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El sujeto de sospecha y la nueva guerra: acciones e hibridaciones textuales

Abstract

La globalización supone un continuo proceso de entramado internacional donde la individualización es una de sus características que se impone a través de la des/revinculación de los sujetos enmarcados en la modernización reflexiva. Para Mary Kaldor, las Nuevas Guerras han de analizarse desde esta perspectiva. El presente artículo indaga en el sujeto inmanente a las guerras, el sujeto de sospecha, interpelado por el imperialismo que se sirve de la tecnología para vincularlo con la individualización y sus posibilidades éticas.

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El sujeto de sospecha y la nueva guerra: acciones e hibridaciones textuales

Author: Gálvez Landeros, Socorro
Publisher: Universidad de Sevilla
Year: 2005
Source: https://idus.us.es/bitstreams/773149f1-7e76-4a8e-9203-b8fe46912684/download
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EL SUJETO DE SOSPECHA Y LA NUEVA
GUERRA: ACCIONES E HIBRIDACIONES
TEXTUALES*
Soco o Gál ez Lande os
(Uni e sidad de Se illa)
“...quien e lexiona en la cohesión
ad ie e que ya no hay si io pa a él.”
(Ba aille, 1975: 12)
* T abajo ealizado pa a el Semina io “Las nue as gue as y la iolencia o ganizada en la e a de la
globalización” en el ma co del P og ama de Doc o ado “Análisis sociológico de las sociedades
complejas” (Uni e sidad de Se illa, Depa amen o de Sociología, cu so 2002/2003).
A ículos · Soco o Gál ez Lande os
RESUMEN
La globalización supone un con inuo p o-
ceso de en amado in e nacional donde
la indi idualización es una de sus ca-
ac e ís icas que se impone a a és de
la des/ e inculación de los suje os
enma cados en la mode nización e lexi-
a. Pa a Ma y Kaldo , las Nue as Gue-
as han de analiza se desde es a pe s-
pec i a. El p esen e a ículo indaga en
el suje o inmanen e a las gue as, el
suje o de sospecha, in e pelado po el
impe ialismo que se si e de la ecnolo-
gía pa a incula lo con la indi idualiza-
ción y sus posibilidades é icas.
ABSTRACT
Globaliza ion supposes an incessan
p ocess o in e na ional in ol emen
whe e indi idualiza ion is one o i s
cha ac e is ics imposed wi h he help o
he de–/ e incula ion o he subjec s
unde he condi ions o e lexi e
mode niza ion. Ma y Kaldo conside s
ha he New Wa s ha e o be analysed
in his sense. The p esen a icle
in es iga es on he o he subjec ,
immanen o wa s, he subjec o
suspicion, in e pella ed by impe ialism
ha se es himsel om echnology in
o de o connec i wi h indi idualiza ion
and i s e hic possibili ies.
Anduli · Re is a Andaluza de Ciencias Sociales Nº 4 – 2004
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1 FABRICANDO LA SOSPECHA: EL SUJETO PRETEXTADO
DE LA GUERRA
“La des ucción del suje o como indi iduo
es á, en e ec o, implicada en la des ucción
del obje o como al, pe o la gue a no es
su o ma ine i able: no es,
de odas mane as, su o ma conscien e
(po lo menos si la conciencia de sí
debe se en un sen ido gene al humana)”
(Ba aille, 1975: 107)
“...muchos candida os a la posición
de suje o han en ado y salido
de la escena de la his o ia mundial e in elec ual;
la clase ob e a, la in elligen sia c í ica,
la es e a pública,
los mo imien os sociales...las muje es
las subcul u as”
(Beck, e . al. 1994: 27)
Supongo nunca ha exis ido gue a sin sospecha. El suje o1 de sospecha pa ecie a
a empo al, pues se man iene pe manen emen e en la si uación llamada “con lic o
a mado” y du an e su p epa ación, du ación y inalización se sigue a gumen ando
en los discu sos y en las acciones, ya que más allá de se el enemigo, el sal aje o
el o o, el sospechoso es el espacio abie o pa a la acción y las palab as que no
equie en de e e en e ijo, según la de inición que de suje o se o ece. A con inua-
ción se exponen dos ejemplos que ilus an cómo la e e encia a la sospecha legi i-
ma acciones emp endidas, es deci , “p e ex an” acciones.
