scieee Science in your language
[es] (orig)

La construcción del discurso en el siglo XIII

Read accessible full text

La construcción del discurso en el siglo XIII

Author: Cano Aguilar, Rafael
Publisher: Université Paris-Nord
Year: 2001
DOI: 10.3406/cehm.2001.1171
Source: https://idus.us.es/bitstreams/ce31392d-3ce0-4a0b-9e10-cf9430b40f85/download
Cahie s de linguis ique e de
ci ilisa ion hispaniques
médié ales
La cons ucción del discu so en el siglo XIII
Ra ael Cano Aguila
Ci e ce documen / Ci e his documen :
Cano Aguila Ra ael. La cons ucción del discu so en el siglo XIII. In: Cahie s de linguis ique e de ci ilisa ion hispaniques
médié ales. N°24, 2001. pp. 123-141.
doi : 10.3406/cehm.2001.1171
h p://www.pe see. /doc/cehm_0396-9045_2001_num_24_1_1171
Documen géné é le 21/10/2015
La cons ucción del discu so
en el siglo XIII
1. El es udio de cómo se ue on con igu ando los discu sos esc i os en
las e apas iniciales de acceso a la esc i u a po pa e de las lenguas
ománicas ha es ado has a aho a en manos de, po un lado, la es ilís ica
his ó ica cuando se a aba de ex os « li e a ios », y, po o o, de las
«c eencias », más que « ideas », ace ca de cómo e oluciona la sin axis
en esas ases de las lenguas. Pa a de e mina los modos y g ados de es a
e olución, concebida de o ma cuasi o gánica, uno de los pun os de la
es uc u a y uncionamien o de las lenguas que más se han enido en
cuen a ha sido el de la cons ucción de pe íodos o acionales « comple-
jos », los ipos y modos de esa elación in e o acional, y las o mas en
que dichos pe íodos se aban, o no, en e sí, pa a cons i ui unidades
ex uales más amplias y complejas (lo que hoy se e ique a como « unión
ex ao acional » o « sup ao acional », y cae bajo el análisis del discu so,
más que de la sin axis adicional).
1.1. Las c eencias adicionales sob e cómo se cons i uyen en las len-
guas los pe íodos complejos cons i uyen lo que se ha denominado
ecien emen e1«hipó esis de la pa a axis », cuyo núcleo cen al con-
sis e en a i ma que la hipo axis de i a de la pa a axis, se en ienda és a
como unión asindé ica de o aciones, como unión « suel a » (con g ados
di íciles de p ecisa ), o como secuencia discu si a de enunciados. Es a
suposición p e ende apoya se en que la pa a axis es más común en los
p ime os es adios esc i os de una lengua (lo que aún no se ha demos-
1. A. C. HARRIS y L. CAMPBELL, His o ical Syn ax in C oss-Linguis ic Pe spec i e, Camb idge
Uni e si y P ess, 1995 (cap. 10: « On he de elopmen o complex cons uc ions », p. 282-
313). Véase un esumen de lo más signi ica i o de es a hipó esis en el § 1 de mi « La sin axis
del cas ellano p imi i o: o ación compleja y es uc u a discu si a », in : Ac as del IV Cong eso
in e nacional de his o ia de la lengua española (en p ensa).
ado), y en que muchos nexos subo dinan es p oceden de pa ículas
in e oga i as o de demos a i os, po lo que la subo dinación o acional
su gi ía de cons ucciones sin ác icas sin elación de dependencia
in e na, sólo unidas en e sí po elemen os, más o menos a iados, de
unción ana ó ica o ca a ó ica2.
En es e pun o, el pensamien o adicional no di e encia si uaciones
his ó icas de a iaciones in e nas debidas a los dis in os ni eles
sociales o a los egis os o si uaciones de enunciación: así, « p imi-
i o » s «e olucionado » suele equipa a se, sin más p ecisiones, a los
binomios « incul o »/« cul o » o « espon áneo »/« a i icial », y és os
se supe ponen sin más, po lo gene al, a « o al » en e a « esc i o ».
Se pa e, además, de p ejuicios en absolu o undamen ados con es u-
dios analí icos: en e los más des acados, que el habla espon ánea,
«coloquial » en suma, no usa la subo dinación sin ác ica, po que le
bas an o os medios3, c eencia nacida además del hecho de que no se
conside a o o modo posible de o ganización sin ác ica que el p opio
de la lengua esc i a, base, aún aho a, de casi oda g amá ica ( eó ica o
desc ip i a).
1.2. La con aposición, no obs an e, más u ilizada po los lingüis as, y la
más azonable, pa a di e encia en e los dis in os modos de elación
o acional es la que en en a lengua « esc i a » con lengua « hablada ».
Dicha con aposición se aslada al plano his ó ico, e olu i o, cuando se
coloca sob e el ondo del paso sucedido en muchas lenguas de una u i-
lización exclusi amen e o al a o a en que la esc i u a adquie e una p e-
sencia cada ez mayo . Es lo que se ha a güido jus i ica el escaso
núme o de conjunciones indoeu opeas conocidas, lo que se debe ía a
que el p imi i o indoeu opeo hab ía sido una lengua no esc i a, que
exp esaba las elaciones en e ideas po medios a iados (en onación,
ges os…), sin necesi a pa a ello palab as especiales4.
Y es a con aposición en e lengua hablada y esc i a es la base
ambién de la a gumen ación de Robe de Da del5a la ho a de expli-
2. No obs an e, como señalan Ha is y Campbell (op. ci ., p. 284), el que un subo dinan e
de i e mo ológicamen e de o a ca ego ía no implica que la subo dinación que cons i uye
de i e ambién de esa o a es uc u a an e io .
3. La en onación, sob e odo: c . S. GILI GAYA, « Fonología del pe íodo asindé ico »,
in:Es udios dedicados a Menéndez Pidal, Mad id: C.S.I.C., 1950, ol. 1, p. 55-67.
4. A. MEILLET, « Le enou ellemen des conjonc ions », in : Linguis ique his o ique e linguis-
ique géné ale, Pa is, 1948, p. 159-174 ( éanse p. 162 y 173-174): pa a Meille las conjunciones
pueden nace en la lengua hablada, pe o más bien como elemen os exp esi os, pa a insis i
en las in enciones del suje o hablan e (apenas son en onces conjunciones); sólo se ijan como
conjunciones en el habla solemne, i ual, en la esc i u a (y, de echazo, pueden acaba
en onces desapa enciendo de la lengua hablada).
5. Robe de DARDEL, Esquisse s uc u ale des subo donnan s conjonc ionnels en oman commun,
   
