Doc ina
I
Algunos aspec os del deli o de malos a osl
�
----------------------------------------------------------------------------------
-
...
Cannen Gómez Ri e o
l. In oducción
La inco po ación al Código Penal del deli o de
malos a os, ope ada po Ley O gánica 3/1989,
de 21 de junio, de Re o ma y Ac ualización del
Código Penal, ino a da espues a especí ica a
los casos en que la con i encia en el núcleo ami
lia se con ie e en el en ol o io de una elación
con inuada de ac os, a eces de pequeña signi i
cación aislada, que sólo cob an su e dade a di
mensión cuando se con emplan de mane a global
o con inuada y bajo la óp ica del desequilib io de
ue zas, en sen ido ísico o mo al, que no mal
men e p eside la elación en e la íc ima y su
ag eso .
Como sucede en gene al con cualquie ansg e
sión que el O den penal sanciona, la necesidad de
o ece una espues a puni i a no es más que u o
del acaso del que enía que habe sido el ma co
óp imo pa a e i a el nacimien o mismo del con
lic o: los mecanismos de au o egulación social
p e ios a la eacción puni i a. Como es sabido, a
di e encia de o as amas del O denamien o ju í
dico, el De echo penal no egula el uncionamien
o o dina io de las elaciones sociales y del á ico
ju ídico, sino que sanciona las quieb as de las no
mas mínimas de con i encia que, en p incipio,
deben unciona po sí solas al ma gen del pode
puni i o del Es ado. Po ello, en las conduc as de
malos a os, como en an os o os deli os que el
Código Penal con empla, el ecu so al a ma más
ep esi a de eacción ju ídica no es sino la eac
ción an e el acaso de alguna de las eglas básicas
de con i encia en sociedad, ya sea debido a los
condicionamien os sociales o a las ci cuns ancias
pe sonales que en uel en al au o y su hecho.
P o eso a Ti ula de De echo Penal
de la Uni e sidad de Se illa
Pe o ambién en el ámbi o de la iolencia do
més ica, al igual que sucede con odos los deli os,
es posible iden i ica una se ie de ac o es p e ios
que condicionan y ges an su apa ición: desde la
pa ología p opia de una pe sonalidad ag esi a e
incon olada has a oles y es e eo ipos sociales
que en oncan con oda una adición cul u al, il
ada a eces has a po la p opia Ley,2 que an
p on o p esen an a la muje como un se especial
men e inde enso y necesi ado de p o ección como
una posesión masculina que en sus más pe e sas
des iaciones se con ie e en el blanco ideal pa a
desca ga las i as y complejos.3 An e es a ealidad,
la necesidad de inco po a un ipo que de o ma
exp esa con emplase el deli o de malos a os se
hacía e iden e; así lo jus i icaban los da os que
ponían de elie e la ele ada ci a de compo a
mien os que, no malmen e de pue as pa a aden
o, dan ida a una de las peo es o mas de iolen
cia a la que se pueda some e a alguien: aquélla
que ni siquie a se puede iden i ica en un ac o
conc e o y ubica se en una coo denada empo-es
pacial po que se pie de en su p incipio y su in,
po que es co idiana y acecha en cada ac o, en ca
da ges o, en cada momen o.
En cualquie caso, e omando la lógica de la in
e ención penal, puede deci se que has a aquí na
da nue o: como siemp e, una ealidad social, una
des iación de la misma y la pues a en unciona
mien o de la maquina ia penal. y nada más ha
b ía que deci si no ue a po que esa des iación de
la ealidad ex a ju ídica que es á en el o igen de la
eacción penal se a o ece de inmedia o po la
p esencia de un da o que pocas eces puede iden
i ica se en o os ámbi os con lic uales, y que hace
que la p oblemá ica de los malos a os adquie a
1. Es e abajo se ealizó en el ma co del P oyeclo I+D, inanciado po el Minis e io de Educaci6n y Ciencia, «Es udio penal y c imino
lógico de la iolencia domés ica».
2. Buena p ueba es que nada menos que has a la Re o ma ope ada po la l.O. 14/1999, 9 jun., la ley de Enjuiciamien o C iminal si
guie a hablando en el a . 104 de la desobediencia de la muje hacia el ma ido.
3. SCHEIDER, Ko pe liche Gewal anwendung in de Familie, Be lín, 1987, pp. 86 Y ss.
67
•••
Re is a Penal
Algunos aspec os del deli o de malos a os
in es especialmen e p eocupan es de ca a a su
pe secución p ác ica: la complicidad que con e
cuencia apo a la p opia íc ima.
En e ec o, la ealidad social que en uel e a las
ag esiones en el seno amilia se ca ac e iza a me
nudo po que la íc ima es la más iel encub ido a
de la iolencia que sopo a. Unas eces po el e
mo e e encial al ag eso , po la dependencia
económica y a eces -a pesa de odo- a ec i a de
la íc ima espec o a aquél; o as, simplemen e,
po miedo a en ila con lic os que se conside an
ín imos de la pa eja o la amilia, o po la e güen
za a econoce el acaso de la elación o incluso
la pe sonalidad de quien eligió como compañe o,
lo cie o es que es la p opia íc ima quien abona
el e eno pa a que pueda segui cul i ándose la
iolencia y la que se aisla a sí misma y sume ge
cada ez más en su p opia o u a.4 An e és o, bien
poco puede hace el De echo penal. Si en gene al
la panacea a la solución de cualquie con lic o no
puede encon a se ni en el ecu so al mismoS ni si
quie a en la exaspe ación de la pena sino en una
ac uación p eju ídica, menos aún si e ecu i a
él cuando es la p opia íc ima la que ocul a su e
alidad, la que no se a e e a pone in a la elación.
En es e con ex o, de poco o nada si e la a icula
ción de ins umen os de eacción penal o el au
men o de la sanción puni i a; al con a io, dicha
exaspe ación encie a incluso el iesgo de p o o
ca el e ec o in e so, es o es, el inc emen o del e
mo a la denuncia po sen i se la íc ima aún más
incapaz de impu a a su ag eso un deli o que ie
ne asignada una pena p i a i a de libe ad eal
men e g a e. Puede deci se, po ello, que el condi
cionamien o p eju ídico en o no a la e icacia del
deli o de malos a os es doble: en p ime luga ,
po que su ecu so, como sucede en gene al con
cualquie des iación de conduc a, no puede se la
uen e di ec a de solución del p oblema; en se
gundo luga , po que de poco si e la aplicación
misma de las p e isiones del Código Penal si no se
acompaña de una labo de concienciación po
pa e del p opio suje o pasi o de los mecanismos
de de ensa que le asis en.
Con odo, pese a la a i mación an e io en o no
a que el De echo penal no es ni puede se el e
medio ideal pa a la solución del con lic o, lo cie -
o es que ampoco puede pe manece impasible
an e una ealidad que en poco iempo ha e iden
ciado la impo ancia cuali a i a y cuan i a i a de
las conduc as iolen as p oducidas en el ma co de
elaciones amilia es o análogas. Mo i ado po
es a ealidad, según se io, el legislado inco po a
al Código Penal el deli o de malos a os po Ley
O gánica 3/1989, de 21 de junio. En lo que sigue
me ocupo de alguno de los aspec os que plan ea la
egulación.