En el diciemb e de 2002 se leía en el dia io El País: “Todo el plane a bajo sospecha”
en un plan denominado To al In o ma ion Awa eness (TIA) (Townsend, 2002: 6),
apoyado po odo un apa a o ecnológico sin p eceden es pa a accede a cualquie
banco de da os inimaginable: his o iales banca ios, médicos, iajes, documen os
de iden idad, y según la a iculis a, el gobie no no eame icano in en a á p o ege a
los inocen es y sus de echos. P oyec o con o e ido como su diseñado 2, hace
algunos años sólo pensable desde la ciencia icción, con igu ado pa a as ea a los
ciudadanos comunes cuyas biog a ías no eque i ían de al so is icación ecnológi-
ca. Sin emba go, el éxi o de al emp esa depende á en g an medida de la colabo a-
1“...suje o en sen ido ilosó ico de la palab a, es deci , el luga desde dónde se c ea y se enuncia
el sen ido” (VAN HAECHT, 1999: 33).
2“El icealmi an e John Poindex e , chi o expia o io de Ronald Reagan, canjeado de a mas po
ehenes con I án, des iaba los ondos a la Con a nica agüense, cen al en la in asión de la isla
de G anada y el bomba deo de Libia. La agencia del Pen ágono que di ige se esg ime con el
eslogan Scien ia es Po en ia” (pa a aseado de TOWNSEND, 2002: 6).
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ción de o os gobie nos, del sec o p i ado y o ganismos in e nacionales – en con-
clusión: de la diplomacia y de in e eses emp esa iales. Desde el 5 de ma zo de
2003 a a és de las compañías aé eas “...las au o idades es adounidenses ienen
acceso a ichas que pueden ecoge has a 60 da os de cada pasaje o que iaja a
EE UU...y ad i ió que empeza ía a mul a a quienes no colabo asen o que incluso
pod ía p ohibi que ope a an en EE UU” (Yá noz, 2003:12). Funciona ios de la Co-
misión Eu opea i ma on en onces un acue do pa a p opo ciona la in o mación y
así no pe judica a las compañías aé eas.
Po su pa e, la Unión Eu opea cuen a con el Sis ema de In o mación Schengen
(SIS)3, que p e ende con ola el ánsi o al in e io de la Comunidad Eu opea, y
según a i ma el a iculis a Van Bu een, con ola e impedi (en e o as acciones)
mani es aciones du an e cumb es mundiales, compa i in o mación con cuan o
se icio lo equie a, a excepción de pa icula es a ec ados quienes es án des ina-
dos a en en a se a un labe in o legal. Y odas las decisiones que sob e al p oyec o
se oman, p ocedimien os y pe eccionamien o de ecnologías, se hacen a pue a
ce ada.
La ecnología y el some imien o, los indi iduos de di e sas ca ego ías, los con lic-
os a mados y el e o ismo como a gumen os. ¿Cabe p egun a se po la posibi-
lidad de cons ui al suje o de sospecha? Siguiendo las e lexiones de Judi h
Bu le (2001) sob e la con o mación del suje o y su con adicción se encuen a:
“El some imien o consis e p ecisamen e en es a dependencia undamen al an e
un discu so que no hemos elegido, pe o que pa adójicamen e inicia y sus en a
nues a po encia”, igu a de da se uel a sob e sí mismo ( opus), que pa a Hayden
Whi e signi ica me á o a, gene ando igu as e ó icas o de pensamien o, aunque
pa a que uncione “...p esupone una e sión comúnmen e acep ada de la ealidad”
(Bu le : 2001: 12–14).