ca la o mación del sis ema ománico de conjunciones: al se el
« ománico común » e a una lengua, o un conjun o de modos de
habla , exclusi amen e de uso o al, se hundió el sis ema la ino de
conjunciones, del que sólo sob e i ie on los nexos básicos, únicos
comunes a oda la Romania. Como lengua sólo o al, en el « ománico
común » abunda ía la yux aposición de ases y se usa ía poco la
subo dinación. Los omances, po su pa e, al con e i se en lenguas
esc i as y de cul u a, desa olla on la subo dinación o acional, pa a lo
que c ea on nue os sis emas de nexos subo dinan es, si bien en sus
p ime os ex os aún se mani ies a con cla idad el iejo p edominio de
la yux aposición o al (los nue os subo dinan es pasa ían de la lengua
esc i a a la o al en una ase más a día). Es a up u a adical en e el
la ín y las lenguas ománicas en los nexos subo dinan es no sólo se
mani ies a en la pé dida de conjunciones la inas y en la c eación pos-
e io de un nue o mecanismo conjun i o omance en o no a que,
sino sob e odo en las llamadas po Da del lagunas, elaciones in e -
o acionales sin nexos en la e apa « ománica común » y que sólo en la
his o ia pa icula y sepa ada de cada omance los adqui ie on, bien
po la c eación de nue as o mas o po la inco po ación de o as ya
exis en es a es os alo es6.
F en e a esis como és as, hay que señala que muchos lingüis as
han aducido la comp obación de que la yux aposición ambién puede
cons i ui un ipo de elación, más discu si a que sin ác ica, que no se
opone a la subo dinación, sino que sigue un camino pa alelo, que en
bas an es ocasiones ca ece de una co espondien e cons ucción con
nexo, o que puede no gene a ningún o o ipo7. Po o o lado, la yux-
aposición puede se elegida conscien emen e como modo o ganiza-
do del discu so, como « es ilo »: como con aposición de es ilos (o,
como hoy se di ía, de ipos di e en es de discu so) en endió Dámaso
Alonso la di e encia de o ganización sin ác ica in e o acional en e el
Poema del Cid y los ex os al onsíes ( isión, pues, cla amen e dis in a de
la e olu i a o mulada más a de po Badía Ma ga i sob e la misma
Genè e: D oz, 1983, passim. F en e a Da del, J. HERMAN, La o ma ion du sys ème oman des
conjonc ions de subo dina ion, Be lin: Akademie Ve lag, 1963, insis e en la con inuidad en e la ín
y lenguas ománicas en lo que se e ie e a los nexos subo dinan es, u ilizando pa a ello con
p o usión los ex os « la inos » a díos de los siglos V a IX y X.
6. La equipa ación, sin emba go, de pa a axis con lengua hablada e hipo axis con lengua
esc i a no iene po qué aslada se a la his o ia ni incula se au omá icamen e con lo « p i-
mi i o » o lo « desa ollado », sino que puede ene que e sólo con cues iones de memo ia
y de capacidad de p ocesamien o en di e en es si uaciones de enunciación lingüís ica:
c . HARRIS y CAMPBELL, op. ci ., p. 309.
7. Véase B. ZEITER, « La yux aposición », Bole ín de ilología de la Uni e sidad de Chile, XIX,
1967, p. 289-295.
        
