scieee Science in your language
[es] (orig)

Comunicar la identidad : el proceso de autorepresentación del colectivo migrado femenino. Una aproximación desde la antropología visual

Abstract

Esta investigación estudia las complejas dinámicas de creación de identidades entre las mujeres que viven en la diáspora, enfatizando no sólo las relaciones cotidianas que se establecen entre las comunidades locales y sus países de origen, sino también la implicación que tienen las fuerzas locales como motores de construcción identitaria. Se trata de comprender cómo se negocia la identidad en un contexto mundial desigual, interconectado entre si y donde el Estadonación ha dejado de tener el monopolio de la construcción de imágenes identitaria. Para ello, analizaremos la creación de un documental participativo en el que intervienen un grupo de chicas de origen diverso, vecinas de Lleida. Más que las cualidades formales del film, lo que nos interesa son los procesos de producción y recepción de este. Unos procesos que permiten mostrar que la identidad se construye mediante un proceso comunicativo, rechazando la noción de autenticidad aplicada a una identidad femenina y a una cultura esencializada e inmutable, anclada en su pasado y en su origen, para poder mostrar los grupos sociales como entidades heterogéneas, moldeables y en un proceso de comunicación, construcción y negociación constante.

Read accessible full text

Comunicar la identidad : el proceso de autorepresentación del colectivo migrado femenino. Una aproximación desde la antropología visual

Author: Soto Merola, Joana; Feixa Pàmpols, Carles
Year: 2012
Source: https://idus.us.es/bitstreams/d722c440-5d80-417f-bc16-fed3aa648a3f/download

1430

COMUNICAR LA IDENTIDAD: EL PROCESO DE AUTOREPRESENTACIÓN DEL
COLECTIVO MIGRADO FEMENINO. UNA APROXIMACIÓN DES DE LA ANTROPOLOGÍA
VISUAL
So o Me ola, Joana
Depa amen o de Filología Ca alana i Comunicación de la Uni e si a de Lleida
[email p o ec ed]
Feixa Pàmpols, Ca les
Depa amen o de Geog a ía i Sociología de la Uni e si a de Lleida
[email p o ec ed]
RESUMEN:
Es a in es igación es udia las complejas dinámicas de c eación de iden idades en e las muje es
que i en en la diáspo a, en a izando no sólo las elaciones co idianas que se es ablecen en e
las comunidades locales y sus países de o igen, sino ambién la implicación que ienen las
ue zas locales como mo o es de cons ucción iden i a ia. Se a a de comp ende cómo se
negocia la iden idad en un con ex o mundial desigual, in e conec ado en e si y donde el Es ado-
nación ha dejado de ene el monopolio de la cons ucción de imágenes iden i a ia.
Pa a ello, analiza emos la c eación de un documen al pa icipa i o en el que in e ienen un g upo
de chicas de o igen di e so, ecinas de Lleida. Más que las cualidades o males del ilm, lo que
nos in e esa son los p ocesos de p oducción y ecepción de es e. Unos p ocesos que pe mi en
mos a que la iden idad se cons uye median e un p oceso comunica i o, echazando la noción
de au en icidad aplicada a una iden idad emenina y a una cul u a esencializada e inmu able,
anclada en su pasado y en su o igen, pa a pode mos a los g upos sociales como en idades
he e ogéneas, moldeables y en un p oceso de comunicación, cons ucción y negociación
cons an e.
PALABRAS CLAVE:
Inmig ación, diáspo a, géne o, iden idad y comunicación.

