Antropología del desarrollo y cooperación internacional: etnografía de una investigación para el desarrollo (“Las asociaciones de mujeres como foco de desarrollo: reflexión sobre la situación de la Unión Konanai de Bagré - Burkina Faso”)
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1 Aris Escarcena, Juan Pablo. Antropología del Desarrollo y Cooperación Internacional. Etnografía de una investigación para el Desarrollo (“Las asociaciones de mujeres como foco de Desarrollo. Reflexión sobre la situación de la Unión Konanai de Bagré - Burkina Faso”). AUTOR: Juan Pablo Aris Escarcena. TUTORA: Dra. Susana Moreno Maestro.
2 Aris Escarcena, Juan Pablo. Índice. I. Introducción. .............................................................................................................. 3 II. Marco teórico-metodológico. ..................................................................................... 5 II. 1. Definición y justificación del problema de investigación. .................................... 5 II. 2. Objetivos. .......................................................................................................... 5 II. 3. Técnicas de investigación.................................................................................. 6 II. 4. Unidad de Análisis y Unidad de Observación. ................................................... 6 II. 5. Marco teórico..................................................................................................... 8 A. El Desarrollo hegemónico en la actualidad. .................................................... 8 B. La globalización del Mercado y las ONGDs. ................................................. 11 C. Las perspectivas feministas en el desarrollo. ................................................ 14 III. Estudio Etnográfico. ............................................................................................... 24 III. 1. Introducción. ................................................................................................... 24 III. 2. Análisis de los discursos de Oxfam Intermón en torno al Desarrollo en el Proyecto SARAO. ................................................................................................... 25 A. Análisis documental. ..................................................................................... 25 B. Intervenciones públicas. ............................................................................... 35 C. Discursos en la cotidianeidad. ...................................................................... 44 III. 3. El proyecto de investigación SARAO en Oxfam Intermón............................... 57 A. Organización, trabajadores y comunidad. ..................................................... 57 B. La construcción del equipo SARAO, ¿hacia una investigación interdisciplinar? 62 C. El “trabajo en terreno” frente al “trabajo de campo”. ...................................... 66 III. 4. Conclusiones. ................................................................................................. 70 IV. Bibliografía. ........................................................................................................... 74 V. Anexos. .................................................................................................................. 76
3 Aris Escarcena, Juan Pablo. I. Introducción. Durante 6 meses he realizado una práctica de investigación en la Organización No Gubernamental Oxfam Intermón. Estas prácticas se inscriben en el programa “Construyendo una alternativa para la seguridad alimentaria en África del Oeste desde entidades andaluzas”, cofinanciado por la Junta de Andalucía (AACID). http://resilienciaenafricaoeste.blogspot.com.es/ La práctica consistió, como decimos, en un período de investigación de seis meses (entre octubre de 2013 e inicios de abril 2014) con una “visita a terreno” de 9 días (del 8 al 16 de febrero). Durante este período nuestro trabajo se desarrolló bajo una triple supervisión: por un lado, una tutora académica (Susana Moreno Maestro, Universidad de Sevilla), y por otro, una supervisora directa (Itziar Gómez Carrasco, Oxfam Intermón) y una guía en la teoría y metodología de la institución (Carolina Egio Artal, Oxfam Intermón). Bajo esta dirección comencé a definir y a concretar una investigación que había propuesto de forma genérica como: “Agrupaciones de mujeres y Protección Social en Burkina Faso. Análisis de prácticas y discursos de resistencia.” Comencé a trabajar desde una perspectiva amplia que se basaba en la posibilidad de profundizar sobre los feminismos africanos y las formas asociativas de las mujeres en África, y en la capacidad de acercarme a la realidad concreta de Burkina Faso: primero indirectamente a través de las investigaciones ya realizadas, de la experiencia y el contacto con las compañeras de Burkina Faso, y posteriormente por mi propia estancia allí. Por distintas razones llegue a designar el proyecto de Oxfam en Bagré, con la unión local de transformadoras de arroz, como el eje de mi investigación que acabó presentándose en un documento titulado: “Las asociaciones de mujeres como foco del desarrollo. Reflexión sobre el caso de la Unión Konanai de Bagré.” (Ver anexo I) Este trabajo se realizó como parte de un grupo de investigadoras 1 (5 en total), con las cuales se mantuvo un contacto periódico cada quince días. Se pretendía crear un grupo de referencia de jóvenes investigadoras para a las cuales poder recurrir en caso de necesidad futura; dicho grupo sería interdisciplinar y mantendría contactos con distintos departamentos de las dos universidades de Sevilla (la US y la Pablo de Olavide) que participaron en este proyecto (al menos durante el curso 2013 – 2014). Además, participé en las jornadas que organizó la Oficina de Cooperación al Desarrollo de la US: “III semana de la Cooperación al Desarrollo de la Universidad de Sevilla” del 7 al 10 de Abril, concretamente el 8 de Abril. Durante estas jornadas tuvimos la oportunidad de compartir con la comunidad universitaria el aprendizaje obtenido durante el período de prácticas, así como recibir comentarios y críticas de profesoras (tutoras de las otras investigadoras) y expertos de las distintas “áreas teóricasmetodológicas” 2 de Oxfam Intermón (Medios de Vida, Desarrollo Sostenible, Derechos de las Mujeres…) o también “áreas de desarrollo” (por ejemplo el Área de Desarrollo 1 Con vocación de reivindicación política y siguiendo el ejemplo de Paz Moreno Feliu en “El bosque de las Gracias y sus pasatiempos. Raíces de la antropología económica.” Trotta, 2011. He decidido optar por problematizar el uso del plural masculino como plural general, y el uso del masculino como genérico. Siendo contrario al empleo de la @, así como de la repetición constante de los plurales en femenino y masculino, he seguido su ejemplo y durante el documento se empleará indistintamente el plural masculino y el plural femenino como plurales generales. Así, cuando me refiera como ahora a las antropólogas me refiero a todas las personas que se identifican e incluyen en la disciplina antropológica. De manera similar usaré el femenino para los genéricos, cómo “la trabajadora”. 2 Designación propia de la institución para estas áreas y sus “técnicos” o “expertos” en.
4 Aris Escarcena, Juan Pablo. Temático y Metodológico, en la cual se inscribían los encargados directos del proyecto como Itziar). A raíz de este trabajo en el seno de la organización Oxfam Intermón, mi tutora Susana Moreno Maestro 3 y yo decidimos que sería una oportunidad única para llevar a cabo un trabajo etnográfico que tuviera como uno de sus resultados un trabajo académico como este. Decidimos, durante el proceso del proyecto de investigación en Oxfam Intermón, que el foco principal de mi análisis debían ser las propias dinámicas discursivas y prácticas de la organización a la hora de desarrollar un trabajo colectivo de investigación. Comenzamos un proceso de investigación etnográfica paralelo en el seno de mi grupo de trabajo; ya que podía realizar etnografía como parte del propio proyecto. Así este Trabajo Fin de Master se centrará en la reflexión sobre las condiciones sociales de producción de mi investigación en el seno de Oxfam Intermón. Para analizar esta dimensión nos centraremos en un análisis de sus discursos y metodologías de trabajo. La primera parte del trabajo, el marco teórico-metodológico, es la plasmación del proceso de construcción del objeto de estudio. En él no podemos reflejar, desgraciadamente, las mutaciones que ha sufrido el mismo en virtud de la reflexión epistemológica desarrollada gracias al trabajo con mi tutora y durante el Master Universitario en Antropología: Gestión de la Diversidad Cultural, el Patrimonio y el Desarrollo de la Universidad de Sevilla 4 . En este marco se sentarán las bases epistemológicas de mi análisis, así como los objetivos y la definición del mismo. En la segunda parte del trabajo desarrollaremos el estudio etnográfico al que corresponde el título general del trabajo: “Antropología del Desarrollo y Cooperación Internacional. Etnografía de una investigación para el Desarrollo (…)”. 3 Tutora tanto de este Trabajo Fin de Master, como tutora académica en el trabajo realizado en Oxfam Intermón. 4 Quiero aprovechar esta evocación para agradecer a mis profesoras y profesores del Departamento de Antropología Social todo lo que me han enseñado a lo largo de mis estudios estos tres últimos años.
5 Aris Escarcena, Juan Pablo. II. Marco teórico-metodológico. II. 1. Definición y justificación del problema de investigación. La pertinencia de esta investigación se basa en el aprendizaje que podemos extraer de un proceso de investigación precedente en un marco institucional (el de las ONGD) en el que las antropólogas, en tanto profesionales, deberían tener una posición privilegiada para actuar y la antropología, en tanto disciplina, debería tener una gran trascendencia a la hora de señalar las bases teóricas sobre las cuales fundamentar proyectos donde se ponen en relación distintas lógicas culturales. Este marco institucional, sin embargo, puede presentar grandes dificultades para la implementación de una investigación desde nuestra disciplina. Esto se debe al choque epistemológico que se produce entre los principios y las líneas teórico-metodológicas dominantes en estas instituciones, y los planteamientos que posibilitan la antropología crítica. Esta investigación intenta ser, además, un ejercicio de reflexividad reformista, pues intentaremos dar cuenta de las condiciones sociales de producción del conocimiento científico. Una “sociología” de un proceso antropológico de investigación, que se sustenta en la etnografía del mismo. A través de este ejercicio reflexivo nos proponemos profundizar en cómo este contexto social e institucional fomenta, promueve y posibilita la construcción de determinados objetos de estudio; al tiempo que obstaculiza, dificulta e imposibilita el cuestionamiento de ciertas realidades, la construcción de otros objetos de estudio y la realización de determinadas investigaciones. Además, queremos proponer una reflexión sobre este proyecto local de investigación acercándonos a la incidencia de la globalidad en lo local y la localización/resignificación que se produce. Esto parte de nuestra consideración inicial del sector de la cooperación internacional al desarrollo como uno de los más dependientes de las “modas” globales y de las instituciones supranacionales a la hora de definir sus elementos discursivos básicos. Por último, queremos reflexionar también sobre la concreción de un proceso de trabajo colectivo e interdisciplinar. Nos centraremos en los pros y contras de esta experiencia en el proyecto. A pesar de no haberse realizado una investigación colectiva (cada una de las investigadoras desarrolló su propio estudio), si se realizó un proceso colectivo de trabajo a través de la coordinación del grupo. Esto se inscribe en uno de los objetivos básicos del proyecto, crear un grupo de investigadoras con el cual poder contar para mantener vínculos con la organización (Oxfam Intermón), un grupo interdisciplinar que ampliara las perspectivas presentes y aportara de forma creativa los conocimientos, teorías y metodologías que posee por su formación académica. II. 2. Objetivos. Los objetivos son: Analizar las perspectivas desde las que se trabaja en los proyectos de cooperación internacional que desarrolla Oxfam Intermón; en especial la perspectiva sobre “el género” y las mujeres. Analizar la forma en que se reciben las aportaciones de las ciencias sociales y las investigaciones en ciencias sociales en Oxfam Intermón. Comparar las perspectivas de la institución (Oxfam Intermón o de sus “expertos”) con los planteamientos de la antropología crítica. Analizar los choques epistemológicos que se han producido a la hora de realizar una investigación en este marco institucional.
6 Aris Escarcena, Juan Pablo. II. 3. Técnicas de investigación. La técnica principal que hemos empleado ha sido la “observación participante”. Durante décadas la observación -participante- ha sido el rasgo distintivo e identificatorio de nuestra disciplina, ocupando un lugar prominente entre las técnicas del trabajo en el campo. Se presentaba la observación in situ como la herramienta de recogida de datos más apropiada para la praxis antropológica. Pero el método ha ido sucesivamente variando, modificándose desde la misma ciencia antropológica, perdiendo centralidad. La observación directa ha sido matizada por la reflexión sobre la aprehensión de la realidad como discurso (es más lo que te cuentan que lo que se ve) lo cual rompe en parte la naturalidad de los datos producidos por la observación y con la autoridad reconocida a la antropóloga que desarrollaba largos períodos de observación participante. A raíz de las crisis de la antropología desde la segunda mitad del s. XX, la observación participante ha perdido centralidad en unos casos y reubicándose en otros, esto es, ajustándose a las movilidades y requerimientos de las sociedades modernas; a pesar de todo sigue siendo una de las señas fundamentales de la antropología vinculada a la necesidad metodológica de “permanecer, ser y estar allí”. Sin embargo, la centralidad que le hemos otorgado en esta investigación deriva del hecho fundamental de que se trata de una investigación sobre un proceso colectivo de investigación donde participaba de facto. Con lo cual el proceso fue de focalización de mi “observación” en las áreas que constituyen el eje de análisis de este trabajo. Además esta vía permitía un análisis de la cotidianeidad y de las lógicas culturales en su propio proceso, sin la necesidad de recrear artificialmente esta situación dialógica de exposición. II. 4. Unidad de Análisis y Unidad de Observación. Nuestro proyecto de investigación estaba centrado en etnografiar el propio proceso de la investigación que realizamos en el seno de Oxfam Intermón, para dar cuenta así de las diferencias epistemológicas y prácticas que existen entre nosotros como antropólogas 5 y la organización Oxfam Intermón. Así nuestra unidad de análisis quedaba definida en los usos, prácticas y discursos en los que estuve trabajando como investigador asociado para esta ONGD; por tanto nuestra investigación quedaba inscrita en la “antropología del Desarrollo”. La unidad de análisis serán el campo del desarrollo, su lógica, y sus interrelaciones con perspectivas epistemológicas como “la perspectiva de género”. Sin embargo, la unidad de observación era más difícil de establecer. Podría haber tomado la propia investigación resultante de mi trabajo en Oxfam Intermón, haberla ampliado y haber reflexionado en exclusiva en porqué yo le había otorgado importancia a esto o aquello, las reticencias que encontré para incluir tal o cual referencia, las críticas y comentarios que me hicieron sobre los apartados, etc. Sin embargo esto suponía para nosotros un error. Si nuestro objetivo es contribuir a la crítica reflexiva de los análisis antropológicos sobre el Desarrollo y los discursos del ámbito de las ONGD, la reflexividad que debemos implementar para alcanzar este objetivo no puede reducirse a mi propia acción o, de lo contrario, realizaremos un pueril ejercicio de reflexividad narcisista. Por esto nos decidimos a incluir en nuestra unidad de 5 Críticas y comprometidas con la diversidad cultural como proyecto político, si queremos matizar (aunque esta matización requeriría en sí un desarrollo mucho más amplio).
7 Aris Escarcena, Juan Pablo. observación las prácticas teóricas y metodológicas de Oxfam Intermón, tanto en sus propuestas de análisis de las realidades sobre las que intervine o busca intervenir, como en la forma de proyectar estas soluciones y los problemas que hay que solucionar; además incluimos también las prácticas y formas de organizar un proyecto de investigación en grupo y el análisis de las dinámicas internas del mismo. Así nuestra unidad de observación quedará definida a la propia ONGD Oxfam Intermón y a su proyecto SARAO (en sus dimensiones organizacional, discursiva y práctica). Con todo ello pretendemos vincular los diferentes elementos que nos permitan efectivamente contribuir desde nuestra experiencia etnografiada al debate y la reflexión que se mantiene desde la disciplina antropológica sobre el Desarrollo.
8 Aris Escarcena, Juan Pablo. II. 5. Marco teórico. A. El Desarrollo hegemónico en la actualidad. Para desarrollar este capítulo de nuestro marco teórico no entraremos en una completa revisión histórica del Desarrollo (hegemónico) ni de la evolución de las teorías que lo han explicado y des-mitificado. Restringiéndonos al objetivo de nuestro trabajo que es el análisis de los discursos y prácticas del “desarrollo” en un proyecto de investigación local, nuestro objetivo será definir qué entendemos por Desarrollo hegemónico sin profundizar en el proceso histórico de formación de esta creencia y de estas interpretaciones críticas que, por otra parte, nos ha parecido oportuno incluir de forma esquemática 6 a continuación. El Desarrollo comenzó a emplearse como concepto político a partir de los años 50 del siglo XX. Los que empleaban este concepto en la arena política sostenían que todas las naciones (refiriéndose a los estados-nación) evolucionaban en la misma vía, pero que algunas habían alcanzado un estadio elevado en este camino mientras otras llevaban un ritmo más lento. Esto implica que el “desarrollado” podía presentarse como modelo para el “subdesarrollado”, es más, el “desarrollado” tenía la obligación moral de ayudar a desarrollarse al que no lo estaba para que, a través de una reproducción mimética “mejorara su nivel de vida” y al fin alcanzara el (¿mismo?) estadio del “desarrollo”. Como señala I. Wallerstein 7 (Op. Citada. 2005: 24 – 39), fueron primero los teóricos de la CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe), entre los que destaca Raúl Prebisch, quienes comenzaron a sentar las bases para un análisis crítico del Desarrollo a través de sus conceptos centro-periferia y el “intercambio desigual”. Esto sentó las bases para las teorías dependentistas, donde ya el peso del proceso de la diferenciación entre estados no recaía sobre los periféricos sino que se presentaba como consecuencia del capitalismo histórico y del “desarrollo del subdesarrollo” como refería A. Gunder Frank 8 . A partir de aquí las bases para una revisión crítica estaban creadas. A estas se sumarían las aportaciones de los análisis sistema-mundo (proyectados por el propio Wallerstein entre otros), las críticas poscoloniales, estructuralistas y pos estructuralista, las propuestas posmodernas como las de Arturo Escobar 9 , etc. Pero nosotros partamos de la definición que hace G. Rist (2002) de la noción de Desarrollo. El autor, antes de realizar su “definición escandalosa” añade que su análisis crítico busca “interrogarse sobre la evidencia que parece caracterizar una idea destinada a lograr adhesiones unánimes y de la que se olvida, sin embargo, que es el resultado de una historia y una cultural particulares.” (G. Rist. Op. Citada. pp. 15). La definición de Rist tiene dos partes: “¡Si el ‘desarrollo’ no es más que un término cómodo para reunir al conjunto de las virtuosas aspiraciones humanas, puede llegarse inmediatamente a la conclusión de que no existe en parte alguna y de que, probablemente, no existirá jamás!”… 6 Pido disculpas si esta simplificación desdibuja o caricaturiza alguna de las realidades descritas. 7 I. Wallerstein: “Análisis de sistemas-mundo: una introducción.”. 2005. Siglo XXI. 8 Queremos recordar la obra de A. Gunder Frank, tanto esta parafraseada “El desarrollo del subdesarrollo: un ensayo autobiográfico.” 1992. IEPALA. Cómo una de sus más conocidas y pioneras obras “Capitalismo y subdesarrollo en América Latina”. 1977 (1967). Siglo XXI. 9 Quién ha sufrido una gran transformación en sus argumentaciones desde “La invención del Tercer Mundo: construcción y deconstrucción del Desarrollo”. 2007 (1996). Norma. Hasta “Una minga para el posdesarrollo”. 2011. Signo y Pensamiento, vol. 30 (pp. 306 – 312).