cues ión)8. También se ha señalado cómo en de e minados momen os
la lengua mode na ha p e e ido basa la sin axis de cie os discu sos
esc i os en unas o mas más « simples », más p óximas al esquema
yux aposi i o9.
2. El análisis de las o mas de elación in e o acional en los p ime os
ex os esc i os en omance cas ellano no nos pe mi i á esol e po
comple o es as cues iones, muchas de ellas de alcance uni e sal. Pe o
sí nos da á nue a luz sob e la subo dinación en el llamado « español
p imi i o », nos ayuda á a eplan ea la génesis his ó ica de la hipo-
axis en el cas ellano esc i o medie al, y nos pe mi i á i escla eciendo
los ipos de discu so esc i o que se ue on pe ilando en ese pe íodo,
p oceso que c is aliza en el siglo XIII. Pa a es e obje i o hab án de
u iliza se an o ex os « li e a ios » como « no li e a ios », és os adi-
cionalmen e menos enidos en cuen a10 : de es a o ma, pod emos
de e mina si los p oblemas lingüís icos se plan ean al ma gen del ipo
de ex o, o, lo que pa ece más c eíble en p incipio, ienen que e con
és e, y, po an o, an e lo que es amos es an e la elabo ación, no de
«la» lengua esc i a cas ellana medie al, sino de dis in os discu sos en
unción de a iables muy di e sas.
Pa a ello, hemos elegido dos clases de ex os a p ime a is a muy dis-
in os, pe enecien es a dos adiciones cla amen e di e enciadas,
aunque pudie an da se in e e encias en e ellos, y que cons i uyen
quizá los dos ipos mejo delimi ados an es de la ob a de Al onso X: los
iejos documen os no a iales, po un lado11, y cie os poemas de Gon-
zalo de Be ceo, en los que hemos dis inguido pasajes « dialogados » de
pasajes « na a i os », pa a e has a qué pun o la di e encia de oz
8. An oni BADÍA MARGARIT, « Es ilo y c eación en el Poema del Cid »[1941], incluido in :
id., Ob as Comple as, II, p. 107-143.
9. Pa a un cambio de es e ipo en la p osa de los siglos XVI y XVII (po ejemplo, en ay
Luis de León o en Que edo), éase L. LÓPEZ GRIGERA, La e ó ica en la España del Siglo de
o o, Salamanca: Uni e sidad, 1994; y pa a un uelco semejan e en la p osa his ó ica
mode na: R. EBERENZ, « Las conjunciones empo ales en español. Esbozo del sis ema
ac ual y de la ayec o ia his ó ica en la no ma peninsula », Bole ín de la Real Academia
Española, LXII (cuad. CCXXVI), 1982, p. 289-385, p. 290.
10. Sob e la sin axis in e o acional de ex os li e a ios p eal onsíes puede e se, en e o os,
J. F. GARCÍA SANTOS, « La in es igación en sin axis his ó ica », in : A. ALONSO e al.,
Ac as del III Cong eso in e nacional de his o ia de la lengua española, Mad id: Asociación de his o ia
de la lengua española-A co Lib os-Fundación « Duques de So ia », 1996, p. 293-300.
11. Hemos u ilizado las siguien es uen es documen ales: Ramón MENÉNDEZ PIDAL,
Documen os lingüís icos de España. I. Reino de Cas illa, Mad id: Cen o de Es udios His ó icos,
1919 (se han analizado los documen os an e io es a 1252); id., C es oma ía del español medie al,
I, 2aed., Mad id: G edos, 1971; J. GONZÁLEZ, Reinado y diplomas de Fe nando III, 3 ol.,
Có doba: Publicaciones del Mon e de Piedad y Caja de Aho os, 1983, ol. II y III (en ade-
lan e: Diplomas).
   