1431

INTRODUCCIÓN
Des de inales del segundo milenio, el ema mig a o io se ha con e ido en un enómeno eal y
de no poca impo ancia. No solo se ha con e ido en una ama ecu en e en los di e en es
campos de es udio que lo ocupan, sino que, además, ha adqui ido nue as o mas y complejas
dimensiones, an o po su plu alidad es uc u al, como po su dinamismo cambian e. Aún así, a
pesa de la e ilidad de ma e ial que dia iamen e se p oduce y de la abundan e a ención que se
le dedica, no son pocos los deba es, sob e odo hijos e hijas de los p incipales medios de
comunicación y de los discu sos polí icos, que acaban simpli icando y educiendo el hecho
mig a o io a una se ie de mi os p o agonizados po el impac o económico, po los posibles
p oblemas de con i encia social, po los d amas humani a ios y po los mi os de la delincuencia
y la insegu idad. Es e a amien o de la inmig ación como “mensaje a de la desg acia”, siguiendo
las palab as de Bauman, in luencia p o undamen e en la opinión pública y con ibuye a la
consolidación de una imagen es e eo ipada y al amen e es igma izada de es e colec i o.
Po o o lado, en nues a sociedad el géne o es, e iden emen e, uno de los ejes de o denación y
es uc u ación social, como ambién pueden se lo la edad o la e nicidad. Es necesa io, pues,
ene en cuen a que al hecho de se una pe sona mig ada, una muje ha de suma a su iden idad
o as ca ego ías que la excluyen po pa ida doble. Su ep esen ación en el imagina io social es á
a a esado po una imagen de la eminidad sexis a y and océn ica, ue emen e es e eo ipada,
ma cada po un cul o ex emo al cue po y una acen uación pe e sa de su sexualidad y de su
e o ismo exó ico. La muje , en los medios de comunicación, asume oles elacionados con la
belleza y el hoga , así como con la sumisión y la docilidad. La muje inmig ada es, además,
sexualizada y e o izada.
Así, la cons ucción social de la imagen de la al e idad es igma izada (muje , jo en e inmig an e)
queda gene almen e bajo la esponsabilidad de juicios que no pe enecen a sus p o agonis as.
Son, a menudo, los discu sos polí icos, el mundo pe iodís ico o los y las p o esionales del ámbi o
social, po pone an solo algunos ejemplos, quienes de en an la au o idad y el consen imien o
pa a habla de ello. Ex i pamos así la posibilidad que sean las p opias muje es la que nos
expliquen su his o ia. Pocas son las mani es aciones, al menos las que llegan a manos del g an
público, que dan oz a aquellas muje es que han expe imen ado en p ime a pe sona el p oceso
mig a o io. Según Claudia Pedone (2001), po ejemplo, los medios de comunicación es án llenos
de mani es aciones que ela an si uaciones e e idas a las pe sonas mig adas, pe o ninguna de
ellas escucha sus oces: su imagen no les co esponde.
Pa a de ol e les pa e de su iden idad, pe o sin ol ida ampoco nues a pa e de
esponsabilidad en ella, es a in es igación se p opone el análisis del p oceso de c eación de un
ideo documen al pa icipa i o en el que un g upo de jó enes mig adas y ecinas de la ciudad de
Lleida puedan na a sus expe iencias, explica quiénes son, cómo se en y cómo quie en se
is as, pa a e ela nos, en de ini i a, su p opia ep esen ación.

1432

Quién dicen que son? Po qué lo dicen? Y qué es lo que no dicen? Po qué no lo hacen? Lo que
se p e ende es en ende cuáles son los p ocesos de au o ep esen ación de un colec i o de
jó enes. Se a a no sólo de busca nue as o mas de pa icipación y de omen a la implicación
de las pe sonas mig adas en la sociedad de acogida, sino ambién de e las como suje os
ac i os, lejos de la esencialización a la que a menudo se las elega a a és de los análisis
es adís icos o de los discu sos que apa ecen en los p incipales medios de comunicación.
EL POR QUÉ DE LA INVESTIGACIÓN Y DE SU METODOLOGÍA
A pesa de la p omoción de imágenes al amen e es e eo ipadas y as el an asma de es e
supues o “pánico en el imagina io social”, apa ece una “p esencia igno ada”: la de miles de
jó enes que, a lo la go de la úl ima década, han llegado al Es ado español p o enien es de
países dispa es. Miles de jó enes exiliadas de sus casas en uno de los momen os más di íciles
de su ida (la siemp e di ícil ansición a la ida adul a) y con on adas a un país que no conocen
y que, a menudo, no han escogido, a unos adul os a los que ya no ecue dan (mad es
sob eocupadas, pad es ausen es, p o eso es y asis en es sociales y ecinos y ecinas con
miedo) y a una si uación de inde inición ju ídica e ins i ucional (Feixa, 2010).
F en e a es a si uación y, sob e odo, delan e de una se ie de con lic os753 acon ecidos en la
ciudad de Lleida, la Concejalía de Ju en ud decidió apos a ue e po un p og ama educa i o
iniciado el año 2007 y llamado Hip Hop In e cul u al, en el cual el ocio y el espacio público se
con ie en en una po en e he amien a de in e ención socioeduca i a. Uno de los i ine a ios de
es e p oyec o con emplaba la c eación de un alle de c eación a ís ica audio isual en el que
aquellos y aquellas jó enes que así lo desea an pod ían pa icipa , de o ma abie a y o almen e
g a ui a, en un alle de ideo: o bien co ome ajes o bien documen ales.
En un p incipio, a dicho p oyec o se insc ibie on un o al de cinco g upos de jó enes de la ciudad.
De o ma pa alela, los es educado es del p oyec o Hip Hop In e cul u al plan ea on a sus chicos
y chicas la posibilidad de oma pa ido en es e alle y, inalmen e, ue on es los colec i os que
se suma on a él: un g upo de chicos de o igen dominicano, o o g upo de chicas de di e en es
nacionalidades y un g upo de jó enes a icanos. Así, el cómpu o inal eunió ocho g upos de

753 A inales de ene o del año pasado, dos pa ullas de los Mossos d’Esquad a en a on en las dependencias de la
Concejalía de Ju en ud del Ayun amien o de Lleida pa a de ene algunos jó enes dominicanos (dos de ellos
miemb os ac i os de uno de los documen ales abajados en el ma co de la in es igación), acusados p esun amen e
de desó denes públicos, daños ma e iales y iolencia u bana. Los medios de comunicación locales ápidamen e se
hicie on eco de la no icia, elacionando di ec amen e a es os jó enes con la p esencia de bandas la inas en la
ciudad. En e o os i ula es, el Dia i Seg e des acaba, po ejemplo: “Los Mossos de Esquad a in es igan los ocho
de enidos o man pa e de una banda la ina o si se a a de un al e cado aislado” (El Seg e, 20/01/2011). El pie de
o o de la no icia (“An eceden e. En el Clo de les G ano es se egis ó una umul uosa pelea en e jó enes la inos el
mayo del 2008”) inculaba es os hechos con unos con lic os que u ie on luga el 2008 ambién en la ciudad,
cuando algunos chicos y chicas p o agoniza on unos en en amien os en di e en es emplazamien os del espacio
público. Aunque las peleas, según pa ece, in oluc a on a jó enes de dis in a p ocedencia, és as ue on
in e p e adas (o a ez) como dispu as en e jó enes inmig an es, miemb os de bandas la inas.

