La epública de las le as como sis ema de comunicación (1500 – 2000)
IC-2011-8 / pp. 35 - 49 ISSN: 1696-2508
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LA REPÚBLICA DE LAS LETRAS COMO SISTEMA DE
COMUNICACIÓN (1500 – 2000)
1
THE REPUBLIC OF LETTERS AS A COMMUNICATION SYSTEM
(1500 – 2000)
IC – Re is a Cien í ica de
In o mación y Comunicación
2011, 8, pp. 35 - 49
Resumen
En es e abajo, Pe e Bu ke pasa e is a a más de quinien os años de
República de las Le as, o comunidad de in elec uales, que coope an más
allá de las on e as geog á icas o polí icas. Dis ingue cua o ases en es a
la ga his o ia, que apa ecen ma cadas po sucesi as e oluciones
ecnológicas –la imp en a, el apo , la elec icidad e In e ne –, pe o
ambién po endencias con apues as hacia la uni e salización o hacia el
nacionalismo excluyen e.
Abs ac
In his pape , Pe e Bu ke ocuses on o e i e hund ed yea s o he Republic o
Le e s, o schola ly communi y, which coope a es beyond geog aphical o
poli ical bounda ies. He dis inguishes ou pe iods in i s his o y, ha appea
cha ac e ized by consecu i e echnological e olu ions – p in , s eam,
elec ici y, he In e ne – bu also by compelling ends owa ds globaliza ion o
exclusi e na ionalism.
Palab as cla e
República de las Le as / His o ia de las Ideas / His o ia de la Ciencia /
Nacionalismo.
Keywo ds
Republic o Le e s / In ellec ual His o y / Science His o y / Na ionalism.
1
T aducción del inglés: F ancisco Lo enzo
Pe e
Bu ke
1
(Emmanuel College, Camb idge, Ingla e a)
Pe e Bu ke
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I
P
oco pudo imagina el humanis a eneciano F ancesco Ba ba o,
cuando empleó en su co espondencia en 1417 el é mino espublica
li e a um, la popula idad que su me á o a alcanza ía y el iempo que
pe manece ía igen e. Tan solo una gene ación después de la in ención de
la imp en a con ipos mó iles (más conc e amen e de su ein ención, ya que
es a écnica se u ilizaba en Co ea), los es udiosos de la época –ya en
iempos de E asmo- comenza on a e e i se a ellos mismos como ciudadanos
de la epública de las le as.
Es a unión o epública de ‘le as’, en el sen ido de ap endizaje, ue
undamen almen e una comunidad imagina ia, a eces desc i a en ex os
como República Li e a ia (1655) de Diego de Saa ed a Faja do o Deu sche
Geleh en epublik (1774) de F ied ich Klops ock, como una ciudad
ci cundada po un oso de in a y de endida po plumas de esc ibi , o en
ocasiones como un es ado sobe ano con su p opio senado y leyes.
En una in e p e ación li e al de la me á o a, el es udioso benedic ino
Ma ín Sa mien o p opuso el es ablecimien o de una ‘jun a’ que edac ase un
lib o de eglas con las leyes y cos umb es de la epública
2
. Se a aba de
un es ado iguali a io, en el que debe ían aboli se o al menos suspende se
las dis inciones sociales en e sus componen es, p ohibiéndose las mues as
de de e encia en las euniones. En la Real Academia de Ciencias de Suecia,
po ejemplo, el a amien o pa a odos los miemb os e a el de he , a pesa
de que muchos pudiesen os en a í ulos nobilia ios.
Es a Unión podía conside a se no solo como una comunidad
imagina ia, sino ambién como un sis ema de comunicación, una ed
in elec ual o una ed de edes, ya que exis ían cos umb es y usos pa a
acili a la colabo ación o al menos la coope ación a dis ancia. En e es os
usos y cos umb es des acaba la co espondencia po ca a esc i a en la ín,
que ompía las ba e as de las lenguas eu opeas e náculas, el in e cambio
de publicaciones e in o mación y la isi a a colegas de es udio du an e los
pe iplos y iajes académicos. A p incipios del siglo XVII, po ejemplo, e a de
igo que los es udiosos que isi aban Venecia incluyesen en su i ine a io una
isi a al monje Paolo Sa pi, del mismo modo que a la Piazza San Ma co.