enunciado a in luye en la sin axis (y has a qué pun o los pasajes « dialo-
gados » pueden conside a se p óximos o no a esa inasible habla « colo-
quial » de iempos p e é i os)12.
Los aspec os ocados en la in es igación ienen que e con los
modos en que se p oduce el enga ce de los di e sos segmen os del enun-
ciado (más allá de los adicionales lími es de la o ación compleja); los
ipos de elaciones sin ác icas dominan es ( omando como base la adi-
cional dis inción en e unión sindé ica y asindé ica); y den o de las
elaciones ma cadas po nexos la mayo o meno a iedad de elaciones
uncional-semán icas que se p oducen. Todo ello en el ma co de la
in ención ex ual con que ales mecanismos sin ác icos se u ilizan.
2.1. Una de las azones po las que se ha hablado con an a insis encia
del es ilo « pa a ác ico » de los ex os p ime os cas ellanos (e ique a que
se ex iende ambién a muchos de los p ime os monumen os de la p osa
li e a ia) es la ecuencia con que la copula i a e inicia los di e en es
pe íodos, es deci , no coo dina ealmen e o aciones sino que más bien
conec a pá a os. Se a a ía de un cla o deseo de ma ca la ilación, la
cohesión o mal en e las dis in as pa es del ex o; pe o a la ez se da
una no able pob eza de los posibles mecanismos de elación « sup a-
o acional », en conc e o de conec o es, cons uidos, apa e del ei e-
adísimo e … e …, a pa i de ad e bios y sin agmas de di e so ipo que
pueden segui cumpliendo su p imi i a unción in ao acional. És e
pod ía se , quizá, el asgo de « p imi i ismo » o « simplicidad » de ales
ex os (algo que se ex iende ambién, po cie o, a la pos e io p osa
al onsí, muy inculada, pues, a es e ipo de discu so13).
Pa a con i ma nues a a i mación sob e el dominio de la conexión
«sup ao acional » po nexos en la lengua de los documen os p imi i os,
debemos señala que en los núme os 82 a 100 de la colección de
Menéndez Pidal (emi idos de 1200 a 1252 en la Rioja Al a, pa ia de
Be ceo), de 75 pe íodos delimi ables (con odas las di icul ades que al
ope ación plan ea) an conec ados 44, el 58,66 %; si descon amos los
pe íodos que inician el documen o, no conec ados, pues, con ninguno
o o p e io (19 en o al), el po cen aje de pe íodos conec ados sube al
78,57 %.
Pe o la p esencia de o os conec o es dis in os a e es muy escasa. En
los 220 documen os de la colección pidaliana an e io es a 1252 sólo en
12. Se ha u ilizado la edición: Gonzalo de BERCEO, Ob a comple a, coo d. po I. U ía,
Mad id: Espasa-Calpe, 1992, y se han analizado las siguien es ob as: Vida de San Millán de la
Cogolla, Vida de San o Domingo de Silos, Poema de San a O ia y Milag os de Nues a Seño a.
13. Véase mi es udio: « La ilación sin ác ica en el discu so al onsí », Cahie s de linguis ique his-
panique médié ale, 21 (De la a ia ion linguis ique e ex uelle. En l’honneu de Jean Roudil. I. Linguis ique
médié ale), 1996-1997, p. 295-324.
        
19 pueden as ea se nexos de ese ipo, y muy a os son los documen os
en que se da más de una apa ición de ales unidades (en los documen-
os iojanos ci ados, hay 40 casos de e( ), 2 de o ossi y 2 de pe o). En gene-
al, la conexión « sup ao acional » se es ablece en los dominios de
semán icos de la « adición », siendo o os(s)i el más empleado (puede
conse a su alo o igina io de ocalizado o acional con señalamien o
ana ó ico), a eces sumado a la copula i a e( ), lo que ocu e no sólo en
la conexión en e pe íodos, sino ambién en la p opia coo dinación o a-
cional. T as él iene demás, que apa ece bien en ado el siglo XIII; y
combinaciones ocasionales como e sob a ques o o ossi, o el conclusi o en
cabo. Pa a la « con aposición » de pe íodos se usa el conec o pe o. Y
pa a la « consecuencia » el habi ual es onde, que de su alo de ad e bio
ela i o, ana ó ico, con alo de « o igen » o « mo i o » se desplaza a la
indicación de que lo que se dice as él es algo que se desp ende lógica-
men e de lo dicho an es (así, en los documen os egios es habi ual que
in oduzca las ó denes que se mo i an en una exposición p e ia de
mo i os).
Nada de es o pa ece ocu i en Be ceo. Sea como sea la delimi ación
de los pe íodos en sus ex os (iden i icándose o no con las sucesi as
es o as), lo que sí pa ece cla o es que sus pe íodos se encadenan en e
sí sin nexos explíci os, sin o a cohesión que la que puedan p opo ciona
aná o as, sinonimias, ei e aciones léxicas, e c. No sólo al an casi po
comple o conec o es especializados, como en los documen os ju ídicos;
es que ampoco la copula i a e( ) inicia ningún pe íodo. En es e sen ido,
no pa ece habe di e encia en e pasajes dialogados y no dialogados,
según se desp ende de los ecuen os ealizados:
   
