena, Juan Pablo.
II. 5. Ma co eó ico.
A. El Desa ollo hegemónico en la ac ualidad.
Pa a desa olla es e capí ulo de nues o ma co eó ico no en a emos en una comple a
e isión his ó ica del Desa ollo (hegemónico) ni de la e olución de las eo ías que lo
han explicado y des-mi i icado. Res ingiéndonos al obje i o de nues o abajo que es
el análisis de los discu sos y p ác icas del “desa ollo” en un p oyec o de in es igación
local, nues o obje i o se á de ini qué en endemos po Desa ollo hegemónico sin
p o undiza en el p oceso his ó ico de o mación de es a c eencia y de es as
in e p e aciones c í icas que, po o a pa e, nos ha pa ecido opo uno inclui de o ma
esquemá ica
6
a con inuación.
El Desa ollo comenzó a emplea se como concep o polí ico a pa i de los años
50 del siglo XX. Los que empleaban es e concep o en la a ena polí ica sos enían que
odas las naciones ( e i iéndose a los es ados-nación) e olucionaban en la misma ía,
pe o que algunas habían alcanzado un es adio ele ado en es e camino mien as o as
lle aban un i mo más len o. Es o implica que el “desa ollado” podía p esen a se como
modelo pa a el “subdesa ollado”, es más, el “desa ollado” enía la obligación mo al de
ayuda a desa olla se al que no lo es aba pa a que, a a és de una ep oducción
mimé ica “mejo a a su ni el de ida” y al in alcanza a el (¿mismo?) es adio del
“desa ollo”. Como señala I. Walle s ein
7
(Op. Ci ada. 2005: 24 – 39), ue on p ime o los
eó icos de la CEPAL (Comisión Económica pa a Amé ica La ina y el Ca ibe), en e los
que des aca Raúl P ebisch, quienes comenza on a sen a las bases pa a un análisis
c í ico del Desa ollo a a és de sus concep os cen o-pe i e ia y el “in e cambio
desigual”. Es o sen ó las bases pa a las eo ías dependen is as, donde ya el peso del
p oceso de la di e enciación en e es ados no ecaía sob e los pe i é icos sino que se
p esen aba como consecuencia del capi alismo his ó ico y del “desa ollo del
subdesa ollo” como e e ía A. Gunde F ank
8
. A pa i de aquí las bases pa a una
e isión c í ica es aban c eadas. A es as se suma ían las apo aciones de los análisis
sis ema-mundo (p oyec ados po el p opio Walle s ein en e o os), las c í icas
poscoloniales, es uc u alis as y pos es uc u alis a, las p opues as posmode nas como
las de A u o Escoba
9
, e c.
Pe o noso os pa amos de la de inición que hace G. Ris (2002) de la noción de
Desa ollo. El au o , an es de ealiza su “de inición escandalosa” añade que su análisis
c í ico busca “in e oga se sob e la e idencia que pa ece ca ac e iza una idea des inada
a log a adhesiones unánimes y de la que se ol ida, sin emba go, que es el esul ado
de una his o ia y una cul u al pa icula es.” (G. Ris . Op. Ci ada. pp. 15). La de inición
de Ris iene dos pa es:
“¡Si el ‘desa ollo’ no es más que un é mino cómodo pa a euni al conjun o de
las i uosas aspi aciones humanas, puede llega se inmedia amen e a la conclusión de
que no exis e en pa e alguna y de que, p obablemen e, no exis i á jamás!”…
6
Pido disculpas si es a simpli icación desdibuja o ca ica u iza alguna de las ealidades
desc i as.
7
I. Walle s ein: “Análisis de sis emas-mundo: una in oducción.”. 2005. Siglo XXI.
8
Que emos eco da la ob a de A. Gunde F ank, an o es a pa a aseada “El desa ollo del
subdesa ollo: un ensayo au obiog á ico.” 1992. IEPALA. Cómo una de sus más conocidas y
pione as ob as “Capi alismo y subdesa ollo en Amé ica La ina”. 1977 (1967). Siglo XXI.
9
Quién ha su ido una g an ans o mación en sus a gumen aciones desde “La in ención del
Te ce Mundo: cons ucción y decons ucción del Desa ollo”. 2007 (1996). No ma. Has a “Una
minga pa a el posdesa ollo”. 2011. Signo y Pensamien o, ol. 30 (pp. 306 – 312).
9
A is Esca cena, Juan Pablo.
“Y, sin emba go, el ‘desa ollo’ exis e, en cie a mane a, a a és de las acciones
que legi ima, las ins i uciones a las que hace i i y los signos que a es iguan su
p esencia.”
“El ‘desa ollo’ es á cons i uído po un conjun o de p ác icas a eces
apa en emen e con adic o ias que, pa a asegu a la ep oducción social obligan a
ans o ma y a des ui , de o ma gene alizada, el medio na u al y las elaciones
sociales a la is a de una p oducción c ecien e de me cancías (bienes y se icios)
des inadas, a a és del in e cambio, a la demanda sol en e”. (G. Ris . Op. Ci ada. pp.
21 – 30). En de ini i a, el “desa ollo” hace e e encia a la expansión del sis ema
me cado y al “simple” c ecimien o económico.
Desde es a pe spec i a de análisis c í ico y adical
10
, concep ualizamos el
Desa ollo
11
como un enómeno global. Nace du an e la ase de “descolonización”
12
y
en el con ex o de la oposición del modelo capi alis a en e al bloque so ié ico y al
modelo comunis a de es ado. El pun o IV del discu so de in es idu a del P esiden e H.
S. T uman
13
, en el que se “in en ó” el subdesa ollo, es aba p ecedido de dos pun os en
los que se exponía, de mane a gene al, la necesidad de segui impulsando el
c ecimien o económico en con a de la “ alsa iloso ía que es el comunismo”, e impulsa
una nue a o ganización (La O ganización de Naciones Unidas) capaz de de ende “a
las naciones aman es de la libe ad con a los pelig os de ag esión”. El nacimien o
simul aneo de “los subdesa ollados”
14
y del sis ema mundo (que podemos designa
como) “de bloques” nos mues a el mismo (el “Desa ollo”) como un elemen o discu si o
cen al de uno de es os bloques, el Capi alis a Eu o-No eame icano, pa a legi ima su
in e ención Impe ial en el globo.
Es o incula po an o el Desa ollo con la his o ia de las o mas de dominación
que Occiden e ha desa ollado sob e los o os e i o ios del globo desde la p e-
Mode nidad. W. Mignolo (Op. Ci ada, 2003, pp. 11) señala en es a línea “… los dis in os
diseños globales que a lo la go de cinco siglos jus i ica on e implemen a on la
colonialidad del pode . La C is ianización del mundo ue el p ime o. A él siguió la Misión
Ci ilizado a, la ‘ci ilización’, secula , del mundo. A es e diseño siguió el Desa ollo y
Mode nización, en e 1945 y 1950 ap oximadamen e. A pa i de ese en onces, du an e
la ‘ e ce a y cua a’ gue a mundial lo que enemos es el Me cado To al del que habla
Hinkellame . Cada una de es os diseños, que co-exis en hoy aunque el dominan e es
el del Me cado To al, ha p oducido dis in as o mas de jus i ica e ins umen a la
colonialidad del pode . Como imos más a iba, el Me cado es hoy el bas ión donde
anida la Libe ad y la Democ acia.” Desde nues a pe spec i a, de acue do en lo gene al
con el au o , no exis e sin emba go una up u a del Desa ollo y el Me cado To al, al
con a io: las posibilidades de expansión global de Me cado To al desde los años 70 del
pasado siglo XX no han hecho sino acele a el uncionamien o del “Desa ollo” como
diseño global de legi imidad y ealización del pode (neo)colonial. El obje i o del
Desa ollo desde sus o ígenes ue la expansión del modelo socie a io en cuyo cen o se
10
No en la e sión ulga que oma es os concep os como juicios des a o ables sino como un
examen lib e y público sob e las aíces de es e suje o.
11
En su sen ido hegemónico.
12
Que pod ía llama se de mane a ap opiada de ans o mación de la dominación colonial o,
pa a esumi , neocolonización.
13
Pa a e el discu so de in es idu a al comple o: h p://www.ba leby.com/124/p es53.h ml
(Inglés). Es e discu so del p esiden e de EE.UU. elec o as la Segunda Gue a Mundial es
ex emadamen e in e esan e pa a analiza la p oyección que se hace del nue o o den mundial
eme gen e en aquel momen o.
14
Que li e almen e “Son íc imas de una en e medad.”.
16
A is Esca cena, Juan Pablo.
básicas de elación de pode y que in alida uno de los signi ican es p ima ios de
elaciones de pode , ambos quizás los más na u alizados, el eminismo ab e una pue a
pa a una e isión adical, es deci , de aíz, de las mane as en las que se cons uye y se
con igu an an o la sociedad como las o mas de dominación/ de gobie no de una
o ganización social pa icula .
Pa a explica lo que pod íamos abo da y a on a desde una pe spec i a
eminis a, desde una e lexi idad epis emológica eminis a, in en a emos pone la en
elación dialéc ica (nega i a) con lo que se p oyec a desde una pe spec i a que, en
nues a opinión, iende a neu aliza las po encialidades que noso as pe cibimos en el
eminismo: el en oque de géne o. Valiéndome de la c í ica que ealizan Lou des
Méndez, Rosa And ieu Sanz y Ca men Mozo González de es e en oque in en a é
ecoge y sis ema iza mis e lexiones sob e lo que puede o ece un eminismo
epis emológico.
El en oque de “géne o” cuen a hoy con la legi imidad y la p omoción de cualquie
ipo de acción que incluya es e “en oque” po pa e de las ins i uciones an o académicas
como polí icas. Así, desde la cua a “Con e encia Mundial sob e la muje : Igualdad,
Desa ollo y Paz” (1995, Beijing) el é mino géne o pasó desde las eo ías del eminismo
c í ico como he amien a analí ica pa a desna u aliza y cues iona el ca ác e
coyun u al de los “ oles sexuales”
40
, a se un ó em concep ual en los es udios
impulsados ins i ucionalmen e pa a esponde a la denuncia social de una si uación de
desigualdad. Es e concep o, que es u o de una pe spec i a c í ica sob e la si uación
de las muje es y de la p opia lucha y ei indicación social de las muje es como ac ices
sociales, ha pasado a se el ó em en o no al cual se han con o mado di e en es
ans o maciones en el campo polí ico y académico, ans o maciones que han supues o
la inclusión de es as emá icas en el desa ollo de la e lexi idad ins i ucional, es deci ,
en el es ablecimien o de una ía legi ima y ap opiada de in e p e a es a p oblemá ica
social, así como de las posibles ías pa a da le solución a es e “ allo sis émico”. Den o
de es a pe spec i a (ins i ucional o ins i ucionalizada) la espues a que se plan ea a la
pe sis encia de las desigualdades en e homb es y muje es pasa po el
“empode amien o”
41
y po la ans o mación no ma i a de la sociedad y la igilancia
ins i ucional del cumplimien o de es as ga an ías.
El concep o de “géne o” y el ma co epis emológico de i ado (que podemos
denomina “en oque de géne o”) han sido inco po ados po nume osas o ganizaciones
del sec o de la coope ación in e nacional al desa ollo. La ins i ucionalización en es e
sec o co ió pa alela a la consolidación en las más al as ins i uciones nacionales; como
mues a la con e encia pa alela a es a de Beijing (1995) de las ONGDs que se i ulaba
“Ve el mundo con ojos de Muje ”. La inco po ación de es os plan eamien os en el seno
de las ONGDs ha enido impo an e consecuencias a la ho a de la plani icación e
más di e sa. Pa a mí, y es a es una opinión pe sonal, el p oblema no adica en la de inición de
dos sexos (hemb a/macho) sino en oma es a ca ego ización como una ealidad y no como lo
que es en “ ealidad”: ipos o ca ego ías ideales (que, ya en la eo ización de Webe se de inen
en sí mismas como ep esen aciones sin un e lejo exac o en la ealidad que nos ayudan a
comp ende ). Es deci , el p oblema es hace en a la di e sidad na u al en el co sé de nues a
imaginación e minológica y concep ual… lo cual no se explica sino a endemos a la dimensión
polí ica – en an o a añe a desigual capacidad del pode y au o idad – que implíci amen e
conlle a la imposición/ ep oducción de una no ma social.
40
Supe ando a su ez la he encia uncionalis a de es os é minos que implíci amen e
apun aban a una complemen a iedad uncional más que a una si uación de dominación,
op esión y acceso di e encial a los ecu sos ma e iales y simbólicos de pode .
41
Como luego pasa emos a analiza en nues o es udio e nog á ico.
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A is Esca cena, Juan Pablo.
implemen ación de los p oyec os de coope ación que bajo la “pe spec i a de géne o”
han in en ado esponde a las demandas sociales de ans o mación de las elaciones
de pode asen adas en el sis ema sexo-géne o. Sin emba go, es as demandas de
ans o mación al in e nacionaliza se la espues a (en endida como coope ación al
desa ollo) han sido in e nacionalmen e homogeneizadas, pe diéndose la pe spec i a
socio-his ó ica de es as demandas y, po an o, la di e sidad de obje i os o p oyec os
socie a ios. El esul ado ha sido la sup esión de la dimensión polí ica que no debemos
con undi con la inco po ación en es os discu sos de la inalidad ins i ucionalizado a.
En an o que pe spec i a eó ica ins i ucionalizada, los es udios de géne o
compo an una se ie de iesgos. En las siguien es líneas in en a emos p esen a los
p oblemas de los mismos y plan ea las posibles soluciones a los de o e os en los que
es a pe spec i a a p o undizando.
P ime o, me odológica y epis emológicamen e, es os es udios de géne o son
p esen ados y ep esen ados como equi alen es a es udios sob e la muje y han
desplazado po comple o a cualquie es udio “ eminis a” que no es á ep esen ado en
los es udios que omen an desde las ins i uciones. Exis en aquí a ios p oblemas que
se en elazan y a iculan:
Po un lado, asumi la “pe spec i a de géne o” como una malla pa a la ob ención
y medición de la ealidad social, en pa icula de las di e encias sociales en e homb es
y muje es, supone una al a de e lexi idad a la ho a de cons ui el obje o de es udio
cien í ico, pues si se asume ac í icamen e el géne o como la exis encia de di e encias
sociales en e homb es y muje es, lo único a lo que pod emos aspi a es a con i ma la
pe pe uación de dichas di e encias sin se capaces de p o undiza en la na u aleza
ma e ial e ideológica, en é minos oucaul ianos, discu si a del géne o, como
concepción ideal que e enda y es e endada po unas p ác icas en la co idianeidad.
Es o signi ica que la pe spec i a de géne o en muchos casos no hace sino ep oduci
académicamen e un habi us, “una es uc u a es uc u an e de la pe cepción de la
ealidad”, la na u alizada isión dico ómica y biologicis a de los sexos y sus
co espondien es “ oles”; con lo cual no sólo se llega a un callejón sin salida eó ico
sob e cómo a on a las azones de es a desigualdad, sino que se pe ie e una de las
apo aciones eó icas undamen ales del concep o “géne o” en an o que se es ablece
la alencia inmedia a en e géne o y “ ol sexual”, lo cual conlle a e oma la he encia
uncionalis a, basada en la complemen a iedad y co espondencia na u al.
Además, es a pe spec i a que e-na u aliza pa a el mundo académico la di isión
dico ómica p o oca que es os es udios se cen en en exclusi a en “la muje ” y, en el
mejo de los casos, a la elación en e las muje es y los homb es. En el mejo de los
casos es o signi ica que ob ian las elaciones sociales o ales en las que se inse an las
elaciones en e homb es y muje es, y, más allá, a las elaciones en e es as clases
pa adójicas “homb es y muje es” que en muchos casos es ablecen je a quías in e nas
en unción de c i e ios de géne o y del géne o como ehículo básico de la di e enciación
(de dis inción). En de ini i a, oda in e acción social es en e pe sonas, y el géne o no
a ec a en exclusi a a un subg upo ni a la elación en e dos subg upos, sino a la o alidad
de indi iduos que son sexuados y gene izados desde su nacimien o. En el peo de los
casos, cuando un es udio de géne o es equi alen e a un es udio sob e la “muje ”, se
es á p o ocando una obje i ación de las muje es que pasan a se un obje o de es udio
con ca ac e ís icas uni e sales; es especialmen e p eocupan e en el con ex o ac ual la
ic imización que se ealiza de “la muje ” en muchos de es os es udios y en las
legislaciones que (los) legi iman, po ejemplo la ac ual legislación de a a de se es
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A is Esca cena, Juan Pablo.
humanos
42
. La ca ego ía de muje , la muje obje i ada, no es acep able en an o
p oyec a una en idad homogénea, una unidad on ológica de las muje es, lo cual uel e
a esencializa las y a na u aliza sus “ oles”. Es as concep ualizaciones que asumen a la
muje como obje o de es udio e ue zan el sesgo and océn ico que es e ipo de es udios
con pe spec i a de géne o p e enden supe a , pues no sólo con ie en a “la muje ” en
obje o sino que e ue za implíci amen e la cen alidad social del macho/ a ón como
esencia misma de la sociedad, pues no exis e ningún ipo de es udio que se p eocupe
po el obje o “homb e”.
Po o o lado, y como conclusión de la e lexión an e io , la asunción de es a
pe spec i a de géne o supone la enuncia a la cons ucción del obje o de es udio, lo que
implica que es as in es igaciones es án dominadas po una cons ucción del obje o que
le es ex aña y ex e na. Es a cons ucción pa icula del obje o de es udio que domina
los es udios ealizados desde una pe spec i a de géne o es, en sí, un e lejo de lo que
Bou dieu llama sociología espon ánea
43
(basada en nues o p opio sen ido común, en
nues as es uc u as es uc u an es, y en las in e p e aciones comunes y no ma i as de
la ealidad) y de la e lexi idad ins i ucional, o po segui con la exp esión del au o
ancés, de la demanda bu oc á ica.
En con a de es a cons ucción inconscien e y que escinde las elaciones de
géne o de la compleja o alidad de in e elaciones sociales, la p opues a eminis a ancla
es e juego de pode en es a o alidad, es deci , al en ende el géne o en é minos
elacionales y p ocesuales no sólo de uel e a la his o ia lo que es u o de la his o ia
sino que pone de mani ies o como la desigualdad es uc u al es la base sob e la que se
sos ienen las desigualdades de géne o. Es o es lo que pe mi i á plan ea que la
posibilidad de que es as desigualdades dejen de exis i pasa no po la enmienda de los
icios inco ec os de unas elaciones na u ales sino po la con igu ación de una sociedad
más iguali a ia en la que es a o ma de c ea desigualdades no enga ele ancia
es uc u al. Es o pe mi e al eminismo c ea u opías de e e encia. Da pie, además, al
eminismo a da una espues a a la in e seccionalidad de las desigualdades y a su
in e conexión; el no supe pone las desigualdades, el no es ablece una como p imo dial
y mad e de las o as, hace posible una unión pa a la c eación de una jus icia como
pa adigma social que haga en e a odas las injus icias. Es a es una he encia que el
eminismo le debe a los eminismos poscoloniales, quizás una de las co ien es eó icas
más uc í e as desde el siglo XX has a hoy y que se ha man enido en un luga ma ginal
en el campo de las ciencias sociales.
Po an o, se es án po enciando “in es igaciones de ‘géne o’ que con ibuyen a
cons i ui la ‘doxa’ del géne o como di e encia na u al o social, a iable independien e ,
p incipio explica i o o causa, obs aculizando la cons i ución de la ‘doxa’ eminis a que
si úa el p incipio explica i o en la je a quización, elaciones sociales de dominación, de
pode , donde el sis ema sexo-géne o es consecuencia”(And ieu y Mozo, 2005: 20). Es a
a gumen ación nos lle a a plan ea nos con se iedad la segunda se ie de de iciencias de
la ac ual co ien e de es udios de géne o o con pe spec i a de géne o que inunda an o
la academia como las ins i uciones públicas: su soslayo de oda dimensión es uc u al y
polí ica.
Es os es udios con pe spec i a de géne o y los discu sos (de sen ido)
ins i ucionales que (los) legi iman c ea una p oyección del p oblema na u alizado,
42
O los discu sos que jus i ican muchos p oyec os de coope ación al desa ollo.
43
Lo cual pe mi e ace ca nos a in e p e a su e-na u alización de los oles sexuales en
Ciencias Sociales.