Jun o con es o, las biblio ecas eu opeas es aban abie as pa a los
isi an es ex anje os. La en ada a la Bodleian Lib a y aún man iene la
insc ipción ‘Reipublicae le e a o um’, aunque algunos es udiosos ex anje os
se quejaban de no se bien ecibidos, sob e odo si pedían consul a
2
D. de Saa ed a Faja do (1665). República Li e a ia (usé la edición de Alcalà 1670); F. G.
Klops ock (1774). Die Deu sche Geleh en epublik. Hambu g. Véase sob e Sa mien o, J. Ál a ez
Ba ien os (1995). La epública de las le as y sus ciudadanos. En Ba ien os, F. Lopez y I.
U zainqui. La República de las le as en la España del siglo XVIII (pp. 7-17, en p. 12). Mad id.
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manusc i os. En una época de con lic os eligiosos, que en ocasiones
desembocaba en gue as, los es udiosos p o es an es enían acceso a la
Biblio eca Va icana (Jaumann, 2001; G a on, 2009). Muchos es udiosos
ca ólicos y p o es an es conseguían man ene buenas elaciones pe sonales y
epis ola es en e ellos. Las e is as académicas, como la amosa Nou elles
de la République des Le es, se ían de nexo de unión en e los miemb os,
con in o mación sob e el mundo de la in elec ualidad, eseñas de nue os
lib os o nec ológicas de miemb os des acados.
Hacia el siglo XVIII, la Unión se había expandido allende Eu opa y
con aba con pues os en Ba a ia (hoy Yaka a), Calcu a y en las Amé icas,
especialmen e en la Ciudad de México, Lima, Bos on, Filadel ia y Río de
Janei o, donde se undó una Academia de Ciencias en 1772
3
. El desa ollo
de unas comunidades de conocimien o a ni el mundial o al menos
in e con inen al no comenzó, po an o, en la e a de In e ne , aunque
cie amen e se ha acele ado en los úl imos ein e años.
Es posible que, u o de la nos algia, endamos hoy a idealiza es a
comunidad de conocimien o. Sin emba go, ambién exis ie on e a os más
cínicos y ealis as, como los es udios en el ámbi o angló ono de Lo aine Das on
(1991) y Ann Goldga (1995), en los que se da cuen a de las i alidades y
con lic os o las dispu as sob e au o ía y las acusaciones de plagio.
En lo social, la Unión se eía es ingida, p ác icamen e ese ada, a
a ones de clase media y al a (aunque la Condesa E a de la Ga die llegó a
se miemb o de la Academia de Suecia). En eo ía, la comunidad e a iguali a ia,
basada en igualdad de a o. Po supues o, en la p ác ica algunos miemb os
e an más iguales que o os. Había maes os y discípulos, p o eso es y
es udian es, mecenas y clien es. De alguna mane a, es a unión no se encon aba
aislada del es o de la sociedad, la sociedad je á quica del an iguo égimen,
aunque en algunos aspec os ep esen aba una c í ica de es a.
II
L
a mayo ía de los es udios sob e es a comunidad, eal o
imagina ia, concluye on en o no a 1750, con la Encyclopédie, en 1789, o a
lo más hacia 1800
4
. Hab ía que p egun a se si es e inal no es injus i icado
o p ema u o. En las siguien es páginas, man end é que lo es.
3
Véase sob e Bos on y Philadelphia, Fie ing, N. (1976). The T ansa lan ic Republic o Le e s.
William & Ma y Qua e ly. Vol. 33, pp. 642-60.
4
Goldga , idem; Bo s, H. and F. Waque (1997). La République des le es. Pa ís, ambién
e mina en 1750. D. Goodman (1994). The Republic o Le e s: a Cul u al His o y o he F ench
Enligh enmen . I haca, e mina con la Re olución.
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Hay, po supues o, buenas azones, quizás su icien es, pa a que la
comunidad de his o iado es (una epública den o de la más amplia
epública del conocimien o) haya omado es a decisión. Sus mo i os son dos,
esumidos ambién en dos palab as: nacionalismo y especialización.
Las di icul ades de la comunicación p o ocadas po las gue as
napoleónicas u ie on un impac o cla amen e nega i o en la academia.