1433

chicos y chicas le idanos con ganas de pa icipa en la c eación de un mon aje audio isual. La
emá ica e a o almen e lib e y el epa imien o de los g upos y los moni o es quedó de la
siguien e mane a:
FICCION
GRUPO TEMA MONITOR/A
1 Co ome aje de miedo Òsca
2 Las d oguas Òsca
3 Má e Sal a o is Òsca
DOCUMENTAL
GRUPO TEMA MONITOR/A
4 El cen o de Lleida Òsca
5 Los sin echo Òsca
6 La T ibu Ve de Aida / Joana
7 Black Diamonds Aida / Joana
8 Somos lo que i imos Aida / Joana
Lo que nos llamó la a ención y se con i ió jus amen e en el pun o de in lexión que no es imuló a
escoge es a emá ica como eje e eb ado de es a in es igación ue p ecisamen e el asun o
que ocupa cada p oyec o documen al. En es e sen ido, cabe eco da que el ema e a o almen e
lib e y, po lo an o, e an los p opios jó enes los enca gados de escoge cuál se ía el hilo
conduc o de su p oyec o. Así, de los ocho g upos pa icipan es en el alle , sólo es de ellos,
casualmen e de o igen inmig an e, pidie on un p oyec o audio isual con una emá ica
au o ep esen a i a: que ían habla sob e si mismos.
Son los siguien es:
- A pesa de se un concep o di ícil de de ini , “La T ibu Ve de” es el nomb e que un g upo
de jó enes dominicanos ha pues o a su colec i o de música y baile. El é mino ambién
ep esen a una o ma eu emís ica de e e i -se a los T ini a ios, una banda la ina de
o igen dominicano con p esencia en la ciudad de Lleida.
- Las “Black Diamonds”, po o o lado, son un conjun o de chicas de dis in as
nacionalidades (dominicana, ca alana, b asileña, se bia, mon eg ina, e c), que se eúnen
en o no al so ball (un depo e muy pa ecido al baseball y de o igen dominicano). A
pesa de ene elación (de amis ad y, sob e odo, de ca ác e sen imen al) con los
T ini a ios, es e g upo no se puede inclui , a p io i, como pa e in eg an e de una banda
la ina (al menos a ni el colec i o).

1434

- Finalmen e, “Somos lo que i imos” es el nomb e que un g upo de jó enes a icanos ha
pues o a su p oyec o de c eación audio isual. Quie en na a , a a és de 4 his o ias
conc e as, qué ep esen a pa a ellos el p oceso mig a o io y, sob e odo, es ablece un
diálogo con Á ica, a a és del cual explica cuáles son las condiciones de ida en el
país de des ino.
¿Po qué es jus amen e el colec i o de jó enes de o igen ex anje o el único que sien e la
necesidad de explica quién es? ¿Qué les conduce a hace un documen al sob e ellos mismos?
¿Po qué son sólo los jó enes au óc onos los que escogen hace un p oyec o an lejano a ellos
como el de una pe secución au omo ilís ica en una ca e e a secunda ia? ¿Po qué los jó enes
au óc onos no se plan ean la posibilidad de hace una película en la que expliquen quién son y
qué hacen? Es simple casualidad o la excepción esponde, como sospechamos, a cues iones de
ca ác e sociológico? Nos decan amos, e iden emen e, po es a úl ima opción.
En consecuencia, po una cues ión de p oximidad y de in e és in elec ual y p o esional po
conoce el p oceso de au o ep esen ación del colec i o inmig an e, decidimos, de o ma
conjun a, que se íamos noso as quienes nos enca ga íamos de conduci la c eación del
p oyec o audio isual de es os es g upos en pa icula .
Aho a bien, pese a habe abajado los es p oyec os de o ma conjun a y con in ensidad,
cen a emos en es a ocasión los es ue zos en na a las expe iencias ecogidas du an e la
c eación del documen al del g upo de chicas, las “Black Diamonds”. Conside amos el géne o
como una ca ego ía elacional, que se cons uye en el con ex o de las elaciones en e muje es y
homb es como miemb os ac i os de un g upo social (Be ga, 2006) y, po lo an o, en endemos
que es undamen al dedica un capí ulo especí ico, una mi ada a en a, a las elaciones de géne o
en e los y las jó enes de Lleida.
También debemos de ene en cuen a que un p oyec o de es as ca ac e ís icas sólo podía se
ap ehendido a a és de una ap oximación me odológica de ipo es ic amen e cuali a i o. Pa a ob ene
un conocimien o empí icamen e undamen ado en el complejo p oceso que se p e endía abaja ,
debíamos ap oxima nos lo más posible a la expe iencia, an o en las p opias chicas p o agonis as (las
jó enes inmig adas, esiden es en la ciudad de Lleida), como de los suje os que les acompañan a lo la go
del p oceso (los y las p o esionales que abajan conjun amen e en el p oyec o).
De ese modo la ecogida de da os que ha pe mi ido dibuja es e p oyec o ha sido u o de un p oceso de
hib idación en e aquellas écnicas que son pa imonio adicional de la ciencia an opológica y o as de
ca ác e más inno ado , que de i an de la in oducción de la imagen y de una cáma a ílmica en el
p oceso de abajo de campo. Nos si uamos, así pues, del lado de la pe spec i a de Banks, quien in oca
a a o de la he e ogeneidad de los da os u ilizados en cualquie p oceso de in es igación, donde la
explo ación isual se hab ía de e como una écnica me odológica más en e muchas o as (2010: 23).
Po lo an o, en cuan o a los mé odos adicionales de ecogida de in o mación, los esul ados de es e
abajo son el u o de la aplicación de di e sas écnicas e nog á icas como la obse ación pa icipa i a,