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A is Esca cena, Juan Pablo.
legi imando y p oduciendo la isión de las muje es como íc imas ( odas) de la
disc iminación de géne o po su p opia na u aleza de muje ; además, la solución “po
an o” se ía la ausencia de es as disc iminaciones pe sonales y dependien es de una
o ma de pensa an icuada, de una a á ico es o de las men alidades de épocas
pasadas de desa ollo. Man eniendo el mi o del p og eso, base undamen al de la
supe io idad de la mode nidad, es as in e p e aciones que eluden las elaciones de
pode y las cues iones ideológicas en un sen ido p o undo (pues, como decimos, se
plan ean como esiduos cul u ales de iempos pasados que ya no co esponden a la
sociedad ac ual) homogeneiza el g upo de las muje es, y des uye las posibles bases
de un análisis eminis a al desca a las impo an es implicaciones de la ealidad polí ica,
social y económica en la de inición de la si uación de las muje es (y de los homb es).
“Es amos p obablemen e en la ac ualidad an e un ‘mo imien o eminis a’
he e ogéneo, adsc i as unas a un ‘ eminismo ins i ucional’, ‘del o den’, o ‘libe al’ que sólo
exige la equipa ación en de echos y con ía en la p omulgación de la igualdad po ley
con ca ác e de no ma i idad; adsc i as o as a un eminismo ‘ ei indica i o’ o de
‘panca a’ (sin el que las an e io es no pod ían subsis i como suje os polí icos, ya que
en en él una cie a ‘demanda social’) que cues iona los ma cos ju ídico-polí icos,
económicos e ideológicos en los que se ep oduce el pa ia cado y que no quie e pe de
un ho izon e eminis a e oluciona io.” (And ieu y Mozo, 2005: 28)
Repasemos lo aquí expues o. Hemos in en ado pone de mani ies o cómo es e
eminismo designado como ins i ucional ha e-na u alizado en el seno del eminismo del
s. XX a las muje es, homogeneizándola a pa i del géne o como ca ego ía analí ica
asumida a p io i y di icul ando la pues a en elación con las condiciones es uc u ales de
pode y desigualdad en las que se incluyen o de las que son consecuencia el sis ema
sexo-géne o. Pe o, exis e o a dimensión en la que nos que emos de ene : la solución
no ma i a. En ealidad, es a no se ía una dimensión di e en e a la an e io , sino la
complejización de la misma. Al desecha como campo explica o io las elaciones de
pode y la es uc u as de dominación sociales a escala gene al, el eminismo
ins i ucional (en es os es udios con pe spec i a de géne o) pone al ma gen del análisis
y del deba e el ma co ins i ucional y social en sí, que es es ablecido como “el” a p io i o,
si p e e imos, como la única ealidad exis en e y posible
44
; es o conlle a que: 1) el
p oblema es independien e a dicha es uc u a, 2) que es a es uc u a no man iene
ínculos esenciales con es e p oblema; 3) que la solución puede da se en es a
es uc u a; 4) que la solución puede da se en las mismas cla es que has a aho a han
egulado la es uc u a. Todo es o conlle a supone que la supe ación de la
disc iminación sexis a y de las desigualdades en e homb es y muje es puede
soluciona se a a és del p incipio ins i ucional de la mode nidad y sus exp esiones, es
deci , del con a o social, de la ciudadanía y de las leyes.
No en a emos a deba i sob e el con a o social pues es el p incipio ilosó ico
undacional de oda la mode nidad y, de o ma más especí ica, de oda la iloso ía libe al;
sin emba go, sólo como apun e, las e lexiones de los ilus ados en o no al con a o
social excluye on siemp e a las muje es de las negociaciones de dicho con a o. Aho a,
la ciudadanía como es a us de inculación en e odos los indi iduos i man es de es e
44
La e dad. Es o se explica po la p opia al a de e lexi idad de es as in es igaciones que no
se plan ean ni lo ap opiado del obje o sociológico que p oblema izan y cons uyen, ni po las
condiciones sociales de p oducción de sus es udios, lo cual de ine las condiciones de
posibilidad de los mismos siguiendo a Bou dieu. De o ma más sencilla e i ónica, podemos
deci que odos los in es igado es que eco en es a senda gua dan en su memo ia el eslogan
de la dama de hie o “The e is no al e na i e”.
20
A is Esca cena, Juan Pablo.
con a o social que hoy se supone ex ende uni e salmen e (aunque mucho end ían
que deci de es o aquellos inmig an es sin de echo a ene de echos) supone la
in eg ación social de los indi iduos a a és de la legislación y la legi imidad de la misma.
Es o ya nos da pis as. Po una pa e, el suje o po excelencia de la iloso ía libe al es el
indi iduo, y la o ma de je a quización social es la lib e compe encia egulada y eglada
pa a e i a “inco ecciones”, como se p esen a la p opia disc iminación sexis a y el
sis ema sexo-géne o. La c eencia en es a o ma de o ganización social p o oca que
es e eminismo ins i ucional, a la ho a de p oyec a sus soluciones a las desigualdades,
las p esen e en o ma indi idual (a a és del “empode amien o”, que suele esponde a
una dimensión económica) y de o ma indi idual-ins i ucional, a a és de leyes que
ga an icen la igualdad de los indi iduos en su compe encia de odos con a odos. La e
en es a ía ilosó ica conlle a una e en las leyes como si es as uesen capaces de
co egi la je a quía en e ambos sexos, como algo ajeno a o os ipos de
je a quizaciones y sin necesidad de una ans o mación es uc u al p o unda del
sis ema. Es o iene inculaciones di ec as con las o mas mí icas p opias de nues a
sociedad: el p og eso y la acionalidad.
Es a endencia ilosó ica y epis emológica se plasma en polí icas de igualación
social a a és de la p omoción indi idual (del empode amien o) y la p oclamación de
de echos sin ampoco ninguna in e ención es uc u al a la ho a de c ea ga an ías de
los mismos. La única modi icación (secunda ia) es la c eación de espacios ma ginales
den o de los campos undamen ales de c eación de sen ido (el polí ico y el académico;
que son aquellos a los que iene acceso el Es ado-Nación) que pe mi e el
“empode amien o” de las “in elec uales o gánicas” pe o que neu aliza las
ei indicaciones no supe iciales de igualdad social. Es a exposición queda e o zada
po la a gumen ación de M. Wal e s Benn sob e cómo en EE.UU. se han
ins umen alizado las iden idades, y se han ins i ucionalizado espacios dedicados a
es as y medidas de acciones posi i as, lo cual ha se ido pa a enmasca a el consenso
(neolibe al) undamen al sob e la cues ión de la polí ica económica. Jugando un poco
con su a gumen ación, que emos conclui que es a ía del eminismo ins i ucional ha
se ido pa a enmasca a el consenso undamen al sob e la economía polí ica del sexo
(de ini o ia del sis ema sexo-géne o) que noso os, a di e encia de M. Wal e s, no
supedi amos a la dominación de clase, sino con la que c eemos que se a icula. Sin
emba go, es amos de acue do con el au o con que es e ipo de polí icas y es a
e lexi idad ins i ucional que ha agoci ado algunos de los concep os undamen ales del
eminismo ans o mado de los años se en a del siglo XX es án encaminadas a la
legi imación de la es uc u a social (an e la cual no hay al e na i as) y a la legi imación
de la legi imación undamen al de es a es uc u a, la me i oc acia. A lo que se suma la
pa adójica si uación de que en el con ex o his ó ico (neolibe al) en el que nos si uamos,
en nues o p esen e donde, pa a aseando a A. Appadu ai, la mode nidad ha sido
desbo dada: La globalización ac ual mezcla una in e dependencia
45
económica y una
mayo homogeneidad cul u al a ni el mundial pe o al mismo iempo un eb o e iden i a io
a escala local (la glocalización cul u al) como eacción a es e desa ollo del Sis ema-
Mundo (pos )mode no. El pode de la iden idad es á cada ez más p esen e en las
negociaciones y e o mulaciones que los agen es ealizan sob e la ac ual o mación
social.
En onces, si la ac ual línea legí ima y hegemónica de in e p e ación de las
desigualdades igen es en e muje es y homb es es es a… ¿hacia dónde debemos
di igi nos? Tomando es a línea como una uel a a ás y como una neu alización polí ica
45
Hab ía que ma iza que en endemos po “in e dependencia”.
21
A is Esca cena, Juan Pablo.
de los con enidos e oluciona ios del eminismo epis emológica y polí icamen e
hablando, la ía pa a una al e na i a es á siendo ya eco ida po muchas. Desde
nues a óp ica, es a ealidad ins i ucional y académica no impide econoce la e olución
pa adigmá ica del eminismo en ciencias sociales, no sólo po que el sesgo and océn ico
al in isibiliza a una pa e undamen al de su obje o de es udio pe e ía el análisis de la
o alidad es udiada, sino po las apo aciones que las dis in as co ien es han
p opo cionado a las ciencias sociales, y en conc e o a la an opología, pa a epensa y
e-his o ia las coyun u ales o mas de o ganización social. Los nue os e os que se
plan ean los “o os” eminismos (decimos o os po no se a ines a es e hegemón que
hemos in en ado decons ui ) es cen a se en la in e conexión de las dis in as o mas de
dominación y pode , analiza sus in e conexiones y p opone un mé odo pa a su análisis
colec i o y un p oyec o polí ico pa a supe a odas las injus icias. Cen ándonos en la
epis emología eminis a, lo cual ha sido el eje cen al de es a b e e e lexión, si
inicialmen e el eminismo cons uyó el obje o de es udio “muje ” como consecuencia
necesa ia pa a con e i se en ac ices de la his o ia; si pos e io men e lo complejizó y
demos ó la di e sidad de si uaciones que enían cabida en y la lexibilidad de los
p oyec os eminis as; si en la ac ualidad, la up u a de oda opción de cohesión g upal y
de oda iden idad basada en el sexo-géne o
46
se plan ea como al e na i a an e la ba ida
de los “es udios de géne o” y la e-na u alización de los sexos, la opción epis emológica
del eminismo es i más allá: En mi muy humilde opinión, las eo ías eminis as
ma e ialis as y poscoloniales pe mi en un análisis de las o maciones y p ocesos
sociales en oda su complejidad de una o ma más ica y compleja que las o odoxias
ma e ialis a o poscolonial. Las eo ías eminis as debe ían segui p o undizando en su
análisis de la o alidad de los p ocesos sociales, única ía po la cual sald án de la
ampa na cisis a
47
y pod án llega a cons i ui una e dade a e olución cien í ica, un
cambio de pa adigma.
Feminismos poscoloniales.
En el campo del desa ollo, pa a pode supe a las limi aciones de los en oques
hegemónicos ac uales en es e campo, es necesa io inco po a la p oducción de los
mo imien os eminis as y las in elec uales a icanas, en nues o caso conc e o, y, en
gene al, odas las apo aciones de aquellas poblaciones cons uidas como subal e nas
de occiden e y que han sido excluidas a a és de la colonialidad del pode .
En nues o caso, es a necesidad es undamen al pa a de ol e la cen alidad a
las ac ices p incipales que aho a se ep esen an como íc imas necesi adas de la
coope ación in e nacional, las muje es a icanas. Son ellas y los a icanos en gene al
quienes debe án, pa iendo de sus ealidades sociocul u ales especí icas, o mula los
obje i os pa icula es de su lucha y así de ini el p oyec o socie a io inmedia o y u ópico
que quie en cons ui .
La inco po ación de los eminismos que pa en de los p opios con ex os a icanos
es i al pa a supe a el sesgo e nocén ico de muchos eminismos occiden ales y del
sesgo que implica ía su aplicación a es as o as ealidades sociales y cul u ales.
46
En e e encia a las eo ías quee , las cuales p esen amos de o ma ca ica u izada pe o que
esponden a la endencia del posmode nismo en es e sen ido.
47
Po la cual son a menudo desp es igiadas y/o ma ginadas: se las conside a ceñidas a
emá icas de, po y pa a muje es; se p esen an como análisis de un campo poco ascenden e
pa a la o alidad de lo social; o como un campo endogámico en el que muje es esc iben sob e
muje es sin igo alguno.
22
A is Esca cena, Juan Pablo.
Chikwenje Okonjo Ogunyemi, pione a jun o con Alice Walke o Bell Hooks en
e lexiona sob e las pa icula es necesidades de un eminismo que espondie a a la
si uación de las muje es a o (no sólo en EE.UU.), señalaba la impo ancia de sepa a se
de un eminismo “blanco” (Eu o-Ame icano). Ella, p o enien e de la li e a u a, señala
cómo los eminismos blancos ienden a ep esen a la si uación de las muje es a a és
de la compa a i a con la si uación de los escla os, los colonizados, y las mino ías
neg as. Es o p o oca en las eminis as neg as un echazo an e es os plan eamien os
po que man iene una ep esen ación i ial de lo que ha supues o en la his o ia del
mundo la subo dinación neg a, la colonización y la escla i ud. Así Ogunyemi señala
cómo las muje es neg as en EE.UU., conociendo su “impo encia” compa ida po la
neg i ud en una cul u a blanca y pa ia cal, man ienen una elación de alianza con los
homb es neg os en sus mo imien os, empode ándolos en su lucha común polí ica y
económica. Mien as, “Esc ibiendo
48
desde una posición de pode , la esc i o a blanca
no hace en e a es as di icul ades. En su luga ella se concen a en el pa ia cado,
analizándolo, a acándolo, de ec ando sus en áculos en los luga es menos espe ados.
El pa ia cado como se mani ies a en los ghe os de neg os en el mundo, es un asun o
domés ico que no iene la e e be ación que iene el pa ia cado blanco donde la
cues ión es el pode mundial eal. La úl ima di e encia en e eminis as y womanis as
49
es lo que cada una de es as e en el pa ia cado y lo que puede se cambiado. El
sexismo neg o es una ep oducción del acismo Eu o-Ame icano, un concep o que Alice
Walke iden i ica en ‘El colo pú pu a’ (…) lo que sigue es que el acismo hacia las
muje es neg as y el sexismo (hacia ellas) deben e adica se jun os.” (C. O. Ogunyemi,
Op. Ci ada. 1985: 69 – 70). Es a pe spec i a holis a implica que “El econocimien o del
impac o del acismo, el neocolonialismo, el nacionalismo, la ines abilidad económica y
de la deso ien ación psicológica
50
en la ida de los neg os (…) hace de la p eocupación
po el sexismo simplemen e un aspec o del womanismo”.
Los “o os” eminismos an más allá del eminismo de adición libe al occiden al
pues suponen, como emos, una uel a a la conside ación adical de las bases
es uc u ales de las si uaciones de exclusión y subo dinación. No sólo cues ionan las
elaciones de pode basadas en las di e enciaciones de sexo y géne o, sino que
cues ionan las bases es uc u ales del modelo económico, y de las o mas cen ales de
iden idad é nica.
Pa a la c eación de pe spec i as en la coope ación in e nacional al desa ollo
que inco po en plan eamien os eminis as y quie an abaja con g upos a icanos se ía
necesa io ap oxima se po an o a la amplia gama de abajos que se han p oducido y
se siguen p oduciendo en es os países. Noso os hemos omado como pequeña
mues a de es os po enciales la ob a de C. O. Ogunyemi, pe o son muchas las au o as
a icanas que in es igan y p oducen conocimien o con po encial ans o mado en es e
sen ido: Amina a T ao é, Oye onke Oyewumi, Ma ía Kolawole, Amina Mama, Mola a
48
C. O. Ogunyemi: “Womanism: The dynamics o he con empo any black emele no el in
English". 1985. En Sings, 11: 1. (pp. 63). Es e a ículo es á en inglés; no c eía con enien e
inclui agmen os de mi ma co eó ico en o a lengua, po lo que he op ado po o ece una
aducción p opia y po an o ap oximada y limi ada po mi capacidad de comp ensión y
aducción.
49
El concep o womanism si ió pa a dis ancia el eminismo u o de las inquie udes de las
muje es a oame icanas de sus (no) iguales blancas. Es a ibuido a Alice Walke aunque ella y
Ogunyemi lo acuña on de mane a pa alela, algo que explica C. O. Ogunyemi en el ex o ci ado.
50
Es as au o as es an muy in luídas po F. Fanon en su mane a de concep ualiza la
dominación colonial y sus e ec os sob e los colonizados. Además de emi i a las ob as de es e
impo an e au o nos gus a ía ecomenda el a ículo de I. Walle s ein. “Lee a Fanon en el siglo
XXI”. 2009. NLR nº57. h p://newle e iew.es/57
23
A is Esca cena, Juan Pablo.
Ogundipe-Leslie, Yolande Mukagasana, Yasmin Jusu-She i , Ayesha Imam, Ken Bugul,
en e o as muchas.
Sin emba go exis e un pa de p oblemas en es e es ue zo que debe ían
acome e los ac o es de la coope ación in e nacional, p oblemas en los que las
an opólogas podemos colabo a a soluciona jun o a las p opias o ganizaciones de
coope ación in e nacional al desa ollo:
En p ime luga , la mayo ía de es as au o as son accesibles a noso os (pe sonas
in e esadas del mundo occiden al hegemónico
51
) g acias a que publican en inglés y
desde ins i uciones académicas de los cen os del sis ema-mundo. La p opia C. O.
Ogunyemi a la que he hecho e e encia ue p o eso a (aho a emé i a) del “Sa ah
Law ence College” de Nue a Yo k. Es o, que no in alida sus plan eamien os, nos lle a
a cues iona nos la ascendencia de la colonialidad del sabe . Sin emba go, la única ía
pa a el desa ollo de una decolonialidad es segui p o undizando en nues o
conocimien o p oducido po eminis as a icanos an o en los países a icanos como en
la diáspo a, analizando sus implicaciones y ealizando una c í ica e lexi a de los
mismos.
En segundo luga , como señala la au o a S. Mobolanle Ebunoluwa
52
, uno de los
p oblemas p incipales en las sociedades A icanas cuando hablamos de eminismo es
que los mo imien os in elec uales han p ecedido a los mo imien os sociales
o ganizados en la lucha polí ica. A la in e sa, los mo imien os de muje es
53
no siemp e
se han iden i icado con “el eminismo”, o o gando p io idades a obje i os sociales más
amplios que no a añen solamen e a las muje es
54
y han es ado al os de e e en es
in elec uales capaces de aglu ina los en sus ei indicaciones.
Las apo aciones de los eminismos a icanos, eno memen e icas y di e sas, no
son imp escindibles pa a el desa ollo de es e abajo e nog á ico cuyo cen o no es el
p oyec o de coope ación ealizado con las muje es de Bag é (Bu kina Faso) sino las
dinámicas discu si as y p ác icas de la o ganización Ox am In e món en su con ex o
local en Se illa, de donde pa e el p oyec o
55
, que cons i uyen las condiciones sociales
pa a la p oducción de un p oyec o de coope ación in e nacional allí. Siendo el cen o de
nues o abajo es a e lexión sob e la o ganización Ox am In e món en nues o con ex o
sociocul u al, no es ap opiado p o undiza
56
en las di e sas eo ías que inco po an en
su epis emología los eminismos a icanos. A pesa de es o me gus a ía inclui una se ie
de ob as en la bibliog a ía de es e abajo que ep esen an la di e sidad de es as eo ías,
algunas en cas ellano y o as desg aciadamen e en inglés, como o ma de ei indicación
académica
57
de es os conocimien os sis emá icamen e ocul ados.
51
Aunque inclui a la sociedad Andaluza en los cen os hegemónicos pueda se una cues ión a
deba i .
52
S. Mobolanle Ebunoluwa. “Feminismo: La búsqueda de una a ian e a icana”. 2011.
A icaneando, nº7. Oozebap.
53
Que NO ienen po qué se eminis as a p io i.
54
Algo sepa ado del eminismo hemónico libe al occiden al, cuyo obje i o único es el
“Pa ia cado”.
55
O más bien el p oyec o de ealiza una in es igación sob e ellas. El p oyec o de abaja con
las muje es a oce as de Bu kina Faso ha sido desa ollado a ni el nacional, lo que implica su
plani icación desde la sede cen al de Ox am In e món en el Reino de España que se ubica en
Ba celona.
56
Po la na u aleza de es e abajo como TFM (T abajo de Fin de Mas e ).
57
Y polí ica.
24
A is Esca cena, Juan Pablo.
III. Es udio E nog á ico.
III. 1. In oducción.
Es e abajo se basa en mi expe iencia du an e la ealización de la in es igación “Las
asociaciones de muje es como oco del Desa ollo. Re lexión sob e la si uación de la
unión Konanai de Bag é” en el seno de Ox am In e món. Es a expe iencia se p olongó
du an e más de seis meses, iempo du an e el cual pude ealiza mi “obse ación
pa icipan e” básica pa a el obje i o de es e abajo.