Es cla o en onces que al habla de suje o se hace desde de una ca ego ía lingüís-
ica, que aho a p o iene desde los medios masi os de di usión, dónde se p oduce
cie a ealidad, po an o un luga y p e–suposición de lo que se p e ende da cuen-
a; se le o o ga así la condición y posibilidad: “0bligado a busca el econocimien o
de su p opia exis encia en ca ego ías, é minos y nomb es que no ha c eado, el
suje o busca los signos de su exis encia ue a de sí, en un discu so que es al
mismo iempo dominan e e indi e en e” (Bu le , 2001: 31).
Es impo an e acla a que la ca ego ía “suje o” no es in e cambiable es ic amen e
con el indi iduo, pues se a a de una es uc u a en o mación: he ahí la dominación
de quien enuncia. Bu le a i ma que pa a de eni suje o hab á que padece sujeción,
y pa a que el indi iduo ocupe el luga del suje o end á que habe es ado es ableci-
do en el lenguaje. Es una explicación ci cula , aunque –con adic o iamen e– le
o o ga cohe encia. Así el opo implica au o e lexi idad de indi iduos pasi os, ele i-
sados, escuchan es de adio o lec o es de dia ios.
3“La memo ias de es e se ido in o má ico, pulmón digi al de la coope ación policial eu opea,
almacena millones de in o maciones sob e los ex anje os que ienen p ohibida la en ada a
Eu opa, los c iminales buscados, los ehículos obados, las a mas y los sospechosos bajo
igilancia” (VAN BUUREN, 2003: 3).
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Hace e e encia al suje o de sospecha es posible, ya que el discu so dominan e e
indi e en e oca a odos.4 El indi iduo con e ido o, con más exac i ud, a ado como
da o: huellas dac ila es, ADN, econocimien o del i is. ¿Cab á p egun a se cómo la
indi idualización se elaciona con los enómenos desc i os? “‘Indi idualización’”, ano a
Beck, “signi ica, en p ime luga , el p oceso de des inculación y, en segundo luga , el
p oceso de e inculación a nue as o mas de ida de la sociedad indus ial en sus i u-
ción de las an iguas, en las que los indi iduos deben p oduci , ep esen a y combina
po sí mismos sus p opias biog a ías”. (Beck, e . al. 1994: 28, la cu si a es mía.); en in:
desin eg ación de ce ezas pa a busca las po uno mismo, biog a ías e lexi as; su-
pues os sob e indi iduos escola izados, in o mados, do ados de ecu sos a combina
pa a diseña una biog a ía. Indi iduos p ime mundis as, con una concepción especí ica
del iempo, con acceso a la ecnología, a ecu sos económicos, a in o mación y con
una conciencia ciudadana en un es ado que “ ole e” la mani es ación pública.
Pe o de mane a simul ánea al indi iduo se sabe en una sociedad de iesgo, si-
guiendo a Beck y colabo ado es: “En el au o concep o de la sociedad del iesgo, la
sociedad de iene e lexi a (en el sen ido es ic o de la palab a), es deci , se con ie -
e en un ema y en un p oblema pa a sí mismo.” (Ibíd.: 22) A i man, admás, que
g an pa e del pensamien o se basa en el “como si”, es deci , en u u os po enciales
y que –sin emba go– es a sociedad de iesgo su ge de los p ocesos de mode niza-
ción, haciendo a sus p ecu so es ciegos y so dos.
