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El sujeto de sospecha y la nueva guerra: acciones e hibridaciones textuales

Gálvez Landeros, Socorro

Abstract

La globalización supone un continuo proceso de entramado internacional donde la individualización es una de sus características que se impone a través de la des/revinculación de los sujetos enmarcados en la modernización reflexiva. Para Mary Kaldor, las Nuevas Guerras han de analizarse desde esta perspectiva. El presente artículo indaga en el sujeto inmanente a las guerras, el sujeto de sospecha, interpelado por el imperialismo que se sirve de la tecnología para vincularlo con la individualización y sus posibilidades éticas.

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· 73 · EL SUJETO DE SOSPECHA Y LA NUEVA GUERRA: ACCIONES E HIBRIDACIONES TEXTUALES* Soco o Gál ez Lande os (Uni e sidad de Se illa) “...quien e lexiona en la cohesión ad ie e que ya no hay si io pa a él.” (Ba aille, 1975: 12) * T abajo ealizado pa a el Semina io “Las nue as gue as y la iolencia o ganizada en la e a de la globalización” en el ma co del P og ama de Doc o ado “Análisis sociológico de las sociedades complejas” (Uni e sidad de Se illa, Depa amen o de Sociología, cu so 2002/2003). A ículos · Soco o Gál ez Lande os RESUMEN La globalización supone un con inuo p o- ceso de en amado in e nacional donde la indi idualización es una de sus ca- ac e ís icas que se impone a a és de la des/ e inculación de los suje os enma cados en la mode nización e lexi- a. Pa a Ma y Kaldo , las Nue as Gue- as han de analiza se desde es a pe s- pec i a. El p esen e a ículo indaga en el suje o inmanen e a las gue as, el suje o de sospecha, in e pelado po el impe ialismo que se si e de la ecnolo- gía pa a incula lo con la indi idualiza- ción y sus posibilidades é icas. ABSTRACT Globaliza ion supposes an incessan p ocess o in e na ional in ol emen whe e indi idualiza ion is one o i s cha ac e is ics imposed wi h he help o he de–/ e incula ion o he subjec s unde he condi ions o e lexi e mode niza ion. Ma y Kaldo conside s ha he New Wa s ha e o be analysed in his sense. The p esen a icle in es iga es on he o he subjec , immanen o wa s, he subjec o suspicion, in e pella ed by impe ialism ha se es himsel om echnology in o de o connec i wi h indi idualiza ion and i s e hic possibili ies. Anduli · Re is a Andaluza de Ciencias Sociales Nº 4 – 2004 · 74 · 1 FABRICANDO LA SOSPECHA: EL SUJETO PRETEXTADO DE LA GUERRA “La des ucción del suje o como indi iduo es á, en e ec o, implicada en la des ucción del obje o como al, pe o la gue a no es su o ma ine i able: no es, de odas mane as, su o ma conscien e (po lo menos si la conciencia de sí debe se en un sen ido gene al humana)” (Ba aille, 1975: 107) “...muchos candida os a la posición de suje o han en ado y salido de la escena de la his o ia mundial e in elec ual; la clase ob e a, la in elligen sia c í ica, la es e a pública, los mo imien os sociales...las muje es las subcul u as” (Beck, e . al. 1994: 27) Supongo nunca ha exis ido gue a sin sospecha. El suje o1 de sospecha pa ecie a a empo al, pues se man iene pe manen emen e en la si uación llamada “con lic o a mado” y du an e su p epa ación, du ación y inalización se sigue a gumen ando en los discu sos y en las acciones, ya que más allá de se el enemigo, el sal aje o el o o, el sospechoso es el espacio abie o pa a la acción y las palab as que no equie en de e e en e ijo, según la de inición que de suje o se o ece. A con inua- ción se exponen dos ejemplos que ilus an cómo la e e encia a la sospecha legi i- ma acciones emp endidas, es deci , “p e ex an” acciones. En el diciemb e de 2002 se leía en el dia io El País: “Todo el plane a bajo sospecha” en un plan denominado To al In o ma ion Awa eness (TIA) (Townsend, 2002: 6), apoyado po odo un apa a o ecnológico sin p eceden es pa a accede a cualquie banco de da os