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La Corona y los encomenderos no residentes en el Perú (Siglos XVI y XVII)

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La Corona y los encomenderos no residentes en el Perú (Siglos XVI y XVII)

Author: Puente Brunke, José de la
Publisher: Universidad de Sevilla
Year: 1991
Source: https://idus.us.es/bitstreams/16f32ca2-17bf-452b-a5ac-7b4f46060e8b/download
1
LA COROA Y LOS ECOMEDEROS O RESIDETES E EL PERÚ
(SIGLOS XVI Y XVII).
JOSÉ DE LA PUETE BRUKE.
Una de las p incipales obligaciones de los encomende os en Indias ue la de
esidi en la ju isdicción donde es u iesen los epa imien os a ellos o o gados, con el
in de ela po la e angelización de los na u ales y de enca ga se de la de ensa de la
ie a. La Recopilación de leyes de los einos de las Indias ecogió cla amen e la
p ohibición de o o ga encomiendas de indios a ausen es, bajo "pena de p i ación de
ella y de ol e y es i ui odo cuan o po es a causa hubie e pe cibido»
1
. Ese ue el
eno de una eal cédula p omulgada el15 de ene o de 1592. Dicha disposición u o su
o igen en el c ecien e descon en o que po en onces einaba en e los encomende os
indianos, a causa de las concesiones de encomiendas que e an e ec uadas a a o de
pe sonas esiden es en la me ópoli, con a iniéndose la esencia y la azón de se de
dichas me cedes.
Sin emba go, dicha eal cédula no ob u o ningún esul ado, máxime cuando
du an e odo el siglo XVII ue aumen ando el núme o de encomende os ausen es, al se
concedidas dichas encomiendas en múl iples casos di ec amen e po el p opio gobie no
me opoli ano, el cual sí con a enía lo que po su au o idad misma había sido legislado.
La Co ona no sólo o o gó me cedes de encomiendas a pe sonas no esiden es en Indias,
sino que ambién expidió ó denes a los i eyes y gobe nado es pa a si ua en as en
indios acos a a o de ausen es. Y es os enómenos no sólo ocu ie on en el i eina o
pe uano, sino ambién en muchos o os e i o ios indianos
2
.
En lo que se e ie e al Pe ú, en las décadas iniciales de la colonización po lo
gene al los encomende os cumplie on con la obligación de la esidencia, y en cualquie
caso no conocemos de euda a ios, po esas echas, que ecibie an sus me cedes siendo
esiden es en España. Además, la p opia Co ona enía muy cla o el sen ido po el que se
1
Recopilación, lib. VI, í . VIII, ley 15.
2
Ga cía Be nal, Manuela C is ina. Población y encomienda en Yuca án bajo los Aus ias. Se illa. 1978,
pp. 297-314. Ruiz Ri e a, Julián Bau is a, Encomienda y mi a en Nue a G anada en el siglo XVII.
Se illa, 1975, pp. 182-190
2
concedía la me ced de la encomienda. A a és de eal p o isión di igida a la Audiencia
limeña -de echa 19 de no iemb e de 1551-, el empe ado o denaba:
" os mandamos que cuando así nue amen e se hubie a de p o ee los dichos
indios, p e i áis a la encomienda de ellos a los conquis ado es de las dichas
p o incias»
3
.
Las au o idades en el Pe ú u ie on ambién en las p ime as décadas de la
colonización cla a idea de la obligación de esidencia que odo encomende o con aía.
En el caso de los encomende os de la ju isdicción de la ciudad de A equipa, po
ejemplo, el i ey Toledo expidió el 2 de oc ub e de 1575 una p o isión median e la
cual o denó que odos los encomende os de aquel dis i o.
" engan a hace ecindad y i i ellos pe sonalmen e a es a ciudad de A equipa
de donde son ecinos y no lo haciendo mando a las jus icias de S. M. que hay y hubie e
en es a dicha ciudad que cob en los ibu os y eudos de los ales y los me an en la Caja
Real pa a hace de ellos lo que po mí les hubie e o denado»
4
.
