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Prólogo

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Prólogo

Author: Pérez Escolano, Víctor
Publisher: Junta de Andalucía. Consejería de Obras Públicas y Transportes
Year: 2001
Source: https://idus.us.es/bitstreams/0f484ac1-12e3-414e-8492-695d7a4d57f3/download
Ahí es á. Aquí es á. La condición española se descub e en an os e i o ios del plane a po
donde la diás ole de su pulso cul u al acompañó el a án emp endedo de descub imien os y
colonizaciones. La his o ia in e io del ac ual suelo de España es de po sí una mani es a-
ción ica y compleja de idas y enidas de pueblos que ue on deposi ando su imp on a,
mezclando su pe sonalidad. Un des ino plu al, mes izo, en el que descub i undamen os,
componen es o iginales, mix u as nue as, signos de los iempos. Cuan o más en los mil a-
yec os de es e pueblo y de sus ins i uciones empo ales, cul u a ma e ial y espi i ual, desa-
ollados po odo el o be, has a sus ancia odo un con inen e: Amé ica.
Mas ce ca, en la ecindad inmedia a, es a pun a occiden al y me idional de Eu opa, se
con unde, en elaza y sepa a con el no e occiden al de Á ica, siendo casi el mismo si io en
la isión in eg al del globo, ce canía geog á ica que lo es ambién his ó ica, in ensamen e,
una y o a ez, en capí ulos sucesi os del anscu i del iempo. Andalucía es incomp en-
sible sin sus sie e siglos de dominación islámica, pe o ambién lo es Ma uecos, donde las
huellas de la aslación andalusí esul an c uciales.
La his o ia con empo ánea exp esa nue amen e un solape, ma cado aho a po la domina-
ción española de más de medio siglo xx en pa e de la nación he mana. A su huella u ba-
nís ica y a qui ec ónica es á dedicado es e lib o que la Jun a de Andalucía edi a co no ené-
sima p ueba de su comp omiso a e nal a a és de su sis ema de coope ación in e nacional
cuyas huellas, nue as y di e en es, huellas hispánicas de la coope ación, se an dis inguien-
do en Te uán, Xauen o La ache. Una a ea abie a en la que esul a decisi o el impulso de
dos e uaníes de nacimien o al se ido de la Conseje ía de Ob as Públicas y T anspo es de
la Jun a de Andalucía, como son el Sec e a io Gene al de Plani icación, Damián Ál a ez
Sala, y el coo dinado adjun o de la Di ección Gene al de A qui ec u a y Vi ienda, Luis
González Tama i ; pues, cada uno en su ámbi o de esponsabilidad y dedicación, ienen
siendo igu as cla e en el azado y pe se e ancia en odas las a eas de coope ación in e -
nacional de la Conseje ía y su pa icula desa ollo en Ma uecos.
Po consiguien e, esul ó ácil in eg a mi p opues a de enca ga a An onio B a o Nie o la
ealización de un abajo de in es igación, pa a su p on a di usión, que cub ie a la g an lagu-
na exis en e en el conocimien o ace ca de la con igu ación ísica del desa ollo u bano del
Ma uecos jali iano. Su es ue zo sis emá ico con ibuye a ompe la de o mada pe cepción
«de un Ma uecos exclusi amen e a a és de sang ien as y cos osas campañas mili a es, luga
de p omoción de mili a es sedicen es (que pos e io men e ecunda ían el golpe de
1936),
saqueado limpiamen e po el g an capi al ca alán, asco y mad ileño y colonizado en lo ci il
po esos can ine os que sa i izó en sus no elas Fe nández Flo es». La ausencia de un no e cla-
o en la polí ica española en la zona, en odo caso, no implicó la ausencia de un ejido ins i u-
cional, p oduc i o y social que ajo consigo p opues as y ealizaciones cla es en la ca ac e i-
zación a qui ec ónica y la de e minación u bana y e i o ial del Ma uecos español.