inimaginable: his o iales banca ios, médicos, iajes, documen os de iden idad, y según la a iculis a, el gobie no no eame icano in en a á p o ege a los inocen es y sus de echos. P oyec o con o e ido como su diseñado 2, hace algunos años sólo pensable desde la ciencia icción, con igu ado pa a as ea a los ciudadanos comunes cuyas biog a ías no eque i ían de al so is icación ecnológi- ca. Sin emba go, el éxi o de al emp esa depende á en g an medida de la colabo a- 1“...suje o en sen ido ilosó ico de la palab a, es deci , el luga desde dónde se c ea y se enuncia el sen ido” (VAN HAECHT, 1999: 33). 2“El icealmi an e John Poindex e , chi o expia o io de Ronald Reagan, canjeado de a mas po ehenes con I án, des iaba los ondos a la Con a nica agüense, cen al en la in asión de la isla de G anada y el bomba deo de Libia. La agencia del Pen ágono que di ige se esg ime con el eslogan Scien ia es Po en ia” (pa a aseado de TOWNSEND, 2002: 6). · 75 · ción de o os gobie nos, del sec o p i ado y o ganismos in e nacionales – en con- clusión: de la diplomacia y de in e eses emp esa iales. Desde el 5 de ma zo de 2003 a a és de las compañías aé eas “...las au o idades es adounidenses ienen acceso a ichas que pueden ecoge has a 60 da os de cada pasaje o que iaja a EE UU...y ad i ió que empeza ía a mul a a quienes no colabo asen o que incluso pod ía p ohibi que ope a an en EE UU” (Yá noz, 2003:12). Funciona ios de la Co- misión Eu opea i ma on en onces un acue do pa a p opo ciona la in o mación y así no pe judica a las compañías aé eas. Po su pa e, la Unión Eu opea cuen a con el Sis ema de In o mación Schengen (SIS)3, que p e ende con ola el ánsi o al in e io de la Comunidad Eu opea, y según a i ma el a iculis a Van Bu een, con ola e impedi (en e o as acciones) mani es aciones du an e cumb es mundiales, compa i in o mación con cuan o se icio lo equie a, a excepción de pa icula es a ec ados quienes es án des ina- dos a en en a se a un labe in o legal. Y odas las decisiones que sob e al p oyec o se oman, p ocedimien os y pe eccionamien o de ecnologías, se hacen a pue a ce ada. La ecnología y el some imien o, los indi iduos de di e sas ca ego ías, los con lic- os a mados y el e o ismo como a gumen os. ¿Cabe p egun a se po la posibi- lidad de cons ui al suje o de sospecha? Siguiendo las e lexiones de Judi h Bu le (2001) sob e la con o mación del suje o y su con adicción se encuen a: “El some imien o consis e p ecisamen e en es a dependencia undamen al an e un discu so que no hemos elegido, pe o que pa adójicamen e inicia y sus en a nues a po encia”, igu a de da se uel a sob e sí mismo ( opus), que pa a Hayden Whi e signi ica me á o a, gene ando igu as e ó icas o de pensamien o, aunque pa a que uncione “...p esupone una e sión comúnmen e acep ada de la ealidad” (Bu le : 2001: 12–14). Es cla o en onces que al habla de suje o se hace desde de una ca ego ía lingüís- ica, que aho a p o iene desde los medios masi os de di usión, dónde se p oduce cie a ealidad, po an o un luga y p e–suposición de lo que se p e ende da cuen- a; se le o o ga así la condición y posibilidad: “0bligado a busca el econocimien o de su p opia exis encia en ca ego ías, é minos y nomb es que no ha c eado, el suje o busca los signos de su exis encia ue a de sí, en un discu so que es al mismo iempo dominan e e indi e en e” (Bu le , 2001: 31). Es impo an e acla a que la ca ego ía “suje o” no es in e cambiable es ic amen e con el indi iduo, pues se a a de una es uc u a en o mación: he ahí la dominación de quien enuncia. Bu le a i ma que pa a de eni suje o hab á que padece sujeción, y pa a que el indi iduo ocupe el luga del suje o end á que habe es ado es ableci- do en el lenguaje. Es una explicación ci cula , aunque –con adic o iamen e– le o o ga cohe encia. Así el opo implica au o e lexi idad de indi iduos pasi os, ele i- sados, escuchan es de adio o lec o es de dia ios. 3“La memo