1435

las en e is as en p o undidad y los g upos de discusión. Aho a bien, el uso de es as écnicas, habi uales
en cualquie p oyec o de in es igación an opológica, se han is o modi icadas po la in oducción de una
cáma a ílmica en el p oceso de ecogida de in o mación. La imagen, pues, ha ep esen ado una uen e
impo an e de abajo, acili ando ampliamen e la en ada en el campo y si iéndonos de ínculo en e
noso os y nues as in o man es.
De la g an can idad de elemen os, momen os, si uaciones y emplazamien os obje i amen e
o og a iables, de la inago able a iedad de posibilidades que pueden cap u a se con una cáma a
ílmica, los g upos humanos, o ganizados en sociedad, an solo o og a iamos un aspec o bien
educido: aquello que según Bou dieu es á socialmen e p ede inido (1979: 61). Así, la o og a ía
no queda suje a, en ningún momen o, al aza de la an asía indi idual, sino que se subo dina a la
p ác ica colec i a y, po an o, exp esa, apa e de las in enciones explíci as de quien ha hecho la
ilmación, el sis ema de los esquemas de pe cepción, de pensamien o y de ap eciación común
de odo el g upo (Bou dieu, 1979).
Al se p o agonis a de una o og a ía la gen e ac úa e ó icamen e y cons uye, en consecuencia,
su p opia imagen, o eciendo al espec ado o a la espec ado a una e ien e in e esada y pa cial
de ella misma. Desde un pun o de is a es ic amen e eó ico, el econocimien o de los signos
insc i os en la o og a ía, desde los más ob ios has a los más so is icados, depende
exclusi amen e del conocimien o del con ex o cul u al y social en el que és e se ha p oducido, en
el que iene sen ido, al que se di ige y al cual con ibuye a con igu a . Así pues, la o og a ía no
solamen e esul a un simple e lejo del mundo eal, sino ambién una composición en la que se
insc iben alo es sociocul u ales. Es, po an o, un obje o e nog a iable.
En es e sen ido, y eniendo en cuan a la ma e ia que nos ocupa, no podemos deja de
p egun a nos qué es lo que se esconde de ás de las imágenes que, a a és del p oceso de
odaje, es as jó enes han escogido o ece nos. ¿Cuáles son los lei mo i s que apa ecen en
odos sus ela os? ¿Qué nos e ela la pues a en escena?
A g andes asgos, de su análisis apa ece una línea cla a de in es igación: las complejas
dinámicas c eado as de nue as iden idades ju eniles su gidas, po un lado, de la c eación de
ue es comunidades de iguales, con sen imien os y c eencias compa idas, y, po o o lado, la
apa ición de una elación cons an e, an o de ca ác e simbólico como ma e ial, en e el país de
des ino (el Aquí) y el país de o igen (el Allí). Una elación que nace a a és del impac o de su
p oceso mig a o io, de las conexiones ansnacionales. Una elación que se cons uye en un ac o
de comunicación.
LA IDENTIDAD EN DIASPORA: UN ACTO DE COMUNICACION, UN CRUCE DE MIRADAS
El abajo de campo, como e emos, demues a cómo es as jó enes e ec úan un ac o de
comunicación con el in e locu o p opues o: la ins i ución. Pe cómo?