Cinco años después -el 4 de ene o de 1580- el cabildo a equipeño dispuso
ei e a la o den del i ey, concediendo a los euda a ios un plazo de dos meses pa a
cumpli dicha o den, bajo pena de 100 pesos de o o de mul a
5
.
La Co ona llegó a p o oca en el siglo XVII si uaciones di íciles pa a sus
i eyes en el Pe ú, al o dena la concesión de encomiendas a pe sonas que esidían en
la Co e, impidiendo a los icesobe anos g a i ica con jus icia a los benemé i os y a
quienes se ían al mona ca en el i eina o. El i ey ma qués de Mon escla os, po
ejemplo, llegó a eco da al ey que odos sus an eceso es habíanse mani es ado en
con a de la concesión de encomiendas a ausen es del i eina o:
"Rep esen ado se han di e sas eces a S. M. po odos IDS i eyes mis
an eceso es los g andes incon enien1es que esul an de enajena las en as y
3
Real p o isión di igida a la Audiencia de los Reyes. Mad id, 19 de no iemb e de 1551. Colección de
documen os inédi os ela i os al descub imien o. conquis a y colonización de las posesiones españolas en
Amé ica y Oceanía. Mad id, 1864-1884, ol. 18, p. 18
4
Ál a ez Salas, Juan, La encomienda en A equipa. Siglo XVI (Tesis inédi a de doc o ado, Uni e sidad
Nacional de San Agus ín, A equipa. 1974), p. 41.
5
Ibíd.
3
encomiendas de Indias p o eyéndolas en pe sonas que no asis en ni han se ido en es as
P o incias.... el p incipal mo i o de habé selo suplicado es en conse ación de es e
Reino que en an in e esada es su Real Co ona, y con inuamen e a despachando
semejan es cédulas mandando las cumpla con palab as muy ap e adas que obligan a
es a con es e cuidado"
6
.
El i ey, p íncipe de Esquilache, suceso del ma qués de Mon escla os en el
gobie no del Pe ú, se mos ó igualmen e con encido de la incon eniencia de o o ga
encomiendas a quienes no las habían me ecido en Indias, y aludía además al
descon en o que ello gene aba en e los habi an es del i eina o:
"po que es as encomiendas se dan a pe sonas que i en en España que ni han
se ido en el Pe ú ellos ni sus an epasados, es án de sue e las imados y sen idos ( los
benemé i os pe uanos) que no me a e ie a a p ome e la décima pa e de los homb es
nobles que solían acudi a emba ca se cuando había en ada de enemigos ... Todo es o
me obliga, así pa a cumpli con la obligación de mi o icio, como pa a desca ga mi
conciencia, suplica a V. M. con odo el a ec o y e e encia que debo, que cie e la
pue a a semejan es me cedes, a o eciendo los descendien es de aquellos que gana on
con su sang e es a ie a, y a los que en ellas es án si iendo y de amándola aho a, y
que es10 sea de sue e que en los e ec os conozcan que V. M. no es á ol idado de ellos,
y el p emio los alien e, po que con es o end á la jus icia debida ejecución, y no
gobe nando asallos pob es y des a o ecidos, sus einos de V. M. i án en g an
aumen o"
7
.
T es años después -en 1619- el mismo i ey ol ió a di igi se al mona ca en
o no a ese asun o, aunque en un ono más ené gico y has a d amá ico. Re e ía
Esquilache al ey que el sen imien o de la población del i eina o del Pe ú con a la
concesión de encomiendas a pe sonas esiden es en España había adqui ido in es que
debían p eocupa se iamen e a la Co ona. En es e sen ido, el i ey explicaba que si bien
los se icios de los p ime os conquis ado es habían sido en su momen o g a i icados
con la concesión de encomiendas po dos idas, exis ían po o o lado muchos casos de
6
El ma qués de Mon escla os a S.M. Los Reyes, 10 de oc ub e de 1611. Biblio eca Nacional (Mad id),
Mss. 8990, s. 220 -221.