La sociedad de iesgo –explicada desde la sociedad indus ial mode na como base,
con sus amenazas y p oblemas incluidos– ecu e nue amen e a la indi idualiza-
ción y en ella las uen es de signi icado y eje cicios de de inición ecaen en el
indi iduo, “...en el es ado de bienes a ...se con ie e al indi iduo en suje o de de e-
chos y obligaciones...el yo ha dejado de se el yo inequí oco, agmen ándose en
discu sos con adic o ios del yo”. (Ibíd.: 21) Los de echos son indi iduales y po
an o las esponsabilidades, idas cen adas en el ego, apa ición de comp omisos
con adic o ios que oscilan en e la indi e encia y la pa icipación polí ica, “...ningu-
na de las ac uales decons ucciones ubicuas e incesan es conducen a cap a en
modo alguno el <noso os>, sino únicamen e o mas del <yo> es é ico cada ez
menos undacionales, cada ez más aus ianas...Una he menéu ica de la ecupe a-
ción, no se encon a á en sospecha áus ica, c ónicamen e al acecho de <signi ica-
dos ascenden ales>, no dige i á ni nega á c ónicamen e el signi icado...accede a
los signi icados compa idos que son las condiciones de exis encia, es más, que
son la misma exis encia del noso os” (ibíd.: 180–181).
4“...las on ologías ca ego izan la p ecomp ensión holis a que ienen los miemb os de es a comuni-
dad; una p ecomp ensión que a ibuye un sen ido, a p io i, a odo aquello que les puede eni al
encuen o en el mundo. Los suje os do ados de lenguaje y con capacidad pa a la acción an sólo
pueden con empla los sucesos in amundanos a a és de las len es – ijadas como una g amá-
ica p o unda– de es a in e p e ación p eon ológica del mundo y, de es e modo, cons a a qué
cosas poseen una de e minada ele ancia y cómo es as cosas se adecuan a las ca ego ías,
p e iamen e designadas, de los posibles desc ip o es. El modo como pe ciben algo en el mundo
y el modo como se en ienden con ello, depende de la pe spec i a de la ape u a del mundo
lingüís ico, de la luz con la que el a o lingüís ico ilumina absolu amen e odo lo que puede
acon ece en el mundo.” (HABERMAS, 2000: 184)
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Hab ía que p egun a se cuáles signi icados compa idos, cuando es os se p odu-
cen an e el diseño de ecnología como los sis emas TIA y SIS an es desc i os,
pues eso y el p oceso de indi idualización an de la mano.5 Apun a a una mode -
nización e lexi a equi ald ía a “...la capacidad de e lexiona sob e sus condicio-
nes sociales de exis encia y de cambia las... ¿Quién es el suje o de la mode niza-
ción e lexi a?: agen es indi iduales, colec i os, o dina ios, cien í icos, ins i ucio-
nes, o ganizaciones, has a es uc u as” (Beck, e al. 1998: 209–210). Pa ecie an
iejos discu sos sob e cambia las condiciones de exis encia, más allá de las posi-
bilidades de acción como elimina o educi el consumo de cie os p oduc os en el
supe me cado o mani es a se en aquellos luga es mani es ables.
La conciencia de las o mas de exis encia p oduce suje os nue os, y las nue as
gue as ambién p oducen su suje o, aquel que es in e pelado po la sospecha:
“Como las di e sas pa es en con lic o compa ene el mismo obje i o de semb a
<<miedo y odio>>, ac úan de al mane a que se e ue zan unas a o as y se ayudan
en e sí a c ea un clima de insegu idad y sospecha” (Kaldo , 2001: 25). El suje o
de sospecha es inmanen e a la Nue a Gue a, y los indi iduos e lexi os de la
mode nización se incluyen como espec ado es.
2 INDIVIDUOS PARA ENTENDER LAS NUEVAS GUERRAS
“Todos es os es ue zos pa a iden i ica
es ados e o is as o es ados canallas son
acionalizaciones, des inadas a nega , más que
la angus ia absolu a, el pánico
o el e o en e al hecho de que la
amenaza absolu a ya no puede p o eni
de algún es ado.”