Mi pa icipación en el p oyec o “Cons uyendo una al e na i a pa a la segu idad
alimen a ia en Á ica del Oes e desde en idades Andaluzas”, p oyec o que luego
cambia á de nomb e en el ascu so del mismo, pasando a se designado como p oyec o
de in es igación SARAO (siglas de “Segu idad Alimen a ia y Resilencia en Á ica del
Oes e”), se cons iñe al cu so 2013 – 2014, bajo la u ela académica de la P o a. Susana
Mo eno Maes o ( ambién di ec o a de es e T abajo Final de Mas e ). Una ez publicada
la con oca o ia de es as becas pa a concu so público, p esen amos nues a p opues a
el 30 de junio, que incluía la se ie de documen os eque idos que suponía, además de
las e e encias pe sonales (CV y ca a de mo i ación, además del co espondien e
espaldo de mi u o a uni e si a ia), una p opues a eó ica y me odológica de al menos
10 páginas y un esumen de dos páginas. En es a p opues a debía inclui se, además
de la o mulación de la in es igación, su jus i icación, los obje i os y un ma co analí ico
y me odológico pa a la consecución de los mismos, un plan de abajo gene al y un
calenda io de abajo, así como un plan de abajo de e eno. El 27 de sep iemb e nos
con ac a on, la p opues a había sido seleccionada. El 14 de oc ub e se inició mi
pa icipación o mal como pa e del equipo de in es igación SARAO de Ox am In e món.
An e el eque imien o académico de ealiza es e abajo, op e po la posibilidad
58
de es udia el p opio p oceso de in es igación que es aba ealizando en un sen ido
e lexi o, es deci , analiza el con ex o social en el que se desa ollaba mi abajo
cen ándome en el análisis de las lógicas cul u ales subyacen e a los discu sos y
p ác icas de la o ganización en la que es aba insc i o.
Así, en es e es udio e nog á ico in en a é analiza en p ime luga las
implicaciones cul u ales y simbólicas p esen es en las p opues as eó ico-me odológicas
de Ox am In e món así como en sus análisis sob e la ealidad de los países “en
desa ollo” y las ías pa a o ece “soluciones” a los mismos. En segundo luga nos
de end emos en las p ác icas p oducidas en el seno de es e g upo de
abajo/in es igación.
58
Exis ían o as, como la p o undización de la in es igación e e ida p e iamen e y su
p esen ación a modo de e nog a ía.
25
A is Esca cena, Juan Pablo.
III. 2. Análisis de los discu sos de Ox am In e món en o no al Desa ollo en el
P oyec o SARAO.
Es e es udio debe comenza po la p opia de inición que desde la o ganización Ox am
In e món se da del p oyec o de in es igación SARAO:
“El p oyec o SARAO es un p og ama de in es igaciones co- inanciado po la
Agencia Andaluza de Coope ación In e nacional pa a el Desa ollo e implemen ado po
Ox am In e món. En e 2012 y 2015 ealiza emos in es igaciones sob e emas
elacionados con la segu idad alimen a ia y la esiliencia en Bu kina, Mali y Níge con la
colabo ación de una amplia ed de in es igado es/as asociados/as den o y ue a de
Andalucía. C eamos espacios de e lexión e in e cambio sob e es os emas con el in de
o alece capacidades y sensibiliza a la sociedad andaluza.”
59
En es e apa ado in en a emos esponde y explica la lógica cul u al que
sus en a es a de inición del p oyec o de in es igación. Pa a ello comenza emos
ealizando un análisis documen al. Emplea emos, en p ime luga , el documen o de la
con oca o ia o icial de las becas pa a es e p oyec o, analizando su ca ác e es uc u al
a la ho a de de e mina qué ipo de in es igaciones se ealizan. En segundo luga , nos
cen a emos en una p opues a eó ica pa a la plani icación de p og amas de
coope ación al desa ollo con “pe spec i a de géne o” i ulado “Lide azgo T ans o mado
de Muje es: en La inoamé ica. Una es a egia pa a la jus icia social y de géne o de
In e món Ox am”; el análisis de es e ex o se acompaña á de e e encias
complemen a ias a o o ex o (“Es udio diagnós ico sob e las desigualdades de géne o
en las zonas de in e ención del p og ama Medios de Vida Vulne able”) inculado al
mismo.
Elegimos es os documen os po se esenciales en el desa ollo de la in es igación
que ealicé en el seno de la o ganización Ox am In e món. El p ime o po su ca ác e
p oyec i o es uc u an e sob e cuáles son las emá icas posibles a in es iga . El
segundo po que du an e la cons ucción de mi obje o de es udio se me p opuso como
ma co epis emológico pa a mi in es igación, pidiéndome di ec amen e adop a un
en oque eó ico ajeno de una mane a no e lexi a. Es a al a de e lexi idad supone una
enuncia a la cons ucción del obje o de es udio.
A. Análisis documen al.
La con oca o ia o icial pa a el p oyec o “Cons uyendo una al e na i a pa a
la segu idad alimen a ia en Á ica del Oes e desde en idades Andaluzas”.
El documen o de la con oca o ia
60
, que se publicó en julio de 2013, cons a de sie e
secciones, desde la p esen ación del p oyec o, a los equisi os pa a pa icipa y la ía
pa a p esen a solici udes, pasando po los obje i os del p oyec o y las líneas de
in es igación p opues as, pun os undamen ales en los que nos cen a emos po su
impo ancia y mayo ca ga discu si a.
Los obje i os del p oyec o, ecogidos en la con oca o ia de la beca, se p esen aban
en es pun os:
“Fo alece las capacidades de los agen es de coope ación andaluza median e
la in es igación y di usión…” Es e obje i o es la conc eción de lo que supone en
59
h p:// esilienciaena icaoes e.blogspo .com.es/
60
h p://in e nacional.us.es/uploads/images/blog/Con oca o ia%20Becas%20IO%20Andalucia.pd
Ve ambién Anexo II.
32
A is Esca cena, Juan Pablo.
El sex o pun o es la p oyección de la es a egia del “Lide azgo T ans o mado de
Muje es” en sus dis in as ases, como p og ama de acción pa a el empode amien o de
muje es en es á eas es a égicas:
A) Empode amien o subje i o y cul u al de las muje es.
B) Empode amien o colec i o de las muje es y sus o ganizaciones (aumen ando el
llamado “pode con”, como capacidad de o ganiza se y negocia conjun amen e).
C) La capacidad de las muje es pa a pa icipa y oma decisiones en el ámbi o
público y p i ado.
En el siguien e cuad o in en o esumi el desa ollo de es a es a egia:
Tabla 1. Es a egias y plani icación del “Lide azgo T ans o mado de Muje es”.
Á eas
es a égicas
Co o plazo
Medio plazo
La go plazo
A) Fo alecimien o
del pode p opio o
pode in e io de
las muje es.
- Aumen a iempo
de o mación
( alle es de
empode amien o)
- Recu sos básicos:
lee y esc ibi ;
documen o de
iden idad; ecu sos
mínimos pa a
mo iliza se.
- Más segu idad y
mejo alo ación
de se muje .
- Más capacidad
de oma de
decisiones (po su
acceso a ecu sos
económicos y
p oduc i os, y
pa icipación en
o ganizaciones
mix as.)
- Más con ol de su
iempo “que
dedican al cuidado
de ellas mismas y
a la ealización de
p oyec os de su
in e és y au o ía…”
B) Fo alecimien o
del pode con de
las muje es.
75“Los p incipales
cambios son la
cons ucción de…
…una consciencia
c í ica que
asciende la
expe iencia…
…indi idual
elacionada con la
iden idad de
géne o.”
b1) Fo alecimien o
de las
o ganizaciones de
muje es y
eminis as.
Cons ucción de
capacidades y…
… o alecimien o
de es e ipo de
asociaciones.
Las
o ganizaciones de
muje es y
eminis as son
más sos enibles.
b2) La
ins i ucionalización
de la pe spec i a
de géne o en
o ganizaciones
mix as.
Necesidad de un
empode amien o
colec i o de las
muje es y un
desempode amien o
colec i o de los
homb es.
-
Ins i ucionalización.
- Más
econocimien o de
las muje es en las
o ganizaciones
mix as y de sus
lide azgos.
- Exis encia de una
masa c í ica de
muje es
empode adas
b3) C eación de
alianzas con o as
o ganizaciones y
mo imien os
sociales.
Cons uyendo edes
y alianzas,
pe mi iendo amplia
las ei indicaciones
de las muje es.
- Encuen os,
in e cambios y
campañas
conjun as
(e iciencia en el
uso de los ecu sos
- E ec os
mul iplicado es
con más alcance e
impac o social.
- Mo ilización
social más ue e.
75
La siguien e ase es á sepa ada en las es cuad ículas siguien es, pe o es una ci a del
pun o B que co esponde a odo el á ea es a égica.
33
A is Esca cena, Juan Pablo.
e i ando
duplicaciones).
- Alianzas
es a égicas con
o ganizaciones de
DDHH,
campesinas,
indígenas y de
jó enes.
C) Aumen o del
pode pa a de las
muje es.
- C ea agendas con
las necesidades
p ác icas y
es a égicas de las
muje es.
- In es iga :
Desigualdad de
géne o y Lide azgo
T ans o mado de
muje es.
- Campañas de
Sensibilización.
- Impulso y
coo dinación de
acciones de
incidencia.
-P omoción de una
nue a posición de
in e locución
a o able.
- Gene a más
a iculación.
- A ance en cuan o
espe o,
p o ección,
p omoción y
cumplimien o de
los DDHH de las
muje es.
Ci a76
Elabo ación p opia a pa i del p opio documen o.
Pa a comenza la e isión c í ica de es a es a egia nos gus a ía señala un pá a o
co ec o que se in oduce en el desa ollo de la e ce a á ea es a égica, que ad ie e
que “… cuando hablamos de las necesidades e in e eses de las muje es debemos
p es a a ención a la iden idad di e sa de las p opias muje es y como muchas eces las
op esiones de géne o, aza, clase, o ien ación sexual, e c. se supe ponen; de o ma que
e i emos ‘congela ’ a los indi iduos en unos in e eses es ables e inamo ibles”.
Ad e encia que, sin emba go, no iene ningún e ec o si a la ho a de diseña una
es a egia se e ue za la con igu ación de “la clase pa adójica de las muje es” y se pa e
de p esupues os cosi icado es como los que se incluyen en es a p opues a.
En p ime luga , la ep esen ación de las muje es que se hace en el desa ollo
de la p ime a á ea no esponde a es a di e sidad que se econoce más adelan e, sino
que al a i ma la necesidad de oma conciencia de sus iden idades (p opues a simila a
los plan eamien os ma xis as o odoxos en los que el p ole a iado pasa a a és de la
oma de conciencia de se un clase en sí a una clase pa a sí) se ea i ma la unión
on ológica de odas las muje es y su con luencia en un p oyec o común que pa e del
“despe a de clase”. Además es a oma de conciencia se plan ea (a di e encia del
pa alelo ma xis a) como un p oceso más psicológico, en el que se e ue za la au oes ima
y el au o econocimien o, que sociocul u al que es la es e a en la que se desa ollan los
modelos de eminidad y que es donde es os modelos in e accionan con un ma co más
amplio de dimensiones polí icas, económicas, e c. En es a pe spec i a se pe mi e
además achaca la esponsabilidad al menos inicial (si no p incipal) de su si uación a
las p opias muje es, que sumisas acep an el ol ma ginal que les co esponde.
A es o se suma una ic imización de las muje es, que se desa olla en la segunda
á ea es a égica, a i mándose que es a ía comienza po log a “ ompe el aislamien o
76
pp. 19 del documen o: “El lide azgo ans o mado de las muje es iene la capacidad pa a la
p omoción de polí icas de educción de la pob eza y de desa ollo económico que eba en los
modelos basados en pa ones insos enibles de consumo y p oducción, la p i a ización de los
sis emas públicos y la explo ación de géne o y sociales desiguales”.
34
A is Esca cena, Juan Pablo.
al que han sido some idas po pa e de sis emas polí icos, económicos y cul u ales pa a
impedi el desa ollo de sus lide azgos”; es o supone bo a de la his o ia el papel de las
muje es como suje o de la misma. Aquí se ob a una asposición en e el and ocen ismo
de los modelos de análisis y de explicación que se han ealizado sob e la his o ia de
es as sociedades, a la p opia ealidad de es as sociedades, ep oduciendo el
and ocen ismo que sepa a y aleja a las muje es de la his o ia acon ecida. In en ando
comba i el and ocen ismo se emplean las in e p e aciones sesgadas po el mismo
como undamen o de una p opues a de ans o mación.
O o p oblema eseñable es la in e p e ación de es as asociaciones y
o ganizaciones como g upos de en abilidad económica, y la inclusión de la e iciencia
económica como pa e de ellas. Si, po ejemplo, hablamos de la p omoción de la
o mación es di ícil que una asociación ob enga en abilidad económica de o ece
cu sos y alle es de al abe ización a muje es, a menos que se eciban sub enciones (de
la p opia ONGD o del Es ado) pa a su ealización, lo cual pe mi e la p o esionalización
de algunas miemb os de la asociación que sí ob end ían en abilidad económica. Si
hablamos de mo ilización y p o es a social, es un e o plan ea den o de los obje i os
la en abilidad económica de o ganizaciones cuya inalidad sea es a. Si hablamos de no
edunda o duplica ac uaciones, se ía más pe inen e que se ealiza a una unión en e
las dis in as o ganizaciones de coope ación in e nacional pa a concen a es ue zos y
as e encias que es ingi las acciones de asociaciones locales al incula las a los
p og amas de edes más amplias.
77
Po úl imo, las ecomendaciones a co o plazo de la e ce a á ea es a égica
supone el én asis en la alimen ación de los es udios “de géne o” en el sen ido que hemos
de inido en nues o ma co eó ico; lo cual di icul a el su gimien o de nue os pa adigmas
pa a la in es igación que, comp ome idos con el desa ío polí ico de los eminismos,
imp iman un nue o en oque ( al ez u o de dis in as cosmo isiones) pa a la
ap ehensión de las ealidades sociales que se desean ans o ma .
El úl imo pun o que desa olla el ex o, “Rendición de cuen as y ap endizajes del
Lide azgo T ans o mado de Muje es en La inoamé ica y el Ca ibe”, supone la de inición
del ol de Ox am en es a es a egia, que se de ine como acompañan e e in e locu o
capaz de desa olla su capacidad de exegibilidad sob e es as o ganizaciones (de
muje es y eminis as) y de es as en e al es ado y odos los agen es públicos con
obligaciones pa a el cumplimien o de la jus icia de géne o. Sin en a en un en oque que,
en mi opinión, es legí imo en an o que los in e eses de la o ganización Ox am In e món
se supedi en en odo caso a los in e eses de los g upos de muje es y eminis as; me
gus a ía esal a que la capacidad de exigi la endición de cuen as es eal sólo hacia
es os g upos que, al se bene icia ios de sus ayudas y p oyec os (de los cuales
dependen en muchos casos pa a su p opia es abilidad y pe i encia), se encuen an
subo dinados a la o ganización pe o no sucede lo mismo con los agen es es a ales o
77
Uno de los g andes éxi os de las mo ilizaciones sociales masi as ecien es en Abya Yala,
omense como ejemplo las gue as del agua y las gue as del gas de la his o ia ecien e de
Boli ia, se debe p ecisamen e a que la ue za cen al de las p o es as sociales ue el
simul aneo mo imien o y acción de una eno me di e sidad de ac ices ( abajado as públicas,
campesinas, indígenas, población u bana, in elec uales, e c.) en odo el e i o io nacional,
a iculándose a ni el local y len amen e alcanzando ni eles egionales y inalmen e el nacional
a a és de la supe posición descen alizada de es ue zos pa icula es.
35
A is Esca cena, Juan Pablo.
con los gobie nos en unciones, an e los cuales la unción de Ox am In e món sólo puede
se o a acción ei indica i a más
78
.
Es e documen o cen al quedaba comple ado po o o secunda io, que e a la
conc eción p o isional de es e ipo de es a egias en Á ica del Oes e, en un documen o
in e no
79
i ulado: “Es udio diagnós ico sob e las desigualdades de géne o en las zonas
de in e ención del p og ama Medios de Vida Vulne able”
80
. En es e ex o, sin en a en
de alle, se p esen a la as e salización de la pe spec i a de géne o en es os p og amas
a i mando que las acciones del mismo debe án asegu a que no “p o ocan ningún mal
desde la pe spec i a de géne o” lo que quie e deci “1) que las in e enciones no hacen
ni p omue en la disc iminación; 2) que las in e enciones no aumen an las di e encias
en las elaciones de pode en e los homb es y las muje es.”. Pa a comp ende es a
pe spec i a de géne o nos enemos que emi i una ez más a lo ya dicho sob e la
misma, y sob e sus limi aciones an o epis emológicas como p ác icas, como se e en
es e caso donde se p esen a su inco po ación como un segu o pa a no “ag a a ” más
la si uación. Y ya o o ema se ía de ini la si uación, pues el pun o de es e es udio
i ulado “análisis de géne o pa a guia el p og ama” no es más que una decla ación de
las líneas que Ox am In e món (aunque sea la sede de Bu kina Faso y sus au o as es én
inculadas a ella) p opone y abaja pa a hace en e a la “desigualdad de géne o” y
unas pocas líneas sob e la “d amá ica y ma cada” si uación de desigualdad de las
muje es de Bu kina Faso. En o al es e pun o, que debe ía se un au én ico olumen, no
se ex iende más de un pa de páginas en el o al del es udio. El p oblema no es que no
exis a la desigualdad de géne o, es que acep a es a gene alización como explicación y
base pa a el desa ollo de p og amas conc e os y localizados supone un e o a la ho a
de p oyec a una ans o mación social acele ada. Tomando el ejemplo de Paul
Rabinow
81
, es a pe spec i a de géne o co e el iesgo de con e i se en un axioma
es é il, si es e ni el de gene alidades (que no implica que es as sean o zosamen e
inco ec as ni innecesa ias), no se emplea a a és del es udio de sus conc eciones que
es án mediadas po de e minaciones especí icas sin las cuales “no hay o ma de
di e encia un pueblo del siguien e, un país del o o”. Lo que pa ece se e iden e a es e
ni el de g andes a i maciones gene ales sólo puede llega a en ende se, a
ap ehende se (y es o es condición indispensable pa a ans o ma lo) si se incluyen en
el análisis las o as dimensiones sociales que de e minan su conc eción.
B. In e enciones públicas.
El día 8 de ab il ealizamos una in e ención sob e nues os abajos en las “III Semana
de Coope ación al Desa ollo de la Uni e sidad de Se illa”
82
. Es a ocasión pe mi i ía la
p esen ación pública de nues o p oyec o, y suponía además una si uación impo an e
pa a el g upo local de Ox am in e món que se p obaba en e a pe sonas de ele ancia
en la o ganización que enían de Ba celona y Mad id a p esencia (y algunos a pa icipa
en) el e en o, en e los que des acaban: Gab iel Pons Co és, Ca olina Egio A al,
Sebas ian Thomas, Lou des Bena ides, Ma a Valdés y Rosa Sala.
78
Algo que debe habe se ag a ado con la e i ada de una pa e impo an e de la pa ida
p esupues a ia de los p oyec os en el con inen e.
79
No puedo p esen a lo ín eg amen e po es a condición.
80
El o iginal en ancés. “E ude diagnos ique su les inegali és de gen e dans les zones
d’in e en ion du p og amme moyens d’exis ence ulne able".
81
P. Rabinow (op. Ci ada. pp. 116 – 118).
82
h p://in e nacional.us.es/uploads/images/Dossie _III%20Semana%20de%20la%20Coope acion
-Final.pd
36
A is Esca cena, Juan Pablo.
En es e pun o in en a emos e lexiona sob e algunos de los elemen os cen ales
de lo expues o po las “men es pensan es” de Ox am In e món, p o enien es de las
sedes cen ales de Ba celona y Mad id
83
. Pe o, an es de inicia es a a ea, debemos
e e i nos a la p esen ación que se ealizó de es a jo nada po pa e de la o ganización,
p esen ación que se conc e a en el p opio í ulo que se le dio a las sesiones como
“Lea ning E en ”; ol e emos sob e es o.