Aunque los anceses y b i ánicos comenza on po adop a el ‘axioma’ de
que, en palab as del p esiden e de la Real Sociedad de Lond es, Joseph
Banks, «en e la ciencia de dos Naciones puede exis i la Paz, aunque sus
polí icos es én en gue a», la colabo ación p on o cesó. El p opio Banks, po
ejemplo, mani es aba su so p esa de que un es udioso ancés hubiese
declinado isi a le. «No concibo –esc ibió- que pueda conside a se una
necesidad polí ica desposee a nadie de la amis ad de un homb e sabio po
el simple hecho de que pe enezca a una nación con la que es amos en
gue a» (Gascoigne, 1988, p. 155)
5
.
Banks p ocu ó la libe ación de a ios es udiosos anceses que habían
sido ap esados. El Ins i u o de Pa ís le pidió in e cede pa a que la
expedición ancesa que iba a ca og a ia la cos a aus aliana no se iese
amenazada, y así lo hizo, aunque no ue capaz de consegui a cambio la
libe ación de un explo ado b i ánico (Gascoigne, 1988, p. 159). El amoso
comen a io del cien í ico médico Edga d Jenne de que «las ciencias no
es án nunca en gue a» pe día igencia en el mismo momen o (1803) en que
lo p onunciaba.
La a monía de es a comunidad le ada no se io an amenazada po
las gue as como, más insidiosamen e, po el cambio del cosmopoli ismo al
nacionalismo o en exp esión de F ied ich Meinecke, del Wel bü ge um al
Na ionals aa
6
. De al o ma, pod ía incluso habla se de una nacionalización
del conocimien o en el siglo XIX, con una c ecien e pe cepción po pa e de
los es udiosos de que eje cían como ep esen an es de sus espec i as
naciones y de que se encon aban eclu ados al se icio de sus es ados-
nación. Po su pa e, los gobie nos des inaban ondos a g andes p oyec os
académicos como museos nacionales, biblio ecas nacionales (como la
Biblio eca Nacional de Mad id), dicciona ios biog á icos nacionales, a las
geog á icos y geológicos nacionales, o his o ias de las naciones, sus lenguas
y li e a u as. Sin emba go, los p oyec os académicos que ca ecían de
esonancias nacionales ecibían menos apoyo o icial.
5
Véase G. R. de Bee (1960). The Sciences we e ne e a Wa . London; Das on, idem.
6
Meinecke, F. (1970). Wel bü ge um und Na ionals aa (1908: aducción inglesa
Cosmopoli anism and he Na ional S a e. P ince on).
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El segundo a gumen o que ija en 1800 -o incluso an es- el inal de la
comunidad de las le as, se sus en a en la acusada endencia hacia la
especialización in elec ual, la di isión o agmen ación de la an igua
epública en p o incias sepa adas o comunidades de especialis as
7
.
A inales del siglo XIX comenza on a ins i ucionaliza se en Alemania
y los Es ados Unidos las di isiones en e disciplinas con la c eación de
depa amen os e ins i u os que se ían de ba e a pa a sepa a «las ibus
y e i o ios académicos» (Beche , 1989). La comunidad in elec ual, como los
campus que en ese momen o las cons i uían, se con i ie on en un
a chipiélago de á eas disciplina ias. Es os cambios die on como esul ado
que la exp esión épublique des le es se iese g adualmen e es ingida a
las belles-le es, especialmen e a la na a i a y la poesía
8
.
III
A
pesa del nacionalismo y la especialización, de iendo la
es i ución de la idea de una comunidad le ada pa a desc ibi la ida
académica en Occiden e (y con más ue za a escala global) a pa i de
1800
9
. P e endo de es a o ma pone en cues ión la adicional sepa ación
en e al a y baja Edad Mode na o, al menos, p opicia un diálogo en e
ambos ipos de his o iado es.
De acue do con es o, el p opósi o undamen al de es e a ículo es
suge i una di isión de la his o ia de la comunidad de las le as en cua o
pe iodos de una du ación del odo desigual. El p ime pe iodo, un la go
pe iodo emp ano que se ex iende desde el 1450 has a el 1850, pod ía
desc ibi se como la época de la academia de acción animal, ya que los
lib os, las ca as y los p opios es udiosos iajaban e ec i amen e a lomos de
caballo. Es o ambién pod ía aplica se a la Edad Media, pe o la idea de
una comunidad le ada solo se ex endió po Eu opa as la apa ición de la
imp en a, a pesa de que la exp esión espublica li e a um apa ece en
1415 (Fuma oli, 1988, pp. 129-52).