9 Aris Escarcena, Juan Pablo. “Y, sin embargo, el ‘desarrollo’ existe, en cierta manera, a través de las acciones que legitima, las instituciones a las que hace vivir y los signos que atestiguan su presencia.” “El ‘desarrollo’ está constituído por un conjunto de prácticas a veces aparentemente contradictorias que, para asegurar la reproducción social obligan a transformar y a destruir, de forma generalizada, el medio natural y las relaciones sociales a la vista de una producción creciente de mercancías (bienes y servicios) destinadas, a través del intercambio, a la demanda solvente”. (G. Rist. Op. Citada. pp. 21 – 30). En definitiva, el “desarrollo” hace referencia a la expansión del sistema mercado y al “simple” crecimiento económico. Desde esta perspectiva de análisis crítico y radical 10 , conceptualizamos el Desarrollo 11 como un fenómeno global. Nace durante la fase de “descolonización” 12 y en el contexto de la oposición del modelo capitalista frente al bloque soviético y al modelo comunista de estado. El punto IV del discurso de investidura del Presidente H. S. Truman 13 , en el que se “inventó” el subdesarrollo, estaba precedido de dos puntos en los que se exponía, de manera general, la necesidad de seguir impulsando el crecimiento económico en contra de la “falsa filosofía que es el comunismo”, e impulsar una nueva organización (La Organización de Naciones Unidas) capaz de defender “a las naciones amantes de la libertad contra los peligros de agresión”. El nacimiento simultaneo de “los subdesarrollados” 14 y del sistema mundo (que podemos designar como) “de bloques” nos muestra el mismo (el “Desarrollo”) como un elemento discursivo central de uno de estos bloques, el Capitalista Euro-Norteamericano, para legitimar su intervención Imperial en el globo. Esto vincula por tanto el Desarrollo con la historia de las formas de dominación que Occidente ha desarrollado sobre los otros territorios del globo desde la pre- Modernidad. W. Mignolo (Op. Citada, 2003, pp. 11) señala en esta línea “… los distintos diseños globales que a lo largo de cinco siglos justificaron e implementaron la colonialidad del poder. La Cristianización del mundo fue el primero. A él siguió la Misión Civilizadora, la ‘civilización’, secular, del mundo. A este diseño siguió el Desarrollo y Modernización, entre 1945 y 1950 aproximadamente. A partir de ese entonces, durante la ‘tercera y cuarta’ guerra mundial lo que tenemos es el Mercado Total del que habla Hinkellamert. Cada una de estos diseños, que co-existen hoy aunque el dominante es el del Mercado Total, ha producido distintas formas de justificar e instrumentar la colonialidad del poder. Como vimos más arriba, el Mercado es hoy el bastión donde anida la Libertad y la Democracia.” Desde nuestra perspectiva, de acuerdo en lo general con el autor, no existe sin embargo una ruptura del Desarrollo y el Mercado Total, al contrario: las posibilidades de expansión global de Mercado Total desde los años 70 del pasado siglo XX no han hecho sino acelerar el funcionamiento del “Desarrollo” como diseño global de legitimidad y realización del poder (neo)colonial. El objetivo del Desarrollo desde sus orígenes fue la expansión del modelo societario en cuyo centro se 10 No en la versión vulgar que toma estos conceptos como juicios desfavorables sino como un examen libre y público sobre las raíces de este sujeto. 11 En su sentido hegemónico. 12 Que podría llamarse de manera apropiada de transformación de la dominación colonial o, para resumir, neocolonización. 13 Para ver el discurso de investidura al completo: http://www.bartleby.com/124/pres53.html (Inglés). Este discurso del presidente de EE.UU. electo tras la Segunda Guerra Mundial es extremadamente interesante para analizar la proyección que se hace del nuevo orden mundial emergente en aquel momento. 14 Que literalmente “Son víctimas de una enfermedad.”.
16 Aris Escarcena, Juan Pablo. básicas de relación de poder y que invalida uno de los significantes primarios de relaciones de poder, ambos quizás los más naturalizados, el feminismo abre una puerta para una revisión radical, es decir, de raíz, de las maneras en las que se construye y se configuran tanto la sociedad como las formas de dominación/ de gobierno de una organización social particular. Para explicar lo que podríamos abordar y afrontar desde una perspectiva feminista, desde una reflexividad epistemológica feminista, intentaremos ponerla en relación dialéctica (negativa) con lo que se proyecta desde una perspectiva que, en nuestra opinión, tiende a neutralizar las potencialidades que nosotras percibimos en el feminismo: el enfoque de género. Valiéndome de la crítica que realizan Lourdes Méndez, Rosa Andrieu Sanz y Carmen Mozo González de este enfoque intentaré recoger y sistematizar mis reflexiones sobre lo que puede ofrecer un feminismo epistemológico. El enfoque de “género” cuenta hoy con la legitimidad y la promoción de cualquier tipo de acción que incluya este “enfoque” por parte de las instituciones tanto académicas como políticas. Así, desde la cuarta “Conferencia Mundial sobre la mujer: Igualdad, Desarrollo y Paz” (1995, Beijing) el término género pasó desde las teorías del feminismo crítico como herramienta analítica para desnaturalizar y cuestionar el carácter coyuntural de los “roles sexuales” 40 , a ser un tótem conceptual en los estudios impulsados institucionalmente para responder a la denuncia social de una situación de desigualdad. Este concepto, que es fruto de una perspectiva crítica sobre la situación de las mujeres y de la propia lucha y reivindicación social de las mujeres como actrices sociales, ha pasado a ser el tótem en torno al cual se han conformado diferentes transformaciones en el campo político y académico, transformaciones que han supuesto la inclusión de estas temáticas en el desarrollo de la reflexividad institucional, es decir, en el establecimiento de una vía legitima y apropiada de interpretar esta problemática social, así como de las posibles vías para darle solución a este “fallo sistémico”. Dentro de esta perspectiva (institucional o institucionalizada) la respuesta que se plantea a la persistencia de las desigualdades entre hombres y mujeres pasa por el “empoderamiento” 41 y por la transformación normativa de la sociedad y la vigilancia institucional del cumplimiento de estas garantías. El concepto de “género” y el marco epistemológico derivado (que podemos denominar “enfoque de género”) han sido incorporados por numerosas organizaciones del sector de la cooperación internacional al desarrollo. La institucionalización en este sector corrió paralela a la consolidación en las más altas instituciones nacionales; como muestra la conferencia paralela a esta de Beijing (1995) de las ONGDs que se titulaba “Ver el mundo con ojos de Mujer”. La incorporación de estos planteamientos en el seno de las ONGDs ha tenido importante consecuencias a la hora de la planificación e más diversa. Para mí, y esta es una opinión personal, el problema no radica en la definición de dos sexos (hembra/macho) sino en tomar esta categorización como una realidad y no como lo que es en “realidad”: tipos o categorías ideales (que, ya en la teorización de Weber se definen en sí mismas como representaciones sin un reflejo exacto en la realidad que nos ayudan a comprender). Es decir, el problema es hacer entrar la diversidad natural en el corsé de nuestra imaginación terminológica y conceptual… lo cual no se explica sino atendemos a la dimensión política – en tanto atañe a desigual capacidad del poder y autoridad – que implícitamente conlleva la imposición/reproducción de una norma social. 40 Superando a su vez la herencia funcionalista de estos términos que implícitamente apuntaban a una complementariedad funcional más que a una situación de dominación, opresión y acceso diferencial a los recursos materiales y simbólicos de poder. 41 Como luego pasaremos a analizar en nuestro estudio etnográfico.
17 Aris Escarcena, Juan Pablo. implementación de los proyectos de cooperación que bajo la “perspectiva de género” han intentado responder a las demandas sociales de transformación de las relaciones de poder asentadas en el sistema sexo-género. Sin embargo, estas demandas de transformación al internacionalizarse la respuesta (entendida como cooperación al desarrollo) han sido internacionalmente homogeneizadas, perdiéndose la perspectiva socio-histórica de estas demandas y, por tanto, la diversidad de objetivos o proyectos societarios. El resultado ha sido la supresión de la dimensión política que no debemos confundir con la incorporación en estos discursos de la finalidad institucionalizadora. En tanto que perspectiva teórica institucionalizada, los estudios de género comportan una serie de riesgos. En las siguientes líneas intentaremos presentar los problemas de los mismos y plantear las posibles soluciones a los derroteros en los que esta perspectiva va profundizando. Primero, metodológica y epistemológicamente, estos estudios de género son presentados y representados como equivalentes a estudios sobre la mujer y han desplazado por completo a cualquier estudio “feminista” que no está representado en los estudios que fomentan desde las instituciones. Existen aquí varios problemas que se entrelazan y articulan: Por un lado, asumir la “perspectiva de género” como una malla para la obtención y medición de la realidad social, en particular de las diferencias sociales entre hombres y mujeres, supone una falta de reflexividad a la hora de construir el objeto de estudio científico, pues si se asume acríticamente el género como la existencia de diferencias sociales entre hombres y mujeres, lo único a lo que podremos aspirar es a confirmar la perpetuación de dichas diferencias sin ser capaces de profundizar en la naturaleza material e ideológica, en términos foucaultianos, discursiva del género, como concepción ideal que refrenda y es refrendada por unas prácticas en la cotidianeidad. Esto significa que la perspectiva de género en muchos casos no hace sino reproducir académicamente un habitus, “una estructura estructurante de la percepción de la realidad”, la naturalizada visión dicotómica y biologicista de los sexos y sus correspondientes “roles”; con lo cual no sólo se llega a un callejón sin salida teórico sobre cómo afrontar las razones de esta desigualdad, sino que se pervierte una de las aportaciones teóricas fundamentales del concepto “género” en tanto que se establece la valencia inmediata entre género y “rol sexual”, lo cual conlleva retomar la herencia funcionalista, basada en la complementariedad y correspondencia natural. Además, esta perspectiva que re-naturaliza para el mundo académico la división dicotómica provoca que estos estudios se centren en exclusiva en “la mujer” y, en el mejor de los casos, a la relación entre las mujeres y los hombres. En el mejor de los casos esto significa que obvian las relaciones sociales totales en las que se insertan las relaciones entre hombres y mujeres, y, más allá, a las relaciones entre estas clases paradójicas “hombres y mujeres” que en muchos casos establecen jerarquías internas en función de criterios de género y del género como vehículo básico de la diferenciación (de distinción). En definitiva, toda interacción social es entre personas, y el género no afecta en exclusiva a un subgrupo ni a la relación entre dos subgrupos, sino a la totalidad de individuos que son sexuados y generizados desde su nacimiento. En el peor de los casos, cuando un estudio de género es equivalente a un estudio sobre la “mujer”, se está provocando una objetivación de las mujeres que pasan a ser un objeto de estudio con características universales; es especialmente preocupante en el contexto actual la victimización que se realiza de “la mujer” en muchos de estos estudios y en las legislaciones que (los) legitiman, por ejemplo la actual legislación de trata de seres
18 Aris Escarcena, Juan Pablo. humanos 42 . La categoría de mujer, la mujer objetivada, no es aceptable en tanto proyecta una entidad homogénea, una unidad ontológica de las mujeres, lo cual vuelve a esencializarlas y a naturalizar sus “roles”. Estas conceptualizaciones que asumen a la mujer como objeto de estudio refuerzan el sesgo androcéntrico que este tipo de estudios con perspectiva de género pretenden superar, pues no sólo convierten a “la mujer” en objeto sino que refuerza implícitamente la centralidad social del macho/varón como esencia misma de la sociedad, pues no existe ningún tipo de estudio que se preocupe por el objeto “hombre”. Por otro lado, y como conclusión de la reflexión anterior, la asunción de esta perspectiva de género supone la renuncia a la construcción del objeto de estudio, lo que implica que estas investigaciones están dominadas por una construcción del objeto que le es extraña y externa. Esta construcción particular del objeto de estudio que domina los estudios realizados desde una perspectiva de género es, en sí, un reflejo de lo que Bourdieu llama sociología espontánea 43 (basada en nuestro propio sentido común, en nuestras estructuras estructurantes, y en las interpretaciones comunes y normativas de la realidad) y de la reflexividad institucional, o por seguir con la expresión del autor francés, de la demanda burocrática. En contra de esta construcción inconsciente y que escinde las relaciones de género de la compleja totalidad de interrelaciones sociales, la propuesta feminista ancla este juego de poder en esta totalidad, es decir, al entender el género en términos relacionales y procesuales no sólo devuelve a la historia lo que es fruto de la historia sino que pone de manifiesto como la desigualdad estructural es la base sobre la que se sostienen las desigualdades de género. Esto es lo que permitirá plantear que la posibilidad de que estas desigualdades dejen de existir pasa no por la enmienda de los vicios incorrectos de unas relaciones naturales sino por la configuración de una sociedad más igualitaria en la que esta forma de crear desigualdades no tenga relevancia estructural. Esto permite al feminismo crear utopías de referencia. Da pie, además, al feminismo a dar una respuesta a la interseccionalidad de las desigualdades y a su interconexión; el no superponer las desigualdades, el no establecer una como primordial y madre de las otras, hace posible una unión para la creación de una justicia como paradigma social que haga frente a todas las injusticias. Esta es una herencia que el feminismo le debe a los feminismos poscoloniales, quizás una de las corrientes teóricas más fructíferas desde el siglo XX hasta hoy y que se ha mantenido en un lugar marginal en el campo de las ciencias sociales. Por tanto, se están potenciando “investigaciones de ‘género’ que contribuyen a constituir la ‘doxa’ del género como diferencia natural o social, variable independiente , principio explicativo o causa, obstaculizando la constitución de la ‘doxa’ feminista que sitúa el principio explicativo en la jerarquización, relaciones sociales de dominación, de poder, donde el sistema sexo-género es consecuencia”(Andrieu y Mozo, 2005: 20). Esta argumentación nos lleva a plantearnos con seriedad la segunda serie de deficiencias de la actual corriente de estudios de género o con perspectiva de género que inunda tanto la academia como las instituciones públicas: su soslayo de toda dimensión estructural y política. Estos estudios con perspectiva de género y los discursos (de sentido) institucionales que (los) legitiman crea una proyección del problema naturalizado, 42 O los discursos que justifican muchos proyectos de cooperación al desarrollo. 43 Lo cual permite acercarnos a interpretar su re-naturalización de los roles sexuales en Ciencias Sociales.
19 Aris Escarcena, Juan Pablo. legitimando y produciendo la visión de las mujeres como víctimas (todas) de la discriminación de género por su propia naturaleza de mujer; además, la solución “por tanto” sería la ausencia de estas discriminaciones personales y dependientes de una forma de pensar anticuada, de una atávico resto de las mentalidades de épocas pasadas de desarrollo. Manteniendo el mito del progreso, base fundamental de la superioridad de la modernidad, estas interpretaciones que eluden las relaciones de poder y las cuestiones ideológicas en un sentido profundo (pues, como decimos, se plantean como residuos culturales de tiempos pasados que ya no corresponden a la sociedad actual) homogeneiza el grupo de las mujeres, y destruye las posibles bases de un análisis feminista al descartar las importantes implicaciones de la realidad política, social y económica en la definición de la situación de las mujeres (y de los hombres). “Estamos probablemente en la actualidad ante un ‘movimiento feminista’ heterogéneo, adscritas unas a un ‘feminismo institucional’, ‘del orden’, o ‘liberal’ que sólo exige la equiparación en derechos y confía en la promulgación de la igualdad por ley con carácter de normatividad; adscritas otras a un feminismo ‘reivindicativo’ o de ‘pancarta’ (sin el que las anteriores no podrían subsistir como sujetos políticos, ya que ven en él una cierta ‘demanda social’) que cuestiona los marcos jurídico-políticos, económicos e ideológicos en los que se reproduce el patriarcado y que no quiere perder un horizonte feminista revolucionario.” (Andrieu y Mozo, 2005: 28) Repasemos lo aquí expuesto. Hemos intentado poner de manifiesto cómo este feminismo designado como institucional ha re-naturalizado en el seno del feminismo del s. XX a las mujeres, homogeneizándola a partir del género como categoría analítica asumida a priori y dificultando la puesta en relación con las condiciones estructurales de poder y desigualdad en las que se incluyen o de las que son consecuencia el sistema sexo-género. Pero, existe otra dimensión en la que nos queremos detener: la solución normativa. En realidad, esta no sería una dimensión diferente a la anterior, sino la complejización de la misma. Al desechar como campo explicatorio las relaciones de poder y la estructuras de dominación sociales a escala general, el feminismo institucional (en estos estudios con perspectiva de género) pone al margen del análisis y del debate el marco institucional y social en sí, que es establecido como “el” a priori o, si preferimos, como la única realidad existente y posible 44 ; esto conlleva que: 1) el problema es independiente a dicha estructura, 2) que esta estructura no mantiene vínculos esenciales con este problema; 3) que la solución puede darse en esta estructura; 4) que la solución puede darse en las mismas claves que hasta ahora han regulado la estructura. Todo esto conlleva suponer que la superación de la discriminación sexista y de las desigualdades entre hombres y mujeres puede solucionarse a través del principio institucional de la modernidad y sus expresiones, es decir, del contrato social, de la ciudadanía y de las leyes. No entraremos a debatir sobre el contrato social pues es el principio filosófico fundacional de toda la modernidad y, de forma más específica, de toda la filosofía liberal; sin embargo, sólo como apunte, las reflexiones de los ilustrados en torno al contrato social excluyeron siempre a las mujeres de las negociaciones de dicho contrato. Ahora, la ciudadanía como estatus de vinculación entre todos los individuos firmantes de este 44 La verdad. Esto se explica por la propia falta de reflexividad de estas investigaciones que no se plantean ni lo apropiado del objeto sociológico que problematizan y construyen, ni por las condiciones sociales de producción de sus estudios, lo cual define las condiciones de posibilidad de los mismos siguiendo a Bourdieu. De forma más sencilla e irónica, podemos decir que todos los investigadores que recorren esta senda guardan en su memoria el eslogan de la dama de hierro “There is no alternative”.
20 Aris Escarcena, Juan Pablo. contrato social que hoy se supone extender universalmente (aunque mucho tendrían que decir de esto aquellos inmigrantes sin derecho a tener derechos) supone la integración social de los individuos a través de la legislación y la legitimidad de la misma. Esto ya nos da pistas. Por una parte, el sujeto por excelencia de la filosofía liberal es el individuo, y la forma de jerarquización social es la libre competencia regulada y reglada para evitar “incorrecciones”, como se presenta la propia discriminación sexista y el sistema sexo-género. La creencia en esta forma de organización social provoca que este feminismo institucional, a la hora de proyectar sus soluciones a las desigualdades, las presente en forma individual (a través del “empoderamiento”, que suele responder a una dimensión económica) y de forma individual-institucional, a través de leyes que garanticen la igualdad de los individuos en su competencia de todos contra todos. La fe en esta vía filosófica conlleva una fe en las leyes como si estas fuesen capaces de corregir la jerarquía entre ambos sexos, como algo ajeno a otros tipos de jerarquizaciones y sin necesidad de una transformación estructural profunda del sistema. Esto tiene vinculaciones directas con las formas míticas propias de nuestra sociedad: el progreso y la racionalidad. Esta tendencia filosófica y epistemológica se plasma en políticas de igualación social a través de la promoción individual (del empoderamiento) y la proclamación de derechos sin tampoco ninguna intervención estructural a la hora de crear garantías de los mismos. La única modificación (secundaria) es la creación de espacios marginales dentro de los campos fundamentales de creación de sentido (el político y el académico; que son aquellos a los que tiene acceso el Estado-Nación) que permite el “empoderamiento” de las “intelectuales orgánicas” pero que neutraliza las reivindicaciones no superficiales de igualdad social. Esta exposición queda reforzada por la argumentación de M. Walters Benn sobre cómo en EE.UU. se han instrumentalizado las identidades, y se han institucionalizado espacios dedicados a estas y medidas de acciones positivas, lo cual ha servido para enmascarar el consenso (neoliberal) fundamental sobre la cuestión de la política económica. Jugando un poco con su argumentación, queremos concluir que esta vía del feminismo institucional ha servido para enmascarar el consenso fundamental sobre la economía política del sexo (definitoria del sistema sexo-género) que nosotros, a diferencia de M. Walters, no supeditamos a la dominación de clase, sino con la que creemos que se articula. Sin embargo, estamos de acuerdo con el autor con que este tipo de políticas y esta reflexividad institucional que ha fagocitado algunos de los conceptos fundamentales del feminismo transformador de los años setenta del siglo XX están encaminadas a la legitimación de la estructura social (ante la cual no hay alternativas) y a la legitimación de la legitimación fundamental de esta estructura, la meritocracia. A lo que se suma la paradójica situación de que en el contexto histórico (neoliberal) en el que nos situamos, en nuestro presente donde, parafraseando a A. Appadurai, la modernidad ha sido desbordada: La globalización actual mezcla una interdependencia 45 económica y una mayor homogeneidad cultural a nivel mundial pero al mismo tiempo un rebrote identitario a escala local (la glocalización cultural) como reacción a este desarrollo del Sistema- Mundo (post)moderno. El poder de la identidad está cada vez más presente en las negociaciones y reformulaciones que los agentes realizan sobre la actual formación social. Entonces, si la actual línea legítima y hegemónica de interpretación de las desigualdades vigentes entre mujeres y hombres es esta… ¿hacia dónde debemos dirigirnos? Tomando esta línea como una vuelta atrás y como una neutralización política 45 Habría que matizar que entendemos por “interdependencia”.