(De ida, 2003: 3)
La explicación que sob e la gue a se abo da, la Nue a Gue a, da cuen a de las
in e conexiones polí icas, las epe cusiones in e nacionales con elemen os
p emode nos y la e olución en las ecnologías, ancladas en polí icas de iden ida-
des, cuya esencia es excluyen e y que han de se in e p e ados en el con ex o de
la llamada globalización6: “la indi idualización y la globalización son, de hecho, dos
ca as del mismo p oceso de mode nización e lexi a” (Beck, e al. 1998: 29).
5Así las isiones en las ciencias sociales han ido de lo eligioso a lo secula , pe o el pun o a deba i
es cons an e: “Una igilancia panóp ica de poblaciones en e as...Los diagnós icos de la mode -
nidad, desde Ho kheime y Ado no has a Baud illa d, o desde Heidegge has a Foucaul y De ida,
han econocido en los asgos o ali a ios de nues a época una ca ac e ís ica es uc u al de la
mode nidad”. (HABERMAS 2000: 66)
6“La globalización signi ica los p ocesos en i ud de los cuales los Es ados nacionales sobe a-
nos se en emezclan e imb incan median e ac o es in e nacionales y sus espec i as p obabili-
dades de pode , o ien aciones, iden idades y en amados a ios” (BECK, 1998: 29).
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Si seguimos la de inición que Ul ich Beck o ece sob e la globalización, apa ecen
de mane a en á ica los p ocesos y ac o es do ados de cie o ipo de acionalidad,
cuando la acionalidad siemp e ha sido de “cie o ipo”. Es o conduce al aza oso
camino de la acionalidad y el luga que ocupa en la me odología sociológica:
“...el pun o de pa ida del análisis p opiamen e sociológico...sigue siendo la bús-
queda de sen ido de la ac i idad social, in e p e ada a pa i de la econs ucción
(“ideal– ípica”) de un modelo acional de la ac i idad: la ac i idad conscien e goza,
po an o, en el plano me odológico de un p i ilegio” (Raynaud, ci ado en Van
Haech , 1999: 60).
Pa ecie a que una de las i udes de la Globalización sea p oduci desie os en las
ca ego ías de los Es ados7, y si cons i uye una salida de lo polí ico cab a eco da
que “Foucaul ha señalado que el obje i o de la polí ica mode na no es ya libe a al
suje o, sino más bien indaga en los mecanismos egulado es a a és de los cua-
les se p oduce y se man iene a los <suje os>” (Bu le , 2001: 44).
Aunque uno de los pode es mundiales ac uales es el me cado, Beck p e ende
en en a se a al “mega an asma” a a és de la dis inción de los é minos: globalidad,
globalismo y globalización (Beck, 1998: 26), en dónde p incipalmen e desenmas-
ca a la o odoxia e i o ial de lo polí ico y lo social que su ge con el p oyec o del
es ado nacional.
Pe o en a izando “...la globalización no debe se nunca una ía de sen ido
único...signi ica pé dida de on e as al quehace co idiano....signi ica la mue e
del apa amien o...” (Ibíd.: 39–42). Desplazamien o, mo ilización, sup esión de
ínculos a un luga conc e o: la p ocedencia y el des ino ediseñados,
glocalización8.
La indi idualización, globalización y Nue a Gue a se coo dinan; hay que apun a
de qué mane a y pa a quiénes: “La p ime a baja no eame icana en I ak ue niño
de la calle en Gua emala, mojado en Es ados Unidos y soldado con a Sadam
como pudo habe sido la apla os...El ejé ci o de EE UU alis a a 54.756 soldados
de amilias mexicanas ...A Simona Ga ibay le de ol ie on el cadá e de su hijo...El
pasado 11 de ma zo esc ibió a su mad e pidiéndole los dulces mexicanos y dos
compac os de Vicen e Fe nández y Chalino Sánchez” (Azná ez, El País, 29 de
ma zo de 2003: 12). Hace una his o ia de ida sob e el soldado cen oame icano
dibuja ía un es ado de de echo desé ico, c ueldad y abandono. Da cuen a de
quienes no end ían nada que pe de , pues nunca u ie on algo. No ue un “cáma-
a” en iado po la po encia aliada. Fue un indi iduo sin isibilidad y un suje o de
no icia mínima, ¿Pa a quién? quizá solo pa a algún la ino.