7
El p íncipe de Esquilache a S.M. Los Reyes, 20 de mayo de 1616. Biblio eca Nacional (Mad id), Mss.
2351, . 282.
4
pe sonajes que habían se ido a la Co ona en el Pe ú en épocas pos e io es, y que se
conside aban ambién me ecedo es de encomiendas. Ad e ía al mona ca que no se
dejase con ence po quienes le decían que ya habían sido p emiados los se icios de
los benemé i os del Pe ú, po que seguía habiendo en esos iempos gen e que se ía
g andemen e a la Co ona, y que espe aba e ibución. Señalaba Esquilache su emo de
que es as pe sonas, al e que sus se icios no e an g a i icados, pudiesen o igina
dis u bios de algún ipo:
"y si a V. M. le dije en que no hay que eme , es no o io engaño, po que si en las
sediciones pasadas 1an pocos españoles, y és os icos, u ba on con an o pelig o la paz
de es as p o incias, qué ha án aho a siendo incompa ablemen e más y an pob es que de
cua o pa es de la gen e que hay, apenas halla la una en qué ocupa se pa a gana de
come , y en es a con o midad no sé yo cuándo ha co ido es e eino más nesga que
aho a habiendo an os agabundos y an a necesidad y aun descon ianza en las pe sonas
de más lus e"
8
.
Finalmen e, en la misma ca a el p íncipe de Esquilache ad e ía al mona ca que,
si a pa i de en onces ecibía alguna o den de concede encomiendas a alguna pe sona
que no hubiese se ido en el Pe ú y que i iese en España, él suspende ía la ejecución
de la misma has a ecibi espues a de las inquie udes po él mani es adas en la ca a
que comen amos, la cual --con esaba él- la en iaba "po no da cuen a a Dios de mi
silencio».
Apa en emen e, en la Co e se a endie on es os a gumen os, ya que en la
ins ucción dada po el mona ca al conde de Chichón cuando se disponía a emba ca se
umbo al Pe ú como nue o i ey -de echa 15 de Ma zo de 1628-, se insis ió de modo
muy especial en el debe que como i ey enía de p o ee encomiendas de modo
p e e en e en
8
El p íncipe de Esquilache a S.M. Callao, 12 de ab il de 1619. AGL Lima, 38, lib. IV, s. 1-4.
5
"los que hubie e de mayo es mé i os y se icios, y de es os a los descendien es
de los p ime os descub ido es y ecinos más an iguos que mejo y con más idelidad
hayan se ido en las ocasiones pasadas"
9
.
Del mismo modo, en una signi ica i a consul a di igida al mona ca en 1644, los
miemb os del Consejo de Indias ea i ma on las disposiciones legales que p ohibían la
concesión de encomiendas a quienes esidían en España, y e i ie on los
«incon enien es an i epa ables» que se seguían de la ilíci a exis encia de las
encomiendas de ausen es. Señala on ambién el “g an desconsuelo” que en Indias
einaba en e los benemé i os y quienes enían capacidad de de ende los e i o ios, al
con empla que " odas las encomiendas conside ables que hay en aquellas P o incias se
dan a pe sonas de acá», siendo en cambio los esiden es en el Nue o Mundo los
e dade os ac eedo es de dichas me cedes
10
.
No obs an e, a pesa de las inequí ocas mani es aciones de los conseje os de
Indias y del p opio mona ca, es as mismas au o idades me opoli anas siguie on
p o eyendo encomiendas en no esiden es. No sólo conocemos es o po los da os que
más adelan e o ecemos, sino po las p opias mani es aciones del conde de la Monclo a
-el úl imo i ey del Pe ú en el siglo XVII- quien en 1690 insis ió al ey sob e la
incon eniencia de concede encomiendas a esiden es en España:
"En la p e ensión de que los ecinos y na u ales benemé i os sean p e e idos en
las encomiendas de es os Reinos, y que no se con ie an a pe sonas que asis1en en esos,
mili a la misma azón que en los o icios de Co egido es, y la de concu i es os ecinos
a la de ensa del Reino pa a que con especialidad sean a endidos de V. M."
11
.