21 Aris Escarcena, Juan Pablo. de los contenidos revolucionarios del feminismo epistemológica y políticamente hablando, la vía para una alternativa está siendo ya recorrida por muchas. Desde nuestra óptica, esta realidad institucional y académica no impide reconocer la revolución paradigmática del feminismo en ciencias sociales, no sólo porque el sesgo androcéntrico al invisibilizar a una parte fundamental de su objeto de estudio pervertía el análisis de la totalidad estudiada, sino por las aportaciones que las distintas corrientes han proporcionado a las ciencias sociales, y en concreto a la antropología, para repensar y re-historiar las coyunturales formas de organización social. Los nuevos retos que se plantean los “otros” feminismos (decimos otros por no ser afines a este hegemón que hemos intentado deconstruir) es centrarse en la interconexión de las distintas formas de dominación y poder, analizar sus interconexiones y proponer un método para su análisis colectivo y un proyecto político para superar todas las injusticias. Centrándonos en la epistemología feminista, lo cual ha sido el eje central de esta breve reflexión, si inicialmente el feminismo construyó el objeto de estudio “mujer” como consecuencia necesaria para convertirse en actrices de la historia; si posteriormente lo complejizó y demostró la diversidad de situaciones que tenían cabida en y la flexibilidad de los proyectos feministas; si en la actualidad, la ruptura de toda opción de cohesión grupal y de toda identidad basada en el sexo-género 46 se plantea como alternativa ante la batida de los “estudios de género” y la re-naturalización de los sexos, la opción epistemológica del feminismo es ir más allá: En mi muy humilde opinión, las teorías feministas materialistas y poscoloniales permiten un análisis de las formaciones y procesos sociales en toda su complejidad de una forma más rica y compleja que las ortodoxias materialista o poscolonial. Las teorías feministas deberían seguir profundizando en su análisis de la totalidad de los procesos sociales, única vía por la cual saldrán de la trampa narcisista 47 y podrán llegar a constituir una verdadera revolución científica, un cambio de paradigma. Feminismos poscoloniales. En el campo del desarrollo, para poder superar las limitaciones de los enfoques hegemónicos actuales en este campo, es necesario incorporar la producción de los movimientos feministas y las intelectuales africanas, en nuestro caso concreto, y, en general, todas las aportaciones de aquellas poblaciones construidas como subalternas de occidente y que han sido excluidas a través de la colonialidad del poder. En nuestro caso, esta necesidad es fundamental para devolver la centralidad a las actrices principales que ahora se representan como víctimas necesitadas de la cooperación internacional, las mujeres africanas. Son ellas y los africanos en general quienes deberán, partiendo de sus realidades socioculturales específicas, formular los objetivos particulares de su lucha y así definir el proyecto societario inmediato y utópico que quieren construir. La incorporación de los feminismos que parten de los propios contextos africanos es vital para superar el sesgo etnocéntrico de muchos feminismos occidentales y del sesgo que implicaría su aplicación a estas otras realidades sociales y culturales. 46 En referencia a las teorías queer, las cuales presentamos de forma caricaturizada pero que responden a la tendencia del posmodernismo en este sentido. 47 Por la cual son a menudo desprestigiadas y/o marginadas: se las considera ceñidas a temáticas de, por y para mujeres; se presentan como análisis de un campo poco trascendente para la totalidad de lo social; o como un campo endogámico en el que mujeres escriben sobre mujeres sin rigor alguno.
22 Aris Escarcena, Juan Pablo. Chikwenje Okonjo Ogunyemi, pionera junto con Alice Walker o Bell Hooks en reflexionar sobre las particulares necesidades de un feminismo que respondiera a la situación de las mujeres afro (no sólo en EE.UU.), señalaba la importancia de separarse de un feminismo “blanco” (Euro-Americano). Ella, proveniente de la literatura, señala cómo los feminismos blancos tienden a representar la situación de las mujeres a través de la comparativa con la situación de los esclavos, los colonizados, y las minorías negras. Esto provoca en las feministas negras un rechazo ante estos planteamientos porque mantiene una representación trivial de lo que ha supuesto en la historia del mundo la subordinación negra, la colonización y la esclavitud. Así Ogunyemi señala cómo las mujeres negras en EE.UU., conociendo su “impotencia” compartida por la negritud en una cultura blanca y patriarcal, mantienen una relación de alianza con los hombres negros en sus movimientos, empoderándolos en su lucha común política y económica. Mientras, “Escribiendo 48 desde una posición de poder, la escritora blanca no hace frente a estas dificultades. En su lugar ella se concentra en el patriarcado, analizándolo, atacándolo, detectando sus tentáculos en los lugares menos esperados. El patriarcado como se manifiesta en los ghettos de negros en el mundo, es un asunto doméstico que no tiene la reverberación que tiene el patriarcado blanco donde la cuestión es el poder mundial real. La última diferencia entre feministas y womanistas 49 es lo que cada una de estas ve en el patriarcado y lo que puede ser cambiado. El sexismo negro es una reproducción del racismo Euro-Americano, un concepto que Alice Walker identifica en ‘El color púrpura’ (…) lo que sigue es que el racismo hacia las mujeres negras y el sexismo (hacia ellas) deben erradicarse juntos.” (C. O. Ogunyemi, Op. Citada. 1985: 69 – 70). Esta perspectiva holista implica que “El reconocimiento del impacto del racismo, el neocolonialismo, el nacionalismo, la inestabilidad económica y de la desorientación psicológica 50 en la vida de los negros (…) hace de la preocupación por el sexismo simplemente un aspecto del womanismo”. Los “otros” feminismos van más allá del feminismo de tradición liberal occidental pues suponen, como vemos, una vuelta a la consideración radical de las bases estructurales de las situaciones de exclusión y subordinación. No sólo cuestionan las relaciones de poder basadas en las diferenciaciones de sexo y género, sino que cuestionan las bases estructurales del modelo económico, y de las formas centrales de identidad étnica. Para la creación de perspectivas en la cooperación internacional al desarrollo que incorporen planteamientos feministas y quieran trabajar con grupos africanos sería necesario aproximarse por tanto a la amplia gama de trabajos que se han producido y se siguen produciendo en estos países. Nosotros hemos tomado como pequeña muestra de estos potenciales la obra de C. O. Ogunyemi, pero son muchas las autoras africanas que investigan y producen conocimiento con potencial transformador en este sentido: Aminata Traoré, Oyeronke Oyewumi, María Kolawole, Amina Mama, Molara 48 C. O. Ogunyemi: “Womanism: The dynamics of the contemporany black femele novel in English". 1985. En Sings, 11: 1. (pp. 63). Este artículo está en inglés; no creía conveniente incluir fragmentos de mi marco teórico en otra lengua, por lo que he optado por ofrecer una traducción propia y por tanto aproximada y limitada por mi capacidad de comprensión y traducción. 49 El concepto womanism sirvió para distanciar el feminismo fruto de las inquietudes de las mujeres afroamericanas de sus (no) iguales blancas. Es atribuido a Alice Walker aunque ella y Ogunyemi lo acuñaron de manera paralela, algo que explica C. O. Ogunyemi en el texto citado. 50 Estas autoras estan muy influídas por F. Fanon en su manera de conceptualizar la dominación colonial y sus efectos sobre los colonizados. Además de remitir a las obras de este importante autor nos gustaría recomendar el artículo de I. Wallerstein. “Leer a Fanon en el siglo XXI”. 2009. NLR nº57. http://newleftreview.es/57
23 Aris Escarcena, Juan Pablo. Ogundipe-Leslie, Yolande Mukagasana, Yasmin Jusu-Sheriff, Ayesha Imam, Ken Bugul, entre otras muchas. Sin embargo existe un par de problemas en este esfuerzo que deberían acometer los actores de la cooperación internacional, problemas en los que las antropólogas podemos colaborar a solucionar junto a las propias organizaciones de cooperación internacional al desarrollo: En primer lugar, la mayoría de estas autoras son accesibles a nosotros (personas interesadas del mundo occidental hegemónico 51 ) gracias a que publican en inglés y desde instituciones académicas de los centros del sistema-mundo. La propia C. O. Ogunyemi a la que he hecho referencia fue profesora (ahora emérita) del “Sarah Lawrence College” de Nueva York. Esto, que no invalida sus planteamientos, nos lleva a cuestionarnos la trascendencia de la colonialidad del saber. Sin embargo, la única vía para el desarrollo de una decolonialidad es seguir profundizando en nuestro conocimiento producido por feministas africanos tanto en los países africanos como en la diáspora, analizando sus implicaciones y realizando una crítica reflexiva de los mismos. En segundo lugar, como señala la autora S. Mobolanle Ebunoluwa 52 , uno de los problemas principales en las sociedades Africanas cuando hablamos de feminismo es que los movimientos intelectuales han precedido a los movimientos sociales organizados en la lucha política. A la inversa, los movimientos de mujeres 53 no siempre se han identificado con “el feminismo”, otorgando prioridades a objetivos sociales más amplios que no atañen solamente a las mujeres 54 y han estado faltos de referentes intelectuales capaces de aglutinarlos en sus reivindicaciones. Las aportaciones de los feminismos africanos, enormemente ricas y diversas, no son imprescindibles para el desarrollo de este trabajo etnográfico cuyo centro no es el proyecto de cooperación realizado con las mujeres de Bagré (Burkina Faso) sino las dinámicas discursivas y prácticas de la organización Oxfam Intermón en su contexto local en Sevilla, de donde parte el proyecto 55 , que constituyen las condiciones sociales para la producción de un proyecto de cooperación internacional allí. Siendo el centro de nuestro trabajo esta reflexión sobre la organización Oxfam Intermón en nuestro contexto sociocultural, no es apropiado profundizar 56 en las diversas teorías que incorporan en su epistemología los feminismos africanos. A pesar de esto me gustaría incluir una serie de obras en la bibliografía de este trabajo que representan la diversidad de estas teorías, algunas en castellano y otras desgraciadamente en inglés, como forma de reivindicación académica 57 de estos conocimientos sistemáticamente ocultados. 51 Aunque incluir a la sociedad Andaluza en los centros hegemónicos pueda ser una cuestión a debatir. 52 S. Mobolanle Ebunoluwa. “Feminismo: La búsqueda de una variante africana”. 2011. Africaneando, nº7. Oozebap. 53 Que NO tienen porqué ser feministas a priori. 54 Algo separado del feminismo hemónico liberal occidental, cuyo objetivo único es el “Patriarcado”. 55 O más bien el proyecto de realizar una investigación sobre ellas. El proyecto de trabajar con las mujeres arroceras de Burkina Faso ha sido desarrollado a nivel nacional, lo que implica su planificación desde la sede central de Oxfam Intermón en el Reino de España que se ubica en Barcelona. 56 Por la naturaleza de este trabajo como TFM (Trabajo de Fin de Master). 57 Y política.
24 Aris Escarcena, Juan Pablo. III. Estudio Etnográfico. III. 1. Introducción. Este trabajo se basa en mi experiencia durante la realización de la investigación “Las asociaciones de mujeres como foco del Desarrollo. Reflexión sobre la situación de la unión Konanai de Bagré” en el seno de Oxfam Intermón. Esta experiencia se prolongó durante más de seis meses, tiempo durante el cual pude realizar mi “observación participante” básica para el objetivo de este trabajo. Mi participación en el proyecto “Construyendo una alternativa para la seguridad alimentaria en África del Oeste desde entidades Andaluzas”, proyecto que luego cambiará de nombre en el trascurso del mismo, pasando a ser designado como proyecto de investigación SARAO (siglas de “Seguridad Alimentaria y Resilencia en África del Oeste”), se constriñe al curso 2013 – 2014, bajo la tutela académica de la Profa. Susana Moreno Maestro (también directora de este Trabajo Final de Master). Una vez publicada la convocatoria de estas becas para concurso público, presentamos nuestra propuesta el 30 de junio, que incluía la serie de documentos requeridos que suponía, además de las referencias personales (CV y carta de motivación, además del correspondiente respaldo de mi tutora universitaria), una propuesta teórica y metodológica de al menos 10 páginas y un resumen de dos páginas. En esta propuesta debía incluirse, además de la formulación de la investigación, su justificación, los objetivos y un marco analítico y metodológico para la consecución de los mismos, un plan de trabajo general y un calendario de trabajo, así como un plan de trabajo de terreno. El 27 de septiembre nos contactaron, la propuesta había sido seleccionada. El 14 de octubre se inició mi participación formal como parte del equipo de investigación SARAO de Oxfam Intermón. Ante el requerimiento académico de realizar este trabajo, opte por la posibilidad 58 de estudiar el propio proceso de investigación que estaba realizando en un sentido reflexivo, es decir, analizar el contexto social en el que se desarrollaba mi trabajo centrándome en el análisis de las lógicas culturales subyacente a los discursos y prácticas de la organización en la que estaba inscrito. Así, en este estudio etnográfico intentaré analizar en primer lugar las implicaciones culturales y simbólicas presentes en las propuestas teórico-metodológicas de Oxfam Intermón así como en sus análisis sobre la realidad de los países “en desarrollo” y las vías para ofrecer “soluciones” a los mismos. En segundo lugar nos detendremos en las prácticas producidas en el seno de este grupo de trabajo/investigación. 58 Existían otras, como la profundización de la investigación referida previamente y su presentación a modo de etnografía.
25 Aris Escarcena, Juan Pablo. III. 2. Análisis de los discursos de Oxfam Intermón en torno al Desarrollo en el Proyecto SARAO. Este estudio debe comenzar por la propia definición que desde la organización Oxfam Intermón se da del proyecto de investigación SARAO: “El proyecto SARAO es un programa de investigaciones co-financiado por la Agencia Andaluza de Cooperación Internacional para el Desarrollo e implementado por Oxfam Intermón. Entre 2012 y 2015 realizaremos investigaciones sobre temas relacionados con la seguridad alimentaria y la resiliencia en Burkina, Mali y Níger con la colaboración de una amplia red de investigadores/as asociados/as dentro y fuera de Andalucía. Creamos espacios de reflexión e intercambio sobre estos temas con el fin de fortalecer capacidades y sensibilizar a la sociedad andaluza.” 59 En este apartado intentaremos responder y explicar la lógica cultural que sustenta esta definición del proyecto de investigación. Para ello comenzaremos realizando un análisis documental. Emplearemos, en primer lugar, el documento de la convocatoria oficial de las becas para este proyecto, analizando su carácter estructural a la hora de determinar qué tipo de investigaciones se realizan. En segundo lugar, nos centraremos en una propuesta teórica para la planificación de programas de cooperación al desarrollo con “perspectiva de género” titulado “Liderazgo Transformador de Mujeres: en Latinoamérica. Una estrategia para la justicia social y de género de Intermón Oxfam”; el análisis de este texto se acompañará de referencias complementarias a otro texto (“Estudio diagnóstico sobre las desigualdades de género en las zonas de intervención del programa Medios de Vida Vulnerable”) vinculado al mismo. Elegimos estos documentos por ser esenciales en el desarrollo de la investigación que realicé en el seno de la organización Oxfam Intermón. El primero por su carácter proyectivo estructurante sobre cuáles son las temáticas posibles a investigar. El segundo porque durante la construcción de mi objeto de estudio se me propuso como marco epistemológico para mi investigación, pidiéndome directamente adoptar un enfoque teórico ajeno de una manera no reflexiva. Esta falta de reflexividad supone una renuncia a la construcción del objeto de estudio. A. Análisis documental. La convocatoria oficial para el proyecto “Construyendo una alternativa para la seguridad alimentaria en África del Oeste desde entidades Andaluzas”. El documento de la convocatoria 60 , que se publicó en julio de 2013, consta de siete secciones, desde la presentación del proyecto, a los requisitos para participar y la vía para presentar solicitudes, pasando por los objetivos del proyecto y las líneas de investigación propuestas, puntos fundamentales en los que nos centraremos por su importancia y mayor carga discursiva. Los objetivos del proyecto, recogidos en la convocatoria de la beca, se presentaban en tres puntos: “Fortalecer las capacidades de los agentes de cooperación andaluza mediante la investigación y difusión…” Este objetivo es la concreción de lo que supone en 59 http://resilienciaenafricaoeste.blogspot.com.es/ 60 http://internacional.us.es/uploads/images/blog/Convocatoria%20Becas%20IO%20Andalucia.pdf Ver también Anexo II.
32 Aris Escarcena, Juan Pablo. El sexto punto es la proyección de la estrategia del “Liderazgo Transformador de Mujeres” en sus distintas fases, como programa de acción para el empoderamiento de mujeres en tres áreas estratégicas: A) Empoderamiento subjetivo y cultural de las mujeres. B) Empoderamiento colectivo de las mujeres y sus organizaciones (aumentando el llamado “poder con”, como capacidad de organizarse y negociar conjuntamente). C) La capacidad de las mujeres para participar y tomar decisiones en el ámbito público y privado. En el siguiente cuadro intento resumir el desarrollo de esta estrategia: Tabla 1. Estrategias y planificación del “Liderazgo Transformador de Mujeres”. Áreas estratégicas Corto plazo Medio plazo Largo plazo A) Fortalecimiento del poder propio o poder interior de las mujeres. - Aumentar tiempo de formación (talleres de empoderamiento) - Recursos básicos: leer y escribir; documento de identidad; recursos mínimos para movilizarse. - Más seguridad y mejor valoración de ser mujer. - Más capacidad de toma de decisiones (por su acceso a recursos económicos y productivos, y participación en organizaciones mixtas.) - Más control de su tiempo “que dedican al cuidado de ellas mismas y a la realización de proyectos de su interés y autoría…” B) Fortalecimiento del poder con de las mujeres. 75“Los principales cambios son la construcción de… …una consciencia crítica que trasciende la experiencia… …individual relacionada con la identidad de género.” b1) Fortalecimiento de las organizaciones de mujeres y feministas. Construcción de capacidades y… …fortalecimiento de este tipo de asociaciones. Las organizaciones de mujeres y feministas son más sostenibles. b2) La institucionalización de la perspectiva de género en organizaciones mixtas. Necesidad de un empoderamiento colectivo de las mujeres y un desempoderamiento colectivo de los hombres. - Institucionalización. - Más reconocimiento de las mujeres en las organizaciones mixtas y de sus liderazgos. - Existencia de una masa crítica de mujeres empoderadas b3) Creación de alianzas con otras organizaciones y movimientos sociales. Construyendo redes y alianzas, permitiendo ampliar las reivindicaciones de las mujeres. - Encuentros, intercambios y campañas conjuntas (eficiencia en el uso de los recursos - Efectos multiplicadores con más alcance e impacto social. - Movilización social más fuerte. 75 La siguiente frase está separada en las tres cuadrículas siguientes, pero es una cita del punto B que corresponde a todo el área estratégica.
33 Aris Escarcena, Juan Pablo. evitando duplicaciones). - Alianzas estratégicas con organizaciones de DDHH, campesinas, indígenas y de jóvenes. C) Aumento del poder para de las mujeres. - Crear agendas con las necesidades prácticas y estratégicas de las mujeres. - Investigar: Desigualdad de género y Liderazgo Transformador de mujeres. - Campañas de Sensibilización. - Impulso y coordinación de acciones de incidencia. -Promoción de una nueva posición de interlocución favorable. - Generar más articulación. - Avance en cuanto respeto, protección, promoción y cumplimiento de los DDHH de las mujeres. Cita76 Elaboración propia a partir del propio documento. Para comenzar la revisión crítica de esta estrategia nos gustaría señalar un párrafo corrector que se introduce en el desarrollo de la tercera área estratégica, que advierte que “… cuando hablamos de las necesidades e intereses de las mujeres debemos prestar atención a la identidad diversa de las propias mujeres y como muchas veces las opresiones de género, raza, clase, orientación sexual, etc. se superponen; de forma que evitemos ‘congelar’ a los individuos en unos intereses estables e inamovibles”. Advertencia que, sin embargo, no tiene ningún efecto si a la hora de diseñar una estrategia se refuerza la configuración de “la clase paradójica de las mujeres” y se parte de presupuestos cosificadores como los que se incluyen en esta propuesta. En primer lugar, la representación de las mujeres que se hace en el desarrollo de la primera área no responde a esta diversidad que se reconoce más adelante, sino que al afirmar la necesidad de tomar conciencia de sus identidades (propuesta similar a los planteamientos marxistas ortodoxos en los que el proletariado pasa a través de la toma de conciencia de ser un clase en sí a una clase para sí) se reafirma la unión ontológica de todas las mujeres y su confluencia en un proyecto común que parte del “despertar de clase”. Además esta toma de conciencia se plantea (a diferencia del paralelo marxista) como un proceso más psicológico, en el que se refuerza la autoestima y el autoreconocimiento, que sociocultural que es la esfera en la que se desarrollan los modelos de feminidad y que es donde estos modelos interaccionan con un marco más amplio de dimensiones políticas, económicas, etc. En esta perspectiva se permite además achacar la responsabilidad al menos inicial (si no principal) de su situación a las propias mujeres, que sumisas aceptan el rol marginal que les corresponde. A esto se suma una victimización de las mujeres, que se desarrolla en la segunda área estratégica, afirmándose que esta vía comienza por lograr “romper el aislamiento 76 pp. 19 del documento: “El liderazgo transformador de las mujeres tiene la capacidad para la promoción de políticas de reducción de la pobreza y de desarrollo económico que rebaten los modelos basados en patrones insostenibles de consumo y producción, la privatización de los sistemas públicos y la explotación de género y sociales desiguales”.