La p ime a de las p esen aciones ue de Rosa Sala
84
, quien se cen ó en señala
la si uación de c isis humani a ia que se i ía en el Sahel, explicando que en 2011 llegó
a a ec a a 18 millones de pe sonas, pe o que además exis ían indicado es c ónicos de
“c isis alimen a ia”, po lo que además de la ayuda alimen a ia en momen os como el
2011, se necesi an medidas a la go plazo. La explicación de es a si uación de c isis se
basó en la combinación de es ac o es: el cambio climá ico, la ola ilidad de los p ecios
de me cado, y la al a de in e siones cons an es hacia los pequeños p oduc o es. Es
cie o que su in e ención ue demasiado b e e como pa a p o undiza en la explicación
de es os enómenos, que simplemen e se p esen aban como ma co pa a el desa ollo
de p oyec os de coope ación en e los que se incluían p oyec os de in es igación como
el que noso as habíamos ealizado; a pesa de odo, que emos esal a el iesgo que
subyace en p esen a en un mismo plano de incidencia el cambio climá ico (cuyos
ac o es son “imp edecibles”
85
), y la al a de in e sión hacia los pequeños p oduc o es y
la ola ilidad de los p ecios del me cado. Si es e úl imo ac o es la base de lo que en la
ac ualidad supone la inmensa mayo ía de la economía, la economía inancie a, no
c i ica el modelo económico y polí ico en el que se sus en a equi ale a oma lo como
una ealidad an inmanen e como el clima, supone po an o una na u alización de es a
ealidad que escapa del ma co de análisis y de acción; pe o, al inclui como e ce ac o
la ausencia de in e siones hacia los pequeños p oduc o es (suponemos) po pa e de
los es ados dependien es o “en ías de desa ollo” se achaca la esponsabilidad a es os
de una ealidad que iene po enciada po las líneas polí icas in e nacionales, donde se
p emia y se a o ece la aplicación de ó mulas neolibe ales pa a el desa ollo de los
países: Un ejemplo de es o se da en la p opia Bu kina Faso, cuya nue a es a egia de
desa ollo social, la SCADD
86
, ue ensalzada como polí ica modélica po los agen es del
FMI al a o ece la libe alización del me cado en odos los sec o es
87
, cuando la misma
ley sup imía algunas ayudas que oda ía ecibían los pequeños p oduc o es y
p omociona las ac i idades de las emp esas ag ícolas o ag obusiness lo cual supone el
debili amien o p og esi o de las pequeñas p oduc o as. El cumpli con es as líneas
polí icas que a o ecen la expansión del capi al global y la concen ación de ie as (en
con a de la sobe anía alimen a ia de los pueblos) se p emia, además, con la
83
Que son los cen os neu álgicos de la o ganización Ox am In e món a ni el es a al, eniendo
el g upo de Andalucia un meno peso ela i o den o de la o ganización, especí icamen e en el
caso que nos ocupa en las á eas de desa ollo eó ico y me odológico (concen adas en es os
dos cen os). Andalucía es una zona ma ginal den o de la o ganización, aunque gane peso
g acias a que la o icina de Se illa es la sede de la unidad geog á ica de acción de Ox am
In e món (llamada “ egión”) que incula bajo la misma di ección a Ex emadu a, Andalucía y el
Mag eb.
84
Di ec o a Regional de Á ica del Oes e y Mag eb de Ox am In e món.
85
Lo cual pod ía se ma izado ya en sí mismo; sabemos los e ec os que p o oca en el plane a
con ecu sos limi ados un sis ema de p oducción que p omue e un c ecimien o ilimi ado.
Sabemos ambién los e ec os desiguales que se gene an sob e el ecosis ema en las dis in as
zonas y las di e encias en el impac o de es os e ec os en las dis in as zonas del plane a.
86
Es a egia de C ecimien o Acele ado pa a un Desa ollo Du ade o.
87
El deba e ac ual se cen a en la nue as explo aciones mine as que comienzan a
desa olla se en Bu kina Faso a a és de con enios con emp esas p i adas ( a o ecidas en
é minos imposi i os po es a nue a polí ica del es ado).
37
A is Esca cena, Juan Pablo.
implemen ación y colabo ación de es as ins i uciones sup anacionales, que se
conc e an pa adójicamen e en p oyec os de coope ación al desa ollo (como los que
inundaban Bag é g acias al BM
88
). A menos que se ealicen es as explicaciones,
es ablece en el mismo ni el es os es elemen os como causas explica i as de las c isis
alimen a ias no o ece una isión explica i a adecuada, es más, en o pece la e lexión y
el análisis de es as c isis y de sus ac o es es uc u ales.
La in e ención de Rosa Sala ambién hizo e e encia al p og ama SARAO,
señalando cómo la in es igación edundaba en la calidad de cómo pueden se las
espues as y soluciones a la insegu idad alimen a ia en es os países. Unas
in es igaciones que desc ibió como basadas en los p og amas que ya desa ollamos,
p ác icas y que pe mi ían incidi en los gobie nos de es a zona. Ella, ep esen an e
egional de una g an o ganización del sec o del desa ollo, mos aba en los elemen os
concep uales que había inco po ado en su discu so es a endencia del sec o a
ace ca se al lenguaje y las o mas discu si as del mundo emp esa ial, pe o no siemp e
como es a egia conscien e sino po la concomi ancia pa adigmá ica de ambos mundos,
en los cuales la calidad y la p ac icidad se inculan a la “ en abilidad”, “e iciencia” y
“e icacia” a la ho a de ealiza cualquie se icio (en es e caso, alimen a a los
hamb ien os).
Es o ambién es u o p esen e en la p esen ación del p oyec o SARAO
p opiamen e dicho que ealizó la coo dinado a del mismo (I zia ). Ella señaló cómo las
cua o emá icas cen ales del p oyec o (la p o ección social, el de echo a la
alimen ación, las ese as alimen a ias y el géne o) espondían a una lógica pa icula :
el en oque p ác ico. “Que emos in es igaciones ú iles, p ác icas, que nos ayuden a
esol e p oblemas y a mejo a nues a ac uación como Ox am In e món”. Aho a, la
jus i icación de las emá icas, que se señalaban como aquellas iden i icadas po el
equipo local y las “con apa es”, no e a exac a. No es que los equipos locales hubie an
señalado esas emá icas, sino que e an las emá icas que abajaban en la ac ualidad.
Es o se debía al hecho undamen al de que e an es as emá icas “de moda” en el campo
de la coope ación in e nacional al desa ollo
89
, lo que, en de ini i a, signi ica que son las
que ob ienen inanciación po las agencias nacionales de coope ación in e nacional al
desa ollo, po las ins i uciones sup anacionales undamen ales del sec o y po las
g andes undaciones in e nacionales. La isión idealizada de la iden i icación local de
los p oblemas de in es igación no concue da con mi expe iencia en el p oceso de
in es igación. Es a idealización si e además pa a nega el en oque desde a iba que,
po la p eeminencia impe iosa de la necesidad de inanciación, ca ac e iza los p oyec os
de acción y los p oyec os de in es igación. El en oque desde a iba queda cla o, a pesa
de es o, en la enunciación de los obje i os en e los que des aca la búsqueda de “la
incidencia polí ica, pa a pode o ien a los, guia los pa a cambia el umbo de las
polí icas”. Además de es o, se des acó du an e la p esen ación lo amplio e
in e disciplina del equipo, algo sob e lo que me ece de ene se más adelan e.
La siguien e in e ención que quie o des aca ue la ealizada po Sebas ian
Thomas
90
, quien ue el enca gado de p esen a los plan eamien os de Ox am In e món
en elación a la segu idad alimen a ia, los Medios de Exis encia Du ade os (sus siglas
88
Jun o al FMI, las dos ins i uciones nacidas as los acue dos de B e on Woods de 1944.
89
Especialmen e los “es udios de géne o”.
90
Que ocupa el pues o de “Li elihood Food Secu i y ad iso ” (Conseje o de medios de
sus en o de segu idad alimen a ia) de Ox am In e món en España.
38
A is Esca cena, Juan Pablo.
MED, una de las á eas p incipales de plani icación y acción de Ox am In e món) y
esilencia.
El comienzo de su in e ención se cen ó en la de inición del p og ama MED,
poniendo en elación las acciones que se desa ollan en el ma co de es e p og ama
espec o a las si uaciones que i en las poblaciones designadas como “con apa e”.
91
Figu a 1. Si uación de las poblaciones des ina a ias y P og ama MED de Ox am In e món.
Elabo ación p opia a pa i de la exposición e e ida.
Lo p ime o que debemos señala es la eleología de es os plan eamien os en los cuales
se incula una si uación a anzada en el desa ollo de unos “medios de ida
sos enibles
92
” a la c eación y conc eción de o mas o ganiza i as emp esa iales en el
seno de la población des ino de los p oyec os de coope ación in e nacional. Es o supone
un nue o educcionismo economicis a, pues la inalidad úl ima es que las o mas de
o ganización social acaben subsumidas a la o ma de o ganización po an onomasia de
las sociedades capi alis as: la emp esa p i ada. Es e educcionismo es mani ies o
cuando es e plan eamien o se comple a con la decla ación de la olun ad del p og ama
de incidi y mejo a los “cinco capi ales” de las “con apa es”, que iden i ican con los
“capi ales”: ísico (in aes uc u as), na u al (“ iquezas na u ales y ecu sos”), humano
(cen ándose en el indi iduo como suje o úl imo), social (en una e ien e es ic i a del
signi icado de social, e e ido a las g upos o males), y inancie o ( í ulo bajo el cual se
incluyen no sólo los ecu sos inancie os en un sen ido amplio – incluyendo los
mone a ios – sino los o os ecu sos ma e iales que no quedan ecogidos en las
ca ego ías an e io es). Se ob ian los ecu sos cul u ales que pueden posee un g upo
humano, pues los mismos no se encuen an inco po ados en la es ingida isión que
91
In oduzco el siguien e diag ama de elabo ación p opia pa a simula el u ilizado du an e la
in e ención, que consis ía en una línea ec a ascenden e ( e análisis) con ano aciones
ab e iadas.
92
La ambigüedad del é mino sos enible es, pa a José Manuel Na edo, lo que explica
p ecisamen e su buena acogida den o del ámbi o del Desa ollo. J. M Na edo (Op. Ci ada.
1997) señala además la plausible con usión a la que se p es a el é mino sos enible con el o o
sos enido que ya había sido in oducido po el p opio W.W. Ros ow (algo básico pa a la lógica
c ecen is a, pe o que se e ie e al aumen o de la en a y el P oduc o Nacional y no al mundo
ísico y la na u aleza), y que se sepa aba po comple o de o as p opues as enmasca adas bajo
es e “sos enible” cómo el “ecodesa ollo”.
A ec ados po
desas es o con lic os.
•MED en eme gencia
y busqueda de la
segu idad
alimen a ia.
Si uación de al a
ulne abilidad.
•Medios de Vida
Vulne able.
•P oyec os de
incidencia sob e la
Cadena de Valo .
Más po encial
económico.
•P oyec os de
Desa ollo de
Emp esas.
39
A is Esca cena, Juan Pablo.
se hace de lo social; es o es á inculado a una isión de aíz libe al sob e quiénes son
los suje os de la ealidad: los indi iduos.
Es a isión libe al y psicologicis a que iende a minimiza la impo ancia de las
dinámicas sociocul u ales en sus explicaciones de las necesidades sociales
93
(y en las
soluciones a las mismas) queda pa en e en la explicación del concep o “ esilencia” que
desa olló Sebas ian du an e su in e ención. El concep o esilencia quedó de inido
como: “Una capacidad de las muje es, los homb es, y los niños pa a hace ale sus
de echos y mejo a su bien es a a pesa de los choques, los ‘es eses’ y las
ince idumb es”. Nos de uel e además es a o mulación a la e lexión sob e el ca ác e
ins i ucional y “de de echos” p opio del sec o de la coope ación in e nacional al
desa ollo; siendo es e un en oque p i ilegiado, se omen a así una isión e o mis a,
donde las calamidades son a adas como e o es no p e is os y acciden es del sis ema
socio-polí ico y socio-económico. Es o deja de lado un análisis es uc u al, análisis que
sin emba go se a i ma como base de las p opues as de es e p og ama MED. Aho a,
aquello que se designa como análisis es uc u al y “co ección de las si uaciones
es uc u ales de ulne abilidad” se p oyec a p ecisamen e como “la co ec a in eg ación”
de las poblaciones en el sis ema económico global, el Me cado, ya que “los más pob es
y los más ma ginados ienen menos capacidad de eclama sus de echos”. Sin emba go
es o supone un no cues ionamien o de la si uación sis émica y una p o undización en la
isión eleológica y au ológica que a i ma que “no hay al e na i a” más allá de es e
modelo. Así, el desa ollo como “c eencia occiden al” sigue ep esen ándose como una
línea e olu i a ine i able hacia el modelo de la mode nidad (neo-ul a)libe al occiden al:
“La esilencia es es a p epa ado pa a los choques que sabes que an a llega , aguan a
el es és, cambia el ángulo de la ec a.”. Se sigue empleando la isión del e olucionismo
unilineal, la “ ec a” del p og eso como algo posi i o, deseable e ine i able; quizás no sea
el suje o ya la sociedad que ansi a linealmen e has a la pleni ud (las sociedades
occiden ales), sino que sean las pe sonas que ansi an has a las o mas plenas de
ciudadanía occiden al (el consumido y el emp esa io o emp endedo ).
Es a si uación cen ada en el indi iduo, en mi pe spec i a pe sonal, supone un
iesgo aún mayo que la isión e olucionis a que se cen aba en las sociedades que al
si ua los g andes colec i os humanos en el cen o de la eo ía e olu i a se obligaba al
análisis de las condiciones de los mismos en elación a los sis emas-mundo. En
oposición, al pos ula como suje o cen al al indi iduo se p oducen una se ie de
dis o siones analí icas que en o pecen la decons ucción de las si uaciones de
ulne abilidad y de dependencia. En p ime luga , po que se pie de la pe spec i a mac o
del análisis, sin que lle e a pensa en las dinámicas de los sis emas-mundo y en las
bases es uc u ales de la globalización de Me cado y el papel ( oda ía) impo an e que
juegan los es ados en la egulación de los lujos de capi al, de abajado es, de
me cancías, e c. En segundo luga , po que se sup ime la posibilidad de “au a quía” que
o ecía el o o modelo; si una de las g andes endencias en e los países “en desa ollo”
ue la de au o-cen a se
94
pa a sali de su si uación de dependencia, es a solución no es
posible pa a los indi iduos cuya única posibilidad en es e modelo es inco po a se
plenamen e a un sis ema que c ea (y necesi a) dependien es. En e ce luga , pe mi e
que se lle e a cabo la pe e sa culpabilización de los ulne ables y excluidos, midiendo
en cla e pe sonal el acaso (más que p obable) pa a inco po a se en es e sis ema.
Además, al emplea es a cla e pe sonal se hace hincapié en la dimensión on ológica de
93
Dinámicas que e an el cen o de la in es igación que yo ealicé pa a Ox am In e món.
94
Pongamos po ejemplo el p opio caso de Bu kina Faso du an e el pe íodo e oluciona io
lide ado po T. Sanka a, o el modelo de desa ollo Cepalino en Abya Yala/Sudamé ica.
40
A is Esca cena, Juan Pablo.
las pe sonas a las que se de ine como esilen es o no esilen es, o lo que es lo mismo
capaces o incapaces de ¿sob e i i ?. Es e e ce aspec o es uno de los más pelig osos
po que lle a a na u aliza la expe iencia del acaso colec i o de ascende a una
si uación social es uc u almen e dada
95
, acaso indi idualizado y que se na u aliza en
la adición hobbesiana de odos con a odos. Los indi iduos siguen la egla de la
selección na u al de Da win, la na u aleza es el Me cado (el sac o incues ionable) y sólo
pueden sob e i i en él los más ue es, o empleando los é minos p opios del Me cado,
los más “e icien es”, “ lexibles”, “ en ables”, “emp endedo es”,… y “ esilen es”.
Así, el éxi o de la acción p og amada es consegui que las pe sonas sean
“ esilen es” en las cinco dimensiones, poseyendo unos medios de ida iables, eniendo
la capacidad de oma iesgos y de inno a , unos ecu sos en casos de eme gencia,
ap o echando los ecu sos na u ales y las in aes uc u as, y pa icipando en las
ins i uciones y en la solida idad social. Es a ue la conclusión de la p esen ación, pe o
analicemos cada una de es os cinco éxi os en sendas dimensiones:
La “ iabilidad de los medios de ida” es una a i mación acía y abs ac a. Una
in e p e ación gene al pod ía lle a nos a p esen a es a iabilidad como la posibilidad
eal de sus en a se a a és de la ac i idad pe sonal empleando los medios disponibles
(man eniendo la cla e cen ada en el indi iduo). Pe o, si el análisis que hemos ealizado
has a aho a es co ec o, de lo que se a a aquí es de a i ma la necesidad de
en abilidad de es a ac i idad pe sonal como equisi o. Es o se inca dina con la
p oyección del “emp esa io o emp endedo ” como igu a modélica a la que (deben/y
debemos) ende ; así, la lógica de un pequeño campesino debe pasa a se la de un
pequeño emp esa io ag ícola, cuyo obje i o inal y esencial es la maximización del
bene icio. Es o queda e o zado cuando sumamos a es e es ado exi oso de la p ime a
dimensión aquellos de la segunda y e ce a dimensión. “La capacidad de oma iesgos
y de inno a ” es una de las cla es de la nue a mi i icación que se p oduce con el cambio
de designación de emp esa io a emp endedo
96
, nue o “hé oe” mode no que, as el
gen leman
97
colonial, si e ambién de modelo a las pe sonas “en desa ollo”
98
. Además,
la e ce a capacidad, “la posesión de ecu sos en casos de eme gencia”, es pa e de la
lógica básica de acumulación capi alis a y de la in e p e ación e olucionis a mode na
99
del desa ollo de las ci ilizaciones y las pe sonas: la acumulación si e, en es a
pe spec i a, an o pa a hace en e a las c isis como pa a pode “co e iesgos”,
“inno a ” e “in e i ” pa a aumen a la capacidad de p oducción de ecu sos; la
acumulación (a a és del aho o) es, po an o, el mo o de la ans o mación social y
del c ecimien o pe sonal
100
.
95
Algo demos ado pa a la asg esión de clase en las sociedades occiden ales po las
Ciencias Sociales: P. Bou dieu: “La dis inción. C i e ios y bases sociales del gus o”, Tau us,
2000. P. Willis: “Ap ende a abaja . Cómo los chicos de clase ob e a consiguen abajos de
clase ob e a”, Akal, 1988.
96
Que la RAE de ine como aquel “Que emp ende con esolución acciones di icul osas y
aza osas”.
97
Una ez más, empleo un p és amo po las conno aciones especí icas del mismo.
98
P oceso de mi i icación ambién igen e en nues as p opias sociedades, donde los mensajes
sancionado es emanados desde las adminis aciones man ienen los mismos mi emas: la
esponsabilidad/culpabilidad indi idual, la compe ición y el iesgo como equisi os, la
maximización de bene icios como única ía y des ino, e c.
99
Compa ida an o po el libe alismo como po el ma xismo (aunque con in e p e aciones
di e en es de las consecuencias de dicha acumulación).
100
Sin emba go, conocemos p ác icas donde la lógica del aho o puede se bien di e en e de
es a. Un ejemplo de ello es la Ton ine, como p ác ica de aho o colec i o y con una inalidad
social, de ayuda mu ua, que desa ollan g upos de muje es en a ios países a icanos; pa a
41
A is Esca cena, Juan Pablo.
Po o a pa e, la posesión y/o acceso a “ ecu sos na u ales e in aes uc u as”
dis o siona la ealidad de las posibilidades y o mas de elación de los se es humanos
con la na u aleza, negándose un ap o echamien o di e en e de la misma, sin emplea la
como un ecu so. Es o ep esen a la cosmo isión hegemónica de la mode nidad en la
que la na u aleza es á al mismo ni el que las he amien as (“las in aes uc u as” en es e
caso); el u o de la “G an T ans o mación” se p oyec a así como modelo uni e sal de
in e acción con la na u aleza. Pe o, además, es o si úa el acceso a la na u aleza y a las
in aes uc u as a ni el indi idual, lo cual no iene sen ido en un sis ema-mundo cada
ez más p eda o io con la na u aleza (acapa amien o de ie a, sob eexplo ación de la
lo a y auna sil es e – calade os de pesca, bosques y sel as, e c. – ex acción cada
ez más in ensi a de “ ecu sos” mine ales, aumen o co idiano del consumo de
combus ibles ósiles, e c.). Además, el acceso a las in aes uc u as no se señala si debe
se público, si debe se ga an izado po el es ado, si debe se comunal o debe se
coges ionado, e c. Es a segunda pa e del pun o en onca con la úl ima de las
si uaciones exi osas en la consecución de la esilencia: “la pa icipación en las
ins i uciones y en la solida idad social”. Exis e aquí un g a e iesgo: las ONGD es án
siendo impulsadas desde ins ancias sup anacionales (como la ONU y el BM) como
ac o es cla e de la sociedad ci il. El iesgo aquí es que se pe ie an las acciones de la
sociedad ci il a a és de su ins i ucionalización en las ONGD, lo cual limi a ía el
po encial con es a a io y ans o mado (y e oluciona io) de los mo imien os
sociales
101
. La segunda pa e de la si uación de éxi o p esen ada es una e e encia
abs ac a y acía, que lo único que nos ecalca es la “imposición” de la solida idad como
impe a i o mo al. Po úl imo, no se hace ampoco e e encia a la en idad que deben
ene las ins i uciones, en un momen o ma cado po la “minimización” del ol del es ado,
no como una ía sino como una imposición a a és de los Planes de Ajus e
Es uc u al
102
.