Como se mues a en la no a pe iodís ica, ambién los ejé ci os son a diseño, donde
deja de se un inmig an e y sospechoso hab á que demos a lo con la mue e
7“El é mino <globalización>...no apun a p ecisamen e al inal de la polí ica, sino simplemen e a una
salida de lo polí ico del ma co ca ego ial del Es ado nacional.” (BECK, 1998: 15)
8“Lo global y lo local no se excluyen mu uamen e...lo local debe en ende se como un aspec o de
lo global...la exigencia de la eo ía cul u al...e nicidad... aza...géne o...no puede en ende se
es á icamen e” (BECK, 1998: 79).
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ísica, pues ol iendo a Kaldo , la globalización “excluye y a omiza a g andes can-
idades de pe sonas; a la inmensa mayo ía. Po un lado la oda de la gen e se e
p o undamen e a ec ada po hechos que ocu en lejos de donde i en y sob e los
que no ienen ningúncon ol” (pág. 96).
En la globalidad9, según Beck, hay que ene en cuen a es pa áme os: un
mayo espacio, la al e ación en el iempo y la densidad (social) de los en amados,
las in e conexiones y las co ien es icónicas ansnacionales. Pa ece ía que
p oduci sen ido desde lo indi idual ambién implica una ape u a hacia a ue a,
el e se a ec ado de o ma di ec a po sucesos apa en emen e aislados, luga es
dónde la no inje encia no es posible. Pe o cuando se desencadena un momen o
de c isis y los discu sos sob e los sospechoso y la p e ención conducen hacia
acciones bélicas, ocu e un enómeno global: “...una c isis se con ie e en glo-
bal cuando pa a su esolución se p oduce una in e ención que es á a alada po
el manda o in e nacional o que odo el mundo anhela” (Beck, 1998: 133). Su-
pues o po encialmen e pací ico, pe o cuando un Nue o Impe io10 a eme e con
saña y has a ecibe apoyo pa a con o ma un g upo que se au odenomina “alia-
dos” pa a p e ex a la sospecha de a mas químicas, queda demos ado que el
esquema unila e al es igen e.11
¿En dónde queda el indi iduo “indi idualizado”? ¿En dónde el a acado, desplaza-
do o asesinado? ¿En dónde la ca ne de cañón que los países pob es donan?
¿Cabe aquí la palab a “ o ali a ismo”? Así nos hace pensa Se ano cuando esc i-
be “...el plano sob e el que incide el o ali a ismo es el de la condición humana en
su conjun o y el del mundo del homb e en su in eg idad...el iesgo de que se
il ase el con ac o con la ealidad no ab icada ideológicamen e” (Se ano, 2002:
págs. 91–113).
Llegamos así a un pun o igen e en los deba es y e lexiones, plan eado “mode na-
men e” (con an icipación) po el p opio Habe mas12 , es como el luga de e e no
e o no: La condición Humana.
9“...hace ya bas an e iempo que i imos en una sociedad mundial, de mane a que la esis de los
espacios ce ados es ic icia”. Y llega así a la p egun a de cómo y has a que pun o los homb es
y las cul u as del mundo se pe ciben en sus di e en es pe spec i as y has a dónde la ida de la
sociedad mundial se o na ele an e desde el de la conduc a. (BECK, 1998: 28)
10 Haciendo alusión a Es ados Unidos, O ega (El País, 2002: 1–3), ci a a a ios au o es pa a
apoya su esis: Chalme s Johnson y su ob a Blowback: he cos and consequences o Ame ican
empi e, en dónde se da cuen a del cen ena de bases mili a es que Es ados Unidos iene
cumpliendo el papel de las an iguas colonias, imp imiendo su ma ca y p o ocolo ambién en lo
in o má ico; Michael Igna ie , quien sos iene que el nue o o den in e nacional se diseña pa a
esponde a los in e eses del impe io ame icano; al sociólogo Emmanuel Todd, Ap ès L’Empi e,
quien isualiza la necesidad de amolda la ONU al impe io ame icano; Philip Bobbi , au o de The
shields o achilles: wa , peace and he cou se o his o y, en dónde se a i ma que la globalización
dio paso del Es ado– Nación al “Es ado–me cado”.