El segundo pe iodo, desde la mi ad del siglo XIX has a mediados del
siglo XX, pod ía denomina se la edad del apo , aplicado aho a a la
7
Bo s and Waque , idem, p. 159.
8
Bo s and Waque , idem, p. 159.
9
Véase Ka ady, V. (1988). La épublique des le es des emps mode nes. L’in e na ionalisa ion
des ma chés uni e si ai es occiden aux a an la G ande Gue e. En Ac es de la Reche che en
Science Sociale, 121-22; Callisen, C. T. y B. Adkins. The Old Face o New Social Ne wo ks: he
Republic o Le e s as a Vi ual Communi y. Con e encia inédi a. Ag adezco al au o que me
haya pe mi ido la lec u a del a ículo an es de su publicación.
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locomoción - an o po e oca il como po ma - y al uso de la p ensa de
apo como écnica de imp esión a inicios del siglo XIX, que aba a ó los
lib os y pe iódicos. La e ce a época, que cub e desde 1950 has a inales
del siglo XX, ue la edad del ai e, e apa en la que la clase académica,
con e ida en una e dade a je -se , dis u a de cons an es iajes a la ez
que la ele onía in e nacional esul a más accesible y ba a a. La cua a es la
época elec ónica, ma cada po el desa ollo del o denado pe sonal, el
uso del co eo elec ónico y una c ecien e mala conciencia medioambien al.
Quie o apun a , pa a e i a malen endidos, que no abogo po un
cie o de e minismo ecnológico. Sin emba go, ya que es a comunidad de
le ados ue esencialmen e, como apun é an es, un sis ema de comunicación,
pa ece ú il o dena su his o ia de acue do con las sucesi as ecnologías de
comunicación que han exis ido. Quede cla o que, pa a mí, las nue as
ecnologías simplemen e o ecían opo unidades que los indi iduos y g upos
adop a on al ins an e. A con inuación se a an la segunda, e ce a y cua a
época, sin ol ida los es igios de cada edad en las siguien es.
IV
E
n un sen ido, la segunda época o e a del apo de la comunidad
le ada ue una con inuación de la p ime a. La p ác ica de la
co espondencia epis ola seguía siendo impo an e. El se icio pos al
in e nacional e a más ápido, más económico y iable, en pa e g acias al
anspo e e o ia io y a la Con e encia Pos al de Be na de 1874. Aho a,
a la ca a le acompañaba la sepa a a, un ipo de a je a de isi a
académica que podía en ia se pa a inicia y man ene elaciones con
colegas ex anje os (Hags om, 1965, p. 30).
Sin emba go, lo que de e minó que es a comunidad se ans o mase
en la edad del apo ue la apa ición de los cong esos in e nacionales. Es e
ipo de cong esos su gió en el siglo XIX con an o éxi o, que a inales de
siglo ondaban una media de ein a anuales. El p ime Cong eso
In e nacional de Ciencias His ó icas, po ejemplo, u o luga en Pa ís en
1900, coincidiendo con la e ia mundial de ese año, que ambién a ajo los
cong esos de ma emá icos, ísicos, químicos, bo ánicos, geólogos,
me eo ólogos y psicólogos (E dmann, 2005).
La comunidad de his o iado es ue ela i amen e len a en
o ganiza se. Cuando se es ableció como al, los es adís icos ya habían
celeb ado su p ime cong eso in e nacional en 1853, los químicos en 1860,
los médicos en 1867, los geóg a os en 1871, los his o iado es del a e, los
o ien alis as y los me eo ólogos en 1873, los geólogos en 1878, en e o os.
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Aunque es os cong esos esul aban modes os desde nues a isión ac ual, los
es adís icos llega on a cong ega has a 236 miemb os en B uselas en 1853
10
. El
desa ollo simul áneo del e oca il y los cong esos in e nacionales no son me a
coincidencia. La comunicación en e los académicos se desa ollaba en una de
las es lenguas que compe ían po el dominio académico in e nacional: p ime o
el ancés, que ya empezaba a eemplaza al la ín a inal del siglo XVII, as él
el alemán, desde inicios del siglo XIX en adelan e, y inalmen e el inglés.
El ba co a apo ambién ayudó a ans o ma la comunidad
ompiendo hacia 1840 la ba e a ansa lán ica y haciendo posible los
ciclos de con e encias, como los de Cha les Lyell, Ma hew A nold, T. H.