Es a ealidad, la imposición (sup anacional) de es icciones sob e los es ados
pe i é icos a a és de las ins i uciones inancie as sup anacionales que “obliga” a es os
es ados, además de a la adopción del “paque e de libe alización”, al abandono de
dis in as unciones de se icios públicos no ue e e ida po Sebas ian. Sólo en la úl ima
de las in e enciones a la que me e e i é se mencionó los Planes de Ajus e Es uc u al.
Fue Gab iel Pons
103
quien se e i ió al Plan de Ajus e Es uc u al (PAS en ancés, PAE
p o undiza sob e es a p ác ica emi o a Susana Mo eno Maes o “Economía y Cul u al.
In e p e aciones e nocén icas de ealidades sociales a icanas.” En Susana Mo eno Maes o y
Bea iz Sua ez Relinque (Coo d.): “Repensando Á ica. Pe spec i as desde un en oque
mul idisciplina .”. 2012. Fundación Habi á ica.
101
En es e sen ido Vic o B e ón analiza el caso del p oyec o PRODEPINE como un in en o
plani icado desde el es ado de Ecuado y el Banco Mundial de desac i a la “bomba é nica” de
los Andes ecua o iano. B e ón, V. (2002) “Coope ación al desa ollo, capi al social y neo-
indigenismo en los Andes ecua o ianos”, Re is a Eu opea de Es udios La inoame icanos y del
Ca ibe, ol. 78, 7 – 30. Igualmen e es a e lexión es á p esen e en el abajo de Pablo
Palenzuela “Discu sos y P ác icas del Desa ollismo en los Andes Ecua o ianos: el p oyec o
PRODECO en Co opaxi”. En P. Palenzuela y A. Oli i (2011) “E nicidad y desa ollo en los
Andes”. Sec e a iado de Publicaciones de la Uni e sidad de Se illa.
102
Que p o ocan una ans o mación social mucho más p o unda que la “ ecapi alización de la
deuda”.
103
Cuyo pues o en la o ganización es cómo “Li elihood Food Secu i y ad iso ” (Conseje o de
medios de sus en o de segu idad alimen a ia) de Ox am In e món, dedicado a p oyec os de
desa ollo económico, en España.
48
A is Esca cena, Juan Pablo.
pa a p esen aciones
124
.El e ce g upo de p ác icas es el que e ie e a la p opia
implemen ación de los p oyec os de coope ación in e nacional al desa ollo. Du an e mi
“es ancia en e eno” comp obé como Ox am In e món no man enía en Bu kina Faso
ninguna elación pe manen e y/o es able con in es igado as o con ins i uciones
inculadas a las ciencias sociales como la Uni e sidad de Ouagadougou o el
CEDRES
125
. Sin emba go sí que man enía un con ac o pe manen e con in es igado es
écnicos inculados al IRSAT
126
, jun o con quien había abajado pa a mejo a la
ans o mación semi-indus ial que desa ollaban las uniones locales de muje es,
mejo ando la maquina ia y solucionando p oblemas que se de ec aban en su
uncionamien o. Uno de los g andes log os que se anuncia del p oyec o de las uniones
locales de ans o mado as de a oz es que g acias a la ayuda écnica y el apoyo de
Ox am pa a ob ene nue as ecnologías pa a la ans o mación del a oz se ha pasado
de las ma mi as adicionales donde se cocía es e a oz a ma mi as alimen adas con
paja de a oz, mejo ando la au o-sos enibilidad de la ac i idad y educiendo la
explo ación de ecu sos o es ales en la zona de Bag é (y en las o as), ya muy cas igada
a causa de la de o es ación masi a pa a c ea ie as de cul i o. Sin emba go, ue el
esponsable del IRSAT quien me in o mó que es aban eniendo g a es p oblemas con
es os ho nos de paja de a oz y muchas quejas de las muje es po que la combus ión
e a demasiado ápida y no daba los mismos esul ados, po que las calde as se
de e io aban demasiado ápido y, inalmen e, po que el humo p oducido po la paja de
a oz esul aba se óxico y p o ocaba daños espi a o ios y en la is a a aquellas
muje es que se dedicaban a emo e el a oz du an e su cocción. Con lo que el eno me
a ance ecnológico había aumen ado la p oducción de a oz ans o mado y los
p oblemas de las muje es que lo ans o maban. Po una pa e, es a si uación que na o,
nos de uel e a la e lexión sob e la colonialidad del sabe y la exclusión de cie as
sociedades como p oduc o as de conocimien os
127
. Po o a, con i ma la endencia
gene al en el sec o de la coope ación in e nacional al desa ollo de ija como obje i o
la “ asmisión” de ecnología. Pongamos o o ejemplo de es a si uación que me
asmi ie on el esponsable del IRSAT y Ka ime Se e
128
(quién pa icipó en la eunión).
Ox am In e món Bu kina es aba abajando conjun amen e con el IRSAT pa a mejo a
la maquina ia que se empleaba en la ans o mación del a oz; pa a sub enciona dicho
p oyec o busca on y ob u ie on inanciación de la Fundación Bill y Melinda Ga es
129
. Sin
124
Una compañe a diseño una p esen ación empleado es a aplicación y nues a coo dinado a
la puso como modelo y nos inci ó a emplea es a aplicación pa a las p esen aciones.
125
Siglas en ancés de Cen o de Es udios y Documen ación de Es udios Económicos y
Sociales. Es e cen o ue nomb ado el “ hink ank”
(h p://www. hink ankini ia i e.o g/es/p og ama e donan es) más impo an e del Á ica
Subsaha iana en 2011 inculado a o os cen os de es udios impo an es de Á ica
Subsaha iana como CODESRIA (Consejo pa a el Desa ollo de la In es igación en Ciencias
Sociales en Á ica; siglas en Inglés).
126
Siglas en ancés de Ins i u o pa a la In es igación en Ciencias Aplicadas y Tecnologías.
127
Se desa olla un p og ama de in es igaciones (desde di e sas ciencias sociales) que pa e
de Andalucía pe o no se desa olla una conexión con los cen os de p oducción cien í icas del
país de des ino.
128
Responsable de Ox am In e món del p og ama Medios de Vida Sos enible (MED) en
Bu kina Faso.
129
La página de la undación es á disponible ambién en cas ellano
h p://www.ga es ounda ion.o g/es En ella se explica las es a egias pa a la coope ación al
desa ollo y los p incipios ec o es de la mismas; me ece la pena que se ean las p esen ación
de la sección “Desa ollo Ag ícola (es a egia)” h p://www.ga es ounda ion.o g/es/Wha -We-
Do/Global-De elopmen /Ag icul u al-De elopmen y den o de es a “Resul ados de la
op imización de la nu ición p o enien es de las in e siones en ag icul u a”
h p://www.ga es ounda ion.o g/es/Wha -We-Do/Global-De elopmen /Ag icul u al-
49
A is Esca cena, Juan Pablo.
emba go Ka ime me econoció que es aban en la ase pilo o de la inanciación, lo que
que ía deci que habían ecibido unos ondos iniciales y que debían pasa a una ase de
e aluación de esul ados del p ime año del p oyec o pa a accede a la segunda ase de
inanciación sus ancialmen e mayo . El p oblema e a que no es aba segu o sob e si
ob end ían una e aluación posi i a po que es a undación “ alo a más los p oyec os
come ciales y de en abilidad, y noso os jugamos más una ca a social”. Así, es a
desc ipción de lo alo ado po una undación conc e a esume la “esencia” de los
plan eamien os del desa ollo hegemónico, que en iende el desa ollo cómo la
as e encia de ecnologías y la in eg ación en el sis ema de Me cado global.
Pa a e mina es e pun o, que emos señala
130
cómo las edes dispues as po
las agencias y o ganizaciones de coope ación in e nacional son ías ú iles pa a
ex e naliza ( inanciando a ONGDs) ope aciones de “ampliación de me cado” pa a
g andes mul inacionales de las ecnología in o má icas y de la comunicación, como pa a
bancos y en idades inancie as. P omoción de p oyec os en a o de la ans e encia de
ma e iales in o má icos o p oyec os de mic o-c édi os suponen cosecha la semilla pa a
la pene ación del Me cado global y la inancia ización de las economías. Es o es algo
que pudimos ap ecia en nues a expe iencia en Bag é, donde la Unión Konanai as
habe alcanzado un ni el de sol encia econocido dejó de abaja con la “Caja Popula ”
( inculada al es ado) pa a pasa a incula se con un banca p i ada (Co isBank).
Concep os y con on aciones.
En es e apa ado in en a é expone los concep os p incipales y los usos del lenguaje
p esen es en Ox am In e món. Pos e io men e p esen a é algunos de los concep os
p o enien es de la an opología y el choque o deba e que se p odujo en o no a la
inco po ación de los mismos a mi in es igación en el seno de la o ganización. In en a é
con es e eco ido comple a el análisis de la lógica cul u al dominan e en es a
o ganización que lle amos desa ollando a lo la go de oda es a p ime a pa e del
es udio e nog á ico; pa a ello e oma emos algunas a gumen aciones en las que
p o undiza emos.
Pa a comenza que ía e e i me a dos concep os cla es en el ma co del
p oyec o de in es igación, concep os que se inco po an en el í ulo del mismo y que ya
hemos a ado: “Segu idad Alimen a ia” y “Resilencia”. Nos e e i emos p ime o a es os
concep os po que o man pa e no sólo de Ox am In e món, sino que se dan como
endencia gene al en el sec o o campo de la coope ación al desa ollo.
Respec o al concep o “Segu idad Alimen a ia”, es e se empleaba en el p oyec o
como pa e de la polí ica del lenguaje de la ins i ución en e al concep o de “Sobe anía
alimen a ia”. Según nos explicó nues a coo dinado a, Ox am In e món manejaba
indi e en emen e ambos concep os pa a que e signi ica p ác icamen e lo mismo, pe o,
dependiendo del con ex o geog á ico, se empleaba uno u o o: en Amé ica La ina se
empleaba el concep o de Sobe anía Alimen a ia, mien as que en Á ica se empleaba el
concep o de Segu idad Alimen a ia. Aun así, insis ió en la equi alencia de é minos en
el seno de la o ganización, pues es os emi ían en úl ima ins ancia a la o ma de abaja
De elopmen /Op imizing-Nu i ion-Ou comes- om-In es men s-in-Ag icul u e (es a úl ima es
especialmen e in e esan e pa a e además un ejemplo del uso ins umen al de “la muje ” como
íc ima pa a jus i ica la in e ención de la coope ación in e nacional).
130
A pesa de que supone un des ío de nues o obje i o que es des ela la lógica cul u al
implíci a en los discu sos y p ác icas de la o ganización Ox am In e món.
50
A is Esca cena, Juan Pablo.
a a és de p og amas de Medios de Vida
131
. Es a inde inición concep ual iene de ás
una inde inición polí ica sob e cómo se cons ui ía un p oyec o social en un á ea an
básica como la alimen ación, pues si la sobe anía es, de mane a muy simpli icada, la
independencia alimen icia de una sociedad, el concep o de segu idad alimen a ia sólo
hace e e encia a la posesión de la capacidad de alimen a se, sin habla de dependecia,
ni de ans o maciones es uc u ales, ni de ías pa a log a es e obje i o
132
. Así,
ealmen e la inde inición concep ual no co esponde a una inde inición polí ica, sino más
bien a una inde inición u ocul amien o de las causas polí icas que de e minan las
si uaciones alimen a ias de las pe sonas.
El o o concep o que o maba pa e del binomio que daba nomb e al p oyec o, el
concep o de Resilencia, es aba oda ía po de ini ins i ucionalmen e
133
; la inco po ación
de es e concep o ue u o de su ac ualidad, de se pa e del lenguaje de moda en el
sec o in e nacional de la coope ación al desa ollo y que pa e desde las más al as
ins ancias in e nacionales (FMI). Nos acili a on di e sas de iniciones, desde algunas
c í icas
134
con es a nue a moda a o as que ensalzaban su u ilidad en la plani icación de
p oyec os y en la concep ualización de los mismos. Sin en a a alo a las dis in as
de iniciones, debe ene se en cuen a que esencialmen e es e concep o incula la
ola ilidad ecológica y social, concibiendo es os ámbi os como inex icablemen e ligados
y de e minados mu uamen e po “las dinámicas de los sis emas socio-ecológicos”. Es o,
que pa a a los an opólogos nos puede eco da en su e ien e más simplis a al
Neoe olucionismo de L. Whi e o en una pe spec i a más compleja a la p opues a
sis émica de A. Vayda y R. Rappapo , pa ece supone un g an a ance en las eo ías
del desa ollo y una g an no edad. Sin emba go, el ac o cla e de cie as pe spec i as
y plani icaciones de p oyec os de coope ación al desa ollo que sí es no edoso y que
no puede se asociado a es as eo ías an opológicas es la a i mación y el én asis que
se pone sob e la ola ilidad de unos sis emas que “ a ían a a és del iempo con
inespe adas e imp edecibles dis u baciones que in luyen en la di ección del cambio”
135
,
in oduciendo un ac o de alea o iedad o peo aún, de i educ ibilidad sob e los hechos
na u ales y humanos. Desde nues a óp ica, es o no sólo in alida a las ciencias sociales
(e indi ec amen e a las na u ales) como he amien a pa a la ans o mación conscien e
de la ealidad de las sociedades humanas, sino que supone la legi imación a los
desequilib ios y shocks na u alizándolos y, nue amen e, a eba ando a la his o ia lo que
es u o de la his o ia: “his o iza ” los e ec os de los sis emas mundo sob e las egiones
pe i é icas del plane a supond ía un a en ado con a la p opia base sag ada de es a
c eencia occiden al que es el desa ollo, supond ía desmi i ica y desac aliza el modelo
131
.Medios de Vida Vulne able y Medios de Vida Sos enible, dos á eas de plani icación écnica,
eó ica y me odológica enca gadas de los p oyec os p oduc i os de la o ganización, lo que
supone la o alidad de los p oyec os que se desa ollan en Á ica del Oes e.
132
Una ía pa a asegu a la capacidad de alimen a se de unos campesinos es apoya los en su
desa ollo de monocul i os come ciales que les o o guen los édi os su icien es pa a comp a
alimen os en el me cado local… sin emba go es o no es una ía pa a alcanza su sobe anía
alimen a ia.
133
Poseemos una de inición p elimina que ci cula en e los miemb os de Ox am In e nacional.
Sin emba go es un documen o p elimina que no ha sido dado a conoce públicamen e y sob e
el cual ecibimos ins ucciones p ecisas de no e e i nos ni publica su con enido. La de inición
más ce cana a la “ins i ucional” es la expues a en la p esen ación de Sebas ian Thomas ( e
apa ado “In e enciones públicas”).
134
“Resilience: New U opia o New y anny ? Re lec ion abou he Po encials and Limi s o he
Concep o Resilience in Rela ion o Vulne abili y Reduc ion P og ammes” C. Bené ; R. G.
Wood ; A. Newsham ; M. Da ies. IDS, 2012.
135
Ci amos aquí a Sebas ian Thomas y inculamos es a c í ica a la exposición que hizo él
como miemb o de Ox am In e món.
51
A is Esca cena, Juan Pablo.
socie a io que el desa ollo (hegemónico) p omulga, di unde y pa a el cual nació desde
que Ha y S. T uman se in is ie a p esiden e en 1949. Al con a io, es a concepción de
la esilencia en uel e en mis e io las azones básicas de la ines abilidad es uc u al que
su en muchas pe sonas en el mundo, de ol iéndolas a lo na u al, lo acciden al, lo no
p edecible; y, sin emba go, p esen a con sup ema cla idad las soluciones: más
lexibilidad, más conocimien os, más e iciencia y adap abilidad, odas es as palab as de
moda, que se emplean ambién al habla de la si uación de los indi iduos p eca ios y
excluidos del sis ema. En de ini i a, inclui una e e encia a es e concep o sin ene
siquie a una de inición p opia, po aga e impa cial que sea, supone además de una
enuncia en la cons ucción del obje o, una acep ación y legi imación de un o den
discu si o que es el hegemónico.
O o de los concep os cla e es el de “géne o” o “en oque de géne o”, que hemos
in en ado decons ui en el ma co eó ico de es e abajo. Es e concep o ambién o ma
pa e de los ma cos ins i ucionales del campo de la coope ación in e nacional, y ambién
de las ins i uciones nacionales y sup anacionales; de hecho, las más al as ins i uciones
mundiales han de inido en cumb es y con e encias las líneas modélicas de es a
pe spec i a. Así, el “en oque de géne o” se ins i ucionalizó a pa i de la “IV con e encia
In e nacional sob e la muje ” (ONU) de Beijing en 1995
136
. La e ique a “de géne o”
de inía mi in es igación den o de los p og amas de Ox am In e món, pues desde su
pe spec i a yo debía cons a a las di e encias que exis ían en e homb es y muje es,
ese debía se el núcleo y lo impo an e de mi in es igación: ecolec a e idencias que
sus en asen unos planes de acción ya azados y delineados. De hecho, Ca olina Egio,
al se p esen ada como la “expe a en géne o” de Ox am In e món a i mó que “… es o
del géne o no queda muy cla o nunca, a noso os lo que nos in e esa son las muje es”.
El géne o, queda educido, simpli icado a las di e encias que se dan en e lo emenino
y lo masculino, deja de se una o ma básica de elación signi ican e de pode pa a pasa
a se la di e encia de pode en e dos g upos delimi ados cla a y on ológicamen e:
homb es y muje es. No se ex iende más allá, no se inculan con o os elemen os
básicos de la con igu ación de las iden idades sociales (como son la clase y la e nia;
además de las implicaciones de la “ aza”, y de las polí icas de la neo-colonialidad, e c.).
Un ejemplo de es a simpli icación se ope a cuando se piensan los lími es es ic os “de
lo que debe ía se un es udio de géne o”, como señaló Ca olina al suge i me que me
ace ca a al es udio his ó ico de la e olución Sanka is a. La ap oximación, desde
nues a óp ica, debe ía comp ende la o alidad de las ans o maciones sociopolí icas
de un momen o cla e de la his o ia de Bu kina Faso, el in del pe íodo colonial y la
con igu ación de una sociedad con un modelo de gobie no de es ado-nación
mode no
137
, pa a comp ende la si uación de las muje es y del sis ema sexo-géne o (o
de los sis emas) que podemos encon a en es e es ado. Pe o lo que me p oponían
quedaba es ingido, desde su pe spec i a, a la isión ilosó ica, a la ac i idad discu si a
y a las polí icas conc e as que Thomas Sanka a dedicó a las muje es. Se desconec a a
las muje es, po an o, una ez más, de los g andes campos de la e olución his ó ica
social
138
; “el en oque de géne o” si e como ampa: omando a la(s) muje (es) como
136
Pa a p o undiza e Rosa And ieu Sanz y Ca men Mozo González (coo d.) “An opología
Feminis a y/o del Géne o. Legi imidad. Pode y usos polí icos.” (2005). Fund. El Mon e, FAAEE,
ASANA.
137
De hecho ue T. Sanka a quien le dio su nomb e a “la ie a de los homb es hones os”, que
es lo que signi ica Bu kina Faso.
138
O o ejemplo de es o ue la c í ica al pun o que dediqué de mi in es igación a la composición
e his o ia de Bag é donde se encuen a la Unión Konanai. El emplazamien o se c eó (a pa i
de una pequeña comunidad p e ia) como pa e de un p oyec o del Banco Mundial pa a la
coope ación in e nacional al desa ollo, lo cual enía sin duda e ec os en los modos de
52
A is Esca cena, Juan Pablo.
obje o de la his o ia y el análisis social, se la encie a en un campo c eado ex p o eso
pa a inclui las en la his o ia gene al que sigue siendo masculina o, en ealidad,
masculinizada.
Además de los concep os desc i os an e io men e, cuyo uso en el sec o es
gene alizado y c ean las condiciones básicas pa a la p oducción de discu sos, exis en
o os más inculados a la co idianeidad y a los usos del lenguaje de la o ganización.
Un concep o que o ma pa e de es e lenguaje co idiano es el de “Misión”. “Hace
la misión” o “i se de misión” es como se e ie en los in eg an es de la o ganización
139
a
sus es ancias en e eno o desplazamien os empo ales pa a el abajo di ec o. El
concep o “misión” se man iene como una eminiscencia del ca ác e “misional” de las
p ime as expediciones de una o ganización que iene inculaciones his ó icas con la
iglesia ca ólica y g upos eligiosos; de hecho, lo que ac ualmen e es Ox am In e món
nació en 1956 como “Sec e a iado de Misiones y P opaganda de la Compañía de Jesús”
y cuen a oda ía en su pa ona o con miemb os de di e sos g upos eligiosos
140
. Es a
designación del abajo en e eno, ue emen e ca gada de simbolismo, se sepa a de la
concepción del abajo de campo de la an opología, algo que es impo an e e ene pa a
la explicación pos e io de es a ealidad.