Dialogados San Millán San o Domingo Milag os San a O ia
Pe íodos 60 196 235 69
Pe . Conec ados 6 (10%) 4 (2,04%) 4 (1,75%) 1 (1,45%)
No dialogados San Millán San o Domingo Milag os San a O ia
Pe íodos 64 198 251 68
Pe . Conec ados 2 (3,12%) 4 (2,02%) 5 (1,99%) 0
(¿ > 3 (4,69%) ?)
En Be ceo, a al a del e( ) conec o de pe íodos, dominan los que
suponen con aposición: en e mas y pe o suponen más del 60 % de
casos, al menos en los pasajes dialogados. Siguen los « adi i os » demás y
en cabo, así como aun, p esen e sólo en pasajes no dialogados. En un diá-
logo apa ece pues encabezando una éplica a un discu so p e io, una
p egun a (« Seño , pues os, ¿qué me mandades? », Milag os, 191a) que
se desp ende, a modo de de ensa, de la acusación ealizada po su in e -
locu o . Finalmen e, los ¿« consecu i os »? desend y end apa ecen am-
bién, dos eces cada uno, en pasajes no dialogados.
La si uación que encon amos en Be ceo, en con as e an cla o con
lo is o en los documen os ju ídicos (y con los ex os al onsíes pos e-
io es), es deci , la gene al yux aposición en e pe íodos, es lo que
pa ece ol e a ocu i en las ca as de semianal abe os desde Indias del
siglo XVI14, pe o ambién esul a algo más habi ual que en la p osa del
XIII en ex os li e a ios del XV como los de Diego de San Ped o
(lamen ablemen e, pa a la cuan i icación en es os ex os no se ha di e-
enciado en e pasajes na a i os y pasajes en discu so di ec o)15.
2.2. Como ya se apun ó más a iba, la esis adicional que e a la
subo dinación o acional o igina se en la coo dinación, o en la yux apo-
sición, a i ma, po un lado, que las es uc u as subo dinadas nacen de
las no-subo dinadas, y po o o que es as úl imas son mucho más e-
cuen es en los ex os iniciales de una adición esc i a (como lo siguen
siendo en los modos de lengua más alejados de los moldes de la
« no ma », en el sen ido de Cose iu, esc i a).
En lo que se e ie e a los documen os ju ídicos, dicha a i mación sólo
se sos iene con ma ices. Es innegable en ellos el uso habi ual de coo di-
nadas, mien as que la me a yux aposición de o aciones que puedan
man ene en e sí algún ínculo de dependencia lógica no pa ece en
absolu o el ipo de o ganización sin ác ica p e e ida. Si omamos como
mues a los documen os iojanos coe áneos de Be ceo, enemos la
siguien e si uación:
14. Véanse mis es udios « La ilación sin ác ica… », ci ado en n. 13, y « La sin axis del cas-
ellano p imi i o… », ci ado en n. 1, pa a lo e e en e a los ex os medie ales, y « Lenguaje
“espon áneo” y e ó ica epis ola en ca as de emig an es españoles a Indias », in:
Th. KOTSCHI, W. OESTERREICHER y K. ZIMMERMANN (ed.), El español hablado
y la cul u a o al en España e Hispanoamé ica, F ank u : Ve ue Ve lag/Mad id: Ibe o-
ame icana, 1996, p. 375-404 (en especial, p. 389-390).
15. Según los ecuen os e ec uados po J. M. LOPE BLANCH, « La es uc u a de la cláu-
sula en dos ob as medie ales », in : Análisis g ama ical del discu so, México: UNAM, 1983,
p. 134-139.
        
La imagen es muy dis in a de la espe able según la hipó esis adicional:
dominio ab umado de la subo dinación, escasísima p esencia de la
yux aposición como mecanismo o ganiza i o, y p esencia disc e a de la
coo dinación. No pa ece que ello esponda a lo que los más p imi i os
documen os esc i os de una lengua debe ían mani es a en lo e e en e
al p oceso de e olución de la « más compleja » y « elabo ada » subo di-
nación a cos a de la más « p imi i a » y « espon ánea » yux aposición,
o incluso coo dinación.
Po o o lado, un análisis de allado de las es uc u as no-subo dina-
das de es os documen os nos lle a a dos conclusiones cla as: la mayo ía
di ícilmen e se deja ía sus i ui po subo dinadas, a no se a iando
ex ao dina iamen e la sin axis del enunciado; y no pa ece ampoco
que de ellas se gene en his ó icamen e subo dinadas pos e io es
(cuando hay equi alencia, la hay con ipos de subo dinadas ya exis-
en es en los mismos ex os). Todo ello, pues, muy lejos, de la hipó esis
« de la pa a axis a la hipo axis ».
Muy dis in a es la si uación en Be ceo, an o en los pasajes dialoga-
dos como en los no dialogados, en los que pa ece ol e a no da se nin-
guna di e encia signi ica i a en e ellos. Los cómpu os ealizados han
dado luga a los siguien es cuad os:
   