La ciudad de Los Reyes, ep esen ada po su cabildo, cons i uyó una de las más
cla as oces que se alza on en el Pe ú p o es ando po las concesiones de encomiendas a
esiden es en España. Las quejas del cabildo limeño ue on muy ue es y ei e a i as
sob e odo en la década de 1610. Po ejemplo, el 23 de ab il de 1611 la ciudad de Lima
9
Ins ucción al conde de Chinchón, de 15 de ma zo de 1628. Hanke, Lewis, Los i eyes españoles en
Amé ica du an e el gobie no de la Casa de Aus ia (Pe ú). Mad id, 1978-1980, ol. III, p. 18.
10
Consul a del Consejo de Indias de 11 de agos o de 1644. AG 1, Lima, 7.
11
El conde de la ciudad de Los Reyes a S.M. exp esando su discon o midad con las concesiones de
encomiendas a pe sonas no esiden es en el Pe ú, echadas en 23 de ab il de 1611, 4 de mayo de 1612, 13
de mayo de 1613, 6 de ab il de 1614, 12 de ab il de 1617 y 18 de ene o de 1621. AG 1, Lima, 108.

6
ad i ió al mona ca de los g a es pe juicios que ocasionaba el hecho de concede se
epa imien os de indios a pe sonas esiden es en España:
"los benemé i os que es án po p emia casi pie den la espe anza y al en1e que
1enían de que ellos o sus hijos pod ían eni a goza el u o de los abajos de sus
pad es que en se icio de V.M. semb a on en el descub imien o de es e eino y ega on
con su sang e, la cual clama an e V. M. con la pob eza de sus descendien es, que como
po las pue as de su necesidad y mise ia en pasa las en as de es e eino y saca las de
él pa a los que no lega on, es án en an g an sen1imien o que des i uidos de sus
p e ensiones se an a i i a los campos desampa ando los poblados y ciudades en que
nacie on po no pode sus en a en ellas el pun o y se de sus pad es".
Al año siguien e -el 4 de mayo de 1612- el cabildo limeño insis ió an e el
mona ca sob e la incon eniencia de concede encomiendas a no esiden es, y solici ó
que se sup imiesen ese ipo de me cedes: “si odos jun os pudié amos i a suplica le de
odillas, lo hicié amos”.
En 1613, 1614, 1617 y 1621 ol ie on a epe i se ca as de la ciudad de Lima
ei e ando los a gumen os con a ios a la concesión de encomiendas a no esiden es
12
.
En de ini i a, a pesa de los p incipios y las disposiciones con a ias al goce de
encomiendas po esiden es en España, és e ue un hecho ¬que además se dio en o ma
c ecien e, sob e odo en el siglo XVIII- como a con inuación comp oba emos a a és
de la explicación de unos casos conc e os.
En es e sen ido, hemos hallado un in e esan e documen o: «Relación de las
me cedes que se han hecho a pe sonas de es os Reinos y Conseje os en encomiendas de
los del Pe ú". Aunque ca ece de echa, po su con ex o podemos si ua lo de modo
ap oximado en la segunda década del siglo XVII. Su impo ancia adica en que nos
señala las me cedes de encomiendas -a a o de pe sonas esiden es en España- que el
mona ca había o denado si ua en el Pe ú, a a és de cédulas eales, en e 1573 y
1615
13
. Po la p ime a de dichas disposiciones se o o gó una en a de 6.000 pesos
12
13
"Relación de las me cedes que se han hecho a pe sonas de es os einos y conseje os en encomiendas de
los del Pe ú" (incluida en dec e o de 9 de julio de 1615 po el que se hace me ced de 2.000 ducados de
en1a en las Cajas del Cuzco o Lima a F ancisco de Tejada). AGI, Lima, 15.