34 Aris Escarcena, Juan Pablo. al que han sido sometidas por parte de sistemas políticos, económicos y culturales para impedir el desarrollo de sus liderazgos”; esto supone borrar de la historia el papel de las mujeres como sujeto de la misma. Aquí se obra una trasposición entre el androcentrismo de los modelos de análisis y de explicación que se han realizado sobre la historia de estas sociedades, a la propia realidad de estas sociedades, reproduciendo el androcentrismo que separa y aleja a las mujeres de la historia acontecida. Intentando combatir el androcentrismo se emplean las interpretaciones sesgadas por el mismo como fundamento de una propuesta de transformación. Otro problema reseñable es la interpretación de estas asociaciones y organizaciones como grupos de rentabilidad económica, y la inclusión de la eficiencia económica como parte de ellas. Si, por ejemplo, hablamos de la promoción de la formación es difícil que una asociación obtenga rentabilidad económica de ofrecer cursos y talleres de alfabetización a mujeres, a menos que se reciban subvenciones (de la propia ONGD o del Estado) para su realización, lo cual permite la profesionalización de algunas miembros de la asociación que sí obtendrían rentabilidad económica. Si hablamos de movilización y protesta social, es un error plantear dentro de los objetivos la rentabilidad económica de organizaciones cuya finalidad sea esta. Si hablamos de no redundar o duplicar actuaciones, sería más pertinente que se realizara una unión entre las distintas organizaciones de cooperación internacional para concentrar esfuerzos y trasferencias que restringir las acciones de asociaciones locales al vincularlas a los programas de redes más amplias. 77 Por último, las recomendaciones a corto plazo de la tercera área estratégica supone el énfasis en la alimentación de los estudios “de género” en el sentido que hemos definido en nuestro marco teórico; lo cual dificulta el surgimiento de nuevos paradigmas para la investigación que, comprometidos con el desafío político de los feminismos, impriman un nuevo enfoque (tal vez fruto de distintas cosmovisiones) para la aprehensión de las realidades sociales que se desean transformar. El último punto que desarrolla el texto, “Rendición de cuentas y aprendizajes del Liderazgo Transformador de Mujeres en Latinoamérica y el Caribe”, supone la definición del rol de Oxfam en esta estrategia, que se define como acompañante e interlocutor capaz de desarrollar su capacidad de exegibilidad sobre estas organizaciones (de mujeres y feministas) y de estas frente al estado y todos los agentes públicos con obligaciones para el cumplimiento de la justicia de género. Sin entrar en un enfoque que, en mi opinión, es legítimo en tanto que los intereses de la organización Oxfam Intermón se supediten en todo caso a los intereses de los grupos de mujeres y feministas; me gustaría resaltar que la capacidad de exigir la rendición de cuentas es real sólo hacia estos grupos que, al ser beneficiarios de sus ayudas y proyectos (de los cuales dependen en muchos casos para su propia estabilidad y pervivencia), se encuentran subordinados a la organización pero no sucede lo mismo con los agentes estatales o 77 Uno de los grandes éxitos de las movilizaciones sociales masivas recientes en Abya Yala, tomense como ejemplo las guerras del agua y las guerras del gas de la historia reciente de Bolivia, se debe precisamente a que la fuerza central de las protestas sociales fue el simultaneo movimiento y acción de una enorme diversidad de actrices (trabajadoras públicas, campesinas, indígenas, población urbana, intelectuales, etc.) en todo el territorio nacional, articulándose a nivel local y lentamente alcanzando niveles regionales y finalmente el nacional a través de la superposición descentralizada de esfuerzos particulares.
35 Aris Escarcena, Juan Pablo. con los gobiernos en funciones, ante los cuales la función de Oxfam Intermón sólo puede ser otra acción reivindicativa más 78 . Este documento central quedaba completado por otro secundario, que era la concreción provisional de este tipo de estrategias en África del Oeste, en un documento interno 79 titulado: “Estudio diagnóstico sobre las desigualdades de género en las zonas de intervención del programa Medios de Vida Vulnerable” 80 . En este texto, sin entrar en detalle, se presenta la trasversalización de la perspectiva de género en estos programas afirmando que las acciones del mismo deberán asegurar que no “provocan ningún mal desde la perspectiva de género” lo que quiere decir “1) que las intervenciones no hacen ni promueven la discriminación; 2) que las intervenciones no aumentan las diferencias en las relaciones de poder entre los hombres y las mujeres.”. Para comprender esta perspectiva de género nos tenemos que remitir una vez más a lo ya dicho sobre la misma, y sobre sus limitaciones tanto epistemológicas como prácticas, como se ve en este caso donde se presenta su incorporación como un seguro para no “agravar” más la situación. Y ya otro tema sería definir la situación, pues el punto de este estudio titulado “análisis de género para guiar el programa” no es más que una declaración de las líneas que Oxfam Intermón (aunque sea la sede de Burkina Faso y sus autoras estén vinculadas a ella) propone y trabaja para hacer frente a la “desigualdad de género” y unas pocas líneas sobre la “dramática y marcada” situación de desigualdad de las mujeres de Burkina Faso. En total este punto, que debería ser un auténtico volumen, no se extiende más de un par de páginas en el total del estudio. El problema no es que no exista la desigualdad de género, es que aceptar esta generalización como explicación y base para el desarrollo de programas concretos y localizados supone un error a la hora de proyectar una transformación social acelerada. Tomando el ejemplo de Paul Rabinow 81 , esta perspectiva de género corre el riesgo de convertirse en un axioma estéril, si este nivel de generalidades (que no implica que estas sean forzosamente incorrectas ni innecesarias), no se emplea a través del estudio de sus concreciones que están mediadas por determinaciones específicas sin las cuales “no hay forma de diferenciar un pueblo del siguiente, un país del otro”. Lo que parece ser evidente a este nivel de grandes afirmaciones generales sólo puede llegar a entenderse, a aprehenderse (y esto es condición indispensable para transformarlo) si se incluyen en el análisis las otras dimensiones sociales que determinan su concreción. B. Intervenciones públicas. El día 8 de abril realizamos una intervención sobre nuestros trabajos en las “III Semana de Cooperación al Desarrollo de la Universidad de Sevilla” 82 . Esta ocasión permitiría la presentación pública de nuestro proyecto, y suponía además una situación importante para el grupo local de Oxfam intermón que se probaba frente a personas de relevancia en la organización que venían de Barcelona y Madrid a presenciar (y algunos a participar en) el evento, entre los que destacaban: Gabriel Pons Cortés, Carolina Egio Artal, Sebastian Thomas, Lourdes Benavides, Marta Valdés y Rosa Sala. 78 Algo que debe haberse agravado con la retirada de una parte importante de la partida presupuestaria de los proyectos en el continente. 79 No puedo presentarlo íntegramente por esta condición. 80 El original en francés. “Etude diagnostique sur les inegalités de genre dans les zones d’intervention du programme moyens d’existence vulnerable". 81 P. Rabinow (op. Citada. pp. 116 – 118). 82 http://internacional.us.es/uploads/images/Dossier_III%20Semana%20de%20la%20Cooperacion -Final.pdf
36 Aris Escarcena, Juan Pablo. En este punto intentaremos reflexionar sobre algunos de los elementos centrales de lo expuesto por las “mentes pensantes” de Oxfam Intermón, provenientes de las sedes centrales de Barcelona y Madrid 83 . Pero, antes de iniciar esta tarea, debemos referirnos a la presentación que se realizó de esta jornada por parte de la organización, presentación que se concreta en el propio título que se le dio a las sesiones como “Learning Event”; volveremos sobre esto. La primera de las presentaciones fue de Rosa Sala 84 , quien se centró en señalar la situación de crisis humanitaria que se vivía en el Sahel, explicando que en 2011 llegó a afectar a 18 millones de personas, pero que además existían indicadores crónicos de “crisis alimentaria”, por lo que además de la ayuda alimentaria en momentos como el 2011, se necesitan medidas a largo plazo. La explicación de esta situación de crisis se basó en la combinación de tres factores: el cambio climático, la volatilidad de los precios de mercado, y la falta de inversiones constantes hacia los pequeños productores. Es cierto que su intervención fue demasiado breve como para profundizar en la explicación de estos fenómenos, que simplemente se presentaban como marco para el desarrollo de proyectos de cooperación entre los que se incluían proyectos de investigación como el que nosotras habíamos realizado; a pesar de todo, queremos resaltar el riesgo que subyace en presentar en un mismo plano de incidencia el cambio climático (cuyos factores son “impredecibles” 85 ), y la falta de inversión hacia los pequeños productores y la volatilidad de los precios del mercado. Si este último factor es la base de lo que en la actualidad supone la inmensa mayoría de la economía, la economía financiera, no criticar el modelo económico y político en el que se sustenta equivale a tomarlo como una realidad tan inmanente como el clima, supone por tanto una naturalización de esta realidad que escapa del marco de análisis y de acción; pero, al incluir como tercer factor la ausencia de inversiones hacia los pequeños productores (suponemos) por parte de los estados dependientes o “en vías de desarrollo” se achaca la responsabilidad a estos de una realidad que viene potenciada por las líneas políticas internacionales, donde se premia y se favorece la aplicación de fórmulas neoliberales para el desarrollo de los países: Un ejemplo de esto se da en la propia Burkina Faso, cuya nueva estrategia de desarrollo social, la SCADD 86 , fue ensalzada como política modélica por los agentes del FMI al favorecer la liberalización del mercado en todos los sectores 87 , cuando la misma ley suprimía algunas ayudas que todavía recibían los pequeños productores y promociona las actividades de las empresas agrícolas o agrobusiness lo cual supone el debilitamiento progresivo de las pequeñas productoras. El cumplir con estas líneas políticas que favorecen la expansión del capital global y la concentración de tierras (en contra de la soberanía alimentaria de los pueblos) se premia, además, con la 83 Que son los centros neurálgicos de la organización Oxfam Intermón a nivel estatal, teniendo el grupo de Andalucia un menor peso relativo dentro de la organización, específicamente en el caso que nos ocupa en las áreas de desarrollo teórico y metodológico (concentradas en estos dos centros). Andalucía es una zona marginal dentro de la organización, aunque gane peso gracias a que la oficina de Sevilla es la sede de la unidad geográfica de acción de Oxfam Intermón (llamada “región”) que vincula bajo la misma dirección a Extremadura, Andalucía y el Magreb. 84 Directora Regional de África del Oeste y Magreb de Oxfam Intermón. 85 Lo cual podría ser matizado ya en sí mismo; sabemos los efectos que provoca en el planeta con recursos limitados un sistema de producción que promueve un crecimiento ilimitado. Sabemos también los efectos desiguales que se generan sobre el ecosistema en las distintas zonas y las diferencias en el impacto de estos efectos en las distintas zonas del planeta. 86 Estrategia de Crecimiento Acelerado para un Desarrollo Duradero. 87 El debate actual se centra en la nuevas explotaciones mineras que comienzan a desarrollarse en Burkina Faso a través de convenios con empresas privadas (favorecidas en términos impositivos por esta nueva política del estado).
37 Aris Escarcena, Juan Pablo. implementación y colaboración de estas instituciones supranacionales, que se concretan paradójicamente en proyectos de cooperación al desarrollo (como los que inundaban Bagré gracias al BM 88 ). A menos que se realicen estas explicaciones, establecer en el mismo nivel estos tres elementos como causas explicativas de las crisis alimentarias no ofrece una visión explicativa adecuada, es más, entorpece la reflexión y el análisis de estas crisis y de sus factores estructurales. La intervención de Rosa Sala también hizo referencia al programa SARAO, señalando cómo la investigación redundaba en la calidad de cómo pueden ser las respuestas y soluciones a la inseguridad alimentaria en estos países. Unas investigaciones que describió como basadas en los programas que ya desarrollamos, prácticas y que permitían incidir en los gobiernos de esta zona. Ella, representante regional de una gran organización del sector del desarrollo, mostraba en los elementos conceptuales que había incorporado en su discurso esta tendencia del sector a acercarse al lenguaje y las formas discursivas del mundo empresarial, pero no siempre como estrategia consciente sino por la concomitancia paradigmática de ambos mundos, en los cuales la calidad y la practicidad se vinculan a la “rentabilidad”, “eficiencia” y “eficacia” a la hora de realizar cualquier servicio (en este caso, alimentar a los hambrientos). Esto también estuvo presente en la presentación del proyecto SARAO propiamente dicho que realizó la coordinadora del mismo (Itziar). Ella señaló cómo las cuatro temáticas centrales del proyecto (la protección social, el derecho a la alimentación, las reservas alimentarias y el género) respondían a una lógica particular: el enfoque práctico. “Queremos investigaciones útiles, prácticas, que nos ayuden a resolver problemas y a mejorar nuestra actuación como Oxfam Intermón”. Ahora, la justificación de las temáticas, que se señalaban como aquellas identificadas por el equipo local y las “contrapartes”, no era exacta. No es que los equipos locales hubieran señalado esas temáticas, sino que eran las temáticas que trabajaban en la actualidad. Esto se debía al hecho fundamental de que eran estas temáticas “de moda” en el campo de la cooperación internacional al desarrollo 89 , lo que, en definitiva, significa que son las que obtienen financiación por las agencias nacionales de cooperación internacional al desarrollo, por las instituciones supranacionales fundamentales del sector y por las grandes fundaciones internacionales. La visión idealizada de la identificación local de los problemas de investigación no concuerda con mi experiencia en el proceso de investigación. Esta idealización sirve además para negar el enfoque desde arriba que, por la preeminencia imperiosa de la necesidad de financiación, caracteriza los proyectos de acción y los proyectos de investigación. El enfoque desde arriba queda claro, a pesar de esto, en la enunciación de los objetivos entre los que destaca la búsqueda de “la incidencia política, para poder orientarlos, guiarlos para cambiar el rumbo de las políticas”. Además de esto, se destacó durante la presentación lo amplio e interdisciplinar del equipo, algo sobre lo que merece detenerse más adelante. La siguiente intervención que quiero destacar fue la realizada por Sebastian Thomas 90 , quien fue el encargado de presentar los planteamientos de Oxfam Intermón en relación a la seguridad alimentaria, los Medios de Existencia Duraderos (sus siglas 88 Junto al FMI, las dos instituciones nacidas tras los acuerdos de Bretton Woods de 1944. 89 Especialmente los “estudios de género”. 90 Que ocupa el puesto de “Livelihood Food Security advisor” (Consejero de medios de sustento de seguridad alimentaria) de Oxfam Intermón en España.
38 Aris Escarcena, Juan Pablo. MED, una de las áreas principales de planificación y acción de Oxfam Intermón) y resilencia. El comienzo de su intervención se centró en la definición del programa MED, poniendo en relación las acciones que se desarrollan en el marco de este programa respecto a las situaciones que viven las poblaciones designadas como “contraparte”. 91 Figura 1. Situación de las poblaciones destinatarias y Programa MED de Oxfam Intermón. Elaboración propia a partir de la exposición referida. Lo primero que debemos señalar es la teleología de estos planteamientos en los cuales se vincula una situación avanzada en el desarrollo de unos “medios de vida sostenibles 92 ” a la creación y concreción de formas organizativas empresariales en el seno de la población destino de los proyectos de cooperación internacional. Esto supone un nuevo reduccionismo economicista, pues la finalidad última es que las formas de organización social acaben subsumidas a la forma de organización por antonomasia de las sociedades capitalistas: la empresa privada. Este reduccionismo es manifiesto cuando este planteamiento se completa con la declaración de la voluntad del programa de incidir y mejorar los “cinco capitales” de las “contrapartes”, que identifican con los “capitales”: físico (infraestructuras), natural (“riquezas naturales y recursos”), humano (centrándose en el individuo como sujeto último), social (en una vertiente restrictiva del significado de social, referido a las grupos formales), y financiero (título bajo el cual se incluyen no sólo los recursos financieros en un sentido amplio – incluyendo los monetarios – sino los otros recursos materiales que no quedan recogidos en las categorías anteriores). Se obvian los recursos culturales que pueden poseer un grupo humano, pues los mismos no se encuentran incorporados en la restringida visión que 91 Introduzco el siguiente diagrama de elaboración propia para simular el utilizado durante la intervención, que consistía en una línea recta ascendente (ver análisis) con anotaciones abreviadas. 92 La ambigüedad del término sostenible es, para José Manuel Naredo, lo que explica precisamente su buena acogida dentro del ámbito del Desarrollo. J. M Naredo (Op. Citada. 1997) señala además la plausible confusión a la que se presta el término sostenible con el otro sostenido que ya había sido introducido por el propio W.W. Rostow (algo básico para la lógica crecentista, pero que se refiere al aumento de la renta y el Producto Nacional y no al mundo físico y la naturaleza), y que se separaba por completo de otras propuestas enmascaradas bajo este “sostenible” cómo el “ecodesarrollo”. Afectados por desastres o conflictos. •MED en emergencia y busqueda de la seguridad alimentaria. Situación de alta vulnerabilidad. •Medios de Vida Vulnerable. •Proyectos de incidencia sobre la Cadena de Valor. Más potencial económico. •Proyectos de Desarrollo de Empresas.
39 Aris Escarcena, Juan Pablo. se hace de lo social; esto está vinculado a una visión de raíz liberal sobre quiénes son los sujetos de la realidad: los individuos. Esta visión liberal y psicologicista que tiende a minimizar la importancia de las dinámicas socioculturales en sus explicaciones de las necesidades sociales 93 (y en las soluciones a las mismas) queda patente en la explicación del concepto “resilencia” que desarrolló Sebastian durante su intervención. El concepto resilencia quedó definido como: “Una capacidad de las mujeres, los hombres, y los niños para hacer valer sus derechos y mejorar su bien estar a pesar de los choques, los ‘estreses’ y las incertidumbres”. Nos devuelve además esta formulación a la reflexión sobre el carácter institucional y “de derechos” propio del sector de la cooperación internacional al desarrollo; siendo este un enfoque privilegiado, se fomenta así una visión reformista, donde las calamidades son tratadas como errores no previstos y accidentes del sistema socio-político y socio-económico. Esto deja de lado un análisis estructural, análisis que sin embargo se afirma como base de las propuestas de este programa MED. Ahora, aquello que se designa como análisis estructural y “corrección de las situaciones estructurales de vulnerabilidad” se proyecta precisamente como “la correcta integración” de las poblaciones en el sistema económico global, el Mercado, ya que “los más pobres y los más marginados tienen menos capacidad de reclamar sus derechos”. Sin embargo esto supone un no cuestionamiento de la situación sistémica y una profundización en la visión teleológica y tautológica que afirma que “no hay alternativa” más allá de este modelo. Así, el desarrollo como “creencia occidental” sigue representándose como una línea evolutiva inevitable hacia el modelo de la modernidad (neo-ultra)liberal occidental: “La resilencia es estar preparado para los choques que sabes que van a llegar, aguantar el estrés, cambiar el ángulo de la recta.”. Se sigue empleando la visión del evolucionismo unilineal, la “recta” del progreso como algo positivo, deseable e inevitable; quizás no sea el sujeto ya la sociedad que transita linealmente hasta la plenitud (las sociedades occidentales), sino que sean las personas que transitan hasta las formas plenas de ciudadanía occidental (el consumidor y el empresario o emprendedor). Esta situación centrada en el individuo, en mi perspectiva personal, supone un riesgo aún mayor que la visión evolucionista que se centraba en las sociedades que al situar los grandes colectivos humanos en el centro de la teoría evolutiva se obligaba al análisis de las condiciones de los mismos en relación a los sistemas-mundo. En oposición, al postular como sujeto central al individuo se producen una serie de distorsiones analíticas que entorpecen la deconstrucción de las situaciones de vulnerabilidad y de dependencia. En primer lugar, porque se pierde la perspectiva macro del análisis, sin que lleve a pensar en las dinámicas de los sistemas-mundo y en las bases estructurales de la globalización de Mercado y el papel (todavía) importante que juegan los estados en la regulación de los flujos de capital, de trabajadores, de mercancías, etc. En segundo lugar, porque se suprime la posibilidad de “autarquía” que ofrecía el otro modelo; si una de las grandes tendencias entre los países “en desarrollo” fue la de auto-centrarse 94 para salir de su situación de dependencia, esta solución no es posible para los individuos cuya única posibilidad en este modelo es incorporarse plenamente a un sistema que crea (y necesita) dependientes. En tercer lugar, permite que se lleve a cabo la perversa culpabilización de los vulnerables y excluidos, midiendo en clave personal el fracaso (más que probable) para incorporarse en este sistema. Además, al emplear esta clave personal se hace hincapié en la dimensión ontológica de 93 Dinámicas que eran el centro de la investigación que yo realicé para Oxfam Intermón. 94 Pongamos por ejemplo el propio caso de Burkina Faso durante el período revolucionario liderado por T. Sankara, o el modelo de desarrollo Cepalino en Abya Yala/Sudamérica.