O o concep o p esen e ue el de “ alo añadido”. Se insis ió, du an e el p oyec o,
en la necesidad de que cada pe sona y cada in es igación apo a a el pa icula g ado
de conocimien o especializado que se poseía desde nues a o mación académica, “ese
se ía ú alo añadido, lo que puedes en iquece ú es e p oyec o”. Al igual que nos
oponemos a o os concep os o es ilos que cosi ican y educen a las pe sonas a
“ ecu sos humanos” po ejemplo, “ alo añadido” ace ca pelig osamen e las
apo aciones epis emológicas y pe sonales de un in es igado a las p es aciones
adicionales o los “ex as” que pe mi en ende más ca a una me cancía. Es e empleo
del concep o supone una e ichización del lenguaje donde se da como alo able la
capacidad di e encial de las dis in as ciencias sociales (y de las dis in as in es igado as)
a la ho a de analiza la ealidad. Además, el concep o o maba pa e de un uso del
lenguaje ma cado po una e minología impo ada del ámbi o de la economía y el
come cio. Se conc e aba a ando el p opio documen o inal como un “p oduc o”, el
p oyec o como algo que debía p esen a se “pa a que sea ape ecible” o pa a que “nos lo
comp en”, e c.; así se oman me á o as elacionadas con la sac alidad de nues o
mundo, el Me cado. Si una de las ca ac e ís icas del capi alismo y su lógica cul u al es
asociacionismo emenino que e a el oco de mi p opues a inicial de in es igación.
h p://www.wo ldbank.o g/p ojec s/P119662/bu kina- aso-bag e-g ow h-pole-p ojec ?lang=en y
h p://g owa ica.com/ini ia i e/bu kina- aso
139
He de ma iza en es e pun o, sólo puedo e e i me a aquellos con los que he enido la
opo unidad de abaja . Pe o es algo común an o en la sede de Se illa como en la de
Ouagadougou (donde, po ejemplo, yo ecibí mi “o den de misión”, documen o donde se
de allaban las condiciones de mi es ancia de dos días en Bag é).
140
“La eligión y sus ins i uciones. Un p oblema social de p ime o den”. Julio Reye o.
Cuade nos pa a deba e nº8. CNT. G acias a los deba es que ealizamos mi u u a Susana
Mo eno y yo sob e la concepción “misional” que se daba en Ox am In e món nació la idea de
desa olla es e TFM como un es udio an opológico del desa ollo, como un es udio
e nog á ico del p opio p oceso de in es igación que ealicé en es a o ganización. Es impo an e
desde mi pe spec i a señala es e momen o, es a quieb a epis emológica de la in es igación
que ealizábamos pa a Ox am In e món, cómo la génesis de es a in es igación en la que nos
encon amos.
53
A is Esca cena, Juan Pablo.
que el simbolismo económico es es uc u almen e de e minan e
141
, podemos deci que
es a lógica queda ecogida y exp esada en los usos del lenguaje co idiano en Ox am
In e món. Es e ipo de plan eamien os jugó un papel undamen al en la de inición de mi
unidad de obse ación a la que se me lanzó: me p opusie on di ec amen e cen a me
en un p oyec o de coope ación que enía “mucha impo ancia pa a la AACID
142
”, el
p oyec o de apoyo a la UNERIZ, unión nacional de ans o mado as de a oz
143
. Es os
p oyec os de apoyo a las dis in as unidades locales de UNERIZ y el man enimien o de
es a p opia unión nacional concen aba ambién la inanciación que Ox am In e món
ecibía de o os impo an es “bene ac o es” de la o ganización, como AEXCID
144
o el
G upo CaixaBank
145
con el cual Ox am In e món iene un impo an e ínculo
146
. E a cla a
la exis encia de un con lic o de in e eses pa a ealiza un análisis en es e ma co. Yo
acep é el desa ío y asumí los iesgos que suponía emba ca me en la in es igación de
es os p oyec os, con lo cual mi unidad de obse ación debe ía se una de las uniones
locales de es a unión nacional de ans o mado as de a oz, lo cual ya p esen aba en sí
mismo p oblemas de ipo epis emológico pues, si mi unidad de análisis e an los modos
de asociacionismo emenino en Bu kina Faso, oma como unidad de obse ación una
unión local c eada ex nihilo pa a y po su inculación a un p oyec o de coope ación
in e nacional conlle aba una igilancia analí ica mayo , sob e odo eniendo en cuen a
que el g ueso del abajo de in es igación se basa ía en la e isión bibliog á ica, en es e
caso de documen os de la unión local y la unión nacional, así como documen os de
Ox am Bu kina: odos ellos compa ían po an o la o icialidad como ca ac e ís ica, la
ep esen ación o mal de las uniones y de su uncionamien o, con lo cual el e o se ía
comp oba si ellas u ie on capacidad de decisión en la génesis de las mismas, e
cómo se había plani icado dicha o ganización e in en a cap a en la b e e es ancia en
141
M. Sahlins. “Cul u a y Razón P ác ica”. 1988 (1976), Gedisa. Conocimos y nos in e esamos
po es e lib o g acias al p ólogo de Jesús Con e as al lib o compilado po J. R. Llobe a:
“An opología económica. Es udios E nog á icos.” 1981, Anag ama.
142
Agencia Andaluza de Coope ación In e nacional al Desa ollo.
143
La agencia de coope ación in e nacional al desa ollo de la Jun a de Andalucía lle aba años
abajando con es e g upo, de hecho la coope ación in e nacional con su apoyo a la UNPR-B
(Unión Nacional de P oduc o es de A oz de Bu kina Faso) omen ó la c eación de es a unión
nacional independien e de muje es y su undación en 2010, que supuso la escisión de los
g upos de ans o mado as de la unión de p oduc o es. Po ello en la ac ualidad, los p oyec os
con las unidades locales de la UNERIZ suponen los p oyec os es ella de la AACID en la
egión. Es os c i e ios de selección nunca ue on ocul ados, a pesa de es a ma cados po el
in e és de espalda con in es igaciones cien í icas la ob a del p incipal inanciado del p oyec o
SARAO (la AACID) a a és de la o ganización enca gada de implemen a los mismos en
e eno (Ox am In e món), lo cual p esen aba pa a mí un cla o con lic o de in e eses a la ho a
de acep a un análisis c í ico del mismo
144
Agencia Ex emeña de Coope ación In e nacional al Desa ollo.
145
h p://www.ox amin e mon.o g/es/p og amas-de-desa ollo/p oyec os/in e mon-ox am-
concluye-cons uccion-de-12-almacenes-ag icolas-en-
146
El 23 de junio de 2014, se celeb ó en la Casa de la P o incia de Se illa la con e encia
“Re os Ac uales de la Acción Social”, en la que pa icipa on Jose Ma ía Ve a (Di ec o Gene al
de Ox am In e món), Ma c Simón Ma ínez (Die ec o del Á ea Social de la Fundación La
Caixa) y Ped o Calden ey (Di ec o de la undación pa a la Coope ación y el Desa ollo ETEA –
ins i ución uni e si a ia de la Compañía de Jesús, inculada en la ac ualidad a la Uni e sidad
Loyola), mode ados a su ez po Ma iano Pé ez de Ayala (Di ec o de Cá i as en Se illa). Es a
con e encia se celeb ó como ac o cen al de la edición anual de “Diálogos Loyola”
h p://www.dialogosloyola.com/es-el-momen o-de-escucha -las-necesidades-de-las-pe sonas/.
Se pod ía e lexiona p o undamen e en qué signi ica y qué ínculos unen a es os ac o es, y
qué ep esen ación de la “Acción Social” se da en el seno de cada una de las ins i uciones que
los abalan (ONGD, Académicas, Eclesiás icas, Financie as, E e gé icas, y los híb idos en e
a ias de es os ipos ideales).
54
A is Esca cena, Juan Pablo.
e eno cómo se habían apode ado las muje es en su co idianeidad de un modelo
asocia i o que les ino dado desde una ins ancia ex e na.
Es os usos del lenguaje condicionaban ambién las publicaciones y el
conocimien o p oducido en la o ganización. Se empleaba un es ilo sencillo y di ec o (“no
académico”) además po que “nues os p oduc os ienen que se homogéneos” y ienen
que es a diseñados pa a que “nos los comp en”. Toma las in es igaciones como
obje os de consumo, como p oduc os que se o ecían en el me cado, pe ie e la
inalidad de las in es igaciones en ciencias sociales que si no es en sí la p opia
búsqueda del conocimien o que p oducimos debe ía esponde , al menos, a una
dinámica dis in a de la que se implemen a cuando p oducimos me cancías. Me gus a ía
ex ende la e lexión que en un a ículo ecien e exp esó José Luis Pa do
147
, en la que
él a i maba que la labo del ilóso o no e a la de acili a la p oduc i idad y se en able
sino jus amen e esca a del e ede o aquellos agmen os de humanidad que nues as
sociedades occiden ales lle aban (al menos) dos siglos eliminando pa a acili a su
uncionamien o p oduc i o; no e a se ú il a la p oducción y o ece en abilidad lo que
se busca, sino p ecisamen e p oblema iza , alen a al con lic o y el desacue do, y así, y
es o lo ag ego yo, po encia nue os espacios de diálogo y nue as e lexiones sob e las
sociedades que con igu amos y las u opías de aquellas que que emos c ea . Mi
in es igación no podía se una me cancía en able. Sin emba go, mi o ganización sí
había asumido su ol de emp esa, c eado a de p oduc os (in es igaciones) y o e en e
de se icios (capacidad pa a implemen a p oyec os de coope ación in e nacional).
El es ilo “ox amiano” es á de inido así po una e ichización del lenguaje y po su
colonialidad (anglosajona). Es e es ilo di ec o enía además implicaciones en la o ma
que se cons uían los mensajes, algo que des ela la concepción sob e los mismos.
Tomemos po ejemplo la ó mula con la que se desa ollan las “ ecomendaciones”,
apéndice inal de los “Ox am Pape s”. Según me sugi ie on mis esponsables en la
o ganización, la ó mula co ec a pa a ealiza una ecomendación e a “Quién iene que
deci a quién que haga qué”. Es e esquema si e pa a esponde al obje i o de omen a
la incidencia polí ica en los países des inos de es os p oyec os, obje i o que co e el
iesgo de degene a en una concepción de in e encionismo ci iliza o io. Que un
documen o sea “sencillo y di ec o” puede se pe judicial pa a la co ec a comp ensión
de las mo i aciones que lo impulsan y jus i ican, pa a el p opio análisis que se desa olla
y expone, así como pa a las conclusiones que se ex aen del mismo.
Es as implicaciones ilosó icas de los concep os empleados en Ox am In e món
p o ocaban un choque en e a los concep os empleados en mi cons ucción
epis emológica, los cuales ue on deba idos. Concep os cla e como “ci iliza o io” o
“economicis a”, con los que yo de inía p ác icas que se ealizaban an o en la
implemen ación del p oyec o de coope ación in e nacional como en cie as polí icas
públicas, ue on muy c i icados, así como o os ya en aizados en la disciplina
an opológica como la concepción “holis a”. Pongamos un ejemplo; al de ini la nue a
polí ica de desa ollo nacional de Bu kina Faso, la SCADD (po sus siglas en ancés de
Es a egia de C ecimien o Acele ado pa a un Desa ollo Du able/Du ade o), yo
analizaba su e olución his ó ica desde su an eceden e CSLP (po sus siglas en ancés
de Ma co Es a égico de Lucha con a la Pob eza) y hablaba del man enimien o de unos
p incipios cen ales en el p oyec o socie a io que plan ea (libe alización del me cado,
147
“¿Pa a qué si e es a emp esa?” Publicado en el Blog de cul u a de El País.
h p://blogs.elpais.com/ o men a-de-ideas/2014/01/pa a-que-si e-es a-emp esa.h ml Que ía
ag adece le al p o eso Da id Flo ido del Co al el habe compa ido con noso os sus alumnos
es e a ículo.
55
A is Esca cena, Juan Pablo.
con ol del gas o público, p io ización de la deuda ex e na, e c.). An e es o, Gab iel
Pons
148
a i mó que yo, en es a y o as muchas ocasiones, con e ía al gobie no y las
o ganizaciones en pe sonas pues “las ins i uciones no ienen alo es, son las pe sonas
quienes ienen los alo es (que de inen un p oyec o socie a io)”. Se ab ía aquí una
b echa insal able, pues si no se econocía el ca ác e es uc u al y es uc u an e de
cie as ins i uciones, si no se econocía la exis encia de gube namen alidades que
p omo ían un cie o ipo de desa ollo pa a las sociedades, lo que no se econocía e a
el undamen o mismo de las ciencias sociales, la capacidad de explica la sociedad más
allá de in e p e a la como la suma de los indi iduos que la componen
149
. Las c í icas a
de e minadas p ác icas que se ealizaban en el p oyec o sos enido po Ox am In e món
po su en oque economicis a y/o ci iliza o io
150
no ue on bien ecibidas. De es o se
puede sace una conclusión impo an e.
Hemos in en ado demos a has a aquí cómo los concep os cla es y el uso del
lenguaje de Ox am In e món ienen po aíz la lógica cul u al que sac aliza el Me cado
en an o lo na u aliza y con ie e en condición axiomá ica
151
pa a el Desa ollo. Es o
conlle a la c eación de p og amas ci iliza o ios, pues in en an expandi es a lógica.
Lógica que es á cen ada en un simbolismo económico, como hemos is o en su
lenguaje co idiano, po lo cual pod íamos decons ui su economicismo. Sin emba go,
es e análisis no es acep ado po que no se econoce es a lógica cul u al p o unda. A
pesa de ello, podemos a i ma que se ha llegado a una subsunción eal de las lógicas
an e io es que sus en aban el p og ama ci iliza o io del Desa ollo po la lógica de
Me cado. Las lógicas an e io es oda ía pueden as ea se en las a gumen aciones y
los usos del lenguaje: “misión” nos señala la lógica e angelizado a, po ejemplo, o la
ca i a i a asmisión de conocimien os que nos señala la lógica del pe íodo colonial (y la
expansión de la ci ilización como jus i icación de la dominación). Pe o los concep os e
ideas ue za de es as lógicas an e io es han sido ans o mados en su inco po ación
p ác ica a la nue a lógica: la misión es aho a un abajo, el sabe supe io a asmi i una
me cancía. Así, en de ini i a, la c í ica a la ca ac e ís ica imposición de una lógica
cul u al a a és de los p oyec os de coope ación in e nacional no se econoce po que
no se econoce el axioma o sac o cen al de es a lógica, el Me cado.
O o é mino que me pidie on que qui a a del a ículo de i ado ue el de
“colonización”, que empleaba pa a e e i me a la ocupación de ie as an es o es ales y
a la ans o mación del e i o io que es o había p o ocado (la génesis de Bag é), po que
e a una palab a demasiado ca gada: eco daba demasiado a la si uación de Pales ina.
Yo me negué a qui a la, p ime o po que es aba empleado el signi icado e imológico
152
,
y en segundo luga , po que me indignó es a demanda mezclada con una e e encia an
alejada y no con una an eal como el con inuum colonial que a ec a a la con o mación
social ac ual de Bu kina Faso. Po o a pa e, se me insis ió en que emplea a o os
148
Que eco damos ocupa un pues o como “Li elihood Food Secu i y ad iso ” (Conseje o de
medios de sus en o de segu idad alimen a ia) en P oyec os de desa ollo económico de Ox am
In e món en España.
149
Lo cual se enga za con una isión libe al ex ema que pos ula la i educ ibilidad del
compo amien o humano po se el único suje o de la his o ia el indi iduo y se es e
inaba cable.
150
Pongamos po ejemplo, la o mación de las líde es de las uniones locales de
ans o mado as de a oz en “men alidad emp esa ial” – cuando no se desa ollaba ningún plan
de al abe ización o o mación elemen al pa a las bases de es as uniones.
151
En ealidad la condición axiomá ica es la inco po ación en el me cado de las ac i idades de
las “con apa es”.
152
Según la RAE colonización es la “Acción y e ec o de coloniza ”; y coloniza , en su segunda
acepción, es “Fija en un e eno la mo ada de sus cul i ado es”.
56
A is Esca cena, Juan Pablo.
concep os, que son ajenos a mi o mación académica pe o que son palab as co ien es
y/o de ac ualidad en el sec o de coope ación: esilencia, po ejemplo, pe o sob e odo
“empode amien o”. No se concebía que hubie a ealizado una in es igación sob e una
asociación emenina (una “in es igación de géne o”, según la de inían) y no emplea a
ni una sola ez en odo el a ículo la palab a empode amien o. Has a el inal del p oceso
me insis ie on en que no hablaba de cómo se habían empode ado las muje es g acias
al p oyec o, a lo que yo espondía que p e e ía emplea o os concep os y/o que no enía
in o mación pa a a i ma al cosa.
A pesa de odas las c í icas no se p odujo una au én ica si uación dialéc ica de
a gumen ación. Sin es a con on ación dialéc ica de in e p e aciones sob e el
conocimien o p oducido, di ícilmen e podía ans o ma mi a gumen ación o pe cibi
siquie a en qué di ección debía ans o ma se, si no había un in e cambio de p opues as
mi única opción e a asumi que mi in es igación “no es aba a la al u a” de lo que
espe aban (como me dije on) sin sabe po qué. Podía se po su baja calidad. También
po su lenguaje excesi amen e “académico”. Podía debe se al uso de concep os
di e sos a los dominan es en el sec o de la coope ación in e nacional al desa ollo. O a
azón e a que aquello que yo señalaba no se co espondía con su isión de las cosas.
Pe o, puede se que no in e ese a la o ganización una in es igación que sin se una
e aluación de p oyec o ponía en en edicho las bene olencias del en oque que se
aplicaba y se emi ía a causas polí icas pa a explica algunas de las si uaciones c í icas
an o de las muje es como de los pequeños p oduc o es y p oduc o as.
Quie o e mina con una si uación que me pe mi e desc ibi las con adicciones
in e nas de un discu so de desa ollo que es ue emen e p oyec i o. En una eunión
una compañe a empleó el é mino holís ico, ápidamen e un esponsable del p og ama
le señaló que ese é mino no e a p opio de la o ganización y que si que ía e e i se a los
p og amas Ox am debe ía emplea el concep o in e seccional o desc ibi los p incipios
as e sales de la acción. Además exp esó su echazo pe sonal po el é mino holismo.
Es o suponía un echazo no a gumen ado a un concep o cen al y básico de la disciplina
an opológica, no sólo de sus e ien es c í icas. Sin emba go, du an e la misma eunión,
es e esponsable nos sugi ió que, si que íamos p og esa in elec ualmen e, pensá amos
en aslada nos ue a de nues o país a Reino Unido o EE.UU. Nues o obje i o enía
que se p esen a nues as in es igaciones an e expe os y pe sonas que supie an más
que noso os de las ealidades que in es igamos. En p ime luga , esul a i ónico
desac edi a un é mino como holismo que es básico pa a la an opología y a
con inuación p omo e la emig ación como in elec uales a Reino Unido, donde la
disciplina an opológica goza de un p es igio y un peso especí ico en los cí culos
académicos e in elec uales mucho mayo que en el Reino de España. En segundo luga ,
no sólo se p oponía una emig ación sino que se echazaba la opción de que exis ie a
aquí gen e con conocimien os an a anzados o p o undos como los de allí. Es o nos
emi e al imagina io sob e los cen os y pe i e ias, los luga es de conocimien o y los que
no, que legi ima el égimen de la colonialidad del sabe . Po úl imo, nos lle a a
e lexiona sob e la isión y me odología de abajo e in es igación que se da en Ox am
In e món, lo que nos lle a a la segunda pa e de nues o es udio e nog á ico.
57
A is Esca cena, Juan Pablo.
III. 3. El p oyec o de in es igación SARAO en Ox am In e món.
En es a segunda sección del es udio e nog á ico in en a emos analiza la con igu ación
del g upo de in es igado as pa a el p oyec o SARAO de la o ganización Ox am
In e món. Re lexiona emos sob e las elaciones in e nas en el p opio g upo de
in es igación SARAO, así como en el con ex o más amplio de la o ganización an o local
como en el país des ino del p oyec o de coope ación (Bu kina Faso). Po úl imo,
dedica emos un pun o pa icula a la me odología de “ abajo o es ancia en e eno” que
se desa olla desde Ox am In e món y la con apond emos a la concepción del “ abajo
de campo” p opia de la An opología.