ias de es e se ido in o má ico, pulmón digi al de la coope ación policial eu opea, almacena millones de in o maciones sob e los ex anje os que ienen p ohibida la en ada a Eu opa, los c iminales buscados, los ehículos obados, las a mas y los sospechosos bajo igilancia” (VAN BUUREN, 2003: 3). A ículos · Soco o Gál ez Lande os Anduli · Re is a Andaluza de Ciencias Sociales Nº 4 – 2004 · 76 · Hace e e encia al suje o de sospecha es posible, ya que el discu so dominan e e indi e en e oca a odos.4 El indi iduo con e ido o, con más exac i ud, a ado como da o: huellas dac ila es, ADN, econocimien o del i is. ¿Cab á p egun a se cómo la indi idualización se elaciona con los enómenos desc i os? “‘Indi idualización’”, ano a Beck, “signi ica, en p ime luga , el p oceso de des inculación y, en segundo luga , el p oceso de e inculación a nue as o mas de ida de la sociedad indus ial en sus i u- ción de las an iguas, en las que los indi iduos deben p oduci , ep esen a y combina po sí mismos sus p opias biog a ías”. (Beck, e . al. 1994: 28, la cu si a es mía.); en in: desin eg ación de ce ezas pa a busca las po uno mismo, biog a ías e lexi as; su- pues os sob e indi iduos escola izados, in o mados, do ados de ecu sos a combina pa a diseña una biog a ía. Indi iduos p ime mundis as, con una concepción especí ica del iempo, con acceso a la ecnología, a ecu sos económicos, a in o mación y con una conciencia ciudadana en un es ado que “ ole e” la mani es ación pública. Pe o de mane a simul ánea al indi iduo se sabe en una sociedad de iesgo, si- guiendo a Beck y colabo ado es: “En el au o concep o de la sociedad del iesgo, la sociedad de iene e lexi a (en el sen ido es ic o de la palab a), es deci , se con ie - e en un ema y en un p oblema pa a sí mismo.” (Ibíd.: 22) A i man, admás, que g an pa e del pensamien o se basa en el “como si”, es deci , en u u os po enciales y que –sin emba go– es a sociedad de iesgo su ge de los p ocesos de mode niza- ción, haciendo a sus p ecu so es ciegos y so dos. La sociedad de iesgo –explicada desde la sociedad indus ial mode na como base, con sus amenazas y p oblemas incluidos– ecu e nue amen e a la indi idualiza- ción y en ella las uen es de signi icado y eje cicios de de inición ecaen en el indi iduo, “...en el es ado de bienes a ...se con ie e al indi iduo en suje o de de e- chos y obligaciones...el yo ha dejado de se el yo inequí oco, agmen ándose en discu sos con adic o ios del yo”. (Ibíd.: 21) Los de echos son indi iduales y po an o las esponsabilidades, idas cen adas en el ego, apa ición de comp omisos con adic o ios que oscilan en e la indi e encia y la pa icipación polí ica, “...ningu- na de las ac uales decons ucciones ubicuas e incesan es conducen a cap a en modo alguno el <noso os>, sino únicamen e o mas del <yo> es é ico cada ez menos undacionales, cada ez más aus ianas...Una he menéu ica de la ecupe a- ción, no se encon a á en sospecha áus ica, c ónicamen e al acecho de <signi ica- dos ascenden ales>, no dige i á ni nega á c ónicamen e el signi icado...accede a los signi icados compa idos que son las condiciones de exis encia, es más, que son la misma exis encia del noso os” (ibíd.: 180–181). 4“...las on ologías ca ego izan la p ecomp ensión holis a que ienen los miemb os de es a comuni- dad; una p ecomp ensión que a ibuye un sen ido, a p io i, a odo aquello que les puede eni al encuen o en el mundo. Los suje os do ados de lenguaje y con capacidad pa a la acción an sólo pueden con empla los sucesos in amundanos a a és de las len es – ijadas como una g amá- ica p o unda– de es a in e p e ación p eon ológica del mundo y, de es e modo, cons a a qué cosas poseen una de e minada ele ancia y cómo es as cosas se adecuan a las ca ego ías, p e iamen e designadas, de los posibles desc ip o es. El modo como pe ciben algo en el mundo y el modo como se en ienden con ello, depende de la pe spec i a de la ape