40 Aris Escarcena, Juan Pablo. las personas a las que se define como resilentes o no resilentes, o lo que es lo mismo capaces o incapaces de ¿sobrevivir?. Este tercer aspecto es uno de los más peligrosos porque lleva a naturalizar la experiencia del fracaso colectivo de trascender a una situación social estructuralmente dada 95 , fracaso individualizado y que se naturaliza en la tradición hobbesiana de todos contra todos. Los individuos siguen la regla de la selección natural de Darwin, la naturaleza es el Mercado (el sacro incuestionable) y sólo pueden sobrevivir en él los más fuertes, o empleando los términos propios del Mercado, los más “eficientes”, “flexibles”, “rentables”, “emprendedores”,… y “resilentes”. Así, el éxito de la acción programada es conseguir que las personas sean “resilentes” en las cinco dimensiones, poseyendo unos medios de vida viables, teniendo la capacidad de tomar riesgos y de innovar, unos recursos en casos de emergencia, aprovechando los recursos naturales y las infraestructuras, y participando en las instituciones y en la solidaridad social. Esta fue la conclusión de la presentación, pero analicemos cada una de estos cinco éxitos en sendas dimensiones: La “viabilidad de los medios de vida” es una afirmación vacía y abstracta. Una interpretación general podría llevarnos a presentar esta viabilidad como la posibilidad real de sustentarse a través de la actividad personal empleando los medios disponibles (manteniendo la clave centrada en el individuo). Pero, si el análisis que hemos realizado hasta ahora es correcto, de lo que se trata aquí es de afirmar la necesidad de rentabilidad de esta actividad personal como requisito. Esto se incardina con la proyección del “empresario o emprendedor” como figura modélica a la que (deben/y debemos) tender; así, la lógica de un pequeño campesino debe pasar a ser la de un pequeño empresario agrícola, cuyo objetivo final y esencial es la maximización del beneficio. Esto queda reforzado cuando sumamos a este estado exitoso de la primera dimensión aquellos de la segunda y tercera dimensión. “La capacidad de tomar riesgos y de innovar” es una de las claves de la nueva mitificación que se produce con el cambio de designación de empresario a emprendedor 96 , nuevo “héroe” moderno que, tras el gentleman 97 colonial, sirve también de modelo a las personas “en desarrollo” 98 . Además, la tercera capacidad, “la posesión de recursos en casos de emergencia”, es parte de la lógica básica de acumulación capitalista y de la interpretación evolucionista moderna 99 del desarrollo de las civilizaciones y las personas: la acumulación sirve, en esta perspectiva, tanto para hacer frente a las crisis como para poder “correr riesgos”, “innovar” e “invertir” para aumentar la capacidad de producción de recursos; la acumulación (a través del ahorro) es, por tanto, el motor de la transformación social y del crecimiento personal 100 . 95 Algo demostrado para la trasgresión de clase en las sociedades occidentales por las Ciencias Sociales: P. Bourdieu: “La distinción. Criterios y bases sociales del gusto”, Taurus, 2000. P. Willis: “Aprender a trabajar. Cómo los chicos de clase obrera consiguen trabajos de clase obrera”, Akal, 1988. 96 Que la RAE define como aquel “Que emprende con resolución acciones dificultosas y azarosas”. 97 Una vez más, empleo un préstamo por las connotaciones específicas del mismo. 98 Proceso de mitificación también vigente en nuestras propias sociedades, donde los mensajes sancionadores emanados desde las administraciones mantienen los mismos mitemas: la responsabilidad/culpabilidad individual, la competición y el riesgo como requisitos, la maximización de beneficios como única vía y destino, etc. 99 Compartida tanto por el liberalismo como por el marxismo (aunque con interpretaciones diferentes de las consecuencias de dicha acumulación). 100 Sin embargo, conocemos prácticas donde la lógica del ahorro puede ser bien diferente de esta. Un ejemplo de ello es la Tontine, como práctica de ahorro colectivo y con una finalidad social, de ayuda mutua, que desarrollan grupos de mujeres en varios países africanos; para
41 Aris Escarcena, Juan Pablo. Por otra parte, la posesión y/o acceso a “recursos naturales e infraestructuras” distorsiona la realidad de las posibilidades y formas de relación de los seres humanos con la naturaleza, negándose un aprovechamiento diferente de la misma, sin emplearla como un recurso. Esto representa la cosmovisión hegemónica de la modernidad en la que la naturaleza está al mismo nivel que las herramientas (“las infraestructuras” en este caso); el fruto de la “Gran Transformación” se proyecta así como modelo universal de interacción con la naturaleza. Pero, además, esto sitúa el acceso a la naturaleza y a las infraestructuras a nivel individual, lo cual no tiene sentido en un sistema-mundo cada vez más predatorio con la naturaleza (acaparamiento de tierra, sobreexplotación de la flora y fauna silvestre – caladeros de pesca, bosques y selvas, etc. – extracción cada vez más intensiva de “recursos” minerales, aumento cotidiano del consumo de combustibles fósiles, etc.). Además, el acceso a las infraestructuras no se señala si debe ser público, si debe ser garantizado por el estado, si debe ser comunal o debe ser cogestionado, etc. Esta segunda parte del punto entronca con la última de las situaciones exitosas en la consecución de la resilencia: “la participación en las instituciones y en la solidaridad social”. Existe aquí un grave riesgo: las ONGD están siendo impulsadas desde instancias supranacionales (como la ONU y el BM) como actores clave de la sociedad civil. El riesgo aquí es que se perviertan las acciones de la sociedad civil a través de su institucionalización en las ONGD, lo cual limitaría el potencial contestatario y transformador (y revolucionario) de los movimientos sociales 101 . La segunda parte de la situación de éxito presentada es una referencia abstracta y vacía, que lo único que nos recalca es la “imposición” de la solidaridad como imperativo moral. Por último, no se hace tampoco referencia a la entidad que deben tener las instituciones, en un momento marcado por la “minimización” del rol del estado, no como una vía sino como una imposición a través de los Planes de Ajuste Estructural 102 . Esta realidad, la imposición (supranacional) de restricciones sobre los estados periféricos a través de las instituciones financieras supranacionales que “obliga” a estos estados, además de a la adopción del “paquete de liberalización”, al abandono de distintas funciones de servicios públicos no fue referida por Sebastian. Sólo en la última de las intervenciones a la que me referiré se mencionó los Planes de Ajuste Estructural. Fue Gabriel Pons 103 quien se refirió al Plan de Ajuste Estructural (PAS en francés, PAE profundizar sobre esta práctica remito a Susana Moreno Maestro “Economía y Cultural. Interpretaciones etnocéntricas de realidades sociales africanas.” En Susana Moreno Maestro y Beatriz Suarez Relinque (Coord.): “Repensando África. Perspectivas desde un enfoque multidisciplinar.”. 2012. Fundación Habitáfrica. 101 En este sentido Victor Bretón analiza el caso del proyecto PRODEPINE como un intento planificado desde el estado de Ecuadory el Banco Mundial de desactivar la “bomba étnica” de los Andes ecuatoriano. Bretón, V. (2002) “Cooperación al desarrollo, capital social y neoindigenismo en los Andes ecuatorianos”, Revista Europea de Estudios Latinoamericanos y del Caribe, vol. 78, 7 – 30. Igualmente esta reflexión está presente en el trabajo de Pablo Palenzuela “Discursos y Prácticas del Desarrollismo en los Andes Ecuatorianos: el proyecto PRODECO en Cotopaxi”. En P. Palenzuela y A. Olivi (2011) “Etnicidad y desarrollo en los Andes”. Secretariado de Publicaciones de la Universidad de Sevilla. 102 Que provocan una transformación social mucho más profunda que la “recapitalización de la deuda”. 103 Cuyo puesto en la organización es cómo “Livelihood Food Security advisor” (Consejero de medios de sustento de seguridad alimentaria) de Oxfam Intermón, dedicado a proyectos de desarrollo económico, en España.
48 Aris Escarcena, Juan Pablo. para presentaciones 124 .El tercer grupo de prácticas es el que refiere a la propia implementación de los proyectos de cooperación internacional al desarrollo. Durante mi “estancia en terreno” comprobé como Oxfam Intermón no mantenía en Burkina Faso ninguna relación permanente y/o estable con investigadoras o con instituciones vinculadas a las ciencias sociales como la Universidad de Ouagadougou o el CEDRES 125 . Sin embargo sí que mantenía un contacto permanente con investigadores técnicos vinculados al IRSAT 126 , junto con quien había trabajado para mejorar la transformación semi-industrial que desarrollaban las uniones locales de mujeres, mejorando la maquinaria y solucionando problemas que se detectaban en su funcionamiento. Uno de los grandes logros que se anuncia del proyecto de las uniones locales de transformadoras de arroz es que gracias a la ayuda técnica y el apoyo de Oxfam para obtener nuevas tecnologías para la transformación del arroz se ha pasado de las marmitas tradicionales donde se cocía este arroz a marmitas alimentadas con paja de arroz, mejorando la auto-sostenibilidad de la actividad y reduciendo la explotación de recursos forestales en la zona de Bagré (y en las otras), ya muy castigada a causa de la deforestación masiva para crear tierras de cultivo. Sin embargo, fue el responsable del IRSAT quien me informó que estaban teniendo graves problemas con estos hornos de paja de arroz y muchas quejas de las mujeres porque la combustión era demasiado rápida y no daba los mismos resultados, porque las calderas se deterioraban demasiado rápido y, finalmente, porque el humo producido por la paja de arroz resultaba ser tóxico y provocaba daños respiratorios y en la vista a aquellas mujeres que se dedicaban a remover el arroz durante su cocción. Con lo que el enorme avance tecnológico había aumentado la producción de arroz transformado y los problemas de las mujeres que lo transformaban. Por una parte, esta situación que narro, nos devuelve a la reflexión sobre la colonialidad del saber y la exclusión de ciertas sociedades como productoras de conocimientos 127 . Por otra, confirma la tendencia general en el sector de la cooperación internacional al desarrollo de fijar como objetivo la “trasmisión” de tecnología. Pongamos otro ejemplo de esta situación que me trasmitieron el responsable del IRSAT y Karime Sere 128 (quién participó en la reunión). Oxfam Intermón Burkina estaba trabajando conjuntamente con el IRSAT para mejorar la maquinaria que se empleaba en la transformación del arroz; para subvencionar dicho proyecto buscaron y obtuvieron financiación de la Fundación Bill y Melinda Gates 129 . Sin 124 Una compañera diseño una presentación empleado esta aplicación y nuestra coordinadora la puso como modelo y nos incitó a emplear esta aplicación para las presentaciones. 125 Siglas en francés de Centro de Estudios y Documentación de Estudios Económicos y Sociales. Este centro fue nombrado el “think tank” (http://www.thinktankinitiative.org/es/programa ver donantes) más importante del África Subsahariana en 2011 vinculado a otros centros de estudios importantes de África Subsahariana como CODESRIA (Consejo para el Desarrollo de la Investigación en Ciencias Sociales en África; siglas en Inglés). 126 Siglas en francés de Instituto para la Investigación en Ciencias Aplicadas y Tecnologías. 127 Se desarrolla un programa de investigaciones (desde diversas ciencias sociales) que parte de Andalucía pero no se desarrolla una conexión con los centros de producción científicas del país de destino. 128 Responsable de Oxfam Intermón del programa Medios de Vida Sostenible (MED) en Burkina Faso. 129 La página de la fundación está disponible también en castellano http://www.gatesfoundation.org/es En ella se explica las estrategias para la cooperación al desarrollo y los principios rectores de la mismas; merece la pena que se vean las presentación de la sección “Desarrollo Agrícola (estrategia)” http://www.gatesfoundation.org/es/What-We- Do/Global-Development/Agricultural-Development y dentro de esta “Resultados de la optimización de la nutrición provenientes de las inversiones en agricultura” http://www.gatesfoundation.org/es/What-We-Do/Global-Development/Agricultural-
49 Aris Escarcena, Juan Pablo. embargo Karime me reconoció que estaban en la fase piloto de la financiación, lo que quería decir que habían recibido unos fondos iniciales y que debían pasar a una fase de evaluación de resultados del primer año del proyecto para acceder a la segunda fase de financiación sustancialmente mayor. El problema era que no estaba seguro sobre si obtendrían una evaluación positiva porque esta fundación “valora más los proyectos comerciales y de rentabilidad, y nosotros jugamos más una carta social”. Así, esta descripción de lo valorado por una fundación concreta resume la “esencia” de los planteamientos del desarrollo hegemónico, que entiende el desarrollo cómo la trasferencia de tecnologías y la integración en el sistema de Mercado global. Para terminar este punto, queremos señalar 130 cómo las redes dispuestas por las agencias y organizaciones de cooperación internacional son vías útiles para externalizar (financiando a ONGDs) operaciones de “ampliación de mercado” para grandes multinacionales de las tecnología informáticas y de la comunicación, como para bancos y entidades financieras. Promoción de proyectos en favor de la transferencia de materiales informáticos o proyectos de micro-créditos suponen cosechar la semilla para la penetración del Mercado global y la financiarización de las economías. Esto es algo que pudimos apreciar en nuestra experiencia en Bagré, donde la Unión Konanai tras haber alcanzado un nivel de solvencia reconocido dejó de trabajar con la “Caja Popular” (vinculada al estado) para pasar a vincularse con un banca privada (CorisBank). Conceptos y confrontaciones. En este apartado intentaré exponer los conceptos principales y los usos del lenguaje presentes en Oxfam Intermón. Posteriormente presentaré algunos de los conceptos provenientes de la antropología y el choque o debate que se produjo en torno a la incorporación de los mismos a mi investigación en el seno de la organización. Intentaré con este recorrido completar el análisis de la lógica cultural dominante en esta organización que llevamos desarrollando a lo largo de toda esta primera parte del estudio etnográfico; para ello retomaremos algunas argumentaciones en las que profundizaremos. Para comenzar querría referirme a dos conceptos claves en el marco del proyecto de investigación, conceptos que se incorporan en el título del mismo y que ya hemos tratado: “Seguridad Alimentaria” y “Resilencia”. Nos referiremos primero a estos conceptos porque forman parte no sólo de Oxfam Intermón, sino que se dan como tendencia general en el sector o campo de la cooperación al desarrollo. Respecto al concepto “Seguridad Alimentaria”, este se empleaba en el proyecto como parte de la política del lenguaje de la institución frente al concepto de “Soberanía alimentaria”. Según nos explicó nuestra coordinadora, Oxfam Intermón manejaba indiferentemente ambos conceptos para querer significar prácticamente lo mismo, pero, dependiendo del contexto geográfico, se empleaba uno u otro: en América Latina se empleaba el concepto de Soberanía Alimentaria, mientras que en África se empleaba el concepto de Seguridad Alimentaria. Aun así, insistió en la equivalencia de términos en el seno de la organización, pues estos remitían en última instancia a la forma de trabajar Development/Optimizing-Nutrition-Outcomes-from-Investments-in-Agriculture (esta última es especialmente interesante para ver además un ejemplo del uso instrumental de “la mujer” como víctima para justificar la intervención de la cooperación internacional). 130 A pesar de que supone un desvío de nuestro objetivo que es desvelar la lógica cultural implícita en los discursos y prácticas de la organización Oxfam Intermón.
50 Aris Escarcena, Juan Pablo. a través de programas de Medios de Vida 131 . Esta indefinición conceptual tiene detrás una indefinición política sobre cómo se construiría un proyecto social en un área tan básica como la alimentación, pues si la soberanía es, de manera muy simplificada, la independencia alimenticia de una sociedad, el concepto de seguridad alimentaria sólo hace referencia a la posesión de la capacidad de alimentarse, sin hablar de dependecia, ni de transformaciones estructurales, ni de vías para lograr este objetivo 132 . Así, realmente la indefinición conceptual no corresponde a una indefinición política, sino más bien a una indefinición u ocultamiento de las causas políticas que determinan las situaciones alimentarias de las personas. El otro concepto que formaba parte del binomio que daba nombre al proyecto, el concepto de Resilencia, estaba todavía por definir institucionalmente 133 ; la incorporación de este concepto fue fruto de su actualidad, de ser parte del lenguaje de moda en el sector internacional de la cooperación al desarrollo y que parte desde las más altas instancias internacionales (FMI). Nos facilitaron diversas definiciones, desde algunas críticas 134 con esta nueva moda a otras que ensalzaban su utilidad en la planificación de proyectos y en la conceptualización de los mismos. Sin entrar a valorar las distintas definiciones, debe tenerse en cuenta que esencialmente este concepto vincula la volatilidad ecológica y social, concibiendo estos ámbitos como inextricablemente ligados y determinados mutuamente por “las dinámicas de los sistemas socio-ecológicos”. Esto, que para a los antropólogos nos puede recordar en su vertiente más simplista al Neoevolucionismo de L. White o en una perspectiva más compleja a la propuesta sistémica de A. Vayda y R. Rappaport, parece suponer un gran avance en las teorías del desarrollo y una gran novedad. Sin embargo, el factor clave de ciertas perspectivas y planificaciones de proyectos de cooperación al desarrollo que sí es novedoso y que no puede ser asociado a estas teorías antropológicas es la afirmación y el énfasis que se pone sobre la volatilidad de unos sistemas que “varían a través del tiempo con inesperadas e impredecibles disturbaciones que influyen en la dirección del cambio” 135 , introduciendo un factor de aleatoriedad o peor aún, de irreductibilidad sobre los hechos naturales y humanos. Desde nuestra óptica, esto no sólo invalida a las ciencias sociales (e indirectamente a las naturales) como herramienta para la transformación consciente de la realidad de las sociedades humanas, sino que supone la legitimación a los desequilibrios y shocks naturalizándolos y, nuevamente, arrebatando a la historia lo que es fruto de la historia: “historizar” los efectos de los sistemas mundo sobre las regiones periféricas del planeta supondría un atentado contra la propia base sagrada de esta creencia occidental que es el desarrollo, supondría desmitificar y desacralizar el modelo 131 .Medios de Vida Vulnerable y Medios de Vida Sostenible, dos áreas de planificación técnica, teórica y metodológica encargadas de los proyectos productivos de la organización, lo que supone la totalidad de los proyectos que se desarrollan en África del Oeste. 132 Una vía para asegurar la capacidad de alimentarse de unos campesinos es apoyarlos en su desarrollo de monocultivos comerciales que les otorguen los réditos suficientes para comprar alimentos en el mercado local… sin embargo esto no es una vía para alcanzar su soberanía alimentaria. 133 Poseemos una definición preliminar que circula entre los miembros de Oxfam Internacional. Sin embargo es un documento preliminar que no ha sido dado a conocer públicamente y sobre el cual recibimos instrucciones precisas de no referirnos ni publicar su contenido. La definición más cercana a la “institucional” es la expuesta en la presentación de Sebastian Thomas (ver apartado “Intervenciones públicas”). 134 “Resilience: New Utopia or New tyranny ? Reflection about the Potencials and Limits of the Concept of Resilience in Relation to Vulnerability Reduction Programmes” C. Bené ; R. G. Wood ; A. Newsham ; M. Davies. IDS, 2012. 135 Citamos aquí a Sebastian Thomas y vinculamos esta crítica a la exposición que hizo él como miembro de Oxfam Intermón.