A. O ganización, abajado es y comunidad.
En es e pun o in en a emos analiza b e emen e el ma co o ganizacional en el que se
desa olló nues o p oyec o de coope ación. El análisis comple o de la o ganización
Ox am In e món no puede se aba cado po nues o pequeño abajo
153
, y ampoco es
nues o obje i o. Lo que nos p oponemos a con inuación es: A) e lexiona sob e
algunos ac o es cla e de la o ganización que pa icipa on en es e p oyec o. B)
Desc ibi a pa i de un modelo ideal la ipología de abajado es inculados a la sede de
Se illa. C) Analiza las p ác icas labo ales obse adas en e las abajado as de es a
sede local. D) Re e i nos al ínculo y al papel desempeñado po los abajado es de la
sede de Ouagadougou (Bu kina Faso) implicados en el p oyec o.
No podemos analiza las elaciones je á quicas de la es uc u a in e na de la
ONGD a ni el nacional
154
, pues o que no disponemos de da os y se ía necesa ia una
in es igación de o o ipo. Sin emba go, que emos e e i nos a la elación con miemb os
de la o ganización a ni el es a al. Ya nos hemos e e ido en el análisis a las “men es
pensan es” de Ox am In e món, es os écnicos y expe os p oceden es de las unidades
de desa ollo eó ico-me odológico. Que emos des aca la dependencia exis en e de la
sede de Se illa (cen al en Andalucía
155
) espec o a los cen os p incipales de la
o ganización en el Reino de España: Ba celona y Mad id. Resal amos es a si uación
po que el p oyec o SARAO ha sido pione o den o de Ox am In e món a la ho a de
p omo e el desa ollo de in es igaciones pa a el desa ollo ue a de los cen os
p incipales de la o ganización a ni el es a al, lo que nos lle a a e lexiona sob e la
colonialidad y la je a quización in e na de los e i o ios en el es ado y la si uación
pe i é ica de Andalucía.
Un pun o que sí amos a desa olla es la modalidad en la que nos inco po amos
a la sede de Se illa, lo cual nos lle a a esboza b e emen e un ipo ideal de la ca ego ía
de “ abajado es” de es a sede local y alguna de las ca ac e ís icas de su “cul u a del
abajo”.
153
Pa a un análisis de la o ganización Ox am In e món (en e o as) emi imos a la Tesis
Doc o al de Bel án Roca Ma ínez, di igida po Isido o Mo eno Na a o y Félix Talego
Vázquez, i ulada “La solida idad o ganizada. P o esionalización y Bu oc acia en las ONGD en
Andalucía”. 2011.
h p://enco e. ama.us.es/iii/enco e/ eco d/C__Rb2405421__SBel %C3%A1n%20Roca__O igh
esul __U__X4?lang=spi&sui e=cobal
154
Pa a lo que ol emos a emi i a la Tesis de Bel án Roca Ma ínez, conc e amen e a la
sección III.5 (“In e món Ox am: Fue za de campaña y ONGD p o esionalizada” pp. 316 – 364) y
el desa ollo de la es uc u a o ganiza i a de Ox am In e mon. Además pa a un análisis de los
“ abajado es” (asala iados o no) y las cul u as del abajo de las ONGD e la sección IV.3
(“Tipos de ac o es y o mas de pa icipación” pp. 389 – 411).
155
Y ambién nodo de enlace de o as egiones como Ex emadu a y el Mag eb.
64
A is Esca cena, Juan Pablo.
p incipio po qué incula se a mi in es igación a pesa de que ambas ue an insc i as
bajo el ó ulo “de géne o” en el in e io de Ox am In e món. Al p incipio nues o obje i o
e a básico, e qué in o mación y qué con ac os con in o man es cla e necesi ábamos
cada uno, es udia los pa alelismos y qué posibilidades eníamos pa a no edunda en
los con ac os y pode di e si ica nues os es ue zos
174
. A pa i de es o, nos plan eamos
la posibilidad de analiza si la in o mación que ob u ié amos cada una de noso as de
mane a independien e pod ía se nos ú il a las dos pa a sendas in es igaciones, al
menos como guía o pa a aza compa a i as. El expe imen o que de i ó a con inuación
desde nues a p ime a eunión ue un abajo in e disciplina en el cual ambos nos
en iquecimos, pues nos imos o zados a p esen a nos nues os ma cos
epis emológicos que ue on some idos a c í ica ecíp oca, una c í ica cons uc i a que
pe mi ía des ela las debilidades de nues os plan eamien os iniciales, de nues as
hipó esis, y de nues a me odología y nues as écnicas de p oducción de da os. Ella,
p o enien e de la Economía pe o posicionada en un plan eamien o he e odoxo como la
Economía Feminis a, se in e esó p o undamen e en los plan eamien os de la
an opología eminis a y en la p oducción de los “o os” eminismos. Una de las ace as
a las que más nos dedicamos ue la econs ucción de la encues a que ella había
p oyec ado, pa iendo desde la c í ica de los eminismos a icanos a la e nocén ica
asposición de los modelos amilia es y las signi icaciones de los mismos que los
eminismos occiden ales ealizaban sob e las ealidades en Á ica. G acias a ello
man u imos in e esan es deba es sob e qué signi icaba unidad amilia , unidad
domés ica, cómo podíamos ace ca nos a in e p e a las elaciones de pode en el seno
de es uc u as amilia es di e sas, e c. Ella, g acias a su expe iencia mayo en el sec o
de la coope ación in e nacional al desa ollo
175
, me dio a conoce las in e p e aciones y
ep esen aciones más comunes que en es e sec o se hace de las amilias, de la
jus i icación del abajo con muje es pa a asegu a que los bene icios llega an a las
amilias y de los plan eamien os que Ox am y o as g andes con ede aciones de
o ganizaciones dedicadas a la coope ación in e nacional (como “Sa e The Child en”)
sos enía en o no a la amilia, los cambios en los modelos amilia es posi i os, pa a po
ejemplo, el aumen o de la esilencia, e c. Es a expe iencia in e disciplina ue una de las
más g a i ican es p o esional e in elec ualmen e hablando de odo mi abajo en la
o ganización, además de una de las más en iquecedo as. Tan posi i a ue que
in en amos ealiza nues as in es igaciones en el mismo luga , pensando en la
posibilidad de compa i “aldea” como una ía pa a que nues os análisis se
en iquecie an mu uamen e. Finalmen e es a posibilidad no se p odujo.
La nega i a a c ea un espacio pa a la con on ación de epis emologías gua da
elación con una de las ca ac e ís icas que más debemos c i ica den o de la
me odología de in es igación de Ox am In e món: la enuncia a la cons ucción del
obje o de es udio. Hemos ya e lexionado cómo algunos de los p incipios y concep os
cla e de las in es igaciones de Ox am p o oca es a enuncia en a o de la aplicación
de un obje o p e-cons uido; especialmen e el “en oque de géne o” supone un ma co
eó ico en el cual el obje o de es udio es á ya cons uido y la ealidad a la que e ie e
obje i ada y na u alizada. Hemos señalado ambién cómo se p io iza la búsqueda de
inanciación sob e la independencia in elec ual a la ho a de concebi p oyec os de acción
y de in es igación. El p oceso de cons ucción del obje o de es udio se da, en es a isión
de lo que cons i uye una in es igación, como algo secunda io supedi ado en cualquie
caso a la p opia e idencia del p oyec o de coope ación “ eal”, que es aquel que se es á
174
Es os plan eamien os se debían a la eno me b e edad de la es ancia en e eno, que e a
ap oximadamen e una semana.
175
Al que se dedica p o esionalmen e desde hace años.
65
A is Esca cena, Juan Pablo.
ealizando ma e ialmen e en un luga y momen o de e minado. Es a enuncia a la
cons ucción del obje o se jus i ica y p omue e a a és de la concepción “p ác ica” de
las in es igaciones. Supone en ealidad un en oque “de la p ác ica”
176
, en la que el obje o
de es udio es un p oblema con en idad social. Sin emba go, el mé odo cien í ico (en
ciencias sociales) supone la necesidad de p oblema iza es as conc eciones de la
ealidad social pa a c ea un p oblema con en idad sociológica. Es deci , la con igu ación
de un p oblema cien í ico que pa a de la ap ehensión de la ealidad a a és de una
epis emología elegida de mane a conscien e y e lexi a
177
. Es a enuncia a la
cons ucción del obje o es un p oblema undamen al pa a las ciencias sociales, pues
signi ica que un ma co epis emológico ajeno domina la in es igación imponiendo los
p incipios ilosó icos y polí icos de ese ma co (imponiendo una lógica cul u al conc e a).
Es e p oblema no se pe cibe como al en la o ganización y la p esen ación de su
me odología de in es igación ensalza la “p ac icidad”, “u ilidad” y “adecuación a las
necesidades eales” como ca ac e ís ica undamen al de la in es igación “ox amiana”.
Du an e mi abajo en la o ganización se p odujo una si uación que nos pe mi e
ejempli ica la enuncia a la cons ucción del obje o, la consiguien e adopción de
epis emologías ajenas de mane a no e lexi a y las consecuencias de es a si uación en
el desa ollo de las in es igaciones conc e as. An es de la es ancia en e eno, I zia
in en ó p esen a nos a una muje bu kinabé a una compañe a y a mí. Mi coo dinado a,
en la misma co ien e que la o ganización, conside aba in e esan e que, como nues as
in es igaciones a aban “de géne o”, se ía in e esan e conoce a una amiga de una
olun a ia de Ox am In e món que e a muje y bu kinabé (¡una in o man e pe ec a!). Yo
no la conside aba una in o man e demasiado in e esan e, lle aba cinco años en Se illa
y p o enía de la capi al (Ouagadougou), su esposo e a p oduc o de documen ales, e c.
Aun así me p opuse pa icipa en es a eunión pa a e las o mas de comunicación,
pa a p egun a le a es a muje alguna que o a gene alidad, pa a conoce la simplemen e,
y pa a analiza las ca ego ías cul u ales, pe o no de es a seño a, sino de mi
coo dinado a y de su amiga olun a ia. Se me negó el place , pues an o I zia como su
amiga pensa on que e a mejo una eunión “sólo de chicas” ya que su ma ido no había
eg esado oda ía de Bu kina Faso. Es o, más allá de mi si uación pe sonal, me pa eció
una eacción u o de una concepción es e eo ipada de las muje es a icanas como
aquellas que se in imida ían an e la p esencia de un homb e y no habla ía (¿qué ema
p e ende ían a a pa a que yo causase dicha eacción?). Como culmen de la si uación
cuando ellas le p opusie on es e p ime encuen o de “sólo chicas” y deja o a ocasión
pa a que me conocie a a mí, ella espondió que po qué no espe aban a su ma ido que
ol ía en pocos días y ya nos encon ábamos odos jun os. Es o, que pa a mí ue una
espues a a la inminen e epe ición de encuen os (moles os y con ex años que quie en
p egun a cosas ex añas sólo po que enían de Bu kina Faso), me inquie a que haya
sido in e p e ado como una co obo ación de los es e eo ipos de los que hablo. Ella, la
muje bu kinabé, no había pedido una eunión de “chicas”; además la eunión en ningún
caso podía se “de chicas” o no sólo “de chicas” ya que se ía una eunión en e muje es
con edades muy dis in as, de p ocedencias é nicas dis in as, con una si uación
socioeconómica di e en e y con in encionalidades bien di e en es ambién. Puede se
que en de e minados con ex os sea ú il c ea g upos exclusi amen e de muje es pa a
abaja y en e is a se sob e emá icas pa icula es, pe o en es e caso la jus i icación
176
Lo “p ác ico” como algo ú il es una ca ego ía abs ac a con conno aciones posi i as, y
empleándolo así no se hace e e encia a las di e en es concepciones de qué puede se
p ác ico y pa a qué se es p ác ico.
177
P. Bou dieu; J-C. Chambo edon; J-C. Passe on. "El O icio del sociólogo: P esupues os
epis emológicos”. 2005. Siglo XXI.
66
A is Esca cena, Juan Pablo.
pa ía de un a p io i an es que de una necesidad o u ilidad eal de un encuen o del
es ilo. Finalmen e, no pudimos cuad a un día que odas pudié amos encon a nos an es
de las acaciones in e nales y poco después I zia iajaba pa a Ouagadougou, y siendo
ella nues o ínculo, la eunión nunca llegó a p oduci se. Es e caso nos mues a cómo
las g andes ó mulas y enunciados, como el “géne o”, si en de ma co eó ico gené ico,
aplicable a cualquie ealidad y como malla pa a la medición de cualquie ealidad.
También si e de mues a pa a e las dis o siones que c ea en las in es igaciones,
como el hecho de busca como in o man e de las ealidades amilia es, domés icas y
“de géne o” (= “de muje es”) a una seño a bu kinabé cuya ealidad no enía nada que
e con las de aquellas muje es que encon a íamos en Bag é (en mi caso).
Es a c í ica de la enuncia a la cons ucción del obje o de es udio nos de uel e a la
e lexión de Ox am In e món como una ins i ución que se mue e den o de las
ca ego ías del me cado y de la emp esa, en un sec o oligopólico ma cado po las
modas in e nacionales y las endencias que imponen las más al as ins i uciones
sup anacionales (BM, FMI, ONU, e c.). En su elación dependien e pa a con es as
ins i uciones sup anacionales (y ambién nacionales), la dependencia de la inanciación
se aduce en una dependencia epis emológica. Po man ene como ejemplo uno de los
aspec os undamen ales de es e abajo, el “en oque de géne o” que se ins i ucionalizó
desde inales del s. XX en es as ins i uciones sup anacionales como la ONU (y que paso
a las ins i uciones sup anacionales de Desa ollo) ue inco po ado inmedia amen e po
las ONGD
178
. Es a expe iencia de dependencia epis emológica en una sede local de
una o ganización nacional y inculada a una con ede ación in e nacional de ONGD es
una mues a de la glocalización, o más bien de la imposición globalización sob e una
ealidad local en la que no encuen a esis encia sino apoyo y adhesión. En es a
expe iencia pude comp oba cómo se p oducía la asposición de p incipios globales
sob e un p oyec o que se inculaba nominalmen e a la iden idad e i o ial andaluza
egional y local. Es a dependencia de los lujos de conocimien o y de las pe spec i as
p opias de la globalización de Me cado en con a de la pues a en alo del conocimien o
local se ap ecia en la designación del p oyec o, que se isibilizó siemp e cómo SARAO
(Segu idad alimen a ia y Resilencia en Á ica del Oes e) y nunca “Cons uyendo una
al e na i a pa a la segu idad alimen a ia en Á ica del Oes e desde en idades andaluzas”
(designación que sólo encon amos en la con oca o ia o icial de la beca).
C. El “ abajo en e eno” en e al “ abajo de campo”.
El obje i o de es e pun o inal es señala las ca ac e ís icas p incipales del “ abajo en
e eno” como concepción de Ox am In e món del abajo en las zonas des ina a ias de
los p oyec os de coope ación in e nacional al desa ollo, pa a, pos e io men e,
con apone algunas de es as ca ac e ís icas a las necesidades y ca ac e ís icas del
“ abajo de campo” como concepción an opológica del pe íodo de in es igación en el
luga de la unidad de obse ación.
En p ime luga , me gus a ía e oma las a gumen aciones ealizadas du an e el
análisis de los discu sos co idianos de la o ganización, donde señalábamos cómo la
concepción “misional” del abajo en e eno p omo ía una isión conc e a del mismo.
Es a isión es á ma cada po una in e p e ación bene olen e y e e gé ica de lo que
supone un p oyec o de coope ación al desa ollo, donde el “misione o” como pe sona
ex e na que llega a una comunidad iene una unción ascenden al en el buen
178
Es in e esan e esca a en es e pun o la e lexión sob e el o o de las ONGD pa alelo a la
Con e encia de Beijing de 1995, que se i uló “Ve el mundo con ojos de muje ”. En Rosa
And ieu Sanz y Ca men Mozo Gonzales (coo d.) (Op. Ci ada: 2005)
67
A is Esca cena, Juan Pablo.
cumplimien o del p oyec o. Sin emba go, el “misione o” no iene po qué implica se en
des ino más allá de es a unción, log a que el p oyec o se implemen e de mane a
exi osa. El comp omiso del indi iduo “en misión” no puede se con los in e eses
es a égicos de la comunidad (o no de mane a p incipal) pues la p opia “misión” es un
comp omiso on ológico con el obje i o encomendado a es e indi iduo po la
o ganización en la que se insc ibe
179
. Es o ya ma ca una di e encia undamen al con los
p incipios de la an opología que, después de su “pasado neg o” en colabo ación con
los agen es de la colonización, es ablece el comp omiso con la comunidad es udiada
como el p ime o de la an opóloga, a pesa de que exis a una g an con o e sia sob e
la aplicación eal de es os p incipios en el p esen e
180
.
En ando en conside aciones sob e el desa ollo ma e ial del abajo de e eno,
la o ma de abaja de los en iados po Ox am In e món es aba ma cada po una
obsesión po la segu idad. Es o es aba jus i icado en pa e po la si uación de ensión
que se había i ido en los úl imos meses en la capi al, an e las p o es as polí icas con a
el p oyec o del ac ual p esiden e Blaise Campao é de modi ica la Cons i ución que él
en su día c eó as el golpe de es ado con el cual de ocó a su an iguo compañe o de
a mas en el ejé ci o y en la e olución T. Sanka a, aupándolo como máxima igu a
polí ica desde 1987, pa a sup imi la limi ación que impedía ol e a p esen a se como
candida o p esidencial
181
; es o había lle ado a F ancia a en ia un des acamen o mili a
a la capi al a p incipios de 2014
182
. A pesa de odo, noso os no u imos con ac o
alguno con las mo ilizaciones polí icas y en el cen o de la ciudad no se pe cibía ningún
iesgo. Además de hospeda nos en un g an ho el de cinco es ellas (Ran Hô el
Somke a
183
, donde se encon aban casi exclusi amen e eu opeos y donde se celeb aba
du an e nues a es ancia un cong eso sob e p oduc os de es é ica y a macopea), nos
desplazábamos exclusi amen e en ehículos de la o ganización que enía una plan illa
de conduc o es p opios, de hecho se nos p ohibió a los miemb os del equipo oma
cualquie ehículo pa icula o aspo e público pa a desplaza nos a nues as
euniones, lo cual p o ocaba una ca ga adicional de abajo a I zia , que debía ges iona
y o ganiza nues o ho a io de euniones pa a que no coincidie an y así pode
desplaza nos sin colapsa los dos ehículos de la o ganización. Es o p o ocaba ambién
179
Lanzamos aquí una idea pa a comple a y e oma lo desa ollado an e io men e sob e el
ca ác e de la “misión”. Es a ca ac e ís ica del “misione o” como pe sona comp ome ida an e
odo con su “misión” ( alga la edundancia) esul a ob iamen e muy ú il pa a los in e eses
p agmá icos de cualquie o ganización. Es a ealidad puede da nos pis as de cómo es a
concepción misional ha sob e i ido a la subsunción del pa adigma “ eligioso o e angelizado ” a
la lógica de Me cado.
180
Algo que no es á siemp e cla o ni p esen e, como mues a la pa icipación de más de 500
an opólogos en el ejé ci o es adounidense que in adió A ganis án e I ak.
h p://onewayo ano he .ne /blog/2009/12/13/el-dilema-de-los-an opologos-ame icanos-con-
i ak-y-a ganis an/ . Po no habla del P oyec o Camelo del gobie no es adounidense en e
1963 y 1965. Re e imos ambién pa a analiza la ac ualidad de la emá ica a la ob a de Gilbe o
Lopez y Ri as “Es udiando la con ainsu gencia de Es ados Unidos. Manuales, men alidades y
uso de la An opología.” 2012. Rebelión.
181
h p://news.aouaga.com/h/25434.h ml En es e a ículo se in e ogan sob e si el e e éndum
con ocado po el pa ido del p esiden e Campao é es una medida democ á ica o un golpe de
es ado.
182
Lo cual es una mues a del ni el de independencia polí ica de Bu kina Faso as la caída del
es ado colonial, algo que se con i ma en su his o ia con el boiko y bloqueo al égimen
Sanka is a, con la p omoción del égimen ac ual de Campao é, y con el es ablecimien o de la
AFD desde la independencia de la p o incia colonial del Al o Vol a.
183
h p:// an-ho els-somke a.com/ouagadougou/?page_id=10 Es a es la desc ipción del Ho el
en su página web. Recomendamos e ambién los p ecios de ese a de las habi aciones,
siendo el mínimo (Habi ación Indi idual Simple) 61 eu os po noche.
68
A is Esca cena, Juan Pablo.
nues a eclusión bien en el ho el bien en la o icina de Ox am, pues la espe a de una
eunión a o a y la dependencia de es os ehículos nos obligaba a es a odos eunidos
en un pun o p epa ados pa a mo e nos cuando llega a nues o u no o simplemen e
espe ando que odas e miná amos nues as euniones pa a ol e jun os o i a
cualquie o o luga , con la consiguien e pé dida de iempo que es o suponía pa a odas.