O aciones 340
Yux apues as 7 (2,06%)
Yux . a subo d. 2 (> 2,65%)
Coo dinadas 36 (10,59%)
Coo d. a subo d. 28 (> 18,82%)
Subo dinadas 220 (64,7%)
Dialogados San Millán San o Domingo Milag os San a O ia
O aciones 294 1023 1226 294
Yux apues as 116 (39,45%) 385 (37,63%) 464 (37,85%) 107 (36,39%)
Yux . a subo d. 6 (> 41,5%) 10 (> 38,61%) 25 (> 39,86%) 2 (> 37,07%)
Coo dinadas 6 (2,04%) 33 (3,23%) 56 (4,57%) 8 (2,72%)
Coo d. a subo d. 4 (> 3,4%) 12 (> 4,4%) 25 (> 6,61%) 6 (> 4,76%)
Subo dinadas 112 (38,1%) 409 (39,98%) 472 (38,5%) 110 (37,41%)
po al cke in oduce una secuencia de es condicionales con si, de ás
de cada una de las cuales se ecupe a, median e que, la o ación que
iniciaba ese po al que, añadiéndose además al e ce conjun o una
modal con quomo, además de sendas modales con adsi quomo y quomo es-
pec i amen e, inse as en la segunda y e ce a condicionales. No es de
ex aña es a elabo ación sin ác ica en un esc ibano que al comienzo
del documen o e ela un no able conocimien o de la li e a u a la ina
eclesiás ica.
La complejidad y iqueza sin ác ica de es os documen os c ecen,
como pa ece lógico, a medida que pasa el iempo. Así, son no ables en
su cons ucción los documen os nos 309 (Uclés, 1206: uno de los pocos
que incluye empo ales con mien e y concesi as con mague ), a ios de los
documen os edac ados en Toledo a p incipios del siglo XIII, en espe-
cial los nos 266 (1206), 267 (1207), e c., y, ya más a de, el n° 281 (1242),
en los que más que a iedad de los ipos de subo dinación des acan la
acumulación de subo dinadas sucesi as den o del pe íodo y la inse -
ción de unas subo dinadas en o as22. Es de no a ambién la compleji-
dad es uc u al del n° 91 (San Millán de la Cogolla, 1237), en el que
hallamos cons ucciones « absolu as » y conec o es como O osi.
También los documen os emanados de las cancille ías egias mues-
an una sin axis más elabo ada que los compues os en esc ibanías
locales. Es o puede obse a se ya, po ejemplo, en las Paces de Cab e-
os, ex o que al igual que p esen a una no able sis ema icidad en las
g a ías « omances »23 mani ies a un cla o dominio de la sin axis cas el-
lana: en algunos pasajes, es un ex o en casi nada di e en e de lo que
pod emos halla años más a de en los p ólogos al onsíes, o as el paso
de los siglos en la p osa cice oniana y ci cula de los esc i o es del p i-
me Humanismo español. Obse aciones semejan es pod ían hace se a
p opósi o de bas an es de los documen os de la se ie de Fe nando III,
algunos de los cuales cons i uyen no ables piezas na a i as en el
momen o en que el esc iba ep oduce los hechos que le cuen an los es-
igos, o cuando e ie e los modos en que se p odujo el encuen o de ales
es igos con el ey.
22. Se ía in e esan e con on a es os ex os con los documen os que po los mismos años
an os mozá abes oledanos componían en á abe, pa a e has a qué pun o al cas ellano
«li e a io », adicionalmen e inculado a Toledo po nues os ilólogos, pod ía concedé sele
en sin axis ese sus a o mozá abe que an esqui o es en lo oné ico.
23. És e es el aspec o que p ima R. WRIGHT en los dos úl imos es udios que ha dedicado
a es e ex o y a su en o no, la o mación de la esc i u a « omance » en la cancille ía cas el-
lana: « La disg egación del la ín y el omance; los esc ibas del T a ado de Cab e os », en
Es udis de lingüís ica i ilologia o e s a An oni M. Badía Ma ga i , Ba celona: Uni e si a -Publica-
cions de l’Abadia de Mon se a , p. 461-474, y « La in and Romance in he Cas ilian Chan-
ce y (1180-1230) », Bulle in o Hispanic S udies, LXXIII, 1996, p. 115-128.
        