Huxley y o os di ulgado es cien í icos b i ánicos po los Es ados Unidos.
También las es ancias co as; en 1904 Ka l Lamp ech , Fe dinand Tönnies,
E ns T oel sch, Max Webe y We ne Somba iaja on a los Es ados
Unidos con ocasión de la Exposición Uni e sal de San Luis, donde
impa ie on un impo an e núme o de con e encias. T es años después ue on
Sigmund F eud y Ca l Gus a Jung quienes isi a on los Es ados Unidos como
con e encian es, mien as que la Asociación B i ánica pa a el Desa ollo de
la Ciencia se eunía en Aus alia en 1914. Un p og ama de in e cambio
pa a p o eso es isi an es de Be lín y Ha a d se inaugu ó a p incipios del
siglo XX. En la década de 1920, las becas Rocke elle o ecían a los jó enes
ísicos eu opeos la opo unidad de abaja en los Es ados Unidos
11
.
Tomando las ideas de Wal e Bageho sob e la cons i ución b i ánica,
pueden dis ingui se los cong esos ‘solemnes’ o me amen e p o ocola ios de
los ‘e icien es’ o p oduc i os. Algunos de es os cong esos del diecinue e
ma ca on sin duda impo an es hi os, singula men e la Con ención de
Gineb a de 1864 y el Cong eso sob e el Me idiano Ce o de 1884 en
Washing on. En el e eno de la Química y de la Es adís ica, los cong esos
celeb ados ayuda on a es anda iza la e minología y las ca ego ías. Lo
mismo ocu ió en o as disciplinas aunque no en la His o ia, donde Ma c
Bloch in en ó en ano con ence a sus colegas pa a es anda iza concep os
écnicos como eudalismo.
10
F. S. L. Lyons, F. S. L. (1963). In e na ional Scien i ic Collabo a ion.
En Lyons (ed.). In e na ionalism in Eu ope 1815-1914, Leiden, pp. 223-37. Véase M. P. C osland
(1978). Aspec s o In e na ional Scien i ic Collabo a ion and O ganiza ion be o e 1900. En E.
G. A. Fo bes (ed.). Human implica ions o scien i ic ad ance. Edinbu gh, pp. 114-25.
11
Vom B ocke, B., ed (1991). Wissenscha sgeschich e und Wissenscha spoli ik im
Indus iezei al e : Das ‘Sys em Al ho ’ in his o ische Pe spek i e. Hildesheim 1991, pp. 185-6;
Weine , C (1968). The Re ugees and Ame ican Physics. En Fleming, D. and B. Bailyn (eds.).
In ellec ual Mig a ion: Eu ope and Ame ica, 1930-1960. Camb idge MA, pp. 190-228, en pp.
194, 196.
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Resul a imposible calcula los e ec os eales de los cong esos
académicos, aunque algunos p oyec os in e nacionales, como la edacción
de Camb idge Mode n His o y (1902-12), emp endida a inales del siglo
XIX po el cosmopoli a b i ánico Lo d Ac on, no pod ían habe se ealizado
sin ellos. Los cong esos alen aban la denominada ‘des-nacionalización’ de la
ciencia, un an ído o a la nacionalización an es ci ada. Su labo se auxiliaba
con la undación de las asociaciones in e nacionales pe manen es: la de
geodesia (1861), bo ánica (1901), sismología (1903), en e o as
(C aw o d, Shinn y Sö lin, 1993).
Como la mayo ía de los cambios his ó icos, es os desa ollos ambién
enían sus cos es. En e ellos des aca el decli e de las sociedades
académicas locales –de an icua ios, a queólogos, li e a os y demás– o al
menos la pé dida de algunas de sus unciones, aunque muchas de ellas
esis ie on has a mediados del siglo XX al menos. Hubo ambién un p oceso
de lo que pod ía llama se ‘academización’, en o as palab as, una di isión
sin p eceden es en e in elec uales ocacionales (cu as, abogados y doc o es
que habían hecho impo an es apo aciones al conocimien o en el dieciocho
y diecinue e) y los nue os p o esionales especializados. El desa ollo de
p ocedimien os como la e isión po pa es pa a la publicación de a ículos
en e is as académicas solía exclui a miemb os ex e nos a las comunidades
y los abajos de meno calidad de los miemb os p opios.