Algo pa ecido pasaba con la o ganización y ges ión de mi iaje hacia Bag é
desde la capi al. Pa a ealiza es e iaje b e ísimo de es días y dos noches u e que
o ganiza me con los compañe os de la o icina de Ouagadougou, de quienes ecibí una
“o den de misión” en la que se de allaba la du ación de mi es ancia, quién se ía mi
conduc o pues pa a el iaje se con a ó una emp esa que alquilaba odo e enos con
conduc o incluido (llamado Moussa), el mon o o al que ecibi ía pa a hospeda me jun o
a Moussa, el mon o o al des inado a paga el ca bu an e, y el pe diem de las jo nadas
que es a ía ue a de la capi al. Desde la o ganización se me insis ió en que me
hospeda a en o o ho el, de cua o es ellas, que se encon aba en Tenkodogo (capi al
de la p o incia de Boulgou, donde se encuen a Bag é que dis a unos 40 km.). Allí es
dónde pe noc an habi ualmen e los en iados po Ox am, incluido mi esponsable de
e eno K. Se e.
Es a o ma de ealiza el “ abajo de e eno”, incluso en los con ex os locales
donde se ealizan los p oyec os, se aleja mucho de la necesidad de inme sión o al del
abajo de campo an opológico. Las ca ac e ís icas del abajo de campo es án en
oposición a las de es as es ancias b e es y sa u adas de encuen os p og amados,
mo ilizándose en g andes ehículos p i ados con conduc o con a ado, albe gándose
en ho eles ( ue a e incluso muy alejados de la localidad donde se desa olla el p oyec o).
Un abajo de campo p ima los iempos más p olongados y dila ados, donde la
obse ación en la co idianeidad y los encuen os in o males ienen un peso especí ico,
y adap ándose en la medida de lo posible a la o ma de ida del con ex o, lo que implica
a sus medios de aspo e y sus o mas de esidencia en e o as. Es a o ma de abaja
di e en e p o oca ambién un ipo de conocimien o di e en e. Mi p opia expe iencia de
abajo de campo
184
en Senegal, ambién bajo la u ela de la P o a. Susana Mo eno
Maes o, me si e de e e encia y ejemplo: i iendo en casas amilia es u ho eles de
pueblo, pa icipando en las ac i idades co idianas de nues os “in o man es” (comiendo
con ellos, abajando con ellas, desplazándonos jun os, e c.), c eando elaciones
pe sonales
185
con ellas que ue on base pa a ace ca me a una comp ensión de sus
ealidades y de sus o mas de se y es a en es e mundo.
Que emos ce a es e pun o con un ejemplo que ilus a la labo de la an opóloga
en el abajo de campo y la necesidad/empleo de la co idianeidad en nues a disciplina.
Cuando llegué a Bag é, al cen o de ans o mación de a oz en o no al cual g a i a la
acción de la Unión Konanai, me ecibió la sec e a ia de la Unión
186
, que sabía po a iso
de K. Se e que yo iba a i . La p esen ación ue muy o mal y su a amien o hacia mí e a
como ep esen an e de Ox am In e món. Pe o u e sue e, pues an es de empeza la
en e is a llegó un écnico pa a conec a le un apa a o de in e ne mó il (sin necesidad
184
Mi única expe iencia de abajo de campo en los é minos que es oy e i iendo el mismo.
Es a in es igación u o como uno de sus esul ados un a ículo publicado en la Re is a
Andaluza de An opología (nº4), i ulado “La pesca en Senegal. En e la pesca global y la
subsis encia comuni a ia” (Mo eno Maes o, Susana y A is Esca cena, Juan Pablo).
h p://www. e is aandaluzadean opologia.o g/index.php?page=mo enoya is
185
Exis e una di e encia en e elaciones pe sonales “ins umen alizables” y elaciones
ins umen ales pe soni icadas.
186
La p esiden a es aba en Ouagadougou y me encon a ía con ella a inal de mi “es ancia en
e eno”.
69
A is Esca cena, Juan Pablo.
de conexión a una ed ísica), yo lo ayude a mon a lo odo y a comp oba que iba bien
(con las isas que gene aba la si uación a odos los que se ace caban a la o icina del
cen o de ans o mación). Luego, cuando ya se había ido el écnico, le enseñé a ella
cómo uncionaba el co eo elec ónico, le c eé una cuen a pe sonal y le ayudé a en ia
el mail de la lis a de miemb os al co eo de la Unión Nacional. G acias a es o u e
después un a o más elajado con ella. El compa i un con ex o co idiano con ella nos
ace ca a un ipo de elación di e en e a la de o os p o esionales, en e ellos los
p o esionales de la coope ación al desa ollo. Es o ambién ue posi i o pa a la
ob ención de in o mación, pues g acias a ella conocí a o as muje es de la unión y a
o as pe sonas que se ían cla e en mi in es igación; es a “bola de nie e”, la dinámica
que p o oca que la p o undización en los con ac os e lle e a o os que no pod ías
alcanza de o a mane a es o o de los e ec os buscados del abajo de campo como
inme sión o al. Así, pa a un abajo de campo en condiciones óp imas se equie e la
posibilidad de “es a ahí” y de hace lo du an e un pe íodo de iempo que e pe mi a, al
menos, comenza a comp ende las lógicas cul u ales en juego en la o ganización
sociocul u al de la co idianeidad.
70
A is Esca cena, Juan Pablo.
III. 4. Conclusiones.
En es e pun o p opond emos algunas conclusiones gene ales sob e los ámbi os
examinados en el es udio e nog á ico. Es as conclusiones se p esen an en dos bloques.
Pa a jus i ica es as conclusiones inclui emos ambién un epaso po las conclusiones
pa ciales que hemos ido p oponiendo a lo la go del es udio, euniéndolas en sendos
bloques.
Hemos analizado cómo los discu sos igen es en Ox am In e món pa icipan en
los discu sos hegemónicos sob e el Desa ollo, que incula es e a la expansión global
de un modelo socie a io único de inido de mane a e nocén ica. Los concep os
pa icula es que se emplean (“en oque de géne o”, “segu idad alimen a ia”, “ esilencia”)
y las concep ualizaciones y análisis que se despliegan inco po an, además de su
dimensión p ospec i a, una dimensión p oyec i a sob e es e u u o que se in en a
an icipa analí icamen e. Desde es a dimensión p oyec i a se o alece la isión de la
globalización al y como la de ine el discu so hegemónico, es deci , como la dinámica
explica i a de la ase ac ual de mundialización que es un p oceso posi i o, eal e
ine i able de homogeneización a odos los ni eles
187
. Con es a p oyección se en o pece
el análisis de las dinámicas p opias de la mundialización neo(ul a)libe al en la que nos
encon amos; y se e ue za p ecisamen e la legi imación de p oyec os y p ác icas
co idianas que cons uyen es e mundo “globalizado”. Además, es a p oyección de la
globalización en é minos posi i os e ine i ables si e de masca ada pa a las p axis que
la cons i uyen: Subsunción de las o mas de p oducción no capi alis as, abso ción de
p ocesos de in e cambio en la lógica capi alis a, inancia ización de las economías (o su
in eg ación en el me cado capi alis a dominan e), minimización de los es ados,
egulación a o able a los capi ales y mo imien os “lib es” de es os, p i a ización de
bienes y se icios públicos y/o comunales, explo ación p i ada de los ecosis emas que
se des uyen pa a ex ae p eciados “ ecu sos na u ales”, e c. Todos es os p ocesos
quedan in isibilizados. En de ini i a, la apo ación p incipal de es e o den discu si o no
es su po encial analí ico sino su dimensión p oyec i a y legi imado a de la ac ual
in e dependencia mundial, sin des ela (ocul ando) su ca ác e asimé ico y
desiguali a io, pues soslayan la dimensión es uc u al de es e ipo de “in e dependencia”
que, en ealidad, supone una mayo capacidad de dominación y de eje cicio de
dominación pa a unos (unos es ados cen ales, unos p opie a ios de capi al, unos que
esponden al modelo de ciudadano
188
– homb e, p opie a io y pad e de amilia – ,e c.) y
un aumen o de la dependencia, de la exclusión y la ma ginación pa a muchas (pa a
muchas naciones-es ado, e nonaciones y es ados pe i é icos en gene al, pa a muchas
pe sonas excluidas del modelo de “ciudadano”, pa a las no p opie a ias, e c.)
Es e abajo sob e el o den discu si o, que nos pe mi e hace én asis en su
na u aleza p oyec i a y legi imado a, se ha basado en el análisis documen al, de las
p esen aciones públicas inculadas al p oyec o SARAO, y de los elemen os discu si os
de la co idianeidad de es e p oyec o.
En el análisis documen al, hemos abajado pa a demos a cómo la
con oca o ia
189
de es as becas pa a el p oyec o incluía una isión “desde a iba” a la
ho a de plan ea las in es igaciones, pa iendo las líneas del abajo ealizado desde
187
Remi imos a Isido o Mo eno Na a o “Quieb a de los modelos de Mode nidad: Globalización
e Iden idades Colec i as”, en José Alcina F anch y Ma isa Calés Bou de (eds.) “Hacia una
ideología pa a el Siglo XXI. An e la c isis ci iliza o ia de nues o iempo.”. 2000. Akal.
188
Aunque es e modelo es á siendo desplazado po el del “consumido ”, que posee
conno aciones di e en es.
189
Anexo II.
71
A is Esca cena, Juan Pablo.
aquí (ya po la p opia o ganización, ya po las p o eso as uni e si a ias que
colabo a on); una isión, además, que concen a g an pa e de su mi ada sob e las
o mas ma e iales y las ac i idades p oduc i as que se ealizan en las zonas
des ina a ias de la coope ación in e nacional. A pa i de ahí, pasamos a decons ui
concep ualmen e el documen o “Lide azgos T ans o mado es de Muje es: (…)”
190
.
Debido a la impo ancia del mismo es di ícil euni sin é icamen e odas las conclusiones
pa ciales y a gumen aciones man enidas en o no al mismo, pe o un esumen ope a i o
pod ía se el siguien e: La iolencia (ex ema) se p esen a como un componen e
esencial de los sis emas de sexo-géne o, lo que sumado a la dico omía na u alizada
supone ic imiza a las muje es. El abajo domés ico y el abajo de las muje es se
emplean como sinónimos, e o nando así a una isión uncionalis a cen ada en “los
oles sexuales”. La muje u al e indígena se consolida en el discu so como un e e en e
mi i icado del colmo de la exclusión, sin una e e encia especí ica a las si uaciones
pa icula es de las poblaciones indígenas en la (neo)colonización y den o del sis ema
social de p oducción. Se e ue zan isiones e nocén icas sob e la idoneidad de los
i mos y o mas de ida ( ipos de amilia, i mos i ales, p io idades pe sonales, e c.). Se
impone el equisi o de la en abilidad económica a las o ganizaciones de muje es con
una inalidad social di e en e ( eó icamen e, la lucha con a la exclusión machis a). La
as e salización del “en oque de géne o” que se aduce po acep a la esponsabilidad
de “no empeo a las cosas”. Se plani ican las “ ases del desa ollo” de las ag upaciones
de muje es sos enidas po Ox am In e món en cla e e nocén ica y eleológica (las
muje es “cambian el mundo” o, siendo ealis as, comienzan a ealiza ac i idades
p oduc i as en el Me cado), al iempo que se ec ea una “clase pa adójica” (las muje es)
de inida como on ológicamen e única (a pesa de los posibles ma ices é nicos, más o
menos pin o escos, o de o o ipo). En de ini i a, supone una isión que, sin
p oponé selo, e ue za al macho/ a ón como undamen o y eje de la his o ia ( e ue za
el sesgo and océn ico, aho a en el campo de la coope ación in e nacional al desa ollo)
al ic imiza y on ologiza a las muje es.
Sob e las p esen aciones públicas hemos podido ex ae , a g andes asgos, es
g upos de conclusiones: 1) En es e o den discu si o se p oduce una na u alización de
las ealidades p o ocadas po el modo de p oducción social capi alis a y las elaciones
de Me cado, al iempo que se neu aliza el ínculo en e polí icas públicas minimizado as
del es ado y la expansión dep eda o ia de las elaciones en es e modelo “económico”
191
.
Si a como ejemplo eco da la equipa ación como causas de la c isis alimen a ias el
cambio climá ico, la ola ilidad en de los p ecios y la al a de in e siones hacia los
pequeños p oduc o es. 2) El desa ollo man iene su ca ác e au ológico como
ap oximación al modo de ida occiden al (o, usando la misma exp esión que el P o .
Isido o Mo eno, al ame ican way o li e), una ca ac e ís ica que se inco po a a los
“nue os plan eamien os” y “nue os concep os” de moda, como aquel de “ esilencia”. 3)
La ex e nalización po pa e del es ado de algunas de sus unciones puede se ecogida
po las ONGD y se una ía ú il pa a la inclusión en el Me cado de las mismas y de las
ac ices inculadas a es as, como nos mos ó el caso de las nue as ese as locales de
alimen os y la p opues a pa alela de ans o mación de los campesinos en pequeños
p oduc o es ag ícolas.
190
Anexo III.
191
Que es, como decimos, un modelo de o ganización social o al aunque sus e e en es
simbólicos y sus o mas básicas de ins i uciones y de au o ía p o engan del ámbi o de lo
económico.
72
A is Esca cena, Juan Pablo.
Po úl imo, ambién habíamos a ado la co idianeidad discu si a. Una de las
p ime as conclusiones a las que llegamos ue el man enimien o de las ecnologías como
medio y in en sí mismas en los p oyec os de desa ollo; la ans e encia de ecnologías
se inculaba concep ualmen e a una incapacidad ma e ial y de conocimien os sob e el
empleo de los mismos que p o ocaba su “des ase p oduc i o”. Como a gumen ábamos
es o nos lle aba a e lexiona sob e la colonialidad del sabe , lo que se inculaba con
las conclusiones que ex aíamos del uso del inglés como lengua de conocimien o en la
o ganización.
Po o a pa e, hemos analizado ambién cómo los mé odos de abajo en el seno
de la o ganización Ox am In e món es án en consonancia con es os discu sos. Hemos
cons a ado la plasmación de los discu sos en la o ganización del abajo y los
abajado es, así como en la p opia cons i ución del g upo de in es igado as, y en la
plani icación y ejecución del abajo en e eno.
Cuando analizamos la o ganización del abajo y las abajado as llegamos a dos
conclusiones impo an es: Una ue el es ablecimien o de unas condiciones de
inculación en p ime é mino mo ales y de mane a complemen a ia una p ác ica
compa ida de (au o)explo ación en e los abajado es. La segunda, más impo an e en
lo siguien e, ue sob e el papel de los “compañe os de e eno”, quienes comp obamos
que habían enido un papel muy secunda io en el desa ollo de es e p og ama de
in es igaciones (lo cual nos de ol e ía a la e lexión sob e la colonialidad del sabe , el
en oque “desde a iba” de la o ganización, e c.).
T a ado en o o pun o du an e el es udio e nog á ico, ale la pena señala que a
a és de nues a compa a i a en e la concepción del “ abajo de campo an opológico”
y el “ abajo en e eno” de es e p oyec o pudimos conclui que son ipologías di e en es
en un al o g ado. Las p ác icas de Ox am In e món en sus “es ancias en e eno” son
símiles a las de una emp esa que en ía a ope a ios especializados a “pone en
uncionamien o” p oyec os conc e os y a “apoya ” a los equipos locales. Es a
concomi ancia con el mundo emp esa ial ambién se señaló espec o al uso de
elemen os concep uales pe ecien es a ese mundo, como el de “p ác ico” pa a signi ica
en able; aho a, espec o a es as p ác icas de “ e eno”, el pa alelismo se man iene y
debemos conclui que es el más ap opiado a pesa de que en el a amien o de la p opia
o ganización no se p oduzca en é minos emp esa iales, o a po una p esen ación más
humanis a, o a po p esen aciones que e ocan un pasado “de misión”.
A es o se suman las conclusiones que hemos ob enido al analiza el g upo
SARAO cen ándonos en su ca ac e ización como g upo de in es igación
in e disciplina . Des acamos que no podíamos conside a lo como al en an o que hubo
una ausencia de con on aciones epis emológicas como base pa a la cons i ución de un
g upo de es a en idad, unos deba es que no se p oduje on como consecuencia, a su
ez, de la enuncia gene al a la cons ucción del obje o de es udio en cada in es igación
pa icula . Es a enuncia a la con igu ación epis emológica conscien e de las
in es igaciones se debe a la necesidad de adecua se a unos ma cos eó icos, ex e nos,
que dominan den o de la p opia o ganización la plani icación de sus p oyec os de
coope ación y, en un sen ido más amplio, el campo de la coope ación in e nacional en
su búsqueda pa a o ece “nue as soluciones” a la “necesidad” de desa olla se.
Podemos conclui , en gene al, que las p ác icas sociocul u ales de Ox am
In e món suponen el éxi o a ni el local de la ideología de la “globalización”; es deci ,
comp obamos cómo es e p oceso de homogeneización ha pene ado en las p ác icas
nacionales, egionales y locales de es a o ganización: A ni el social y cul u al, se da una
73
A is Esca cena, Juan Pablo.
ma cada acul u ación de los esponsables de la o ganización y una supedi ación a
discu sos (e idiomas) p opios de los cen os hegemónicos (de la o ganización y del
sis ema-mundo capi alis a), asumiendo así su papel de nódulo pe i é ico o de asmisión
den o de una de las edes desde las que se eje ce la colonialidad del pode . A ni el
polí ico, se cons a a en la inculación a las ins ancias sup anacionales y sus “modas”,
en el es ablecimien o como ni el de implemen ación lo local, y en la búsqueda de una
incidencia (colonial) sob e los es ados pe i é icos mien as se man iene una elación
clien ela en e a los es ados hegemónicos. A ni el económico, en el apoyo a la
expansión del me cado capi alis a y la isión axiomá ica (sac alizada) de es e como en e
(ex asocie a io
192
) capaz de egi , po su p opia dinámica, las in e acciones e
in e cambios sociales en su pleni ud (en cla e de elaciones me can iles en e indi iduos
acionales y maximizado es). Así, las p ác icas locales e in e nacionales desa olladas
como pa e de es e p oyec o SARAO sí son pa e de es a dinámica de “globalización”
como expansión de una sociedad única en lo social, lo cul u al, lo polí ico, lo económico
y lo iden i a io
193
; pe o, hay que eco da , que en e a es a exis e o a dinámica con a ia
de localización, sin la cual no pueden explica se las dinámicas mundiales de nues a
ac ualidad y que pe mi e imagina nue as o mas de coope ación in e nacional y de
(e no)desa ollo
194
.
Aho a, llegados a es e pun o, cabe p egun a ¿Exis e la posibilidad de que una
o ganización como Ox am In e món, en su p oceso c ecien e de inculación a la
con ede ación in e nacional Ox am, impulse en sus p oyec os y dinámicas – in e nas y
ex e nas – la eap opiación y esigni icación local de lo económico, lo social, lo cul u al,
lo polí ico y lo iden i a io como base pa a un desa ollo no hegemónico? ¿O es e o o
modelo de desa ollo, que no iden i ica el mismo con el c ecimien o económico en
é minos de Me cado, es incompa ible con es a o ganización? No enemos espues as
a es as p egun as; pe o podemos a i ma , a aíz de lo es udiado, que los discu sos y
p ác icas igen es en es e momen o son i econciliables y con a ios a un modelo no
hegemónico (des inculado de la lógica cul u al que ha sac alizado el Me cado),
con a ios a es e o o modelo donde el acen o es é en los modos de se y es a p opios
de las di e sas comunidades y donde las decisiones nazcan del consenso y la
in e acción dialógica de las poblaciones des ino (nunca más con apa es). Mien as
es o no cambie, el discu so desa ollis a mi i icado sólo pod á ene a las pe sonas en
su cen o de mane a ic icia, pues siemp e queda an desplazadas del mismo po el
axioma socie a io (el Me cado capi alis a) y po las leyes que hay que obedece en el
“ine i able y posi i o” p oceso de ace camien o a es e modelo socie a io.
192
Isido o Mo eno Na a o (2003, Op. ci ada.)
193
Que, aunque no lo hayamos señalado aquí, queda de inido po la iden idad sociop o esional
o po la “cul u a del abajo” de los “p o esionales de la coope ación in e nacional al desa ollo”;
con lo cual su leal ad p ime a es pa a con la emp esa Ox am In e món.
194
Remi imos a los plan eamien os de Guille mo Bon il Ba alla y Pablo Palenzuela Chamo o al
espec o.