51 Aris Escarcena, Juan Pablo. societario que el desarrollo (hegemónico) promulga, difunde y para el cual nació desde que Harry S. Truman se invistiera presidente en 1949. Al contrario, esta concepción de la resilencia envuelve en misterio las razones básicas de la inestabilidad estructural que sufren muchas personas en el mundo, devolviéndolas a lo natural, lo accidental, lo no predecible; y, sin embargo, presenta con suprema claridad las soluciones: más flexibilidad, más conocimientos, más eficiencia y adaptabilidad, todas estas palabras de moda, que se emplean también al hablar de la situación de los individuos precarios y excluidos del sistema. En definitiva, incluir una referencia a este concepto sin tener siquiera una definición propia, por vaga e imparcial que sea, supone además de una renuncia en la construcción del objeto, una aceptación y legitimación de un orden discursivo que es el hegemónico. Otro de los conceptos clave es el de “género” o “enfoque de género”, que hemos intentado deconstruir en el marco teórico de este trabajo. Este concepto también forma parte de los marcos institucionales del campo de la cooperación internacional, y también de las instituciones nacionales y supranacionales; de hecho, las más altas instituciones mundiales han definido en cumbres y conferencias las líneas modélicas de esta perspectiva. Así, el “enfoque de género” se institucionalizó a partir de la “IV conferencia Internacional sobre la mujer” (ONU) de Beijing en 1995 136 . La etiqueta “de género” definía mi investigación dentro de los programas de Oxfam Intermón, pues desde su perspectiva yo debía constatar las diferencias que existían entre hombres y mujeres, ese debía ser el núcleo y lo importante de mi investigación: recolectar evidencias que sustentasen unos planes de acción ya trazados y delineados. De hecho, Carolina Egio, al ser presentada como la “experta en género” de Oxfam Intermón afirmó que “… esto del género no queda muy claro nunca, a nosotros lo que nos interesa son las mujeres”. El género, queda reducido, simplificado a las diferencias que se dan entre lo femenino y lo masculino, deja de ser una forma básica de relación significante de poder para pasar a ser la diferencia de poder entre dos grupos delimitados clara y ontológicamente: hombres y mujeres. No se extiende más allá, no se vinculan con otros elementos básicos de la configuración de las identidades sociales (como son la clase y la etnia; además de las implicaciones de la “raza”, y de las políticas de la neo-colonialidad, etc.). Un ejemplo de esta simplificación se opera cuando se piensan los límites estrictos “de lo que debería ser un estudio de género”, como señaló Carolina al sugerirme que me acercara al estudio histórico de la revolución Sankarista. La aproximación, desde nuestra óptica, debería comprender la totalidad de las transformaciones sociopolíticas de un momento clave de la historia de Burkina Faso, el fin del período colonial y la configuración de una sociedad con un modelo de gobierno de estado-nación moderno 137 , para comprender la situación de las mujeres y del sistema sexo-género (o de los sistemas) que podemos encontrar en este estado. Pero lo que me proponían quedaba restringido, desde su perspectiva, a la visión filosófica, a la actividad discursiva y a las políticas concretas que Thomas Sankara dedicó a las mujeres. Se desconecta a las mujeres, por tanto, una vez más, de los grandes campos de la evolución histórica social 138 ; “el enfoque de género” sirve como trampa: tomando a la(s) mujer(es) como 136 Para profundizar ver Rosa Andrieu Sanz y Carmen Mozo González (coord.) “Antropología Feminista y/o del Género. Legitimidad. Poder y usos políticos.” (2005). Fund. El Monte, FAAEE, ASANA. 137 De hecho fue T. Sankara quien le dio su nombre a “la tierra de los hombres honestos”, que es lo que significa Burkina Faso. 138 Otro ejemplo de esto fue la crítica al punto que dediqué de mi investigación a la composición e historia de Bagré donde se encuentra la Unión Konanai. El emplazamiento se creó (a partir de una pequeña comunidad previa) como parte de un proyecto del Banco Mundial para la cooperación internacional al desarrollo, lo cual tenía sin duda efectos en los modos de
52 Aris Escarcena, Juan Pablo. objeto de la historia y el análisis social, se la encierra en un campo creado ex profeso para incluirlas en la historia general que sigue siendo masculina o, en realidad, masculinizada. Además de los conceptos descritos anteriormente, cuyo uso en el sector es generalizado y crean las condiciones básicas para la producción de discursos, existen otros más vinculados a la cotidianeidad y a los usos del lenguaje de la organización. Un concepto que forma parte de este lenguaje cotidiano es el de “Misión”. “Hacer la misión” o “irse de misión” es como se refieren los integrantes de la organización 139 a sus estancias en terreno o desplazamientos temporales para el trabajo directo. El concepto “misión” se mantiene como una reminiscencia del carácter “misional” de las primeras expediciones de una organización que tiene vinculaciones históricas con la iglesia católica y grupos religiosos; de hecho, lo que actualmente es Oxfam Intermón nació en 1956 como “Secretariado de Misiones y Propaganda de la Compañía de Jesús” y cuenta todavía en su patronato con miembros de diversos grupos religiosos 140 . Esta designación del trabajo en terreno, fuertemente cargada de simbolismo, se separa de la concepción del trabajo de campo de la antropología, algo que es importante retener para la explicación posterior de esta realidad. Otro concepto presente fue el de “valor añadido”. Se insistió, durante el proyecto, en la necesidad de que cada persona y cada investigación aportara el particular grado de conocimiento especializado que se poseía desde nuestra formación académica, “ese sería tú valor añadido, lo que puedes enriquecer tú este proyecto”. Al igual que nos oponemos a otros conceptos o estilos que cosifican y reducen a las personas a “recursos humanos” por ejemplo, “valor añadido” acerca peligrosamente las aportaciones epistemológicas y personales de un investigador a las prestaciones adicionales o los “extras” que permiten vender más cara una mercancía. Este empleo del concepto supone una fetichización del lenguaje donde se da como valorable la capacidad diferencial de las distintas ciencias sociales (y de las distintas investigadoras) a la hora de analizar la realidad. Además, el concepto formaba parte de un uso del lenguaje marcado por una terminología importada del ámbito de la economía y el comercio. Se concretaba tratando el propio documento final como un “producto”, el proyecto como algo que debía presentarse “para que sea apetecible” o para que “nos lo compren”, etc.; así se toman metáforas relacionadas con la sacralidad de nuestro mundo, el Mercado. Si una de las características del capitalismo y su lógica cultural es asociacionismo femenino que era el foco de mi propuesta inicial de investigación. http://www.worldbank.org/projects/P119662/burkina-faso-bagre-growth-pole-project?lang=en y http://growafrica.com/initiative/burkina-faso 139 He de matizar en este punto, sólo puedo referirme a aquellos con los que he tenido la oportunidad de trabajar. Pero es algo común tanto en la sede de Sevilla como en la de Ouagadougou (donde, por ejemplo, yo recibí mi “orden de misión”, documento donde se detallaban las condiciones de mi estancia de dos días en Bagré). 140 “La religión y sus instituciones. Un problema social de primer orden”. Julio Reyero. Cuadernos para debate nº8. CNT. Gracias a los debates que realizamos mi tutura Susana Moreno y yo sobre la concepción “misional” que se daba en Oxfam Intermón nació la idea de desarrollar este TFM como un estudio antropológico del desarrollo, como un estudio etnográfico del propio proceso de investigación que realicé en esta organización. Es importante desde mi perspectiva señalar este momento, esta quiebra epistemológica de la investigación que realizábamos para Oxfam Intermón, cómo la génesis de esta investigación en la que nos encontramos.
53 Aris Escarcena, Juan Pablo. que el simbolismo económico es estructuralmente determinante 141 , podemos decir que esta lógica queda recogida y expresada en los usos del lenguaje cotidiano en Oxfam Intermón. Este tipo de planteamientos jugó un papel fundamental en la definición de mi unidad de observación a la que se me lanzó: me propusieron directamente centrarme en un proyecto de cooperación que tenía “mucha importancia para la AACID 142 ”, el proyecto de apoyo a la UNERIZ, unión nacional de transformadoras de arroz 143 . Estos proyectos de apoyo a las distintas unidades locales de UNERIZ y el mantenimiento de esta propia unión nacional concentraba también la financiación que Oxfam Intermón recibía de otros importantes “benefactores” de la organización, como AEXCID 144 o el Grupo CaixaBank 145 con el cual Oxfam Intermón tiene un importante vínculo 146 . Era clara la existencia de un conflicto de intereses para realizar un análisis en este marco. Yo acepté el desafío y asumí los riesgos que suponía embarcarme en la investigación de estos proyectos, con lo cual mi unidad de observación debería ser una de las uniones locales de esta unión nacional de transformadoras de arroz, lo cual ya presentaba en sí mismo problemas de tipo epistemológico pues, si mi unidad de análisis eran los modos de asociacionismo femenino en Burkina Faso, tomar como unidad de observación una unión local creada ex nihilo para y por su vinculación a un proyecto de cooperación internacional conllevaba una vigilancia analítica mayor, sobre todo teniendo en cuenta que el grueso del trabajo de investigación se basaría en la revisión bibliográfica, en este caso de documentos de la unión local y la unión nacional, así como documentos de Oxfam Burkina: todos ellos compartían por tanto la oficialidad como característica, la representación formal de las uniones y de su funcionamiento, con lo cual el reto sería comprobar si ellas tuvieron capacidad de decisión en la génesis de las mismas, ver cómo se había planificado dicha organización e intentar captar en la breve estancia en 141 M. Sahlins. “Cultura y Razón Práctica”. 1988 (1976), Gedisa. Conocimos y nos interesamos por este libro gracias al prólogo de Jesús Contreras al libro compilado por J. R. Llobera: “Antropología económica. Estudios Etnográficos.” 1981, Anagrama. 142 Agencia Andaluza de Cooperación Internacional al Desarrollo. 143 La agencia de cooperación internacional al desarrollo de la Junta de Andalucía llevaba años trabajando con este grupo, de hecho la cooperación internacional con su apoyo a la UNPR-B (Unión Nacional de Productores de Arroz de Burkina Faso) fomentó la creación de esta unión nacional independiente de mujeres y su fundación en 2010, que supuso la escisión de los grupos de transformadoras de la unión de productores. Por ello en la actualidad, los proyectos con las unidades locales de la UNERIZ suponen los proyectos estrella de la AACID en la región. Estos criterios de selección nunca fueron ocultados, a pesar de estar marcados por el interés de respaldar con investigaciones científicas la obra del principal financiador del proyecto SARAO (la AACID) a través de la organización encargada de implementar los mismos en terreno (Oxfam Intermón), lo cual presentaba para mí un claro conflicto de intereses a la hora de aceptar un análisis crítico del mismo 144 Agencia Extremeña de Cooperación Internacional al Desarrollo. 145 http://www.oxfamintermon.org/es/programas-de-desarrollo/proyectos/intermon-oxfam- concluye-construccion-de-12-almacenes-agricolas-en- 146 El 23 de junio de 2014, se celebró en la Casa de la Provincia de Sevilla la conferencia “Retos Actuales de la Acción Social”, en la que participaron Jose María Vera (Director General de Oxfam Intermón), Marc Simón Martínez (Dierector del Área Social de la Fundación La Caixa) y Pedro Caldentey (Director de la fundación para la Cooperación y el Desarrollo ETEA – institución universitaria de la Compañía de Jesús, vinculada en la actualidad a la Universidad Loyola), moderados a su vez por Mariano Pérez de Ayala (Director de Cáritas en Sevilla). Esta conferencia se celebró como acto central de la edición anual de “Diálogos Loyola” http://www.dialogosloyola.com/es-el-momento-de-escuchar-las-necesidades-de-las-personas/. Se podría reflexionar profundamente en qué significa y qué vínculos unen a estos actores, y qué representación de la “Acción Social” se da en el seno de cada una de las instituciones que los abalan (ONGD, Académicas, Eclesiásticas, Financieras, Evergéticas, y los híbridos entre varias de estos tipos ideales).
54 Aris Escarcena, Juan Pablo. terreno cómo se habían apoderado las mujeres en su cotidianeidad de un modelo asociativo que les vino dado desde una instancia externa. Estos usos del lenguaje condicionaban también las publicaciones y el conocimiento producido en la organización. Se empleaba un estilo sencillo y directo (“no académico”) además porque “nuestros productos tienen que ser homogéneos” y tienen que estar diseñados para que “nos los compren”. Tomar las investigaciones como objetos de consumo, como productos que se ofrecían en el mercado, pervierte la finalidad de las investigaciones en ciencias sociales que si no es en sí la propia búsqueda del conocimiento que producimos debería responder, al menos, a una dinámica distinta de la que se implementa cuando producimos mercancías. Me gustaría extender la reflexión que en un artículo reciente expresó José Luis Pardo 147 , en la que él afirmaba que la labor del filósofo no era la de facilitar la productividad y ser rentable sino justamente rescatar del vertedero aquellos fragmentos de humanidad que nuestras sociedades occidentales llevaban (al menos) dos siglos eliminando para facilitar su funcionamiento productivo; no era ser útil a la producción y ofrecer rentabilidad lo que se busca, sino precisamente problematizar, alentar al conflicto y el desacuerdo, y así, y esto lo agrego yo, potenciar nuevos espacios de diálogo y nuevas reflexiones sobre las sociedades que configuramos y las utopías de aquellas que queremos crear. Mi investigación no podía ser una mercancía rentable. Sin embargo, mi organización sí había asumido su rol de empresa, creadora de productos (investigaciones) y oferente de servicios (capacidad para implementar proyectos de cooperación internacional). El estilo “oxfamiano” está definido así por una fetichización del lenguaje y por su colonialidad (anglosajona). Este estilo directo tenía además implicaciones en la forma que se construían los mensajes, algo que desvela la concepción sobre los mismos. Tomemos por ejemplo la fórmula con la que se desarrollan las “recomendaciones”, apéndice final de los “Oxfam Papers”. Según me sugirieron mis responsables en la organización, la fórmula correcta para realizar una recomendación era “Quién tiene que decir a quién que haga qué”. Este esquema sirve para responder al objetivo de fomentar la incidencia política en los países destinos de estos proyectos, objetivo que corre el riesgo de degenerar en una concepción de intervencionismo civilizatorio. Que un documento sea “sencillo y directo” puede ser perjudicial para la correcta comprensión de las motivaciones que lo impulsan y justifican, para el propio análisis que se desarrolla y expone, así como para las conclusiones que se extraen del mismo. Estas implicaciones filosóficas de los conceptos empleados en Oxfam Intermón provocaban un choque frente a los conceptos empleados en mi construcción epistemológica, los cuales fueron debatidos. Conceptos clave como “civilizatorio” o “economicista”, con los que yo definía prácticas que se realizaban tanto en la implementación del proyecto de cooperación internacional como en ciertas políticas públicas, fueron muy criticados, así como otros ya enraizados en la disciplina antropológica como la concepción “holista”. Pongamos un ejemplo; al definir la nueva política de desarrollo nacional de Burkina Faso, la SCADD (por sus siglas en francés de Estrategia de Crecimiento Acelerado para un Desarrollo Durable/Duradero), yo analizaba su evolución histórica desde su antecedente CSLP (por sus siglas en francés de Marco Estratégico de Lucha contra la Pobreza) y hablaba del mantenimiento de unos principios centrales en el proyecto societario que plantea (liberalización del mercado, 147 “¿Para qué sirve esta empresa?” Publicado en el Blog de cultura de El País. http://blogs.elpais.com/tormenta-de-ideas/2014/01/para-que-sirve-esta-empresa.html Querría agradecerle al profesor David Florido del Corral el haber compartido con nosotros sus alumnos este artículo.
55 Aris Escarcena, Juan Pablo. control del gasto público, priorización de la deuda externa, etc.). Ante esto, Gabriel Pons 148 afirmó que yo, en esta y otras muchas ocasiones, convertía al gobierno y las organizaciones en personas pues “las instituciones no tienen valores, son las personas quienes tienen los valores (que definen un proyecto societario)”. Se abría aquí una brecha insalvable, pues si no se reconocía el carácter estructural y estructurante de ciertas instituciones, si no se reconocía la existencia de gubernamentalidades que promovían un cierto tipo de desarrollo para las sociedades, lo que no se reconocía era el fundamento mismo de las ciencias sociales, la capacidad de explicar la sociedad más allá de interpretarla como la suma de los individuos que la componen 149 . Las críticas a determinadas prácticas que se realizaban en el proyecto sostenido por Oxfam Intermón por su enfoque economicista y/o civilizatorio 150 no fueron bien recibidas. De esto se puede sacer una conclusión importante. Hemos intentado demostrar hasta aquí cómo los conceptos claves y el uso del lenguaje de Oxfam Intermón tienen por raíz la lógica cultural que sacraliza el Mercado en tanto lo naturaliza y convierte en condición axiomática 151 para el Desarrollo. Esto conlleva la creación de programas civilizatorios, pues intentan expandir esta lógica. Lógica que está centrada en un simbolismo económico, como hemos visto en su lenguaje cotidiano, por lo cual podríamos deconstruir su economicismo. Sin embargo, este análisis no es aceptado porque no se reconoce esta lógica cultural profunda. A pesar de ello, podemos afirmar que se ha llegado a una subsunción real de las lógicas anteriores que sustentaban el programa civilizatorio del Desarrollo por la lógica de Mercado. Las lógicas anteriores todavía pueden rastrearse en las argumentaciones y los usos del lenguaje: “misión” nos señala la lógica evangelizadora, por ejemplo, o la caritativa trasmisión de conocimientos que nos señala la lógica del período colonial (y la expansión de la civilización como justificación de la dominación). Pero los conceptos e ideas fuerza de estas lógicas anteriores han sido transformados en su incorporación práctica a la nueva lógica: la misión es ahora un trabajo, el saber superior a trasmitir una mercancía. Así, en definitiva, la crítica a la característica imposición de una lógica cultural a través de los proyectos de cooperación internacional no se reconoce porque no se reconoce el axioma o sacro central de esta lógica, el Mercado. Otro término que me pidieron que quitara del artículo derivado fue el de “colonización”, que empleaba para referirme a la ocupación de tierras antes forestales y a la transformación del territorio que esto había provocado (la génesis de Bagré), porque era una palabra demasiado cargada: recordaba demasiado a la situación de Palestina. Yo me negué a quitarla, primero porque estaba empleado el significado etimológico 152 , y en segundo lugar, porque me indignó esta demanda mezclada con una referencia tan alejada y no con una tan real como el continuum colonial que afecta a la conformación social actual de Burkina Faso. Por otra parte, se me insistió en que empleara otros 148 Que recordamos ocupa un puesto como “Livelihood Food Security advisor” (Consejero de medios de sustento de seguridad alimentaria) en Proyectos de desarrollo económico de Oxfam Intermón en España. 149 Lo cual se engarza con una visión liberal extrema que postula la irreductibilidad del comportamiento humano por ser el único sujeto de la historia el individuo y ser este inabarcable. 150 Pongamos por ejemplo, la formación de las líderes de las uniones locales de transformadoras de arroz en “mentalidad empresarial” – cuando no se desarrollaba ningún plan de alfabetización o formación elemental para las bases de estas uniones. 151 En realidad la condición axiomática es la incorporación en el mercado de las actividades de las “contrapartes”. 152 Según la RAE colonización es la “Acción y efecto de colonizar”; y colonizar, en su segunda acepción, es “Fijar en un terreno la morada de sus cultivadores”.