1436

En un p oceso de diálogo in e cul u al, la ci culación de los mensajes que luc úa en e los
di e en es colec i os se ha dibujado casi siemp e en o ma de monólogo y con una ayec o ia de
ca ác e unidi eccional. T adicionalmen e, se ha hablado de, nunca se ha hablado con. La
di ección e a uní oca: del supe io hacia el in e io , del pode oso al débil (Nobleza, 1993: 1). En
el eje cicio de comunicación que se p esen a en es e abajo se le da la uel a (o cuando menos
se le in en a da la uel a) la unidi eccionalidad del in e cambio comunica i o de ca ác e cul u al,
in en ando es ablece un diálogo en e dos polos: en es e caso, a a és de la ealización del ilm
documen al, es el colec i o inmig an e el p oduc o del mensaje y el es o, su ecep o .
Plan eado de esa mane a, el p oceso de au o ep esen ación iden i a ia (el p oceso de exposición
y desc ipción del p opio yo) es, e iden emen e, un ac o de comunicación, en endido és e como
aquel p oceso que pe mi e ansmi i mensajes y compa i signi icados median e los símbolos
(Nobleza, 1993: 6), y sólo puede mani es a se, en consecuencia, a pa i de la cons ucción de
una elación social. Una elación que se c ea a a és de un ínculo en e dos g upos sociales
di e enciados, los cuales se unen a a és de una co espondencia comunica i a. El p oceso de
au o ep esen ación es, en de ini i a, un ac o de comunicación en oda egla: un diálogo que,
pese a no ene el o ma o habi ual de una con e sación con encional, sí que in eg a la o alidad
de sus elemen os: el emiso (los jó enes), el ecep o (el público) y el mensaje.
Aho a bien, hay que ene en cuen a que, según Pie e Bou dieu (2001), no odo ac o
comunica i o iene el mismo alo ni se es uc u a de la misma mane a. Es a depende á del
“me cado lingüís ico” en el que se encuen en inme sos sus pa icipan es. El alo , el pode
pe o ma i o del lenguaje y una co ec a in e p e ación, no emana del in e io del p opio ac o de
habla (de su g ama icalidad) ni de la pe cepción subje i a de los in eg an es en la con e sación,
sino que nace del ex e io , de las dinámicas sociales que en uel en an o la co espondencia
comunica i a como los suje os que pa icipan en ella. Es deci , el éxi o o el acaso de odo ac o
comunica i o depende exclusi amen e del en amado de las elaciones obje i as en las que los
hablan es se encuen an inme sos:
Una compe encia su icien e pa a p oduci ases suscep ibles de se comp endidas puede se del
odo insu icien e pa a p oduci ases suscep ibles de se escuchadas, ases p opias pa a se
econocidas como opo unas, de odas las si uaciones en las que se hable. Una ez más, la
acep abilidad social no se educe en es e caso únicamen e a la g ama icalidad. De hecho, los
locu o es desp o is os de la compe encia legí ima quedan excluidos de los uni e sos sociales en
que es a se e ige o bien quedan condenados al silencio. Lo ex año no es (...) la capacidad de
habla (...) sino la compe encia necesa ia pa a habla la lengua legí ima, una compe encia que, al
depende del pa imonio social, exp esa las dis inciones sociales, en una palab a, en la lógica de
la p opia dis inción (Bou dieu, 2001: 29).
Así, al como señala Bou dieu, de la misma mane a que ocu e en una comunicación
in e pe sonal, el éxi o (la dis ancia que sepa a la acción de sen i y la acción de escucha y
en ende ) del in e cambio comunica i o de ca ác e colec i o, esponde a un ace camien o de los
ma cos de e e encia de cada uno de los g upos pa icipan es. Los componen es de un
encuen o comunica i o in e ac úan apoyándose en supues os cul u ales p opios, los cuales

1437

ac úan como pan allas pe cep i as de los mensajes que se in e cambian (la o ma en que se
in e p e a un mensaje a ia según la cul u a de la pe sona y la expe iencia indi idual, así como
según el con ex o de la comunicación y la si uación en que es a se es ablece). Po ello, pa a
consegui una ela i a e icacia en el p oceso comunica i o, se necesi a una cie a amilia idad de
los pa icipan es con los an eceden es del in e locu o , las pe cepciones de las di e encias que
los sepa an y la ecip ocidad del p opósi o comunica i o. “Es a pe spec i a”, asegu a Nobleza,
“conside a la comunicación como una expe iencia 'compa ida', en luga de como un ac o
indi idual con ejecu an es indi iduales. Conside a el p oceso na u al de comunicación y
demues a que la di e encia cul u a es la ma iz de la comunicación” (1993: 5).
Es debido a ello que la e icacia comunica i a del documen al p opues o en es e alle se basa en
una expe iencia compa ida o en una ap oximación a los e e en es cul u ales en e aquellos
g upos que pa icipan en el encuen o: el de los jó enes y el de la ins i ución. Veamos cómo
ocu e.
La con adicción en e la iden idad i ida y la iden i icación ex e na
La iden idad no o ma pa e de noso os mismos como si se a a a de una adsc ipción di ec a y
au omá ica a nues o se . No poseemos ni unos a ibu os ya dados ni ampoco un ca álogo de
singula idades p e iamen e o o gadas. Nada p ede e minado a lo que a e a nos pa a en ende
qué, quién y cómo somos. Po el con a io (ya lo decía Simone de Beau oi ): no somos sino que
nos hacemos. Nues o “yo” (o nues o “noso os”, en es e caso) se cons uye. Pe o, ¿cómo lo
hace?
La hipó esis de pa ida de es a búsqueda en endía la iden idad como aquel p oceso dinámico
que se cons uye median e las expe iencias, las memo ias y las i encias de oda una ida.
En endía que la iden idad e a, en de ini i a, lo que Te adas llama “iden idad i ida” (2004: 64):
un iden idad pa icula que se cons uye subje i amen e y que nace de la misma expe iencia de
i i . Y es p ecisamen e po eso po lo que la iden idad se complica y se agmen a: el p oceso
de i i ambién lo hace.
La necesidad de compa i es a iden idad i ida, de in e cambia socialmen e nues os
ecue dos, c ea, po o a pa e, una “iden idad cul u al” (2004: 64), cons uida a a és de la
amalgama de es as expe iencias i idas de o ma subje i a. Así pues, hay una pa e de la
iden idad que, e iden emen e se cons uye median e una expe iencia indi idual que se
ans o ma en colec i a si, y sólo si, exis en e e en es coinciden es y na a i as comunes con las
que pode iden i ica nos los unos con los o os.
Has a aquí, nues as suposiciones encajaban sin demasiados p oblemas con las ca ego ías de
“iden idad i ida” e “iden idad cul u al” que nos p oponía Ignasi Te adas. Aho a bien, el con lic o
comenzó a apa ece (siemp e lo hace) cuando, en medio del abajo de campo, no amos la
p esencia de una e ce a ca ego ía que, pese a no habe sido iden i icada con an elación,
alcanzaba una ele ancia impo an e en el p oceso de cons ucción de la iden idad de las