11. Elemen os ípicos. B e e e e encia
al bien ju ídico p o egido en el deli o
de malos a os
Con o me a la p ime a edacción del deli o de
malos a os, con enida en el a ículo 425 del an
e io Código Penal: «El que habi ualmen e, y con
cualquie in, eje za iolencia ísica o psíquica so
b e su cónyuge o pe sona a que es u iese unido po
análoga elación de a ec i idad, así como sob e los
hijos suje os a la pa ia po es ad, o pupilo meno o
incapaz some ido a su u ela o gua da de hecho,
se á cas igado con la pena de a es o mayo ». La
a ención legisla i a especí ica de los ac os de io
lencia en el ámbi o amilia se comple aba po la
inco po ación de una al a en el a ículo 582.3 del
Código Penal que enía a cuali ica los malos a
os de ob a p oducidos en el con ex o amilia . 6
Si bien es e dad que la in oducción de dicho
p ecep o ue aplaudida de o ma p ác icamen e
unánime po la doc ina, en cuan o que pe mi ía
el cas igo di ec o de es a o ma de iolencia, la de
nuncia de sus de iciencias o, si se quie e, de sus li
mi aciones, no se ha ía espe a . La expe iencia
p ác ica pond ía p on o de elie e la es echez de
la egulación pa a alcanza an o a de e minadas
o mas de iolencia como a los ac os eje cidos
con a de e minados suje os que, pese a no es a
comp endidos po la le a de la ley, se inse aban
de lleno en la misma si uación con lic ual que mo
i ó la in oducción del p ecep o. Po lo que a lo
p ime o se e ie e, ninguna duda había, ya desde
el más udimen a io ins in o del sen ido común,
que el daño ísico, único que mencionaba el ipo,
no es la única o ma de ag edi a la íc ima, ni
4. Tampoco pueden ol ida se los casos en los que, si bien la íc ima decide en un p ime momen o denuncia la si uaci6n, pos e io
men e ec i ica po amenazas implíci as o explíci as. Véase, po ejemplo, el caso enjuiciado po la S. Aud. P. C6 doba 15 dic. 1998 en la
que la muje y su hijo, íc imas de ac os de malos a os, se e ac an en el juicio o al de las decla aciones hechas en ase de ins ucci6n.
5. Es signi ica i o el da o ecogido po un ecien e in o me ealizado �o ellns i� o Andalu� �e la MuJe , con o me. �I cual el 81
% de
las denuncias de malos a os no ienen e ec os sob e el ag eso , In o macl6n apa ecida en el Dia iO El Pa/s de 11 de diCiemb e de 1999.
6. Dicho a ículo cas igaba con la pena de a es o meno en oda su ex ensi6n a quien golpea e o mal �� e de ob�. sin causa le
..
le
si6n a «los ascendien es, el c6nyuge o pe sona a la que se hallase unido de o ma es able po anóloga elaclon de a ec i idad, o los hilOS
meno es».
68
Doc ina
siemp e la que causa más su imien o, ni siquie a
la que deja he idas más hondas y di íciles de sana
o la que más des uye el sen imien o de anquili
dad y segu idad. Pe o en segundo luga , ampoco
escapaba a ese mínimo sen ido común que las
« o u as» ísicas o psíquicas del ag eso no siem
p e, ni siquie a con más ecuencia, se limi an al
cí culo de pe sonas que enunciaba el en onces a
ículo 425 del Código Penal, cí culo que e a impo
sible ex ende po impe a i o del p incipio penal
básico de p ohibición de analogía in malam pa
em y que, po ello, había mo i ado esoluciones
absolu o ias espec o al deli o de malos a os
cuando, po ejemplo, los nue os episodios de io
lencia se p oducían as el ámi e de la sepa a
ción.7 Es a laguna esul aba especialmen e p eo
cupan e an e la e idencia de que la up u a de una
elación sen imen al no siemp e supone el in de
las ejaciones y ac os de iolencia; al con a io, la
p opia pe sonalidad a la que con ecuencia es
ponden los ag eso es de es e ipo de deli os (suje
os celosos, de baja au oes ima que sólo log an
a i ma se po medio de la iolencia ... )8 de e mina
que muchas eces el capí ulo de la sepa ación o
del di o cio no sea más que un incen i o pa a
con inua la «pe secución» de su íc ima más allá
del echo amilia , de la misma o ma que un p o
pie a io pe sigue a su pe enencia allí donde quie
a que es é. Es más, al ma gen de lo an e io , no
puede ol ida se que muchas eces la sepa ación o
el di o cio es el pun o de a anque de nue os p o
blemas capaces de encende una ez más la me
cha de la iolencia, de la ejación y la humillación.
Bas e pensa en los con lic os inhe en es a la up
u a de la elación, como, la cus odia de los hijos o
la dis ibución de los bienes comunes.9
La Ley O gánica 14/1999, de 9 de junio, se o ien
ó a supe a odas es as limi aciones. Dicha Ley,
además de in oduci e o mas en el o den p oce
sallO y aumen a la pena de p isión,ll modi icó la
edacción del deli o de malos a os pa a amplia
su ámbi o ípico an o po lo que se e ie e a las
conduc as ípicas comp endidas en el mismo como
al cí culo de posibles suje os pasi os,12 En elación
con és os úl imos el legislado se cuidó de amplia
el ca álogo de suje os a los que esul ase aplicable,
es ableciendo que pueden se lo «quien sea o haya
sido su cónyuge o sob e pe sona que es é o haya es-
7. Así, po ejemplo, la S. Aud. La Co uña 19 no . 1997, en la que se enjuiciaba la conduc a del ma ido que encuen a a su esposa en
una u e ía y as discu i con ella la aga a po el cuello.
8. Violencia con a la muje , Minis e io del In e io 1991, pp. 55 Y ss.
9. Véase, po ejemplo, la S. 91·un. 1998, en la que se p oduce una in ensi icación de la iolencia psíquica y co po al eje cida po el
ma ido hacia su esposa a aíz de a demanda de sepo ación, al conside a se pe judicado en las cues iones ela i as a la cus odia de los
hijos así como en el hecho de que uese la esposa quien siguie a esidiendo en el que ue el domicilio amilia . '
10. Dicha ley modi ica los am. 13 y 544 bis de la l.E.C ., edac ándolos como sigue: «A . 13: Se conside an como p ime as diligen
cias las de consigna las p uebas del deli o que puedan desapa ece , la de ecoge y pone en cus odia cuan o conduzca a su comp oba
ción y a la iden i icación del delincuen e, la de de ene , en su caso, a los p esun os esponsables del deli o, y la de p o ege a los o endi
dos o pe judicados po el mismo, a sus amilia es u o as pe sonas, pudiendo aco da se a al e ec o las medidas cau ela es a las que se
e ie e el a ículo 544 bis de la p esen e Ley.»
«A . 544 bis. En los casos en que se in es igue un deli o de los mencionados en el a ículo 57 del Código Penal, el Juez o T ibúnal po
d á, de o ma ma i ado y cuando esul e es ic amen e necesa io al in de p o ección de la íc ima, impone cau ela men e al impu ado la
p ohibición de esidi en un de e minado luga , ba io, municipio, p o incia u o a en idad local o Comunidad Au ónoma.
En las mismas condiciones pod á impone le cau ela men e la p ohibición de acudi a de e minados luga es, ba ios, municipios u o as
en idades locales, o comunidades au ónomas, o de ap oxima se o comunica se, con la g aduaci6n que sea p ecisa, a de e minadas pe
sonas.
Pa a la adopción de es as medidas se end á en cuen a la si uación económica del impu ado y los eque imien os de su salud, si uación
amilia y ac i idad labo al. Se a ende 6 especialmen e a la posibilidad de con inuidad de es a úl ima, an o du an e la igencia de la me
dida como as su inalización.
El incumplimien o po pa e del impu ado de la medido aco dada po el Juez o T ibunal pod á o igina , eniendo en cuen a la inciden
cia del incumplimien o, sus mo i os, g a edad y ci cuns ancias, la adopci6n de nue as medidos cau ela es que impliquen una mayo limi
ación de su libe ad pe sona sin pe ' uicio de las esponsabilidades que del incumplimien o pudie an esul a .»
11. Con o me al an e io a o 425 a pena p e is a e a a es o mayo (de un mes y un día a seis meses); con a me al a o 153 la pena
es de p isión de seis meses a es años.