56 Aris Escarcena, Juan Pablo. conceptos, que son ajenos a mi formación académica pero que son palabras corrientes y/o de actualidad en el sector de cooperación: resilencia, por ejemplo, pero sobre todo “empoderamiento”. No se concebía que hubiera realizado una investigación sobre una asociación femenina (una “investigación de género”, según la definían) y no empleara ni una sola vez en todo el artículo la palabra empoderamiento. Hasta el final del proceso me insistieron en que no hablaba de cómo se habían empoderado las mujeres gracias al proyecto, a lo que yo respondía que prefería emplear otros conceptos y/o que no tenía información para afirmar tal cosa. A pesar de todas las críticas no se produjo una auténtica situación dialéctica de argumentación. Sin esta confrontación dialéctica de interpretaciones sobre el conocimiento producido, difícilmente podía transformar mi argumentación o percibir siquiera en qué dirección debía transformarse, si no había un intercambio de propuestas mi única opción era asumir que mi investigación “no estaba a la altura” de lo que esperaban (como me dijeron) sin saber por qué. Podía ser por su baja calidad. También por su lenguaje excesivamente “académico”. Podía deberse al uso de conceptos diversos a los dominantes en el sector de la cooperación internacional al desarrollo. Otra razón era que aquello que yo señalaba no se correspondía con su visión de las cosas. Pero, puede ser que no interese a la organización una investigación que sin ser una evaluación de proyecto ponía en entredicho las benevolencias del enfoque que se aplicaba y se remitía a causas políticas para explicar algunas de las situaciones críticas tanto de las mujeres como de los pequeños productores y productoras. Quiero terminar con una situación que me permite describir las contradicciones internas de un discurso de desarrollo que es fuertemente proyectivo. En una reunión una compañera empleó el término holístico, rápidamente un responsable del programa le señaló que ese término no era propio de la organización y que si quería referirse a los programas Oxfam debería emplear el concepto interseccional o describir los principios trasversales de la acción. Además expresó su rechazo personal por el término holismo. Esto suponía un rechazo no argumentado a un concepto central y básico de la disciplina antropológica, no sólo de sus vertientes críticas. Sin embargo, durante la misma reunión, este responsable nos sugirió que, si queríamos progresar intelectualmente, pensáramos en trasladarnos fuera de nuestro país a Reino Unido o EE.UU. Nuestro objetivo tenía que ser presentar nuestras investigaciones ante expertos y personas que supieran más que nosotros de las realidades que investigamos. En primer lugar, resulta irónico desacreditar un término como holismo que es básico para la antropología y a continuación promover la emigración como intelectuales a Reino Unido, donde la disciplina antropológica goza de un prestigio y un peso específico en los círculos académicos e intelectuales mucho mayor que en el Reino de España. En segundo lugar, no sólo se proponía una emigración sino que se rechazaba la opción de que existiera aquí gente con conocimientos tan avanzados o profundos como los de allí. Esto nos remite al imaginario sobre los centros y periferias, los lugares de conocimiento y los que no, que legitima el régimen de la colonialidad del saber. Por último, nos lleva a reflexionar sobre la visión y metodología de trabajo e investigación que se da en Oxfam Intermón, lo que nos lleva a la segunda parte de nuestro estudio etnográfico.
57 Aris Escarcena, Juan Pablo. III. 3. El proyecto de investigación SARAO en Oxfam Intermón. En esta segunda sección del estudio etnográfico intentaremos analizar la configuración del grupo de investigadoras para el proyecto SARAO de la organización Oxfam Intermón. Reflexionaremos sobre las relaciones internas en el propio grupo de investigación SARAO, así como en el contexto más amplio de la organización tanto local como en el país destino del proyecto de cooperación (Burkina Faso). Por último, dedicaremos un punto particular a la metodología de “trabajo o estancia en terreno” que se desarrolla desde Oxfam Intermón y la contrapondremos a la concepción del “trabajo de campo” propia de la Antropología. A. Organización, trabajadores y comunidad. En este punto intentaremos analizar brevemente el marco organizacional en el que se desarrolló nuestro proyecto de cooperación. El análisis completo de la organización Oxfam Intermón no puede ser abarcado por nuestro pequeño trabajo 153 , y tampoco es nuestro objetivo. Lo que nos proponemos a continuación es: A) reflexionar sobre algunos actores clave de la organización que participaron en este proyecto. B) Describir a partir de un modelo ideal la tipología de trabajadores vinculados a la sede de Sevilla. C) Analizar las prácticas laborales observadas entre las trabajadoras de esta sede local. D) Referirnos al vínculo y al papel desempeñado por los trabajadores de la sede de Ouagadougou (Burkina Faso) implicados en el proyecto. No podemos analizar las relaciones jerárquicas de la estructura interna de la ONGD a nivel nacional 154 , puesto que no disponemos de datos y sería necesaria una investigación de otro tipo. Sin embargo, queremos referirnos a la relación con miembros de la organización a nivel estatal. Ya nos hemos referido en el análisis a las “mentes pensantes” de Oxfam Intermón, estos técnicos y expertos procedentes de las unidades de desarrollo teórico-metodológico. Queremos destacar la dependencia existente de la sede de Sevilla (central en Andalucía 155 ) respecto a los centros principales de la organización en el Reino de España: Barcelona y Madrid. Resaltamos esta situación porque el proyecto SARAO ha sido pionero dentro de Oxfam Intermón a la hora de promover el desarrollo de investigaciones para el desarrollo fuera de los centros principales de la organización a nivel estatal, lo que nos lleva a reflexionar sobre la colonialidad y la jerarquización interna de los territorios en el estado y la situación periférica de Andalucía. Un punto que sí vamos a desarrollar es la modalidad en la que nos incorporamos a la sede de Sevilla, lo cual nos lleva a esbozar brevemente un tipo ideal de la categoría de “trabajadores” de esta sede local y alguna de las características de su “cultura del trabajo”. 153 Para un análisis de la organización Oxfam Intermón (entre otras) remitimos a la Tesis Doctoral de Beltrán Roca Martínez, dirigida por Isidoro Moreno Navarro y Félix Talego Vázquez, titulada “La solidaridad organizada. Profesionalización y Burocracia en las ONGD en Andalucía”. 2011. http://encore.fama.us.es/iii/encore/record/C__Rb2405421__SBeltr%C3%A1n%20Roca__Oright result__U__X4?lang=spi&suite=cobalt 154 Para lo que volvemos a remitir a la Tesis de Beltrán Roca Martínez, concretamente a la sección III.5 (“Intermón Oxfam: Fuerza de campaña y ONGD profesionalizada” pp. 316 – 364) y el desarrollo de la estructura organizativa de Oxfam Intermon. Además para un análisis de los “trabajadores” (asalariados o no) y las culturas del trabajo de las ONGD ver la sección IV.3 (“Tipos de actores y formas de participación” pp. 389 – 411). 155 Y también nodo de enlace de otras regiones como Extremadura y el Magreb.
64 Aris Escarcena, Juan Pablo. principio por qué vincularse a mi investigación a pesar de que ambas fueran inscritas bajo el rótulo “de género” en el interior de Oxfam Intermón. Al principio nuestro objetivo era básico, ver qué información y qué contactos con informantes clave necesitábamos cada uno, estudiar los paralelismos y qué posibilidades teníamos para no redundar en los contactos y poder diversificar nuestros esfuerzos 174 . A partir de esto, nos planteamos la posibilidad de analizar si la información que obtuviéramos cada una de nosotras de manera independiente podría sernos útil a las dos para sendas investigaciones, al menos como guía o para trazar comparativas. El experimento que derivó a continuación desde nuestra primera reunión fue un trabajo interdisciplinar en el cual ambos nos enriquecimos, pues nos vimos forzados a presentarnos nuestros marcos epistemológicos que fueron sometidos a crítica recíproca, una crítica constructiva que permitía desvelar las debilidades de nuestros planteamientos iniciales, de nuestras hipótesis, y de nuestra metodología y nuestras técnicas de producción de datos. Ella, proveniente de la Economía pero posicionada en un planteamiento heterodoxo como la Economía Feminista, se interesó profundamente en los planteamientos de la antropología feminista y en la producción de los “otros” feminismos. Una de las facetas a las que más nos dedicamos fue la reconstrucción de la encuesta que ella había proyectado, partiendo desde la crítica de los feminismos africanos a la etnocéntrica trasposición de los modelos familiares y las significaciones de los mismos que los feminismos occidentales realizaban sobre las realidades en África. Gracias a ello mantuvimos interesantes debates sobre qué significaba unidad familiar, unidad doméstica, cómo podíamos acercarnos a interpretar las relaciones de poder en el seno de estructuras familiares diversas, etc. Ella, gracias a su experiencia mayor en el sector de la cooperación internacional al desarrollo 175 , me dio a conocer las interpretaciones y representaciones más comunes que en este sector se hace de las familias, de la justificación del trabajo con mujeres para asegurar que los beneficios llegaran a las familias y de los planteamientos que Oxfam y otras grandes confederaciones de organizaciones dedicadas a la cooperación internacional (como “Save The Children”) sostenía en torno a la familia, los cambios en los modelos familiares positivos, para por ejemplo, el aumento de la resilencia, etc. Esta experiencia interdisciplinar fue una de las más gratificantes profesional e intelectualmente hablando de todo mi trabajo en la organización, además de una de las más enriquecedoras. Tan positiva fue que intentamos realizar nuestras investigaciones en el mismo lugar, pensando en la posibilidad de compartir “aldea” como una vía para que nuestros análisis se enriquecieran mutuamente. Finalmente esta posibilidad no se produjo. La negativa a crear un espacio para la confrontación de epistemologías guarda relación con una de las características que más debemos criticar dentro de la metodología de investigación de Oxfam Intermón: la renuncia a la construcción del objeto de estudio. Hemos ya reflexionado cómo algunos de los principios y conceptos clave de las investigaciones de Oxfam provoca esta renuncia en favor de la aplicación de un objeto pre-construido; especialmente el “enfoque de género” supone un marco teórico en el cual el objeto de estudio está ya construido y la realidad a la que refiere objetivada y naturalizada. Hemos señalado también cómo se prioriza la búsqueda de financiación sobre la independencia intelectual a la hora de concebir proyectos de acción y de investigación. El proceso de construcción del objeto de estudio se da, en esta visión de lo que constituye una investigación, como algo secundario supeditado en cualquier caso a la propia evidencia del proyecto de cooperación “real”, que es aquel que se está 174 Estos planteamientos se debían a la enorme brevedad de la estancia en terreno, que era aproximadamente una semana. 175 Al que se dedica profesionalmente desde hace años.
65 Aris Escarcena, Juan Pablo. realizando materialmente en un lugar y momento determinado. Esta renuncia a la construcción del objeto se justifica y promueve a través de la concepción “práctica” de las investigaciones. Supone en realidad un enfoque “de la práctica” 176 , en la que el objeto de estudio es un problema con entidad social. Sin embargo, el método científico (en ciencias sociales) supone la necesidad de problematizar estas concreciones de la realidad social para crear un problema con entidad sociológica. Es decir, la configuración de un problema científico que parta de la aprehensión de la realidad a través de una epistemología elegida de manera consciente y reflexiva 177 . Esta renuncia a la construcción del objeto es un problema fundamental para las ciencias sociales, pues significa que un marco epistemológico ajeno domina la investigación imponiendo los principios filosóficos y políticos de ese marco (imponiendo una lógica cultural concreta). Este problema no se percibe como tal en la organización y la presentación de su metodología de investigación ensalza la “practicidad”, “utilidad” y “adecuación a las necesidades reales” como característica fundamental de la investigación “oxfamiana”. Durante mi trabajo en la organización se produjo una situación que nos permite ejemplificar la renuncia a la construcción del objeto, la consiguiente adopción de epistemologías ajenas de manera no reflexiva y las consecuencias de esta situación en el desarrollo de las investigaciones concretas. Antes de la estancia en terreno, Itziar intentó presentarnos a una mujer burkinabé a una compañera y a mí. Mi coordinadora, en la misma corriente que la organización, consideraba interesante que, como nuestras investigaciones trataban “de género”, sería interesante conocer a una amiga de una voluntaria de Oxfam Intermón que era mujer y burkinabé (¡una informante perfecta!). Yo no la consideraba una informante demasiado interesante, llevaba cinco años en Sevilla y provenía de la capital (Ouagadougou), su esposo era productor de documentales, etc. Aun así me propuse participar en esta reunión para ver las formas de comunicación, para preguntarle a esta mujer alguna que otra generalidad, para conocerla simplemente, y para analizar las categorías culturales, pero no de esta señora, sino de mi coordinadora y de su amiga voluntaria. Se me negó el placer, pues tanto Itziar como su amiga pensaron que era mejor una reunión “sólo de chicas” ya que su marido no había regresado todavía de Burkina Faso. Esto, más allá de mi situación personal, me pareció una reacción fruto de una concepción estereotipada de las mujeres africanas como aquellas que se intimidarían ante la presencia de un hombre y no hablaría (¿qué tema pretenderían tratar para que yo causase dicha reacción?). Como culmen de la situación cuando ellas le propusieron este primer encuentro de “sólo chicas” y dejar otra ocasión para que me conociera a mí, ella respondió que por qué no esperaban a su marido que volvía en pocos días y ya nos encontrábamos todos juntos. Esto, que para mí fue una respuesta a la inminente repetición de encuentros (molestos y con extraños que quieren preguntar cosas extrañas sólo porque venían de Burkina Faso), me inquieta que haya sido interpretado como una corroboración de los estereotipos de los que hablo. Ella, la mujer burkinabé, no había pedido una reunión de “chicas”; además la reunión en ningún caso podía ser “de chicas” o no sólo “de chicas” ya que sería una reunión entre mujeres con edades muy distintas, de procedencias étnicas distintas, con una situación socioeconómica diferente y con intencionalidades bien diferentes también. Puede ser que en determinados contextos sea útil crear grupos exclusivamente de mujeres para trabajar y entrevistarse sobre temáticas particulares, pero en este caso la justificación 176 Lo “práctico” como algo útil es una categoría abstracta con connotaciones positivas, y empleándolo así no se hace referencia a las diferentes concepciones de qué puede ser práctico y para qué se es práctico. 177 P. Bourdieu; J-C. Chamboredon; J-C. Passeron. "El Oficio del sociólogo: Presupuestos epistemológicos”. 2005. Siglo XXI.
66 Aris Escarcena, Juan Pablo. partía de un a priori antes que de una necesidad o utilidad real de un encuentro del estilo. Finalmente, no pudimos cuadrar un día que todas pudiéramos encontrarnos antes de las vacaciones invernales y poco después Itziar viajaba para Ouagadougou, y siendo ella nuestro vínculo, la reunión nunca llegó a producirse. Este caso nos muestra cómo las grandes fórmulas y enunciados, como el “género”, sirven de marco teórico genérico, aplicable a cualquier realidad y como malla para la medición de cualquier realidad. También sirve de muestra para ver las distorsiones que crea en las investigaciones, como el hecho de buscar como informante de las realidades familiares, domésticas y “de género” (= “de mujeres”) a una señora burkinabé cuya realidad no tenía nada que ver con las de aquellas mujeres que encontraríamos en Bagré (en mi caso). Esta crítica de la renuncia a la construcción del objeto de estudio nos devuelve a la reflexión de Oxfam Intermón como una institución que se mueve dentro de las categorías del mercado y de la empresa, en un sector oligopólico marcado por las modas internacionales y las tendencias que imponen las más altas instituciones supranacionales (BM, FMI, ONU, etc.). En su relación dependiente para con estas instituciones supranacionales (y también nacionales), la dependencia de la financiación se traduce en una dependencia epistemológica. Por mantener como ejemplo uno de los aspectos fundamentales de este trabajo, el “enfoque de género” que se institucionalizó desde finales del s. XX en estas instituciones supranacionales como la ONU (y que paso a las instituciones supranacionales de Desarrollo) fue incorporado inmediatamente por las ONGD 178 . Esta experiencia de dependencia epistemológica en una sede local de una organización nacional y vinculada a una confederación internacional de ONGD es una muestra de la glocalización, o más bien de la imposición globalización sobre una realidad local en la que no encuentra resistencia sino apoyo y adhesión. En esta experiencia pude comprobar cómo se producía la trasposición de principios globales sobre un proyecto que se vinculaba nominalmente a la identidad territorial andaluza regional y local. Esta dependencia de los flujos de conocimiento y de las perspectivas propias de la globalización de Mercado en contra de la puesta en valor del conocimiento local se aprecia en la designación del proyecto, que se visibilizó siempre cómo SARAO (Seguridad alimentaria y Resilencia en África del Oeste) y nunca “Construyendo una alternativa para la seguridad alimentaria en África del Oeste desde entidades andaluzas” (designación que sólo encontramos en la convocatoria oficial de la beca). C. El “trabajo en terreno” frente al “trabajo de campo”. El objetivo de este punto final es señalar las características principales del “trabajo en terreno” como concepción de Oxfam Intermón del trabajo en las zonas destinatarias de los proyectos de cooperación internacional al desarrollo, para, posteriormente, contraponer algunas de estas características a las necesidades y características del “trabajo de campo” como concepción antropológica del período de investigación en el lugar de la unidad de observación. En primer lugar, me gustaría retomar las argumentaciones realizadas durante el análisis de los discursos cotidianos de la organización, donde señalábamos cómo la concepción “misional” del trabajo en terreno promovía una visión concreta del mismo. Esta visión está marcada por una interpretación benevolente y evergética de lo que supone un proyecto de cooperación al desarrollo, donde el “misionero” como persona externa que llega a una comunidad tiene una función trascendental en el buen 178 Es interesante rescatar en este punto la reflexión sobre el foro de las ONGD paralelo a la Conferencia de Beijing de 1995, que se tituló “Ver el mundo con ojos de mujer”. En Rosa Andrieu Sanz y Carmen Mozo Gonzales (coord.) (Op. Citada: 2005)
67 Aris Escarcena, Juan Pablo. cumplimiento del proyecto. Sin embargo, el “misionero” no tiene por qué implicarse en destino más allá de esta función, lograr que el proyecto se implemente de manera exitosa. El compromiso del individuo “en misión” no puede ser con los intereses estratégicos de la comunidad (o no de manera principal) pues la propia “misión” es un compromiso ontológico con el objetivo encomendado a este individuo por la organización en la que se inscribe 179 . Esto ya marca una diferencia fundamental con los principios de la antropología que, después de su “pasado negro” en colaboración con los agentes de la colonización, establece el compromiso con la comunidad estudiada como el primero de la antropóloga, a pesar de que exista una gran controversia sobre la aplicación real de estos principios en el presente 180 . Entrando en consideraciones sobre el desarrollo material del trabajo de terreno, la forma de trabajar de los enviados por Oxfam Intermón estaba marcada por una obsesión por la seguridad. Esto estaba justificado en parte por la situación de tensión que se había vivido en los últimos meses en la capital, ante las protestas políticas contra el proyecto del actual presidente Blaise Campaoré de modificar la Constitución que él en su día creó tras el golpe de estado con el cual derrocó a su antiguo compañero de armas en el ejército y en la revolución T. Sankara, aupándolo como máxima figura política desde 1987, para suprimir la limitación que impedía volver a presentarse como candidato presidencial 181 ; esto había llevado a Francia a enviar un destacamento militar a la capital a principios de 2014 182 . A pesar de todo, nosotros no tuvimos contacto alguno con las movilizaciones políticas y en el centro de la ciudad no se percibía ningún riesgo. Además de hospedarnos en un gran hotel de cinco estrellas (Ran Hôtel Somketa 183 , donde se encontraban casi exclusivamente europeos y donde se celebraba durante nuestra estancia un congreso sobre productos de estética y farmacopea), nos desplazábamos exclusivamente en vehículos de la organización que tenía una plantilla de conductores propios, de hecho se nos prohibió a los miembros del equipo tomar cualquier vehículo particular o trasporte público para desplazarnos a nuestras reuniones, lo cual provocaba una carga adicional de trabajo a Itziar, que debía gestionar y organizar nuestro horario de reuniones para que no coincidieran y así poder desplazarnos sin colapsar los dos vehículos de la organización. Esto provocaba también 179 Lanzamos aquí una idea para completar y retomar lo desarrollado anteriormente sobre el carácter de la “misión”. Esta característica del “misionero” como persona comprometida ante todo con su “misión” (valga la redundancia) resulta obviamente muy útil para los intereses pragmáticos de cualquier organización. Esta realidad puede darnos pistas de cómo esta concepción misional ha sobrevivido a la subsunción del paradigma “religioso o evangelizador” a la lógica de Mercado. 180 Algo que no está siempre claro ni presente, como muestra la participación de más de 500 antropólogos en el ejército estadounidense que invadió Afganistán e Irak. http://onewayoranother.net/blog/2009/12/13/el-dilema-de-los-antropologos-americanos-con- irak-y-afganistan/ . Por no hablar del Proyecto Camelot del gobierno estadounidense entre 1963 y 1965. Referimos también para analizar la actualidad de la temática a la obra de Gilberto Lopez y Rivas “Estudiando la contrainsurgencia de Estados Unidos. Manuales, mentalidades y uso de la Antropología.” 2012. Rebelión. 181 http://news.aouaga.com/h/25434.html En este artículo se interrogan sobre si el referéndum convocado por el partido del presidente Campaoré es una medida democrática o un golpe de estado. 182 Lo cual es una muestra del nivel de independencia política de Burkina Faso tras la caída del estado colonial, algo que se confirma en su historia con el boikot y bloqueo al régimen Sankarista, con la promoción del régimen actual de Campaoré, y con el establecimiento de la AFD desde la independencia de la provincia colonial del Alto Volta. 183 http://ran-hotels-somketa.com/ouagadougou/?page_id=10 Esta es la descripción del Hotel en su página web. Recomendamos ver también los precios de reserva de las habitaciones, siendo el mínimo (Habitación Individual Simple) 61 euros por noche.