1438

jó enes con las que es ábamos abajando. Se a aba de una mi ada ex e na. Una mi ada que
in e ac uaba con su subje i idad y que, en consecuencia, o maba pa e de su p oceso de
cons ucción iden i a ia. Nos e e imos, e iden emen e, a la mi ada de la ins i ución y a nues a
p opia mi ada como enca gadas del alle y an opólogas. Es as chicas son quienes son, en e
o as cosas, po que noso os las emos como las emos. Y es que nues a o ma de
ca ego iza las (como muje es y como inmig an es) se con ie e en un e e en e impo an e en su
p oceso de cons ucción iden i a ia. E a, p ecisamen e, la ma e ialización del ac o de
comunicación.
En es e sen ido Ignasi Te adas con inua o eciéndonos los ins umen os pa a in e p e a es e
so p esi o cambio de umbo. El au o habla de una es a egia que se p esen a como opues a a
la iden idad i ida: “la iden i icación”. La iden i icación, asegu a Te adas, se aleja de la
expe iencia y hace una “con e sión abs ac a de una memo ia de ida en un signo de
pe enencia o de es igma polí ico” (2004: 64). Y eso es p ecisamen e lo que hacía nues a
mi ada: con e ía la expe iencia i ida de las jó enes en una ca ego ía abs ac a, en una
condición ex e na que les asigna e ique as, en un ac o clasi ica o io ealizado ue a de la ida.
Lo que se dice de ellas a ec a di ec amen e a su cons ucción iden i a ia. La p egun a que enía
a con inuación e a indispensable pa a pode en ende aquello que las chicas que ían deci nos:
¿cómo a ec a es a iden i icación a la iden idad i ida de las jó enes? ¿Cuáles son los e e en es
comunes que hacen que el ac o de comunicación que une a las chicas con las y los educado es
sea un éxi o? ¿Cuáles son los elemen os que compa en?
Pa a da le mayo cohe encia, analiza emos p ime o las palab as que las pe sonas que abajan
en el Ayun amien o p oyec an sob e el colec i o de jó enes inmig an es y como es as esponden
a la in e pelación de la p opia ins i ución.
Es a egias discu si as de cons ucción de la al e idad: la pe spec i a de la ins i ución
A pesa de la in ini a di e sidad de las pe sonas conc e as que p o agonizan los mo imien os
mig a o ios, la cada ez mayo abundan e p esencia de habi an es ex anje os en suelo
au óc ono a con ecuencia acompañada de la exis encia de un amplio abanico de imágenes
gené icas que, en de imen o de la complejidad de los enómenos sociales y en o ma de
pe cepciones, p ejuicios o es e eo ipos, dibujan a nue os ecinos y ecinas como un colec i o
homogéneo y uni o me, con ca ac e ís icas especialmen e ancladas en su e nia, en su eligión o
en su país de o igen.
La con i encia en e los di e en es colec i os que habi an la ciudad se basa, p ecisamen e, en
es e conjun o de pe cepciones y ac i udes en o no a las iden idades cul u ales. Así pues, la
cons ucción de las iden idades no se puede en ende sin la pe cepción de las al e idades, sin su
iden i icación (Te adas, 2004). Es a puede comenza con ca ego izaciones pu amen e
eno ípicas, no disc imina o ias sino clasi ica o ias, y acaba con ca ego izaciones é nicas o
cul u ales (“noso os no somos an ca iñosos”) (Feixa, 2010 -sin publica -).