u a del mundo lingüís ico, de la luz con la que el a o lingüís ico ilumina absolu amen e odo lo que puede acon ece en el mundo.” (HABERMAS, 2000: 184) · 77 · Hab ía que p egun a se cuáles signi icados compa idos, cuando es os se p odu- cen an e el diseño de ecnología como los sis emas TIA y SIS an es desc i os, pues eso y el p oceso de indi idualización an de la mano.5 Apun a a una mode - nización e lexi a equi ald ía a “...la capacidad de e lexiona sob e sus condicio- nes sociales de exis encia y de cambia las... ¿Quién es el suje o de la mode niza- ción e lexi a?: agen es indi iduales, colec i os, o dina ios, cien í icos, ins i ucio- nes, o ganizaciones, has a es uc u as” (Beck, e al. 1998: 209–210). Pa ecie an iejos discu sos sob e cambia las condiciones de exis encia, más allá de las posi- bilidades de acción como elimina o educi el consumo de cie os p oduc os en el supe me cado o mani es a se en aquellos luga es mani es ables. La conciencia de las o mas de exis encia p oduce suje os nue os, y las nue as gue as ambién p oducen su suje o, aquel que es in e pelado po la sospecha: “Como las di e sas pa es en con lic o compa ene el mismo obje i o de semb a <<miedo y odio>>, ac úan de al mane a que se e ue zan unas a o as y se ayudan en e sí a c ea un clima de insegu idad y sospecha” (Kaldo , 2001: 25). El suje o de sospecha es inmanen e a la Nue a Gue a, y los indi iduos e lexi os de la mode nización se incluyen como espec ado es. 2 INDIVIDUOS PARA ENTENDER LAS NUEVAS GUERRAS “Todos es os es ue zos pa a iden i ica es ados e o is as o es ados canallas son acionalizaciones, des inadas a nega , más que la angus ia absolu a, el pánico o el e o en e al hecho de que la amenaza absolu a ya no puede p o eni de algún es ado.” (De ida, 2003: 3) La explicación que sob e la gue a se abo da, la Nue a Gue a, da cuen a de las in e conexiones polí icas, las epe cusiones in e nacionales con elemen os p emode nos y la e olución en las ecnologías, ancladas en polí icas de iden ida- des, cuya esencia es excluyen e y que han de se in e p e ados en el con ex o de la llamada globalización6: “la indi idualización y la globalización son, de hecho, dos ca as del mismo p oceso de mode nización e lexi a” (Beck, e al. 1998: 29). 5Así las isiones en las ciencias sociales han ido de lo eligioso a lo secula , pe o el pun o a deba i es cons an e: “Una igilancia panóp ica de poblaciones en e as...Los diagnós icos de la mode - nidad, desde Ho kheime y Ado no has a Baud illa d, o desde Heidegge has a Foucaul y De ida, han econocido en los asgos o ali a ios de nues a época una ca ac e ís ica es uc u al de la mode nidad”. (HABERMAS 2000: 66) 6“La globalización signi ica los p ocesos en i ud de los cuales los Es ados nacionales sobe a- nos se en emezclan e imb incan median e ac o es in e nacionales y sus espec i as p obabili- dades de pode , o ien aciones, iden idades y en amados a ios” (BECK, 1998: 29). A ículos · Soco o Gál ez Lande os Anduli · Re is a Andaluza de Ciencias Sociales Nº 4 – 2004 · 78 · Si seguimos la de inición que Ul ich Beck o ece sob e la globalización, apa ecen de mane a en á ica los p ocesos y ac o es do ados de cie o ipo de acionalidad, cuando la acionalidad siemp e ha sido de “cie o ipo”. Es o conduce al aza oso camino de la acionalidad y el luga que ocupa en la me odología sociológica: “...el pun o de pa ida del análisis p opiamen e sociológico...sigue siendo la bús- queda de sen ido de la ac i idad social, in e p e ada a pa i de la econs ucción (“ideal– ípica”) de un modelo acional de la ac i idad: la ac i idad conscien e goza, po an o, en el plano me odológico de un p i ilegio” (Raynaud, ci ado en Van Haech , 1999: 60). Pa ecie a que una de las i udes de la Globalización sea p oduci desie os en las ca ego ías de los Es ados7, y si cons i uye una salida de lo polí ico cab a eco da que “Foucaul ha señalado que el obje i o de la