68 Aris Escarcena, Juan Pablo. nuestra reclusión bien en el hotel bien en la oficina de Oxfam, pues la espera de una reunión a otra y la dependencia de estos vehículos nos obligaba a estar todos reunidos en un punto preparados para movernos cuando llegara nuestro turno o simplemente esperando que todas termináramos nuestras reuniones para volver juntos o ir a cualquier otro lugar, con la consiguiente pérdida de tiempo que esto suponía para todas. Algo parecido pasaba con la organización y gestión de mi viaje hacia Bagré desde la capital. Para realizar este viaje brevísimo de tres días y dos noches tuve que organizarme con los compañeros de la oficina de Ouagadougou, de quienes recibí una “orden de misión” en la que se detallaba la duración de mi estancia, quién sería mi conductor pues para el viaje se contrató una empresa que alquilaba todoterrenos con conductor incluido (llamado Moussa), el monto total que recibiría para hospedarme junto a Moussa, el monto total destinado a pagar el carburante, y el per diem de las jornadas que estaría fuera de la capital. Desde la organización se me insistió en que me hospedara en otro hotel, de cuatro estrellas, que se encontraba en Tenkodogo (capital de la provincia de Boulgou, donde se encuentra Bagré que dista unos 40 km.). Allí es dónde pernoctan habitualmente los enviados por Oxfam, incluido mi responsable de terreno K. Sere. Esta forma de realizar el “trabajo de terreno”, incluso en los contextos locales donde se realizan los proyectos, se aleja mucho de la necesidad de inmersión total del trabajo de campo antropológico. Las características del trabajo de campo están en oposición a las de estas estancias breves y saturadas de encuentros programados, movilizándose en grandes vehículos privados con conductor contratado, albergándose en hoteles (fuera e incluso muy alejados de la localidad donde se desarrolla el proyecto). Un trabajo de campo prima los tiempos más prolongados y dilatados, donde la observación en la cotidianeidad y los encuentros informales tienen un peso específico, y adaptándose en la medida de lo posible a la forma de vida del contexto, lo que implica a sus medios de trasporte y sus formas de residencia entre otras. Esta forma de trabajar diferente provoca también un tipo de conocimiento diferente. Mi propia experiencia de trabajo de campo 184 en Senegal, también bajo la tutela de la Profa. Susana Moreno Maestro, me sirve de referencia y ejemplo: viviendo en casas familiares u hoteles de pueblo, participando en las actividades cotidianas de nuestros “informantes” (comiendo con ellos, trabajando con ellas, desplazándonos juntos, etc.), creando relaciones personales 185 con ellas que fueron base para acercarme a una comprensión de sus realidades y de sus formas de ser y estar en este mundo. Queremos cerrar este punto con un ejemplo que ilustra la labor de la antropóloga en el trabajo de campo y la necesidad/empleo de la cotidianeidad en nuestra disciplina. Cuando llegué a Bagré, al centro de transformación de arroz en torno al cual gravita la acción de la Unión Konanai, me recibió la secretaria de la Unión 186 , que sabía por aviso de K. Sere que yo iba a ir. La presentación fue muy formal y su tratamiento hacia mí era como representante de Oxfam Intermón. Pero tuve suerte, pues antes de empezar la entrevista llegó un técnico para conectarle un aparato de internet móvil (sin necesidad 184 Mi única experiencia de trabajo de campo en los términos que estoy refiriendo el mismo. Esta investigación tuvo como uno de sus resultados un artículo publicado en la Revista Andaluza de Antropología (nº4), titulado “La pesca en Senegal. Entre la pesca global y la subsistencia comunitaria” (Moreno Maestro, Susana y Aris Escarcena, Juan Pablo). http://www.revistaandaluzadeantropologia.org/index.php?page=morenoyaris 185 Existe una diferencia entre relaciones personales “instrumentalizables” y relaciones instrumentales personificadas. 186 La presidenta estaba en Ouagadougou y me encontraría con ella a final de mi “estancia en terreno”.
69 Aris Escarcena, Juan Pablo. de conexión a una red física), yo lo ayude a montarlo todo y a comprobar que iba bien (con las risas que generaba la situación a todos los que se acercaban a la oficina del centro de transformación). Luego, cuando ya se había ido el técnico, le enseñé a ella cómo funcionaba el correo electrónico, le creé una cuenta personal y le ayudé a enviar el mail de la lista de miembros al correo de la Unión Nacional. Gracias a esto tuve después un trato más relajado con ella. El compartir un contexto cotidiano con ella nos acerca a un tipo de relación diferente a la de otros profesionales, entre ellos los profesionales de la cooperación al desarrollo. Esto también fue positivo para la obtención de información, pues gracias a ella conocí a otras mujeres de la unión y a otras personas que serían clave en mi investigación; esta “bola de nieve”, la dinámica que provoca que la profundización en los contactos te lleve a otros que no podrías alcanzar de otra manera es otro de los efectos buscados del trabajo de campo como inmersión total. Así, para un trabajo de campo en condiciones óptimas se requiere la posibilidad de “estar ahí” y de hacerlo durante un período de tiempo que te permita, al menos, comenzar a comprender las lógicas culturales en juego en la organización sociocultural de la cotidianeidad.
70 Aris Escarcena, Juan Pablo. III. 4. Conclusiones. En este punto propondremos algunas conclusiones generales sobre los ámbitos examinados en el estudio etnográfico. Estas conclusiones se presentan en dos bloques. Para justificar estas conclusiones incluiremos también un repaso por las conclusiones parciales que hemos ido proponiendo a lo largo del estudio, reuniéndolas en sendos bloques. Hemos analizado cómo los discursos vigentes en Oxfam Intermón participan en los discursos hegemónicos sobre el Desarrollo, que vincula este a la expansión global de un modelo societario único definido de manera etnocéntrica. Los conceptos particulares que se emplean (“enfoque de género”, “seguridad alimentaria”, “resilencia”) y las conceptualizaciones y análisis que se despliegan incorporan, además de su dimensión prospectiva, una dimensión proyectiva sobre este futuro que se intenta anticipar analíticamente. Desde esta dimensión proyectiva se fortalece la visión de la globalización tal y como la define el discurso hegemónico, es decir, como la dinámica explicativa de la fase actual de mundialización que es un proceso positivo, real e inevitable de homogeneización a todos los niveles 187 . Con esta proyección se entorpece el análisis de las dinámicas propias de la mundialización neo(ultra)liberal en la que nos encontramos; y se refuerza precisamente la legitimación de proyectos y prácticas cotidianas que construyen este mundo “globalizado”. Además, esta proyección de la globalización en términos positivos e inevitables sirve de mascarada para las praxis que la constituyen: Subsunción de las formas de producción no capitalistas, absorción de procesos de intercambio en la lógica capitalista, financiarización de las economías (o su integración en el mercado capitalista dominante), minimización de los estados, regulación favorable a los capitales y movimientos “libres” de estos, privatización de bienes y servicios públicos y/o comunales, explotación privada de los ecosistemas que se destruyen para extraer preciados “recursos naturales”, etc. Todos estos procesos quedan invisibilizados. En definitiva, la aportación principal de este orden discursivo no es su potencial analítico sino su dimensión proyectiva y legitimadora de la actual interdependencia mundial, sin desvelar (ocultando) su carácter asimétrico y desigualitario, pues soslayan la dimensión estructural de este tipo de “interdependencia” que, en realidad, supone una mayor capacidad de dominación y de ejercicio de dominación para unos (unos estados centrales, unos propietarios de capital, unos que responden al modelo de ciudadano 188 – hombre, propietario y padre de familia – ,etc.) y un aumento de la dependencia, de la exclusión y la marginación para muchas (para muchas naciones-estado, etnonaciones y estados periféricos en general, para muchas personas excluidas del modelo de “ciudadano”, para las no propietarias, etc.) Este trabajo sobre el orden discursivo, que nos permite hacer énfasis en su naturaleza proyectiva y legitimadora, se ha basado en el análisis documental, de las presentaciones públicas vinculadas al proyecto SARAO, y de los elementos discursivos de la cotidianeidad de este proyecto. En el análisis documental, hemos trabajado para demostrar cómo la convocatoria 189 de estas becas para el proyecto incluía una visión “desde arriba” a la hora de plantear las investigaciones, partiendo las líneas del trabajo realizado desde 187 Remitimos a Isidoro Moreno Navarro “Quiebra de los modelos de Modernidad: Globalización e Identidades Colectivas”, en José Alcina Franch y Marisa Calés Bourdet (eds.) “Hacia una ideología para el Siglo XXI. Ante la crisis civilizatoria de nuestro tiempo.”. 2000. Akal. 188 Aunque este modelo está siendo desplazado por el del “consumidor”, que posee connotaciones diferentes. 189 Anexo II.
71 Aris Escarcena, Juan Pablo. aquí (ya por la propia organización, ya por las profesoras universitarias que colaboraron); una visión, además, que concentra gran parte de su mirada sobre las formas materiales y las actividades productivas que se realizan en las zonas destinatarias de la cooperación internacional. A partir de ahí, pasamos a deconstruir conceptualmente el documento “Liderazgos Transformadores de Mujeres: (…)” 190 . Debido a la importancia del mismo es difícil reunir sintéticamente todas las conclusiones parciales y argumentaciones mantenidas en torno al mismo, pero un resumen operativo podría ser el siguiente: La violencia (extrema) se presenta como un componente esencial de los sistemas de sexo-género, lo que sumado a la dicotomía naturalizada supone victimizar a las mujeres. El trabajo doméstico y el trabajo de las mujeres se emplean como sinónimos, retornando así a una visión funcionalista centrada en “los roles sexuales”. La mujer rural e indígena se consolida en el discurso como un referente mitificado del colmo de la exclusión, sin una referencia específica a las situaciones particulares de las poblaciones indígenas en la (neo)colonización y dentro del sistema social de producción. Se refuerzan visiones etnocéntricas sobre la idoneidad de los ritmos y formas de vida (tipos de familia, ritmos vitales, prioridades personales, etc.). Se impone el requisito de la rentabilidad económica a las organizaciones de mujeres con una finalidad social diferente (teóricamente, la lucha contra la exclusión machista). La trasversalización del “enfoque de género” que se traduce por aceptar la responsabilidad de “no empeorar las cosas”. Se planifican las “fases del desarrollo” de las agrupaciones de mujeres sostenidas por Oxfam Intermón en clave etnocéntrica y teleológica (las mujeres “cambian el mundo” o, siendo realistas, comienzan a realizar actividades productivas en el Mercado), al tiempo que se recrea una “clase paradójica” (las mujeres) definida como ontológicamente única (a pesar de los posibles matices étnicos, más o menos pintorescos, o de otro tipo). En definitiva, supone una visión que, sin proponérselo, refuerza al macho/varón como fundamento y eje de la historia (refuerza el sesgo androcéntrico, ahora en el campo de la cooperación internacional al desarrollo) al victimizar y ontologizar a las mujeres. Sobre las presentaciones públicas hemos podido extraer, a grandes rasgos, tres grupos de conclusiones: 1) En este orden discursivo se produce una naturalización de las realidades provocadas por el modo de producción social capitalista y las relaciones de Mercado, al tiempo que se neutraliza el vínculo entre políticas públicas minimizadoras del estado y la expansión depredatoria de las relaciones en este modelo “económico” 191 . Sirva como ejemplo recordar la equiparación como causas de la crisis alimentarias el cambio climático, la volatilidad en de los precios y la falta de inversiones hacia los pequeños productores. 2) El desarrollo mantiene su carácter tautológico como aproximación al modo de vida occidental (o, usando la misma expresión que el Prof. Isidoro Moreno, al american way of life), una característica que se incorpora a los “nuevos planteamientos” y “nuevos conceptos” de moda, como aquel de “resilencia”. 3) La externalización por parte del estado de algunas de sus funciones puede ser recogida por las ONGD y ser una vía útil para la inclusión en el Mercado de las mismas y de las actrices vinculadas a estas, como nos mostró el caso de las nuevas reservas locales de alimentos y la propuesta paralela de transformación de los campesinos en pequeños productores agrícolas. 190 Anexo III. 191 Que es, como decimos, un modelo de organización social total aunque sus referentes simbólicos y sus formas básicas de instituciones y de autoría provengan del ámbito de lo económico.
72 Aris Escarcena, Juan Pablo. Por último, también habíamos tratado la cotidianeidad discursiva. Una de las primeras conclusiones a las que llegamos fue el mantenimiento de las tecnologías como medio y fin en sí mismas en los proyectos de desarrollo; la transferencia de tecnologías se vinculaba conceptualmente a una incapacidad material y de conocimientos sobre el empleo de los mismos que provocaba su “desfase productivo”. Como argumentábamos esto nos llevaba a reflexionar sobre la colonialidad del saber, lo que se vinculaba con las conclusiones que extraíamos del uso del inglés como lengua de conocimiento en la organización. Por otra parte, hemos analizado también cómo los métodos de trabajo en el seno de la organización Oxfam Intermón están en consonancia con estos discursos. Hemos constatado la plasmación de los discursos en la organización del trabajo y los trabajadores, así como en la propia constitución del grupo de investigadoras, y en la planificación y ejecución del trabajo en terreno. Cuando analizamos la organización del trabajo y las trabajadoras llegamos a dos conclusiones importantes: Una fue el establecimiento de unas condiciones de vinculación en primer término morales y de manera complementaria una práctica compartida de (auto)explotación entre los trabajadores. La segunda, más importante en lo siguiente, fue sobre el papel de los “compañeros de terreno”, quienes comprobamos que habían tenido un papel muy secundario en el desarrollo de este programa de investigaciones (lo cual nos devolvería a la reflexión sobre la colonialidad del saber, el enfoque “desde arriba” de la organización, etc.). Tratado en otro punto durante el estudio etnográfico, vale la pena señalar que a través de nuestra comparativa entre la concepción del “trabajo de campo antropológico” y el “trabajo en terreno” de este proyecto pudimos concluir que son tipologías diferentes en un alto grado. Las prácticas de Oxfam Intermón en sus “estancias en terreno” son símiles a las de una empresa que envía a operarios especializados a “poner en funcionamiento” proyectos concretos y a “apoyar” a los equipos locales. Esta concomitancia con el mundo empresarial también se señaló respecto al uso de elementos conceptuales pertecientes a ese mundo, como el de “práctico” para significar rentable; ahora, respecto a estas prácticas de “terreno”, el paralelismo se mantiene y debemos concluir que es el más apropiado a pesar de que en el tratamiento de la propia organización no se produzca en términos empresariales, ora por una presentación más humanista, ora por presentaciones que evocan un pasado “de misión”. A esto se suman las conclusiones que hemos obtenido al analizar el grupo SARAO centrándonos en su caracterización como grupo de investigación interdisciplinar. Destacamos que no podíamos considerarlo como tal en tanto que hubo una ausencia de confrontaciones epistemológicas como base para la constitución de un grupo de esta entidad, unos debates que no se produjeron como consecuencia, a su vez, de la renuncia general a la construcción del objeto de estudio en cada investigación particular. Esta renuncia a la configuración epistemológica consciente de las investigaciones se debe a la necesidad de adecuarse a unos marcos teóricos, externos, que dominan dentro de la propia organización la planificación de sus proyectos de cooperación y, en un sentido más amplio, el campo de la cooperación internacional en su búsqueda para ofrecer “nuevas soluciones” a la “necesidad” de desarrollarse. Podemos concluir, en general, que las prácticas socioculturales de Oxfam Intermón suponen el éxito a nivel local de la ideología de la “globalización”; es decir, comprobamos cómo este proceso de homogeneización ha penetrado en las prácticas nacionales, regionales y locales de esta organización: A nivel social y cultural, se da una
73 Aris Escarcena, Juan Pablo. marcada aculturación de los responsables de la organización y una supeditación a discursos (e idiomas) propios de los centros hegemónicos (de la organización y del sistema-mundo capitalista), asumiendo así su papel de nódulo periférico o de trasmisión dentro de una de las redes desde las que se ejerce la colonialidad del poder. A nivel político, se constata en la vinculación a las instancias supranacionales y sus “modas”, en el establecimiento como nivel de implementación lo local, y en la búsqueda de una incidencia (colonial) sobre los estados periféricos mientras se mantiene una relación clientelar frente a los estados hegemónicos. A nivel económico, en el apoyo a la expansión del mercado capitalista y la visión axiomática (sacralizada) de este como ente (extrasocietario 192 ) capaz de regir, por su propia dinámica, las interacciones e intercambios sociales en su plenitud (en clave de relaciones mercantiles entre individuos racionales y maximizadores). Así, las prácticas locales e internacionales desarrolladas como parte de este proyecto SARAO sí son parte de esta dinámica de “globalización” como expansión de una sociedad única en lo social, lo cultural, lo político, lo económico y lo identitario 193 ; pero, hay que recordar, que frente a esta existe otra dinámica contraria de localización, sin la cual no pueden explicarse las dinámicas mundiales de nuestra actualidad y que permite imaginar nuevas formas de cooperación internacional y de (etno)desarrollo 194 . Ahora, llegados a este punto, cabe preguntar ¿Existe la posibilidad de que una organización como Oxfam Intermón, en su proceso creciente de vinculación a la confederación internacional Oxfam, impulse en sus proyectos y dinámicas – internas y externas – la reapropiación y resignificación local de lo económico, lo social, lo cultural, lo político y lo identitario como base para un desarrollo no hegemónico? ¿O este otro modelo de desarrollo, que no identifica el mismo con el crecimiento económico en términos de Mercado, es incompatible con esta organización? No tenemos respuestas a estas preguntas; pero podemos afirmar, a raíz de lo estudiado, que los discursos y prácticas vigentes en este momento son irreconciliables y contrarios a un modelo no hegemónico (desvinculado de la lógica cultural que ha sacralizado el Mercado), contrarios a este otro modelo donde el acento esté en los modos de ser y estar propios de las diversas comunidades y donde las decisiones nazcan del consenso y la interacción dialógica de las poblaciones destino (nunca más contrapartes). Mientras esto no cambie, el discurso desarrollista mitificador sólo podrá tener a las personas en su centro de manera ficticia, pues siempre quedaran desplazadas del mismo por el axioma societario (el Mercado capitalista) y por las leyes que hay que obedecer en el “inevitable y positivo” proceso de acercamiento a este modelo societario. 192 Isidoro Moreno Navarro (2003, Op. citada.) 193 Que, aunque no lo hayamos señalado aquí, queda definido por la identidad socioprofesional o por la “cultura del trabajo” de los “profesionales de la cooperación internacional al desarrollo”; con lo cual su lealtad primera es para con la empresa Oxfam Intermón. 194 Remitimos a los planteamientos de Guillermo Bonfil Batalla y Pablo Palenzuela Chamorro al respecto.