1445

explicación a es e sen imien o de comunidad es que es as chicas, una ez que han llegado al
país de des ino, buscan un luga en el que iden i ica se y lo encuen an, e iden emen e, en e su
g upo de iguales, con los que cons uyen unas elaciones de ue e amis ad y coope ación. La
endencia es a e ugia se en el g upo del mismo o igen, con el que han compa ido geog a ías,
mi ologías y biog a ías (Feixa, 2010). El cí culo, pues, se cie a hacia aden o. Se alejan po ese
camino de una supues a iden idad indi idualizada, en la cual la cons ucción del yo depende,
casi de o ma exclusi a, de uno mismo: las jó enes se adhie en a una iden idad de ca ác e
colec i o y comuni a io. Una iden idad que ac úa como una “solución simbólica” a los p oblemas
iden i a ios de i ados del p oceso mig a o io. Son los in en os de ecupe a la cohesión pe dida.
En segundo luga , ambién hay que señala que, en el abajo de diseño del guión documen al,
es as chicas escogen su condición diaspó ica como bande a: la ma ca que jus amen e ambién
des acan los discu sos ins i ucionales. Al llega al país de des ino, ellas comenza on a se
conside adas como “di e en es”, “las o as”, “las la inas”, “ex anje as” y/o “neg as”. Ellas mismas,
pues, asumen la di e enciación y se ap opian de ella.
Lo que se obse a es que, en de ini i a, de la in ini ud de posibilidades a escoge , es as chicas
escogen la expe iencia compa ida del p oceso mig a o io como aquel elemen o que de ine su
iden idad: es su ca a de p esen ación.
En sus países de o igen, es as jó enes no enían la necesidad de ex e io iza sus signos
diac í icos, pe o al llega al país de des ino se hacen conscien es de que los o os las a an
di e en e y, po an o, edescub en su o igen. An e es e hecho, op an po e o za los elemen os
que po encian su iden idad p imo dial ( is iéndose de ape as o poniéndose el pañuelo) o la
echazan, in isibilizando los signos que las iden i ican con la al e idad ( is iéndose de eu opeas o
di uminando su pa ia). Con ecuencia, es as jó enes usan an o la es imen a como el depo e
(el so ball) y la música (el ap, la salsa, el me engue o el eggae on) con al de iden i ica su
unión y su condición an o como pa a explica al es o de mundo quiénes son y cómo quie en se
is as. Se a a de mani es aciones que se iden i ican cla amen e con sus países de o igen,
conside ándolas exp esamen e, como decíamos, sus signos diac í icos.
Racial Fu y, Illegal Connec ion o Family Connec ion son sólo algunos de los nomb es que es as
jó enes (jun amen e con los chicos) ponen a sus bandas de música. Se a a de designaciones
di ec amen e apela i as a su condición de ex anje os y a su iden idad diaspó ica. El é mino
Racial, po ejemplo, hace e e encia a unas supues as ca ac e ís icas gené icas di e enciales
espec o a la sociedad de acogida, el é mino Illegal apela a una si uación de i egula idad y
limina iedad ju ídica con la que con ecuencia han de con i i muchos de es os jó enes y,

en los indi iduos que las expe imen an, ue es sen imien os de insegu idad y ansiedad. Una de las es a egias que
se c ea pa a eludi es a angus ia esponde, como emos a a és de la expe iencia de es as jó enes, a la adhesión
a una iden idad ma cadamen e colec i a (de ca ác e é nico, aunque ambién gene acional y de géne o, en es e
caso) que les de uel e un sen imien o de pe enencia pe dido en el p oceso mig a o io.


1446

inalmen e, el é mino Family o Connnexion son o mas que se usan pa a exp esa una unidad
diaspó ica que gene a una nue a iden idad supe ando el g upo cul u al o nacional de o igen.
Po o o lado es in e esan e señala una e ce a es a egia de ep esen ación cap ada du an e el
odaje del ilm. Si la ins i ución, como ya hemos is o, dibujaba es as jó enes de o igen
inmig an e a a és de sus iden i icaciones, aho a se án ellas quienes c ea án es a egias
discu si as pa a posiciona se en con a, espondiendo así a su p opia iden i icación,
in e io izando es as imágenes que las ca ego izan como po encialmen e pelig osas,
p o agonis as de la exclusión social o simplemen e como di e en es: como las o as.
El mo i o cen al que engloba el guión de su documen al no es o o que el de lib a se del es igma
que saben que les acompaña casi siemp e que una mi ada ex e na las supe isa y las
inspecciona. El obje i o, pues, es e e i es os discu sos y sus iden i icaciones: “Hacemos es o
po cómo nos a an” o “Que emos enseña a odo el mundo que no somos niñas malas, ambién
somos niñas buenas”, asegu an como espues a a la p egun a de po qué han que ido pa icipa
en es e p oyec o de c eación audio isual.
De hecho, pa a ellas, mos a nos a a és del odaje del documen al su día a día les si e pa a
lib a se de una se ie de es igmas cons uidos a a és de las oposiciones que inculan la
inmig ación con los a ibu os más nega i izado es de su co idianeidad.
Ocupación de espacio público e sus espacio p i ado.
Ocio y pa o e sus abajo y obligaciones.
Fal a de ecu sos e sus iqueza.
A a és de sus na aciones, es as jó enes in en an dilui es a cons ucción dico ómica
mos ando el uso que hacen de los uni e sos adicionalmen e inculados no sólo al país de
des ino, sino ambién a la no malidad, a la esponsabilidad y a la no-es igma ización po
cues iones é nicas. Du an e el p oceso de edacción del guión documen al, muchas de es as
chicas se mos aban cie amen e p eocupadas po la olun ad de ompe con el es igma: “No
somos unos mons uos”. La opción que se encon ó pa a des incula el colec i o de los
imagina ios nega i os que luc úan en e los discu sos de la mayo ía au óc ona, ue la de mos a
su co idianeidad más inmedia a: la casa, la escuela, sus obligaciones, la amilia, e c. Así, du an e
el odaje ellas nos mues an, conscien emen e, sus espacios p i ados (des inculándose así de
los idea ios de un uso in ensi o y ue emen e e i o ial del espacio público), sus obligaciones
más inmedia as (mos ando su ca a más esponsable), y di e sas si uaciones de pob eza y de
exclusión po pa e de la población au óc ona (desligándose así el ínculo en e exclusión e
inmig ación). Así pues, el Aquí ambién se hace p esen e a a és de su co idianeidad.
Descub imos su día a día a a és de su escola ización, sus edes de amis ad y de sociabilidad,
de la pa icipación en ac i idades bien di e sas. Descub imos sus casas, su amilia y su in e io .