3.2. En lo que se e ie e a los poemas de Be ceo, lo que des aca, según
apun amos al menciona el con as e en e yux aposición y subo dina-
ción, es el modo en que el poe a epa e los dis in os ipos de cons uc-
ción en unción de sus necesidades discu si as.
En es e sen ido, si bien hemos de econoce que la yux aposición es
el ma co básico en que se mue e su discu so, y en la que pueden i se
desg anando de e minados ipos de subo dinación, ambién pa ece e i-
den e que es la es uc u a especialmen e p e e ida pa a la desc ipción. Es
lo que hallamos en la enume ación de los pecados de Teó ilo y de los
su imien os que con ellos p o oca a C is o y a la Vi gen (Milag os, 823-
825)24, en pasajes dialogados; y en pasajes no dialogados, en la desc ip-
ción de pe sonajes como San Millán (San Millán, 8)25, o en la muy
ex ensa de San o Domingo, sus an eceden es amilia es y su in ancia
(San o Domingo, 5-25).
Pe o ambién la na ación ápida de hechos escoge el mismo molde
sin ác ico. En ealidad, se desc iban los elemen os de una si uación o los
acon ecimien os de una se ie, nos encon amos an e « indi iduos » que
se si úan en una hile a, cuyos enlaces son su icien emen e cla os sin nece-
sidad de o os mecanismos. Así ocu e cuando el diablo cuen a lo que
hizo el pe eg ino Gui ald, y las consecuencias que ello aca ea (Milag os,
201)26, o cuando el espí i u del p io ela a al a e ado sac is án Ube las
penalidades que ha su ido, de las que salió g acias a la in e cesión de la
Vi gen (Milag os, 295-298); la na ación puede se , no ya de hechos pasa-
dos, sino u u os, al como ocu e en la p o ecía que Millán lanza a los
o pes caballe os de Can ab ia, en la que p onos ica su de o a y mue e
a manos de Leo igildo (San Millán, 286-287). Lo mismo ocu e en
pasajes no dialogados: la conclusión del abajo (San Millán, 238), el
uego que quema la iglesia (Milag os, 322-323), la ma cha de San o
Domingo a o o monas e io (San o Domingo, 104-108)27, son algunos de
los nume osos casos en que la na ación adop a dicho esquema o gani-
zado . Y en es os pasajes no dialogados es de no a la ecuencia con que
la yux aposición es el ma co pa a cons ucciones pa en é icas, en gene-
24. « Dissoli: “¿En que andas, omne de auze du a?/Sob e yelo esc ibes, con iendes en
locu a;/ha a so de u plei o, dasme g and ama gu a,/e es muy po idioso, enojas sin
mesu a…” »
25. « Dióli es aña g acia el Pas o celes ial,/nin lobo nin es mala no li podié e mal;/ o -
na a so ganado sano a so co al,/ azié a sos pa ien es se icio na u al ».
26. « Gui ald ezo nemiga, ma osse con su mano,/de e see judgado po de Judas e mano;
/es po odas las guisas nues o pa oquiano;/non quie as con a nos, Yago, see illano ».
27. « Ixo del mones e io el seño a amidos,/despidióse de odos los sus ailes que idos;/los
que bien lo ama an inca an dolo idos,/los que lo bas ecie on ya e an epen idos. // Fue a
Sanc a Ma ía el ba ón benedic o,/non alló pan ella nin o o ningún ic o;/demanda a
almosna como ome o i o,/ odos li da an algo, qui media, qui ça ico ».
   
al comen a ios del au o (no equipa ables a ningún p o o ipo signi ica-
i o, ni de coo dinadas ni de subo dinadas)28.
El paso de un discu so basado undamen almen e en la yux aposi-
ción a o o que complica su es uc u a o malizando las elaciones lógi-
cas de dependencia que se dan en e sus pa es nos anuncia, no mal-
men e, el cambio de in ención discu si a, la con e sión de un modo de
habla a o o. Así, po ejemplo, cuando San o Domingo se apa ece al
p eso Se án pa a libe a lo, le cuen a a qué ha enido, y quién es y qué
hizo en su ida, la yux aposición es la o ma elegida pa a ello (San o
Domingo, 655 y 657); pe o el p eso duda, y la mani es ación de su no
sabe y de sus emo es al engaño adquie e una es uc u ación dis in a,
en la que dominan las condicionales, in e oga i as indi ec as, causales
(ibid., 656 y 658). El paso de elación (de hechos, ca ac e ís icas, e c.) a
discusión en la que se in e cambian azonamien os, paso que se mani-
ies a en el cambio de sin axis (de yux aposición a hipo axis dominan e),
es ambién ní ido en San a O ia, 36-40: en 36 y 37 las í genes de la
isión se p esen an y e ie en sus come idos; O ia eplica haciendo p o-
es as de humildad, a lo que con aa gumen an sus in e locu o as: en
es a dúplica se p e ie e la subo dinación, pa a ol e a la yux aposición
(40) con que se enume an los consejos que dan las pe sonas celes iales29.
El mismo p oceso se da ambién en Milag os, 773-775, cuando se pasa
del es ilo azonado con que el judío de Teó ilo in en a con ence a és e
a, o a ez, una secuencia de admoniciones donde la hipo axis es á po
comple o ausen e30. En suma, bas a con que el discu so del pe sonaje se
deslice al azonamien o, a la súplica, al in en o de con ence a alguien,
pa a que la es uc u a del pá a o abandone la yux aposición como
mecanismo de cons ucción.
En los pasajes no dialogados, la hipo axis se con ie e en el eje o ga-
nizado del discu so bien cuando se p oduce e lexión del au o (así, en
28. « … e escá onme odo e pe dí los sudo es:/pod ié e i el omne con aquellos olo es »(Mila-
g os, 5c-d), « Seño San o Domingo, dizlo la esc ip u a »(San o Domingo, 5a), « … Amuña ue su
mad e, esc ip o lo enemos,/Ga cía ue el pad e, en le a lo a emos »(San a O ia, 11c-d).
29. Compá ese, como mues a, 39, éplica de las í genes ( abazón sin ác ica): « Fija », dixo
Ollalia, « u al cosa non digas,/ca as sob e los Cielos amigos e amigas;/assi mandas us
ca nes e assi las aguisas/que po sobi los Cielos u digna e p edigas », con 40, se ie de
admoniciones (dominio de la yux aposición): « Rescibe es consejo, la mi ija que ida,/
gua da es a palomba, odo lo al ol ida,/ u e do ella ue e, non se as decebida,/guia e po
nos, ija, ca Ch is us e combida ».
30. « Dissoli el judio: “Si c ee me quisie es,/ ehez puedes o na en esso que u quie es./
Non ayas nulla dubda, si u i me so ie es,/ odo es ecabdado, si non e epindie es” (773:
la seducción se ale de la hipo axis), en e a: « Ve olga a u lecho, o na a u posada;/c as
al sueño p ime o, la gen e aquedada,/ u a e de us omnes, de oda u mesnada,/ en as a
a la pue a, e non agas al nada » (775: se ie de consejos yux apues os).
        