polí ica mode na no es ya libe a al suje o, sino más bien indaga en los mecanismos egulado es a a és de los cua- les se p oduce y se man iene a los <suje os>” (Bu le , 2001: 44). Aunque uno de los pode es mundiales ac uales es el me cado, Beck p e ende en en a se a al “mega an asma” a a és de la dis inción de los é minos: globalidad, globalismo y globalización (Beck, 1998: 26), en dónde p incipalmen e desenmas- ca a la o odoxia e i o ial de lo polí ico y lo social que su ge con el p oyec o del es ado nacional. Pe o en a izando “...la globalización no debe se nunca una ía de sen ido único...signi ica pé dida de on e as al quehace co idiano....signi ica la mue e del apa amien o...” (Ibíd.: 39–42). Desplazamien o, mo ilización, sup esión de ínculos a un luga conc e o: la p ocedencia y el des ino ediseñados, glocalización8. La indi idualización, globalización y Nue a Gue a se coo dinan; hay que apun a de qué mane a y pa a quiénes: “La p ime a baja no eame icana en I ak ue niño de la calle en Gua emala, mojado en Es ados Unidos y soldado con a Sadam como pudo habe sido la apla os...El ejé ci o de EE UU alis a a 54.756 soldados de amilias mexicanas ...A Simona Ga ibay le de ol ie on el cadá e de su hijo...El pasado 11 de ma zo esc ibió a su mad e pidiéndole los dulces mexicanos y dos compac os de Vicen e Fe nández y Chalino Sánchez” (Azná ez, El País, 29 de ma zo de 2003: 12). Hace una his o ia de ida sob e el soldado cen oame icano dibuja ía un es ado de de echo desé ico, c ueldad y abandono. Da cuen a de quienes no end ían nada que pe de , pues nunca u ie on algo. No ue un “cáma- a” en iado po la po encia aliada. Fue un indi iduo sin isibilidad y un suje o de no icia mínima, ¿Pa a quién? quizá solo pa a algún la ino. Como se mues a en la no a pe iodís ica, ambién los ejé ci os son a diseño, donde deja de se un inmig an e y sospechoso hab á que demos a lo con la mue e 7“El é mino <globalización>...no apun a p ecisamen e al inal de la polí ica, sino simplemen e a una salida de lo polí ico del ma co ca ego ial del Es ado nacional.” (BECK, 1998: 15) 8“Lo global y lo local no se excluyen mu uamen e...lo local debe en ende se como un aspec o de lo global...la exigencia de la eo ía cul u al...e nicidad... aza...géne o...no puede en ende se es á icamen e” (BECK, 1998: 79). · 79 · ísica, pues ol iendo a Kaldo , la globalización “excluye y a omiza a g andes can- idades de pe sonas; a la inmensa mayo ía. Po un lado la oda de la gen e se e p o undamen e a ec ada po hechos que ocu en lejos de donde i en y sob e los que no ienen ningúncon ol” (pág. 96). En la globalidad9, según Beck, hay que ene en cuen a es pa áme os: un mayo espacio, la al e ación en el iempo y la densidad (social) de los en amados, las in e conexiones y las co ien es icónicas ansnacionales. Pa ece ía que p oduci sen ido desde lo indi idual ambién implica una ape u a hacia a ue a, el e se a ec ado de o ma di ec a po sucesos apa en emen e aislados, luga es dónde la no inje encia no es posible. Pe o cuando se desencadena un momen o de c isis y los discu sos sob e los sospechoso y la p e ención conducen hacia acciones bélicas, ocu e un enómeno global: “...una c isis se con ie e en glo- bal cuando pa a su esolución se p oduce una in e ención que es á a alada po el manda o in e nacional o que odo el mundo anhela” (Beck, 1998: 133). Su- pues o po encialmen e pací ico, pe o cuando un Nue o Impe io10 a eme e con saña y has a ecibe apoyo pa a con o ma un g upo que se au odenomina “alia- dos” pa a p e ex a la sospecha de a mas químicas, queda demos ado que el esquema unila e al es igen e.11 ¿En dónde queda el indi iduo “indi idualizado”? ¿En dónde el a acado, desplaza- do o asesinado? ¿En dónde la ca ne de cañón que los países pob es donan? ¿Cabe aquí la palab a “ o ali a ismo”? Así nos hace pensa Se ano cuando esc i- be “...el plano sob e el que incide el o ali a ismo es el de la condición humana en su conjun o y el del mundo del homb e en su in eg idad...el iesgo de que se il ase el con ac o con la ealidad no ab icada ideológicamen e” (Se ano, 2002: págs. 91–113). Llegamos así a un pun o igen e en los deba es y e lexiones, plan eado “mode na- men e” (con an icipación) po el p opio Habe mas12 , es como el luga de e e no e o no: La condición Humana. 