12. Es e dad que la nue a edacci6n sup imió el inciso con enido en el a o 425 del an e io Código Penal
9
ue hacía e e encia al que
«con cualquie Rn, eje cie e iolencia ísica ... ». Si bien dicha sup esión se ha denunciado a eces como un pelig o, en el sen ido de que
pudie a da pie a es ingi el ámbi o ipico po exclui de la es e a penal los supues os e en ualmen e econducibles al eje cicio legí imo
de un de echo, como un supues o de echo de co ección, me pa ece que al pelig o debe conside a se inexis en e. Si el legislado ,ha op
ado po sup imi dicho inciso no lo ha hecho po a limi a el 6mbi o ípico, m6xime cuando: como �e es á señalanda, su endenCia es a
amplia lo, sino, simplemen e, po que e a innecesa io inclui lo. De hecho, c eo que la sup esI6n de dicha d6usula se p es a a una lec u o
de signo diame almen e opues o a la que apun an los que denuncian ales emo es: man ene la supond ia econoce implíci amen e qu�
exis e un de echo de co ecci6n y po eso hace al a deci a engl6n seguido que no se le quie e da ele ancia a e ec os penales. SencI
llamen e po que al de echo no exis e es po lo que no hace al a deci que, en el o den penal, no es eRcaz.
69
•••
Re is a Penal
Algunos aspec os del deli o de malos a os
...
--
--------
�
--------------------------------------------------------------------------------
-
ado ligado a él de o ma es able po análoga ela
ción de a ec i idad, o sob e los hijos p opios o del
cónyuge con i ien e, pupilos, ascendien es o inca
paces que con él con i an o que se hallen suje os a
la po es ad, u ela, cu a ela, acogimien o o gua da
de hecho de uno u o o».13 La ampliación del ámbi
o ípico la log a ía el legislado a a és de dos
ías complemen a ias. La p ime a, cuidándose de
de ini de o ma amplia lo que haya de en ende se
po habi ualidad, eje sob e el que g a i a y da sen
ido al deli o de malos a os y que has a en onces
no encon aba o a conc eción que la ju isp uden
cial.14 Si bien sin hace especial mención al aspec
o cuan i a i o, es o es, al núme o de ac os de io
lencia necesa ios, el legislado quiso deja cla o
que lo decisi o no puede se la pe spec i a o mal
de los ac os de iolencia enjuiciados, algo que la
empa en a ía más bien con el concep o de einci
dencia, sino una alo ación c iminológico-social
que ponga el acen o en la ealidad con lic ual ma
e ial que es á en su base.15 Con o me al apa ado
segundo del a ículo 153, pa a ap ecia la habi ua
lidad: «se a ende á al núme o de ac os de iolencia
que esul en ac edi ados, asi como a la p oximidad
empo al de los mismos, con independencia de que
dicha iolencia se haya eje cido sob e la misma o di
e en es ic imas de las comp endidas en es e a icu
lo, y de que los ac os iolen os hayan sido o no obje
o de enjuiciamien o en p ocesos an e io es».
Pe o sin duda, la no edad más llama i a y espe
ada, aunque ambién, como enseguida se e á, la
que gene a las más complicadas dudas in e p e a
i as, es la inclusión en e el eje cicio de ·las o
mas de iolencia que pueden se cons i u i as de
un deli o de malos a os, además de las de ca ác
e {Sico, las de índole psíquica. El legislado si úa
así la egulación penal en sin onía con las Decla a
ciones ecogidas a ni el in e nacional,16 colmando
una de las lagunas que más ené gicamen e había
denunciado la doc ina en elación con la egula
ción an e io del deli o de malos a os que, según
se io, sólo mencionaba los ac os de iolencia ísi
cos, de al modo que los daños psíquicos sólo po
dían econduci se, en su caso, a los ipos comunes
de lesiones, coacciones, amenazas o a en ados a la
in eg idad mo al.17
Con es e diseño más amplio de sus con o nos, el
a ículo 153 del Código Penal se p esen a como el
ins umen o con el que alo a de o ma au óno
ma los casos en los que el insul o y la humillación
se con ie en en clima habi ual de la elación, el
ep oche injus i icado y la idiculización en una
o u a psicológica, el desai e en in imidación; la
espues a iolen a en uen e pe manen e de páni
co y miedo. A odas esas o mas que, a eces, ais
ladamen e con empladas, odo lo más, a a esa
ían los umb ales de una al a de lesiones del
apa ado p ime o18 o segundo19 del a ículo 617
13. Sob e los dudas in e p e a i as y las lagunas de punibilidad de la egulación �n e io , éase CUENCA GARCiA, «La iolencia habi ual
en el ámbi o amilia », en Re is a Ju ídica de Ca a/uña, 1998, pp. 643 Y ss.; GARCiA AL ARez!DEL CARPIO DELGADO, El deli o de malos / a os
en el ámbi o amilia , Valencia, 2000, pp. 54
Y
ss.
14. Sob e la conc eci6n doc inal de la hobi ualidad, CUENCA GARdA, en Re is a Ju dica de Ca a/uña, 1998, ob. ci ., pp. 651 Y ss.;
GARdA ÁL ARez!DEL CARPIO DELGADO, El deli a de malos / a os en el ámbi a amilia , ob. ci ., pp. 65 Y ss.
15. Véase en es e sen ido el In o me ap obado po el Pleno del c.GJ�J. con Fecho de 19 jun. 1998: «lo exigencia de hobi uolidad del
o o 153 del C6digo Penal debe ía se en endido no an o en un sen ido écnico-ju ídico, como eincidencia, sino median e una in e p e a
ción más amplio y p og esi o, en un sen ido c iminalógico-social, como conduc a ag esi o epe ida y dila ada en el iempo, con o sin con
denas p e ías, de o ma que la sen encia condena o io i me p eceden e pueda cons i ui una p uebo más de la hobi uolidad que, no obs
an e, pod ía ambién demos a se po o os medios, como la exis encia de denuncias an e io es, el es imonio de pe sonas pe enecien es
al mismo ámbi o ecinal, e c.».
Dicha solución con as a con la de inici6n de hobi uolidod que se p e eía en el P oyec o de l.O. de C6digo Penal de 1992, que iden i·
icoba la hobi ualidad con lo eincidencia, aco ándola además en un ma gen empo al. Con o me 01 o o 161 del P oyec o: «A los e ec os
de es e a iculo, exis e hobi ualidod cuando el culpoble hubie e sido condenado po es o más deli os o al as de lesiones con a los pe
sonas a las que se e ie e el apa ado an e io , en los cinco años p eceden es 01 de la comisión de la nue a in acción penal».
La in e p e aci6n del concep o de hobi uolidad en sen ido c iminológico-social ya había sido suge ido po la doc ina; po odos, RUlZ
VADlLLO, «Las iolencias ísicos en el hoga », en Adualidad Ju ldica A anzadi, n.Q 326, 1998.
16. Así, po ejemplo, la Te ce o Conle encio del Consejo de Eu opa sob e igualdad de hom� es y muj:�es, de 1993; la Decla ación so
b e eliminaci6n de la iolencia con a la muje de las Nociones Unidas, de 1993 o la Decla ación de Bel ing de 1995.
17. Véase la Ci cula de la Fiscollo Gene al del Es ado 2/1990: «lo consecuencia más g a e del empleo de la exp esión · iolencia ío
sico· es la de impedi la subsunción en el o . 425 de los malos �o os mo a�es o psíquicos habi uales, que puede.n llega ? � on o o. más
g a es que los �sicos y que esul an de es a o ma, sin emba go, Impunes mien as no p aduzcon un esul ado lesiVO cons i u i o de I�,��.
No obs an e, algún au o había jus i icado dicho es icción. Es el caso de GRACIA MARnN, quien manejaba como a gumen o � p incipiO
de in e enci6n mínima, «El deli o
y
la al a de malos a os en el C6digo penal español de 1995», en cuade nos de De echo Jud,c,al 1995,
Deli os con a la ida e in eg idad ísica, p. 250.
18. Que se e ie e a la causoci6n de lesiones que sólo equie en una p ime a asis encia acul a i o.
19. Que con empla el mal a o de ob o que no causa lesión, ag a ando la pena en el inciso inal cuando el o endido ue e alguna de
10$ pe sonas a los que se e ie e el a o 153.