11 Aquí en a la e lexión de Jean de Mailla d de la imposición no eame icana llamada “Shaping he
wo ld” en dónde la con igu ación se delinea po las bases mili a es y po los pue os de ing eso
de impo aciones a EE UU. (MAILLARD, 2003: 6)
12 “...el siglo XX es á ca ac e izado po los somb íos iesgos de un o ali a ismo que quieb a el
p oceso de ci ilización pues o en ma cha po la Ilus ación” (HABERMAS, 2000: 65).
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3 DIOS EN TIEMPO REAL: LAS ARMAS PARA LA NUEVA
GUERRA
“Siemp e es ag adable opeza se con un amoso.
Si es e dad que e es Caín, en onces,
amigo, Nue a Yo k es u si io.
En esa ciudad se ene a mucho a los hé oes”
(Vicen , 1986: 148)
E iden emen e exis e un Impe io13 o al menos se p e ende a sí mismo como al,14
como quien esc ibe la his o ia. Los ejemplos que sob e EE UU y la EU se expusie-
on con elación a su in e sión en los con oles dan cuen a del a gumen o ecnoló-
gico pa a localiza sospechosos co ec os; supone o denado es capaces de de-
ec a y da p io idad a los suje os que c ucen el umb al de la sospecha al de la
acción se encuen a casi en el o den de la magia, como “El g an desa ío” mon ado
po el Pen ágono.15 El desa ío es al o den de las cosas, de lo humano, del a e, del
juego, del place , des i ua has a los obje os.
En la ac ualidad las a mas han alcanzado la cúspide de su diseño, pa ecie a el
éxi o de la eli e de los ecnóc a as combinado con el pe manen e discu so eligio-
so. Kaldo (2001) a i ma que han cambiado las o mas de comba i , semb ando
miedo, pe o aho a, g acias a la ansmisión en di ec o, en iempo eal. Se pod ía
pensa que Jean Baud illa d ha ace ado con elación al mundo sensible y como
sus p uebas han sido hu adas, como la esponsabilidad es an ab umado a que es
imposible de asumi pe o, “¿cuál es el deseo me a ísico más adical, el goce espi-
i ual más p o undo? El de no es a ahí pe o e ” (Baud illa d, 1996: 58); el mundo
como a e ac o, al que las imágenes de gue a simplemen e se suman, indi iduos –
odos– con ausencia de des ino, ma izados po la apa ía, los despojos de lo huma-
no con e idos en ma e ia p ima y escena p imi i a pa a muchos de los acionaliza-
dos en la mode nización e lexi a: “Más allá de las anas espe anzas colec i as de
econciliación den o del mismo o den social sólo queda la espe anza absu da del
indi idualismo obs inado. Sólo el suje o ue e y en egado a sí mismo log a en
casos elices opone un p oyec o de ida c eado de unidad en e a la sociedad
13 “El impe io se some e desde un p incipio al p imado del o den eal. Se plan ea a sí mismo
esencialmen e como una cosa. Se subo dina a ines que a i ma: es la adminis ación de la azón”
(BATAILLE, 1973: 70).