9“...hace ya bas an e iempo que i imos en una sociedad mundial, de mane a que la esis de los espacios ce ados es ic icia”. Y llega así a la p egun a de cómo y has a que pun o los homb es y las cul u as del mundo se pe ciben en sus di e en es pe spec i as y has a dónde la ida de la sociedad mundial se o na ele an e desde el de la conduc a. (BECK, 1998: 28) 10 Haciendo alusión a Es ados Unidos, O ega (El País, 2002: 1–3), ci a a a ios au o es pa a apoya su esis: Chalme s Johnson y su ob a Blowback: he cos and consequences o Ame ican empi e, en dónde se da cuen a del cen ena de bases mili a es que Es ados Unidos iene cumpliendo el papel de las an iguas colonias, imp imiendo su ma ca y p o ocolo ambién en lo in o má ico; Michael Igna ie , quien sos iene que el nue o o den in e nacional se diseña pa a esponde a los in e eses del impe io ame icano; al sociólogo Emmanuel Todd, Ap ès L’Empi e, quien isualiza la necesidad de amolda la ONU al impe io ame icano; Philip Bobbi , au o de The shields o achilles: wa , peace and he cou se o his o y, en dónde se a i ma que la globalización dio paso del Es ado– Nación al “Es ado–me cado”. 11 Aquí en a la e lexión de Jean de Mailla d de la imposición no eame icana llamada “Shaping he wo ld” en dónde la con igu ación se delinea po las bases mili a es y po los pue os de ing eso de impo aciones a EE UU. (MAILLARD, 2003: 6) 12 “...el siglo XX es á ca ac e izado po los somb íos iesgos de un o ali a ismo que quieb a el p oceso de ci ilización pues o en ma cha po la Ilus ación” (HABERMAS, 2000: 65). A ículos · Soco o Gál ez Lande os Anduli · Re is a Andaluza de Ciencias Sociales Nº 4 – 2004 · 80 · 3 DIOS EN TIEMPO REAL: LAS ARMAS PARA LA NUEVA GUERRA “Siemp e es ag adable opeza se con un amoso. Si es e dad que e es Caín, en onces, amigo, Nue a Yo k es u si io. En esa ciudad se ene a mucho a los hé oes” (Vicen , 1986: 148) E iden emen e exis e un Impe io13 o al menos se p e ende a sí mismo como al,14 como quien esc ibe la his o ia. Los ejemplos que sob e EE UU y la EU se expusie- on con elación a su in e sión en los con oles dan cuen a del a gumen o ecnoló- gico pa a localiza sospechosos co ec os; supone o denado es capaces de de- ec a y da p io idad a los suje os que c ucen el umb al de la sospecha al de la acción se encuen a casi en el o den de la magia, como “El g an desa ío” mon ado po el Pen ágono.15 El desa ío es al o den de las cosas, de lo humano, del a e, del juego, del place , des i ua has a los obje os. En la ac ualidad las a mas han alcanzado la cúspide de su diseño, pa ecie a el éxi o de la eli e de los ecnóc a as combinado con el pe manen e discu so eligio- so. Kaldo (2001) a i ma que han cambiado las o mas de comba i , semb ando miedo, pe o aho a, g acias a la ansmisión en di ec o, en iempo eal. Se pod ía pensa que Jean Baud illa d ha ace ado con elación al mundo sensible y como sus p uebas han sido hu adas, como la esponsabilidad es an ab umado a que es imposible de asumi pe o, “¿cuál es el deseo me a ísico más adical, el goce espi- i ual más p o undo? El de no es a ahí pe o e ” (Baud illa d, 1996: 58); el mundo como a e ac o, al que las imágenes de gue a simplemen e se suman, indi iduos – odos– con ausencia de des ino, ma izados po la apa ía, los despojos de lo huma- no con e idos en ma e ia p ima y escena p imi i a pa a muchos de los acionaliza- dos en la mode nización e lexi a: “Más allá de las anas espe anzas colec i as de econciliación den o del mismo o den social sólo queda la espe anza absu da del indi idualismo obs inado. Sólo el suje o ue e y en egado a sí mismo log a en casos elices opone un p oyec o de ida c eado de unidad en e a la sociedad 13 “El impe io se some e desde un p incipio al p imado del o den eal. Se plan ea a sí mismo esencialmen e como una cosa. Se subo dina a ines que a i ma: es la adminis ación de la azón” (BATAILLE, 1973: 70). 