70
D o e i n a
-------------------------------------------------------------------------------------------
...
del Código Penal o del a ículo 620.2,20 de unas
coacciones, amenazas, o deli os con a la in eg i
dad mo al, iene a da espues a penal el a ículo
153 del Código Penal, do ándolas de un sen ido
uni a io que acuña su especí ico con enido de des
alo .
No obs an e, el consenso en o no a la com
p ensión del deli o de malos a os suele ago a se
en la a i mación an e io . Pese a que a penas exis
en dudas pa a a i ma que la azón de se del
mismo desen oca la con emplación aislada de los
ac os de iolencia, las opiniones se di iden a la
ho a de delimi a los con o nos del bien ju ídico
que se a a de u ela , has a el pun o de que es po
sible encon a de enso es p ác icamen e de cual
quie opción: desde la dignidad, el hono o la se
gu idad amilia , has a los que niegan Ía posibili
dad de descub i en es e deli o un bien ju ídico
au ónomo al p o egido po o os ipos de la Pa e
Especial, undamen almen e, el deli o de lesio
nes.21
Es e dad que el deli o de malos a os gua da
un innegable pa en esco con los deli os de lesio
nes, en cuan o que ambién en aquél puede e se
a ec ada la salud e in eg idad del suje o pasi o.
No es po ello de ex aña que un sec o doc inal
apun e a la con igu ación del mismo como un de
li o de pelig o espec o a aquel bien ju ídico, que
end ía a an icipa la p o ección penal an es de
que se p oduje a el esul ado lesi o que no mal
men e es de espe a del eje cicio de los ac os de
iolencia.22 A mi en ende , sin emba go, la com
p ensión del bien ju ídico en el deli o de malos
a os, si bien iene en cuen a dicho es ado de pe
lig osidad no se ago a en el mismo, po mucho
que se de ina en é minos amplios. Así lo e ela el
hecho de que la de inición de habi ualidad in o
ducida po la Re o ma de 1999 ome como pun o
de e e encia cualquie a de los ac os de iolencia
eje cidos con a los dis in os suje os que enume
a. Más allá de dicho aspec o, el clima mismo en
que se con ex ualiza la ealización ípica de e mi-
na que el obje o de p o ección desbo de la me a
con emplación de la si uación de iesgo pa a en
onca con los concep os más amplios de dignidad,
bienes a , segu idad y anquilidad, cuya u ela su
pe a la con emplación aislada de los esul ados le
si os que e en ualmen e llega an a p oduci se.23
Sólo así puede en ende se que el legislado haya
op ado sin ma ices po las eglas del concu so de
in acciones al señala de o ma exp esa que la
pena que con empla se en iende «sin pe juicio de
las. penas que pudie an co esponde a los deli os o
al as en que se hubie an conc e ado los ac os de
iolencia lsica o ps(quica».
y es que, en e ec o, si el deli o de malos a os
no uese más que la an icipación de la si uación
de pelig osidad ínsi a a las lesiones, las eglas ge
ne ales de la eo ía del deli o de e mina ían que el
esul ado lesi o consumie a a la si uación de ies
go, en cuan o que la misma no se ía más que una
secuencia p eceden e a aquél cuyo cas igo au ó
nomo queda ía edado po la egla penal básica
del ne bis in ídem. F en e a ello, el impe a i o le
gal de ap ecia de o ma adicional los esul ados
lesi os que e en ualmen e pudie an p oduci se
con i ma de mane a implíci a que el con enido de
injus o del deli o de malos a os se des incula de
la óp ica indi idual a la que esponden los espec
i os deli os de lesiones.
ID. La elación en e el deli o de malos
a os y.lesiones. Especial e e encia a la
p oblemá ica de los ac os de iolencia
psíquica
A pa i de la inco po ación de la cláusula con
cu sal en el a ículo 153, la espues a ju ídica a los
malos a os con inuados que acaban p oducien
do una lesión de mayo o meno in ensidad es á
llamada a a icula se sin mayo es di icul ades, al
menos en eo ía, en un doble plano: po un lado,
una alo ación uni a ia que a ende ía a la si ua-
20. «Se 6n cas igados con la pena de mul a de 10 a 20 días; (
... ) 2. los que causen a o o uno amenaza, coacci6n, inju ia o ejoci6n
injus a de ca 6c e le e ( ... ). Cuando el o endido ue e alguno de los pe sonas a que se eRe e el a iculo 153, la peno se 6 la de a es a
de dos o cua o Rnes de semana o la de mul a de lOa 20 dios, eniendo en cuen a lo posible epe cusi6n econ6mico que la pena impues a
pudie a ene sob e lo p opia íc ima o sob e el conjun o de los in eg an es de lo unidad amilia ( ... 1.» . .
21. Así, po ejemplo, GRACIA MARTlN, en Comen a ios al Código Penal. Pa e Especial, Valencia, 1997. Véase los e e encias doc ina
les que ecogen GARClA ÁlVAREZ/DE CARPIO DE GADO, El deli o de malos a os en
el
ámbi o amilia , ob. ci ., pp. 18 Y ss ..
22. MoRAu:s PRATS, Cuade nas de De echo Judicial, 1995, ob. ci ., p. 249; GARClA ALVAREZ/DEL CARPIO DELGADO, El deli o de molos o
as en el ámbi o amilia , ob. ci ., pp. 20 Y ss.
23. CUENCA GARClA, en Re is a Ju ídica de Ca aluña, 1998, ob. ci ., pp. 632 Y ss.; GoNZÁlEZ Rus, Cu so de De echo penal, M..W., Ma-
d id, 1997, p. 169. bi
d h
Véase lo S. Aud. Mad id, 20 en. 1999: «el bien ju ídico p o egido no es 5610 la salud, lo in eg idad ísico, sino am ¡én e e ec o a
i i azonablemen e anquilo, sin miedo, sin sumisi6n humillan e y sin dependencia absolu o del humo ajeno, de sue e que el a en ado
a ese de echo puede pena se sepa adamen e del a en ado al de echo o lo salud».
71
•••
Re is a Penal
Algunos aspec os del deli o de malos a os
ción de ejación, humillación e insegu idad que
suponen los malos a os habi uales; po o o, una
alo ación indi idualizada de cada ac o aislado de
iolencia que end ía a calib a de o ma singula
la en idad del esul ado lesi o p oducido. Dicha
elación, en p incipio, con las pun ualizaciones
opo unas,24 no debe ía plan ea mayo es p oble
mas. y no debe ía plan ea los po que pa a ello
cuen a con un diseño eó ico impecable que iene
a ga an iza el eng anaje pe ec o de cada elemen
o concu sal asegu ando, de paso, la alo ación je
a quizada del injus o con o me a la g a edad del
esul ado lesi o p oducido y, con ello, la p opo
cionalidad de la pena inal esul an e con o me a
uno de los pos ulados básicos del De echo penal.
E iden emen e, no es la misma la conduc a del
pad e que cas iga ei e adamen e al hijo ence
ándole en una habi ación oscu a y p olonga la
si uación de aislamien o du an e a ios días, lo
que le gene a c isis de pánico o angus ia, que la
conduc a consis en e en la ealización con inuada
de a aques e bales aunque és os, ambién po su
habi ualidad, ep esen en una o ma de ejación
que me me la au oes ima de la íc ima, como po
ejemplo, las palab as del ma ido que niega habe
se casado po es a enamo ado de su esposa, sino
simplemen e pa a es a más ce ca de la he mana
de és a, de la que dice es a enamo ado.25 De o
ma pa alela, po lo que a las ag esiones isicas se
e ie e, es á cla o que no pueden con empla se a
lo a i amen e idén icos los ac os habi uales de
iolencia que p o ocan se ios esul ados lesi os
en la íc ima que los a en ados de pequeña in en
sidad que, como empujones o zama eos, ni si
quie a dejan ma cas en el cue po o que, incluso
dejándolas, como los hema omas o a añazos, no
p ecisan asis encia acul a i a.