Pa ecie a que el enómeno de la colonización con empo ánea, después de las pé didas de
Cuba y Filipinas, queda a educido a la nada. Es e lib o cons a a lo con a io. Reconocida
la meno cuan ía de los es os coloniales de España en compa ación con la pe manencia,
du an e buena pa e del siglo xx, de amplios e i o ios suje os al Reino Unido, F ancia, o
incluso Po ugal, el caso ma oquí ep esen a un capí ulo de g an calado en la his o ia de
la a qui ec u a y del u banismo español de ese siglo. Si lo lle ado a cabo en el Ma uecos
ancés ha p opiciado es udios no ables en los úl imos ein e años, como ambién los dedi-
cados a o os e i o ios de ul ama (como el compilado po el Ins i u F ançais d'A chi-
ec u e en 1992), la endencia a ese conocimien o no podía pe manece po más iempo
ausen e en el pano ama de la cul u a a qui ec ónica española. Po ello, la Jun a de Anda-
lucía omó la decisión de enca a el obje i o de cub i ese conocimien o y o ece lo a oda
España, aho a en o ma de lib o, mañana, es nues o deseo, en o ma de exposición.
Y pa a hace lo eníamos a la pe sona adecuada. An onio B a o e a conocido po sus apo -
aciones decisi as sob e la ciudad de Melilla, en la que i e y abaja. La madu ez de sus
ob as, su igo cien í ico, el conocimien o de p ime a mano ya a anzado sob e Ma uecos
y la capacidad de abajo demos ada, le a alaban pa a un enca go que ha sabido conclui
has a e lo publicado en menos de cua o años.
El lib o iene una es uc u a clásica, iniciándose en el es udio del ma co his ó ico gene al
de España en Ma uecos, pa a mejo si ua las acciones o ien adas al con ol y la es uc u-
ación del e i o io median e la plani icación y las ob as públicas, y pode pasa a desc i-
bi nos las ciudades y su u banismo, sus ins i uciones, sus modelos an o pa a las medinas
como los ensanches, y sus p ime as aplicaciones con especial a ención a Te uán, La ache y
Tánge , pe o ambién a Alcaza qui i , Alhucemas, Xauen, Río Ma ín o Nado . Lógica-
men e, B a o dedica odo un capí ulo a escla ece los aspec os p o esionales y económicos
de la a qui ec u a hispanoma oquí, pues la dico omía en e ingenie os, en pa icula los
mili a es, y a qui ec os cob a aquí especial sen ido, con la modalidad que ese eje cicio com-
po aba en el sis ema colonial. Del mismo modo, discie ne en e la ob a de na u aleza
pública y la inculada a las emp esas ac uan es en el e i o io.
A pa i del capí ulo sex o en a en los aspec os de la especi icidad a qui ec ónica, p egun-
ándose sob e la na u aleza del ca ác e colonial. B a o esume esa ealidad en es p inci-
pios: el ínculo polí ico y económico de al condición, el enómeno de la impos ación de
modelos especialmen e o males y, en consecuencia, su consumo po enciado de imágenes,
pa a el que las o mas andalusíes y neoá abes cumplen un papel c ucial y ecu en e den o
del pano ama his o icis a y ecléc ico de la a qui ec u a española del p ime e cio de siglo.
El lib o de B a o pe mi e comp oba cómo en el Ma uecos jali iano se desa olla am-
bién, como en o os e i o ios coloniales, una condición, más o menos expe imen al, muy
copiosa, de las endencias eu opeas y de sus mo imien os inno ado es, mode nis a,
decó y
acionalis a, cuyo ayec o, a pa i de La ache, desemboca plenamen e en Te uán, con
a qui ec os des acados como F ancisco He anz, José La ucea, o José Miguel de la Qua-
d a-Salcedo, en e o os. Una mode nidad que iun a, aspasando el pe íodo au á quico
del anquismo y sus exp esiones his o icis as, con p oyec os de muy di e sos a qui ec os,
incluidos algunos p o agonis as del mo imien o mode no de la me ópoli, como es el caso
de Cas o Fe nández Shaw.
La a qui ec u a española en Ma uecos discu e, pues, en el lib o de B a o mos ándonos
una exp esión bi on e. Po un lado, especula de la icisi ud gene al española, pe o de o o
mos ando acen os p opios, én asis y desa ollos peculia es que, es amos con encidos, so -
p ende án al lec o a en o, que ya no pod á e i a ene p esen e es e capí ulo de la his o-
ia de la a qui ec u a con empo ánea de España... y de Ma uecos.
Se illa, sep iemb e de
2000
Víc o Pé ez Escolano
Di ec o gene al de A qui ec u a y Vi ienda