14 “... he ul ima e U. S. goals in he egion a e no impe ialis bu democ a ic... he speech was he i s ime he o e ed a comp ehensi e o a pos –Hussein I aq. O icials said he speeches pu pose was o assu e ang y a abs and skep ical eu opeans ha Bush does no seek conques ...And he a gued ha while pa o he his o y o na ions and ci ilized wo ld was w i en by o he s, ‘ he es will be w i en by us’ ”. (MILBANK/SLEVIN, 2003) 15 O eciendo un millón de dóla es en e ec i o a quien diseñe un odo e eno, au ónomo, que se abas ezca po sí mismo pa a se u ilizado po el ejé ci o. Pod ía se i como espía de econoci- mien o, de blancos y comba e. La Agencia de In es igación y Desa ollo del Depa amen o de De ensa (DARPA) hace la p opues a y el ehículo hab á de c uza el desie o de Moja e en e el 11 y el 13 de ma zo de 2004 (RAMOS, 2003: 72). · 81 · acionalizada y, con ello, desmemb ada.” (Habe mas, 2000: 180) Aunque en un mundo eal la mue e ambién se uel e eal y así el sospechoso se con ie e en cosa sin espí i u, sin cualidad de semejan e, llamado en ex emo “daño cola e al”, “la dis inción pide una condición del obje o como al. No exis e di e encia ap ehensible si el obje o no ha sido pues o” (Ba aille, 1973: 39), y en onces i al en e, alis a se en el ejé ci o, busca la glo ia del gue e o, ol e se suicida, au oinmola se.... signi ica sali se del mundo de los obje os. Que G. Bush se si a del discu so eligioso o ece aspec os de lo p e mode no que es una ca ac e ís ica de la Nue a Gue a, o o ga luga es que pe mi en escapa del mundo de los obje os, desdibuja la es a egia bélica, escapa al mundo de la p o- ducción y de la se idumb e: Caín y Abel son bien enidos, el he mano asesinando a su he mano, que más da lo que se haga si se enma ca en esc i u as sag adas o en designios di inos. En el ex o Teo ía de la Religión el ensayis a ancés explica cómo en luga de ecu i a lo di ino pa a encon a explicación, lo di ino es aído al discu so, sob eponiéndose elemen os de dis in o o den: “Racionalizan y mo alizan la di inidad, en el mo imien o mismo en que la mo al y la azón son di inizadas” (Ba aille, 1973: 75). Hab á que in es iga cómo el indi iduo e lexi o descansa bajo el man o de la azón di inizada sin lími es pa a la mo al en la Nue a Gue a, si acaso es ealmen e posible que los medios de di usión ansmi an en iempo eal a Dios, más aun si no hace al a conoce el esul ado pa a sabe quien es el elegido, pues se sabe quien gana á de an emano.16 El llamado sen imien o eligioso siemp e ha sido indesci a- ble y es en la belicosidad donde se le o o ga su signi icado de ini i o: “En úl imo é mino, el obje o y el suje o son lo mismo. Sólo podemos en ende la esencia del mundo si podemos en ende , en oda su i onía, la e dad de es a equi alencia adi- cal.” (Baud illa d, 1996: 10) 4 ¿HACERLE UN LUGAR AL ESPÍRITU DE LA ILUSTRA- CIÓN? “...la decadencia empieza po el ce eb o. El a alismo es ambién una en e medad del lenguaje” (Beck, 1998: 25) ¿En dónde podemos busca la Ilus ación? Según Kan “La Ilus ación es la sali- da del homb e de su au oculpable mino ía de edad. La mino ía de edad signi ica la incapacidad de se i se de su p opio en endimien o sin la guía de o o” (Kan , 1993: 17). ¿Cómo ene en endimien o cuando no se iene pan? Adje i os como 16 “En el emo al e o ismo de la supe po encia, eple a de a mamen o ecnológico, pa ece conden- sa se el emo ca esiano de un suje o que a a de con e i se a sí mismo y al mundo que le odea en un obje o pa a pode ene lo odo bajo con ol.” (HABERMAS, 2003: 8) A ículos · Soco o Gál ez Lande os