Como decía, la alo ación indi idualizada de
cada ac o de iolencia y, con ello, el p incipio pe
nal básico de p opo cionalidad, se ga an iza al
con empla el legislado oda una gama de deli os
que alo an de o ma indi idualizada la g a edad
del a aque. Cada uno de los a en ados aislada
men e conside ados encuen a un ipo al que e
conduci se: desde la al a de lesiones del a ículo
617.1 cuando sea necesa ia una p ime a asis en
cia acul a i a as la lesión ísica o incluso del a
ículo 617.2, cuali icada po el inciso segundo,
cuando la misma no sea necesa ia (malos a os
de ob a que no p oducen lesión), has a los co es
pondien es deli os de lesiones psíquicas o ísicas
cuando la íc ima, además de una p ime a asis
encia acul a i a, equie a a amien o médico o
qui ú gico.26 Ni que deci iene que es os deli os,
en su caso, pod án ap ecia se en las modalidades
ag a adas de los a ículos 148,27 14928 Y 150 del
Código Penal.29 Po su pa e, po lo que a las le
siones psíquicas de meno en idad se e ie e, la
24. Así, po ejemplo, el que los ipos de lesiones en en en elación concu sol con un deli o de malos a os de e mino, según en iendo,
lo imposibilidad de ap ecia en aquéllos lo ci cuns ancia de pa en esco, en cuan o que lo elación pa en al o análogo yo es enido en cuen
a como elemen o cons i u i o del o o 153.
25. S. 9 jun. 1998.
26. A . 147: «1. El que, po cualquie medio o p ocedimien o, causa e o o o uno lesión que menoscabe su in eg idad co po al o su
salud ísica o men al, se á cas igada como eo del deli o de lesiones con lo peno de p isión de seis meses o es años, siemp e que lo le
sión equie o obje i amen e pa o su sanidad, además de uno p ime a asis encia acul a i o, a amien o médico o qui ú gico. lo simple i
gilancia o seguimien o acul a i a del cu so de lo lesión no se conside a á o amien o médico.
2. No obs an e, el hecho desc i o en el apa ado an e io se á cas igado con lo pena de a es o de sie e o ein icua o ines de semana
o mul a de es o doce meses, cuando seo de mena g a edad, a endidos el medio empleado o el esul ado p oducido.»
27. «los lesiones p e is as en el apa ado 1 del a iculo an e io pod án se cas igadas con lo peno de p isión de dos o cinco años,
a endiendo al esul ado causado o iesgo p oducido.
1.� Si en lo ag esión se hubie en u ilizado a mas, ins umen os, obje os, medios, mé ados o o mas conc e amen e pelig osas pa o lo ida
o salud, ísica o psíquico, del lesionado.
2.� Si hubie e mediado ensañamien o.
3.� Si lo íc ima ""e e meno de doce años o incapaz.»
28. «El que causa e o o o¡ po cualquie medio o p ocedimien o¡ lo pé dida o lo inu ilidad de un ó gano o miemb o p incipal, o de un
sen ido, lo impo encia, lo es e ilidad, una g a e de o midad¡ una g a e en e medad somá ico o psíquico, se á cas igado con lo peno de
p isión de seis o doce años.»
Es a cuali icación comp ende ía, desde los de o midades has a los lesiones psíquicos o psíquicos g a es ocasionados po lo conduc o de
molos a os. Dicho ipo pe mi i ía comp ende ambién los cosos de con agio del �i us del ,Sido: algo que �.uen eme� e ae .su.c�usa.:Je
lo comisi6n de un deli o p e io, coacciones, amenazas, o de lo ei e oci6n de acciones ela o iOS que p opiCian un clima. de n lmldaclon
implíci o po lo que el suje o accede o lo elación sexual. Po lo que o los lesiones se e ie e, el simple hecho del con ag�o,. an es aun �e
desa olla lo en e medad, puede conside a se cons i u i o de un deli o de lesiones pslquicos en, los casos en que el conocimien o de lo m
acción conlle e un cuad o de angus io en el pacien e an e el emo o su desa ollo y, en de ini i o, 01 desenlace o ol. Al espec o, GóMEZ
RIVERO, Lo impu ación de esul ados p ocluciclos a la go plazo, Valencia, 1998, pp, 174 y ss.
. .
29. «El que causa e o o o lo pé dida o lo inu ilidad de un ó gano o miemb o na p incipal, o lo de o midad, se á cas igado con lo pena
de p isión de es ° seis años.»
72
Doc ina
alo ación g aduada del ep oche penal ambién
se ga an iza al con empla el legislado en el a
ículo 620 apa ado segundo la conduc a de cau
sa a o o una amenaza, coacción, inju ia o eja
ción injus a de ca ác e le e, ag a ándose la pena
en el inciso e ce o del mismo apa ado cuando la
íc ima sea uno de los suje os del a ículo 153.
La di icul ad pa a alo a de o ma au ónoma la
conduc a lesi a a e ec os de la elación concu sal,
no se debe, po an o, al diseño eó ico de la solu
ción legaL Tan o los esul ados lesi os de mayo
como de meno in ensidad que pudie an ene e
le ancia penal encuen an en el Código ipos es
pecí icos a los que econduci los; con ello se alo
an de o ma au ónoma, po impe a i o del a
ículo 153, odos y cada uno de los esul ados
p oducidos a consecuencia de los ac os de iolen
cia que, a su ez, es án llamados a en a en ela
ción de concu so deli os con los malos a os. Y
po que dichos p esupues os eó icos se dan an o
en elación con los malos a os ísicos como con
los psíquicos, en p incipio, espec o a ninguna de
las dos a iables de eje cicio de iolencia debie an
plan ea se especiales p oblemas pa a a icula en
cada caso la elación concu sal.
Obsé ese, además, que la inco po ación de la
cláusula concu sal en el a ículo 153 iene a solu
ciona uno de los p oblemas in e p e a i os que se
había p esen ado como más con lic i o en el capí
ulo del égimen concu sal de es e deli o con o os
í ulos delic i os. Y es que, en e ec o, en la egula
ción an e io en la que es aba ausen e dicha cláu
sula, si bien podía conside a se mayo i a ia la
opinión doc inal a o able a ap ecia el co es
pondien e concu so de deli os, no habían al ado
p opues as en el sen ido de excepciona dicha e
gla en de e minados supues os; en conc e o, en los
casos en que la alo ación au ónoma del a en ado
sólo pudie a subsumi se en una al a de lesio
nes)O Las dudas las despeja sin ambages dicha
cláusula al e e i se de o ma exp esa y sin dis in-
ción a los esul ados lesi os que se aduje an sim
plemen e en una al a. Es más, po ello, po que la
cláusula se in oduce sin excepción ni ma iz algu
no, las eglas del concu so de deli os deben egi
ambién en los casos en los que el a en ado en que
se conc e a el ac o de iolencia pun ual sea la al
a de mal a o del a ículo 617.2 del Código PenaL
Es a solución, a la que en gene al se había opues
o la mayo ía de la doc ina, no malmen e con el
a gumen o de que el deli o de malos a os no es
más que una cuali icación de dicha al a, se des
p ende aho a cla amen e del a ículo 153 del Có
digo Penal.3i En ealidad, se a a ía simplemen e
de la con i mación legal de la solución a la que
debe conduci la comp ensión au ónoma del bien
ju ídico p o egido en el a ículo 153 que, po ello,
en absolu o se solapa con el mal a o de ob a del
a ículo 617.2, en el que el bien ju ídico p o egido
no es sino la in eg idad ísica,32 que esul a lesio
nada aho a de la o ma más le e imaginable)3
Sin emba go, es a apa en e acilidad pa a enla
za el doble ni el en que se diseña la espues a ju
ídica empieza a encon a di icul ades an p on
o como se abandona el p ime plano de la ac i i
dad del ju is a, el del es udio de los ins umen os
de cons ucción eó ica de la elación concu sal, y
se abo da la a ea de iden i ica los ac os que de
sencadenen la aplicación p ác ica de dichas eglas
eó icas. A esa di icul ad con ibuye de o ma sin
gula la enomenología misma de uno de los ac os
de iolencia que menciona el p ecep o as la Re
o ma de 1999: las de ca ác e ps{quico. Bas e pen
sa que mien as la lesión {{sica siemp e ae su
causa de un ac o de iolencia {{sica, la ps{quica
puede ae la an o de un ac o de iolencia ps{qui
ca como lsica. Son p ecisamen e los casos en los
que en su o igen la lesión psíquica ca ece de dicha
au onomía, es o es, cuando se incula en su o i
gen a ac os de iolencia ísica, los que an a esul
a más p oblemá icos en la p ác ica. Como no
dudan en señala los especialis as, las al e aciones
30. Po odos, BEROUGO GóMEZ DE lA TORRE, La Re o ma penal de 1989, Mad id, 1989, pp. 10.4 Y ss.
De hecho, la p opia Fiscalía Gene al del Es ado, en Ci cula 2/1990, a i m6 que «si las lesiones causadas po las iolencias habi uales
ue en cons iMi as de al a, el a o .425 consumi ía esos esul ados que en cie o modo, es án ínsi os en el é mino · iolencia ísica"».