7
anuales ¬po su ida- en indios que aca en al Ldo. Lope Ga cía de Cas o, quien había
uel o a ocupa su plaza de conseje o de Indias as los años en los cuales eje ci ó el
gobie no del Pe ú. A p opósi o de esa me ced, no debemos ol ida la exp esa
p ohibición que la p opia legislación dispuso con espec o a que los unciona ios de la
Co ona pudiesen goza de me cedes de es e ipo
14
. Sin emba go, no ue és e el único
caso de unciona io me opoli ano con encomiendas: po eal cédula de 1 de ene o de
1603 -siemp e según la ci ada “Relación”- se o o gó un epa imien o de indios en el
Pe ú, po dos idas a Juan de Iba a, quien había sido conseje o de Indias; dicha cédula
exp esó cla amen e que se hacía esa me ced "sin emba go de las Leyes que hay en
con a io». En e ec o, el i ey del Pe ú le o o gó la encomienda de Co ahuasi -en la
ju isdicción del Cuzco- y en 1609 el p opio Iba a hizo dejación de ella pa a pasa a se
encomende o de Túcume, en la ju isdicción de T ujillo
15
.
La “Relación” alude incluso al caso del p opio conde de Lemos en los iempos
que eje cía la p esidencia del Consejo de Indias: po eal cédula se le o o ga on 13.500
ducados de en a en encomiendas del Pe ú, los cuales gozó, a pa i de la p ime a
década del siglo XVII, en los epa imien os de Huaylas, Ma ca y Hua az
16
.
La “Relación” nos señala a ios o os casos de me cedes de encomienda en el
Pe ú a a o de esiden es en España; Ma ía de Cas o, hija del ya mencionado Ldo.
Cas o, ecibió en 1576 la en a de 2.000 pesos anuales po su ida: asimismo, en 1602
Be na dino de Velasco, conde de Salaza , ue ag aciado con 1.500 pesos de en a po su
ida; en 1599 se hizo me ced a Agus ín Ál a ez de Toledo de 2.000 ducados de en a
po su ida y la de Ma ía de Ca dona, su muje , lib ados en la Caja del Cuzco; en 1609
ue ag aciado Ca los de So omayo -hijo de Alonso de So omayo , quien ue p esiden e
de la Audiencia de Panamá y luego de la Jun a de Gue a de Indias- con 5.000 pesos de
en a po dos idas en indios acos del Pe ú; en ese mismo año, un hijo del Ldo.
O ozco, oido de la Audiencia de Cha cas, ecibió 1.000 ducados de en a po dos idas,
ambién en indios acos del Pe ú; en 1612 -y es és e el úl imo da o de la e e ida
«Relación»- ecibió Ga cía de Val e de, hijo mayo de F ancisco de Val e de, quien se
14
Recopilación, lib. VI, í . VIII, ley 12.
15
Consul a del Consejo de Indias de 4 de julio de 1611. AGI, Lima, 3 y 201.
16
AGI, Lima, 1065. A chi o Gene al de la Nación (Lima), Supe io Gobie no (Juicios de Residencia),
26, .cuad. 72.
8
desempeñaba como p esiden e de la Audiencia de Panamá, 2.400 ducados de en a po
dos idas en indios acos del Pe ú.
Como es ob io, no odas es as me cedes o o gadas po el mona ca pudie on se
e ec i amen e si uadas en epa imien os de indios. Sin emba go, nos e elan
cla amen e que ue on nume osas las excepciones hechas po el gobie no me opoli ano
con espec o a la p ohibición exp esa de concede encomiendas a no esiden es en
Indias. Además, en echas pos e io es a la “Relación” ue on cada ez mayo es las
excepciones de es e ipo.
Así, en 1618 se hizo me ced a Juana Zapa a, «aza a a que ue del P íncipe», de
2.000 ducados de en a po dos idas, que le se ían pagados en la Real Caja de Lima
has a que se le señala a un epa imien o de indios
17
. En ealidad, no anda íamos
equi ocados si pensá amos que el c i e io seguido pa a la concesión de es as
excepciones ue el simple a o i ismo o la ce canía de los bene iciados con la Co e. No
puede llega se a o a conclusión cuando emos que Flo encio de Esquibel, po ejemplo,
io ajan emen e echazada una pe ición que hizo al Consejo de Indias pa a posee una
encomienda sin esidi en el Nue o Mundo, en 1581
18
; sin emba go, el p opio Consejo
había ap obado es años an es da licencia a Ga cía de Al a ado pa a que pudiese
goza , esidiendo en la península, de un epa imien o que se le había concedido en el
Pe ú. En e o os a gumen os, los conseje os comen aban -en consul a di igida al
mona ca- que dicho pe sonaje planeaba con ae nupcias con una dama de la eina, y
que además ya en o as ocasiones se había dispensado a encomende os de esidi en
Indias
19
.