14 “... he ul ima e U. S. goals in he egion a e no impe ialis bu democ a ic... he speech was he
i s ime he o e ed a comp ehensi e o a pos –Hussein I aq. O icials said he speeches
pu pose was o assu e ang y a abs and skep ical eu opeans ha Bush does no seek
conques ...And he a gued ha while pa o he his o y o na ions and ci ilized wo ld was w i en
by o he s, ‘ he es will be w i en by us’ ”. (MILBANK/SLEVIN, 2003)
15 O eciendo un millón de dóla es en e ec i o a quien diseñe un odo e eno, au ónomo, que se
abas ezca po sí mismo pa a se u ilizado po el ejé ci o. Pod ía se i como espía de econoci-
mien o, de blancos y comba e. La Agencia de In es igación y Desa ollo del Depa amen o de
De ensa (DARPA) hace la p opues a y el ehículo hab á de c uza el desie o de Moja e en e el
11 y el 13 de ma zo de 2004 (RAMOS, 2003: 72).
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acionalizada y, con ello, desmemb ada.” (Habe mas, 2000: 180)
Aunque en un mundo eal la mue e ambién se uel e eal y así el sospechoso se
con ie e en cosa sin espí i u, sin cualidad de semejan e, llamado en ex emo “daño
cola e al”, “la dis inción pide una condición del obje o como al. No exis e di e encia
ap ehensible si el obje o no ha sido pues o” (Ba aille, 1973: 39), y en onces i al
en e, alis a se en el ejé ci o, busca la glo ia del gue e o, ol e se suicida,
au oinmola se.... signi ica sali se del mundo de los obje os.
Que G. Bush se si a del discu so eligioso o ece aspec os de lo p e mode no que
es una ca ac e ís ica de la Nue a Gue a, o o ga luga es que pe mi en escapa del
mundo de los obje os, desdibuja la es a egia bélica, escapa al mundo de la p o-
ducción y de la se idumb e: Caín y Abel son bien enidos, el he mano asesinando
a su he mano, que más da lo que se haga si se enma ca en esc i u as sag adas o
en designios di inos. En el ex o Teo ía de la Religión el ensayis a ancés explica
cómo en luga de ecu i a lo di ino pa a encon a explicación, lo di ino es aído al
discu so, sob eponiéndose elemen os de dis in o o den: “Racionalizan y mo alizan
la di inidad, en el mo imien o mismo en que la mo al y la azón son di inizadas”
(Ba aille, 1973: 75).
Hab á que in es iga cómo el indi iduo e lexi o descansa bajo el man o de la azón
di inizada sin lími es pa a la mo al en la Nue a Gue a, si acaso es ealmen e
posible que los medios de di usión ansmi an en iempo eal a Dios, más aun si no
hace al a conoce el esul ado pa a sabe quien es el elegido, pues se sabe quien
gana á de an emano.16 El llamado sen imien o eligioso siemp e ha sido indesci a-
ble y es en la belicosidad donde se le o o ga su signi icado de ini i o: “En úl imo
é mino, el obje o y el suje o son lo mismo. Sólo podemos en ende la esencia del
mundo si podemos en ende , en oda su i onía, la e dad de es a equi alencia adi-
cal.” (Baud illa d, 1996: 10)
4 ¿HACERLE UN LUGAR AL ESPÍRITU DE LA ILUSTRA-
CIÓN?
“...la decadencia empieza po el
ce eb o. El a alismo es ambién
una en e medad del lenguaje”
(Beck, 1998: 25)
¿En dónde podemos busca la Ilus ación? Según Kan “La Ilus ación es la sali-
da del homb e de su au oculpable mino ía de edad. La mino ía de edad signi ica
la incapacidad de se i se de su p opio en endimien o sin la guía de o o” (Kan ,
1993: 17). ¿Cómo ene en endimien o cuando no se iene pan? Adje i os como
16 “En el emo al e o ismo de la supe po encia, eple a de a mamen o ecnológico, pa ece conden-
sa se el emo ca esiano de un suje o que a a de con e i se a sí mismo y al mundo que le odea
en un obje o pa a pode ene lo odo bajo con ol.” (HABERMAS, 2003: 8)
A ículos · Soco o Gál ez Lande os