San Millán, 243), o cuando se na a la e lexión de pe sonajes (ibid.,
446)31. A es e espec o, es no able que en es os agmen os la subo di-
nación se inc emen a de mane a muy habi ual cuando nos hallamos
an e la na ación de discu sos, es deci , an e el « discu so indi ec o »; de
hecho, la subo dinación (in e oga i as indi ec as, condicionales, cau-
sales, e c.) pa ece una ma ca dis in i a de es e ipo de discu so32.
4. La conclusión que podemos ex ae de es e eco ido po las con igu a-
ciones sin ác icas de los más iejos esc i os cas ellanos es que nos halla-
mos, no an e un p oceso unilineal en el sen ido de paso de esquemas
más « simples » y « p imi i os » a o os más « complejos » y « elabo a-
dos » sino an e la cons ucción de dis in os ipos de discu so, a enidos a
sus dis in as adiciones ex uales, iniciado es ambién de dis in as líneas
de elabo ación de ex os, y con un g ado mayo o meno de a iación
in e na, en lo que se e ie e a esos dis in os ipos de con igu ación, en
unción del in en o de adecuación a las necesidades comunica i as y a
las in enciones discu si as de cada momen o de la enunciación.
Po ob ia que pa ezca, pues, la cons a ación, és a se impone, y así
hay que insis i an e los his o iado es anclados en el iejo modelo eó-
ico « de la pa a axis a la hipo axis » : los ex os que hemos analizado no
son me os hi os en el de eni de la lengua española ni me os bo ones de
mues a de una his o ia desligada de las in enciones discu si as conc e-
as, su alo como « documen os », si bien es impo an e, no puede
e se como absolu o. Son ex os de di e sas adiciones ex uales, en las
que no hemos de ol ida la p esencia de los modelos de las o as lenguas
(en especial el la ín, pe o ambién el ancés, pa a los p ime os ex os
«li e a ios », o el á abe pa a cie os documen os oledanos), de los que
se aducía o en los que, simplemen e, se inspi aban los composi o es de
es os p ime os edi icios ex uales cas ellanos. Y pa a odo es o la sin axis
del cas ellano o ecía ya a mas a iadas, no mecanismos simples que
i án ag andándose con el paso del iempo. Po an o, a la ho a de de e -
mina la exis encia de un « es ado de lengua » (po ejemplo, « el cas el-
lano del siglo XIII ») a pa i de las con igu aciones sin ác icas que hal-
31. « Bien pa ece po ojo qe Dios bien lo ama a,/quando del á ol omne al de echo li
da a;/demás el buen exiemplo con San Ma ín egua a,/qe pa ió con el pob e el man o
qe le a a » (243) – « Los pueblos e los p íncipes, odos lo en endie on/qe los dos ca alle os
qe del cielo inie on,/los dos a ones ue on a qui los o os die on,/qe an es los enga on
qe no los eci ie on » (446).
32. « Con ólis po su lengua oda la ledanía,/qué dizién los diablos e qué Sanc a Ma ía,/
cómo lo qui ó Ella de su podes adía;/si po Ella non uesse, se ié en neg o día » (Milag os,
97), « P egun ó es a es a cómo o leban ada,/ca e a g and azienda, noblemen celeb ada;
/dissoli un la ino la aíz p o undada/e sopiesse que és a e a e da p o ada » (ibid., 701).
   
lamos en los ex os esc i os, hemos de ene muy en cuen a que, más que
cons i ui un « es ado » homogéneo y delimi able como una ase de la
his o ia, nues os ex os nos hablan de dis in as adiciones con dis in os
i mos y dis in as in enciones, que coinciden en un momen o de la his-
o ia del idioma, pe o cuyos « iempos » pueden no se los mismos.
Ra ael CANO AGUILAR
Uni e sidad de Se illa
GDR 2378 – SIREM
        