O os casos u ie on quizá mayo undamen o. Po ejemplo, el de la me ced de
600 pesos anuales de en a en epa imien o de indios acos del Pe ú que u o An onio
de Hinojosa. Si bien es e pe sonaje esidía en España, e a sob ino nie o de Ped o Alonso
de Hinojosa, quien ue a uno de los p ime os conquis ado es del Pe ú, además de
undado de la ciudad de La Pla a y de enso de la Co ona con a Gonzalo Piza a;
dicho conquis ado gozó en los p ime os iempos de una pa cialidad de la encomienda
17
Dec e o de 15 de no iemb e de 1618. AGI, Lima, 15.
18
Consul1a del Consejo de Indias de 22 de sep iemb e de 1581. AGI, Lima, 1.
19
Consul a del Consejo de Indias de 9 de sep iemb e de 1578. AGI, Lima, 1.
9
de Pa inacochas, pe o ningún o o miemb o de su linaje pudo ene simila me ced en
Indias. Si bien An onio de Hinojosa no esidía en Indias, al menos su me ced se
ampa aba en los mé i os de su ío abuelo en el Pe ú
20
.
Como ya se ha señalado, el siglo XVII io c ece el núme o de encomende os
ausen es. Vol iendo al caso ya ci ado de Juana Zapa a, se le si ua on los mencionados
2.000 ducados de en a en una pa cialidad de la encomienda de Huancané, comp endida
en el ámbi o de la Audiencia de Cha cas. Po los mé i os de sus an epasados y po se
desde 1618 aza a a de la eina, se le o o gó dicha encomienda po es idas,
eximiéndola además de la obligación de paga el e cio eal, y sin iesgo de pe de su
en a: se especi icó cla amen e que si amino aba po cualquie ci cuns ancia la
ibu ación del e e ido epa imien o, la Hacienda Real le paga ía en oda o ma los
2.000 ducados
21
. Pa a nues a so p esa, la e e ida dama eunió en sí p i ilegios que los
encomende os esiden es en el Pe ú es u ie on muy lejos de goza , y además u o la
insóli a segu idad de ecibi su en a aunque me ma a la ibu ación de su epa imien o.
Lamen ablemen e, además, los «encomende os peninsula es" poseye on en el siglo
XVII buena pa e de las encomiendas más icas del e i o io.
G andes p i ilegiados ue on ambién los condes de Lemos. Ya nos hemos
e e ido a la concesión que se hizo al aludido conde de las encomiendas de Huaylas,
Ma ca y Hua az, las cuales gozó en p ime a ida; luego el dis u e de esas me cedes
co espondió en segunda y úl ima ida- a la condesa, Ca alina de la Ce da y Sando al,
quien en 1630 log ó del mona ca la me ced de los «seis años de supe i encia», es
deci , que después de su mue e sus epa imien os uesen poseídos y adminis ados po
la pe sona que ella dejase nomb ada, "pa a ayuda a paga las deudas que había dejado el
dicho Conde su ma ido". Un año después de consegui es e bene icio, en 1631 , la
condesa ue ag aciada con la concesión de seis años más de supe i encia; y,
so p enden emen e, po eal cédula de 29 de ma zo de 1649 se concedió a la casa de
Lemas una p ó oga de cua o años más de supe i encia, además de los doce an e io es
que ya enía concedidos. Dispuso ambién el gobie no me opoli ano que as esos 16
20
Consul a del Consejo de Indias de 17 de agos o de 1814. AGI, Lima, 3.
21
AGI, Lima, 173