31. No obs an e, en el sen ido que aquí se de
iende se había p onunciado ya algún au o en la egulaci6n an e io , si bien de o mo
ealmen e mino i a ia: es el coso de GRACIA MARTiN, en Comen a ios al Código penal. Pa le Especial, ob. ci ., p . .426.
32. En un sen ido dis in o, PÉREZ ALONSO, «El deli o de lesiones», en ADPCP 1990, p. 628, pa o quien el bien iu ídico p o egido es lo
dignidad pe sonal. A mi iuicio, si bien es indiscu ible que la dignidad es el as ondo de lo ipi icaci6n de muchos ipos deli
�
i os, su con
cep o no puede maneja se como un bien ju ídico independien e, u elado en p ime plano po el De echo penal. De lo con ano, hab ía de
llega se a la condusi6n de que p ác icamen e en odos los ipos delic i os es ese el bien ju ídico p o egido.
33. Todo ello sin oI ido que lo soluci6n de en ende que la al a del a o 617.2 se subsume en el deli o de malos a os pod ia do lu
ga a consecuencias inadmisibles. De hecho, algún de enso de dicha soIuci?", como .CuENCA GARClA, en R� is a Ju i?ica.
de Ca aluña,
1998, oh. ci ., pp. 653 o 661 pone de elie e los p oblemas a que conduce dicha soIUCI6n o e ec os de ap ecia la habl u
�
lldod: «ya que
si ha habido una sen encio condena o ia en elaci6n a uno al a de molos a os del a . 617.2 c.P., és a no puede se conside ado de nue
o po o o ma po e de lo habi ualidad eque ida po ellipo del a . 153 c.P.; pues ello, en p incip o, ulne a ía el p incipio de 'non bis
in idem'».
73
•••
•••
Re is a Penal
Algunos aspec os del deli o de malos a os
psíquicas p oducidas a consecuencia de la lesión
ísica p e ia pueden e e i se an o a las i encias
expe imen adas (los ac os de iolencia ísica ya
ealizados) como a las al e aciones psicológicas
an e el emo a nue as ag esiones o eacciones
iolen as. Es lo que se conoce como as o no de
es és pos aumá ico, ecogido en la Clasi icación
In e nacional de En e medades de la O.M.S., en�
e cuyas mani es aciones se encuen an las e i�
iscencias o sue ios, episodios de emo e incluso
e i ación de si uaciones' que ecue dan o sugie en
el auma, llegando a da paso a c isis de pánico o
ag esi idad. Todo ello acompañado de un es ado
de hipe ac i idad e hipe igilancia, eacciones de
sob esal o, insomnio, ansiedad, dep esión y a e
ces, incluso, endencias suicidas.34 ¿Deben do a
se a odas es as al e aciones de una alo ación pe
nal au ónoma o, po el con a io, se a a de sim
ples consecuencias acceso ias o concomi an es a
la lesión, cuya alo ación ya es enida en cuen a
en el ma co penal de aquélla?
Dejando al ma gen cues iones ela i as a la di i
cul ad misma de ap ecia el nexo de a ibución
en e la conduc a del ag eso y la lesión psíqui
ca,35 la p ime a di icul ad que se plan ea iene que
e con la imp ecisión misma del concep o de le
sión psíquica, lo que da paso a un doble in e o
gan e: en p ime luga , espec o a la en idad que
debe ene la misma pa a con e i se en sopo e
au ónomo de alo ación penal; en segundo luga ,
allí donde se haya dado una espues a a i ma i a,
los c i e ios con los que pueda 'delimi a se espec
o a ipos limí o es, especialmen e, los deli os
con a la in eg idad mo al.
En elación con el deli o con a la in eg idad
mo al debe ad e i se que has a la echa la ju is
p udencia solamen e 10 ha ap eciado en una oca
sión. Se a a de la Sen encia dic ada po el Juz
gado de lo Penal núme o 3 de Ba celona de 1 de
ene o del 2000 (con i mada después po la Au
diencia P o incial), en la que, as una discusión,
el homb e cogió un ma illo y amenazó de mue
e a su compa íe a, al iempo que la cogió po el
pelo y la a as ó has a el la abo de la i ienda.
Una ez allí, me ió la cabeza de su compa ie a en
la aza del e e e y comenzó a i a de la cadena
pa a así causa le una sensación de angus ia y ago
bio. El Juzgado le condenó a un a io de p isión
po un deli o con a la in eg idad mo al así como
a un a es o de seis ines de semana po una al a
de lesiones.
De en ada, la di icul ad se cen a a la ho a de
de ini la in ensidad mínima de los ac os de io
lencia psíquica que sean ele an es pa a in eg a
el ipo obje i o de los malos a os. Po que si bien
es e dad que el De echo penal no puede pe ma
nece impasible an e los ac os de iolencia en el
ámbi o amilia ; ampoco puede maneja se, aho a
en el ex emo opues o, pa a eacciona en e a
compo amien os que si bien pueden se incómo
dos den o del núcleo amilia o de la elación de
pa eja, no e is en la in ensidad su icien e pa a
con e i se en obje o de ep oche penal. Casi ni
que deci iene que la di icul ad se agudiza en el
ámbi o de las iolencias psíquicas, donde es más
di ícil de ini los con o nos de aquéllas en e a lo
que oda ía puede inse a se en los lími es de lo
admisible o ole ado. Bas e pensa ; po ejemplo,
en conduc as como la de ealiza comen a ios que
pueden supone un desp ecio o idiculización de
la o a pe sona, o le an a la oz en público, com
po amien os que, según algunos es udios, son i
idos po la íc ima como au én icos ac os de io
lencia psíquica y, sin emba go, a la ez, se p es an
a alo a se como simple exp esión del de e io o
de una elación de pa eja, algo espec o a lo que
es á cla o que el De echo penal no iene nada que
deci . Po mucho que dé paso a una i encia ne
ga i a, 10 cie o es que c iminaliza es as si uacio
nes se ía an o como pe de de is a los lími es
mínimos de la in e ención penal. No es po ello
de ex aña que en la doc ina se hayan ensayado
34. Véase JIMÉNEZ CASADO, Malos a os conyugales a muje es en el á ea de Se illa, Se illa-Málaga, 1995, p. 65; ambién Violencía
con a la muje , ob. ci ., p. 54.