La mayo alla en el mundo del sabe , sin emba go, iba a se la que
C.P. Snow denominó en 1959 ‘las dos cul u as’. Sea dicho al ma gen, en la
época de Snow, los cien í icos enían una mayo pe cepción de o ma
comunidad que los humanis as, a los que se desc ibía en ocasiones como una
cong egación in isible (C ane, 1972). El políma a anglo-húnga o Michael
Polanyi adap ó conscien emen e la ieja exp esión, acuñando el concep o
‘ epública de la ciencia’. Es a epública se di idía en es e momen o en un
cada ez mayo núme o de disciplinas, ambién conocidas como
comunidades. La idea de una ‘comunidad c is alog á ica’ compe ía aho a
con una unidad más global, aunque po supues o esul aba posible
conside a se a la ez miemb o de ambas unidades, la más gené ica y la
más especí ica
12
.
También hubo iempo pa a las up u as. Como cab ía espe a , la
apa ición del ascismo y el nazismo y las dos gue as mundiales ue on
e dade os desas es pa a el mundo del sabe y pa a el mundo en gene al,
aunque algunas eacciones pusie on de mani ies o al as co as de
12
Law, J. (1976). The De elopmen o Special ies in Science: he case o x- ay p o ein
c ys allog aphy. En G. Lemaine (ed.) Pe spec i es on he Eme gence o Scien i ic Disciplines. The
Hague, pp. 123-52. Véase C aw o d, E. (1990). The Uni e se o In e na ional Science, 1880-
1939. En F ängsmy , T. (ed.). Solomon’s House Re isi ed: he o ganisa ion and ins i u ionaliza ion
o science. Can on MA, pp. 251-69.
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solida idad académica. Aún así, algunos miemb os de es a comunidad
exp esa on un ue e nacionalismo. Has a no en a y es p o eso es i ma on
una ca a de apoyo a la quema de la biblio eca de la Uni e sidad de
Lo aina en 1914 (Johnson, 1990, pp. 181-182).
En los Es ados Unidos, el sociólogo Albion Small se en en ó al has a
en onces amigo y colega Geo g Simmel. En Bélgica, Hen i Pe enne ambién
ompió elaciones con su amigo Ka Lamp ech du an e la gue a. El p opio
Pe enne, jun o a su colega Paul F éde icq ue a es ado y depo ado a
Alemania as mani es a se con a el asal o alemán a la Uni e sidad de
Gan e (Lyon, 1974, pp. 247-262).
Incluso as la gue a, F ancia p omo ió un boico in e nacional a los
cien í icos alemanes. El Consejo In e nacional de In es igación Cien í ica
inaugu ado en B uselas en 1919 excluía a los alemanes y sus aliados, y
cuando se le an ó la p ohibición en 1926, los alemanes ehusa on o ma
pa e de él (Ke les, 1971, pp. 47-60). Po o o lado, Pe enne alen ó la
celeb ación de nue as ediciones del Cong eso In e nacional de His o ia y la
eadmisión de miemb os alemanes en la comunidad de his o iado es. Como
p esiden e del Cong eso de B uselas en 1923, p esen ó la his o ia
compa ada como an ído o al nacionalismo.
O o belga, el biblió ilo Paul O le , dedicó g an pa e de su ida a
mejo a la comunicación en el mundo del conocimien o y las espe anzas de paz
en e las naciones con la undación del Mundaneum (1919) en B uselas y la
colabo ación con el Comi é de la Liga de Naciones pa a la Coope ación
In elec ual (1922). El in en o de O le de econs ui la comunidad de
ap endizaje no u o éxi o, pe o ilus a el esu gi de es e ideal
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.
La apa ición del ascismo y el nazismo lle ó, po supues o, al éxodo
in elec ual de la década de los ein a, la huida de los in elec uales, en su
mayo ía judíos y ge manó onos (sin ol ida a los in elec uales que abandona on
España du an e o as la Gue a Ci il). La solida idad de es a Comunidad
quedó demos ada con la acogida de es os in elec uales en G an B e aña,
Suecia, Tu quía, los Es ados Unidos, Sudamé ica, Nue a Zelanda y o os des inos
(aunque a algunos no les esul ó ácil, especialmen e a las académicas,
encon a un pues o adecuado en su nue o des ino).
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Discu ido en Lond es en la de ensa de la Tesis Doc o al de D. Laqua. Eu opean
In e na ionalism(s), 1880-1930: B ussels as a Cen e o T ansna ional Coope a ion (2008).