1447

Es as chicas, en de ini i a, usa án el documen al pa a es ablece un diálogo implíci o con la
p opia ins i ución, en conc e o, y con la sociedad en gene al: han in e io izado el lenguaje de la
exclusión y hablan, en de ini i a, a a és suyo.
CONCLUSIONES
El p oceso de c eación de un guión documen al nos ha pe mi ido en ende las múl iples ca as
que nos o ece la iden idad. Una iden idad que, lejos de se c is alina i inmanen e, anclada en
una comunidad dada e impasible a los cambios que la en uel en, esponde a un cla o p oceso
de ab icación y adap ación a su con ex o pa icula .
Es as chicas, a a és de la c eación de un p oyec o documen al, han iniciado un p oceso de
comunicación y de negociación de su iden idad con un in e locu o de e minado, en es e caso
con la Concejalía de Ju en ud del Ayun amien o de Lleida. Po un lado, aquella mi ada ex e na
que las ca alogaba como di e en e hace que es as jó enes in eg en la di e encia y se sien an
como al. Aho a y aquí, ellas son conscien es de su al e idad: aquí ellas son, e iden emen e, las
o as. Po o o lado, no es que es as chicas sean solo aquello que nos quie en mos a . Son
mucho más, po supues o. Son una iden idad i ida, son oda una ida. Pe o es que aho a les
in e esa mucho más mos a solo lo que ellas han decidido que e mos a . La iden idad es, po
lo an o, un p oceso dialógico que se cons uye siemp e en elación a o o, a un momen o i a un
mo i o: la iden idad es, en de ini i a, siemp e dinámica y negociado a.
BIBLIOGRAFÍA
Banks, M. (2010): Los da os isuales en in es igación cuali a i a. Ediciones Mo a a, S.L., Mad id.
Bou dieu, P. (1979): La o og a ía, un a e in e medio, Edi o ial Nue a Imagen, México.
Bou dieu, P (2001): La dis inción. C i e ios y bases sociales del gus o. Tau us, 188, Mad id.
B iceño, Y. (2004): “Inmig ación, exclusión y cons ucción de la al e idad. La igu a del inmig an e
en el con ex o español” en Ma o D. (coo d.). Polí icas de ciudadanía y sociedad ci il en iempos
de globalización, Ca acas: FACES, Uni e sidad Cen al de Venezuela, pp. 201-219.
Feixa, C. (2010): Jo es, inmig ació i con i ència a Lleida. Depa amen de Geog a ia i
Sociologia, Uni e si a de Lleida (sense publica ).
Feixa, C., O lando, J. I Sau a, J.R. (2010): “Jó enes la inos: con i encia y con lic os en Lleida” a
En ejó enes, 2010, pp. 32-33.
Feixa, C. (2008): De jó enes, bandas y ibus, A iel An opología, Ba celona.

1448

Feixa, C. (di .). (2006): Jo enes ‘la inos’ en Ba celona. Espacio público y cul u a u bana,
An h opos, Ba celona.
Pedone, C. (2001): “La inmig ación ex acomuni a ia y los medios de comunicación: La
inmig ación ecua o iana en la p ensa española” en Sc ip No a, Re is a Elec ónica de Geog a ía
y Ciencias Sociales, Uni e si a de Ba celona, nº 94 (43).
San ama ía, E. (2002): “La inmig ación y la ba ba ie. La cons ucción social y polí ica del
inmig an e como amenaza” en Pape s 66, pp. 59-75.
Te adas, I. (2004): “La con adicción en e la iden i ad i ida e iden i icación ju ídico-polí ica” en
Quade ns de l’Ins i u Ca alà d’An opologia, ISSN 0211-5557, Nº 20, pp. 63-79.
FILMOGRAFÍA
Bañe es, A. i So o, J. (2011): Black Diamonds, Palma P oduccions, Regido ia de Jo en u de
l’Ajun amen de Lleida.