35. Véase, po ejemplo, la S. Aud. Las Palmas 5 dic. 1998, en las que, pese a los malos a as in e idos al hijo po pa e de la n:'ad e,
se niega que la si uación de desequilib io y p oblemas de compo amien a del niño puedan impu a se en soli a io a la mad e: «El chiCO ha
pasado po un cúmulo de ci cuns ancias que han lle ado a los p o�lemas de conduc a expues os en el p1e :'a io po la di� a del �oIe
gio ... En p ime luga , cons a en la causa que ue un niño no que ido po su mad e, po se u o de elaciones con su ma ido -el p i
o- cuando ya exis la una up u a de ondo en e ellos. Que incluso pensó en abo o lo' pe o le disuadie on, ayudándola y ';1nimándola
pa a que no lo hicie a. Que sus p ime os iempos ue on en p isi6n. Que all¡ e a mal a ado, has a, el ex e C? de se denuncl�a y con
denada luego. Que la elación con el homb e que aho a "es á" con la acusada, no es buena y que es e le ha VIS o en oda su Vida, un pa
de años a lo sumo. Que ha es ado in e nado en un Cen o de Acogida de la Di ecci6n Gene al del Meno del Gobie no de Cana ias. Que
u o una escola izaci6n in e umpida y eanudada en un Colegio b i ánico de la capi al. Que p esenc!6 y ue íc ima de malos �a os de s�
mad e, a la que iene un g an miedo, como puso de elie e la psic610ga o ense in e inien e en la . �s a. Y que, en C?nsecuencla, es 16g1-
co que con an in ensas expe iencias en su co a ida, sea un niño di icil, con p oblemas de ag eSIVidad. Pe o, p ecisamen e pa odo lo
ela ado no puede achaca se exclusl amen e a la acusoda los daños que se le haya inRigido a su "salud men al". Eso no se ía jus o, y en
consecuencia, no es imamos p oducido el mencionado deli o.»
74
Doc ina
ó mulas pa a es ingi el cí culo de conduc as
ele an es a e ec os de ap ecia los ac os de io
lencia que equie e el a ículo 153. Así, po e
j
em
plo, puede ci a se la p opues a de GARc A ALVA
REZ/DEL CARPIO DELGADO pa a quienes «no oda
exp esión e bal cons i uye una conduc a psíqui
ca, sino sólo la que, de mane a más o menos ele
an e, incide di ec amen e sob e la psiquis del
a ec ado, poniendo di ec amen e en pelig o su sa
lud men a1».36
Pe o no se ago an en es e pun o las di icul ades
que conlle a la imp ecisión de los concep os que
ienen que e con la es e a psíquica. Los p oble
mas ambién se plan ean a la ho a de de e mina
cuándo pueda en ende se que el ac o de iolencia
psíquico en cues ión se ha plasmado en un esul a
do lesi o que pueda da paso a la aplicación del co
espondien e ipo de lesiones -psíquicas-, aspec o
que se con ie e en el e dade o pun o neu álgico
de la discusión en o no a la elación concu sal del
deli o de malos a os con las lesiones.
• Excu so: el p oblema de la au onomía de los
ac os de iolencia psíquica. La ela i idad, imp e
cisión y di icul ad que se p esen a no pocas eces
pa a diagnos ica y de ini las al e aciones de o
den psíquico ab e odo un abanico de dudas en
o no a si de e minadas anomalías psíquicas pue
den conside a se como au én icas lesiones o, po
el con a io, como me as al e aciones más o me
nos pasaje as que se esis en a cali ica se como
pa ologías. Ello a su ez enlaza con la ieja polé
mica en o no a si la ap eciación de un deli o de
lesiones equie e cons a a o no una lesión somá
ica y, en de ini i a, en o no a lo que haya de en
ende se po in eg idad co po al como uen e de
la que deba ae su causa la lesión psíquica. Des
de luego que la cues ión no es baladí. y no sólo
po que es e iden e que de exigi se dicha lesión de
base somá ica se es inge conside ablemen e el
ámbi o ípico del deli o de lesiones, sino po que a
ello se añade de o ma ine i able una segunda li
mi ación nada desdeñable en el ámbi o de las le
siones psíquicas: las di icul ades p oba o ias pa a
ac edi a en el p oceso la exis encia de dicha base
somá ica.
Alguna Sen encia, como la del T ibunal Sup e
mo de 9 de junio de 1998, ha exigido dicha base
somá ica al conside a que «el ipo penal de las le
siones exige como p esupues o una lesión co po al,
lo que, más allá de los casos en que se p oduzca una
pé dida, pe u bación o modi icación de la sus an
cia co po al, debe a i ma se cuando se a e de la
p oducción de males a es isicos de cie a en idad,
como la p oducción de e o o de asco. Con espec
o a es os úl imos enómenos se ha en endido que
sólo cabe ap ecia la exigencia de incidencia co po
al cuando "jun o a la conmoción del equilib io es
pi i ual se dé ambién una exci ación de los ne ios
sensi i os del sis ema cen al ne ioso que ansmi
en las imp esiones sensibles". Es a endencia con
as a, sin emba go, con el hecho de que el Códi
go Penal se limi e a exigi en el a ículo 147 pa a
ap ecia un deli o de lesiones que, po cualquie
medio o p ocedimien o, se cause una lesión que
menoscabe la salud men al. Como con buen c i e
io ha señalado un des acado sec o doc inal, ello
debe ía lle a a p io iza en exclusi a el da o de la
al e ación psíquica, con independencia del e ec o
que enga en el apa a o ne ioso cen al, siendo,
odo lo más, la ce i icación de la base somá ica
de la lesión un da o más a ene en cuen a a la
ho a de ac edi a la ealidad de aquélla.37
Lo cie o es que, al ez u o de odas esas im
p ecisiones y di icul ades in e p e a i as, la solu
ción pa ece es a abocada a la con emplación del
caso conc e o. Así, po ejemplo; el Al o T ibunal
ha negado la exis encia de lesiones psíquicas en la
conocida Sen encia de 30 de oc ub e de 1994, en
la que se enjuiciaban las p ác icas a que ue on so
me idos los niños en la Sec a Niños de Dios. En
ella, el T ibunal Sup emo desca a que las al e a
ciones psíquicas su idas po los niños u ie an
in ensidad su icien e pa a in eg a un deli o de le
siones al en ende que «la única al e ación psico
lógica admi ida po la Sala sen enciado a consis e
en la "di icul ad de in eg a se con niños de su edad
y pe enecien es al á ea cul u al ca alana y de u u
o, pa a inse a se con éxi o en la sociedad pos in
dus ial y compe i i a", desca ando la exis encia de
"las imamien os psiquicos". Es a alo ación en
cuen a su apoyo en el con enido de la pe icial psi
quiá ica que ecoge la sen encia ecu ida esal an
do que los pe i os han sido unánimes al desca a
o undamen e cualquie en e medad men al en sen
ido de dolencia de o igen endógeno o exógeno, ex
cluyendo cualquie ipo de ''Psicosis'' eac i a -pa a
noia, maniaco dep esi a o esquizoide-, habiéndose
descubie o exclusi amen e en una niña, una de i
ciencia ce eb al congéni a en ias de compensación.
36. GARCíA ÁLVAREZ/DEL ÚRPIO DELGADO, El deli o de malos a os en el ámbi o amilia , ob. ci ., p o 32 y ss.
37. MUÑoz CONDE, De echo penal, Pa e Especial, p. 110; QUINTERO OUVARES, «las lesiones en e nue o C&Jigo Penal (Aspec os p o
blemá icos)>>, en las Ac os del Cong eso de De echo penal y p ocesal «El nue o Código Penal y la Ley del Ju ado», celeb �do en ?e illa
del 11 al 1 de no iemb e de 1996, p. 63: «la lesión psiquica no puede educi se al ce ado pe o imp eciso campa de la inoculaCión de
una en e medad men al, sino que acoge el más plausible del daño o auma psiquico».
75
•••
Re is a Penal
Algunos aspec os del deli o de malos a os
...
--
--------
�
------------------------------------------------------------------------------
--
deli o de amenazas o, en su caso, un a en ado a la
in eg idad mo al?
Si bien es e dad que las di icul ades es án p e
sen es an o en uno como en o o supues o, no es
de ex aña que sea con elación a la segunda ca
li icación, es o es, la ela i a a la posibilidad de
ap ecia un deli o con a la in eg idad mo al, don
de las dudas se agudicen an e la di icul ad misma
de aza los pe iles de las conduc as que engan
cabida en ese deli o.49 En cualquie caso, po lo
que aho a in e esa, bas e deci que si el c i e io
pa a admi i dicha elación concu sal iene que
se la a ención a los bienes ju idicos p o egidos en
los espec i os ipos delic i os, la di icul ad pa a
ap ecia un concu so de deli os se comp ende de
inmedia o an e el pa alelismo innegable de los
a en ados a la in eg idad mo al y la conduc a de
malos a os, has a el pun o de que, como ense
guida in en a é undamen a , ap ecia cumula i
amen e ambos deli os supond ía alo a dos e
ces el mismo con enido de injus o.
La iden idad esul a e iden e cuando se epa a
en que en ambos casos se a a en úl ima ins an
cia de p ác icas eja o ias, de conduc as que po
nen el acen o en el clima y con ex o de ejación y
humillación en que se desen uel e el con lic o y,
en de ini i a, en la p oyección emo i a de la ag e
sión. Bien es e dad que el deli o de malos a os
amiza la p o ección de la dignidad de la pe sona
desde la pe spec i a del iesgo de que se p oduzca
un esul ado lesi o, y que la no a de la ei e ación,
consus ancial al ipo de malos a os, inco po a la
u ela de un aspec o que en absolu o es á p esen
e en la alo ación aislada del conc e o a en ado a
la in eg idad mo al: a sabe , la si uación de inse
gu idad, miedo y humillación que gene a en la
íc ima la ealización con inuada de ac os de io
lencia. Con lo an e io , sin emba go, lo único que
se dice es que el deli o de malos a os desbo da y
supe a al con enido de des alo p opio de la in e
g idad mo al pa a adop a una pe spec i a más
amplia que la de és e. Y es que, en e ec o, cuando
más a iba se hacía e e encia al bien ju idico p o
egido en el a ículo 153 se sub ayaba que, po en
cima del iesgo de que se p oduzca una lesión, el
p ecep o se o ien a a p o ege la dignidad y bie
nes a de la pe sona, que se e a acada po la hu
millación y ejación que supone su some imien o
a conduc as iolen as, aspec os és os que p o ege
en exclusi a el deli o con a la in eg idad mo al.
Po ello, ap ecia en ales casos un concu so de
deli os supond ía cas iga dos eces el mismo con
enido de des alo o
En e los deli os que pudie an plan ea p oble
mas concu sales con los malos a os cuando los
ac os de iolencia son psíquicos, no puede deja
de hace se e e encia al deli o de amenazas. Tam
bién aquí el pa ecido con el a ículo 153 es inne
gable. En p ime luga , po que ambién en el deli
o de amenazas es á p esen e un asgo básico del
deli o de malos a os: la pe u bación de la an
quilidad, del sen imien o de segu idad,50 lo que,
de nue o, uel e a empa en a los espec i os bie
nes ju ídicos. Es más, en el deli o de amenazas
puede descub i se una a inidad adicional que no
es aba p esen e en los deli os con a la in eg idad
mo al; a sabe , que ambién en aquél la pe u ba
ción de la anquilidad no se ago a en un momen
o empo al conc e o, sino que se p oyec a du an
e odo el lapso empo al en que es á igen e la
amenaza, dando así paso a un es ado de in an
quilidad e insegu idad. Si cabe, las di icul ades se
complican aún más desde el momen o en que,
como es sabido, las amenazas son deli os de me a
ac i idad,51 po lo que desde el pun o de is a es
uc u al se acen úa el pa ecido con el deli o de
malos a os que, según se io, pone ambién el
acen o en el des alo de acción: en los ac os de
iolencia eje cidos al ma gen del esul ado que
p oduzcan.
No obs an e, en iendo que aho a la es ic a apli
cación de la egla concu sal con enida en el a
ículo 153 no supond ía cas iga dos eces un mis
mo con enido de des alo o Y ello po que, pese al
pa ecido de los bienes ju idicos y la écnica de i
pi icación, en el deli o de malos a os pasan a p i
me plano aspec os que no son enidos en cuen a
po el deli o de amenazas y, a la in e sa, en és e se
con empla un aspec o que es aj eno al deli o de ma
los a os. Po lo que a lo p ime o se e ie e, bas e
pensa que el clima que gene a la habi ualidad de
la iolencia y el con ex o si uacional en el que se
p oduce de e mina, 110 ya la con inuidad de un
mismo elemen o de pe u bación (como es el caso
de la amenaza) sino de las condiciones mismas
que gene an su con inua sucesión. Ello da paso a
una si uación de con lic o ajena al des alo del
ac o conc e o a que a ienden es os deli os, desbo -
49. Po odos, DiA:z PITA, «El bien ju ídico p o egido en los nue os deli os de o u a y a en ado con a la in eg idad mo al», en Es udios
Penales y C iminológicos, Uni e sidad de San iago de Compos ela, 1997, pp. 59 Y ss.
50. MUÑOz CONDE, De echo Penal, Pa le Especial, ob. ci ., p. 159.
51. Con elación a es e úl imo osi lo e ela el hecho de que, con o me a la doc ina mayo i a ia, se ap ecie el des alo de acción
�
las amenazas incluso cuando la íc ima no llega a sen i se subje i amen e in imidada pese a que la amenaza enía, desde una pe spec i
a ex an e, capacidad obje i a pa a hace lo; po odos, MuÑOz CONDe, De echo Penal, Pa le Especial, ob. ci ., p. 159.
82
Re is a Penal
Algunos aspec os del deli o de malos a os
dando así su pun ual con enido de injus o.52 Pe o
en segundo luga , decía, en el deli o de amenazas
se con empla un especí ico con enido de des alo
que no esul a a endido po el deli o de malos a
os. Me e ie o a la si uación de insegu idad o in
anquilidad que gene a la amenaza en conc e o y
que in unde a la íc ima un emo que no se con
ex ualiza ya en el di uso clima de iolencia con i
nuada a la que se e some ida, sino que se ocaliza
en el miedo a un mal inminen e y conc e o. Po
ello, sólo ap eciando un concu so en e ambos i
pos delic i os se log a ap ecia en su o alidad el
con enido de des alo o
Has a aquí se ha a i mado que el deli o de malos
a os puede en a en una elación concu sal an
o con el deli o de lesiones como con un deli o de
amenazas. Cues ión dis in a es si dicha elación
debe discu i con o me a las eglas del concu so
ideal o eal. F en e a lo sos enido po cie o sec o
•
I
doc inal, que conside a que en odos53 o al menos
en pa e de los casos54 la solución iene que se la
del concu so eal, en iendo que el mismo ha de e
ne ca ác e ideal. Bien es e dad que la exigencia
de habi ualidad como elemen o ípico de los malos
a os de e mina que la acción cons i u i a del es
pec i o a en ado a la in eg idad o salud nunca pue
da in eg a , po sí misma, el ipo del a ículo 153.
En iendo, sin emba go, que ello en absolu o empe
ce la ap eciación de las eglas del concu so ideal,
ya que lo impo an e es que la acción en conc e o
o ma pa e ( o al o pa cialmen e) del injus o de
dos ipos delic i os dis in os y, po ello, la alo a
ción del esul ado au ónomo no puede disocia se
de la con emplación uni a ia de la acción de la que
ae su causa, es o es, la que a su ez da paso an
o a un pun ual esul ado lesi o como a un ac o de
iolencia a e ec os de compu a la habi ualidad en
el deli o de malos a os.55 •
52. GARCíA ÁLVAREZ/DEL CARPIO DELGADO, El deli o de malos a os en el ómbi o amilia , oh. ci ., pp. 45 Y ss.
53. Po odos, TAMARIT SUMAllA, La e o ma de los deli os de lesiones, Ba celona, 1990, p. 18l.
54. CUENCA GARCíA en Re is a Ju dica de Ca aluña, 1998, oh. ci ., p. 663.
55. GARdA ÁLVAREZíDEL CARPIO DELGADO, El deli o de malos a os en e/ 6mbi a amilia , oh. ci ., pp. 40 Y ss.
83